Ni Marvel ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.
Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.
Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, posible lemon más o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.
—comentarios.
—"pensamientos".
—*hablando por teléfono, comunicador, etc. *
— (J.A.R.V.I.S.)
—+F.R.I.D.A.Y. +
— [Ddraig, Albion, etc.]
Esta historia ha sido creada por mi persona, mi amigo AtrixGrayZero, y con ayuda de su novia y mi amiga Criz Ravenwood, por tanto, la historia es de los tres, la idea base es la misma pero el contenido es sustancialmente distinto
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Capítulo 35:
EXPANDIENDO EL HORIZONTE — PARTE 06
Cuando la hora estuvo cercana, Issei y Tannin fueron al estadio donde se iba a disputar el encuentro entre Sona Sitri y Rias Gremory. Visto desde fuera, parecía un coliseo romano, pero con el techo completamente cerrado. Al igual que durante la ceremonia pre-Juegos, Tannin e Issei ingresaron por otras entradas del coliseo, lejos del resto. Una vez en el interior se encontraron con enormes corredores y escaleras que daban acceso a todas las zonas del coliseo. Pudo observar también la existencia de baños, tiendas de comida, de suvenires, de ropa… Era como un centro comercial dentro del estadio.
—Pensaba que no podía sorprenderme más… Mi error.
—Suele pasar, chico —afirmó Tannin—. Es como un universo dentro del propio universo. Espacio no les falta, así que…
—Entiendo, entiendo. ¿Y dónde está la sala VIP?
—Hay varias zonas en todo el coliseo. ¿Te especificaron cuál?
—No, que yo recuerde. Solo que estaba invitado a la VIP, nada más.
—Pues en ese caso habrá que informarse.
—Raro me parece que comentan un error como este.
—Puede que no sea un error.
— ¿A ti no te han dicho nada?
—No. Mi zona VIP es exclusiva para seres de gran tamaño, por mucho que podamos modificar nuestro tamaño. En tu caso… Veamos…
Tannin se irguió en toda su altura, buscando con sus agudos ojos alguna cara conocida y que pudiera saber algo respecto a la zona donde Issei debía ver el encuentro.
—Esto es un fallo considerable —dijo Issei con burla—. Y pensar que soy un VIP que no tiene a nadie que me indique dónde debo ir a sentarme.
—Y más teniendo en cuenta que eres un turista —continuó Tannin—. Este detalle se les ha debido escapar. Yo de ti ponía una queja monumental. Ah, ahí hay un empleado. ¡Eh, oye, tú!
El susodicho, que pasaba a menos de cinco metros del dúo, dio un respingo, así como todos los que rodeaban al imponente dragón. Alterado volteó, centrando su mirada directamente en el ser mitológico, ignorando al resto de seres vivientes.
—S-si s-señor…
—Este niño no sabe dónde tiene que ir —indicó mientras señalaba a Issei con el pulgar, provocando la molestia del humano.
— ¿Y qué puedo hacer?
—Busque en la lista. Es un VIP, así que debe aparecer como alguien importante.
— ¿Un VIP? Bueno, deme un segundo… —nervioso por la mirada fija del dragón, el empleado sacó una tablet, realizando un filtro en la lista de asistentes—. ¿Nombre?
—Issei Hyoudou-Stark —dijo Issei.
El demonio tecleo en la pantalla, dándole un solo resultado.
—Bien, lo tengo. Es la sección D de la tercera grada, fila B, asiento doce.
—Haga el favor de guiarle. Es su primera vez aquí y lo más probable es que se pierda o que empiece el encuentro y aún esté dando vueltas.
—Yo… Es que… —Tannin solo tuvo que fruncir levemente el ceño para que el demonio se pusiera tenso, más aún—. ¡Si, ahora mismo!
—Muy amable. Nos vemos luego, mocoso.
—Sí, nos vemos, viejo —mientras el dragón se marchaba, Issei centró su atención en el aterrado empleado—. Oye, sólo dame indicaciones. No hace falta que…
— ¡No, no, te guiaré hasta tu asiento! —exclamó el demonio dándose la vuelta, comenzando a caminar—. ¡Sígame, por favor!
Parpadeando un par de veces por puro asombro, Issei caminó tras el demonio, atravesando los pasillos exteriores del estadio. Prácticamente casi tuvieron que recorrer la mitad y ascender tres pisos para al fin adentrarse.
Una vez en las gradas Issei pudo observar mejor aquel enorme estadio. En verdad impresionaba, pues allí podrían caber más personas que en el antiguo estadio de Maracaná, cuando cabían doscientas mil almas en aquel legendario estadio de fútbol. Pero lo más curioso era que la arena era muy pequeña, del tamaño de una pista de tenis, aproximadamente. Y claro, todo el hueco restante, en comparación al coliseo de Roma, había sido rellenado por asientos y más asientos para los asistentes, pero también parecían ser un tanto incómodos, pues había que alzar la mirada para ver las enormes pantallas flotantes que estaban situadas a mitad de altura entre el techo y la arena, justamente en el centro.
Sin duda alguna debía pasar justo lo contrario que en un partido de la NBA: las primeras filas no debían ser las más caras.
—Señor Hyoudou-Stark —llamó el empleado—, sígame, por favor.
Issei dejó de observar el estadio para seguir tras la guía de aquel demonio, atravesando el pasillo que dividía las gradas. Dicha guía finalizó al llegar a la zona VIP. Las diferencias que tenía respecto al resto eran bastante obvias: al contrario que el resto de asientos que eran de plástico duro, los VIP tenían aspectos mucho más cómodos, además de contar con reposabrazos. También contaban con más espacio entre las filas, permitiendo estirar las piernas por completo sin molestar al de delante. Además, tenían las pantallas justo enfrente, a la distancia perfecta para que los ojos pudieran observarlas con todo detalle y sin necesidad de alzar o bajar la cabeza.
—Su asiento es el B12. Espero disfrute del Juego —dijo el empleado despidiéndose mientras murmuraba algo sobre "terrores de dragón" o "ya no seré comido".
—Tannin parece haberle aterrado.
— [Y con razón]
Issei localizó primero la fila y luego la butaca.
—Hey, Hyoudou, ven, tu asiento es este.
Pero se sorprendió al ver a Sairaorg en el asiento de al lado. Esperaba encontrarse entre gente importante, pero no tenerle a él o alguien cercano a Rias o Sona a su lado. Y no solo Sairaorg. También estaban presentes sus siervos. Pero, de entre todos ellos, hubo uno que le llamó la atención más que cualquier otro. Se trataba de un niño, o al menos lo era en apariencia.
— [Ese es Regulus, el más pequeño del grupo]
— "¿En serio? Vaya."
— [No te dejes engañar. Recuerda que puede transformarse en un enorme león que posee una piel casi impenetrable y la fuerza de un dios]
— "No lo he olvidado." Esto… Eras Sairaorg, ¿no?
—Así es. Me alegra que recuerdes mi nombre. Tu butaca es esta, ¿no? —señaló con el pulgar, a lo que Issei asintió—. Vaya, esto en verdad es inesperado. Pero me alegra tenerte como compañero de butaca. La última vez me tocó con alguien bastante indeseable.
— ¿Y eso? —curioseó mientras se sentaba.
—No disfrutaba del encuentro. Se pasó todo el partido hablando por teléfono o diciendo cosas ofensivas, por no olvidar sus ganas de dar a conocer su aburrimiento a los cuatro vientos.
—Te entiendo. Es como cuando vas al cine y hay alguien con el móvil justo delante tuyo.
—Exactamente. Dan ganas de matarles.
—Ahí coincido.
— ¿Tannin te ha contado cómo funcionan los Rating Games?
—Algo me ha contado, sí.
—Perfecto. Pero si tienes alguna duda, puedes consultarme.
—Lo haré, gracias por el ofrecimiento.
Sairaorg asintió, centrando su mirada en las pantallas, las cuales no dejaban de mostrar anuncios. Mientras tanto, Issei se centraba en su teléfono, mirando algunas veces de reojo a la Longinus independiente que formaba parte de la nobleza de Sairaorg, no prestando atención a nada de lo que hablaban los siervos del Bael.
—Te veo muy interesado en Nemea.
Issei parpadeó, clavando su mirada en aquel gigante.
—Bueno… Yo…
—Tranquilo, a él le pasa lo mismo. Las Longinus son raras de ver, y más fuera de la población humana. Además, eres el primer portador de Longinus que ve en mucho tiempo, sobre todo una Longinus que posee el alma de un ser ancestral.
— ¿Cuántas Piezas?
—Siete de Peón.
— ¿En serio? Impresionante.
Issei desvió entonces la mirada a Regulus, quien le observaba fijamente. Ninguno parpadeó durante unos pocos segundos, hasta que Nemea desvió la mirada para centrarse en las pantallas.
— "Es como un avatar independiente."
— [Se parece al Perro, sí]
— "¿Cómo es más fuerte, siendo independiente o con un portador?"
— [Por sí solo, obviamente, al menos hasta que el usuario sepa controlar todo su poder. Es como nosotros: si yo fuera un avatar independiente, podría ser tan poderoso como antaño, pero al estar dentro de ti estoy atado a tus capacidades]
— "Eso sería muy peligroso."
