Un mes después...

*saliendo de atrás de la cortina* Um, hola. *suspiro* Este mes ha sido bastante complicado en escribir a pesar de estar en vacaciones y realmente no he tenido ningún momento en donde podría sentarme a escribir sin que mi familia me llame por algo o solo termine distrayéndome con otras cosas. Es la excusa de mi vida, honestamente... y el bloqueo de escritor también.

En fin, el vigésimo primer capítulo ya está terminado y solo puedo decir que habían cabos sueltos de los primeros capítulos que por fin se están atando. ;) Oh, y algo más: ¿sobre las 1.700 visitas? *suspiro* De verdad no saben cuanto les agradezco en seguir esta loca historia que llevo y que aguanten mis bloqueos por un nuevo capítulo. Sigo sin creerlo si soy honesta. :)

Bueno, ahora los dejo y espero que lo disfruten tanto como yo lo he escrito. ¡Aquí vamos!


Capítulo 21: "La Llamada Reveladora"

La serie Backyardigans y sus personajes no me pertenecen. Nuevos personajes son sacados de mi imaginación.


Al mismo tiempo y de vuelta a la casa de Pablo, los tres amigos disfrutaban de un gran pedazo de pie de manzana. Después de varias lecciones con Austin para preparar desayunos y uno que otro postre que el joven canguro recordó cómo hacerlo, Pablo pudo realizar un pie que, para sorpresa de ambos, quedó delicioso.

Después de comer, ellos guardarían el resto del postre en el refrigerador para llevar a la madre de Pablo cuando saliera del hospital. Pero por ahora, se iban a dedicar a enseñarle al joven pingüino a usar su cocina para preparar algo simple como arroz con pollo para el almuerzo y es por esta razón en particular que Austin decidió involucrar a Tyrone para que lo ayudara, algo que el joven alce accedió sin dudar demasiado.

A diferencia de su amigo, Tyrone aprendió a como cocinar distintas preparaciones desde ya hace unos años. Ambos recuerdan una vez en que los cinco se quedaron en una cabaña solos en una de sus aventuras en la playa durante un día entero, y él quiso mostrar sus habilidades culinarias junto a Uniqua, quien se ofreció a ayudar. Todos quedaron impresionados con lo que ambos hicieron y nadie pasó hambre esa noche.

Pensaban hacerlo antes de preparar el pie, pero el joven pingüino no tenía todos los ingredientes en su despensa por lo que pensaron en ir a un supermercado y ayudarlo apenas terminaran de comer. Pablo tenía que admitir que tenía a los mejores amigos del mundo si hacían todo esto por él, aunque también sabía que haría lo que fuera para devolverles el favor.

En todo ese momento en el que limpiaban la cocina, el teléfono de Austin comenzó a sonar como si lo estaban llamando. Confundido, él dejó los platos en el lavaplatos para ver que el número pertenecía a su amiga de años Marisa. "Que raro, ¿Por qué llamaría a esta ahora?" él se dijo a si mismo mientras que los demás llegaban a su lado.

No alcanzó a decir otra cosa cuando el joven alce se asomó a su lado casi de improviso. "¿Qué ocurre Austin?" Tyrone preguntó muy curioso mientras observaba lo que su amigo hacía con su teléfono.

El joven canguro volteó su cabeza por un rato antes de volver a ver su dispositivo móvil. "Um," él dijo antes de colocar su mano detrás de su cabeza por lo tímido que se sintió por un momento, "¿Recuerdas a la chica con quien me vieron cerca y que en realidad era mi amiga de años?" él preguntó.

Mientras hablaban, Pablo frunció el ceño al oír esas palabras mientras se acercaba al mismo grupo para ver que ocurría. "Espera, ¿es ella quien te está llamando?" él respondió y preguntó de vuelta, asumiendo ya lo que estaba pasando.

A eso, Austin dejó salir un suspiro. "Si, su nombre es Marisa. Tasha me dijo que iba a contactarse con ella por el plan de Uniqua ayer, ¿recuerdan?" él respondió lo mejor que pudo, sabiendo que toda esa situación podría resultar algo incómoda para ellos.

