Ni Marvel ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.
Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.
Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, posible lemon más o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.
—comentarios.
—"pensamientos".
—*hablando por teléfono, comunicador, etc. *
— (J.A.R.V.I.S.)
—+F.R.I.D.A.Y. +
— [Ddraig, Albion, etc.]
Esta historia ha sido creada por mi persona, mi amigo AtrixGrayZero, y con ayuda de su novia y mi amiga Criz Ravenwood, por tanto, la historia es de los tres, la idea base es la misma pero el contenido es sustancialmente distinto
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Capítulo 29:
CONFLICTOS — PARTE 06
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Issei sentía su cuerpo tenso luego de salir de aquel lugar. Se sentía fatal por lo hecho a Irina, a pesar de saber que estaba haciendo lo correcto. Paseó con tranquilidad por las calles de la capital inglesa, ignorando todas las miradas dirigidas a su persona. Al final acabó por llegar a la zona de la noria, el famoso Ojo de Londres. Entró en el Jubilee Gardens, un parque público dentro de South Bank. Allí se asomó para ver el rio. Al ser sábado todo el lugar estaba muy concurrido y la noticia de su estadía en la capital británica no hizo sino extenderse. Por suerte para él, los occidentales no distinguían muy bien los rostros de los occidentales, e Issei era alguien común y corriente. No era como Robert John Downey Jr., Chris Evans o Chris Hemsworth, aclamadas estrellas de cine y de los sueños húmedos de muchas…, y muchos. Aquello era una ventaja. Además, dudaba que tuviera clubs de fans maniáticos como los que tenía su padre, aunque fuera el Dragón Rojo.
—Disculpa, ¿nos podemos hacer una foto?
Vale, estaba totalmente equivocado. Sorprendido se encontró con un numeroso grupo de jóvenes de edades varias.
— ¡Os dije que era él!
—A mí me parecen todos iguales.
—Eso no suena racista para nada.
Una de las muchachas avisó a un transeúnte para que les echara una foto y así salir todo el grupo. Issei tenía cierta experiencia en situaciones como esa, por lo que solo tuvo que fingir una sonrisa y esperar a que se marcharan satisfechos. Aquella misma situación se repitió varias veces, impidiéndole relajarse y pensar como quería. De pronto su brazo izquierdo comenzó a quemarle al tiempo que sentía un insano deseo de matar, uno que no había experimentado desde…
—Dragón Blanco —Murmuró mientras buscaba con su mirada por todo el parque.
Al final logró dar con aquel que le hacía sentir así. Cruzado de brazos, con una sonrisa misteriosa, había un chico que aparentaba su edad o un poco mayor que él. Vali Lucifer, el actual Hakuryuukou, el tipo que se creía a sí mismo como un milagro, alguien cuya existencia superaba a cualquier otra en todo el cosmos. El susodicho avanzó hacia él con las manos en los bolsillos de su pantalón, con una sonrisa de pura satisfacción. Issei se cruzó de brazos, apoyándose en la barandilla. Vali se colocó a su lado, imitándole, pero él le miraba directamente, cosa que Issei no hacía.
—Nos volvemos a ver, Issei Hyoudou—Stark, el actual Sekiryuutei, el hijo del gran Tony Stark, Iron Man, el creador de la mayor arma humana desde la bomba atómica. En verdad es algo interesante.
—Bueno, la última vez que nos vimos llevabas tu armadura puesta, por lo que es la primera vez que te veo la cara, aunque en tu caso es totalmente distinto.
—Es tu desventaja por ser alguien tan importante —Señaló mirando a los transeúntes ir de un lado a otro—. El mundo humano es lo que tiene. Si eres una celebridad todos sabrán todo sobre ti.
—Casi todo, debo corregir. Pero yo no sé nada de ti, y eso es injusto. ¿Puedo saber al menos cómo te llamas? —Preguntó para comprobar cuánta información podía sacarle.
—Vali. Ese es mi nombre.
— ¿Vali sólo o tienes uno o varios apellidos?
—Por ahora conténtate con mi nombre.
No parecía que fuera a ser mucha.
— ¿Qué es lo que quieres? ¿Qué haces aquí?
—Quería verte.
—Lo siento, pero no bateo para ese lado.
Vali se rio ante el mal chiste de su supuesto némesis.
—Quería saber si vas a ir a la reunión que estar por comenzar.
— ¿No quieres decirme nada de ti y esperas que yo te responda? Venga hombre, o follamos todos o la puta al rio.
— ¿Qué significa ese refrán? Nunca lo he oído.
—Se usa para indicar que uno no está dispuesto a seguir colaborando en una actividad, a no ser que haya un reparto más equitativo, o al menos más beneficioso para el hablante, de los beneficios.
—Entiendo. Entonces me parece que no vamos a obtener respuestas…, al menos de forma pacífica.
Sus palabras era una clara invitación a comenzar un combate allí mismo, pero al no ver indicios de que el portador del Rojo fuera a aceptar esa invitación, Vali suspiró aburrido y decepcionado.
—Una lástima.
—Pensaba que no te importaría comenzar una lucha incluso en un sitio lleno de gente inocente.
— ¿Me crees tan desalmado? Me gusta pelear, saber en qué puesto de la escala de poder estoy y seguir avanzando hasta llegar a la cima, pero no está en mi interés ni en mi código involucrar a personas como estas en mis luchas.
—Ohhh, estoy sorprendido.
—Otra cosa es que sean daños colaterales. Eso no puede evitarse.
—Creo que me había emocionado demasiado —Bufó molesto con el descendiente de Lucifer.
Vali dejó de mirar a Issei para fijarse en aquellos londinenses: todos distintos unos de otros, cada uno con sus propios objetivos, sus propios pensamientos, sus propias metas. Seguramente todos serían ignorantes del gran mundo que les rodeada. Era más que probable que lo más increíble que hubieran visto sus ojos era a un multimillonario con una armadura o a dos seres gigantes y muy fuertes dándose de hostias en el barrio de Harlem.
—Me dan lástima.
Issei enarcó una ceja, girando levemente su cuello para poder mirar mejor de reojo al portador del némesis de Ddraig.
— ¿A qué te refieres?
— ¿Acaso no es obvio? Dicen que la ignorancia es la clave de la felicidad, pero yo no lo veo así. Son unos ignorantes, ignorantes del mundo que les rodean. La gran mayoría cree que no hay vida fuera de este diminuto planeta, y menos aún vida inteligente. Se creen el centro del universo. Es penoso. ¿Y qué crees que ocurriría si se les revelase la verdad, si les quitaran la venda que cubre sus ignorantes ojos? Guerra, sin duda.
— ¿Acaso no eres de los que se excitan con esa idea?
— ¿Una guerra contra la Humanidad? Pocos son los humanos que me llaman la atención. El resto no sería más que una hormiga frente a mi pie. No merecen la pena.
—Deberías tener cuidado con ese razonamiento. Podrías llevarte una sorpresa.
—No lo creo. Al contrario que muchas otras especies del Cosmos, los humanos están subdesarrollados. Aún consumen combustibles fósiles, no dejan de destrozar su medio ambiente, sin sus satélites toda su civilización se iría por el sumidero, y sólo han pisado su luna unas pocas veces, no han ido más allá. ¿De qué tengo que preocuparme? Tú y tu padre sois la mejor prueba de que con un poco de tecnología superior sus armas son totalmente inútiles, y dudo mucho que se atrevan a usar las nucleares.
Ahí no pudo discrepar demasiado. Ciertamente se necesitaba algo muy gordo para dañar la armadura de Iron Man, la cual es capaz de sobrevivir al impacto de un disparo de un tanque, pero incluso esa tecnología podía ser dañada o destruida. Y ciertamente dudaba que se usara armamento nuclear a menos que no hubiera otra salida. Pero para algo estaba la iniciativa, ¿no? A menos que S.H.I.E.L.D. buscara otra alternativa ante la arriesgada idea de ese grupo de personas con grandes capacidades.
—Hablas de los humanos como si fueran distintos de otros.
— ¿Y acaso no es así?
—Por lo que he visto y por lo que sé, la Humanidad no es distinta de otras especies inteligentes, incluyendo a ángeles y demonios. No puedo decir nada de otras especies, pues no me he topado con ellas.
— ¿Acaso los demonios y ángeles destruyen sus respectivos ecosistemas?
—Tienen la magia para usarla como combustible para su tecnología, y eso es una ventaja, pero conozco a no humanos que son socios de empresas contaminantes, como las que trabajan el petróleo o el carbón. Es más, he llegado a descubrir que el descenso del precio del carbón del siglo XIX que provocó la desaparición del motor solar de Augustin Mouchot, o el descubrimiento del petróleo como combustible al tiempo que Frank Shuman creaba su generador de vapor solar, el cual acabó en nada, fueron tan casuales que de casuales tienen nada. Adivina quiénes provocaron eso: las energías limpias y renovables de la naturaleza opacadas por los combustibles fósiles.
—Debo admitir que eso es notable, llegar tan lejos solo para intentar demostrar que el ser humano no es el único responsable de la destrucción del planeta.
—Parece que te importe mucho lo que le pase a la Tierra.
—Para nada, me importa más bien poco.
— ¿Y por qué tanto afán con eso?
—Me resulta divertido. Además, tu excusa me divierte mucho, el modo en que intentas defender a lo indefendible.
Issei rodó los ojos.
—Solo digo que no te pongas por encima cuando eres igual. ¿Acaso no eres un adicto a la guerra? ¿En qué te hace eso mejor a uno cuya mentalidad sea similar, pero sea humano? Y obviamente no hablo de capacidades biológicas. Todos cometen barbaridades si poseen libre albedrío, es una regla universal. Os creéis superiores al resto. Una prueba más de que os parecéis a los humanos más de lo que creéis. Y ahora, si no te importa, yo me voy. Después de todo no voy a poder pensar con tranquilidad como me hubiera gustado.
Con un leve empujón de su propio cuerpo, Issei comenzó a caminar, alejándose de aquel tipo que le provocaba tantas molestias.
—Nos veremos pronto, portador del Rojo.
—Demasiado pronto para mi gusto.
Una vez estuvo fuera del parque, donde pocas personas pudieran verle, activó su armadura y abandonó la ciudad.
XXXXX
Eran las ocho menos cuarto de la tarde en Kuoh y los tres hombres de hierro se encontraban reunidos en la mansión junto a Tom. Al contrario que los otros tres, el artista no iba a aparecer por el lugar. Se quedaría en la casa, seguro, a salvo.
