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Alexitimia.
Capítulo 34.
Enfrentamiento entre amigos.
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—Hipoxia cerebral… ¿Sabían que un ser humano normal sólo puede vivir pocos minutos sin oxígeno?... —rio Yuki divertida. —Y si bien recuerdo, ya llevaban alrededor de 2 minutos a partir de que ustedes llegaron. Cuando te estás muriendo sí que el tiempo pasa lento ¿no lo creen? Como cuando me violaron una y otra vez, fue como si hubiera sufrido ese dolor por años…
Naruto rechinó los dientes ante semejante crueldad.
—¡YA BASTA! ¡YA DÉJALOS EN PAZ!
—De acuerdo…los liberaré—volvió a reír la divertida Yuki en el cuerpo de Sakura, la cual con un solo movimiento de su mano liberó a todos del sofoco al que habían sido sometidos. —No es momento para que mueran, aunque eventualmente les llegará el momento muy lentamente… tal como a mí me pasó.
Tanto shinobis, sacerdotisas como miembros de la flor de loto comenzaron a recuperar el aliento al ritmo de una sofocante tos que no podían apagar aún. Naruto, Sasuke y el resto de su equipo rápidamente se apresuraron a atender a sus compañeros.
Los del equipo 7 acudiendo con su maestro, Hinata con sus respectivos compañeros de equipo y Shikamaru con Temari y sus cuñados.
—Kakashi sensei… ¿se encuentra bien? —preguntó Naruto, ayudándolo a reincorporarse.
El Hokage se levantó con dificultad, sin apartar su mirada ni un segundo de la persona que físicamente correspondía a su exalumna.
—Esa desgraciada… Naruto, Sasuke supongo que esa tipa ahora quiere enfrentarse con ustedes, está en un plan muy vanidoso y empoderado. —musitó al ver como esta pacientemente esperaba por algo o más bien por ellos. —De una vez les advierto que no se confíen, la maldita está usando las habilidades de Sakura, combinadas con sus habilidades.
—Sí, creo que ya nos pudimos dar cuenta de eso. —refunfuñó Sasuke, viendo las marcas del Byakugou que había alrededor del cuerpo de su amiga, pero que extrañamente asemejaban a alguna clase de senjutsu debido a la energía que esta emanaba.
—Pero no sólo eso, no pueden usar jutsus de algún elemento, si lo hacen, ella lo imitará o repelará usando la energía natural con tan sólo pedírselo y gracias al control de chakra de Sakura lo hace de manera perfecta, y por supuesto que usa esto para incrementar su fuerza, si creían que Sakura pegaba fuerte, con el poder de la flor esa fuerza se incrementó de manera considerable.
Naruto tragó saliva.
—Entonces…
—Parece que es débil a los ataques que no necesitan precisamente de algún elemento de la naturaleza. Te diría Sasuke que intentaras meterla en un genjutsu, pero por la habilidad que tiene Sakura para envolver en el vacío a cualquiera que intente meterse en su mente me temo que tampoco es posible.
—Yo no diría que es una habilidad, más bien es una maldición. —gruñó Sasuke, recordando aquel padecimiento que él mismo le provocó.
—Entonces… Kakashi-sensei… ¿qué nos aconseja? —susurró Naruto, tratando de recabar toda la información posible antes de lanzarse a la batalla.
—Deben… deben de tratar de someterla a punta de taijutsu, creo que será lo mejor, traten de noquearla ya que también si intentan hacer algo con una técnica que atente contra su vida, utilizará ese recurso para dejarlos sin oxígeno. —explicó Kakashi, recordando el modo en que todos habían terminado así…
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Minutos atrás.
Tan pronto el bando enemigo se vio amenazado por la alianza shinobi que se había presentado ante las sacerdotisas, los soldados que custodiaban a las ancianas se dispusieron a hacerles frente no sin antes tomar una dosis de drogas que harían posibles superar a los mismísimos kages en poder, o eso creyeron ya que al lanzarse contra ellos junto con sus poderes robados, la balanza no se inclinó a hacia ningún lado.
Los Kages, como se esperaba de sus respectivos lideres, amedrentaron contra ellos al igual que sus subordinados que coordinados y trabajando en equipo estaban soportando; sin embargo, mientras la alianza se enfrentaba con el enemigo, las sacerdotisas que, aparentemente, habían quedado en un plano olvidado, comenzaron a ejecutar su plan haciendo un movimiento de manos para dar inicio al ritual de exorcismo.
—¡Kan, bikku, ika, kou, kana! … ¡ESCUCHEN NUESTRAS PLEGARIAS, ESCUCHEN! —rezaron las sacerdotisas en voz alta, haciendo que por debajo de la jaula donde estaba atrapada Yuki/Sakura se comenzara a iluminar mostrando una serie de sellos que formaron un pentagrama por encima del agua.
Los shinobis y enemigos que peleaban, detuvieron sus combates al ver lo que presenciaban, Kakashi en especial sintió un mal presentimiento y se dispuso a detener lo que fuera que esas viejas pretendían hacer, pero tan pronto como se deshizo de su contrincante en turno, algo más azotó contra ellos; una corriente de aire helado que caló severamente en todos los presentes, incluyendo a las sacerdotisas que perdieron la formación que habían hecho y con ello el sello de manos que debilitó al recién formado pentagrama en casi un parpadeo.
El nervioso Kakashi, observó entonces como todo su entorno comenzaba a nublarse drásticamente, el abrumador ambiente caluroso cambió por completo a un entorno totalmente frío y el agua que pisaba gracias a su chakra pronto comenzó a tornarse en hielo sólido.
— "Es ella". —pensó, sintiendo aún más frío cuando vio que los pergaminos que rodeaban la jaula donde estaba capturado el cuerpo de su alumna salieron volando como basura, y el material que la tenía prisionera comenzó a fragmentarse debido a la baja temperatura.
Entonces un solo toque con la punta del dedo de ella y la puerta de la jaula salió disparada quebrandose en el trayecto en varios pedazos.
Yuki/Sakura se liberó de su encierro.
—¿Así que este era su patético plan? —preguntó divertida a las sacerdotisas que de inmediato se echaron para atrás, al sentir una vibra muy negativa por parte de la reliquia. —Ustedes no son rivales para nosotras.
