Sin nada más que decir, Mirio fuera.
"hablar" personaje hablando.
"Hablar" personaje pensando.
"Hablar" personajes comunicándose por medios tecnológicos.
~~~~~ • ~~~~~ Cambio de escenario o lugar.
Capítulo 18; Una noche para recordar parte 3…
Fuera de la mansión, se estaba llevando un desafío qué hace mucho tiempo estaba pendiente.
Chicos vs chicas.
"¡Dos puntos!" Dando un salto Rei lanzo la pelota que dio justo en el tablero para después entrar en el aro.
Los chicos gruñeron al tener el marcador 47 puntos ellos y 49 las chicas.
Saya, Rei y Alice.
Vs
Takashi, Naruto y Hirano.
Un partido de basket en que desgraciadamente ellos estaban contra las cuerdas.
"¿Enserio una niña de 9 juega mejor que nosotros?" se quejó Naruto que trataba de recuperar el aliento, cubierto de sudor y sin camiseta, miro a sus dos compañeros.
Takashi estaba igual de agitado con el y sin camiseta, después de todo era el equipo sin camiseta, definitivamente el chico no estaba en su deporte preferido.
Y Hirano parecía al borde del desmayo, y para alivio de todos mantuvo su camiseta, no sería lindo ver sus senos saltar.
"Amigo esto es humillante, nos están ganando" se quejó Takashi que miro como las chicas celebraron.
Rei era un atleta nata, y aunque no jugó mucho este deporte, era buena.
Alice por su lado decía que este era su deporte favorito y que todas las tardes iba a practicar antes del apocalipsis, eso explicaba por qué ella hizo más de la mitad de los puntos por su equipo.
Y aunque Saya parecía igual de agitada que ellos, se mantenía en pie, sabía jugar en equipo y hacia buenos pases para que las otras dos anoten puntos.
"Tranquilos muchachos, tengo una idea" Naruto abrazo a sus dos amigos para formar un círculo, "¿Han visto los Simpson?"
Takashi y Hirano sonrieron, ya tenían una idea de adónde iba ese planta.
"¡Ahora de sacar!" Saya le lanzo la pelota a Kohta para que esté hiciera el saque, "¡Vamos acabar con ustedes!"
"¡Si!" Alice aplaudió alegre, también quería ganar.
"¿Listo para la derrota Takashi?" Con una sonrisa de desafío Rei marco a su amigo de la infancia, ambos compartieron esa mirada al ver quién daría el punto final de victoria a sus respectivos equipos.
"Claro que no, sin resentimientos"
Rei no espero que Takashi se arrodillara apoyando sus manos en sus suelo, desde el otro lado de la cancha Naruto empezó a correr para saltar y con la ayuda del chico castaño este lo impulsó.
Sacando la pelota, Hirano la hizo rebotar y pasar por encima de Saya, que miro incrédula como Naruto atrapó la pelota en el aire y como una gran estrella que de la NBA, clavo la pelota en el aro.
Aunque…
*Golpe*
Los adolescentes sisearon por casi sentir dolor, por solo ver cómo Naruto cayó de cara contra el suelo luego de ese truco que termino mal.
"¿Así que… ganamos?" pregunto Takashi mirando a las chicas que se cruzaron de brazos molestas, afirmando su pregunta, "¡Eso es! ¡Equipo de los chicos mandan!"
"¡Si!"
Los dos adolescentes levantaron a un Naruto noqueado y vitorearon por su triunfo, haciendo toda una celebración que hizo que las chicas se molestaran, no habían esperando ese último truco que causo les dio la victoria a sus rivales.
"¡Queremos la revancha!"
"Cuando Naruto se despierte"
Dentro de la mansión, en una de las tantas ventanas se podía ver varías siluetas que estaban viendo el partido.
Seako sonría divertida viendo a su novio inconsciente ser tirado de arriba hacia abajo por sus dos amigos, haciendo que las chicas se molesten más.
"Oh carajo, que putazo se dio" Yuuki no podía contener su risa, lo había visto todo y fue demasiado gracioso.
"¡No es gracioso! Pudo lastimarse" gruño Kyoko que regaño a la adolescente.
"¿Tengo que ir a revisarlo?" pregunto preocupada Shizuka que hizo una mueca la ver cómo Saya le tiró un balde de agua fría al Uzumaki, que se despertó alterado.
"Esta bien" Seako se encogió de hombros, el ver a Naruto preguntar si ganaron, para después celebrar con los chicos fue una imagen que la hizo sonreír aún más, pocas veces lo había visto tan animado, "Tenemos que hablar"
Cerrando las cortinas, la espadachín hizo que todas las chicas se sentaran con ella en una mesa.
"¿Tu quieres hablar de… bueno?" la profesora pelirroja se removió incómoda en su asiento, sin saber cómo empezar una conversación muy incómoda.
"¿De como le diste sexo oral a mi novio luego de haberse follado a Yuuki?"
La pregunta de la Busujima hizo que el rostro de la profesora brillará en rojo, mientras que una sonriente Yuuki se cruzó de brazos, más que avergonzada está última estaba orgullosa de lo que hizo.
"¿No estas enojada?" Cuestionó dudosa Kyoko por lo tranquila que parecía la espadachín.
"Claro que sí, tuvieron relaciones sexuales con el sin mi permiso"
"¿Permiso?" esa palabra pico la curiosidad de Yuuki.
Cruzando sus dedos y mirando sería a las mujeres en la mesa, Seako ganó una expresión más seria y dura, "No soy una mujer de muchas palabras, no es mi estilo, por eso voy a ser breve… estamos en un cataclismo, un apocalipsis, la humanidad nunca será la de antes, y aunque no queremos pensarlo. Podríamos morir hoy o mañana, no lo sé"
"…"
"Solo nos tenemos entre nosotros, es nuestro equipo, nuestra familia si así quieren llamarla, siempre nos cuidamos"
Todas en la mesa estaban de acuerdo con la espadachín.
"Y como le dije a Shizuka-sensei anoche, por más que todo parezca horrible y devastador, tampoco quiere decir que no podemos disfrutar de los pequeños momentos que podríamos tener, por eso sí quieren tener una relación sexual con Naruto, no me opondría siempre en cuando el se sienta cómodo haciéndolo"
"…"
"…"
"…"
Yuuki y Kyoko se quedaron con la boca abierta, mirando incrédulas a la Busujima, que mantenía esa expresión relajada en su cara.
"Así que Kyoko-sensei, ¿No quiere que ya sea su turno?"
~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~
La cara dolía como la mierda.
Aunque ver la furia en los ojos de Saya por ganar valió la pena.
Lavándose la cara en una canilla fue algo refrescante para el adolescente, que se sentía ya al 100% luego de beber alguna fría y una buena lavada de cara.
"¿Naruto estás libre?"
Escuchando el comunicador de radio que tenía en su bolsillo, Naruto se dejó caer en el suelo para tomarlo, y responder, "Se supone que debes decir cambio cada vez que terminas una oración Seako-chan, cambio"
"Esto no es el ejército"
"Vamos, es divertido, cambio"
"Como sea, necesito que vayas al almacén con Kyoko-sensei para cargar los suministros al Hummer, ve lo más rápido que puedas y ayúdala en lo que necesite"
"…"
"… cambio"
"¡Entendido! ¡Te amo! Cambio y fuera"
"Y yo a ti, ahora ve, no es de caballeros de la espada hacer esperar a una mujer necesitada, cambio y fuera"
"¿Mujer necesitada?" Extrañado por esa última frase, se encogió de hombros, aunque la división estaba bien, siempre estaba listo para ayudar a quien sea en este nuevo mundo zombie, "Eh… ¿Dónde queda ese almacén?"
Luego de pedir unas indicaciones, Naruto no tardó mucho en llegar hasta su destino, notando que no había nadie cerca, iba a empezar a llamar a la profesora pelirroja.
*Click*
Naruto escucho el click del seguro de la puerta ponerse, volteando miro a la profesora Kyoko con la mirada baja apoyando su espalda contra la puerta.
