Dos meses después...

*sacando su cabeza detrás de la cortina* ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? *suspira y sale de ahí* Muy bien, ahora si creo que me pasé en demorarme en escribir... No pensé que el tiempo volaría y por eso lo lamento. Han sido meses de pensar y reordenar ideas para no crear nuevas tramas gracias al término de la historia. Ha sido bastante complicado, siendo honesta con ustedes. Como dije en el capítulo anterior, estoy con muy pocas ideas ahora.

Ahora se darán cuenta que, con este vigésimo quinto capítulo, ya nos acercamos al final de esta historia. :( Bueno, cada historia tiene un final, ¿no? Pensaba terminar en cinco capítulos más pero tal vez no logre cerrar todas las tramas en ese tiempo, así que probablemente finalice en el capítulo 32 o 33. Sin embargo, no es nada seguro y solo son especulaciones. Supongo que terminará en el momento que deba terminar.

Aunque, por ahora, disfruten este nuevo capítulo. Si espero que esta larga espera valiera la pena. -.-' ¡Aquí vamos!


Capítulo 25: "Un Nuevo Comienzo"

La serie Backyardigans y sus personajes no me pertenecen.


Tres meses después…

Pablo se bajó del autobús con una expresión melancólica en su cara. Hace unos días, él consiguió trabajo como asistente contable, pensando que en que podría adquirir experiencia ahí al no tener suerte en encontrar trabajo en su área como arquitecto. Bueno, digamos que no fue una de sus ideas más brillantes en lo absoluto.

Apenas entró a su casa en la calle principal, él cerró la puerta y se sentó en el suelo antes de explotar en llanto, olvidando que dejó la llave puesta en el cerrojo. Solo han pasado tres días desde que consiguió el trabajo, sin embargo, esto no ha sido nada de fácil. Al no tener experiencia laboral en esa área de la contabilidad, ha cometido uno que otro error que en realidad no debía cometer y está pensando seriamente en renunciar, a pesar de estar ahí por poco tiempo.

También tenía que admitir que tampoco ha tenido muy buenos momentos para él en lo personal, ya que su madre aún no está del todo a salvo con su embarazo a pesar de no estar internada en el hospital como hace unos meses. Nunca se sabe si ella podría sufrir otro aborto o si su hermanita tendría complicaciones en el futuro. Y lo peor de todo... él no ha podido ver a sus amigos desde unas semanas como para desahogarse de sus problemas.

Han estado ocupados y lo podía entender. Tasha aun asiste a terapia y supo que ha estado viendo a Tyson bastante, al parecer Uniqua y Austin también lograron dejar lo que ha sucedido en su relación en el pasado y se ven de vez en cuando. ¿Y Tyrone? Bueno, solo sabía que ha estado muy ocupado con sus estudios en la universidad para visitarlo, aunque cada dos semanas él iba a quedarse en su casa por el fin de semana. Según el joven alce, el viaje desde el pueblo a donde estudia se vuelve un poco más corto cuando está ahí.

No pasó mucho tiempo para que su teléfono comenzara a sonar, y él lo sacara de su bolsillo para ver que era su mejor amigo. Sin preocuparse de que estaba llorando, respondió la llamada aun estando sentado en el suelo. "¿Hola?" él dijo con su voz quebrada.

En la otra línea, Tyrone frunció el ceño al escuchar a su amigo hablar de esa forma. "Hola Pablo, ¿estás bien?" él preguntó de vuelta consternado. Por su parte, el joven alce se estacionó en la entrada de autos de la casa del joven pingüino con su camioneta, dado a que iba a visitarlo de manera sorpresiva porque lo extrañaba un poco.

De hecho, no han hablado tanto como quisieran gracias a que el joven alce volvió a la universidad para enfrentarse a sus deberes como estudiante con todos los trabajos atrasados y pruebas en las que debía estudiar ya que son las últimas antes de comenzar su práctica profesional. Su carrera en administración de empresas era bastante complicada en su humilde opinión, aunque sabía que era algo que lo apasionaba mucho.

Tampoco ha visitado a su familia muy seguido gracias a eso; sin embargo, él tenía que admitir una cosa: Prefería quedarse en su pequeño cuarto en una casa en donde arrienda concentrado en sus estudios antes de volver los fines de semana a su pueblo para encontrarse no solo con su familia y amigos, sino también con Uniqua.

