Un mes y medio después...

*saliendo de atrás de la cortina* Um, hola. *suspiro* Esto ya parece una broma de tanto tiempo en demorarme en escribir un maldito capítulo, y de verdad lo lamento. Supongo que el bloqueo de escritor me ha golpeado duro como para no escribir. Bueno, espero retomar el ritmo de esto ahora que la Navidad y Año Nuevo ya terminaron hace un rato. Oh, por cierto, felices fiestas... aunque sea atrasado... jeje.

Oh bueno, ahora si que puedo decir que el vigésimo capítulo está listo y comienza una nueva etapa antes de lamentablemente terminar con esta historia. Aunque no se preocupen, aun falta mucho que escribir cuando eso pase. :P En fin, que lo disfruten. :)


Capítulo 20: "Encontrando la Verdad"

La serie Backyardigans y sus personajes no me pertenecen. Nuevos personajes son sacados de mi imaginación.


Apenas Uniqua llegó a donde la joven gata estaba sentada y solo dijo lo que dijo, Marisa sintió que debía responder con un tono similar por lo que ella asintió con la cabeza, aludiendo a que estaba en lo correcto. "Y tu debes ser Uniqua," Marisa dijo para intentar calmar la situación algo tensa, aunque ella misma estaba un tanto nerviosa.

No podía evitar agregar algo más, sabiendo que esto podría calmar a la joven única. "Austin me ha dicho cosas muy gratas sobre ti," ella agregó con una pequeña sonrisa al recordar como el joven canguro sonreía al hablar de su novia en ese momento.

A eso, Uniqua pudo calmar su enojo solo por un momento al notar que Marisa estaba siendo amable con ella. Sin embargo, tampoco podía evitar sentirse confundida por todo esto. "¿Ah sí?" la joven única preguntó con muchas dudas aún, "Si fuera así, no habríamos terminado nuestra relación," ella comentó casi al aire y con una pizca de ánimos para encararla.

Fue ahí cuando Marisa dejó salir un suspiro, ya que sabía que dirección iría esta conversación. "Por eso me llamaste, y lo lamento mucho," la joven gata comentó sin saber que esto podría llevar a Uniqua a un estado de furia hasta que la vio en ese estado, preocupándose por su seguridad también, "Mira, sé que estás molesta conmigo porque al parecer aparezco muy cerca de tu ex en esa foto, pero te juro que eso no es lo que parece," ella agregó.

Sin embargo, esto no detuvo a Uniqua de seguir hablando con rabia en su voz. "Lo sé, pero no significa que no me molesta saber que tengo a quien arruinó nuestra relación," la joven de especie única exclamó casi en seguida, sin importar si causaba que otras personas la miraran de manera extraña, "Austin era un gran amigo cuando niños, confiaba mucho en él. Lo quería mucho, ¿sabes?" de la rabia pasó a la tristeza al decir esas palabras, con su voz quebrándose de a poco también.

Marisa observaba como Uniqua estaba a punto de quebrarse en llanto, y por como ella explicaba la situación, ella podría entenderlo. Austin le contó lo mucho que ella significaba para él cuando ellos eran solo amigos desde niños y que a medida que fueron creciendo, algo más surgió entre ambos. Era bastante seguro para ella que esto les dolió mucho más que solo terminar una relación amorosa.

"Él significaba mucho para mí y no hablo por el amor que le tenía, había una bonita amistad de muchos años entre medio y todo eso se fue de un momento a otro," Uniqua pasó una mano por su cara al sentir que una lágrima caía en ella, explicando lo que Marisa ya asumió en un comienzo, "No solo lo perdí como mi novio, también lo perdí como amigo y me duele, ¿sabes?" esta vez no pudo evitar hablar con la voz ahogada.

La joven gata solo asintió con su cabeza, sin saber que más hacer o decir. Cuando supo que terminaron, Austin la llamó por video llamada con lágrimas en los ojos mientras lo contaba. Tenía que admitir que ver a su amigo de muchos años así le dolió mucho, tanto que quería abrazarlo apenas lo vio. Ambos no pudieron hablar mucho ya que él terminó la llamada para caminar por el centro de la ciudad e intentar aclarar su cabeza, antes de irse a su casa para hablarlo con ella.

