Ni Marvel ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.

Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.

Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, posible lemon más o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.

—comentarios.

—"pensamientos".

—*hablando por teléfono, comunicador, etc. *

(J.A.R.V.I.S.)

—+F.R.I.D.A.Y. +

— [Ddraig, Albion, etc.]


Esta historia ha sido creada por mi persona, mi amigo AtrixGrayZero, y con ayuda de su novia y mi amiga Criz Ravenwood, por tanto, la historia es de los tres, la idea base es la misma pero el contenido es sustancialmente distinto

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Capítulo 27:

CONFLICTOS — PARTE 04


La vuelta a casa fue lenta por el peso extra que llevaba Issei sobre su espalda. No es que Tom fuera pesado ni nada por el estilo, pero el cuerpo humano podía aguantar hasta un límite, sobre todo si no iba protegido adecuadamente. Pero en aquel momento tenía una preocupación mayor en mente. Natasha le había dicho que habían encontrado a Irina, tratado sus heridas y dejado en su casa, pero su estado no era nada bueno. ¿Por qué la habrían dejado en su casa? ¿Por qué no la habían dejado en un hospital? Puede que fuera todo por culpa de la operación. No tenían tiempo para tratarla de mejor manera, no cuando estaba a punto de ocurrir un evento catastrófico.

Una vez ingresaron en la casa por el taller, Tom se bajó de la espalda de Issei, permitiendo que este deshiciera la armadura, mostrando un cuerpo muy golpeado. Estaba muy herido y con muchas heridas. Sin duda alguna, los golpes de aquel cuervo le habían dejado peor de lo que había esperado.

—Ese tío te ha dado una buena paliza. ¿Para qué demonios sirve la armadura si te deja así?

No era una queja formal, sino una broma en un intento de aligerar el tenso ambiente, pero falló estrepitosamente, pues Issei frunció el ceño mucho.

—La próxima vez te dejaré que luches tú.

Rascándose la cabeza ambos fueron al salón. Allí se encontraron con el cuerpo herido de Irina. La joven llevaba ropas holgadas, algo muy distinto a sus atuendos de batalla. Tenía múltiples vendas y curitas, pero estas no podían ocultar los moretones y hematoma ni tampoco los cortes, hinchazones y quemaduras. Sin duda se habían ensañado con ella. No llevaba sus típicas coletas, sino que su cabello estaba suelto, pero se lo habían cortado para que quedase horrible, con algunos mechones largos y otros muy cortos.

—Hay que llevarla a un hospital, pero estoy tan cansado…

—Deja, yo conduzco. Además, te vendría bien que te revisaran. No tienes buen aspecto. Voy a por el coche. Espera a que salga, yo la cargaré.

Issei asintió, manteniéndose en pie frente a la durmiente exorcista. Apretó los dientes al contemplarla fijamente. La última vez que la vio se fue detrás del anciano y el lunático junto a su compañera y el Caballo Gremory. Había decidido no seguirles, intentando dejar ese asunto para las dos herederas, y aquello le había costado mucho a su amiga de la infancia. No pudo evitar recriminarse el no haber actuado como debía.

Tom apareció por la puerta principal con paso apresurado. Con cuidado cargó a Irina y ambos salieron por la puerta principal. El coche era un deportivo con asientos traseros. Colocaron a Irina en los asientos traseros, tumbada como pudieron, abrochando sus cinturones de seguridad como mejor pudieron. No podían esperar la ambulancia del hospital de la ciudad. Llegarían más rápidos ellos así. Hubiera preferido la caravana, pero debido a que en aquel país conducían por la izquierda y el volante estaba en la derecha, era un peligro intentarlo con un vehículo extranjero.

Cuando Tom abrió la puerta principal de los terrenos pudieron ver a Xenovia cargando con dificultad su espada y los fragmentos de la creada por Valper.

—Irina… —Murmuró la exorcista.

Tom se bajó del vehículo, ayudando a Xenovia. Metió las armas en el maletero mientras la mujer se sentaba en los asientos traseros, colocando la cabeza de su compañera en sus piernas. La mirada de Xenovia era triste, muy triste, por el estado en el que se encontraba su compañera. Eran amigas y había camarería. Tom subió nuevamente al vehículo, conduciendo hasta el hospital.

— ¿Vas a contarnos qué pasó? Fuisteis tras esos dos junto con el demonio, pero ¿cómo es que acabó así? —Interrogó Issei mirando a la exorcista por el espejo retrovisor.

—Les seguimos la pista hasta las afueras de la ciudad, yendo más allá del extrarradio. Nos tendieron una emboscada. El demonio y yo apenas pudimos huir debido a que Irina decidió cubrir nuestra retaguardia. Estuvimos a punto de escapar los tres, pero le dieron en la pierna. No tuve más remedio que dejarla atrás. Aún tenía una misión, y su prioridad estaba por encima de la suya.

Issei asintió, decidido a guardarse su opinión. ¿Quién era él para juzgar a nadie? ¿Quién era él para decir si Xenovia hizo bien o mal? Sus actos no eran mejores que los suyos. Él podría haber evitado eso, pero decidió no actuar. El resto del viaje hasta el hospital fue en total silencio. Una vez llegaron allí Xenovia se encargó de cargar a Irina mientras Tom ayudaba a Issei. Ya sin la adrenalina recorriendo sus venas, el cansancio le había llegado de golpe, por lo que le costaba andar y moverse.

Al ver aquel lamentable estado, las enfermeras no tardaron en dar la voz de alarma para que atendieran a los dos heridos, teniendo prioridad Issei ya que su estado, a simple vista, era peor que el de la extranjera. Luego de realizar todas las pruebas necesarias y curar las heridas, se pudo decir los resultados:

Irina sufría de fracturas en varios huesos, cortes en múltiples partes de su cuerpo, múltiples hematomas y moretones, quemaduras, una hemorragia interna leve, hinchazones en varias zonas, había perdido mucha sangre…, y había sido violada sin misericordia.

Esta última noticia no hizo sino sorprender a los dos varones y la mujer. El saber que la habían violado de aquella manera era algo que les hizo hervir la sangre y sentir una pena y tristeza enorme por aquella pobre mujer.

En cuanto a Issei: él no había sufrido rotura o fisura de ningún hueso, pero tenía hinchazones varias, así como contusiones, zonas muy inflamadas, moretones y algún hematoma, por no olvidar las heridas ya coaguladas.

Sin duda su estado era mucho mejor que el de Irina. Le llevaría días recuperarse por completo sin dejar ninguna muestra. En cuanto a Irina, obviamente su recuperación sería más lenta, sobre todo por los huesos fracturados, pero estaban seguros de que su mente estaba en peor estado que su cuerpo. Después de todo, el mismo demostraba que había sido torturada de muchas formas. Debía de haber colapsado en algún momento.

Y desgraciadamente sus problemas no terminaron ahí. No supieron si fue el personal del hospital o algún paciente que les había reconocido, pero en cuestión de un par de horas tenía a la prensa a la puerta del hospital, esperando alguna explicación del motivo por el cual Issei Hyoudou-Stark estaba en el hospital siendo tratado. Y allí no acabó todo. Al parecer, cuando la barrera de los Sitri desapareció, algún transeúnte pudo ver y grabar la llegada de los agentes de S.H.I.E.L.D. y sus quinjet. No hizo falta mucho para unir los cabos sueltos y dar la exclusiva de que algo había pasado en la ciudad de Kuoh, algo que tenía que ver con S.H.I.E.L.D. y que el Sekiryuutei saliera herido.

La noticia se extendió como un incendio en verano con yesca seca, siendo noticia de interés nacional e internacional. Incluso Issei fue contactado por Pepper para que le explicase lo que estaba pasando.

