Ni Marvel ni High School DxD son de mi propiedad, pertenecen a sus respectivos autores.
Yo hago esto sin ánimo de lucro, solo para pasar el rato.
Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, posible lemon más o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.
—comentarios.
—"pensamientos".
—*hablando por teléfono, comunicador, etc. *
— (J.A.R.V.I.S.)
—+F.R.I.D.A.Y. +
— [Ddraig, Albion, etc.]
Esta historia ha sido creada por mi persona, mi amigo AtrixGrayZero, y con ayuda de su novia y mi amiga Criz Ravenwood, por tanto, la historia es de los tres, la idea base es la misma pero el contenido es sustancialmente distinto
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Capítulo 39:
MISTERIOS — PARTE 04
El viaje ayudó a Issei a calmar el dolor de la herida, pero su malestar emocional no se fue. No dejaba de recordar el rostro de Kunou. Perdió a su padre siendo muy pequeña y ahora había perdido a su madre. Había visto cómo la asesinaban frente a sus ojos. Hacía diez años, él mismo observó cómo el reactor donde estaban sus padres explotaba. Los había perdido a los dos. Por eso podía comprender el dolor que estaba pasando Kunou, o al menos parte de él.
Por otra parte, también estaba la parte de Cao Cao y compañía, esos terroristas. Eran humanos, igual que él, pero sus capacidades físicas le superaban. A pesar de no contar con una Longinus, dichas capacidades podían equipararse a las de un demonio, pero él seguía estando por debajo. La batalla contra Kokabiel o Cao Cao eran los mejores ejemplos. Tenía que encontrar un modo de lograr mayores capacidades, no solo con la armadura.
Una vez volvieron a casa, Issei fue directamente al taller para contactar con Fury. Para él no había sitio más seguro que ese, sin contar la mansión Stark. Eran demasiadas las incógnitas que rondaban por su cabeza, así que necesitaba respuestas cuanto antes. Mientras la llamaba se iniciaba, transmitió todos los nuevos datos recopilados en Kioto a su base de datos privada.
—*Hyoudou-Stark* —saludó Fury con su típico rostro serio.
— ¿Qué pasó en Puente Antiguo?
La pregunta fue directa y no tomó por sorpresa al Director de S.H.I.E.L.D. Es más, Issei podía jurar que éste ya se esperaba dicha pregunta y que solo era cuestión de tiempo que se la hiciera.
—*Ya te has enterado. *
—Sí, lo he hecho. Y aunque me moleste el que no me haya informado sobre ello, no es por eso que le he llamado. Quiero saber exactamente qué pasó con lujo de detalles.
—*¿Es una exigencia? *
—Tómeselo como quiera, pero necesito saber.
Fury se mantuvo en silencio varios segundos, hasta que al final asintió. Entonces procedió a contarle todo lo que sabían: el destierro de Thor, la investigación de Jane Foster, la llegada de los subordinados de Thor, el Destructor y la vuelta a Asgard.
—Así que no mentía —murmuró refiriéndose a Cao Cao.
—*¿Quién no mentía? *
— ¿Sabe algo más de la Brigada?
—*Lo poco que averiguamos en la Conferencia de Kuoh. Desde entonces la Alianza no ha compartido nada más con nosotros, exceptuando la investigación sobre las Sacred Gears. *
—Entonces tampoco sabe nada sobre Kioto.
—*Sé que alguien importante fue secuestrado, y que está muerto. Y sé que algo ha pasado allí, además del terremoto, pero no los detalles. ¿Me lo vas a contar? *
—Ha sido un ataque de la Brigada, de una de sus ramas, para ser más exactos. Se autodenominan la Facción de los Héroes.
—*Facción de los Héroes* —repitió Fury.
—Si. Es una rama compuesta únicamente por humanos, la mayoría portadores de Sacred Gears.
—*Sospechas que alguno de los que estamos vigilando sea un miembro. *
—Es una posibilidad, sí. Pero ahí no acaba todo. De entre todos ellos pude ver armas que, según la Alianza, eran similares a las que usó HYDRA.
Pensaba que aquella revelación sorprendería al Director, pero herró. Fury ni se inmutó.
—*Armas de HYDRA. *
—Sí, las creadas con el Tesseracto. La Alianza ha sido atacada varias veces, pequeñas escaramuzas o guerra de guerrillas, y se han usado armas como esa. ¿Es posible que les hayan robado las armas de HYDRA?
—*No estoy seguro, pero iniciaré una investigación. ¿Algo más? *
—Pues ahora viene la bomba: la líder de uno de los dos bandos de los youkais, Yasaka, ha sido asesinada y la ciudad de los youkais destruida. Todo eso fue lo que provocó el terremoto, aunque sus efectos fueron disminuidos. La dimensión youkai colapsó y la muerte de la Reina desestabilizó la energía natural acumulada en esa región.
—*¿Dimensión youkai? *
—Una dimensión paralela creada con magia y una enorme cantidad de energía, la cual era mantenida y manipulada por los reyes.
—*Así que esos youkais vivían en una dimensión mágica paralela a Kioto. Entiendo. Y la muerte de su Reina ha desestabilizado la zona. *
—Imagine que tiene una granada y le quita la anilla. Pues lo mismo.
Fury asintió levemente. S.H.I.E.L.D. parecía desconocer todo aquel asunto de las dimensiones paralelas y qué tanto podían afectar a una región.
—*¿Tienes conocimiento de alguna zona con semejantes características? *
—Me temo que no. Solo conocía sobre esta ciudad. No sé dónde tienen su base los miembros de otro bando, los del Este. Pero si han atacado al bando Oeste, no dudo que lo harán con el Este.
—*Entiendo. ¿Qué más? *
—El que parece ser el líder de estos "Héroes" se llama Cao Cao y dice ser descendiente del mismo héroe chino. Pero lo peor es que porta la Lanza del Destino.
—*¿La que atravesó a Jesús? *
—Esa misma.
—*La True Longinus, la más poderosa de todas. *
—Y parece que la Dimension Lost también está en su poder, en la de otro usuario. Además, las capacidades de su gente, al menos de los poseedores de Sacred Gear contra los que me he enfrentado, son equiparables a las del Capitán América, si los datos que conozco sobre él son fiables.
—*¿Dices que pueden equipararse? *
—Al menos en términos de fuerza y velocidad. O quizás sólo fueran esos dos, tampoco estoy muy seguro del todo. Todo eso les convierte en gente más peligrosa de lo que se puede pensar.
Fury asintió con la cabeza.
—*¿Puedes darme toda la información que tengas? *
—Si…, bueno… No estoy muy seguro.
El Director enarcó una ceja.
—*¿Seguro? *
—No quiero que se lo tome a mal, pero existe la posibilidad de que se hayan infiltrado en S.H.I.E.L.D., que sea alguno de sus agentes, o informáticos o a saber qué posible rol.
—*Ya hicimos un barrido luego de la Conferencia. *
—Si lo sé, para detectar no humanos, pero esta vez hablamos de humanos. ¿No dijiste que había agentes que portaban Sacred Gears? Pues existe la posibilidad de que alguno de ellos forme parte de esa facción terrorista. No les agradáis y es bastante probable que os estén vigilando.
—*Subestimas a S.H.I.E.L.D. *
—En asuntos humanos no puedo poneros en duda, pero si añadimos la variable sobrenatural al cálculo, entonces todo cambia.
—*Sería más sencillo si tengo una base. No te pido que confíes en S.H.I.E.L.D., te pido que confíes en mi al igual que yo hago contigo. *
Issei apretó los labios, indeciso. Al final, luego de varios segundos en los cuales nadie dijo nada, suspiró largo y tendido.
—De acuerdo, le pasaré a usted —recalcó el 'usted'— la información que tenga sobre la Brigada. La Alianza también me dará la información que tengan para poder contrastar con la que yo tengo. Puede que estos "héroes" quieran proteger a la Humanidad, pero no a cualquier costo.
—*¿Crees que es imposible que nos volvamos aliados? *
—Lo dudo muchísimo. Son extremistas, quieren la aniquilación de todo lo que no sea humano. Vosotros, en cambio, sois unos protectores, un escudo. Los escudos no fueron creados para atacar.
