Después de España, capítulo 3:
Ya no eran jovenes, ni eran tímidos. Si bien la noche empezó con besos y abrazos no falto mucho para que pasara a más.
Todo empezó cerca de la media noche, seguían sin sueño y llevaban horas abrazados. Leon estaba por dormirse cuando sintio la mano de Claire en su pecho.
—Leon...—susurró la chica.
—¿sí?—preguntó Leon. La chica se quedo callada por unos segundos y suspiró.
—no...nada.
—me despertaste, ahora dime.
—era una pregunta tonta...
—Claire...—pidió Leon pellizcando la mejilla, Claire río un poco.
—esta bien, esta bien. No te rias—Claire infló sus mejillas y luego soltó—¿crees que soy linda?
Leon la observó algo sorprendido.
—honestamente, sí. Eres muy linda Claire.
—y tu también lo eres. No diré que eres el maaaas guapo, pero no te quedas atras.
Leon rió un poco.
—si hiciera un top quizas estarias en el 2do puesto—Claire hizo un gesto de herida, se colocó las manos sobre los pechos, asombrada.
—¿perdón?
—¿qué? Soy sincero
Claire le golpeó el pecho suavemente.
—regla uno, no seas tan sincero—Claire fingió estar ofendida—a menos que yo te lo pida.
Leon alzo las manos y puso los ojos en blanco.
—bien, entiendo.
Claire volvio a acomodarse entre los brazos de Leon. Esta vez apoyo su cabeza en su musculoso pecho.
Tras unos minutos volvió a preguntar:
—¿y quién es la número uno eh?
Claire le pinchó la mejilla repetidas veces hasta que Leon respondió.
—solo nos llevamos dos años, no actues como una niña.
—dejare de hacerlo cuando respondas—una sonrisa maliciosa se dibujo en los labios de Claire.
—bueno, esta bien. La más guapa era Lucy, mi ex. ¿contenta?
Claire asintió.
—y...¿cómo es?
—¿vas a hacer preguntas hasta dormirte?
—síp.
—bueno, es de ojos verdes. Alta, como yo—Leon siguió pensando que mas decir—tenia buen trasero.
Claire empezó a carcajear, Leon la observó extrañado. Aunque era agradable oírla reír.
—¿qué más?—pregunto Claire al dejar de reír.
—bueno...desde la secundaria que estaba bien dotada—dijo Leon colocandose sus manos debajo de sus pectorales y doblandolas fingiendo que jugaba con unos senos invisibles, Claire carcajeó un poco más fuerte por ese gesto. Mientras reía se recostó. mirando el techo.
—y era pelirroja.
Agregó Leon, quien también miraba el techo.
Claire lo estaba mirando atentamente, se notaba por su tono que la extrañaba.
—¿lo hicieron?—pregunto Claire, aunque ya sabia la respuesta.
—sí—respondió Leon nostálgico aún mirando al cielo. Claire se arrepintió de haber hecho esa pregunta. El silencio de unos segundos fue roto por Leon.
—me toca preguntar a mi—dijo Leon mirando a Claire.
—ya que sacaste el tema...¿tu lo hiciste?
Claire asintió.
—sí, en la secundaria. Fue una mierda.
—siempre es una mierda—respondió Leon rodeando nuevamente a Claire con su brazo.
—si lo hacemos los dos... ¿sera una mierda?—preguntó Claire alzando la mirada, Leon tomo su mejilla y la besó lentamente, Claire recorrió desesperada con sus manos el cuello de Leon.
—si ambos queremos...dudo que lo sea.
Claire le dedico una sonrisa picara a Leon.
—¡Oh por dios Leon!—Claire se estremeció aferrando sus manos al pecho desnudo de su amigo. Estaban abrazados, Claire tenia los senos presionados contra Leon, quien la envolvía con ambos brazos mientras la penetraba.
Claire llegó al orgasmo casi al mismo tiempo que Leon.
Claire se separo de Leon y se recostó.
—no esta mal—dijo Claire fingiendo desinteres, en realidad había sido un buen acoston. Tras decir eso besó a Leon en los labios.