—*¡Ise! * —Tanto Tom como el nombrado apartaron sus cabezas del teléfono, asustados por el repentino grito de la mujer.

Esperaban una reacción de gran preocupación de la mujer…, pero como que se había pasado tres pueblos.

—Hola Pepper. Yo también me alegro de verte. Pero es muy temprano aquí, ¿sabes?

—*¿Me estás recriminando el que te llame porque estoy sumamente preocupada? *

—Yo… Eh… ¿No…?

—*Y yo que pensé que te había educado mejor. A una mujer no hay que hacerla preocupar de esa manera. *

Tony hizo acto de aparición en la pantalla junto a Happy. El magnate recibió una mirada recriminatoria de la actual CEO de Industrias Stark.

—*¿En serio? ¿Tú dices eso? *

—*Debe seguir lo que le enseñé, no lo que hago. *

—*Se predica con el ejemplo. *

—*Nos estamos desviando del tema. Dime chaval, ¿qué te ha pasado? Luces como si te hubieran dado una gran paliza. *

—Y en verdad fue así.

—*¿Tiene que ver con los plumeros? *

—*¿Quiénes? *

—*¿Hay criminales que se llaman los plumeros? Eso puede dar pie a malinterpretaciones. *

—Sí, tenía que ver con ellos.

—*¿Y cómo es que te han dejado en tan mal estado? *

—*Eso quisiera saber yo. Solo dos veces he visto a Tony igual. *

—*Exageras. Lo de Vanko no fue para tanto. *

—*Ahí tiene razón. *

—*Happy…*

—*Ya me callo. *

—Lo importante es que hemos frustrado su acto terrorista y han sido apresados. Eso debería bastar.

—*Pero para que te hayan dejado así incluso con la armadura…*

—*¿Tenían algún tipo de armamento? *

—Algo así… Pero no tenéis de qué preocuparos. Todo está bien, estoy bien.

—*¿Que no nos preocupemos cuando has acabado en el hospital? *

—Solo son algunas heridas. Nada grave.

El ceño fruncido de Pepper hizo entender a Issei que había elegido mal las palabras.

—*¿M estás diciendo que vas a acabar así cada vez que te enfrentes a alguien como…? ¿Cómo se llamaban? *

—*Creo que Tony ha dicho plumeros. *

—*Si os dijera que se trataban de ángeles caídos, esos que se nombran en la Biblia, ¿me creeríais? *

Tanto Pepper como Happy miraron a Tony como si le hubiera salido otra cabeza.

—*¿Te estás tomando alguna medicación? *

—*Lo que decía. *

Issei rodó los ojos. Ya habían hablado de la existencia de todo lo sobrenatural, fue una charla bastante tensa, pero seguía siendo difícil de creer su existencia.

—No, no está equivocado. En mi hogar natal hay demonios, nada parecido a lo que se describe en ese cacho de trozo de best seller, y los que atacaron eran ángeles caídos.

—*¿En serio? ¿Y cómo son? * —Curioseó Happy.

—*Mira, aquí hay fotos* —Mostró Tony en una tablet.

—*Vaya. Menos mal que tú estás en una relación estable. *

—*¿Y ese ataque tan gratuito? *

—*No son feas, y sabemos que eres, o bueno, eras, un picaflor. *

—*Son muy jóvenes, apenas un año mayor que él. Podrían ser mis hijas. *

—*Eso nunca te ha detenido. *

—*Te estás jugando un despido. *

—*Recuerda que ahora solo Pepper puede despedirme. *

—Como decía —Interrumpió Issei en voz bien alta al ver como el tema de conversación se desviaba—, todo está bien. El líder de los cuervos era muy fuerte. Sus capacidades… Sólo puedo compararlas a las que recuerdo del Capitán América, si nos basamos en los datos que hay sobre sus capacidades…, aunque no sé qué tan fiables serían. Pero además hay que añadir sus poderes. Eso fue lo que me dejó en este estado, y tengo la sensación de que podía haberme dejado aún peor si hubiese querido.

—*Te subestimó. *

—Yo diría que más bien no se esperaba mis contramedidas. Si no fuera por F.R.I.D.A.Y.…

—*Deberías habernos pedido ayuda si era demasiado para ti* —Recriminó Pepper.

—En verdad éramos suficientes, pero revelar que dios está muerto… Ups…

Aquella frase, aquella revelación, no había caído en saco roto. Pepper, Happy y Tony habían escuchado perfectamente y miraban impactados y asombrados al adolescente. Issei guardó sus labios en su boca, desviando la mirada. Ninguno de los tres era creyente, pero tampoco es que pudiera ir revelando aquel supuesto secreto a todo el mundo.

—*¿Cómo que dios muerto? ¿De verdad existía ese dios? * —Preguntó Happy.

—A ver, durante aquella charla ya se explicó sobre la existencia de los dioses de las respectivas religiones y mitologías. Eso no es de sorprender. Obviamente las religiones abrahámicas tenían su propio dios.

—*Si, pero de ahí a revelar que ese tipo está muerto…*

—Bueno, eso sí.

—*Entonces, incluso los semidioses pueden morir, ¿eh? *

—Todo puede morir. No hay nadie verdaderamente inmortal.

—*Depende de en qué concepto usemos la palabra inmortal. *

—*Eso es cierto. *

—*Entonces el dios de cristianos, judíos y musulmanes está muerto… Si esto llegase a saberse…*

—*Provocaría un caos religioso como nunca antes. *

—Pero también lo haría si algún semidiós de otro panteón decidiera aparecer en la Tierra ante su público.

—*La sociedad nunca antes se ha enfrentado a algo así, al menos nuestra sociedad moderna. *

—*¿Una crisis sin precedentes? *

—*Por supuesto. *

—Si se demostrase que hay otros "dioses", las actuales religiones se irían al traste. Ya no tendrían a su único dios o dioses, como las abrahámicas o la hindú. Cada religión dice que sus dioses son los únicos, que el resto son falsos.

—*Bueno, en parte sería bueno ya que haría ver a la sociedad que los dioses no existen, son solo civilizaciones extraterrestres que se aprovecharon del hombre primitivo para conseguir cosas de él*

—*Tony, haz el favor de pensar un poco más. Algo así podría llegar a provocar guerras civiles. *

—*Exageras. *

—No lo creo.

—*¿Te pones de su parte? *

—Conozco a la especie humana y también a los extremistas religiosos, Estos se alzarían en armas contra quienes negasen la existencia de su dios y no dudo que iniciarían guerras contra los creyentes de otras religiones para eliminar a sus dioses falsos o paganos.

—*Creo que eso es ser un poco extremista. *

—No lo creo, al menos no en un asunto como este.

—*Coincido con él. *

—*Y yo. *

—*Vaya… Y luego me dicen a mi… Y cambiando de tema, Pepper, díselo. *

La mujer pareció alterarse un poco cuando Tony le pidió que le hablase sobre aquel tema. Issei observó curioso, pues era extraño ver a Pepper reaccionar de aquella manera.

—*No creo que sea…*

—*Oh venga. ¿Qué mejor momento? Como bien ha dicho, está sano y salvo y esto le vendrá bien para alejar los pensamientos de este tema tan morboso. *

— ¿Qué tema? ¿De qué quieres hablar Pepper?

—*Bueno… Es sobre trabajo. *

— ¿Cómo?

—*Ise, no sé si lo hayas olvidado, pero tienes un trabajo en la empresa, un departamento del cual encargarte, uno que has expandido hasta Fujikawa. Entiendo que no hayas estado muy activo por los sucesos del verano y tu recuperación, pero ahora ya no estás deprimido y ausente del mundo. Jovencito, debes volver a tus tareas y no ser sólo un superhéroe. *

No recordaba la última vez que fue sermoneado por Pepper y aunque no hubiera sido una reprimenda como tal, el muchacho así lo sentía. Su rostro se sonrojó por la vergüenza.

