Ni Marvel ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.
Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.
Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, posible lemon más o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.
—comentarios.
—"pensamientos".
—*hablando por teléfono, comunicador, etc. *
— (J.A.R.V.I.S.)
—+F.R.I.D.A.Y. +
— [Ddraig, Albion, etc.]
Esta historia ha sido creada por mi persona, mi amigo AtrixGrayZero, y con ayuda de su novia y mi amiga Criz Ravenwood, por tanto, la historia es de los tres, la idea base es la misma pero el contenido es sustancialmente distinto
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Capítulo 26:
CONFLICTOS — PARTE 03
Día veinticinco de abril, fin del año lectivo. Se llevó a cabo la graduación de aquellos que habían terminado el último curso de sus respectivos estudios: primaria, secundaria, preparatoria o universidad; así como el último día oficial del año lectivo. Pero muy lejos de la academia, en una de las rutas senderistas de la ciudad por las montañas, Issei observaba con el ceño fruncido toda la zona mientras recordaba la charla que había tenido con el Director de S.H.I.E.L.D. la noche anterior, unas horas después de que le dijese sobre el nuevo evento que se había desarrollado en su ciudad natal.
.
(Flashback)
.
—*Bueno, ha sido tan amistosa como siempre, pero hemos obtenido algunas respuestas. *
—Soy todo oídos.
—*Los que robaron los fragmentos son otra célula relacionada con la de Raynare, aunque no sabemos si son también ángeles caídos. Lo que sí sabemos es que ambas están relacionadas, como sospechabas. El robo de los fragmentos y los intentos de obtención de las Sacred Gears fueron orquestadas por los mismos personajes que permanecen ocultos. Según palabras de nuestro huésped, y cito textualmente: ya queda poco, ya está preparado, la guerra está a punto de volver y nosotros obtendremos esta vez la victoria. *
—Van a reiniciar la guerra… pero ¿cómo?
—*Sarajevo. *
— ¿Eh?
—*¿Te suena Sarajevo? *
—Por supuesto. Es donde se detonó la Primera Guerra Mundial por el asesinato de un archiduque y su esposa… —Los ojos de Issei se abrieron como platos al entender el rumbo de los pensamientos de Fury—. Las herederas…
—*Exactamente. Si alguien hace creer a los demonios que dos herederas han sido asesinadas por los ángeles caídos con armas de la Iglesia, la guerra estallará nuevamente. *
Aquello impactó al joven Stark. En verdad era el punto más lógico. Rias y Sona no eran solo dos herederas, eran también las hermanas de dos altos cargos, dos de los máximos líderes de los demonios. Si ellas llegasen a morir, desatarían su ira. En verdad no podía importarle menos que reiniciaran una guerra, pero si su ciudad, si la Tierra, peligraban, entonces era su deber detener ese atentado.
—*Enviaré agentes por si necesitas ayuda. *
Fury no esperó a que Issei respondiera, pero éste tampoco tenía nada que decir. Tenía demasiadas cosas en las que pensar.
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(Fin flashback)
.
Gruñendo molesto procedió a seguir corriendo. El sudor caía por su rostro por el esfuerzo, pero a pesar del cansancio su espíritu no le dejaba descansar. Necesitaba correr hasta que sus piernas se doblasen bajo su peso. El camino le llevó nuevamente hasta el pueblo. Una vez allí, cuando sentía su pecho arder, decidió detenerse, acercándose a una tienda para comprar una botella de agua y un par chocolatinas. Salió de la tienda para sentarse en uno de los columpios del parque, disfrutando del líquido que le refrescaba e hidrataba y el agradable sabor del chocolate.
— [Compañero, ángel caído, y poderoso]
Debido a la alerta, Issei dejó de comer y beber, observando a todos lados sin girar la cabeza. Fue entonces que vio una cara que se le hacía familiar. No pudo evitar tragar saliva al reconocerle. El recuerdo le llegó como si de un puñetazo se tratase.
—Issei Hyoudou-Stark, al fin nos conocemos en persona —Saludó aquella persona.
—Tu eres Kokabiel.
—Oh, me alegro que me reconozcas. Es en verdad un honor.
Kokabiel, uno de los Cadres de Grígori, uno de los guerreros más poderosos de su Facción. Kokabiel sonrió halagado, sentándose en el columpio contiguo al de Issei.
—En verdad me hubiera gustado poder conocerte en persona antes, pero las circunstancias me lo impidieron.
— ¿Qué hace usted aquí?
—Estoy de visita. Bueno, no te mentiré. Tengo un proyecto en este país, más precisamente en esta región.
— ¿Uno que por casualidad incluye Sacred Gears y espadas de la Iglesia? —Interrogó con dureza.
Kokabiel sonrió complacido.
—Bien, bien. Sabía que eras listo, pero debo decir que estoy un poco impresionado. Aunque no era para menos. A pesar de no ser el hijo biológico de Tony Stark, no eres como cualquier otro. Te adoptó por un motivo, después de todo.
—Entonces tú eres el que está detrás, el que quiere reiniciar la guerra entre las tres Facciones.
—Eso mismo. Verás, no me pareció nada bien cómo terminó la anterior. Podíamos haber ganado, pero prefirieron retirarse. Je, cobardes.
—Tú ordenaste el asesinato de esos humanos y piensas traer la guerra a mi hogar.
El ángel caído observó confundido al adolescente. La mirada nada fingida del Cadre sorprendió a Issei, quien enarcó una ceja al verse en una situación inesperada.
— ¿Asesinato de humanos? Ahhh, te refieres a esos idiotas. No, estás equivocado. Yo no tengo nada que ver con eso. Que tengan que usar las armas que mi viejo concedió a la Humanidad es una muestra de debilidad. En vez de aumentar sus propios poderes decidieron ir por esa ruta. Es muy decepcionante. Yo no necesito débiles que no se basten para usar sus poderes en la guerra. Penosos. Y en cuanto a lo de traer la guerra a tu hogar, ¿te refieres a esta ciudad, o es quizás a la Tierra? Niño, no sé quién te habrá dicho semejante estupidez, pero no es la Tierra lo que deseo. Me parece demasiado entretenida como para verla arrasada por un modo de guerra superior.
— ¿Modo de guerra superior?
—Yo solo quiero luchar contra los demonios y los ángeles en sus terrenos. ¡Eso es lo emocionante! ¡Quiero volver al Cielo para verlo arder, así como los territorios de esa escoria demoníaca! No tengo el más mínimo interés en traer la guerra aquí. Admito que el pensar en iniciar una guerra contra la Humanidad es excitante. Esos seres fruto de la evolución de este maravilloso planeta han demostrado una capacidad sin precedentes, y no hablo solo de la bélica. Pero, a pesar de su avance, están muy atrasados respecto a otras civilizaciones, y no tiene un buen futuro. La auto destrucción es casi inevitable. Prefiero llevar la guerra a otros mundos donde esta podría ser más emocionante.
—Otras civilizaciones… ¿te refieres a los Panteones?
—Sí y no. Hay mucho más en el universo que los humanos y los dioses, ¿sabías? Lo que vosotros llamáis extraterrestres o alienígenas.
—… No sé si creerte.
No es que no le creyera respecto a la vida más allá de la Tierra, los extraterrestres y alienígenas de toda la vida, los que salían en series, películas, videojuegos, comics y demás, pues era total seguidor de que había vida inteligente más allá del planeta, no tenía duda alguna en ello, sino que no terminaba de creer que no estuviera interesado en llevar la guerra a la Tierra.
—Haz como quieras, pero he sido sincero —Entonces su rostro cambió de divertido a uno un poco más serio—. Oye, ¿no estarías interesado en unirte?
— ¿Cómo que unirme? —Preguntó incrédulo por lo que sus oídos habían escuchado.
—Sí, unirte. ¿Acaso has olvidado que fueron demonios los que asesinaron a tu novia y todas esas pobres víctimas inocentes? Podrías vengarte de todos ellos, ¿o acaso crees que es la primera vez que hacen algo así? Niño, deberías informarte más y mejor —Nuevamente el Cadre sonrió—. Por tu rostro puedo ver que no te llama la idea, ¿eh?
—Te lo voy a dejar claro, Kokabiel: no me importan las guerras que tengáis, así que haz lo que te plazca, pero escúchame bien: si se te ocurre a ti o alguno de tus aliados dañar a un humano, atacar alguna ciudad o pueblo de la Tierra, me convertiré en vuestro peor enemigo.
El ángel caído sonrió de tal manera que Issei tuvo la sensación de que iniciaría un combate contra él ahí mismo, pero entonces se relajó y alzó las manos.
—No deberías tentarme así, muchacho. No negaré que tengo grandes deseos de enfrentarme a ti, pero tienes mi palabra de que no dañaremos a ningún humano, a menos que se interpongan en mi camino, así como tampoco traeremos la guerra al planeta. Lo juro por mi vida y honor como Cadre ¿Te vale?
—… Si… Me vale…
— ¡Perfecto! —Dicho esto el ángel caído se levantó del columpio—. Pues entonces a más ver, Sekiryuutei Issei Hyoudou-Stark. Espero que pase mucho hasta nuestro próximo encuentro.
Y sin mirar atrás se marchó por el mismo lugar por el cual había llegado, dejando a Issei solo nuevamente. No lo admitiría, pero ese encuentro había sido sobrecogedor. Kokabiel imponía, sin duda alguna. No solo era un hombre alto y en plena forma, sino que había algo más. Supuso que podía tratarse de su presencia sobrenatural, así como lo hizo Ddraig la primera vez que se conocieron, y las siguientes veces.
— [No es un enemigo al que puedas derrotar así como así]
— ¿Tan peligroso es?
— [Sobrevivió a la guerra, a un enfrentamiento directo contra los líderes de las otras dos Facciones. Eso no es poco teniendo en cuenta que hablamos de seres tan poderosos como él]
— ¿Tengo oportunidad?
— [Tenerla la tienes, pero no será fácil. Es un tipo muy experimentado en la guerra y con un poder considerable entre los no divinos]
— ¿Podría dañar la armadura?
— [Lo haría, te lo aseguro. Y si nos ponemos tontos, es posible que la destruya. No debes subestimarle]
— ¿Me falta mucho para alcanzar su nivel?
— [Si te refieres a su nivel de poder, estás bastante cerca, pero eso no siempre es una ventaja con respecto a tu contrincante]
—Ya me lo imagino.
Decidió quedarse durante un rato más en aquel lugar, pensando seriamente sobre todo aquel asunto. Ya tenía al cabecilla de toda aquella operación, ya tenía claro sus planes, sabía que iba a hacer algo muy gordo con tal de revivir una antigua guerra…, pero todo ello sin involucrar a la Tierra ni a sus habitantes. ¿Qué hacer? Con un suspiro volvió a casa, donde vio a Tom con la espada del exorcista, imitando los movimientos de Darth Vader.
—… Yo soy tu padre.
— ¿En serio? Yo creo que mi madre te puso los cuernos.
Tom casi brincó por la repentina aparición de su amigo. Tan centrado estaba que ni cuenta se había dado de su ingreso en la casa.
— ¡Coño, casi me matas del susto! ¡Podía haberte matado!
—Mucha puntería tendrías que tener para darme con esa espada. Además, recuerda que se desactivan si dejan la mano de su portador.
—Touché. Bueno, ¿de dónde vienes? Si puede saberse.
—… He descubierto al cabecilla tras todos estos eventos.
Los ojos de Tom se abrieron como platos, quedando totalmente impactado por ello. ¿Cómo era aquello posible? ¿Issei lo había descubierto? ¿De verdad? ¿Cómo?
—A ver, a ver, explícate porque estoy más perdido que un hetero en un pub gay.
—Verás, había terminado de correr por el monte y decidí descansar en uno de los parques. Entonces…, apareció él.
— ¿Él?
—La mente maestra tras los secuestros y asesinatos y el robo de las espadas.
— ¡¿Y lo has capturado, o te lo has cargado?!
—Ninguno de los dos —Respondió con un gruñido.
Tom parpadeó varias veces, mirando la nada. ¿Su mejor amigo superhéroe acababa de afirmarle que se había encontrado con el jefazo tras todos esos eventos y no había hecho nada?