—¡Aléjate, demonio! —advirtió una de las ancianas, haciendo nuevamente el sello de manos tan rápido como pudo, así como sus compañeras, sin embargo, ninguna alcanzó a terminarlo ya que todas ellas fueron azotadas por una onda de chakra congelante que las arrojó violentamente a lo lejos al igual que a varios shinobis y enemigos que estaban cerca de ellos.
—"Tiene un poder abrumador" —pensó el agobiado Kakashi, percibiendo desde su posición el inmenso poder que esa mujer en el cuerpo de su alumna despedía.
—Viejas 0, Equipo de la flor 1… ¿Y bien? ¿Quiénes son los siguientes? —se regocijó la poseída Sakura, mientras analizaba todo su panorama.
Aliados y enemigos se mantuvieron quietos en su sitio expectantes de lo que haría.
— ¿Serán los inútiles subordinados de esos malditos depravados que no se dignaron a estar presentes de nuevo? —meditó Yuki/Sakura indecisa. —¿O los ambiciosos shinobis a los que sólo les importa obtener la flor para ganar poder? ¿Quién? ¿Quiénes deben ser?... Yo creo que…
Dio un paso y después… desapareció.
—¡Preparados!... ¡Cuidado! —advirtió Kakashi al momento de que Yuki/Sakura se adentró al campo de batalla a una velocidad impresionante a la vez que hacía un movimiento con las manos, que en realidad eran su plegaria para llamar a la energía natural. Algo que definitivamente la ente había copiado de Sakura.
Lo que enseguida pudieron ver aquellos que habían logrado detectarla, fue como Yuki/Sakura se había abalanzado contra un hombre perteneciente a la flor de loto y con un kunai hecho de puro hielo se lo encajó en el vientre a pesar de que el hombre estaba protegido por el falso manto del kyuubi, y el cual comenzó a debilitarse tanto por la herida como por el enfriamiento al que su cuerpo comenzó a ser sometido.
—¡Perra desgraciada! —gritó uno de los hombres que estaba cerca de su compañero y de un puñetazo (cubierto de chakra) en la cara la derribó.
Yuki/Sakura cayó a unos metros del hombre atacante, mientras que el hombre que había sido herido cayó muerto sin más remedio.
—¡NO ES TAN FUERTE! ¡ATRAPÉMOSLA! —gritó el que la había golpeado al ver a la chica en el suelo, haciendo que los demás se confiaran y se abalanzaran como animales.
—¡No! ¡ESTÚPIDOS! —gritó Kakashi, pero fue demasiado tarde.
Los hombres habían caído en la trampa de la reliquia, que dejando el drama del golpe por un lado también se abalanzó rápidamente contra sus atacantes.
Los shinobis de la alianza pese a estar presenciando horrorizados una masacre se quedaron en sus sitios, observando, analizando, planeando lo que ellos harían cuando llegara su turno.
Los que pertenecían a la hoja, además de estar analizando y haciendo lo que se esperaba de cualquier shinobi, también contemplaban asombrados el nivel de habilidad de Sakura, el cual por obvias razones había mejorado considerablemente y que los tenía aterrados, aunque también preocupados pues no era del todo inmune a los atacantes, también había recibido golpes y ataques que la estaban lastimando de manera considerable.
Para Kakashi y varios shinobis era doloroso ver como lastimaban a su alumna y compañera.
—Lord Hokage… ¡¿Qué hacemos?! —preguntó el preocupado Rock Lee cuando los zetsus falsos que acompañaban a los hombres hicieron acto de presencia y se dispusieron a atacar a Yuki/Sakura utilizando más poderes robados.
Kakashi gruñó, no soportando ver como Sakura caía ante esos ataques y flaqueó cuando vio que esas cosas iban a usar las falsas Bijuudama contra ella.
—¡Ataquen!
Bastaron sus palabras para que los shinobis de la hoja se lanzaran hacia el enemigo, incluido el mismo Kakashi, a pesar de las advertencias de los demás Kages que al no ser escuchados, también se lanzaron a la batalla contra el resto de los miembros de la flor de loto; sin embargo, nuevamente un gélido aire los descolocó a todos, cuando la propia Yuki/Sakura se deshizo de los zetsus, utilizando su principal habilidad contra ellos, dejando a todos aquellos títeres enterrados entre nieve y hielo.
—¡Demasiado tarde Kakashi-sensei! —gritó la reliquia, lanzándose con su puño en alto hacia el Hokage.
El aludido por un momento se desorientó, pues la que le había hablado tenía la voz de Sakura, pero tuvo que hacerse rápido a la idea de que no era su alumna la que había hablado sino una manipuladora de primera, y tomando en cuenta aquello esquivó el poderoso "Ōkashō", ataque que fragmentó todo el hielo alrededor de ellos y que incluso hizo rebotar toda la zona por unos cuantos segundos.
—¡Ella no es Sakura! ¡Ella no es Sakura! —se decía Kakashi una y otra vez en la mente, al ras que trataba de esquivar los nuevos ataques de parte de la reliquia.
—¡Es muy malo Kakashi-sensei! No vino ayudarme! ¡Usted me dijo que siempre podía contar con usted! ¡que no estaba sola! ¡Casi me matan hace unos momentos! —reclamó esta, dando de golpes.
—¡NO ERES SAKURA! —gritó Kakashi, repelando sus golpes y finalmente cruzando su kunai cargado de electricidad con el congelado de ella. —¡YA DEJA DE FINGIR QUE ERES ELLA Y DÉJALA EN PAZ! ¡LIBÉRALA! —advirtió furioso.
Yuki entonces rio.
—¿Y sí no qué? Lord Hokage… tan guapo y tan malvado… no me diga… si no la libero ¿nos hará lo mismo que a ella?
—¿Ella? —Kakashi se confundió.
—Su compañera…—susurró Yuki/Sakura como si fuera un secreto. —La niña a la que le lleva flores casi todos los días… ¿cómo se llama? ¿Rin? Y el otro chico ¿Obito?
Kakashi gruñó, notando que esa mujer estaba intentando manipularlo con cosas del pasado, cosas que alguna vez le confió a Sakura cuando esta estaba investigando para su proyecto.
—Hay personas más malas en este mundo Kakashi-sensei—musitó con falsa tristeza, usando la voz de Sakura. —¿Por qué a su amigo Obito o a ese Uchiha los perdonaron y a mí no? ¿Por qué ellos son especiales y Sakura y yo no? —reclamó con su voz demoniaca.
—No involucres a Sakura en esto, ella es especial. Tú… tú… lo qué le hiciste tú a Sakura…—gruñó Kakashi.