— [Lo es, pero por algún motivo Regulus aceptó volverse Peón de este demonio. Siete Piezas… Este mocoso no es débil, pero definitivamente no está al nivel de un Rey. Para haber podido reencarnarle se han debido juntar dos posibilidades cuya probabilidad es tan ridículamente pequeña que es muy probable: que Regulus estuviese muy débil y al mismo tiempo desesperado o que no le importara nada volverse un demonio]
— "¿Cómo podría desesperarse una Longinus?"
— [Es solo una posibilidad, pequeña pero probable. Aun así, estoy seguro de que él lo decidió así]
— "¿Podría dejar de ser un demonio?"
— [Por supuesto. Si lo desea, podría destruir esas Piezas con su poder. Estas no aguantan el poder de un dios, o similar. Por ese motivo, si Regulus ha vuelto a su vieja gloria, podría dejar esta condición si lo desease, pero no creo que lo haga]
— "¿En serio? ¿Por qué?"
— [Llámalo intuición]
Entonces las pantallas gigantes que colgaban en medio del coliseo se encendieron, mostrando a un hombre que sonreía emocionado.
—*¡Hola, hola, damas y caballeros! ¡Soy yo, Naud Gamigin! ¡Bienvenidos al Juego que enfrentará a Sona Sitri y Rias Gremory! Por Satán, recuerdo la primera y última vez que narré un partido de alguna de estas dos talentosas jóvenes. Si, fue el encuentro de los Jóvenes Demonios entre Rias Gremory y Sairaorg Bael. Fue un gran encuentro a pesar de la diferencia de poder. Y claro, no podemos olvidar que, en su primer y último encuentro, Sona Sitri logró derrotar a Rias Gremory. Pero ya han pasado cuatro años desde aquello y ambas han adquirido poder y experiencia. Habrá que ver cómo se desarrolla. ¡Ahora veamos a los equipos! *
La imagen del presentador desapareció, dando lugar a las presentaciones de ambos equipos, uno por uno, con todas sus estadísticas y una imagen de los mismos.
— ¿Tú quién crees que ganará? —preguntó Sairaorg a Issei mientras observaba atentamente las pantallas.
—Bueno, supongo que dependerá de cómo sea el juego —respondió luego de pensarlo varios segundos.
—Es posible, pero, aun queriendo mucho a mi prima y conociendo su enorme potencial y el de su equipo, creo que las posibilidades de Sona son mayores. Rias ha mejorado mucho, pero revisando el desarrollo de ambas en los últimos Rating Games, creo firmemente que Sona aún está por encima de Rias, a pesar de la nueva Torre de mi prima y la nueva capacidad de su Caballo.
—Estrategia mayor que fuerza.
—La historia humana es el mejor ejemplo de esa idea: unos pocos pueden derrotar a muchos, o pueden hacerle un daño casi mortal. Tienes ejemplos para hartarte: la batalla de las Termópilas, la historia de los cuarenta y siete ronin, la batalla de Cartagena de Indias, el Combate de San Lorenzo…
—Parece que conoces mucho de la historia de mi gente.
—La historia de los demonios es aburrida, a mi parecer. Debido a la longevidad de nuestras vidas, las cosas cambian demasiado lento. Quitas la Gran Guerra y la Guerra Civil y no te queda nada. E incluso ambas guerras fueron muy similares en su día a día. La historia humana es mucho más interesante, cambiante. Sus modos de combatir, de hacer la guerra, no han dejado de cambiar y cambiar, dejando tras de sí a estrategas sin igual y batallas de gran renombre. ¿Te digo un secreto? Nuestros militares, al menos los estrategas, estudian la historia bélica humana para adaptar sus estrategias a nuestros conflictos. Después de todo, los modos de guerra son diferentes en su mayoría.
— ¿En serio?
—Sin duda. Nuestros poderes, la capacidad de volar, de tele transportarse con magia… Todo ello siempre ha supuesto una enorme ventaja con respecto a los humanos, al menos hasta hace no mucho. Ciertamente su tecnología bélica ha mejorado mucho, pero siguen estando lejos de hacernos frente. Iron Man y tú sois lo más cercano que tienen a nuestra capacidad.
—*¡Bueno, bueno, bueno! Ha sido interesante, ¿no creéis? * —interrumpió el presentador, cortando la conversación entre Issei y Sairaorg.
Durante toda aquella charla, Issei había pensado con seriedad las palabras del Campeón de los Jóvenes Demonios. Razón no le faltaba. A pesar de necesitar tiempo, los demonios, como seres mágicos, poseían la capacidad de tele transportarse a donde quisieran y cuando quisieran. Eso ya les daba la ventaja de ir tras las líneas enemigas. Las otras ventajas, como volar o los poderes ya era posible contrarrestarlos. Después de todo, tenían los cazas o bombarderos y helicópteros, además de los drones. ¿Y sus poderes? No dudaba de ellos, pero sí de que un escudo mágico fuera capaz de proteger a su usuario de un lanzamisiles, por ejemplo. Por lo que recordaba de la magia, un escudo requería manipular el poder mágico del usuario, y cada impacto dañaba el escudo, aunque fuera una flecha o un golpe de espada.
—*...Rias Gremory cuenta con dos nuevas y poderosas bazas! Habrá que ver cómo Sona Sitri las contrarresta. En serio, un demonio que puede manipular el poder sagrado hasta cierto punto… Aunque sea con su Sacred Gear, sigue siendo algo insólito y único. Sin duda Yuuto Kiba se ha ganado ser el centro de atención, ¿o no? ...*
Pero, aunque tengan la tecnología para contrarrestar, seguían siendo inferiores en potencia de fuego. Uno solo de esos demonios podría eliminar a un enorme número de soldados, aunque fueran de las fuerzas especiales. Si recordaba bien, el propio Capitán América era imparable, y eso que sólo tenía un escudo. Ahora, imaginar a un ser con las mismas capacidades y encima de todo poseyendo habilidades mágicas… Sin duda era una batalla casi perdida, por no decir totalmente perdida.
—*... ¡Y aquí tenemos a ambos equipos, en la pista central! * —Issei parpadeó, clavando su mirada en el centro del estadio.
Allí aparecieron ambos equipos, a una distancia de cinco metros del otro, saludando al público, realizando un saludo a los miembros del Consejo o Maous que había allí presente, siendo ese caso la presencia de Sirzechs y Serafall, así como los líderes de las Casas Gremory, Phenex, Sitri y Bael. Todos ellos se encontraban al otro lado del estadio, justo en frente del propio Issei.
Las vestimentas de batalla eran cómodas y adaptadas para el estilo de lucha de cada uno. Akiro, por ejemplo, parecía llevar un collar con varias placas en su cuello y unas pulseras con más placas, aunque de menor tamaño. Si recordaba su habilidad, esas placas debían ser de diversos materiales para que pudiera absorberlos durante el combate. Koneko, otro ejemplo, llevaba unos guantes, unos mitones de combate, si su vista no le erraba. Ruruko y Tsubasa también llevaban guantes semejantes, así como espinilleras.
Entonces ambos grupos desaparecieron a través de dos enormes círculos mágicos. Lo que se mostró a continuación en las pantallas gigantes era el terreno de juego. Se trataba de una isla montañosa, con un par de ríos y cuevas y una densa arboleda en medio del mar y el objetivo era de lo más sencillo: eliminar al equipo contrario.
Entonces se mostraron los vídeos de ambos equipos, los cuales se encontraban planeando la estrategia a seguir. Tenían quince minutos, tiempo más que suficiente. Los espectadores no podían escuchar nada y las bocas de los jugadores estaban pixeladas, de modo que nadie pudiera saber lo que cada equipo planeaba. Siempre existía la posibilidad de alguna filtración, y no sabían si fiarse de los equipos, fueran quienes fueran sus miembros.
—Ahora toca planear la estrategia —dijo Sairaorg con gesto serio, cruzándose de brazos.
— ¿Qué crees tú que hará cada una?
—Es difícil saberlo, pero creo que Sona aprovechará su superioridad numérica, enviando a los "némesis" para frenar a Rias, aprovechando terrenos cerrados donde ellos no puedan darlo todo. La cuestión es si Rias esperará esa jugada o no. Las cuevas pueden ser la mejor ventaja para Sona mientras que en el exterior Rias tendría la ventaja.
— [Compañero]
Issei asintió, sacando su teléfono demoníaco para aparentar que trasteaba con él cuando en verdad iba a tener una breve conversación con el dragón.
— "¿Si?"
— [Las ideas que has tenido antes son muy peligrosas. Debes tener cuidado]
— "¿Pero estaba errado?"
— [No he dicho eso. Sólo que tengas cuidado. Son pensamientos que pueden llevarte por un camino muy peligroso]
— "Lo sé Ddraig, lo sé."
— [Eso espero. Después de todo, aun teniéndoos a Hulk, tu padre y a ti, la Tierra no está preparada para un modo de guerra superior. Aún está muy subdesarrollada]
— "¿Modo de guerra superior?"
— [Por supuesto]
— "No te entiendo."