—A ver, a ver, creo que he escuchado mal. ¿Acabas de confirmarme que te has encontrado con ese tipo y no has hecho nada? —Volvió a preguntar mientras iba tras él.
—No podía hacer nada.
— ¿Cómo que no podías?
Issei se detuvo frente a la puerta de su habitación, volteando para mirar a su amigo.
—Lo que has oído, no podía hacer nada.
—Explícate.
—El tipo es uno de los líderes de Grígori y antiguo inversos de Industrias Stark. Es más poderoso que yo y es más que probable que sería derrotado en un uno contra uno, y más sin tener un plan. Es un tipo que ha combatido y sobrevivido a la guerra sobrenatural. Además, no podía comenzar un combate en medio de ese parque.
—Vale, eso lo entiendo. ¿Pero no vas a hacer nada?
—No sé si debiera.
—… ¿Qué?
Ya eran tres sorpresas las que el artista se había llevado aquel día. ¿Issei acababa de decir que no sabía si debía actuar contra ese cuervo?
—Si bien es cierto que es la mente tras todo esto, no tiene nada que ver con los secuestros y asesinatos, los cuales fueron actos propios de sus ex subordinados, y la guerra no quiere traerla aquí.
— ¿Y eso es motivo para no hacer nada? ¡Es el jefazo máximo de un grupo terrorista!
—Un grupo terrorista que nada tiene que ver con nosotros. No es asunto nuestro lo que suceda en el mundo sobrenatural.
—Joder… No me puedo creer que te esté escuchando decir semejante gilipollez. Estamos hablando de una guerra, por mucho que no nos afecte.
—No te veo yo tan activo cuando se libran guerras en África u Oriente Medio.
—Serás hijo de puta…
Pocas veces se habían mirado el uno a otro con la fiereza que estaban teniendo en aquel momento. Muy pero que muy pocas veces. Tom no podía creer que su mejor amigo estuviera dispuesto a no mover ni un solo dedo para evitar que un pirado hiciera resurgir de sus cenizas una antigua guerra a gran escala. Poco importaba si no tenía nada que ver con los asesinados por sus Sacred Gears o que hubiera jurado por lo que quisiera que no iba a llevar la guerra a la Tierra. ¿En serio no pensaba hacer nada? Pensaba que su visión de lo sobrenatural habría mejorado durante casi aquellos dos meses en su hogar natal, pero parecía estar equivocado. Además, ese ataque gratuito le había cabreado mucho.
—Dices que no es asunto nuestro…, más bien di que no es asunto tuyo. Si yo tuviera tu poder, intentaría evitar todas las guerras posibles, sean entre humanos, contra alienígenas o demonios e incluso entre ellos. Además, no es por nada, pero… —Con fiereza le cogió la mano izquierda, levantándola con violencia—. ¡Ya lo estás por esto, por mucho que no lo desees! ¡Te llaman superhéroe, pero eres un fiasco! ¡¿Qué más da que sean demonios?! ¡¿Qué más da que esa guerra no afecte directamente a la Tierra?! ¡Tú deber como superhéroe es evitar que estas cosas sucedan! ¡Si no vas a detener a ese loco que se corre por tener una nueva guerra, entonces dejaras de ser mi amigo, y serás un fracaso como héroe! ¡Iris se avergonzaría de ti, y tus padres también!
El sentimiento de rabia se juntó con el de la ira y la traición. Issei se soltó con violencia y no tardó en contraatacar.
— ¡A mí no me vengas con esas mierdas! ¡Qué cojones sabes tú de nada, ¿eh?! ¡Dices mucho, pero si tuvieras esta mierda no dirías nada de lo que dices! ¡No soportarías la idea de tener una diana gigantesca en tu cabeza cada segundo de tu vida! ¡No me vengas con tu supuesta moral superior! ¡Muy fácil es decir las cosas cuando no tienes medios para llevarlas a cabo! ¡Yo no pedí tener esta mierda en mí, pero la tengo y la uso como me parezca! ¡Que se vayan al diablo todos ellos! ¡Y a mí que no me metan en sus asuntos! ¡Y ni se te ocurra volver a usarlos en mi contra!
Y dicho esto se metió en su habitación, cerrando de un portazo. Tom le dio una patada a la puerta, gritando más improperios tanto delante de la puerta como mientras bajaba para darse una vuelta. Necesitaba salir pronto de aquella casa o lo más probable es que echaría esa puerta abajo, iría tras su amigo y le daría una olímpica paliza.
Mientras tanto, Issei se daba una larga ducha. En verdad no es que se estuviera enjabonando ni nada, sino que se había quedado ahí, bajo el chorro de agua, dejando que aquel relajante momento se llevara sus malos sentimientos y pensamientos, vaciando la cabeza de todo pensamiento. Ya se había relajado y quería estar así un poco más de tiempo. Ni siquiera Ddraig había dicho nada, entendiendo que su compañero tenía un fuerte conflicto en su corazón y su cabeza, y estos no se ponían de acuerdo sobre cómo actuar.
No supo cuánto tiempo estuvo bajo el agua, pero sus dedos ya estaban muy arrugados y una niebla como la de Londres inundaba todo el baño. Soltando un suspiro terminó de ducharse, saliendo luego. Cuando estuvo vestido buscó a Tom, pero no halló rastro alguno. F.R.I.D.A.Y. le informó de que había salido y que estaba furioso, por lo que decidió dejarlo tranquilo. Si volvían a verse y él seguía en sus trece, posiblemente llegarían a los puños.
Bajo al taller para continuar con el estudio de las armas del exorcista y las muestras de los ángeles caídos. El anochecer no estaba muy lejano cuando Issei decidió hablar con Fury.
—*Entiendo por esta llamada que tienes algo que informar* —Fueron las palabras de Fury nada más ver a Issei—. *Espero que no sean asuntos personales. Soy el Director de S.H.I.E.L.D., no tu psicólogo personal. *
Issei rodó los ojos, bufando después.
—El cabecilla tras todos los eventos es Kokabiel, un Cadre de Grígori. Al parecer no tiene nada que ver con los asesinatos producidos por sus subordinados, solo su reclutamiento. Y una de sus células, también formada por caídos y exorcistas renegados fueron los que robaron los fragmentos. Su intención es ciertamente reiniciar la guerra involucrando a las tres Facciones: espadas sagradas, asesinato de dos herederas demoníacas y la participación directa de un Cadre.
—*Entiendo. ¿Y qué vas a hacer? ¿Cuál es tu plan? * —Al contemplar como Issei desviaba la mirada al tiempo que se rascaba la mejilla hizo que el líder de S.H.I.E.L.D. enarcara la ceja de su ojo sano—. *Entiendo por tu silencio y tus gestos que no tienes un plan o no quieres actuar, ¿verdad? *
—Es usted muy perspicaz.
—*¿Miedo a un rival más fuerte que tú o a enfrentarlo en solitario? *
—Más que miedo es respeto, pero no es eso.
—*A ver si adivino: no quieres involucrarte en una guerra que nada atañe a nuestro mundo. *
—Se podría decir. No quiero involucrarme más en asuntos sobrenaturales.
—*Entonces me equivoqué contigo. No mereces estar en la iniciativa* —Sus palabras impactaron al adolescente—. *¿Qué te sorprende? Tu forma de actuar no es lo que estamos buscando. ¿Acaso crees que no te enfrentarás a situaciones como estas? Si está en vuestras manos o tenéis oportunidad de detener algo como eso, es vuestro deber hacerlo. En mi equipo no aceptaré a alguien que rehúye su deber mientras se llama a si mismo superhéroe. *
—Estamos hablando de involucrarme de lleno en una posible guerra de otros mundos, otras especies. ¿Por qué participar?
—*No hablamos de participar en una guerra, sino de evitar una. Si todo este asunto se llevara a cabo en sus propios terrenos, no podría reprocharte nada, pero estamos hablando que quieren realizar un Sarajevo en tu ciudad, donde naciste y te criaste. ¿Cómo puedes permitir que se lleve a cabo un acto terrorista, muchos asesinatos, en tu propia casa? *
Issei empezó a abrir y cerrar la boca como un pez. La verdad es que no había caído en eso. Aun a pesar de la promesa de Kokabiel de no llevar la guerra a su hogar, iba a realizar un acto repugnarle en su terreno, en su país.
— ¿Y si consigo que lo haga en otra parte? No sé, en el Inframundo o… —Cerró su boca al ver la mirada de Fury. Era una que le incomodaba como muy pocas antes—. ¡Está bien, está bien! ¡No permitiré que se cometan asesinatos en mi hogar! ¡Intentaré impedir que lo haga, ¿bien?! Pero si esto acaba involucrándonos a nosotros en una guerra, será culpa suya.
—*Asumiré las consecuencias. Avisaré a mi equipo para que te ayuden si lo ven necesario. *
—Espera, ¿no piensan ayudarme?
—*Esto te servirá como escarmiento por siquiera haberte planteado la idea de la no intervención. Suerte, la necesitarás. *
Y se cortó la llamada.
— ¡Fury! ¡Fury! ¡Pero será hijo de…!
— [Las cosas claras y el chocolate espeso, compañero]
— ¿Ahora tú?
— [Coincido con ese hombre. No es propio de ti pensar así. ¿Cómo siquiera has podido pensar en todo eso? Admito que me has decepcionado por eso]
—Oh venga ya.
— [Te tenía en mejor estima]
— ¡Me he equivocado, ¿vale?! ¡Ya lo sé! ¡Os debo una disculpa a todos!
— [Empezando por tu amigo. Por cierto, sabiendo todo lo que va a pasar, deberías buscarle]
—Si… Debería de...
—+Señor, me parece que algo está ocurriendo en la ciudad+ —Interrumpió F.R.I.D.A.Y. de pronto.
— ¿De qué se trata?
—+Según he visto en las redes sociales, parece ser que un ciudadano está grabando una batalla en uno de los parques. +
Issei frunció el ceño, levantando la mirada de la pistola.
— ¿Cómo que batalla?
F.R.I.D.A.Y. le mostró el vídeo. Allí podía ver a dos tipos con espadas peleando. Uno de ellos se movía muy rápido, demasiado para ser movimientos humanos normales. Lo que más le llamó la atención fue que sus ropas eran iguales a las del sacerdote fallecido. En cuanto al otro, se trataba de uno de los siervos de Rias, el cual iba creando espadas cada vez que el otro las rompía.
—*Esto es impresionante. ¿Se estarán preparando para alguna actuación? Porque es muy realista. * —Comentaba el transeúnte divertido, sin saber que aquello no era ninguna actuación—. *Esto es verdadera dedicación teniendo en cuenta que son las doce de la noche y mañana se trabaja, a menos que sea estudiante. Pero deberían hacer esto en otro lado. *
— ¿Es en directo?
—+Me temo que no. El vídeo ha sido publicado hace cinco minutos. +
Chasqueando la lengua Issei se embistió en su armadura, saliendo de la casa dirección al parque.
XXXXX
La situación que se encontró Issei era prácticamente la misma que la del vídeo que había visto. Allí estaban dos espadachines luchando intensamente con la clara intención de matar al otro.
— ¿Alguna información sobre el sacerdote?
—+No aparece en ninguna base de datos. Sea quien sea está fuera del sistema. +
—Eso es extraño. ¿Tom?
—+Está en el centro comercial, a salvo, entreteniéndose con algunos juegos. +
—Menos mal. Bueno, es momento de intervenir.
Descendiendo desde las alturas, Issei hizo el clásico aterrizaje de superhéroe…, menos mal que tenía amortiguadores.
—Esto no es sano. Es una caída rompe rodillas —Murmuró mientras se ponía en pie—. ¡A ver, a ver! ¡Tiempo muerto! ¡Que nadie se mueva o me lio a tiros! —Exclamó apuntando con sus blasters tanto al demonio como al tipo vestido de sacerdote.
— ¿El dragon? ¿Qué demonios hace este remedio de superhéroe aquí? ¿Es cosa tuya demonio? —Exigió saber el exorcista apuntando con su espada vibrante al demonio.
—A ver, copia barata de Jack el Destripador, a ver si te relajas un poquito y bajas esa espada, ¿te parece?
— ¡Vete a la mierda, basura! ¡Te cortaré a ti también!