—¡No se muerda la lengua, Kakashi-sensei! ¡Querrá decir lo que usted le hizo a su amiga y a muchas personas… desgraciado infeliz, no me venga a dar clases de moral cuando ningún shinobi la tiene, incluyendo a la propia Sakura, a la cual por supuesto perdono porque es mi amiga. Yo la quería hacer una mejor persona.
—¡No me vengas con idioteces! Me juzgas… pero no te juzgas a ti misma, pudiste tomar el camino que Sakura te ofreció, incluso otros caminos, pero optaste por el peor, no eres mejor ni peor que yo… ¡YA DEJALA EN PAZ! ¡SAKURA, SÉ QUE ESTÁS AHÍ, TRATA DE ESCUCHARME!
Yuki ahora fue la que gruñó y potenció su fuerza para empujar al Hokage lejos.
—¡No la escuchará! ¡Ella y yo somos una ahora! ¡Y nosotros somos todo aquí! ¡Lo que yo digo se hace! ¡Y SI DIGO QUE SE VAN A MORIR, SE VAN A MORIR! —gritó enloquecida.
—¡Kakashi! ¡Aún lado! —se escuchó de repente un grito.
—¡" A… no! —gritó el Hokage, al ver que el Raikage se apresuraba a gran velocidad, emanando rayos por todo su cuerpo.
Pero lo que Kakashi pensó que terminaría en desgracia, terminó por dejarlo espantado al ver que Yuki/Sakura con sólo levantar su brazo detuvo aquel poderoso ataque.
—Usted es del rayo… —dedujo Yuki/Sakura ensombrecida. —Uno de los que no me dejaron ni morirme en paz, me sacaron de la tumba y me quitaron mi hermoso vestido, el que más le gustaba a él y me lo arrebataron.
El Raikage gruñó sin entender lo que hablaba, cuando de repente sintió que su electrificante cuerpo comenzó a debilitarse; espantado, vio que aquella mujer parecía estar drenando su electricidad y sin esfuerzo o algún sello potenciaba ese poder.
—¡Sakura… ¡Yuki! ¡No lo hagas! —gritó Kakashi, pero fue demasiado tarde, la fantasma arremetió contra el Raikage devolviéndole una dosis de su propio poder.
—Asquerosos rayos creados con ninjutsu… nada como los rayos de verdad! ¡¿No lo cree Raikage?! —preguntó la divertida Yuki, pateando al hombre lejos de ella.
—¡Maldita! ¡nos la vas a pagar!
Se lanzaron los demás shinobis de la nube contra ella, sin embargo pese al choque de poderes todos terminaron de la misma manera.
—¡Atrás todos!
Luego fue el turno de la Mizukage, que usó sus Kekkei Genkai para tratar de neutralizarla, pero como eran ataques elementales, estos fueron repelados fácilmente por la reliquia que, jugando con la mujer, congeló o imitó cada uno de sus ataques, al grado que la dejó helada y le impidió moverse.
—¡Una mujer no debe pelear contra otra mujer! ¡Las mujeres nos debemos apoyar entre nosotras! —advirtió Yuki/Sakura, cuando la atrapó y se colocó encima, sobreponiendo una gran presión en ella. —¡Usted lo comprenderá cuando lo vea!
Y ante la atónita mirada (y sonrojo de algunos) besó a la Mizukage en la boca. Un beso que lejos de parecerle placentero a la Mizukage comenzó a alterarla, como si algo hubiera entrado en ella para atormentarla.
—¡NOOOOOO!¡Déjenme en paz! ¡No me toquen! ¡Ayúdenme! ¡Liberación, liberación! —gritó haciendo el sello de manos, pensando que todo se trataba de un genjutsu, pero se trataba de algo más que una ilusión, eran recuerdos que la reliquia le había hecho el favor de compartirle.
—¡Mizukage-sama! — gritó Chōjūrō, tratando de hacerla volver en sí, pero la mujer siguió revolcándose en su sitio, gritando a todo pulmón que no la tocaran, y cuando se dispuso a hacerle frente a la reliquia para liberar a su señora, otra persona intervino.
—¡Ya detente! —exclamó Gaara, que con su corriente de arena la atrapó dentro de su técnica especial. —¡La venganza no te llevará a ningún lado! ¡Por favor, deja a Sakura en paz!
—¿En serio Kazekage? ¿Utilizar arena contra mí? —habló Yuki/Sakura desde el interior de la tumba de arena. —¡¿Qué parte de que todo lo que hay aquí en este mundo me pertenece no han entendido?!
Gaara se sobresaltó al momento en que todas las pequeñas partículas de arena salieron disparadas y se cristalizaron en pequeñísimos cubos de hielo.
—En esta ocasión tu mamita no podrá ayudarte. —murmuró Yuki, quedándose a pocos centímetros del incrédulo Kazekage. —Mi madre también murió o más bien la mataron después de que yo nací.
Gaara se paralizó tanto por lo que ella sabía así como por aquella revelación.
—Tu fuiste bueno con ella... con Sakura… —continuó Yuki, acariciando el rostro del pelirrojo pero aun con los amenazantes cristalitos de hielo por detrás de ella. —Pero eso no te exime de nada, una vez intentaste matarla así como mataste a muchas personas… pobre niño traumado y sin amor…
El Kazekage de nuevo se sobresaltó al recordar aquel oscuro pasado que tenía.
— Así que tu castigo será morir congelado… cuando te llegue el momento. —condenó besando sus dedos índice y corazón los cuales posteriormente puso sobre los labios del Kazekage.
Enseguida se separó de él, y al hacerlo la arena cristalizada golpeó al Kazekage con fuerza, haciéndolo caer, y no sólo eso, la arena que estaba dentro de su calabaza salió disparada, rompiendo el contenedor, dejando todas las partículas de arena desechadas y congeladas.
—Uno menos.
—¡Aún no!
Y pese a que la arena estaba congelada, la voluntad de Gaara hizo mover cada partícula para atrapar de nuevo a su contrincante.
—¿No te rindes? —preguntó esta fastidiada.
—No hemos terminado.
—¡él tiene razón! —se escuchó otro grito, acompañado de una poderosa ventisca que aplastó a la atrapada reliquia.
—¡Toma esto!
Luego unos títeres soltaron unos proyectiles con veneno hacia ella; pero antes de que pudieran llegar a su objetivo, fueron repelados por otra corriente de aire.