—se que te gustó, estas roja—dijo Leon apretandole una mejilla. Claire se volvió a Lanzar sobre él y empezó a darle besos en la mejilla, uno tras otro. Leon estaba sorprendido de que tuviera tanta energía, él estaba agotado.
Leon, de un movimiento rapido, hizo que Claire cayera en la cama, él se coloco arriba y le dio otro beso largo mientras le tomaba las manos.
Claire se sonrojó aún más de lo que estaba.
—será mejor irnos a dormir—dijo la chica—mañana decidimos si esto pasa a algo más.
Leon asintió, Claire se levantó para irse a bañar.
La pelirroja entró al baño del hotel, era pequeño, pero era suficiente. Se metió en la ducha y abrió el agua fría...necesitaba enfriarse un poco.
Estaba sonriendo. Sabia que con Leon podía hablar de ese secreto que era Racoon.
Y Leon le había gustado mucho en esos tiempos. ¿aún no le gustaba?
Claire, mientras el agua caía sobre su pelo suelto y su cuerpo desnudo, se paso la mano por la mejilla y sonrió.
Al demonio, Leon le gustaba. Le gustaba mucho. Sabia sus penas, habia vivido con él por un tiempo, compartían secretos y cogía bien.
Claire se decidió a que iba a intentar algo. Valia la pena.
"Sherry se moriria si supiera esto"
Pensó la pelirroja mientras se secaba con la toalla. Al salir del baño vio a Leon dispuesto a entrar, Leon miro a Claire por unos segundos, Claire le mantuvo la mirada.
—¿qué?—preguntó la pelirroja.
—el pelo suelto te queda bien—sonrió Leon entrando al baño. Claire se paso la mano por el pelo.
"Podría probar llevarlo suelto" pensó mientras se vestía.
Se recostó en el lado derecho de la cama. A la media hora sintió a Leon rodeandola con sus brazos.
Se sentía bien...
A la mañana siguiente, Alejandro, observaba la habitación de Leon.
Alejandro, el hombre de más confianza de Vicente, era alto, con un cabello de corte limitar y una cicatriz en el labio que fue producida antes de que las plagas ingresaran en su cuerpo.
—al final—exclamó para si mismo—podremos vengarnos.
La muerte de lord Sadler y la destrucción de la isla habían destrozado a los ganados restantes. Vicente y Alejandro, los más jóvenes pero los más decididos, reunieron al pueblo, a los iluminados del castillo y a todas las criaturas que pudieran. Pero el plan fue armado, ironicamente, por otro americano. Con sed de venganza.
Su plan era muy simple. De hecho, él mismo lo iba a llevar a cabo en las primeras fases para evitar errores.
Alejandro hizo una seña a los hombres que venian tras él. La primera fase arrancaria dentro de poco. Pero aún era demasiado temprano.
—¿te sientes bien?—preguntó Leon mientras terminaba de vestirse, sentado en la cama. Claire se deslizó hacia él aún desnuda y lo abrazó desde atras. Leon tomó la mano de su amiga, sonriendo igualmente.
—mejor que nunca—dijo Claire tras unos segundos de estar abrazandolo. De ser por ella, hubiera estado así toda la mañana.
Pero tenian trabajo que hacer.
Al igual que Chris Redfield. Quién al medio día (Medio día en EEUU, seis de la tarde en españa) se encontraba atorado con papeleos en su oficina. Chris sabia que eso no era lo suyo, lo suyo era ir al campo de batalla, aplastar cabezas de infectados.
Tenia puesta una camisa a cuadros roja y un jean celeste. Su camisa estaba arremangada por el calor (la calefacción de su oficina era muy buena).
En su escritorio tenia los papeles, sus plumas, lapiceras y los papeles que estaba firmando.
Tenia, por un lado, una foto de él y Claire tomada hace poco.
Por el otro tenia la foto de los stars tomada en el 98. Un recuerdo de por que luchaba.
La puerta de la oficina se abrió, Chris sonrió al ver a Jill.
—¿cómo esta mi STARS favorita?—preguntó Chris. Jill vestia una camisa azul con unos jeans cabello castaño estaba suelto sobre sus hombros.
