Una semana y media después...
*saliendo de atrás de la cortina con una pequeña linterna encendida* ¡Hola!
Bueno, pensaba subir este capítulo sin problemas pero... se cortó la luz. Para mi buena suerte, pude encontrar una forma de tener internet en el computador gracias a los datos de mi teléfono. :) Así que a pesar de no tener luz ahora, puedo subirlo. Podría decirle "Bendito teléfono" ahora. xD
En fin, este capítulo tuvo sus propios problemas. Tuve que parar para organizarme y aclarar para donde voy, pero puedo decir que ya está solucionado por lo que ya se lo que se viene. :P Bueno, mejor los dejo leer esto antes que la batería del computador se acabe también. Espero que les guste. ¡Aquí vamos!
Capítulo 15: "Confesiones en el Hospital"
La serie Backyardigans y sus personajes no me pertenecen. Nuevos personajes son sacados de mi imaginación.
A un costado de la entrada del hospital en un lugar bastante apartado y solitario, Tyrone estaba sentado en una banca intentando no quebrarse en llanto de nuevo. Es que no podía creer que su propia mamá lo culpaba de lo que ocurre con Tyson y eso lo tenía mal, incluso más que antes.
Con solo recordar la discusión y dándose cuenta de que estaba solo por lo que nadie iba a oírlo llorar, dejó salir sus emociones. Ya no podía soportar más de fingir estar bien enfrente de todos, incluyendo a sus amigos de la infancia. Tyrone sabía que era algo tonto pensar que ellos se burlarían de él, pero es algo que simplemente no puede evitar. Lo que es demasiado raro ya que ellos siempre han confiado en él cuando se trataba de emociones.
Entonces ¿por qué él no podía hacerlo?
No pasó mucho tiempo para notar que estaba siendo llevado hacia algo, hacia un cuerpo al parecer, pero esta vez solo se dejó caer sobre esa figura misteriosa mientras lloraba. Se aferró a aquello que de repente lo abrazaba como si dependiera de ello, sin importar lo que ocurría a su alrededor. Apenas pudo calmarse un poco, se dio cuenta de que alguien en realidad lo estaba abrazando y frotando su espalda con cariño, y también alcanzó a ver una cola larga morada.
"¿Austin?" él preguntó con la voz algo aguda, quebradiza también por el llanto antes de dejar salir otro sollozo. Además, no conocía a nadie que tuviera una cola tan larga como la de su amigo canguro.
Al mismo tiempo, el joven canguro encontró a Tyrone en donde él pensó que estaría. Lo que nunca se imaginó era que lo encontraría en pleno llanto, por lo que solo se acercó hacia él para abrazarlo, sin preguntar nada de nada. No quería asustarlo al decir su nombre ni decirle quien era en ese momento, ya que nunca tuvo la oportunidad de ver al más alto de sus amigos llorar hasta ahora. "Si, soy yo," él respondió apenas su amigo preguntó.
Tyrone pensó en calmarse, pero ya estaba tan cansado de fingir que solo comenzó a hablar. "No puedo creer que mi mamá-," él no alcanzó a terminar de decir antes de que una nueva ola de tristeza lo golpeara tan duro, dejando salir más sollozos mientras dejaba que su cabeza cayera en el hombro del joven canguro y con su cuerno pasando perfectamente hacia atrás sin mucha molestia.
En ese momento, Austin volvió a abrazarlo con la misma fuerza que hace un rato e intentando no romper en llanto también. Ahora entendía por qué Pablo no podía ver a su amigo alce tan triste hace un rato. "Lo sé," él respondió mientras frotaba su espalda.
Pasaron otro par de minutos para que el joven alce lograra calmarse lo suficiente antes de continuar en lo que quería decir. "No puedo creer que mi mamá me culpara por algo que se salió de control," Tyrone lo pudo decir al final mientras se separaba del abrazo por un momento, "Hice todo lo que estaba a mi alcance para rescatar a Tasha y aun así mi mamá me culpa," Tyrone comentó mientras intentaba calmarse, aunque su voz aun sonaba quebradiza, "Todo porque mi hermano aceptó ayudarme," él siguió hablando.
"Oye, ella lo va a entender en algún momento," Austin decidió intervenir en su pequeño discurso antes de colocar una mano en su hombro, "Está muy aterrada de saber que su hijo está en medio de una cirugía que puede salvarle la vida o no," él intentó explicar lo que él notó en la expresión de la madre de su amigo.