—Si… Tienes razón…

—*La sede de Fujikawa está a cinco minutos de Kuoh. Puedes ir allí y contactar con nosotros o hacerlo aquí. *

—Este mismo lunes a las nueve de la mañana hora japonesa. Avisaré a todos para hacer una videoconferencia. Será bueno verles a todos otra vez, y crear una mejor relación con los trabajadores de aquí.

—*Jóvenes como tú. *

—También hay mayores que yo, pero si, en su mayoría son de mi edad o poco más.

—*Bien, pues te dejamos. Nosotros tenemos que ver cómo va la construcción de la Torre. Hasta luego. *

Y ante las quejas de Pepper por no dejarle despedirse apropiadamente, Tony cortó la comunicación, haciendo reír a Issei. Dejó el teléfono en la mesilla que tenía junto a su cama, mirando a la ventana. Era un buen día y el sol ya estaba muy alto. Había dormido mucho, pero se sentía mejor. Lástima que sus heridas no curasen más rápido.

— [Si la hibridación de tu cuerpo fuera sólo de un diez por ciento, tus heridas se curarían mucho más rápido]

— ¿Y si lo fuera del cien por cien?

— [En cuestión de unos minutos no tendrías rastro alguno de esas heridas, claro que los golpes de Kokabiel no te hubieran dejado así ni de lejos]

— ¿Tanto así?

— [Si fueras un híbrido completo, tu biología sería semejante a la de un dios, o semidiós. incluso podréis sobrevivir en el espacio]

—No jodas.

— [Lo hago. Tendrías parte humana, por supuesto, pero tu parte dragontina te protegería de las cosas que el cuerpo humano no puede: temperaturas extremas y el vacío del espacio son los mejores ejemplos]

—Impresionante… —Entonces recordó algo, o más bien a alguien—. Oye, ¿crees que…?

Pero su teléfono comenzó a sonar. Molesto por haber interrumpido su charla con el dragón ocupa, Issei agarró el teléfono, dispuesto a rechazar la llamada, pero al ver el número decidió cogerla. La cara que apareció le era tan conocida como la de su familia o amigos. En verdad le veía a él más que a muchos otros.

—Ah, Fury, tiempo sin vernos —Saludó con sarcasmo.

—*Buen trabajo chico, buen trabajo. *

— ¿Les habéis interrogado ya?

—*No, aún no. En verdad quería hablar de otro tema, y supongo que sabes cuál es. *

—Pues… Llevo poco tiempo despierto y he sido bombardeado a preguntas por mi familia, así que no estoy para darle más vueltas a la cabeza.

—*Me refiero a la noticia que se ha extendido por todo el mundo: nuestra presencia en tu ciudad, así como tu actual condición física. *

—Ahhh… No sabía de eso. La verdad es que no he mirado las noticias. Quería descansar un poco. Supongo que ustedes se habrán ocupado de todo, ¿no?

—*Así es. Hemos contado que se intentó llevar a cabo un atentado terrorista en tu ciudad y que, con tu ayuda, logramos atrapar a los terroristas y, en un acto noble para evitar la muerte de varios rehenes, saliste de tu armadura, pero lograste derrotar a varios terroristas justo antes de nuestra llegada. *

— ¿Y puedo saber qué rehenes son esos?

—*Tus amigos demonios. *

— ¿Se han ofrecido?

—*No les ha quedado más remedio. Esta noticia es una fama que no desean porque pone en peligro su secreto. *

—Chantaje.

—*Cada uno puede verlo desde su punto de vista. Lo importante es que ya hay tapadera para el incidente con esos ángeles caídos y tus heridas.

—Ya veo. ¿Y algo sobre el hermano de Rias? Tenía entendido que iba a ir a la universidad.

—*Ningún grupo militar llegó a la ciudad. *

—Son demonios.

—*Pero aun así uno puede ver si son militares o no. Supongo que las dos herederas se pusieron en contacto para anular el envío de refuerzos, y ya de paso informar sobre nuestra actuación, así como la captura del líder terrorista y varios de sus subordinados. *

— ¿Qué hay de los cuerpos? Los sabuesos, Freed y Valper.

—*Nosotros no los tocamos. No sé si los demonios habrán hecho algo con ellos. *

—Genial. Bueno, esto no podría ser peor.

—*Yo no estaría tan seguro. *

Issei entrecerró los ojos.

—No me gusta ese tono…

—*Ha habido un incidente diplomático entre esas tres Facciones, un incidente que ha estado a punto de reiniciar una guerra. Es bastante probable que los líderes realicen una o varias conferencias para tratar este asunto y evitar nuevas escaladas de violencia. *

— ¿Y eso a mí qué?

—*Tú fuiste alguien esencial a la hora de evitar dicho incidente. Es más que probable que pidan tu presencia, e incluso la de S.H.I.E.L.D., para tratar todo este asunto. *

— ¿Y si es así?

—*Tendrás que avisarme. *

— ¿Piensa asistir a una posible conferencia sobrenatural?

—*Sólo he dicho que me avises, nada más. *

—Está bien, está bien.

Y la llamada finalizó. Rápidamente comenzó a buscar información sobre los eventos ocurridos la noche anterior. Tuvo que admitir que se sorprendió, pues la prensa local no dejaba de hablar de otra cosa, así como parte de los periódicos nacionales. Ya en la prensa internacional se comentaba, aunque en un segundo plano ya que la importancia y fama del hijo de Tony Stark como superhéroe era menor a la del progenitor por obvias razones. Pero, tal y como había dicho Fury, los periodistas habían entrevistado a los demonios estudiantes de la universidad.

—*Como Kaichou del Consejo Estudiantil, es mi deber mantener todo en orden. Puede que el curso haya terminado hace un par de días, pero el próximo comenzará el día uno del mes que viene, por lo que hay trabajo que hacer y lamentablemente no dispongo de tiempo durante el día por asuntos privados, así que me ocupo de ellos en la noche* —Explicaba Sona con aquel tono tan serio y sereno que la caracterizaba.

Sus siervos, que también estudiaban la misma carrera que ella y ocupaban algunos puestos del Consejo de Estudiantes, fueron igualmente entrevistados. Una vez hubieron finalizados estos también fueron entrevistadas las mujeres del grupo Gremory. Dado que el Caballo trabajaba en una pastelería y el travesti tenía pavor a la gente, sobre todo a extraños, ni siquiera estuvieron presentes según la versión oficial de la historia.

—*Soy su amiga y también estudiante de esta maravillosa universidad, así que no pude negarme cuando me pidió ayuda. Claro que ninguna podíamos imaginar que fuera a llevarse a cabo un acto tan horrible en nuestra amada universidad. Desde aquí agradezco al Sekiryuutei por su ayuda junto a S.H.I.E.L.D. para evitar que esos terroristas hubieran logrado su cometido. *

—Esas dos valen para actrices —Issei casi se cayó de la cama por la repentina presencia a su lado. Tom enarcó una ceja, sonriendo con burla—, y el resto no lo hace mal, lo admito.

— ¡Coño que susto! ¡Vas a conseguir que me dé un infarto! —Recriminó Issei con una mano en el pecho.

—Hermano, debes aprender a notar las presencias ajenas cuando estás tan concentrado en tus cosas. Si hubiera sido otro, podrías estar yendo al otro barrio.

— [Ahí tiene razón]

—Estoy ocupado. Si no os importa, voy a pasar de vuestra charla —Gruñó molesto.

—Encima de todo de que intentamos ayudarle… Que malagradecido, ¿verdad Ddraig?

— [Sin duda. Luego se quejará]

—Callaos ya.

Entonces tocó el turno de la rectora de la universidad.

