Bueeeeeno, hola otra vez!
Así que, aquí estoy de nuevo subiendo otro capítulo y esta vez solo corregí algunos errores ortográficos menores que no noté en la versión anterior. Al menos eso ya está corregido. Ahora... recién noto que subí este capítulo como regalo de cumpleaños de mi amigo. Espero que le agrade ahora. Oops. :P
En fin, segundo capitulo resubido ya está aquí. ¡Espero que les guste!
Capítulo 2: "Reencuentro"
Publicado: 19 de Diciembre, 2020 | Actualizado: 29 de Junio, 2021
La serie Backyardigans y sus personajes no me pertenecen.
"¿Tyrone?"
Fue lo primero que Pablo pudo pensar en decir antes de quedarse sin habla de la sorpresa y de la emoción que estaba sintiendo en ese preciso momento, quedándose parado en la mitad de la escalera. No lo había escuchado hablar desde hace unos años y a pesar de eso, aun podría reconocer su voz en donde fuera.
"¿Pablo?" la voz se escuchaba de la otra línea, en un tono bastante similar al de su amigo.
Esta vez, el pingüino movió su cabeza con rapidez antes de contestar. "Sí, soy yo. Perdón, es que..." respiró profundo antes de seguir hablando al sentir que las lágrimas iban a brotar de su cara, "no sabía que aun mantenías este número y no te he escuchado hablar desde hace tiempo," él contestó.
No se escuchó nada por unos minutos hasta que se volvió escuchar otra vez, esta vez la voz se oía diferente. "Está bien," dijo la otra línea con una voz algo temblorosa, "vaya, no pensé que te volvería a escuchar de nuevo y mucho menos terminar llorando en medio de la carretera por eso," esa voz habló antes de soltar un pequeño sollozo.
Pablo solo rio al oírlo antes de volver a pasar su aleta por su cara cuando sintió una lágrima caer por su mejilla al escuchar a su amigo inseparable desde el otro lado de la llamada. "Que divertido, somos dos adultos llorando por no hablarse después de años," él comentó.
La última vez que él y Tyrone hablaron fue cuando él estaba en segundo año de la carrera que estudió por medio de una video llamada, sabía que Tyrone no ingresó a la universidad cuando se graduaron de la preparatoria ya que comenzó a trabajar, pero no supo más de él desde entonces.
Esta vez fue el turno de reír para Tyrone y se escuchaba como lograba calmarse un poco. "¿Cómo has estado, amigo? Lo último que supe de ti fue que estabas ocupado con la universidad," Tyrone preguntó con mucha curiosidad en su voz.
"He estado bastante bien. Ya me gradué de la universidad así que no más libros que leer por la noche," el pingüino comentó, "Y estoy rentando una casa así que tengo un lugar en donde pasar la noche que no sea en un cuarto que compartía con alguien que no me agradaba muy bien," él agregó.
Tyrone solo comenzó a reír a carcajadas. El compañero de cuarto de Pablo no era alguien muy agradable por lo que supo. "Bueno, eso es lo positivo de graduarse. Puedes hacer lo que quieras ahora," el alce comentó.
Pablo asintió con la cabeza aun cuando él sabe que Tyrone no lo ve. "Tienes razón. Oye, ¿escuché mal hace un rato o dijiste que estabas en medio de la carretera?" el pingüino preguntó esta vez en un tono ligeramente preocupado, al saber como es su amigo mientras conduce.
"Ah sí. Eso fue porque cuando me llamaste, iba conduciendo por la carretera," el alce dijo mientras conducía su auto - una camioneta, a decir verdad, "No te preocupes. Tengo ambas manos al volante y estoy hablando por el altavoz con el teléfono instalado en el auto, así que no creas que estoy siendo imprudente al conducir," Tyrone agregó al darse cuenta del tono preocupado de su amigo.
Como si su mejor amigo leyera su mente o algo así, el pingüino sonrió al oír eso. "Uh huh... está bien Tyrone, voy a creerte por ahora y dime, ¿A dónde ibas exactamente?" Pablo preguntó esta vez con curiosidad en su voz.
"A la casa de mis padres, iba a visitarlos por el fin de semana. De hecho, ya estoy llegando a la calle principal que lleva a donde solíamos vivir de niños," él dijo antes de parar por una luz roja en su dirección, "la luz roja me detuvo," el alce agregó con una pequeña risa.
Pablo solo siguió la corriente hasta que recordó algo: Él vive en la calle principal ahora. Fue ahí cuando él tuvo una idea, solo esperaba que no fuera demasiado tarde si es que Tyrone no ha pasado por su casa aún. "Podrías venir a conocer mi casa algún día, a disfrutar como en los viejos tiempos," él dijo mientras terminaba de bajar la escalera hacia el primer nivel.
"¿En serio? No es una mala idea, ¿en dónde vives?"
El pingüino quitó su teléfono de su cabeza para soltar un gruñido. No esperaba tener que decírselo justo ahora. Sin embargo, esto no duró mucho ya que volvió a colocarlo cerca de su oído. "Espera, ¿quieres venir en seguida? No quiero arruinarte el fin de semana con tus padres," Pablo dio esa razón como excusa para acercarse a mirar por la ventana principal en caso de que note ciertos rasgos de su amigo en algún auto.
