Ni Marvel ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.

Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, posible lemon más o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

—comentarios.

—"pensamientos".

—*hablando por teléfono, comunicador, etc.*

(J.A.R.V.I.S.)

[F.R.I.D.A.Y.]

— [Ddraig, Albion, etc.]


Esta historia ha sido creada por mi persona, mi amigo AtrixGrayZero, y con ayuda de su novia y mi amiga Criz Ravenwood, por tanto la historia es de los tres, la idea base es la misma pero el contenido es sustancialmente distinto

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Capítulo 2:

INFANCIA — PARTE 02


Han pasado cuatro años desde que Issei fuera adoptado por el gran Tony Stark. El joven había acabado con la educación secundaria media y actualmente se encontraba cursando la educación secundaria superior, más precisamente décimo grado, lo que se podría conocer como el instituto. En un año más lo acabaría y cursaría sus estudios en el MIT así como hizo Tony.

—Ise, apresúrate o llegarás tarde a la escuela.

Desde la cocina, la señorita Pepper Potts llamaba al joven Issei Hyodo-Stark a través de un intercomunicador. Pepper estaba sentada mientras las persianas abiertas dejan entrar los mañaneros rayos del sol a través de los cristales. La hora para ir a la compañía solía ser para ella más tarde, pero desde hace dos años dejó de ser así, ¿la razón?

*Ya voy, ya voy. Estoy terminando de cambiarme*

El joven puberto respondía desde el otro lado, su habitación. Aunque la voz sonaba un poco irritada, a Pepper no le importo. A pesar de que Issei había recibido una buena educación de sus padres, el estar cuatro años siendo influenciado por Tony Stark había hecho algo de mella en el joven. Obviamente todos sabían que la actitud de Tony tendría alguna repercusión en el comportamiento de Issei. Hoy era el primer día de clases. Issei estaba feliz de volver a ver a sus amigos, sobre todo a Tom y Marilyn, pero debido a las propias vacaciones veraniegas, también pasaba mucho más tiempo con su padre adoptivo. Uno de los problemas de Tony, según palabras de la propia Pepper, era la preferencia de dormir hasta tres horas de amanecer. En estos cuatro años al joven Issei se le había pegado, así que después de tantos meses de verano, ahora le estaba costando horrores despegarse de su adorada cama.

Muchos se quejarían por el calor del verano y lo casi imposible que es dormir debido a este, pero cuando vives en la mansión de Tony, dicho problema no existe, lo cual agravaba aún más el problema de despertarse bien temprano..

Y ahora estaba a solo treinta minutos para ir a la escuela. Aún tenía que desayunar, y luego ambos tomarían el auto que justo ahora Happy, el guardaespaldas de la familia, debía de estar preparando en la salida.

(Señorita Potts el desayuno que el señorito ha pedido nuevamente tiene un desbalance en cuanto a lo que él debería de poder digerir. Aun así ¿está usted de acuerdo con esto?) —Un tanto dudoso, J.A.R.V.I.S. informaba acerca del masivo y abundante siempre desayuno de Issei.

En estos cuatro años, Pepper ya no intentaba averiguar a dónde iba toda la comida que el joven devoraba. Empezaba su desayuno con una abundante variedad de platillos, que incluían hotcakes, pan integral tostado, huevos revueltos, abundante yogurt y jugos de frutas hasta incluso en algunas ocasiones comienza comiendo un filete de pollo.

Ciertamente el desayuno era la comida más importante del día, pero creo que lo suyo superaba con creces a cualquier otra cosa que hubiera visto. Tony simplemente no hacía caso de ello. Él decía cosas como 'los niños comen mucho'.

Tampoco se asombraba por las cosas que Issei era capaz de hacer. Ciertamente sabía que era un niño muy inteligente, no por nada tenía superdotación intelectual excepcional. Además de eso, había que añadir que el vivir con el mejor ingeniero del mundo ayudaba a desarrollar aún más dicho nivel intelectual. Obviamente, el tener tanta inteligencia hubiera supuesto muchos problemas, pero al principio sus padres biológicos y luego Tony pudieron evitar la grandísima mayoría de dichos problemas.

En fin, había visto a Issei ayudar, no sin sus obvias instrucciones y aprendizaje, a Tony a ajustar y ensamblar varias de sus creaciones o aprender directamente de él o algunos de sus ingenieros o empleados de la sección de desarrollo, teorías y conversaciones. Claro que a pesar de ser tan inteligente, la gran mayoría de todo ello aún estaba lejos de aprender…, por el momento.

Sin embargo, a pesar de ser un niño, demostró una mente vivaz y avanzada entendiendo las bases de varias disciplinas, razón por la cual durante sus vacaciones o fines de semana no era raro para los empleados en Stark Industries verlo caminar por los pasillos con algún carrito con piezas de diferentes maquinarias.

—J.A.R.V.I.S., anula ese pedido, el día de hoy necesita estar enérgico y ligero. Prepárale un tazón de cereal, algunos huevos revueltos, tocino y tres tostadas integrales, algo de leche con cacao debería complementar bien.

(Como pida señorita Potts. Le recuerdo también que el señor Stane estará de regreso hasta dentro de una semana, por lo que debe de adecuar la agenda del señor Stark para tratar con los inversionistas que él debía de atender) —cuando escuchó el pequeño recordatorio del mayordomo virtual, Pepper solo pudo dar un bufido de irritación.

—Parece que estará más ocupado que de costumbre, ¿o me equivoco? —preguntó Issei accediendo a la cocina, sentándose en la mesa a la espera del desayuno.

Para el joven puberto no era nada extraño saber que su padre adoptivo estaba ocupado o muy ocupado. Ciertamente sacaba tiempo para él, pero era poco. Pero no se quejaba. Después de cuatro años había llegado a acostumbrarse. Además, tenía a sus amigos, a J.A.R.V.I.S. y el taller para entretenerse…, y obviamente al Dios Internet.

—Así parece. Puedo ver que ya estás listo, ¿verdad? —pregunto tranquila Pepper, disfrutando de una taza de café caliente.

—Desde anoche. Ya está en el auto y con todo lo que han pedido que llevase —respondió Issei imitando la acción de un militar saludando a su superior con la mano derecha y sonriéndole.

Más que burlarse, era un juego que llevaba ya desde hace años, cuando ella decidió que era hora de irle poniendo las riendas al potro salvaje que resultaba haber sido el pequeño... un niño sumamente hiperactivo que alegaba todo lo que hacía por el bien del descubrimiento y el saber. Obviamente aquello sucedió luego de superar la crisis de la muerte de sus padres, lo cual fue muy largo y duro, e incluso ahora aún tenía secuelas. Lo que obviamente no esperó fue que el crío fuera así. Se preguntó si era igual en su antiguo hogar.

J.A.R.V.I.S. declaró que aquello era posiblemente por la influencia de Tony.

—Me alegro de ello. Sinceramente temía que no lo hubieras hecho.

—Oh venga, solo me ha pasado un par de veces —se quejó Issei en forma de puchero.

—Cada vez que volvemos de vacaciones, ya sean de verano o invierno.

—... es posible.

—Te pareces a mí en eso —dijo una voz conocida por los presentes.

—Buenos días papá —saludo Issei levantando la mano.

El hombre alboroto un poco los cabellos cuando pasó a su lado.

—Buenos días chaval.

Pepper tuvo que suspirar al ver al dúo dinámico. Suficiente era lidiar con las travesuras ocasionales de Issei en la compañía, muchas en las cuales por solo aburrimiento y para pasar el rato, y aún más cuando su padre adoptivo le ayudaba. A su mente vino una vez en la que metieron a un grupo de ejecutivos e inversionistas en una cámara de vacío…, provocando que hombres y mujeres salieran despedidos como balas de cañón a una de las enormes fuentes de la compañía.

A pesar de que a Tony no podía ponerlo en cintura, pues era imposible además de porque era su jefe, con Issei era lo contrario. Aún era un crío en pubertad el cual podía moldear para que no acabara como Tony…, para el bien de muchos...

—No recuerdo haberle dado la contraseña de alguno de nuestros misiles…, eh J.A.R.V.I.S. dime ¿he hecho tal cosa? —preguntó con tono burlón Tony, aunque su rostro era totalmente serio.