—Esto es injusto, una mierda —Murmuró Tom molesto, con los brazos cruzados—. ¿Por qué no podéis dejarme siquiera una armadura?
—Porque no hay ninguna de tu tamaño. Incluso Rhodey pudo morir por usar la Mark II sin estar adaptada a él —Explicó Tony sorprendiendo a su viejo amigo.
—Estarás de broma.
—Para nada.
— ¿Me dejaste usar algo que podría haberme matado?
—J.A.R.V.I.S. lo tenía todo controlado. En caso de que hubiera podido existir el más mínimo peligro no te habría dejado usarla.
— ¿Y qué hago si algo pasa y vienen a por mí? —Cuestionó el artista.
— ¿Acaso no sabes defensa personal?
— ¿Qué hiciste cuando Kokabiel?
—Yo… Me escondí en la habitación del pánico.
—No tenemos ninguna habitación del pánico.
— ¿Y entonces qué es esa habitación tras la puerta blindada?
—Una de seguridad.
—Lo mismo.
—No, no es lo mismo.
—A lo que estábamos: enciérrate ahí otra vez con una pistola, o una metralleta. Hay armas de fuego aquí.
—Lo sé…. No soporto esta situación…
—Te entiendo.
—Que vas a entender…
—A mí no me agrada estar rodeado de esos tipos, incluyendo al némesis de Ddraig, el cuál seguramente intentará matarme. ¿Sabes cuántas veces han estado nuestras vidas en peligro?
—Culpa vuestra por ser superhéroes, y un Coronel.
— ¿Te recuerdo lo de Afganistán?
—… Por ser tan importantes, y un Coronel.
—Dejemos esta conversación infructuosa.
—Coincido.
—Oye papá, ¿y tú armadura?
Rhodey tenía puesta su armadura de War Machine, pero Tony no. Es más, no la había visto en ningún lado.
—Ahí mismo —Señaló al centro de la plataforma del taller.
Entonces, ante la mirada sorprendida de Tom e Issei, dicha plataforma se abrió, mostrando la Mark VI.
— ¿Cuándo demonios instalaste eso?
—Desde el principio.
—Tom…
—A mí no me mires. No tenía ni la más mínima idea.
—Esto se debe a que, al contrario que yo, tú no necesitas esto para ponerte la armadura. Lo tuyo es una ventaja demasiado grande.
—Podrías usar nanotecnología.
—Aún es demasiado pronto. La nanotecnología no está lo suficientemente desarrollada como para poder crear un traje con ella. Necesitaré más tiempo.
— ¿Cuánto? —Curioseó Rhodey—. Tener un traje así sería una revolución única.
—Quizás… Ocho años, o diez.
— ¿Por qué tanto? Creaste la Mark II en unos meses.
—Es distinto. No se trata de simplemente usar nanotecnología. Si la uso necesitaré almacenar todo ese material en algún lado. Ya sabes lo complejas que son las Mark. Ahora imagina todo eso guardado en algo muy pequeño.
—Como el Big Bang.
—Sí, pero quitando la posibilidad de que explote en mil pedazos.
—Viéndolo así...
De pronto alguien ingresó en la casa. Se trataba de Nick Fury. El Director de S.H.I.E.L.D. caminó hasta el taller, ingresando en el mismo, observando atentamente a aquellos que le iban a acompañar a la reunión mientras se acercaba.
—Que puntual —Comentó Tony.
—Al contrario que algunos, ser puntual es algo que me gusta ser.
— ¿Entonces ya estamos todos? ¿Ya nos podemos ir?
—Tengo el vehículo preparado.
— ¿Nos vamos en un vehículo de S.H.I.E.L.D.? Yo no me subo. Quizás quiera drogarnos para vender mis armaduras y donar mi cuerpo a la ciencia luego de sacarme todo lo que considere útil.
Fury clavó su único ojo en Tony luego de la mala broma del susodicho. Su mirada de póker llegaba a incomodar a más de uno, e Issei estaba en tan selecto grupo. Fury desvió entonces su mirada a la armadura que había estado oculta hasta hacía relativamente poco, volviendo a mirar a Tony. Rodando los ojos, el Stark se puso su armadura. Mientras tanto Issei cogió una pequeña bolsa de contenido misterioso.
— ¿Nos vamos?
—Detrás de usted.
Todos salieron de la casa tras el Director, entrando en una furgoneta lo suficientemente grande como para que War Machine e Iron Man cupieran sin ningún tipo de incomodidad. Fury dio la orden y el conductor sacó la furgoneta de la mansión. Afuera muchos esperaban la aparición de Iron Man y el Sekiryuutei, incluso de War Machine, pero se decepcionaron al ver que se trataba de una furgoneta de S.H.I.E.L.D. Es más, no dudaron en apartarse al ver aquel símbolo. Aún recordaban las noticias sobre el incidente con los terroristas en la ciudad y cómo S.H.I.E.L.D. había colaborado con el Dragón Rojo para detenerles. Seguramente el motivo de tener a Iron Man y War Machine allí tenía que ver con ello.
La furgoneta atravesó toda la ciudad hasta llegar al campus universitario. Allí los tres pudieron ver a numerosos agentes de S.H.I.E.L.D. bloqueando todos los accesos a la universidad. Los ciudadanos no se acercaban y la policía de la ciudad les dejaba hacer. Seguramente Fury había movido los hilos para contactar con el gobierno de Japón. Fue entonces que Issei pudo observar a otra gente extraña que parecía vigilar también la zona. Al contrario que los agentes de S.H.I.E.L.D., todos aquellos extraños eran japoneses, o al menos orientales.
— ¿Quiénes son ellos?
—Son miembros de los Cinco Clanes y el Clan Abe —Respondió Fury.
— ¿Abe? ¿Cómo Abe no Seimei?
—No. Son un Clan de Domadores de Bestias.
—Me parece que nos estamos perdiendo algo —Comentó Rhodey con clara intención de que les contase.
—Estos seis Clanes han protegido a los habitantes del país desde hace muchos siglos. Actualmente funcionan como refuerzo para evitar que, en caso de haber algún conflicto, éste se extienda fuera del perímetro que es la universidad. El gobierno lo puso como exigencia a S.H.I.E.L.D. y el Consejo de Seguridad lo aprobó —Explicó Fury mirando de reojo a los exorcistas del camino
—Así que el gobierno japonés está informado sobre todo esto.
—No todo, al menos desde que hay una democracia y el gobierno cambia de personas cada poco tiempo.
— ¿Y por qué no me ayudaron cuando las muertes provocadas por los ángeles caídos?
—Su excusa es que hay asesinatos todos los días y resulta demasiado complicado diferenciar los que hacen los humanos de los que hacen los sobrenaturales, sobre todo cuando los segundos usan las técnicas humanas. Además, nada sabían de portadores de Sacred Gears y esta región estaba bajo la seguridad de los demonios. Para evitar tensar la situación decidieron dejarlo pasar y que se ocuparan ellas.
—A mí me huele a excusa barata —Gruñó Issei molesto
— ¿Y por qué Japón permite la presencia de demonios en sus territorios? —Volvió a preguntar Rhodey.
—En este país los humanos y sobrenaturales conviven desde hace siglos. Además, legalmente hablando, todos estos demonios son ciudadanos del país, o al menos cumplen con los requisitos para estar establecidos aquí. Piensa en ello como extranjeros que viven en el país de forma legal. Los Clanes japoneses son los nexos.
—Burocracia.
—El gobierno sabe lo peligroso que es que estos tres bandos se reúnan, aunque sea para pactar la paz, por lo que quiere seguridad, y con S.H.I.E.L.D. no les bastaba. Por eso su presencia aquí. Debo informar que la actual heredera del Clan Abe estuvo viviendo y estudiando en esta ciudad hasta finalizar la preparatoria. luego de eso se mudó.
—Eso explica el motivo por el cual no me he reunido con ella —Murmuró Issei.
Atravesaron la zona donde Issei batalló con Kokabiel, sus subordinados y las copias de Cerbero, sorprendiéndose al ver que todo estaba en perfecto estado, como si aquella batalla nunca se hubiera llevado a cabo.
—No parece que hubieras luchado hace una semana contra un grupo de ángeles caídos —Comentó Rhodey.
—A los japoneses se les conoce por arreglar los destrozos de forma rápida y eficaz. Un ejemplo son los arreglos y reconstrucciones posteriores al terremoto y tsunami —Explicó Issei orgulloso de sus compatriotas.
— ¿Y no tiene que ver nada con los demonios?
—No sabría decir. No sé quiénes han sido los que han trabajado en todo esto.
Al final el vehículo se detuvo frente a uno de los edificios de la universidad, el que más alejado estaba de las casas. Nada más bajar pudieron observar a numerosos seres en el cielo: ángeles, demonios y ángeles caídos, todos soldados, esperando a que sus superiores dieran la orden para atacar.
—Se nota la tensión.
—Estoy seguro que las Conferencias de los Aliados fueron menos tensas.
—Fury, ¿no había dicho que tenía agentes por aquí? Espero no sean solo los que nos hemos encontrado en la entrada.
—No. Esos no son todos. Tengo más agentes, pero obviamente no iba a ponerlos a todos aquí. Su misión es proteger a la población, no que ellos se maten. Vamos, casi es la hora.
Ante la mirada atenta de los soldados de los tres bandos, los cuatro humanos ingresaron al tiempo que el vehículo se alejaba del edificio. Rhodey y Tony avanzaron con las viseras de sus cascos levantadas. Atravesaron las puertas y se encontraron con Sona Sitri, quien les estaba esperando.
—Ya han llegado. Bastante puntuales. Seguidme, por favor. Todos están ya en la sala. Ustedes son los últimos.
Siguieron a la heredera a través del edificio. Subieron varias plantas hasta llegar a una sala. Aquella no era la misma en la cual Issei se había reunido varias veces con ellas, sobre todo porque ni el mismo edificio eran. Cuando se abrieron las puertas e ingresaron pudieron comprobar que ciertamente había varios líderes, un total de cuatro: Michael, Azazel, Serafall y Sirzechs. Michael era el máximo líder de los ángeles, así como Azazel de los ángeles caídos, y en cuanto a los dos demonios: Serafall era la Directora de Asuntos Externos y Sirzechs el de Asuntos Internos. Pero no solo estaban ellos. Detrás de cada respectivo bando había varios presentes: por parte de los demonios estaban las noblezas Sitri y Gremory al completo; por parte de los ángeles caídos estaba el Dragón Blanco; por parte de los ángeles estaba Xenovia y otro tipo que no conocía de nada.
—Ah, Tony, tiempo sin verte. ¿Cómo te va todo?
