Dos semanas después...
*saliendo de atrás de la cortina* Um, ¡hola!
Bueno, esta semana ha sido por lejos la mas loca de todas así que como verán, no he podido avanzar mucho con este capítulo. Además, creo que finalmente puedo decir que estoy avanzando un poco aunque aun no lo se. :/
En fin, ya hay un nuevo capítulo y espero que les guste. Sin más preámbulo, que lo disfruten. ¡Aquí vamos!
Capítulo 17: "Volviendo a Casa"
La serie Backyardigans y sus personajes no me pertenecen. Nuevos personajes son sacados de mi imaginación.
Dos semanas después...
Tyson aún se preguntaba porque lo dejaron en el hospital por dos semanas o al menos dejarlo que tuviera un lugar de descanso cerca de ahí en la última semana, pero de todas maneras él estaba agradecido. Después de que una bala de pistola entrara en su organismo por culpa de un tipo que casi lo mató, los doctores se aseguraron de mantenerlo cerca en caso de cualquier anomalía que se presentara en el proceso de recuperación.
Apenas lo dejaron salir de ahí, él estaba más que feliz, aunque apenas podía caminar bien si no fuera porque su hermano Tyrone lo acompañó por ese largo proceso. Vaya que se revirtieron los roles ahora, él pensó entre sí mismo. Bueno, él tampoco se quejó ya que en realidad era como devolverle un favor.
Para Tyrone tampoco ha sido tan sencillo como pensó en un momento. Como tenía que volver a la universidad por las clases, él se la pasó viajando de un lado para otro casi sin parar y en muchas ocasiones, él se quedaba dormido en alguna casa en donde se arrendaban habitaciones por noche cerca del hospital. Después de la discusión con su mamá, ella logró disculparse con él y ambos volvieron a hablarse a los días después.
Los chicos pudieron visitar a Tyson cuando podían hacerlo para acompañar a su amigo alce, sobre todo Uniqua y Pablo, quienes tenían mucho más tiempo para ir. Por otro lado, Austin se ha mantenido alejado de su ex para intentar recuperarse de la última discusión que ambos tuvieron, y a veces visitaba a Pablo para enseñarle a cocinar.
Mientras tanto, Tasha comenzó a asistir a terapia por lo que sufrió. A pesar de estar segura de que hizo lo correcto con Mark, aún sentía que ella no valía la pena en lo absoluto por lo que sus padres decidieron llevarla con una psicóloga especializada en ese ámbito. Ya llevaba al menos un par de sesiones con ella y al parecer ha estado funcionando, o al menos ha sentido que está progresando en sus propios conflictos internos un poco.
A diferencia de los demás, ella es la única que no ha querido ver al alce mayor en su estadía en el hospital pero no es porque de verdad no le preocupa, sino más bien porque aún se siente culpable por lo que él tuvo que pasar gracias a sus problemas de noviazgo y es algo que aún debe trabajarlo con la psicóloga.
"Tasha, ¿estás ahí?" alguien la llamó desde algún lado y sacudió su cabeza muy rápido para ver que aún estaba en la sala de estar en la casa de Uniqua, siendo la joven única quien la llamó, mientras la observaba un tanto consternada.
La joven hipopótama solo miró a su amiga de vuelta, dándose cuenta de lo que pasó. "Si, lo siento," Tasha quiso responder antes de voltear para mirar al suelo, "Supongo que me distraje un poco," ella agregó mientras frotaba su mano detrás de su cabeza.
Uniqua se levantó del suelo en donde estaba para sentarse en el sillón al lado con su amiga. "¿Pensabas en Mark?" ella preguntó antes de colocar una mano en su hombro, Tasha negó con su cabeza, "¿En Tyson?" volvió a preguntar y esta vez, solo recibió silencio de parte de su amiga.
Tasha dejó salir un suspiro antes de responder. "Tyrone me llamó mientras venía para acá. Él ya salió del hospital así que volverá a su casa en menos de dos horas, deberían llegar en un momento," ella comenzó a responder recordando que el joven alce la llamó una hora y media antes, "A-Aun no estoy lista para verlo," la joven hipopótama agregó mientras seguía mirando hacia abajo ahora con una pizca de vergüenza.
