¡Hola! Y disfruten éstas aventuras del dúo "Beat In Angel!". Será de pocos capítulos, algo escolar-comedia y romance. Algo para reír un poco. C:

Desde que Maki se había unido al querido grupo "u's", su manera de convivir y tratar de relacionarse con las personas, había cambiado. No era una cosa tan notoria, pero ella sentía la diferencia. El simple hecho de saber cosas especiales sobre sus compañeras le dejaba en claro, una señal muy grande. Pero, con el paso del tiempo una relación en especial le llamó la atención por completo, más que nada por las cosas y emociones que le provocaba esa "persona" en específico. A tal punto de que sus peleas le daban un cierto porcentaje de alegría. Llevaba tiempo conociendola, y lo comparó en una balanza muy grande con sus demás amigas. Lo que sentía al estar con Umi.. Con Honoka.. Con Rin.. Con Hanayo... Kotori, Eli o Nozomi. ¡Todo cambiaba con Nico! esa chica le hacia sentir diferente, tener su atención y pelear constantemente formaba parte de su día. Aunque no quisiera admitirlo, había una preocupación por ella, un tipo de trato muy diferente, que aunque pareciese que la trataba así por que no la soportaba. Más bien era por el imán tan fuerte que tenían ambas.

¿Cómo Nishikino Maki pudo enamorarse de una pequeña enana llena de egocentrismo que se alababa a sí misma?. No, ni si quiera ella lo sabe. Pero le gusta, y lo sabía a la perfección. Le fue difícil entender esos sentimientos tan complicados, por que nunca antes había despertado ese gusto e incluso ni sabía sobre su sexualidad. Pero lo único que tenía claro, era el crush que tenía con la Nico Nico Nii.

En uno de los comúnmente rutinarios días como lo tendría todo el grupo School Idol: Una junta sobre las próximas canciones, ensayos y vestuarios. La pelirroja de personalidad introvertida llegó primero, su puntualidad era valiosa para ella, pero al llegar notó la sala vacía. No dijo nada y suspiro como respuesta, tomó asiento en una de las bancas de aquél cuarto.

- ¿Acaso no piensan llegar?.- Pasaron al rededor de diez min y no había respuesta. Según ella, todas estaban enteradas. Tal vez apenas les había llegado el aviso, así que se limitó a sacar su libreta de apuntes y estudiarla un poco. La puerta se abrió de un golpe, volteó un poco desconcertada.

- Ma~ki~chi~..- La mayor del grupo hizo acto de presencia. Venía sola y por la aura que tenía no parecía tener buenas intenciones. Maki atragantó fuerte esperando por el plan tan malévolo que describía sin palabra alguna la cara de Nozomi.

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- Por favor, Rin. Ayúdame con esto.- Maki unió las palmas de sus manos como forma de "petición". Después de la pequeña charla que tuvo con Nozomi, inmediatamente buscó a Rin.

- ¿Por eso veniste hasta mi casa, nya?.- La pelinaranja rascaba su cabeza llena de duda por tener a su querida amiga afuera de su puerta y con la apariencia de haber caminado bastante.

- Eh... Sí.- Afirmó en pocas palabras.

Rin dió un vistazo dentro de su casa antes de cerrar la puerta y salir de su residencia. Maki la siguió sin entender a la dirección que iban ambas.

- ¿A dónde vamos?.-

- A un parque que está cerca de mi casa nya.-

- B-bien.-

No caminaban rodeadas de un silencio incómodo, al contrario. Se sentían tranquilas y por alguna razón Maki no se sentía fuera de lugar. Tal vez la respuesta la encontró al mirar muy de cerca a Rin, daba sus pasos cautelosos y en su rostro llevaba una pequeña sonrisa gatuna. Maki soltó una risilla al verla. Rin era la respuesta a todas sus dudas ¿por qué no podía ser cómo ella?. Inconscientemente arrugó la tela de su bolso y el ceño que mostraba su rostro, no era nada bueno para ella.

Se detuvieron al notar un pequeño parque que lucía ser una zona para niños pequeños. Maki seguía con la mirada a Rin, la última mencionada tomó lugar en uno de los columpios e hizo un ademán para que su acompañante se sentará en el de a lado.

- Cuéntame, nya. ¿En qué puede ayudarte Rin?.- La de ojos verdes sostuvo las cadenas de su respectivo columpio y comenzó a moverse muy suavemente. Maki sentía que hablaba con una niña pequeña, pero al mirarla de reojo; notó que tenía toda su atención. Agarró todo el aire posible y con la cara roja se preparó para decirlo.