De hecho el niño podría llevar a cabo el sueño de todo infante…,hacer volar su escuela solo por levantarse tarde.

(Todos los misiles están con los cerrojos virtuales, contraseñas y medidas de previsión señor, además todos en el inventario están completos)

Pepper volvió a suspirar ante las malas bromas de su jefe. Entonces recordó un tema importante que quería discutir con el susodicho.

—Antes de que haga una llamada a la compañía por el inventario me gustaría saber… —Bebiendo un poco el café—. ¿Quieres decirme por qué es que hay una cuenta asignada a la compañía en varias heladerías?

Ahí, tanto Tony como Issei detuvieron en sus actividades, Issei con el sándwich a medio comer y Tony con la taza de café en la mano a medio camino de sus labios. Ambos varones disimuladamente desviaron un poco la mirada.

— ¿Os ha comido la lengua el gato? —Su tono obviamente no era muy amigable—. Dejadme refrescaros la memoria —La fémina bajo su taza de café—. J.A.R.V.I.S., ¿podrías por favor mencionar las fechas y las órdenes archivadas a nombre de la compañía en el Cono feliz?

En una de las tantas pantallas planas se mostraron varias facturas digitalizadas, donde figuraba hora y fecha.

—Ahora J.A.R.V.I.S. enfoca la entrada del once de enero de este año, oséase, dos mil cuatro —Dando esa orden, la I.A. hizo lo que le pidieron enfocando entonces dicha factura—. Si no mal recuerdo, en ese momento Issei debería de haber estado castigado en casa por haber faltado a clases sin mi permiso —Ante tal anuncio, ninguno de los varones decía nada—. Y sobre todo, figura que el local tiene cámaras, J.A.R.V.I.S. imagen por favor.

Ante la petición, nuevamente J.A.R.V.I.S. hizo lo que le ordenaba y mostraba ahí, aunque con una gorra negra y unas gafas oscuras, y a su lado un niño con una capucha sobre su cabeza y una gorra negra junto a otros dos que iban iguales que él, aunque estos eran más altos y uno era sin duda una chica.

Era más que obvio para los presentes discernir quiénes eran…, el propio Issei junto a Tom y Marilyn.

—Puedo explicarlo… —Solicitó Issei, sabiendo que esto muy posiblemente le iba a costar un castigo.

—… —Tony esta vez sí se llevó su taza a la boca, esperando escuchar la explicación de su hijo adoptivo.

—Pues veras…, eso fue…, eh...

—Escucharé sus quejas en la cena, Ise estás castigado, sin computadora ni ir a los laboratorios —Ante el castigo el castaño solo bajó la cabeza abatido.

Ese castigo era una penuria para él.

—En cuanto a ti… —Volvió a tomar la palabra la pelirroja—. Espero que dejes que Ise cumpla con su castigo, y quiero recordarte, te la pasaras todo el día en la oficina. Hay varios asuntos que requieren tu atención.

Tony volvió a dejar la taza a medio camino. El casi siempre lograba escaquearse de su trabajo para hacer lo que le diera la gana…, pero tenía el presentimiento de que esta vez le iba a ser imposible.

—Te haré llegar algunas solicitudes y contratos corporativos, deben de ser leídos al detalle, por la tarde tienes una junta con el corporativo —Y así siguió por dos minutos.

Y luego de esa conversación el desayuno duró algunos minutos, diez para ser exactos.

—Tony, llevaré a Ise a la escuela, dúchate, cámbiate y que J.A.R.V.I.S. te enumere los puntos a tratar en la conferencia. Y no llegues tarde —ordenó mientras se levantaba y caminaba hacia la puerta.

—Nos vemos en la cena, hasta luego —Se despidió el joven mientras salía de la cocina.

—J.A.R.V.I.S.… ¿puedo decir que contraje el sarampión? —Preguntó con un gesto agrio.

(Me temo señor que usted ya usó antes esa excusa, y me hizo grabar un memo en el que se advierte usted mismo de usar esa excusa)

Tony solo pudo resoplar en desgano mientras miraba abatido por el umbral donde desaparecieron tanto su asistente como su hijo adoptivo. Resoplo y comenzó con subir a su cuarto y tomar un relajante, pero corto baño. Después de todo, ya otros momentos habrá para comer helado de vainilla y chocolate con Issei.

XXXXX

Ya habiendo salido de la mansión en Malibú, y encontrándose en el auto, Pepper adoptó la faceta de tutora, y ahora estaba recordándole a Issei las reglas de la escuela…, aunque el castaño ya llevaba cuatro años asistiendo allí.

—Por ello no debes saltarte las clases ¿entendido? Y también sé que ya escuchaste todas pero, por favor, no se te vaya a ocurrir cuestionar demasiado al profesor.

Esa más que una advertencia era una recomendación.

—Eso ya lo sé, no hace falta que me lo recuerdes.

—Lo hago por un motivo…, y ese es que aun conociéndotelas muchas veces te las saltas. No quiero tener que hablar con otro profesor al que le causas una crisis personal.

— ¿Ah te refieres? Ah, profesor que pasó de enseñar matemáticas a enseñar arte —sonrió Happy—. O el profesor de química que ahora es…, Hmmm, Ise ¿recuerdas a ese sujeto?

Ante la pregunta de Happy, Issei pensó un momento.

—Ahhh..., huh…, Creo que convirtió en un oficinista hace algunos meses, o eso escuche.

Ante la respuesta Pepper hizo nada más que suspirar.

—Por favor, Ise sé un buen chico y solo recibe la clase, ¿vale? —pidió amablemente.

—Vale, vale lo haré.

—Y aunque Tom o Marilyn te digan lo contrario…

—No debo hacerles caso…, siii.

Issei se acarició la cabeza, removiendo sus largos cabellos. A diferencia de Tony, que solía llevarlo corto, Issei prefería llevarlo más largo. A veces se lo dejaba tanto que se hacía una coleta de caballo, aunque dado que era actualmente verano, no lo llevaba tan largo.

Pepper solo negó con la cabeza.

—Ya llegamos —Anuncio de pronto Happy.

Como todas las mañanas desde hacía cuatro años, Issei era dejado frente a la entrada principal de la Escuela Preparatoria de Malibú, donde sus dos queridos amigos, Tom y Marilyn, le esperaban pacientes. Luego de despedirse de Happy y Pepper caminó hacia el interior junto a ambos amigos. En estos cuatro años ambos adolescentes habían cambiado considerablemente, así como el propio Issei.

Tom había crecido hasta el metro ochenta y Marilyn hasta el metro setenta y seis. Debido al ejercicio que hacía Marilyn, la cual soñaba con entrar en el ejército una vez acabara el instituto, la joven mantenía su gran forma física, la cual era envidia de muchas jóvenes de su edad. No tenía un cuerpo musculado, pero sí definido. Pero aún le quedaban algunos años de desarrollo. Lo que extrañó a Issei fue que se hubiera dejado crecer el cabello. Normalmente lo llevaba muy corto, pero ahora lo llevaba a la altura de los hombros. A pesar de su actitud a veces marimacha, se había ganado un puesto entre el top cinco de chicas más sexys del instituto.

Por su parte Tom también se había desarrollado. Si no fuera por insistencia e influencia de Marilyn, seguramente Tom tendría el cuerpo de alguien que no ha hecho deporte en su vida. No estaba al nivel de los grandes deportistas de la Escuela Preparatoria, pero sin duda estaba en gran forma.

Incluso el pobre Issei había sufrido el entusiasmo de Marilyn por el deporte y ejercicio. Estaba en la mejor forma que su joven edad podía permitirle, lo cual era de agradecer para Pepper, que temía que el joven hubiera acabado sin hacer algún tipo de actividad física.

— ¡Hey! —Saludó a ambos—. ¿Cómo os ha ido?

—Horrible hermano. Mari me ha tenido todo el tiempo ¡auch! ¡Pedazo de bruta!

Issei solo pudo reír al ver como Marilyn golpeaba en el hombro a Tom por su comentario.

— ¿Cómo que horrible? ¡Ha sido el mejor verano de tu vida!

— ¡¿Pero qué dices loca?! ¡Me has hecho levantarme casi todos los días a las seis de la mañana para ir a correr!