Ignorando al demonio espadachín, el exorcista se lanzó con gran velocidad hacia Issei, pero este encendió sus propulsores, alzándose en el cielo. A pesar de ello, la espada estuvo cercana a tocar su armadura. Esperaba una rápida reacción, pero la velocidad le había impresionado. Se veía rápido en el vídeo, pero vivirlo en primera persona era otra cosa.
— ¡Eso es trampa! ¡Baja aquí para que te corte en rebanadas! —Chillaba el exorcista, pero chasqueó la lengua cuando el siervo de la Gremory se lanzó hacia él blandiendo otra espada.
— [Compañero, a pesar de ser un fragmento, no debes subestimar una espada como esa. Puede no sea la original, pero sus capacidades pueden ser problemáticas, y esa no solo aumenta la velocidad de su portador. ¿Has visto cómo vibraba la hoja?]
—Sí, y entiendo su aplicación. Es podría cortar el acero por la velocidad de movimiento.
Viendo que ignoraban su presencia, Issei comenzó a disparar los blasters para poner distancia entre ambos. Las ametralladoras surgieron de sus hombros, apuntando a cada uno.
—No lo volveré a repetir, quietos todos o me lio a tiros.
— ¡¿Quieres tiros, maldito lagarto?! ¡Pues yo te daré tiros!
El desconocido saco una pistola de luz de su gabardina, disparando repetidas veces a Issei, pero las balas de luz no lograron atravesar la armadura.
— ¡¿Qué?! ¡Eso es trampa! ¡Eres un maldito tramposo!
—Bien, contigo no seré blanco.
Apuntó con sus dos blasters y las ametralladoras al exorcista, disparando a puntos no vitales. Viendo lo que el portador del Dragón Rojo iba a hacer, Freed comenzó a moverse a gran velocidad, intentando evadir los disparos.
— ¡Hijo de perra! —Chilló el exorcista al ser alcanzado en la pierna por un disparo certero y rozando otras dos—. ¡Eso duele! ¡Eres un puto cabrón aliado de los demonios!
El siervo de Rias intentó asestar un golpe mortal al sacerdote, pero Issei se interpuso, apuntándole con las mismas armas.
— ¿Acaso no me has oído? Quietecito.
—Esto no es asunto tuyo. Apártate o no respondo —Amenazó el siervo.
—Inténtalo.
Ambos se miraron fijamente, hasta que el sacerdote intentó matarles con la pistola.
—+Señor, a su espalda. +
Issei volteó disparando con su blaster a la pistola del exorcista, la cual voló lejos de las manos de su dueño. Kiba, si recordaba bien su nombre, le golpeó para apartarlo, pero la armadura soportó perfectamente el golpe. Intentó devolvérselo, pero el tipo esquivó con rapidez. La velocidad de movimiento y reacción era superior a la suya, pero gracias a la armadura y a F.R.I.D.A.Y. y el propio Ddraig, podía igualar aquella ventaja, o por lo menos intentar equipararse.
—Ya me habéis hartado. Os voy a dar correctivos como a los niños malos… ¡zapatillazos en el culo!
El exorcista se puso en pie, intentando no apoyarse en la pierna herida de la cual no dejaba de brotar sangre. Apretando los dientes, apuntó con su espada a Issei.
—+Me parece que ahora son ellos dos contra usted. +
— [Quieren eliminar al inconveniente. Es normal]
—"Muchos ánimos no vais a darme, ¿verdad?"
La tensión podía cortarse con un cuchillo. Los dos espadachines apuntaban con sus respectivas armas a Issei, quien a su vez apuntaba con sus blasters a cada uno. Ninguno se movía, cada uno analizaba a los otros dos. Entonces el demonio balanceó su espada de forma vertical, enviando un ataque congelante en dirección a Issei, quien procedió a esquivarlo mientras Freed disparaba con su pistola a Issei, bloqueando de paso la espada de Yuuto.
Entonces Freed disparó al demonio, poniendo espacio de por medio, procediendo a sacar un frasco de su túnica, bebiéndolo de un solo trago. Para sorpresa de Issei, la herida de su pierna comenzó a curarse en cuestión de pocos segundos. Cuando terminó de beber dejó caer el frasco, el cual se rompió en muchos pedazos.
—Eso ha sido…
— [Regeneración celular acelerada. Debe haber consumido Lágrimas de Fénix]
—Hay que conseguir alguna muestra.
— ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Ya estoy como nuevo! ¡Continuemos!
Freed corrió hacia el demonio al tiempo que disparaba. Yuuto creó un escudo de espadas para poder defenderse de los disparos. Issei aprovechó aquello para recoger los fragmentos del frasco. Quizás no hubiera nada, o posiblemente hubiera algo de suerte y pudiera recuperar alguna muestra. Una vez recogidos y guardados fue nuevamente al encuentro. Encendiendo sus propulsores, voló veloz hacia ambos. El demonio intento bloquearle con un par de espadas, pero la fuerza del impacto fue suficiente para romper ambas espadas y golpear el pecho del Gremory, lanzándolo varios metros. Freed intentó cortarle, pero dada la velocidad que ya tenía Issei, logró esquivarle, procediendo a disparar los blasters en su dirección.
El exorcista logró esquivarlos durante varios segundos, hasta que Issei detuvo su ataque por varios ataques de Yuuto con sus espadas. Freed volvió a correr hacia el demonio, disparando, blandiendo su espada sagrada cuando estuvo a la distancia adecuada. El Gremory intentó defenderse, pero sus espadas se hicieron añicos en cuando entraron en contacto con el fragmento. Issei volvió a disparar, poniendo distancia entre ambos. Voló directo hacia el exorcista, agarrando ambas muñecas.
— ¡Sueltamente hijo de perra! —Exclamó molesto para después darle una patada en la entrepierna.
Craso error. A él le dolió el pie e Issei no sintió nada. Como respuesta le dio un cabezazo que le rompió la nariz, procediendo después a darle una patada. Issei intentó guardar el fragmento y la pistola, pero el demonio le atacó, provocando que estas armas dejasen sus manos. Mientras ponía atención en él, Freed aprovechó para recoger sus armas, importándole poco el sangrado de su nariz.
— ¡Maldito infeliz!
Issei dejó de esquivar los ataques, procediendo a impulsarse de forma ascendente a gran velocidad, de modo que los ataques fueron dirigidos hacia Freed. Fue ahí que éste mostró la gran habilidad que le concedía la espada, logrando evadir con gran velocidad los ataques del demonio. Era sin duda una velocidad asombrosa, muy por encima de los mejores atletas olímpicos. No por nada había logrado esquivar casi todos los disparos de su ametralladora con anterioridad, pero tampoco es que se pudiera comparar la velocidad de sus disparos con los del Gremory.
Al final los tres volvieron a tomar distancia uno de otro. Aquella pelea estaba un tanto igualada respecto al demonio y el exorcista. Si Issei quisiera matarlos el desarrollo sería distinto, pero su objetivo era capturarles. Lástima que no tuviera armas de ese estilo.
—Tengo que añadir dardos tranquilizantes y tasers —Murmuró.
—Freed, estás intentando tragarte un hueso entero y te vas a atragantar —Dijo de pronto una voz vieja.
Los tres desviaron sus miradas al origen de aquella voz, encontrándose con un anciano vestido también con ropas eclesiásticas.
— ¡Valper Galilei! —Exclamó el siervo Gremory furioso mientras apretaba una de sus espadas.
Intentó abalanzarse, pero Freed comenzó a disparar, manteniendo al demonio a distancia del anciano.
—F.R.I.D.A.Y.
—+Analizando…+
—Venga, vámonos. Todo está casi listo —Le dijo el anciano al exorcista.
—Es culpa de ese maldito lagarto. ¡Se supone que no se metería en esto! —Exclamó Freed apuntando a Issei con su espada
—Menos excusas. Venga.
—Está bien, está bien. Me parece que tendremos que seguir con esto en otro momento, demonio —Dijo Freed con una sonrisa mientras buscaba algo en su túnica.
— ¡Yo no te dejaré escapar! —Dos nuevas personas aparecieron en aquel lugar blandiendo sus espadas—. Freed Sellzen… Valper Galilei... Rebeldes... ¡Voy a hacerlos desaparecer en el nombre de Dios!
Valper sonrió al ver aparecer a dos exorcistas, pero su vista se clavó en las dos armas que portaban las Exorcistas. Freed, por su parte, hizo una mueca al escuchar la última palabra de Xenovia
— ¡Ja! ¡No digas el nombre del dios que tanto odio, eso no me gusta perra!
—Freed —Le llamó Valper mientras se colocaba a su lado.
—Tsk, no hay otra —Gruñó fastidiado el exorcista mientras sacaba una bola de su túnica—. ¡Nos vemos alianza de la Iglesia y los demonios!
La lanzó al suelo y hubo un potente flash que cegó a los presentes. Cuando pudieron abrir nuevamente los ojos comprobaron que ninguno de los dos enemigos estaba presente.
—Vamos tras ellos Irina.
— ¡Está bien!
Ambas exorcistas salieron corriendo hacia el lugar donde creían que habían ido sus dos objetivos.
— ¡Voy detrás de ellos también! ¡No voy a dejarte escapar Valper Galilei!
Kiba salió corriendo detrás de las exorcistas con ferocidad, dispuesto a asesinar a aquel anciano. Issei se quedó quieto, no entendiendo nada de lo que estaba ocurriendo.
—F.R.I.D.A.Y., ¿me explicas qué demonios acaba de pasar?
—+El anciano es Valper Galilei, cincuenta y dos años. Perteneció a la Iglesia Católica hasta que fue excomulgado. Nada se sabe de él desde entonces. +
— ¿Por qué fue excomulgado?
—+No he encontrado datos. Me temo que falta información, señor. Pero según los pocos datos recogidos, es posible que ese anciano y el espadachín estén trabajando para el mismo tipo que los ángeles caídos. +
— ¿Tú crees?
—+Solo me baso en la información recopilada y la reacción de las exorcistas. +
—Si trabajan junto a Kokabiel habrá que investigar.
—Quizás podamos ayudarnos.
Issei volteó para encontrarse a cuatro mujeres. Dos de ellas ya las conocía: Rias Gremory y Sona Sitri; pero a las otras dos sólo las conocía por sus fichas estudiantiles: Akeno Himejima y Shinra Tsubaki.
—Hola otra vez —Saludó Rias con una leve sonrisa—. Me parece que has presenciado una escena un tanto preocupante.
—Más que preocupante diría que confusa, al menos para mí.
—Me parece que tenemos que hablar —Dijo Sona—. Este asunto es mucho más gordo de lo que parecía en un principio, y creemos que está relacionado con el incidente de hace unos días.
—Soy todo oídos.
—Mejor en un lugar más privado.
— ¿Donde siempre?
—Por supuesto.
XXXXX
Nuevamente se encontraban en la sala del Consejo de Estudiantes de la universidad, solo que esta vez les acompañaban las dos manos derechas de las respectivas herederas.
—Issei Hyoudou-Stark, ellas son nuestras Reinas: Akeno Himejima y Shinra Tsubaki —Presentó Sona.
Ambas hicieron una leve reverencia a modo de saludo. Issei hizo un pequeño gesto con la cabeza.
— ¿Quién empieza? —Preguntó el humano.
—Empieza tú. Has mencionado a Kokabiel.
—Ese es el líder de las dos células responsables del robo de las Excalibur y el reclutamiento de los asesinos. Y es posible que los dos tipos de ahora trabajen para él. ¿Recuerdas sus nombres? —Preguntó a Ddraig—. El viejo me recordó a Galileo.
— [Valper Galilei y Freed Sellzen]
Las cuatro demonios estaban sorprendidas por la presencia de Ddraig, pero no era momento para tener una charla con aquella legendaria criatura.
—Eso. ¿Os suena alguno de los nombres?
—El del exorcista callejero no —Respondió Rias—, pero el otro… Ese sujeto está relacionado con mi Caballo, Yuuto Kiba, con quien te has encontrado. Digamos que estuvo a punto de asesinarlo por algo relacionado con Excalibur.
Issei asintió. Ahora entendía un poco mejor la manía de ese espadachín para con su rival. No iba a por el exorcista, sino a por lo que portaba, una Excalibur.