- ¿Cómo puedo ser más sincera con mis sentimientos?.- Preguntó en un tono de voz alto y claro. Tanto que escucharon unos ruidos detrás de ellas, ambas chicas voltearon. Lo único que encontraron; fue una ardilla salir y correr a otra dirección. Las dos regresaron a su tema de conversación y Rin tardó unos segundos en darle una respuesta clara.

- ¿Qué te hace pensar que yo lo soy?. Maki-chan.- Esa pregunta desconcertó a la pianista por completo. ¿Acaso Rin no tenía idea de ello?.

- ¿Eh?.- Maki se puso de pie y la miró con una ceja levantada a un metro de distancia.

- Es sólo que me parece muy extraño que recurras a mí ayuda. No soy alguien especial o que pueda tener lo suficiente para ayudarte.- Comentó en un tono lleno de desánimo. Cada que terminaba una palabra; su voz bajaba sin ganas de hablar.

- N-no soy... - Titubeó la pelirroja.- No soy una persona que pueda saber... Cómo elogiar o halagar a alguien, pero...- Se removió en su lugar y cruzó sus brazos llena de timidez.

- ¿Pero?.- Rin abrió con emoción sus grandes ojos verdes llenos de alegría por lo que diría.

- No entiendo como halagas a las demás y piensas así de ti...- Maki se esforzaba por ser sincera, aunque no tuviera la delicadeza o manera de decirlo.

- Nya...- Susurró y bajó sus ojos a la arena que se deslizaba en sus pies por los ligeros movimientos de su columpio. La menor de ojos violetas se dió cuenta del error que hizo y en desesperación tomó los hombros de Rin. Estaba dispuesta a ser sincera sí lo necesitaba, después de todo aunque no quisiese admitirlo; Rin formaba parte de su grupo cercano.

- ¡Pienso que eres una hermosa e increíble chica!.- Elevó su voz y sus mejillas ardían de la vergüenza. ¿Cómo pudo hacer o decir algo así en un lugar público?. Eso se consideraba Indecente como diría la jóven Sonoda.

- ¡¿UUUUEE?!.- Obtuvo unas mejillas cubiertas de rojo y una Rin que no podía creer lo que había escuchado y más de su compañera con aura de Tsundere.

- Ahhhhh. Lo que acabas de escuchar y no pienso repetir algo tan vergonzoso como ello.- Terminó por decir y empezó a jugar con unos cuantos mechones rojizos entre sus dedos. De verdad que se estaba esforzando.

- Es un punto muy grande que Maki-chan me haya dicho eso, nya. Ya estás avanzando.-

- ¿De qué hablas?.-

Rin movió suavemente sus manos hacia a los dos y ladeó su cabeza; dejando de lado ese comentario. Volvió a ofrecerle el mismo asiento para que prosiguiera. Maki tomó aire y lo dejó salir con pesadez en un largo suspiro, tenía muy en claro sus ideas y no debía dar un paso atrás.

- ¿Así que Nozomi-chan te dijo eso?.- Preguntó Rin.

- Sí. Me dijo que quedan unos meses para que se gradúen y... Debo de tomar en cuenta el poco tiempo que me queda.- Respondió la de orbes violetas.

- Entonces, debemos de darnos prisa. Nya.- Sonrió y se puso de lado para mirar a su amiga.- Aunque no soy buena en ésto del amor...-

- P-pero.. Sí tú... Y... Hanayo..- Susurró con curiosidad.

- ¿Kayo-chin? ¿Qué tiene ella, nya?.- La chica de muletilla gatuna se sorprendió por la mencionada.

- ¿Acaso no están en algún tipo de relación amorosa?.-

- ¿Amorosa?.-

- Sí.-

- ¿Te refieres a algo más que "amistad"?. Nya.-

- Eh... ¿Sí?.- Cada vez Maki no entendía a dónde iban con esas preguntas, pero se limitó a esperar una respuesta clara.

- ¿Algo así como "pareja?. Nya.- Siguió con sus preguntas la ojiverde.

- Sí, Rin. Como "pareja".- Estaba a unos segundos de perder la poca paciencia que le quedaba.