—Pse. Es culpa de tus padres, que son unos vagos, y a ti se te ha pegado eso.

— ¡De eso nada! ¡Tú estás enferma con el ejercicio!

— ¡¿Cómo que enferma?!

—Lo que has oído.

— ¿Entonces eso no tenía nada de bueno? —cuestionó Issei alzando una ceja divertido.

—Bueno…, las chicas con ropa cortita o en bikini cuando pasábamos cerca de la playa, y que cuando me quedaba atrás podía ver su culo votar —Apuntó a la pelirroja con su pulgar—. Debido al sujetador deportivo, sus pechos apenas bo- ¡auch! ¡Eso sí me ha dolido mucho!

El pobre Tom lloriqueó tendido en el suelo luego de un puñetazo en pleno estómago de una muy sonrojada Marilyn.

— ¡Imbécil! —chilló para luego caminar a trancos hacia su aula.

—Creo que no deberías haber dicho eso, colega. O al menos no delante suyo —se carcajeó Issei al tiempo que caminaba tras los pasos de Marilyn. Tom solo lloriqueaba de dolor caminando al lado de su joven amigo—. Al menos ya sabemos quién lleva los pantalones en esta relación.

A pesar de la obvia burla, el pobre rubio no pudo contestar ya que el mismo respirar le producía gran dolor. Para Issei era de lo más divertido las situaciones como aquella. Era más que obvio que esos dos se gustaban, pero no habían llegado a nada más que amigos por la posibilidad de que aquello provocara que todo se fuera al caño. Ya se habían visto cosas parecidas en aquella ciudad.

— ¿Sabes una cosa? Es más probable que yo acabe con novia antes que tú.

— ¡No digas eso Ise! ¡Tú apenas tienes trece años! ¡Te faltan mínimo diez para tener novia!

—Ya veremos.

—... no es fácil, ¿sabes? —Issei alzó una ceja al notar como su viejo amigo se ponía de repente serio mientras caminaban por los pasillos rumbo al aula—. Somos amigos desde que tengo memoria. Casi siempre hemos estado juntos a pesar de que nuestros padres no se llevan nada bien. Bueno, ¿desde cuándo militares y artistas se han llevado bien? —Ambos sonrieron ante la broma—. Pero ya he visto a otros como nosotros comenzar una relación seria e irse todo a la mierda por ello.

—... ¿y que es peor? ¿El miedo a que todo acabe mal sin siquiera haberlo intentado, o que otros chicos, y alguna chica, vayan detrás de Mari?

—Grrr.

No pudo evitar soltar una carcajada al oír el gruñido animal de su amigo. Tenía la respuesta clara, era peor ver a algunos imbéciles detrás de su pelirroja amiga. No tardaron mucho en llegar a su aula, donde Marilyn ya estaba sentada con los brazos cruzados y el ceño fruncido. Al notar a ambos entrar le dirigió una sonrisa a Issei y una mirada matadora a Tom.

—No me va a perdonar está en mucho tiempo.

—Eso te pasa por decir esas cosas cuando ella está cerca.

—Lo sé, lo sé, ya me lo has dicho. No seas repetitivo.

—Je.

Las clases comenzaron y finalizaron como todos los días. No hubo nada interesante, como casi todos los días. Para el joven Issei, aquello era bastante aburrido.

Pero no todo era malo. La clase de matemáticas, ciencias y tecnología eran lo único que en realidad le entusiasmaba. Muchos eran los que en clase de ciencia y tecnología intentaban colocarse juntáis hija, pues con él el sobresaliente o la matrícula están garantizados. Pero claro, a ver quién era el valiente que usaba decirle a Tom o Marilyn que se quitaran de su lado.

—Muy bien jóvenes estudiantes. Ya que esta es la primera semana del nuevo curso, haremos un pequeño examen repaso del año pasado y comenzaremos a proponer los proyectos para este trimestre —como era normal, el profesor de tecnología no tardó en comenzar con exámenes y deberes, provocando la queja de la mayoría de alumnos.

El examen fue algo bastante sencillo para el trío de amigos. Issei no por ser un genio, sino además porque tenía un laboratorio en su casa, aunque fuera de Tony. En cuanto a Tom y Marilyn, bueno, ellos eran amigos desde hace cuatro años del pequeño genio de su clase, lo cual les ayudó mucho en cuanto al tema de las ciencias en las clases.

El primer examen del curso terminó en la primera hora, y aprovecharon la segunda para comenzar con los proyectos del trimestre. Exceptuando al trío, todos los grupos eligieron cosas muy sencillas, pero a Issei le parecía algo demasiado simple y sencillo. Era en estos momentos cuando tanto Tom como Marilyn odiaban a su joven amigo.

—Estas de broma… ¿verdad? —preguntó el profesor con disgusto.

A él le encantaba que sus alumnos disfrutaran, aprendieran e innovaran en clase, pero lo de ese crío…, lo suyo superaba ampliamente sus conocimientos. Admitía que el joven Hyodo-Stark era un genio y tener a Tony Stark como tutor lo mejoraba, pero esa no era excusa. Él se había graduado en el MIT incluso antes que el mismísimo Tony Stark, después de todo era más viejo, y que ese mocoso que no llegaba ni a los quince le diera clases…, era algo vergonzoso.

—"¿Desde cuándo me he visto superado por la tecnología? "

Aun recordaba esa pregunta que él mismo se hizo al observar y estudiar un generador que el joven Issei había creado como último proyecto del curso. Y tenía claro que este año iba a ser lo mismo que el anterior.

—Oh venga profe. No se sienta así. Le explicare tranquilamente y con paciencia cada cosa que no entienda —sonrió Issei mientras se recostaba en su asiento ante la mirada de derrota de sus dos amigos.

Issei no era humilde, pero tampoco egocéntrico. Cuando vivía con su familia biológica sus padres le enseñaron humildad, pero en estos últimos años viviendo con Tony, se le había pegado parte de su actitud, oséase egocentrismo.

El profesor bufó.

—Este va a ser un año duro —masculló mientras volvía a su trabajo.

Las clases continuaron hasta comenzar la última…, educación física. Esta era una clase a la cual muchos no le tenían gran aprecio. El profesor era un exjugador de la NFL y como tal era un jodido armario: enorme, fuerte, increíblemente listo y con no mucha paciencia. Debido a que aún era verano, y por tanto hacía calor, y que era la última clase del día, los estudiantes no tenían muchas ganas de ponerse a correr bajo el ardiente sol.

Pero poco le importaba al profesor aquello. Después de todo, él había entrenado y jugado en condiciones mucho más duras. En el vestuario masculino se encontraban actualmente los dos amigos y el abusón del grupo, Josep. El susodicho aún recordaba aquella primera vez que vio a Issei. Fue en su primer día de clase y Marilyn acabó humillándolo frente a toda la clase, y el director envió una nota a sus padres, los cuales no estuvieron nada contentos.

La mirada de Josep fue directamente al más pequeño y joven del grupo. Issei era mucho más bajo que él y más débil. ¿El motivo? A pesar de que Issei hiciera deporte por gusto propio, y en parte por culpa de Marilyn, seguía habiendo cuatro años de diferencia. Josep quería convertirse en jugador de fútbol americano profesional y por tanto su físico había sido entrenado hasta el extremo, convirtiendo en alguien muy parecido a su profesor.

Una vez se hubo cambiado a la típica ropa deportiva: pantalones cortos y camisa ajustada de tirantes o con mangas cortas, caminó afuera, pasando al lado de Issei. Le golpeó disimuladamente, bueno, no tanto en realidad, provocando que Issei se golpeara con fuerza contra la pared. Este le dedicó una mirada de odio, la cual fue respondida por una arrogante de Josep.

—Uh, lo siento enano. Es que eres tan pequeño que no te había visto.

Dicho esto salió por la puerta riéndose a carcajadas. Tom vio a su joven amigo y este negó con la cabeza. Si cayera en el juego de Josep cada vez que este le hacia una jugarreta, hace tiempo que las cosas no hubieran acabado bien. Además, seguramente Marilyn haría algo. Esa chica muy rara vez se quedaba quieta.

—Es un imbécil —dijo Tom.

—Lo sé.

—Espero que nunca jamás llegue a ser profesional. ¿Estás bien?