—Entiendo. El exorcista ese portaba un fragmento, supongo que uno de los que robaron. Tu siervo estaba muy ansioso con esa espada. Supongo que ahí está la relación.
— ¿Tenía uno de los fragmentos? —Preguntó Sona para asegurarse, recibiendo un asentimiento del Stark—. Valper Galilei, un exorcista renegado con un fragmento… No hay duda, están con Kokabiel.
—Eso parece, y pronto realizará su movimiento muy pronto y vosotras dos estáis en el ojo del huracán. Ha reunido lo suficiente como para involucrar a los tres bandos: ángeles caídos, demonios y armas sagradas.
—Esto podrían considerarlo un ataque directo de Grígori —Dijo Rias.
—Pero no sabemos si Kokabiel está actuando solo o alguien más de Grígori está implicado. Si logramos capturarlo podremos interrogarle —Opinó Sona.
— ¿En serio crees que podremos hacer tal cosa? Hablamos de Kokabiel, ni más ni menos.
— ¿Quieres llamar a tu hermano para que venga?
—No, quiero que nos encarguemos nosotras. Algo podemos planear para atraparle.
—Pero no estará solo, eso seguro.
—Coincido. ¿Nos ayudarás? —Le preguntó a Issei.
—No puedo permitir que se cometa un Sarajevo en mi hogar, y menos si puedo evitarlo. Os ayudaré a detenerle.
—Gracias. ¿Pensamos un plan?
—Es tontería. No sabemos cuántos efectivos tiene, ni dónde o cuándo hará su próximo movimiento. Estamos a ciegas. Sólo podemos esperar a que se muestren.
—Pero algo habrá que planear para todos los escenarios posibles, incluyendo un ataque contra toda la ciudad —Dijo Sona.
—Él no desea eso, solamente es contra vosotras. Si os preguntáis el cómo lo sé, es porque nos hemos encontrado. Me ha confirmado que quiere reiniciar la guerra y que no desea involucrar a la Tierra dado que hay otros escenarios más interesantes que este mundo.
Sona frunció el ceño ante la revelación de Issei.
—No te juzgaré ahora mismo por haberte encontrado con él y no habernos dicho nada, pero a pesar de lo que haya dicho, mis pensamientos no han cambiado. Pensaré en todos los escenarios posibles.
XXXXX
Un día entero pasó y no hubo rastro alguno de los dos eclesiásticos, las exorcistas, el siervo de Rias o siquiera el propio Tom. Este último le tenía muy preocupado a pesar de que podía ver a través de las cámaras de seguridad que estaba sano y salvo. Incluso había ido a casa poco después de que el Stark se durmiera, así como se había ido poco antes de que éste despertase. No hubo nada relevante durante todo aquel día hasta que pasó la medianoche.
Issei se encontraba analizando la única muestra que tenía de las Lágrimas. Apenas y era algo suficiente como para hacer un estudio adecuado. Freed se había encargado de no dejar nada de utilidad luego de romper el frasco. ¿Lo había hecho a propósito? En verdad lo dudaba. No parecía del tipo que pensase esas cosas. Lo único que pudo sacar de la gota era que su compuesto principal era agua, pero había algo, un elemento nunca antes visto, y llevaba ya varios así, que permitía, en teoría, la regeneración celular. Aquello era algo increíble que podría promover un avance sin precedentes en la medicina. Pero, ¿aquella regeneración celular súper rápida tendría efectos negativos? Cada célula humana tenía un límite de regeneración, al contrario que animales como las salamandras o estrellas de mar. ¿Podría provocar un envejecimiento prematuro o el acortamiento de la vida? Sin más muestras no podía probar nada. Necesitaba hacerse con más de esas Lágrimas de Fénix.
—+Señor. +
— ¿Si?
—+Detecto una fuente de energía en los terrenos de la universidad. +
Issei levantó la cabeza del microscopio, curioso por las palabras de la inteligencia artificial.
— ¿Una fuente de energía? ¿En la universidad?
—+Así es. +
— ¿Puedes mostrarme alguna imagen?
—+Me temo que no tengo acceso a ninguna cámara de la zona. +
—Mierda.
—+Señor, llamada éntrate. Rias Gremory. +
—Cógela —Nuevamente un holograma con la imagen de Rias Gremory hizo acto de presencia en medio del taller—. Me acabo de enterar. ¿Qué está pasando en la universidad?
—*Valper Galilei y Freed Sellzen. Parece que Kokabiel va a realizar su jugada. ¿Te unes a la fiesta? *
—Ahora mismo.
Finalizando la llamada, Issei se envolvió en su armadura, saliendo de la casa rumbo a la universidad.
—F.R.I.D.A.Y., ¿algo sobre Tom?
—Se encuentra en el centro de la ciudad. Está a salvo.
—Bien.
Desde las alturas Issei pudo ver un extraño pilar en medio del patio principal de la universidad, frente al edificio principal, aquel al que tantas veces había ingresado para reunirse con Rias y Sona. Pudo ver solamente a Valer Galilei y Freed, nadie más. Los dos grupos demoniacos estaban a una distancia segura, seguramente poniendo en marcha uno de los planes de Sona. Aterrizó en medio ante la atenta mirada de ambas herederas.
—Bien, podemos comenzar.
Sona hizo un gesto a sus siervos, quienes se desplazaron a través de círculos mágicos para cubrir toda aquella región de la universidad. Issei no pudo evitar quedarse mirando cómo desaparecían a través de aquellos círculos.
—"Creo que nunca me acostumbraré a la magia."
— [Eres un humano criado entre la ciencia y la tecnología. Es normal que estas cosas te resulten raras de presenciar]
—Bien, en cuanto aparezcan recubriremos este lugar con una gran barrera defensiva y una ilusoria. Si algo sucede el daño no debería extenderse al exterior y de paso evitamos que nadie observe nada extraño desde el exterior. A pesar de todo, si Kokabiel fuera a luchar en serio, no sé si esta barrera podrá aguantar todo el combate. Mis sirvientes liberarán sus poderes en los terrenos escolares y mantendremos la barrera. Quiero minimizar los daños tanto como sea posible. Es difícil evitar que nuestra academia sea dañada, pero parece que no podemos evitarlo ya que nuestro enemigo…
—Gracias, Sona —Agradeció Rias con una sonrisa—. Haremos el resto a partir de aquí.
—Rias... Nuestro enemigo es un monstruo con fuerza superior a la nuestra. Todavía no es demasiado tarde. Debemos buscar a tu hermano.
Rias solo negó con la cabeza.
—Tú no llamarás a tu hermana.
—Mi hermana... —Sona desvió la mirada un tanto incómoda al recordar a su hermana mayor—, tu hermano te ama. Sirzechs definitivamente nos ayudará. Así que…
—Ya le he informado a Sirzechs-sama —Se adelantó a informar la Reina Gremory.
— ¡Akeno! —Recriminó Rias con su grito, pero la morena clavó su seria mirada en su Rey.
—Yo sé que no quieres causarle problemas al Maou. Sucedió bajo nuestra vigilancia, en nuestro hogar. Pero es una historia diferente si un líder enemigo aparece. Se trata de un problema que supera el nivel que podemos solucionar. Vamos a pedir la fuerza de un Maou —Rias se mordió el labio, pero acabó asintiendo, aceptando que la situación le superaba demasiado—. Gracias por comprender la situación, Buchou. Sona Kaichou, los refuerzos de Sirzechs-sama estarán aquí dentro de una hora.
—Una hora... lo entiendo —Conocer aquel margen del tiempo no agradó a la Sitri—. En ese momento nosotros, el Consejo Estudiantil, se compromete a seguir para colocar las barreras en el nombre de los Sitri.
Rias asintió mientras agradecía a Sona, volteando para ver a sus tres sirvientes. Según la lista que le apareció a Issei frente a él, se trataban de Koneko Toujou, Gasper Vladi y la ya conocida como Akeno. Koneko, a pesar de ser un año menor que él, parecía aún una niña. Quizás sufría de alguna enfermedad de desarrollo. En cuanto al otro siervo…, al principio, cuando vio su ficha, pensaba que era una chica, pero su país natal le había traicionado, pues era un chico que parecía amar travestirse.
—Ahora mis sirvientes, vamos a atacar. Vamos a entrar dentro de la barrera y llamaremos la atención de Kokabiel. A diferencia de los Rating Game, esta es una batalla de vida o muerte. ¡Aun así, yo no os perdonaré si morís! Vamos a sobrevivir y continuaremos asistiendo a la escuela.
— ¡Si! —Respondieron animadas Akeno y Koneko, pero el otro siervo…
— ¡Eeeeehhhhh! ¡Yo no quiero iiiiir! ¡No quiero enfrentarme a un Cadreeeee!
—Venga Gasper, ya has pasado por cosas similares.
—Nooooo quierooooo.
—Sin escusas. Vamos.
Agarrado por la niña que supuestamente era estudiante de universidad, el travesti ingresó junto a sus compañeras, caminando detrás de su ama. Issei se dispuso a seguirles, pero Sona le detuvo.
—Escucha, sé que no te damos la suficiente confianza como para que nos tratemos de forma amigable, pero Rias confía en ti. Ella es una persona de buen corazón a pesar de sus defectos. Por favor, te lo pido como su mejor y más antigua amiga…, protégela. No dejes que muera.
Issei asintió. No podía jurar que no fuera a resultar herida o a morir, pues ya sabía que esas cosas a veces eran inevitables, pero si aquello le hacía sentir mejor, pero adelante. Se acercaron a paso lento hasta donde se encontraban dos de sus enemigos: el exorcista renegado Freed y el anciano conocido como Valper. En el centro del lugar había cuatro espadas que liberaban luces por sus extremos mientras flotaban. Freed parecía emocionado observando aquellas armas mientras Valper sonreía como si hubiera obtenido la felicidad absoluta.
— ¿Dónde está mi Caballo? ¿Dónde está Yuuto? —Exigió saber Rias al dúo de renegados.
— ¿Te refieres al espadachín? Debo admitir que no tengo ni idea, lo mismo que con una de las exorcistas.
— ¿Una?
—La católica. La protestante ha estado con nosotros todo el día. Creo que se han entretenido mucho con ella.
—Irina —Murmuró Issei preocupado por el bienestar de su amiga de la infancia.
—Sekiryuutei Issei Hyoudou-Stark… En verdad estaba dividido. Una parte de mi pensaba que en verdad no aparecerías, que no te meterías en este asunto de las tres Facciones, pero otra parte de mi estaba seguro de que intervendrías. Al final lo has hecho —Kokabiel apareció a través de un círculo mágico en el cielo, con sus diez alas negras extendidas.
Junto a él había más círculos de esos, de los cuales aparecieron más ángeles caídos. Issei pudo notar que todos ellos poseían el cabello de color oscuro, así como sus ojos. Solamente dos los poseían de otro tono, y estaba seguro de que era debido a que se los tintaban. En cuanto todos hicieron acto de aparición la barrera de los Sitri se alzó, pero ninguno de los ángeles caídos hizo movimiento alguno por intentar detener esa creación o escapar de la misma.
—Diez alas… ¿Cómo será su estructura biológica para soportarlas? —Se preguntó bastante interesado.
—Oh, pero no debo olvidarme de los demonios presentes tanto aquí como afuera. Es agradable ver cómo habéis venido a mi encuentro. Estoy muy satisfecho. Creo que es adecuado presentarme como es debido. Yo soy Kokabiel, un placer conocerte Rias Gremory. Puedo apreciar que en verdad todos los Gremory poseéis ese agradable color de cabello, el color de la sangre. Tu odioso hermano también lo posee.
—Un placer conocerle, Cadre Kokabiel. Yo soy Rias Gremory, actual heredera de la Casa Gremory, y es mi deber detener tu intento de reiniciar la guerra. ¿Sería mucho pedir que te rindieras pacíficamente?
—Es obvio que no me rendiré. Si deseas detenerme, tendrás que luchar.
—Eso me temía. ¿Puedo saber, antes de iniciar la contienda, qué es lo que tenéis planeado para con las Excalibur? —Interrogó mirando de reojo las espadas.
—Yo podría responder a eso, señorita. Después de todo soy la mente que está detrás de esto —Dijo el anciano con gran emoción—. Voy a combinar las cuatro Excalibur en una sola. Lástima que no tenga las otras tres. ¡Sería maravilloso poder recrear la original!
