Ni Marvel ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.

Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, posible lemon más o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

—comentarios.

—"pensamientos".

—*hablando por teléfono, comunicador, etc.*

(J.A.R.V.I.S.)

—+F.R.I.D.A.Y.+

— [Ddraig, Albion, etc.]


Esta historia ha sido creada por mi persona, mi amigo AtrixGrayZero, y con ayuda de su novia y mi amiga Criz Ravenwood, por tanto la historia es de los tres, la idea base es la misma pero el contenido es sustancialmente distinto

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Capítulo 10:

IRON MAN — PARTE 03


La vuelta a casa había sido muy rápida para el joven Hyodo-Stark. Tony había desaparecido luego de la rueda de prensa y Obadiah poco después, luego de intentar calmar aquella jauría, pero era como un tsunami, imparable. Ya podía ver las noticias de la noche y las de mañana así como las de las próximas semanas o meses. Industrias Stark ya no crearía armas, su principal negocio desde la Segunda Guerra Mundial. ¿A qué demonios se iban a dedicar si las palabras del dueño se llevaban a cabo? No bastaba con la crisis que habían sufrido luego del secuestro, no, ahora llegaba el CEO y hacía esas declaraciones. El precio de las acciones de la empresa se había vuelto una auténtica montaña rusa.

—A ver, no digo que no esté alegre por tu anuncio, pero tengo que preguntarlo... ¿qué demonios pasa por tu cabeza? —Exigió saber calmadamente Issei luego de ver a Tony bajar del coche.

Llevaba tiempo en el taller de la mansión, muy pensativo luego del anuncio y una larguísima charla con su novia y su hermano. No haría falta mencionar la gran alegría de Iris, una alegría que desbordaba por cada uno de sus poros. Una de sus mayores preocupaciones tenía que ver con cierto ángel de alas negras así como otros tantos posibles inversionistas no humanos que pudiera tener la empresa. Era casi imposible sacar nada con los datos que había en la base de datos, sobre todo no reconociendo caras. En parte le calmaba y en parte le preocupaba. Ddraig no reconocía a ninguno más, pero eso no quería decir que no hubiera más no humanos.

—Y yo que pensaba que estarías chillando como una fangirl como seguramente lo estará la ceniza —Respondió Tony mientras procedía a sentarse en una silla para revisar el ordenador—. Esto está muy limpio. Deberías trabajar en la limpieza en tu tiempo libre.

—No me malinterpretes, y por favor, no la llames así. Es solo que…, joder, no sé qué pensar. Desapareces durante tres meses y cuando reapareces haces un anuncio semejante. Vale que hayas explicado un poco lo que has vivido, ¿pero en serio te ha impactado tanto como para cambiar tu mentalidad de forma tan bárbara?

Tony dejó de teclear en el ordenador para clavar su mirada en su hijo. Happy se mantuvo callado, apartado, escuchando atentamente. Quizás en aquella charla él también pudiera obtener respuestas a sus preguntas no formuladas.

—Es tal y como he dicho. Por una vez he podido ver el daño que hacen las armas que creo, he visto morir a los jóvenes que me protegían con mis propias armas. Durante esos tres meses he sido prisionero de unos terroristas que querían el Jericó y una vez lo tuvieran me matarían. Mi compañero… —Se detuvo de pronto, como intentando asimilar algo duro de roer—, el doctor Ho Yinsen murió para darme la oportunidad de salir de ese infierno. Él me mostró mi legado… Esos terroristas tenían un arsenal de mis armas, y provocaban el terror con ellas.

Issei y Happy se miraron de reojo. Ahora entendían el motivo de que Tony hubiera cambiado tanto. En verdad debía ser muy duro ver morir a alguien, sobre todo si es por tu culpa, pues Tony así lo sentía. Él había creado esas armas, su empresa las había fabricado, y habían matado inocentes con ellas, a sus compatriotas frente a sus ojos. Issei se había alegrado muchísimo cuando Tony anunció el cierre de la parte armamentística, pero ahora que conocía el motivo de ello no pudo sino sentir tristeza tanto por su padre como por los muertos de aquel terrible suceso.

— ¿Y qué harás entonces? Digo, con la empresa. Las acciones se van a hundir. Los inversores van a enloquecer así como proveedores y clientes.

—Por ahora ampliaremos tu departamento, y es posible que la empresa tome un rumbo similar…, pero no estoy seguro de nada ahora mismo.

El adolescente asintió. Tony siempre se cuestionaba todo lo que hacía, pero en aquel preciso momento su interrogante era mayor que nunca. Siempre se había dedicado a las armas, pero ahora se enfrentaba a algo totalmente nuevo. Ya no deseaba fabricar armas pero, ¿qué hacer? ¿Qué rumbo tomar? No podía dar media vuelta y llevar a la empresa por el camino humanitario. Necesitaba tiempo y como bien había mencionado su hijo, era necesario calmar las cosas antes de decidir. Ya bastante alborotadas estaban por su anuncio.

— ¿Y dónde está Pepper?

—Se ha quedado en la sede. Le has dado trabajo para todo el día. En serio, necesita unas buenas vacaciones.

—Creo que todos las vamos a necesitar —Dijo al fin Happy luego de tanto tiempo en silencio.

—Oh, ¿sigues aquí? Yo pensaba que eras una escultura de cera bien hecha, no como esas cosas horribles que llaman arte —Bromeó Tony mientras volvía a revisar el ordenador.

Luego de una charla tranquila Tony logró que Happy se marchara a casa o ayudar a Pepper ya que él no pensaba salir de la mansión. Al final quedaron los dos Stark solos.

—Veo que has progresado bastante con tus proyectos —Comentó Tony revisando los mismos.

—Necesitaba tener la cabeza ocupada.

—Lo sé. J.A.R.V.I.S. ya me ha comentado tu intento de ir a Afganistán a buscarme —Giró la silla para encarar al joven, quien se removió un tanto nervioso—. ¿Acaso pensabas que no me enteraría? Hemos podido charlar mucho durante el camino de vuelta. Además, Happy no ha mantenido la boca cerrada. ¿Qué tienes que decir en tu defensa?

—… Bueno…, yo…

— [Culpa de no controlar sus emociones] —Dijo Ddraig a través de la joya verde, la cual apareció de pronto, como era costumbre.

— ¡Hombre! Ya me preguntaba cuándo saldría él ocupa a saludar.

— [Tres meses, ¿y así es como me saludas? No sé por qué, pero esperaba algo un poco más agradable]

—Podría haberlo intentado pero dado que tienes parte de la culpa, me imagino, no estoy de mucho humor.

— [Eso no puedo negarlo. Como bien has dicho, parte de la culpa es mía, o más bien de la Boosted Gear. La maldición]

Tony inclinó su cuerpo hacia delante. Recordaba la maldición, pero no esperaba que apareciera sin haber alcanzado el Balance Breaker.

— ¿No se suponía que aparecía solo con la transformación a Súper Saiyajin?

— [Nunca lo afirmé, si bien recuerdas. Expliqué que todos mis portadores que la activaron fueron ya con el Balance Breaker, pero eso no significa que no pudiera afectarle. Tu desaparición y el guardarse para sí esos malos sentimientos y pensamientos le condicionaron. Fue muy sutil, tanto que no me di ni cuenta. Me avergüenzo de ello, pero no por ello me culparé de todo. La cual es de los dos, de mi socio y mía]

—Es bueno escucharlo —La mirada del adulto cambió de la gema al adolescente—. ¿Sabes cómo acabaste inconsciente?

Issei parpadeó, rascándose la cabeza mientras intentaba recordar.

—Pues…, si he de ser sincero…, no, no lo recuerdo —Respondió avergonzado—. Al principio pensé que fueron Pepper y Happy, pero ellos me contaron que ya me encontraron inconsciente en el suelo.

— ¿Y tú? —Interrogó ahora al dragón.

— [Me temo que no. La maldición me impidió llegar a él. Estaba encerrado sin poder salir. Por eso no sé qué pasó hasta que cayó inconsciente. Fuera lo que fuera que pasó, ese recuerdo desapareció con la maldición]

— ¿Es posible que colapsase por sí solo?