—*Eso díselo al Capitán América. *
—No puedo hablar con los muertos. Pero ya me entiende. Estos tipos no parece que sean de los que cambian de parecer.
—*¿Sugieres eliminarlos? *
—No lo sé, sinceramente. No son una amenaza para la Humanidad…
—*A pesar de haber causado ese terremoto* —interrumpió Fury.
—Pero han logrado cero víctimas a pesar de todo. Lo han planeado todo de una manera que el número de víctimas haya sido cero. Pero claro, siguen siendo unos extremistas. Como decía, su objetivo no son los humanos, aunque creo que ahí hay que excluir a tipos como yo.
—*Tipos como tú. *
—Si. Yo me he involucrado mucho con lo sobrenatural, el principal objetivo de estos terroristas. Por eso me he vuelto un objetivo. La próxima vez que se involucre, que me meta en su camino, no dudarán en matarme.
—*¿A pesar de que te consideren beneficioso para la Humanidad? *
— ¿Cómo sabe eso? ¿Escuchó mi charla?
—*No. Lo he averiguado con todo lo que me has dicho, y contando con que la herida que recibiste no fue mortal. *
—Sabe sobre eso.
—*Cuando Issei Hyoudou-Stark llega a un hospital con una herida como esa, genera un gran interés en mí. *
—Me lo imagino.
—*Entonces se consideran defensores de la Humanidad, y tienen claro que usarán cualquier método para lograr su objetivo. *
—Para ellos, cualquier ser no humano que habite entre nosotros debe ser eliminado. Da igual si ha hecho algo malo o no —de pronto recordó algo—. Por cierto, ¿tenéis vosotros información sobre una serie de asesinatos en el país hace diez años?
—*¿Asesinatos en Japón? *
—Sí, incluyendo Kuoh y Kioto.
—*Tendría que revisar. ¿Puedo saber el motivo? *
—Cao Cao me habló sobre eso, y no solo él. Parece que hay algo importante, algo que relaciona a todos esos asesinatos, algo que ha llevado a ese grupo a atacar directamente la dimensión youkai y reducirla a nada.
—*Crees que averiguar lo ocurrido puede desvelar el motivo del ataque. *
—Puede. Mentiría si dijera que no deseo que el resolver esos asesinatos arroje algo de luz sobre todo este turbio asunto.
—*De acuerdo. Recopilaré toda la información disponible y te la daré. Espero tu información tan pronto como sea posible. Tengo que averiguar si se han infiltrado en S.H.I.E.L.D. y hasta donde. *
—Por supuesto. Nadie quiere a esos tipos infiltrados en la mayor agencia de la Tierra.
Finalizando con aquellas palabras la conversación con Fury, Issei soltó un largo suspiro de cansancio una vez la pantalla se apagó.
—Deberías irte a dormir. Estás para el arrastre —comentó Tom cruzándose de brazos.
—Cuanto más me sumerjo en este mundo sobrenatural, más presión siento.
— ¿Te arrepientes?
—Innumerables veces.
—Pues hermano, es lo que hay. Quieras o no, eres parte de este mundo desde que averiguarte lo que portabas. Hace tiempo que pasaste el punto de no retorno. Lo que tienes que hacer es remangarte y ponerte a trabajar, como siempre has hecho.
—Lo sé Tom, lo sé.
—Me alegra escucharlo. Pero ahora mejor vete a la cama y descansa. Demasiadas emociones y mucho estrés. Venga, ve, a menos que tengas hambre.
—Pues la verdad es que no. No habrás preparado nada, ¿no?
—Colega, he estado contigo todo el tiempo. ¿En qué momento he podido ir a preparar algo?
—Sinceramente…, pensaba que te habrías marchado mientras discutía con Fury.
— ¿Y perderme todo eso? Para nada. De muchas cosas interesantes me acabo de enterar. Venga, vete antes de que te arrastre yo.
Con una leve sonrisa, Issei aceptó gustoso el consejo de su amigo, yéndose directamente a su cuarto, cayendo redondo en la cama.
XXXXX
Eran más de las diez de la mañana cuando Issei despertó. A pesar de la hora, y haberse acostado temprano aquella noche, sentía como si hubiera corrido una maratón. La herida era menos dolorosa, pero los movimientos bruscos seguían doliendo horrores. Se levantó con cuidado de la cama al tiempo que las persianas automáticas comenzaban a levantarse, permitiendo que el sol asomara, iluminando por completo la habitación.
—Ugh… F.R.I.D.A.Y., podrías haber ido un poco más despacio —se quejó mientras se tapaba los ojos.
—+Mis disculpas. No he tomado en cuenta su estado. +
—Muchas gracias, oye.
Con cuidado se levantó de la cama, ignorando su teléfono móvil. Con cuidado bajó las escaleras, sintiendo el punzante dolor con cada escalón. Ayer, al subir, no le dolía tanto.
—Hey, buenos días —saludó Tom desde el sofá, viendo la tele, girando su cuerpo para verle mejor—. Has dormido doce horas. ¿Cómo te encuentras?
— ¿Te soy sincero? Sigo cansado —respondió mientras se dirigía a la cocina para desayunar.
—Dormir tanto no es bueno la mayoría de veces. ¿Te ha despertado el móvil?
— ¿Por qué iba a despertarme el móvil?
Tom parpadeó, sorprendido.
—Ni te has enterado, ¿eh? Vaya, vaya, vaya. Eso es sorprendente. Vamos, que podía haberte llevado a un concierto de Metallica y ni te habrías enterado.
—Tom…
—Te han llamado. Tus papis y tío.
— ¿En serio?
—Desde luego. He tenido que subir yo para apagarlo. No les he colgado, lo he dejado sonar, pero lo he puesto en silencio. Estabas tan dormido…
—Te han llamado a ti.
No fue una pregunta, fue una afirmación.
—Elemental, mi querido Watson.
— ¿Y qué les has dicho?
—Pues no mucho: prácticamente todo lo que sé sobre lo que ha pasado en Kioto.
Issei quedó estático, con una madalena a medio camino entre su boca y el vaso de leche. Pero rápidamente se la comió, pues estaba a punto de romperse y mancharlo todo.
— ¿En serio? ¿Todo?
—Si.
— ¡Tom!
— ¿Qué querías que hiciera? Se iban a enterar igualmente, así que paso de futuros malos rollos.
—Y por eso me vendes.
—Al mejor postor —bromeó, ignorando el ceño fruncido del japonés—. Ohhh venga, no me mires así. Mejor que lo sepan por mí que por un tercero, créeme.
— ¿Les vas contando nuestros secretos?
—Esto no es un secreto, hermano. No te hagas la víctima, no te queda. Ahora desayuna y llámales. Les he prometido que lo harías nada más despertar, pero quiero darte unos minutos para llenarte el estómago.
Y con una sonrisa descarada, el artista volvió a centrarse en la televisión, en la cual había logrado encontrar los capítulos del mítico programa Fūun! Takeshi Jō, conocido en otras partes como Humor Amarillo, el Castillo de la Risa o el Castillo Takeshi.
— ¡Ja, ja, ja! En serio hermano, los japoneses tienen programas raros y absurdos, pero divertidos. Y pensar que hace setenta años era un poderoso imperio que formó parte del Eje. Lo que hace la derrota y que la actual potencia mundial te viole salvajemente.
—Y tú tienes un sentido del humor muy extraño.
— ¿Ahora te das cuenta?
—No. Me di cuenta hace años, pero no siempre tengo oportunidad para comentarlo.
Tom alzó el puño, por lo que Issei rodó los ojos. Una vez hubo terminado de desayunar fue directamente al taller. Ni en broma subiría a su cuarto si no era menester, y con Tom viendo la televisión, tener una charla tranquila en el salón se hacía imposible. Prendió uno de los ordenadores, preparándose para la que seguramente iba a ser una conversación larga y tediosa. En Los Ángeles debían ser casi las siete de la tarde, así que en principio nadie debía de estar ocupado con el trabajo…, lo cual no era algo bueno para él en aquel momento. Iniciando la video llamada, hizo una mueca.
