Mas de dos semanas después...
*saliendo de atrás de la cortina* Um, ¡hola!
De nuevo, lamento la demora. Últimamente no he podido concretar muchas de las ideas que tenía así que esa es mi excusa por no subir un capítulo nuevo y no hace mucho pude terminarlo. Ha sido bastante frustrante avanzar después de semanas así que espero poder retomar el ritmo de antes de los últimos capítulos, y de verdad espero hacerlo.
Dejando un poco la excusa de lado, finalmente van a saber lo que cierto personaje le ha ocurrido en estos últimos años. :P Así que les advierto algo: A veces la vida te puede cambiar de un momento a otro cuando menos te lo esperas. Con eso dicho, que disfruten el decimo sexto capítulo de "Antes del Milagro". :)
Capítulo 16: "Un Recuerdo Imposible de Olvidar"
La serie Backyardigans y sus personajes no me pertenecen. Nuevos personajes son sacados de mi imaginación.
Si pensaron que todos estaban felices porque Tyson sobrevivió la cirugía, bueno, estaban en lo cierto. Sin embargo, dado a que él salió de cirugía hace no mucho tiempo atrás y está en cuidados intermedios, el doctor solo podía admitir a tres personas para ir a verlo por lo que los padres del alce mayor fueron los primeros en entrar.
Mientras tanto los chicos estaban bastante felices de que Mark al final no pudo salirse con la suya con lo que causó y todos confirmaban lo fuerte que Tyson fue en todo este proceso. Solo pasaron alrededor de unos quince o veinte minutos cuando los padres de Tyrone salieron de ahí, algo desanimados. "Él está dormido por la anestesia que aún tiene," dijo Theo, el padre de Tyrone, al grupo completo.
A eso, todos asintieron con sus cabezas, mientras que Trisha solo siguió mirando hacia otro lado en lo que parecía ser vergüenza y el joven alce dejó salir un suspiro, con los demás mirando a su amigo con algo de preocupación. Tenían que admitir que ella cometió un gran error en lo que contó, y los cuatro restantes solo esperaban a que ella pueda reconciliarse con su hijo lo más pronto posible.
No pasó mucho tiempo para que Tyrone decidiera entrar a la habitación por su cuenta, sin mirar a su mamá o a sus amigos, quienes lo veían un tanto preocupados por esa acción. Apenas él entró, Uniqua se levantó de donde estaba para seguirlo y entrar también, sin esperar que alguno entrara detrás de ella.
Tan pronto Uniqua dejó a sus amigos en el pasillo, Austin dejó salir un suspiro y comenzó a caminar un poco, alejándose del grupo por un momento hasta que Pablo notó lo que él estaba haciendo y corrió para ir a verlo un tanto confundido. "Austin, ¿estás bien?" él preguntó.
Austin se detuvo al notar a su amigo pingüino enfrente de él antes de contestar. "Tuve otra discusión con Uniqua," él respondió no sin antes mirar hacia abajo, "y le conté sobre las fotos," él agregó.
A eso, Pablo solo dejó salir un ruido de exclamación. "¿Y qué te dijo?" él preguntó ahora bastante curioso, aunque pudo notar que esa pregunta no cayó nada de bien al ver que su amigo pasaba una mano por su cara antes de dejar salir un suspiro de tristeza, "Creo que ya se la respuesta, ¿huh?" él contestó su pregunta.
El joven canguro no dijo nada mientras que, en ese momento, Tasha se acercó al dúo de amigos con algo preocupación. "¿Que ocurre?" ella preguntó con una pizca de inocencia en su voz, en realidad sin saber lo que pasaba.
Pablo estaba a punto de responder a eso cuando el joven canguro volteó para enfrentar a su amiga, y fue ahí cuando ella reaccionó preocupada. Austin ya estaba un tanto emocionado cuando él la vio. "Uniqua me odia, Tasha," él confesó mientras su voz se quebraba al decirlo, "y no importa cuantas veces le diga la verdad, ella no me va a creer," él agregó antes de dejar salir un pequeño sollozo y cubría su cara con sus manos al segundo después.