Tyrone solo se acercó más para envolver un brazo alrededor de sus hombros. "Ahora que lo mencionas, tal vez sea por algo importante para que tu amiga te llame," él dijo, mientras que el joven pingüino asentía con su cabeza en afirmación.

"Si, supongo que tienes razón," Austin respondió antes de bajar su mano de atrás de su cabeza para responder la llamada. No alcanzó a siquiera saludar ya que se escuchaba una fuerte discusión de fondo, y él pudo reconocer en seguida a quienes estaban ahí. "Son Uniqua y Jimmy," él dijo en voz baja.

Al notar que la llamada era en realidad una forma de grabar lo que estaban hablando, Tyrone y Pablo también veían a su amigo en shock. "Para ser alguien a quien no conocemos, ella sí que es muy lista al hacer esto," el joven pingüino añadió mientras que su amigo asentía con su cabeza.

Tyrone iba a comentar también cuando se oyó un movimiento de sillas antes de que los tres escucharan algo del diálogo de la otra línea. "¿De verdad crees que me alegraría saber que me has acosado con tus mensajes y también provocaste que terminara una relación?" se escuchó desde la otra línea lo que Uniqua preguntó en sarcasmo y en ese momento, el joven canguro pasó de estar calmado a mirar su teléfono con rabia, ya que no sabía que su primo acosaba a su ex con mensajes, "Ya se todo, idiota. Sé que esas fotos no son reales y vaya, deberías ganarte un premio por ser bueno en eso porque me lo creí por varias semanas," y también fue en ese momento que Austin sonrió a pesar de la rabia que aun sentía.

Los dos mejores amigos escuchaban toda la conversación aun en shock y veían a su amigo canguro en sus reacciones. Ninguno se imaginó en que Jimmy haría eso con Uniqua, así que saber esto era más que suficiente para dejarlos molestos con él.

Sin embargo, una voz que no reconocían los sacó de sus pensamientos. "También me involucraste en este enredo solo porque querías dañar a tu primo," dijo esa voz, "Además, ¿cuál es el afán de robarle todo lo que él es? ¿Por qué lo detestas tanto?" preguntó también.

"Esa es Marisa," el joven canguro quiso responder aquella duda aun en voz baja para evitar que su propia conversación saliera a la luz, "Está defendiendo a Uniqua ahora," él también comentó antes de respirar hondo e intentar calmarse de la rabia que aún mantenía.

Pablo quiso intervenir mientras colocaba una mano en su hombro. "¿Sabes Austin? Creo que finalmente esto con Uniqua se va a resolver de una vez por todas," él dijo en voz baja también mientras que Tyrone asentía con la cabeza.

El joven alce iba a comentar algo cuando se escuchó algo que los tres no creerían desde el otro lado de la línea. "Porque lo odio, Marisa," la voz de Jimmy se escuchó mientras gritaba, "Siempre fue mejor que yo en todo, siempre era el que tenía amigos y todo," y esta vez Austin frunció el ceño, aunque no era por el enojo.

Los dos primos nunca han tenido una relación cercana, salvo por las reuniones familiares en donde casi a la fuerza debían juntarse, por lo que escuchar a su primo confesar las verdaderas razones de su comportamiento con él y escucharlo decir que lo odia de alguna forma, lo hirió un poco.

Eso sí, no se esperó que su primo dijera algo más. "Estuve a punto de hacerlo desparecer para que todos se dieran cuenta de que también existo," Jimmy confesó con odio en su voz, revelando otro detalle en el que el joven canguro dejó salir un ruido de shock antes que la rabia se apoderara de él en forma abrupta.