— [Tú mismo lo has dicho: vuestras fuerzas son ridículas en comparación con especies alienígenas. No poseéis ni siquiera una defensa espacial, y eso es lo más básico. Cualquiera podría bombardearos desde el espacio y no podríais hacer nada. ¿Los escudos antimisiles? Un par de naves kree y el escudo prácticamente serviría de poco o nada]
— "¿Y la defensa aérea?"
— [Me remito a lo dicho: una nave kree y vuestras fuerzas aéreas serían destruidas en poco o nada. ¿Quieres hablar también de la fuerza naval o terrestre?]
— "No… Me hago una idea."
— [Pues eso. Si todo el planeta no está unido y lo suficientemente avanzado, olvidad la idea de entrar en ese tipo de guerra]
Con aquellas palabras en mente, Issei prosiguió con lo suyo, intercambiando alguna que otra palabra con Sairaorg mientras el cronómetro seguía su cuenta atrás hasta finalizar el tiempo.
—*¡Y el tiempo se ha terminado! * —anunció el presentador al tiempo que ambos equipos dejaban de hablar, preparándose para iniciar la batalla—. *Equipo Gremory, Equipo Sitri, ¡mucha suerte a ambos! ¡Que comience el Juego! *
Y una bocina retumbó en todo el estadio al tiempo que el público chilló emocionado. En verdad era ensordecedor, pues eran doscientas mil almas gritando al unísono en un estadio cerrado. Aunque no era la primera vez que presenciaba algo semejante, no dejaba de provocar un hormigueo en su piel. Tras casi medio minuto de gritos y aplausos, el estadio poco a poco comenzó a silenciarse mientras el público observaba con gran atención todo movimiento que hacían ambos equipos. Para poco asombro de Issei, Sairaorg había dado en el clavo. Sona intentaba llegar a las cuevas, pero Rias mandaba a Gasper o Yuuto para interceptar todas las entradas. La habilidad del vampiro era de lo más útil, pero Sona sabía contrarrestarla, o eso pensaba Issei.
Koneko fue directamente hacia las hechiceras Sitri, Momo y Reya, pero Ruruko y Tsubasa se interpusieron, aunque aquello fue un cebo para que la otra Torre Gremory, Akiro, atacase a las hechiceras desde su retaguardia.
Yuuto no usó sus espadas sacro-demoníacas desde el principio, a pesar de no ser un secreto, cuando se encontró con Tomoe y Shinra. El Caballo Sitri era quien luchaba directamente contra Yuuto mientras Shinra usaba magia y su Sacred Gear para intentar crear aperturas que su compañera pudiese aprovechar. La katana de Tomoe lograba soportar los ataques de las espadas de Yuuto, lo cual no pareció sorprender al Gremory, pero sí que le supuso una nueva dificultad. Sólo entonces, al verse acorralado, decidió usar su nueva habilidad, pero aquello no aseguraba la victoria.
—Vaya, el Caballo de Rias es asombroso. Sabía que tenía un enorme talento para las espadas, pero ahora, verle manejar unas que mezclan el poder sagrado con el demoníaco hace que su peligrosidad haya aumentado de forma vertiginosa. Si consigue que Akeno use también su poder natural sería un equipo aún más peligroso.
— ¿Poder natural?
—Es una nephilim. Eso lo sabes, ¿verdad? —Issei asintió como respuesta—. Pues como nephilim que es, tiene la capacidad de manipular el poder sagrado.
—Fotoquinesis. ¿Y por qué no lo hace?
—Ah, eso no es algo que yo pueda responder. Si quieres saber más en profundidad sobre todos ellos, tendrás que preguntarles tú mismo. Aunque pensaba que ya sabrías más de ellos.
—Nos conocemos poco tiempo como para pedirles que me cuenten sus vidas. Además, no tenemos una relación tan estrecha.
—Touché.
Mientras tanto, Rias y Akeno trabajaban en intentar destruir las aperturas a las cuevas, provocando derrumbamientos. Los minutos pasaron y el plan de la Gremory logró llevarse a cabo mientras sus compañeros mantenían a los Gremory a distancia. Pero claro, durante todos esos minutos que les había llevado el localizar las cuevas, miembros de ambos equipos habían tenido que ser retirados al ser derrotados, reduciendo considerablemente el número de combatientes.
—Parece que se han quitado el problema principal de encima —comentó el humano.
—Rias ha sido rápida: interceptar a los Sitri y entretenerlos a cualquier costo para impedirles acceder a las cuevas.
—No ha sido una mala táctica, ¿no?
—Es posible. Está claro que, aunque casi todos sus compañeros hayan perdido, se han llevado a más de un Sitri por delante, y al resto les han agotado. Pero respóndeme a una cuestión: ¿no se han olvidado de alguien? —Issei enarcó una ceja, casi abofeteándose al recordar a cierto Peón Sitri—. Exacto.
—*¡Qué gran encuentro, damas y caballeros! Ambos equipos lo están dando todo para derrotar a sus contrincantes. Han pasado setenta y cinco minutos y aún no está claro quién se llevará la victoria, aunque los números son más favorables para los Sitri. ¿Se habrá dado cuenta Rias Gremory de la falta de presencia de un miembro de los Sitri? ¿Dónde está el Peón Genshirou Saji? Nadie lo ha visto desde la charla pre combate. Ha desaparecido en un instante. *
Las pantallas mostraron entonces a los supervivientes de los encuentros, tanto Sitri como Gremory, los cuales parecía que habían acordado reunirse con sus líderes en una pequeña explanada de la isla. Rias, Sona y Akeno ya estaban allí, intercambiando algunas palabras.
—*Estoy impresionada, Rias. No pensaba que pudieras reaccionar con tal rapidez para impedirme usar las cuevas. *
—*Eran tu mejor baza, Sona. Si comenzábamos a combatir ahí dentro, no habríamos podido ganar de ningún modo. *
—*¿Derrumbando las montañas? *
—*No tenemos tal poder, exagerada. *
Rias sonrió divertida mientras Yuuto y Koneko se acercaban. Ambos estaban muy malheridos, pero aún se mantenían en pie. Los otros miembros, Akiro y Gasper, habían sido eliminados. Por su parte, Shinra, Momo y Tsubasa eran las supervivientes del Equipo Sitri.
—*¿Dónde está Saji? No le he visto ni sé nada de él. *
—*¿Esperas que revele mi estrategia? *
—*Por probar…*
—*Momo-san, usar nitrato de plata y ajo en polvo para derrotar a Gasper… No me esperaba una artimaña como esa* —dijo Akeno al ver a la Alfil Sitri, quien sonrió agradecida.
—*Gasper es de los más peligrosos de vuestro equipo. Teníamos que neutralizarlo el primero. *
—*Bueno, pues ya estamos todos. Hora de la última batalla* —dijo Rias mientras creaba una bola de poder demoníaco en su mano.
—*Por supuesto. Adelante* —dijo Sona mirando a Shinra y Momo al tiempo que hacía un gesto con la mano, la cual apuntaba al cielo.
Ambas Sitri colocaron sus manos en el suelo y un círculo mágico de gran tamaño surgió bajo los pies de los Gremory, sorprendiéndoles. Yuuto intentó invocar su Sacred Gear para crear espadas que destruyeran el hechizo, pero un látigo surgido del mismo le envolvió, drenando la energía con una rapidez asombrosa. Cayó al suelo en cuestión de tres segundos. Rias y Akeno intentaron alzar el vuelo, pero les resultaba imposible. Sus pies estaban como pegados al suelo. Rápidamente un látigo envolvió las piernas de cada una. Koneko fue la única que pudo salir del hechizo Sitri antes de que algún látigo pudiera atraparla. Entonces se lanzó hacia las Sitri.
Tsubasa salió a su encuentro, pero para su sorpresa una espada surgió del suelo, atravesándole el estómago, eliminándola al instante. Aquel movimiento fue totalmente sorpresivo para Sona. Shinra tuvo que dejar a un lado su parte en el hechizo para interponerse entre Koneko y su Rey. Aquello provocó que Momo no pudiese sostener el hechizo por su cansancio, de modo que éste se deshizo, haciendo desaparecer los látigos, liberando a los Gremory.
Saji apareció entonces de entre unos altos matorrales, lanzándose contra los agotados Gremory. Akeno respondió con un hechizo eléctrico, pero Momo defendió a Saji con un escudo, momento que Rias aprovechó para eliminarla. Entonces, al ver que el Sitri no se detenía, ambas alzaron el vuelo como pudieron, por lo que Saji aprovechó para eliminar a Yuuto, quien creó una pequeña daga, la cual lanzó hacia la Reina Sitri, logrando herirla en la pierna, yendo después contra Koneko, quien se vio superada por enfrentar a ambos contrincantes. Puede que Shinra no fuera experta en combate puño a puño, pero la Torre Gremory estaba muy agotada, por lo que fue derrotada, quedando solo Rias y Akeno, quienes no tardaron ni un segundo para atacar a distancia a los Sitri como pudieron, lo cual no fue mucho porque Saji les había drenado la energía. Por suerte pudieron eliminar a Shinra, quedando entonces dos contra dos: Rey y Reina contra Rey y Peón.