— [Lo dudo. De lo que sí estoy seguro es de que alguien le dejó en ese estado. No le hizo daño, sólo lo dejó inconsciente]

—Yo estoy preocupado —Admitió Issei—. Llevo casi dos meses dándole vueltas al asunto. ¿Quién fue? ¿Quién me dejó inconsciente? Marilyn no sabe nada, ni Tom, y aún menos Iris.

—El problema es que ese alguien pudo ver tu guantelete. ¿Has notado algo extraño a tu alrededor?

—No, nada. Todo sigue igual.

— ¿Seguro que tu amiguita espía no sabe nada?

—Totalmente seguro.

—Yo no estaría tan seguro. Son espías, después de todo, y saben mentir. Además, si es con tal de protegerte, estoy seguro de que te mentiría a la casa sin pestañear.

Issei bajó la mirada con gran preocupación. Marilyn le había asegurado que ella no tenía nada que ver pero, ¿y si es verdad lo que le había dicho Tony? ¿Y si Marilyn le había mentido con tal de protegerle? Tendría que hablar con ella…, o quizás no… ¿Qué hacer...?

—Pero han pasado dos meses y todo sigue igual, ¿verdad? Por ahora lo mejor será no darle más vueltas al asunto.

A pesar de las palabras del adulto, la preocupación no dejaba la mente del adolescente.

—Oye, ¿crees que S.H.I.E.L.D. sepa algo de los Artefactos?

—En verdad no me extrañaría. Si esos aparatejos son tan comunes como mencionó el lagarto, entonces sería más que probable. E incluso me atrevo a pensar que entre sus filas pueda haber usuarios.

—No suena descabellado.

—Exacto. No por nada son espías, espías que prácticamente no se esconden y realizan su trabajo de un modo más que aceptable.

—Si es así, ¿por qué no han venido en mi busca?

—Hum, se me ocurren varias posibilidades: no les resultas interesante, creen que tu Sacred Gear es otra a la que es, saben que eres un hombre de paz y eso no lo quieren.

—Sinceramente me encantaría que fuera alguna de las dos primeras.

El silencio se hizo en la sala durante un rato.

—Sabes que es cuestión de tiempo, ¿verdad? El que todos sepan quién eres, o más bien a quién portas —Habló primero Tony con un tono muy serio, uno que no solía usar casi nunca.

—Lo sé. Pero me gustaría que para ese momento pudiera manejar mejor esto —Levantó su mano izquierda—, haber alcanzado el Balance Breaker y poder usarlo adecuadamente. Aunque, si he de ser sincero, desearía no tener que usarla nunca.

—Pero fue tu elección aprender a usarla, con todas sus consecuencias.

—Como bien has dicho, tarde o temprano llamaría la atención de alguien, y prefiero que si me encuentran sea con un yo capaz de defenderse.

— [Grande es la maldición de los que portan Longinus]

—Eso parece. El semidiós abrahámico se aburría mucho —Bromeó Tony en un intento de aligerar el ambiente.

— [Su poder era comparable a cualquier otro Padre Celestial, pero su inteligencia era digna de admirar. Además de un gran poder poseía una mente prodigiosa. Estaba maldecido con el conocimiento. Las Sacred Gears y las Longinus son el mejor ejemplo]

— ¿Qué tan poderosas pueden llegar a ser las Longinus? —Curioseó Tony.

En verdad, desde que descubrieron la existencia de los Artefactos, nunca antes había preguntado por su capacidad bélica. Era mucha la información que habían obtenido de aquel ser mitológico, pero nunca algo como eso.

— [Si la Boosted Gear es capaz de utilizar todo mi poder, incluyendo el que está sellado, eso ya le pondría en una escala semejante a los Celestiales, y si hablamos de una de las más poderosas como la Lanza…, a saber. Quizás se equiparen o puede que superen. Nunca antes nadie ha logrado sacar el máximo potencial a ninguna Longinus, ni siquiera sus usuarios más poderosos]

—Es algo a tener muy en cuenta. ¿Ise podría derrotar a un semidiós si controlara todo tu poder?

— [Por supuesto, de eso no hay duda alguna. Sería catalogado como un Destructor de Mundos]

Issei perdió color ante aquella calificación.

— ¡Yo no quiero ser un Destructor de Mundos!

— [Es solo un adjetivo, compañero, igual que la palabra dios. Pero eso no quiere decir que tengas que destruir nada, por lo menos siendo obligado. Por gusto propio ya es otro cantar]

—Entonces, si he entendido bien, ese tipo creó armas cuyo poder superaba al suyo propio, ¿no?

— [Exactamente. Es como los humanos y las armas nucleares. Habéis creado armas que superan ampliamente vuestro propio poder, pero podéis controlarlas]

— ¿Y cómo ha podido hacer eso? Nosotros usamos la ciencia para crear esas armas.

— [No soy él, compañero, así que es una pregunta que no se responder. Pero ya os digo a ambos que hay seres en el universo que rompen las leyes naturales. Yo soy un ejemplo]

— ¿Y qué tal tu progreso en estos tres meses? —Tony decidió cambiar un poco de tema.

Aún estaría relacionado con la Boosted Gear, pero dejaría a un lado el tema de ser peor que una ojiva nuclear.

—Bueno…, no he logrado muchos avances. La manipulación de la energía es más complicada de lo que jamás pensé. No es como cuando tienes un ordenador que te cuantifica todo o sabes cuál es la energía de una pila o de un combustible como puede ser la gasolina.

—Es de esperarse sabiendo con lo que estamos jugando. Pero no por parecer no avanzar no se avanza realmente. Solo mira la diferencia con respecto a cuándo empezaste.

—Si lo ves así… Pero es muy poco para todo el tiempo que he estado con ello.

—Pero una vez le cojas el truco todo será más sencillo.

—Eso espero.

— [Stark, hay algo que quiero comentarte]

Tony clavó sus ojos en la gema esmeralda. Era extraño que el dragón pidiera la atención de uno de los dos, y cuando lo hacía solía ser la de su portador.

—Tú dirás.

— [¿Qué estás portando?]

La pregunta confundió tanto al receptor de la pregunta como al portador del emisor.

— ¿Perdón?

— [Desde que nos encontramos he podido sentir algo. Una leve esencia energética. Es como si llevaras una Sacred Gear, pero no es una]

—Oh, te refieres a esto —Para mayor incertidumbre de Issei, Tony se desabrochó la camisa, exhibiendo una especie de máquina en el centro de su pecho—. Perdón, se me había olvidado enseñártelo.

— ¿Pero qué es eso? —Interrogó Issei mientras se acercaba a su padre, observando más de cerca aquel aparato.

— ¿No te suena? Es un Reactor Arc, como el de la sede.

El adolescente alzó la mirada, impactado.

— ¿En serio? ¿Un Reactor tan pequeño y operativo?

—Yo también me sorprendo con mi gran intelecto —Bromeó—. Si he de ser sincero, una parte de mi pensaba que no podría hacerlo con los materiales que tenía en la cueva, pero logré construirlo. Duraría cincuenta vidas mías o movería algo enorme durante quince minutos. Pero ahora está defectuoso, así que haré uno nuevo con mejores materiales.

Issei acercó su silla, sentándose más cerca de su padre, inclinando el cuerpo hacia delante.

— ¿Quiénes eran tus secuestradores? ¿Qué ocurrió en la cueva? ¿Y cómo lograste salir? Digo, has mencionado al doctor, tu compañero de secuestro, pero nada más.

La mirada de Tony vagó a ninguna parte en concreto y luego de unos segundos volvió al presente y a su hijo.

—Se hacen llamar Los Diez Anillos. En cuanto a qué ocurrió… El doctor Ho Yinsen me salvó la vida —Comenzó a explicar mientras se abotonaba la camisa—. Justo antes de que me capturasen una bomba explotó y mi pecho se llenó de metralla. Él creó un electroimán junto a una batería de coche para evitar que ésta terminara su trabajo, para evitar que entrase en mi corazón. No pudo quitarla toda. Luego me hizo abrir los ojos, como ya he contado. Estuve decidido a morir en aquel lugar sin construir el misil, pero él lo evitó. Entonces nos pusimos manos a la obra. Me trajeron todo lo que pedí, así que pude construir el Reactor Arc. Luego decidimos crear otra cosa, algo que nos permitiera salir de ahí. Una armadura.