Azazel se levantó de su asiento, caminando hacia el magnate. Ambos se estrecharon las manos con una sonrisa.
—No me va mal.
—Esta vida de superhéroe te sienta bien.
—Ahora soy más famoso que antes, tengo mejor imagen pública y tengo más dinero. Sí, no me puedo quejar. ¿Y tú?
—Podría ir mejor. Como puedes ver, las acciones de mi estúpido hermano me ha traído algunos problemas —Bufó cansado al tiempo que hacía un leve gesto con la cabeza, señalando al resto.
—Si. Eso suele pasar.
— ¿Pero era necesaria la armadura?
—Teniendo en cuenta que todos vosotros podéis usar vuestras habilidades al momento y nosotros no, es normal ser precavido. Esta es una supuesta Conferencia pacífica, pero uno nunca sabe.
—Ahí tengo que darte la razón. Bueno, ¿comenzamos las presentaciones?
—Por favor.
Los otros tres líderes se levantaron de su asiento, acercándose a los humanos. Uno a uno se presentaron: demonios y ángel. Obviamente los humanos también se presentaron. Todos fueron bastante educados y eso aligeraba un poco el tenso ambiente que se respiraba en la sala. Obviamente también presentaron a sus guardaespaldas, aunque dichas presentaciones fueron más cortas dado que no había mucho tiempo que perder.
— ¿Procedemos? —Preguntó Fury, aunque más que una pregunta estaba apremiando para no perder más tiempo
Cada uno se sentó en su asiento a excepción de Rhodey, quien se quedó detrás de Fury, Issei y Tony.
—Bueno, empecemos esta reunión —Sirzechs fue el que tomó la palabra—. Como todos sabemos, estamos aquí para tratar el asunto de Kokabiel y cómo sus actos nos han llevado a un punto crítico.
—Antes de nada, quiero disculparme por los actos de Kokabiel —Dijo Azazel—. No sabía sobre sus actos ni a cuantos había involucrado.
—Gracias, pero no creo que esas disculpas sirvan de mucho —Señaló Serafall molesta por el intento de asesinato sobre su hermana Sona—. No solo cometió un acto de terrorismo e intento de asesinato, sino que reveló un tema que ha sorprendido a todos, salvo a aquellos que conocían sobre dicho hecho, entre los cuales no incluyo a ninguno de los Maous actuales.
—Agradezco que no hayas saltado sobre mi cuello, Serafall.
—Porque estamos en esta Conferencia, pero créeme cuando te digo que ganas no me faltan para matar a ese hijo de perra de Kokabiel por lo que intentó hacer.
Estaba claro que la hermana mayor de Sona no bromeaba, pero como una de las líderes de los demonios, debía ser profesional y no dejar que sus sentimientos nublaran su juicio.
—Lo importante es que tenemos a los que presenciaron y formaron parte de aquella batalla. Rias, Sona, ¿podéis informarnos sobre el incidente?
—Por supuesto.
Exponiendo cada punto de vista, pues no todos estuvieron en el mismo lugar ni presenciaron lo mismo, ambas herederas no obviaron ningún detalle, y eso incluía la lucha del Sekiryuutei, o al menos parte de ella.
—Buen trabajo.
—Gracias, Rías, Sona.
—Joven Sekiryuutei, ¿algo que mencionar? —Preguntó Sirzechs a Issei.
—Nada que no hayan dicho.
— ¿Tienes algo que aportar?
—Bueno, en verdad sí que tengo algo.
Issei sacó de su pequeña bolsa una tablet, la cual enchufó y colocó en el centro de la mesa. Al momento se extendió un pequeño holograma, una pantalla, o más bien cuatro, que no dejaban de girar lentamente alrededor del eje central. Todos observaron atentos. Entonces Issei comenzó a reproducir casi todas las grabaciones de las cámaras y audios de la armadura desde el momento en que se la puso ya dentro de la barrera creada por los Sitri. Todos se mantuvieron en total silencio, escuchando y viendo atentamente. Después de todo, una imagen valía más que mil palabras. Al finalizar Sirzechs asintió, satisfecho.
—Bien. No habéis obviado ni olvidado ningún detalle —Le dijo a Rias y Sona—. Lo mostrado por Issei Hyoudou-Stark así lo demuestra.
— ¿Cómo has grabado todo eso durante la batalla? —Curioseó Michael.
— ¿Acaso no es obvio? Su armadura posee cámaras de vídeo y audio. Deberías actualizarte un poco, hermano —Respondió Azazel divertido.
—Ahora bien, Azazel. Después de ver y escuchar todo esto, quiero oír la opinión del Gobernador General de los ángeles caídos.
Toda la atención se centró ahora en Azazel. El ángel se relajó en su asiento, casi como si todo aquel asunto no fuera tan importante como lo estaban intentando pintar.
—En relación con el incidente de hace unos días, Kokabiel, uno de los líderes de nuestra organización, guardó silencio y actuó de forma independiente. ¿Qué más queréis que os diga? Ya he pedido disculpas en nombre de Grígori.
—Y cuando te enteraste mandaste al Dragón Blanco.
—Exactamente. Queríamos capturarlo, traerlo a casa y castigarlo como es debido, pero aquí, nuestros buenos amigos de S.H.I.E.L.D., prefirieron llevárselo a dios sabe dónde.
—Está a buen recaudo —Dijo Fury.
—Me sorprende que podáis retenerlo…, o bueno, en verdad no me sorprende. Supongo que al menos es tratado con dignidad.
—Más de la que merece, opinarían muchos.
— ¿Puedo saber qué vais a hacer con él?
—Nada.
La seca respuesta de Fury sorprendió a los líderes sobrenaturales.
— ¿Nada? En ese caso entregádnoslo. Nosotros si haremos algo con él —Dijo Serafall con tono serio.
—Kokabiel está en una de nuestras cárceles y ahí tenemos pensado que pase mucho tiempo.
— ¿Debo recordarte que la longevidad de un humano no es la misma que la nuestra? —Le recordó Azazel—. Los demonios viven unos diez mil años. Hace tantos milenios vosotros apenas y comenzabais a cultivar y domesticar animales.
—Como he dicho, tenemos pensado mantenerlo vivo y encerrado, pero podemos entregároslo.
— ¿Un intercambio? ¿Y qué quiere S.H.I.E.L.D. de nosotros?
—Depende de los interesados en tenerle, así como a los otros ángeles caídos que capturamos: Raynare y Kalawarner.
—Creo que es más que obvio que nosotros, los demonios, y los ángeles caídos queremos a Kokabiel para que sea juzgado por sus actos, así como todos sus secuaces —Dijo Sirzechs cruzando sus manos.
—Como he dicho, esto es una negociación y por tanto las exigencias serían distintas dependiendo del interesado.
— ¿Qué nos pediríais? —Interrogó Azazel interesado en las palabras del Director de S.H.I.E.L.D.
—Tenemos entendido que has realizado una investigación sobre la extracción de las Sacred Gears. Nuestra exigencia para con los ángeles caídos sería toda la información sobre los Artefactos y una lista de todos los portadores que poseen una.
Azazel estuvo a punto de reírse. Las condiciones, las exigencias de S.H.I.E.L.D., eran muy altas. Aquel era el trabajo de toda su vida.
— ¿Y qué nos pediríais a nosotros? —Quiso saber Sirzechs.
A pesar de su tono amable, su rostro mostraba, para quien pudiera leerlo de forma adecuada, que esperaba una exigencia tan dura como la dicha al Gobernador General de Grígori.
—Reencarnados.
— ¿Perdón?
—Muchos reencarnados fueron en su origen humanos. Nos gustaría saber las condiciones en las cuales sufrieron esos cambios, sus condiciones, y en caso de que no sean satisfactorias, la retirada de su condición como reencarnados.
Serafall y Sirzechs se miraron de reojo. Sin duda aquella condición era tan dura como la que había expuesto para los ángeles caídos. Fury sabía muy bien a quién tenía entre sus manos, su gran importancia para ambos bandos, por lo que puso unas condiciones de intercambio que creía equivalentes. El Director clavó su mirada en Michael, pero el Arcángel no parecía interesado en tener a Kokabiel.
—Esas…, son unas demandas demasiado duras, Director Fury —Expuso Sirzechs.
—Teniendo en cuenta de quién estamos hablando, me parecen bastante justas.
— ¿Y puedo saber qué haríais vosotros con esa investigación? —Quiso saber Azazel.
—Eso es cosa nuestra. Pero ahora nos toca a nosotros saber qué pensáis hacer con Kokabiel si os lo entregamos.
—El tribunal de la organización marcial dictó su sentencia. Su castigo sería el eterno congelamiento en Cocito. No podría salir nunca más.
Fury cambió su mirada hacia los demonios.
—Un castigo similar. Sería encerrado en nuestra prisión más profunda y segura por el resto de su vida. No es un lugar agradable, debo admitir.
—Entiendo. Un castigo justo, a mi parecer. Ya que conocéis las exigencias de S.H.I.E.L.D. para entregar al criminal Kokabiel y sus subordinados que están en nuestro poder, podemos pasar al siguiente punto, pues estoy seguro que tendréis que discutirlas con vuestros iguales.
—Totalmente.
—Así es.
—Azazel, quiero preguntarte una cosa —El ángel caído observó al Maou Lucifer al entender que no se hablaría más de aquel asunto—. ¿Por qué has estado reuniendo propietarios de Sacred Gears en las últimas décadas? Al principio pensé que estabas reuniendo seres humanos para tratar de aumentar tu potencial de batalla. Incluso esperaba que se declarara otra guerra contra el Cielo, o contra nosotros, pero…
Fury observó de reojo a Issei, pero este se encogió de hombros. No tenía idea de ese acontecimiento.
—Sí, no importa cuánto tiempo haya pasado, no declaraste una guerra contra nosotros. Cuando me enteré de que tenías al Dragón Blanco…, estaba envuelto por una desconfianza fuerte —Siguió Michael.
—Es por el bien de la investigación de Sacred Gear —Se defendió el caído—. Si ése es el caso, ¿debo enviar una parte de los materiales de investigación? Incluso si la investigación que hice es revelada, no comenzaría una guerra. No tengo ningún interés en la guerra, estoy perfectamente satisfecho con el mundo en estos momentos. Le he pedido encarecidamente a mis subordinados: 'no interfieran con la política en el mundo humano'.
—Pero bien que eras inversor de mi empresa —Comentó Tony.
—Eso es distinto. Es una inversión.
—En una empresa armamentística.