—*Hasta que al fin la bella durmiente despierta* —saludó Tony también desde su propio taller.
—Papá.
—*J.A.R.V.I.S., avísales. *
La IA dijo algo, pero Issei soltó un corto bufido al mismo tiempo.
—*Eso es una muestra de falta de educación. En algunos lugares del mundo te harían cosas insanas como reprimenda. *
— ¿Crees que podremos saltarnos lo que todos sabemos que va a pasar?
—*Me temo que no. La verdad es que tengo mucho interés en que esos acontecimientos se lleven a cabo. No todos los días pudo ver como recibes una reprimenda. *
— ¿En serio? Ya soy mayorcito.
—*Y yo, pero eso no evita que Pepper me de charlas. *
—Lo tuyo es constante, lo mío es algo ocasional.
—*Pues con más motivo. Oh, al fin va a comenzar el espectáculo. *
Issei volvió a bufar justo antes de ver en la pantalla a Pepper y Happy. Sonrió ampliamente, intentando ocultar el hecho de que no tenía ganas de una charla, o más bien una reprimenda.
—*Ise, ¿cómo estás? * —quiso saber Pepper con suma preocupación.
—*Nos hemos enterado del incidente de Kioto. De todo. Así que no intentes negarlo* —dijo Tony con falso gesto serio.
—*¿Es cierto que te atravesaron con la Lanza del Destino? * —curioseó Happy, recibiendo una dura mirada de Pepper—. *¿Qué? Es solo curiosidad. *
—*Puedes sonar menor… ¿Cómo era la palabra? *
—*¿Perturbador? *
—*Gracias Tony. *
—*De nada. *
—Creo que le dais demasiada importancia. Seguro que Tom lo ha exagerado mucho, y tampoco es que yo fuera buscando pelea.
—*Los sabios dirían que no existen las coincidencias. *
—*¿Tienes algo que contar? *
—Tom os habrá contado de sobra.
—*Nos ha contado todo lo que él sabe* —recordó Pepper recalcando el él, en referencia al artista—, *pero ese es solo su punto de vista. Quiero saber desde el tuyo. *
—*Pero antes queremos ver la cicatriz* —dijo Happy, recibiendo una nueva dura mirada de Pepper.
—*Strike dos. A la tercera eliminado* —señaló Tony sonriente—. *Pero también admito tener curiosidad. No todos los días uno puede ver una herida como esa. *
—Tampoco es nada. Sólo una cicatriz.
—*Aun así queremos verla. *
—*¿En serio? * —bufó Pepper incrédula.
Issei rodó los ojos, procediendo a levantarse la camiseta, mostrando la herida. Pepper se llevó una mano a la boca, sorprendida por el ancho de la cicatriz.
—*Una dimensión considerable. *
—*¿No te llegó a traspasar? *
—No. Cao Cao se aseguró de no atravesarme, pero sí de dejarme inhabilitado.
—*Un detalle por su parte. *
—*¡Tony! *
—*¿Qué? Es cierto. Ese tipo podría haberlo matado fácilmente, por lo que sabemos, pero eligió simplemente incapacitarlo. *
—*Tom ha dicho que podría haber muerto. *
—*La herida era grave, pero no mortal. *
—*¡Perdió litro y medio de sangre! ¿Eso no te parece mortal? *
—*Me estás malinterpretando. Pero eso ahora no es lo importante. Por ahora sabemos que Tom no nos ha engañado. Bien, continúa. *
Rascándose la cabeza con cansancio, procedió a contarles todo lo ocurrido desde el momento en que se enteraron del secuestro de Yasaka. Hubo algunas interrupciones, sobre todo por parte de Happy y Pepper. Tony se mantuvo callado la mayor parte del relato. Por supuesto incluyó su charla con Fury, pues ya que estaba, mejor que estuvieran al tanto de todo.
—*Y Fury no me ha dicho nada. Vaya con el tuerto. *
—Supongo que sabía que yo te lo contaría.
—*Más bien que Pepper te exigiría ponerla al día. *
—También, también.
—*¿Por qué no has pedido ayuda? * —exigió saber Pepper.
—Tampoco creí que todo acabase así, sinceramente.
—*Oh, claro que no. Te encuentras con el usuario de esa lanza, el cual te cuenta lo que va a hacer, más o menos, y no se te pasa por la cabeza que pueda intentar matarte por meterte de por medio… A veces me hacéis dudar de vuestra supuesta genialidad. *
—*Nos gustan los desafíos y vivir al límite* —bromeó Tony.
—*Otra de tus malas conductas que ha acabado copiando. *
—No creo que...
Issei se detuvo cuando Pepper le miró fijamente, sin pestañear.
—*Has estado a punto de morir, Ise. No sé qué tenéis los Stark con esa manía de poner vuestras vidas al borde del abismo. *
—Hice lo que creí que tenía que hacer. También creí que podría con ello. Error mío.
—*Pues espero que hayas aprendido* —Pepper suspiró, cambiando a un tono más calmado—. *Ise, no estoy negando que algún día tengas capacidad más que suficiente, pero incluso los mejores necesitan ayuda. Si te ves sobrepasado, que no te avergüence pedirla. *
—*Pepper tiene razón. Sabes que siempre podrás contar con Rhodey y conmigo, o al menos conmigo. *
—Lo sé, lo sé. Lo siento por preocuparos.
—*Gracias. Ahhh, me van a salir canas antes de tiempo. *
—No te preocupes por eso Pepper. La verdad es que no llego a entender ese terror por las canas. No quedan mal —una nueva mirada dura de la mujer le aterró—. Lo siento.
Durante varios minutos continuaron con la charla, tocando varios temas, incluyendo el trabajo por la suspensión de la feria de Kioto por el terremoto. Una vez finalizada la puesta al día familiar, Issei se sentó en la silla, haciendo una mueca en el transcurso de la acción, suspirando pesadamente.
— [¿Ha sido intenso?]
—Demasiado.
— [Tampoco ha sido nada. Eres un exagerado, chico]
— ¿Que no es para tanto? ¿Acaso tu madre no te dio largas charlas?
— [Compañero, si he de ser sincero, no recuerdo siquiera si tengo una madre. Tengo la sensación de que ya hemos hablado de esto]
—Bastante probable.
De pronto escuchó la puerta abrirse y a Tom ingresar mientras miraba su teléfono móvil. Tenía una sonrisa divertida en su rostro.
—Oye, ¿no has pensado en tener mascota? —preguntó mientras se acercaba a Issei, pasándole su teléfono.
— ¿Mascota? —cuestionó mientras miraba el vídeo.
En el mismo se podía ver a dos cachorros, un perrito y un gatito, jugando animadamente, o más bien el gato jugaba mientras el perro se quejaba. La verdad es que si era gracioso.
—Sí, ya sabes: perro, gato, e incluso pájaros. A mí es que bichos como arañas, iguanas, peces o serpientes no me van.
—Pues nunca he tenido esa necesidad —contestó con sinceridad mientras le devolvía el aparato.
—Claro, claro. Con tus juguetes te bastaba. Pero no sé. Esta mansión es muy grande y a veces se siente vacía. ¿Cómo os gusta a los Stark vivir en sitios como este? Si fuéramos más personas se sentiría más cálido.
Issei entrecerró los ojos.
— ¿Me estás sugiriendo que adopte un niño? —el artista le miró confuso—. Hermano, agradezco y valoro tus sentimientos hacia mí, pero yo no bateo para ese lado.
—Pero mira que eres gilipollas —contraatacó Tom sonriente—. Hay que poner plantas dentro.
—Hay un inmenso jardín ahí fuera que rodea toda la casa.
—Exacto, fuera. Falta de eso aquí dentro. Por eso mi sugerencia de adoptar algún bicho que nos alegre la casa.
—Y nos asfixiamos por la noche.
—Ni que durmieras en una habitación de dos metros cuadrados llena de plantas. Por cierto, ¿te vas a tomar la medicación?
—No es necesario. El dolor es aguantable.