Iba a comentar algo cuando se escuchó un ruido corto pero fuerte como si fuera una cachetada y una voz que conocían habló. "Austin es mil veces mejor y sé que no caería tan bajo como tú. Si tiene amigos que lo quieren es porque jamás haría lo que tú has hecho," Uniqua respondió con una voz algo quebradiza al final antes de respirar hondo y continuar con su discurso, "No quiero que te acerques a mí ni vuelvas a hablarme de ninguna forma, o yo misma me encargaré de que eso no ocurra," la joven de especie única amenazó al parecer con disgusto en su voz.

Austin solo se quedó escuchando como su primo seguía insistiendo y Marisa interviniendo en la conversación sin prestar mucha atención, gracias a lo que escuchó decir de Uniqua. Nunca pensó que su ex finalmente creyera en lo que él estuvo diciendo en todo este tiempo, y eso hizo que él se emocionara un poco ya que pasó una mano por su cara al sentir algo caer de ahí.

Los chicos solo abrazaban y seguían frotando sus brazos y hombros por el joven canguro al notar esa reacción, animándolo. Sus pensamientos se detuvieron una vez más cuando su amiga comenzó a hablar. "¿Oíste eso?" elle preguntó como si nada de lo que escuchó hubiera pasado.

"Uh," él respiró profundo e intentó aclarar su voz ya que salió un poco quebradiza, "Si, oí todo y no soy el único que también lo oyó," él agregó aludiendo a sus amigos que estaban a su lado acompañándolo.

La joven gata mantuvo un momento de silencio, procesando esa información antes de volver a hablar. "Muy bien, Jimmy se fue y al parecer iría a tu casa así que, si lo ves por ahí, ten cuidado," ella advirtió.

Fue ahí cuando el joven canguro tuvo otra idea, y no involucraría sus planes iniciales de ir a un supermercado con sus amigos. "Está bien, tendré cuidado con él. Gracias por informarme de esto, Marisa," él respondió con mucha sinceridad en su voz.

"No hay de que, para eso son los amigos," ella contestó cuando se oyó otra voz acercándose a donde estaba, "Tengo que irme, o esta pequeña misión de espionaje se iría por el drenaje. Nos vemos," ella siguió hablando antes de colgar.

El joven canguro rio a ese momento antes de despedirse y terminar la llamada. Apenas lo hizo, él miró a sus dos amigos que estuvieron ahí en todo momento sin decir nada más, causando que las emociones volvieran de nuevo al saber que nunca lo dejaron solo. "Chicos, no sé qué decir a todo esto," él dijo antes de envolver sus brazos alrededor de ambos amigos.

"Yo sí," Tyrone fue el primero en comentar de vuelta, "Jimmy solo se merece una buena patada en donde más duele," él comentó como si estuviera hablando muy en serio, provocando que ambos amigos se largaran a reír por las palabras que el joven alce aplicó para decir que el primo de Austin era un verdadero patán.

Apenas terminaron de reír, Austin fue el siguiente en responder. "¿Sabes Tyrone? No es una mala idea, él planeó mi secuestro," él respondió, "Tal vez Uniqua sea buena en amenazar y todo, pero tampoco dejaré que Jimmy se salga con la suya por lo que hizo conmigo," él agregó antes de separarse del abrazo y caminar hacia la puerta.

Viendo que no bromeaba con salir, los dos amigos lo siguieron hasta la puerta principal. "¿Estás seguro de esto, Austin? Él te puede lastimar," Pablo quiso hablar esta vez en un tono preocupado, "Y ¿A quién engañamos? Tú nunca fuiste de ir a golpear a alguien," él agregó mientras que Tyrone asentía con la cabeza igual de preocupado.

Ambos tenían que admitir que siempre protegían a su amigo canguro cuando podían hacerlo, y de los tres, él era el más listo por lo que a veces otros chicos abusaban de su inteligencia o los más violentos intentaban molestarlo. Así que eran pocas veces en las que Austin podía defenderse por sí solo, o al menos era así hasta que entraron a la universidad.

En ese momento, el joven canguro sonrió al ver que se preocupaban por él. "Es cierto, pero no voy a dejar que mi primo arruine mi vida más de lo que él ya hizo," él respondió, "Ya pasó a ser un caso personal y familiar, así que iré a verlo," él agregó, haciendo hincapié con sus dedos en la última palabra antes de salir sin oír otra palabra de sus otros amigos.