Un estallido de risa tomó por sorpresa a la heredera del hospital Nishikino. Mantenía su vista en una Rin que no paraba de reír. Después de unos minutos, limpió sus lágrimas y suspiro tranquilamente. A este punto Maki ya dudaba si había acudido con la persona correcta segúnNozomi.

- hahah...- Paró de reír.

- ¿Qué es lo gracioso?.- La menor ya tenía el ceño fruncido por la situación.

- Kayo-chin y yo no somos nada. En el sentido "amoroso".- Aquellas palabras las pronunció con una amplia y alegre sonrisa, acompañada de un tenue rubor. La sensación de tranquilidad inundó el ser de Maki, entendía que Rin era una chica agradable y llena de optimismo, pero no a tal grado.

- ¿No te gusta Hanayo?.- Aunque no sabía cómo preguntarlo, quería saberlo.

- Estoy muy enamorada de mí Kayo-chin. Creo que no hay otra chica más hermosa más que ella.- Su mirada se flaqueó por el nerviosismo que sentía en ese instante. La contraria cada vez se daba cuenta del tipo de persona que era Rin, tal podría ser entusiasta y alegre. Pero, en cuestiones de sí misma; todo cambiaba. Se reprimía demasiado lo que sentía.

- ¿Por qué no le dices?.-

- Sé que he sido muy obvia. Mí trato es demasiado especial y aveces intento ser directa. No sé sí ella me evade o simplemente no capta.- Comentó haciendo una pose para pensar, sosteniendo su barbilla con una de sus manos.

- P-puedes...-

- No hace falta que me lo digas. Estoy feliz y cómoda así. Sí ella quiere corresponderme estaré agradecida o sí quiere tiempo u o no. No importa, soy más que feliz por tenerla a mi lado de esa manera, nya.-

- ¿De verdad eres Rin?.- La compositora de M's comenzó a asustarse. Esa cierta madurez emocional le era impresionante. ¿A eso se refiere la tarotista?.

- Muoh, Maki-chan. ¡Claro que soy yo!.- Exclamó con seguridad.

- Me impresiona como manejas las cosas... M-me siento orgullosa de ti.- Dijo con honestidad, dió un pequeño apretón a las cadenas de su respectivo columpio. Entendía a la perfección la comparación entre ella y su cercana amiga.

- Gracias, nya. Voy a ayudarte, en lo que sea que necesites, Maki-chan.- Elevó la palma de su mano para estrechar la de Maki con intenciones de confirmarlo.

- L-lo a-agradezco...- Aceptó tímidamente el apretón de manos esperando lo que sea que tuviera que suceder. La sonrisa de Rin le daba confianza. Al acabar ese contacto físico, las dos menores decidieron terminar esa pequeña charla y dirigirse a sus casas por el horario. Se sentía el clima un poco frío ya que eran alrededor de las ocho de la noche. Ambas mantenían una plática pacífica respecto a lo que haría.

- ¡Mañana lo hablamos Maki-chan, nya! Cuídate y ten linda noche.-

- Igualmente, Rin. Buenas noches.-

Maki esperó a que su compañera cerrará la puerta para irse. Caminó entre las calles para llegar a su casa. Estaba tan metida en sus pensamientos que dejó de prestar atención a su alrededor, de tal manera que sus ojos rasgados comenzaron a darse cuenta de cierta personita que caminaba apresuradamente. Estaba algo lejos, pero podría hablarle sin problema.

- ¡Hey!. ¡Nico-chan!.- La menor intentó llamarla, pues vió claramente que su senpai caminaba más rápido. Tal vez no la escuchó o simplemente tampoco prestaba atención. Sus dudas se acabaron al ver que llevaba auriculares, con ello la pianista se giró y regresó a la dirección que iba para irse a su casa.

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En esa misma tarde, después de que la pelirroja tomara su camino para buscar a su objetivo. Nozomi se quedó en la sala del club acompañada (del amor de su vida)... De Eli.

- ¿Cómo puedes asumir los sentimientos de Nico por Maki?.- Interrumpió la lectura de cartas de su pelimorada, la rusa estaba sentada junto a la ventana leyendo un libro de literatura. Escuchó claramente como Nozomi pronunciaba la lectura de lo que "sucedería" con el par de Tsunderes.

- Que poca fé tienes en mí, Elicchi.- La mayor hizo una pose fingida con dolor para guardar sus cartas con cuidado.

- No es que no crea en tí. Es sólo que... Esas dos...- La rusa bajó el libro y terminó cerrándolo de un golpe.

