-¡Leon!-Exclamó Elizabeth, la madre de Leon, corriendo para abrazar a su hijo, el cual se encontraba en la entrada junto a Sherry, el tío Jhon y Arthur.

Leon correspondió al abrazo, estrechándola contra él, sintiendo el típico olor a vainilla del perfume de su madre.

-tu padre y yo estábamos muy muy preocupados-lo regaño la madre separándose y agarrándole los hombros.

-lo se lo se-dijo Leon sonriendo- pero criaste a alguien duro má.

-por más duro que seas-dijo mientras le pasaba la mano por el cabello para peinarlo-tu pelo es un desastre...además, estaba muy preocupada, sobre todo cuando escuchamos del incidente nuclear, tampoco respondias tu celular y…-Leon la abrazó nuevamente y la tranquilizó colocando su mano en su nuca. La madre de Leon era una cabeza más baja que su hijo, llevaba un suéter rosa y un jean azul, su piel blanca era idéntica en tono a la de Leon y su pelo era largo, color rubio platinado.

-lo importante es que estoy aquí, a salvo y masomenos en una pieza-Elizabeth solo sonrió, pensando en lo grande que se había vuelto su muchacho, pareciera que había sido un niño hace apenas una semana, y ahora ya había tenido su primer día de policía (desastroso, pero al fin y al cabo el primero). Su semblante cambió al escuchar lo de "masomenos".

-Leon Scott Kennedy, ¿cómo que más o menos?

-le hicieron uno o dos agujeros-bromeo Sherry, Elizabeth se horrorizo por un segundo y miró a su hijo, buscando corroborar el hecho, Leon asintió algo avergonzado.

-estuve en el hospital tras salir de Racoon-admitió colocando la mano en su nuca.

Jhon se rió un poco y abrio el baul de su camioneta.

-ya tendremos tiempo de regañar a Leon, pero primero que se acomode un poco ¿no?

-ya lo regañare en la cena-dijo la mujer mientras miraba a Sherry-gracias por la información pe…

-Sherry-corrigió la rubia con una sonrisa en su cara antes de que le llamaran pequeña.

-bueno Sherry, ¿cómo conociste a Leon?-preguntó la mujer sonriendo mientras Leon, Jhon y Arthur bajaban el equipaje. Leon y Sherry se miraron por apenas un segundo y la última dijo:

-Leon y una amiga de él se encargaron de cuidarme cuando empezaron los disturbios-Leon se preguntó "¿le dije que mencionara a Claire?" habían planeado la mentira en el avión, había escuchado que lo que sabía la gente era que había disturbios en Racoon.

Por lo que, en caso de que el padre de Leon decidiera ocultarlo por algún tiempo, Leon contaría la historia de haberse vistos involucrados en esos disturbios, donde le dispararon.

No planeaba mencionar a Claire pero, ahora que Sherry lo dijo, tendría que adaptar la mentira temporal.

-¿y tus padres?-pregunto algo curiosa la madre de Leon empezando a caminar a la casa de los Kennedy, una casa moderna de dos pisos color café.

-murieron en los disturbios-susurró apenada, aunque en el fondo no los extrañaba tanto.

-oh...ya veo. Tranquila Sherry, tenemos espacio en casa para tí-Elizabeth sonrió amablemente, Sherry le devolvió la sonrisa, ahora sabia de donde Leon habia sacado su amabilidad.

-¿pudiste usar la pistola que te regalamos Leon?-preguntó Jhon, Leon asintió.

-si, pero la deje en el RPD después de agarrar mi pistola reglamentaria, el jefe no me dejo usarla...la perdí.

-no te mortifiques Leon-dijo el tío haciendo un gesto - solo es un arma, esas cosas van y vienen.

Leon recordó como disparo a su primer zombie con esa desert eagle, en realidad la había perdido en el último enfrentamiento con Birkin.

Él y Claire estaban disparándole al mutado Birkin, Leon habia habia gastado todas sus municiones de escopeta, por lo que la tiró a un costado y tomó su desert eagle de su cinturón y disparó a la boca de Birkin mutado. Un tentáculo apareció de la nada y zarandeó a Leon hacia un costado, abriendo su herida de bala y haciendo que soltara la pistola. Claire levantó a Leon para poder retroceder ante el avance de Birkin, el cual prácticamente aplastó la pistola.