—*Me alegra saber que S.H.I.E.L.D. y el Sekiryuutei están para ayudarnos a evitar problemas como este, deteniendo a criminales y terroristas, pero me disculpo por no haber podido ser de ayuda aun como rectora de esta universidad. *

— ¿Ya has hablado con tus padres? Ya sabes, sobre lo de anoche.

—Sí, ya lo he hecho.

— ¿Y les has mencionado la muerte de dios? O bueno, de ese en particular.

—… Sin querer, pero sí.

—Anda que...

—Un momento… ¿tú lo sabías?

—Puede que no estuviese presente hasta el final, pero oía y veía todo, incluyendo esas copias de Cerbero. Si he de serte sincero, me imaginaba un perro tamaño Hércules, la peli de Disney. A ver, era grande, pero no tanto.

—Era más grande que yo. Por lo menos dos o tres veces más grande.

—Pues eso, no es para tanto.

—Tenías tres cabezas…, y escupía fuego…

—Supuestamente tú también puedes, ¿no? Por todo eso de la hibridación.

—No, no puedo. La hibridación no ha avanzado lo suficiente como para que me ponga a escupir fuego como el personaje ese. Hum, no recuerdo el nombre. Bueno, da igual.

— ¿Entonces aún no le han interrogado? Mira que han tenido horas. Y estoy seguro de que en esos aviones de S.H.I.E.L.D. no habrán tardado tanto en llevarlos a donde los hayan llevado.

—Fury ya me avisará cuando tenga algo, por más mínimo que sea.

—Bien, bien. ¿Y qué hacemos ahora? Toda la prensa nacional e internacional está ahí fuera, esperándote.

Issei se levantó de la cama, guardando el móvil en sus pantalones.

—Iré a ver cómo está Irina.

—De acuerdo. Yo me daré una vuelta por el patio.

—Bien. Por cierto, ¿dónde has estado?

—¿Bromeas? Fui secuestrado poco antes de que comenzara el show y he pasado toda la noche aquí. Quería darme una buena ducha y comer algo.

—… Ah...

—Ah mi trasero. Venga, tira antes de que me enfade. Fu, fu.

Divertido por el gesto de manos que hizo Tom para echarle, Issei abandonó su cuarto, yendo directamente hacia donde estaba Irina. Entonces se detuvo de pronto. ¿Dónde estaba Irina?

—Piso de abajo, habitación ciento dos, justo debajo de la tuya —Indicó Tom mientras se marchaba en dirección contraria.

—Gracias.

— ¿Qué harías sin mí?

Siguiendo las indicaciones del artista, Issei llegó a la habitación de su amiga de la infancia. Dando dos toques a la puerta, ingresó en la habitación. Irina estaba tumbada en la cama, con la manta tapando su cuerpo. Le habían arreglado el cabello, dejándoselo corto, pero más agradable a la vista. Xenovia estaba despierta, pero con grandes bolsas negras bajo los ojos. Se había quedado despierta toda la noche. Aún llevaba su atuendo de batalla.

— ¿Cómo está?

Xenovia levantó su mirada de su compañera para clavarla en el japonés.

—No ha despertado. No está en coma, pero los médicos dicen que es posible que esté en este estado un par de días.

—Ya veo.

Se hizo el silencio mientras ambos observaban a aquella mujer que antes era tan alegre y positiva.

—No tardarán en venir a por nosotras —Issei cambió su mirada de su amiga de la infancia a su compañera exorcista—. Cuando llegamos avisé a la sede. Sobre primeras horas de la tarde deberían de llegar para llevarnos de vuelta a Roma. Allí seguirán atendiéndola.

—Entiendo.

—Me vendría bien que nos devolvierais las espadas.

—Están en el maletero. Mientras yo atiendo a la prensa Tom os las puede dar.

—Bien.

Ninguno de los dos dijo nada más. El silencio de la sala era interrumpido únicamente por el sonido de las máquinas médicas, incluyendo la que tomaba el pulso de la paciente. A pesar de ser su amiga de la infancia de hace poco más de diez años, Issei no pudo evitar sentirse fatal por su actual estado. Verla ahí le daba mucho coraje.

—No debí haberla dejado…, aun sabiendo que eso significaría que nos hubiesen atrapado a las dos —Dijo Xenovia de pronto—. Hace cinco años que nos conocimos. Hemos trabajado muchas veces juntas, hemos vivido muchas cosas…, somos amigas…, y se supone que los amigos no abandonan nunca, jamás…, bajo ninguna circunstancia…

—Ella dio prioridad a vuestra misión. Fue su decisión.

—Y yo no decidí ayudarla… ¿Cómo puedo llamarme su amiga?

Xenovia se mordió con fuerza el labio y las lágrimas amenazaron con escapar de sus ojos, pero se las limpió con brusquedad, dejando en claro que no lloraría, pero Issei no pudo saber si era por su presencia o por ella misma. Entonces alguien tocó la puerta y un hombre de mediana edad vestido de negro con el típico alzacuellos blanco. Xenovia se puso en pie.

—Exorcista Quarta.

—Padre Rossi.

Los dos inclinaron levemente la cabeza.

—Y usted debe ser el Dragón Rojo, Issei Hyoudou-Stark. Un honor conocerle.

—Igualmente.

Esta vez ambos se estrecharon las manos. Entonces el cura clavó su mirada en Irina, mostrando un rostro de pura angustia al comprobar su estado.

—Tenemos que llevarla de vuelta a casa.

— ¿Roma? —Preguntó Xenovia.

—No, Londres. Sus padres quieren que sea tratada allí.

—Bien. ¿Y los fragmentos?

—Una vez dejemos a Irina en su casa, las llevaremos al Vaticano. Los altos mandos quieren reunirse para tratar ese asunto.

—Entiendo.

Xenovia miró a Issei, quien asintió. Sacó su teléfono para explicarle la situación a Tom. Unos minutos después el japonés se encontraba frente a la prensa para hablarles sobre el asunto de la noche pasada, siguiendo al pie de la letra el guion que S.H.I.E.L.D. había hecho oficial, así como los demonios.

De reojo observó cómo Tom guiaba al dúo eclesiástico a donde estaba aparcado su coche mientras otro llevaba a la inconsciente Irina hasta una especie de ambulancia. La ingresó con cuidado y poco después el padre Rossi y Xenovia se subían también, espadas en mano. La exorcista se despidió con un leve gesto de cabeza, cerrando la puerta tras de sí. La entrevista se alargó más de lo que esperaba, sobre todo cuando no supo encontrar respuesta para el motivo de que nadie pudiese escuchar los sonidos propios de la batalla. Vale que la universidad, sobre todo la zona de guerra, estuviera lejos de la ciudad como tal y que fuera de madrugada, pero de ahí a no escucharse ni un disparo…

Todo aquel domingo Issei lo pasó en el hospital hasta que en la tarde le dieron el alta, por lo que volvió a su casa.

XXXXX

Martes veintinueve de marzo, ocho de la mañana, Issei se había levantado para ir a Fujikawa y así presentar a los nuevos empleados a sus compañeros de Los Ángeles, pues por la diferencia horaria y de día, en Estados Unidos estaban a poco de finalizar su lunes. Le quedaba aún media hora para ir cuando Fury se puso en contacto con él. Miró hacia donde estaba la habitación de Tom, quien aún dormitaba luego de dormir poco el domingo por estar vigilándole en el hospital.

—Hola Fury, ¿algo interesante?

—*Ya hemos entrevistado a nuestro amigo en común. *

— ¿Y ha dicho algo?

—*Mucho más que sus dos subordinadas. Es más, ha revelado todo con gusto. *

—Se nota que no tiene miedo a las consecuencias.