- ¿Son cerradas? ¿Tercas? ¿Tontas? ¿Tsunderes?.-

- Quería decir que no son honestas en ningún sentido. Pero, lo definiste demasiados bien. Hahaha..- Soltó una risilla por la cómica manera en que su vicepresidenta las imitó.

- Te lo demostraré con una simple acción y pocas palabras. Elicchi.- Elevó dos cartas en especial. Captó por completo su atención. Una que tenía de símbolo y nombre "Los amantes" y la otra "El sol".

- No entiendo.-

- Sólo espera.- Sonrió satisfecha esperando algo en específico, hasta que la puerta se abrió y Eli miró impresionada.

- ¿En dónde está Maki?.-

El par de la armoniosa canción Garasu No Hanazono miraron a la recién llegada y despreocupada Nico. Eli no podía creerlo, algo sucedería y no haría preguntas hasta verlo todo

- ¿Uh? ¿Buscas a tu querida Maki-chi.?.- Pronunció en un tono pícaro. La de coletas frunció el ceño y dejó caer con algo de fuerza un libreto a la mesa del club.

- Sólo quería entregarle ésto. Umi me pidió que lo hiciera.- Claramente decía "Cuadernillo de letras".

- Vaya casualidad. Maki-chi acaba de irse por que quería ver a Rin-chan.- Nozomi posó su dedo índice en sus labios antes de pronunciar algo que haría eco en la idol número uno.- Parecía muy desesperada por verla.

Eso ocasionó un ruido de sorpresa en Eli, las dos chicas voltearon a verla y ella en respuesta elevó su libro de nuevo; ignorandolas.

- ¿Estamos hablando de la Maki que conocemos?.- Aunque no quisiera reconocerlo, Nico se sintió intrigada pero debía ocultarlo de su pesadilla viviente.

- Efectivamente. Nunca la había visto así.- Siguió con su sonrisa.

- Bueno, no me importa en realidad. Sólo quería dejar eso. Sí la ven, díganle.- Nico dió la vuelta con toda la intención de retirarse.

- ¿Por qué no vas y se lo entregas?. No creo que esté muy lejos de aquí.-

- N-nozomi...- Susurró Eli tratando de controlar el ambiente. Bajó un poco su libro tratando de hacer contacto visual, pero la mayor estaba empeñada con su plan.

- ¿Por qué tendría que hacerlo yo?.- Atacó su pregunta antes de girar la perilla.

- Pues.., Umi-chan te lo pidió exactamente a tí y debes recordar que ese libreto tiene que llegar a las manos de Maki, es muy importante por que ella compone la melodía.- Intentó con su alma causar algo en la más bajita, pero sólo se escuchó un bufido y el ruido al abrirse la puerta.- Bueno... Sólo que quieras un severo castigo en la práctica de mañana.

- ¡Bien!. Le llevaré su estúpida libreta a esa princesita.- Exclamó molesta y tomó de nueva cuenta su encargo, salió con rapidez de la sala. Eli por fin dejó su libro en la mesa y sobre el sus palmas con suavidad también. Mantuvo unos ojos que podían perforar la cabeza de Nozomi.

- No sé que acabas de hacer.- Pronunció con miedo. No tenía idea y por alguna razón sentía que el plan de la pelimorada iba a la perfección.

- Oh... Ésto era la último en realidad. Lo demás depende de ellas.- Se recargó en el respaldo de su silla y cruzó sus brazos despreocupada.

- ¿Lo haces por qué en unos meses nos graduamos?- Eli se puso de pie tomando su bolso, recorrió la silla para darse espacio.

- Nos queda poco tiempo y esas dos no tienen para cuando ser sinceras con sus sentimientos... Es un caos.- Frotó su frente con pesadez.

- Vamos por un parfait, eso puede desestresarte un poco.- La rusa se mantuvo frente a la mayor esperándola.

- Tienes razón, un Parfait y una agradable tarde junto a mí hermosa Elicchi, claro que puede desestresarme.- Nozomi se puso de pie y tomó de la mano a la rubia sin pensarlo dos veces.

- ¡E-espera un poco!. ¡Nozomi!.- La rubia de ojos azules se sonrojo por su palabras tan precisas aún la siguió con una sonrisa.