No han hablado desde ese día, ni siquiera se atrevió a escribir un mensaje. Tampoco ha sabido si ella volvió con Austin o solamente el tiempo entre todos se ha acotado y, de todas maneras, él prefería que se quedara así ya que sus sentimientos por ella no se han ido. Es muy probable que tal vez no se vayan nunca, sin embargo y en este momento, su amistad es mucho más importante.

Mientras tanto, Pablo solo dejó salir un sollozo que lo sacó de sus pensamientos. "No," fue lo único que el joven pingüino quiso decir, "Estoy cansado, Tyrone," él agregó antes de bajar su teléfono y volver a quebrarse en llanto.

A eso, el joven alce soltó su cinturón y se bajó de la camioneta, cerrando la puerta, antes de avanzar a la puerta principal de la casa azul. Los sollozos se hicieron mucho más fuertes al acercarse ahí y con eso, él se dio cuenta de que su amigo estaba del otro lado por lo que quiso tocar con suavidad para no espantarlo.

En el otro lado, Pablo notó que alguien golpeaba la puerta y se secó su cara con su aleta libre antes de levantarse. Abrió con su llave que olvidó retirar del cerrojo para ver a un Tyrone muy consternado detrás de su puerta con un teléfono en su mano. Sin decir nada más, éste se abalanzó a abrazarlo con todas sus fuerzas mientras que el joven alce hacía lo mismo.

Después de quince minutos en la misma posición, ambos amigos se sentaron en el gran sillón desgastado y reclinándose en él, con Pablo manteniendo su cabeza en el hombro izquierdo del joven alce por apoyo mientras que Tyrone mantenía su brazo alrededor de su cintura, frotando su mano en el costado de ésta con lentitud dado a que no podía moverlo demasiado gracias a su posición sentada.

Apenas Pablo pudo recuperar su compostura de esa tristeza que sentía, él mismo comenzó a hablar. "¿Cómo llegaste aquí tan rápido?" el joven pingüino preguntó aun sorprendido, con su voz algo quebrada por el llanto que tuvo.

Tyrone solo sonrió un poco antes de responder. "Um, bueno," él comenzó a hablar mientras colocaba su mano libre detrás de su cabeza por los nervios, "Quería sorprenderte con mi visita e iba a llamarte apenas llegara a la entrada, pero no pensé en encontrarte así de triste," él confesó su pequeño plan que no logró concretar como lo planeaba.

"Oh," Pablo respondió, aun manteniendo su cabeza en el hombro del joven alce y cargándose más ahí mientras sentía que una pequeña sonrisa se asomaba por su cara, "Podrás ser pésimo en planear visitas sorpresa, pero me alegra que estés aquí," él agregó.

El joven alce bajó su mano desde detrás de su cabeza, intentando por todos los medios de no reír a carcajadas con el comentario. Sin embargo, tampoco pudo evitar sonreír por un momento. "Lo sé," él contestó antes de girar su cabeza un poco para observar a Pablo aun en su hombro, "Aunque todavía no me has dicho por qué estabas llorando," él quiso hablar para que el joven pingüino tomara la iniciativa de contar lo que pasó.

"Ah si," Pablo dijo antes de levantar su cabeza de donde estaba recostada y sentarse un poco en el sillón, con su amigo aun mirándolo mientras lo hacía, "Um, conseguí trabajo hace unos días," él contó las noticias.

Fue ahí cuando el joven alce se acomodó en el sillón para luego apoyarse con su brazo izquierdo en la cabecera, levantando una de sus piernas hacia él para observar a su amigo en una mejor posición. "¿En serio?" él preguntó sonriendo aun cuando sabía que era una pregunta algo tonta de hacer, pero no pudo evitarlo de todos modos, "Es una buena noticia, Pablo," él confesó mientras aun sonreía. Sabía que Pablo buscaba trabajo por meses por lo que no tenía mucha suerte en encontrarlo.

Mientras tanto, el joven pingüino solo miró hacia abajo con algo de tristeza. "Si, solo que no es en el área que estudié," él respondió, haciendo que Tyrone dejara de sonreír al oírlo, "No conozco nada de finanzas, Tyrone, y ya cometí varios errores. No conozco a nadie que me ayude," él agregó y se detuvo ahí para respirar hondo ya que sentía que iba a volver a quebrarse en llanto, "Ya quiero renunciar a ese trabajo," él confesó, su voz quebrándose un poco.

