Por fin, el segundo capítulo de éste fic. Me divierto mucho con las situaciones, se los dejó aquí ~
Pov-Rin
¡Paso número uno para ser una persona más sincera!
Tal vez escribir una carta ayudaría, ya que expresas tus sentimientos de una manera genuina sin ver a esa persona a la cara. El único reto es entregarla.
— ¿Es necesario escribirle algo?.—
¡Claro que si!. No creo que quieras ver a Nico-chan a la cara, nya.— Comenté con entusiasmo.
— P-puedo hacerlo si me lo propongo.— Mi querida compañera Maki se esforzaba por expresar lo que quería, después de haberme pedido el favor, acordamos de juntarnos en el patio en nuestro tiempo libre.
— ¡Entonces déjame verlo, nya!.— Tomé el escrito que tenía en sus manos, ambas estábamos sentadas así que me ponía las cosas fáciles.
—¡ R-rin!.— Intentó quitarmelo por la vergüenza pero fuí más rapida y ya lo había leído.
Me sorprende lo densa y poco deshonesta que es Maki-chan, puede tener un alto nivel musical pero para expresarse no es para nada buena, ya ni sí quiera sabía si reír o llorar por ella, nya. Enseñarle a ser sincera será un reto para mí.
— "Cuando estoy contigo mi estómago comienza a..." ¿revolverse?.—
— ¿Es muy obvio lo que quiero tratar de decir, no?.— Me preguntó con tranquilidad esperando mi respuesta.
— Hum...— Rasqué mi cabeza por varios segundos.— Pues sólo que quieras darle a entender que te provoca el vómito,nya.
— ¡Oye!.— Frunció el ceño molesta. Pero yo no tenía la culpa, sólo dije lo obvio.
— T-tranquila, nya. Pienso que debes soltarte un poco más Maki-chan.— Le ofrecí con amabilidad, ya que me empezó a dar un poco de miedo su cara.
— Ya no puedo con esto, llevamos casi una hora intentando que las palabras fluyan y termino escribiendo lo contrario de lo que quiero.— Se puso de pie y soltó un suspiro, definitivamente esto podría irse a la borda con una persona tan retraída como Maki.Sin pensarlo dos veces le seguí los movimientos para impedirle que se fuera.
¡Olvidemos el paso número uno!. Ella tiene que reconocer exactamente lo que siente y descubrir la manera más cómoda para hacerlo.
— P-pero mírate... Ya haz avanzado bastante, nya.—
— ¿Ah si?.—
— S-s-s-si.— Afirmé nerviosa, tener a Maki-chan tan cerca y frunciendo el ceño no significaba nada más que peligro.
— Y ¿qué es lo que consideras que me ha hecho avanzar? ¿eh?.— Cruzó los brazos. Bueno, al menos no regresó al aula.
— Ya eres consciente de que tu manera de expresarte no es buena.— Elevé mi dedo índice como señal. ¡Lo había logrado, nya!. Maki-chan cruzó los brazos y se quedó meditando.
— Tienes razón...— Dijo con desánimo.
— Tienes que ser más sutil y... Romántica, nya— Le sonreí animada.
— Es demasiado difícil, no me había gustado alguien en mi vida y me terminé enamorando de Nico-chan.—
— No es tu culpa, Maki-chan. Tal vez puedas hacerlo poco a poco, tampoco hay que apresurar las cosas.— Ahora le mostré el pulgar, mi entusiamo tenía que ganarle definitivamente.
— Cierto...— Aceptó con media sonrisa.— Por cierto, ¿no has notado que Hanayo está algo rara hoy?.—
— No he tenido mucho tiempo para hablar con ella, llegué un poco tarde a clases y apenas me desocupe vine hasta aquí.— Le respondí con tranquilidad, no estaba mintiendo. No era común enfermarme, ¡Rin no era de las chicas con defensas bajas!.