Tyrone volteó a ver hacia otro lado. "Tú la oíste como habló conmigo, pero no la viste como me miraba," él intentaba por todos los medios de no recordar la expresión de odio de su madre, "Me odia, Austin," Tyrone confesó antes de mirar al suelo, "Y si soy honesto, ya me odio por siquiera llamarlo," él agregó.
Austin tenía que admitir que esto ya lo estaba asustando, pero tampoco quería dejar que ese sentimiento le ganara por lo que dejó su mano en su hombro y comenzó a moverlo un poco en intentos de atraerlo. "Tyrone, mírame," el joven canguro intentó llamarlo sin mucho éxito, "Hablo en serio, Tyrone. Mírame," él insistió hasta que finalmente el joven alce logró voltear para verlo, y en seguida se arrepintió de hacerlo.
Tyrone estaba a punto de volver a llorar apenas volteó su cabeza para verlo. Podría decir que se veía completamente destrozado por dentro, y no solo por lo que discutió con de su madre. Sino más bien en como él seguía pensando en su hermano en todo este tiempo desde que han llegado al hospital. El cariño que el joven alce le tiene a Tyson es algo que ni siquiera su amigo canguro lo puede descifrar.
"Mira, ambos sabemos que ninguno de nosotros se imaginó que todo esto iba a pasar. Nadie pensó en que Mark heriría a Tyson en el abdomen o a Tasha. Si no hubieras llamado a tu hermano como dijo tu mamá o si te responde, pero él te hubiera ignorado, sería Tasha la que estaría en este hospital o peor, la habríamos perdido para siempre," él intentó convencer a su amigo mientras se enfocaba en animarlo más que pensar en las situaciones que él dijo, "Si él aceptó hacerlo e ir a ayudarte es porque te quiere, Tyrone, y tu mamá debería saberlo también," él agregó antes de frotar su mano en su hombro de nuevo.
Es ahí cuando el joven alce deja salir un pequeño sollozo antes de dejar ser abrazado por última vez por su amigo. "Tú sabes que él es fuerte, y que él hará lo posible para estar contigo y tu familia," él habló un poco más bajo ya que estaba más cerca de su amigo.
El joven alce solo pudo asentir con su cabeza un poco antes de dejar salir un ruido mezclado entre risa y llanto. Bueno, Austin tenía razón en todo lo que dijo. Solo es cosa de tiempo para que todo se pueda calmar y le dé la razón en lo que ocurrió. Apenas se separan del abrazo, Tyrone sonrió un poco antes de volver a secarse la cara con sus manos. "Gracias Austin," él dijo con una expresión muy sincera y genuina, "De verdad necesitaba que alguien que me-" él se detuvo para pensar en lo que iba a decir después, aunque sin éxito.
No es hasta que su amigo canguro pensara en una idea. "¿Qué te consolara?" él respondió con una pregunta, aunque también dudaba un poco. ¡Está bien! Tal vez no era precisamente eso, pero oye, lo que pasó entre ambos no fue para nada sencillo.
Fue en ese momento en que Tyrone asintió con su cabeza antes de mirar hacia el suelo en lo que podía ser vergüenza. "Si, eso," él dijo mientras colocaba una mano detrás de su cuello, "y perdón por lo de-" tampoco pudo decir esa parte sin que sintiera vergüenza.
Austin intentó no reírse a lo que estaba pasando, cosa que logró hacerlo ya que solo mantuvo su mano en el hombro de su amigo. Es la primera vez que ambos tenían un momento tan cercano que el pobre Tyrone no sabía cómo reaccionar, y tenía que confesar que él tampoco estaba tan preparado. "Está bien Tyrone. Somos amigos de hace un largo tiempo, y puedes confiar en mi o en los chicos para lo que sea y lo digo muy en serio," el joven canguro pudo contestar.
Esta vez el joven alce miró a su amigo mientras asentía con su cabeza. "Lo sé, es solo que," él se detuvo para intentar pensar en que decir después, "siempre pensé que no tenía que hacerlo porque se burlarían de mi o algo así. Sé que es tonto, pero," Tyrone volvió a mirar hacia abajo en vergüenza.