"¿Sensei?" pregunto extrañado al verla caminar hacia el, para después apoyar sus manos en sus hombros y empujarlo sobre una de las tantas cajas del almacén, y hacer que se siente, con ella encima de el.
"Mis dedos ya no puede satisfacerme" murmuró la profesora que miro con lujuria a su estudiante, "Cielos, quiero que me folles, Naruto, tómame y devasta mi coño como ya la hiciste con las demás"
Las mejillas de Naruto estaban sonrojadas y se rio de las palabras de la pelirroja. Ahora ya entendía a lo que Seako se refería con lo que dijo. Sabiendo que ya tenía su permiso, no tuvo que preocuparse.
"¿Cómo decir que no a eso?" apenas dijo eso, ya estaba ubicado detrás de ella, y agarró el borde de la falda y comenzó a subirlo más, comenzando a desvestir a la pelirroja que se retorcía en su regazo y jadeaba en su oído, plantando besos húmedos y lujuriosos por toda su rostro.
El estaba manoseando su ropa mientras él la desnudaba.
Saco.
Camisa.
Falda.
Todas la prendas fueron cayendo, hasta dejar a Kyoko en ropa interior.
Devolviendo el favor, ella lo ayudo a quitarse la camisa y desabrochado los pantalones, hasta que el también se quedó en ropa interior.
Y el adolescente tuvo un momento para apreciar la lencería muy erótica que la profesora había elegido este día para usar, un sostén y bragas semitransparentes de encaje y apretados.
Sus pezones eran visibles incluso antes de quitarse el sostén, y con la forma en que las prendas abrazaban su figura, la carne flexible desbordaba de ella. Su cuerpo era indescriptiblemente atractivo, con medidas que solo la dejaban detrás de Shizuka, al para nada malo.
Era una mujer increíblemente atractiva, que estaba semi desnuda en su regazo. E iba a disfrutar al tocarlo.
Kyoko también apreciaba el cuerpo del adolescente, estaba bien formado, un poco más fornido de lo que pensó, había algo en el físico de el que la mojaba hasta quedar empapada, y cuando bajó la mirada hacia su pene, su corazón latió fuerte en su pecho y su cuerpo caliente.
"Voy a sacudir su mundo Sensei" murmuró él adolescente al oído de mujer, haciendo que esta temblará cuándo sintió sus manos sobre ella.
Los dedos se engancharon debajo de la cinturilla de sus bragas, estirándolos y tirando de ellos lentamente hacia abajo, al mismo tiempo, sintió el cosquilleo de su piel entre sus hombros, bajando hasta encontrar el broche de su sostén.
"Obviamente tuvo mucha práctica" pensó la profesora ante la forma en que las últimas piezas de su ropa fueron quitadas y sacadas del camino, y cedió felizmente a los movimientos del adolescente, que era hábil y diestro, desabrochándole el sostén y quitándoselo, deslizando las bragas por sus piernas para poder ver su zona íntima caliente y empapada.
Para su vergüenza ella tenía un poco de vello púbico rojo, sentía que había pasado años desde la última vez que tuvo intimidad, la excitación se filtraba entre sus húmedos labios inferiores.
La punta de sus dedos rozaron su piel, bailando sobre la carne de su muslo, y Kyoko respiró hondo ante el escalofrío que la atravesó, se sentía como si todo su cuerpo estuviera en llamas.
Había pasado demasiado tiempo, desde que sintió el toque tan suave e íntimo de otra persona.
No podía evitar sentirse como una doncella pura, una niña que se derretía en los brazos de su enamorado mientras él la preparaba para convertirla en mujer. Eran sentimientos extraños, que la dejaron en shock, cuando los labios de Naruto se pegaron a los suyos.
"¡Hmmmm!" Kyoko dio un gemido ahogado ante ese beso, sentía como la boca del adolescente se sellara con la suya, derritiéndose y zumbando por como esas manos la tomaron con firmeza, y ella se dio cuenta de que él la levantaba y la acostaba sobre la caja.
¿Enserio este chico era un adolescente?
Kyoko era bastante pechugona, lo fue desde que era adolescente y empezó a desarrollarse, fue como una maldición ya que siempre atraería a los hombres más superficiales e idiotas posibles.
Sabía que sus tetas eran una de sus mejores características, en cuanto a atractivo sexual básico, e incluso si no podía compararse con Shizuka en términos de tamaño, sabía que no tenía nada que envidiar.
"¡Naruto-o!" ella jadeo su nombre, no pudo evitar temblar débilmente, solo un poco, mientras Naruto la besaba más fuerte y más profundo, mientras acariciaba sus tetas con sus manos, un masaje tan firme y fuerte.
Todo esto hizo que se quedará a su merced en la mesa, con sus piernas colgaban por el costado, sus pies apenas tocaban el suelo, su vagina al nivel de la cintura y perfectamente abierto, presentándose ante el Uzumaki, que la acariciaba con su eje, como si se estuviera burlando de ella.
"¡Kyoko-sensei-i!" Naruto rompió el beso con un sonido húmedo y saliva que goteaba de su mentón, para de inmediato atacar el cuello de la mujer debajo de el, que chillo cuando el beso y chupó su cuello.
Había tanta ferocidad en su toque, contundencia en sus movimientos, y la forma en que se movía sobre su cuerpo era algo de lo que maravillarse, no pudo evitar derretirse ante él y dejarlo pasar, emocionada cuando la punta del pene rozaba su entrada.
El no perdió un solo segundo, dando un gruñido grave ubico su objetivo, y empujó suavemente dentro de ella.
"¡Ohhhhhh! ¡Oh cielos!" la pelirroja se quedó sin aliento, no podía describir la sensación cuando su zona íntima cedió, abriéndose de par en par cuando él entró, para una ves más reclamar sus labios en un húmedo beso, que ella trató débilmente de igualar.
Por lo empapado que estaba su coño, fue muy fácil para Naruto encajar dentro de ella, era grande para su edad, de eso no había la menor duda, tanto como para hacerla sentir llena y la abría de par en par.
"¡Aghh!" con un gruñido de gozo por lo sorprendentemente apretada que estaba la profesora, Naruto empezó a moverse con fuerza, en el mismo caso que con Shizuka, no tuvo razones para limitarse en su primer encuentro.
"¡Ahhhhh! ¡Si-i! ¡Por Dios!"
Ella se rindió a él felizmente, tontamente boquiabierta y asombrada por la sensación de la longitud dentro de ella, que empezó a moverse con tanta fuerza, que escucho el rechinido de la caja arrastrarse por el suelo.
Miró con incredulidad la forma en que sus caderas aplaudieron contra las de ella, empujándola con una fuerza y persistencia que podría humillar a cualquier amante que pudo recordar.
Ya entendía porque Seako le dio tanta libertad a su amado hacer esto con otras mujeres, no se podía imaginar a una mujer que soporte todas las noches o incluso días en que sería follada de esta forma.
El era embelesador y cautivador, casi se rompió con su toque, derritiéndose desesperadamente bajo sus ojos llorosos y lentes empeñados, gimiendo en éxtasis mientras él se embestía más rápido, más fuerte y más profundamente que antes.
Su cuerpo había estado ansiando el sexo, por una verdadera y adecuada cogida, una que la deje en la misma posición en la que estaba ahora.
Sudorosa.
Sonriente.
Sin aliento.
Con cada músculo de su cuerpo latiendo.
Sus paredes internas contraídas ante un invasor que la penetraba con ferocidad.
Y el ardor de sus muslos internos, que ya se estaban torneando rojos por las embestidas brutales, que la dejaron con sus ojos en blanco y espalda arqueada, empujando sus caderas hacia arriba deseando que el la destrozara.
"¡Ya viene! ¡Me vengo! ¡me vengo!" Chillo de forma aguda ante la sensación abrumadora de su interior ardiendo en llamas y contrayéndose, torpemente ella envolvió sus brazos alrededor del cuello del adolescente, tirando de él hacia abajo para que sus cuerpos calientes se fundieran como uno.
Naruto al ver a la profesora temblar, sus embestidas se aceleraron cuando ella tiró de el. De un modo casi barbárico el golpeo sus manos contra la caja, pisando fuerte uso toda la fuerza que tenía para marcarla como suya.
"¡Oh Dios! ¡Oh Dios! ¡Oh Dios!" saliva se filtró por la barbilla de la profesora, su trasero golpeó la mesa, sus tetas chocaron contra el rostro de Naruto.
Su figura erótica y voluptuosa estaba sujeta debajo de él, su coño siendo penetrado de tal forma para que no pudiera pensar con claridad, la cabeza le daba vueltas, gemía y se retorcía sobre la mesa, sonrojándose y babeando.
Las descargas de puro placer, atravesaron su cuerpo cuando fue sacudida e impactada por las embestidas brutales del estudiante.
Él la estaba follando sin parar, sin ralentizar, sin vacilar ni perder el ritmo. Nunca, pero nunca antes había sentido una satisfacción tan perfecta como la de ahora, apenas necesitando cambiar de posición para que él golpeara todos sus puntos sensibles a la vez.
Kyoko estaba viendo estrellas y sus lentes se cayeron en el olvidó, ante la intensidad del placer que la hacía jadear y gemir. Hasta que arqueó la espalda al finalmente llegar al clímax, Fue una sensación abrumadora, como si estuviera explotando.
Todo su cuerpo temblando como si estuviera casi en una convulsión epiléptica. Ella se corrió con tan fuerza, que termino rociando a Naruto con sus fluidos, manchando su pene y caderas por los rocíos a chorros que venían de su interior.
Estaba mareada.
Ebria de placer, jadeando sin sentido mientras abrazaba a su amante, que para su incredulidad seguía moviéndose, con la misma velocidad atroz que hizo que se escuchara el golpe de la carne en todo el almacén.
"Aun no termino sensei"
Agarró el trasero de Kyoko, sintiendo sus nalgas, eran suaves, todo cuerpo lo era, no tenía la dureza que podría tener Seako por ser alguien que entrenaba, de seguro ella al igual que Shizuka solo hacían lo suficiente para mantener la línea de su peso.
Kyoko miro atónita como la verga del adolescente latía, ansiaba otra oportunidad, podía ver en sus ojos que el también lo quería. Y ella definitivamente estaba pidiendo en silencio que la golpeara, claramente se había vuelto un poco adicta desde que lo sintió dentro de ella.
Ella lo deseaba, tanto que de inmediato capturó sus labios en un ardiente beso, su boca se abrió para encontrarse con la de él, su lengua se deslizó hacia delante, bailando con la de él, gimieron el uno dentro del otro, presionando sus cuerpos juntos.
Dando un giro, ahora ella se posicionó arriba, para de inmediato hacer que el pene de su estudiante entrara a su coño, sus paredes internas lo apretaron fuerte cuando empezó a moverse, rebotando sobre su regazo.
"¡Mmmmm! Llega tan profundo" murmuró feliz la profesora que apoyo sus manos en los fuertes hombros del Uzumaki, que gruño cuando ella empezó a rebotar más rápido.
"Sensei, más rápido" gruño excitado Naruto que miro hambrienta los grandes senos de pelirroja rebotar frente a su cara, apretando sus manos alrededor de su delgada cintura,
Las caderas del adolescente se movieron debajo de ella, el respondió a los movimientos lentos y seductores de las caderas de la profesora con un empujón vigoroso, sumergiéndose en ella.
Sus manos acariciaron fuerte su cuerpo, ella era tan suave y perfecta, sus dedos se clavaban en sus muslos, acariciando y amasando la suave piel de sus piernas.
"¡Hmmmm!" ella cerró sus ojos cuando sintió y escucho golpe de las palmas de las manos contra sus nalgas, las mejillas regordetas se enrojecieron mientras deslizaba su cuerpo hacia arriba y hacia abajo.
Sus pechos se agitaron, siendo el blanco de la mirada del adolescente, "¿Lo quieres?" La sonrisa de ella fue grande, cuando empujó sus tetas a su boca, "Son todas tuyas"
La reacción del Uzumaki fue inmediata, se abalanzó contra ella, chupando sus pezones hambriento y la abrazó con más fuerza, empujando más fuerte haciendo que la caja debajo de ellos, comenzara a raspar el piso y mecerse ligeramente debajo de él.
"¡Amo tus tetas sensei!" gruño Naruto que tomo uno de sus pezones en su boca y chupó como si esperara extraer leche, haciendo que ella jadeara.
Sus manos se movieron sobre ella, con habilidad y entusiasmo.
El gruñó contra sus senos y movió las caderas, empujando dentro de su coño, sus dientes apretaron ligeramente su pezón, para apretar su agarre en sus nalgas, y levantar sus caderas en feroces embestidas, haciendo que ella jadeara y sus ojos se agrandaron, viendo estrellas.
"¡AH! ¡AH! ¡AH! ¡AH! !¡AH! ¡NARUTO-O-O!" ella estaba empezando a babear, jadeando pesadamente, se estremeció mientras lo abrazaba. Ella había sido la que había hecho la mayor parte del trabajo durante un tiempo, pero ahora Naruto estaba afirmando su iniciativa una vez más, golpeándola en duras embestidas que hicieron rechinar la caja en que estaban encima.
Ella saltaba con cada golpe de su hombría, y caía con cada retracción, un ritmo que la desconcertaba y la molestaba, no podía seguir el ritmo de los movimientos de Naruto.
Pronto se sintió una vez más como si estuviera totalmente a su merced, como si no fuera más que una receptora pasiva de su polla, subiendo y bajando con sus embestidas.
Ella se corrió, estremeciéndose y gritando sin aliento, fue un cataclismo que dejó su mente en blanco. Por un momento, no conoció nada más que el éxtasis más puro, y durante varios segundos después no pudo reunir ni siquiera el esfuerzo de pensar.
Su cuerpo se desplomó en sus brazos, y se estremeció cuando la longitud del adolescente latía y fue bombardea por disparos de semen que hizo que interior se llenara hasta el tope.
"El… me llena tanto" pensó incrédula la profesora por como sus paredes internas ordeñaban el pene de su estudiante, que gruñido como un animal al penetrarla tan profundo como podía.
Naruto se aseguró de disparar todo lo que tenía hasta el útero de la profesora, que enterró sus uñas en su espalda y se dejó caer encima de el. Para aferrarse a el mientras su cuerpo seguía temblando y sacudiéndose por un placer que dejó su mente en las nubes.
Paso un minuto completo en que los dos mantuvieron esa posición, hasta que ella se levantó como pudo y paso sus manos por su vientre.
La sensación del calor.
El estar llena de su semilla.
Hizo que su interior se apretada contra la longitud semi dura del adolescente.
"Maravilloso" murmuró Kyoko que tan lentamente como pudo, se separó el, jadeo ante el vacío que el dejo en su interior cuando su pene salió de su vagina, haciendo que está dejara filtrar un río de semen blanco.
"Sensei, quiero seguir" gruño Naruto que apretó su pene con su mano derecha, bombeando para que volviera a ponerse duro como roca de inmediato, el ver como dejo el coño de su profesora hizo que quisiera seguir.
"¿Seguír-r?" Kyoko no pudo evitar mirar temerosa el pene del adolescente, la última media hora fue el sexo más intenso de su vida y se sentía agotada, sin embargo el aún quería seguir, "Bueno…"
Ella froto su sensible coño, se sentía algo adolorida como para el la jodió, pensando en una alternativa, se dejó caer suavemente al suelo.
Para quedar arrodillada ante él, su polla, dura como una roca, cubierto de semen y sus jugos, que le dio un aroma fuerte que hizo que se sintiera mareada, tomándolo entre sus manos lo presionó contra su cara.
Lo frotó contra su mejilla, el olor era abrumador, dejándola tan mareada, sus dedos rosaron su piel, haciendo que sintiera como el duro eje latiera, haciendo que su interior se contrajera.
"Chupelo sensei" gruño impaciente Naruto que empujó su pene contra los labios de la profesora.
Que abrió la boca sonrojada, su lengua se empujó hacia afuera para deslizarse sobre la punta de la longitud, y se preguntó débilmente sobre todo lo que sucedió en los últimos días.
¿Enserio formaría parte de un harem de un adolescente de 14 años?
Que ya había tenido con varias, sino todas las mujeres más codiciadas de la academia.
Y por como estaba el mundo actualmente, ¿Valía la pena preocuparse por el tabú que estaban cometiendo? Después de todo ninguna de ellas estaba siendo obligada, más bien ellas lo deseaban más que otra cosa.
Yuuki tenía razón, solo tenía que vivir el momento.
Sin vergüenza y más excitada que antes, Kyoko se lo trago, era difícil encajar todo, y casi se atragantó cuando llegó hasta su garganta, tuvo que retroceder un poco para respirar y relajarse, y le tomó un momento mentalizarse para otra oportunidad.
"¡GHHHHKKK! ¡MMMM! ¡AHGGGG!"
Finalmente, consiguió el ángulo correcto, sus labios se deslizaron por su eje, abajo y abajo y abajo, tragándolo lenta pero constantemente, el como la punta pasaba por su garganta, eso la excitó, sus labios tocaron fondo.
"Si, chupalo sensei" murmuró Naruto que movió sus caderas y su mano derecha bajo para tomar del cabello rojizo de la mujer, empujando un poco dentro de ella, sus bolas golpeando su barbilla.
Ella definitivamente sintió eso, y no se quejó, en cambio ojos se nublaron y luego sonrió lo mejor que pudo, gimiendo y tarareando de modo que su boca vibró alrededor de su polla.
Kyoko sintió la brusquedad con la que la agarró de su cabello, con audacia comenzó a guiarla, mientras empujaba sus caderas, empujando para tirar de su cabeza, haciendo que ella le hiciera una garganta profunda, follando su rostro.
"¡HMMMMMMMMMM!" los ojos de la profesora pelirroja estaban vidriosos por como lo miraba fijamente, y sus mejillas estaban de un rojo oscuro, moviendo su cabeza de arriba hacia abajo, bombear dentro y fuera, y golpeó, sorbió y succionó su polla, complaciéndolo lo mejor que pudo.
Su vagina estaba goteando, filtrando su excitación hasta el suelo dejando una gran mancha de sus jugos y semen, todo mientras su trasero seguía moviéndose de un lado a otro como si fuera una mascota obediente.
Todo su cuerpo estaba en movimiento, retorciéndose en una ceguera de placer que nunca acababa, no con un estudiante que parecía follar su cara hasta que pensó que se iba a volver loca.
No era posible que pudiera seguirle el ritmo, y no sabía si alguna vez sería capaz de hacerlo, el movimiento de su pelvis sacudía su cabeza, esto la hizo sonreír y tomarlo con alegría.
"Sensei, lo está haciendo increíble" gruño con una voz grave Naruto, que movió sus caderas más rápido, aumentando su ritmo.
Él bombeó a través de su garganta, sumergiéndose dentro y fuera de su boca, haciendo que la respiración de ella fuera áspera mientras tragaba aire entre sus embestidas profundas, jadeando y babeando por toda su pene.
Kyoko hizo todo lo posible para satisfacerlo, tratando de estimular a este adolescente, alguna vez estudiante suyo, que le había dado una dicha como nunca había conocido en toda su vida.
Chupó la polla de Naruto cada vez más fuerte, lamiendo la parte inferior y tragando saliva, tratando de excitarlo y complacerlo, y por la forma en que el estaba gruñendo lo estaba haciendo más que bien.
"Oh por dios este chico es tan brusco" pensó ella al dar un gruñido ahogado por como el seguía follando su cara, tomándola por los mechones de su cabello.
Haciendo que todo su cuerpo se estremeciera solo por cómo su garganta se expandió, sus labios se apretaron, sus mejillas se contrajeron y el como sus pesadas bolas golpeaban su mentón. abofeteaba la cara con el ombligo.
El Uzumaki avanzó cada vez más rápido, empujando más ferozmente, sin decir una sola palabra, solo gruñía, centrándose por completo en su liberación, no se detuvo ni vaciló ni disminuyó la velocidad ni por un segundo, estaba usando la boca de su profesora para masturbarse.
Kyoko se sonrojó al darse cuenta de eso, pero poco le había importado, estaba más interesada en la intensidad y rapidez de sus movimientos.
Fue tan profundo con cada embestida, y había tanta fuerza detrás del movimiento de sus caderas, él estaba martillando su garganta, haciendo que su garganta vibrara, sintiéndolo latir.
Sus senos se agitaron por su respiración agitada, el charco a sus pies se hizo más grande y su cuerpo temblando con espasmos de placer.
Todo lo que Naruto le hizo se sintió maravilloso, desde la caricia más tierna hasta los golpes más brutales. Se estaba derritiendo con su toque, y se sentía como si la habitación estuviera girando a su alrededor. Podía escuchar la respiración de Naruto, y era vagamente consciente de la gran convulsión de su pene.
Él se retiró, su hombría temblando, la primera gota de semen ya era visible, un instante antes de que soplara su carga sobre su cara sonrojada y sus tetas moviéndose.
Gruesos hilos de semen brotaron de su pene, disparando sobre su boca, sus mejillas, sus pechos, como lo había hecho ya con las demás, la marco como suya, y le encantó.
Pasando su lengua por sus labios, ella saboreó su sabor, abriendo sus piernas lo más que pudo, le dio una sonrisa lujuriosa, "¿Tenemos tiempo para otra ronda?"
Con su pene poniéndose erecto en menos de un segundo, Naruto no tenía una razón para decir que no.
~~~~~~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~~~~~~
Un nuevo día estaba empezando y todo el grupo estaba reunido una vez mas en la habitación de Saya, para discutir cuando saldrían todos juntos de nuevo.
"Ustedes no vendrán" Takashi se cruzó de brazos y le dio una mirada dura a Saya, que le devolvió la mirada con la misma intensidad.
"¿Crees que me quedaré aquí solo de brazos cruzados sin hacer nada? Yo iré con ustedes"
"Por más que me guste vivir en una mansión, yo también voy" secundo Yuuki que estaba leyendo las notas titulada 'el uso de armas para tontos' escrito por Uzumaki Naruto.
Era un instructivo que pasaba toda la explicación complicada de Kohta, a una mucha más simplista e incluso con dibujos de como funcionaba el arma.
"¿Un catálogos de zombies? ¿Es enserio Naruto?" Cuestionó Saya con una plana.
"Oye, nunca se sabe" sonriente el se encogió de hombros ante el libro que estaba tratando de escribir, uno que sería una guía de supervivencia para este mundo apocalíptico, la mayoría cosas que aprendió tanto de películas como su propia vida.
La profesora del grupo tomo el manuscrito y lo hojeo rápidamente.
"Tiene varios errores se ortografía, falta de acentuación, oh por Dios, no se escribe 'obtaculo' se escribe 'obstáculo', y mira cuántos errores más, un apocalipsis no significa que no puedes mejorar tu ortografía, esto parece escrito por un niño de cinco" fulminó la pelirroja de lentes haciendo qué Naruto suspirara.
"¡Oh vamos! ¡Me llevo días hacer eso!"
"Me gustaría que de vez en cuando practicamos tu caligrafía"
"…" Naruto se quedó con la boca abierta cuando su borrador de 'Supervivencia al estilo Uzumaki' fue corregido con un marcador rojo que quién sabe de dónde saco, "¡¿Un 3?!"
Esto lo ofendió y mucho.
Era su primer libre, ¿Y le daban un tres? Era una injusticia.
"Te puso un punto más por tener buenos dibujos" admitió Kyoko guardando su marcador rojo en su bolsillo.
"¡Yo los hice!" de inmediato Alice salto en su silla.
"Que bueno Alice-chan, tus dibujos merecen un 10"
"¡Si!" chillo feliz la niña que aplaudió emocionada cuando recibió unas palmadas en la cabeza.
"¡Vamos Kyoko-sensei!" por su lado Naruto se sintió ahora más que ofendido, de que una niña tenga una mejor calificación que el jamás pudo tener, "Este ensayo al menos merece un 8"
"Te daré un 6 si lo haces de nuevo y arreglas los errores marcados"
"Oh, eso me gusta"
"¡Chicos!" Saya no podía creer que ambos actuaran como si aún estuvieran en la escuela, "Centrémonos" mientras hablaban el Hummer estaba siendo reparado, aunque aún no sabía cómo decirle a sus padres sobre su plan.
Y hablando de sus padres.
Todo el grupo volteó al escuchar el rugir de los motores de varios vehículos, mirando desde el balcón, pudieron ver que varios autos y camiones comenzaban a acercarse. Llamando la atención también de los demás refugiados en el patio de la mansión.
Pronto las puertas se abrieron, todos dejaron de hacer lo que estaban haciendo para ver cómo los vehículos comenzaban a estacionar en una larga fila. Excepto por un camión y un coche.
El camión se estacionó justo al lado de la fuente en medio del patio. Varios se quedan boquiabiertos, ya que lo que había en el monta cargas que bajo de la camioneta era un zombi en una jaula, vestido con un uniforme del grupo nacionalista de derecha.
Naruto levanto una ceja al ver a un hombre salir del último auto, cabello oscuro y era alto, muy alto, para los estándares japonés al medir casi dos metros y una musculatura digna de un soldado alta mente entrenado, y por forma que este vestía era el líder de todo.
"Wow… se ve rudo" murmuró rígido Kohta que sentía que apenas llegaba a alcanzar el pecho del hombre en cuanto a estatura, "¿Quién es el?" preguntó la pregunta que pasaba por la mente de todos.
"Souichiro Takagi" Saya tenía puestos sus ojos sobre ese hombre, que todos miraban con temor y respeto, "Mi padre"
El grupo se mantuvo en silencio mientras observaban a un grupo de hombres terminar de montar un pequeño escenario, el montacargas comenzó a empujar al zombi enjaulado en dicho escenario. El jefe Takagi subió al escenario, y uno de sus hombres le trajo un cofre de madera.
De la que se abrió para dejar ver dos espadas.
Una era Monohoshizao, era una gran espada odachi de uso de dos manos de funda negra y mango rojo con detalles negros, la espada media más de un metro y diez centímetros, muy larga y grande para personas inexpertas, pero alguien entrado, era mortal.
La segunda era una más corta y maniobrable, era una wakizashi de unos sesenta centímetros que tenía las mismas características que la otra espada.
El jefe Takagi tomo las dos espadas, asegurándose de atarlas con firmeza en su cintura.
"El nombre de este hombre es Tetsutatrou Doi" su voz era tan imponente como su apariencia, caminando hacia la jaula que contenía al infectado, se detuvo y lo mira fijamente, "¡Un camarada y amigo que ha trabajado con nosotros durante más de un cuarto de siglo! ¡En medio de una misión de rescate, trató de salvar a uno de los nuestros y fue mordido!"
Sus palabras hicieron que los murmurios entre los sobrevivientes no se hicieran esperar, la mayoría preguntándose qué iba a pasar, pero el resto sabía que esto terminaría de una manera.
"¡Se sacrificó a sí mismo! ¡Ese es el acto más noble que un ser humano puede realizar! Sin embargo... Ya no es humano. ¡Ha sido reducido a nada más que un demonio mortal!" Souichiro dijo mientras sacaba su katana más larga, para después indicarle a uno de sus hombres que abriera la jaula, "Y es por eso que sé... Le mostraré este último acto de bondad"
Varias personas desviaron la mirada ante lo que ocurría, otros como Naruto y Seako miraron serios, como el infectado apenas tuvo su libertad fuera de la jaula, cargó rápidamente contra Souichiro.
Que de un solo movimiento, balanceó su katana hacia abajo, y el zombie fue decapitado, la multitud se sorprendió por la brutalidad que acaban de presenciar. Sin embargo, el grupo de los adolescentes ya estaba acostumbrado a esto.
Pero hubo dos personas tuvieron una reacción diferente, Saeko no pudo evitar apreciar su técnica con la espada, pero Kohta lo miró con desprecio.
"¡Adiós amigo mío!" Grito Souichiro que volvió a envainar la larga espada y cerro brevemente los ojos para una oración corta a su camarada caído, para luego mirar hacia la multitud. "¡Esta es nuestra realidad ahora! Incluso si fueran tus amigos, familiares o amantes, ¡Debemos deshacernos de ellos sin dudarlo! Si quieres vivir... ¡Lucha!"
Y con eso, abandonó el escenario dejando a cada uno con sus propios pensamientos, algunos sintiéndose en conflicto, y otros resignados a pensar que la vida que les esperaba así era.
"Saya-chan"
"¿Qué?"
"Tu padre es increíble" dijo sinceramente Naruto ante lo que acaban de ver.
"Lo sé" Saya pensaba lo mismo, era su padre después de todo, un trago amargo que la hizo darse cuenta la brecha que había entre el y ella.
"Las espadas son tan inútiles" exclamó de pronto Kohta, haciendo que inmediatamente se ganará la mala mirada de Naruto y Saeko.
"Hirano, tal vez sepas de armas, paro nada de espadas, mucho menos del camino de la espada" fueron las cortantes palabras de la Busujima que le dio una mirada fría al chico robusto, que tuvo un escalofrío.
"Estás asumiendo algo de lo que no conoces bien Hirano-kun" actuando con la neutralidad que haría del grupo mantenerse unido, Kyoko, podía ni quiso que haya malos roces entre los adolescentes.
"¡Es cierto, las espadas se astillan cuando golpean el hueso! Son completamente inútiles después de matar a tres o cuatro personas" grito sin saber cómo todas estas personas seguían usando katanas, cuando las armas de fuego eran mucho más eficaces.
"¿A qué viene todo esto?" Pregunto extrañado Naruto, sentía que la conversación estaba muy fuera de lugar.
"Kohta, cállate ¿A quién le importa esto?" Takashi pensaba lo mismo y por eso quiso empujar a Hirano lo más lejos posible de Seako, que estaba perdiendo la paciencia.
"Kohta cuida tus palabras, pensando que una katana es solo un cuchillo grande, cualquiera que practique los caminos de la espada sabe cuáles son sus demandas, la habilidad del portador, la calidad de sus espadas y la fuerza mental. Si esas cosas están en su nivel más alto, no importaría cuántos enemigos haya, nunca perderás"
"Pero-"
"Y en el caso de las armas, ¿No esta la posibilidad de que se atasquen, de que se quede sin municiones, de que termine haciendo tanto ruido que atraerás más infectados de lo que puedes asesinar? Hirano, no insultes el camino de la espada, como yo no insulto tu uso del armamento de fuego"
"P-Pero.." el tenia argumentos que dar sobre una discusión de espadas vs armas de fuego, pero la fría mirada de la Busujima lo hizo tartamudear.
"Wow wow wow" Naruto se puso entre los dos y tomo de los hombros a la espadachín para alejarla del chico, por la cara que ella tenía parecía que en cualquier momento le daría una muestra de lo que una espada podía hacer, "Vamos a calmarnos"
"Tu también Kohta, déjalo ir, no importa de todos modos". Kohta apartó rápidamente la mano de Takashi, cuando este intento persuadirlo.
"¡No me toques! ¡No me interrumpas y no te metas en esto, ni siquiera puedes disparar un arma!" gritó para después salir corriendo de la habitación.
"¿Cuál es su problema?" Gruño enojado Takashi.
"Todos estamos tensos" Saya sabía que a veces el grupo tendría sus roces, desde las redundantes hasta lo más serio, sea lo que sea se arreglaría, al menos esperaba que así sea. "Alice, ¿puedes controlar a Kohta por mí, asegurarte de que no se meta en problemas?"
"¡Hai Onee-chan!" aceptando la orden, la niña salió corriendo detrás del freeki de las armas.
Cada uno tomo su camino, algunos juntos y otros por separado. Por ahora no tenían nada de que preocuparse más que esperar el momento de irse.
~~~~~~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~~~~~~
En el extenso jardín de la mansión, en una zona abierta de césped, Naruto y Seako estaban a una distancia de cinco metros, con katanas de madera que consiguieron por la señora Yuriko, que era una de las tantas espectadoras, junto con otros miembros de la casa.
Empuñando la espada, Naruto miro la postura perfecta de la Busujima, que como siempre tenía esa sonrisa suave y tranquila a la hora de enfrentarse contra el.
Cómo siempre el fue el primero atacar.
Y Seako bloqueo el primer golpe al poner la espada en vertical, aunque tuvo que admitir que la fuerza detrás de ese golpe fue brutal, más de lo acostumbrado, tanto que tuvo que dar un paso atrás por el segundo golpe.
Inclinándose Naruto dio un corte ascendente que fue esquivado, lo que la chica no pudo esquivar fue una inesperada patada que le dio en la boca del estómago.
Sin aliento, Seako tuvo que estar atenta al bloquear y desviar cada golpe, el había dejado las posturas estándares del camino de la espada, y se puso a improvisar, eso era algo que ella siempre le jugaba en contra.
Tomándoselo más enserio que todas las veces que pelearon antes, la peli morada dio un barrio de pierna para intentar derribarlo y tomar distancia para recuperar el aliento.
"¡El mismo truco no funciona!" Naruto había saltado y evitado el barrido de pierna, para dar un corte horizontal que obligó a su oponente a inclinarse hacia atrás al más puro estilo matrix.
Saltando hacía atrás, Seako tomo distancia, "Al fin estás al nivel" su sonrisa era grande cuando saco una cinta para atar su cabello en una cola de caballo, y remango las mangas de su camisa.
"Después de todo lo que pesamos…" en los cuatro últimos días, Naruto uso más la espada que en varias semanas, casi que incluso dormía con ella, "… hice lo que dijiste, haz de la espada parte de ti"
Para una mayor comodidad, el se quitó la camisa, aunque también era para distraerla, no solo los hombres eran seducidos por la carne.
Y por suave sonrojo en las mejillas de Seako, al parecer estaba funcionando.
Dejando de lado los juegos, ambos adolescentes se lanzaron al ataque.
"Mira nada más"
Yuriko estaba lejos de ser una experta en la espada, pero por las caras que ponían los socios de su esposo, que estaban viendo la misma pelea que ella, sabían que estaban dando un gran espectáculo.
"No esperaba menos de la hija de Busujima-sensei, pero el chico tampoco lo hace nada mal"
"Tal vez no tengo el talento, pero su fuerza y ferocidad es increíble"
"Y tiene posturas extrañas, no solo usa la katana, usa todo su cuerpo para atacar"
"Algo raro para el camino samurái"
"No" todos los espectadores se dieron media vuelta al escuchar una voz grave, que venía del serio jefe Takagi, que miraba la batalla con una mirada analítica, "Ese es su propio caminó"
Volviendo a la batalla, ambos adolescentes respiraban de forma pesada y estaban bañados de sudor, pero la sonrisa que los dos tenían, decía el como estaban disfrutando la batalla.
Que iba a terminar con un último golpe cuando los dos corrieron a toda velocidad uno contra el otro, en un choque brutal, que termino con uno de ellos saliendo volando por un duro golpe en estómago.
"Ahg…" Naruto jadeo aire, ese golpe contra la boca de su estómago hizo que se quedará en el suelo jadeando por aire.
"¿Todo bien?" pregunto divertida Seako al ver como el chico levanto su mano haciendo el gesto de 'dame un minuto'.
"Creo que mis pulmones… están en mi garganta" gruño Naruto que acepto la mano que le ofreció la chica al ponerse de pie, "Bueno, ¿Ah cuando sigue el marcador?"
"189 a 0"
"…" Naruto le dio una mirada plana a la chica, "¿Enserio llevas la cuenta?"
"Si"
"Que simpática" gruñendo aún adolorido, por fin pudo respirar normal de nuevo, seguro si hubiera sido una espada de verdad, lo hubieran partido a la mitad.
Los dos adolescentes dejaron su charla de lado, cuando escucharon unos aplausos, que venían de un serio Souichiro, que venía acompañado de su esposa y escoltas, "Pocas veces e visto un combate de este calibre, más aún dos adolescentes, me sorprenden"
"Gracias viejo" Naruto se mordió la lengua cuando recibió un codazo de Seako, que le dio una dura mirada, "Es decir gracias Señor Takagi"
"Es bueno ver que aún los jóvenes tienen tanto potencial en el arte de la espada, no me sorprende que hayan sobrevivido solo haya afuera"
Sin decir más, el jefe de la casa Takagi se retiró, tenía sus propias responsabilidades que debían ser atendidas.
"Vaya" Yuriko le sonrió a los dos adolescentes, "Es lo más cercano que conseguirán de un halago, siéntanse orgullosos"
"Vaya… yo me siento igual"
Naruto recibió otro golpe en sus costillas que lo hizo callarse, quedó dio una disculpa silenciosa por la dura mirada de Seako.
"Ustedes son adorables, parecen una pareja de casados" dijo divertida la señora Takagi, que veía adorable la forma de actuar de ambos adolescentes.
La charla fue interrumpida de forma brusca, cuando se escucharon gritos.
"¡No jodas chico!"
"¡Sí, solo entrégalos!"
"¡Esas armas deben ser usados por gente que está allá afuera buscando sobrevivientes!"
Tanto Seako como Naruto vieron a la distancia, a un grupo de hombres acurrucarse alrededor de alguien, alguien que los dos adolescentes conocían bien.
"No puedes quedarte con estas armas mocoso, estos son tiempos difíciles, y una persona no puede acumular todas estas armas. Así que dánoslas"
Kohta abrazo todas las armas que consiguió, se negaba a darles estás armas personalizadas y delicadas a personas que nunca habían empuñado una.
"¡NO! Las tomé prestados, además... Nadie más aquí puede manejarlos tan bien como yo" obviamente cuando dijo eso hizo que todo el grupo de adultos lo mirarán con mala cara.
"A quién le importa que este mocoso haya venido con la hija del jefe, solo tomémoslos" gruño uno de ellos haciendo que los demás estuvieran de acuerdo, sin importarles lo que tenían que hacer para conseguir las armas.
"¡Wowowowow!" Naruto casi se tropezó al caer de cara para quedar entre estos sujetos y Hirano, "Escuchen amigos, se que mi amigo parece mezquino, pero es la verdad, el es la versión joven, con sobrepeso y menos carismática de John Wick, sabe cómo usarlas, más que cualquiera de nosotros"
"Es cierto" Seako no corrió, solo camino para estar junto a su kohai y respaldar a Kohta, que se seguía aferrando a las armas como si fueran sus hijos, algo raro, pero no iba a juzgarlo, "Les tendré que pedir lo dejen en paz, esas armas le pertenecen a nuestro grupo, por lo tanto nos afecta que nos la quiten solo por creer que saben usarlas por ser adultos"
"¡Qué vas a hacer al respecto, mocosos estúpidos! ¡Somos los adultos aquí! ¡No hay nada que puedas hacer para usar!" Dijo uno de los otros antes de que el resto de los hombres comenzaran a rodear a los estudiantes, "¡Así que dame es-"
El se quedó cayado cuando sintió el frío toque del cañón de una pistola tocar su cuello, bajando la mirada se encontró con la fría mirada del Uzumaki, que había perdido su sonrisa.