En ese momento, Tyrone asintió con su cabeza sintiéndose apenado por su amigo mientras colocaba su mano derecha en el hombro para frotarlo en consuelo al oír esa confesión. "No has tenido mucha suerte, ¿eh?" él dijo, intentando animarlo un poco.

A eso, Pablo volvió a levantar su aleta derecha para pasarla por detrás de su cabeza. "No, definitivamente no," Pablo dejó salir un suspiro, intentando calmarse por enésima vez esa tarde, "También estoy muy estresado por lo de mi mamá," él también contó antes de mirar a su amigo, "Eso no ayuda para nada," el joven pingüino agregó mientras intentaba por todos los medios de no volver a quebrarse en llanto, aunque parecía una tarea imposible.

"Hmm, entiendo," fue lo único que Tyrone pudo reaccionar y no mentía al decirlo. Aun recordaba cuando su amigo pingüino recibió las noticias de que su madre se quedaría en el hospital más tiempo. "Y de verdad lo lamento mucho, amigo," él dijo un poco después.

El joven pingüino asintió con su cabeza antes de volver recostarse en la cabecera del sillón e inclinar su cabeza esta vez en el cuello de su amigo alce para volver a abrazarlo con fuerza, algo que él necesitaba desde hace ya un tiempo. Mientras tanto, Tyrone solo movía sus manos en la espalda y hombro de Pablo para demostrar que estaba ahí con él.

Ambos permanecieron en la misma posición por un buen rato, sin hablarse, dado a que en esta ocasión no era necesario hacerlo. A veces, solo estar juntos en un abrazo, era mas que suficiente para que se dieran cuenta de que todo iba a estar bien. O al menos, eso era lo que Pablo pensó en ese momento.

Mientras tanto, en casa de Uniqua, la joven de especie única intentaba llamar a alguien quien conocía mucho. Ha pasado bastante en tres meses y solo se ha dedicado a terminar su curso de primeros auxilios. Ella es enfermera de profesión, incluso ha trabajado en un hospital por casi un año después de sus viajes por el país. Sin embargo, la joven de especie única debió renunciar por la increíble carga laboral y emocional que esa profesión conlleva.

Trabajar desde ocho horas a casi veinticuatro horas a veces sin comer e incluso sin dormir era una real tortura para ella. No podía mentir que le gustaba lo que hacía ahí, no obstante, también sabía que esto no iba a ser algo que soportaría por más tiempo. Entonces pidió la renuncia y decidió comenzar un curso de primeros auxilios mientras buscaba empleo.

Y siendo honesta consigo misma, era enfocarse en eso o pensar en sus sentimientos.

Uniqua no ha visto a sus amigos tanto como ella quisiera en estos tres meses, aunque sabía que Tasha aun visitaba a Tyson en su casa y Pablo seguía viviendo en la suya cumpliendo con la renta como puede mientras buscaba empleo también. Tal vez vaya a visitarlo junto a Tasha para conocer su casa al fin en estos días, ella pensó.

Sin embargo, eso no era lo mas importante para ella y en ese momento, dejó salir un suspiro. No ha sabido de Tyrone desde ese día en la entrada de su casa, y siempre pensaba en que lo vería cuando él volvía a ver a sus padres y hermanos en los fines de semana, pero jamás lo hizo. ¿Se habrá olvidado de mí? Se preguntó a si misma a pesar de ser una pregunta bastante tonta en su opinión.

No ha dejado de pensar en lo que ocurrió en el estacionamiento, en como ambos se conectaron de una forma en la que podía jurar que era mucho mas que amistad. A eso, Uniqua movió su cabeza con rapidez para no seguir recordando mucho más, aunque tampoco podía evitar sonreír un poco al saber que su amigo alce no se alejó de ella en ese momento.

Aun así, también debía recordar a su otro amigo canguro y dado a que se rindió de seguir llamando, ella revisó su teléfono para ver la última llamada que hizo de hace unos meses. Aun podía recordar la conversación que tuvo con su ex hace unos meses, y siendo bastante honesta consigo misma, fue la mejor decisión que pudo hacer:

Uniqua salió de su casa por la entrada frontal cuando vio a Austin caminar desde el lado izquierdo de la calle. Apenas vio al joven canguro, ella notó que algo pasó antes ya que se veía como si habría llorado mientras hacía contacto visual con él; sin embargo, esta vez decidió ignorar ese detalle por ahora. "Hola Austin," ella saludó con cordialidad.