"No lo es, solo no estás acostumbrado a decirnos lo que te pasa," Austin respondió, "Sientes que debes ser fuerte por nosotros y te entiendo, eres el más grande de todos," él agregó antes de envolver un brazo alrededor de los hombros de su amigo, "pero eso no significa que no debes quebrarte cuando más lo necesitas," él terminó de contar mientras que Tyrone dejó salir un suspiro que no había que lo contenía hasta en ese momento.
Austin podía ver como su amigo estaba procesando todo lo que dijo, y no lo culpaba para nada. Tyrone nunca ha sido de abrirse emocionalmente a los chicos, tal vez ha ocurrido con sus otros amigos un poco más seguido, pero no tanto como él debería. Puede entender su situación, pero no significa que no le preocupe. "Tú ya has hecho mucho por nosotros, Tyrone. Déjanos hacer lo mismo por ti," Austin comentó de nuevo.
Ambos se quedaron en el pequeño escondite solo por un par de minutos más hasta que Austin pudo convencer a Tyrone de salir de ese lugar para volver al hospital. Apenas volvieron al edificio, los tres amigos corrieron para verlo. Tyrone tuvo suerte de borrar algún rastro de tristeza en su cara, aunque él sabía que notarían su mirada. "Nos preocupaste, Tyrone," Pablo comentó muy preocupado antes de ver al joven canguro, "y tú también Austin. Debiste decirnos a donde fuiste," él agregó con algo de molestia.
"Pablo tiene razón. Debiste al menos mensajear a alguno de nosotros," Tasha fue la segunda en regañar a su amigo mientras que Uniqua solo asintió con la cabeza.
El joven canguro miraba a los tres amigos con falsa molestia. "Lamento eso, chicos, pero discutir sin parar no significaba que encontraríamos a nuestro amigo más rápido," él respondió casi molesto, restregándoles la pequeña discusión de antes a sus amigos.
Los tres solo observaban al joven canguro sin más que decir, hasta que voltearon a ver a Tyrone cuando se entristecieron un poco. Tal vez no lo expresaba ahora, pero notaron que Tyrone estuvo llorando después de salir del hospital y también notaron que Austin estaba bastante preocupado por él por como aún seguía frotando su mano en la espalda del joven alce a pesar de que ya no estaban solos.
"¿Estás bien, Tyrone?" Uniqua fue la primera en preguntar.
Tyrone volteó a ver a Austin, quien solo asintió con su cabeza, antes de ver a sus amigos. "Mejor que hace un rato, eso les aseguro," él respondió, "aún me molesta lo de mi mamá," él admitió y no estaba mintiendo o fingiendo algo que no era.
Los cuatro amigos miraban a su amigo con entendimiento. "Tyrone, todos sabemos que lo que ocurrió no fue algo que estaba a tu alcance," Pablo comenzó, "e hiciste lo que pudiste hacer en ese momento," él agregó.
"Es cierto," Uniqua intervino en la conversación, "Lo que tu mamá te dijo no tenía razón de ser. Solo está asustada por lo de la cirugía y se siente tan culpable de no poder hacer nada que culpó a quien hizo todo. Ni siquiera escuchó lo que le dije," ella argumentó.
El joven alce miró hacia abajo. "Tal vez no debí llamarlo," él no pensaba confesarlo en voz alta, pero lo hizo y eso solo dejó atónitos a sus amigos, "Tal vez mi hermano no estaría en esa camilla en primer lugar," él agregó con algo de culpa en su voz.
Es ahí cuando Tasha caminó enfrente de su amigo alce para intentar detener el odio hacia sí mismo. "¿Sabes Tyrone? Si tu hermano no te habría ayudado, yo no estaría aquí," la joven hipopótama quiso decir mientras intentaba por todos los medios de no llorar al solo recordarlo, "Lo admito, me dolió saber que ustedes no venían a ayudarme y llamaste a tu hermano en su lugar, pero también entendí la razón real cuando él me lo dijo. No iban a llegar a tiempo y lo mejor que podías hacer era que cargara combustible para que yo saliera por mi cuenta y los encontrara a mitad de camino," ella agregó.
Ahí fue cuando el joven alce se acercó a abrazar a Tasha. "No te culpes por algo que no podías controlar, Tyrone, porque nada de esto es tu culpa," la joven hipopótama pudo decir mientras seguía siendo abrazada por su amigo alce.