"Trato de ser amable, lo mínimo que espero es que sean amables también, da un paso atrás"
"…" el grupo de adultos tuvo que dar un paso atrás, no había esperado que uno de los mocosos se atreva a apuntar un arma contra ellos, y por la forma en que la chica de cabello morado apoyaba la mano sobre la empuñadura de su espada, estaba seguro de que también los atacaría.
"¿Qué es todo este alboroto?"
Afortunadamente cualquier intento de ataque se detuvo ante la llegada Yuriko y Souichiro, siendo este último quien ignoró a los adolescentes espadachines y su mirada al chico de rodillas, que se negaba a soltar las armas.
"Joven, ¿cómo te llamas? Soy Souichiro Takagi, líder de la liga de patriotas devotos"
"KK-Kohta Hirano, clase B de segundo año en la preparatoria Fujimi" respondió mientras tartamudeaba cada palabra que decía.
La señora Tagaki se acercó a su esposo y comenzó a susurrarle al oído quién es él, haciendo que este asintiera levemente con la cabeza, "Mi esposa dice que los cuerpos de los infectados encontrados en los límites de la reja tienen tiros perfectos en sus frentes, una bala, un infectado, ¿Tu fuiste ese tirador?"
"¡Si!"
"Ya veo, y si dejó que te quedes con tu armamento, ¿Cuál sería tu objetivo?"
"¡Será proteger a su hija!"
"…" quedándose en silencio algunos segundos, el jefe Takagi dio la señal a sus hombres para que se retiraran, "Tienes lo que se necesita para formar parte del grupo de mi hija, te dejare que te quedes con tus armas, y me asegurare de que recibas las municiones correspondientes, espero no me decepciones"
"¡No-o! ¡No lo haré señor!"
"Bien" satisfecho con haber terminado un problema, se fijó en otro, "Uzamaki te veré a ti y a Komuro en mi oficina en 20 minutos, no me hagan esperar"
"Oh…okey" Naruto solo parpadeó por la repentina orden, sabiamente fue a buscar a su flaco amigo del bate e ir directamente a esta reunión.
~~~~~~~~~~~~~~~ • ~~~~~~~~~~~~~~~
"Le hice unas mejoras a tu bate"
"…" Takashi se quedó con la boca abierta mirando un bate de madera envuelto en alambre de púas, la suficiente para hacer mucho más daño y perforar la carne de los infectados con cada golpe, "¿Cómo hiciste esto?"
Actualmente los dos adolescentes estaban por los pasillos de la mansión Takagi, yendo hacia la oficina del jefe de la casa que pidió verlos y en el camino el Uzumaki le mostró en lo que estuvo trabajando en la mañana.
"Imaginación"
"Pues dame un poco, esto se ve difícil de hacer" murmuró Takashi que revisaba de arriba abajo su nueva arma, que al pasar por su habitación la dejo ahí. Sería mala idea ir con algo como eso ante el padre de Saya.
"A mi un poco de estatura, me siento enano a tu lado" gruño Naruto que aunque le parecía injusto, como con solo un poco más de dos años de diferencia, el chico castaño lo superaba por una cabeza.
"Tienes 13 amigo, ya crecerás"
"Tengo 14"
"Oh… pues que pena"
"Takashi, no me hagas patearte el trasero"
"Oye oye, solo bromeó" riendo entre dientes el solo revolvió el cabello del Uzumaki, que se cruzó de brazos molesto, "Somos un equipo"
"¿El flacucho, el gordo y el enano? Suena como el equipo más increíble de la historia"
"¿Flacucho? Oye eso ofende"
"Takashi, Rei tiene más músculos que tú, ¿Cuándo fue la última vez que levantaste una pesa?"
"Pues… jugaba mucho al fútbol"
"Y yo trabajo en el verano limpiando los escombros tirados por las constructoras, era ilegal, pero ninguno de los chicos ni yo nos quejábamos, era dinero fácil por un trabajo que nadie quería hacer"
"Yo lamento escuchar eso" dijo con una sonrisa triste, ante la idea de que el chico trabajara a una edad temprana por dinero extra, el jamás sabría lo que es eso, tuvo buenos padres, nunca le faltó nada y siempre se lo agradecía a sus padres por eso.
"Mhe, no hay problema, creo que eso forma el carácter, además hice buenos músculos, ¿No es genial?" El flexionó sus brazos con orgullo, mostrando que tenía brazos que pocos chicos de su edad podría tener.
Trabajos pesados y el entrenamiento de Kendo lo había hecho verse increíble.
La charla entre ambos adolescentes se terminó cuando llegaron a la puerta, y dándose una breve mirada entraron.
Computadoras.
Armas.
Gente.
No era una oficina, era un centro de mando.
Naruto miro sorprendido todas las pantallas que mostraban desde cámaras que mostraban diferentes zonas de la cuidad, hasta los límites del territorio Takagi.
Las armas que veían le recordaba mucho a las que veía en los ejércitos de las películas.
Y finalmente muchas personas, hombres y mujeres por igual moviéndose por todas partes, revisando que todo estuviera en orden, además se hacer varias llamadas a quien sabe dónde, al parecer una zona de cuarentena fuera del país.
No pudo seguir adivinando, cuando vio al final de la oficina a un serio Souichiro sentado detrás de su escritorio, que hizo un gesto de manos para que ellos dos se acercarán. Algo que ellos hicieron de inmediato.
Nunca hagas esperar al gigante armado con una katana que media más de un metro.
"Gracias por venir tan pronto" agradecía mientras hacía que dos de sus asistentes acercaran unas sillas para que ellos pudieran sentarse.
Ellos lo hicieron y parpadearon cuando dos archivos abiertos dieron, que tenía todo tipo información de ellos.
"Has sido amigo lo suficiente para saber quien eres Komuro" El jefe Takagi cerro el archivo del amigo de la infancia de su hija y lo dejo aun lado, para centrarse solamente en el otro adolescentes, "Uzumaki Naruto"
"…" Al chico rubio le costaba leer la expresión del rostro del sujeto, pero tenía un rostro de piedra.
"Huérfano, edad 14 años, cumpleaños el 4 de octubre, fuiste puesto bajo el plan emancipación juvenil bajo el cuidado del estado a los 13, por tus contantes pelear y roces con otros huérfanos mayores, tus cuidadoras decían que eres un chico problemático, siempre en contra de las figuras de la autoridad y poco sociable, la razón de que fuiste emancipado fue porque el Orfanato ya no quería lidiar contigo" leyo del archivo con calma.
"Vaya… ¿También dice que mi ropa interior favorita tiene dibujos de tazones de Ramen?"
Naruto mantuvo una sonrisa forzada, no era la primera vez que su expediente permanente lo golpeaba en la cara, tuvo la misma charla con la señora de seguridad social, y el director de la escuela.
"No, pero dice como casi matas a un hombre con un ladrillo" de forma tranquila el jefe Takagi saco varias fotos, de un hombre con la cara destrozada, hospitalizado y conectado a varias máquinas.
"…" la sonrisa del Uzumaki de inmediato desapareció al mirar todas las fotografías, "¿Cómo…?"
"¿Crees que dejaría que mi hija se juntara con cualquiera sin que yo supiera todo el? Me subestimado chico"
"¡Espera! ¿Eso es cierto?" pregunto incrédulo Takashi ante las fotografías que estaban sobre la mesa.
"Fue hace ocho meses" Naruto tomo una de las fotos y se la quedó mirando fijamente, "Varios chicos de los apartamentos donde vivía nos quejábamos de lo poco que nos daba el estado, apenas llegaba para comer, y como es ilegal que busquemos trabajos de buena paga, uno de ellos pensó que sería buena idea trabajar con un hombre que buscaba mano de obra barata"
"Oshiro Kamada" Souichiro saco otro archivo dado por uno de sus asistentes, "Tiene una empresa de construcción, una tapadera para negocios más sucios, entre ellas el transporte de infantes fuera del país"
El Uzumaki asintió con la cabeza, "Al principio todo fue genial, pensábamos que era un hombre amable, nos pagaba una buena paga por solo recolectar escombros edificios que el derribaba, las semanas pasaron y me di cuenta que una noche uno de los chicos con quién trabajaba desapareció, luego otro, otro y otro… el decía que fueron asignados a otras zonas de trabajo, con mejor paga, antes que me diera cuenta, ya estaba solo"
Todos parecían dejar lo que estaban haciendo en la oficina, para escuchar lo que el Uzumaki tenía que decir.