-si...van y vienen-suspiró Leon entrando a su casa, la pequeña sala blanca con un gran espejo a su izquierda lo esperaba, se vio abrumado por la nostalgia, llevaba semanas sin visitar a sus padres, solo los veía en restaurantes o en alguna caminata esporádica en la calle.

La casa de sus padres era ahora su refugio, el lugar en el que estaría y podria sentirse a salvo. Eso se sentía muy bien, tan bien que hizo que Leon sonriera mirando todo el lugar, las paredes beige, las baldosas un poco más oscuras, las escaleras que llevaban al sótano y al primer piso y a la izquierda la cocina.

Sintió un pequeño olor, era carne picada recién preparada y acompañada con algo de puré, Leon conocía ese olor, era el famoso pastel de papas de Elizabeth Kennedy.

Como si fuera un niño, Leon dejó su equipaje al lado de la escalera y dobló a la izquierda para llegar a la cocina humilde cocina, en la cual Leon corroboro que el horno estaba prendido. Su madre se colocó detrás y le palmeo la espalda.

-tendrás que esperar un poco Leon. ¿por qué no llevas tus cosas al sótano mientras esperamos a tu padre?

-lo siento, mi niñez vuelve cada tanto-bromeó Leon dirigiéndose a su equipaje.

"¿cada tanto?" se preguntó Sherry entre risitas.

Leon y Sherry bajaron las escaleras, el sótano era una de las zonas más usadas de la casa, era usado como el área de recreación. Había una barra, una mesa de pool llena de polvo, un pequeño baño, un sofá cama frente al cual había un televisor (la playstation regalada en 1995 y los discos de Leon seguían debajo de el) y un pequeño cuarto con una cama.

Leon se vió invadido por los recuerdos, las noches con amigos de la secundaria, las tardes que había pasado con su primera novia en ese sofá, las noches de pool con su tío y su padre y la noche previa a su examen en la academia.

-¿este es tu maravilloso cuarto?-preguntó Sherry con un dejo de sarcasmo, la chica había adquirido un poco del sarcasmo del rubio.

-yo y mi padre somos los únicos sarcásticos en esta casa. Y si, tan glorioso como lo recordaba-dijo extendiendo sus brazos, miró hacia una esquina y allí se encontraba, su viejo placard. Leon se apresuró y desarmó los bolsos y, ayudado por Sherry, empezó a guardar la ropa en el placard.

-toc toc-se escuchó una voz grave bajando las escaleras, Leon observó a su padre Scott y a su tío bajando las escaleras, Leo se acercó a su padre y realizó un saludo militar, el hombre solo se acercó y colocó su mano en su hombro.

-que bueno verte hijo, ¿cómo estás?-preguntó el mayor despeinandolo, al contrario que a su madre.

-Sobreviviendo-bromeó Leon- me dispararon, pero ya estoy totalmente recuperado. Y además-señaló a Sherry, la cual saludó con la mano- traje compania.

-¿esa era la chica que decias?-preguntó el padre algo desilusionado.

-no no, yo soy la niña que debieron adoptar-bromeó Sherry, Scott y Jhon rieron un poco.

-ahora, muéstrame "eso" que querías mostrarme-le dijo su padre tras reir un poco- a mí y a tu tío.

Leon asintió mientras tomaba la mochila de Sherry, prendió la luz del sótano para después sentarse en la barra, sus familiares se sentaron en frente y Sherry a su lado.

-ante todo, perdón por mentirte tío Jhon, no estaba seguro de si papá quería que supieras esto-Leon extrajo unas fotos de la mochila.

-lo importante es que tu quieras que lo sepa-lo regaño Jhon, Leon se encogió de hombros y les extendió las fotos.

-eso es lo que acabó con la gente de Racoon-Jhon tomó algunas de las fotos, eran zombies comiendo algunas personas, algunas mutaciones como los cerberus, las arañas gigantes y muchos más.

Scott tomó una foto de un Licker "mirando" al camarógrafo.

-¿qué esto Leon?-preguntó Scott.