Fue ahí cuando Pablo dio la vuelta una segunda vez para abrazar a su amigo, mientras que Tasha solo los miraba sin saber que hacer. Ella sabía que ambos terminaron gracias a una infidelidad por parte de él en unas fotos, por lo que la joven hipopótama siempre estuvo del lado de su amiga e ignoró toda relación con su otro amigo. Pero también debía admitir que Austin no sería capaz de engañar a quien él amaba, y verlo llorar enfrente de ella sería algo que confirmaría esa teoría.
Por lo que Tasha esta vez se acercó a abrazar a ambos amigos. Austin ya demostró que no importa lo que ocurra con Uniqua, él siempre estará para los demás así que ella tenía que hacer lo mismo. Además, ambos aun necesitan hablar sobre esa misma situación en algún otro momento, cuando no estén precisamente dentro de un hospital y con más calma.
Después de varios minutos de abrazarse y que Austin lograra calmarse por fin, los tres amigos se sentaron en el suelo para contar todo lo que les ha pasado desde el principio a Tasha. Apenas lograron terminar de contarle, la joven hipopótama se dispuso a hablar. "¿Entonces en todo este tiempo tu solo fuiste una víctima de lo que tu primo hizo?" ella preguntó para confirmar.
En ese momento, el joven pingüino intervino en la conversación. "No sé si 'victima' es la mejor palabra para Austin en este caso, pero," Pablo se detuvo para pensar en lo que iba a decir antes de continuar, "digamos que Jimmy tuvo mucho que ver con las fotos que están en las redes sociales," él agregó mientras colocaba una mano en el hombro del joven canguro, con él asintiendo con la cabeza.
Tasha hizo lo mismo de asentir con la cabeza antes de dejar que su cabeza se acomodara en la pared. "Bueno, voy a ser honesta, cuando Uniqua me contó lo que ocurrió me pareció demasiado raro que eso haya pasado en primer lugar. Te conozco muy bien, Austin, tú nunca fuiste de querer herir a alguien," ella confesó mientras Austin aun movía la cabeza al oír esas palabras cuando Tasha continúa hablando, "y luego ella mandó las fotos de la red social, y tengo que admitir que me enfureció," la joven hipopótama pudo decir apenas volteó a ver a ambos.
"¿Viste las fotos?" Pablo preguntó.
"Solo vi las que estaban en esa red social, ¿Por qué?" la joven hipopótama respondió con otra pregunta al final.
Fue en ese momento cuando el joven canguro decidió contar lo de las fotos en el teléfono de su ex. "Jimmy las mandó de nuevo en su propio teléfono," Austin contó, "Así fue como yo descubrí que fue él quien las hizo," él agregó.
La joven hipopótama miro a su amigo con extrañeza en su cara. "¿Cómo supiste que él fue quien lo hizo?" ella preguntó.
"Él es muy bueno editando y creando. He visto como lo hacía para los proyectos de la escuela que él tenía cada vez que iba a mi casa o cuando yo iba a la de él a veces, así que no tenía la más mínima duda de que él fue el que editó esas fotos," el joven canguro explicó a su amiga hipopótama que estaba a su lado.
Pablo quiso intervenir en esa parte de la conversación. "Jimmy también es bueno para robarse las novias de Austin," él contó mientras que el joven canguro dejó salir una pequeña risa a eso, ya que olvidó mencionar ese detalle importante.
A eso, Tasha exclamó. De acuerdo, eso era nuevo para ella, fue lo que pensó en ese momento. "Oh vaya, ahora entiendo un poco y también porque nunca lo conocimos," ella comentó, "Aun no entiendo como ustedes vieron esas fotos desde el teléfono de Uniqua," volvió a decir con mucha curiosidad en su voz.