— ¿Recrear a Excalibur? Eso es algo que nadie ha podido lograr en más de mil años.
—Pero nadie de antes era yo. ¡Yo he encontrado la manera! Si sois pacientes podréis contemplarlo de primera mano.
—Como si fuéramos a permitirlo.
—"¿Tanta cháchara es normal? A ver, entiendo que queramos conocer todos los detalles de este plan belicista, pero como que se habla demasiado."
— [Tú estás muy mal acostumbrado]
—...
—Valper. ¿Cuánto tiempo tomará combinar las Excalibur? —Preguntó Kokabiel.
—Ni siquiera me tomará cinco minutos.
—Está bien. Te lo dejo a ti —Asintió ahora un tanto más alegre el ángel caído, desviando su mirada a la Gremory—. ¿Es Sirzechs quien vendrá? ¿O será Serafall?
— ¿Acaso soy tan poco para ti que necesitas la asistencia de un Rey Demonio? No deberías subestimarme de esa manera, Cadre Kokabiel.
—Ohhh. Así que crees poder darme la misma batalla que un Maou, ¿eh? Quizás tengas muy alto los humos, princesa Gremory. Ni siquiera eres una invicta. ¿O es acaso ese mocoso travestido tu arma secreta? Su Sacred Gear no está bien desarrollado. No me supone una amenaza.
Al notar la intensa mirada del Cadre sobre su persona, el travesti dio un leve grito de terror. Luego de un par de segundos, una leve sonrisa surgió en el rostro del Cadre.
— ¿Quieres demostrarme tu poder? Bien, en ese caso tengo una idea. Para enfrentarme a mi o a mis subordinados tendréis que demostrarme vuestras capacidades con mis mascotas traídas directamente del infierno de cierto esqueleto.
Y con un chasqueo de dedos, el suelo tembló y una enorme grieta apareció, una grieta que se asemejaba a una puerta. Lentamente apareció una enorme bestia de tres cabezas.
—Cerbero —Murmuró sorprendida Rias.
— ¿El perro de tres cabezas?
—Ojalá. No es el original —Suspiró Kokabiel decepcionado—. Él no dejaría a nadie su sabueso. Sólo Heracles pudo tomarlo, nadie más. Estos son copias con menor poder, pero aun así siguen siendo un reto para cualquiera que no sea un dios o uno de categoría Maou o Serafín. Si dices ser tan poderosa, creo que ellos podrían ser tu mejor prueba. Adelante.
Y ante la mirada de todos los ángeles caídos, el sabueso se lanzó hacia los demonios. Rias sacó a relucir sus alas de demonio y se elevó en el cielo junto a Akeno. Gasper, quien se había congelado por el miedo, fue lanzado hacia el aire por Koneko, quien frunció el ceño justo antes de evadir al enorme perro.
—Y ahora, mi buen Sekiryuutei —Issei dejó de mirar al perro para clavar su mirada en el Cadre—, ¿puedo preguntar el motivo de tu presencia aquí?
—Puede que no tengas intención de traer la guerra a mi planeta, pero este es mi hogar natal, esta ciudad, y si sé que quieres realizar tan nefasto evento y tengo el poder para impedirlo, entonces es mi deber actuar.
—Dignas palabras de un superhéroe. En ese caso, como muestra de respeto, tú te enfrentarás a ellos. Id.
Dos de los subordinados directos de Kokabiel se lanzaron hacia el Stark, quien alzó el vuelo mientras disparaba varias de sus armas contra los mismos, comenzando así el combate total. Kokabiel observaba satisfecho. Kokabiel observó satisfecho ambos enfrentamientos. Sin duda los Gremory daban la talla y sabían compenetrarse, aunque les faltaba uno. La copia de Cerbero daba la talla, pero se vio superado por las capacidades de los demonios. En cuanto a sus subordinados, observó satisfecho las capacidades del actual Sekiryuutei.
Sin duda el Stark había desarrollado la armadura de un modo espectacular, como nunca antes se había visto. Ese despliegue de poder de fuego era de admirar y casi inimitable, a excepción de la armadura de Iron Man, su padre Tony Stark. Ambos eran dignos de admiración al haber creado algo tan hermoso. Sus subordinados se veían superados, pues estaba claro que el Stark no se andaba con tonterías, por lo que tuvo que enviar a más.
De pronto el sabueso gritó de dolor, un profundo dolor. Curioso desvió la mirada, observando que su estómago había sido cortado con gran profundidad, tanto que su sangre había formado un charco y sus tripas colgaban de él. La exorcista Xenovia y el Caballo Yuuto habían hecho acto de aparición. Rodando los ojos, un tanto molesto por la debilidad del sabueso, volvió a chasquear los dedos, por lo que otros dos Cerbero salieron de la grieta.
Si fuera el verdadero Cerbero, esos mocosos no habrían tenido ni una sola oportunidad, pero sabía que, si iba a los territorios de Hades, el mismo le ataría allí y no le dejaría salir jamás. A Hades no le importaba el mundo exterior, estaba muy a gusto en su Reino, pero que entraran y salieran sin su permiso era algo que no le gustaba, y menos si intentaban robarle algo.
—Está completo —Anunció de pronto Valper en voz alta.
Kokabiel hizo un gesto para que el falso Cerbero y sus subordinados se detuvieran. Quería observar aquella fusión en todo su esplendor.
De pronto una luz brillante cubrió toda la zona, pero no tan brillante como para cegar a los presentes. Todos desviaron la mirada hacia el origen del destello brillante. Allí, flotando, se encontraba una única espada, la cual desbordaba gran poder sagrado. No había el menor rastro de las otras espadas.
—Las cuatro Excalibur se han convertido en una —dijo Kokabiel mientras aplaudía encantado por lo visto.
Valper comenzó a lagrimear al observar el futuro de años de trabajo e investigación.
—Lo logré… ¡Lo logré! ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Quién es el loco ahora, ¿eh?! ¡La Iglesia, los ángeles, todos me llamaron loco, pero lo he logrado! ¡Ja, ja, ja, ja!
Yuuto apretó el agarre de sus espadas demoniacas mientras observaba la nueva espada sagrada. Xenovia miró con disgusto.
—Debido a la luz creada por Excalibur, las cuatro espadas se combinaron en una, también el hechizo está completo. Esta ciudad colapsará en veinte minutos. La única forma de detenerlo es derrotando a Kokabiel —Explicó Valper una vez que se recuperó de la euforia.
— ¿Colapsará? Después de todo si tenías esa intención —Siseó Issei.
—No haberte metido en este asunto. Culpa tuya —Se defendió el caído encogiéndose de hombros—. ¡Freed!
— ¿Qué pasa jefe?
—Usa la nueva Excalibur. Esta será tu prueba final. Lucha mientras utilizas la única Excalibur formada por otras cuatro. Asesina a esos demonios. Que Sirzechs y los demás crean que el Cielo ha tenido algo que ver, no solo Grígori.
—Sí, sí. ¡Que emoción! Mi jefe que usa a la gente de forma imprudente... —Con una gran sonrisa, el exorcista se acercó hasta la Excalibur, agarrándola por el mango—. ¡Hola nueva Excalibur! ¡Estoy honrado de usarte ya que eres súper maravillosa! ¡Ahora me limitaré solo a rebanar algunos demonios! —Comenzó a balancear la espada mientras barría con su mirada a los demonios presentes, así como la exorcista—. ¿Quién será el primero en probar el filo de mi nueva espada?
Freed fue directamente contra Yuuto y Xenovia decidió intervenir al ver cómo la nueva Excalibur superaba por completo las habilidades y capacidades del demonio. Rias intentó ayudar a su Caballo, pero la llegada de los otros dos Cerbero le imposibilitó aquel acto.
Por su parte Issei volvió a ser atacado sin descanso. Recibió algunos impactos de lanzas de luz, pero la armadura demostró ser capaz de soportar aquellos impactos.
—Será mejor que te apartes —Sugirió Xenovia a Yuuto—. No tienes oportunidad alguna contra esa aberración.
El demonio chasqueó la lengua, pero entendió que la exorcista tenía toda la razón del mundo. Si antes no podía con un solo fragmento, ahora menos con una espada que poseía cuatro. Freed intentó matarle, pero Xenovia detuvo al renegado.
—Esta es Destruction. No será destruida por esa aberración que portas —Le dijo a Freed.
— ¡Ja, ja, ja! ¡Veamos si eso es verdad! ¡Aún tengo que probar todas sus habilidades! ¡Vamos perra!
Mientras el resto de los demonios se ocupaban de las copias del sabueso de Hades y la exorcista mantenía ocupado al renegado, Yuuto comenzó a acercarse lentamente hacia Valper, que no pareció preocuparse por su acercamiento hostil.
—Valper Galilei. Soy un sobreviviente del Proyecto Espada Sagrada —Anunció el rubio al confuso anciano—. No, fui asesinado por ti para ser más preciso. Continúo con vida…
Kokabiel dejo de presenciar ambos enfrentamientos para posar su mirada en el hijo adoptivo de Tony Stark. Sonrió ladinamente al verle superar a sus subordinados. Sin duda su nivel era alto. La falta de experiencia en combate era compensada con un poder de combate superior. Lo que el caído no sabía era que las armas no las manejaba todas él, sino F.R.I.D.A.Y. y Ddraig.
Asintió satisfecho. Aquellos jóvenes daban la talla. Eso era bueno. De pronto pudo ver un brillo extraño, por lo que nuevamente desvió la mirada, pero esta vez hacia el Caballo de Rias Gremory.
Este sostenía un pequeño cristal, el cual emitía un leve brillo. Aumentando en resplandor e intensidad, algo envolvió al chico completamente, una especie de bruma, dividiéndose en varias formas, tomando cada una de ellas una concreta. Siluetas de personas jóvenes…, niños.
— ¡Chicos! —Exclamó el Caballo liberando un torrente de lágrimas, observando a su alrededor, los sonrientes rostros de sus compañeros.
— ¡Son las antiguas víctimas de los experimentos de Valper! —Exclamó con asombro Xenovia luego de bloquear un ataque de Freed.
Kokabiel hizo un nuevo gesto para que sus subordinados y las copias de Cerbero se detuvieran. Aquel nuevo suceso le había llamado enormemente la atención y no quería interrupciones.
—Oye, oye, esto ya es un cachondeo. ¿Acaso estamos jugando a un videojuego para estar pausándolo cada dos por tres? —Gruñó Issei molesto.
— [Están sucediendo eventos nunca antes vistos. ¿Dónde está tu sed de saber cómo científico?]
—Lo dejo de lado cuando ocurren eventos como este.
— [Pues aprovecha este descanso]
—Va, va. F.R.I.D.A.Y.
—+Comienzo. +
Rápidamente F.R.I.D.A.Y. comenzó a grabar aquel evento.
— ¿Por qué me dejareis huir a mí? Los había con más sueños que yo… con más ganas de vivir que yo… más merecedores de vivir que yo… —Pregunto Yuuto llorando intensamente—. ¿Por qué soy yo el único que pudo continuar viviendo?
Entonces el espíritu de un niño sonrió y parecía como si quisiera decirle algo. Movía sus labios, pero nadie podía entender lo que estaba diciendo ya que no sabían leer los labios.
— ¿F.R.I.D.A.Y.?
—+Analizando lectura de labios. No te preocupes nunca más por nosotros. Por lo menos estás vivo. Eso es lo que están diciendo. +
Todas las siluetas empezaron a mover las bocas como si cantaran.
—El canto sagrado —Murmuró Xenovia mientras miraba de reojo a los demonios—. Pero no les hace nada.
Kiba comenzó a cantar mientras derramaba lágrimas. Los cuerpos comenzaron a brillar en los colores azul y blanco. Esas luces fueron cada vez más brillantes, con Kiba en el centro.
Nosotros no estamos solos.
No el suficiente elemento para usar las espadas sagradas. Pero...
Estarás bien si las usamos juntos.
Tienes que aceptar la espada sagrada.
No tengas miedo.
Incluso si Dios nos está mirando.
Nuestros corazones estarán siempre...
UNIDOS
Sus espíritus subieron al cielo y se transformaron en una gran luz que se cayó sobre Yuuto.
— [Compañero]
—"¿Qué pasa?"