— Deberías preguntarle... Cómo está y esas cosas...—
— Te recuerdo que Kayochin es mía, nya.— Le aclaré con autoridad, usé un tono burlón para hacerla reír, lo cuál funcionó.
— Bien, bien. Es toda tuya, Rin.—
— Tenemos que regresar, tenemos práctica, nya.—
— Ah, cierto. Vamos.— Maki-chan y yo tomamos nuestras cosas y regresamos juntas a la preparatoria.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Pov normal~•
— Uno,dos, tres...— La presidenta del consejo estudiantil observaba la energía y coordinación de su grupo con dedicación. Pero notó que cierto par lo hacia desanimadamente.— Un momento.
Tomó por sorpresa a las ocho miembros del grupo que inmediatamente posaron sus miradas en cierta amante del pan que se asustó al notarlo.
— ¡L-les juro que hice el paso bien!.— Gritó casi con un tono lleno de preocupación y miedo.
— No puedes atrarsarte todo el tiempo, Honoka.— Umi descansó sus manos en ambas caderas.
— Pienso que Honoka-chan no se ha equivocado...— La peligris intentó calmar a la compositora del grupo.
— K-kotori, no la defiendas.—
— Alto, no se trata de Honoka sino de un par en específico.— Aclaró con prisa la rusa.
— ¿Y de quién se trata Elicchi?.— Nozomi se acercó a la ojiazul con curiosidad. Ella echó un vistazo a sus amigas, captando que las que lucían apartadas eran Nico y Hanayo, supuso rápidamente de lo que se trataba.
— Es Rin y Maki...— Apuntó a las dos mencionadas que se tensaron.— ¿Qué sucede con ustedes? lucen distraídas.
— ¿D-distraídas?.— La pelinaranja sintió una mirada asesina de la Nishikino que la amenazaba para no decir nada.
— ¿Acaso hay algo que no quieren contarnos?.— La pelinegra de baja estatura habló con evidente molestia, las chicas a su alredor se extrañaron por el tono en el que habló e incluso Hanayo se removió en su mismo lugar.
— ¿Por qué supones que hay algo que contar?.— Contra atacó Maki, fácilmente se pudo haber armado otra de las tantas discusiones, pero se retractó al pronunciar todo casi inaudible.— L-lo siento.
Nico engrandeció sus ojos rubí e incluso pestañeo varias veces para confirmarlo. ¿Maki se disculpó con ella?.
— Uh, ¿Maki-chi pidiéndole perdón a Niccochi?. Seguramente hoy caerá una estrepitosa lluvia.— Nozomi tomó por los hombros a la menor para salvarla de la situación o eso intentaba.
— E-e-es sólo que Maki-chan y yo hemos estado estudianto y creo que por eso estamos así, nya.— Evidentemente Rin pedía ayuda a gritos por que se encontraba en el centro de la situación. Umi sonrió ante lo dicho.
— Entonces no es grave si es por los estudios, sólo practiquen un poco más ese paso.— La pelíazul aplaudió para seguir con las prácticas, Eli suspiró sin decir más y dieron marcha a empezar de nuevo, ya que no querían meterse en problemas o en asuntos innecesarios.
— K-kayo-chin, hay una promoción del plato de arroz supremo que te gusta ¿quieres ir?nya.— La de muletilla gatuna se acercó a Hanayo esperando una respuesta positiva, su sonrisa y aura desprendían tanta luz que incluso encandiló a la amante del arroz.
— N-n-n-no puedo... T-tengo que regresar temprano a casa.— Atragantó con dolor, ni si quiera la miró a los ojos y eso que Rin intentó tomarla de las manos, pero esta puso distancia. Un acto que dejó más que en Shock a la atleta.
Siguieron con sus posiciones y ahora la pelinaranja se había perdido totalmente en sus pensamientos, ocasionando más atrasos en sus pasos.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
— ¡No puede seeeeeeeeeeer! Kayo-chin me odia. Buaaaaaah.— Rin lloriqueaba guardando sus cosas en los casilleros a lado de su acompañante inseparable de ese momento.