—*Debo admitir que esto me ha sorprendido* —dijo Sona con admiración—. *Has mejorado notablemente, Rias. Si los tuyos no se auto limitasen… Vamos Saji. *
—*¡A sus órdenes! *
—*Acabemos con esto, Akeno. *
—*Ufufufú. Voy a castigar con dureza a Gen-chan por tener la insolencia de envolver mis piernas con sus látigos. *
El tono y el rostro que puso la conocida como Sacerdotisa del Rayo provocó un escalofrío en el Sitri, pero no se amilanó. La batalla no se alargó mucho más después de eso, terminando en empate cuando ambos Reyes quedaron incapacitados para continuar la lucha.
—*¡Impresionante, damas y caballeros! ¡Este es un resultado totalmente inesperado! ¡El encuentro entre los Equipos Gremory y Sitri ha finalizado con un empate luego de noventa minutos de Juego! ¡No sé ustedes, pero yo estoy más que satisfecho! ¡No podía pedir menos de las hermanas menores de nuestros Reyes Lucifer y Leviathan! ¡Sin duda alguna ambas merecen todo el reconocimiento del mundo! *
—Ha sido una gran batalla. El empate me parece justo —dijo Sairaorg satisfecho mientras el presentador seguía elogiando a ambas—. ¿Qué opinas tú?
—Que Sona ha podido ganar, pero Rias ha sido lo suficientemente rápida como para bloquear sus jaques.
— ¿Verdad que sí? Mi prima ha ido aprendiendo con cada derrota, pero Sona no se ha quedado atrás. Espero que alguna de las dos alcance pronto el poder suficiente para darme un combate semejante.
Ambos se pusieron en pie, así como casi todos los asistentes, listos para abandonar el estadio.
— ¿Te vienes a verlas?
—Me gustaría, pero creo que no es el mejor momento.
Sairaorg asintió, comprendiendo a la perfección. Los familiares de ambas iban a ir a felicitarlas por el encuentro, así que podría ser incómodo para Issei estar allí con las familias, sobre todo al recordar la incómoda charla con los padres de Rias. Lo mejor era esperar y felicitarlas más tarde, cuando todo se hubiese calmado. Abandonando las gradas, Issei caminó por los pasillos, pero no buscando a Tannin, sino para salir a los amplios jardines que rodeaban el estadio, separando el enorme edificio del parking. Soltó una leve risa al recordar aquello. Que en una civilización mágica, supuestamente no tecnológica, hubiera coches, motos, autobuses y demás le resultaba de lo más gracioso.
Una vez estuvo en el exterior, se sentó en un banco del jardín, contemplando la belleza natural y bien cuidada de aquel lugar. La luz de la falsa luna iluminaba tanto que no hacía falta farolas. Se cruzó de brazos, pensando cómo sería ver en la oscuridad como si fuese de día. Los demonios, así como los vampiros y otras especies, tenían la capacidad de ver completamente en la oscuridad, incluso mejor que con la luz del día. Para los demonios, por ejemplo, les debilitaba estar en la Tierra y bajo la luz del sol, pero aun así muchos lo hacían. ¿Por qué?
— [Por lo mismo que a los humanos les gusta fumar, emborracharse o drogarse]
— ¿Adicción?
— [Placer. Para los fumadores el fumar es un placer, una necesidad y una obsesión. Lo mismo para los borrachos o los drogatas]
— ¿Dices que Rias o Sona son adictas?
— [Sí y no. A pesar de su debilitamiento notable durante las horas de luz, a ambas, así como a otros tantos demonios, les encanta la Tierra, tanto o más que su hogar natal]
—Entonces la comparativa no ha sido muy acertada.
— [Tampoco he pensado mucho. Acabo de despertar]
— ¿Desde cuándo estás durmiendo?
— [Pues desde que has despertado, obviamente]
—Eso son más de doce horas.
— [No tengo nada mejor que hacer. ¿Y quién crees que evita que te asalten por la noche?]
— ¿Asaltarme?
— [Siempre he cuidado tu espalda mientras dormías]
—Eso no lo sabía.
— [No voy contándote todas las cosas que hago]
—Eso es falta de comunicación.
— [Tampoco es necesario que demos todos los detalles. No somos pareja]
—Se podría decir que lo nuestro es más profundo.
— [Puede]
—… ¿Alguna vez he estado en peligro mientras dormía? —preguntó con cierto temor.
— [¿Que estén a punto de violarte mientras duermes cuenta?]
—… ¿Hombre o mujer?
— [¿Importa?]
—Bastante.
— [Mujer]
—Ah.
— [No parece que te importe]
—Si me importa. No me hace gracia. Pero qué quieres que te diga…
— [¿Y si hubiera sido pasivo?]
—Me da igual.
— [Entonces prefieres que te viole una mujer a un hombre]
—Prefiero que directamente no me violen.
— [Pero si pudieras elegir…]
—… Esta conversación se está volviendo muy extraña.
— [Las hemos tenido peores]
—Cierto.
— [Pero no has respondido]
—Ni lo voy a hacer.
— [Pues lo miraré en tu mente]
—Si vuelves a leer mi mente sin permiso volveré a masturbarme con el guantelete.
— [... ¿Tablas?]
—Tablas.
—Eh, ahí estás.
Issei bajó la mirada, encontrándose con Rias y Sona, que avanzaban hacia él. Al contrario de lo que esperaba, ambas llevaban vestidos de fiesta. No eran tan elegantes como los que llevaban durante la celebración de la noche anterior, pero sin duda era más que simplemente arreglarse.
—Tannin nos ha dicho que estabas aquí.
—Y mi primo que preferías esperar para hablar con nosotras.
—Bueno, no es por nada, pero el último encuentro que tuve con tus padres fue bastante incómodo para mí.
—Nuevamente me disculpo por ello. ¿Y qué te ha parecido? No ha estado mal, ¿eh?
—Un encuentro asombroso, sin duda.
— ¿Y el resultado? Vamos, no tengas miedo en decir que hemos estado a punto de ganar —dijo Sona con una leve sonrisa burlesca dirigida a Rias.
—Eso no te lo crees ni tú, Sona.
—La jugada de Yuuto me ha tomado por sorpresa, pero si no hubiera herido a Shinra o eliminado a Tsubasa, el partido habría sido nuestro.
—Eso te pasa por dar las cosas por sentado. Te he sorprendido, las cosas como son. La última vez llegamos al final con mayor diferencia. Hemos acabado en empate teniendo más compañeros que yo, lo cual demuestra que son mejores.
— ¿Perdona?
—Lo que has oído.
Issei enarcó una ceja, sonriendo divertido mientras ambas amigas se enzarzaban en aquella lucha verbal.
— ¿Quién crees que ha sido mejor? —exigió saber Rias a Issei.
Sona también le miró, con gesto serio, esperando una respuesta que fuera agradable para sus oídos.
— [A ver cómo sales airoso]
— "Ni que importase si alguna se enfada."
— [Touché]
—Ah, ya me preguntaba cuándo vendría el resto —dijo Issei mirando hacia el frente.
Las dos herederas desviaron las miradas, encontrándose con sus siervos caminando hacia ellas entre risas y discusiones. Al igual que sus respectivas amas, todos llevaban ropas más informales, como si se fueran a ir de fiesta.
— [Cobarde]
Ignorando el insulto del dragón, Issei se puso en pie para recibir al resto.
—Estamos ya listos para irnos —dijo Akeno nada más llegar.
—Perfecto. ¿Te vienes, Issei?
— ¿A dónde?
—Vamos a celebrar el resultado. Un poco de fiesta.
— ¿Puedo ir?
—Por supuesto —respondió Saji mientras se acercaba a él, acercando su boca a su oído para susurrarle—. Entre tú y yo, agradecería otra presencia masculina. Gasper…, bueno, ya sabes. Yuuto… Akiro… No terminan de sacar su lado divertido. Son demasiado educados y serviciales. Les falta la chispa adecuada.
— ¿Referencia a Héroes del Silencio?
— ¿Eh?
—Nada, nada —Saji entonces se apartó, sonriendo satisfecho—. Bien, iré con vosotros, si soy bienvenido. Aunque…, creo que debería cambiarme. Soy el único que destaca por la ropa.
Saji se rio, pues en verdad Issei no iba vestido apropiadamente para la ocasión. Pero bueno, tampoco es que le hubieran avisado.
—Yo iré contigo, de modo que no todos tengamos que ir al hotel. Sería extraño. Kaichou, si le parece bien, avisaré cuando estemos listos.
—Por supuesto. Llámame y te mandaré la localización.
Saji asintió, pasando su brazo por los hombros de Issei, comenzando a caminar hacia el hotel mientras el resto se alejaba, aunque en su caso era en dirección hacia un par de limusinas. Para sorpresa de Issei, y más aún del aterrorizado Saji, Tannin versión mini ya se encontraba en el balcón de la habitación cuando ambos jóvenes llegaron.
—Te vas de fiesta, ¿eh? —interrogó el dragón con una ligera sonrisa.
—Así es. ¿Hay algún problema?
—Ninguno. Irás a lugares llenos de jóvenes demonios, así que sólo te diría que tuvieras el cuidado que se le dice a todos los jóvenes.
—No eres de decir esas cosas.
—He criado a mis hijos de otro modo. Claro que nosotros somos dragones, distintos a demonios y humanos.
— ¿Y qué haces aquí? No es que me moleste tu pre…
—Me marcho a mi territorio, así que he venido a despedirme.