—Me interesaba tu departamento de I+D+i. Pero, como decía, no tengo ninguna intención de intervenir en la religión, ni influir en el negocio de los demonios. ¡Maldita sea! ¿Mi confianza en las tres Facciones es la menor? —Los dos Maous y Michael asintieron—. Pensé que erais mejor que Dios o Lucifer de la primera generación, pero sois los mismos chicos problemáticos. Así que no os gusta que yo investigue a escondidas.
— ¿Qué estás tratando de hacer mediante la recopilación de Sacred Gears? Has estado recogiendo propietarios de Longinus —Los ojos de todos los presentes fueron directamente hacia Vali—. ¿Tienes la intención de matar a Dios, aunque Dios ya no existe?
—Es para prepararse. Además, no es el único dios que existe.
— ¿Prepararse? Eso es un discurso que incita a la intranquilidad, a pesar de que has rechazado la guerra —Dijo asombrado Michael.
—Ya lo dije, ¿no? No voy a entrar en una guerra contra vosotros. Asimismo, no se hace la guerra aquí. Sin embargo, los medios de defensa personal son necesarios. Más bien, ¿debería decir que sólo estamos preparándonos para un ataque de ustedes?
— ¿Entonces?
—La Brigada del Caos. Yo sólo confirmó el nombre de la organización, y se fundó hace poco, pero mi vicegobernador Shemhazai también ha tenido el ojo puesto en este grupo sospechoso que actúa desde antes de eso. Se dice que están reuniendo a miembros peligrosos de las tres grandes potencias. Algunos humanos que poseen Sacred Gear que han alcanzado el Balance-Breaker también parecen estar incluidos. También he confirmado una serie de poseedores de Longinus entre ellos.
— ¿Sabías tú algo de eso? —Le preguntó Fury a Issei en bajo tono.
—No tenía ni idea de nada.
—Habrá que investigar.
— ¿Su objetivo es? —Interrogó Serafall.
—La destrucción y el caos en nuestro mundo. Es así de sencillo No les gusta la paz de nuestro mundo. Son terroristas. Por otra parte, tienen mal carácter y son extremistas.
— ¿Tienes algo más de información sobre ese grupo? —Preguntó Fury.
—Nada más. Lo que he dicho es todo lo que sabemos, lo cual ya es mucho. Pero si aún estáis desconfiando de mi palabra respecto a la no guerra entre nosotros, entonces hagamos la paz. ¿No ésta era mi intención? ¿Y la de ángeles y demonios también?
—Sí, yo también planeaba proponer la paz al lado de los demonios y Grígori. Si seguimos como hasta ahora, nuestros respectivos bandos estarían en serios problemas. Como actual líder de los ángeles, estoy a favor de la paz —dijo Michael asombrado por las palabras de Azazel.
— ¡Ja! Me cuesta creer que estés diciendo estas cosas cuando tú sólo hablas de Dios, Dios, Dios.
—He perdido un montón de cosas. Sin embargo, no hay búsqueda de ayuda para las cosas que no están presentes en este tiempo. Es nuestro deber guiar a los humanos. Nosotros, los miembros de los Serafines, tenemos la misma opinión de que la cosa más importante es velar por los hijos de Dios a partir de ahora, y también los guiaremos.
—Hey, hey, con tu discurso de hace un momento, es posible que 'caigas' ¿sabes? Pero debes saber que el mundo ya no es como antes, cuando finalizó la guerra. Si bien es cierto que la religión abrahámica sigue siendo fuerte, ésta va cada vez a menos. Los humanos ya no nos necesitan como antes, a aquí tienes a los mejores ejemplos —Señaló a los cuatro humanos presentes.
—La religión no es más que una venda que nos impide avanzar —Murmuró Issei más para sí mismo que para ser escuchado por el resto.
—Puede que tengas razón, pero hemos descuidado nuestro deber por demasiado tiempo dado que ya no se pueden crear más ángeles sin nuestro Padre.
—Nosotros estamos igual —Dijo Serafall—. A pesar del sistema de reencarnación, el número de demonios puros ha disminuido demasiado, lo que nos ha obligado a mantener nuestras costumbres —La Maou torció el cuello para mirar a Rias y Sona, quienes fruncieron el ceño al entender el tema—. Además, el número de reencarnados es muy amplio al de demonios puros y, como bien ha dicho el señor Fury, la inmensa mayoría fueron humanos, por lo que tienen sus propias costumbres. Eso ha provocado un choque de culturas, lo cual ha generado problemas desde hace demasiado tiempo. Si iniciamos otra guerra, es más que probable que acabemos desapareciendo los tres bandos.
—Entonces todos estamos de acuerdo —Asintió Azazel satisfecho.
—Antes de continuar con este tema, me gustaría hablar sobre la muerte de vuestro creador —Interrumpió Fury—. Si bien he entendido, el dios abrahámico está muerto, ¿no?
—Exactamente. Dicho y confirmado.
—Durante vuestra guerra, junto a los Reyes Demonios originales y numerosos líderes de Grígori.
—Así es.
—Entiendo que esta información va a ser mostrada a todos los ciudadanos de los tres bandos.
Los líderes asintieron.
—Creo que sé por dónde vas. Ten cuidado, Nick. Nosotros no somos los humanos. No tenemos una religión. SOMOS parte de una religión. Y ya sabemos cómo suele acabar todo con ese tema.
—Lo tendré en mente.
—Pues, dado que no hay nada más que discutir, yo me retiro —Dijo Issei mientras se levantaba de la mesa.
—Te pediría que te quedes por aquí cerca. Es posible que pidamos tu presencia nuevamente —Le dijo Sirzechs.
—Sí, sí.
—Fury, quedas a cargo.
Tony y Rhodey se marcharon junto al adolescente, dejando al Director de S.H.I.E.L.D. solo ante los tres líderes.
—Vaya. No me sorprende que nos hayan dejado solos. Bueno, si quieres tú también puedes marcharte —Dijo Azazel a Fury haciendo un gesto de manos.
—No. Yo me quedaré aquí hasta que terminemos.
XXXXX
Los tres hombres de metal salieron de la sala, alejándose todo lo posible de la misma, accediendo a la terraza. Una vez allí pudieron ver que los soldados de las respectivas Facciones seguían en su sitio, apenas y se habían movido.
—Parece que hay varios agentes de S.H.I.E.L.D. por aquí —Dijo Tony mirando a varios lados con la visera del casco bajada—. Un tanto tenso todo esto.
—Según he entendido, estuvieron en guerra mucho tiempo y llevan siglos con un delicado alto el fuego. Con los eventos recientes, la guerra puede ser casi inevitable. Es de esperarse que la reunión haya transcurrido así. Es más, en mi experiencia, diría que ha sido muy tranquila —Expuso Rhodey.
— ¿Tú crees? Pero nos hemos enterado de cosas muy interesantes.
—La investigación de Azazel… Debo decir que nunca pensé que fuera un ángel caído. Su investigación me recuerda un poco a la teoría de la relatividad de Einstein.
— ¿A qué te refieres? —Curioseó Issei.
—Aquel descubrimiento fue revolucionario no sólo para la época, sino para la historia. Pero durante la Segunda Guerra Mundial, usaron esos cálculos para crear la bomba atómica.
—Ahhh. Vale, Creo que entiendo a qué te refieres.
Si Azazel lograba crear Sacred Gears artificiales operativos, prácticamente cualquiera podría usarlos. Seres ya de por sí poderosos podrían llegar a manipularlos para obtener poderes mayores. Supuestamente las Sacred Gears fueron creadas para que la Humanidad tuviera igualar las condiciones en batallas contra los no humanos, y lo más cercano a eso que habían creado los propios humanos fue al Capitán América. ¿Dónde estaría entonces la posibilidad de igualar la batalla?
—También estoy preocupado por ese grupo terrorista que ha mencionado —Continuó Rhodey.
— ¿La Brigada del Caos?
—Podría ser peligroso, ¿no?
—Azazel ha dicho que no están contento con su nuestro mundo. Yo entiendo que se refiere a las tres Facciones Abrahámicas, no la Tierra.
—Nuestro mundo no es que esté precisamente en paz, o al menos no en su totalidad. Pero, a pesar de ello, no podemos ignorar una posible amenaza como esa. Quizás si cumplen su objetivo de eliminar o diezmar a estos tres bandos, el próximo objetivo sea nuestro mundo.
—Ahí te doy toda la razón. ¿Quieres entonces unir fuerzas con ellos?
—Al menos no desecharía la idea de cierta colaboración hasta saber exactamente a qué nos enfrentamos.
La charla se alargó tanto tiempo como la que se llevaba a cabo en el interior de la sala. Los tres hombres de hierro analizaban todas las posibles consecuencias de lo que estaba ocurriendo allí dentro, tanto si las cosas salían bien como si salían mal, por no olvidar las peticiones que Fury había impuesto si los demonios o ángeles caídos deseaban tener la custodia de Kokabiel y los suyos. De pronto, mientras discutían de algo más trivial, el asunto de la nanotecnología, Rias Gremory hizo acto de presencia.
—Issei, señor Stark, Coronel Rhodes. Me han enviado a buscarles. Han terminado con los asuntos más importantes y me han pedido que les lleve de vuelta. Hay algo que quieren preguntarles.
—Claro. Ya nos estábamos aburriendo de esperar. Vamos ahora mismo.
Rias asintió y se marchó, dejando a los tres hombres solos.
—Es guapa y parece que le caes bien. ¿Será tu encanto o es cosa del dragón? —Preguntó Rhodey divertido.
—Yo creo que es cosa de Ddraig. Según dijo, los dragones tienen cierta facilidad para verse rodeados por el sexo del que guste su portador. Una especie de afrodisíaco. ¿O crees que este tipo consigue chicas guapas por su atractivo físico? Obvio que no.
—Yo pensaba que era gracias a tus enseñanzas de playboy.
—Eso puede ayudar, pero no hace milagros.
Un tic apareció en el ojo de Issei al escuchar a esos dos burlarse de él.
—Que os den, asaltacunas degenerados —Gruñó mientras se levantaba con obvia molestia.
— ¿Ves? Ahora se ha enfadado. No puedes decirle a alguien feo que puede ligar gracias a esa ayuda extra.
—Un buen toque de realidad siempre es necesario. Pero Ise no está interesado en ella.
— ¿Eso es cierto? ¿No lo estás? Vamos hombre, no es fea, nada de nada. Que sea demonio no tiene porqué…
—No… No es eso… —Interrumpió el adolescente deteniendo su andar—. Es solo que… Aún no estoy preparado… Aún no… —Finalizó con apenas un susurro.