—Solo ha sido un pequeño golpe. Estoy bien.

—Perfecto. Pues venga, vamos afuera. No tengo ganas de que el profe nos haga dar más vueltas por llegar tarde.

Todos los presentes temblaron al pensar en tal castigo y salieron raudos. Nada más salir vieron al profesor hablando amenamente con Josep, pues ambos se llevaban bastante bien. Y a la derecha, estirando, se encontraban algunas pocas chicas, entre ellas Marilyn. La pelirroja se había atado el cabello en una coleta de caballo. Las miradas de muchos fueron a la susodicha. Incluso Issei pudo asegurar que Josep la miraba de reojo. Obviamente los comentarios de aquellos jóvenes salidos no tardaron en escucharse como murmullos.

—Grrr.

Sonrió divertido al escuchar a su amigo gruñir. Las demás chicas no tardaron en salir y todos se dispusieron a estirar. Como era costumbre con aquel profesor, lo primero fue dar tres vueltas a la pista de atletismo y luego comenzar con una serie de ejercicios para terminar de calentar.

— ¡Muy bien, escuchadme todos! ¡Este año no pienso ser más blando con ninguno de vosotros! ¡Eso va por ti Stark! —miró al infante, el cual suspiró. 'Hyodo-Stark' corrigió este, pero no le hizo caso. Todos entendían que él debía tener ejercicios más suaves por su edad, pero aun así estos seguían siendo muy duros—. ¡Así que comenzaremos con un partido de baloncesto! ¡Primero dividíos en equipos de cinco! ¡Haremos partidos entre equipos del mismo sexo y luego mixtos! ¡Vamos, vamos!

Obviamente Issei acabó junto a su compañero Tom y otros tres, pero no pudo evitar mascullar insultos hacia su profesor cuando supo que jugarían contra el equipo de Josep. Normalmente él solía ser el base por su diferencia de altura, lo cual le hacía más difícil de arrebatar la pelota. Pero Josep siempre encontraba un modo de fastidiarle, ya fuera con tácticas legales o ilegales.

Tal y como todos esperaban, Issei era alguien difícil de arrebatar la pelota, Tom era jodidamente ágil y veloz en términos de reacción…, y Josep, a pesar de ser alero, no dejaba de fastidiar a Issei todo lo posible. La manía que tenía al joven no era normal. Desde la distancia Marilyn observaba con malestar, deseosa de comenzar los partidos mixtos.

El tiempo pasó, el sol seguía irradiando luz y calor, y los jóvenes se secaban el sudor con las partes de sus camisas que aún estaban secas, las cuales no eran muchas.

— ¡Bien, ahora el partido mixto! ¡Haced equipos! ¡Tenéis treinta segundos!

Marilyn rápidamente fue a juntarse con Issei y Tom, a los cuales se les unieron otro chico y otra chica. Una vez creados los equipos, los primeros en comenzar fueron los de Issei y Josep. El partido fue bastante reñido, pues ahora con Marilyn, Josep apenas y podía mirar a Issei. No soportaba perder, le desquiciaba y cabreaba a niveles de golpear un basurero con toda su fuerza.

Pero a pesar de ello, Josep también era un galán…, por lo menos con aquellas que no tenían dos dedos de frente. Era en momentos como este que aprovechaba para acercarse a Marilyn…, o por lo menos intentarlo. Vamos, arrimar la hombría, que eso todos lo entendemos.

En una ocasión, Marilyn agarró el balón y fue a línea de tres, pero Josep le salió al paso. Para proteger el balón, Marilyn se puso de espaldas, como toda una profesional. Josep tenía más cuerpo que ella, así que de frente lo más probable era que le arrebatara el balón. Con su mano libre hizo una señal que sus compañeros entendieron. Pero Josep aprovechó aquella oportunidad para intentar arrebatarle el balón, aunque aquello solo era una excusa para arrimarse a la pelirroja de una manera no muy bien vista.

Marilyn, al notar algo en sus posaderas, apretó los dientes y comenzó la jugada, aprovechando el giro para golpear la entrepierna del otro, fingiendo ser accidental. La pelota fue a Issei, que rápidamente se la pasó a Tom. Este esquivó con una agilidad y reflejos inigualables la defensa, algo que todos los entrenadores alababan, pues superaba con creces el de cualquier otro, corriendo hacia canasta, esquivando al pívot contrario mientras se la pasaba a Marilyn, la cual aprovechaba para encestar y lograr la victoria.

— ¡Ha hecho trampa! —Exclamó furioso Josep mientras se sujetaba la entrepierna—. ¡Me ha golpeado!

—Ha sido un accidente —fingió inocencia la pelirroja.

—Ciertamente ha sido un accidente —Acordó el profesor—. La próxima vez no te acerques tanto a tu contrincante o te pasara lo mismo.

Dicho esto dio por finalizado el encuentro, a pesar de las protestas de Josep. Una vez acabados el resto de partidos, volvieron al vestuario para ducharse y marcharse de vuelta a casa. Issei caminó hasta la entrada al recinto, pero enarcó una ceja al no encontrar a Happy, Pepper o alguien que le llevara a casa.

— ¡Eh, Ise! —Saludó Tom—. ¡Ven!

El joven caminó hasta su amigo, curioso por el llamado.

— ¿Qué pasa?

—Nadie va a venir a buscarte.

— ¿Y eso?

—Verás, recientemente Mari se ha sacado el carnet y su padre le ha comprado un coche. Quería llevarte a la escuela, pero debido a un problemita no ha podido. Por eso ahora ha decidido llevarte ella misma.

— ¿En serio? Eso es genial.

—… ya…, dudo que pienses eso luego.

—¿?

Ante las últimas palabras de Tom, el cual sonrió con gran nerviosismo, el castaño solo pudo tragar, asustado. Caminaron hasta el aparcamiento, donde se encontraron con Marilyn apoyada en su vehículo. Entonces Issei comprendió perfectamente el nerviosismo de su amigo. El coche, por llamarle de alguna manera, que el padre de Marilyn le había comprado, era un Gaz Tigr.

—Joder —murmuró al verlo.

—No está mal, ¿eh? ¿A que es precioso? —Sonrió con orgullo la pelirroja—. Venga chicos, subid. Os llevaré a casa.

Su tono no dio lugar a réplicas, por lo que ambos varones subieron: Tom en el asiento del copiloto e Issei en el asiento central de atrás.

—Oh, esto es muy amplio —admitió el castaño.

Marilyn sonrió aún más mientras se ponía unas gafas de sol. Tom, por su parte, se agarró con máxima fuerza a su asiento. Entonces Issei comprendió el motivo del miedo de su amigo. La pelirroja hizo rugir el motor y salió con potencia del casi vacío aparcamiento. Pero lo curioso es que en cuanto mismo pudo salió de la carretera principal, cogiendo un camino de tierra. La única chica del grupo reía mientras el coche rugía y derrapaba por el camino de tierra. El rostro de Tom se volvía ceniciento y el de Issei comenzaba a imitarle.

Durante un largo trayecto, pues por ahí el camino a la mansión Stark era más largo que por la carretera asfaltada, ambos varones juraron no volver a subir a ese vehículo. Marilyn volvió a la carretera poco antes de llegar a la mansión Stark, deteniendo el vehículo en la puerta.

—Bien, ya hemos llegado. Mañana vendré a recogerte —informó la fémina mientras volvía a poner en marcha el vehículo sin darle tiempo a decir nada.

Tom le dedicó tal mirada que Issei tuvo que apartar la suya. Entonces ingresó en casa.

(Buenas tardes señorito. ¿Le ocurre algo? Tiene la cara blanca)

—Nada J.A.R.V.I.S., solo que…, me he mareado un poco.

(En ese caso le recomendaría sentarse. La comida pronto estará lista)

—Gracias…

Dejó caer la mochila en el recibidor mientras caminaba hacia el sofá, dejando caer su aún tambaleante cuerpo. Con más ganas que nunca deseó sacarse el carnet de conducir para no depender de nadie más, y menos aún de su vieja amiga. Su cerebro aún rebotaba como pelota de goma dentro de su cráneo.

—Oye J.A.R.V.i.S. ¿qué tengo hoy de comer?