Mientras tanto Nico caminaba con una rara sensación. Sentía interés en saber el extraño comportamiento de su Kōhai, que a decir verdad en todo el día la menor estuvo rechazando el contacto social con ella, cada día que pasaba Maki se volvía más cerrada y el sólo pensarlo le daba tremendo dolor de cabeza. Estuvo dando unos pasos pesados y para nada animados por la lacera de su prestigiada Otonokizaka. Pero una suave voz la detuvo repentinamente.

- ¿Nico-chan? ¿P-por qué luces tan... ? ¿Enojada?.- Hanayo se encontró con la alma llena de pesadez de su senpai, cosa que no se veía tan a menudo en un lugar público.

- Hola Hanayo. Estoy bien.- Suspiró para no preocupar a la mejor.

- Bueno, me alegro.- Sonrió siguiendo su paso. La de coletas se limitó a guardar silencio y continuar con su camino. Pasaron unos cuantos minutos y ambas seguían caminando a la misma dirección.

- Hanayo...- Llamó a la de lentes.

- D-dime, Nico-chan.- Acató el llamado girando su rostro.

- ¿Acaso me estás siguiendo?.- Preguntó con una ceja que levantada. El rostro de Hanayo se llenó de sorpresa, ajustó un poco sus lentes antes de responder.

- V-voy a la casa de Rin-chan. Ya que hoy no asistió a clases.- Respondió con honestidad.

- Que casualidad, Maki fue a verla y justamente debo de entregarle su tonta libreta.- Mostró el mencionado objeto con desagrado.

- P-podemos ir juntas, sí te parece.- Sonrió con timidez. A Nico se le ocurrió la grandísima idea de darle su encargo a la menor, pero sí lo hacía. Nozomi le daría su dichoso castigo y no quería eso. Aceptó sin otra opción y siguió su camino junto a la pelicafé. Poco a poco se sintió más cómoda a lado de Hanayo, iniciaron una agradable conversación sobre Idols, era un detalle que las hacía relacionarse. Los grandes orbes rubí rodaron por cierta calle al ver una melena rojiza seguir a una cabellera anaranjada corta, gracias a una barda que las bloqueaba de ver más allá. No se dieron cuenta de la presencia de ellas mismas.

- Uh. ¿Esas eran Maki-chan y Rin-chan?.- Hanayo notó al par dirigirse a cierto parque que frecuentaba ella y la chica gatuna.

- Esas dos...- La pelinegra susurró con una sensación de molestia que no lograba entender. Ver a Maki ser tan cercana a Rin, le molestaba de cierta manera. Tomó la mano de su acompañante y caminó al lugar a donde se dirigían.

- ¿V-vamos a seguirlas?.- La menor no se opuso y trató de seguirle el paso.

- Últimamente Maki-chan actúa bastante raro y no habla conmigo estoy cansada de eso.-

- Nico-chan..- Balbuceó sorprendida la de lentes. Creyó que eso era más que obvio, pero no diría nada al respecto, sólo sonrió.

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- ¿P-por qué nos escondemos detrás de estos arbustos , Nico-chan?.-

- Cierra la boca Hanayo, nos van a escuchar.- Nico le hizo una señal para que guardará silencio.

(Pov Nico)

- ¿Cómo puedo ser más sincera con mis sentimientos?.-

Oh dios. ¿Acabo de escuchar la voz de Maki pronunciar eso?. De la impresión me levanté y para mí buena y bendita suerte, mi cabeza golpeó con una rama. Sólo ví como una ardilla me miró detenidamente y corrió a otro lugar, esa ardilla me resultó familiar pero la dejé pasar de largo.

- N-Nico-chan... Casi nos ven.- Me aclaró con miedo la amante del arroz. ¡Claro que sé que nos iban a escuchar!.

- Lo sé, lo sé... Sí tan sólo pudiéramos escuchar mejor.- Dije con desánimo, pues dejé de escuchar las voces de ese par.

- Tengo ésto.- Ok. ¿Cómo demonios fue que Hanayo sacó un micrófono parabólico?.

- ¿Cómo rayos cargas eso en tú mochila y por qué?.- Pregunté con incredulidad, Hanayo comenzó a conectar sus auriculares y me dió uno para ponermelo.

- Usualmente lo llevo para las presentaciones de A-rise. Nos puede servir.- Contestó decidida. Me cuestioné su comportamiento, pero era entendible. Se trataba de su "Rin-chan". Decidí parar mis preguntas en esos momentos, poco a poco la señal se hizo clara. Y presté atención a lo que decían con dificultad.