—*Yo diría que más bien espera que haya graves consecuencias por su confesión. *

La ventana con la cara de Fury se minimizó, mostrando el vídeo del interrogatorio de Kokabiel. Al contrario que Raynare en su momento, el ángel caído se encontraba bastante cómodo y para nada molesto con la situación. Al igual que hizo con la mujer, Fury ingresó con una carpeta en mano, se sentó frente a Kokabiel y ojeó los papeles que había dentro de dicha carpeta ante la mirada tranquila del Cadre.

—*Kokabiel, uno de los líderes sobrevivientes que le quedan a Grígori, El Ángel de las Estrellas, el cuarto de los veinte Vigilantes, los líderes de los doscientos ángeles caídos originales. Actualmente eres un Cadre si no me equivoco. *

—*Todo correcto. Bien investigado. *

—*También tengo entendido que perdisteis a muchos de vuestros hermanos en la guerra, a pesar de engrosar vuestras filas con los nuevos caídos procedentes de tus hermanos celestiales y con vuestros descendientes con los humanos, los nephilim. *

—*Todo correcto. *

—*Fuisteis los primeros en retiraros de la guerra ya que vuestro número decreció demasiado, al punto de estar en peligro de extinción. *

—*Así es. *

Fury cerró la carpeta, apoyando sus codos en la mesa, entrelazando sus dedos.

—*Y sin embargo tú y tus subordinados deseáis reiniciar dicha guerra a expensas de vuestra extinción total. ¿Me equivoco? *

—*Para nada. *

—*¿Puedo preguntar el motivo? *

—*¿Acaso no es obvio? La decisión de mis hermanos de retirarnos nos hizo quedar como los perdedores de esa guerra. Es una vergüenza. Es nuestro destino alzarnos sobre ángeles y demonios y ser la especie superior. *

—*¿Aunque eso os pueda llevar a la derrota y la extinción? *

—*Pero lo haríamos como se debe, luchando, no por el paso natural del tiempo. *

—*Una decisión un tanto extremista. *

—*A veces es necesario hacer las cosas de ese modo si uno quiere lograr su objetivo. *

—*Aunque te lleves a medio mundo por delante. *

—*Es lo que hay. A eso se le llama daños colaterales. Siempre los ha habido y siempre los habrá. *

—*Entonces tu plan era atacar a las herederas, las hermanas de dos de los máximos líderes de los demonios, con espadas pertenecientes a la Iglesia Cristiana, de modo que las tres Facciones queden involucradas. No es un mal plan, aunque hay otras maneras. *

—*Es que me gustó mucho como se inició la Primera Guerra Mundial. Las potencias europeas ya estaban en tensión y sólo hizo falta ese atentado para dar inicio a la guerra. Es la mejor opción para reiniciar la nuestra. *

—*Pero ahora no vas a poder llevarla a cabo. Te han detenido, han eliminado a tu grupo. Esa guerra no se reiniciará. *

—*¿Eso crees? Puede que mi acción directa no haya funcionado, pero va a tener repercusiones. Las probabilidades son mayores que hace dos días. Quizás no haya fracasado. *

Fury asintió, volviendo a abrir la carpeta.

—*¿Quieres hablarnos sobre Valper Galilei y Freed Sellzen? *

—*Ahhh, esos dos… Fueron más útiles de lo que pensé en un principio a pesar de ser humanos. *

—*Un comentario para nada racista. *

—*Bueno, nada en comparación a los que decís vosotros, ¿o me equivoco? Como decía, fueron remarcables, o al menos Valper. Tenía una mente privilegiada y Freed no era mal guerrero, pero se confió demasiado. *

—*¿Qué era exactamente lo que quería el señor Galilei? *

—*No podía portar espadas sagradas, por lo que creó un modo de poder hacer que cualquiera las porte. Ellas eligen a sus portadores, pero posiblemente ese ya no sea el caso con lo que descubrió. *

—*No te tenía por alguien interesado en esas cosas. *

—*Hasta yo tengo que admitir que fue algo interesante de ver. Y fue lo suficientemente inteligente como para descubrir que Dios, mi viejo está muerto. *

—*Sin duda parecía un tipo listo. ¿Y qué relación tenía con el siervo de Rias Gremory? *

—*Hum, no pareces afectado por la revelación. Je, en serio, esta noticia os hubiera dejado como a esa exorcista no mucho tiempo atrás* —Comentó con burla, pero siguió con un tono amable y calmado—. *Al parecer fue uno de sus sujetos de prueba cuando aún estaba en la Iglesia, antes de que descubrieran su proyecto y le expulsaran. Fue el único sobreviviente. Al igual que todos los niños a su cargo, ninguno podía portar una espada sagrada, por lo que fueron eliminados una vez cumplieron con su propósito. ¿Cuál era? La verdad es que no presté atención a esa parte. Pero lo importante es que gracias a él no solo pudo fusionar los cuatro fragmentos en uno, de modo que Excalibur pueda volver a ser lo que una vez fue, sino que también logró que alguien, en este caso un demonio reencarnado, fusione el poder demoníaco y el poder sagrado. Nunca antes se había visto algo así. Eran poderes incompatibles. *

—*Te refieres a la espada blanquinegra. *

—*Esa misma. Un poder que superó el de esa Excalibur… No es nada que subestimar. Eso es un verdadero milagro. Debería probar si es capaz de medirse contra las grandes espadas sagradas. *

—*¿Y qué me puedes decir del señor Sellzen? *

—*Que era un genio en el ámbito guerrero. Le gustaba matar, y le daba igual quien fuera su víctima. Por ese motivo le expulsaron también. Pude encontrarle por suerte y le ofrecí trabajar para mí. Él accedió cuando le conté parte de mi plan. Parecía más que encantado con una guerra. Lástima que también fuera un idiota. *

—*Entiendo. ¿Trabajaba con alguien más? *

—*No. Toda esta operación fue idea mía. Tratar con alguien más la hubiera puesto en peligro desde un principio. *

—*Ya veo. ¿Y qué puede decirnos del Blanco? *

—*Ahhh, él. La verdad es que creo que sería justo que supieran todo lo que ´se de él, o al menos que su némesis lo sepa. No es justo jugar con esa desventaja. Pero sólo se lo diré a él, en privado. Estoy más que seguro que os lo dirá todo después, pero quiero darme el gusto. *

—*Se lo diré. Gracias por tu cooperación. *

—*Gracias a usted por esta charla* —Agradeció complacido mientras observaba a Fury levantarse—. *Ah, ¿podría comentarle algo al joven Sekiryuutei? *

—*Usted dirá. *

—*Dígale, a menos que le muestre esta grabación, en cuyo caso lo haré yo mismo, que fue una buena pelea y me sorprendió. No me esperaba esas contramedidas. Pero debería seguir haciéndose más fuerte, explotar aún más la Boosted Gear. Yo le subestimé un poco y no fui con todo, por eso fui derrotado, pero no siempre podrá contar con aquel o aquella que le ha dado la ventaja para derrotarme. Espero que la próxima vez que nos veamos, si por supuesto hay otra, sea tan entretenida como esta. *

—*Se lo haré saber. *

—*Gracias. *

Y el vídeo finalizó con el abandono de Fury de la sala y la sonrisa complacida de Kokabiel.

—Lo ha soltado todo, sí.

—*¿Qué piensas de su oferta? *

—Todo lo que pueda decirme sobre el portador actual de Albion me será de ayuda. ¿Está seguro de que no hay peligro?

—*No puede hacer uso de sus poderes, y le hemos puesto la seguridad necesaria para incluso domar al Capitán América. *

—Bueno, yo no sé si fiarme de los datos de los años cuarenta que hay sobre él, pero me fio. ¿Alguna fecha para ir?

—*Si quieres podemos recogerte hoy mismo. *

—Sería más fácil darme la ubicación. No creo que lo tengáis en el Triskelion.

