Ni Marvel ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.
Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.
Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, posible lemon más o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.
—comentarios.
—"pensamientos".
—*hablando por teléfono, comunicador, etc. *
— (J.A.R.V.I.S.)
—+F.R.I.D.A.Y.+
— [Ddraig, Albion, etc.]
Esta historia ha sido creada por mi persona, mi amigo AtrixGrayZero, y con ayuda de su novia y mi amiga Criz Ravenwood, por tanto, la historia es de los tres, la idea base es la misma pero el contenido es sustancialmente distinto
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Capítulo 17:
CONSECUENCIAS — PARTE 01
Issei observó el Reactor Arc con el nuevo núcleo. Aquel era el segundo que creaban, y desgraciadamente aquella parte del taller había sufrido mucho para poder lograrlo. Pero habría merecido la pena, estaba totalmente seguro. Agarró el reactor, examinándolo por todos lados.
—Tenemos que encontrar otro modo de hacer esto —Dijo Tony mientras observaba los destrozos en la pared producto del potente láser de energía—. Dudo que pueda soportar otro intento.
—Parece estar todo bien —Murmuró ignorando el comentario de su padre.
— ¿Qué piensas hacer con él? Me has dicho de hacer uno nuevo, pero no para qué.
—Ahora verás.
[Balance Breaker]
La armadura envolvió al momento a su joven portador, incluyendo los dedos que sostenían el reactor. Una vez que la armadura estuvo formada, Issei salió de ella tal y como había hecho tantas veces desde que lo probaron en la base militar abandonada. Issei observó la armadura totalmente cerrada, como si en verdad tuviera un cuerpo dentro al cual proteger.
—Ohhh, entiendo. Sin duda podría ser una gran ventaja.
—Si funciona, sí.
Dejó el reactor sobre la mesa, caminando hacia la armadura. Intentó quitar la gema verde del pecho, pero le resultaba imposible.
—Ddraig, dime por favor que pueden quitarse.
— [Por supuesto que se puede, pero no será fácil]
—Si quieres traigo dinamita.
— [Burro. Dame un momento]
Ambos Stark esperaron pacientes a que Ddraig hiciera lo que fuera a hacer. De pronto la gema comenzó a moverse hasta que, al final, salió de su lugar. Issei cogió la gema antes de que cayera al suelo, sopesándola.
—Pesa más de lo que parece —Le dijo a su padre mientras se la pasaba—. Y es demasiado grande. ¿Puedes hacer ese agujero del tamaño del reactor?
Mientras tanto Tony jugaba con la gema, dejándola en un escáner. Era la primera vez que tenían una de esas gemas fuera de la armadura. Sinceramente pensaba que se desharía una vez estuviera fuera de la armadura.
— [Luego de tantos cambios realizados, sin problema]
—Seguro que podemos venderlo por una millonada —Murmuró el magnate observando divertido la gema.
Poco a poco el agujero donde segundos atrás había estado almacenada la gema del pecho comenzó a encogerse hasta alcanzar el tamaño perfecto para el reactor. Satisfecho con el resultado, el adolescente volvió a coger el nuevo reactor, colocándolo en el agujero.
—Oye, ¿y no has pensado en meter el reactor dentro de esta gema?
—Pues sí, pero visualmente queda horrible —Explicó mientras se alejaba un par de pasos, dejando que Ddraig se ocupara del resto—. Todo tuyo Ddraig.
— [Yo me encargo. Hum, quién diría que sería tan divertido crear la conexión]
— ¿Sarcasmo?
— [Quien sabe. Me llevará un rato ajustarlo todo. Si queréis podéis daros una vuelta por ahí]
—Na. Estamos muy bien aquí —Respondió Tony—. Mientras tanto analizaremos esta gema y veremos por cuánto la podemos vender.
— [... Mejor sigo con lo mío...]
Tal y como dijo el dragón, ajustar, conectar, el Reactor Arc a la armadura no fue tarea sencilla teniendo en cuenta la complejidad de la Boosted Gear y el aparato. Había tenido casi mil quinientos años para estudiar la Boosted Gear, y en parte lo había hecho, pero el odio que sentía hacia el Dios Bíblico por encerrarle ahí le quitaba las ganas de aprender nada sobre su jaula. Pero, desde que despertó con aquel nuevo anfitrión, su curiosidad había vuelto a la que una vez fue.
— ¿Las gemas se regeneraban? —Curioseó Tony mientras agarraba un martillo.
—Pues creo recordar que sí. ¿Quieres comprobar la resistencia?
—Ya me conoces.
Issei se apartó, haciendo una reverencia burlona a su padre. Tony giró el martillo en su mano y golpeó la esfera con toda su fuerza. El impacto le dejó el brazo tembloroso, pero la gema no parecía tener ni un solo desperfecto.
—Es duro.
— ¿Qué pensabas que podías hacerle con un martillo y tu sola fuerza?
—Depende. Si hubiera sido más frágil, quizás hubiera sido como golpear hierro al rojo vivo. Vamos a probar con otra cosa, ¿te parece?
—Adelante.
Mientras Ddraig realizaba los últimos ajustes, los dos Stark pusieron a prueba la dureza de la enorme gema, incluyendo el martillo mecánico.
— [Ya está. Ohhh, aquí está pasando algo…]
Issei y Tony desviaron las miradas de la gema a la armadura, asombrándose por el cambio que ésta estaba experimentando. Las gemas que poseían la armadura se hicieron más pequeñas, igualando el tamaño del reactor, y adoptaron un brillo azulado, y casi la mitad de la armadura cambió su color a uno plateado.
—Ese diseño es una copia de la Mark V. Por favor, sed más originales —Se quejó Tony una vez los cambios estéticos hubieron finalizado.
— [Ni que este cambio hubiera sido por gusto propio. Ha sido totalmente natural] —Explicó el dragón ofendido.
— ¿En serio?
— [En serio]
—Me cuesta creerlo.
— ¿Por qué este cambio, Ddraig? ¿Alguna idea?
— [Me atrevería a decir que, al unir esta máquina, esta nueva fuente de energía, a la Boosted Gear, ésta ha experimentado un cambio significativo en su composición. El cambio de diseño podría deberse a eso]
— ¿Qué cambios ha experimentado?
— [Sencillo. Ahora cuenta con dos fuentes de energía. Para explicarlo de forma sencilla: con el Reactor Arc podrías alimentar la armadura mientras que con la propia energía de la Boosted Gear podrías dedicarla únicamente a las armas o a mejorar la consistencia de la armadura. ¡Eso es una ventaja abismal! ¿Lo entiendes?]
Issei solo pudo parpadear. No esperaba que el cambio fuera tan grande… ¡y menos aún que le otorgara una ventaja como esa!
—Es como tener dos Reactores Arc —Afirmó Tony con gran curiosidad, golpeando suavemente el reactor.
— [Exacto]
—Eso no es justo. Es trampa.
— [A llorar a tu cama]
—Uy lo que me ha dicho el lagarto.
—Vaya, admito que no esperaba algo como este. ¿Tendríamos ventaja sobre otros como el Blanco?
— [La capacidad de dividir de Albion solo funciona una vez hace contacto con su contrincante, pero cuando lo hace puede reducir su poder. El de la Boosted Gear podría reducirlo si entra en contacto, pero no estoy muy seguro de si puede reducir el de las máquinas. Aunque claro, si mi poder es compatible con ellas, al menos con el Reactor Arc, es posible que el suyo también funcione]
—Pero la energía que contiene el reactor es abismal. ¿No se suponía que tenía un límite a la hora de dividir?
— [¿El de los diez segundos?]
—No, el otro.
— [Ah, vale. Pues sí, todo depende de su nivel de poder. Los que sean más poderosos que él no pueden ver reducido su poder, creo recordar, pero tampoco es algo que sepa al cien por ciento. Cuando teníamos nuestros cuerpos nunca usamos nuestros poderes contra otros más poderosos que nosotros, así que tampoco estoy totalmente seguro]
—Sinceramente no tengo muchas ganas de comprobar esta teoría.