— [Ese Caballo ya lo ha alcanzado. Sí…, esto es su Balance Breaker]
Curioso observó atentamente aquella luz. Le recordó a cuando él logró alcanzar su Balance Breaker, hacía dos años, cuando estuvo a punto de perder a Tony.
— ¡Imposible! —Gritó impactado Valper.
—Ohhh, esto es muy interesante. Algo digno de contemplar —Sonrió Kokabiel contento por lo que sus ojos acababan de contemplar.
—Valper Galilei... —El anciano tuvo un escalofrió al escuchar su nombre por la boca de Yuuto, quien apareció una vez el pilar de luz se hubo apagado—. Mientras no te mate muchos sufrirás lo mismo que nosotros.
—Desde hace mucho tiempo se ha dicho que una investigación siempre viene acompañada de sacrificios. ¿No te has dado cuenta de eso? ¡Tú ciertamente eres un ser maligno! —Intentó hacerle razonar el anciano, aterrado ante lo que estaba viendo.
Mientras tanto, Kokabiel asentía.
—Vamos a ver cómo van las cosas por fuera. Quizás esté pasando algo tan emocionante como esto —Murmuró mientras se llevaba un dedo al oído, pero enarcó una ceja—. Esto es raro. Nadie responde. Freed, ¿dónde están los demás? —Exigió saber al exorcista.
Éste sacó un dispositivo móvil, intentando ponerse en contacto con alguien, pero tampoco respondían a su llamada.
—No lo sé, jefe. Ninguno contesta.
— ¿Cómo es eso posible? Todos los demonios están aquí, y el Sekiryuutei también.
— ¿Y yo qué sé?
Issei frunció el ceño. Al parecer Kokabiel tenía más hombres de los que pensaba, y algunos estaban fuera de los terrenos de la universidad. ¿Por qué? Quizás… ¿para avisarle de la llegada de refuerzos? El hermano de Rias llegaría en una hora, ¿no? Quizás se trataba de eso. Pero sus subordinados no estaban, habían… ¿desaparecido? Entonces recordó al equipo de S.H.I.E.L.D. ¿Acaso era cosa suya? Fuera lo que fuera, no podía perder el tiempo.
Aprovechando que todos estaban atentos a lo que acababa de ocurrir con el demonio, Issei contraatacó, sorprendiendo a los ángeles caídos por aquel ataque sin aviso. Incluso Kokabiel pareció volver de sus pensamientos para centrar su atención en el Stark. Gracias a aquella ventaja momentánea, fue capaz de eliminar la amenaza que eran aquellos cuervos. Ahora sólo quedaban el exorcista, los sabuesos enormes y el propio Kokabiel. Éste hizo un gesto a los canes, quienes centraron su atención en el Sekiryuutei. A pesar de la distancia, los dos abrieron sus fauces, comenzando a lanzar bolas de fuego para sorpresa de Issei. Entonces los Gremory centraron su atención en las copias de Cerbero, aprovechando que estaban centrados en su objetivo volador para rematarlos.
—Poder sagrado y poder demoníaco junto… ¿Cómo…? —Escuchó decir Issei a Xenovia, quien observaba al demonio espadachín con gran asombro.
— ¡¿Recibiste un poder que tiene tanto energía sagrada como demoníaca en tu propio cuerpo?! —Exclamó Valper con asombro—. ¡Eso no debería ser posible! ¡El poder sagrado debería destruir tu cuerpo!
No solo el ex eclesiástico esta asombrado por lo recién presenciado, sino que todos los demás estaban también incrédulos por lo que estaban observando.
— [Compañero, vuelvo a decirlo, observa atentamente]
—Sí, si...
Observó atentamente la espada que sostenía. La hoja era blanca y negra, una mezcla bastante rara. El Caballo Gremory salió al encuentro del exorcista renegado. Chocaron armas y, para nueva sorpresa de los presentes, la nueva espada del demonio pudo aguantar el embate de la Excalibur.
— ¿Cómo es esto posible? ¿Esa espada sobrepasa al creador de las espadas sagradas? —Se preguntó Valper incrédulo.
—Si esa fuera la verdadera Excalibur, tal vez no hubiera podido ganarle. Pero esa Excalibur no puede cortar los sentimientos de mis compañeros… ¡ni de los míos!
Freed empujo a Kiba, creando espacio entre ambos, y entonces la espada sagrada se dividió en dos en los extremos de la hoja. Portando una en cada mano, el exorcista se lanzó contra el demonio, pero debido a sus insanas ganas de matar, el Caballo podía predecir y esquivar o bloquear sus ataques.
— ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué no puedo golpearlo?! Se supone que es rival para la espada sagrada, ¿no? ¡¿No se supone que hay un montón de leyendas en el que la llaman la espada definitiva?! ¡Entonces…, entonces tengo que usar esto también!
Freed usó una nueva habilidad de la espada para volverse invisible, cosa que complicó la lucha al Caballo.
— ¿Se ha vuelto invisible? F.R.I.D.A.Y., visión térmica.
—+Ahora mismo. +
La visión normal fue sustituida por la visión térmica de todos los presentes. Puede que para el ojo se hubiera vuelto invisible, pero de aquella manera Issei podía verle. Yuuto podía defenderse por el sonido que producía el exorcista. Pensó en ir a ayudarle, pero al contemplar como sus compañeros no movían ni un músculo, entendió que esa batalla era únicamente de él.
— ¡Aguarda! ¡Mantenlo ahí! —Exclamó Xenovia mientras sostenía su espada sagrada con su mano izquierda, estirando la otra en el aire—. Pedro. San Basilio el Grande. Santo Denis. Santa Madre María. Por favor, escuchen mi voz —El espacio donde colocó su mano comenzó a distorsionarse, incluida la misma mano—. ¡En los nombres de los santos a quienes residen dentro de esta hoja, te liberaré! ¡Durandal!
El brazo de la exorcista comenzó a doblarse, mostrando una espada bastante grande en comparación a su portadora.
—Esa espada… Así que tiene nuevo portador… Interesante —Murmuró Kokabiel con una sonrisa que mostraba que ya la conocía de primera mano.
— ¡¿Durandal?! ¡¿No era una usuaria de Excalibur?! —Exclamó Valper.
El antiguo eclesiástico no cabía en su asombro por tanto evento imposible que estaba ocurriendo frente a sus ojos.
—Incorrecto. Yo era originalmente una usuaria de Durandal. También fui elegida como la portadora de Excalibur. Eso es todo —Explicó Xenovia mientras blandía ambas espadas, aunque se notaba de la nombrada como Durandal no era apta para ser portada solo con una mano, o al menos no por Xenovia.
— ¿Cómo puede sostener esas dos espadas con una mano? —Curioseó Issei.
— [Esa exorcista ha sido entrenada no solo para igualar la velocidad de los sobrenaturales, sino que parece ser que su propia fuerza física así se lo permite]
— ¿Eso es posible?
— [Cada organización tiene sus métodos, y la Iglesia Cristiana no es la excepción]
— ¡Absurdo! ¡Según mi investigación no hemos llegado a la etapa en la que alguien pueda usar a Durandal, no desde que Strada dejó de ser su portador!
—Por supuesto. Incluso en el Vaticano, no han hecho a un usuario que pueda usar a Durandal artificialmente. Entonces ¿por qué? Porque a diferencia de los usuarios artificiales de las espadas sagradas, como Irina, yo soy una usuaria nata —Valper se queda sin palabras y Xenovia desvió su mirada a la espada que perteneció a Roldán—. Durandal es una espada cuyos estragos van más allá de lo que la gente puede imaginar. Corta todo lo que toca. No me escucha todo el tiempo, es por eso que tengo que guardarla en otra dimensión, de lo contrario sería peligroso. Incluso yo, su portadora, tengo dificultad con ella. Estoy muy lejos de su portador original o el Maestro Strada —Se notaba un leve tono de tristeza en aquella comparación, pero pronto este cambio a uno serio al tiempo que miraba al ex exorcista—. Ahora, Freed Sellzen, gracias a ti, podemos tener una batalla decisiva entre Excalibur y Durandal. Estoy temblando de placer. No mueras de un solo golpe ¿está bien? ¡Por lo menos usa a Excalibur al máximo!
— ¿Esto está permitido? ¿Cómo paso esto? ¡Maldita perra! ¡Yo no necesito nada de esto para derrotarte!
Con un instinto aun mayor de matar, el portador de la nueva Excalibur salió disparado hacia la peli azul, quien clavó a Destruction en el suelo, sosteniendo a Durandal con ambas manos. Freed blandió su espada envuelta en poder sagrado y Xenovia simplemente bloqueó dicho ataque. Entonces, para sorpresa del ex exorcista, su Excalibur se hizo añicos.
Freed y Valper quedaron sin palabras, observando la hoja destrozada de la espada y los fragmentos en el suelo. Su gran sueño había sido destruido junto a la espada.
—Así que ahora es sólo una espada sagrada rota, ¿eh? Ni siquiera puede competir con mi Durandal —Suspiró Xenovia con aburrimiento—. Parece ser que tu proyecto es un fracaso después de todo, Valper. Supongo que tendré que esperar a que se re forje por completo.
— ¿Hablas en serio? ¿Es en serio? ¿Mi legendaria Excalibur está hecha pedazos? ¡Horrible! ¡Esto es realmente horrible! ¿Estaba mal usar algo roto desde el principio? La superficialidad de los seres humanos… La insensatez de la Iglesia... ¡Quiero crecer mientras tenga una idea de él!
Mientras Freed se quejaba Kiba se lanzó hacia él. Freed intentó defenderse, pero su espada destruida nada pudo hacer contra la espada del Caballo Gremory, por lo que esta se manchó con la roja sangre del ex exorcista.
— ¿Lo has visto? Nuestros poderes han superado a esa Excalibur —Murmuró Yuuto en el oído de Freed.
Con ojos llenos de incredulidad, Freed cayó al suelo mientras la sangre brotaba del corte.
—Esto es imposible… Imposible... Dos elementos opuestos no se pueden combinar… Tu cuerpo de demonio debería haber sido destruido por el poder sagrado…
Valper comenzó a murmurar mientras observaba aterrado al Caballo Gremory, pues este ahora le observaba con sed de venganza.
—Valper Galilei... Prepárate ahora mismo… ¡Vamos a terminar con esto!
Yuuto comenzó a caminar lentamente hacia el ex Arzobispo mientras balanceaba su espada para limpiar la sangre de su filo. Valper sonrió entonces como si hubiera descubierto uno de los grandes misterios de la existencia.
— ¡Ya veo! ¡Ahora entiendo! Lo sagrado y lo demoníaco... Si mi explicación es cierta, el poder debería desbalancearse... Entonces no sólo los Maou, también Dios ha… ¡Ugh!
Para sorpresa de todos los presentes, una lanza de luz atravesó a Valper a la altura del corazón. El Arzobispo murió al instante y su cuerpo cayó al suelo. La lanza desapareció y de la herida de considerable tamaño comenzó a brotar tanta sangre que en unos pocos segundos creó un charco bajo el cuerpo del anciano.
—Valper… Eras un humano remarcable, descubrir ese secreto lo demuestra, pero la vida humana tiene tan poco valor que tu talento no compensa el consumo de oxigeno que requiere mantenerte con vida —dijo Kokabiel mientras se burlaba del anciano muerto—. Bueno, esto se ha vuelto muy emocionante, ¿no creéis? Sin sabuesos, sin espada, sin subordinados… Y muchos enemigos contra mí. Tengo al Sekiryuutei y al portador de la Forbidden Balor View. Claramente estoy en gran desventaja… ¿o puede que ahora todo esté más igualado?
— ¿Estás tratando de darnos una oportunidad? ¡No pierdas el tiempo! —Reclamó Rias molesta con el Cadre.
— ¿Qué no pierda el tiempo? Ja, ja, ja. Ustedes son los lo que lo están perdiendo. ¿Creéis en serio que podéis vencerme aun siendo tantos?
Por su parte, Kokabiel sonrió feliz al ver como aquellos demonios, el superhéroe y la propia exorcista aún tenía ganas de luchar.
—Incluso después de perder a los amos que sirven…, los demonios y los seguidores de Dios todavía pueden pelear, ¿eh?