—*No los tenemos aquí, ciertamente. Ven a Washington y nosotros te llevaremos desde aquí. *

— ¿Ni siquiera yo puedo conocer dónde tienen la cárcel para tipos como él? —Preguntó asombrado por aquello.

Se supone que era un fututo Vengador… ¿y no tenía acceso a información como esa? Era sorprendente. Incluso el propio equipo tenía restricciones.

—*Me temo que no. *

—Pues vaya.

—*¿Y bien? *

—Pues ahora mismo ando un poquito ocupado, pero iré en cuanto pueda.

Fury asintió y cortó la comunicación.

—… Estoy harto de que me corten siempre. ¡La próxima vez seré yo el que les corte en la cara!

— [¿En serio crees que Kokabiel te dará información útil sobre el Blanco?]

—No lo sé, pero si ha dado toda esta información de buena gana, ¿por qué ocultar lo que sabe sobre el Blanco?]

— [Quizás sea una estrategia o una trampa]

—Una trampa… No, no lo creo.

— [Pues entonces ve. Termina lo que estés haciendo y ve]

—Lo haré.

Revisó el teléfono, comprobando que aún le quedaba tiempo para ir tranquilo a la sede de Fujikawa. La verdad es que ciertamente ya no estaba tan al tanto de los asuntos referentes a su departamento como lo estaba antes, y eso no estaba bien. Actualmente eran las cinco de la tarde en Los Ángeles, por lo que sus compañeros debían estar aun trabajando. Se haría una teleconferencia para estar al tanto de los proyectos de ambos grupos. Dado que Issei había pedido que los empleados de su departamento en Fujikawa tuvieran un mínimo de nivel de inglés, no habría problemas a la hora de comunicarse. Lástima que ellos no tuvieran la capacidad multilenguaje que daba la Boosted Gear. La barrera del idioma desaparecería, una ventaja para todos.

—*¡Jefe! ¡Cuánto tiempo sin verle! ¡Me alegra ver tu careto otra vez! *

—Hassan, también me alegro de verte. Él es Hassan Salah, mi mano derecha. Él controla todo el departamento luego de mi —El susodicho saludó a todos los nuevos empleados del departamento—. ¿Qué tal va todo?

—*Han sido meses duros, pero todo ha marchado a la perfección. Los plazos van bien y hemos almacenado las nuevas ideas, aunque las mejoras las hemos llevado a cabo aun sin tu revisión. *

—Si has dado el visto bueno, entonces es que todo está bien. Bueno, pues os presento a vuestros nuevos compañeros del otro lado del océano. Ellos pertenecen a la rama del país. Creo que Pepper os habrá informado de todo esto.

—*Por supuesto. La Presidenta nos lo explicó todo con lujo de detalles ya que tú no lo hiciste. *

—… Si… Como que os debo una disculpa apropiada.

—*Creo que una cena gratis y un día libre nos vendría bien. *

—...Lo hablaré con ella…

—*¡Perfecto! *

Luego de llevar a cabo las presentaciones adecuadas por ambas partes, Issei se puso al día con respecto a los proyectos del departamento. La verdad es que en los ocho meses que había estado ausente, más o menos, el departamento había avanzado de forma asombrosa: proyectos finalizados, mejoras considerables que abarataban precios y mejoraba las capacidades de los respectivos proyectos, nuevas ideas de gran interés, incluyendo algunas revolucionarias… Sin duda Hassan y Pepper lo habían hecho a la perfección mientras él estaba sumido en su depresión. Es casi como si no le necesitasen.

Al final se acordó llevar algunos de los nuevos proyectos a la rama japonesa para que los nuevos empleados se pusieran al día y, dado que no había prisa por las entregas, podrían adaptarse de manera adecuada y constante a la forma de trabajo. Pasó toda la mañana allí y parte de la tarde. Aún era de día cuando se despidió de todos, informó a Tom de su viaje y viajó hasta los Estados Unidos, más precisamente hasta la capital, donde se reuniría con Fury, o al menos los agentes de S.H.I.E.L.D. que le llevarían hasta donde estaba retenido Kokabiel.

XXXXX

Cuando Issei llegó al Triskelion, varios agentes le escoltaron dentro de un coche con cristales tintados luego de requisarle todo aparato tecnológico para que pudiera evitar seguir una ruta. Fury estaba con él y ambos se mantuvieron en silencio, cada uno sumido en sus propios pensamientos. Una vez llegaron al lugar designado bajaron del vehículo. Estaban en un garaje subterráneo, el cual era custodiado por numerosos guardias de la organización. Fury comenzó a andar e Issei le siguió, pero incluso a él le detuvieron antes de dejarles ingresar en el complejo.

La instalación en verdad parecía una cárcel, pues estaba llena de estrechos pasillos y numerosas puertas, algunas parecían ser de acero, y bien gruesas. Ni siquiera era capaz de escuchar nada de lo que sucedía adentro, si es que había alguien. La verdad es que ese lugar era bastante lamentable en plan de falta de alegría. Sin duda era una cárcel y en caso de no serla, le faltaba brillo.

Fury guio a Issei hasta una sala en específica. Hizo un gesto al guarda que custodiaba la puerta, el cual la abrió, mostrando que en el interior estaba Kokabiel leyendo un libro. Tenía el collar atado en su cuello, impidiéndole usar sus poderes, y unas gruesas esposas de metal en sus manos y piernas. Pero, a pesar de todo ello, no parecía molesto. Se le veía muy tranquilo y calmado. Levantó la mirada para mirarle, sonriendo complacido mientras cerraba su libro: El Código Da Vinci.

—Un gran libro, aunque muy inexacto. Pero no lo critico ya que creo que es solo eso, un libro escrito para contar una historia ficticia, no escrito con mala sangre. ¿Tú lo has leído?

—La verdad es que ese tipo de libros no suelen ser de mi agrado —Respondió Issei mientras la puerta tras de sí se cerraba, dejándole solo contra el ángel caído—. Tengo entendido que tienes información sobre el portador del Dragón Blanco, pero sólo me lo dirás a mí.

—Es así. La verdad es que quería volver a hablar contigo. Quedé muy satisfecho de nuestro encuentro, aunque ahora tengo claro que tenía que haber sido más agresivo. Me disculpo por no haber ido con todo.

—Yo lo agradezco. No creo que siguiera vivo si lo hubieses hecho.

—Es posible. Bueno, ¿qué es lo que quieres saber de él?

—La verdad es que me cuesta creer que me vayas a contar la verdad sobre él. ¿Por qué?

— ¿Por qué preguntas? Es sencillo: quiero una gran batalla entre vosotros dos, pues llegará tarde o temprano. Lo más justo en la batalla es saber lo máximo posible de tus contrincantes, para eso sirve el espionaje. En este caso yo lo hago con gusto, sin necesidad de sonsacarme nada.

— ¿Por qué lo haces? No podrás verlo.

—Tengo la esperanza de que sí. Además, nunca me gustó ese chico ni que Azazel lo trajera a Grígori —Expuso con molestia—. Alguien como él, que fue uno de nuestros principales enemigos durante la guerra…

— ¿Es un demonio o un ángel? —Preguntó sin ocultar su sorpresa.

—Un híbrido en verdad. Es hijo de un demonio y una humana…, y no cualquier demonio —Una sonrisa maligna sustituyó su rostro molesto—. Ese chico es Vali Lucifer, el bisnieto del verdadero Lucifer, también conocido como Satanás. Es el bisnieto del Diablo, aunque es el primero que no posee sangre pura.

Issei se quedó de piedra. Aquello sí que le había impactado, mucho más que el saber que el dios abrahámico estaba muerto. El némesis de Ddraig era el bisnieto del Diablo. Eso ya de por si colocaba sus capacidades por encima de las suyas propias. Kokabiel pareció satisfecho por la reacción de Issei para con la noticia que le acababa de revelar.