—Ah, entiendo. Pues, en ese caso, muchas gracias por todo.
Y al contrario de lo que solía ser habitual en él, Issei se despidió con una reverencia típica japonesa que se realiza a gente importante.
—No tienes que agradecerme. Ha sido un placer, sobre todo por poder volver a hablar con Ddraig.
— [Volveremos a vernos, Tannin]
—Eso espero, Ddraig. Protege a tu portador. Es un buen hombre.
— [Por supuesto. Descuida]
Y así Tannin abandonó el balcón, volviendo a su verdadera forma en medio del aire. No muchos minutos después los grupos Gremory y Sitri, mas Issei, ya se encontraban reunidos frente a lo que parecía ser una discoteca. Había bastante cola, pero dada la condición de ambas herederas entraron sin problema ante la envidia de los demás jóvenes.
— ¡Pensaba que no habría tantos jóvenes! —fueron las palabras gritadas por Issei nada más entrar en el establecimiento.
— ¡Si fueran solo purasangre entonces aquí habría uno o dos, pero gracias a los reencarnados, la natalidad se ha recuperado! ¡Pero bueno, esta es la zona de ambiente donde se reúnen todos los jóvenes de este Inframundo, así que tampoco es tan extraño el volumen! —explicó Saji.
— ¡Venga, vamos a divertirnos! ¡No todos los días empatamos! —gritó Rias sonriente mientras entrelazaba su brazo con el de Sona, quien se dejó llevar, sonriente.
El resto de miembros de ambas noblezas se adentraron e hicieron lo normal en aquellos lugares: beber y bailar. Issei pudo comprobar que no solo había alcohol del propio reino demoníaco, sino que también tenían de la Tierra, la gran mayoría de buena o gran calidad.
— [Yo que tú no tomaría alcohol demoníaco. Es más fuerte que el humano por el propio metabolismo de los demonios. Quizás uno solo ya te deje catatónico, o te suba rápido y fuerte]
— "Entendido. Gracias por el consejo."
XXXXX
—No es justo… Mi metabolismo es peor que el vuestro —criticó Issei con diversión mientras se apoyaba en Saji para evitar ir tambaleando—. Mierda… Si Tom me viera así con solo tres copas…
—Hey, hey… Que yo no estoy mejor —dijo el propio Saji entre risas, también medio tambaleándose.
—Pero tú has necesitado el triple que yo…
—Y de alcohol más fuerte…
—También, también…
El grupo de jóvenes se encontraban caminando por las amplias calles de la capital luego de varias horas de fiesta, alcohol y música.
—Estoy avergonzada contigo, Saji. Emborracharte así…
—Vamos Sona, ¿cuantos momentos tenemos para hacer esto? —preguntó Rias, la cual iba en su punto perfecto de alcohol en sangre, abrazando a su vieja amiga—. Déjalos que disfruten. ¿He o no, Akeno?
—Ufufufú… Creo que ahora tengo que ir a cierto lugar. ¿Alguien quiere acompañarme?
Nadie aceptó la propuesta de la sonriente Akeno, una sonrisa sádica que provocaba escalofríos. No hacía falta ser un genio para saber a dónde y qué iba a hacer aquella mujer. Obviamente todos habían bebido, pero los Sitri, con excepción de Saji, habían sido más moderados, de modo que no iban borrachos, pero sí más contentos y alegres que si no hubieran probado ni una sola gota. Por su parte, los Gremory, con excepción de Koneko, Yuuto y Akiro, si iban más alegres.
—Se me olvidaba que te sale ese lado cuando te emborrachas —dijo Rias riéndose.
—Quiero mi cajita… Quiero mi cajita… —lloriqueaba Gasper levemente sonrojado.
—Rias-nee-sama, me llevaré a Gaspy a casa.
—Por supuesto Koneko. Ten cuidado de no ir mordiendo a la gente, Gasper.
— ¡No! ¡No me gusta la sangre! ¡Odio la sangre!
—Gaspy, pórtate bien o te daré ajos para comer.
— ¡No! ¡Rias-onee-chan, Koneko-chan me está maltratando! —exclamó el dhampir mientras abrazaba a la pelirroja, enterrando su cabeza en su generoso escote.
Saji e Issei observaron al Alfil con celos.
—Qué suerte tienen algunos…
—Cómo le haría un buen brrbrrr a esa Unión Soviética. ¡Ay Iris, cómo te echo de menos!
— ¿Tenía un buen par?
—Si. Más pequeñas que las de Rias, pero muy bonitas.
—Wow… Que bien suena eso… ¿Y te dejaba hacer?
—Hacíamos de todo.
—Wow… Que suerte… Yo aún no saco al calvo de paseo…
—Pero qué me dices… Tienes a dos en bandeja de plata…
— ¿En serio? ¿Quienes? —preguntó con los ojos abiertos como platos.
—Giremos —no sin cierta dificultad, ambos giraron para ver a las Sitri, quienes se reían divertidas por la escena—. Esas dos.
Entrecerrando los ojos para enfocar bien su vista, Saji siguió los dedos índice y corazón de Issei, los cuales señalaban a Tomoe y Momo. El Peón casi se cae hacia adelante, llevándose a Issei con él.
—No jodas, ¿en serio?
—Colega, he tenido una novia maravillosa que me ha abierto los ojos para este tipo de cosas…, al menos viéndolas desde fuera. Esas dos mojan las bragas por ti.
—No puede ser… ¿Momo-chan y Ruruko-chan?
—Como lo oyes.
—Issei. Que quede claro que lo que te voy a decir no se lo he dicho a nadie —Issei enarcó una ceja al ver cómo Saji se ponía frente a él, sujetándolo los hombros—. Eres un auténtico y genuino macho alfa, lomo plateado, pelo en pecho, barba de leñador, greña de Tarzán, voz de espartano, espada de gladiador, furia de titán, piel de elefante, manos de Lija, brazos de albañil, nalgas peludas, rodillas de peregrino, traga fuegos en el semáforo, mandíbula de perro callejero, pecho de peluche, que tiene pelos de mona vieja en el sobaco, hambre de náufrago, sed de vikingo, pito de oro, cabeza de platino, huevos de diamante, que tumba a Chuck Norris con el aliento de borracho, sobreviviente del Titanic y las Torres Gemelas, tienes los mismo genes y ADN de Chabelo, que invocas a Shenlong con las dos bolas que le cuelgan, y que en tu niñez matabas pájaros y dragones con tu resortera de madera, que te sabes todos los combos y ultras, que con un dólar te sacas cien en una máquina de futitas, terror en las piñatas, Power Ranger Rojo, tazo despintado, maestro pokemon, trompo de madera, yoyo enredado, nieto de Chabelo, que folla más que duró que un toro semental de lidia y que le das pesadillas a Freddy Krueger.
Issei parpadeó sorprendido para después limpiarse las lágrimas que amenazaban con salir de sus cuencas. E imitando al demonio, dijo:
—Yo también te quiero hermano. Pero esta noche tienes que honrarme.
— ¿Cómo?
— ¡Desflórate!
— ¡Por supuesto! ¡Y te llamaré en cuanto lo haga!
— ¡Así se habla, maldición! ¡Y nos tomaremos una cerveza!
— ¡Ahí, ahí
Desde la distancia, Tsubasa, Akiro y Reya observaban a aquel dúo con caras de póker.
— ¿Qué demonios están diciendo esos dos?
—A mí me ha parecido que Hyoudou quiere desflorar a Saji.
— ¿En serio? Pensaba que no bateaban para ese lado. ¿Y aún les llamas por los apellidos?
—No tengo suficiente confianza como para llamarles por sus nombres.
— ¡Hey, hey, hey, cuidado hermano! —exclamó Saji riéndose a carcajadas mientras sostenía a Issei, que se reía igual.
— ¿Nos vamos a otra? —propuso Tomoe muy animada.
Issei negó con la cabeza mientras intentaba mantenerse en pie él solo.
—Será mejor que no. Voy muy piripi, como diría Tom. Además, Tannin apenas y me dejó dormir unas horas anoche. Quería que madrugase, y ahora mismo estoy seguro de que me dormiría aquí mismo si me tumbo.
—Estoy con él. Mi cuerpo ahora me pide descanso —dijo Yuuto mientras estiraba sus brazos.
—Yo llevaré a Gaspy a casa. Vamos.
— ¡No! ¡Koneko-chan sólo quiere hacerme comer ajos!
—Buenas noches Gasper.
— ¡Rias-onee-sama!
Casi sin esfuerzo, Koneko cargó a Gasper a su espalda a pesar de que el dhampir era bastante más alto que ella. Para tener el cuerpo de una niña de doce o trece años, Koneko poseía una gran fuerza física, pero claro, no había que olvidar que era una reencarnada, y encima de todo una Torre.
—Bueno yo me despido también.
—Espera Yuuto, voy contigo —dijo Akiro mientras se colocaba a su lado.
—Yo también me marcho. Mi cuerpo me pide otra cosa, ufufufú.
—Buuu. Sois muy aburridos —se quejó Rias arrastrando un poco las letras—. Sona…
—No. Yo también me retiro. ¿Vosotras? —preguntó a sus compañeras.
—Sí, nos iremos también —dijo Shinra, a lo cual el resto asintió.