— ¿Una armadura? ¿En serio?

—Sí. Necesitaba algo que pudiera protegerme de las balas, y una armadura es lo mejor. En fin, nos descubrieron y Yinsen decidió darme tiempo…, haciendo una estupidez —Issei asintió, comprendiendo lo que el buen doctor había hecho—. Pero gracias a él pude escapar. Le debo demasiado.

—Ya veo —Murmuró mientras se erguía y apoyaba la espalda en el respaldo.

Sabía que los tres meses que había pasado secuestrado habían sido duros, pero parecía ser peor de lo esperado. La presencia del doctor era el punto clave. Sin él la metralla le hubiera matado, sin él no habría podido crear la armadura…, sin él no habría tenido tiempo para activarla y no habría podido escapar.

—Dudo que encuentren su cuerpo, pero me sentiría mejor si pudieran darle un entierro digno.

Si, en eso Issei coincidía. Alguien como él así lo merecía, pero era bastante probable que esos terroristas, Los Diez Anillos, se hubieran vengado del muerto por ayudar a Tony en su huida. El silencio volvió a hacerse dueño del lugar con Issei asimilando la historia y Tony pensando en el buen doctor.

— ¡Ah, me había olvidado! —Para incertidumbre de Issei, Tony comenzó a buscar en sus bolsillos—. ¿Dónde lo he dejado? Creo que le he dicho a Happy que me las diera… Hum no, aquí no… ¡Ah, las encontré!

Lo que fuera que Tony tenía escondido en su mano lo aventó a Issei, quien abrió las manos para cogerlo, sorprendiéndose al ver unas llaves.

— ¿Unas llaves?

—Así es. Feliz cumpleaños atrasado —Felicitó ya más animado—. Los dieciocho, ¿eh? Un cumple importante. Ahí tienes un regalo.

—… No será otro avión privado.

—Oye, ¿acaso tengo pinta de multimillonario? Pues claro que la tengo, porque lo soy, pero tranquilo, no es un avión. Esta vez me he decidido por algo menos ostentoso.

Se levantó de la silla, pasó su brazo sano por los hombros de Issei, y ambos caminaron por la rampa del garaje para salir afuera. Las palabras no podían salir de la boca del joven al contemplar su regalo de cumpleaños atrasado. Desde que la relación entre ambos Stark comenzara a mejorar luego del secuestro, los regalos de Tony se habían vuelto más…, bueno, eso, más, tanto que en cierto modo se asustaba ya que él no era fan de mostrar su riqueza de esa manera. ¿Pero cuál era ese regalo que le dejó sin palabras? Sencillo. El regalo se trataba de un BMW Z4 E89, una obra de arte de la ingeniería automovilística. Happy estaba al lado de la puerta del conductor, sonriente.

—Han salido al mercado hace poco y he pensado que estaría bien comprarte un coche. Sé que tienes tu maravillosa y fiel moto, ¡pero oye, ya es hora de tener tu propio coche! Te compraría uno de esos más ecológicos que fabricas, pero como que me pareció raro comprar algo de mi propia empresa.

—...

—Y esto que quede entre tú y yo —Le susurró—, he mandado hacer unas pequeñas modificaciones para que sea más ecológico, pues sé que eres pro renovables y todo eso.

— ¿Pero cuándo…? Si has llegado hoy…

— ¿Te olvidas que estuve en Alemania dos días? Admito que han hecho un magnífico trabajo en solo dos días. Se merecen el dinero que he gastado en ese pequeño cambio.

Issei no pudo evitar reírse.

—Menos ostentoso, ¿eh? Claaaaro.

—Oye, no es un avión privado.

—Puede. Solo se trata de un coche deportivo de lujo que acaba de salir al mercado.

XXXXX

Era temprano en la mañana del día siguiente al anuncio de Tony. Issei se encontraba en la cocina desayunando mientras Pepper revisaba los distintos canales de televisión. El día de ayer fue bastante largo, pues durante la tarde y noche ayudó a su padre en la construcción del nuevo Reactor Arc en miniatura, el cual iba a sustituir aquella misma mañana por el que actualmente ocupaba su pecho. Revisó la televisión, agriando el gesto. Como era de esperarse las reacciones al anuncio eran la comidilla y todos buscaban hacerse con parte del pastel noticiario.

—*Industrias Stark, tengo solamente una recomendación. ¿Listos? ¡Jaja! ¡Abandonen el barco!* —El joven hizo una mueca al reconocer al presentador. No le caía bien ese tipo, era idiota en todos los sentidos—. *¿Les suena de alguna cosilla el Hindenburg?* —Observó de reojo como Pepper suspiraba, y llevaba así casi toda la mañana—. *Permítanme que les enseñe el nuevo plan de negocio de Industrias Stark* —Acto seguido cogió un bate y golpeó una taza.

—Pepper, te aconsejo dejar de mirar ese canal. Ese tipo es idiota en todos los sentidos y su programa es una mierda —Aconsejó Issei mientras se acercaba, aún con su bol con cereales en mano.

—Puede, pero aun así muchos lo ven, y es mala imagen para la empresa.

De pronto, mientras el tipo seguía hablando, se escuchó el tono de una llamada. Dando un leve brinco, Pepper toqueteó la tablet, viendo que era Tony el que llamaba.

—*Pepper, ¿tus manos son grandes?* —Fue la pregunta del magnate.

— ¿Tony?

—*Tus manos. ¿Son grandes?*

La mujer miró al adolescente, quién se encogió de hombros. Soltó la cuchara y estiró su mano. Pepper colocó la suya para comparar. Eran más pequeñas que las de Issei.

—Son más pequeñas que las de Ise —Respondió.

—*¿Os las habéis medido? Vaya Ise, por fin la tienes más grande que alguien.*

Pepper parpadeó sorprendida mientras Issei tosía, golpeándose el pecho. Pepper, un tanto alarmada, se levantó, golpeándole la espalda.

—*¿Se ha atragantado? Vamos hombre, era una broma. Entre los japoneses estás por encima de la media.*

— ¡¿Cuándo demonios…?!

—*Baja Pepper. Necesito tu ayuda.*

Y cortó la llamada mientras Issei seguía gritando improperios, rojo por la vergüenza. ¿Cuándo demonios su padre le…? Entonces cayó en la cuenta de los vídeos de Las Vegas. ¡Pero ahí casi no se le veía nada! A ver, algo se le veía, pero tanto como para hacer semejante comparación… Una vez que el adolescente se hubo calmado, los dos bajaron hasta el taller. Fue grande su sorpresa al ver que Tony estaba tumbado en una silla, sin camisa.

—Sin rencores —Le dijo a Issei con una sonrisa—. Enséñame las manos —Pidió a Pepper—. A ver.

Ambos caminaron hasta donde estaba Tony. Pepper estaba muy asombrada al ver lo que su jefe tenía en el centro de su pecho. Obedeciendo levantó las manos, siendo del tamaño perfecto según Tony. Issei siguió devorando su desayuno mientras se apoyaba en un escritorio.

—Son pequeñas, muy finitas. Las suyas no me valen.

—Te aseguro que no te habría ayudado.

—Venga niño. Te he halagado.

—…

Pepper entonces se fijó en algo que Tony sujetaba con su mano izquierda.

—Necesito que me ayudes un segundo.

—Dios mío. ¿Esta rosquilla te mantiene con vida?

—Antes, pero ahora es una antigualla. Esto me mantendrá vivo en el futuro inmediato. Lo iba a cambiar por un cuarenta y dos válvulas y he tropezado con un…, bache.

— ¿Con un bache? ¿Qué quieres decir?

—Uhhh, esto va a ser divertido —Sonrió Issei con un brillo vengativo en los ojos.

—Eres muy malo. Sólo por eso te quedas sin regalo de cumpleaños. Ah, es cierto, ya te lo he dado. Fallo mío —Tony comenzó a quitarse el electroimán de su pecho—. Ahhh, es solo una ridiculez —Intentó tranquilizar a Pepper—. Un cable que hay bajo este artilugio hace contacto con la toma de corriente y provoca unas chispitas —Sacó por completo el reactor, dando un leve tirón para desenganchar un cable—. Ya.