—Al fin veo en tu rostro sorpresa e incredulidad. Admito que este era uno de los motivos por los cuales quería contártelo. Si, muchacho, te enfrentas al bisnieto de Lucifer quien, para hacerlo más interesante, porta al Dragón Blanco Albion. Su simple existencia es ridícula, ¿verdad? Más aún que la de Sirzechs o Ajuka.

—Con que un híbrido demonio-humano…

— [Eso te permite explotar su debilidad para con su parte demoníaca. Además, dentro de su jerarquía y categoría, los Reyes Demonios originales, sobre todo Lucifer, eran muy poderosos, más que este cuervo que tienes frente a ti, aunque menos que un dios]

—Y es muy poderoso, te lo aseguro. Desde muy joven, siendo un niño de unos diez años, logró despertar su Sacred Gear, incluyendo el Balance Breaker. En cuanto a experiencia, la suya para con su Artefacto es ridículamente superior a la tuya. Tú eres muy bueno, Sekiryuutei, pero él lo es más. Tendrás que ingeniártelas mucho si no quieres que te mate.

— ¿Preocupado por mí?

—Prefiero que seas tú el que le mate. Odio a los demonios, y aún más a ese desgraciado de Lucifer. El pensar que uno de sus descendientes porte una Longinus es algo que me molesta. Me hubiera encantado matarle en cuanto Azazel lo recogió y trajo a Grígori, pero hacerlo hubiera sido un error por mi parte. No quiero morir matando a los de mi especie, y ese acto sin duda hubiera traído esa consecuencia. Ahora me temo que ya no puedo llevar a cabo ese deseo.

— ¿Y esperas que yo lo haga? No tengo intención de iniciar un combate a muerte por culpa de estos dos —Expuso mientras señalaba su mano izquierda—. Que ellos hayan deseado matarse mutuamente durante milenios o millones de años es su problema, pero yo no pienso seguir su estúpida tradición.

Kokabiel sonrió con diversión.

—La cuestión no es lo que tú quieras hacer, mi buen Sekiryuutei. Puede que tú seas capaz de evitar la tentación, pero Vali es un guerrero nato con un gran poder por partida doble. Él buscará que os enfrentéis de un modo u otro y en caso de negarte buscará motivación. Te puedes hacer una idea por ese rostro furioso que veo. Aprovecha esta valiosa información que te he brindado, muchacho —Issei se levantó de la mesa y caminó hacia la puerta—. Ah, se me olvidaba —Issei dejó su brazo elevado para dar un par de golpes a la puerta, mirando al caído de reojo—, tiene un pequeño grupito con el que le gusta irse de aventuras para buscar a gente fuerte para luchar: un descendiente de Sun Wukong, una nekomata que fue reencarnada y ahora es una rebelde, y dos humanos, ambos hijos de la familia Pendragón. Un grupo interesante, pero podrían ser un grano en el culo para ti

Issei dio los dos golpes a la puerta y esta se abrió, permitiéndole abandonar la sala ante la mirada satisfecha de Kokabiel. El Cadre sabía que no había podido reiniciar la guerra por un fallo de cálculo, pero la situación ya no podía retornar. Azazel y el resto de líderes intentarían tranquilizar las cosas, pero la tensión iría a más, sobre todo cuando el Hakuryuukou hiciera su movimiento. Pero ahora el Sekiryuutei tenía una información muy valiosa y esperaba que la usara adecuadamente. La guerra aún podía volver y el bisnieto de Lucifer podría morir.

Al final la situación no había salido tan mal.

XXXXX

Fury e Issei se encontraban nuevamente en el vehículo rumbo al Triskelion. El Director no había interrogado al joven superhéroe, pues este parecía estar pensando seriamente sobre lo que fuera que el Cadre le había dicho.

— [El bisnieto de Lucifer… Cágate lorito]

—"Jamás hubiera esperado algo como esto. ¿No se suponía que las Sacred Gears eran para los humanos? ¿Cómo es que la tiene un híbrido?"

— [No creo que Yahvé hubiera sido capaz de imaginar el sistema de reencarnación demoníaca]

—"Es posible. Aun así, su poder ya de por si es superior al mío, así como sus capacidades. La victoria es muy improbable."

— [Ya tenías un plan para inutilizarle. Ahora sabemos que es un demonio, y por mucho que tenga la sangre de Lucifer, sigue siendo parte demonio, por lo que tiene también sus debilidades. Además, la armadura ya tiene armas contra demonios]

—"¿Pero el poder de Albion no evitará eso?"

— [La armadura le protegerá de ataques que contengan poder o energía sagrada, pero si estas tocan su cuerpo nada podrá hacer. Es vulnerable bajo la armadura]

—"Como yo."

— [Si, pero sabes a lo que quiero llegar. Aprovecha sus debilidades, así como él aprovechará las tuyas]

—Entiendo.

— ¿Qué entiendes? —Preguntó Fury al final.

—Es sobre lo que Kokabiel me ha dicho.

—Soy todo oídos.

—Me ha revelado la información sobre quién es el portador del Dragón Blanco…

Ante la atenta mirada de Fury, Issei le contó todo lo que Kokabiel le había dicho sobre Vali Lucifer. Al contrario que el propio Issei, Fury no pareció alterarse en ningún momento, lo cual le dejó sorprendido. ¿Qué tendrían que decirle para provocar un mínimo gesto en él de alteración o sorpresa?

—Entonces es superior a ti en todos los aspectos del combate.

—Eso parece. ¿Tienes que meter el dedo en la llaga?

—Soy realista. Si es superior a ti, entonces deberás ponerte a su nivel.

— ¿Cómo? No puedo ir más allá de mis capacidades humanas. Paso de ser entrenado como exorcista. Ellos poseen unos entrenamientos que sus organizaciones no comparten. Y no pienso acelerar la hibridación sólo por eso.

—Pues tendrás que encontrar una manera de recortar esa ventaja si quieres sobrevivir a una batalla contra él.

—Lo sé, créeme.

—En cuanto al resto de su grupo… Podemos buscar información sobre los Pendragón.

— ¿Usted también pensaba que nada tenían que ver con la leyenda?

—No sería el primer caso similar que me encuentro. ¿Te ocupas tú de los otros dos?

—Esa información no es una que pueda obtener sin pedir favores, y sinceramente prefiero no deber nada a nadie con quien no tenga confianza.

—Entiendo que eso excluye a los demonios.

—Sí, así es.

—Haremos lo que podamos, pero tú debes poner de tu parte.

—Entiendo.

Dado que aún era de día cuando Issei volvió al Triskelion, en vez de volver a Kuoh decidió ir a Malibú, visitar a su familia y ya de paso a sus compañeros de trabajo. El día martes apenas iniciaba a pesar de que, al otro lado del mar, en Japón, estaba por finalizar, o más bien ya era miércoles. Maravilloso y agotador cambio de hora, sobre todo por la línea internacional de cambio de fecha. Por eso mismo, porque el día iniciaba en Estados Unidos y acababa en Japón, era el mejor momento para visitar a sus compañeros de trabajo y estar un tiempo con ellos.

Desde su silla, aquella que había usado tantísimas veces, observó sonriente a todos sus compañeros entrar a su zona de trabajo, todos hablando tranquilamente, algunos cansados, otros quejándose de que era martes… Lo típico.

—No os recordaba tan quejicas.

— ¡Jefe! / ¡Ise!

—Yo también me alegro de veros.

Como si se tratase de un viejo amigo en vez de su superior, todos abrazaron al Stark con gran alegría. No habían podido verle desde que se fuera a Roma y ocurriera el desastre con la buena, adorable y amada Iris. Todos adoraban a aquella mujer y les dolió en el alma saber sobre su fallecimiento de aquella forma tan brutal. Pero ahora volvían a tener a su jefe y líder con ellos, aunque quizás fuera solo para unos días, pues dudaban que hubiera vuelto para quedarse en el país.