- ¡Pienso que eres una hermosa e increíble chica!.- Escuché claramente la voz de Maki gritarle eso. Mis ojos se abrieron ante cada palabra pronunciada y automáticamente miré a Hanayo. Ambas nos cubrimos la boca para no gritar.

- ¡¿UUUUEE?!.- .

- Ahhhhh. Lo que acabas de escuchar y no pienso repetir algo tan vergonzoso como ello.-

- N-no...- Hanayo intentó levantarse pero la tomé de la mano y la regresé a su misma posición.

- Un momento. Puede que estemos malinterpretando lo que están diciendo, debemos escuchar más.- La detuve, ella sólo giró sus ojos. Oh no. ¿Hanayo quería llorar?.Por alguna razón mí corazón comenzó a agitarse demasiado rápido, mis manos se sentían heladas.

(Por favor Maki-chan... Tú no puedes estar enamorada de Rin.)

- Entonces, debemos de darnos prisa. Nya... Aunque no soy buena en ésto del amor...-

- P-pero.. Sí tú... Y... Hanayo..-

- ¿Kayo-chin? ¿qué tiene ella, nya?.-

- ¿Acaso no están en algún tipo de relación amorosa?.-

- Nico-chan, no quiero seguir escuchando. Ya no quiero estar aquí.- Bajamos un poco los audífonos.

- H-hanayo...- Titubeó sin saber que decirle, de sus mejillas rodaron pequeñas lágrimas. Estaba en lo correcto, a Hanayo le gustaba Rin y tal vez a mí... Me gustaba Maki o eso creo. ¡¿Por qué me molesta tanto esto y escucharla decir tales cosas?!.

- Jamás imaginé que a Rin-chan le gustará Maki-chan.-

- N-ni sí quiera yo puedo creerlo.- ¿Qué debía hacer? ¿Darle un abrazo?. Yo también quería llorar, pero Hanayo se veía peor que yo. Así que me acerqué y la abracé.

- Kayo-chin y yo no somos nada, en el sentido "amoroso".-

Ok, eso claramente lo escuchamos y fue tan claro que Hanayo se puso de pie y salió corriendo antes de que yo pudiese detenerla.

- Hanayo...- Susurré asombrada.

Guardé el aparato de sonido en mi mochila y sólo miré el dichoso cuadernillo. ¿todo por esta cosa?. Giré un poco mi cabeza y ví como Maki paseaba delicadamente en el columpio junto a Rin, las dos reían y se miraban detenidamente, tal vez... Si fuera más honesta con lo que siento y pienso...

- ¿Q-qué? ¿Qué acabo de pensar?.- Sacudí mi rostro y salí de ese parque. ¡A mí no me gusta esa idiota Tsundere! ¡A la hermosa Nico no puede gustarle alguien tan hostil como ella!

- ¡No puede seeeeeeeer! ¡Me gusta Maki-chan!.- Grite demasiado alto. Mis mejillas ardían y mis ojos se sentían mojados. Sentí vergüenza por saber sí alguien me hubiera escuchado... - No importa, no me importa. Ella no merece mi amor en absoluto. ¡Hmmp!.-

Revisé mi celular e intenté llamar a Hanayo, ya que no logré alcanzarla. Me sentía tan mal por arrastrarla conmigo y hacerla escuchar eso. Pero, yo también me sentía fatal. ¿cuánto tiempo me había tomado para darme cuenta de qué me sentía así por Maki?. No lo sé, simplemente su compañía era agradable y aunque constantemente estuviéramos discutiendo; era divertido tener su atención y sus mejillas rojas. Me detuve y miré el suelo con decepción, me coloqué los auriculares para escuchar algo que me distrajese de todo.

- Tal vez me tardé mucho en darme cuenta...- Susurré recordando la ridícula imágen de Maki junto a Rin. Traté de olvidarme de ello y caminar de nueva cuenta.

- ¡Hey!. ¡Nico-chan!.-

No puede ser, esa voz la conocía a la perfección. ¿Debía voltear?. No. Ella está felizmente enamorada de Rin y yo me siento como una idiota. Suspiré con pesadez y decidí ignorarla, estaba con los auriculares puestos; probablemente pensará que no la escuché.

- Tonta Maki-chan...- Fue lo último que dije para dirigirme a mí casa y buscar la manera de ignorar el extraño día que tuve.

¡Arriba el falso MakiRin! Muajaja.

Es increíble como se puede malinterpretar las cosas por no tener la suficiente información, ¿no?. Claro está xD.