Le entregó el reactor a Pepper, quién le miró con gran duda, y un tanto asqueada.

— ¿Qué..., qué quieres que haga?

—Déjalo en la mesa. Es un trasto —Obedeciendo, la mujer dejó el reactor en la mesa de al lado.

—Dios mío…

—Quiero metas la mano y saques el cable con delicadeza.

Mientras Tony suspiraba Pepper observó incrédula el enorme agujero del pecho del hombre.

— ¿Es seguro?

—Sí. Tranquila. Es como operación, pero no debes dejar que toque los bordes porque…

—Espera. ¿Qué es eso de operación?

—Nada. Es un juego.

—Levanta el cable, con cuidado —Advirtió al ver que la secretaria se disponía a meter la mano ahí dentro—. Vale, bien.

—Tsss —Rápidamente sacó la mano, bastante incómoda—. Sabes, no creo que esté cualificada para esto.

—Nooo, eres estupenda. Eres la persona más capaz, cualificada y de fiar que haya conocido —Rápidamente miró a Issei—. Tú no, no eres nada de eso —El joven se encogió de hombros—.Lo harás muy bien.

—De acuerdo —Asintió Pepper luego de un par de segundos.

— ¿Te pido demasiado? Porque estoy…

—Vale, vale.

—Necesito tu ayuda —Al ver que la mujer estaba dispuesta se relajó en el asiento—. Bien.

Issei sacó su móvil, comenzando a grabar la escena ante la molesta mirada de Tony. Al principio todo iba bien, pero en cuando la mitad de la mano de Pepper estuvo dentro del hueco se comenzó a escuchar un sonido no muy agradable. El antes rostro levemente preocupado de Pepper pasó a uno de puro asco por lo que estaba tocando y sintiendo.

— ¡Ahhh! ¡Tiene pus! —Exclamó asqueada.

—No es pus. Es una secreción plásmica del mismo…, mecanismo. No es de mi cuerpo.

— ¡Huele mal!

—Sí, es cierto —Pepper terminó de meter la mano, cerrando los ojos, comenzando ahora con la tarea de buscar el cable—. El alambre de cobre. El alambre de cobre.

—Vale. Lo tengo, lo tengo.

— ¿Ya lo tienes? Si. Ahora los ¡ah! —Se escuchó un pitido y el hombre tuvo una convulsión, asustando a la mujer, quien no soltó el cable.

—Joder, sí que es como operación —Murmuró divertido el adolescente.

—… bordes cuando lo saques…

—Lo siento. Lo siento.

—Antes te lo dije —Tony observó cómo Pepper iba sacando un largo cable del agujero—. Te mucho cuidado cuando lo saques de no sacar también… —Pero acabó sacándolo todo. En el otro extremo había un imán y nada más sacarlo comenzó a sonar una alarma y la pantalla que monitorizaba las constantes de Tony se volvió roja—. Hay un imán en el extremo. Eso que has sacado, ¿vale?

—Vale.

A pesar del Tony alarmado de Tony, el aterrado de Pepper y la alarma que no dejaba de sonar, Issei mantenía la calma, aún con el móvil en mano, grabando todo.

—Esperaba que... ¡No lo metas! —Exclamó mientras apartaba el brazo colgante de Pepper.

— ¿Qué hago?

—Deja eso.

Pepper lo dejó junto al viejo reactor, volteando a ver a Tony, quien parecía estar sufriendo.

— ¿Qué ocurre?

—Nada. Voy a tener un paro cardíaco…

— ¡¿Qué?!

Las palabras comenzaron a entremezclarse: Pepper recriminando a Tony porque supuestamente no había peligro y Tony intentando calmar y explicar a la alterada Pepper. Entonces Tony le tendió el nuevo reactor.

—Cámbialo por el otro, rapidito. Como si fuera un señuelo de trucha.

—Vale —Pero antes de colocarlo en su sitio se detuvo—. Tony, todo va a salir bien, ¿vale? Saldrá bien. Tranquilo.

Primero metió el cable, manteniendo el reactor fuera.

—Tienes que conectar esto a la placa base. Y asegúrate de…

Se escuchó un clic, luego una descarga eléctrica y después un grito de Tony. Justo cuando parecía que se iba al otro barrio resurgió con gran fuerza. Ahora sí parecía que estuviera vivo.

— ¿Ha sido difícil? —Preguntó a la mujer, quien no se veía nada bien mientras terminaba de introducir el reactor, ajustándolo bien ajustado—. Divertido, ¿eh?

— ¿Estás bien?

—Si. Muy bien. ¿Y tú? —Se rio al ver el rostro de la mujer, el cual se iba aliviando conforme pasaban los segundos.

—Calamares. Nunca, nunca, nunca vuelvas a decirme que haga nada parecido.

—No tengo a nadie más que a ti.

Ambos se quedaron varios segundos mirándose a los ojos, hasta que ellos mismos decidieron terminar con ese momento.

— ¿Y yo qué? —Preguntó con falsa ofensa Issei.

—Entiéndase que pueda hacer esto. Tú no sirves —Respondió Tony mientras se ponía en pie.

—Ya me ha quedado claro —Sonrió mientras detenía la grabación—. Por cierto, ¿qué tal sienta que te la metan?

Pepper volteó de golpe, sorprendida por aquella frase, o más bien porque esa frase hubiera salido de Issei.

—Pues no está mal. Podría repetir, aunque tiene que aprender a no tocar los bordes.

—Hay que tener mucho cuidado con los bordes. Los calambrazos pueden ser…, intensos.

—Ejem —Tosió Pepper para dar por finalizada aquella charla estúpida—. ¿Qué hago con esto? —Preguntó mientras sujetaba el viejo reactor.

—Eso… —Tony se detuvo a observarlo varios segundos, pensando qué hacer con él—. Destrúyelo. Incinéralo.

— ¿No lo quieres guardar?

—Pepper, me han llamado de todo, pero nostálgico aún no.

La mujer asintió, pero Issei sabía que no iba a obedecer aquella orden.

— ¿Algo más, señor Stark?

—Nada más, señorita Potts.

Mientras Pepper procedía a marcharse Tony comenzó a dar órdenes a una de las máquinas del taller. Issei fue detrás de la fémina, pues ya nada más tenía que hacer ahí abajo. Una vez estuvieron arriba ambos se detuvieron, uno frente al otro.

—No vas a tirarlo, ¿verdad?

—No, no lo haré. Pero tampoco sé qué hacer con él.

—Hum —El adolescente clavó su mirada en el reactor.

En verdad él tampoco sabía qué hacer con esa chatarra. Significaba mucho para Tony aunque el mismo no lo admitiera. Todos los recuerdos de la cueva, incluyendo al buen doctor, estaban relacionados con ese reactor. La idea de destruirlo posiblemente fuera un modo de intentar encerrar esos recuerdos en una caja fuerte y que no volvieran para atormentarle. Pero no todo era malo, pues también estaba enlazado con el cambio en el propio Tony, el cambio de mentalidad en lo que ambos creían era la dirección correcta.

—Guárdalo hasta que sepamos qué hacer con él. Pero si papá pregunta solo dile que has hecho lo que te ha pedido.

Pepper asintió, bajando la mirada para observar más detenidamente el reactor obsoleto.

—Ha sufrido mucho estos meses.

—Más de lo que podemos imaginar —La mujer volvió a alzar la mirada para observar la triste mirada del adolescente—. Intento sentir lo que él ha sufrido, ya sabes, cuando me secuestraron, pero en comparación con aquel momento, a mí me encontraron en menos de un día, pero eso no ha pasado con Tony. Él tuvo que ingeniárselas para escapar, perdiendo a un amigo en el proceso. No querrá tener cerca nada que le recuerde a ese tiempo.

—Quizás sí deberíamos tirarlo.

—No —Negó con la cabeza—. Es cierto que trae recuerdos dolorosos, pero también recuerda que Tony ha cambiado, y eso no es malo. Necesitará este recuerdo.

