Sherry estaba intranquila mirando a su tía. El doctor hablaba, pero ella simplemente no prestaba atención.
—¿entendiste Sherry?—preguntó el médico, la rubia asintió.
Jessie estaba a su lado, Sherry esperó que el muchacho hubiera prestado la atención necesaria.
—bueno—dijo el médico—entonces mañana tráenos los datos del seguro y hablaremos sobre que se puede hacer. ¿tienes más familia inmediata ademas de ella?
—no—dijo Sherry—ella es la única.
—bien. Tranquila, un coma etílico es algo común, debería salir en menos de lo que canta un gallo.
—Gracias Doc—dijo Jessie levantándose y extendiéndole su mano a Sherry. Sherry la aceptó y juntos caminaron hacia la salida del hospital.
—¿escuchaste todo?—preguntó Sherry.
—cada palabra—garantizó Jessie—llegamos a casa y te lo explico.
—Jessie, no hace falta que me acompañes, puedo estar sola. Ademas, ¿qué opinarían tus padres?
—a mis padres les da lo mismo, por desgracia—suspiró el muchacho—si quieres puedo dejarte sola igual, pero no me sentiría tranquilo sabiendo que estarás sufriendo.
Sherry sonrió y apoyo su cabeza en el hombro de Jessie.
—eres un buen amigo. ¿podemos pedir comida china? Se donde mi tía esconde las reservas de dinero.
—entonces sí, podemos—dijo Jessie, los dos chocaron los cinco.
Caminaron hasta la salida del hospital, donde se encontraba el auto de Jessie, era un modelo demasiado viejo de color rojo.
Jessie se subió en el asiento de conductor y Sherry en el de pasajera. Se acomodo el flequillo con el espejo retrovisor.
Jessie la miro por unos segundos y suspiró.
—entonces...¿no hay familia inmediata?
Sherry negó con la cabeza.
—¿nunca te hable de mis padres?
—no, nunca—dijo Jessie.
Sherry pensó por un segundo, se recostó en el asiento y miro hacia adelante.
Básicamente solo ella, Brad, Rubén, Benford, Leon y Claire sabian sobre la tormentosa vida de la chica.
Meter a Jessie en la ecuación...podría ser arriesgado, ¿y si él pensaba que ella estaba loca? ¿y si Jessie la dejaba a su suerte tras saber esa historia?
No...no, eso no podría ser. A diferencia de Sherry, Jessie siempre fue muy abierto con la muchacha.
Sherry sabia toda la historia de Jessie. Y ella no lo había dejado a su suerte.
Quizás era el momento de que una persona más supiera el secreto.
—hoy durante la cena te cuento. ¿te parece? Es complicado.
Jessie asintió, estaba de acuerdo. Arrancó el auto.
Claire despertó atada a una silla. Se sentía débil, sin ganas de moverse, cómo si su cabeza flotara en un charco de agua. Pero había algo más. Algo se estaba moviendo.
Se quería pasar la mano por el pecho, donde sentía algo moviéndose dentro de ella.
El científico de en frente la miro por unos segundos con sus ojos amarillos. Se acercó a la chica, le tomó el mentón y le apuntó con una linterna a la cara. El doctor pudo ver un poco de rojo en esos ojos, así que asintió.
—La chica tomó bien el parásito—dijo el científico, su ayudante de detrás tachó algo en una hoja. Claire quería hablar, pero no podía, sentía demasiadas molestias en el estomago.
El cientifico levantó la cabeza de Alyna, quien estaba inconsiente junto a Claire. El cientifico negó con la cabeza.
—¿le pasa algo?—preguntó la pelirroja.
El científico asintió.
—ella no esta tomando bien el parásito. Creo que va a matarla.
"¿parásito?" pensó Claire, eso era lo que le estaba molestando por dentro. Esos eran los monstruos a los que Leon se habia enfrentado recientemente. Ahora ella estaba infectada...sintió como el mundo se caia sobre sus hombros.
