Hola! Aquí una persona nueva
Espero que les interese la historia
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EL REGRESO
-Bien Ranma, ya puedes bajar de ahí
-No hasta que te deshagas de tu estúpido gato – dijo Ranma mirando con desconfianza a Ryoga mientras este acariciaba el lomo de su mascota persa
-Pero si copito no te está haciendo nada, es inofensivo – lo tomó entre sus brazos para meterlo a la casa. Ranma seguía en la rama del árbol –quien diría que alguien como tú le tendría miedo a un gatito.
-¿Gatito? Tu bestia salvaje me aruño la cara mientras dormía – de un salgo llego al suelo
-Vamos, solo estábamos jugando – dijo Ryoga riendo mientras recordaba haber tirado una pelota de lana a la cara de su mejor amigo y copito saltando hacia el.
Ranma rodo los ojos y se dirigió a la banca que había puesto la madre de Ryoga en el patio. Decía que había armado un lindo lugar en el jardín para que sus amigos pasaran más tiempo allí y no dentro de la casa, debido a que siempre destruían algo.
-¿A que hora llega Mouse? – miró de reojo a su amigo que estaba con la mirada clavada en su teléfono.
-Ya tiene que estar por…
-¡hola bestias salvajes! – Apareció Mouse por el jardín, sonriente como siempre –Bien, ahora si ¿Qué era tan importante como para hacerme venir un domingo por la tarde?
-Lo mismo me pregunto yo – dijo Ranma en medio de un bostezo –a esta hora debería estar durmiendo.
-Bueno, pues lamento haber arruinado su domingo pero, tengo una noticia para ustedes – dijo mirando especialmente a Ranma, se sentó frente a ellos sobre una piedra que rodeaba el pequeño jardín de rosas de su madre –Tienen que ayudarme a organizar una fiesta de bienvenida.
Mouse soltó un grito de entusiasmo, pues las fiestas eran lo suyo.
-¿Por qué una fiesta? – Preguntó Ranma no tan entusiasmado como su amigo -¿De bienvenida? ¿Quién viene?
Ryoga lo miró por unos segundos y luego miró a Mouse.
-Akari me dijo anoche que Akane va a estar de vuelta – dijo casi inseguro de darles la noticia, pues sabían que ella había sido la razón por la cual Ranma la había pasado mal a sus quince años. Cuando vio la reacción de su mejor amigo se anticipó hablar –Akari es su mejor amiga, y también amiga de nosotros, creo que está bien que la recibamos como se merece ¿No creen?
Mouse miró a Ranma de reojo, preocupado.
-¿A ti te parece bien? Digo, ya pasaron como cuatro años desde que… - se cayó por un momento y luego siguió –Bueno, me refiero a que no importaría ¿Verdad? – esto fue más dirigido a Ranma.
El chico de ojos azules grisáceos, cerró los ojos sin darle importancia a sus palabras.
-Por mi está bien, Mouse tiene razón – estiró los brazos para colocarlos detrás de su cabeza –lo que pasó con Akane fue hace años, además, no está mal la idea de la fiesta, puedo ir con Ukyo.
Ryoga sonrío complacido y junto sus manos, era hora de empezar los preparativos de la fiesta.
Todos estudiaban en la universidad, habían vivido juntos en el mismo barrio desde pequeños. Mouse fue el único que llego al nuevo vecindario cuando iban a iniciar en la preparatoria. Ryoga era el mejor amigo de Ranma y por lo tanto sabía perfectamente que Akane había sido una persona muy importante en su vida desde que tenía memoria, ya que vivía alado de su casa y sus habitaciones estaban justo de frente.
Akane se había mudado de Nerima ya que su madre había muerto, ninguno tuvo tiempo de despedirse, todo había sido muy rápido. Supo que ella y Ranma habían estado muy juntos en esos días donde la chica sufría por la muerte de su mamá. Pero de repente un día, había encontrado a su mejor amigo llorando dolorosamente en el dojo de su casa, justo después de que se enteró que Akane se había marchado.
Nunca se atrevió a preguntar qué había pasado entre ellos, y tampoco Ranma se lo confeso. Estuvo mucho tiempo cabizbajo, incluso hubo un tiempo en el que se perdió por una semana y nadie sabía sobre él. Cuando volvió aparecer, parecía otra persona, más alegre y tranquilo. Aunque en sus ojos se podía ver que estaba triste.
…
Esa noche Ranma se encontraba en su habitación con la mirada perdida en el techo. Sus manos descansaban en su estómago entrelazando sus dedos. La imagen de Akane se le vino a la mente, su cabello largo, tan negro que hacía que su piel blanca resaltara toda su belleza. Recordó sus enormes ojos castaños que le transmitían tantos sentimientos en ese entonces, sus manos, la sensación de su piel tan suave. Rodo en la cama, quedando boca abajo, soltó un suspiro pesado.
-Akane – suspiró su nombre con dolor –Así que volverás
Se juró así mismo que no volvería a mostrar ningún sentimiento frente a ella, no quería que supiera que era su debilidad. Se juró así mismo que Akane Tendo y todo su amor por ella quedaban en el pasado y sería simplemente un amargo recuero.
Esa noche en sus sueños, pudo apreciar el rostro de Akane, mientras con sus manos acariciaba su cintura y repartía besos por todo su cuello.