— ¿Ahora vas de duro? Bien, como quieras, pero no quiero oír ni una sola queja, ¿entendido? Bastantes pataletas que te aguanto.
— ¿Que me aguantas?
—Exacto, y la próxima vez usaré el arma ancestral de las madres.
—… No te atreverías.
—Pruébame.
—Tú no sabes usar eso. ¡Ni siquiera la has visto en acción!
— ¿Perdón? ¿Para qué mierda existe YouTube si no es para eso?
Entonces se escuchó una melodía. Tom revisó su móvil, pero no era el que estaba sonando.
—+Señor, la llamada proviene del teléfono demoníaco. +
—Chimichanga —murmuró Tom.
Issei fue directamente al cajón donde tenía guardado el aparato. Para sorpresa de ambos, a pesar del aviso de F.R.I.D.A.Y., el teléfono móvil que había estado investigando desde su vuelta del mismísimo Infierno era en verdad el que estaba sonando. El nombre de Rias aparecía bien grande en la pantalla. Aceptando la llamada se encontró con los rostros de todos los miembros del grupo Gremory.
—*Issei. *
—*Hola Issei. *
—*Buenas tardes. *
—*Tiempo sin vernos. *
—Hola chicos, ¿qué os contáis?
—*Llamábamos para saber cómo estás. Nos enteramos de lo ocurrido en Kioto anoche, pero creímos preferible llamarte mejor hoy. Suponíamos que estarías cansado. *
—Cansado es quedarse cortos. Ha dormido como un bebé prácticamente medio día —intervino Tom con diversión.
— ¿En serio se lo vas a decir a todo el mundo?
—Ya se lo he dicho a todo el mundo. Bueno, miento. Sólo me faltan las redes sociales.
—… Dios… Menos mal que no tengo… Ups, lo siento —se disculpó al ver cómo los demonios agriaban el gesto, acariciándose las cabezas.
—*Tranquilo. No pasa nada* —restó importancia Rias.
—*Un efecto secundario de ser demonio* —comentó Akiro con una leve sonrisa.
— ¿Y vosotros qué tal?
—*En casa, en el Inframundo. *
Tom e Issei se miraron de reojo, sorprendidos. Eso les pareció raro. Después de todo, habían "abandonado" sus estudios y trabajos en fechas no festivas en el país.
—Vale, eso me plantea dos preguntas: primera, ¿por qué estáis allí?; segunda, ¿cómo es posible que nos estemos comunicando?
—*La primera tiene que ver con el ataque de Kioto. Cuando se supo que esos terroristas de la Brigada lograron entrar en la dimensión youkai, las alarmas estallaron en todo el Inframundo. Esos terroristas lograron entrar por varias puertas traseras, y no solo eso. Bueno, que te voy a contar. La cuestión es que han llamado a todos los demonios para que vuelvan. La Tierra no les parece segura, ni siquiera Kuoh. Todos los Infiernos están en estado de alarma. Si la Lanza está en la Brigada, ningún ser profano está a salvo en el planeta. Incluso los Señores del Infierno se han reunido. Pocas veces algo, o alguien, hace que los líderes de los diferentes Infiernos se reúnan. *
— ¿En serio estos "héroes" han puesto nerviosos incluso a los líderes del infierno? Cágate lorito —silbó Tom impresionado.
—*Si la Lanza del Destino está de por medio, incluso ellos se pondrían nerviosos. Después de todo, estamos hablando de una de las armas más poderosas del universo, y una mortal para los seres profanos, como los demonios. Tienes suerte de ser humano* —dijo Rias mirando directamente a Issei, quien se sorprendió por esas palabras.
— ¿Suerte de ser humano?
—*Por supuesto. Como ya sabrás, las armas sagradas son letales para cualquier ser profano. La herida que tú has recibido sería mortal para nosotros, incluso para los más poderosos, como los Maous o Mefisto. *
—Ya veo. ¿Y qué tal Sona?
—*Afectada, mucho. Alegre por ver que su hermana sigue viva, pero verla sin un brazo le ha afectado. Serafall le resta importancia, pero Sona entiende la gravedad del asunto y ya está tomando medidas. *
—Algo propio de ella.
—*Sin duda. *
—Entonces, ¿todas vuestras zonas de influencia van a quedar abandonadas?
—*No. El Consejo ha mandado guardias que los supervisen. *
—Entonces los "importantes" son los que vuelven al infierno y dejan a los soldados vigilando. Entiendo.
—*Si te preocupan los de la ciudad, tienen órdenes de ayudarte si pides su ayuda. No pondrán reparos. Piensa en ellos como si fuéramos nosotros. *
—De acuerdo. Habrá que adaptarse.
—*Y respecto a tu segunda pregunta: ¿por qué crees que estoy llamándote al teléfono que te di? * —preguntó con una ligera sonrisa burlesca—. *Ya deberías saber que es un artefacto mágico, y que por tanto me permite llamarte incluso estando aquí. *
—Esto desafía las leyes de la naturaleza.
—*Es lo que hace la magia, ¿no? Desafiarlas, moldearlas. Esta no es distinta. *
—Pero tú me estás llamando desde… ¿un ordenador?
—*Así es. Desde un móvil sería más difícil hablar como lo estamos haciendo ahora. *
—Ya veo.
—*Bueno, nos tenemos que marchar ahora. Espero que volvamos a hablar pronto. E Issei, nos alegramos de que sigas vivo. *
—Yo también me alegro.
—*Nos vemos pronto, espero. *
Y la comunicación mágica se cortó. Issei se quedó mirando el teléfono demoníaco fijamente.
— ¿Soy el único que sigue flipando por todo esto? A ver, sé que no soy científico y las ciencias se me dan de pena, pero esto sigue siendo… Buah.
—Lo sé Tom, lo sé. La magia en verdad es asombrosa.
XXXXX
Era el día seis de octubre. Dos días habían pasado desde que Issei pidiera la cita con el Emperador y ahora estaba ahí, en el Kōkyo o Palacio Imperial de Tokio, la residencia del Emperador. Pero, para ser más preciso, se encontraba en el Kyūden del Palacio, más precisamente en la Oficina de Trabajo del Emperador. Cuando llegó al palacio causó sensación entre los visitantes, tanto locales como extranjeros. Nada más poner un pie adentro, la policía del palacio le escoltó hasta dicha sala como si se tratase de un Jefe de Estado. No podía decir que era la primera vez que le pasaba, pero no por ello dejaba de ser incómodo. Atravesaron el Kyūden para ir a la Oficina Imperial, donde el Emperador Akihito le esperaba.
— "Sinceramente me sigue sorprendiendo que en verdad me permitan reunirme con el Emperador."
— [¿En serio te parece tan sorprendente?]
— "Por muy 'héroe de la nación' que sea, sigo sin ser un Jefe de Estado, diplomático o embajador. Demonios, ni siquiera el presidente Obama se ha reunido conmigo. ¿A ti no te parece extraño?]
— [Bueno, si es verdad que la familia imperial tiene conocimiento de lo sobrenatural, y sabiendo lo que ocurrió en Kioto, por no olvidar que pediste la comparecencia de los líderes de los Clanes, lo extraño sería que no fuera el propio Emperador el que hablase contigo. E incluso podría estar presente el Primer Ministro]
— "Ahí te doy la razón."
— [¿Nervioso?]
— "Bastante."
— [Por favor compañero. Eres el portador del Dragón Rojo Ddraig, uno de los seres más poderosos y sabios del Cosmos. No puedes ponerte nervioso por hablar con ese hombre, por muy Emperador que sea de este país]
— "Hay algo que se llama educación, y respeto a tus mayores."
— [La educación debe ser recíproca, y el respeto se gana]
— "Tú pides respeto."
— [No me compares]
— "Cierto. Si te faltaban al respeto o te miraban mal simplemente les eliminabas."
— [Podía hacerlo]
Issei rodó los ojos.
— "Mentalidad dragontina."
— [Mentalidad humana]
Los dos policías que les custodiaban les dejaron frente a las mismas puertas de la Oficina. Issei procedió a acercarse, pero al ver que retenían a Tom se detuvo.