(El señorito hoy tiene espaguetis a la boloñesa)

— ¡Yupi! ¿Lo ha preparado la asistente?

(¿Quién sino, señorito?)

—Tienes razón. Pepper está de reunión y Tony…, bueno, a saber dónde estará él.

Encogiéndose de hombros se levantó del sofá, caminando hacia la cocina para sacar su comida del microondas. Justo cuando estaba a medio comer sonó el teléfono.

— ¿Quién es?

(Se trata de su amigo Tom)

—Oh, ha vuelto vivo a casa —Sonrió divertido—. Descuelga.

—*¿I-Ise?*

El tono de Tom no sorprendió al castaño. Era la voz de alguien que había sufrido un terror de grandes proporciones y había logrado sobrevivir de algún modo.

—Tom, amigo mío, me alegro que hayas sobrevivido. ¿Cómo lo has hecho?

—*B-bueno…, Mary ha sido muy amable cuando ha visto que estaba a punto de mearme en los pantalones*

— ¿Has estado a punto de mearte en los pantalones? —Repitió el infante asombrado—. Tío, eso no parece algo para tomarse en broma.

—*¿Te crees que no lo es? ¿Qué crees que pensarían mis padres si vieran que he mojado mis calzones?*

—Pues son artistas, así que… —Llevó su índice a la barbilla mientras una sonrisa socarrona surgía—. Supongo que pintarían un cuadro, lo llamarían 'El adolescente meón' y lo venderían.

—*Si no fuera porque realmente creo que llegarían a tales extremos, iría hasta allí para golpearte*

—Venga hombre, relájate. ¿Qué ha dicho Marylin cuando te ha dejado en la puerta de tu casa?

—*Me ha dicho que mañana vendrá a recogerme, y no me ha dado opción a negarme. Es más, estoy seguro de que no hubiera admitido negativa alguna*

—Mala suerte.

—*Ohhh jojojo. Si fuera tu no me burlaría, enano.*—Issei tuvo un tic en su ojo por el insulto, pero luego tragó seco al entender las posibilidades de las palabras de su amigo—. *Ohhh yeah*

—N-no…, Dime que no…

—*¡Jojojojo! ¡Si~! Tú también vendrás… ¡y no tendrás escapatoria!*

— ¡Nooooo!

La imitación de Darth Vader fue más que perfecta.

(Señorito, si quiere me pongo en contacto con la señorita Potts)

—Da igual J.A.R.V.I.S., ni siquiera Pepper podrá hacer algo. Ya sabes cómo es Mary.

—*¡Fuajajajajaja! Nos vemos mañana pitufo… ¡en el infierno sobre ruedas! ¡Fuajajajajaja!*

Y riéndose como un malo malísimo, Tom finalizó la llamada, dejando a un Issei arrodillado y derrotado en el suelo. J.A.R.V.I.S. pudo entonces entender el problema del joven señorito, pero él nada podía hacer.

(Señorito, su comida se enfría.)

—Ya lo sé, J.A.R.V.I.S…, ya lo sé…

Con un largo suspiro de lamento, Issei se sentó nuevamente en su asiento, comenzando a degustar su plato de comida. Luego de disfrutar su delicioso plato, el cual no pudo apreciar cómo se debía por el recuerdo constante de que mañana su amiga iría a recogerle con su coche nuevo…, jugando con las vidas de ambos varones en la carretera… No iba a descansar tranquilo aquel día mientras tuviera su mente ocupada con las palabras de su mejor amigo. Por ese motivo decidió sentarse en el sofá y echar un rato con las consolas. Tener un padre adoptivo multimillonario con una casa de lujo en Malibú, con las mejores consolas del mundo en un pedazo de televisor de la mejor calidad y última tecnología, un taller en el sótano-cochera y otras tantas cosas era algo que muchos niños gustarían tener.

Luego de jugar largo rato a los videojuegos clásicos de las consolas de las que disponía, decidió hacer los deberes, y así evitar quejas de Pepper, y luego pudo bajar al taller. Ni Mary ni Tom se habían puesto en contacto con él para hacer nada aquella tarde, así que decidió bajar al taller y seguir con lo que había estado haciendo durante varias semanas.

Luego de acceder y cerrar correctamente la puerta, Issei pudo observar su lugar de trabajo, una mesa equipada con las mismas herramientas que tenía Tony en la suya. Pepper al principio se mostró muy escéptica con la idea de dejar que un niño de nueve años tocara herramientas como esa, pero al final solo pudo quejarse y nada más, mostrar su descontento. Al fin y al cabo, Tony e Issei lograron ganar aquella batalla. Desde entonces la presencia de Issei en el taller era muy habitual.

El joven oriental estaba tan concentrado en su pequeño proyecto que la IA tuvo que alzar un poco el tono para que éste le prestara atención.

(¡Señorito!)

— ¡Ostras que susto!

(Me alegra saber que al fin me presta atención)

—Puñeta J.A.R.V.I.S… ¡no tenías que gritar de esa manera!

(No lo hubiera hecho si el señorito me hubiera prestado atención)

—Sabes que estoy concentrado en lo mío —Volvió a bajar su mirada a la placa base—. ¿Qué ocurre?

—El señorito Tom acaba de entrar.

—¿?

Aquello sorprendió al Hyodo-Stark, pues no esperaba a ninguno de sus amigos aquella tarde.

TOC-TOC

El joven adolescente desvió la mirada, encontrándose con una rubia cabellera corta. Tom había ingresado en su hogar y había bajado al taller, pero dado que solo cinco personas tenían acceso ha dicho lugar: Tony, Pepper, Rhodey, Happy y él mismo, Issei tuvo que abrirle la puerta.

—Hola hermano, ¿otra vez con tus trastos? —Preguntó el rubio mientras caminaban de vuelta a la mesa de trabajo del nipón.

—Estos trastos me abrirán las puertas del MIT y quién sabe si de algún otro sitio más.

— ¿Acaso no ibas a trabajar en la empresa de tu viejo?

—Sabes perfectamente que no. No me gusta que se fabriquen armas.

—Las armas no matan, compañero, solo la gente que las usa. Es lo mismo que con los cuchillos. ¡Los cuchillos no matan, es la gente la que mata!

—Ya, ya, pero aun así prefiero no involucrarme en el mundo armamentístico.

—Hum, como veas, pero tendrías un puesto fijo. ¡Vamos, me juego el culo! Incluso se podría crear un departamento para ti y tus inventos. ¿No crees que eso ayudaría a lavar la imagen de Industrias Stark? Ya me imagino los titulares: "Industrias Stark abre un departamento para el desarrollo de tecnología no bélica y civil con el fin de mejorar la vida de los ciudadanos". No estaría nada mal.

Issei dejó de prestar atención a su pequeño proyecto para alzar un poco la mirada, clavándola en ninguna parte. En verdad no era una mala idea, y ciertamente ya tendría un lugar de trabajo donde podría ayudar a mejorar el mundo con sus inventos…, pero dudaba que Tony creara un departamento para él. Es más, casi nadie en la directiva de la empresa estaría a favor de ello. ¡Ellos creaban armas! ¡Ese era su oficio! Su abuelo por parte de Tony ayudó en el Proyecto Manhattan, ayudó a crear la bomba atómica, y creó la empresa de armamento para ayudar a los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial, pasando a ser la mayor empresa armamentística del mundo.

No, él y su ideología no cabían en aquella empresa.

—No…, lo dudo mucho.

Con aquel susurro, Issei volvió a centrarse en su pequeño proyecto. Tom observó el robot que su viejo y pequeño estaba construyendo. Cuando comenzó le explicó para que iba a servir, pero ya ni se acordaba. Aquel no era un campo que le gustara, pues al igual que sus padres y abuelos, Tom prefería el arte y alejarse todo lo posible de los números.

Tom había ido a buscar a su amigo para hacer algo divertido. Marylin estaba preparándose para entrar en S.H.I.E.L.D. en cuanto terminara sus estudios actuales, así que no contaría con ella demasiado, pero se olvidó de que Issei era de pasarse largo tiempo en aquel taller con sus cachivaches. Bufó aburrido, pues se notaba que el menor de los dos estaría un rato con aquel dichoso robot. Dado que no quería meterle prisa ni interrumpirle, se dedicó a observar el taller.