— [El Blanco es uno de los enemigos más peligrosos que te puedas encontrar. Ten eso siempre presente]
—Por supuesto.
—Pero la pregunta es, ¿cómo saber si la energía del reactor es superior a su propio poder? ¿Tiene un medidor de vatios o qué? —Quiso saber Tony mientras se cruzaba de brazos.
— [Es casi imposible saberlo a ciencia cierta]
—Con las máquinas podemos medir su energía. Cuando creé el Reactor Arc en Afganistán producía una energía de tres gigajoules por segundo. Y ahora no solo está mejorado, sino que tiene el nuevo núcleo.
— [Cuando veamos al Blanco le pediré que cuente la energía que es capaz de generar]
—Dejemos de hablar de eso. Hace que me duela la cabeza —Gruñó Issei mientras se rascaba la nariz.
Hacía apenas dos días que habían tenido una dura batalla en la Expo contra Vanko, y desde entonces no había tenido demasiado tiempo para descansar adecuadamente: que si la prensa, que si la reunión con Fury, que si la ceremonia de los galardones, que si hablar con su novia y sus amigos…, por no olvidar la creación de otro núcleo nuevo. En aquel momento solo quería coger su cama y no despertar hasta la semana siguiente.
—J.A.R.V.I.S., ¿puedes realizar unos análisis?
— (Siempre que el señor mantenga la armadura)
—Sin problemas. Usaremos el control remoto. ¿Ddraig?
— [Claro]
—Perfecto. Pues ahora a ducharme y dormir una buena siesta —Dijo mientras estiraba su cuerpo, sonriendo del gusto que le daba.
—Sí, hará falta para lo de esta tarde.
—… ¿De qué hablas? ¿Qué pasa esta tarde?
—Oh, ¿no te lo he contado? Van a venir todos para explicarles todo lo relacionado al lagarto que tienes de okupa en tu interior.
— [Juegas con fuego, Stark]
—No puedes controlar la armadura hasta ese punto, así que… Meh.
— [Dame tiempo]
—Papá…
— ¿Qué? Desde que Pepper se enteró de que estuve a punto de irme al otro barrio hemos decidido no ocultarnos cosas. Acabamos de comenzar una relación formal y no creemos que sea sano guardar secretos.
— ¿Y yo formo parte de la fórmula?
—Dado que sé tú secreto… Si.
—… ¿Y quiénes son todos?
—Pues los de siempre: Pepper, Happy, Rhodey, tus dos amigos y esa chica que tienes por novia.
—Y yo que pensaba que os llevabais mejor.
—Nos soportamos.
—Joder… —Gruñó mientras se ponía las manos en la cara—. ¿Hora aproximada?
—Cuando han estado más libres. Sobre las seis. Les hemos dicho que estaríamos un poco ocupados para darte tiempo a asumirlo.
— ¿Asumir el qué? ¿Qué les voy a contar a todos la verdad del mundo? ¿Que su realidad se puede ir a la mierda por eso?
—Eso mismo.
—… Estás enfermo, Anthony Stark —Murmuró mientras abandonaba el taller, dejando tras de sí la línea que le unía a la armadura.
— [Tienes poco tacto]
—Pero voy mejorando.
— [Después de once años y tantos eventos, sinceramente, pensé que tendrías mucho más tacto. Creo que era esperar demasiado]
—No eres el más indicado para decir eso, ¿sabes?
— [...]
—…
— [¿Tablas?]
—Tablas.
XXXXX
Durante las horas que precedieron a aquella reunión familiar, Issei estaba de lo más inquieto, pensando en todos los posibles escenarios, preparándose para contar a las personas más importantes de su vida un secreto que había guardado de todo el mundo, excepto de J.A.R.V.I.S. y su padre, durante cuatro años. Un secreto que podría destruir la bella realidad de todos ellos. ¿Cómo prepararse para algo así?
— ¡Ise, baja! —Ordenó Tony desde el piso inferior.
Inspiró y suspiró profunda y lentamente. Entonces procedió a bajar. Todos los invitados estaban ya allí, sentados en donde pudieron: Happy, Pepper, Rhodey, Marilyn, Tom e Iris. Mientras terminaba de bajar los últimos escalones y caminaba hacia el centro de aquel teatro improvisado, Issei se mordía el labio, nervioso por tanta atención sobre su persona. Si fueran desconocidos sería otro cantar, pero todos los presentes eran parte de su familia, y eso sí que le ponía muy nervioso, sobre todo teniendo en cuenta lo que estaba a punto de revelar. Por una parte, maldecía a Tony por ponerle en aquel aprieto, pero durante las últimas horas se había dado cuenta de que en verdad no era sano para su relación el guardar secretos tan importantes como aquel. Debían conocer la verdad, aunque aquello fuera abrir sus mentes a un mundo mucho más grande…, y en parte aterrador.
—Gracias por venir el día de hoy a esta hora —Agradeció Issei mientras observaba a todos los presentes—. Os preguntaréis el motivo de que estéis aquí, aunque os haya convocado Tony.
—En verdad les dije que tú tenías algo importante que decir —Corrigió Tony desde la cocina.
—… Hijo de...
— ¿Algo más que no nos hayáis contado? ¿Tú también te morías? —Expuso Pepper con cierto veneno en su voz.
—No es eso. No te vas a olvidar nunca, ¿verdad?
— ¿Tú que crees?
—Nos lo merecemos.
— ¿Nos? —Cuestionó Tony mientras se servía una copa.
La mirada que le dirigieron Happy, Pepper y Rhodey fue suficiente para saber que si le guardaban rencor por haberles ocultado aquel hecho tan trascendental.
—Estaríais más guapos con una sonrisa. Por cierto, ¿alguien quiere una copita? ¿No? Como gustéis.
—Bueno, como decía, hay algo muy importante que debemos contaros, algo que hemos ocultado desde hace unos cuantos años —Continuó Issei.
— ¿Cuántos son unos cuantos años? —Interrogó Pepper de forma calmada, aunque por dentro no lo estuviera.
—Ehhhh… Pues… Unos cuatro años.
—Cuatro… Empezamos bien.
—Como decía, hace cuatro años, mientras hacía un experimento con unos exoesqueletos para los brazos que había diseñado…
Ambos Stark procedieron a contar con casi todo lujo de detalles el primer contacto entre Issei y la entidad que yacía dentro de él, así como el arma que portaba. Como era de esperarse, a excepción de Marilyn, al menos en parte, ninguno de los presentes terminó de creer aquella absurda historia, pero solo fue necesario invocar la Sacred Gear y que el dragón les hablara para confirmar que, a pesar de lo ridículo que pudiera parecer, aquella historia no tenía nada de mentira. Era tan real como al muchacho que estaban viendo frente a él.
El silencio reinó en la sala de estar mientras todos intentaban asimilar el nuevo mundo que se había abierto ante ellos. Todo había cambiado. Ahora resulta que existían los dioses, o lo que los fieles de cada religión han considerado o consideran dioses, criaturas mitológicas, de la fantasía, la mitología y el folclore, y por supuesto los alienígenas. A pesar de que cada uno era diferente al resto en cuanto a su forma de pensar, proceder y su propia personalidad, prácticamente todos coincidieron en aquel momento…
Simple incredulidad.
—Joder… Sinceramente…, ahora mismo preferiría seguir siendo un gran ignorante —Musitó Tom mientras dejaba caer su cabeza hacia atrás, observando el techo de la mansión.
—Sabía que había cosas extrañas en el mundo…, pero esto supera lo que jamás hubiera imaginado —Opinó Marilyn mientras se cruzaba de brazos—. El Director podría habérmelo comentado.
— ¿Dragones…, y alienígenas…? Vaya… —Pepper no sabía qué decir.
—Entonces hay grandes amenazas en nuestro mundo además de las propias —Analizó Rhodey mientras su mente de militar trabajaba a toda máquina—. Es posible incluso que estén infiltrados en nuestros gobiernos, empresas, divisiones, sistemas públicos y privados...