— ¿Podría pedirles que le suelten?
—Con todo respeto, pero es usted quien tiene el permiso para reunirse con su Majestad —explicó uno de los policías.
Issei suspiró, mirando con seriedad a ambos policías.
—Yo no entro si él no entra conmigo. En ese caso ustedes mismos podrán explicarles a su Majestad el motivo por el cual no he podido asistir a nuestra cita.
Los dos policías se miraron indecisos, pero al final soltaron a Tom, quien suspirando con molestia se recolocó la americana.
—En verdad me pregunto si ha sido necesario que vengamos trajeados —le susurró Issei divertido.
—Vamos a ver al mandamás de aquí, ¿no? No puedes visitar a un Jefe de Estado en vaqueros y camisa hawaiana.
— ¿Por qué no? Hubiera sido divertido.
—Hasta yo tengo mis límites, hermano.
Riéndose por lo bajini, Issei procedió a abrir el mismo la puerta. Las sonrisas de ambos desaparecieron, tomando ahora un carácter más serio. Frente a la misma puerta, sentado tras su escritorio, se encontraba el actual emperador Akihito, y a su lado, de pie, su hijo, el príncipe Naruhito. Pero no eran los únicos presentes. Ambos observaron que también se encontraban presentes los que suponían que debían ser los actuales líderes de los Clanes: Suzaku Himejima, Ouryuu Nakiri, Genbu Doumon, Byakko Shinra y Seiryuu Kushihashi. Pero también estaba el actual líder de los Domadores de Bestias, Arata Abe, junto con su hija, la futura líder Kiyome Abe.
De todos ellos, el único que destacaba por su edad, además del propio Issei, era Ouryuu Nakiri. Éste actual líder, o supuesto líder, era más joven que él, uno o dos más o menos.
Hasta ese momento tenía conocimiento de los Clanes y sus líderes, pero era la primera vez que podía ponerles caras. Los nombres estaban registrados en la base de datos del gobierno, como todo el mundo, pero en su caso, posiblemente al tratarse de los Clanes, tenían lo justo y necesario: nombre y apellido, parentesco y fecha de nacimiento. Las gafas se encargaron de grabar bien los rostros para guardar las imágenes y vídeos directamente en la base de datos. Pero fue cuando se fijó mejor en la líder del Clan Himejima cuando pudo comprobar el parentesco. Suzaku y Akeno compartían apellido. Eso a veces no significaba nada, ni siquiera que hubiera parentesco sino era en una línea demasiado lejana del tiempo, pero estaba más que claro que sí eran familia. El parecido era impresionante, con la única diferencia de que Suzaku era mayor que Akeno y por tanto poseía un físico más maduro. Entonces procedió a guardar sus gafas, acercándose hasta el escritorio para saludar.
—Majestad, gracias por recibirme.
Issei extendió su mano por costumbre, pero rápidamente la retiró, procediendo a realizar una reverencia, aunque quizás no tan inclinada como el protocolo hubiera requerido, pero tampoco es que se lo hubiera estudiado. Tom se tapó la boca para que no vieran la sonrisa burlona que había tomado lugar en su cara.
—Alteza —realizó la misma reverencia mientras saludaba al príncipe.
Entonces fue el turno de Tom, quien, al contrario que Issei, no erró.
—Hola y buenos días, Majestad, Alteza —saludó Tom con soltura mientras realizaba la misma reverencia que Issei había realizado antes—. Soy Tom Wood. Un placer conocerles.
—No tenía conocimiento de que usted fuera a estar aquí, pero al parecer el señor Hyoudou-Stark no iba a presentarse si no era con usted. La estima tan famosa que le tiene hace honor a la verdad —dijo el Emperador con una leve sonrisa—. La amistad pura y verdadera es un tesoro, sobre todo en estos tiempos.
Tom miró a Issei, sonriendo burlonamente. El Stark rodó los ojos con una leve sonrisa.
—Señor Hyoudou-Stark —habló ahora el Príncipe—, entiendo que el motivo de su petición para esta reunión tiene que ver con la desaparición de la ciudad youkai en el área de Kioto y la muerte de su Reina, así como el ataque de esos terroristas.
—Así es, Alteza, y agradezco mucho que todos hayan asistido.
—En ese caso, por favor, tomen asiento —indicó señalando los asientos libres, justo en frente de la familia real.
Los asientos formaban casi un círculo, permitiendo que todos los presentes pudieran verse con solo girar un poco sus cuellos. Issei y Tom se sentaron, procediendo entonces a dar comienzo aquella reunión tan excepcional.
—Supongo que no conocerá a los líderes de los Clanes —dijo el emperador.
—No personalmente. Es la primera vez que les veo.
—Pero no son necesarias las presentaciones. Ya conoce nuestros rostros —indicó Byakko Shinra—. A mí lo que me interesa saber es qué ha obligado al Sekiryuutei a reunirnos a todos aquí. Tengo cosas más importantes que hacer.
— ¿Cómo qué? —cuestionó Issei reposando su espalda en la silla.
—Asuntos que a ti no te atañen.
— ¿Y los asuntos que a ti te atañen, pero no les has prestado atención?
El líder de Clan enarcó una ceja, sonriendo socarronamente.
— ¿Y qué asuntos son esos sí puedo saber?
—Asesinatos de portadores de Sacred Gears en el país hace varios meses o, para ser más reciente, el atentado en Kioto. Entiendo que esos son asuntos de los cuales tendrías que preocuparte, pero no se ha dado el caso, ¿verdad?
—Ohhh —sonrió Byakko mientras apoyaba sus brazos en sus piernas.
—Señor Hyoudou-Stark, ¿podría explicarnos el significado de sus palabras? —pidió el líder del Clan Abe.
—Más que explicar el significado de mis palabras, lo más lógico sería cuestionar su labor, el de los Clanes.
—Manda narices —bufó Byakko—. ¿Ahora tú vas a cuestionar nuestra labor? Me parece que se te han subido los humos con todo eso de ser un "superhéroe", chico.
—Para ser sinceros, el índice de criminalidad ha sido reducido considerablemente desde que está en el país —dijo Genbu Doumon de manera educada.
—Y yo te recuerdo que no es nuestro trabajo ocuparnos del crimen. Para eso está la policía.
—Pero en asuntos sobrenaturales debéis actuar, ¿no es así? —contraatacó Issei—. No voy a cuestionar que haya sobrenaturales de otras religiones, como las abrahámicas, en este país, siempre del sintoísmo y el budismo, más que nada porque incluso aquí hay cristianos y el mundo está globalizado, pero sí que ante asuntos sobrenaturales no hagáis nada o hagáis muy poco.
— ¿Y tú qué sabes de lo que hacemos o dejamos de hacer? —exigió saber Byakko con clara molestia en su voz.
—Como ya he mencionado: los asesinatos de invierno y primavera en el país, justo antes de la Conferencia de Kuoh, o el atentado contra los youkais de Kioto. Y te voy a dar otro ejemplo: los asesinatos de hace diez años.
—Explíquese, por favor —pidió el príncipe.
—Meses atrás, poco después de que llegara al país, me enteré de que numerosos humanos portadores de Sacred Gear estaban siendo asesinados en todo el país sin que nadie pudiera detenerles. Sé también que hubo una serie de asesinatos supuestamente aislados hace diez años, pero que en verdad no es así. Fuera lo que fuera que los unía, fue clave para que la Brigada atacase a los youkais de Kioto. Todo eso son asuntos sobrenaturales, de los cuales se supone que los Clanes de los respectivos representantes deben ocuparse. ¿Por qué motivo no se ha hecho nada?
— ¿Y por qué motivo no has hecho nada tú? —preguntó Byakko.
— ¿Que no ha hecho nada? —cuestionó Tom incrédulo—. No puedo creer lo que acabo de escuchar. Si el muy condenado no ha dejado de hacer cosas, y no solo relacionado con lo sobrenatural. Todo el mundo sabe lo que ha hecho, pero ¿y vosotros? ¿Qué se supone que habéis hecho? Ah no amigo, antes de acusar da tus explicaciones.