Su amiga asintió con la cabeza, entendiendo la situación, antes de contar algo que pasó en una de sus visitas al hospital. "¿Sabes? Cuando fui a verlo, Tyson se veía bastante mejor de lo que creí," Uniqua quiso animarla con la visita de hace una semana, "Y de verdad creo que él estará muy contento de saber que aun estás bien," ella agregó.
"¿Te preguntó sobre mí?" fue lo único que Tasha pudo preguntar y esta vez volteó para verla, un tanto preocupada.
A eso, Uniqua quitó su mano para envolver su brazo alrededor de su amiga hipopótama. "Si, si me preguntó unas cuantas veces. Tuve que contarle que asistías a terapia," Uniqua respondió, recordando lo que ambos hablaron ese día.
"Oh," fue la reacción de la joven hipopótama antes de seguir mirando hacia abajo ahora en tristeza, "así que ya sabe," Tasha agregó, nerviosa.
La joven única colocó la mano que tenía libre en su propio regazo. "Sip, pero él lo entendió. Incluso estaba agradecido de que lo hicieras," Uniqua frotaba su mano alrededor de sus hombros en el brazo cuando lo dijo.
Tasha no sabía que decir al respecto y tampoco alcanzó a decir mucho hasta que el pequeño niño único llegó a donde ambas estaban con su traje de 'Caballero Ulises'. A eso Uniqua solo se rio al verlo, recordando la vez en que ella fue caballero junto a Tyrone. "No me digas, ¿caballeros otra vez, Ulises?" ella preguntó.
Ulises no respondió y solo siguió acercándose a ellas. "Las vengo a rescatar de un dragón malo," él comentó en un tono de voz bastante rígido al intentar hablar como un caballero, mientras tomaba de las manos a ambas amigas.
Las dos solo se encogieron de hombros y dejaron que el pequeño niño las sacara del sillón para seguirlo en su juego de caballeros y princesas. Tenían que admitir que esto las sacó de todos sus problemas, aunque sea por un rato y también recordaron la vez en que ambas eran princesas encerradas en una torre.
Al cabo de una hora, Ulises quiso salir al patio para jugar con su amigo Tristán, dejándolas solas en la casa. Apenas se fue, el teléfono de Uniqua volvió a sonar por un mensaje y esta vez la joven de especie única solo miró quien lo envió para volver a dejarlo en su lugar.
Tasha alcanzó a ver esa reacción antes de levantarse del suelo, en donde ambas estaban sentadas, y comenzar a hablar. "¿Quién era Uniqua?" Tasha fue directo a la cocina por un par de vasos con agua. Tanto juego y risas le dio sed, tomando otro vaso para su amiga en el proceso.
Es ahí cuando la joven de especie única dejó salir un suspiro. "El primo de Austin," ella respondió un tanto rendida, recordando todos los mensajes que ha recibido en estas dos semanas. A diferencia de su amiga, ella solo se mantuvo en el suelo.
Tasha seguía llenando su vaso cuando lo escuchó, notando el cambio de voz en su amiga también. "¿Jimmy? ¿El mismo que me contaste de las fotos falsas?" la joven hipopótama preguntó mientras llenaba un segundo vaso antes de cerrar la llave y llevar los vasos. Después de hablar con los chicos sobre Jimmy, ella quiso preguntarle para saber un poco más de detalles y escuchar su propia versión de los hechos.
A eso, Uniqua miró a su amiga caminar en dirección hacia ella. "Sip, ha estado mandándome mensajes por varios días y estoy harta," la joven de especie única respondió, alzando su mano cuando Tasha llegó con los vasos y tomó uno con gratitud.
"¿Por qué no le dices que pare de hacerlo?" esta vez Tasha no quiso volver a sentarse en el suelo apenas preguntó eso, antes de tomar un sorbo de su propio vaso. Tenía que admitir que esa situación la hizo preocuparse un poco.
Uniqua alcanzó a tomar la mitad de su agua antes de contestar. "Lo hice una vez," Uniqua respondió bastante rendida solo al recordar ese momento, "pero sigue haciéndolo, menos que antes pero aun lo hace," ella agregó mientras miraba al suelo en vergüenza.
Es en ese momento cuando Tasha dejó salir un suspiro y recordó algo de lo que ella conversó con sus amigos en el hospital. Si Jimmy era tan insistente con su amiga, es porque algo trama o quiere, y si es cierto, tal vez su amigo canguro tenía razón en todo este tiempo. Aunque, también puede estar equivocada.