Happy se mantuvo callado, observando aún fascinado la Boosted Gear.
Iris tampoco dijo nada. Su mirada no se apartaba de aquel extraño guantelete. Siempre había sabido que su novio era especial, pero lo había achacado a ser el hijo adoptivo de Tony Stark, pero ahora resultaba que no era así, que era especial en un sentido mucho más amplio de la palabra. Además, siempre había sido una amante de la mitología y lo sobrenatural, como lectora o estudiante, nunca estilo aquellos que creen que la magia era real, pero ahora había descubierto que todo aquello si existía. Y, es más, su novio portaba un arma de destrucción masiva, con un dragón, un dragón que ni siquiera era de la Tierra, sino que posiblemente nació en alguna parte del universo, residiendo dentro de aquel aparato, o al menos su alma, el cual había sido creado por el dios de las religiones abrahámicas…
¡Era demasiado para asimilarlo tan pronto!
Issei observó en silencio a todos los presentes. Un gran temor crecía en su interior…, el rechazo… Ser rechazado por aquellas personas que más le importaban, por sus seres queridos, era algo que le encogía en corazón y le partía el alma de solo pensarlo. Entendía por lo que estaban pasando, pues él y su padre pasaron por lo mismo hacía cuatro años, pero ellos no cargaban con lo que él.
— ¿Estamos en peligro? Digo, por todos esos seres —Interrogó Rhodey a ambos Stark.
—No lo sé. No tengo respuesta para esa pregunta.
— ¿Y si ellos son responsables de muchos de los males que nos atañen? Como, no sé, atentados, asesinatos, el cambio climático…
—Con todo respeto, pero no lo creo —Dijo Issei.
—Pero los demonios… ¿no son malos?
—Por esa misma lógica los humanos también. Según Ddraig, nada en este universo es blanco y negro, ni siquiera los supuestos ángeles y demonios de las religiones. Las religiones y mitologías mienten bastante. No hay que juzgar a la especie, sino al individuo, porque si lo hiciéramos la Humanidad no quedaría bien parada.
— [Coincido]
Las miradas de todos fueron nuevamente a la gema verde, la cual brilló cuando el dragón habló.
—Voy a tardar en acostumbrarme a esto —Sentenció Pepper mientras se levantaba, caminando hacia el adolescente, abrazándole, lo cual sorprendió al joven—. No temas. Nosotros estaremos contigo. Somos tu familia, y la familia no se abandona en momentos difíciles.
Lentamente Issei devolvió el abrazo, aguantándose las lágrimas que estaban por salir. Marilyn, Tom e Iris fueron los siguientes en abrazarle, y aquello fue más de lo que el portador de Ddraig pudo aguantar. A pesar de no escucharse sollozos, las lágrimas salieron de sus ojos, empapando el hombro de Pepper, aunque a ella no le importó lo más mínimo.
—Tiene razón hermano —Habló Tom—. Tú eres tú, y eso no cambia, aunque poseas a un dragón con millones de años de antigüedad residiendo en ¡ouch!
Su discurso fue silenciado por un pellizco conjunto de Iris y Marilyn.
—Cállate.
—Estropeas el momento.
—Lo siento.
Aquello provocó la risa de Issei. Cuando el abrazo se deshizo sólo quedó Iris frente a él.
—Te amo, y eso no ha cambiado, por mucho que tengas un dragón, seas un arma termonuclear andante y a saber que cosas más. Sigues siendo el mismo chico del que me enamoré. Que ni se te pase por la cabeza pensar que mis sentimientos pueden cambiar por eso, ¿de acuerdo?
—De acuerdo.
Entonces le dio un beso y se apartó. Rhodey y Happy se acercaron.
—Te conozco desde hace diez años. Recuerdo la primera vez que te vi, en el experimento de tus padres y luego cuando Tony te adoptó. A pesar de que fui un tanto reacio al principio, mi visión de ese niño no ha cambiado con lo que nos acabas de contar. Eres parte de la familia, y eso no va a cambiar.
Rhodey asintió.
—Aunque ahora te tengo un poco más de respeto —Bromeó el militar.
— ¿Lo dices por tener un arma de destrucción masiva?
—Lo decía por tener que aguantar a tu padre y a un dragón que reside dentro de ti, pero eso también cuenta.
—Pues cuando sepas sobre Los Vengadores… —Dejó caer Tony.
La mención de aquella iniciativa alteró al adolescente, el cual no esperaba que fuera a revelar algo tan importante como aquello. Se supone que era algo secreto, algo de S.H.I.E.L.D., y su padre acababa de revelarlo así porque sí.
—No me mires con esa cara. Pensaba que nos estábamos sincerando —Resto importancia el Stark agitando la mano.
— ¿Los qué? —Preguntó Pepper, intrigada por la reacción de Issei.
—Un grupito de raros que quiere montar S.H.I.E.L.D. Oficialmente soy su consultor.
—Espera, espera, espera —Detuvo Tom extendiendo los brazos—. Ve despacio para los que somos cortitos de entendederas.
—Que quede claro que eso lo has dicho tú, no yo.
—Papá…
—Ya da igual. Está dicho —Volvió a restar importancia—. Resulta que S.H.I.E.L.D. tiene una idea, una iniciativa llamada Los Vengadores. Allí quieren meter a seres excepcionales para las amenazas de la propia S.H.I.E.L.D. o los gobiernos no sean capaces de enfrentar. ¿Tú sabías algo? —Le preguntó a la agente de la agencia.
—No. No sabía nada de eso.
—Bueno, que hayan pensado en Ise es en parte culpa tuya. Contarle a Fury sobre el guantelete fue lo que terminó de ponerle bajo el foco de S.H.I.E.L.D.
Marilyn se mordió el labio, disculpándose con Issei con la mirada. En verdad no pensó, en aquel momento, que la situación pudiera llegar a aquel punto. Estaba muy preocupada por su amigo y pensó que el Director Fury podría hacer algo para averiguar qué le estaba pasando, pero se extralimitó. Aunque claro, nunca jamás hubiera llegado a pensar que algo así existía realmente. Pero eso no valía como excusa, desde luego.
—Tranquila. No te culpo de nada —Le dijo Issei para que no se montara películas en su cabeza.
—Un momento. ¿Y por qué él sí forma parte del grupo…?
—No ha aceptado —Interrumpió Tony la pregunta de Rhodey sabiendo a dónde quería ir realmente su amigo.
—Da igual. ¿Cómo es que él sí, pero tú eres solo su consultor?
—Resulta que Iron Man si vale para el equipo, pero Tony Stark no.
—La verdad es que no es para sorprenderse.
—Eps, mala copia barata de Velázquez, no te pongas tonto que te doy la patada.
Tom levantó los brazos, aunque la sonrisa burlona no se le iba de la cara.
— ¿Pero tienes pensado aceptar?
Iris fue la que realizó la pregunta del millón. Nuevamente todas las miradas fueron al joven Hyoudou-Stark, quien se rascó la mejilla sin saber bien qué decir. En verdad no había pensado en ello desde que tuvo aquella reunión con Fury. De ello hacía ya dos días, pero entre la ceremonia en la capital y la creación de su propio Reactor Arc, así como la fusión del mismo con la Boosted Gear le había tenido totalmente ocupado en cuerpo y mente.
—Pues, si he de ser sincero…, no tengo ni idea de si hacerlo o no.
— ¡Hazlo hermano! ¡Tiene que ser genial!
—Pero en caso de aceptar, ¿serías simplemente un sabueso al cual nada más que le dan órdenes? ¿Responderías ante alguien? —Volvió a preguntar Iris.
—Pues, en principio, Fury dijo que mantendría mi independencia. S.H.I.E.L.D. nos llamaría cuando hubiera una urgencia y nosotros actuaríamos.
—Eso no es muy diferente a lo que hacéis ahora mismo, ¿no? Solo que esta vez es alguien el que os dice: 'hey, venid a echar una mano con este problema'.
—Sí. Básicamente.
—Hum… Si todo eso es verdad, no está mal.
— ¿Iris?