"Se ve linda hoy" pensó Chris.
Jill llevaba entre manos un maletín y 2 latas, una de cocacola, otra de sprite.
—tu STARS favorita viene a salvarte de este papeleo—dijo Jill extendiendole la lata de coca, Chris la tomó y abrió rápidamente. La sirvió en el vaso que habia en la mesa.
—¿en serio?—preguntó Chris mientras se servia la coca—¿qué me traes?
—España—dijo Jill abriendo su maletin y extendiendo un reporte—Adam Benford me facilitó una fotocopia de este reporte.
—el reporte Kennedy... ¿JFK?—bromeó Chris.
—sí, lo mato Oswald con ayuda de Jack Ruby—bromeó Jill, Chris tomó el reporte y empezó a leerlo.
—Leon Kennedy...me suena—Chris se empezó a rascar la cabeza mientras cerraba los ojos.
—el amigo de Claire. Ahora es parte del servicio secreto y protege a la familia del presidente.
Jill extendió unas fotos de Leon, una era de carnet, otra en el entrenamiento armado y otra de Leon con Brad, Rubén y Hunnigan, al momento del ascenso de Leon.
—el del peinado ridículo, sí—dijo Chris—¿me resumes esto?
Jill asintió bebiendo su sprite.
—simple. Se encontró con gente infectada con parásitos en un pueblo alejado de la mano de dios. Planeaban extender el parasito por el mundo.
Chris asintió, leeria ese informe luego.
—¿acabo con todos?
—según su informe, es posible que se hayan quedado unos cuantos rezagados. Y, Ademas...—Jill acercó su rostro al de Chris y susurró— planeaban atacar a los Estados Unidos para infectar con el parasito.
Chris sonrió, eso era lo que necesitaba saber.
—Jill, te amo—dijo Chris, en parte en broma, en parte en serio.
—lo sé, bebé—bromeó Jill golpeandole suavemente la nariz y sonriendole. Se sentían cómodos con ese tipos de bromas—pediré a Barry que arme el papeleo. ¿armaras un equipo de investigación?
Chris asintió.
—solo los mejores.
—te equivocas—dijo Jill—no podran ir todos los mejores.
Chris la miró un poco preocupado.
—¿por qué?
—por qué no podré ir—dijo sonriendo arrogantemente. Chris tan solo carcajeó.
Claire lanzó su ultimo balde del día y lo colocó en la camioneta.
—¿cómo lo llevas?—preguntó Alyna, una muchacha pelirroja de 19 años, ella era parte del equipo local de terrasave que iba a reemplazar al de Claire y el resto. Era una de las compañeras del cuarto de hotel, habia charlado con Claire bastante en la noche anterior, antes de que ella fuera al cuarto de Leon.
Claire volteó a ver la playa. Todos los miembros de terrasave llevaban impermeables amarillos (había una pequeña llovizna) y pasaban una escoba especial por la arena, que les ayudaba a extraer el fango creado por el petroleo.
Ademas, también pasaban los trapos y escobas por las piedras de la playa.
Claire se quito los guantes y se pasó la mano por el cabello suelto.
—está complicado—admitió la chica sonriendo, Alyna suspiró.
—esto sera una mierda.
—y bueno, es nuestro deber. Debemos hacerlo—rió un poco Claire.
Leon se encontraba charlando con otros hombres que llevaban baldes junto a él, se le notaba bastante a gusto.
—es increible, ¿no?—preguntó Alyna—un agente del gobierno nos da una mano.
—es un muchacho normal—dijo Claire—lo conozco hace un tiempo.
Alyna alzó la ceja, curiosa, se acercó a Claire.
—¿de donde?
Claire solo suspiró y se sacó el impermeable amarrillo.
—es una buena pregunta, para otro momento—bromeó Claire saludando con la mano, Alyna la miró indignada (en broma, pero si estaba levemente indignada).
Se hizo el relevo, el equipo de Alyna se colocó los impermeables y el equipo de Leon y Claire subió a un autobus.