—¡¿Temari, qué hiciste?! —reclamó Kankuro.
—¡Yo no fui, fue esa perra desgraciada! —vociferó esta, preparada para lanzarle otro ataque.
—¡No Temari! —advirtió Gaara, viendo como la reliquia se deshacía de su arena congelada con facilidad.
Pero antes de que la rubia pudiera atacar fue azotada con un viento más poderoso que los que ella evocaba. Temari, Kankuro y muchos otros shinobis que seguían alrededor salieron volando sin más remedio, pero antes de que los hermanos de Suna pudieran salir afectados por el golpe fueron atrapados por un par de tentáculos.
—¿este es…? —musitó Temari al momento de que fue colocada de nuevo en el suelo.
—Ya analicé suficiente… ¡No te lo perdonaré, mujer loca! Konoyaro, bakayaro—se integró Bee en la batalla evocando al 8 colas que estaba más que listo para enfrentarla.
Sin embargo, lejos de asustar a su contrincante esta puso una mueca de repulsión y más se enfureció.
—Esa es una de las tantas criaturas asquerosas que deterioraron este sagrado planeta…—musitó. — ¡Es hora de que les dé su merecido, una a una!
—¿Y qué harás loca, bakayaro? — canturreó Bee, burlándose de ella y tratando de intimidarla con la inmensidad de su bijuu.
Sakura/Yuki solamente sonrió y procedió a morderse el pulgar para luego colocar la mano sobre el hielo.
—¡¿Invocará algo?!… ¡¿A Katsuyu?! —se preguntó Kakashi aterrado.
—¡Kuchiyose no jutsu! —gritó, colocando un sello de sangre sobre el hielo. —¡Ryujin, dragón protector de los océanos!
—¡Debe ser una maldita mentira! —gritó el impresionado Tsuchikage, cuando la gran bestia marina comenzó a emerger del sello creado por la reliquia.
—pero… ¿en qué momento? —Kakashi tampoco podía creer al ver la inmensidad de aquella criatura que era como una serpiente larga, de cabeza enorme y largos colmillos y dientes que superaba en tamaño al 8 colas.
—Durante nuestro pequeño paseo en barco hacia el país del Agua. —contó Yuki extasiada. —Bastó con solo tocar un poco el agua…
Shino, Lee y Tenten que estaban cerca se sobresaltaron al escuchar aquello y evocaron el recuerdo de cuando Sakura había contactado con criaturas marinas.
—Sakura y yo no sólo contactamos con las ballenas… hicimos más que eso…hicimos este contrato con esta magnífica y pura criatura que está dispuesta a todo por protegernos, y estén advertidos TODOS, ¡todo animal, insecto o planta de este hermoso planeta también está bajo mis órdenes!
Al decir aquello los que llevaban algún animal con ellos, notaron que sus compañeros comenzaron a mostrarse confundidos, entre estos Akamaru quien ya no obedeció las ordenes de Kiba y en su lugar se fue retrocediendo como si le temiera a algo, lo mismo pasando con Shino y sus insectos, los cuales lo abandonaron sin más.
—Sus perros, gatos, sapos, serpientes, babosas, aves… cualquier animal… todo me pertenece… y ellos jamás intentarán lastimarme. —dijo observando a los usuarios de los insectos en donde figuraba el Aburame.
—No pretendía lastimarte con ellos. —musitó Shino, manteniendo la calma pese a que ahora se encontraba desprotegido.
—Pero ellos sí… —señaló Yuki a todos, ordenando al dragón atacar al 8 colas.
Bee y su bijuu se vieron en aprietos, cuando la bestia protectora de los mares los atacó de lleno, tomándolos entre sus garras, para luego alzarlos en lo alto y llevarlos hacia el océano, donde durante el resto de la batalla se pudieron escuchar los choques de poderes, hasta que finalmente cesaron sin que nadie más pudiera hacer nada.
—¡Esto ha llegado demasiado lejos, niña! No eres nadie para juzgarnos ni condenarnos. —gritó el Tsuchikage, haciéndole frente. —Es lamentable… pero lo haré…aunque acabe con la flor en el proceso.
—No… lo hará…—se asustó Kakashi al reconocer el sello de manos que empezó a hacer el viejo.
—¡Jinton…! —gritó el anciano, preparando un cubo que contendría de una vez por todas a la reliquia; sin embargo…
Yuki/Sakura sonrió sin siquiera preocuparse, y al hacerlo, el Tsuchikage comenzó a sofocarse ante la atónita mirada de los demás, provocando que el cubo que recién había formado desapareciera.
—Y dígame… lindo ancianito… ¿cómo pretende desaparecerme con tan vil técnica si no puede respirar? —se burló, colocándose a un lado del Tsuchikage una vez que este dejó de flotar. —lamentablemente los seres humanos aún necesitan el oxígeno para vivir. — se burló, picándolo en la cara, mientras se ahogaba.
—¡Yuki! ¡Déjalo! —gritó Kakashi, despejando nuevamente sus dudas y preparando un chidori en la mano, pero no alcanzó a llegar con ella, cuando también cayó sofocado.
Y enseguida de él, Gaara, Mei, "A" y demás shinobis y otros hombres de la flor de loto que seguían por ahí también comenzaron a ahogarse, sin poder hacer nada para poder salvarse.
—Patéticos… me sigo preguntando cómo es que el árbol sagrado de la vida les permitió hacer tanto a estos individuos todo este tiempo… —musitó Yuki pensante, tomando una de las lucecillas que la rodeaban, haciendo que cambiara de su coloración clara a roja. —Si nos hubiera dado a las sacerdotisas todo este conocimiento y poder… —se levantó de su sitio sin compadecerse de los que se ahogaban. —Nada de esto hubiera pasado…
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—¿Ya terminó de aconsejarlos? ¿Kakashi-sensei? —se burló Yuki/Sakura. —¿Algún consejito para mí?
—¡Sí! ¡Deja a Sakura en paz! ¡Libérala! —advirtió él una vez más.
Yuki rodó los ojos con fastidio.
—Como siempre sensei, usted no tiene nada bueno que aportarme, sus favoritos siempre fueron Naruto-kun y ese maldito Uchiha. —señaló con desdén.
—¡Deja de hablar ya en nombre de Sakura! ¡Ella no es como tú! ¡Naruto, Sasuke… no se dejen llevar por lo que diga!
Sus alumnos se pusieron a la defensiva ante su advertencia.