— Solamente te dijo que no podía, no exageres.— La pelirroja terminó de ordenar sus libros y sacar un paraguas, recordó lo que había dicho Nozomi y sintió un escalofrío recorrer su piel. ¿O acaso ya había checado el pronóstico?..
— Es por que tú no conoces a Kayo-chin, ella no rechazaría el arroz.— Limpió las pocas lágrimas que salían de sus ojos con tristeza.— Necesito hablar con ella, nya.
— Te estás tardando, lleva un paraguas o te mojaras.— Maki caminó unos pasos a la entrada con intenciones de irse, pero se encontró a cierta persona parada en la lacera de afuera.
— ¿Qué suce— ... Oh.— Rin sonrió, Nico lucía preocupada por la lluvia ya que no llevaba nada para protegerse, parecía que iba a esperar a que cesara.
— ¡Ofrecele compartir el tuyo, apuesto a que será romántico.!.— Le susurró con diversión y fué empujando a la pelirroja a esa dirección, puso resistencia y comenzó a ponerse nerviosa.
— ¡E-e-e-espera Rin!.— Maki se tensó y en el último empujón, terminó llegando a lado de la pelinegra que se sorprendió de verla tan cerca.
Rin por suerte desapareció mucho antes, tal y como un fantasma a perspectiva de Maki. Al estar a solas y con el frío de la lluvia, la menor se incómodo por el silencio tan enterno entre su senpai y ella, lo único que se escuchaba eran las gotasde agua que golpeaban el piso y los arboles moverse por al aire.
— ¿Por qué no te vas Maki-chan?. ¿Esperas a Rin?.—
La mencionada volteó en menos de un segundo por la pregunta, se sentía raro el ambiente. Nico parecía molesta y que evitará su mirada más de lo normal sólo lo complicaba. Tal vez era una prueba de las que le habló Rin, y no era un buen momento para echarse para atrás.
— Ella se fué hace rato...— Respondió con dificultad, sus emociones eran inexplicables.— P-pensé que podría compartirte mi paraguas, ya que puedes mojarte.—
— ¿Estás jugando conmigo o por qué eres tan amable de repente?.— La más bajita se extrañó del ameno comportamiento de su Kōhai, estaba tan incrédula que levantó una ceja. Maki estuvo apunto de fruncir el ceño, pero recordó las actitudes negativas que le afectaban para expresarse y lo dejó pasar, tal y como le había dicho Rin.
— S-supongo que sólo soy empática... Creo ¿quieres que te acompañe?.— Se ofreció de nueva cuenta acercando su brazo con el paraguas para cubrirla, Nico se sonrojó y se removió un poco por la cercanía.
— ¿No tienes problema con estar conmigo así?.— Preguntó con frialdad.
— No... Y no tendría por qué.— Le contestó la menor sin preocupación y con seriedad, aunque no entendía lo que estaba sucediendo, trató de ser directa.
— Está bien.— Aceptó con voz clara y con cuidado colocó su mano en la barilla del paraguas, casi rozando los dedos de Maki. La pelirroja se sonrojó por el acto y empezó a caminar junto a ella por la entrada.
— Sólo espero que Nozomi no nos vea o no me librare de ella.— Susurró Nico mientras que volteaba hacía los lados.
— ¿Dijiste algo Nico-chan?.—
— Ah.. No, nada.—
— ¿No quieres que te lleve a casa mi chofer?— Preguntó con interés la menor.
— ¿Acaso te molesta caminar a lado de mí?.— Respondió con otra pregunta.
— N-n-no...— Maki estaba apunto de regresar a su personalidad natural, pero lograr que Nico sujetara el mismo paraguas y que estuviera a lado de ella, ya era mucho.— Sólo me preocupo por tí, Nico-chan.