—Tú no tienes ni voz ni voto aquí, extranjero.
—Uhhh, menos humitos, calvito. ¿Eres calvo o solo te rapas al cero?
Pero antes de que la situación fuera a más, el emperador tomó la palabra.
—Caballeros, por favor, no es momento para discusiones sin meta. El tema expuesto es demasiado importante. Han muerto ciudadanos de nuestro país y a punto han estado de provocar un terremoto peor del que sufrimos en marzo. Y para empeorarlo todo, ha muerto la dirigente de los youkais del Este, con los que hemos convivido en paz desde hace siglos. No voy a tolerar ninguna discusión estúpida, ¿ha quedado claro?
La mirada fue principalmente hacia Tom y Byakko, quienes asintieron.
—El señor Hyoudou-Stark ha expuesto su punto. ¿Cómo responden los Clanes? —interrogó el príncipe a los susodichos.
—No puedo hablar por lo ocurrido hace diez años, pues solo era una heredera, no una líder —dijo Suzaku—, y creo que mis compañeros aquí presentes pueden opinar lo mismo.
Genbu, Byakko y Seiryuu asintieron a las palabras de la Himejima.
—Yo era aún muy pequeño cuando aquello ocurrió. Ni siquiera era el heredero, era mi primo —explicó Ouryuu.
—Espero pues que lo habléis con los anteriores Jefes para tener una explicación. Ahora, ¿qué podéis decir sobre lo ocurrido este año?
—Con todo respeto, Majestad, Alteza, pero esos asesinatos ocurrieron en territorios gobernados por los demonios abrahámicos, fuera de nuestra jurisdicción —habló Seiryuu—. No teníamos constancia por eso mismo.
— ¿Me estás diciendo que esos demonios gobiernan zonas de vuestro país? Pensaba que aquí mandabais vosotros —curioseó Tom—. La verdad es que es algo que no he dejado de preguntarme.
—Con las religiones viene la influencia de los suyos. Este país tiene una amplia mayoría de no creyentes ni practicantes, y una tercera parte de esos creyentes son sintoístas. A comparación con tiempo atrás, nuestra influencia ha perdido fuerza, permitiendo a otras religiones abrirse paso en nuestro territorio. Es por ese motivo que los demonios abrahámicos tienen algunos territorios en nuestro país sin que nosotros podamos hacer nada.
— ¿No tenéis el apoyo de vuestros semidioses?
—Nuestros dioses —corrigió—. Entiendo y respeto que seas ateo, pero por favor, respeta nuestras creencias. Bien, como decía. los demonios han ganado terreno y nuestros dioses han decidido no actuar por la pérdida de fieles. ¿Por qué preocuparse de personas que no creen en ellos?
—Ohhh, entiendo. Así que: si no crees en mi adiós muy buenas, ¿no? Vaya.
Tom miró a Issei con decepción. Si los dioses eran así, entonces peor que peor.
—Entonces ¿criaturas pertenecientes a otras religiones han estado matando a compatriotas y no podíais hacer nada porque no era vuestro territorio? —cuestionó Issei con tono burlesco e incrédulo—. Pues menudos protectores del país.
—No es tan sencillo, niño —escupió Byakko—. No entiendes cómo funcionan las cosas realmente. ¿Te crees que por ser un "superhéroe" de fama mundial y portar una de las Longinus puedes venir aquí y hablarnos así? No tienes ni idea de nada.
—Pues agradezco entonces eso, porque yo puedo hacer lo que vosotros no. Todo se resume a eso. No hacéis vuestro trabajo. ¿Qué importa su jurisdicción? Aquí lo que prima es la ley japonesa y la vida de nuestros compatriotas.
—Eso podría haber ocasionado un conflicto —dijo Suzaku—. No tenemos el poder para asegurar una victoria en una hipotética guerra contra los demonios abrahámicos por meternos en sus territorios del país.
— ¿Y para qué demonios están vuestros semidioses? Se supone que os deben ayudar, incluso en una guerra.
—No lo harán directamente —negó la Himejima—. Ellos ya nos dan bendiciones. Esas son nuestras armas, pero no poseemos tanto poder.
Issei bufó, negando con la cabeza.
—Esto explica muchas cosas —dijo Tom—. Pues la cosa está muy clara, por lo que veo.
— ¿Podrías explicarnos? —pidió Genbu mientras miraba fijamente al artista.
—La Alianza quiso aliarse primeramente con los youkais de Yasaka, ¿no? Pero ahora todo se ha ido al traste por el atentado. Eso quiere decir que posiblemente pase un tiempo hasta que intenten establecer conversaciones con los otros youkais, a donde han ido Kunou y compañía.
—Ve al grano —reclamó Byakko molesto por tanta vuelta.
Tom rodó los ojos, molestando al líder de Clan.
—Sí, sí, ya llego. Lo que quiero decir es que vosotros no podéis poner un pie en territorio demoníaco, salvo excepciones, como fue la Conferencia, y a nosotros nos faltan recursos. ¿Veis por dónde voy?
—Una colaboración —dijo Suzaku—. Nosotros os damos acceso a nuestros recursos y nosotros tendremos ojos y oídos en territorio demoníaco.
—Eso mismo, al menos hasta que se reúnan con vosotros, si es que lo hacen. En mi opinión, hubiera sido mejor que hablasen con vosotros primero, pero oye, no me voy a meter en la política de la Alianza.
—Esperad un momento —detuvo Byakko la conversación—. ¿En serio estamos siquiera planteándonos el compartir nuestros recursos con estos dos?
—Tienen razón en sus palabras —asintió Suzaku—. Si hubiéramos tenido esa información, podríamos haber ayudado tanto en los asesinatos de principios de año como en el atentado de hace dos días.
—Coincido con ella —dijo Genbu—. Hemos estado tan ajenos a lo que ocurría en territorio demoníaco, y en todos sus asuntos en el país, que hemos estado ciegos.
—Coincido —dijo Seiryuu—. La Brigada ya ha atacado y destruido una de las ciudades youkais. Es solo cuestión de tiempo que ataquen la otra. No sé si somos sus objetivos ya que, según tengo entendido, y que él me corrija si me equivoco —hizo un gesto con la cabeza en dirección a Issei—, nosotros defendemos al país de lo sobrenatural, pero no podemos permitir más acciones que pongan en peligro el statu quo y la paz en nuestro país.
Byakko arrugó el rostro, incrédulos por las palabras de sus compañeros. Por eso mismo buscó el apoyo de su superior directo.
—Majestad, ¿está usted de acuerdo con esto?
—Lo estoy —sentenció, sorprendiendo a Byakko—. El señor Wood tiene razón. El Sekiryuutei puede ir a donde le plazca y hacer lo que le plazca en todo el país, sea o no territorio bajo jurisdicción demoníaca. Aclaro que esto no significa que pueda hacer lo que quiera —aclaró mirando a Issei.
—Me gusta respetar las leyes en la medida de lo posible —sonrió el Stark.
—Bien. Como debía, él puede ir a donde quiera sin que los demonios puedan quejarse. Y vosotros tenéis mucha sabiduría al haber protegido al país durante tantos siglos. Lo mejor para todos nosotros será que cooperéis para proteger al país de forma más eficiente. Unir todos vuestros recursos por el bien de la nación. Eso os incluye, Domadores —dijo mirando a los dos miembros del Clan Abe, los cuales asintieron—. ¿Alguien no está de acuerdo?
Las miradas fueron directamente hacia Byakko, quien chasqueó la lengua, pero no se atrevió a ir contra el Emperador.
—No, Majestad. No tengo ninguna objeción.
El emperador asintió, satisfecho.
—Bien. Pues a partir de ahora esta cooperación queda formada y oficializada. Espero que no haya problemas, por el bien de nuestros compatriotas.
Durante los siguientes minutos se terminó de dar por cerrada la reunión, ultimando los detalles para que ambos, superhéroe y Clanes, tuvieran todo preparado para dar comienzo a dicha cooperación, siendo la base los asesinatos ocurridos hacía diez años. Una vez que todos pudieron marcharse, el primero en abandonar la sala fue Byakko, quien se marchó junto con Seiryuu. El actual líder del Clan Kushihashi prefirió marcharse junto al Shinra para calmar su mal humor. Al final quedaron los dos estadounidenses, los Domadores y los otros tres miembros de los Cinco Clanes.