No estaban concientes de que unos ganados los observaban desde un auto, detras de ellos.
Obviamente, Claire y Leon se sentaron juntos. Claire vestia una camiseta blanca con jeans azules, Leon vestia una negra con jeans más claros.
—si quitamos todo el petroleo...y los monstruos a los que te enfrentaste...—susurraba la chica
—ganados.
—ganados—repitió Claire—si retiramos todo eso, y la diferencia de idioma, puedo decir que viviria aquí.
—pues, yo no lo haria. Lo siento, pero ya me llevé una muy mala impresión.
—vamos—dijo Claire colocando su mano en la rodilla de Leon—¿mo te gustaria vivir aquí?
Leon negó con la cabeza.
—te sere honesto, Claire. Desde que mi madre murió...no pienso en moverme a menos que sea por misiones. La verdad, me tomé una libertad grande al venir aquí.
Claire recordó una de las cenas en las que conmemoraban lo ocurrido en Racoon. En el año 2001.
Leon se veia simbrio, apagado. En medio de la noche, mientras Leon estaba ebrio, reveló que su madre habia sido desconectada tras estar por años en coma por los disparos del asesino de umbrella.
—lo siento—dijo Claire.
—no te preocupes—dijo Leon—y...sobre lo de ayer...
Claire se llevó la mano a la barbilla.
—¿qué cosa de ayer?—dijo fingiendo ignorancia.
—oh, ¿quieres que lo grite para todo el autobus?—dijo Leon a punto de levantarse, Claire sonrió y lo jaló de nuevo a su asiento.
—estaba jugando, tonto—hizo una pausa—si tienes que quedarte en Dc...podria conseguir algún trabajo en la oficina cercana.
—no es solo por terquedad, literalmente tengo que estar cerca de la casablanca.
—presumido—bromeó Claire.
Leon se acomodó el pelo con la mano.
—me siento como en secundaria—admitió Leon—estamos planeando algo que aún no existe.
—bueno, hagamos como en secundaria—dijo Claire acercandose al oido de Leon—¿quieres acompañarme al baile?—volvió a bromear la chica, Leon carcajeó intentando contener sus risas con sus manos.
—eres increible Claire...pero sí, quiero ir al baile contigo—siguió la broma Leon. Claire apoyó su cabeza en el hombro del hombre.
—podemos intentarlo entonces...—susurró Claire.
—podriamos—dijo Leon.
—Entonces...Sherry. ¿como van tus pesadillas?—preguntó Jimmy, el psicologo que atendia a Sherry hace años. Su pelo era castaño, tenia entradas pronunciadas en su cabello y un peinado pegado hacia el costado.
Tenia un traje de color gris, una camisa celeste y una corbata rosa.
—duermo mucho—suspiró Sherry mientras estaba sentada en el diván—me paso bastante tiempo durmiendo. Demasiado.
"no respondió mi pregunta" pensó el psicologo.
—¿y en que podrias gastar el tiempo que pasas durmiendo?
—¿de que hablas?
—digiste que pasas demasiado tiempo durmiendo. ¿en que preferirias pasar el tiempo?
—haciendo algo...algo util.
Jimmy asintió e hizo una anotación en su libreta pequeña.
—¿qué seria algo util?
Sherry observó el techo por unos segundos, estaba acostumbrada a ver ese techo de color blanco, con las luces apuntando a su cabeza.
—no lo sé—dijo Sherry desechando la primera idea que le habia venido. Jimmy le habia dicho que no debia hacer eso, que la terapia necesitaba que ella digiera todo lo que le viniera a la cabeza. Sin trabas, sin inhibiciones, así debia ser el analisis.
Se hizo un silencio de varios segundos, el analisis de Sherry estaba bastante trabado en ese aspecto.
Sherry decidió abrir una puerta que estaba recordando recientemente gracias a la carta de Leon que habia recibido hace dos días.
—¿sabes con que sueño?—preguntó Sherry.
Jimmy la miró interesado y escribió "sueños" en la libreta.
—no, ¿quieres contarme?
Sherry asintió.
