Hola chicos, una enorme disculpa por el enorme atraso, eh tenido algunos problemas con mi computadora, en fin, no pondré una excusa larga así que pasemos a lo que es importante…

Como ustedes saben, My Hero Academia, los personajes invitados y los temas externos al anime tienen sus respectivos autores, esta historia es creada sin fines de lucro, su único propósito es el de entretener…

Pasemos al cap…


Cap. 18 - Más Caliente Que El Sol ¡CALIENTE!

Al aire en… 3… 2… 1

- Y estamos de regreso damas y caballeros, el día apenas comienza y las cosas están más calientes que su apuesto presentador -Mencionaba Ruby haciendo acto de presencia mientras las personas aplaudían y se reían con las ocurrencias del morenazo- En fin, aún tenemos muchas bellezas por ver participar, así que… Puchinguis dale vuelta a la ruleta del destino- Pidió Ruby señalando un área vacía detrás de él.

En ese momento una enorme pantalla comenzó a bajar lentamente, esta se encendió y podían verse los rostros de las participantes, estos cambiaban a gran velocidad mientras que las chicas en los vestuarios estaban atentas a la siguiente afortunada. Fue entonces que la pantalla se detuvo dejando a la seleccionada.

Vestuarios…

La puerta de los vestuarios se cerró y los pasillos una silueta con una amplia sonrisa se dirigía al escenario. Los gritos y aplausos se escuchaban incluso en el corredor mientras ella se acercaba a la luz al final del túnel, ahí le esperaban Mineta y Kaminari alzando sus pulgares en aprobación deseándole suerte.

- ¡Hey! ¡Hey! ¡Batsa! Tzzzz Tzzzzz –Exclamaba el amanerado queriendo silenciar al público, pero solo lo ignoraban, entonces ella apareció y le arrebato el micrófono a Ruby el cual puso una graciosa expresión mirándose bastante disgustado.

- Antes de comenzar, me gustaría pedir la ayuda externa de alguien en el público –Habló aquella chica, en ese momento Iida Tenya se puso de pie y salió corriendo set, no quería estar implicado, no con ella nuevamente- Pero primero –Mencionó para sí misma.

La joven dirigió su atención a un dispositivo en su muñeca, esta presionó algunos botones generando comandos y una vez listo se dio la vuelta para lanzar unos pequeños dispositivos. Acto seguido la pelirosada regresó su atención al público y después señalo a una personita entre ellos.

- ¿Yo? –Preguntó Eri señalándose a sí misma, la participante asintió y le hizo una seña para acercarse, esto obviamente puso nerviosos a más de uno.

- Hatsume-san si, si quieres yo puedo ayudarte –Se ofreció rápidamente el peliverde, el chico se puso de pie, pues quería evitar que Eri saliera lastimada con algunas de las explosiones de la pelirosa.

- Lo siento Midoriya, pero este bebé fue creado específicamente para la niña, tu tranquilo papi del año no voy a lastimarla –Aclaró Mei sin perder su sonrisa, el Midoriya se veía preocupado y Eri volteó a verle, una gota de sudor bajaba por un lado de su rostro dejando ver su preocupación.

- Mucho cuidado –Pidió el chico para que la pequeña saliera detrás del mostrador y corriera al lado de la chica de los peculiares ojos, esto hizo que la gente la animara pues se miraba muy adorable.

- Vamos Eri-chan –Animaba la gente a la pequeña.

Una vez frente a frente, Hatsume tomó una especie de estampilla traslucida que colocó en la frente de Eri, la pequeña fue escaneada al puro estilo del 3D con líneas verdes cubriendo su silueta entera, segundos después sus ropas cambiaron por un extraño atuendo de color blanco, llevaba un cinturón plateado y de este colgaba un extraño artefacto.

- No te queda nada mal, ahora es mi turno –Mencionó Mei colocándose su estampa y ocurrió lo mismo, el escáner, las líneas verdes y cambio de atuendo, ahora la chica llevaba un atuendo de color negro con una extraña mascara que le cubría el rostro y le daba efecto especial a su respiración.

Los presentes no entendían que estaba pasando, entonces miraron a Mei Hatsume chasquear los dedos, al instante los artefactos comenzaron a generar imagen y cambiaron el escenario por completo.

- ¡Oh por dios! ¡Oh por dios! –Decía emocionado Rubi mirando la magia de la chica de cabellos rosas.

Eri no entendía lo que pasaba, pero vio a Mei con su nueva ropa y por alguna razón sentía que Mei era una villana, fue entonces que la chica señaló a Eri.

- Libera tu sable o ríndete ante mí –Pidió la del atuendo oscuro, la cual presentaba un interesante cambio de voz.

- ¿Sable? –Preguntó Eri ladeando la cabeza confundida mientras Mei le señalaba el dispositivo que tenía ella colgado en su cadera. Eri lo tomó y presionó un botón haciendo que una luz verde saliera de este- ¡Sorprendente! –Exclamó Eri con emoción.

- Muy bien pequeña Midoriya ¿Que se siente tener un sable de luz? –Preguntaba Mei- Puedes tener ese y más, solo… debes escogerme sobre el resto de las participantes –Decía la pelirosada haciendo que el público se sorprendiera y que las chicas de los vestidores quisieran darle una paliza por manipuladora.

- ¿Eh? –Eri ladeó la cabeza, entonces Mei lanzó un ataque que asusto a Eri, pero de alguna manera la mano de Eri se movió sola deteniendo el ataque, la fricción de los sables creó una luz blanca que se apagó al verse a Eri tomar distancia.

- Muy impresionante –Dijo la de las ropas negras- Pero estoy años luz adelantada a ti –Sentenció Mei mientras volvía a atacar maniobrando su propio sable de color rojo, Eri cerro los ojos y solo sintió como su mano se movía por si sola deteniendo cada uno de los ataques.

- Vamos Eri-chan esfuérzate –Animaba Inko haciendo que Eri abriera sus ojos para ver a su abuela animándola.

- ¡Eri tú puedes!

- ¡ERI! ¡ERI! ¡ERI! ¡ERI! ¡ERI!

La gente animaba a la pequeña haciendo que esta se sorprendiera, bajó la mirada hacia su sable de luz y lo apretó fuertemente, la peliblanca alzó la mirada y después se lanzó al ataque mirándose como las espadas chocaban entre ellas creando un espectáculo de luces muy llamativo. Pero lo más impresionante era ver como Eri, una niña de 6 años blandía su arma como si ya tuviera experiencia previa.

Por su parte Izuku estaba aterrado, su pequeña estaba teniendo un combate contra alguien mayor que le duplicaba la edad.

- Tranquilo, ayudé a Hatsume-san con esto –Dijo un hombre de torso desnudo con lo asemejaba una pieza de construcción como casco cubriéndole la identidad- Los parches que se pusieron en la frente despliegan una tela inteligente que cubre el cuerpo y cambia e apariencia, poseen un micrófono que amplifica la voz por eso pueden escucharles todos, además tienen instalado un programa especial que les permite replicar movimientos específicos como si los hubieran aprendido hace años –Decía el hombre cruzado de brazos y sonriendo al ver como esa revoltosa prácticamente solo estaba jugando con Eri.

Eri hacía retroceder a Mei, la pelirrosada la tenía difícil pues con el tamaño de la niña era difícil seguirle el ritmo ya que la pequeña era muy ágil.

Mei al ver su desventaja presionó un segundo botón en su sable y este desplego otra luz roja en el otro extremo, Eri al ver la diferencia entre ambos se disgustó un poco.

- Oye eso no se vale el mío solo tiene un lado –Decía la ojiroja mientras que señalaba a Mei.

Hatsume estaba muerta de risa debajo de la máscara, enserio se estaba divirtiendo con este evento, entonces de forma sorpresiva la pequeña dio un salto con voltereta en el aire quedando de espaldas con Mei. Hatsume reaccionó al ataque deteniéndolo con facilidad y nuevamente comenzaron a moverse, ella avanzaba lanzando ataques y Eri los desviaba mientras retrocedía.

La gente estaba completamente atenta mirando el duelo, como la peliblanca le respondía y hacia retroceder a Mei, pero la Hatsume retomaba el control y hacia a Eri retroceder y saltar tomando distancia, entonces Mei alzó su mano y Eri comenzó a ser jalada.

- Espera… no ¿Por qué se puso pesado? –Decía Eri que se negaba a soltar el sable. Sin embargo este terminó saliendo de sus manos y llegó a la de Mei- Oye, yo estaba usando eso ¡Haces trampa! –Reclamó la peliblanca, entonces Mei el silencio mientras apuntaba al rostro de la niña.

- Ríndete, no puedes ganar –Sentencio Mei avanzando a Eri a quien solo le quedaba retroceder.

- No, no me rendiré, esto no va a acabar así –Decía Eri que terminó chocando con la pared.

- Lo siento pero se terminó, porque yo –Decía Hatsume retirándose la máscara con una sonrisa sorprendiendo a Eri- Seré tu madre -Al decir esas palabras los hologramas desaparecieron y las ropas de las Mei y Eri regresaron a la normalidad, lo que significaba que el show había terminado.

- Oh por dios, eso sí que fue una buena actuación, no solo tuvimos un combate con armas muy inesperado, también una trama bastante interesante ¿Algo que quieras decir? –Preguntó Rubi que había recuperado su micrófono y lo ofrecía a Mei- Pues es una lástima porque ya no tenemos tiempo, ¿señores jueces cuáles son sus calificaciones? –Preguntó Rubi mirando como Tamaki mostraba un 9, Iruma un 10 y al final Izuku mostraba un 8- Ahí lo tienen damas y caballeros, ahora Punchunguis gírame la ruleta del destino –Pidió Rubi mientras que Mineta tomaba a Eri y la llevaba al lado de Izuku, mientras que Kaminari usando un bastón jalaba del cuello a Mei sacándola del escenario.

La ruleta del destino comenzó a girar nuevamente, mientras que Mei regresaba a los vestidores donde miro a más de una de las chicas molestas.

- ¿No crees que fue algo peligroso lo que hiciste? –Preguntó Ochako mirando a Mei.

- Estaba todo controlado, dañar a la niña no estaba en mis planes –Respondió con tranquilidad mientras entraba y tomaba asiento, estaba algo cansada.

- ¿Si pero y si hubiera pasado algo? –Preguntaba Kyoka.

- Chicas… -Anunció Melissa señalando la pantalla, entonces solo escucharon la puerta cerrarse, la siguiente concursante ya estaba en camino al escenario.

Escenario…

La chica apareció mientras la gente le aplaudía, está en vez de ir con Rubi fue donde el equipo de sonido mirándose como le susurraba algo al encargado, el hombre asintió y la chica tomó su lugar.

- Y dinos niña ¿Tu con que piensas deleitarnos? –Preguntó el moreno mirando a la chica, cuando esta puso una mano bajo su barbilla y lo que parecía ser una nube salían de sus labios, en ese momento la música comenzó a darle ambiente a la actuación.

La formación nubosa comenzó a crear una estructura que Eri conocía bastante bien, era cuadrada y muy grande con una pinza colgando en su interior, debajo de la pinza se miraban estructuras muy esponjosas, en ese momento se miraron dos siluetas humanas hechas como esponjosas nubes que caminaban en la cercanía, la pequeña miró la máquina y la señaló demostrando mucha emoción, la más grande asintió y metió su mano a su bolsillo sacando lo que parecía ser una moneda que entregó a la de baja estatura después de darle unas palmaditas en la cabeza a la pequeña y mirarse como corría en dirección a la máquina.

La gente miraba esto maravillada, era como ver un cortometraje, mientras que Inko miraba todo con especial atención mientras sobre sus piernas había una libreta con nombres y una pluma.

En ese momento, todos vieron como la pequeña silueta metía una moneda a la máquina y esta se movía al mover la palanca, una vez colocada sobre el objetivo lentamente bajaba y buscaba tomar algo, no hubo éxito a la hora de la extracción.

La pequeña se fue triste con la cabeza agachada y regresó donde la silueta más grande, la silueta grande la miró y la pequeña señalo la máquina, el adulto la tomó de la mano y fueron juntos a la maquina donde nuevamente sacó una moneda de su pantalón haciendo que la pequeña diera saltitos de emoción y después vio al mayor meter la moneda encendiendo el juego.

La pequeña señaló lo que ella quería y el adulto comenzó a mover la hacía objetivo, una vez colocada la garra descendió y tomó el juguete, esto emocionó a la niña y al público, pero al estar cerca de la salida el juguete cayó dejando a las figuras nubosas muy consternadas.

La pequeña se miraba triste y la figura más grande se veía muy determinada, sacó muchas más monedas de su bolsillo, no importaba cuantas veces lo intentara, la pinza parecía siempre soltar el juguete siempre terminaba derrotado por la máquina, cuando se dio cuenta, ya no había monedas para usar, la silueta volteó a ver a la pequeña, la pequeña lo abrazó y después se alejaron de la máquina.

Las estructuras se desvanecieron y ahora se miraba una habitación donde la pequeña estaba parada mirando hacia él público, esa pequeña silueta femenina lentamente comenzó a crecer mirándose como pasaba por la niñez, adolescencia y terminaba siendo una joven adulta con ropas de recién graduada.

Las estructuras desaparecieron nuevamente mirándose al que en su tiempo fue aquel joven padre, se le miraba más adulto y parecía caminar solo, fue entonces que algo llamó su atención.

Era ella, era esa máquina ahí estaba ella y el objeto que su hija tanto había deseado, lentamente se acercó y metió las mano en sus pantalones, era una moneda.

Todo se desvaneció y ahora miraban una puerta esta se abrió dejando ver una silueta femenina en una cama de hospital con una silueta masculina a su lado.

- Papá te demoraste ¿Qué es lo que hacías? –Preguntaba la joven que se notaba preocupada.

- Estaba usando… mi última moneda –Habló el hombre dejando ver aquel perro de peluche que miro hace tantos años- Perdona por demorarme tanto –Mencionó el hombre mirando como su hija, tenía una pequeño bulto en brazos.

Con esas palabras e imágenes grabadas en el público, todo se terminó y Kemy hizo una reverencia ganándose los aplausos de las personas.

- Damas y Caballeros, yo me veo al espejo todas las mañanas –Decía Rubi con una voz extrañamente cortada y chillona- Y esto… fue lo más lindo que eh visto en mi vida -Lloraba Rubi cubriéndose los ojos con el ante brazo para reprimir las lágrimas mientras sollozaba de forma cómica- Jueces, su trabajo –Pedía el hombre mientras que Tamaki mostraba un 9, Iruma un 10 e Izuku un 9- Ahí lo tienes nena, ahora regresa y… puchinguis, haz tu trabajo por favor –Pidió Ruby mirándose como la ruleta del destino escogería a su próxima participante.

Kemy regresó a los vestidores donde las chicas estaban muy sorprendidas por su actuación.

- Kemy-san eso fue impresionante, enserio me dejaste sin palabras ¿Cómo se te ocurrió esa historia? –Preguntó Melissa tomando de las manos a la castaña.

- Escribo historias en internet, me hago llamar Felina –Respondió la chica haciendo que Momo y Melissa terminaran tomándola de las manos.

- En… ¿En verdad eres tú? –Preguntó Momo nerviosa, emocionada y con una expresión de chica fan.

- No puedo creerlo, gata negra, escribes historias muy buenas en internet, interpretas el romance, la pasión, los celos de una manera que mis ojos jamás habían visto, mi historia favorita ¡Es Mío! –Comentaba Melissa con estrellitas en los ojos.

- Mi… Mi favorita es Nueva Oportunidad y Fantasma, el drama y la manera de salir delante de los personajes buscando la redención, no dormí y actualizaba cada 2 horas mi tableta para encontrar la continuación –Decía Momo haciendo que a Kemy le resbalara una gota de sudor por la nuca.

En ese momento se miró como la puerta se cerraba ya que mientras estaban distraídas se había seleccionado a la siguiente participante, ahora mismo ella caminaba por el corredor mirando a Mineta y Kaminari dejándola pasar al escenario donde el público se sorprendía al ver lo alta que era.

- Señoras y Señores, la señorita Ippan Josei –Dijo Ruby mirándose como la mencionada avanzaba usando un vestido de noche que le fue proporcionado –Y dinos corazón ¿Tu qué harás? –Preguntó el morenazo.

- Yo, cantare una canción –Respondió la joven rubia con apariencia animal.

- ¿Y cuál es? Así podremos pedírselo a la banda –Dijo Rubi acercando el micrófono a la mujer.

- Es conocida como, la canción que ningún humano puede cantar –Dijo la mujer con una sonrisa dejando los Jiro en shock.

- Oh, oh, esto se pone interesante, pero dime lindura ¿Estas segura que eso es lo que quieres hacer? –Preguntó Rubi mirando Ippan asentir- Bien, maestro adelante –Pidió el moreno extravagante entregándole el micrófono.

Las luces se apagaron mientras que el reflector se acomodaba sobre la mujer.

- Kyoka-chan ¿Qué es eso de la canción que ningún humano puede cantar? –Preguntó Mina al ver que Kyoka estaba sudando al ver como todo parecía comenzar con tonos demasiado tranquilos, una ópera simple y tranquila.

- El hombre que compuso esa canción, se dice que la creó con la intención de que la voz humana no fuera capaz de emularla, yo… jamás eh podido hacerlo, lo que ella piensa hacer es una apuesta demasiado arriesgada, tiene un juego de escalas altas y bajas que para la voz humana es imposible alcanzar debido a su velocidad –Explicó Kyoka mientras que los señores Jirou estaban en sus lugares escuchando la canción y como es que la joven mutante la expresaba.

- Hasta el momento se escucha como una ópera aburrida –Comentó Toga uniéndose a la conversación.

- Es porque aún no llega a su punto, durante los primeros tres minutos todo es tranquilo, pero… dejare que ustedes lo vean –Mencionaba Kyoka muy seria y algo impaciente, pues no muchos se arriesgaban a cantar esa melodía.

En el escenario, la joven demostraba tener buen dominio de la canción siendo esta la parte lenta, mientras que los jueces se miraban muy sorprendidos por la interpretación que tenían enfrente de ellos.

Una vez cumplido el tiempo, había llegado el momento pues el cambio drástico de la música se hizo presente.

- Aquí viene –Dijeron Kyoka y Kyotoku prestando total atención a Ippan.

La mutante hacia movimientos acordes a la canción usando las manos como una manera de expresión durante su acto, para entonces comenzar la verdadera acción notándose.

- Papi, ella canta mejor que la tía Kyoka –Susurro Eri mientras que hizo le pidió que guardara silencio con un suave ¨Shhh¨ colocando su dedo sobre sus labios.

- No hay que interrumpir –Respondió el peliverde escuchando como iniciaban los veloces cambios.

La gente estaba impactada ante tal capacidad, pero Kyotoku, Mika y Kyoka eran los que más impresionados estaban con lo que escuchaban en esos momentos, entonces Ippan termino la canción haciendo que todos le aplaudieran por lo que habia logrado.

- ¡Oh por dios! ¡Oh mi dios! La canción que ningun humano podia cantar, fue interpretada aquí ante ustedes damas y caballeros, si ustedes creen o no en los milagros, este fue uno de ellos –Decía Rubi con emoción mientras que Ippan se miraba avergonzada- Juececitos, lo suyo muchachos –Pidió Ruby mirándose como Tamaki ponía un 10, Iruma ponía un 10, Izuku ponía un 10 y al final Eri un letrero ¨¿Puedo decirte mamá?¨

- Tenemos calificación perfecta damas y caballeros, pero no significa que sea la ganadora, porque esto solo es talento y aun nos faltan más categorías, así que Puchunguis ¡Que gire la rueda! –Ordeno Rubi mirándose como Ippan se despedía del público de forma respetuosa y regresaba a los vestidores en espera de la siguiente participante.

La gigantona regreso con las chicas y pudo ver a Kyoka esperándola, la rockera se le acercó e hizo una reverencia.

- Si pierdo, espero que sea contra ti, esa interpretación fue grandiosa, nunca esperé estar viva para escuchar la canción que ningún humano puede cantar, señorita Ippan, gracias por tal privilegio –Decía Kyoka avergonzando a la mutante que solo sonreía.

- Tu voz también es muy linda señorita Jirou, no te quites méritos –Respondió la mutante con una sonrisa.

- Yaomomo –Habló Tsuyu haciendo que la pelinegra volteara y la chica rana señalo la pantalla, era su turno.

- Me esforzare –Dijo la pelinegra para salir de los vestidores lista para su presentación, la joven estaba lista para ganar, al igual que las anteriores, la chica llegó al final donde estaban Mineta y Kaminari esperándole para después salir al escenario.

- ¡Momo Yaoyorozu¡ -Gritó Rubi para que Momo se acercara al presentador- Y dios lindura ¿Tu que harás para los señores jueces y tu público? –Preguntó Rubi mirando a Momo sonreír.

- Voy a bailar, pero… necesito un compañero –Mencionó la joven pelinegra.

- Podría ser contra las reglas que yo el rey dl baile te ayude, pero puedo romperlas si tú quieres –Decía el moreno haciendo reír al público.

- Agradezco el ofrecimiento, pero no creo que sea tu estilo –Dijo la chica susurrándole a Rubi que decía ¨Si¨ ¨hmmm¨ ¨aja¨

- Oh ok, entiendo, bien pide a tu príncipe mi reina –Alentó el moreno de ropas con estilo leopardo, en ese momento Momo camino al jurado y ofreció su mano a Izuku.

- ¿Puedes? –Preguntó Momo al peliverde poniéndolo bastante nervioso.

- Pe… ¿Yo? –Preguntó Izuku muy nervioso y con un color rojo semáforo en el rostro- Podría arruinar tu acto, además, tengo dos pies izquierdos, Mina dijo que no sirvo para bailar –Comentaba el peliverde muy nervioso.