No supo más de él hasta hace solo un par de días cuando la amiga de ambos, Tasha, consiguió su número y le contó lo que pasó en esas semanas. Al saber que alguien más estaría involucrado en la relación con su amigo, no puso en duda en ir para calmar los ánimos y también aclarar las cosas.

Al ver a Uniqua en ese estado solo hizo que ella sacara unos pañuelos que ella tenía en sus bolsillos para entregárselo en sus manos, esperando que la joven única no rechazara ese gesto. Para su buena suerte, Uniqua lo aceptó sin decir nada más hasta que logró recuperar la compostura.

Apenas se calmó, Marisa comenzó a hablar para contar su versión de los hechos. "De verdad lamento mucho lo que pasó, Uniqua. Entiendo que ambos eran muy unidos y también entiendo que eran muy felices juntos. Nunca imaginé que esto iba a pasar," ella comentó, "Austin siempre me dijo lo mucho que te amaba cuando hablaba sobre ti," ella agregó.

A esta respuesta, la joven de especie única asintió con su cabeza. "Eso creo," ella mencionó y esta vez decidió preguntar la única pregunta que tenía en mente en ese momento, "¿Alguna vez él te atrajo?" Uniqua preguntó casi sin tapujos, e intentando no sonar desconfiada de lo que Marisa dijo antes.

La joven gata negó con su cabeza antes de responder. "Mira, Austin siempre será un gran amigo y alguien a quien puedo confiar mis problemas. En realidad, uh," ella se detuvo para colocar una mano detrás de su cabeza por lo que iba a decir después, "Nunca me atrajeron los chicos," ella pudo confesar su más grande secreto.

Esta vez, Uniqua se quedó en shock al oírlo. ¿No estará bromeando, cierto? Ella pensó. Miró a la joven gata por un momento para ver si mentía, pero su mirada completamente seria la hizo dar cuenta de que no lo hacía. "Espera, ¿eres lesbiana?" la joven de especie única preguntó aun en estado de shock, "Entonces, ¿tu pareja es una chica?" no podía evitar preguntar más de lo que debía hacerlo, además de ser algo que era muy obvio.

Marisa asintió con la cabeza esta vez, un tanto avergonzada, y fue el turno de Uniqua de dejar salir un ruido de exclamación ya que no podía creer lo que ella estaba oyendo. No porque Marisa fuera lesbiana ni mucho menos, no, sino porque esa información podía significar solo una cosa. La foto es oficialmente falsa y eso era prueba suficiente para encarar al verdadero culpable de todo este enredo.

Aunque también tenía que admitir que ella nunca conoció a alguien homosexual en su vida hasta ahora. Ha oído hablar sobre ellos durante la secundaria y la universidad, y siempre ha escuchado muchas opiniones sobre ese tema en particular. Que lo llaman 'tema tabú' y otras cosas que no quiere volver a oír nunca.

Para su buena suerte, a ella siempre le enseñaron a respetar y querer a los demás sin importar las diferencias de todo tipo que puedan existir. Nunca ha visto a sus padres discriminar a alguien por tener una opinión diferente a la de ellos, ni mucho menos como se definen y sus derechos como ser vivo.

Así que sería demasiado hipócrita de su parte no seguir esas convicciones ahora al conocer a Marisa. "Ahora entiendo todo," ella respondió aludiendo a sus propias respuestas antes de dejar salir un suspiro, "Lamento culparte por mi ruptura, Marisa," Uniqua quiso disculparse por su actitud.

En ese momento, la joven gata sonrió al oírlo, aliviada de saber que finalmente se dio cuenta de que fue un error y que además no la juzga por como es. "Está bien, solo quería que supieras que yo no me involucraría en una relación por mucho que alguien me interese. No soy ese tipo de persona," Marisa confesó.

Uniqua asintió con su cabeza, aun procesando toda la nueva información recaudada. "Entiendo," lo dijo y esas palabras son ciertas, "¿Sabes? Ahora me alegra saber que en realidad fue Jimmy el que planeó todo esto," ella pudo decir esa frase con una certeza que no la tenía hasta ahora.

"¿Alguien dijo mi nombre?" una voz masculina dijo desde un par de metros más atrás de la mesa.