—A ver, entiéndeme. Si en ese grupo hay otros como tú, y obviamente me refiero a que os parezcáis un poco en la personalidad y el pensar —Mirada de reojo a Tony—, entonces no parece mala idea. Sabríamos que nuestra protección contra grandes amenazas estaría en buenas manos.
—Decidme que alguien ha grabado esas palabras.
—Cállate Tony.
—Las cosas como son, me encanta saber que a él sí le quieren para el grupo y a ti no.
—Tú y no nunca terminaremos de llevarnos bien.
—Con soportarnos es más que suficiente.
—En eso estamos de acuerdo.
—Creo que acabo de tener un deja vu… —Murmuró Issei observando a su novia y su padre.
— ¿Y por qué no han contactado conmigo? —Se quejó Rhodey—. War Machine debería estar en ese grupo.
—Tú estás en el ejército. S.H.I.E.L.D. no tendría en su grupo a alguien perteneciente a las fuerzas armadas de algún país, o eso creo.
La explicación de Tony no pareció convencer al militar, pero no continuaron con aquella discusión porque ninguno sabía qué pasaba por la cabeza del Director Fury. Dado que todos habían cogido gran interés en el dragón, la mayoría del tiempo la conversación giraba en torno a él. Tener tanta atención, sentir aquel respeto que esos pequeños humanos sentían hacia él le gustaba, así que contestaba con gusto todas las preguntas que le expusieran. Fue entonces que J.A.R.V.I.S. avisó de algo importante que estaban retransmitiendo por la televisión, algo de suma importancia que debía ser visto por los presentes. Encendieron la televisión y fueron directamente a los noticiarios de la ciudad de New York. Lo que estaban retransmitiendo era un evento sin precedentes en la ciudad desde la batalla de la Expo dos días atrás. La noche hacía tiempo que había llegado a la ciudad que nunca dormía, pero debido a la diferencia horaria en Malibú aún estaba el sol de la tarde. Fue entonces que vieron algo que les dejó atónitos.
—Ese es… ¿Hulk?
Ciertamente se trataba de una nueva batalla de Hulk, pero esta vez era en el barrio de Harlem contra otra cosa, algo que se le parecía bastante.
— ¿Hulk? —Interrogó Pepper impactada por lo que sus ojos estaban contemplando.
—Así es como llaman al gigante esmeralda, pero el otro es nuevo.
—Pues es bastante feo, ¿verdad? —Opinó Tom mientras buscaba noticias sobre eso en Twitter y Facebook.
—Abominable —Dijo Marilyn.
—Wow. Las redes están que arden. Hay cientos de vídeos y fotos de aficionados.
—Así se complementa con lo que nos muestran los noticiarios de la ciudad.
—Es posible, pero es más peligroso. Están a pie de calle y los noticieros en helicópteros.
—No sabría decir si esos helicópteros son de las noticias o del ejército.
—Deberíamos de ir —Dijo Issei mientras se ponía en pie.
—Espera —Le detuvo Tony.
—Pero…
—Solo espera, ¿de acuerdo?
A regañadientes Issei observó la televisión como el resto, aún de pie, listo para invocar su Balance Breaker y hacer otro viaje en tiempo récord hasta la ciudad que nunca duerme. La batalla se desarrolló con una intensidad increíble. La batalla entre aquellos dos colosos fue titánica, pero al final Hulk triunfó sobre el otro ser. Luego de ello comenzó a saltar por los edificios de la ciudad, saliendo de New York, perdiendo su rastro poco después. Mientras tanto, el ejército se ocupaba de la criatura abominable derrotada por el gigante verde.
— ¿Ves? Al final no ha hecho falta nuestra ayuda.
—Eso ha sido muy…, intenso…
—Tony…, dime que ninguno de esos dos estará en el equipo.
Las palabras de Pepper fueron respondidas con un encogimiento de hombros. Entre los eventos de Hulk en Harlem y la revelación de la verdad del mundo que les rodeaba, todos los presentes se quedaron a cenar en la mansión encargando está como cena ya que ninguno tenía ganas de cocinar aquella noche.
Luego de aquello Issei decidió pasar unos días en casa de Iris. Tenían mucho de lo que hablar y tiempo que recuperar teniendo en cuenta que ahora Issei Hyoudou-Stark era un superhéroe el cual usaba el apodo de Sekiryuutei, y que aquello significaba que algo podría pasar. Antes Iris apenas y se preocupaba por la seguridad de su novio, luego llego Iron Man y su intervención directa en su creación, con lo cual ya comenzó a preocupar la porque mucha gente le tenía en el punto de mira. Pero ahora no solo tenía una diana enorme de gobiernos, mercenarios, empresas, organizaciones terroristas, etc., sino que la diana era ahora muchísimo más grande al saber todo aquel mundo no humano que había escondido y que seguramente tendría a su novio en el punto de mira.
Pero no podía recriminarle aquello. Era algo que como su pareja debía aceptar y asumir. No le gustaban los secretos, sobre todo en su relación, y aquel no había sido la excepción. Lo que más desagradaba a Issei era que ella también estaba en peligro por su culpa, aunque aquello ya lo sabía antes de siquiera conocerse, pero en aquel momento, cuando se conocieron, llegó a pensar que podría tener tanta fama. Pero eran una pareja y se enfrentarían juntos a los retos del futuro, como habían hecho hasta el momento. Superarían todos los obstáculos…, juntos.
XXXXX
Varios días después, luego de pasarlos con su novia y su mejor amigo, Issei volvió a la mansión para seguir con la actualización de la armadura. Ya tenía el reactor en su pecho, y había trabajado en su protección en cuanto a vuelos a grandes alturas y velocidades se refería, pero aún faltaba lo más importante para finalizar la armadura, por lo menos en cuanto a su actualización se refería.
— ¿Y qué tal han ido tus pruebas? —Curioseó Tony mientras trabajaba en algo, un proyecto a parte de las armaduras.
—Pues muy bien, la verdad. El reactor ha sido una de las mejores mejoras que he hecho en la armadura. El otro día, mientras Iris trabajaba, decidí probar un viaje de larga distancia. Pero larga, larga.
— ¿Destino?
—Rio de Janeiro.
—Eso son casi quince horas de vuelo en un avión comercial.
—Cierto, pero lo hice en mucho menos tiempo.
—Cuenta.
—Pues en todo el viaje use solamente el reactor. Una vez la armadura es invocada se sostiene gracias al reactor, no a su propia energía. Es como cuando arrancas un coche, que solo tienes que girar la llave y ya está. Probé nuevamente a volar a dieciocho kilómetros de altura a velocidad Mach 5. Las mejoras son notables, pero aún no puedo aguantar toda esa fuerza g. El frío sí, que es lo bueno.
—Sabes que en la estratosfera la temperatura suele variar entre los cero grados y los diecisiete, ¿no?
—Sí, pero el frío antes de llegar ahí puede llegar a los cincuenta y cinco bajo cero. Pero como decía, ese ya no es un problema, siempre y cuando no me dé por ir más arriba.
—Deberías pensar en ir al espacio. Después de todo, el dragón ha viajado por él sin problemas.
— [Cierto, pero yo era yo y él es él]
—No valen excusas.
—Como decía —Interrumpió la posible nueva disputa entre ambos—, el frío ya no es un problema, al menos hasta cierta temperatura y durante demasiado tiempo. En cuanto a la fuerza g, fui capaz de aguantar el triple, pero aún hay que mejorar. No puedo caer inconsciente en cada viaje acelerado que tenga que dar. Y bueno, cuando realicé aquel viaje no me sentí cansado.
— [Unir el reactor a la armadura ha sido la mejor idea, sin duda alguna]
—Te repites.
— [Cállate]
—Lo mejor es que me sentía como si no hubiera hecho nada, aunque acabé con los músculos agarrotados.
—Pues al menos ahora podrás pelear con todo, aunque tengamos que ir a la otra parte del mundo. En la Expo te pasó eso: usaste mucha energía para el viaje y no lograste aguantar toda la pelea. Apenas fueron unos minutos.