— ¿Sabes una cosa? Nunca dejo de asombrarme de este lugar —Tom se sentó en la silla libre mientras observaba a su amigo trabajar en silencio—. Oye J.A.R.V.I.S., ¿podrías crear la canasta? Ya sabes, esa holográfica.

(Por supuesto señorito)

Una canasta holográfica apareció colgada de una pared. Tom alzó sus manos y una pelota de baloncesto, también holográfica, apareció en sus manos. Se levantó de su asiento y comenzó a lanzar repetidas veces. Puede que no fuera un gran fan de la ingeniería ni nada relacionado con los números, pero siempre admitiría que la tecnología holográfica de Tony Stark le asombraba y encantaba. Lástima que fuera uno de los pocos, por no decir el único, que el supiera, que poseía aquella clase de tecnología. Hasta ahora había visto cosas parecidas, sobre todo por parte del padre de Marylin, pero nada que pudiera igualar aquello. Pero como era normal para él, no pasó mucho tiempo hasta que comenzó a aburrirse de la tecnología holográfica. El necesitaba gente para mantenerse activo. Si hacía cosas solo no tardaba en aburrirse, siempre y cuando no estuviera inspirado para pintar, esculpir o escribir. En aquellos momentos era como Issei con sus trastos o Mary con su entrenamiento.

Su mirada se desvió a la colección de vehículos deportivos de Tony Stark. Tom amaba los coches, sobre todo si no eran contaminantes, pero los vehículos de Tony Stark le robaron el corazón cuando los vio por primera vez. En aquel momento surgió el deseo de poseer uno igual, pero eran tan caros que con el dinero que le costara uno podría comprarse dos casas de tamaño medio-pequeño. Una nueva idea le llego a la mente, y no pudo evitar sonreír como un diablo en su interior.

—Oye Ise… ¿crees que pasaría algo si cogiéramos el Saleen S7?

Ante la pregunta de su amigo, el castaño alzó la mirada para clavarla en el coche de Tony. Nunca había tocado esos coches. A ver, si los habita tocado, pero nunca pilotado. Hasta que no se sacara el carnet dentro de unos tres años, no podría tocarlos. ¡Y qué demonios! ¡Aun con carnet Tony no se los dejaría en la vida! Bueno, seguramente le compraría un coche nuevo y que costara mucho dinero, pero esta era su amada colección, después de todo.

—Puedes, pero si se entera es posible que te mate, y si lo rayas o ensucias en lo más mínimo, ten por seguro que primero te hará pagar el coste y luego te matara.

Issei esperaba que con aquellas palabras su amigo se olvidara de coger uno de los coches de Tony, pero la sonrisa en su rostro le hizo darse cuenta de que se había equivocado. Después de todo…, incluso Tom estaba un poco loco.

— ¡Entonces vamos! —Se levantó de su asiento y agarró de la camisa al más joven de los dos, pero se detuvo de pronto—. ¡Un segundo! J.A.R.V.I.S., ¿a qué hora vuelven Tony o Pepper?

(El señor volverá dentro de unas tres horas y la señorita Potts no creo que venga el día de hoy. Pero como ha dicho el señorito, yo no le aconsejaría coger uno de los vehículos increíblemente caros del señor)

En aquel momento Issei tuvo el enorme deseo de apagar a la IA y no volver a enchufarla jamás. A Tom le importaba un carajo los consejos. Su rubio amigo se quejaba de Mary, pero él a veces no se quedaba atrás. Si una oportunidad como aquella se le presentaba… ¡él no iba a desperdiciarla!

—Tengo carnet, aunque me falta el coche. Además, ¿cuántas veces tendré una oportunidad como esta? ¡Sube Ise! ¡Vamos a darnos una vuelta!

Tom tiró al nipón, con la ciudadanía estadounidense, hasta la puerta del copiloto, corriendo para sentarse en la del piloto. Nada más subirse Tom se ajustó el asiento, memorizando la posición actual, para luego ponerse el cinturón, ajustarse los espejos y encender el motor, sonriendo como enamorado cuando escuchó su ronroneo.

—Wow. Creo que me he enamorado.

Issei, por su parte, recordando la experiencia con Marylin, se ajustó el cinturón y rezó a sus padres y antepasados para que no muriera aquel día. Ciertamente deseaba volver a ver a sus padres, y ya de paso a sus fallecidos abuelitos… ¡pero no tan pronto!

— ¡Allá vamos!

Tom pisó el acelerador al tiempo que iba soltando el embrague. El coche subió la cuesta que paso al exterior. Las puertas fueron abiertas por la IA y en poco tiempo ambos estaban en la carretera con el sol del atardecer descendiendo lentamente en el lejano horizonte. Tom aprovechó para conducir hasta una famosa playa llamada Surfrider Beach, un lugar donde un gran número de surfistas se reunían para cabalgar las olas.

Tom detuvo el deportivo en el casi desértico parking de la playa y ambos bajaron, observando desde la lejanía a los jóvenes surfistas en el agua, esperando la llegada de nuevas olas que cabalgar.

—Creo que el próximo fin de semana deberíamos probar a hacer surf.

— ¿Es que habrá alguna tormenta?

—No lo sé, pero soy positivo. Además, ya sabes que a Mary le encanta surfear, y este verano no hemos podido hacerlo mucho. Por cierto, no me agrada sacarlo ahora pero, ¿tienes alguna idea respecto al proyecto? Tú has propuesto uno que nos excede en capacidad, al menos a Mary y a mí.

—En ello estaba trabajando esta tarde —Sonrió infantilmente Issei.

Aquella revelación sorprendió al rubio, quien desvió la mirada con asombro a su pequeño amigo.

—Un segundo, el robot ese del que me hablaste… ¿es el proyecto para el trimestre?

—Exacto.

— ¡La madre que te parió! —Se carcajeó el artista—. ¡Deberías habérnoslo dicho! No tienes la idea de cómo nos hemos estrujado la cabeza. Pero aun así, ya sabes lo que opinamos.

—Lo sé, y te juro que pensaba avisaros, solo que me estoy ocupando de la parte más difícil.

— ¿Entonces tendremos trabajo con el robot?

—Por supuesto. No pienso hacerlo todo yo y llevarme el mérito.

—Ufff, menos mal, es de agradecer. ¿Sabes una cosa? Aún recuerdo nuestro primer proyecto en conjunto. ¡Lo hiciste tu solo y nos hiciste quedar mal! —Acusó Wood con guasa.

—El profesor no supo eso —Issei se defendió con el mismo tono.

—Cierto, pero nos hiciste quedar mal. Tú lo hiciste todo y los tres nos llevamos el mérito, aunque el tuyo fue mayor ya que todos saben que tú eres el genio de la ingeniería.

—Bueno, no se puede decir que sea el genio de la ingeniería. Anda que hay pocos que me superan.

—Obviamente, pero cuando llegues a su edad entonces compararemos. Está claro que no serás nunca un igual a Tony —Issei no pareció afectado por eso, sino que lo tenía más que asumido— pues él es uno entre miles de millones.

—La genialidad de Tony está por encima de todos. Muy pocos pueden equiparársele en su campo. Yo estoy satisfecho con ser bueno y que me encante.

—Como se suele decir: "Si te encanta lo que haces, nunca trabajaras" o algo así.

El silencio reino entre ambos largo rato, rato en el cual se quedaron observando a los surfistas…, y al equipo femenino de vóley playa. Fue entonces que Tom decidió compartir sus conocimientos sobre el sexo opuesto con su amigo más joven, siempre evitando temas demasiado suculentos para el joven de trece años. Tom no era tonto, y sabía que si se iba de la lengua respecto a ciertos temas su vida y reputación correrían grave peligro, así que se decidió enfocar en temas más…, suaves, por decirlo de algún modo.

Cuando el sol estaba prácticamente en la línea que separaba cielo y mar, ambos volvieron a subir al vehículo y volver a la mansión, suspirando de alivio al saber que ninguno de los adultos estaba aún en la mansión. Tom dejó el vehículo tal y como estaba antes de que lo cogiera, gracias también a las indicaciones de J.A.R.V.I.S. Ambos volvieron a prestar atención a su proyecto de trimestre solo para que, un cuarto de hora después, Tony Stark entrega al garaje-taller en uno de sus otros vehículos. El magnate salió con una deslumbrante mujer del vehículo, saludando a ambos jóvenes en el proceso.