— ¿Qué quieres decir? —Preguntó Rias desconcertada.
—Ohhh, es cierto, lo olvide por completo. Esto es algo que solo unos pocos sabemos —Una sonrisa divertida surgió en el rostro del Cadre, sumamente contento por revelar un secreto que no debería salir al mundo—. Muy bien, os diré la verdad…En la gran guerra de los tres bandos, no sólo los actuales Maous y algunos de mis hermanos Cadres murieron…, sino que también Dios murió —Aquella revelación impactó a los presentes—. Es normal que los jóvenes no sepan. ¿Quién les puede decir que Dios ha muerto? Los seres humanos son seres incompletos. Sin Dios no pueden controlar sus corazones y hacer que obedezcan las leyes, ¿sabéis? Incluso nosotros, los ángeles caídos y los demonios, no podíamos decirles esto a nuestros subordinados. Ustedes no saben tampoco de dónde se filtró la información. Incluso entre los tres bandos, sólo algunos líderes y ciertas personas lo saben. A pesar de eso parece que Valper lo había notado antes. Después de la guerra, los que estaban vivos eran los ángeles que habían perdido a Dios, los demonios que perdieron a los Maou y la mayoría de los demonios de Clase Alta y los ángeles caídos perdieron la mayoría de sus tropas, además de algunos de los líderes. Por lo tanto, todos no estaban en un mero estado. Todos los bandos cayeron tan bajo que tuvieron que confiar en los humanos para que las generaciones continuasen, especialmente los ángeles y ángeles caídos que sólo podrían continuar su generación apareándose con los humanos. Pero los ángeles caídos aumentaban su número si los ángeles caían, pero los ángeles puros no pueden aumentarse sin el poder de Dios. Incluso los demonios puros son raros, ¿no?
— [Eso explicaría muchas cosas] —Murmuró Ddraig—. [Luego te explico]
Issei asintió, intentando comprender lo que acababa de escuchar. Él no era religioso, él no era creyente, su fe era distinta a la fe que tenía la exorcista, por poner un ejemplo. Él no tenía fe en un dios o dioses, sino en otras cosas. Aun así, escuchar que el máximo líder de la religión más importante y mayoritaria en la Tierra estaba muerto era algo muy gordo. ¿Qué pasaría si todo el mundo se enterase de eso? La crisis religiosa sería brutal.
— ¡Mentira! ¡Eso es una mentira! —Chilló Xenovia en estado de shock.
—Es así niña, te guste o no. Anda, ve a preguntárselo al Papa o a los Serafines, a ver qué cara te ponen y qué responden. Mi viejo está muerto. Así son las cosas. Acéptalo, has trabajado para un muerto, has seguido a unos tipos que no han dejado de mentirte a ti y a todos los creyentes de las religiones de Abraham.
— ¿Dios no existe? ¿Dios ha muerto? Entonces el amor que nosotros recibíamos…
Kokabiel contestó dudas de Xenovia con una sonrisa.
—Estás en lo correcto. Es normal que no haya amor de Dios y su protección divina. Dios está muerto, aunque Miguel sin duda lo hace bien. Él está tomando el lugar de Dios y está a cargo de los ángeles y de los humanos. Bueno, si Sistema utilizado por Dios sigue funcionando, entonces la oración a Dios, la bendición de Dios, y el exorcismo siguen funcionando. Pero si comparo con el tiempo en el que Dios estaba vivo, el número de creyentes disminuyó. Ese mocoso de las espadas fue capaz de crear la espada sagrada-demoníaca porque el equilibrio entre Dios y los Maou se rompió. En realidad, los poderes sagrados y demoníacos no se pueden combinar. Si los que gobiernan el poder de los poderes sagrados y demoníacos, Dios y los Maou, desaparecen muchos fenómenos únicos ocurren.
Xenovia cayó al suelo shockeada. Todo en lo que ella creía no era más que una mentira. Incluso soltó a Durandal y Excalibur por culpa de aquella impactante revelación. Por su parte los demonios no estaban en mejores condiciones. Puede que el Dios Bíblico fuera su enemigo junto a la Facción de los Ángeles y la Iglesia, pero el saber que el mismo Dios estaba muerto era una noticia impactante y que cambiaría como veían el mundo.
—Parece que esto ha sido una revelación importante. Están todos con cara de tontos —Comentó Issei en voz alta.
Kokabiel cayó entonces en la cuenta de que él aún estaba allí. No le sorprendía nada que no se viera tan afectado como los demonios o la exorcista, pero si esperaba una reacción un poco más…, bueno, más.
—Puedo ver que no es algo que te impacte demasiado.
—A ver, soy ateo. Reconozco la existencia de los semidioses, pero niego la existencia de uno o varios dioses. Después de todo, ese es un término que usaron los antiguos humanos para dar explicaciones a lo que no entendía. Dios es más un adjetivo que otra cosa. Nada importante. Pero sigue siendo el jefazo de las religiones más grandes de la Tierra, así que tiene su importancia. ¿Y qué tontería es esa de que sin Dios no pueden controlar sus corazones y hacer que obedezcan las leyes? Es la mayor absurdez que he escuchado en toda mi vida. Y ahora, podemos hacer esto por las buenas o por las malas. ¿Vas a rendirte?
— ¿Sabes qué? Me he emocionado con esta revelación. Estos pobres están tan impactados y sorprendidos que no me darían un buen combate. ¿Me lo dirás tú, Sekiryuutei Issei Hyoudou-Stark? Si me ganas, prometo rendirme pacíficamente. Si gano…, bueno, ya te haces una idea, ¿no?
Entonces Issei comenzó a disparar sus blasters y las ametralladoras hacia el caído, quien invocó un escudo protector. Para sorpresa de ninguno de los dos, el constante bombardeo al escudo hacía mella en este. Al final se rompió en mil pedazos, pero Kokabiel aprovechó la columna de humo para invocar numerosas lanzas de luz, las cuales lanzó hacia el superhéroe. Issei encendió sus propulsores, elevándose en el aire a gran velocidad. Maldijo la estrechez del lugar, pues a pesar de tener bastante espacio, era poco para que pudiera volar con total libertad. No podía ir a la suficiente velocidad como para evitar que el Cadre apuntase correctamente.
Apuntó con uno de sus brazos, disparando un misil que voló directamente hacia el ángel caído. Kokabiel respondió invocando múltiples flechas de luz, las cuales impactaron contra el misil, provocando que este explotase.
—Necesito acercarme.
— [En un combate cuerpo a cuerpo tienes las de perder]
— ¿Tú crees?
— [Que no te engañe su poder. Ese tipo ha luchado a distancia y cuerpo a cuerpo, en el aire y en el suelo]
—Pues habrá que arriesgarse.
Viendo como su rival se acercaba, Kokabiel sonrió, cubriendo sus puños con su poder. Chocó sus manos, creando una onda de energía sagrada, la cual desequilibró a Issei, permitiendo al Cadre golpearle en la cabeza, enviándolo hacia el suelo. El impacto fue muy fuerte, tanto que dejó atontado al Stark. Pero ahí no acabó la cosa. Kokabiel invocó numerosas lanzas de luz, las cuales envió hacia él.
—+ ¡Cuidado señor! +
Sus propulsores se encendieron, permitiéndole esquivar aquella lluvia de lanzas. Kokabiel aprovechó que aún estaba recuperándose de semejante impacto contra el suelo, volando a todo lo que daban sus alas, una velocidad muy inferior a la que podía alcanzar de media Issei, para comenzar un combate cuerpo a cuerpo. Issei se puso en pie, decidido a poner nuevamente en práctica lo que había aprendido de sus profesores de artes marciales.
Aquella fue la primera vez que notó la diferencia respecto a la experiencia en combate real. Hasta ahora lo había notado en los entrenamientos, pero en un combate de aquel calibre podía notarlo mejor. La paliza que estaba recibiendo de Kokabiel era inimaginable. No le dejaba respirar, era golpe tras golpe y no con los puños desnudos. Estos estaban recubiertos de su poder y podía notar como la armadura perdía parte de sí misma con cada golpe recibido.
—+ ¡Señor, no puede vencerle en combate cuerpo a cuerpo! +
— [¡Te lo dije!]
—F.R.I.D.A.Y., contramedidas. Analiza su estilo de combate —Pudo murmurar entre golpe y golpe.
— ¡Vamos muchacho! ¡No me digas que esto es todo! ¡Dame más, muéstrame más! —Pedía Kokabiel sin dejar de golpear la armadura, cada vez con más fuerza.
—+Contramedidas listas. +
Entonces, para sorpresa del Cadre de Grígori y los demonios que más menos se habían recuperado de la impactante noticia, Issei logró agarrar el puño de Kokabiel.
—Te vas a cagar —Siseó Issei.
Y comenzó el contraataque. Esta vez fue Kokabiel el que recibió sin descanso, golpe tras golpe, todos certeros, todos con toda la fuerza que la que disponía el Stark. Las contramedidas finalizaron con varios disparos de los blasters en el pecho, derribando al ángel caído, dejándole malherido en el suelo. Issei se permitió respirar, pero sentía su cuerpo dolorido como muy pocas veces y los pulmones ardes como cuando comenzó a entrenarse con intensidad. Estaba físicamente agotado. Además, tenía muchos moratones y contusiones, por no olvidar las heridas sangrantes. Definitivamente había vivido tiempos mejores.
—Te toca rendirte —Dijo de forma entrecortada mientras levantaba la visera del casco.
—Je…, je…, je… Aún no…, he sido…, derrotado…, mocoso…
Issei frunció el ceño, dispuesto a dejar en peor estado al caído hasta que se rindiese, pues no deseaba matarle. Tenía mucha información dentro de aquella cabeza, y sería un desperdicio que desapareciese. Pero entonces se detuvo.
— ¡Ise!
Alarmado reconoció aquella voz. La reconocería incluso en medio de un concierto de AC/DC, algo que ya había pasado con anterioridad.
— ¡Tom!
Su mejor amigo, su hermano de otra madre, estaba siendo agarrado por un ángel caído. Tom había sido tomado como rehén en algún momento, quizás justo antes de que los subordinados apareciesen en la universidad, y este se había mantenido escondido por si aquella situación se daba.
—Lo siento, a veces hay que jugar sucio para obtener lo que uno desea —Dijo Kokabiel logrando ponerse en pie con dificultad—. Ahhh, en verdad esto me ha dolido más de lo que esperaba. Que maravillosas contramedidas. Incluso después de tantos siglos, tantos milenios, hay formas de leer mi estilo de lucha para crear tales contramedidas. Magnifico, sin duda.
Issei no pudo defenderse del puñetazo recubierto de poder sagrado del Cadre. No es porque no quisiera, sino porque al hacerlo ponía en riesgo la vida de su amigo.
— ¿Ves? Esta es tu debilidad. Pensaba que habrías aprendido la lección luego de la muerte de tu novia. Oh vamos, no me mires así. Ni que yo tuviera algo que ver. No me eches la culpa de todas tus desgracias. Venga, levanta. No he terminado.
Con dificultad Issei se puso nuevamente en pie. Los demonios intentaron atacar, pero Kokabiel levantó el dedo.
—Ha, ha, ha. Ni se os ocurra interferir o ese humano lo pagará con su vida —Dijo sonriente y amenazador—. ¿Ves? Esta es la debilidad de los humanos. Somos superiores. Si tuviera algún poder podría defenderse, pero nada puede hacer contra alguien superior, y nosotros lo somos en todos los sentidos.
—Colega, deberías saber una cosa y es la siguiente —Todos voltearon sus miradas al artista, quien sonreía amenazador—: por muy superiores que digáis que sois, a todo hombre le duele esto.
Y con un movimiento al alcance de solo aquellos que han entrenado, Tom logró darle un certero y poderoso golpe en la entrepierna de su captor, quien por puro instinto le soltó para cubrirse sus joyas familiares, recibiendo de paso una parada en toda la barbilla cortesía del artista.
Lo más extraño es que, nada más darle aquel golpe y alejarse, el caído recibió un certero disparo entre ceja y ceja. Pero aquel disparo, ¿quién lo había efectuado? ¿Quién había sido el que había apretado el gatillo? Ninguno de los presentes, pues todos estaban impactados. Nadie llevaba una pistola y lo más parecido era Issei, pero él no había hecho movimiento semejante.