Pepper volvió a bajar la cabeza, asintiendo.

—Sí, tienes razón. Lo guardaré hasta que sepamos qué hacer con él.

XXXXX

Era quince de julio y el día comenzaba bastante animado para Issei. Hacía casi un mes que Industrias Stark había aumentado el capital invertido en su departamento, lo cual le había permitido ampliar la plantilla así como también el número de proyectos a cargo. El día catorce había contratado a otros dos que se ocuparían de un proyecto en el campo de la biotecnología. A pesar de las caídas de las acciones y la fuga de capital, la empresa seguía siendo fuerte en gran parte gracias a la buena imagen del departamento a su cargo. El mismo Obadiah le había felicitado por ello.

Luego de finalizar la jornada laboral fue a reunirse con su viejo amigo, pues Tom había expuesto varios cuadros cuyo estilo no era actual, sino que se basaba más en la época de entreguerras. Poco a poco su amigo se hacía un hueco en el mundillo del arte gracias a sus cuadros y esculturas. En verdad se lo ganaba a pulso, pues le dedicaba todo su tiempo y esfuerzo, o bueno, casi todo. No pudo ver a Iris aquel día, pero no lo necesitaba. Con verla cuando hacían video chats era suficiente para él.

Por ese motivo se levantaba de buen humor por las mañanas. Todo iba bien con Tony de vuelta en casa. No había salido de la mansión desde su vuelta, pues los medios aún estaban dale que te pego respecto al anuncio que hizo el mes pasado, pero no le importaba. Tony se mantenía ocupado con sus propios trabajillos en el taller, y eso le satisfacía mucho.

— ¿Recuerdas lo que te comenté sobre la armadura que creamos?

Issei se detuvo. Estaba a punto de coger su nuevo coche cuando Tony le hizo aquella pregunta.

— ¿El doctor y tú? Sí, lo recuerdo.

—Ven conmigo. Tengo algo que contarte que seguro te gustará.

—Pero tengo que…

—Les dices que hoy no puedes ir, que yo mismo te he retenido. Creo que podrán sobrevivir sin ti.

Issei asintió un tanto confuso, enviando un mensaje a su mano derecha para que asumiera el control aquel día. Este no puso pega alguna para alivio de Issei. Siguió a Tony hasta la parte del taller, donde se sentó frente al ordenador principal.

—He estado pensando en replicarla.

— ¿La armadura?

—Si.

—Pero, ¿por qué? ¿Qué sentido tiene?

—Me he dado cuenta de cuan vulnerable somos. Una armadura sirve para proteger, y eso quiero hacer.

—Protegerte de los peligros.

—Se podría decir.

Issei pensó que tal vez todo estaba relacionado con la armadura que creó en la cueva. Un sentimiento de protección cuando la llevaba puesta y las balas no le afectaron. Tony desplegó el teclado, comenzando a teclear. En las tres pantallas aparecieron varias pestañas, pero a Issei le llamó la atención la de la izquierda, donde se mostraba una armadura, la armadura que Tony había usado para huir de sus captores en Afganistán. Aquel proyecto no lo había comenzado aquel mismo día, sino que llevaba un tiempo con él. ¿Cuánto? No lo sabía. ¿Por qué hablar con él ahora? Tampoco lo sabía, pero no le importaba. Tenía algo muy interesante entre manos y no era una nueva arma… ¿verdad?

—J.A.R.V.I.S., ¿estás despierto?

(Siempre a su disposición)

—Quiero abrir un proyecto nuevo, índice Mark II —Con un puntero seleccionó la pestaña de la armadura, moviéndola hasta la mesa holográfica.

(¿Hago copia en la base de datos central de Industrias Stark?)

—Ahora no sé en quién puedo confiar —Declaró mientras se acercaba a la mesa junto a Issei—. Guárdalo en mi servidor personal hasta nueva orden.

Las piezas holográficas se movían hasta detenerse cuando la armadura estuvo lista, tal y como Tony la creó. Issei la observó detenidamente. Era fea de narices, muy provisional. Grande, pesada, torpe, pero cumplió su función y Tony no tenía ni el material ni el tiempo para hacer algo mejor. Demasiado hizo con lo que tenía.

(¿Trabajamos en un proyecto secreto?)

Tony comenzó a toquetear el holograma, eliminando las partes de la armadura holográfica que no servirían para la nueva.

—No quiero que esto llegue a manos equivocadas. Quizás en las mías pueda hacer algún bien.

—No estarás pensando crear un arma con esa armadura, ¿verdad? Si es así…

—No. No tengo pensado crear un arma con esto —Interrumpió, sabiendo hacia donde iba su hijo—. Como he dicho, esto es para protegernos. No tengo pensado que sea un arma.

—Por si te vuelve a pasar algo semejante, ¿no?

—Exacto.

—En ese caso te ayudaré. ¿También quieres que vuele?

—Obvio que lo hará. Pero esta vez durará más tiempo en el aire, la maniobrabilidad será mejor y su diseño no será tan feo.

— ¿Y con qué piensas alimentarla? ¿Con el reactor?

—Así es.

— ¿Pero no duraba quince minutos con algo como esto?

—Eso era con el que creé en la cueva. Este —Golpeó suavemente el reactor del pecho con los dedos— es mejor. Más potencia y más durabilidad. Debería poder mantener la armadura durante muchísimo más tiempo.

—Entiendo —Sonrió el joven—. ¿Por dónde empezamos?

—Antes que nada deberías avisar que no irás en mucho tiempo. Si quieres ayudarme con esto necesitaré todo tu tiempo de trabajo.

—Sin problemas.

Sacó su móvil del bolsillo, realizando una llamada a su segundo.

— ¿Hazam?

—*Dime jefe.*

—Verás, me ha salido algo muy importante en casa y me temo que no podré asistir durante mucho tiempo. ¿Te puedo dejar a cargo del departamento o es mucho para ti?

—*¿Dejarme a cargo? Claro, sin problemas. Pero te consultaré siempre que estime necesario.*

—Gracias por comprender.

—*No tienes porqué. Y tranquilo, no intentaré robarte el puesto, más que nada porque no podría ni aun intentándolo* —Bromeó—. *¿Puedo preguntar qué es eso que te mantendrá alejado de nosotros tanto tiempo?*

—No —Sonrió divertido mientras observaba el holograma de la armadura.

—*Tenía que intentarlo. Nos vemos, jefe.*

—Ya nos veremos —Y colgó la llamada—. Me parece que me van a despedir.

—Tranquilo, sigo siendo el jefe. No te despedirán por esto. Diremos que me estás ayudando en algo muy importante. Siempre ha colado, ¿no?

—Eso no puedo discutirlo. ¿Te parece si empezamos por el diseño? Creo que podríamos hacerlo más…, ajustado, por decirlo de algún modo. Menos voluminoso. Nos ayudaría a la hora de realizar los cálculos.

—Eso le quitaría peso.

—Y obviamente habría que hacerlo más aerodinámico.

—Obviamente. Luego las botas. La prioridad máxima es la propulsión.

—No por nada quieres hacer una armadura que vuele.

—No te pongas gallito. Pero sí, primero diseñaremos la armadura y luego nos pondremos con la parte más divertida.

— ¿Prueba y error?

—Prueba y error.

XXXXX

Día cinco de octubre. Habían pasado casi tres meses desde que el nuevo y secreto proyecto de los Stark diera comienzo. Issei debía admitir que el tiempo había pasado volado. Ninguno de los dos prestaba atención a nada que no fuera la nueva armadura, por lo que eran numerosas las veces que J.A.R.V.I.S. tuvo que subir el volumen de su voz para que algunos de los dos escuchase.

Por petición de Tony, Issei no contó nada relacionado con el nuevo proyecto a nadie, ni siquiera a su novia o hermanos. Claro que les agradeció cuando los mismos no intentaron indagar. Sabía que estaban muy curiosos, que les comía la duda, pero si Tony no quería que nadie supiera de qué se trataba el proyecto, entonces respetarían aquel deseo.