"¿De verdad no crees que lo de las fotos falsas sean verdad?" Tasha preguntó sin tapujos.
A eso, Uniqua levantó su cabeza para observar a su amiga con confusión. "¿A qué te refieres?" ella preguntó frunciendo el ceño antes de levantarse también del suelo, para estar al mismo nivel que Tasha.
Es ahora o nunca, la joven hipopótama pensó. "Bueno, Uniqua, ese tal Jimmy no ha parado de mandarte mensajes y por lo que me has mostrado, él pareciera estar bastante interesado en ti," esta vez su mente se apoderó de sus propias palabras mientras intentaba explicar sus razones.
Con eso, su amiga única tomó el resto de su agua para cruzar sus brazos en molestia. "¿Me estás diciendo que Austin te puso de su lado?" Uniqua preguntó en un tono casi indignado, pensando en que su amiga está del lado de su ex ahora.
"Ay, Uniqua, no," la joven hipopótama contó mientras colocaba su mano libre detrás de su cabeza por los nervios, "Solo estoy viendo que su primo está siendo muy insistente contigo," ella intentó explicar de nuevo lo que entiende de la situación, "Y ahora que lo mencionas, yo no he visto esas fotos de tu teléfono," ella agregó, antes de terminar también con su agua.
Apenas terminaron de beber, Uniqua indicó a su amiga para que entregara el vaso ya vacío. "Si quieres verlas, hazlo," la joven única contestó mientras recibía el vaso, al parecer Tasha entendió la idea y lo entregó, "No tengo intención de saber más sobre eso," ella terminó, yéndose a la cocina para dejar los vasos en el lavavajillas.
En ese momento, Tasha volvió a sentarse en el sofá para tomar el teléfono, desbloquearlo y revisar las fotos que su amiga recibió en sus mensajes. Apenas las encuentra, ella comienza a hacer lo que sus amigos hicieron de agrandar la imagen y es ahí cuando Tasha notó algo, dejando salir un ruido de exclamación. "Uniqua, asómate," ella dijo casi con demanda en su voz.
Uniqua estaba por volver de la cocina cuando oyó unos ruidos, y volteó para responder. "Tasha, te dije que no quiero verlas," ella contestó aun estando molesta por siquiera recordar esas fotos. Aún duele ver que su ex haya hecho lo que hizo.
"Solo cállate y ven," Tasha no pudo evitar sonar demandante al llamar a su amiga.
Uniqua dejó salir un suspiro y terminó lo que estaba haciendo para ir directo al sofá con Tasha, sentándose cómodamente ahí. Cuando llegó, ella se asomó a ver una de las imágenes agrandadas para notar una muy delgada línea en la foto. "¿Es una línea?" ella preguntó muy sorprendida antes de tomar su teléfono para seguir agrandando la imagen, ahora con solo los pixeles en exposición, "No puede," ella no terminó de decir al quedarse atónita de lo que vio.
"Al parecer Austin tenía razón con las fotos," la joven hipopótama dijo también sin poder decir mucho. También tenía que admitir que ella siempre pensó que su amigo canguro era un patán por romperle el corazón a su mejor amiga, pero muy en el fondo de su corazón, sabía que esto tampoco era algo que Austin iba a hacer por como él era en el grupo: tranquilo e incapaz de herir una mosca.
Ambas no pudieron decir más cosas hasta que de nuevo recibió un mensaje del otro canguro, esta vez siendo otro audio, en el que Tasha lo reprodujo. "Hola Uniqua, sé que has recibido mis mensajes, pero no he sabido nada de ti. Quería comentarte que me gustaría verte así que, si quieres, ven a mi casa. Mi primo no sabe nada de todo esto. Nos vemos," el audio terminó.
"¿Para qué quiere que vaya a su casa?" la joven única preguntó sin saber que hacer, y esta vez se podía oír el miedo en su voz.
La joven hipopótama también lo notó, aunque sabía que debía mantenerse calmada frente a esa situación. "No sé, pero todo esto no me parece una buena idea. Además, ni siquiera lo conocemos bien," Tasha respondió, intentando calmar a su amiga.
A eso, Uniqua asintió con su cabeza. "Si," ella aceptó por un momento antes de cambiar su expresión de tristeza a pensativa y sonreír un poco, "Pero tengo una idea," Uniqua dijo al tomar escribir un mensaje en su teléfono, "Le responderé a Jimmy para que nos encontremos en la calle principal," ella explicó su plan a Tasha.
Ese momento, su amiga hipopótama reaccionó muy asustada ya que recordó lo del casi-secuestro de su amigo canguro. "¿Qué? Uniqua, ¿te volviste loca?" ella preguntó mientras observaba como Uniqua escribía y escribía sin parar en su teléfono, bastante nerviosa por lo que está ocurriendo.
"Tal vez, pero quiero confirmar una cosa antes de estar segura de algo," la joven única habló un poco antes de terminar de escribir y dejar su teléfono en el sofá, "Tasha, quiero que llames a Austin para que te diga en donde conoció a esa chica. Tengo un plan," ella dijo.
Es en ese momento en el que Tasha solo comenzó a seguir lo que su amiga estaba pensando hacer, sin opinar al respecto. Solo esperaba que lo que Uniqua termine planeando no la deje mucho más triste de lo que ya estuvo y no le gustaría ser su pañuelo de lágrimas otra vez.
Al pasar las horas, Tasha logró contactarse con su amigo canguro y él estuvo al tanto de lo que ocurría con Uniqua, aunque él solo se mantuvo firme en ayudar con la información que la joven hipopótama necesitaba como el número de teléfono de su amiga. Por lo que cuando él fue a visitar a Pablo a su casa para contarles lo que pasó, el joven pingüino decidió llamar a Tyrone para hacer una pequeña pijamada entre los tres, algo que él aceptó.
Apenas llegó el joven alce, los tres chicos decidieron quedarse ahí por el fin de semana para divertirse un poco y celebrar que el hermano de Tyrone ya estaba en casa. Algo parecido a una noche de chicos, por lo que podrían relajarse y tomar todo lo que puedan.
Los tres jóvenes ya iban en su segunda ronda de cerveza cuando el teléfono de Tyrone comenzó a sonar. Preocupado y pensando en que podría ser su hermano, él se levantó de la barra de desayuno para responder. "¿Hola?" él preguntó.
Desde el otro lado de la línea, Uniqua estaba en su cuarto ya en pijama y sentada en la orilla de su cama para ir a dormir. "Hola Tyrone," ella respondió mientras se acomodaba en la cama y mantenía el teléfono en su oído.
"Ah, hola Uniqua," el joven alce saludó, "¿Ocurrió algo? Austin me contó lo que Tasha le dijo," él pregunto curioso. Al saber que el joven canguro estaba un tanto molesto por lo de su primo, quería saber si ella estaba bien.
La joven única solo se quedó sentada en su cama antes de responder. "No, nada aún. En realidad, quería saber cómo estas, no hemos hablado desde la vez que estábamos en el hospital," Uniqua dijo ahora algo preocupada y esta vez, no estaba mintiendo. Ambos no han podido hablar mucho desde que el joven alce confesó lo del accidente.
Tyrone sonrió al escucharlo, ya que tenía razón. "La verdad es que he estado muy cansado de tanto viajar para todos lados y con la universidad de por medio. Me alegra que todo eso del hospital haya quedado atrás," él quiso contar lo que ha pasado en estas últimas semanas.
"A mí también," Uniqua también sonrió al oír esa última parte hasta que recordó cierta conversación que tuvieron ese mismo día, "¿Aún no le has contado a los chicos?" ella preguntó bastante curiosa.
En ese momento, Pablo se asomó a donde su amigo estaba. Mientras el joven alce hablaba por teléfono, Austin comenzó a hablar y hablar sin parar sobre su ex con una voz extraña por lo que el pingüino notó que él se pasó un poco de copas, e iba a necesitar ayuda para llevarlo a dormir en una de las habitaciones del segundo nivel.
Cuando llegó, él notó el ritmo de la conversación. "Aun no, no he tenido tiempo para hacerlo," él escuchó a su amigo alce responder, notando como el ánimo en Tyrone cambió por un momento y es ahí cuando comenzó a sospechar. ¿Qué estará ocultando? Él pensó. Algo debió pasar en algún momento cuando ambos hablaron por última vez.
De vuelta en la casa de Uniqua, ella se subió en la cama, levantando sus rodillas para envolver un brazo alrededor de ellas y apoyándose ahí. "Entiendo, solo no lo olvides. Si algo pasa y decides hacerlo, estaré contigo siempre," ella intentó animar a su amigo.
A eso, Tyrone solo asintió con la cabeza, a pesar de que Uniqua no podía verlo. "Lo sé, y gracias de verdad," él conto de vuelta antes de voltear para finalmente ver a su amigo pingüino cerca, "Tengo que irme, Pablo está esperándome," él reaccionó un tanto preocupado.
Uniqua se rio al oír el cambio de tono en la voz de su amigo. "Está bien, saluda a Pablo de mi parte," ella comentó antes de mirar su reloj despertador para ver que ya eran cerca de la una de la madrugada, "De todos modos, también necesito descansar así que buenas noche Tyrone," ella agregó.
El joven alce volvió a sonreír por eso. "También a ti, Uniqua, adiós," él respondió antes de terminar con la llamada y ver a su amigo pingüino, quien lo miraba de manera extraña, "¿Qué?" él preguntó con inocencia en su voz.
"¿Qué ocultas Tyrone?" él no pudo evitar preguntar esta vez, aunque no pensaba hacerlo en un tono bastante demandante. En realidad, eso pasa cuando él toma alcohol, se puede volver muy furioso y a veces gruñón casi sin razón.
En ese momento, Tyrone miró a su amigo un tanto molesto también ya que al parecer él estaba siendo acosado. "¿Por qué lo preguntas?" él preguntó de vuelta antes de guardar su teléfono en el bolsillo de su chaqueta gris.
Pablo caminó en dirección a donde el joven alce estaba. "Algo hablabas con Uniqua," él dijo mientras seguía caminando, esta vez un poco más calmado al darse cuenta de su reacción anterior. Habrá tomado cerveza, pero no era para que le afectara tanto en su comportamiento.
"Ah, eso," él contó antes de colocar una mano detrás de su cuello por los nervios, "Bueno, quería saber cómo estábamos y te mandó saludos," él respondió, intentando convencer a Pablo para que no siguiera preguntando.
A eso Pablo sonrió al oírlo. "Está bien, eso no me lo esperaba," él respondió bastante mejor, aunque él ya sabía que solo era cuestión de tiempo para que ambos hablaran después así que dejó la conversación terminar, por ahora, "Bueno, necesitaré ayuda ya que adivina quien tomó de más..." él dijo antes de mirar hacia atrás para ver a Austin levantarse de la barra y casi caer al suelo por lo borracho que estaba, balbuceando cosas que apenas lograban entender.
Tyrone solo dejó salir un suspiro, rendido, al escuchar lo que el joven canguro aun decía. "Ya voy," él respondió antes de seguir a su amigo pingüino de vuelta a la barra de desayuno en la cocina, "¿Sabes Pablo? No deberíamos dejar que Austin tome más de un vaso," él agregó, antes de que ambos fueron a donde Austin estaba.
"¿Mas de un vaso o que no tome?" esta vez Pablo dejó salir todo su sarcasmo en una sola pregunta, mientras aún caminaban hacia la cocina.
Es ahí cuando el joven alce se rio a carcajadas de esa respuesta. "Exacto," él respondió antes de seguir en su camino para ayudar al joven canguro que apenas podía mantenerse parado en una posición. Por lo que ambos decidieron llevar a su amigo al segundo nivel para que descanse.
Cuando llevaban a Austin casi arrastrándolo por el primer nivel hacia la escalera, Tyrone comenzó a pensar en lo que Pablo estaba diciéndole. Si él ya escuchó lo que hablaba con Uniqua, entonces sería el tiempo indicado para contarle, pero al mismo tiempo, él tampoco quería explotar en llanto cuando lo hiciera. Ya ha tenido muchas emociones en las últimas semanas.
Y conociendo a Pablo, él estará más que dispuesto a intentar sacarle una confesión. Si eso ocurre, bueno, entonces será una larga noche. Una muy larga tal vez.
Jaja, bien, fin de capítulo. Se esta volviendo bien interesante pero no puedo decir mucho. ;) ¡Nos vemos!