Tony y Rhodey se miraron. No es que se hubieran pasado con la broma, sino que el recuerdo de Iris aún estaba muy presente en el joven superhéroe. Cada uno colocó una mano en un hombro, retomando el camino hasta la sala de la reunión.
XXXXX
Cuando ingresaron en dicha sala observaron que Rias ya estaba junto a su nobleza y que los líderes les esperaban. Tony e Issei volvieron a sentarse en sus respectivos asientos mientras Rhodey se quedaba atrás.
— ¿Nos hemos perdido algo interesante? —Preguntó Tony a Fury.
—Haber estado y te hubieras enterado.
— ¿No compartes información? Que malo, aunque propio de un espía.
—Lamentamos haber extendido la conversación tanto tiempo, pero queríamos sentar las bases para llevar a cabo, y a buen puerto, un posible tratado de paz —Explicó Michael—. No será sencillo y queremos evitar más tensiones.
— ¿Habéis hablado sobre Kokabiel?
—Me temo que no. Ese es un asunto que tendremos que discutir con nuestros semejantes más adelante.
— ¿Y para qué habéis pedido mi presencia?
—Porque es el momento de escuchar la opinión de personas ajenas a nosotros, los otros que parecen que pueden influir en el mundo. Iniciando con el invencible Dragón Blanco —Habló Azazel—. En primer lugar, Vali. ¿Qué es lo que quieres hacer en el mundo?
—Si puedo pelear con seres poderosos, entonces todo estará bien —Respondió sonriente.
—Eso puedes hacerlo mientras haya paz. Sería como un buen combate de boxeo. ¿Y tú, Sekiryuutei?
— ¿Qué tiene que ver mi opinión?
—Eres el portador del dragón Ddraig, uno de los seres más poderosos del Cosmos. Obviamente la decisión de los dos dragones es importante.
—Al contrario que él —Ambos portadores de dragones se miraron a los ojos—, yo prefiero la paz. No estoy interesado en buscar pelea. Mi deber es proteger a la gente, no ir buscando rivales.
—Es bueno oír eso —Asintió Michael satisfecho—. Que ambos dragones tomen un camino diferente al normal es algo bueno.
—Y no podemos olvidarnos de S.H.I.E.L.D., Iron Man y War Machine —Azazel extendió sus brazos hacia los mencionados—. ¿Queréis opinar?
—Somos una agencia de inteligencia y antiterrorismo que velamos por la seguridad en todo el planeta. Una guerra, incluso entre vosotros, podría tener consecuencias en nuestro planeta. Estamos a favor de la paz —Expuso Fury.
—Yo opino como ellos—Dijo Tony.
—Igual
Rhodey fue el último en exponer su pensar.
—Parece que estamos en la buena senda para conseguir la paz —Dijo satisfecho Sirzechs—. Como bien ha dicho Michael, será un camino duro y largo, pero beneficioso para todos nosotros.
De pronto algo pasó. Hubo una serie de explosiones por los alrededores de la universidad, incluyendo una tan poderosa que reventó los cristales. Instantáneamente Issei se envolvió en su armadura al tiempo que Tony cubría a Fury. Vali también se envolvió en su armadura mientras el resto o bien se ponían a cubierto o creaban escudos defensivos.
— ¿Qué ha pasado? —Preguntó un miembro de la nobleza de Rias.
—Parece ser estamos siendo atacados.
Rhodey salió volando por las reventadas ventanas. Afuera se estaba llevando a cabo una batalla campal. Las tropas traídas por las tres Facciones habían perdido muchos miembros por aquel ataque sorpresa, así como S.H.I.E.L.D. y los Clanes. Los que aún podían luchar enfrentaban a enemigos desconocidos. Era fácil reconocer aliados de enemigos ya que los atacantes no vestían ningún uniforme o vestimenta propia de una Facción o un Clan ni tenían logotipo alguno. Además, un aliado no te ataca.
—Parece que tenemos compañía —Dijo Rhodey mientras comenzaba a devolver el fuego.
Para su sorpresa, de entre todos los agentes vivos de S.H.I.E.L.D., había algunos que parecían poseer ciertas capacidades anormales. Sin duda Fury había elegido con cuidado a quienes estarían presentes como fuerza defensiva.
—Rias, Sona, dividíos y cubrid terreno —Ordenó Sirzechs.
—Por supuesto. Vamos.
Las dos noblezas abandonaron con cuidado la sala, sirviendo como nuevo apoyo para las fuerzas defensivas, War Machine y el Hakuryuukou.
—Xenovia, tú mantente aquí como refuerzo.
—A sus órdenes, mi señor.
Entonces la puerta de la sala fue reventada y varios tipos de alas de murciélago entraron, pero fueron abatidos por certeros disparos de Fury entre ceja y ceja.
—Buena puntería —Alabó Tony.
—Un ataque sorpresa —Murmuró el Director de S.H.I.E.L.D.
—A pesar de nuestras preparaciones, nos han dado bien —Comentó Azazel a cubierto mientras observaba el exterior, pues algún que otro ataque lograba superar las defensas e impactar en la sala—. Seguro que son esos tipos de la Brigada del Caos. Me parece que nos vendría bien algo más de apoyo en el frente. Ese tipo no lo hace mal, pero necesitará algo de ayuda. Vali, ve y muéstrate. Así quizás quién esté detrás hace algún movimiento que le haga mostrarse.
— ¿No sería más rápido eliminar a todos los terroristas de un solo ataque?
—Eso no, al menos no en un momento en el que nos hemos unido en paz. En el peor de los casos, tendríamos que hacerlo, pero si podemos evitar eliminar o dañar a nuestros aliados, sería muy beneficioso para nuestro futuro.
—Entendido.
Acto seguido Vali salió volando por una de las ventanas. Una vez en el exterior, pudo observar que los enemigos eran variados, al igual que los defensores: demonios y humanos, sobre todo.
—Bien. Algo de apoyo siempre viene bien —Dijo Rhodey a su lado.
— ¿Acaso no puedes con estos tipos tan débiles?
—Adelante, muéstrame cómo lo haces tú.
Debajo de su armadura Vali sonrió divertido. Mientras tanto, dentro de la sala, la conversación seguía un poco.
—Ise, vamos. Nosotros nos ocuparemos de taponar la entrada trasera.
—Eso ha sonado muy raro.
—Era la intención. ¿Fury?
—Adelante, nosotros mantendremos la posición.
—Perfecto.
—Pero intentad capturar a algunos.
—Se intentará.
Envueltos en sus respectivas armaduras, y ante la mirada de varios de los presentes, los dos Stark abandonaron la sala, cada uno tomando una posición distinta para localizar y suprimir la amenaza.
—+Detecto tres presencias subiendo con cuidado por las escaleras. +
Con cuidado Issei se asomó justo para recibir un impacto de ataque. Pudo evitarlo por muy poco, pero un par de segundos después unos tipos vestidos como magos de juegos de fantasía aparecieron corriendo.
— ¿Tienen varitas? ¿En serio?
— [Algunos las usan, otros no]
—Válgame el cielo.
Saliendo de su escondite, Issei comenzó a disparar con sus blasters, pero los magos crearon barreras que pudieron soportar los disparos. Entonces lanzó pequeñas granadas aturdidoras a los pies de los magos, por lo que estos quedaron atontados. Sus escudos cubrían la parte superior de sus cuerpos, por lo que lo mejor era un par de ataques a los pies. Acto seguido se desplazó rápidamente hacia ellos, logrando noquearles con golpes certeros.
—Dos menos.
—+Nuevas señales acercándose desde el exterior. Van a atravesar la ventana y la pared a su lado en cinco segundos. +
Con aquellos pocos segundos, Issei volvió al pasillo y se preparó para recibir a sus nuevos invitados. La amplia ventana reventó al mismo tiempo que la pared y varios demonios hicieron acto de presencia, pero estos sufrieron el impacto de poderosos tasers, cayendo al suelo inconscientes luego de la poderosa descarga. Por suerte, al ser sus cuerpos más resistentes, los impactos contra el suelo no les mataron, aunque seguro que tuvieron que doler mucho.
—Muy bien, continuemos. ¿Más señales en el interior?
—+Negativo. +
—Papá.
—+El señor ya ha recorrido los pasillos de la parte sur. +
—Entonces salgamos al exterior.
Encendiendo sus propulsores, Issei salió volando. A su espalda podía escuchar el sonido de las armas de S.H.I.E.L.D. y Rhodey, así como los ataques del Dragón Blanco. También pudo ver a su padre sobrevolando los cielos, huyendo de sus lentos perseguidores, así como evitando los ataques de los mismos.
— [¡Cuidado!]
— ¡Ugh!
Por despistarse un segundo, Issei recibió un impacto en el estómago. La armadura había logrado soportar dicho ataque, pero aun así le había dolido. Rápidamente comenzó a moverse para evitar ser alcanzado nuevamente.
— ¡F.R.I.D.A.Y.!
—+Numerosos enemigos en el suelo. No detecto ningún sujeto con alas. +
— ¿Magos?
—+Es posible. +
—Ddraig, conduce.
— [Ahora mismo]
Mientras el dragón ocupa tomaba el puesto a los mandos del volante, Issei aprovechó para echar un vistazo más directo a sus atacantes. Ciertamente todos estaban en el suelo, pero contaban con mucha potencia de fuego. La inmensa mayoría usaban varitas y ropas de magos, pero había unos cuantos cuyas habilidades no eran mágicas.
— [Esos humanos poseen Sacred Gears] —Dijo Ddraig al analizarles él mismo.
— ¿Tienes tiempo para esto? Increíble.
— [No necesito mucho para averiguar algo así, ya lo sabes]
—Sí, sí.
Uno de los sujetos elevó sus manos al cielo y, ante la sorpresa del Stark, una corriente de aire ascendió con violencia, desestabilizando su vuelo. Acto seguido otro pareció manipular electricidad desde sus dedos. Los rayos ascendieron junto a las corrientes de aire. Por último, el tercero balanceó sus manos y una cortina de agua se mezcló con los otros dos ataques. El impacto dio de lleno a Issei, pero, para su sorpresa, el Reactor Arc absorbió por completo el daño producido por la electricidad generada por aquel tipo. Cuando el ataque combinado finalizó, Issei logró recuperar la estabilidad.
—+Señor, energía al ciento diez por ciento. +
—No fastidies. Hmph, no parece que hayan ido a matar.