—Exacto.
— ¿Y cuál es el siguiente paso? Además de seguir mejorando esas partes de la armadura.
—Quiero meter a J.A.R.V.I.S. dentro.
— ¿A J.A.R.V.I.S.?
—Sí. F.R.I.D.A.Y. aún no está lo suficientemente desarrollada como para cumplir las mismas tareas que J.A.R.V.I.S. Además, es muy ventajoso tener una IA que controle todo lo que controla J.A.R.V.I.S. en las armaduras.
—Eso es cierto. Es sumamente útil. Aunque esta mejora es mucho más tecnológica que el resto. Podrías simplemente copiar su código para actualizar tu IA.
—No. El desarrollo seguirá por mi mano. Quiero ser yo quien la cree desde cero.
—Bueno, controla tu departamento, ¿no? Eso es bastante.
—Puede ser, pero aún está lejos de ser tan eficaz como J.A.R.V.I.S.
— (Su halago me conmueve)
—Te lo mereces.
— ¿Y cómo piensas meterlo?
—He motorizado una armadura estilo medieval y hemos logrado fusionar el Reactor Arc con la Boosted Gear. ¿En serio crees que meter a J.A.R.V.I.S. podría suponer un problema?
—En absoluto.
— ¿Y por qué de la pregunta?
Tony simplemente se encogió de hombros. A partir de ahí descargaron a J.A.R.V.I.S. en una especie de tarjeta mientras toqueteaban la armadura para poder instalar la IA. Aquello fue sin duda lo más complicado que habían hecho en cuanto a modificar aquella armadura se refería. Ni siquiera cuando Issei la motorizó fue tan complicado de hacer. Les llevó mucho tiempo, más del esperado, pero lograron llevar a cabo su objetivo luego de largas jornadas de duro trabajo dado que no solo se centraron en mejorar la armadura de la Boosted Gear, sino que también repararon la armadura Mark VI. Ya era normal que ninguno de los dos apareciera por la sede, sobre todo Issei en su departamento, pero no era como si importase. Con las ganancias del departamento, que no eran precisamente pocas, podía pagar el sueldo de todos los empleados de aquella sección de la empresa, incluyendo el suyo propio. Una preocupación menos en la cabeza.
—Ahhh… En serio, me pregunto si vale la pena tantas molestias para actualizar esto —Suspiró Issei mientras se recostaba en una de las sillas del taller, observando la armadura.
— [Créeme compañero cuando te digo que si va a merecer la pena. El solo ver todo lo que ahora tiene esta armadura… Será algo sorpresivo para nuestros enemigos]
— ¿Tú crees? Saben quién soy, de quien soy hijo, y lo que hemos creado.
— [Eso es así, pero no quiere decir que esperen que hayas convertido la armadura del Balance Breaker en una Mark]
—Hum.
—Ahora solo falta que termines a F.R.I.D.A.Y. y ya estará completa. Conexión a satélites, conexión inalámbrica, internet, wifi, bluetooth, reproductor de música y vídeo, 4G… Sólo le falta un posavasos —Dijo Tony mientras se bebía una copa, observando también la armadura—. Ahora sólo falta tener armas fijas, de modo que improvises menos. No está mal hacerlo, incluso es recomendable, pero tener un estándar es también muy aconsejable.
— [Lo tengo en cuenta]
—Ahora toca lo más importante, probarla. ¿Vamos?
—En verdad preferiría descansar un ratito, pero venga.
—Te estás descuidando. Antes lo probarías sin dudar.
—Ya, bueno, días largos y duros.
Con un bufido de cansancio se levantó de su asiento mientras Tony se colocaba la reparada armadura. Una vez los dos estuvieron listos salieron de la mansión, ascendiendo hacia el firmamento claro y despejado, iluminado por el astro rey, a máxima velocidad.
—*¡Ahora sí que sí! * —Chilló Issei extasiado al no sentir el cambio de temperatura según ascendían ni la fuerza g.
A ver, obviamente que sentía esa fuerza, pero nada comparable a cuando viajó por primera vez a esa velocidad. Los dos iniciaron una carrera para comprobar quién llegaba antes a los veinte kilómetros de altura. Conforme ascendían Issei puso a prueba todos los nuevos sistemas que poseía la armadura.
— ¿Qué tal, Ddraig?
— [Me siento como el tío de la silla]
— ¿Quién?
— [Ya sabes, el viejo ese, Alfred. El mayordomo de Batman]
—Ah… Ahora me dirás que tienes frente a ti numerosas pantallas y puedes visualizar todo.
— [...]
—… ¿En serio?
— [Ahm, más o menos]
—Estás de coña.
— [La verdad es que no. Con la última actualización de la armadura, al haberle instalado los micros y cámaras, aquí dentro es como te he descrito. Y dado que ya antes podía controlar en parte la armadura, ahora en verdad podrías quedarte fuera y yo solo podría manejarla]
—… Esto es mucho más de lo que esperaba. Entonces, ¿eres como J.A.R.V.I.S.?
— [Más menos, pero admito que soy más lento ya que no soy una máquina y no puedo hacer multitareas al mismo tiempo]
—Me alegro.
— [¿Por qué?]
—Porque entonces crear a F.R.I.D.A.Y. habría sido una enorme pérdida de tiempo.
—*¿Qué clase de Deux Ex Machine sois vosotros dos? *
— [Es lo que pasas cuando juntas a una de las criaturas más poderosas y longevas del universo, un arma con capacidad de matar dioses creada por una de las mentes más brillantes que hayan existido y alta tecnología]
—* ¿Podría ser mejor? * —Preguntó Issei con cierto tono arrogante.
— [Por supuesto. Solo haría falta tecnología de otras especies como los kree, la cual es superior a la de este planeta, incluyendo la tecnología Iron Man]
—*... Podrías haberlo dejado estar…*
— [Na, es más divertido destruir egos]
De pronto algo sonó dentro del casco de Issei.
—*(Señor, una llamada desde su departamento) *
—Cógela. *¿Diga? *
—*¿Jefe? *
—*Soy yo. *
—*¡Genial! ¡Me alegro de volver a escuchar su voz! ¿Está conduciendo? *
—*Más o menos. *
—*Entiendo, entiendo. *
Llegaron a la atura de meta con una diferencia de milésimas de segundo, procediendo ahora a viajar hacia el polo norte a toda velocidad.
—*¿Qué necesitas? *
—*Ah, cierto. Pues verá, nos vendría bien que se pasara por aquí un rato. Entiendo que, ahora que es usted un superhéroe con fama mundial tiene grandes deberes, pero también trabaja aquí y…*
—*Tienes razón. A veces me olvido de ese detalle. Termino con una cosa y voy para allá, ¿de acuerdo? *
—*Gracias jefe. Le vemos luego. *
En una hora llegaron al polo norte, justo al centro, procediendo a volver luego de hacerse un selfie. Cuando llegaron Issei se duchó, comió algo, y fue hasta la sede de Industrias Stark, donde pasó el resto del día con sus empleados, trabajando, comprobando el avance de los proyectos, así como posibles ideas para nuevos. Cuando llegó la noche se puso en contacto con Marilyn. Tenía un importante asunto que cerrar, y había tenido tiempo más que de sobra para llegar a una conclusión.
—Mari… Dile a tu jefe que quiero hablar con él. Sabe cuál es mi número.
No hubo respuesta desde el otro lado de la línea, así que cortó la llamada mientras soltaba un largo suspiro. La decisión ya estaba tomada, y tenía la certeza de que era la decisión correcta.
XXXXX
Issei se encontraba un poco lejos de Malibú, en una pequeña playa de blanca y fina arena, observando el Océano Pacífico bajo un agradable sol mañanero. No debían ser ni las nueve de la mañana. Nick Fury había aceptado reunirse con él, aunque fue el joven el que eligió el sitio.
—Me gusta esta playa. Es prácticamente virgen, solo la usan surfistas. Un buen lugar para estar tranquilo y pensar —Fueron las palabras de Issei al escuchar las pisadas de Fury.