—Parece que Byakko está muy molesto —comentó Genbu con cierta preocupación en su voz.
—No importa. Incluso el propio Byakko no se atrevería a ir en contra de su Majestad —restó importancia Suzaku.
Entonces se dio cuenta de que Issei la observaba fijamente.
— ¿Ocurre algo?
—Akeno y tú sois casi como dos gotas de agua.
Suzaku sonrió levemente.
—Parece que te llevas bien con ella.
—Se podría decir. ¿Cuál es vuestro parentesco? No he encontrado nada que la relacione con tu familia.
—Es mi prima, hija de mi tía.
— ¿Y por qué no aparece que tenga alguna relación? Su nombre… En las bases de datos no aparece que Shuri Himejima tuviera una hija o estuviera casada.
— ¿Qué tanto sabes sobre lo sucedido con Akeno? —preguntó con tono serio.
—Casi nada. Rias solo me contó que se volvió su Reina cuando aún eran pequeñas, hace diez años, más o menos. Y bueno, no siento la suficiente confianza como para meterme en los asuntos personales de cualquiera de ellos.
—Ya veo. Entonces me temo que nada más puedo decir. Debe ser Akeno quien te lo explique. Pero si la ves, ¿podrías saludarla de mi parte y decirle que haré todo lo posible porque vuelva a la familia? No hay nada que desee más que volver a tener a mis primos en casa.
Issei enarco levemente una ceja. Había dicho primos, no prima. Había usado el plural, lo cual indicaba que fuera cual fuera el problema dentro de los Himejima, Akeno no era la única afectada.
—Claro, sin problema.
Suzaku sonrió levemente.
—Muchas gracias. Te lo agradezco profundamente.
—No hay que agradecer. Ah, se me olvidaba. Supongo que Byakko Shinra será también pariente de Tsubaki Shinra.
La Himejima asintió.
—Su situación es parecida a la de Akeno: ambas expulsadas por sus dones.
—Ya veo. Dura política interna.
—Las viejas costumbres, difíciles de eliminar.
—Sí, suele ocurrir —asintió recordando que en el Infierno abrahámico pasaba lo mismo.
Entonces los dos miembros del Clan Abe se aproximaron hasta el grupo.
—Señor Hyoudou-Stark, soy Abata Abe, actual líder del Clan de Domadores de Bestias. Esta es mi hija, Abe Kiyome —la aludida asintió con la cabeza con gesto aburrido.
No parecía agradarle mucho estar allí, aunque no sabía si era por su persona o por la reunión.
—Un placer. ¿En qué puedo ayudarle?
—Sólo quería agradecerle por su trabajo para con el mundo, incluyendo nuestro país. Y también que estoy deseoso de trabajar con usted para poder asegurar la paz para nuestros conciudadanos.
—Por supuesto. Para eso estoy aquí.
—Me alegro. Ahora debemos irnos, pero espero que nos volvamos a ver pronto —entonces volteó para mirar a los demás líderes—. Igualmente espero verles pronto. Adiós.
Dicho esto, procedió a retirarse junto con su hija, con quien comenzó a tener una breve discusión. Por lo poco que se pudo escuchar, ciertamente a Kiyome no le agradaban aquellas reuniones mientras que el padre le recordaba su función como futura líder del Clan.
—Hermano —llamó Tom a Issei en susurro.
— ¿Si?
—No sé tú pero, para ser un país muy por debajo de la media en cuanto a tamaño de pecho, me he encontrado con muchas con una delantera que nada tiene que envidiar a las rusas.
—Las excepciones que confirman la regla.
Entonces observaron como Ouryuu Nakiri se acercaba a ellos con gesto firme, aunque había cierto nerviosismo.
—Yo… Ehhhh… ¿Te importa si nos hacemos una foto? Soy tu fan.
Issei lució sorprendido, pero rápidamente aceptó.
—No veo porqué no.
— ¡Genial! —Ouryuu sacó su teléfono, buscando a alguien con la mirada—. ¡Hey, disculpe! ¿Podría tomarnos una foto? —pidió a uno de los policías imperiales.
El susodicho se sorprendió, pero no se negó. Puede que no supiera quién era ese joven, pero había estado reunido con el emperador, así que debía ser alguien importante. Para la foto posaron Tom, Issei y los tres líderes de Clanes, los cinco sonrientes. Una vez la foto fue realizada, los tres líderes procedieron a marcharse, siendo Issei y Tom los últimos en abandonar el palacio.
— ¿Y ahora? —cuestionó Tom mientras se subían al coche.
—A recopilar toda la información que haya sobre esos ataques de los que tanto me han hablado, por supuesto.
—Van a ser días muy animados. Espero que no se te haya olvidado tu trabajo.
—… Mierda.
—Lo sabía.
XXXXX
Mucho tiempo pasó hasta que la herida del abdomen se hubo curado sanamente. Issei esperó hasta entonces, por consejo del propio Ddraig, para volver a entrenar y poner en marcha sus dos nuevos objetivos. Pero mientras aquel día llegaba, tuvo bastante tiempo libre para investigar los asesinatos que tanto interés le habían causado, pero fue como ir a doscientos por hora y estrellarse en una pared de acero bien ancha. Resulta imposible ver las conexiones que tipos como Cao Cao y compañía habían logrado encontrar.
Los Clanes habían hecho su parte, compartiendo la poca información que tenían sobre los asesinatos, aunque estos eran prácticamente los mismos que los de la policía. Parecía ser que nadie había sospechado de alguna mano sobrenatural. Pero alguna conexión debía haber. Estaba totalmente seguro de que Cao Cao no le había mentido. Algo, había algo, alguna conexión para todos aquellos eventos que habían desencadenado el ataque a la ciudad youkai en Kioto.
En cuanto al asunto de Kuoh de hacía diez años, ya tenía toda la información necesaria, incluyendo que el padre de Irina se había visto involucrado, lo cual conllevó que los Shidou se marcharan de la ciudad rumbo a Inglaterra. Pero fuera de eso, nada relevante, otra vez.
Fuera de eso, apenas pudo contactar con nadie del mundo sobrenatural por el simple hecho de que estaban muy ocupados con sus propios asuntos: la Alianza había vuelto a tener reuniones de emergencia, sobre todo al tener en cuenta que tres de sus líderes habían estado a punto de morir; y en cuanto a los youkais, éstos se habían aislado a un nivel totalmente diferente a cuando habían habitado en Kioto. Ni siquiera Kunou le había mandado un mensaje o llamada. Temían un ataque directo contra los del Este, y con razón. Sólo podía contar con su padre, Fury, Marilyn y Tom.
Una tarde Tom volvió de un pequeño viaje de inspiración a las montañas de la ciudad, yendo directamente al taller para enseñar a Issei el nuevo cuadro que había hecho, uno que, en su opinión, plasmaba la belleza de la unión de la naturaleza y lo humano. Pero al entrar al taller se encontró con una escena que le preocupó: Issei, arrodillado en el suelo, cubierto de sudor, y respirando agitadamente. Preocupado dejó el cuadro apoyado en la pared, acercándose hasta su viejo amigo.
—Hermano, ¿estás bien?
—Dame…, un…, segundo… —siseó el Stark.
Tom miró con preocupación a su amigo, alejándose varios pasos. Issei no parecía estar en sus cabales. Más bien parecía que se había tomado un buen chute de alguna droga. Observó saco de boxeo frente a él, así como un par que estaban rotos en el suelo. Observándolos un poco por encima pudo comprobar que la constitución de cada uno era ligeramente distinta, como si llevaran un refuerzo o algo por el estilo.
— ¿Qué estás haciendo? Estás raro.
—Solo…, comprobando mis límites… —explicó mientras se ponía lentamente en pie.
— ¿Tus límites? Ise, ¿qué has hecho?
—He acumulado un poco de la energía de la Boosted Gear y la he transferido a mi propio cuerpo.