—Pero yo no miento. —fingió Yuki con tristeza, utilizando la voz de Sakura. —Y tú lo sabes… ¿Verdad Naruto-kun?
El aludido sólo tragó saliva, reprimiendo lo que le provocaba ver a "su amiga" en aquel estado.
—Naruto… que no te engañe. —pidió Sasuke al notar su titubeo.
—"El equipo 7 siempre lo formaron Kakashi-sensei, Sasuke-kun y tú" —musitó la reliquia con tristeza.
Aquellas palabras fueron como un golpe para Naruto.
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Años atrás…
—… el equipo 7 siempre lo formaron Kakashi-sensei, Sasuke-kun y tú…
—¡Ush! Sakura-chan… no empieces con eso.
—Déjame te explico, por favor. Sí, en registros y toda esa papelería dice que también soy parte del equipo 7, pero si lo piensas en realidad, yo nunca hice nada, no al menos algo de provecho. En la mayor parte de nuestras misiones, eran Sasuke-kun y tú los que resolvían el conflicto, claro que con la ayuda de Kakashi-sensei, yo… era como si no estuviera, y si me notaban sólo resultaba ser un estorbo o terminaba desmayada o secuestrada. —rio sarcásticamente. — Y, si ya sé, antes de que lo digas, sí hacía cosas, claro que sí, me encargaba de cosas básicas como la comida, inventario y demás cosas que creo que nadie más quería hacer, pero en realidad nunca fui de utilidad en las partes difíciles de las misiones.
—No es cierto, pero anda, continúa.
—No lo digo para victimizarme ni nada por el estilo, sólo quiero llegar a un punto…
—El cuál es…
—Que… pensándolo, muy a profundidad, no hay nada que me una realmente a Sasuke-kun, no al menos como ese lazo que tiene contigo o Kakashi-sensei, yo… sólo fui una molestia para él, así que no creo que le importe si voy o no a despedirme de él y también muy sinceramente Naruto, tampoco me interesa hacerlo, ya te lo había dicho antes.
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Naruto se sacudió abrumado.
—No te distraigas Usuratonkachi… —llamó nuevamente Sasuke.
Pero el rubio sólo levantó la mirada con sus ojos llorosos y apuntó hacia la reliquia.
—¡No te perdonaré por estar utilizando a Sakura-chan de esa manera! ¡Sakura-chan es nuestra amiga! ¡nuestra poderosa kunoichi del poderoso equipo 7! ¡Pese a quien le pese!
Kakashi y Sasuke sonrieron ante las palabras del rubio, el Uchiha entonces desenvainó su espada y más motivado se dispuso a enfrentarla.
—Así que libérala…
—¡O te va a pesar! —advirtió Sasuke activando el Sharingan y rinnegan, al ritmo que Naruto entraba en el modo Kurama.
—No crean que con su palabrería van a lograr vencerme. —aconsejó Yuki molesta —El equipo de la Flor, es más poderoso que el equipo 7.
—¿Equipo de la flor? ¡Ya déjate de estupideces! —exclamó Sasuke levantando su espada.
—¡Ninguna tontería, Uchiha! Por muchos años, ustedes subestimaron e hirieron a mi amiga, haciéndola sentir como toda una inútil sin autoestima.
—¡¿Qué estupidez?! ¡Sakura-chan no es así!
—¿No? Pero si a ti te consta, Naruto-kun… tú la viste en su peor momento.
Naruto volvió a gruñir, recordando un pasado que no quería recordar, mientras que Sasuke trató de evitar que el remordimiento llegara de nuevo a él.
—Ustedes siempre estuvieron en un nivel diferente, ya sea por su genética, bendiciones o maldiciones, mientras que ella tuvo que conseguir lo poco que obtuvo a base de su esfuerzo. ¿Y para qué? A fin de cuentas siempre se quedó atrás, es por eso que ella era la candidata perfecta para reemplazarme, yo le di esa oportunidad para que floreciera en grande, pero como es muy estúpida y sentimental para algunas cosas no pude confiarle de todo la misión que tengo, así que la ayudaré, YO misma les daré una demostración de lo que ella, o más bien, nosotras somos capaces de hacer, así que adelante, no titubeen… estoy lista para ustedes.
Aceptando el reto, los dos shinobis en menos de un parpadeo ya la estaban atacando, Yuki, anticipando aquel ataque en conjunto se defendió usando sólo sus brazos, los cuales emanando un gélido chakra repeló a ambas fuerzas.
—Que interesante… dicen que ustedes son como el sol y la luna, pues yo soy la tierra y mientras estén en mis territorios no podrán hacerme nada. —advirtió Yuki, haciendo un movimiento rápido con el que se zafó de ambos para posteriormente arremeter primero contra el Uchiha. —¡Divide y vencerás! —exclamó divertida, mientras lanzaba golpe tras golpe al Uchiha que esquivaba tan rápido como podía, y cuando encontró el momento perfecto también comenzó a atacarla con la misma agresividad.
Sin embargo, así como él era rápido ella también hizo gala de su velocidad incluso moviéndose a cierto ritmo cada vez que esquivaba su espada.
—"Esos movimientos… los he visto… esto es…"
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—¡Es el baile de las espadas! —reconoció el impresionado Lee a lo lejos. —Está aplicando ese baile para atacar a Sasuke, ¡increíble!
—¡Lee! No creo que sea momento para decir esas cosas. —reprendió la cansada Tenten.
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—"… pero es demasiado rápida ahora… —pensó Sasuke enfurecido, viendo como Yuki daba rítmicamente vueltas y golpes ligeros para esquivar su espada.
Luego, con otro movimiento que Sasuke no alcanzó a reconocer, esta dio una voltereta de 360° y enseguida sintió una especie de cortada que le pasó del pecho hasta la cara. Al reparar en lo que había sido, vio que debajo de los zapatos de ella se formaron unos cristales de hielo que se asemejaban a unas cuchillas con las cuales comenzó a deslizarse por el hielo.
—"Esa maldita, y yo que pensaba que ese baile en el hielo no le servía para nada a Sakura" —pensó enfurecido.
—Me encanta como bailas Uchiha…
Se despidió Yuki de él lanzándole un beso, y comenzó a alejarse al momento que escuchó un escandaloso "¡Sasukeeeee!" por parte del rubio, el cual haciendo un sello de manos, creó a decenas de clones de sombras que comenzaron una persecución contra la que patinaba, pero está jugando con cada uno de esos clones, se dejó caer en el hielo para deslizarse por debajo de ellos y haciendo una posición de manos que Sasuke reconoció como el estilo de hielo, formación de estalactitas, comenzó a crear varios picos de hielo que se encajaron violentamente contra cada uno de los clones.