Uniqua volteó para ver al mismísimo canguro lila acercarse a ambas adultas jóvenes. Si esto fuera en circunstancias más normales, ella podría saludar con cordialidad o solo quedarse junto a Austin en todo momento, pero esta vez, solo quería encararlo y tal vez darle su merecido por dañarla de esa forma.

Marisa se quedó ahí mirando la escena un tanto preocupada. Sentía que no debía estar ahí entre ambos dado a que es una conversación que solo ellos deberían tener en privado, pero muy en el fondo de su corazón, ella no podía dejar a Uniqua sola con ese tipo, sobre todo con lo que supo ahora. Además, Austin es su amigo de años y también conoció a Jimmy lo suficiente para no acercársele mucho.

De vuelta en el vecindario, Tasha caminaba por la calle desde de su casa para ir a un lugar que no había pensado en ir hasta ese minuto. Después de mucho pensarlo, de hablar con sus padres y de trabajar con su terapeuta sobre hablar con quién le salvó la vida, la joven hipopótama decidió ir a la casa de la familia alce para ver a Tyson.

Al llegar a la puerta del frente, ella la golpeó y esperó con una pizca de impaciencia. Para ser alguien que no visitaba a quien la ayudó desde el accidente, ella no podía esperar a verlo. Pasaron unos minutos hasta que el pequeño Tristán abrió la puerta, sonriendo al ver de quien se trataba. "¡Tía Tasha!" fue lo único que él gritó antes de correr a abrazar a la joven hipopótama.

Tenía que admitir que eso la animó un poco ya que no veía a Tristán desde hace un poco más de un año, ni siquiera cuando llegó al vecindario a diferencia del pequeño hermano de su mejor amiga, por lo que dejó salir una pequeña risa antes de devolver el abrazo al pequeño alce. "Hola Tristán, ¿está tu hermano mayor en casa?" ella preguntó.

El pequeño alce solo miró a su tía en confusión. "Tyrone no está aquí," él respondió, sabiendo que su hermano y también amigo de Tasha no estaba en casa. No sabía a donde fue, eso era seguro, y siendo honesto, él tampoco le ha dicho.

"Oh, no hablaba de Tyrone," la joven hipopótama respondió, notando a donde iba con esa suposición, "Hablaba de tu otro hermano," ella agregó mientras intentaba por todos los medios de no sonreír al pensar lo que hizo por ella.

Fue en ese momento en que Tristán notó lo que ocurría y solo comenzó a sonreír. "Oh," el pequeño alce dijo y corrió hasta las escaleras para gritar: "¡Tyson! ¡Te buscan!" muy fuerte, olvidando que tenía la puerta abierta de nuevo.

A eso Tasha solo puso su mano en su cara por la vergüenza. Jamás pensó en que el pequeño niño haría eso y no podía pensar en que decirle para que se callara. Aunque no tuvo que pensar mucho ya que se escuchó otra voz que lo detuvo. "Tristán, tu hermano está durmiendo," Trisha respondió, asomándose por la puerta hasta que vio a Tasha parada ahí, "Ah, hola Tasha querida, ¿cómo has estado?" ella saludó.

"Hola señora Alce," la joven hipopótama respondió, "Uh, ahí estoy, mejorando para ser honesta," ella no supo responder a esa pregunta dado a lo incomodo que fue y en realidad no estaba tan segura de cómo se sentía aún, "Quería ver a Tyson, pero veo que está ocupado, así que volveré en otro momento," ella dijo antes de dar la vuelta para irse a su casa.

Solo segundos bastó para que la madre alce tomara su muñeca para detener sus pasos. "Oh hija, veré que puedo hacer con él. Pasa," Trisha comentó, apartándose de la puerta para dejarla entrar a su casa, "Ha estado preguntando por ti desde que salió del hospital," ella dijo cuando la joven hipopótama entraba.

Adentro de la casa, ambas caminaron a la sala de estar y la madre alce subió al segundo piso de la casa. Mientras tanto, ella solo observaba a Tristán jugando en la sala de estar con sus juguetes y decía cosas que no podía oír muy bien. Verlo jugar le recordó como ella solía jugar con sus muñecas cuando no quería salir a jugar con sus amigos.

Sonreía al recordar esos momentos en el que jugar era su única preocupación en su vida, y sí que deseaba volver a ser una niña de nuevo. Con tal de no recordar los momentos duros que ella tuvo que pasar en este último año.

Pensaba en eso cuando Trisha volvió del segundo piso. "Tyson está en su habitación, resultó que el grito de Tristán lo despertó," ella mencionó mientras miraba a su hijo pequeño un tanto molesta a pesar de que se lo esperaba, "Puedes subir ahora si quieres," ella agregó antes de colocar una mano en su hombro de manera consternada y algo tierna.

Tasha asintió con la cabeza antes de dejar que la señora alce bajara su mano de su hombro y se fuera a la cocina, con el pequeño Tristán aun jugando solo. No pasó mucho tiempo para que ella subiera las escaleras y llegara al cuarto de Tyson, antes de golpear la puerta con su mano. Apenas lo hizo, se escuchó una voz desde adentro que dijo "Pasa" antes de que entrara.

El joven alce estaba acostado en su cama a punto de levantarse y colocando una mano en su cara para quitarse el sueño, aunque sonrió apenas vio a la joven hipopótama entrar a su habitación. "Hola Tasha," él saludó mientras se levantaba de donde estaba y siseando un poco al recordar la herida de su abdomen cuando lo hacía.

"Hola Tyson," fue lo único que pudo responder antes de ver lo que ocurría, "Déjame ayudarte con eso," ella agregó mientras caminaba en dirección a la cama para ayudarlo a sentarse. Para su buena suerte, el joven alce dejó que ella lo ayudara y ambos pudieron hacerlo sin mucha dificultad.

No pasó mucho tiempo para que Tasha comenzara a emocionarse un poco al ver a su nuevo amigo en ese estado. En realidad, jamás pensó en que Tyson fuera más allá e hiciera lo que hizo, al salvarla de recibir esa bala cuando ellos apenas estaban conociéndose un poco más. No cualquiera puede hacerlo y eso en verdad caló hondo en ella, ya que siempre pensó que Mark haría lo que fuera para protegerla, algo que nunca ocurrió.

A eso, el joven alce logró notar esa reacción en Tasha y colocó una mano en su hombro para intentar calmarla. "No es tu culpa," fue lo primero que él pudo pensar en decir, sin saber que eso era exactamente lo que ella no pensaba escuchar, "Todo esto que me pasó no es tu culpa," él agregó mientras frotaba el hombro de la joven hipopótama con su mano.

"Ojalá fuera tan sencillo," Tasha confesó apenas pasaba una mano por su cara al sentir una lágrima caer desde ahí, "Todos me han dicho que 'no es mi culpa' y sé que muy en el fondo no lo es, pero," ella volteó para ver al joven alce, "No puedo parar de sentir culpa, Tyson. Mírate," contó mientras movía su mano hacia arriba y abajo, "apenas puedes levantarte con algo de ayuda y esto lo causé yo de alguna forma," ella terminó antes de alejarse un poco del chico.

Tyson tenía que admitir que ella tenía algunos puntos válidos, pero también sabía que lo que él estaba sobrellevando no es por su culpa. Así que se bajó de la cama para acercarla hacia él en un abrazo, mientras que Tasha solo dejó que la abrazara y se aferró como si dependiera de ello. "Yo hice lo que hice por mi propia cuenta, ¿está bien? No quería ver a la amiga de mi hermano recibir una bala que pudo hasta matarla por culpa de alguien que simplemente no la apreciaba tal como es," él confesó.

Ambos se quedaron en esa misma posición por un largo rato, tal vez unos veinte minutos o algo así, hasta que el joven alce vio que Tasha comenzó a separarse de él colocando sus manos en su cara, indicando que estaba llorando cuando ocurrió. "Así que, recibiste esa bala solo porque no querías verme herida," ella dijo en un tono de pregunta al final.

El joven alce asintió a esas palabras. "Eso y que Tyrone me habría matado personalmente si no lo hacía," él agregó casi en un tono irónico, causando que Tasha sonriera un poco, "Pero si soy muy honesto contigo, tú me importas mucho y detestaría que algo te hubiera pasado ese día," él confesó antes de mirar hacia abajo.

Tasha sonrió con tristeza antes de acercarse a abrazarlo de nuevo, estando de lado. Jamás pensó que alguien ajeno a ella fuera a este nivel para protegerla de quien se suponía que debía tener ese rol. Lo único que Mark hizo fue alejarla de su entorno más cercano, ese era su modo de 'protección' de todos modos, pero nunca supo sus verdaderas intenciones hasta que alguien más se impuso sobre su forma de protección y le hizo ver la realidad que estaba viviendo.

"Gracias," fue lo único que Tasha quiso decir después de pensarlo mucho en estas casi tres semanas, "Gracias por lo que has hecho por mí," ella agregó. Además, eso era lo mínimo que podía hacer después de ese día.

A eso, Tyson solo la abrazó de vuelta mientras frotaba su mano en su brazo. "No hay de que," él contestó de vuelta, "Me alegra que tu estés sana y a salvo de ese tipo," él quiso agregar también, y lo dijo desde el fondo de su corazón.

La joven hipopótama no respondió a eso por supuesto, pero si la sentía un poco más relajada en ese abrazo que cuando llegó. Es como si la culpa que ella cargaba se fuera de sus hombros apenas hablaran sobre el tema y bueno, eso también lo calmaba de su propia culpa y dolor emocional.

Estando internado en el hospital, él vio como todos se preocuparon por su bienestar sobre todo su hermano Tyrone. Pensar que él es quien más se preocupó por su salud solo lo hizo seguir abrazando a Tasha con más fuerza.

Él sabe que ambos han sido amigos desde muy pequeños, y a pesar de tener diferencias de opinión y discusiones, él también sabe que ambos se preocupan entre sí. Así que, si su hermano le preguntara de nuevo, no dudaría en ayudarlo.

De vuelta en el restaurante, Uniqua y Marisa vieron como Jimmy llegó a la mesa en donde ambas estaban sentadas. En ese momento la joven de especie única solo sonrió de forma irónica. "Hablando del Rey de Roma..." ella dejó salir su sarcasmo antes de voltear a verlo, "Jimmy, justo a quien quería ver," ella le dijo sin tapujos y sin fingir su molestia hacia él.

"Ey, Uniqua," el joven canguro lila levantó sus manos en defensa al notar la tensión, "No pareces contenta de verme," él agregó.

La joven de especie única se levantó de la silla para mirarlo de frente, sabiendo que iba a provocar otro escándalo. "¿De verdad crees que me alegraría saber que me has acosado con tus mensajes y también provocaste que terminara una relación?" eso fue suficiente para que Jimmy mirara a la joven en shock y podría decir que él temblaba un poco del miedo, "Ya se todo, idiota. Sé que esas fotos no son reales y vaya, deberías ganarte un premio por ser bueno en eso porque me lo creí por varias semanas," ella refutó en frente de todos en el restaurante.

Marisa también se levantó de su silla para apoyar a Uniqua, con su teléfono en la mano ya que llamó su amigo para que escuchara el enfrentamiento. "También me involucraste en este enredo solo porque querías dañar a tu primo," la joven gata agregó también, "Además, ¿cuál es el afán de robarle todo lo que él es? ¿Por qué lo detestas tanto?" ella no pudo evitar preguntarse eso, ya que en verdad no podía entender a Jimmy en lo absoluto.

"Porque lo odio, Marisa," Jimmy explotó, "Siempre fue mejor que yo en todo, siempre era el que tenía amigos y todo," en ese momento solo confesó sin importar si estaba delatándose por su comportamiento, "Estuve a punto de hacerlo desparecer para que todos se dieran cuenta de que también existo," él dijo con odio en su voz, revelando otro detalle que pensó ocultar en un comienzo, pero ya era tarde.

Ambas reaccionaron con un ruido de shock, ya que realmente no podían creer lo que estaban oyendo de Jimmy. Sin embargo, esto no duró mucho en Uniqua ya que a los segundos después, ella se acercó y le dio una gran cachetada en el rostro, lo suficientemente fuerte para dejarlo en el suelo. Marisa solo sonrió al ver esa escena, sabiendo que él se lo merecía y tal vez mucho más.

¿Quién sabe? Tal vez si se merezca algo más si Austin ya escuchó todo esto, gracias a la llamada que ella hizo. Aunque solo sabía una cosa: Uniqua es de temer cuando está furiosa y sí que adora a Austin a pesar de todo este enredo.


Ahh, fin de capítulo. Al parecer pasarán muchas cosas al mismo tiempo, así que no se pierdan el próximo capítulo de "Antes del Milagro". :P ¡Hasta pronto!