—Sí, lo admito. Es un lugar agradable. Entiendo que tienes una respuesta para mi propuesta —Fueron las primeras palabras de Fury luego de analizar al joven frente a él.
—La tengo.
— ¿Puedo escucharla?
—Por supuesto —Issei se quitó las gafas de sol para ver a Fury directamente a los ojos—. Acepto unirse a esa iniciativa siempre y cuando mantenga mi independencia. No quiero ser el soldado de un ejército, ni miembro de la policía ni nada por el estilo. Otra condición será que no se me obligue a actuar cuando considere que no debo participar. No obligarme ir contra mi voluntad y moral. Si usted me puede prometer eso, no tendré ninguna objeción.
—Me parece justo. Acepto las dos condiciones.
— ¿Tengo que firmar en algún lado?
—Me ha valido con su confirmación verbal.
—… ¿Tiene una grabadora encima?
—No. Pero no quiero una firma en un trozo de papel. Sé que eres un hombre de palabra, y con eso me basta.
—Se agradece escucharlo. Entonces… ¿nos damos la mano?
Fury le miró fijamente con su único ojo, incomodándole un poco.
—Ya te llamaré —Dijo al tiempo que se daba la vuelta para marcharse de aquella playa.
El joven parpadeó un par de veces.
— ¿Ya está?
— ¿Quieres algo más? —Preguntó mientras se detenía, volteando a verle—. Has dado tu aprobación. Te llamaré cuando te necesite. En eso consiste la iniciativa.
—Ahhh… Vale…
Fury le dirigió una última mirada y se marchó, dejando a Issei solo, incrédulo.
— [Deberías verte la cara. Es muy divertida]
—Bueno, esperaba algo… No sé… ¿Más?
— [Pero es lo que ha dicho]
—Pero es un tanto decepcionante.
— [Tú reza porque nunca tenga que llamarte. Eso solo significará que algo muy malo estaría pasando]
—Hombre…, si lo pones así...
XXXXX
Finales del mes de julio.
Casi dos meses habían pasado desde que Issei aceptara unirse a la Iniciativa Vengadores. Dos meses en los cuales Nick Fury no había vuelto a ponerse en contacto con él por ningún medio. En parte se sentía un tanto decepcionado, pero, tal y como Ddraig dijo en su momento, en verdad era mejor así, pues el mundo no estaba tan mal como para pedir la intervención del grupo, grupo del cual no sabía nada, ni siquiera si había otros miembros o cuales eran en caso de haber.
Actualmente se encontraba en su jet privado rumbo a Europa con Iris. Pepper tenía varias reuniones en el viejo continente, comenzando por Italia, y la joven pareja había decidido aprovechar ese viaje para realizar un pequeño tour por la ciudad de Roma.
—… Puede ser posible, pero también quiero visitar el orfanato. ¿Vienes Ise?
El nombrado no reaccionó a su nombramiento. Su cuerpo estaba presente, pero su mirada estaba perdida en algún punto del horizonte, observando a través de la ventanilla al lado de su asiento. Y su mente no estaba mejor. Perdida en algún lugar, lejos de aquel momento. No fue hasta que sintió un golpe en brazo que no reaccionó.
— ¿Eh? ¿Qué?
—Gracias Iris. Hasta que al fin reaccionas —Dijo Pepper con una leve sonrisa—. Te decía que estoy interesada en ir al orfanato y que si quieres venir.
— ¿Orfanato? ¿Cual? —Preguntó el joven ladeando la cabeza.
—Es uno de los pocos orfanatos que financia tu departamento en Industrias Stark —Le recordó la mujer al tiempo que rodaba los ojos—. Muchos de tus inventos van a parar a lugares como esos, orfanatos para ayudar a los niños con problemas. En Roma hay uno, el cual es manejado por un convento con el cual la empresa tiene un contrato.
—... Vaya, no lo sabía. La verdad es que me sorprende que tengamos un contrato con una institución religiosa.
—Cosas más raras se han visto. Tu departamento ha crecido mucho desde que Tony lo abrió para tus ideas. Estás tan centrado en los inventos que no prestas la atención adecuada de adónde va a parar ese dinero o tus propias invenciones.
— ¿Y tú manejas todo eso?
—Yo manejo toda la empresa, Ise, incluido también tu departamento.
—Wow. Nunca dejas de impresionarme, Pepper. Eres una mujer realmente excepcional.
La pelirroja sonrió agradecida mientras volvía su atención a su agenda. Iris, por su parte, sonrió divertida, burlándose del japonés.
—Me alegra saber que al fin irás a un sitio que se ve beneficiado por tu trabajo.
— ¿Al orfanato? Por supuesto. Estaría muy feo estar en Roma y no visitar uno de los lugares beneficiosos de mi programa altruista.
—Cuando hablas así me recuerdas mucho a tu padre, a Tony me refiero.
—Bueno, son muchos años cuidando de mí. Pepper dice que se me han pegado las mejores partes.
—Y eso es de agradecer.
—Bueno… —Intervino la pelirroja con una sonrisa—. Desgraciadamente también se te han pegado muchas de sus malas costumbres.
—Exageras.
—Créeme que no.
El jet aterrizó en el aeropuerto internacional de la capital italiana. Nada más bajar, una limusina les estaba esperando. En aquel momento Issei hecho mucho de menos a Happy. Estaba tan acostumbrado a que él fuera el conductor en situaciones como esa que le resultaba raro que fuera otro el que condujera. Y dado que Pepper ya había contratado a un conductor, él no podría conducir, y le encantaba.
Los tres subieron al vehículo y abandonaron rápidamente el aeropuerto. Mientras iban camino al hotel donde se alojarían los días de estadía en la ciudad, los tres se maravillaban por las maravillas de la ciudad. No solo Roma era una ciudad preciosa, sino que sus ruinas eran dignas de admiración. Ruinas de una de las más grandes civilizaciones que habían creado los seres humanos.
—"Oye Ddraig, ¿tu viste Roma alguna vez?"
— [Si te soy sincero, no lo recuerdo. Estuve mucho tiempo en el mundo de los humanos, pero casi siempre era peleando, destrozando algún que otro lugar. Es posible que viera esta ciudad, pues tengo vagos recuerdos, aunque fue antes de que llegara a su máximo esplendor. Si no recuerdo mal, que es probable, fue unas décadas después de la destrucción de Cartago]
—"Vaya, eso es muchísimo tiempo, antes de que se convirtiera en Imperio"
— [Debes tener sumo cuidado, compañero. Desde que te revelaste al mundo, estoy cien por cien seguro de que has llamado la atención del mundo sobrenatural. Muchos querrán unirte a sus filas, de un modo u otro. Y ahora mismo vamos al centro del poder de la Iglesia Católica. Aquí están sus mejores guerreros, y es un lugar de conexión directa con el Cielo. Mantén los ojos bien abiertos]
—"Los tendré. Gracias por el consejo."
Antes de que se diera cuenta, la limusina finalizó el recorrido frente al hotel Portrait Roma, uno de los mejores de toda la ciudad. Bajaron del vehículo y dejaron que los botones llevasen el equipaje adentro, a la suite que tenían reservada. Dado que eran bastante grandes, a ninguno de los tres le importó compartirla. En la habitación tenían de todo: wifi gratuito, televisión de pantalla plana, minibar, altavoces con Bluetooth, cocina básica, zona de descanso, vistas a la ciudad, terraza amueblada y sala de estar con sofá cama.
—Bien, en lo que resta de día no tengo ninguna reunión, estoy libre. Aunque mañana tengo una a las nueve de la mañana. ¿Os apetece visitar un poco la ciudad o preferís ir solos en plan pareja?
—Ven con nosotros, Pepper. Tu presencia siempre será bien recibida.