Entonces algo más pasó. De pronto, sin darse cuenta nadie, algo voló en dirección a Kokabiel, clavándose en su hombro derecho, por su espalda. Aquello impactó a todos los presentes, pero su asombro aumentó al ver como aquella flecha, pues era una flecha, liberaba una descarga eléctrica suficiente como para dejar inconsciente al ángel caído.
— ¿Quién demonios…?
—+Señor, detecto a dos personas acercándose. +
Bajando la visera del casco, Issei apuntó con sus blasters a las dos figuras que se acercaban a paso tranquilo hacia el grupo de jóvenes. Todos se sorprendieron al ver de quienes se trataba, sobre todo Issei. Ya les esperaba, pero no a ella.
— ¿Señorita Romanoff? —Preguntó sorprendido, alzando nuevamente la visera.
La agente sonrió.
—Señor Hyoudou-Stark, un placer volver a verle. Él es el agente Burton.
— ¿Qué hay? —Saludó el arquero.
— ¿Qué hacéis aquí?
—El Director nos ha enviado, por si necesitabas ayuda.
—Así que vosotros sois el grupo… No hacía falta.
La agente sonrió, mirando fijamente el rostro del adolescente.
—Yo diría que si —Desvió si mirada al inconsciente Cadre—. Ahora procederemos a llevárnoslo.
—No puedo permitir eso.
Ninguno de los presentes fue el que dijo aquella frase. En el cielo, descendiendo lentamente, un tipo con una armadura blanca y alas azules descendió lentamente. Éste había destrozado la cúpula del escudo levantado por los Sitri. Al instante el brazo izquierdo de Issei le ardió como nunca antes, y unas intensas ganas de matar a aquel tipo inundaron su corazón y mente, pero pudo aguantar las ganas de actuar.
— [Ese es el Blanco] —Indicó Ddraig.
Conforme bajaba la barrera ilusoria se fue deshaciendo lentamente.
— ¿Y ese quién es? —Preguntó el agente Burton mientras colocaba una flecha en su arco—. ¿Lo derribo?
—No. Espera —Respondió la agente Romanoff con los ojos entrecerrados.
—Buenas noches —Saludó el nuevo individuo—. Puedo ver que habéis montado una buena fiesta. Ahora debo llevarme a Kokabiel. Será mejor que os apartéis. Me gustaría pelear, pero me han ordenado que no lo haga. Pero si queréis…
Entonces algo más pasó. Nada más decir aquella última frase una veintena de agentes de S.H.I.E.L.D. aparecieron de pronto, todos ellos armados hasta los dientes, apuntando al Dragón Blanco. ¿Cuándo demonios habían aparecido, y dónde habían estado?
Los demonios no pudieron sino asombrarse por aquel despliegue. Incluso habían llevado un par de lanzamisiles. Y obviamente el Sekiryuutei también apuntaba con todo su arsenal a la némesis de Ddraig.
—Mueve un músculo y te mandamos al otro barrio —Advirtió Issei—. No sé cuáles son tus capacidades actuales, pero dudo que puedas dividir antes de recibir mucha pupa.
—Tranquilo, como he dicho, no he venido a buscar pelea…, por ahora. Es solo un encargo de Azazel, quien me ha pedido llevarme a Kokabiel, Freed y Valper, aunque esos dos humanos ya están muertos.
—Pues dile a Azazel que se ha quedado sin nada. No voy a permitir que te lleves a ninguno de los dos.
— ¿Quieres pelear contra mí? —El tono del portador de Albion era de cierta emoción.
—Azazel se quedará con lo que quede de ellos. Primero van a tener que responder ante nosotros por sus crímenes.
El portador del Dragón Blanco estaba dispuesto a comenzar un combate ahí y en aquel momento debido al arrogante pensamiento de ser totalmente superior a las fuerzas humanas allí presentes, al menos hasta que vio a los demonios preparados para enfrentarse a él también.
—Ahhh, maldición Azazel. Me has privado de un buen combate —Suspiró con aburrimiento—. Muy bien, os lo podéis quedar. Yo ahora procedo a marcharme. No hay nada más que tenga que hacer aquí.
Entonces, justo cuando el portador de Albion estaba por marcharse, Ddraig habló en voz bien alta.
— [¿Me estás ignorando, Blanco?]
Todos los presentes clavaron sus miradas en la armadura roja, pero Issei no dejaba de apuntar al némesis de su compañero.
— [Así que estabas despierto, Rojo]
Al igual que la gema verde que brilló en el dorso de la mano de Issei, una gema azul situada en la mano izquierda del portador de Albion brilló al tiempo que el dragón hablaba.
— [Finalmente nos encontramos, pero en una situación así]
— [Está bien. Es nuestro destino luchar un día. Cosas como estas nos pasan]
— [Pero Blanco, no puedo ninguna hostilidad como la que tenías antes]
— [Rojo, tu hostilidad es menor ahora]
— [Parece que ambos tenemos cosas que más interesantes que luchar]
— [Así es. Debemos divertirnos por un tiempo. No estar así a veces, ¿cierto? Vamos a volver a vernos, Ddraig]
— [Eso también sería divertido. Hasta pronto, Albion]
El portador del Dragón Blanco no se movió en ningún momento, dejando que ambos dragones hablaran lo que tuvieran que hablar. Una vez la conversación entre ambos hubo finalizado, el portador de Albion procedió a marcharse al fin, dejando a todos los presentes con un leve sentimiento de alivio. Ya bastante batalla habían tenido por el momento, al menos los demonios y el Sekiryuutei.
—Creo que este ha sido uno de los eventos más extraños que he visto —Comentó Burton observando el lugar por donde se había marchado el Hakuryuukou—. ¿Y ellos son demonios? No lo parecen.
Estos desviaron sus miradas hacia el arquero.
—Las apariencias engañan —Comentó Natasha.
— ¿Y son como dicen?
—No lo sé. Ahora vamos, tenemos que llevarlo —Dijo la agente mientras hacía un gesto hacia Kokabiel, quien aún estaba inconsciente en el suelo.
Un par de agentes se acercaron a él, levantándolo del suelo, cargándolo.
—Esperad un momento —Intervino Sona llegando junto a sus súbditos—. No podemos permitir que os los llevéis. Deben responder ante nuestros superiores.
—Como le he dicho al blanquito, primero nosotros y luego vosotros —Gruñó Issei ya aburrido de todo aquello—. Haz el favor, Sona.
—He dicho que…
—Está bien —Dijo de pronto Rias, interrumpiendo a su amiga, dejándola nuevamente impactada—. Confió en que no lo matareis, pues nuestros líderes también querrán tratar con él por todo este asunto.
Issei desvió la mirada a ambos agentes de S.H.I.E.L.D., quienes asintieron.
—Es un prisionero y por tanto será interrogado —Explicó Natasha.
—Aunque puede que pase mucho tiempo a la sombra —Finalizó Burton sonriente.
Entonces un quinjet apareció, aterrizando cerca del grupo para ingresar junto al prisionero Kokabiel. Los demás agentes fueron a comprobar el estado de los dos antiguos miembros de la Iglesia solo para certificar su muerte. También fueron a revisar el estado de Tom, pero el artista estaba perfectamente. Y no se olvidaron del resto de ángeles caídos, dando primeros auxilios a los de peor condición para llevárselos en otro quinjet que apareció poco después del primero.
—Bueno, pues ya está todo. Buen trabajo, señor Hyoudou-Stark —Dijo la agente Romanoff mientras se disponía a seguir a su compañero adentro de la aeronave.
—Haga el favor de llamarme Issei. Eso de señor déjalo para mi padre.
—Muy bien. Pues entonces nos veremos en otra ocasión. Ah, se me olvidaba, hemos dejado a tu vieja amiga en tu casa. Hemos tratado sus heridas, pero me temo que no la ha pasado bien.
La rampa del quinjet se cerró y este se alzó en el aire para poner rumbo a su destino. Los agentes que quedaron en tierra se retiraron para volver a sus puestos de trabajo. Allí ya habían terminado.
—Ha sido una noche bastante animada —Comentó Rias sonriente, recibiendo una mirada molesta de Sona.
—Sin duda. Pero yo ahora me retiro. Vamos Velázquez —Le dijo sonriente a Tom a pesar de que estaba muy preocupado por Irina.
—Ya sabes que me gusta más Picasso.
Rodando los ojos, Issei sintió a Tom subirse a su espalda, por lo que ascendió de forma suave hacia el cielo. Xenovia, quien se había recuperado del impacto de la noticia dada por Kokabiel, guardó a Durandal y recogió los fragmentos de Excalibur, procediendo a ir a casa de Issei. Necesitaba ver a su compañera de trabajo. Al final sólo quedaron los demonios. Gasper, Koneko y Akeno rodearon a Yuuto para recriminarle su actitud y comportamiento los días atrás, así como para felicitarle por su nueva habilidad.
—Eres muy permisiva con él, Rias. No creo que los miembros del Consejo estén contentos. Podrías meter a tu hermano en un buen problema.
—Si no queremos tenerle como enemigo, hay que ser flexibles. Además, ciertamente Kokabiel y sus compañeros nos han atacado directamente, pero recuerda que también han asesinado humanos. Es normal que prioricen sus asuntos.
—Sigue siendo demasiado. ¿Crees que lo aceptarán?
La pelirroja se encogió de hombros.
—No lo sé, pero he creído que era la mejor opción.
Sona respondió a la sonrisa de Rias, intuyendo el motivo de su actuar para con el Sekiryuutei.
—Tú o que quieres es tener una estrecha relación con él.
—Como le dije, quiero que se una a mi nobleza. Esto pueden ser puntos a favor.
— ¿Aún sigues creyendo que se unirá a ti? Eres bastante ilusos.
—Pues si por algún casual no lo consigo, puedo sacar provecho de otra manera.
Sona rodó los ojos y ambas se rieron divertidas.
Bueeeeeno, pues otra vez aquí con la "segunda parte". En verdad es difícil eso de mantener los niveles de poder dentro del margen del UCM. Espero no haberme pasado durante la batalla respecto a dicho nivel. Ahora, este arco aún no ha finalizado, aviso. Y por si alguien más se lo pregunta, no, no me he olvidado del tomo 2. Simplemente he preferido atrasarlo. Y la verdad es que agradezco mucho que metieran a Doctor Strange y la Magia en el UCM en esta saga, me ha quitado muchos problemas. Bueno, espero que os haya gustado este capítulo.
Ahora los comentarios:
Tenzalucard123
Y los eventos del tomo 1 están también modificados en parte ja, ja, ja. Intento ser lo más fiel posible a las personalidades originales.
Goku SSJ DIOS SSJ3
Es que vi un meme sobre los testigos de Jehová y me hizo mucha gracia.
Ya está respondido en el capítulo.
Spoiler. Recuerda, este tipo de preguntas, si realmente quieres saber la respuesta, va por mensaje privado.
Tendrás que esperar un poquito para conocer la respuesta, a menos que lo preguntes por privado.
No, la verdad es que no veo que le pegue, si he de ser sincero.
omega9028
Creo que esa pregunta se ha respondido sola ja, ja, ja.
Tiene armamento, sí, pero solo la espada y la pistola. No tiene nada más. Aún debe saber cómo funciona, cómo se obtiene y almacena esa energía, y luego si puede producirla. ¿Mentido? No decírselo sí, pero mentir no porque no lo ha hecho.
ReyEvolution
¡De ahí saqué la reacción de Toma!
Por ahora no tengo planeado ningún romance. Aún no ha pasado siquiera un año desde la muerte de Iris, e Issei aún lo tiene muy presente como ya se ha visto. ¿En el futuro? No sé. Muchas ideas de las que he plasmado en el fic han sido del momento, como lo de Raynare y compañía.
Spoiler. Esa pregunta puedo responderla por privado, no por aquí. Claro, bajo tu propia responsabilidad de comerte el spoiler.
alexzero
Tiempo sin saber de ti, ciertamente. Oye, ya me conoces, me gusta hacerles sufrir. Quizás mi único motivo fue ese, matarla porque si ja, ja, ja.
CCSakuraforever
Pues ya has visto qué ha pasado ja, ja, ja.
Y sin más que decir, me despido.
¡Nos leemos!