—¡Ahora ustedes tomen esto! —golpeó ella contra el hielo, creando aún más estalactitas y fragmentando todo el hielo en los alrededores, haciendo que los que miraban la batalla se dispersaran cada vez más.
Sin embargo, aquel ataqué resultó contraproducente para Yuki al momento que Sasuke cambió su posición con la de ella; la ente entonces se vio enfrentada hacia su propia técnica, pero antes de que pudiera salir afectada el hielo se deshizo instantáneamente en agua.
Enfurecida, volvió a arrojarse hacia el par de shinobis, que también se abalanzaron contra ella, empezando los tres una demostración de Taijutsu, combinado con el dancejutsu de Sakura, haciendo que los tres miembros del equipo 7 estuvieran siendo dañados en el proceso, siendo el Uchiha el más afectado pues no tenía ese factor de sanarse así mismo a comparación de los otros dos.
Cuando las cosas se calentaron aún más, tanto Naruto y Sasuke olvidaron los previos consejos de Kakashi y arrojaron sus respectivas técnicas elementales contra ella. El resultado fue el mismo, Yuki/Sakura los repeló y les dio una probada de sus propios ataques usando sus propios poderes elementales que descargó con sólo cantar una canción que, cuya melodía/plegaria atrajo más y más energía natural, alterando cada vez mas el clima de los alrededores y también de las lejanías. Los shinobis que estaban de espectadores, terminaron siendo arrastrados por el viento, quedándose esparcidos por varios puntos del bosque o incluso del mar el cual poco a poco iba aumentando de nivel y cuyas agitadas olas parecían querer hacerse un tsunami; sólo uno que otro shinobi logró mantenerse en sus respectivos sitios, entre estos 4 de los cinco kages y algunos miembros de la hoja.
Conforme Yuki/Sakura cantaba y deshacía todo a su alrededor, Kurama advirtió a Naruto que tenían que callarla, que tenían que usar las técnicas que poseían, y a pesar de que el rubio no las quería usar en contra de una amiga, terminó por acceder al consejo de su bijuu haciendo aparecer a la figura de Kurama al mismo tiempo que Sasuke también activaba al Susano con los cuales arremetieron contra la cantante, que enfrentándose ante dos grandes no pudo continuar adecuadamente con su canción, pero que aún, concentrando todo el poder reunido, golpeó un par de veces a las imponentes figuras logrando derribar sus defensas al grado de que volvió a los dos shinobis a su estado normal.
—¡Me están hartando!
—¡Y tú a nosotros! ¡Ya libera a Sakura! —exigió Sasuke, cuando nuevamente se agarraron a golpes y espadazos.
—¡Malditos hipócritas! ¡¿Para que la quieren devuelta?! ¡¿Para lastimarla más?!
—¡Deja de decir esas idioteces y devuélvenosla! —demandó Naruto, cuando finalmente logró separarse de ella, al igual que Sasuke para darse un respiro.
—¡Jamás! —gritó Yuki agitada, una desventaja que tenía al estar en un cuerpo vivo.
—Sasuke… esa loca no se dará por vencida. Creo que sé qué hacer para distraerla y noquearla de una vez por todas.
—¿Qué planeas Usuratonkachi? —sudó Sasuke en frío al ver la sonrisita de Naruto y que este hacía una seña para crear más clones de sombra. —¡No, Naruto no te atrevas!
—veamos qué te parece esto… ¡Oiroke Gyaku Hāremu no Jutsu! —gritó el rubio.
Entonces, ante la agitada Yuki/Sakura aparecieron varios hombres "sexys" en un estado completo de desnudez que aparentemente iban a seducirla.
Naruto, confiado, pensó que Yuki reaccionaría tal cual Sakura y Kaguya lo habían hecho en el pasado, pero pronto la sonrisa se le borró del rostro al ver a una Yuki perturbada, atemorizada.
—¡NO SE ME ACERQUEN! ¡NO ME TOQUEN!
Fue la respuesta de ella que, creando una ventisca a su alrededor junto con picos de hielo, deshicieron a cada clon de la manera más sádica y violenta.
—Mierda…— musitó Naruto preocupado, al ver como su enemiga enseguida se cubría con sus brazos, muy alterada como si recuerdos del pasado la estuvieran atormentando.
—¡Maldito imbécil!… ¡¿acaso debo recordarte como se murió?! ¿O recordarte lo que le pasó a Sakura? —reprendió Sasuke, notando que al parecer había una forma de debilitarla, aunque no era la óptima.
—Lo siento… pero… ¡olvídate de eso, Sasuke! Sí, me porté mal… pero es nuestra oportunidad. —señaló el rubio, lanzándose de nuevo contra Yuki en un intento por noquearla para así liberar a Sakura.
Lo que no esperó es que, al momento en que casi la golpea, una presión que provenía de los alrededores golpeó fuertemente al rubio, impidiéndole llegar a su objetivo. Momento que la ente aprovechó para recuperar nuevamente el control y olvidar ese pasado tan horripilante.
—¡Te gusta jugar con fuego, ¿no Naruto-kun?! —reclamó, creando unas barreras de hielo alrededor de ellos para que nadie interfiriera.
Naruto, aún aturdido, no pudo levantarse, cuando sintió que Yuki/Sakura se subió encima de él rozando cierta parte con la de él, algo que provocó que su cuerpo inevitablemente hirviera de la vergüenza.
—¿Te gusta? —susurró Yuki en su oído, cambiando su asustada actitud a una más lujuriosa.
—¡¿Qué haces?! —se abrumó Naruto ante el contacto y más vergüenza sintió por ser el cuerpo de Sakura, quien lo provocaba.
—¿Piensas en ella? ¿no es así? —intuyó Yuki, jugando con él. —¿Aún te gusta? ¿Quieres tocarla?
—¡No utilices a Sakura-chan para tus cochinadas! —exigió Naruto, tratando de zafarse de ella.
—A mí me gustabas, Naruto-kun… la verdad yo no sé porque Sakura no te eligió a ti, en lugar de ese amargado, podemos estar juntos si quieres, yo por supuesto, utilizando el cuerpo de Sakura, el que tanto te gusta a diferencia de la mustia de tu esposa que… ¡mira! Nos está observando, está viendo como disfrutas de mis caricias.
Naruto no pudo evitar girarse, viendo que en efecto, Hinata que, había aguantado todo ese tiempo y seguramente esperando por él, estaba del otro lado del hielo viendo como esa mujer lo manoseaba, e indignada corrió para tratar de sacarlo de ese lugar, al igual que Sasuke intentaba del otro extremo.
—No es divertido cuando lo hacen sin tu consentimiento, ¿verdad Naruto-kun? —siguió seduciéndolo Yuki, mordiendo su oreja y gimiendo para provocarlo. —Pero hagámosle ver a tu esposita como si te gustara.
—¡No! ¡déjame! —gritó el rubio, quedándose paralizado al momento que Yuki (Sakura para él), le robaba un beso en los labios, tan grotesco que incluso sintió su lengua en su boca, nada comparado a los besos que Hinata le daba. —¡No, ya basta! —se la quitó de encima con un empujón, limpiándose rápidamente la boca. —¡Y DEJA DE USAR A SAKURA-CHAN ASÍ!
Yuki/Sakura sólo comenzó a reír como desquiciada, y más se rio cuando su barrera de hielo quedó destruida, debido a cierto "puño suave" que logró derribarla.
—Hinata…—musitó Naruto impresionado, viendo como su esposa arremetía contra la loca de Yuki, la cual salió volando hacia el otro extremo.
—¡imbécil! ¡Mira lo que provocaste! —reclamó por otro lado Sasuke, tomando a Naruto de la ropa. —¡Si Sakura recuerda esto jamás se lo perdonará!
—¡déjame en paz, Sasuke! ¡Yo… yo…! —gruñó Naruto sintiéndose de cierta manera avergonzado con lo que había ocurrido a la vez que asqueado.
—¡Dejen de pelear entre ustedes y concéntrense! —regañó el cansado Kakashi, llegando con ellos y señalando hacia donde un recién llegado Shikamaru como Hinata, habían sometido a Yuki con sus respectivas habilidades.
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—¡Acábala, Hinata! inhíbela dándole en uno de sus flujos de chakra. —pidió Shikamaru, conteniendo a duras penas a Sakura con sus sombras.
—El problema es que no puedo ver con exactitud su red de chakra. —respondió la indignada Hinata, tratando de encontrar un punto débil entre todo aquel chakra acumulado.
—Shikamaru, ¿por qué no me salvaste? —comenzó a musitar Yuki utilizando la voz de Sakura.
El Nara se sobresaltó y sus sombras titubearon con él.
—Esa noche, cuando ese hombre me llevó a la habitación, me quitó mi ropa y… —lloró. —Tú pudiste ayudarme…
Shikamaru gruñó, tratando de concentrarse, pero de repente sintió un estremecimiento frío por toda su piel que le hizo recordar que eso fue lo que sintió antes de quedarse dormido, algo que al sentirlo en ese momento hizo que se desestabilizara y sus sombras se deshicieran.
—¡Idiota, no te distraigas!
Volvió a reaccionar al momento que escuchó a su esposa gritar, la cual violentamente arremetió con su abanico contra Yuki la cual nuevamente salió volando por los aires.
—¡Y tú deja de estar confundiendo a mi esposo! ¡Lo que pasó no fue su culpa sino tuya! ¡Tú le hiciste eso a Sakura! —bramó Temari, arremetiendo nuevamente contra Yuki/Sakura, la cual un poco desorientada sólo volvió a levantarse para seguir riendo como loca.
Eso hizo enfurecer tanto a Hinata como a Temari que ambas se lanzaron contra la chica, arremetiendo contra ella de diversas formas, sin que esta tuviera la intención de defenderse.
Inexplicablemente se estaba dejando golpear.
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—¿Qué pasa? ¿Por qué no se defiende? —se preguntó el confundido Naruto, viendo a una furiosa Hinata como jamás la había visto, lo mismo pasando con Shikamaru que no se atrevió a intervenir en aquella pelea de chicas.
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—¡¿Por qué no te defiendes perra?! ¿Acaso ya te cansaste?!—preguntó lo mismo Temari desde el otro extremo.
—¡Si ya no tienes nada más que hacer! ¡Vete y libera a Sakura-chan! ¡Deja de molestarnos a todos! ¡DEJA DE MOLESTAR! —exigió Hinata, aun furiosa por lo que había presenciado, jamás en su vida se había sentido así y lo odiaba, más no podía evitarlo.
Le había dolido demasiado y más al no saber qué había provocado en su esposo pues con su byakugan había percibido algo.
Mientras que Yuki, lejos de responder o acatar la orden siguió riéndose pero más levemente y más adolorida cuando el Byakugou comenzó a desaparecer de entre su cuerpo.
—¿Por qué te ríes? —Volvió a golpearla Temari con otra ventisca con la que la azotó una y otra vez.
Y cuando intentó defenderse un poco, fue arremetida nuevamente por Hinata y su puño suave.
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—Perdió el sello del Byakugou… ¿qué le pasa? —musitó Naruto sin saber qué era lo que esa mujer ahora pretendía.
Mientras que Sasuke sólo podía ver como el cuerpo de su amiga era torturado, sintiendo que cada golpe que le daban era como si a él se lo dieran.
—Parece que ese cuerpo está llegando a su límite ¡es nuestra oportunidad! —gritó el Raikage, llegando de nuevo al campo de batalla. —Es ahora o nunca.
—¡No! ¡Algo está pasando! —detuvo Kakashi, antes de que intentaran los demás algo.
—¡Ella es un peligro! debemos capturarla y quitarle la flor antes de que siga haciendo más daño!
—¡USTEDES NO LA LASTIMARÁN MÁS! —resonó inesperadamente el grito de Sasuke, quien activando el Susanno, saltó hacia donde las kunoichis seguían atacando el débil cuerpo de Sakura.
—¡Sasuke! ¡¿Qué haces?! —gritó Naruto, viendo pasmado como su amigo apartaba con el Susanno y nula sutileza a Hinata y a Temari lejos de Sakura.
—Maldita sea… esto era lo que tramaba. —gruñó Kakashi espantado.
—¿Qué dice Kakashi-sensei?
—Es amor, Naruto… esa maldita nos está poniendo a prueba, quiere saber lo que estamos dispuestos a hacer por Sakura, y Sasuke cayó porque ama a Sakura.