Lo que no se imaginó es que esas palabras iban a emocionar a Tyrone lo suficiente para dejar salir un diminuto sollozo. Es ahí cuando Tasha solo abrazó a su amigo con más fuerza que antes, hasta que él se separó por un momento para limpiar su cara con una mano. "Ahora lo sé," él explicó mientras intentaba calmarse, "ahora lo sé porque tengo a los mejores amigos que pueda tener," él agregó.
Los tres amigos restantes se veían a punto de quebrarse en llanto también con lo que él dijo, por lo que se acercaron a abrazarlo también. Los cinco se quedaron en esa posición por un largo rato hasta que decidieron volver al pasillo del hospital para seguir esperando.
No pasó más de un minuto para que a Tasha le diera mucha hambre cuando Tyrone y Pablo decidieron acompañarla a un pequeño local de comida rápida que está enfrente, algo que ambos notaron cuando llegaron al hospital. Por lo que Austin y Uniqua estaban solos esperando en el pasillo, sin dirigirse la palabra entre sí.
Uniqua, a pesar de sentirse un poco mejor al hablar con sus dos amigos, aún sentía una pizca de culpa por lo que le dijo a su ex. Claro que sintió rabia porque Austin la lastimó con esas fotos que ella vio en esa red social, y fue por esa razón que terminaron, pero ella sabía que él nunca hizo lo que Mark hizo con Tasha. Así que ella dejó salir un suspiro antes de comenzar a hablarle. "Austin," ella dijo en voz un poco alta. Solo esperaba que él respondiera.
El joven canguro volteó en seguida al oírla. "¿Si, Uniqua?" él preguntó de vuelta, con una pizca de molestia en su voz al recordar lo de la pelea.
A eso, ella frunció el ceño al oír su voz de esa forma. Austin siempre fue una persona muy humilde y dulce, así que le extrañó oírlo en un tono más negativo y algo agresivo. "Quería disculparme por lo que te dije estando en la camioneta," la joven única comentó de vuelta.
Esta vez, Austin solo volteó hacia el otro lado, sin ver a la joven única de frente. "Me alegra que lo digas," el joven canguro seguía mirando hacia esa dirección mientras lo decía, "Eso de verdad me dolió mucho, Uniqua," él agregó antes de volver a mirar a su ex.
La joven de especie única asintió con la cabeza. Por primera vez en su vida, no sabía que más decir y tenía muchas razones de no hacerlo, sobre todo por la cantidad de tiempo en que ambos estuvieron juntos. Solo se quedó observando a su ex por un rato hasta que él volvió a mirar hacia adelante por lo extraño que esa situación se volvió. "Mira, a pesar de lo que ocurrió, yo nunca hice lo que Mark hizo," el joven canguro comentó.
Es ahí cuando Uniqua finalmente logró salir de ese trance para hablar. "No puedo negar que lo que dices es verdad, pero no olvides como fue que terminó lo que teníamos," la joven única contestó esta vez sin ánimos de pelear, aunque no pudo evitar soltar esa pequeña rabia en su tono de voz.
Apenas escuchó lo que su ex dijo, Austin solo tenía su atención puesta en su rodilla. "Tal vez sería más sencillo si me dejaras explicar toda la historia de cómo se dieron las cosas, y que no sea por terceros," él refutó de vuelta en un tono molesto.
"Entonces explícate," ella gritó, "Porque no logro entender cómo fue que me engañaste con otra persona en ese maldito café al que fuiste esa mañana," ella volvió a gritar esta vez con la voz algo quebrada por solo mencionarlo. Han pasado solo unos días, no la juzguen porque aún duele.
El joven canguro no pudo evitar sentirse mal al oír la voz de quien amaba quebrarse, pero él tampoco podía soportar que ella estaba siendo influenciada por alguien a quien detesta, así que solo dejó soltar esa confesión que contó a sus amigos el día anterior. "Las fotos son falsas Uniqua," él finalmente confesó, "las fotos que viste eran editadas a tal punto que apenas se podía notar que lo eran," él agregó.
Uniqua esperaba que él iba a confesar que lo obligaron o algo así, pero jamás pensó en que diría algo tan básico si era muy honesta. "Deja de mentir, Austin," ella respondió de manera muy molesta, "deja de excusarte por algo que hiciste con esa amiga tuya," ella siguió hablando antes de mirar hacia abajo.