Otra cosa de la que Issei se dio cuenta era del cómo trataba Iris a su padre desde el anuncio. Era de esperarse que la joven anti militar se emocionara gratamente por el anuncio, pero no dejaba de sorprenderle. Había un nuevo tono en su voz cuando hablaba con Tony o sobre Tony. Era respeto, pero uno distinto al que siempre había usado con él. Antes era respeto por ser el padre de su novio, pero ahora era más que eso, ahora era respeto de verdad, sin condicionantes.

—Bueno, primera prueba.

Issei alzó la mirada de la pantalla y observó a Tony. El magnate llevaba puestas las botas propulsoras que habían estado fabricando en los tres meses junto a la armadura, por lo menos las partes menos importantes de la misma. Las botas estaban conectadas al Reactor Arc del pecho, el pilar base de la armadura y en sus manos llevaba unos dispositivos para encender y apagar las botas.

—Prueba y error. Esta es la primera de muchas.

—Ya podrías ser más optimista. ¿Acaso no crees que nos salga bien a la primera?

Issei levantó una ceja, escéptico.

— ¿Cuándo ha salido algo bien a la primera?

—Para mí, casi siempre. Que tú necesites diez intentos antes de que algo te funcione no es mi culpa.

—… A veces me pregunto cómo puede caberte el ego en ese cuerpo.

Issei sonrió divertido mientras revisaba el ordenador, comprobando que todo estuviera bien. Un simple fallo podría ser catastrófico.

—Vale, lo haremos bien —Decía Tony mientras caminaba hacia el centro de la plataforma donde probarían las botas—. Marca medio metro y de vuelta al centro —Soltó un largo suspiro, mirando hacia atrás a una de las máquinas—. Tonto anímate, y vigila por si hay un incendio, y graba —Ordenó a la otra máquina—. Vale, activar controles de mano —Movió su cuerpo con cierto nerviosismo debido a que conocía los peligros de esa prueba—. Despacio, a ver si nos levantamos con el diez por ciento de la capacidad de propulsión.

—Papá, creo que deberías bajarlo al tres o cinco por ciento. Según mis cálculos es más que probable que te rompas el cuello contra el techo.

—Tranquilo. Yo también he hecho cálculos. Estas botas no tienen tanta potencia —Dijo con total confianza. Issei rodó los ojos—. En tres..., dos..., uno…

Y encendió las botas. El problema fue que la reacción, el potencial de propulsión de las botas, fue mucho mayor al que Tony esperaba, pero fue el que Issei esperaba. Debido a la fuerza de más, Tony se estampó con una de las paredes del taller luego de volar hacia arriba y atrás, la cual no debía tener más de tres metros de altura, pero debido a la potencia de las botas el golpe fue increíblemente doloroso, y más aún cuando cayó al suelo, recibiendo justo después una descarga de material antiincendios.

— ¡Papá! —Gritó horrorizado Issei mientras se levantaba de la mesa para ir a comprobar el estado de su viejo.

Tony se hallaba inconsciente, con la nariz rota y un labio partido, medio inconsciente. El golpe en el techo había sido peor que cuando se golpeó contra el suelo.

—Si…, parece que…, tenías razón… —Murmuró Tony dolorido.

—Deberías tener más en cuenta mi opinión —Gruñó mientras se disponía a llamar a un médico.

—No…, no hace…

—Y una mierda que no. Esperemos no tengas nada mal en la cabeza.

Tony no pudo replicar porque el mareo le ganó. El golpe contra el techo había sido muy fuerte, y el que le siguió igual. No esperaba tal potencia, un error de cálculo. Después de largos minutos llegó un médico a la mansión. Issei había subido a Tony a la primera planta para que el médico no viera nada de lo que ocurría en el taller. Milagrosamente no tenía nada grave. Su nariz ciertamente estaba rota y tenía un buen moratón en la espalda, pero nada urgente. El médico propuso llevarlo al hospital para que le tratasen ahí, pero el propio Tony se negó, por lo que fue atendido en la mansión. Durante el resto del día se quedó en el sofá por obligación mientras Issei revisaba los nuevos cálculos.

XXXXX

Habían pasado ocho días desde el Día Uno y todo seguía avanzando. A pesar de las heridas causadas por la primera prueba, Tony no cejó en su empeño y siguió realizando más y más pruebas, aunque esta vez comprobando varias veces los cálculos y teniendo la opinión de su hijo un poco más en cuenta.

Era tarde cuando Issei volvió a la mansión. Había tenido que ir a la empresa por varios problemas que habían surgido en el departamento. Desde que comenzara el proyecto Mark II con Tony, Issei casi ni había pisado Industrias Stark. Hubo quejas del Consejo y el propio Obadiah le preguntó el motivo de su ausencia, a lo que el joven respondía: papá me ha pedido que le ayude en algo. Aquello llamó la atención de Stane y el propio Consejo, pero no dio pista alguna sobre qué era ese algo. En cuanto a su departamento, no tenía nada de lo que preocuparse. Hazam hacía su función de forma excelente. Casi ni se había notado la ausencia de Issei salvo en el proyecto que él mismo llevaba, pues por el momento no tenía tiempo para él. Pero, a pesar de su ausencia y que le nombrase su sustituto momentáneo, el paquistaní siempre hablaba con él de las cosas más importantes como podían ser los avances en los proyectos, las peticiones para trabajar en el departamento, revisión de currículums y recomendaciones, revisión de la financiación, posibles aperturas de nuevos proyectos, etc. No podía haber elegido a nadie mejor para que se ocupase de todo eso. Obviamente el aumento de sueldo iba a la par de las nuevas responsabilidades.

Aparcó su coche afuera del garaje, como era costumbre desde que comenzaron las pruebas ocho días atrás. No se fiaba y no deseaba que su pequeño sufriera daños. Prefería que se manchara a que pudiera recibir algo mucho peor. Entró en la casa y bajó las escaleras para ingresar en el taller. Observó a su padre trabajando en unos estabilizadores de vuelo, unos brazos, que permitirían una mejor maniobra.

— ¿Todo bien por allí?

—Todo bien —Respondió con sarcasmo mientras cogía las herramientas y se sentaba a su lado para seguir trabajando en el brazo robótico—. Un par de idiotas que se creían Hawking y exigían trabajar en el departamento cobrando lo mismo que yo. Que nosotros trabajemos aquí sería una bendición para la empresa. Mucho habéis decaído desde que el dueño cerró la división de Stark Internacional dedicada a la fabricación de armas. Somos ingenieros de fama mundial. Le daremos caché. Eso sí, no cobraremos menos que el jefe del departamento.

—Que groseros.

—En parte me recordaron a ti.

—Vaya, y yo que pensaba que estaba en un pedestal.

—Nada más lejos de la realidad.

Issei observó los nuevos brazos que servirían como estabilizadores ya que solo usar las botas era increíblemente problemático a la hora de mantener el equilibrio. Apenas podía mantenerse en el aire unos segundos antes de perderlo y caer al suelo.

— ¿Y qué les has respondido? ¿Los habéis contratado? —Preguntó sin alzar la mirada del brazo.

—Obvio que no —Respondió Issei sin apartar tampoco la mirada—. Directamente les he dicho: gracias por su oferta. Creo que ya saben dónde está la salida.

—Han debido de enfadarse mucho.

—Eso creo, por los gritos que he escuchado. En cuanto les he respondido me he marchado, ignorando sus reclamos e insultos. Hazam se ha ocupado de darles la patada en el culo.

— ¿Y por qué no aceptar su oferta si son tan famosos y saben tanto?

— ¿En serio me lo preguntas?

—Luego dices que no me intereso por la vida de los demás. Dos arriba. Vale, hazlo.

De pronto alguien abrió la puerta del taller. Tony desvió la mirada un instante para volver a clavarla en el trabajo.

—Llamaba. ¿No habéis oído el interfono? —Preguntó Pepper mientras se acercaba a la mesa con un paquete envuelto y una taza encima.

—Mis disculpas. Estaba muy concentrado. Cuatro abajo —Indicó Issei.

— ¿Qué pasa? —Respondió Tony a Pepper con otra pregunta.

—Obadiah está arriba. ¿Qué quieres que le diga?

Issei dejó las herramientas mientras elevaba el tronco, apartándose del brazo. Tony separó el mismo del soporte.