— ¡¿Qué?! —exclamó alterado por la explicación—. ¡¿Pero tú te has vuelto loco o qué?! ¡No debes hacer eso!
—No es para tanto. Estoy bien. Es solo acostumbrarme a la tensión, nada más.
—Y puede que te vuelvas adictivo. Esto no es como la armadura. Es como inyectarte una de esas drogas para ganar músculo. No recuerdo como se llaman.
— [Bien, debo intervenir. Joven Wood, entiendo mucho tu preocupación, pero no puedo tolerar que compares mi poder con la de una droga]
— ¿Acaso no fuiste tú el que dijo que tus portadores se volvían locos por el uso de tu poder? Se volvían dependientes y cada vez necesitaban más. ¡Tú poder es como una droga para nosotros, no me jodas! ¡Y ahora la está aplicando a su propio cuerpo!
— [Relájate. Aquí tu amigo ha demostrado control y nada de dependencia hacia mi poder. Además, hacemos esto en pequeñas cantidades para comprobar cuánto puede resistir]
— ¿Todo esto para poder enfrentar al tipo de la lanza? Por dios hermano, habrá otras maneras de hacerlo.
—Tengo que superar mis límites como humano. Necesito ir más allá si quiero poder hacerle frente.
— ¿Le estás llamando inhumano?
—Es humano, pero el control sobre el poder que porta le hace estar muy por encima. Por eso necesito hacer lo mismo. Necesito aumentar mi control sobre el poder de Ddraig para llegar más lejos de donde estoy ahora. Por si no te has dado cuenta, el mundo se está llenando de gente muy peligrosa y yo no puedo, no debo, quedarme atrás. Poseo una de las armas más poderosas del universo. Tengo que aprender a manejarla para darlo todo. Es la única manera de enfrentar a los futuros peligros.
— ¿A costa de qué? Ten eso muy en cuenta.
Mirando con gran molestia a Issei, Tom procedió a retirarse del taller, llevándose el cuadro consigo. Issei chasqueó la lengua, igual de molesto que el artista.
— [Compañero, es mejor detenernos por hoy]
— ¿Por qué? Aún puedo…
— [No, no puedes. ¿A mi vas a engañarme? Siento la tensión en tu cuerpo. No aguantará más, y si lo fuerzas más, las consecuencias podrían ser catastróficas. Descansa, deja que tu cuerpo se vaya adaptando]
Soltando un suspiro, Issei se tumbó en el suelo, ya sin la energía de la Boosted Gear en su ser. A pesar de ya no estar de pie, podía sentir cómo todo su cuerpo temblaba levemente, todo producto del intenso estrés que había hecho pasar a su cuerpo.
— [¿Ves? Hasta tú mismo te has dado cuenta. Este es tu límite, por ahora]
— ¿Cómo es que esos tipos pueden aguantar tanto? ¿Cómo es que pueden soportar todo ese poder?
— [Porque han hecho lo mismo que tú, pero con una gran diferencia de tiempo. Sus cuerpos ya están acostumbrados a soportar ese poder y saben cómo canalizarlo y usarlo sin que les afecte negativamente. Y ese tipo, el dueño de la Lanza, no es un pusilánime. Es un genio del combate, lo he visto]
— ¿En serio?
— [Así es. Es como Vali y los otros dos usuarios que te encontraste. Desde muy joven se ha entrenado. Talento natural y entrenamiento. Solo con trampas se puede superar ese dúo]
—Y yo no poseo ninguno de los dos.
— [¿Referido al combate? Ninguno, ciertamente. Pero tienes determinación. No la subestimes]
— ¿Siempre estaré detrás?
— [Si no haces trampa, sí, desgraciadamente. En algún momento superarás a los demás dueños de Sacred Gears, pero si hablamos de Longinus, estás por detrás de los que te has encontrado, aunque el Lucifer esté muerto]
—Genial… Maravilloso…
— [Pero oye, no olvides que pudiste derrotar al Lucifer, quien era superior a ti en todos los aspectos de combate. Tú tienes la ventaja de ser un genio de la tecnología. Estás fusionando mi Sacred Gear con tu tecnología para conseguir algo único que te ha permitido enfrentar a seres muy superiores a ti. Te lo he dicho mil veces, y nunca me cansaré de decírtelo: tú tienes tu propio talento y potencial, y lo estás aprovechando, y siempre buscas mejorar, como estás haciendo ahora]
—… Gracias Ddraig… Es que…, a veces es tan…, frustrante…
— [Te entiendo. Pero es lo que hay. Siempre habrá un pez más grande. Lo importante es seguir adelante, mejorando día a día]
—… Lo sé…
— [Bien. Ahora, tu cuerpo está hecho polvo, pero ¿qué tal tu mente?]
—Más clara con esta charla.
— [Perfecto. ¿Te apetece que comencemos con el entrenamiento mágico?]
—Dale.
Para quien no lo sepa, la escena post créditos de Capitán América 1 (cuando Steve se despierta luego de descongelarse) sucede el día siete de octubre, pero al día siguiente lo envían a un lugar apartado (el Retiro) durante varias semanas antes de volver a New York. Pero que eso pasara no significa que todo el mundo supiera quién era él, y eso incluye a Issei, quien ni ha prestado atención a dicho suceso. Como habéis leído, tenía cosas más importantes de las que ocuparse.
Respecto a Nakiri, es el que aparece en DxD, no en Slash Dog porque supongo que éste último estará muerto, sino no entiendo su no aparición en DxD. Pero al ser el actual heredero y futuro jefe de su Clan, he decidido que sea él quien vaya a la reunión.
Ahora Yasaka: os ha dolido, lo sé, y eso mismo buscaba. Que uno mate a una milf como ella duele, pero pensad que Kunou, a pesar de ya no ser una loli (no soy loliconero, lo dejo más que claro ja, ja, ja), sigue siendo una apuesta a futuro. Actualmente tiene 15 años (2011) y tiene un gran desarrollo para su edad, lo cual significa que para 2018 tendrá 22, lo cual significa un desarrollo completo. A lo mejor eso os alegra algo ja, ja, ja.
Ahora los comentarios:
Goku SSJ DIOS SSJ3
Nadie lo vio venir, como lo de Vali ja, ja, ja. ¿Te sorprende lo de Serafall pero no lo de Michael? Vaya, vaya.
¿A dónde? Se ha dicho, ¿no? A donde está la otra Facción youkai.
Guest
¿En serio? ¿Más que la muerte de Yasaka? Hum, bueno, para gustos los colores. Dos sorpresas inesperadas ja, ja, ja.
Bueno, en este capítulo se ha dado una pista.
omega9028
Meh, paso de ver Digimon. Estuvo bien la primera temporada, y un poco la segunda. Luego ya, pues eso, meh.
Tenía pensado agregarlo, pero a excepción de Agentes de SHIELD, no sé cuáles más son canon. Respecto a Los Defensores, voy a esperar a ver qué hacen en el UCM.
THC Fuuan
Formar parte lo formaban, referencias había para hundir un crucero (batalla de NY, de Harlem, la Balsa -prisión de Civil War-, etc.)
Tenzalucard123
Igual que Issei. Necesita tiempo y apoyo, y tiene ambos. Pues creo que te he respondido a todas esas preguntas ja, ja, ja.
Eien no hiryu
Sí, soy un monstruo sin corazón… ¡FUAJAJAJAJA!
¿En serio? ¿Lo peor? Y yo que pensé que lo de Irina era el que ostentaba tal honor…
¿No te pones al día y te has leído eso? Vaya, sorprendido me hallo.
Yo también espero que te pongas al día, pero me juego que antes llegará el arco de Los Vengadores ja, ja, ja.
red snorlax 42
Sí, lo sé, ¡y orgulloso de serlo! ¡JAJAJAJA!
Este no tiene tanta acción, pero es importante, no es simple relleno.
CCSakuraforever
Todos se han sorprendido por dos: Yasaka y la Anciana. ¿Cómo lo hará? Pues ya has visto algo.
Y sin más que decir, me despido.
¡Nos leemos!