Cuando se fue, Pablo y Tyrone solo quedaron observando la puerta por un buen rato. "Ay rayos," el joven pingüino dijo antes de voltear a ver a su amigo con enojo, "¡Tyrone! ¿Para qué le diste esa idea?" él regañó antes de moverse en círculos como si estuviera por entrar en un ataque de pánico.

"No pensé que en verdad iría a hacer eso, ¿está bien?" él respondió de vuelta antes de acercarse a donde su amigo para intentar calmarlo, "Estoy seguro de que quería hacerlo desde antes que yo dijera algo, tú mismo viste lo furioso que estaba," él agregó mientras colocaba sus manos en sus hombros, deteniéndolo en su andar.

Apenas sintió manos en sus hombros que lo detuvieron, Pablo comenzó a respirar profundo antes de hablar y mirar a su amigo. "Supongo que tienes razón," él dijo, mirando hacia abajo y frotando su brazo derecho con su mano contraria, "¿Crees que deberíamos seguirlo?" él preguntó aun preocupado.

El joven alce pensó por un momento antes de responder, manteniendo sus manos en los hombros aún. "Bueno, Pablo, seremos sus amigos y lo apoyamos al ciento por ciento, pero," él dejó salir un suspiro y miraba hacia abajo también, "Por mucho que nos duela, creo que debemos confiar en él de vez en cuando. Si nos necesita, nos va a llamar," él respondió con lo que podía responder.

A eso, Pablo también dejó salir un suspiro. "Tal vez tengas razón, de nuevo," él respondió mientras volteaba para ver su cocina aun en un desorden, "Terminaré de limpiar esto, ya vuelvo," él dijo antes de caminar para hacer sus deberes, sintiendo a Tyrone golpetear su espalda en cariño primero.

Fue ahí cuando el joven alce decidió mensajear a su amiga de especie única para saber cómo estaba. Habrá dejado que Austin se fuera a ver a su primo, pero no dejará a Uniqua sola con respecto a lo que ella misma vivió en donde sea que estaba.

Afuera del restaurante ya que el dueño las sacó de ahí por el escándalo que ella misma causó, Uniqua sacó su teléfono del bolsillo de su chaqueta para revisar el mensaje de su amigo y sonreír al leerlo. Marisa notó esa reacción antes de acercarse. "¿Es Austin?" la joven gata preguntó curiosa.

Uniqua saltó del susto antes de responder. "Uh, no," ella dijo, bajando el teléfono para ocultar el mensaje que recibió, "Es otro amigo que conozco ya hace mucho tiempo," la joven única agregó volviendo a sonreír por lo que su amigo alce escribió, "Está preocupado," no pudo evitar mencionar esa parte que en verdad Marisa no debía saber.

A eso, la joven gata asintió con su cabeza. "Entiendo," ella respondió antes de quedarse junto a su nueva amiga, "Tienes muy buenos amigos por lo que supe," Marisa agregó mientras recordaba la vez en que Austin le contó sobre ellos ese día.

La joven única solo se quedó mirando a Marisa con mucha curiosidad. ¿Qué más sabe de mí? Ella se preguntó. "Sip, ellos son los mejores que alguien pudiera tener," Uniqua comentó, "Podrías venir a conocerlos algún día," ella ofreció y esta vez estaba siendo muy amable, sobre todo después de aquella confesión anterior.

Marisa sonrió al oírlo. "No veo porque no," ella dijo y estaba por comentar algo más cuando una llamada interrumpió su conversación. Apenas vio su propio teléfono, la joven gata sonrió muy feliz. "Es mi pareja, ya vuelvo," ella dijo antes de irse para charlar con su novia.

En ese momento fue cuando Uniqua veía a la joven gata hablar felizmente por teléfono con una leve sonrisa antes de recibir otro mensaje. Ahí se preocupó un poco ya que olvidó que debía responder hasta que pudo leerlo sin que Marisa observara lo que hacía. "¿Estas bien?" ella leyó la pregunta de manera silenciosa y decidió responder con otro mensaje.