Iris extendió sus brazos para dar más significado a sus palabras. Entre risas ambas dejaron las maletas sobre las camas para dejarlo todo listo y evitar hacer esa tarea más tarde. Issei hizo lo propio con su ropa. Una vez hubieron finalizado salieron del hotel para dar un tranquilo paseo por la ciudad. Roma era hermosa durante el día, y por la noche aquel esplendor no menguaba. Dado que era tarde para realizar visitas a los lugares más emblemáticos de la ciudad, decidieron solamente visitar por fuera de las distintas instalaciones. A una hora adecuada volvieron al hotel. Puede que fuera Pepper la que tuviera la reunión como CEO de Industrias Stark, pero la joven pareja no iba a ser maleducada con la pelirroja. Mañana tendrían tiempo para hacer turismo solos por la mañana y con su compañía por la tarde.
La mañana comenzó bastante temprano. Pepper se despidió para reunirse con el CEO de la empresa con la cual iban a negociar un posible acuerdo y la pareja se dedicó a visitar los lugares más turísticos de la zona. Roma era enorme y por eso iban a estar allí varios días, para poder visitarla por completo, sin dejarse nada, con tiempo. Tuvieron suerte de que era un día de diario y el número de turistas y visitantes era un poco más reducido, pues debido a las fechas las capitales europeas solían aumentar el número de su población por los turistas, y Roma a finales de julio no era la excepción.
Al final, luego de su última visita al Panteón de Agripa, entraron a comer a un pequeño restaurante de la zona, bastante cansados. Issei no era Tony y, por suerte, los europeos tenían más dificultades a la hora de reconocer rostros entre la población asiática, lo cual les evitó problemas. Tampoco es que fuera por ahí diciendo quién era. Aquello sería más un problema que una ventaja.
—Dios… En esta ciudad hay basílicas e iglesias para hundir una flota de grandes cruceros —Se quejó Issei mientras soltaba un largo suspiro de alivio por poder sentarse.
—Con todo el ejercicio que haces es divertido verte resoplar por andar un poco.
La mirada que le dirigió el Stark solo aumentó la sonrisa burlona de Iris. Pidieron algo para comer mientras revisaban sus teléfonos móviles. Al parecer Pepper iba a estar un poco ocupada aquella tarde por un asunto de última hora, así que podían seguir solos con la visita a aquella zona de la capital italiana.
—Oye, ¿te parece si vamos esta tarde al orfanato? —Preguntó de pronto Iris, recordando lo hablado durante el viaje en el jet.
—Pero, ¿no íbamos a ir con Pepper?
—Me ha dicho que podemos ir nosotros. Que ya le contaríamos. ¿No te lo ha dicho?
Issei frunció el ceño al revisar su móvil.
—Pues no. Solo mencionaba que estaría ocupada esta tarde.
—Hum. Curioso.
—… No… No es curioso…
— ¿Entonces vamos?
Issei suspiró mientras guardaba su móvil. ¿Por qué Pepper no le había mandado el mismo mensaje? ¿Lo había hecho a propósito o había sido un lapsus? A saber.
—Claro, no veo ningún problema. Pero después de comer.
—Obviamente.
El orfanato no era nada del otro mundo. No distaba para nada a los del resto de la ciudad, aunque ambos podían asegurar que era mucho mejor a otros que había en . Una monja que se encontraba vigilando a unos niños se dio cuenta del ingreso de la joven pareja en el orfanato, por lo que se acercó a saludar.
—Buenas tardes. ¿En qué puedo ayudarles?
Issei miró de reojo a su novia. Él no tenía ni idea de italiano, pero la Boosted Gear le permitía hablar cualquier idioma del universo, según Ddraig. Aun así, los idiomas nunca fueron su fuerte, y pensaba que bastante tenía con su lengua materna, el japonés, el inglés y un poco de español. Pero Iris era una experta en idiomas, recordó. Hablaba un total de ocho, y el italiano estaba entre ellos. Así que mejor dejárselo a ella.
—Buenas tardes hermana. Mi nombre es Iris Davenport, y él es Issei Hyoudou-Stark. Su departamento en Industrias Stark subvenciona los inventos que traen aquí desde Estados Unidos. Queríamos venir para ver cómo va todo.
La monja casi tuvo un infarto. Por supuesto que sabía quién era Issei Hyoudou-Stark, y sabía sobre su departamento en Industrias Stark. Gracias a su ayuda, a su dinero e inventos, muchos niños habían podido dejar atrás problemas físicos y llevar una vida más normal. Su mirada no pudo desviarse del dispositivo que la muchacha utilizaba para poder caminar. Había un total de tres niños que usaban dispositivos iguales a ese.
—Oh, señorito. Muchísimas gracias por toda su generosidad —mientras agradecía al japonés, la monja le dio un beso en cada mejilla, el saludo normal en muchos países de Europa, aunque él no estaba muy acostumbrado—. Sus aportaciones a este orfanato han ayudado a muchos de estos niños. Si fuera posible, me gustaría que me acompañara un momento. Quisiera que viera una cosa.
La pareja se miró y ambos asintieron. La monja comenzó a caminar hacia el interior del edificio, siendo seguida por el japonés. Iris se quedó dónde estaba, mirando a su alrededor. Muchos niños, la mayoría no superando los doce años, la miraban con curiosidad, sobre todo el dispositivo que tenía de cintura para abajo. Para ellos seguro que sería un tanto raro ver a alguien ajeno al orfanato usando ese aparato dado que solo tres de todos los niños de allí usaban uno parecido.
Se acercaron a ella para preguntarle cosas ya que no era normal que alguien tan joven fuera allí. Las parejas que solían entrar eran más adultas, y siempre era para adoptar a un niño, pero ellos no parecían ser tan adultos, así que supusieron que habían ido para jugar.
Fue hasta la parte trasera junto al grupo de niños, quienes no dejaban de realizar preguntas. Una vez estuvo en la parte trasera pudo comprobar que no era la única ajena al orfanato que se encontraba allí. Otras dos jóvenes, quizás de su edad o un poco más jóvenes, también jugaban con aquellos niños. ¿Que cómo pudo saber que no pertenecían al orfanato? Sencillo…, no vestían como las monjas allí presentes. Todas vestían igual, con los típicos atuendos de las monjas, pero ellas no. Una tenía el cabello castaño y largo, atado en dos coletas, vestida con ropa informal, y la otra también poseía una cabellera larga, pero esta era dorada como el oro.
La rubia estaba vestida como una monja, pero no como la típica vestidura negra y blanca. Sus vestiduras de monja tenían un tono azul oscuro con detalles en azul claro, un velo blanco sobre su cabeza con detalles en azul claro, un sachel marrón colgado a la derecha de la cadera, y botas marrones con correas negras en un patrón de X. También llevaba un collar con una cruz de plata alrededor de su cuello. Era la primera vez que veía ropas de monja como esas.
— ¡Hermana Argento, hermana Shidou! —Gritaron los niños mientras corrían hacia el dúo.
— ¡Hola chicos! —Saludó con energía la chica de las coletas. Iris pudo comprobar que aquel acento no era italiano, sino británico—. ¡¿Tenéis mucha energía hoy?! ¡Vamos a jugar mucho!
— ¡Si!
—Por cierto, hermana Shidou, tenemos una nueva visitante —Dijo uno de los niños mientras señalaba a Iris, quien se había quedado un tanto rezagada, observando la escena—. Ha venido con novio, pero la hermana Teresa se lo ha llevado al interior.
Entonces las miradas de Iris y la hermana Shidou se cruzaron. La rubia observó un extraño brillo en los ojos de la otra chica, quien sonrió aún más.
—Disculpadme un momento niños. Voy a hablar con ella. Jugad mientras tanto con la hermana Asia, ¿de acuerdo?
La monja ladeó la cabeza, confundida por el actuar de la británica, pero asintió con una leve sonrisa. Los niños entonces rodearon a la monja mientras la británica se acercaba con alegría.
—Tu eres Iris Davenport, ¿verdad?
—Así es. ¿Cómo sabes mi nombre? —Preguntó extrañada.
No se habían presentado, pero parecía conocerla. ¿De qué? Dudaba que fuera por Issei. Apenas nadie sabía que estaba en Roma, por suerte, y no recordaba haber visto a aquella chica antes.