— ¡Os acompaño! —gritó Saji—. ¡Es mi deber!
—No creo que sea nece…
—Si Gen nos acompaña será mejor, Kaichou —se apresuró a decir Momo con una gran sonrisa.
Ruruko asintió.
—Está bien. Rias…
—Acompañare a Issei. No conoce la ciudad.
—Como gustes. Entonces nos vemos mañana para despedirle, ¿os parece?
Todos asintieron y después cada uno se fue por su camino.
—Ufufufú. Ha sido una noche muy divertida. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien —dijo Rias contenta y alegre como pocas veces…, aunque claro, el alto contenido de alcohol en sangre ayudaba.
Ambos, Rias e Issei, caminaban por las calles semi desérticas de la ciudad rumbo al hotel. La pelirroja iba abrazada al brazo del humano, el cual estaba casi enterrado entre su generosa delantera, provocando obvias respuestas fisiológicas en el Stark. Si estuviese en sus cabales la situación sería un tanto distinta…, pero es lo que tiene salir de fiesta y emborracharse.
—No ha estado al nivel de Las Vegas, pero no ha estado mal —opinó Issei con una sonrisa de idiota por la agradable sensación que tenía en su brazo.
— ¿Las Vegas? ¿Qué pasó en Las Vegas?
—Fue en mi último año en el MIT. Iba a ser tranquilo, pero se nos fue de las manos. ¡Pero fue legendario!
— ¡Pues habrá que repetirlo! ¡Vámonos a Las Vegas!
— ¿Cómo? ¿Puedes llevarnos allí?
— ¡Por supuesto! ¡Observa!
Soltando uno de sus brazos del agarre, Rias lo extendió, intentando hacer un hechizo, pero fue totalmente infructuoso, pues se mareó al punto de casi caer al suelo si no llega a ser porque Issei la sostuvo.
—Ugh… Esa no ha sido una buena idea…
—El típico gatillazo. No pasa nada. Le ocurre incluso a los mejores.
—Dice el ladrón que todos son de su condición.
—Uy lo que me ha dicho.
Con dificultad por el estado de embriaguez de ambos, Issei logró incorporar a Rias, quedando ambos bastante pegados.
—Ugh… Me estoy mareando… —dijo Rias con una mueca—. Nunca más intentaré usar magia…
—Venga, vamos, es mejor que nos tumbemos y durmamos, y beber agua antes.
Apoyándose el uno en el otro, como había hecho antes con Saji, el dúo avanzó con algunos balanceos hacia el hotel donde se hospedaba Issei. Cuando estuvieron a una manzana del hotel, Rias se detuvo.
—Volemos —propuso de golpe, sorprendiendo a Issei.
— ¿Cómo?
—Quiero que me lleves volando.
—Pero si tú puedes volar.
—Si… Pero no es lo mismo... Saco las alas y puedo volar, pero muy lento... Puedo ir más rápido corriendo... Quiero volar de verdad, a gran velocidad, como si fuera un avión. Porfi… ¡te devolveré el favor!
Ver actuar a la famosa Rias Gremory como una niña pequeña que le está pidiendo a sus padres que le compren un dulce…, era algo que jamás imaginaba ver. En cualquier otra situación se habría negado, pero…
— ¡Si, vamos a volar!
— ¡Yey!
Cuando uno está borracho hace muchas estupideces, ¿no? Rias se abrazó de su cuello mientras las botas y el estabilizador de su mano derecha aparecían, alzando el vuelo de manera progresiva hasta alcanzar la misma altura que el hotel. Con todo el cuidado que podía, que no era mucho, se acercó hasta el balcón de su habitación.
— ¡Soy el puto amo! —exclamó cuando estaban a menos de dos metros del suelo.
Pero claro, como suele ser normal, ante la euforia por tal proeza en estado de embriaguez, su concentración se fue a tomar viento, por lo que los propulsores se apagaron, así como el estabilizador, cayendo ambos al suelo. Issei gruñó por aquel golpe, pues él había sido el que se había golpeado con el suelo luego de perder el equilibrio. Y para colmo, Rias había caído justo encima de él. Un movimiento automático para él, simples reflejos. Por su entrenamiento y vida como superhéroe, se le hacía natural cubrir a otros con su cuerpo.
—Auch… Mierda… Joder Ddraig… ¿No podías…?
Pero sus palabras murieron ante la vista que tenía. Rias estaba sentada justo encima de su entrepierna, con un brazo extendido para incorporarse, riéndose como loca mientras se acariciaba la cabeza. Pero claro, a él le daba una vista de primera calidad de sus gemelas. Obviamente no pudo evitar la erección.
— ¡Por Satán! ¡Eso ha sido muy divertido! ¡Pero que caída más tonta has teni…!
Las palabras de Rias también murieron a casi el final de la frase. Entre risas había logrado mirar a Issei, pero el ver su rostro sonrojado hasta las raíces de sus cabellos, los ojos totalmente dilatados y aquel bulto en sus zonas más bajas le cortó dicha risa. En otra situación hubiera reaccionado de otra manera, pero dado que estaba borracha, su parte de diablesa mandó a la mierda a cualquier otra parte, tomando total posesión de su cuerpo.
— ¿Te gusta lo que ves? —preguntó con una sonrisa coqueta, balanceándose lentamente de un lado a otro.
Su sonrisa y orgullo aumentaron al ver como los ojos del humano seguían a sus gemelas en todo momento y su cabeza asentía.
— [Ehhhh, compañero… Compañero…] —Ddraig intentó llamar a Issei, pero éste ni caso le hacía.
—Me gusta —admitió Issei, elevando su mirada para encontrarse con la de Rias—. Y te volvería loca sólo con lo que les haría.
Rias inspiró profundamente mientras se agachaba lentamente.
—Eso es una promesa.
—Es un hecho.
Y cerrando los ojos, ambos se besaron mientras la demonio dejaba caer todo su peso sobre el humano. Al principio fue lento, pero no pasó mucho para dejar paso al desenfreno en aquel mismo balcón.
— [Issei Hyoudou-Star… Nada, ni puto caso… Ya verás la que se va a liar… Al menos trátala bien, que la vas a desflorar, como bien le has dicho a ese demonio…] —A pesar de sus palabras, Ddraig sabía que la mente de su anfitrión estaba sumergida en el alcohol y la lujuria. Nada de lo que dijera le iba a llegar—. [Bueno, pues me voy a dormir. Paso de ver esto]
Y eso hizo, al menos en los momentos menos importantes de aquella noche, una que comenzó en el balcón y acabó en la cama, pasando por todo el resto de la habitación, por supuesto.
XXXXX
El sueño de Issei de aquella noche fue largo y muy plácido. Las ventanas de la habitación se habían oscurecido al detectar que los inquilinos dormían profundamente, de modo que la luz del falso sol no les molestase o despertase. Por eso no fue hasta la hora de la comida que Issei despertó al fin, de forma natural, por lo que las ventanas comenzaron a volver a su tono original lentamente, para adaptar la visión del inquilino a la luz del día. Con un gemido de placer se estiró. Lo primero que sintió fue una sed y hambre como no había sentido desde hacía muchísimo tiempo.
— [Buenos días compañero. ¿Has dormido bien?] —saludó Ddraig como si nada.
—Pues, si te soy sincero, creo que hacía meses que no dormía así de bien —afirmó con una enorme sonrisa de pura felicidad.
— [Es normal. Tanto tiempo sin echar un kiki estresa a cualquiera] —las palabras del dragón alarmador al Stark.
Todo aquel buen humor y satisfacción personal se había esfumado en apenas un instante.
—… ¿Qué? —preguntó totalmente desconcertado.
— [Y, por cierto, debo darte mis felicitaciones. A pesar de tu estado de embriaguez, supiste tratarla como es debido. Muy pero que muy bien hecho]
—… ¿Qué…?
— [Pues eso, que la preparaste antes de empotrarla contra la pared, aunque bueno, fue más bien ella la que te montó como si fuera una vaquera y tú un caballo, al menos cuando la rellenaste por primera vez como un pavo en Acción de Gracias]
—… ¿Qué…?
— [Mira a tu izquierda]
Lentamente, Issei giró la cabeza, encontrándose con el rostro de la heredera Gremory durmiendo plácidamente, de lado, hecha un ovillo.
—… Oh mierda…
— [Intenté avisarte, llamarte, pero no hacías caso. Estabas tan centrado en…]
—Ddraig…
— [Me callo, me callo]
—Ohhh esto no es bueno —gruñó mientras se incorporaba, intentando en todo momento no destaparla—. ¿Cuándo fue…?
— [¿Te lo resumo?]
—No. Quiero recordarlo yo solo. A ver… ¿qué estaba…? Vale, nos fuimos a una discoteca y bebí bastante.
— [Más de la cuenta]
—Luego nos fuimos a otras dos.
— [Vas bien, vas bien]
—Y al final nos separamos…
— [Eso después de la divertida charla con el portador de Vritra, o una de sus partes]
— ¿Divertida…? Oh, vale, ya recuerdo… Rias me acompañó al hotel… ¿Volé hasta aquí con ella?
— [Ella te pidió hacerlo y tú accediste sin pensarlo]
—… ¿Y por qué me duele la cabeza?