—Ahhh, hora de activarlo.

—Espera un segundo.

El más joven de los presentes se alejó para monitorizar la prueba en el ordenador.

— ¿No dijiste que no harías más armas? —Interrogó Pepper luego de ver el brazo.

En verdad parecía una nueva arma, pero Issei no pudo evitar entrecerrar los ojos mientras levantaba la vista de la pantalla.

—Es un estabilizador de vuelo —Respondió un tanto ofendido—. ¿En serio crees que estaría aquí, ayudándole, para crear más armas?

—Sí, tienes razón. Mis disculpas.

—Además, es completamente inofensivo —Sonrió orgulloso mientras lo activaba.

De pronto Tony fue lanzado de espaldas cuando un rayo de energía, o algo parecido, surgió del propulsor. Era como si una bala se hubiera disparado, porque daño hizo en la pared y en todo lo que se encontró de por medio. Pepper, luego de gritar por la sorpresa, miró escandalizada a Issei.

—No me lo esperaba —Comentó éste sorprendido al observar aquello.

Pepper echó una mala mirada a ambos, procediendo a subir arriba. Tony se puso en pie y dejó el brazo en el soporte.

— ¿Le echas un vistazo mientras estoy arriba?

—Claro, sin problemas.

Issei observó cómo Tony abandonaba el taller, subiendo por las escaleras. Entonces procedió a realizar algunos ajustes en el brazo. Se supone que debía servir como estabilizador, no como disparador. Aunque admitía que eso había sido impresionante. Para su sorpresa, poco menos de dos minutos después Tony volvió a entrar en el taller. La reunión con Obadiah había sido increíblemente corta, tanto que apenas y había comenzado con las modificaciones.

— ¿Qué quería Obadiah? —Preguntó mirándole a la cara.

Tony se sentó en su silla, fijando su mirada en el brazo luego de pasarle un trozo de pizza.

—Es de New York.

—Ufff, sí que son malas noticias —Suspiró mientras cogía el trozo, degustándolo.

—Las cosas van mal. Hoy ha habido una reunión de la Junta Directiva. Quieren echarme. Alegan estrés postraumático y que mi nuevo rumbo no encaja en la compañía. ¿Te lo puedes creer? —Al no escuchar respuesta del joven alzó la mirada—. ¿En serio lo crees?

—Bueno, estamos construyendo esta armadura. Si no tiene que ver con el estrés…

—Oh vamos. Esto no tiene que ver con ese estrés.

—No sé qué decirte. Muchos podrían ver la armadura como un modo de defenderte del estrés. Una armadura te salvó la vida, pudiste escapar gracias a ella. Relación hay.

Tony frunció el ceño.

—Ya hablamos de esto. No es para superar ni enfrentar ningún estrés.

—Vale, perdón. Solo que, bueno, me parecía algo curioso y no errado.

—Si eso es lo que piensas puedes dejar el proyecto.

Ahora fue el turno de Issei de fruncir el ceño.

—No hace falta que me ataques, ¿vale? Quise participar en esto y aún lo deseo, sea por un motivo u otro.

—Bien, entonces sigamos. Tenemos muchos ajustes que realizar.

Tony terminó de devorar su trozo de pizza para volver cuanto antes al brazo y olvidarse de lo hablado. Issei le imitó, prefiriendo también dejar el tema a un lado. Era muy espinoso y no era tiempo para tratarlo.

XXXXX

—Quince de octubre, Día Once. Prueba treinta y siete, configuración dos coma cero. Sin alternativas mejores. Tonto, control de incendios. Si me vuelves a echar agua y no estoy ardiendo te convertiré en una tostadora. Vale, con cuidado.

Tony volvía a colocarse en el centro de la plataforma. Habían terminado con los brazos y era momento de probarlos junto a las botas.

— ¿Te parece que comencemos con un uno por ciento de capacidad de propulsión? —Sugirió Issei mientras le mostraba por pantalla el golpe que se dio en la primera prueba.

—Sí, mejor. Y no hacía falta que lo mostraras. Lo tengo muy presente.

—Bueno, no viene mal recordarlo. Por si las moscas —Sonrió mientras se encogía de hombros.

Tony preparó su postura para comenzar la prueba.

—En tres, dos, uno…

Y se activó. Al contrario que pasó en pruebas pasadas, esta vez se elevó del suelo medio metro aproximadamente. Al principio se balanceó de forma irregular, pero conforme pasaban los primeros segundos logró mantener un casi perfecto equilibrio gracias a los brazos. Chispas brotaban de las cuatro extremidades, pero nada que les preocupase por el momento. Luego de lograr el equilibrio se apagaron los propulsores y Tony tocó suelo nuevamente.

—Vale…

—Todo perfecto. Es la primera prueba en la que no sufres algún golpe. Eso es un gran avance.

—Te divierte verme golpeado, ¿verdad?

—No me dejas realizar ninguna de las pruebas. Al menos permíteme el disfrutar de tu sufrimiento.

—A veces creo que ese dragón te influencia demasiado, y mal.

—Si nos ponemos con ejemplos a seguir…

Ignorando aquel último comentario, una clarísima pulla hacia Tony, el magnate se preparó para otra prueba.

—Volvamos a subirlo a dos coma cinco. En tres, dos, uno…

Ahora, con el truco ya pillado, Tony se elevó a mayor altura, manteniendo el equilibrio desde el comienzo. Pero, para desgracia de Tony, no tenía tanto control como creía.

—Ehhh, papá, te has salido de la plataforma.

— ¿En serio? No me digas lo obvio.

Tony, como bien había mencionado Issei, había abandonado la plataforma, volando hasta la entrada y, para su dolor, acabó volando sobre sus coches.

—Vale, aquí es donde no quiero estar. ¡Uy, los coches no! ¡LOS COCHES NO!

A Issei no le preocuparon los coches, pues el suyo estaba a salvo afuera. Ante la mirada impasiva de su hijo, Tony siguió avanzando de frente, hasta que elevó los brazos para detener dicho avance, retrocediendo hacia la plataforma.

— ¡Podría haber ido peor, mucho peor!

—Cierto. Podrías haber quemado mi coche. Menos mal que lo dejo afuera para que no sufra un accidente.

Tony se detuvo en medio de la plataforma y los propulsores se desactivaron.

—En serio, creo que tu resentimiento es demasiado. Es muy corrosivo, que lo sepas.

—Puede, pero motivos tengo.

—Ya. Bueno, volamos. Nuestro principal objetivo está cumplido.

—No creo que esté cumplido —Opinó Issei con cierta desconfianza—. Apenas y hemos comenzado. Sí, es cierto, hemos logrado un avance primordial, pero de ahí a que logremos volar como se debe...

Pero Tony ignoraba las palabras de su hijo. Él ya se había puesto con la siguiente fase. Uno de los primeros pasos que hicieron para aquel proyecto fue el diseño de la armadura, y las distintas partes las habían ido desarrollando en paralelo a las botas y los brazos. Por ese mismo motivo la armadura como tal ya la tenían terminada desde hacía días.

— ¿En serio? —Preguntó un tanto escéptico al ver como la armadura se iba montando en torno al propio Tony.

La armadura se había hecho para su talla, aunque Issei también podía usarla, en principio, ya que la diferencia de altura era bastante pequeña, apenas unos centímetros.

—Como he dicho, ya volamos. El siguiente paso es usar la armadura.

—Cierto, pero creo que aún es pronto, ¿no?

—Para nada. Es el momento adecuado.

—Bueno, es tu salud y estado físico el que pones en juego.

Mientras la armadura se iba montando, Tony le dirigió una mirada seria.

— ¿Sabes una cosa? Pensaba dejarte el primer vuelo de prueba con esto, pero como has sido muy malo conmigo he decidido probarlo yo.

—… No pensabas hacerlo.

—Eso es cierto —Cambió la mirada seria por una sonrisa burlesca mientras cogía la máscara de la armadura—. J.A.R.V.I.S., ¿estás ahí?

(Siempre a sus órdenes, señor)

—Activa imagen vertical.

Issei dejó de escuchar las órdenes que Tony le daba a la IA, pues debía encargarse de revisar que todo estuviera OK y así evitar que hubiera algún accidente durante la prueba de vuelo de la armadura en el taller.