Concentró la energía de sus blasters, disparando un par a los tres portadores de Sacred Gears, los cuales se sorprendieron por aquello, apenas y pudiendo evitar el impacto. Pero, a pesar de ello, fue como si una potente granada les hubiera impactado cerca, por lo que quedaron atontados luego de volar un par de metros. Por su parte los magos intentaron volver a atacar todos a una, pero Issei ya se había puesto a volar nuevamente, contraatacando con las metralletas. Dado que estaban concentrados en el ataque, los magos no activaron sus defensas, cayendo uno tras otro.
—Continuemos.
Al no detectar más señales por las cercanías de la parte trasera del edificio, Issei procedió a alejarse un poco al comprobar que había más señales no muy lejos. Se trataba de varios demonios luchando contra dos agentes de S.H.I.E.L.D. Los demonios procedieron a cubrirse de los ataques de Issei, momento que ambos agentes aprovecharon para eliminar a los demonios con certeros disparos en zonas vitales, rematándoles ya en el suelo con un disparo en la cabeza. Issei pisó tierra mientras miraba a todos lados. No parecía que hubiera más enemigos cercanos. Uno de los agentes se acercó hasta el cuerpo de otros cuatro compañeros, pero sólo para certificar sus muertes. Habían muerto a manos de los demonios. También había varios ángeles, soldados, también muertos.
—Siempre tarde, hermanito.
El Stark quedó rígido, volteando a ver a su hermana.
— ¿Marilyn? —Preguntó Issei levantando su visera.
—Hola.
— ¿Qué demonios haces tú aquí?
—Mi trabajo.
—Esto es demasiado peligroso.
La espía enarcó una ceja.
— ¿Perdón?
—Lo que has oído.
Marilyn frunció el ceño, acercándose hasta su hermano pequeño. incluso con la armadura, Marilyn era más alta que él.
—Mira niño, no te pongas tonto con eso, ¿vale? Ya he pasado por muchas cosas y te aseguro que esta situación no es la peor.
—No hablamos de humanos normales y corrientes, sino de tipos superiores. Sabes a lo que me refiero.
—Eso no significa que no pueda o deba participar. Mi deber por encima.
Ambos se miraron fijamente a los ojos, hasta que Issei desvió la mirada. Marilyn bufó cansada, pero puso su mano en el hombro del Stark.
—Escucha, sé que te preocupas mucho por mí, por todos, sobre todo desde lo de Iris. Pero también debes entender que, a pesar de estar muy agradecida por ello, mi trabajo es así: peligroso. Pero lo hago por un motivo, ¿entiendes?
—Si… Lo entiendo perfectamente.
—Pues entonces preocúpate lo justo y necesario, y no vuelvas a darme una orden como esa, ¿entendido?
—Sí señora.
—Pues ale, vete. Aquí se ha liado una gorda y no podemos quedarnos charlando tan tranquilamente.
Issei asintió, bajó la visera y encendió sus propulsores. Marilyn le siguió con su mirada, al menos hasta que salió del rango de su visión. Luego de eso volvió a su labor. Al comprobar que la parte trasera ya estaba libre de amenaza, sobre todo por los humanos poseedores de Sacred Gears, los cuales en algún momento de algún modo habían prácticamente desaparecido, ambos Star volvieron al frente. Allí, para su extrañeza, vieron a Azazel en el suelo. El ángel caído había sido golpeado con fuerza, o al menos eso indicaban sus ropas rotas.
Pero ahí no acababa todo. Los soldados y agentes aliados sobrevivientes apuntan al cielo, más precisamente a dos personas: Vali y una extraña mujer con gafas y alas de demonio. Mientras tanto, los demás líderes observaban con severidad desde la sala.
—*J.A.R.V.I.S., ¿qué nos hemos perdido? *
— (Según las cámaras del Coronel Rhodes, el señor Lucifer ha traicionado al señor Azazel)
—*Vaya, totalmente inesperado. *
—*¿En serio? ¿Y quién demonios es esa? *
—*Un demonio. *
—*... Estás muy gracioso…*
—Venga ya. Esto ya es demasiado —Gruñó Azazel acariciándose la espalda, la zona donde había sido golpeado por su antiguo aliado—. Así que me estás traicionando en estas circunstancias... Vali.
El Hakuryuukou levantó la visera de su casco, mostrando su rostro sonriente.
—Así es Azazel. ¿Sorprendido?
—En el instante en que se decidiera la paz, se hicieron arreglos para invocar a los terroristas y comenzar con el ataque —Habló la mujer desconocida—. El Hakuryuukou se alió con nosotros de forma oficial en el mismo momento en que comenzasteis con los preparativos para llevar a cabo el proceso de paz.
— Increíble. En serio que he caído muy bajo para que dos de mis seguidores me hagan esto —Azazel se reía de sí mismo: primero Kokabiel y ahora Vali—. ¿Cuándo? ¿Cuándo decidiste hacer esto?
—Tuve la oferta mientras estaba regresando luego del incidente de Kokabiel. Lo siento Azazel. Este aspecto parece ser interesante.
—Vali, tienes al Dragón Blanco… ¿y te quedaras junto a estos tipejos?
—No, sólo estoy colaborando por mi obstinación. Me dieron una oferta atractiva: ¿no te gustaría luchar contra Asgard, el Olimpo, los Hindúes? Cuando me dijeron eso no me lo pensé dos veces. Necesito gente poderosa con quién comparar mi poder. Azazel, ¿a quién no le gustaría pelear contra los dioses de las tierras del Valhalla? Ah, a ti, que no te gusta la guerra.
— ¿Cuál es tu verdadero objetivo? ¿Por qué llegar a este punto?
—Sólo quiero pelear eternamente.
El Gobernador General de Grígori negó con la cabeza, decepcionado con su ex pupilo
—Ya veo. No, debería haber previsto de alguna manera en mi corazón que te irías de mi lado… Desde el momento en que nos conocimos hasta ahora, siempre has deseado pelear con gente fuerte.
—Sí, deberías haber previsto algo así —Intervino Tony acercándose al ángel caído—. Es por eso que éste nunca me pillará con la guardia baja —Señaló a Issei con el pulgar—. Pero no te eches toda la culpa. Este tipo tiene un problema. Ya me he encontrado con otros iguales. ¿Acaso no te han dicho que puedes pelear con otros sin necesidad de una guerra?
—No es lo mismo —Negó Vali aburrido—. ¿Acaso no lo entiendes? Estando en Grígori no puedo luchar contra los dioses, no puedo hacer lo que me plazca. Pero en una guerra sí. Es el medio para lograr mi objetivo.
—A eso se le llama ser extremista.
—Puedes verlo como quieras. Es lo que deseo y por tanto haré lo que sea para lograrlo.
Issei comenzó a sentir la quemazón de su brazo con mayor intensidad. Con cada palabra que decía aquel tipo, su odio hacia él aumentaba. Rias, quien no estaba muy lejos de Issei, creó una esfera con su poder, apuntando directamente a Vali.
—Vali, Hakuryuukou, esto te convierte en un terrorista. Ya no estás bajo la protección de Grígori. Ríndete o te eliminaremos aquí y ahora.
A su lado, sus siervos también amenazaron a Vali. El grupo Sitri no tardó en colocarse al otro extremo. Rias miró de reojo a su hermano mayor, quien asintió, mostrando que estaba de acuerdo con la captura del actual portador del Dragón Blanco. Ante ello, el portador del Dragón Blanco sonrió excitado por la posible batalla contra los demonios.
—No puedes eliminarme, Rias Gremory. Ni siquiera tu hermano, el falso Lucifer, puede.
— ¿Menosprecias nuestro poder?
—El tuyo si, el de tu hermano no. Pero no es ese el motivo de mis palabras. No. Es porque soy especial incluso entre los demonios. Ninguno de ellos querría matarme.
—Ser un híbrido que porta al Blanco no te hace más especial que los actuales Maous o los miembros del Consejo.
—Por supuesto que sí. ¿Y quieres saber por qué? Porque mi nombre completo es Vali Lucifer, descendiente del Maou Lucifer, quien murió en la guerra —Su revelación dejó impactados a todos los demonios, incluyendo los dos Maous, Michael y Xenovia—. Sin embargo, soy un hijo de sangre mixta, un híbrido nacido de un padre que era el nieto del Maou original y una madre humana. Obtuve el Sacred Gear del Dragón Desvanecedor porque soy mitad humano. Fue por casualidad. Sin embargo, yo, que soy un pariente de sangre real de Lucifer. también soy el Hakuryuukou. Soy una existencia simplemente milagrosa. Soy un milagro en sí mismo.
—No deberías decir eso. Es de mal agüero —Comentó Tony.
—Es de estúpidos creer en esas cosas, Iron Man.
— ¿Entonces piensas enfrentarnos aquí y ahora? —Cuestionó el ángel caído.
—Ardo en deseos de luchar contra los líderes presentes, pero pasan dos cosas: la primera es que Katerea tiene aún más ganas que yo de enfrentaros, sobre todo al falso Lucifer y la falsa Leviathan, y la segunda es que mis deseos de enfrentarme a mi némesis son mayores. Dime, Issei Hyoudou-Stark, ¿quieres enfrentarme o debo estimularte?
— ¿Quieres saber mi opinión? Pensaba que la había dejado clara.
—Eso es un no —Negó decepcionado—. Aunque te entiendo. Por un lado, estoy yo, la más fuerte existencia en la cual uno puede pensar: soy un Maou y un legendario dragón; y por otro lado un simple ser humano como tú, que posee un legendario dragón también. Diga lo que diga, creo que este accidente del destino es cruel. A pesar de que somos rivales con el mismo Sacred Gear de tipo dragón, la brecha entre los dos titulares es demasiado grande. Es raro. Sin padres. Un humano común con una inteligencia un poco por encima de la media. Pero no eres tu padre adoptivo y has modificado tu armadura para que sea como la suya, una absurda copia. Tengo lastima de que tú seas mi rival.
Esperaba que sus palabras provocaran algún efecto en Issei. Esperaba que le animasen a luchar, pero sus intentos de provocación caían en saco roto.
— ¿Intentas afectarme psicológicamente? Te sugiero que pruebes otra manera. Ahora tienes cinco segundos para rendirte o abriremos fuego.
Issei también apuntó a Vali con todo su armamento. El descendiente de Lucifer enarcó una ceja. Todos, a excepción de los cuatro líderes, le apuntaban directamente con todas sus armas y poderes.
—Katerea, ¿puedes hacer el favor? Tengo un asunto con el Rojo.
—Por supuesto. Tanta atención sobre nosotros es innecesaria.
Chasqueando los dedos, nuevos círculos mágicos aparecieron alrededor del edificio. Estos comenzaron un segundo asalto nada más aparecer.