Confundido a ese tono, el joven canguro llegó hacia donde su amiga estaba. "Hola Uniqua," él respondió antes de levantar su teléfono en énfasis a lo que diría después, "Recibí tu mensaje, querías hablarme de algo," él agregó.

"Si," Uniqua aseguró y guio a su ex para sentarse en el suelo en pleno césped, apenas lo hicieron ella comenzó a hablar, "Quería disculparme contigo, por todo en verdad," ella dijo mientras miraba a su amigo, "Fui una gran tonta en dejarme engañar por extraños y ni siquiera te dejé explicar tu versión," fue ahí cuando decidió bajar su mirada hacia el suelo verde en un tono algo vergonzoso, "No sé si en algún momento querrás perdonarme, pero entenderé si no quieres," agregó mientras colocaba una mano detrás de su cabeza por los nervios.

Austin, por otro lado, observaba a su ex mientras intentaba por todos los medios de no romperse en llanto de la felicidad. No podía creer que en realidad ella le creyó con lo de Jimmy, y tal vez puedan volver a ser pareja después de todo. Aun así, él pudo contenerse para responder aun mirando a Uniqua que seguía avergonzada. "Bueno, Uniqua, me alegra que esto finalmente terminara," él comentó antes de sonreír, "Claro que te perdono," él agregó.

Con esa carga de la infidelidad fuera de sus hombros, Uniqua también bajó su mano para sonreír al saber que la perdonaron. "A mí también," la joven de especie única respondió. Tenía que admitir que ella sabía que su ex la perdonaría así de rápido, por lo que no se sorprendió al ver que no estaba equivocada.

Pasaron otro par de minutos sentados en el césped cuando el joven canguro comenzó a hablar mientras miraba al suelo en lugar de ella. "Entonces, ¿volvemos a estar juntos?" él preguntó con una voz bastante tímida y algo esperanzadora.

Fue en ese momento cuando Uniqua se entristeció al oír esa voz que adoraba. No quería herirlo en lo absoluto, sobre todo por lo que pasó con Tyrone horas antes. No quería decirle que estaba entre dos chicos tampoco. Sin embargo, esto es por su propio bien y siendo honesta consigo misma, ella estaba siendo realista enfrente a esta situación complicada.

"Austin..." ella dijo, decidida en lo que iba a decir, "Mira, tú y yo pasamos por mucho estas semanas, discutimos mucho también y," ella temblaba del miedo a ver como reaccionaría su ex a lo que diría, "No me siento preparada para volver a estar en una relación contigo," tiró la confesión sin tapujos ni pausas.

El joven canguro miró a su amiga en preocupación y con una pizca de molestia. "¿Qué? Pero ¿por qué?" él preguntó casi de manera demandante, aunque apenas vio a Uniqua temblar, él comenzó a tomar leves respiros para tranquilizarse.

Viendo a Austin reaccionar así de mal, Uniqua solo siguió explicando. "Ya te lo dije, toda esta situación nos dañó tanto que apenas podíamos hablar sin discutir y en realidad," ella paró para intentar calmarse de sus propios nervios que se apoderaron de ella por un momento, "Quiero volver a hablar contigo primero antes de siquiera volver a tener una relación amorosa," ella terminó mientras miraba hacia otra dirección.

Austin comenzó a procesar todo lo que Uniqua dijo y no podía tener mas razón si él era honesto consigo mismo. En todo este tiempo que estaban separados, no podían hablarse sin entrar a discutir por la relación rota o llorar porque se perdieron como amigos también. "Supongo que tienes razón," él finalmente respondió antes de ver a su amiga de nuevo, "Si eso es lo que quieres, lo acepto," él agregó.

Tal vez hablar con Uniqua de nuevo como amigos sea lo mejor para ambos ahora, él pensó.

"Eres el mejor, ¿lo sabías?" fue lo único que Uniqua respondió, mucho mas tranquila y feliz que antes, mientras se abalanzaba a abrazar al joven canguro. Apenas lo abrazó, ella sintió que el ciclo de tristeza por él se cerró, aunque también debía admitir que extrañó volver a abrazar a Austin después de casi un mes sin hacerlo.