—Chicos, ¿trabajando en un nuevo proyecto? —Curioseó mientras la mujer desconocida le abrazaba, ambos avanzando hacia la puerta del taller.

—Así es. Es el proyecto de la clase de tecnología para este trimestre.

—Espero que vuelvas a dejarle sin habla. No debes romper tu buena racha.

—Ya lo sé. Tranquilo, no pienso bajar mi nivel.

Tony les guiñó un ojo sonriente, abriendo la puerta, dejando pasar a la mujer. Pero, antes de cerrarla tras de sí, se quitó las gafas de sol, clavando su mirada en Tom, quien tragó saliva al tiempo que su cuerpo se tensaba. Aquella mirada era amenazante, aunque un segundo después pasó a una alegre y bromista.

—Espero que por lo menos hayas repuesto la gasolina que has gastado. ¡Hasta luego! ¡Portaos bien!

Issei no pudo aguantarse la risa al ver el rostro de su amigo. Tom se había aterrado durante los segundos que duró su cruce de miradas con su padre adoptivo, recordando la advertencia de Issei sobre coger sus coches.

—Colega, te aseguro que pensaba que me iba a amenazar con meterme en la cárcel. ¿Cómo demonios se ha enterado?

(Todos los vehículos del señor tienen un chip para localizarlos y avisarle en caso de que alguno le sea extraído. En cuanto ustedes salieron de la mansión, el señor fue informado de ello)

Tom le dedicó una mirada amenazante a su amigo, quien silbaba fingiendo ignorancia, aunque la sonrisa era casi imposible de ocultarla.

—Tú lo sabías, ¿verdad?

— ¿Yooooo? No sé de qué me estás hablando.

—… ¡pero serás hijo de…!

Las risas estallaron en el taller, risas e insultos que daban alegría a aquel lugar.

—Por cierto, esa mujer me suena de haberla visto en algún lugar —Comentó Tom al recordar la espectacular mujer que se había ido junto a Tony arriba para hacer cosas que un joven adolescente no debía de saber.

—Da igual. Es más que probable que la vea un par de veces más, o ninguna, a partir de hoy, por lo menos en esta casa.

— ¿No te resulta raro?

El más joven encogió sus hombros.

—Estoy acostumbrado. Además, a mí no me afecta lo que haga Tony. Es su vida.

— ¿Pero no es tu ejemplo a seguir?

—Mi ejemplo a seguir sin mis padres biológicos. No me malentiendas, Tony es un gran hombre, aunque posee defectos, como todos. No negaré que hay partes suyas que admiro, pero yo siempre he tenido mi ejemplo a seguir, y eso no lo cambiaré por nadie.

—Eres un crio con fuertes principios, y eso es de respetar.

—Gracias.

El silencio volvió a tomar su lugar durante un pequeño rato.

—Bueno, no me quedará mucho para irme a casa. El autobús no saldrá por ahora. ¿Puedo ayudarte en algo?

Tom lamentó poco después haber hecho aquella pregunta. En su interior volvió a jurarse no prestar ayuda a su pequeño amigo hasta que los proyectos de ciencias estuvieran casi terminados.


Diciembre

—Bien si conseguimos hacer que estos engranajes hagan exactamente lo que quiero estaríamos hablando de la madre de todas las bromas —bromeó Tony mientras mostraba en imagen en el proyector.

Anthony Stark estaba explicando los pros y los contras de su más nueva y única invención, un avión no tripulado invisible al radar y capaz de desplazarse en el aire a desplazarse en la tierra, equipado además con la capacidad de plantar minas antipersonas para el enemigo.

El lugar era uno de los hangares a los que tenían acceso unos pocos dentro de las instalaciones en las que se encontraban. Una base aérea, en medio del desierto de Arizona, la razón de que el dueño se encontrase aquí era por la presentación de varios equipos bélicos destinados al ejército de los . por el contrato que tenían con la compañía a través del Ministerio de Defensa y el Pentágono.

Y con ese dispositivo, se daba por terminada la presentación de las invenciones del dueño de la compañía, terminando todo con un apretón de manos y sonrisas de negocios entre los generales y demás inversionistas.

—Así que la madre de todas las bromas —Alguien llamó por detrás del multimillonario—. ¿No crees de que es tiempo de que renueves tu repertorio de chistes?

Volteando y a través de sus gafas oscuras, Tony sonrió al ver a su buen y gran amigo, desde hacía muchos años, James Rhodes, comúnmente llamado Rhodey, un coronel de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y un piloto de combate. Era el enlace entre Industrias Stark y los militares en el departamento de adquisiciones.

—Oye los inversionistas aman mis chistes —Replicó Tony mientras estrechaba la mano de su amigo.

—No, no lo hacemos Tony —Murmuró un viejo amigo de ambos que pasaba de largo.

— ¡Traidor! —Se quejó el pelinegro—. Solo por eso tu regalo de navidad llegara tarde este año.

La otra persona solo hizo un ademán con su mano.

—Bueno así que Desert dragonfly esta lista —comentó Rhodey observando el vehículo no tripulado similar a un helicóptero grúa, pero de un cuarto de su tamaño, que tenía la capacidad de replegar sus hélices y usar brazos robóticos para moverse por la tierra al igual que un perro.

—Agradéceselo a Ise, unas sodas y buena pizza —explicó casualmente recordando a su hijo diseñando un pequeño robot para funciones hogareñas.

—Déjame adivinar, solo quería tomar cereal de la alacena y plantar una bomba de pintura en el casillero de Happy ¿cierto? —Intuyó el hombre, que en respuesta obtuvo una mirada indescifrable de su amigo.

—A veces me aterra lo bueno que eres adivinando las cosas.

—Gajes del oficio. Hablando del pequeño ¿qué tal ha estado? ¿Y Pepper? No los he visto desde hace dos meses —interrogó entusiasta el militar pensando que en unos días sería navidad.

—Ah…, sobre eso, bueno no he podido ir a casa desde Washington —Cuando dijo eso, Tony sonrió con amargura, la verdad era que intento ir pero el trabajo siempre se lo dificultaba.

Juntas corporativas, reuniones con los inversionistas, control de calidad para con sus productos y pruebas en campo de equipo y maquinaria bélica como lo era el día de hoy. Con una agenda muy apretada, se la estuvo pasando de junta y viajes alrededor del mundo por el último mes, seminarios, fusiones con otras empresas así como aperturas de sucursales de la compañía en Oceanía, Europa y Asia.

Y era un mes festivo por lo que...

—Tony, navidad es en cinco días, si la memoria no me falla.

—Lo sé, lo sé, la invitación a la fiesta en el Royal Palace en Berlín —Contestó el hombre de negocios—. Y la fiesta de año nuevo en la ciudad unos días más tarde.

— ¿Te invitaron? —Curioseó Rhodey con sorpresa—. ¿Pepper sabe de esto?

—Bueno ella sabe que antes...

—Antes, hace cuatro años no tenías un hijo Tony —Le increpó su amigo con tono serio para después sonar más relajado—. Oye amigo, ahora tienes una familia. Ese niño en casa te espera en navidad.

Ante las palabras la mente de Tony comenzaba un silencioso debate.

—Para él, Pepper, Happy y tú sois su familia. Ya ha tenido bastante con perder a su familia biológica. No hagas que pierda también a su familia adoptiva. Tony ¿me estas escuchando?—Ante la pregunta el pelinegro asintió desviando un poco la mirada.

—Por supuesto que te estoy escuchando, es solo que… —A la mente de Tony solo llegaban posibles imágenes de la diversión que habría en aquellas fiestas en Alemania—. Pepper llevará a Ise con su madre y pensaba, bueno, a su madre no le caigo muy bien —Intentó excusarse, pero acabó ganándose un gesto sorprendido de Rhodey, pero perdía con la ironía reflejada en sus ojos.

—No puedo creer que no le caigas bien a la señora Potts —Bromeó sonriente el militar.

La verdad es que lo extraño sería que le cayera bien a aquella mujer. Seguro que si su padre estuviera vivo, Tony posiblemente hubiera acabado con algunas balas en su cuerpo.