— ¿Y qué: vas a ponerte con tus propios proyectos o quieres verlos todos? —Interrogó divertido Hassan.

—Ayer sólo pude verlo de lejos. Quiero que me enseñéis todo lo que tenéis, todo todito.

— ¡Por supuesto! ¡Te vas a hinchar! Por cierto, ¿la señorita Potts sabe que estás aquí?

—Nadie sabe que estoy aquí. Quiero que sea una sorpresa, pero mejor para esta tarde. Primero quiero ponerme al tanto de los asuntos del departamento.

—Por supuesto jefe. Venga, todos a sus puestos. Vamos, con brío.

Tal y como indicó Issei, ni Pepper ni Happy supieron nada sobre la estancia de Issei en Industrias Stark, pero alguien si supo sobre eso, pero decidió esperar para ver cuál era el siguiente paso del joven ingeniero. La jornada laboral pasó en un visto y no visto para todos. Se notaba cómo volaba el tiempo como antes. Issei se lo pasó como un niño en Navidad: revisando todos los proyectos, los iniciados y los no iniciados. Podía ver tantos avances, tantas buenas ideas y mejoras, que sentía otra vez esa ansia por construir y diseñar, su alma de ingeniero. Además, el espíritu del departamento estadounidense era uno que le encantaba. No tenía queja del japonés luego de dos días, pero se notaba la diferencia en el modo de trabajo. No era malo, pero lo notaba demasiado tenso. Quizás es que estuvieran temerosos de perder el trabajo si se relajaban un poco. Tendría que comprobarlo.

Y de paso tenía que avisar a Tom y decirle que no volvería en un tiempo. Su amigo no puso inconveniente alguno. La verdad es que se sentía muy a gusto en Kuoh, y la inspiración no le abandonaba. Visitar aquella cultura le había sentado bien. Bueno, en verdad viajar le había sentado de fábula, sólo que no había tenido el tiempo para expresarlo en algunas obras, pero ahora si lo tenía, de sobra.

Cuando la jornada laboral, y luego de prometer que irían todos a cenar, y que Issei invitaría, terminó pidiendo a uno de sus compañeros, el que vivía más cerca, que le diera un aventón hasta la mansión Stark. No quería aparecer con la armadura, sino andando, como si fuera alguien corriente. Quería una sorpresa, ¿y qué mejor que hacerlo apareciendo por la puerta?

Cuando estuvo frente a la puerta principal de la mansión entró sin que J.A.R.V.I.S. avisara a nadie. Para su extrañeza todo estaba en total silencio. ¿Dónde estaban todos? Se suponía que para esa hora debían estar los tres ahí. Se cruzó de brazos, haciendo un puchero.

—La próxima vez recuerda que soy el asesor de la iniciativa y Fury me cuenta todo lo relacionado contigo.

Dándose una palmada en la cabeza, Issei volteó para mirar a su familia. Pepper, Tony y Happy estaban tras él, a su espalda.

—No me olvidaré, te lo aseguro.

Pepper fue la primera en avanzar para abrazarle, siendo seguido por Happy y finalmente Tony. A pesar de haberse visto las caras tantas veces por video llamadas, no era lo mismo que hacerlo cara a cara, de forma presencial. Todos necesitaban volver a sentir el abrazo y calor del otro, e Issei más que cualquiera de los presentes.

—Bien, bien, ya hemos sido suficientemente sentimentales —Dijo Tony apartándose.

—Eso tú, yo no —Sonrió Pepper sin dejar de abrazar al adolescente.

—Si sigues así no podremos celebrar la fiesta.

— ¿Una fiesta? —Interrogó Issei curioso.

—Tranquilo, Pepper no me ha permitido nada grande, sólo una pequeña fiesta para nosotros cuatro.

—Él quería hacerlo a lo grande, pero se lo he impedido.

—Muchas gracias —Agradeció con total sinceridad.

Sólo quería pasar tiempo con su familia. Lo último que necesitaba era una fiesta al estilo de Tony Stark.


No sé si lo dije ya, pero por si las moscas lo vuelvo a decir: los trajes de los exorcistas son parecidos a los de S.H.I.E.L.D., ceñidos, pegados al cuerpo, y de cuerpo entero. También recordar sobre los OCs (Pieza Torre excluida, ya me han enviado una).

¿He sido duro con Irina? Pues claro. Muy poco me pareció lo que le hicieron en la serie. ¿Sólo una paliza? Venga hombre, en circunstancias normales habría pasado algo muchísimo peor. ¿Qué pasará con las dos exorcistas? Se sabrá, pero aún no…, aún no… ¿Alguno esperaba que Kokabiel dijera todo eso? Seguro que no. Pensaba no poner su parte, pero me he dicho: venga, dale, será divertido. Y si, lo ha sido. Es un amante de la guerra y no le gusta perder…, pero… ¿acaso ha perdido del todo o ha sido una derrota a medias? Quieeeeen sabe. Muchas cosas no se explotaron, o lo hicieron poco, en las novelas, y aquí quiero intentar hacerlo, y una de ellas está relacionada con lo dicho por Kokabiel.

Ahora los comentarios:

Tenzalucard123

Ya has tenido tu respuesta jajaja.

Quizás no cuenten con él y aparezca, o cuenten y no aparezca, o cuenten y no aparezca o no cuente y no aparezca. Son cuatro posibilidades.

No tiene hogar fijo por el momento. Va donde gusta cuando gusta.

omega9028

Gracias. Costó un poco más de lo que esperaba. Vali, Vali… Bueno, ya hemos visto que está pensando contramedidas para enfrentarse a él, y más sabiendo quién y qué es. ¿En serio crees que se volvería demonio por gusto propio?

Goku SSJ DIOS SSJ3

Ya bastante por saco le han dado esos asuntos, pero como bien le dijo Tom, quiera o no ya está metido de lleno. No solo ellos, pero incluso Vali sabe que lo tendría difícil, sobre todo estando su némesis.

Ya está respondido.

Spoiler.

Eien no hiryu

Yo sinceramente no recuerdo el último review tuyo que leí…, si es que leí alguno ja, ja, ja. Creo recordar que ese fue el último capítulo antes de que me pusiera de lleno con esta historia. Sin duda han pasado muchas cosas, ¿eh?

¿En tres horas? Yo no de coña me leería todo eso en tres horas, más que nada porque no son cortos y son muchos ja, ja, ja. La cuarentena…, a ver si acaba pronto. Aquí vamos a comenzar con la desescalada, pero veremos.

Si fuera solo por Issei, la situación sería tensa no, lo siguiente, con los demonios, sobre todo. Pero es como dices, tiene dos voces de la razón. ¿Que Tom no muera? Eso, tú tiéntame a matarle.

No haré spoiler, excepto por mensaje privado, pero eso bajo tu total responsabilidad. ¿Y quién dice que Iris está en el cielo de los ángeles? No digo que esté en el infierno, pero ella no era creyente y en Marvel estaba otro lugar donde iban los muertos. Digamos que ella está en paz, pero no en el Cielo ni en el Infierno.

Puedes comentarme dichas ideas por mensaje privado. Siempre acepto ideas de la gente. Otra cosa es que luego me gusten o pueda usarlas y/o adaptarlas.

Explícame eso de Control Maestro, anda.

CCSakuraforever

Ya has podido ver cómo van las cosas y una pista sobre cómo irán. Rias es un demonio, y ya dijo en la novela (y aquí) que los demonios van tras lo que desean y no se dan por vencidos con facilidad. Pero no por ello jugará sucio o intentará obligarle.

Y sin más que decir, me despido.

¡Nos leemos!