-la razón por la que ordenaron limpiar racoon del mapa-apresuró Jhon, Leon lo observó confundido-ese era el papeleo que me ordenaron hacer, el bombardeo a Racoon.

-¿bombardeo?-preguntó Scott desconcertado poniendo sus manos sobre la barra.

-te dije que no fue un accidente nuclear-dijo Leon mientras extendía unos documentos, uno era una nota y el otro un informe policial.

Scott tomó la nota y leyó en voz alta:

-Consideren esto un regalo para quien tenga la mala suerte de seguir con vida. Mantengan los ojos abiertos si ven a esos cabrones que parecen desollados en vida: los "lickers". Son ciegos, pero su oído lo compensa con í que mientras no vayan por ahí a lo loco, a tiro limpio, deberían poder pasar desapercibidos... creo.
En cualquier caso, hagan como mi abuela y muevanse a paso de tortuga, ¿entendido?
Bueno, no quiero irme, pero el deber me llama. Y tengo que vengar a mi amigo. David.

-la foto estaba al lado de esa nota, supongo que su amigo fue quien la tomo.

Jhon leía el informe de operación del RPD, este detallaba a las criaturas atacando la estación y el plan para salvar a los sobrevivientes. Los tres lo observaron leer, Jhon dejo el informe y dijo:

-Leon, ¿quien sabe que escapaste de ese infierno?-preguntó con un tono serio, el cual Leon no habia escuchado hace mucho tiempo.

-Sherry, Claire y yo nos encontramos con otros sobrevivientes que también tienen sus otras pruebas.

Jhon colocó los documentos y las fotos en un maletín que había traído al bajar las escaleras.

-cuéntanos todo-ordenó el hombre con un semblante serio que Leon nunca le habia visto-cada detalle.

-bueno…-Leon observó a Sherry, la cual solo asintió- era mi primer día, estaba dirigiendome de montgomery a Racoon, mi primer avistamiento fue un perro zombie, el cual casi atropello. Después, al llegar a la ciudad…-Leon continuó la historia, relatando su encuentro con Claire, su separación con ella, la llegada al RPD, la enigmática mujer asiática que quería robar el virus G, Annete y William Birkin y su viaje en las instalaciones de umbrella y su milagroso escape en el tren.

-¿había cámaras en ese laboratorio?-preguntó Jhon.

-yo...no lo se, ¿por qué?-respondió el hombre.

-si umbrella está detrás de todo...no me sorprendería que esten buscando a los sobrevivientes para...silenciarlos-explicó el tío de Leon, este trago saliva preocupado si era cierto lo estaban buscando a él, quizás al grupo que ahora estaba en miami y lo que más lo preocupaba: buscarían a Claire y a Sherry.

-yo…-intento contener su preocupación, Sherry lo observó preocupada.

-¿buscarán a Claire?-dijo la rubia.

-ella seguro ya está en europa, dudo que la vayan a buscar-Leon intentó decir eso para calmar a Sherry, aunque buscaba más calmarse a sí mismo, ¿y si el taxista que llevó a Claire era un mercenario que la ejecutó en el costado de la carretera? no podía permitirse el fallar de nuevo, no queria perder a otra persona, menos a Claire.

-no sabemos si tienen mercenarios-dijo Scott buscando calmar a todos.

-pero con los laboratorios que describió Leon, ¿no crees que puedan tenerlos?-le contradijo Jhon, Leon solo observo preocupado hacia sus puños.

¿ya no podría permitirse una vida normal? ¿acaso tendría que vivir ocultándose de mercenarios de umbrella junto a Sherry? se preguntó ¿por qué mierda había tenido que aceptar ese trabajo? Leon golpeó la barra enojado, Sherry se asustó un poco, nunca lo había visto enojado.

-hijo…-dijo Scott-se que estas preocupado, pero no dejaremos que nada te pase.

-movere hilos, me asegurare de que nadie los toque ni a tí ni a tus amigos de Racoon-Leon observó a su tío.

-¿mover hilos? ¿qué hilos puede mover un simple escribano?-preguntó casi en un grito Leon con desconcierto, Scott rió un poco.

-hijo, eso dicen los miembros del servicio secreto, siempre.

-por eso lo llamamos secreto-agrego Jhon sonriendo, Leon se sorprendió y observó a sus dos familiares.