Por otra parte, Austin dejó que ella lo abrazara por unos segundos. "Lo decías todo el tiempo, si," él dijo antes de devolver el abrazo. Al igual que Uniqua, él sintió que finalmente podría volver a tener a su amiga. Ambos estuvieron en esa posición por unos segundos antes de separarse y levantarse del suelo para seguir charlando adentro de la casa.

Los dos han vuelto a hablar desde ese día solo que no tan seguido y cada vez que estaban juntos, ella sentía que volver a charlar con Austin era mucho mejor que la vez anterior. Las conversaciones fluían más y no se sentía presionada de pensar en darle una segunda oportunidad. Era como si su amistad se volviera a reestablecer, de manera lenta pero segura.

Sus pensamientos se detuvieron cuando la persona que intentaba llamar finalmente la llamó de vuelta. "Hola Uniqua," dijo alguien en la otra línea con una voz bastante rara, aunque ésta intentaba aclararla, "Lo siento, estaba algo ocupada," esta voz respondió de nuevo.

A eso, la joven única frunció el ceño un poco antes de hablar. "Tasha," ella dijo, "¿Qué estabas haciendo?" ella preguntó intentando ser inocente hasta que pudo oír otra voz a lo lejos. Una voz masculina un poco conocida, y al parecer estaba igual de rara. No pasó mucho tiempo para darse cuenta de lo que estaba pasando antes de largarse a reír. "No importa, al parecer interrumpí algo," ella comentó entre risas.

No se podía ver, pero Tasha estaba completamente sonrojada al comentario. "No es divertido, Uniqua," ella respondió, "y no, no ha pasado nada," ella agregó mientras miraba a Tyson que solo sonreía de manera muy nerviosa. Si su mejor amiga supiera lo que ha pasado en esos tres meses, no lo creería.

"Está bien," fue lo único que la joven de especie única pudo decir mientras intentaba calmarse del ataque de risa que tenía, "En realidad quería llamarte para que nos juntemos en mi casa o en la tuya para hablar. Tengo muchas cosas que decirte," Uniqua comentó algo nerviosa al recordar su propio dilema.

Tasha volteó a mirar al joven alce de nuevo por un momento, quien solo asintió con su cabeza viendo como sus planes cambiaron de manera repentina, antes de volver con su amiga. "Bueno, no suena a una mala idea. Hace mucho que no hablamos, Uniqua," la joven hipopótama coincidió con su amiga, "¿Qué tal si nos vemos en tu casa en un par de horas?" ella quiso preguntar.

A eso, la joven única sonrió ya que pudo cumplir con su objetivo, a fin de cuentas. "Suena muy bien, es bastante tiempo para que te calmes de lo que planeabas hacer," ella dijo con una leve sonrisa burlesca, esperando a la reacción de su amiga.

Lo cual resultó ya que Tasha dejó salir un ruido de exclamación antes de responder. "Muy gracioso Uniqua," ella dijo en un tono monótono, mientras que Tyson intentaba por todos los medios de no dejar salir una gran carcajada a pesar de que él también fue atrapado en sus actos.

Mientras tanto, Uniqua rio a la reacción y movió su cabeza un poco. "Entonces, nos vemos pronto. Saluda a Tyson de mi parte, adiós," ella no esperó una respuesta de su amiga hipopótama antes de terminar la llamada y reír por un momento. Bueno, lo que sea que Tasha estaba ocultando, ella ya lo supo casi en seguida gracias a lo que escuchó.

Si tenía que admitir que no esperaba a que Tasha y Tyson se acercaran tanto, aunque también sabía que él era muy diferente a su ex fallecido. A eso, ella se entristeció por un momento. Apenas supo por Austin sobre la muerte de Mark, ambos volvieron a la casa de su amiga para apoyarla en este momento difícil. Ninguno quiso llamar a sus otros dos amigos para no preocuparlos más de lo que estaban.

Con eso en mente, Uniqua comenzó a salir de su habitación para prepararse a recibir a Tasha que vendría en unas horas. Tal vez hablando con ella sirva para desahogarse de sus problemas, y no pensar en sus dos amigos más de lo que debería a pesar de ya tener una decisión clara. Ella dejó salir un suspiro a eso. Solo esperaba a que la entendieran al fin.


Fin de capítulo, y bueno, solo espero no demorarme mas en publicar el siguiente. Oh bueno, ¡adiosito!