— [No es por la resaca, desde luego. Todo el alcohol lo habéis expulsado. ¿Qué es lo siguiente que recuerdas?]
—A ellas sobre mí.
— [Ellas]
—Sí, ellas. Y luego… Madre mía.
— [Eso lo gemiste varias veces]
—Pervertido.
— [Sólo quería asegurarme que la tratabas como se debía en su primera vez, pero lo hiciste, y con sobresaliente]
Su orgullo creció mucho durante un instante para luego ser pisoteado por la realidad.
—Al menos no fui un degenerado.
— [Si lo fuiste, compañero]
—Mierda…
— [Pero mira el lado bueno]
— ¿Cuál?
— [Para haber sido su primera vez, disfrutó como si no lo hubiese sido]
— ¿En serio?
— [Te lo puedo asegurar]
—Cotilla pervertido…
— [Piensa que tú comenzaste a jugar al juego del sexo en modo leyenda]
— ¿Modo leyenda?
— [Iris y su condición. ¿Recuerdas que a ella le costaba muchísimo más? Necesitaste mucho tiempo, paciencia y aprender de innumerables fallos]
—No me lo recuerdes. Lo pasé muy mal.
— [Y ella fue muy comprensiva hasta que aprendiste lo básico. Pero a lo que iba: empezaste en modo leyenda y cuando has vuelto a empezar en modo fácil te lo has pasado sin mirar]
—… Eso me gusta.
— [Y seguro que ella te lo agradecerá]
—No estoy muy seguro.
— ¿Seguro de qué?
Con un giro brusco de su cuello, uno que le provocó un quejido, Issei centró su mirada en Rias, quien comenzaba a abrir los ojos.
—Ehhhh, buenos días.
— ¿Issei? ¿Qué haces en mi cuarto? —preguntó ésta mientras se tallaba los ojos, incorporándose, provocando que la tela cayera, dejándola expuesta de cintura para arriba.
El compañero de batalla de Issei respondió con firmeza, por lo que el propio Issei debió ocultarlo con sus manos.
—Esto… No estamos en tu cuarto…
Rias frunció el ceño mientras su mirada se aclaraba. Poco a poco sus ojos se abrieron hasta quedar como platos, observando atentamente toda la habitación sin cubrir su desnudez en ningún momento. Entonces levantó por completo las sábanas de un tirón, llevándose incluso la que cubría a Issei, revelando las pruebas de lo ocurrido aquella noche.
—Oh mierda… Esto no es bueno… —murmuró Rias mientras se mordía el labio, preocupada.
— ¿Por qué tengo la sensación de que es referente a mi o a lo que hemos hecho?
Rias le miró directamente, mostrándole su preocupación.
—Issei, con todo el respeto y cariño que te tengo, lo que hemos hecho no es algo que me importe mantener oculto, pero el problema no soy yo.
—Tu familia.
—Exactamente. Si esto saliera a la luz, supondría un grave problema para mi familia y su prestigio. Después de todo, sigo estando prometida con Riser, aunque todos sepan mi desacuerdo e intención de retarle en un futuro próximo. Eso no me exime de ser vista de manera nada agradable por la alta sociedad. Y tampoco hay que olvidar que hay un acuerdo verbal por el cual situaciones como ésta no debían haberse llevado a cabo contigo. He roto un juramento hecho por la Casa Gremory. Mi prestigio, fama, buena imagen… Todo eso caería junto al de mi familia si se descubre.
—Lo comprendo. Créeme que lo comprendo… ¿Y qué hacemos? Este hotel no es precisamente un motel de carretera. Y si ven a alguien que no sea yo saliendo de aquí...
—Por Satán… —suspiró la Gremory, tumbándose en la cama, con sus manos tapando su rostro.
Instintivamente la mirada de Issei recorrió el cuerpo desnudo de la pelirroja, pero se abofeteó mentalmente. Puede que a él todo aquello no le afectase tanto si saliese a la luz, pero Rias era su amiga y es con él con quien se había acostado. Tenía que tomar la responsabilidad de sus actos.
— [Graciosa manera de tomar la responsabilidad]
— "Cállate Ddraig. Si no es para ayudar, entonces mejor que no abras la boca" —se cruzó de brazos, cerrando los ojos, pensativo—. ¿No puedes tele transportarte a tu casa? O alguna zona segura.
Rias apartó sus manos, volviendo a incorporarse. Nuevamente la mirada de Issei viajó por todo el cuerpo femenino.
— ¿Qué hora es?
— ¿Eh? Pues… Las dos y cuarto según este reloj —respondió mientras miraba el reloj de la mesilla.
—Sabiendo que ayer nos fuimos de celebración, dudo que alguien haya ido aún a mi cuarto, o vayan a ir pronto… Podría intentarlo, aunque seguramente detecten mi magia… Podría hablar con Sona o Akeno… Pero creo que antes podríamos divertirnos un poco —dijo con una sonrisa pícara, clavando su mirada en la entrepierna del varón.
Issei se sonrojó. Se había olvidado de tapar a su compañero.
—… Bueno, no creo que esto se pueda poner peor.
XXXXX
Horas después, los miembros de las noblezas Gremory y Sitri se encontraban en la estación de tren de la ciudad para despedir a Issei, quien volvía a la Tierra luego de pasar dos días en el Infierno. Pero claro, a pesar de saber qué ocurriría, el ambiente era de todo menos agradable para él. Había una mezcla de tensión y diversión a su costa un tanto incómoda.
La mirada divertida y de mofa de Akeno era la única de entre todos los presentes. Sona le miraba con dureza y reproche no solo a él, sino también a su vieja amiga. El resto era bastante indiferente, o al menos eso decían sus máscaras. No debían o querían mostrar lo que pensaban.
—Espero que este incidente no vuelva a repetirse —dijo Sona con dureza—. Estoy poniendo mi prestigio y el de mi familia en juego por esto.
—Lo sé Sona, y no sabes cuánto te lo agradezco —agradeció Rias con total sinceridad.
La Sitri suspiró largamente, frotándose el puente de la nariz.
—Nadie de mi nobleza dirá una sola palabra de lo ocurrido, puedes contar con ello.
—Muchísimas gracias Sona, y a todos. Os pagaré por este favor.
—No es necesario —restó importancia Sona—. Nos bastará con que esto no pase a mayores.
—Desde luego. Ni yo ni ningún miembro de mi nobleza dirá algo.
—Eso espero. Aunque no sois los únicos que pasasteis una noche animada.
Sona dirigió una dura mirada a Saji, Ruruko y Momo, quienes se sonrojaron y desviaron las miradas. Issei enarcó una ceja. Tenía que invitar a Saji a un trago la próxima vez. Después de todo, se lo habían prometido aquella noche.
—Bueno… Yo me voy ya. Gracias a todos por estos días —se despidió Issei, quien deseaba terminar de una vez con todo aquello y poder volver a relajarse.
—Nos veremos en septiembre —fueron las únicas palabras con las que se despidió Sona.
Sin duda estaba muy molesta por verse envuelta en el gran problema de su amiga. Cada uno se despidió de Issei, con Akeno diciendo alguna que otra cosa que sólo elevó la tensión que ya había de por sí.
El viaje en tren de vuelta había sido tan largo como el de ida, lo cual le dio tiempo para trabajar en aquel asunto de la base de datos sobrenatural. Había logrado mucha más información valiosa de lo que había esperado, lo cual era muy satisfactorio. Y para qué mentir, se había divertido y había aprendido. El único evento que le tenía dividido era el asunto sexual con Rias. Su corazón aún seguía teniendo dueña, a pesar de que Iris muriese hace un año, pero por otra parte no se lamentaba o renegaba de lo ocurrido aquella noche. Después de todo, Iris no iba a volver de entre los muertos. Una vez en Tokio, Issei ascendió por el mismo ascensor que había usado con Yuuto para ir al andén de los Gremory. Una vez fuera de la estación se encontró con un trabajador de los Gremory que le dejó justo en frente de la puerta de su casa en Kuoh. Y nada más entrar por la puerta, Tom se levantó del sofá, yendo a abrazar a su viejo amigo.
— ¡Pitufo! ¡Cuánto me alegro de verte! ¡Mírate, sigues vivo y de una pieza! Oye, no serás satánico ahora, ¿verdad? ¿Te han lavado el cerebro? A ver, ¿quiénes son tus ídolos religiosos?
—Estoy bien. No me han lavado el cerebro.
—Hum… Eso dicen los que han pasado por eso. Y bueno, ¿cuál ha sido tu impresión del infierno?
—Es como si te llevasen a Emiratos Árabes Unidos, más precisamente a Abu Dabi. Te enseñan lo mejor, la zona más rica, más lujosa, del país, donde todos parecen tener una gran vida, pero es sólo la clase alta de esa sociedad. No te enseñan el resto del país: pobre, viviendo en chabolas, trabajando por una miseria bajo condiciones muy duras.
—Entonces muy bien, ¿no?
—Cincuenta-cincuenta.
—No te sigo.
—No se diferenciaba mucho de ciudades como New York o Los Ángeles, en cuanto a edificación y urbanismo. Respecto a su sociedad..., cualquiera diría que es la misma que la nuestra, pero es más profunda y desgastada de lo que aparenta.