Claire volteó a ver a Alyna, quien estaba despertando. De su lagrimal derecho se deslizaba una gota de sangre. Sus ojos izquierdo y derecho estaban rojos, inyectados en sangre. Sus labios estaban secos y su piel estaba pálida.
De la nada, Alyna empezó a convulsionar, aún atada a la silla. Nadie ademas de Claire, el científico y su asistente pudieron verlo. Alyna largó un poco de espuma mezclada con sangre por la boca y empezó a tocer, la chica habia despertado.
No pudo articular palabra debido a la tos, tras unos segundos intensos de toser, el parásito salió expulsado por la boca de Alyna, acompañado con un chorro de sangre y lo que Claire dedujo que era una parte del cuerpo de la chica.
—no era compatible—dijo el asistente.
—¿qué demonios le paso?—preguntó Claire sintiendo que no tenia aliento, Alyna estaba muerta, la sangre chorreaba de la boca y caia en los pantalones de jean cortos que la chica estaba usando.
El científico agarró al parasito y el pedazo de cuerpo que habia sido explulsado del cuerpo de Alyna. Era el corazón.
—él parasito no encontró donde hospedarse, se agarró del corazón y el cuerpo intentó sacarlo. Supongo que el parasito quiso llevarse el corazón consigo.
—Mierda—dijo Claire cerrando los ojos y apartando la vista.
Era el fin, seguro era el fin.
Chris recibió una comunicación de un agente. El equipo del castillo habia desaparecido tras informar la presencia de un laboratorio debajo de la prisión del mismo. Se econtraban en las instalaciones de la BSAA.
Alejandro y Vicente habían sido sedados y se les realizó una autopsia para ver que se podía hacer contra el parásito.
Leon estaba siendo sometido a un examen médico, el doctor le pasaba la mano frente a los ojos. Jill estaba parada al lado.
—¿cómo te sientes?—preguntó el doctor.
—solo me duele la paliza. Ya pasara.
El médico asintió.
—dijiste que habías sido infectado con las plagas, ¿quieres explicarme un poco de eso?
Una mujer se acercó, era una enfermera. Empezó a tomar notas de lo que Leon llegara a decir.
—me inyectaron con eso mientras estaba inconsciente. Unas horas después caí dormido—Leon recordó la imagen de sus venas tornándose negras—y tuve pesadillas. Después algunos dolores en lapsos cortos de tiempo...y ataques...no sabría calificarlos, pero ataqué a Luis Sera en un momento. Ademas, llegué a toser sangre.
Leon mintió, en su reporte, donde omitió a Ada Wong, la agresión había sido hacia Luis.
—Luis me dio unos calmantes que parecen adormecer al parásito. Están en mi maleta.
—trajimos tus pertenencias—dijo Jill, quien tomó el frasco de su bolsillo—rebuscamos a ver si habia notas, pero estas pastillas sin etiqueta me llamaron la atención.
Jill lanzó las pastillas al médico, quien las atrapó torpemente. Saco una de las pastillas y se la dio a la enfermera.
—llévala al laboratorio, veremos si podemos desarrollar un farmaco más fuerte.
El doctor volvió a mirar a Leon.
—entonces...exactamente, ¿cómo te curaste del parásito?
—una radiación especial que básicamente desvaneció al parásito. No sabría explicarlo, dolió demasiado. Pero Ashley y yo salimos vivos.
El médico asintió y se dio media vuelta.
—eso es todo, Leon. Puedes retirarte, solo tomate algunas pastillas para el dolor y podras ayudar a rescatar a los miembros de Terrasave.
—espere—dijo Leon—Había un bastón, un bastón con el que Sadler parecía controlar las plagas. Lo tenia vicente, creo que el equipo había podido recuperarlo.
El médico asintió.
—lo estamos examinando junto a los parásitos que extrajimos de esos dos infectados. Dentro de poco podremos saber que hacer con ellos.
Leon asintió, aliviado. Su mente estaba en Claire y en los miembros de terrasave. Habían sido capturados por su culpa. ¿cómo podría vivir en paz con eso? Por su culpa también habían muerto Luis y Mike durante su misión.