El joven pingüino asintió con la cabeza antes de responder. "Si esto lo resume, Austin intentó llamarla, pero yo contesté y luego Tyrone y yo fuimos a salvar su trasero de unos tipos que lo perseguían, así que básicamente se lo robé, aunque con su consentimiento," él pudo responder mientras colocaba una mano en su cuello al mencionar esa última parte.
Tasha tuvo que aguantar las ganas de reírse por como Pablo contaba lo del casi-secuestro, por lo que ella solo miró a su amigo canguro en su rodilla. "Eso explica la bandita en tu rodilla, ¿te caíste Austin?" ella preguntó.
"Sip, por culpa de Tyrone y su manía de conducir como un loco," Austin respondió mientras inclinaba su cabeza hacia Pablo un tanto molesto.
Pablo miró de nuevo a Austin antes de responder. "Tu fuiste el que se distrajo con la bocina y tropezaste con esa piedra," él refutó de vuelta, "así que no nos culpes," él terminó mientras se largaba a reír con solo recordar lo que pasó y el joven canguro apoyaba su cabeza en la pared, rendido ante la situación un tanto vergonzosa.
Esta vez, Tasha no pudo evitar reír a lo que ambos discutían antes de calmarse un poco e intentar alivianar un poco el ambiente embarazoso. "Bueno, lo que importa ahora es que estás bien, aunque creo que deberías dejar que revisen tu rodilla. Hace un tiempo que te he visto cojear y me preocupa un poco," ella continuó mientras seguía apuntando a la rodilla de Austin.
A eso, el joven canguro miró hacia abajo con una pequeña sonrisa. "¿Sabes? Es una buena idea, podría preguntar ya que estamos aquí," Austin contestó, "También me preocupa que siga pisando con algo de dolor si me lo preguntas," él confesó antes de que los tres se levantaran del suelo, ayudándolo a levantarse mientras lo hacían, y caminaran para intentar hablar con el doctor que atendió al hermano de Tyrone.
No pasó mucho tiempo para que el joven canguro fuera atendido por lo de su rodilla y que los dos chicos restantes lo acompañaran en ese proceso. Después de un rato, Pablo decidió dejar que Tasha se quedara con su amigo canguro antes de volver a ver si sus otros amigos ya han salido de la habitación.
Al mismo tiempo y ya adentro de la habitación, Tyson estaba acostado en otra camilla durmiendo gracias a la anestesia. Su hermano podía ver que él recuperó el color de su piel un poco y se veía mucho más... vivo, y eso fue suficiente para que el joven alce se emocionara de verlo. Estaba tan agradecido de que Tyson salió de lo peor, y ahora solo queda recuperarse.
Tyrone comenzó a recordar todas las veces en que ambos hermanos solían estar juntos y pasarla bien, como a veces se integraba a su propio grupo de amigos cuando iban a su casa a comer. Con el tiempo los dos crecieron y tuvieron sus caminos separados, pero no significaba que ambos no podían juntarse después.
...Y luego vino el accidente.
Pensar que, en solo un par de segundos, la vida del joven alce estuvo a tal punto de perderlo todo incluso su propia libertad. Tan solo un mísero error y el daño que provocó a personas que no tenían que ver con él, las cuentas de hospital que él tuvo que pagar por las operaciones, la cuenta del mismo abogado que lo defendió en la corte.
Desde ese entonces, él dejó de tomar antes de conducir y se convirtió en alguien mucho más responsable de lo que él era antes de aquello. Si tenía que parar a dormir en un costado de la carretera, él no temía en hacerlo. Prefería muchas veces tener el descanso que necesita antes de arriesgar a cometer ese mismo error otra vez.
Su familia fue el único apoyo que él tuvo, sobre todo su hermano. Tyson estuvo ahí cuando él tenía una pesadilla sobre el accidente, estuvo ahí cuando él más necesitó de soltar sus emociones por lo frustrante de todo lo que ocurría en ese momento, estuvo ahí al sanar sus heridas físicas también.
Rayos, Tyson hizo todo lo posible para que él estuviera bien otra vez.
No pasó mucho tiempo cuando el joven alce sintió una mano en su hombro, y él volteó para ver a Uniqua a su lado. La joven de especie única se acercó aún más a donde estaba su amigo, quedándose al lado izquierdo. "Pensé que te quedarías afuera con los chicos," él comentó.
"Quería ver cómo estás," Uniqua respondió.
A eso, el joven alce miró a su hermano aun en la camilla. "Aún no lo sé, se ve muy quieto," él mencionó, mostrando la camilla con su mano.
Uniqua solo sonrió un poco al notarlo. "Tu papá dijo que es por la anestesia, debería salir de eso muy pronto," ella respondió bastante optimista lo que dice.
El joven alce asintió con su cabeza. Pasaron un par de minutos para que Tyrone comenzara a hablar de nuevo. "¿Sabes Uniqua? Me alegra que él esté fuera de peligro ahora, pero," él se detuvo para pensar en que decir después, aunque no tuvo otra idea más antes de mover su cabeza en negación.
Pasaron unos cuantos segundos después sin escuchar algo más del joven alce. "Pero ¿qué?" Uniqua intentó retomar la idea mientras colocaba una mano en su hombro, "Tyrone, puedes confiar en mí," la joven única insistió.
"No lo entenderías y si lo haces, me odiarías," Tyrone no pudo evitar decir eso con voz un tanto más alto de lo normal y mirar hacia abajo, sin saber que más decir o cómo reaccionar.
Es ahí cuando la joven única frunció el ceño al notar algo raro. "¿Huh?" ella preguntó, "Nunca te voy a odiar, amigo," fue lo que dijo antes de ver que su amigo aún seguía mirando el suelo como si él no la escuchara, "Tyrone, me estás asustando," no pudo evitar decir esa frase al ver que él aún seguía en esa posición.
Al oírlo, Tyrone se movió de donde estaba en dirección a la camilla en donde su hermano está acostado y se quedó ahí mientras comenzaba a hablar. "Pero aun siento que él no se lo merecía, no después de lo que me pasó," él finalmente pudo terminar lo que él quiso decir, decidido en lo que iba a hacer luego.
Uniqua solo se quedó observando a su amigo alce completamente en shock. ¿Qué habrá pasado con su amigo que está de ese modo? Ella se preguntaba, y esta vez no se quedaría atrás de él como si no le importara. Así que se acercó de nuevo al lado de su amigo alce para acompañarlo en lo que sea que él parecía que iba a hacer.
"Hace unos años provoqué un accidente de tránsito, que hirió a muchas personas," Tyrone se dispuso a confesar lo que él mismo ha guardado bajo siete llaves durante al menos cuatro o cinco años, "Estuve cerca de ir a la cárcel si no fuera por el abogado que me ayudó y tener que pagar gastos médicos de las personas que herí," él agregó.
La joven única dejó salir una pequeña exclamación. Ahora todo tenía sentido. Lo que él hablaba dormido la noche anterior estando en su cuarto era porque tenía una pesadilla sobre ese día, y él culpó a su sonambulismo para que ella no lo juzgara si él contaba la verdad. Tenía que admitir que era algo ridículo porque ella no lo iba a hacer de todos modos.
"Si no fuera por Tyson," ella salió de sus pensamientos al notar que la voz de su amigo comenzaba a quebrarse un poco, "yo no estaría aquí, Uniqua. Había unos días en los que no podía dormir porque las pesadillas sobre eso eran demasiado potentes," él intentó aclarar su voz antes de seguir hablando, "Aun las tengo de vez en cuando," él continuó.
Es ahí cuando Uniqua no pudo soportar escuchar a su amigo hablar y solo lo acercó hacia ella en un abrazo, dándose cuenta de que hizo lo correcto cuando sintió algo húmedo en su hombro. Tyrone en cambio solo se aferró a su amiga lo más que pudo mientras intentaba calmarse, aunque no pudo evitar dejar caer una que otra lágrima de su cara.