—Maldición —Gruñó Sona, centrando su atención en los enemigos que habían aparecido a su espalda—. ¡A cubierto!
Vali asintió satisfecho al contemplar cómo el número de seres que centraban su atención en él se había reducido prácticamente a unos pocos. Incluso Rhodey y Marilyn habían dejado de centrarse en Vali para contraatacar.
—Papá, ve a cubrir la parte trasera —Pidió Issei sin apartar la mirada del némesis de Ddraig.
— ¿Estás seguro de que puedes encargarte de él?
—Por supuesto —Respondió lleno de confianza.
—… Está bien. Pero avísame a la más mínima.
—De acuerdo.
Echando una última mirada a Vali, Tony encendió sus propulsores, yendo a la parte trasera del edificio. Tenía fe y confianza en su hijo, pero también sabía que tan fuerte era ese Lucifer. Luego de revisar la batalla contra Kokabiel una y otra vez, sabía a ciencia cierta que ese tipo poseía capacidades físicas iguales a las del Cadre, quizás un poco inferiores porque su cuerpo no estaba completamente desarrollado. El cuerpo humano no llega a su clímax hasta mediados de los veinte, aproximadamente, y ese chico parecía ser de una edad similar a la de Issei, sino la misma. Pero aun quitando eso, seguía poseyendo una Longinus, la misma que su hijo. No era algo que pudiera subestimar aun sabiendo todas sus capacidades, o al menos las básicas del Blanco.
— ¿Esto significa que vas a enfrentarme?
—Mi deber es detener a los tipos como tú. Al contrario que tú, yo no pienso luchar contra ti por la satisfacción de los ocupas ni por esa estúpida tradición.
—Eso no me vale. Necesito tu verdadera motivación. Hum, ¡oh, ya sé! ¿Qué te parece si mato a tus amigos y familiares? Según tengo entendido, cuando mataron a tu novia te volviste loco en invocaste la Juggernaut Drive —La mención de Iris fue sin duda un golpe directo de Vali, y lo supo por la reacción en el rostro de Issei—. Ohhh, ahí está, tu punto flaco. Bien, bien. Ahora sé lo que tengo que hacer para que luches como es debido. Empezaré por tu padre, aquí presente. Luego iré a por tu amiga de ahí abajo, seguiré por el que está en tu casa y luego iré a por el resto. Así sus vidas tendrán mucho más significado, ¿no crees? ¡Sin duda! ¡Sus vidas serán más…!
Pero Vali no pudo seguir hablando. En apenas un instante Issei había comenzado a vaciar los cargadores casi ilimitados del armamento que poseía. Katerea se alejó del Blanco al ver aquella lluvia mortal. Vali se movió rápido para evadir los disparos, bajando la visera de su casco mientras sonreía emocionado. Ahora sí estaba verdaderamente motivado. Ya sabía su punto débil. La muerte de su novia lo tenía muy presente y el amenazar a sus seres queridos era un golpe mortal. De ninguna otra manera se motivaría como en aquel momento.
Al ver cómo se alejaba, Issei encendió sus propulsores, disparando varios misiles en la dirección del Lucifer, quien respondía eliminándolos ya fuera con su poder demoníaco o el dragontino. Esa fue la primera vez que pudo ver dichos poderes puestos en práctica. No era lo mismo escuchar que Albion podía dividir y absorber que ver cómo reducía sus ataques hasta prácticamente absorber la última gota de su energía. También observó cómo sus alas de plumas azules de energía dejaban una estela de la misma, muestra de cómo eliminaba la que no podía absorber, la que no podía acumular en su cuerpo por exceder su límite. Aquel era el modo con el cual podía mantener su poder siempre al máximo aun cuando su cuerpo estaba agotado.
A sus oídos llegaban las diferentes batallas a lo largo del edificio donde se había llevado a cabo la Conferencia, pero no más lejos de allí, a excepción de su batalla contra el Lucifer. Pudo escuchar su risa de alegría al tiempo que cambiaba el rumbo para comenzar un combate a distancia más corta.
—F.R.I.D.A.Y.…
—+Por supuesto. +
Issei detuvo su vuelo, estabilizándose para continuar descargando su munición sobre el portador del Blanco. Vali extendió sus manos, usando el poder de dividir para prácticamente absorber el poder de los disparos.
—+Absorbe todos los disparos creados con el poder de la Boosted Gear. Aconsejo usar armamento real. +
—Yo también lo había pensado.
— [Mentira]
Chasqueando la lengua, Issei sacó las ametralladoras de sus hombros, pero esta vez cargadas con balas de plomo de toda la vida. Siempre había confiado en el poder de la Boosted Gear, pero ahora esta resultaba ser bastante ineficaz contra alguien que podía absorberlo sin problemas, y no quería usar aún su as bajo la manga. Necesitaba analizarle un poco más.
Vali gruñó al ver como no podía absorber aquel armamento, pues no era energía. A pesar de ello, las balas que lograban impactar en su armadura no podían traspasarla, por lo que tomó distancia nuevamente mientras usaba su poder de dividir para hacer más y más pequeñas las balas de plomo.
—+Me temo que no está equipado con suficiente armamento como para poder aguantar demasiado. +
— ¿Cuánto calculas?
—+A este ritmo…+ —Y de pronto las ametralladoras dejaron de disparar—. +Ya. +
—Me cago en…
Vali volvió a cargar entonces a toda la velocidad que le daba sus propulsores, la cual nada tenía que envidiar a la del propio Issei. Al contrario que los demonios y ángeles, él no usaba sus alas para propulsarse.
—+Prepárese para iniciar una pelea cuerpo a cuerpo. +
— [Más bien para recibir una paliza cuerpo a cuerpo]
— ¡Chitón!
Y llegó el primer intercambio de golpes. A pesar de tener la misma velocidad, Vali demostró que biológicamente era superior a Issei. El Stark intentó realizar un movimiento de judo, aprovechando la alta velocidad de su contrario, pero Vali pudo deshacer la llave, respondiendo con una patada a las piernas, rematando con otra que mandó a Issei contra el suelo. Debido a que le había desestabilizado, y la fuerza superior del híbrido, Issei descendió bruscamente muchos metros, pero no los suficientes como para impactar contra el suelo antes de recobrar el equilibrio.
—+Cuidado. +
Encendió sus propulsores, evitando la lluvia de balas de poder demoníaco que el Blanco enviaba contra él.
—Maldición —Siseó—. Es como luchar otra vez contra Kokabiel…
— [Es más rápido, con mejores reflejos, más agilidad, más fuerza… La tienes difícil si no usas tu carta en el momento adecuado]
—Ya la tengo difícil.
— [Vale, mejor con otras palabras: ya estás jodido, intenta no estar muerto]
—Gracias por los ánimos. ¡Contraataca!
— [Estoy en ello]
Nuevas armas surgieron en la armadura, disparando al Blanco. Vali frunció el ceño mientras se ponía nuevamente en marcha, evitando que los ataques del Rojo pudieran alcanzarle. A pesar de haber visto todos los videos sobre él, aun le sorprendía que fuera capaz de hacer cosas así. ¿Acaso su dragón llegaba a tal nivel? Desgraciadamente no tenía información sobre eso, sólo sobre su estilo de lucha y cómo había modificado la apariencia de la armadura, por no olvidar ese Reactor, aunque no entendía su funcionamiento para con la armadura. Le resultaba ilógico.
—+Se está acercando. +
— ¿Aún no?
—+Así me temo. +
—Date prisa.
— [¡Cuidado!]
Issei apenas tuvo tiempo para hacer una filigrana antes de que el Blanco pasase por su lado en un claro intento de golpear su espalda y mandarlo al piso. Pero no terminó ahí. Vali volteó para seguir atacando tal y como había estado haciendo hasta el momento: usando su poder demoníaco al tiempo que se acercaba para iniciar un combate cuerpo a cuerpo. A distancia, en el aire, el portador del Rojo podía continuar la batalla, pero una vez que lo tuviera al alcance de sus manos, la batalla se acortaba.
Durante un par de minutos Issei logró mantener a Vali a raya mientras F.R.I.D.A.Y. estaba con lo suyo, pero al final Vali le acabó dando alcance. Podía defenderse, pero nuevamente fue testigo de cómo un tipo con capacidades fisiológicas superiores le daba una olímpica paliza. Los golpes seguidos finalizaron con una patada descendente que envió a Issei al suelo.
—+Detecto contusiones varias. +
—Yo también… —Siseó Issei mientras intentaba ponerse en pie.
A pesar de la protección de la armadura, múltiples heridas se habían abierto en su cuerpo. Leves pero sangrantes. Además de varios moratones que comenzaban a aparecer. Si salía vivo de esa, tendría que mejorar la seguridad del interior.
De pronto el sonido de una potente explosión llamó la atención de ambos portadores de dragón. Detuvieron el combate un segundo, desviando su mirada a donde debían estar Katerea y Azazel cuando los dos habían iniciado el combate, pero allí sólo estaba un tipo envuelto en una abultada armadura dorada con doce a las de negras plumas a su espalda. Lo más curioso es que le faltaba un brazo, aunque no caía sangre. La armadura dorada se deshizo, mostrando a su portador, Azazel. El ángel caído cogió la daga que surgió de la armadura, llevándosela a los labios.
—Así que éste es el límite de un Sacred Gear artificial. Todavía hay mucho que investigar... Mientras la joya central esté a salvo, lo puedo rehacer de nuevo. Vas a tener que hacerme compañía un poco más de tiempo, dragón Fafnir.
— ¿Cuándo y por qué se ha cortado el brazo?
—+Me temo que no tengo información sobre ese evento. Los señores Stark y Rhodey no se encuentran en las cercanías, por lo que no hay imágenes. +
Issei barrió el lugar con su mirada, comprobando que Tony aún seguía luchando en la parte trasera y Rhodey se había alejado junto a Marilyn del edificio, haciendo retroceder a los terroristas.
—Como era de esperar de Azazel —Alabó con sinceridad Vali—. Sin embargo, la armadura ha desaparecido. Los Sacred Gear artificiales aún requieren más estudio.
—Sacred Gear artificial… No me gusta cómo suena —Musitó Issei.
— ¿Y yo que debo hacer contigo? Incluso si no tengo mi armadura y tengo una sola mano, puedo pelear contigo de manera adecuada —dijo Azazel mientras miraba a Vali y creaba una lanza de luz, apuntándole—. ¿Voy a tener que darte un buen correctivo? A algunos padres humanos les gusta usar las chanclas. Voy a tomarlo como ejemplo a seguir.