La yazawa frunció las cejas, definitivamente Maki no era la misma de siempre y eso la hacía sentir rara, no entendía nada de lo que pasaba y no iba a guardar silencio por eso.
— Ok, ya me harté. Desde que te juntas con Rin te he notado muy diferente.— Decidió por acabar el extraño interés por su comportamiento, aunque sabía lo que pasaba quería que la misma pelirroja le dijera todo a la cara.
— ¿D-diferente?... — Maki dió un mini salto de la sorpresa.
— ¡Si!. Dime que es lo que esta pasando Maki-chan.—
La pelirroja dudaba en silencio si contarle exactamente lo que era, tampoco creí que su cambio de comportamiento era tan diferente como para que la mayor le insinuara tanto del tema, suspiró sin tener otra alternativa.
— R-rin me está ayudando...— Bajó la mirada avergonzada sin querer ver a su senpai.— A ser más sincera conmigo misma.
— ¿Rin? ¿Ayudándote?.—
— No quiero generar más peleas...— Maki comenzó a morderse los labios llena de nervios.— Entre nosotras...
Lo último no fue para nada audible y Nico ni si quiera quiso escucharla con exactitud, se acercó a su Kōhai y la tomó de los brazos para que hicieran contacto visual.
— ¡Me molesta que cambies tu verdadera personalidad!. No tienes necesidad de hacerlo.— Le dijo sin pestañear.
— ¿Por qué te molesta tanto que lo haga? ¿No es bueno?. Así no discutimos tanto.— Respondió con rapidez, Nico estaba siendo directa con ella pero su corazón se sentía al tope. La de baja estatura estaba muy cerca de ella.
— ¿Lo haces por Rin?.— Los orbes rubí comenzaron a humedecerse.
— N-nico-chan... Ella me está ayudando.— Maki de verdad trataba llegar al punto, cada vez no entendía el comportamiento de la Yazawa ni el por qué se veía tan dolida.— Además creí que ser como soy no ayuda en nada.
— Deja de hacerlo, Nico no está de acuerdo con que cambies por ella.—
— ¿Y por qué?.—
— ¡A Nico le gustas tal y como eres!.— Le soltó casi como un grito ahogado, de su rostro resbalaron pequeñas lágrimas.
— N-nico...chan...— Susurró Maki sin poder creerlo, estaba tan sumergida en shock que no se dió cuenta del momento en el que Nico la estaba besando, soltó el paraguas de un golpe y se movió un poco hacía atrás.
— No importa ya, regresa con tu novia.— Le dijo con molestia apenas terminó el beso de escasos segundos, tomó su bolso con fuerza y salió corriendo con rapidez aunque la lluviers siguiera cayendo pero con suavidad casi en una brisa. A Maki no le importó mojarse, ni si quiera podía moverse y cada vez fruncía las cejas sin entender nada.
— ¿Eh? ¡¿EEEHHHHH?!.— Después de minutos la pelirroja terminó reaccionando, su cara estaba rojs de la vergüenza por el beso y la declaración de su Senpai.— Un momento...
— ¿¡Le gustó?!.— Se preguntó así misma como si pidiera ayuda, no tardó en levantar su paraguas y fijarse por donde Nico se había ido, ni de broma alcanzó a verla.— T-t-tengo que decirle a Rin.
La compositora de m's salió corriendo a la dirección contraría que Nico había tomado. Decidió por ir a la casa de Rin sin perder el tiempo y hablarlo para que tuviera sus ideas claras, mientras caminaba con prisa rozó con sus dedos sus propios labios recordando el beso de la pelinegra, sin querer dibujó una sonrisa tímida bajando su velocidad.
— ¡No puede ser Nico-chan piensa que tengo novia!.— Reaccionó a lo que había escuchado demasiado tarde y regresó a apresurar el paso para encontrar a Rin. Necesitaba respuestas y su corazón no podía ser de ayuda, incluso su mente se había nublado.
En pocas palabras, a Nico le gusta más su malhumorada y gruñona Maki. C:
