FLORECIENDO EN EL AMOR
Polvo de estrellas
La primera vez que la encontró viendo las estrellas, fue en la torre que las trix habían derribado años atrás. Estaba sola, sentada contra una de las paredes con las piernas cruzadas y la mirada fija en la ventana, usando una de sus típicas blusas, el azul con rayas blancas y corazones en ella y un pantalón de mezclilla.
Primero pensó que solo estaba pasando por el lugar y decidió dibujar algo, hasta que noto esa mirada perdida. Era una que pensó que nunca volvería a ver, era la misma mirada que tenia cuando le dieron la noticia de que Domino jamás volvería a la vida. [Aparentemente el hechizo que Belladona uso se sello con su sangre y al morir los llevó a todos (domino, su gente y las hechiceras) a una dimensión llamada Obsidian, a la cual la única persona u criatura que se conocía que podía entrar era Darkar ]
Pensó en decir algo, pero descubrió que las palabras no le venían. Además se dio cuenta que ella necesitaba eso. Necesitaba estar en un lugar calmado, donde se le permitiera pensar y soñar. Sentirse triste y melancólica por la vida que se le arrebato.
Se movió para irse, pero justo cuando se dio la vuelta, Bloom le agarro la manga del abrigo y lo jalo. Él solo se sentó a su lado y dejó que ella se recargará sobre él.
Se quedaron de esta manera toda la noche, hasta que se durmieron los dos, Bloom con lágrimas en los ojos. En la mañana cuando ambos estaban despiertos el hada solo le sonrió, y no hablaron del suceso.
La segunda vez que sucedió fue un sábado, acababa de terminar de presentar sus exámenes y pruebas para poder dar clases de magia negra en alfea, nunca soñó con poder llegar a ser profesor y muchos menos dar clases en una escuela de hadas.
Decidió dar un paseo por la noche en los campos de la escuela, para poder descargar todo el estrés que tenía en algo. Lo que no espero, fue ver que Bloom estaba descargando su magia por decir de una manera suave sobre todo el área. El pasto y las paredes cerca de ella estaban completamente negras, había fuego por todas partes y lo que más destacaba era que a un lado de Bloom había un enorme dragón rojo y dorado.
Lo primero que le vino a la mente es que estaba enojada, todo estaba destruido y su llama solo tomaba la forma de un dragón cuando estaba furiosa. Acercándose un poco hacia ella, noto que su cuerpo temblaba, sus ojos estaban nubosos y salían gritos de dolor de su boca.
Fue corriendo hacia donde se encontraba y el abrazo, después de mucho tiempo Bloom dejó de temblar, y solo podía escuchar sus susurros 'están muertos', 'duele, duele mucho', 'soy la única'. Y lo único que pudo hacer fue acariciar su cabello y decir que todo estaría bien.
Se quedaron viendo las estrellas hasta el amanecer, intento distraer contándole sobre su día. Y pese a que no estaba seguro de que la ayudara, minimo le saco alguna que otra risa.
La tercera vez, estaban en el lago Rocalocce, la Stella dijo que necesitaban calma y que no había mejor lugar que en el lago, ya que magix aún no se podía hacer compras. Se estaba recuperando de la magia del elemento de tierra. Realmente creo que ella también se dio cuenta del dolor de Bloom y solo fue una excusa para ayudarla.
Era de noche y eran los únicos que quedaban, habían estado en silencio por mucho tiempo, hasta que Bloom lo rompió.
'Gracias' La miro con curiosidad pues no había hecho nada. Ella pareció darse cuenta de ello ya que lo siguiente que dijo fue 'Por ayudarme las otras noches que estaba triste'
'Realmente no fue nada' No estaba mintiendo, ayudar a la pelirroja no le causaba ni una molestia, creia que era lo mínimo que podía hacer después de lo ocurrido ese año.
'De todos modos, gracias' Volvió a repetir el hada. Volvieron a quedar en silencio, hasta que decidio hacer una pregunta que tenían desde hace tiempo.
'Si no te molesta que te pregunte ¿por qué están tan interesadas en las estrellas?' Ella lo miró con asombro, algo que le divertía mucho.
'¡Vamos!, ¿crees que no notaría tu rempetino interés en la astronomía? ¿Qué no se me daría cuenta de las raras preguntas que le hacías a Stella?'. Lo miro por unos segundos directamente a la cara, hasta que se voltio para quedar de espaldas y hablo.
'No sabia que lo notarias tan rápido' Hizo una pequeña pausa y luego continuo 'Daphne me contó que las hadas creen que cuando mueren se funcionan con las estrellas y de ahí nace el polvo de hadas, supongo que me pregunto si puedo ver a mis padres en las estrellas' Termino con algo de tristeza en su voz.
'Lamento si te incomode con la pregunta' Fue lo único que pudo contestar.
'No lo sabias, no hay nada de que disculparse' Contesto ella.
De ahí en adelante se compitió en una tradición, cada vez que Bloom recordaba a sus padres y quería sentirse cercana a ellos, miraban juntos a las estrellas, no hablaban, solo compartían tiempo juntos.
No estoy del todo feliz con el resultado pero espero que les haya gustado
En esta historia Valtor y las winx llegaron a un acuerdo, no hubo esa pelea final, y ahora todos son amigo (o algo más).