Jill observó a Leon, logró reconocer la perturbación en su rostro. Se sento a su lado en la camilla.
—¿en qué piensas?—preguntó la chica.
—los muchachos de terrasave...
—¿te sientes culpable?
—siendo honestos, sí.
—es común, ¿sabes? Los sobrevivientes de tragedias...solemos sentir la culpa de seguir vivos.
—estuviste en Racoon también, ¿no? Claire me contó que trabajabas con Chris. ¿te fue muy mal?
Jill cerró los ojos por un segundo, recordando la muerte de Brad y lo ocurrido en la mansión.
—no se si lo sabias—empezó Jill—pero todo lo de Racoon empezó en la mansión Spencer. Todo el equipo Alpha de STARS fue a investigarla por motivación propia—la mirada de Jill se perdió unos segundos—Barry y yo fuimos los que más insistimos, junto con Chris...perdimos todo el equipo ese día excepto algunos.
—ustedes eran esos algunos...te entiendo.
—sí...y después en Racoon no lo tuve fácil—Jill suspiró—estaba por ir a una fiesta formal del alcalde, buscaba exponer la relación de umbrella con las desapariciones de la montaña y la relación del jefe Irons en toda esa mierda. Pero bueno...se adelantaron las cosas y la ciudad sucumbió ante el virus ese día.
Leon asintió de nuevo.
—ese Irons era un desgraciado, estoy feliz de que Birkin le hubiera dado su merecido—Leon recordó de nuevo los pasillos de la comisaria, los zombies, los lickers y ese tyrant—¿a ti también te siguió un tyrant?—preguntó con un aire más relajado, Jill asintió.
—hasta logró infectarme el desgraciado. Era un monstruo gigante diseñado para casar a los STARS sobrevivientes. Imagínate escapar de él usando una falda corta de oficina y con un top—intentó que sonara como una broma, pero no lo logró del todo.
Leon sonrió de todas formas.
—creo que, como yo, quieres que toda esta mierda termine algún día.
—creeme Leon, la caída de umbrella fue solo el inicio. Yo creo que esto no acabará hasta que se revele lo ocurrido en Racoon.
—esos archivos tardaran en descalificarse, por desgracia. Creo que, por ahora, los únicos que lo sabemos somos los que estuvimos ahí y el jurado que asistió a ese juicio—Leon recordó a Kevin y los otros, hace rato que no hablaba con ellos.
—ojalá sea pronto...
Leon no sabia que responder, pero no tuvo que pensar mucho. Chris entró de un portazo a la habitación donde le estaban haciendo evaluaciones a Leon, con el comunicador en mano.
Leon y Jill se levantaron de la camilla de un salto, Chris le extendió a Leon su pistola, la que había estado usando desde que llegó a España y el cuchillo.
Leon se colocó la pistola y le cuchillo en las fundas que tenia preparadas.
—¿qué tenemos?—preguntó tras colocar la pistola en la funda.
—castillo, el equipo de la BSAA no volvió de ahí, pero dos escaparon y dijeron haber visto un laboratorio subterráneo.
Leon frunció el ceño, ¿cómo es que no lo habia visto?.
—¿Claire esta ahí?—preguntó Jill.
—no estamos seguros, pero vamos a entrar a ese maldito lugar.
Jill y Leon asintieron, la mujer corrió hacia donde había dejado sus armas.
Claire despertó, atrapada en una celda.
El olor a humedad y a alcantarilla le golpeó como si de una patada se tratara. Las condiciones de la celda eran horribles, hacia calor y estaban oxidadas. Había dos guardias en cada celda. Claire se levantó y sintió como le dolía la cabeza. Estaba atada de manos, no podía ahorcar desde detrás a los guardias ni aunque quisiera. A su lado se encontraba su jefa, Cloeh, quien tenia una mancha de sangre debajo de sus labios.
Claire se pasó la lengua por los labios, sintió un ligero gusto a sangre.
Recordó el pinchazo y abrió los ojos. Ese parásito que estaba dentro de Alyna y que le había arrancado el corazón...estaba dentro de ella.