En ese momento, Austin solo quería levantarse de ahí y no volver a verla por un largo tiempo, pero él sabía que no podía hacerlo aún. "Si no quieres creerme, pues allá tú pero no voy a dejar que te influencie una persona a la que simplemente detesto," él respondió con agresividad en su voz, "Ya sé que Jimmy te mandó esas fotos en tu teléfono," él agregó.
"Espera, ¿estuviste hurgando en mi teléfono?" Uniqua se veía sorprendida al preguntarlo.
Austin se mantuvo callado, pensando en lo que iba a decir después por un momento antes de seguir. "No fue necesario, tu teléfono recibió un mensaje de él cuando Pablo se lo llevó por lo del 'casi' secuestro de anoche," él comentó.
La joven única colocó sus manos en la cintura, mirando a su ex de nuevo de forma acusatoria. "Entonces si hurgaron en mi teléfono," ella dijo en tono molesto. Tenía que admitir que Pablo si se llevó su teléfono porque Austin la llamó y él contestó, nadie se imaginó que iba a pasar lo que ocurrió, pero no significaba que ellos podían revisar en sus cosas sin su permiso.
"No culpes a los demás, ellos ni siquiera querían hacerlo," para ese momento, Austin había volteado para ver a la joven cuando lo dijo, "y estaban tan dudosos de mi como ahora tú lo estás," él agregó antes de voltear para levantarse de los asientos y caminar un poco.
Es ahí cuando Uniqua comenzó a darse cuenta de lo que Pablo quiso decir con 'Interrogarlo'. Es claro que ellos le preguntaron qué pasó y él les contó, sin imaginarse que recibiría un mensaje en su teléfono. Ahí decidió sacarlo de ahí para revisar y definitivamente tenía una buena cantidad de mensajes que no recordaba leerlo antes, proveniente del primo de Austin.
La joven de especie única iba a seguir hablando del tema cuando sus amigos llegaron de vuelta del local de comida rápida con algunas bolsas de papel algo pesadas. "Hola chicos, pensamos en que tendrían hambre," Pablo comentó mientras entregaba las bolsas a sus amigos.
Los dos solo le dieron las gracias al joven pingüino antes de dejar que los demás se acercaran a donde estaban, mientras que ellos notaron el tenso ambiente entre ambos exnovios, aunque decidieron no hablar sobre el tema hasta que tuvieran el tiempo de hacerlo.
Después de otro par de horas y con los chicos finalmente relajándose después de comer, los cinco se quedaron esperando un tanto aburridos mientras que los padres de Tasha y Tyrone estaban a un par de metros también en su propio tema de conversación. Solo pasaron otro par de minutos hasta que el doctor que atendió a Tyson llegó al lugar.
Todos corrieron frente a él y esta vez, fue Tyrone el que decidió preguntar la pregunta del millón de dólares: "¿Cómo está Tyson?"
El doctor miró hacia abajo por un momento con una expresión seria hasta que él volvió a mirar al joven alce para responder. "Acabamos de terminar con la cirugía," él comenzó a hablar, quedándose unos minutos para pensar en lo que iba a decir después, "y me temo que él deberá quedarse aquí por más tiempo," él dijo.
Los demás temían lo peor, y el joven alce intentaba aguantar las ganas de llorar de nuevo. "¿Por qué? ¿Qué le pasó?" él preguntó un tanto desesperado.
Es ahí cuando el doctor comenzó a sonreír al notar el cambio de ánimo en los familiares. "Resulta que la cirugía fue todo un éxito," él finalmente contestó a lo que Tyrone preguntaba en un comienzo, "y él debería permanecer hospitalizado para su recuperación por las siguientes dos semanas," él finalizó.
Todos en el pasillo gritaron de distintas formas y se abrazaron entre sí de felicidad, la emoción apoderándose del ambiente también. ¿Qué decir de los chicos? Bueno, todos estaban felices y bastante emocionados. Tyrone, sobre todo, quien solo se acercó a abrazar a sus amigos. Serán dos semanas en donde él va a acompañar su hermano hasta que se recupere, y no le va a importar hacerlo. Lo único que importaba es que Tyson estaba fuera de peligro al fin, por lo que todo volverá a la normalidad. No más tristeza por ahora, o al menos eso esperaban.
¡Al fin un buen final de capítulo! Bueno, espero que les haya gustado y volveré con otro capítulo apenas vuelva la maldita luz. -.- ¡Adiós!