"Pablo, sabes que no arruinarás nada de lo que tendré planeado. Además, no nos hemos hablado desde hace un tiempo, sé que ellos entenderán cuando sepan que logré comunicarme con mi mejor amigo de la infancia," Tyrone comentó cuando la luz verde volvió y él siguió conduciendo.
Mientras tanto, en la casa, el joven pingüino solo movió su cabeza. "¿Quieres hacerme llorar más, amigo? Creo que ya tuve suficiente de eso por hoy," él contestó con una pequeña sonrisa. En realidad, no lo dijo con mala intención. Es su dinámica desde antes de alejarse, por lo que ambos saben que se quieren entre sí.
Y Tyrone logró entender el mensaje ya que solo reaccionó de la misma manera, con una pequeña sonrisa. "Como tú quieras. Aun así, iré a tu casa y quien sabe que pasará ahí cuando llegue," él respondió de vuelta.
Es a esa respuesta cuando Pablo decidió salir de su casa para observar la calle principal ya en su hora punta. Cientos de vehículos de distintas envergaduras pasaban por ahí a altas horas de la tarde y solo esperaba ver a su amigo pasar cerca de su casa. "Si, tal vez consideres seguir en la misma calle en donde vas ahora," oh si, él acaba de comentar a su amigo de su plan.
"¿De qué estás hablan-" Tyrone dejó de hablar cuando finalmente sucedió y esta vez, no podía creer lo que estaba viendo, "Pablo, ¿vives en la calle principal? Te estoy viendo justo ahora," él preguntó aun en estado de shock.
Esta vez Pablo se quedó paralizado por un momento. ¿Cómo es que Tyrone ya lo vio y él no? Él se preguntó. Es ahí cuando se dio cuenta de que su plan ha funcionado y que su amigo aun no llegaba a la cuadra de su casa. "¿Qué? ¿Dónde? No logro verte desde aquí," el pingüino respondió un poco desanimado al saberlo.
"Um, será mejor que esperes ahí. Ya voy llegando. No cuelgues hasta que toque la bocina, ¿de acuerdo?" el alce contestó y solo siguió avanzando las dos cuadras que faltaban para finalmente hacer lo que hizo: tocar la bocina de su camioneta.
Es ahí cuando Pablo pudo reconocer el vehículo en donde su amigo iba, y solo saludó con su brazo antes de seguir hablando con el teléfono aun en su oído. "¿Crees poder estacionarte en la entrada? Puedo indicarte en donde es," él comentó en el teléfono, olvidando si Tyrone quería terminar la llamada antes o no.
Tyrone solo asintió con la cabeza y ambos lograron estacionar el vehículo en la entrada de autos que Pablo tenía, a pesar de que él aun no puede conducir. Si Pablo lo piensa bien y con más calma, fue una buena idea aceptar esa casa con la entrada, o hubiese tenido problemas con multas que no serían de él.
Y si Pablo pensó que no iba a seguir llorando por este día, pues se equivocó en grande al ver por fin a Tyrone salir de su camioneta. Se podía a apreciar a un joven alce usando suéter del mismo color que él usaba cuando niño, un abrigo gris y pantalones azules de jean. No tomó mucho tiempo para ambos en acercarse entre sí. "Hola extraño," fue lo único que el joven pingüino pudo decir antes de soltar un pequeño sollozo.
"Hola a ti también, persona que apenas conozco," Tyrone respondió de vuelta con su voz algo ahogada, "y creí que no querías llorar más por hoy," fue la única broma que pudo pensar a pesar del momento emotivo entre ambos.
"Cállate y dame un abrazo, idiota," fue lo único que Pablo dijo antes de dejar que su amigo lo abrazara, esta vez dejando que las emociones fluyeran mientras lloraba en el hombro de Tyrone. Mientras tanto, el alce realizaba las mismas acciones también emocionado, con la diferencia de que él era el que frotaba la espalda de su amigo.
Ambos estuvieron en esa posición por un largo tiempo, sin importar si hubo alguien que los observó mientras pasaban cerca o si creyeran que deberían controlarse un poco. Todo eso no importaba en lo más mínimo.
Tyrone y Pablo no se han visto en persona desde la preparatoria. Eso fue hace cinco años. Podrá ser que habrán sido menos tiempo por las veces que se han visto en video llamadas, pero cuando se trata de hablar, de compartir el mismo espacio... no es lo mismo a estar juntos frente a frente.
No se movieron de esa misma posición hasta que Pablo decidió separarse del abrazo, secando su cara con ambas aletas. "Creo que deberíamos entrar, ¿no crees?" él mencionó, su voz algo ronca por tanto llanto.
Tyrone solo asintió con su cabeza, sin confiar mucho en su voz tampoco así que Pablo solo lo llevó en dirección a la casa, abriendo la puerta en el proceso. Bueno, ninguno de los dos pensó en volver a verse, pero aquí estaban y no podían estar más felices por eso.
¡Fin de capítulo! Pero no se preocupen, volveré... en serio volveré lo mas pronto posible con el próximo capítulo. :D ¡Nos vemos!