—casi siempre es el mismo. Estoy en la casa de mis padres. En Racoon. Mamá me llama a cenar y bajo a comer como siempre, me deslizo por el barandal y llego a la cocina. Veo la mesa...
Sherry se perdió, Jimmy llamaba a esos momentos "lagunas". La mejor forma de sacar a Sherry de esas lagunas era haciendo una pregunta.
—¿qué hay en la mesa?
—sobre la mesa hay comida, no se que, pero comida—Sherry pensó unos segundos—¿conoces el pastel de papas?
Jimmy asintió cuando Sherry volteó a verlo.
—mi ex esposa lo hacia, era muy rico.
—¡sí! Es sabroso—dijo Sherry sonriendo de manera algo infantil—ademas, hay una botella de vino—agregó algo asqueada.
—¿y la gente de la mesa?—preguntó Jimmy.
—Leon y Claire.
Jimmy sonrió, Sherry en realidad se ponia bastante feliz al mencionar a esos dos.
Pero también pensó "¿no la habia llamado su madre?".
—¿cómo sigue?—preguntó de nuevo el analista.
—empezamos a comer...hasta que entra mi tía, se toma la botella y cae en la mesa. Luego aparecen...—otra laguna.
—¿quienes?—indagó aún más el analista tras notar la laguna.
—mis padres. Los "verdaderos"—Sherry dijo la ultima palabra sin mucha convicción, Jimmy anotó eso—se sientan en la mesa, sacando a Leon y Claire. Los hechan y yo me quejo. Pero...—una lágrima empezó a decender por la mejilla derecha de Sherry—no me escuchan...nunca me escuchaban. Los hechan de la casa...y no pueden estar afuera de la casa, no deben estar ahí.
—¿por qué?—preguntó Jimmy, estaba anotando bastantes palabras claves.
—por que...por que—la palabra no sale de los labios de Sherry, sabe lo que quiere decir, pero no sabe como decirlo. Jimmy se dio cuenta, se estaba acercando a algo reprimido.
—¿hay algo?—preguntó Jimmy. Sherry asintió con la cabeza y después negó—hay alguién—afirmó el analista. Sherry después asintió de nuevo.
—lo importante—retomó Sherry—mis padres se sientan en la mesa, mi tía esta ebria y dormida sobre la mesa.
—¿te escuchan?—preguntó Jimmy.
—no. Nunca lo hacen—Jimmy reconoció el odio en su voz, Sherry retomó el relato del sueño—La comida desaparece...todo se vuelve negro y aparecen ojos alrededor de las paredes...a papá también le salen ojos entre los agujeros de la camisa...mamá no hace nada. Y luego empiezo a sangrar aquí—Sherry se señaló arriba del ombligo, donde el asesino de umbrella le habia disparado en el 98—y el sueño termina.
Jimmy asintió y miró el reloj de su muñeca derecha.
—lo dejaremos por hoy, Sherry. Quiero que pienses y me relates tu sueño de nuevo en la siguiente sesión.
Sherry asintió y se levantó. Se puso la chaqueta bordó que estaba en el perchero y estrechó la mano de Jimmy.
—hasta la semana que viene—dijo Jimmy, Sherry asintió y salió del consultorio. Caminó el largo pasillo con ventanas, estaba nevando levemente afuera. Sherry abrió la puerta que separaba el pasillo de la sala de espera y vio entre las sillas a Jessie.
Sherry observó extrañada a su amigo y se acercó a él.
Jessie, quien vestia su campera deportiva y su gorro de lana que combinaba, se levantó y caminó hacia Sherry. Sherry pudo ver en los ojos azules de Jessie que algo andaba mal.
—¿qué paso?—preguntó la rubia.
—es tu tía, debemos ir al médico.
Bueno, este capítulo es más corto, pero bueno, queria entregarselos en este momento. La historia esta avanzando más lentamente, sí. Pero me gusta sentir que estoy estableciendo un escenario para el futuro conflicto.
Ya se vienen los estudios, asi que la actualización será menos frecuentes (este año empezaré a escribir en los viajes de colectivo) pero espero no abandonar el fanfic.
Se los quiere, Buch_Damiko.