¿qué mierda podría hacer ahora? ¿cómo demonios iba a escapar de esa situación?
Miró hacia las otras celdas, logró reconocer el logo de la BSAA en uno de los prisioneros.
"Chris" pensó. Su hermano estaba cerca, o eso esperaba ella.
Claire caminó hacia Cloeh, quien estaba sentada en un rincón.
—Cloeh...—dijo la pelirroja—jefa...por favor, despierte.
Cloeh abrió los ojos lentamente.
—¿Claire? ¿qué ocurre?
—¿recuerdas algo? ¿de como pasamos de estar en este laboratorio a aquí?
Cloeh negó con la cabeza, Claire solo suspiró y se sentó al frente de ella.
—¿tienes alguna idea de quien demonios son estas personas? Claire...estoy muy asustada, si perdemos a algunos de los chicos no sabría como explicarlo...ademas, míralos, parecen desquiciados.
Claire solo la miró apenada.
—no se que son...pero creo que podríamos terminar como ellos.
—No digas eso Claire...—dijo la mujer.
—piénsalo...si estamos aquí es por que nuestro cuerpo sí soportó al parásito—Claire tragó pesado—no se cuanto tenemos...
Cloeh iba a decir algo, pero empezó a tocer. Le dolía el pecho en exceso, el parásito se estaba moviendo en su interior.
Les quedaba poco tiempo.
Los veinte soldados entraron derribando las puertas del castillo. Leon, quien llevaba un chaleco de la BSAA, lideraba el avance.
Recordaba bastante bien el castillo, para ir por lo subterráneo debía llegar a ese pasillo/trampa en el que Ashley había sido atrapada.
El equipo pasó las barricadas interiores del castillo y llegaron hacia las puertas dobles rodeada de dos antorchas. Leon intentó abrirla, pero estaba cerrada con llave.
—obviamente—dijo Leon retrocediendo. Marco y Jay dieron un paso adelante, el primero colocó una carga de C4, el otro preparó el detonador.
El equipo retrocedió y Marco detonó. Las puertas explotaron en una explosión de astillas. El equipo apuntó hacia el hueco creado por las puertas, no parecía haber nadie.
—bien...—dijo Martina haciendo una seña a Chris, Redfield tomó una granada cegadora y la lanzó dentro del castillo. Tras la segunda explosión las veinte personas entraron, no había nada más que los muebles o las antorchas.
Leon recorrió el castillo con la mirada, sentía un escalofrió por las espalda, temía que Ramón Salazar apareciera en cualquier lado.
Pero no fue Ramón quien apareció, fue algo peor.
El verdugo los atacó desde el techo, aterrizó justo detrás de uno de los soldados y le clavó las garras en medio de la columna, el soldado gritó.
Leon desenfundó su pistola y observó al monstruo. Recordó cuando combatió con él en el subterráneo del castillo, había escapado por lo mínimo al subirse al ascensor.
El verdugo gruñó dando un garrotazo que Marco pudo esquivar.
Martina le disparaba al monstruo con sus dos Red 9, el resto de soldados se veía ocupado con unos iluminados que salían de la puerta del final del pasillo y de la propia puerta de entrada. Los esperaban, se habían equivocado en volver tan pronto. ¿pero que más iban a hacer? ¿acaso iban a dejar que Claire y el resto mueran?
El verdugo partió a la mitad al soldado al que había apuñalado por la espalda.
Otro soldado le disparó con la escopeta, pero el verdugo se la arrebató de un golpe.
Leon pensó por un segundo y disparó a la espalda del monstruo, quien volteó a mirarlo desafiante.
—¡Ven por mi!—gritó Leon, Jill y Chris, quienes disparaban a los iluminados, lo miraron extrañados. El verdugo persiguió a Leon, quien corrió hacia la pared.
Leon y Marco intercambiaron una mirada rápida, Leon hizo el gesto de una explosión. Con su mano libre.