De vuelta en casa de Pablo, Tyrone se sentó en el sillón cuando recibió un mensaje de Uniqua. "Si, lo siento. Marisa estaba hablándome. ¿Honestamente? Solo quiero volver a casa," él leyó el mensaje de la misma forma silenciosa y frunció el ceño de la preocupación antes de volver a responder en otro mensaje.

A las afueras del restaurante, Uniqua vio que su teléfono recibió otro mensaje. "Oye, Pablo y yo iremos a un supermercado por algunas cosas en unos minutos. ¿Qué tal si nos juntamos cerca de donde estas?" ella volvió a leer silenciosamente y esta vez sonrió aliviada antes de volver a responder.

Volviendo a la casa, Tyrone volvió a recibir un mensaje de su amiga única. "Suena bien. Nos vemos pronto," él leyó de forma silenciosa antes de que Pablo llegara a donde su amigo alce está sentado. "¿Con quién mensajeabas, Tyrone?" él preguntó muy curioso.

"Con Uniqua," el joven alce respondió dejando el teléfono en el sofá mientras lo decía, "Quería saber cómo estaba después de lo que pasó," él agregó. Tenía que admitir que estaba preocupado por ella, ya que son pocas veces en las que ella podía perder los estribos y elegir la violencia cuando la situación lo ameritaba.

Si conocían a Uniqua desde muy pequeña, todos sabían que ella podía llegar a ser muy defensiva con quienes ella adoraba con todo su ser. No era algo malo en lo absoluto, era solo su manera de demostrar cuanto les importaba, pero a veces podía exagerar un poquito.

Teniendo eso en cuenta, Pablo asintió con la cabeza al oírlo. "Por como la oímos en la llamada, solo imagino que no está muy bien ahora, ¿Qué te dijo?" él preguntó ahora preocupándose por su amiga única, todo esto mientras se sentaba al lado de su amigo en el sillón.

"No mucho, solo quería volver a casa y ofrecí ir a buscarla a donde estaba cuando salgamos al supermercado," Tyrone respondió lo que él acordó con Uniqua en los mensajes, mientras que Pablo miraba a su amigo sorprendido.

Aunque esta sorpresa no duró mucho para el joven pingüino. "Ah, está bien," él admitió mientras sonreía, "No tengo ningún problema en que ella se nos una a la compra de cosas para mi despensa," él agregó, dejando salir una pequeña risa antes de recordar la razón porque se acercó a su amigo en primer lugar, "Hablando de eso, ya terminé así que podemos ir ahora si quieres," él dijo apuntando a su cocina ya limpia y levantándose del sofá.

Tyrone miró de reojo el lugar antes de levantarse también con su teléfono en su mano. "Muy bien, entonces vamos," el joven alce respondió mientras seguía a su amigo pingüino en dirección a la entrada principal.

Apenas terminaron de abrigarse, los dos amigos salieron de la casa en dirección a la camioneta estacionada en la entrada de autos, con Pablo cerrando su puerta con llave. Solo pasaron un par de minutos cuando el joven pingüino comentó algo. "Sir Tyrone al rescate," él bromeó mientras se subía a la camioneta.

Sabiendo que estaba bromeando, Tyrone dejó salir un suspiro rendido. "Muy divertido Pablo," él respondió en un tono algo molesto y eso fue suficiente para que el joven pingüino se largara a reír a carcajadas.

A eso, el joven alce movió su cabeza antes de reír un poco y subir a su camioneta también. No pasó mucho tiempo para que ambos se fueran de la casa en dirección al restaurante para encontrarse con Uniqua. Solo esperaban que ella estuviera bien, eso era lo que más les importaba en ese momento.


Oooh, fin de capítulo y al parecer algo va a pasar. Solo no diré nada hasta el próximo capítulo. :P ¡Nos vemos en otra oportunidad!