—Prueba Mark II terminada. Listo para comenzar diagnóstico —Anunció Issei mientras colocaba sus pies sobre la mesa.

—Ehhh sí, oye, comprueba tiempo, tráfico aéreo y vigila control de tierra.

—… Ehhh, ¿qué?

(Señor debo advertirle que no es recomendable. Aún quedan terabits de cálculos para…)

—J.A.R.V.I.S., a veces hay que correr antes que gatear. ¿Listo?

— ¡Espera un momento! ¡Haz caso a J.A.R.V.I.S.! —Exclamó alarmado Issei mientras corría hacia él.

—En tres, dos, uno…

Y los propulsores se activaron. Issei detuvo su carrera por su propia seguridad, observando como la armadura se impulsaba hacia delante, cogiendo más y más velocidad hasta salir por la puerta y volar hacia el cielo.

—… Será hijo de… —Gruñó molesto mientras corría a sentarse frente a las pantallas.

Toqueteando en el teclado pudo tener acceso a todo el sistema de la armadura, lo cual incluía las cámaras.

—Cómo te mates te resucitaré para matarte yo mismo —Siseó en un intento de ocultar su preocupación.

—*¡Va como la seda!* —Anunció Tony.

Issei suspiró un tanto aliviado, maravillándose con las imágenes que captaba. En verdad estaba volando, la puñetera armadura volaba, y no parecía tener problema alguno. Recorrió toda Malibú a una velocidad vertiginosa, comenzando luego una ruta ascendente.

—*A ver que es capaz de hacer este trasto. ¿Record del SR-71?*

(El récord de altitud adecuado es de veintiséis mil metros)

—Veintiséis kilómetros. Eso es poco más de tres veces el Everest.

—*Pero los récords están hechos para batirlos. ¡Nos vamos!*

Con cada segundo que seguía ascendiendo, Issei pudo notar algo preocupante.

—Ehhh papá, deberías detener el ascenso. La armadura comienza a dar fallos.

(El señor tiene razón. El traje no ha sido diseñado para vuelos espaciales)

—*¡Sigue!* —A pesar de las advertencias Tony continuó—. *¡Más alto!*

— ¡Papá, detente ya! ¡Se está formando hielo alrededor de la armadura!

Pero Tony siguió sin hacer caso, hasta que el hielo bloqueó los propulsores y la armadura se apagó. El grito de Tony resonó en todo el taller mientras caía a tierra.

— ¡Pero si será imbécil! —Exclamó mientras movía sus dedos a toda velocidad en un intento de restaurar la energía de la armadura antes de que creara un cráter en donde fuera que cayera.

Al final desplegó los alerones para librarse del hielo, pero eso no reactivo la energía.

— *¡La energía sigue sin volver! ¡J.A.R.V.I.S. no responde!*

— ¡Lo sé, lo sé!

Los segundos pasaban y la energía seguía sin volver.

— *¡Haz algo o me volveré papilla!*

— ¡Estoy en ello, joder! ¡Haz caso la próxima vez!

— *¡Lo haré si me salvas!*

No quedaba mucho para que Tony se fuera al otro barrio, pero al final pudo devolver la energía a la armadura, permitiendo que esta se activara por completo en el momento justo para evitar impactar contra el suelo y volver a alzarse en el cielo. El grito de euforia de Tony fue suficiente para quitarle la tensión de encima.

—Ufff, me van a salir canas a este paso —Murmuró mientras se estiraba en la silla.

Tony entonces voló de vuelta a la mansión, deteniéndose en el techo, justo encima de donde estaba el taller. Apenas le separaba treinta centímetros de la estructura.

—*Apágalo.*

—… Como gustes.

Y apagó los propulsores.

No tenía ganas de discutir y quería venganza por el horrible momento que le había hecho pasar. La pesada armadura rompió el techo, cayó sobre el piano, destrozándolo de paso, rompiendo también el suelo hasta aparecer por el techo del taller, cayendo sobre su amado Shelby Cobra del sesenta y siete. Las alarmas de todos los coches comenzaron a sonar luego de semejante golpe y Tonto nuevamente echó antiincendios a la armadura.

—… ¿En serio? —Dijo Tony con un claro tono que indicaba lo dolido que estaba por su coche y semejante caída.

—Tú me has dicho que lo apague.

—… Ya…

—Qué quieres que te diga, no haces caso. Cansa el que ignores las advertencias, así que esta vez he decidido no discutir y simplemente obedecer —Observó divertido como Tony dejaba caer la cabeza hacia atrás—. ¡Pero oye, no todos son malas noticias! La armadura va bien. Tiene el problema del hielo, por lo que no te aconsejo volar muy alto, pero por el resto todo genial. Amortigua bastante bien las caídas, pues los análisis muestran que estas en perfecto estado —Explicó señalando el techo—. Aunque no te aconsejo intentarlo desde mucha altura.

—No me digas.

—Lo peor de esta prueba es que has roto un coche, el techo, el piano y el suelo de la planta baja.

—Eso he visto.

—Pero nada que importe realmente.

—… En serio lo estás disfrutando.

Issei solo sonrió de vuelta. Su padre estaba en perfecto estado, ¿no? Entonces… ¿qué le impedía disfrutar con su sufrimiento?

— [A veces creo que en el fondo eres un tanto malvado, compañero]

La sonrisa aumentó al escuchar las palabras del dragón.

—Es posible Ddraig…, es posible...


Y aquí está el siguiente.

Hay varios que me han comentado que es extraño que Issei aún no sea capaz de manejar la Boosted Gear teniendo en cuenta que lleva un año o más con ella, que todo va muy lento. Bueno, tengo una explicación, aunque dudo que sea válida para todos:

Primero que nada, son quince años de historia (contando el Chasquido), así que no quiero hacer a Issei poderoso en cuestión de uno, dos o tres años. No, el progreso será más lento. El segundo motivo es que, al contrario que en las novelas, aquí Issei no solo se hincha a Boost y luego los suelta de una. Aquí busca manejar adecuadamente la Boosted Gear, su energía, como si se tratara de una máquina, de un circuito, para no simplemente hacer lo que su versión de las novelas hace. Parece que es tontería, pero llegado el momento entenderéis el motivo de que busque una manipulación tan precisa. El tercer motivo, como ya se ha mencionado, es que Issei no logra manipular bien la energía porque es un tanto diferente a como suele hacerlo en las cosas que crea, y el propio Ddraig le dijo que no tiene talento para pelear (eso incluye la manipulación de su poder), por lo que su avance es normal, no tan acelerado como el de alguien con talento (Vali, por ejemplo). A mi entender, un alumno normal, sin talento, necesita muchos años para poder estar a la altura de su maestro, más o menos. El cuarto motivo es que no quiero over power sacados del culo en nada de tiempo. Los poderes que vayan surgiendo van a ser producto de meses o años de entrenamiento, como lo creo más realista.

A por los reviews:

TheAlexxD6

¿Verdad? Ser demasiado lento a veces puede ser muy cansado. Intento mantener un ritmo normal, pero dicen que suelo pecar de rapidez jajaja.

Guest

No sé si lo leerás, pero bueno: lo único que puedo decir es, ¿acaso he escrito modismos que no se entiendan? No negaré que uso la versión castellana, pues es la que me he visto, pero siempre intento usar un español neutro cuando se usan modismos de aquí. Pero has decidido ser precavido y dejarlo aquí, y no voy a criticarlo. Eres libre de hacer lo que quieras.

Tenzalucard123

Misa no puede responder.

Goku SSJ DIOS SSJ3

El patriarcado manda ! Jajaja. Es una posibilidad, no confirmo ni desmiento nada.

Sería como cuando Thor usa sus rayos en el traje. La energía de Ddraig es válida.

Lee la nota de abajo.

CCSakuraforever

Creo que esas preguntas están ya resueltas, ¿no? Jajaja.

Por cierto, quien quiera spoilers que me hable por privado bajo su propia responsabilidad, porque a veces preguntáis unas cosas… Obviamente no las respondo por los que no quieren tragarse spoilers.

Y sin más que decir me despido.

Nos vemos !