Marco asintió con la cabeza y sacó una granada, Leon derribó una de las antorchas de una patada y esta cayó contra el verdugo. Leon atrapó la granada cuando Marco se la lanzó, sacó el seguro y recordó su combate en las alcantarillas con ese verdugo. El monstruo gruñía cada vez que le hacían cierto daño. Leon escuchó gritar al verdugo y volteó, le colocó la granada incendiaria en la boca y rodó. El verdugo se prendió fuego en menos de un segundo y su grito de dolor se hizo más alto. Martina y otros soldados le dispararon para derrotarlo.
Leon siguió disparando desde el suelo a los iluminados, quienes empezaron a retirarse.
—mierda—exclamó Jill—eso fue jodido...
Leon y Chris observaron a los soldados muertos, quedaban unos catorce.
—debemos avanzar—exclamó Chris caminando hacia donde Leon los estaba guiando antes.
—¿estas loco? Acabamos de perder a seis—lo desafió Jay, Chris lo observó dijo:
—¿y qué esperas? Es una pena perder soldados, pero debemos seguir para rescatar a los miembros de terrasave.
—a los de terrasave eh...¿no querrás decir tu hermana?—Jay estaba por empujarlo, Leon le colocó la mano en el hombro, Jill colocó la suya en el de Chris—necesitamos refuerzos, Refield. No harán más que matarnos si seguimos así.
—Dejen de pelear como niños chiquitos—dijo Martina poniéndose frente a ambos—Marco, Alvaro, vayan a pedir refuerzos—exclamó Martina, Marco y otro soldado obdecieron, saliendo hacia el exterior del castillo para tener más señal en el comunicador.
Jill, Martina, Chris, Leon, Jay y los otros siete soldados corrieron hacia el interior del castillo. Doblaron por la derecha y llegaron a las salas principales, donde estaban las manivelas para levantar la plataformas. Lo bueno es que las mismas ya estaban levantadas. No había ninguna emboscada, y eso estaba mal, le preocupaba demasiado a Leon.
—¿donde esta la entrada a la alcantarilla?—preguntó Chris.
—hay que pasar la puerta detrás del agua, después doblar a la derecha.
El equipo caminó lentamente, observando alrededor. Leon estaba por delante, Martina detrás, le seguía Jill y después Chris y el resto de soldados.
—puede haber trampas en cualquier lado—dijo Leon—deben estar atentos y...
—estoy orgulloso, camarada—exclamó una voz desde un parlante alrededor de ellos. Los soldados tomaron sus armas. Leon observó desafiante hacia donde salia la voz.
—Krauser...
—si buscas a los de terrasave...debes ganártelo, mi amigo.
—deja de decir mierda—dijo Chris—entréganos a los miembros de terrasave y no te haremos nada.
—lo siento Refield—exclamó Krauser—no dejare que lleguen a ellos. Son el futuro de las plagas. Son mi futuro—recalcó Jack.
Leon frunció el ceño.
—¿y qué mierda quieres Jack? ¿conquistar el mundo o qué?
Jack carcajeó.
—nada de eso Leon. Solo se que esa muchacha te importa. Y tu, camarada, me dejaste morir en esa isla. Solo quiero vengarme, de ti y de todo el mundo. Que se pudra el bioterrorismo, los estados unidos, españa y todo.
Leon iba a responder, pero escuchó como las puertas se abrían cerca de ellos. Eran cuatro garradores. Los cuatro se lanzaron contra ellos.
Bueno muchachos, el capítulo 5 está aca. Espero que les haya gustado. Y, como dije, la historia se va a desviar del canon a partir de aquí. Al inicio no se darán cuenta, pero ya lo verán.
Y en la sección de malas noticias debo decir que empezaré las clases el 25 de este mes y bueno, básicamente la velocidad de publicación bajara mucho, mucho más. Lo lamento mucho, pero ya saben, la carrera es importante.
Espero volver pronto (igual este capítulo fue cortado en parte para publicarlo rápido, pero se como seguir la historia).
Se me cuidan, y, por motivo de esta pausa, les invito a decirme que les pareció el fic hasta ahora y que les esta interesando más.
Los quiere, Buch Damiko.