— ¡Todos conocen el nombre de la novia de Issei Hyoudou-Stark! ¡Hay que ver cómo ha crecido mi viejo amigo de la infancia!
Iris enarcó una ceja al escuchar las últimas palabras de la chica de ojos violetas.
— ¿Amigo de la infancia?
—Así es. De cuando vivíamos ambos en Japón. ¡Ah, no me he presentado! Fallo mío. Me llamo Irina Shidou. Un placer.
—Me presentaría, pero ya me conoces —Sonrió mientras se saludaban al estilo europeo—. Pero ahora mismo estoy confusa. Ise me contó que tuvo un amigo, un chico, no amiga.
—Jajajaja. Bueno, culpa mía. A esa edad era imposible decir que yo pareciera una chica por todas las cosas que hacía. Me comportaba como un chico, y por eso Issei así lo creyó —Explicó con cierta vergüenza por su conducta en aquellos tiempos—. Siempre he sido muy hiperactiva y por eso no jugaba a las típicas cosas que juegan las niñas de pequeña. Siempre estaba activa, necesitaba moverme mucho, y tampoco me gustaba vestir como niña.
—Entiendo. Eso lo explica. Además, no se puede decir que Ise haya sido muy espabilado en ese asunto. Más bien es algo denso.
—Veo que no ha cambiado. Me alegra escucharlo. Por cierto, ¿dónde está? Valentino me ha dicho que la hermana Teresa se lo ha llevado adentro.
—A saber —Respondió Iris encogiendo los hombros—. Quizás haya algo que no funcione y haya aprovechado para que lo revise, o querrá que vea algo relacionado con el departamento.
—Sigue siendo un buen chico. Estoy muy contenta por ello. ¡Y ahora es un superhéroe! ¡Qué alegría me da! ¡Ha cumplido nuestra promesa!
— ¿Promesa?
—Sí. De pequeños prometimos que nos volveríamos superhéroes, y él ha cumplido, aunque…
De pronto los ojos de la británica se oscurecieron un poco, perdiendo parte de ese brillo. Fue apenas un instante, pero Iris fue capaz de notarlo. Ahí había algo que no parecía agradar mucho a la Shidou, pero tampoco es que fuera a comenzar un interrogatorio.
—Bueno, ¿quieres jugar con nosotros? Estoy segura de que a los niños les encantaría tener a otra compañera de juegos.
Iris dirigió una mirada al edificio principal. Hacía un rato que Issei se había marchado con la monja para hacer a saber qué. No parecía que fuera a volver pronto.
—Bueno, ¿por qué no?
— ¡Fantástico! ¡Vamos a divertirnos un rato!
El dúo se acercó hasta donde se encontraba la hermana Argento y el grupo de niños. Durante largos minutos jugaron a juegos variados de no mucha intensidad por el ardiente sol de aquella tarde. La temperatura superaba los treinta grados, así que procuraban no estar mucho tiempo al sol ni hacer un esfuerzo grande. Juegos sencillos, de los de toda la vida. Al final, tres cuartos de hora después de la llegada al orfanato, Issei salió al patio trasero junto a la monja. Ambos hablaban de forma bastante animada, con la monja agradeciéndole sin parar.
— ¡Iris, tenemos que irnos! ¡Pepper nos reclama!
Aquello extrañó a la rubia, quien miró su teléfono, comprobando que en verdad Pepper le había mandado varios mensajes. Había estado tan ocupada que ni cuenta se había dado de aquello.
— ¡Voy! —Se despidió de los niños y de la joven monja, hablando con Irina, por último—. ¿Vas a hablar con él?
—Quizás en otro momento. Ahora parece que tenéis un poco de prisa. Estaréis unos días más en la ciudad, ¿no?
—Si.
— ¡Pues ya está! Seguramente nos veremos otro día.
—Esta ciudad es bastante grande. ¿Segura? ¿No quieres intercambiar números?
—Tranquila —Restó importancia agitando la mano—. Ya nos veremos, te lo aseguro. Es mundo es un pañuelo, después de todo.
—De eso no hay duda. Bien, pues ya nos veremos.
Una vez hubo vuelto con su pareja, quien al parecer había ayudado a reparar varias cosas en el orfanato que no terminaban de funcionar adecuadamente, la joven pareja abandonó el orfanato, cogiendo un taxi para volver al hotel.
— ¿Estas bien, hermana Irina? —Preguntó Asia a su amiga al ver su rostro triste.
—No del todo.
— ¿Qué ocurre?
—Resulta que mi mejor amigo de la infancia es el actual Sekiryuutei…, y los altos mandos lo saben.
— ¡Pero eso es fantástico! ¡Podría unirse a nuestra causa y ayudar a la obra del Señor!
Irina sonrió levemente. No había maldad en las palabras de la monja, solo pura sinceridad. La envidiaba. En su cabeza solo había luz y creía en la bondad de todos los seres vivos. Agradecía que no fuera una exorcista, solo una Doncella Santa. Si viera lo crudo que era realmente el mundo…
—No creo que se nos una de esa manera, hermana. No es creyente, y siendo el Sekiryuutei dudo que considere la existencia de Dios, o los dioses paganos. No los verá de la misma manera. No se rebajaría a ser un peón de la Iglesia.
—Pero serviría a una noble causa. No creo que ser creyente o no tenga que ver. Hacemos el bien. Ayudamos a la gente a que tenga una mejor vida. ¿No es ese nuestro papel?
La inocencia de la monja tocó la fibra sensible de la exorcista. Ojalá todos fueran como ella, tan puros.
—No todos lo ven de la misma manera. Solo tienes que ver todas las manchas de la Iglesia, las públicas. Solo con los casos de pederastia vamos bien servidos —El rostro de la rubia se entristeció por aquellos horribles sucesos—. Pero si algo he aprendido en mi vida como exorcista es que no hay que ser creyente para hacer el bien o ser buena persona.
—Eso es cierto. ¿Entonces?
Irina suspiró con pesar.
—Es cuestión de tiempo que me encarguen el intento de reclutamiento del Sekiryuutei.
—No deseas eso.
—Admito que tengo sentimientos encontrados.
—Pues, hasta que el momento llegue, puedes tener una relación normal con él.
—Eso es cierto. Gracias, Asia.
La monja sonrió mientras volvía a jugar con los niños. Irina volvió su mirada a la entrada principal del orfanato. En verdad deseaba que aquella misión no llegase nunca. Luego de reencontrarse con su viejo amigo, no deseaba perder esa posible amistad renovada por algo que estaba segura que no pasaría.
Bueno, pues aquí otro capítulo. No es un capítulo de transición, aunque así alguno lo crea. Espero que haya agradado la entrada de Irina y Asia, aunque esta segunda apenas y haya tenido protagonismo. Parte de esa escena, la del orfanato, la tenía escrita desde hacía dos años casi, aunque era muy diferente. Solo hacía falta reciclar jajaja. Se viene algo grande y espero que sea para el próximo capítulo jajaja. Será un punto de inflexión, de no retorno, aunque creo haber mencionado eso antes
Reviews:
Tenzalucard123
Pues ya has visto que no jajaja. Queda un pelín para Kuoh.
omega9028
Ya te respondí a esa pregunta. En cuanto a lo otro, por supuesto. No será tan OP para enfrentar a los pesos pesados de Los Vengadores (Hulk y Thor), pero será lo suficientemente fuerte como para que no le tomen por tonto, como bien dices.
Goku SSJ DIOS SSJ3
Se lo dice porque le ve más cansado de lo habitual jajaja. En verdad Yasaka y Kunou no estaban pensadas, pero luego de hablar con alguien me di cuenta de que es un posible a explotar. Obviamente Kunou es mayor, no va a quedar como niña siempre jajaja.
Esa pregunta es posible spoiler. Ya sabes lo que dije sobre eso.
Sí, tendrán interacción. Poca al principio, pero más conforme pase el tiempo.
Spoiler.
No le ha pasado nada, como has visto, solo que ha tenido menos participación. Él sigue trabajando de lo suyo (arte).
Sin más que decir, me despido.
Nos leemos !