—Bueno, la señora considera que si no es militar no es digno de su hija, le mencione que hago cosas que hacen explotar cosas.

— ¿Y qué te contestó?

—Que si era pariente del hombre que promovió los premios Nobel.

—Oh, entiendo la indirecta.

—Si bueno, pensé ¿por qué no pasar una navidad con ella?

—Querrás decir porque Pepper e Issei pasan una navidad con ella ¿verdad?

—Sí, bueno —Resoplo el magnate—. Digo, siempre es bueno que los padres se ausenten de vez en cuando así que ¿por qué no esta vez? Ya tendremos otras navidades.

—Tony, Issei es un crío.

—Un niño superdotado, te recuerdo.

—Sigue siendo un niño. Y para un niño, la navidad es una época importante.

—Oye yo también pase navidades sin mis padres —Replicó el pelinegro.

—Si Tony, y por eso esperaba que tu no actuaras como ellos. Sabes lo mal que se pasa y esperaba que mostraras por Issei la misma empatía que mostraste cuando lo adoptaste —Le recordó—. Tu y yo sabemos que el realmente no tiene a nadie de su familia biológica y, como ya he dicho antes, vosotros sois ahora su única familia.

—Lo sé, lo sé, es solo que hace años que no asisto a una fiesta como esta.

—Sí, dímelo a mí. Conseguí entradas para el Grand Palace hace un año ¿y que me dijiste? Tenías que asistir a una feria de ciencias.

— ¿Te molestó? Nunca me lo dijiste.

—Bueno al principio sí, pero más tarde lo pensé y bueno lo entendí, tenías un hijo así que la feria de ciencias debía de ser importante.

—Sí, hizo un generador de combustible alternativo, aun no me explico cómo es que solo usa hámsteres de esa manera.

— ¿Lo ves? Ahí lo tienes. Mira Tony, es cierto que los padres necesitan de vez en cuando sus momentos, pero…, al menos deja eso para después y no faltes a una de las fiestas más importantes del año.

Ante las palabras de su amigo, Tony pensó un poco. Realmente le agradaba que sus padres a la edad de Issei se la pasaran en el trabajo o de viaje. No era del todo malo, pero sí, tenía sus desventajas. Aun si él supo que estarían para él, los quería a su lado. Su madre siempre estuvo ahí, al igual que Pepper lo está con Issei.

Él realmente quería hacer lo que su padre.

— ¿Sabes qué? Tienes razón. Más bien dime, ¿tienes planes para nochebuena?

—Bueno, iba a pasarla con mi familia.

—Dime, ¿tu casa puede albergar a tres personas para navidad?

Ante la pregunta del magnate, James sabía que se le iba a ocurrir alguna locura a su amigo, y se arrepentía un poco de ello.

Días más tarde la navidad llego y la "familia" Stark, pasó la noche buena con la madre de Pepper en la casa de retiro, acompañando a varios de los residentes ahí, alegrando a varios ancianos a quienes sus nietos y demás familia había llegado a visitar, debido a una invitación a una reunión conmemorativa de la casa.

Fue una velada familiar, en la cual como familia Tony tenía que darse crédito. Al menos la señora Potts no intentó nada raro contra él. Incluso fue agradable.

Por la mañana en navidad, los obsequios llegaron en cantidades industriales. Issei abrió varios al igual que los niños que pasaron ahí la noche. Por ese día, fue más que perfecto, incluso si Tony decidió vestirse como Santa y hacer que una manada de renos tirase de un Ferrari acondicionado para la ocasión.


Bueno, aquí un nuevo capítulo de este fic. Vamos a ir viendo poco a poco el desarrollo de Issei en sus años de infancia y juventud y cómo le afecta el entorno. Explico también del motivo de este súper retraso:

Como sabéis, este proyecto y otros dos los escribo con Atrix, pero lleva un año sin responder a mis mensajes, lo cual solo me hace pensar en lo peor ya que las anteriores veces siempre ha sido por sucesos bastante feos, como el ultimo, en el cual explicó que sufrió un accidente de coche. Pero esta vez ya va un año y eso me tiene muy preocupado. Por ahora he decidido continuar solo este proyecto y el de Facción de la Humanidad, esperando que en algún momento vuelva a responder a mis mensajes ya que eso no solo permitirá que retomemos estos proyectos juntos, sino que será un gran alivio para mí.

Espero que entendáis el motivo y no os quejéis por la espera. Ya estoy trabajando en el siguiente, pero no sé cuándo lo tendré listo. Intentaré no tardar demasiado (entiéndase un año jajaja).

Aviso de que ha habido un par de cambios en el prólogo:

-nombre del padre de Issei ha cambiado a Gorou y el nombre de la madre a Miki.

-Issei ahora es totalmente japonés, no mestizo.

-Issei pasa de tener 8 años en el año 2000 a 9.

Y ya de paso quiero agradecer mucho a RichisQueso, quien me ha ayudado a desarrollar varias ideas que sin duda alguna mejorará mucho el fic.

Ahora, sin más dilación, los reviews:

atrixzero

Issei y Tony son diferentes entre sí, como habrás podido ver. El que Issei tuviera siete años ha ido formandole un caracter y unos ideales que no va a abandonar, aunque eso no significa que no se le pegue un poco el caracter de Tony. No haré spoilers de eso jajaja, pero tengo algo pensado.

Lamento el retraso, aunque espero que hayas entendido el motivo de ello.

SAMUROCK

Y otros tres siglos sin volver a actualizar, aunque por un feo motivo.

CHRISTOFELD

Me alegra tener nuevos seguidores. Ya tengo planeado todo hasta Infinity War (incluida) aunque por los motivos que he explicado arriba, esta historia va con mucho retraso.

ELDRAGONCOLORADO16

Gracias. Lo único que puedo decirte para evitar spoilers es que no vas mal desencaminado.

CCSakuraforever

Aquí nuestro Issei es listo (hay otros modos de unir DxD y el UCM, pero este me gustó más). Como en todas las familias, habrá buenos y malos momentos.

Morphos

Si, fue culpa del conductor, aunque esta vez a nadie se le puede culpar. En serio, rezo porque se ponga en contacto conmigo y la ausencia no haya sido por lo que temo que pueda ser.

No revelaré tan importante información jajaja. Issei no será Tony. Habrá cosas que se le peguen, pero no será un Tony 2.0

doomslayer33

Vaya, muchas gracias amigo. Tranqui, soy de los que piensa que dejarlos separados es raro, aunque también depende de como se haga. No haré spoilers, pero te aseguro que no andas desencaminado con esa idea jajaja.

Guest

Se ha tardado, pero aquí está.

El Primordial385

No es que lo tuviera abandonado, solo que por las circunstancias no he podido actualizarlo. Mis fics abandonados está puesto en el resumen (CANCELADO, PAUSADO). No voy a revelar tal información o haría tremendo spoiler. Se ha tardado, pero aquí está.

Mao

Gracias amigo. Me disculpo por la tardanza, aunque está explicado el motivo.

Noito

Seguiré con él, no pienso abandonarlo.

Zafir09

Me alegra que te gustara. No responderé a esa pregunta jajaja. Si, es un cambio positivo para la valquiria jajajaja.

Nikopelucas

Aquí está su continuación.

WolfsDragen

La continuo, solo que a veces no puedo por X motivos.

connor153

Gracias.

FlashHero

No pasa nada si me haces pregutnas, pero no prometo responderlas todas:

1.- en el próximo capítulo (en principio si no cambia mis planes).

2.- para nada.

3.- no puedo responder.

4.- ira a Kuoh. En cuanto a los eventos, nada puedo decir.

5.- por supuesto que se va a unir.

6.- solo su BB, aunque tendrá acceso a las armaduras.

7.- SI, lo estará.

8.- no puedo responder.

9.- personalidad de Marvel.

10.- no, no lo será, por lo menos Dr. Strange.

11.- en esta historia nadie puede tocar el código de las Sacred Gears, pero en la segunda idea no vas desencaminado (lo de unir SG y armadura de Tony).

Tomas623

Sigo, y lamento la espera.

Goku SSJ DIOS SSJ3

Espero que te siga agradando el rumbo.