"Cuando iba a preguntarle a ese hombre que pasaba, el intento ponerme un paño húmedo en la cara, por reflejo le di una patada en las bolas y cuando ví a otros hombres salir de una camioneta, me asusté y corrí, corrí como pude en la construcción"
"Pero no fue suficiente"
"No, el infeliz me perseguía en su auto y casi me atropella, me acorraló contra la pared y bajo del auto con un garrote…
"Un gringo de ojos azules, vales una fortuna para mí clientes"
"… eso fue lo que me dijo, cuando intento golpearme para noquearme, me defendí como pudo, pero el me derribo y cuando me estaba estrangulando con ese garrote, tome un ladrillo que estaba cerca de mi mano, no se cuantas veces lo golpee, solo lo hice hasta que dejó de moverse"
"¿Qué pasó después?" pregunto serio el Takagi.
"Tome su teléfono y llame a la policía para que vinieran, yo tenía que irme, ni siquiera tenía que estar ahí para empezar, por lo que ví en las noticias el otro día, todos los chicos fueron salvados y muchos encarcelados, y sinceramente creí haber matado a Kamada"
"Casi lo logras, lo dejaste en estado vegetal y con hospitales abandonados y llenos de esas cosas, lo más posible es que ya fuera devorado"
"Si espera que llore, lamento decepcionarlo"
"Kamado, todos, déjenos solos" al instante todos en la sala se fueron, dejándolos a ellos dos, que nunca dejaron de mirarse a los ojos.
Y por más rudo que quisiera parecer en ese momento, Naruto estaba tenso, era la primera vez que sentía que estaba ante la presencia de una persona que definitivamente podría hacerlo pedazos y podría hacer poco o nada para defenderse.
Eso no quería decir que se quedaría como un venado asustado frente a los faros de una camioneta, no llego hasta esta parte de su vida actuando como un niñito asustado.
"La primera vez que ví tu archivo pensé que solo eras alguien que poco le importa los demás, no serías el primer huérfano que valora su vida por sobre todas las demás, y sinceramente creí que serías como muchos otros"
"No soy como los demás"
"Lo sé, y por eso te respetó"
"…" Naruto parpadeó algunas veces, no creía que esa palabra fuera algo que ese hombre dijera seguido.
"Mi hija me hablo de como siempre pones tu vida sobre otros, salvando a esa profesora, a mi hija y otros compañeros, incluso el no dudar en usarte a ti mismo como una distracción para que los demás pudieran vivir, porque a ti, ellos te importan"
"…"
"Estas espadas…" sacando las dos espadas que tenía en su funda, las puso sobre la mesa para que el chico las viera, "Fueron forjadas hace incontables generaciones, pasadas en mi familia de un usuario a otro, todo con el objetivo de usarla para proteger a nuestras familias en los peores momentos, y este es uno de ellos"
"¿Señor?" Naruto miro confundido como el jefe Takagi desenvaino ambas espadas, y se las dio, el tuvo que tomarlas y aunque se sentían pesadas, miro su reflejo en el brillo de la afilada hoja.
"A mi hija nunca le intereso el camino de la espada, una pena, peor aún así la amo, es la lo más preciado que tengo en el mundo, por eso… cuando el momento llegué, estás Katanas serán tuyas"
Fin del capítulo 18.
¡Supervivencia al estilo Uzumaki!
Catálogos de infecciones!
Hikers (Caminantes): seres humanos devorados por las hordas, todas las mordidas y desgarro hicieron que sean zombies de baja categoría, lentos, torpes y casi ciegos, aún así una gran fuerza física, y peligrosos en grandes hordas.
Amenaza nivel D.
Notas: Un golpe suficientemente fuerte con un objeto contundente es suficiente para derribarlos.
Runners (Corredores): Personas que evitaron ser devoradas en las primeras oleadas, sin embargo lograron ser mordidos, al tener sus cuerpos intactos, tienen toda la capacidad de un ser humano, correr y ver mejor, además de una audición superior a la normal.
Amenaza nivel C.
Nota: Ruptura de cuello o ruptura de cráneo, es una buena forma de acabar con el resultado.
Higher (Superior): Un desbloqueo completo de todo el potencial humano, el virus afecta a una de cada mil personas infectadas, que sufren una transformación que tienen una fuerza, velocidad y reflejos que casi siempre es el pico del potencial humano.
Su conciencia es nula, aunque tiene la suficiente conciencia para saber que cosas ponen en riesgo su existencia, por lo que aprenderán y se adaptaran para no perecer.
Amenaza nivel B.
Nota: Huir no es una opción, siempre te alcanzara, más fuerte y rápido que cualquier otro de su categoría, difícil de atacar y rematar.
Un arma de fuego y un disparo a quemarropa en su cráneo es la mejor opción, no intenté una batalla física, es una batalla perdida.
Runners acorazado/ ironclad (Corredores acorazados): Surgieron cuando los militares del ejército nacional fueron afectados, tienen una gran protección corporal por el equipo Anti disturbios, excepto el área donde fueron mordidas como lo son en su cuello.
Amenaza nivel C+.
Nota: La armadura Anti disturbios hace que sea imposible usar ataques con armas blancas como palos y espadas de madera, y el intento romper su cuello da el riesgo de ser mordido,
Es recomendable romperle las piernas de ser posible, cabe resaltar que no son aprueba de fuego pero si tardaran en quemarse.
Higher musculoso/ strongmen (Hombre fuerte): Uno por cada diez mil golpes, raros de encontrar y desafortunado de hacerlo, este zombie nace de la infección de una persona con una fuerte trabajada y perturbada por años, su transformación hace que tenga un crecimiento sobre humano de musculatura, como un físico culturista, debido a sus grandes músculos balas de calibre pequeño apenas lo dañan.
Posee una fuerza abrumadora, capaz de volcar un automóvil pequeño por si solo.
Amenaza nivel B+.
Nota: Recomendado matar con una explosión o varios tiros a quemarropa en el cráneo, o si no cuentas con una, romperle las piernas para que no te alcance.
Poseída superior/ (Poseída): Una de cada cinco mil operaciones.
Inteligente.
Silenciosa.
Fuerte.
solitario
Facultad de movilizarse de forma extraña y frenética como una niña del exorcista, de ahí viene el nombre, normalmente son adolescentes que pasaron por infancias desastrosas y no se resistieron mucho para volverse uno de los hechos.
Amenaza nivel B.
Nota: Recomendación de uso de fuego o armas de fuego, aunque esté última puede ser imposible debido a su forma rara de moverse en cuatro patas, romperle el cráneo con un objeto contundente también funciona.
Higher Tactical/ (táctico): Más tiempo pasa la infección, mayor puede ser su número.
Infectados no muy fuertes ni rápidos como otros highers, pero pueden usar herramientas para atacar, además de poder abrir puertas o ventanas por fragmentos de memorias de sus vidas pasadas antes de la infección.
Amenaza nivel C+ o B
Nota: No dejar a ninguno vivo, si tiene una confrontación aprenderá de esta para la siguiente vez, peligroso en caso de tener acceso y uso de armas de fuego. Tirar a matar.
¡Reglas de supervivencia!
Número 1: Rematar.
Número 2: Todo es un arma.
Número 3: Nunca ir al baño solo, siempre en pareja.
Número 4: Siempre tener una salida, evitar lugares cerrados e inexplorados.
Número 5: Evitar uso de armas de fuego, solo en caso de emergencia.
Número 6: Nunca separarse.
Mirio fuera.