—Desfasada…
—Sí. Los nobles gobiernan como quieren y están por encima del resto. Incluso los pobres no pueden acceder a ciertas cosas.
—Como aquí, aunque sin tanto feudalismo.
—No lo he negado, pero me han intentado hacer creer que son más civilizados que nosotros cuando son iguales.
—Bueno, ya te lo esperabas, ¿no?
—Sin duda.
— ¿Algo que rescatar?
—Bueno… Muchos de los jóvenes están intentando cambiar su sociedad. Pasan la mayoría del tiempo en nuestro planeta, así que van absorbiendo cosas de nuestra sociedad.
—Ohhh. Eso suena bien.
—Desde luego, pero avanzan muy lento. Quizás dentro de otra generación, los cambios sean más notables.
—Hasta que la palme la primera, y quizás la segunda generación.
—Básicamente.
Entonces Issei se dirigió directamente hacia su taller, siendo seguido por Tom. De uno de sus bolsillos Issei sacó el teléfono móvil que Rias le había entregado, colocándolo sobre una mesa-escáner, tapándolo con un cristal heterogéneo, de modo que las cámaras y escuchas no pudieran ver ni oír nada externo.
— ¿Por qué dejas ese móvil ahí?
—Me lo ha regalado Rias.
— ¿Y?
—Me fío de ella, pero dudo que ella misma lo haya creado y montado.
—Entiendo.
—Así mismo con el traje que me hicieron. Quiero estar seguro de que no hay nada raro.
—Si supuestamente son más avanzados, ¿no tendrían acaso tecnología de súper vanguardia?
—Su sociedad es más mística que tecnológica. Todo lo moderno que tienen ha sido copiado de nuestra civilización. Dudo que haya alguna tecnología que desconozcamos.
—Buen punto. Y bueno, ¿algo así interesante que contar? Vamos hombre, has hecho un resumen, pero mi intuición de hermano mayor me dice que ha pasado algo, algo gordo y jugoso.
Issei desvió la mirada, paseándose por el taller, como si buscase algo, para no tener que mirar a Tom. Ese desgraciado le sacaba cualquier cosa, por más íntima que fuese. Tom sonrió como si tuviera esa sonrisa gatuna de los animes, caminando tras su amigo.
—Venga, dímelo. Sabes que tarde o temprano te lo sacaré.
—No ha pasado nada. Te he contado lo más interesante.
— [Ohhh, por dios… Desfloró a Rias Gremory]
Issei quedó quieto, estático, como congelado.
— ¡¿Cómo?! ¡¿Te follaste a Rias?! ¡Ole tus cojones, hermano! —exclamó Tom eufórico.
— ¡Ddraig! ¡Hijo de puta!
— [Sólo he adelantado los acontecimientos. Los tres sabemos que iba a pasar tarde o temprano]
— ¡Ja, ja, ja! ¡Bien por ti! ¡Ya era hora de que sacases al calvo de paseo! Debo admitir que estoy dividido ahora mismo: por una parte, me alegro de que al fin hayas mojado el churro luego de un año, pero claro, por otro lado, has fallado a tus principios más básicos respecto al sexo: fuera novias, prometidas o esposas. Pero claro, lo de Rias es un matrimonio arreglado, en contra de su voluntad, y ya ha expresado su ardiente deseo de mandarlo a la mierda, y es más, piensa retarlo para mandarlo a tomar por culo. Hum… Difícil, difícil… ¿Tu que dices, Moris? Ahhh, hum, cincuenta-cincuenta—pero la felicidad de Tom desapareció al ver la mirada preocupada de Issei—. ¿Qué te pasa? Venga, cuéntame.
—Pues…
Issei procedió a contar su enfrentamiento interno, por lo que Tom colocó una mano en su hombro cuando terminó.
—Issei, no pasa nada. Créeme cuando te digo que sé lo mucho que amas aún a Iris y cuánto la echas de menos, pero también eres humano, un ser que siente y tiene sus necesidades. Que te hayas acostado con Rias no significa nada malo. No pasa nada si aún no estás preparado para intentar iniciar una nueva relación, pero tampoco es bueno que te agarres al pasado. Sabes que Iris no lo hubiera querido. Y oye, tampoco pasa nada por follar con alguien. Tampoco es que lo hayas hecho luego de un mes de su fallecimiento. Ha pasado un año, así que no pasa nada. Nadie te va a criticar, así que no debes matarte pensando en ello. ¿De acuerdo?
—De acuerdo… Gracias… —agradeció Issei más tranquilo.
Ambos amigos se sonrieron.
—Pero te portaste bien, ¿no?
— [Deja, que yo te cuento]
—… Hijos de...
Pues eso, otro más pa' la saca. Tres semanas con solo 2000 palabras dice mucho de la falta de inspiración y de ganas de escribir. Pero bueno, eso pasa muy a menudo, ¿no? Lo importante es que el resto han salido durante este fin de semana.
Y al fin hemos finalizado con el tomo 5 de las novelas, pero aún queda para llegar a los Vengadores. Pido un poco más de paciencia. Además, tengo cosas muy interesantes pensadas para los siguientes tomos. Por cierto, mi buen amigo RedSS me ha pasado un link muy interesante sobre el problema con los Acuerdos de Sokovia. Voy a dejar dicho link y, si queréis, podéis comentar sobre ello, pues plantea algo serio para cuando llegue ese momento:
watch?v=TDMd40a-A4c&feature=share&fbclid=IwAR3Y_OavuJQp2GtRotknx0Jkgcj3LftZW77zgdsaUMg9zP5BuymJADkb6ak
O también podéis buscar esto en YouTube:
Laws Broken: Avengers - Sokovia Accords Illegal? (One Marvelous Scene x LegalEagle)
(((Existe la opción de subtitular a un español bastante decente y entendible (traducir automáticamente), al menos en PC)))
En verdad plantea algo muy interesante en lo que no había caído, y podría ser divertido e interesante comentarlo. ¿Vuestra opinión?
Respecto a la parte de los borrachos, me he basado en Steve Rogers, Thor y Brunnhilde. Se supone que Steve no puede emborracharse, pero ambos asgardianos lo han hecho, y creo que Steve también lo puede hacer, aunque claro, dependiendo de varios factores. Por eso Saji, por ejemplo, ha necesitado mucho más alcohol, y más fuerte, para poder emborracharse.
Y lo último a comentar: el polvete entre Rias e Issei. Sinceramente no estaba en el guion, pero me ha entrado el venazo de ponerlo. Quiero dejar en claro que esto no significa que vayan a comenzar una relación ni nada por el estilo. Siguen siendo amigos, amigos que se han acostado por estar borrachos, pero amigos. ¿Por qué Rias? Bueno, de las Gremory era la única de las tres que me parece que, por ahora, es la que más oportunidades tendría. Koneko está prácticamente descartada (sigue teniendo cuerpo de niña) y respecto a Akeno, su relación con los hombres es difícil. Considera amigos a sus compañeros de equipo, a Saji e Issei, pero fuera de ellos, salvo alguna excepción, los aborrece (su parte sádica florece al torturar a los hombres -¿y mujeres?-, pero no llega al sexo… ¿o quizás sí?), y tampoco quiere crear malos rollos en el equipo. Y respecto a las Sitri… Me lo he planteado, pero dado que ellas no han llegado a emborracharse (son como Sona, o casi como ella) no me ha parecido adecuado.
Ahora los comentarios:
cyberakuma1
Aquí está. Un duro golpe para el UCM y sus fans.
Tenzalucard123
¿Por poco? Yo diría que del todo… ¿o puede que no? Como dije, iba a relatar la batalla por encima, no iba a centrarme mucho. Aun así, espero que haya sido suficiente
CCSakuraforever
Información ha obtenido, y mucha. Kuroka ha aparecido, pero ¿cuándo será la próxima? A saber.
Dark Thundercat
Lo admito, lo es. No estoy satisfecho de ello ahora (al principio no pensaba igual), y por eso la reescritura, aunque no haya reescrito nada en mucho tiempo, pero sigue activa. Bueno, voy recordando conforme leo por encima los tomos, no es que recuerde todos los eventos de cada uno.
Goku SSJ DIOS SSJ3
¿En serio? Me alegro por ello. Obviamente ambos no se llevan bien, son como agua y aceite. Ya en la serie se dijo que Kuroka busca hijos fuertes, y los dragones son de las especies más poderosas del fic, así que es normal que busque dragones, e Issei posee a uno de los más poderosos. Pero bueno, ya dio Ddraig la explicación. Ahora habrá que esperar a que vuelva a salir.
Eso ya se irá sabiendo.
No, aquí cada uno tendrá su hogar, como en los comics. Y sí, la civilización asgardiana ha tenido encuentros con otros panteones. ¿Amistosos? Bueno... Difícil, difícil ja, ja, ja.
Pd: ¿a nadie se le ha ocurrido hacer un fic lésbico entre Akeno y Xenovia? No sé, pero le veo potencial y no me parece descabellado (si se hace bien, por supuesto). Puse una idea sobre eso en mi perfil, por si alguien está interesado.
UN REGALO DE MÍ PARA MÍ :D
Y sin más que decir, me despido.
¡Nos leemos!