Solo su entorno más cercano sabía sobre esto. Ni siquiera su mejor amigo Pablo lo sabe. Por lo que contando este trauma con Uniqua ha sido bien duro, a pesar de que solo resumió lo que en realidad pasó, y solo esperaba que ella no lo odiara por lo que él causó. Sin embargo, sus pensamientos fueron infundados cuando su amiga lo abrazó de esa forma.
Apenas se separaron del abrazo, Uniqua finalmente se dispuso a hablar. "Primero que todo, lamento lo que te pasó y segundo, no puedo odiar a quien ha sido mi amigo por muchos años," ella comentó, causando que él volviera a emocionarse, "Tyrone, tú siempre vas a ser alguien muy importante para mí y para los chicos. Lo que hayas causado no significa que dejaremos de ser amigos, sobre todo si fue algo que no era tu intención de hacerlo en realidad," ella agregó.
Tyrone solo asintió con su cabeza, intentando procesar lo que su amiga le dijo. De verdad creía que sus amigos no iban a aceptar lo que él había causado, sin importar la cantidad de años de amistad que tenían. No podía creer que estaba tan equivocado, al menos con Uniqua. Tanto así que solo se acercó a abrazarla de nuevo y con más fuerza que antes.
"No sabes lo mucho que me alegra escucharte decir eso, yo-" él alcanzó a decir aún emocionado hasta las lágrimas.
"Está bien," Uniqua interrumpió mientras frotaba una mano en la espalda de su amigo alce, "solo quiero que sepas que aun te quiero sin importar lo que haya pasado antes," ella confesó, intentando no quebrarse en llanto también apenas oye una pequeña voz diciendo: "También yo" que provenía de su amigo.
No pasó mucho tiempo para que el hermano de Tyrone despertara notando lo que pasó y Pablo entrando para ver como estaban sus amigos. Apenas salieron de la habitación para que los padres de Tasha pudieran entrar, el joven alce detuvo a su amiga. "Oye, Uniqua, quería agradecerte por lo de hace un rato," él contó mientras colocaba una mano en su cuello, "solo no le cuentes a los demás aún," él agregó.
A eso, Uniqua asintió con la cabeza. "No hay problema y está bien, no les diré," ella respondió, "Además, creo que todos hemos tenido muchas emociones durante estos días, así que entiendo, pero," interrumpió para colocar una mano en el hombro de su amigo, "yo creo que deberías decirles apenas puedas hacerlo," ella intento convencerlo.
El joven alce asintió con la cabeza y miró al resto de sus amigos, quienes aún seguían hablando, antes de volver a ver a Uniqua. "En algún momento lo haré, te lo prometo," él contestó, y esta vez no estaba mintiendo. Después de esa confesión con ella, toda esa incertidumbre sobre el accidente y como ellos iban a reaccionar si les contaba se ha ido desvaneciendo un poco. Aun sentía peso en sí mismo, pero finalmente sentía que podía respirar de nuevo, aunque fuera por un momento.
Uniqua tenía que admitir que ver a Tyrone ahora ha sido bastante mejor que cuando él llegó a verla junto a Pablo por lo de la ruptura. Él se veía como si intentara ser el mismo que era cuando jóvenes, pero ella también veía que algo no estaba bien, aunque no tenía la más mínima idea de lo que podía ser. Apenas supo lo que pasó, ahora podía ver a Tyrone un poco más tranquilo y podría arriesgarse a decir que se veía un poco más feliz también.
Los dos se acercaron al grupo para solamente compartir entre ellos, mientras que Uniqua veía a Tyrone por una segunda vez. Será un largo proceso para él en que confíe en sus amigos por lo del accidente, pero ella siempre lo va a apoyar sin importar lo que pase. Bueno, para eso son los amigos, ¿no?
Fin de capítulo y se viene una nueva etapa en la historia. Solo eso diré. :P ¡Adiosito!