-¿el servicio secreto? ¿es una broma?-Sherry solo suspiró aliviada, sabiendo que iban a estar protegidos-¿qué clase de persona trabaja en el servicio secreto y no se lo presume a su familia?

-creeme que lo hice, tu padre se enteró como a los cinco minutos-dijo Jhon volviendo a ver las fotos-sabíamos lo de Racoon, pero lo de umbrella me tomó por sorpresa.

-¿qué sigue ahora?-preguntó el padre de Leon.

-Asegurarnos de que Leon y Sherry están a salvo, y tras eso...ver qué deciden hacer con sus testimonios.

-Alyssa buscaba hacer un juicio con nuestros testimonios-explicó Leon-supongo que le faltan algunas pruebas.

-y a nosotros nos falta almorzar un poco, y creo que Sherry me apoya-dijo Scott levantándose, Sherry se levantó después de él y corrió a la cocina.

Solos en el sótano, Jhon dijo:

-sobrino, estas en algo más grande de lo que podrías imaginar, necesito saber si podrás con esto-Leon observó sus manos nuevamente. Sin duda no quería meterse en algo de esa magnitud, pero sabía que no tenía opción. Debía destruir a umbrella, por Claire, por Sherry, por Kevin, David, George, Yoko, por todos los demás y sobre todo por él mismo y por la vida que umbrella le había negado poder tener.

-podré, tío, no me detendré hasta que umbrella pague por sus crímenes.

-no esperaba otra respuesta sobrinito-dijo el tío levantándose y colocando su mano en el hombro. Ambos subieron a comer.

En un tejado de la ciudad de nueva york, un hombre de unos 50 años avejentado montaba una mira telescópica en su rifle negro de francotirador con el logo de umbrella en medio del cuerpo del arma. Era el compañero de Connor quien había localizado a Jill Valentine, Carlos Oliveira y Barry Burton hasta la gran manzana.

Si sus investigaciones no fallaron, Barry había llegado en helicóptero a la ciudad para despedirse de su familia y habia traido a los dos supervivientes.

Los tres salieron de un comercio minorista en el cual habían almorzado, Jill llevaba un jean negro y una camisa azul, Carlos un saco negro que recuperó de su casa y Barry una camisa blanca y unos pantalones color caqui.

-¿a dónde iremos ahora?-preguntó Carlos con una sonrisa en su cara, tenía una lata de coca cola light en su mano izquierda.

-debemos reunirnos con Chris-dijo Jill estornudando, había agarrado mucho frío en su estadía en Racoon- ¿estás seguro de que quieres venir Carlos?

-Jill, ya sabes que sí, nada me hará cambiar de opinión. Los acompañare, además, necesitas que "alguien" te salve el trasero-Jill rodó los ojos y le quitó el envoltorio a una barra de chocolate, Barry se dirigió a su auto.

- mi trasero solo puede ser salvado una vez por persona, lo siento querido-bromeó Jill tirando el envoltorio, Carlos se colocó frente a ella y dijo:

-¿segura? por que no me molestaria salvarlo de nuevo-dijo con cierto tono seductor, Jill se colocó frente a él con los brazos cruzados y juzgandolo con la mirada.

-¿qué estás insinuando?-Barry tocó la bocina para apurarlos, Carlos solo se acercó a Jill y le dio un beso en la frente, Jill se dejó hacer mientras sonreía, le estaba demasiado agradecida a Carlos por protegerla y salvarla de morir por el virus T, se había despertado una química muy especial entre ellos dos.

Se miraron sonriendo por unos segundos y, justo cuando Jill dio un paso para dirigirse al auto de Barry…

PUM.

El pulmón izquierdo de Carlos, su lata de coca cola, su mano izquierda y la puerta de vidrio del local habían sido perforadas por la bala del rifle, Jill volteó rápidamente viendo el cuerpo de Carlos, al cual arrastró apurada y torpemente detrás de un auto, logrando esquivar , agachando la cabeza, un disparo del mismo rifle en el proceso.

-Mierda-dijo el mercenario de Umbrella separando su ojo de la mira- ¿por qué mierda deje que lo besara?-se preguntó en voz alta, solía tener ese pequeño gesto de hacer que sus víctimas mueran en un momento feliz. El mercenario solo se levantó y desarmó su rifle antes de que viniera la policía.

-Mierda Carlos-dijo Jill colocando su mano en la herida, Barry, ni lento ni perezoso, ya había llamado a la ambulancia y se bajó del auto para ayudar a Jill- no mueras, no mueras, no mueras-repetía la chica haciendo presión en la herida. Carlos intentó levantar la mano para acariciar a Jill, pero no sentía las fuerzas para hacerlo por lo que la mano se desplomó al suelo. Carlos perdía su color lentamente mientras Jill seguía presionando la herida, sin embargo, bajo Carlos se había formado un charco de sangre bastante grande, Jill sabía que no habia mucho que hacer y pego su frente con la de Carlos, el cual susurró:

-deben ser...los mercenarios de umbrella…

-no hables-susurró Jill con los ojos llorosos, Carlos acarició su mejilla con la mano derecha. Barry solo observó la zona para buscar al tirador.

Jill solo lloro en silencio mientras miraba a Carlos.

Scott le dió un beso en la frente a su esposa.

-tu pastel de papas es la mejor comida de este mundo Beth-dijo sonriendo, Arthur y Sherry asintieron mientras competían para ver quien lo terminaba primero.

-Arthur, se vas a ahogar-lo regaño Jhon, Arthur solo suspiró frustrado y volvió a comer lentamente, Sherry solo le saco la lengua y siguió comiendo rápido.

-Sherry, no le saques la lengua a mi primo y come como una persona normal-intentó regañarla Leon, Elizabeth lo observó y dijo:

-vas por el buen camino hijo, solo te falta ser más firme-dijo la madre sonriendo, estaba feliz de que su hijo pudiera "practicar su paternidad" con Sherry, eso significaba que sus tan ansiados nietos, quizás, no serían un desastre.

Leon observó su 3ra porción del pastel de papas, un sector cuadrado de puré sobre queso derretido, carne picada, pedacitos de huevo y algo de cebolla, su madre había conocido esa receta en un viaje a américa del sur y rápidamente se había convertido en la favorita de la familia, hasta la ex esposa del tío Jhon había pedido la receta tras el divorcio.

-y dime Leon, ¿quien es esa amiga que salvaste en Racoon?-preguntó la mujer rubia mientras tomaba un poco de la cerveza de su esposo.

-Alguien saquele la cerveza por favor-pidió Leon.

-no hasta que hables-dijo Jhon mientras terminaba su porción. Leon bufo un poco.

-miren, solo es una chica a la que ayudé durante todo el disturbio y se ofreció a llevarnos a mí y a Sherry al hospital-explicó tranquilamente.

-¿era bonita?-cuestionó la madre apoyando sus codos en la mesa y mirando a Leon, Sherry observó interrogante a Leon también.

-mamá-se quejo Leon como si fuera un adolescente.

-¿lo era?-preguntó Scott para molestarlo, Jhon y Arthur repitieron la pregunta también.

Leon solo suspiró frustrado y dijo:

-si, lo era, era hermosa-dijo sonriéndole a la familia- ¿por qué no le preguntan a Arthur si tiene novia?-preguntó señalandolo mientras reía.

-primooo-se quejó Arthur de igual forma, Sherry solo se acercó y le susurró algo al oído- ¿qué? no, no tengo piojitos-Sherry rió sutilmente.

La familia siguió comiendo por un rato, hasta que Scott dijo:

-Leon, ¿quieres ir al campo de tiro esta tarde? llevaremos a tu tío a la casa blanca y charlamos un poco.

-¿puedo ir?-preguntó Arthur sonriéndole a su tío, Jhon negó con la cabeza y dijo:

-serias muy peligroso con un arma Arthur, quédate con la tía y Sherry.

-ahhhhh-se quejó el muchacho desplomandose contra la silla.

Tras el almuerzo, Leon, Sherry y Arthur bajaron al sótano. Leon se dirigió a la barra mientras Sherry y Arthur se sentaron en el sofá, donde empezaron a jugar piedra papel o tijera para decidir quién jugaría con la playstation.

Leon observó la escena mientras tomaba su teléfono movil. Casi de memoria, marcó el número de Kevin, Leon estaba orgulloso de su buena memoria.

-Hola Leon-respondió Alyssa desde el otro lado del teléfono, Leon notó que su voz usualmente fuerte estaba algo algo afligida.

-¿sucedió algo?-preguntó Leon preocupado.

-Mark y Jim están muertos y Kevin en el hospital-la mujer estaba en la comisaría, sentada junto a George, Cindy y Yoko, David estaba declarando ante un policía.

-¿qué? ¿qué pasó?-preguntó Leon del otro lado del parlante, intentando que Sherry no lo escuchara.

-alquilamos un auto para movernos por aquí ¿si? y entonces salimos de un restaurante y el auto…-se llevó la mano a la cara- y explotó…

-mierda-susurró Leon mientras veía a la TV, Sherry estaba jugando al Crash Bandicoot.

-Mark lo encendió, Jim estaba sentado de copiloto y la onda expansiva hizo que Kevin quedara inconsiente-Leon se llevo la mano a la cara y dijo:

-umbrella debe estar buscandolos...no dejen a Kevin solo y quédense en un lugar seguro-ordenó Leon- ya vamos a detenerlos ¿si?

-eso espero…-susurró la rubia mirando hacia el suelo.

-solo...asegurense de que Kevin esté bien y de que nadie los esté persiguiendo aún.

-recibido-dijo la mujer cortando y llevandose las manos a la cara.

Leon entonces marco el número de Claire y después apoyó su cabeza contra la pared.

Solo había tono de marcado, Leon corto tras unos segundos y volvió a marcar el número de su amiga.

-por favor Claire-rogaba en un susurro el hombre- necesito que respondas-nada, Leon cortó y volvió a marcar el número, esperando que no fuera demasiado tarde.

-por favor responde…-susurró el hombre de nuevo- ya perdí a Ada...no quiero perderte a tí también.

-¿Leon?-preguntó Claire del otro lado del parlante, la chica estaba en su departamento envuelta en una toalla blanca, a penas salía de bañarse- me estaba bañando.

-oh...lo siento-se disculpó Leon, se quedo callado por unos segundos hasta que dijo- ¿cómo estás?

-bien, estoy resolviendo los últimos asuntos antes de irme, sobretodo con la universidad y mi departamento-respondió mientras se quitaba los mechones húmedos de cabello de la cara- ¿tú como estas?-preguntó sentándose en la cama y cruzando sus piernas mientras tomaba otra toalla y se secaba la cabeza.

-ya estamos en casa, en DC. Comimos bien y Sherry parece estar contenta jugando al Crash-se sentó en una de las sillas de la barra, estaba seguro de que Claire estaba bien y eso lo hacía sentirse mucho más aliviado-¿sigues teniendo la pistola que te dí?

-sí, la tengo bajo la almohada.

-precavida, me agrada-ambos sonrieron tras decir eso-solo quiero decirte que tengas cuidado, es posible que nos esten buscando-su semblante se oscureció por un momento-Mark y Jim murieron y Kevin está hospitalizado.

-no puede ser-dijo Claire comprobando si su arma seguía debajo de la almohada.

-por desgracia si...y...estoy preocupado, demasiado-Leon negó con la cabeza mirando hacia la partida de Sherry, Arthur solo hacía comentarios de lo mala que era Sherry jugando- solo quiero asegurarme de que estarás a salvo.

-lo estaré Leon, te lo prometo-dijo repitiendo la frase que dijo en su despedida-espero poder verte…a tí y a Sherry-se corrigió.

-nos veremos Claire, cuando nos aseguremos de estar seguros. ¿si?

-sí-afrimó decidida la chica.

-bueno, te dejo, cambiate tranquila y estate alerta-dijo separando el teléfono de su oreja.

-Leon espera…-Leon no escucho las ultimas palabra y colgó, suspirando de alivio- siempre estás apurado-susurró la chica dejándose caer- con que no quiere perderme eh-susurró algo sonrojada.

Tras esa llamada, Scott, Jhon y Leon salieron hacia el polígono de tiro.

Connor, que observaba la casa a lo lejos, noto como la camioneta desapareció en una esquina.

Dio una última calada a su cigarrillo, se aseguro de tener su arma lista en el cinturón y se dirigió a la residencia Kennedy.