- Confió en ti, estoy seguro que no dejarás a una ¨Señorita¨ con la mano extendida –Mencionó Momo haciendo que Izuku reconociera esa palabra.

- Que bailen, que bailen, que bailen, que bailen –Alentaba el público, entonces así como en el pasado cuando salvó a Bakugo, su cuerpo lo traicionó y se movió solo, el chico tomando la mano de Momo, ambos estaban en el centro de la pista.

Ambos estaban tomados de la mano mientras tomaban distancia pues fue lo que Momo indico, la música comenzó a sonar e Izuku recibió un recuerdo de golpe, este jalo a Momo tomándola por la cadera mientras la inclinaba a la derecha y después de forma hábil la inclinaba a la izquierda.

Ambos se separaron un poco mientras Izuku colocaba una mano en la cintura de Momo y ella se recargaba en él, ambos comenzó daban vueltas lentamente alrededor de la pista, para verse como la guitarra los guiaba para hacer que Izuku girara a Momo quedando frente a frente, la mano de Momo se colocó sobre el cuello del peliverde y lentamente se deslizaba por sus hombros hasta su pecho, mientras ella inclinaba la cabeza hacia atrás e Izuku siguiendo el ritmo se acercaba un poco a su escote, entonces Momo se separó de él tomando su distancia.

Inko sonreía mirando las calificaciones que le ponía a las chicas, mientras su hijo se lucía en la pista junto a Momo, dejando bastante sorprendida a la señora Yaoyorozu al ver como el hijo de su vieja rival podía ser la pareja que su hija siempre necesitó en esas galas a los que eran invitados.

Momo podía notar que Izuku sabía perfectamente la coreografía del baile, el chico lo hacía de forma impecable dejando maravillados a aquellos que siempre le dijeron lo torpe, que era.

- ¿Cómo supiste que se bailar esto? –Preguntó Izuku aprovechando la cercanía que tenían.

- Tu madre me conto algunas historias interesantes cuando estabas en el campamento con la clase B, Don Alejandro del Castillo y García, o debería llamarte ¿Zorro? –Preguntó Momo avergonzando un poco al peliverde.

- Eso… eso era solo cuando era un niño –Decía el peliverde avergonzado, pero buscando mantenerse calmado, no podía manchar la imagen que le dejo esa vieja película.

- No me molesta, gracias a eso, puedo hacer algo que me gusta contigo –Dijo Momo mirándose como ambos tomaban distancia y continuaban bailado por separado haciendo pasos fuertes que hacían resonar el suelo.

Izuku tomó a Momo de las manos, mientras la Yaoyorozo se deslizaba un poco en el suelo, después era levantada por el peliverde, Momo se abrazó a su cuello mientras Deku la tomaba por la cintura mientras la tomaba por una pierna y lentamente Momo se inclinaba hacia atrás justo al terminar la canción.

La gente gritó emocionada un OLEEE, mientras Izuku se veía emocionado mientras que Momo aplaudía y le daba un beso en la mejilla, cabe decir que Mienta y Kaminari a su espalda estaba que se morían de la envidia y casi se arrancaban los cabellos.

- Y ustedes lo vieron aquí, en la apertura de las Waifulimpiadas, aún nos quedan chicas y el suelo está que arde –Decía Rubi- ¿Tienes algo que decir muchacho? –Preguntó el moreno al peliverde.

- Me falta el aliento –Con esas palabras la gente comenzó a reírse bastante- La señorita Momo, es una bailarina muy apasionada –Comentaba el peliverde limpiándose el sudor.

- Jueces su resultado –Pidió el moreno, mirándose a Tamaki poner un 8, a Midoriya u Izuku decir 10 haciendo que Momo sonriera, pues era la única calificación que le importaba- Bueno muñeca es hora de regresar a la caja de juguetes, puchunguis, muéstranos a la siguiente Barbie –Pidió el moreno mientras que Momo se inclinaba y agradeciendo al público su apoyo y después se retiraba mirándose a la ruleta del destino hacer su trabajo.

- Papi no sabía que podías bailar así –Dijo Eri emocionada.

- Yo… yo tampoco –Respondió el peliverde recuperando el aliento.

- QUE PASE A LA PISTA… ITSUKAAAAA KENDOOOOO –Pidió Rubi mirándose como Momo y la pelinaranja pasaban una al lado de la otra.

Esta historia continuará…


Bueno espero que lo hayan disfrutado, nos vemos en el próximo cap…