—Tendrás que esperar. Primero acabaré con el Sekiryuutei. Me está dando una buena pelea, pero no durará mucho. Mi biología superior es el factor clave.
Issei logró ponerse en pie, observando a ambos. Azazel parecía dispuesto a dejar continuar la batalla, aunque no sabía exactamente el motivo. ¿No había dicho que sería bueno que ambos no se mataran entre ellos? Pues sus actos decían lo contrario. En cuanto a Vali… Ese desgraciado arrogante disfrutaba de la paliza que le estaba dando y no paraba de burlarse de él y aumentar su ego.
—F.R.I.D.A.Y., dame buenas noticias.
—+Análisis de la armadura finalizado. Análisis de su patrón de lucha finalizado. Contramedidas listas. +
—Pues adelante. Fase uno.
Issei apuntó a Vali con sus brazos y un par de misiles volaron en su dirección. Pudo escuchar cómo el híbrido se burlaba de su intento. Esquivó ambos ataques, dándose la vuelta para neutralizarlos con su propio poder.
—Inútil —Dijo con arrogancia mientras volteaba hacia Issei.
Entonces observó un objeto redondo que explotó justo antes de impactarle.
—Te he hecho mirar —Escuchó decir a Issei con un leve tono triunfante.
— ¿Una bomba de humo? Eso no te servirá para…¡!
De pronto Vali sintió cómo sus pulmones, nariz y garganta ardían. Era un dolor que había sentido muy pocas veces, el poder sagrado, pero esta vez era directamente en su sistema respiratorio. Durante sus intensas sesiones de entrenamiento bajo la instrucción de los Cadres, Vali había sufrido innumerables veces el dolor del poder sagrado, pero nunca antes como eso. El dolor se extendió desde sus pulmones al resto de su cuerpo. Aquello no era una bomba de humo… ¡era una bomba de vapor de agua, vapor de agua bendita!
—Fase dos.
Lo siguiente que sintió fue un impacto en el abdomen. Aprovechando que sufría tanto dolor, Issei logró crear una bala perforadora cargada con una bala de luz de la pistola que requisó al exorcista muerto, la cual atravesó la armadura y su piel, pero no salió del cuerpo del híbrido. El dolor era tan intenso que cayó al suelo, donde escupió sangre y la armadura, al menos la parte del abdomen y el casco, se marchó con la roja sangre del descendiente del Lucifer original.
—Fase tres.
Un par de segundos después sintió como el Sekiryuutei le agarraba de los hombros. De pronto Vali comenzó a escuchar un gran número de Boost. Fuera lo que fuera a hacer, estaba más que claro que iba a dejarle muy mal. Intentó usar su poder, el poder de Albion para reducir el poder sagrado, así como intentar quitárselo de encima, pero las dos heridas por las armas de luz y el vapor de agua sagrada que ya se había extendido por todo su cuerpo a través de su sistema respiratorio le impedía hacerlo de la manera adecuada. Su cuerpo sufría severas quemaduras y el dolor era demasiado intenso. No podía pensar adecuadamente. Entonces Issei usó el poder Transfer para transferir todo el poder acumulado a Vali.
— [¡No, Vali!] —Gritó Albion.
El grito del portador del Dragón Blanco resonó al tiempo que su armadura estallaba en mil pedazos, mostrando las quemaduras en las partes visibles. Issei había destrozado la armadura del Blanco usando su propio poder contra él. Entonces le dio varios golpes, terminando de la misma manera que Vali, con un golpe descendente que lo envió contra el suelo. El Lucifer quedó tendido boca arriba, por lo que tocó que Issei finalizara con la guinda del pastel...
—Fase cuatro.
Y un nuevo grito escapó de sus labios. El Stark, además de haberle puesto un pie en el pecho, le había clavado… ¡una maldita espada de luz en su abdomen!
Ahora Issei tenía ahí al supuesto Hakuryuukou más poderoso de la historia bajo sus pies, totalmente inmovilizado, herido, vulnerable. Si quisiera podría matarle ahí mismo y acabar con una grave amenaza no solo para él, sino para todos aquellos que le importaban. Era un terrorista, ¿no? Ya había matado gente. ¿Por qué no a él?
—Deberías leer más a Batman. Conoce a tu enemigo y aprovecha sus debilidades —Le dijo a Vali, quien apenas y podía mirarle por el dolor, pero no tenía duda en que veía una furia infinita en sus ojos, furia dirigida hacia él—. Te crees un milagro, mejor que todos los demás por ser descendiente del Diablo y el portador de Albion. Pero mírate, totalmente herido, débil, a mi merced. Tu arrogancia te ha llevado a este punto. Yo, un humano supuestamente menos capaz, sin talento como tú, te ha hecho comer polvo. Te he derrotado. Quédate con estas palabras en el otro barrio.
Issei le apuntó con su mano directamente a la cara. Los sentimientos que le producían por culpa de la Boosted Gear habían tomado el control, aprovechando la furia que le había provocado al nombrar a Iris y la amenaza a su familia, y estaba más que dispuesto y preparado para eliminar a ese tipo.
— ¡Espera! —Chilló Azazel.
El ángel caído intentó avanzar hacia el dúo de portadores de dragón, pero al verse rodeado por Iron Man y War Machine se detuvo.
—No le mates, por favor —Pidió el caído.
A pesar de haberle traicionado, el tono de Azazel era como el de un padre suplicando que no matasen a su hijo. Según recordaba de Kokabiel, el Gobernador le cuidó desde muy pequeño y lo ha criado. Pero, a pesar de ello, Vali le había traicionado. Issei no apartó sus ojos de Vali, quien al mismo tiempo hacía todo lo posible por hacer lo mismo.
— ¿Por qué no debería? Un tipo que ha amenazado a mi familia, que ha intentado matarme, que es un terrorista… Otros están muertos por mucho menos. Es demasiado peligro para dejarle con vida. ¿Quién me asegura que no intentará ir otra vez a por mí o mis seres queridos? ¿Me lo aseguras si quiera tú, Vali Lucifer, o tú, Albion?
Esas palabras no iban dirigidas hacia el ángel caído, ni hacia Tony, Marilyn o Ddraig. Esas palabras estaban dirigidas a él mismo y nadie más. Azazel volvió a hablar, pero Issei ya no le escuchaba. Tony, Rhodey, Marilyn, Fury, y prácticamente todo el mundo, observaban atentos el próximo movimiento del joven Sekiryuutei Issei Hyoudou-Stark. Era un momento crucial, un acto que sería uno de los más importantes de toda su vida.
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Joooooder. Tengo un problemón gente. Lo he dejado aquí a propósito por un simple motivo, una duda existencial que me ha surgido al escribir esta última parte… ¿Mato a Vali o le dejo vivito y coleando? Como bien ha dicho Issei, él ya ha matado a gente, desde Gulmira (Iron Man 1) hasta los ángeles caídos en su lucha contra Kokabiel, y ahora mismo Vali es posiblemente el tipo más peligroso que haya visto en su vida, más que Kokabiel, pues Vali amenaza no solo su vida, sino la de sus seres queridos.
Y ahora me estoy planteando si matarlo o no. Ambas tienen sus pros y sus contras y creo que sería el primero en hacer algo semejante (en caso contrario corregidme). Que hacer…, que hacer… Me parece que me voy a tirar bastante tiempo pensando sobre esto, pues matarlo supondría grandes cambios para lo referente al Dragón Blanco en esta historia y eso parece interesante, pero es una decisión difícil y quizás un punto de inflexión.
¿Hago un Anakin Skywalker? Fuuu…
Esto me pasa por no seguir mi documento desarrollado sobre la cronología de eventos de esta historia…, aunque no es la primera vez ja, ja, ja. Además, eso ayuda a mejorar una historia (la mayoría de las veces).
Respecto a la Magia, intento guiarme por Dr. Strange. En EndGame los escudos mágicos eran capaces de detener los disparos de la nave de Thanos, así que intento encontrar el balance adecuado.
Ahora los reviews:
Tenzalucard123
Fuera de Marilyn no se dice nada, a excepción de que algunos poseen ciertas capacidades no naturales (SG y habilidades psíquicas).
Rickster Rick
¿Te doy asco? Genial. Eso quiere decir que logré lo que pretendía. Me alegro haberte atrapado incluso en esos momentos. Intento ser todo lo real posible, manteniendo lo irreal de ambos universos. Es complicado. Lo de Irina, como he explicado, me pareció demasiado suave en DxD. ¿Sólo una pequeña paliza? ¡Venga ya!
Me gusta recibir críticas, no tengo ningún problema siempre y cuando no se falte al respeto, y tú no lo has hecho, así que tranquilo.
Eien no hiryu
Tengo la sensación de que en este capítulo me ha faltado algo para con Tony y Rhodey, pero tampoco quería quitar el protagonismo de Issei y Vali. Vamos, darle su momento a cada uno, o algo de presencia, pero sin opacar el momento más importante.
Me alegra saber que he desarrollado bien a Irina. Pensaba que me estaba quedando algo irreal, pero no parece ser el caso.
Me he informado todo lo posible para desarrollar esas cosas, darles una explicación. Como bien dices, se dice que la luz del sol les agota, pero no pueden quemarse (al contrario que los vampiros). ¿Superman? ¿Ese no era al sol rojo?
El sol amarillo… No me termina de convencer porque los ángeles son lo más cercano a la perfección que el Dios Bíblico creó. Su único inconveniente es la falta de sentimientos y libre albedrío. Ponerles eso del sol amarillo sería en verdad contraproducente y falta de sentido, ¿no?
Claro, sin problemas. Úsalo como gustes.
omega9028
Son cosas en las que no caigo hasta que me lo dicen jajaja.
Espero haya quedado bien, como mínimo.
He buscado mil maneras de encajarlo en la historia sin que sea el típico rival de Iron Man (ya están los de las pelis), pero no he podido encontrar una que me gustase. Su actitud, como bien me explicaste, no encajaba con la mejor idea que tenía para él. Por eso he preferido no usarlo a meterlo y faltarle al personaje.
Goku SSJ DIOS SSJ3
Más que aparecer, se ha hecho mención ja, ja, ja. Es difícil manejarles teniendo en cuenta lo que ocurre en la reunión sin quitarle protagonismo a Issei y Vali.
Pues…, no he pensado en eso. Pero bien podrían conocerles, no veo porqué no.
Pregunta respondida en el capítulo.
CCSakuraforever
Espero que te haya gustado.
Y sin más que decir, me despido.
¡Nos leemos!