Naruto se espantó, viendo como su ensombrecido amigo ahora fungía como un escudo protector para la herida Sakura.
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—¡¿Qué te pasa, Uchiha?! ¿acaso te has vuelto loco? —reclamó Temari, levantándose bruscamente después de semejante intervención.
—Sasuke-kun… ella no es Sakura-chan…—advirtió Hinata atemorizada.
Pero Sasuke no reaccionó, sólo se mantuvo cabizbajo y enseriado; él sabía a la perfección que lo que esas mujeres decían era cierto. Creyó que se había vuelto loco de cierto modo pues estaba consciente que la figura que estaba protegiendo no era Sakura sino alguien más y aun así, no quería que nadie dañara el cuerpo que ese ente estaba ocupando para así no dañar a quien quería.
—No… no dejaré que la toquen más. —susurró decidido.
—Aww… eso es tierno... me sorprendiste Uchiha, yo pensé que sería Naruto-kun el que vendría a salvarme de esas salvajes.
— "Esa voz". — Sasuke sintió un estremecimiento helado que le recorrió por toda la piel, y pronto se sintió atrapado por detrás por unos brazos que antes lo habían abrazado aunque de una manera más tierna.
—Eres como su perrito guardián, muy bien hecho Uchiha… creo que si la quieres de verdad pese a todo lo que le hiciste. —Le susurró Yuki/Sakura al oído.
Temari y Hinata se mostraron incrédulas al ver a su contrincante completamente sana y con el Byakugou nuevamente activado en ella.
—¿Qué? —rio Yuki al notar sus expresiones. —¡Ay! lo siento… creo que se me olvidó decir "¡Ouch!" Que fuerte pegan chicas. —se burló.
Hinata y Temari gruñeron, al caer en cuenta de que esa tipa había estado jugando con ambas todo ese tiempo.
—No se ofendan chicas, gracias a ustedes pude ver quien quiere de verdad a mi amiga, un prospecto guapo pero también muy amargado. —susurró, aferrándose al cohibido Uchiha ahora por el cuello. —Yo ni de chiste estaría con él, pero ella lo quiere y él a ella.
Sasuke se sobresaltó al escuchar aquello.
—Sí… ¿no lo sabías? Sakura ve un tonto color rosa cada vez que piensa en ti… es muy estúpida… tanto como ustedes. —señaló a las chicas. — pero el amor nos vuelve estúpidos, ¡mírense! ustedes saltaron a defender a sus hombres tan pronto como me les insinué o traté de dañar, y me parece perfecto… ¿saben? yo no pude salvar al hombre que amaba, quieren ver lo que le pasó y a mí…—preguntó, levantando su mano hacia ambas chicas.
Hinata y Temari de repente se sintieron inmovilizadas, como si algo invisible las hubiera atrapado. A lo lejos, Naruto, Shikamaru y Kakashi reaccionaron acudiendo hacia donde estaban, mientras que Sasuke…
—¡NOOOO! ¡Ya cállate! ¡No sabes lo que dices! —reaccionó finalmente apartándola lejos de ella antes de que pudiera hacer más daño, creando una barrera con el Susanno alrededor de ellos para que nadie interfiera. —¡Ya deja en paz a Sakura! ¡déjala! ¡déjala! —exigió con ganas de estrujarla hasta hacerla salir a la fuerza, pero sabía que no podía hacerlo o podría lastimar a su amiga.
Yuki se carcajeó con su evidente desesperación.
—¡Anda Uchiha, hazlo, LASTÍMALA MÁS! Para que la ESTÚPIDA ahora sí te odie.
En ese momento, Sasuke parpadeó y cayó en cuenta en la posición en la que estaban.
—¡Anda! ¡lastímala! ¡Aprovéchate de ella si quieres! ¡Cógetela como Hideki lo hizo! Te aseguro que así es seguro que te odie como tú querías! ¡ANDA, no me moveré hazle todo lo que quieras. —insinuó Yuki, comenzando a bajar las mangas del vestido, para luego tomar la mano del Uchiha y colocarla en uno de sus senos.
—¡Deja de hacer eso! ¡Deja de utilizarla de esa manera! —reclamó Sasuke, zafándose con brusquedad de ella, pero sin quitarse de encima. —maldita sea… ¡¿Qué quieres para que la dejes en paz?!
—¿Qué estás dispuesto a ofrecer?
—Mi maldita alma, mi cuerpo, mi vida lo que sea que quieras tomar de mí… para que hagas lo que quieras, pero a ella déjala en paz.
Yuki volvió a burlarse, y de un rápido movimiento sometió al Uchiha debajo de ella, Sasuke se sintió inmovilizado por aquella presión que alguna vez intentó ahogarlo en el mar pero aun así preguntó agitado:
—¿Aceptas?... ¿Yo a cambio de ella? —negoció, dispuesto a todo con tal de salvar a Sakura.
La sonriente Yuki en respuesta se inclinó hacia él y le susurró al oído.
—¿Y yo para qué quiero tu asquerosa alma?
Los ojos del Uchiha se agrandaron por la respuesta tan despectiva.
—¿No lo entiendes, verdad? Sakura es mi amiga, es mía… y no permitiré que me la quites. ¡ESTÚPIDO! —lo cacheteó. —¡Esto es por hacerle daño! —le dio otra bofetada. —¡Esto es por abandonarla! —otro golpe. —¡Esto es por romperle el corazón! —le dio un golpe más severo que le hizo expulsar sangre de la boca. —¡Maldito idiota! ¡Te odio! ¡y ELLA TE DEBERÍA ODIAR TAMBIÉN!
La enloquecida Yuki, comenzó a golpear el rostro de Sasuke una y otra vez y este ni siquiera hizo nada para defenderse, a pesar de todos sus poderes y habilidades para escapar, el permaneció quieto pues algo captó en medio de aquella golpiza.
—¡¿Por qué no te defiendes?! —preguntó ella exasperada, al no lograr más reacciones en él. —¡¿Acaso te estás dejando castigar?! ¿QUIERES QUE TE SIGA CASTIGANDO EN NOMBRE DE SAKURA?
—No seas… estúpida. —vociferó el herido Uchiha. —Tú y yo sabemos que esto no lo haces sólo por Sakura…
Yuki gruñó y asestó otro golpe en la cara del Uchiha, quien solo alcanzó a reír ante su descubrimiento.
—Estás molesta con el mundo y es razonable… te mataron de la peor forma. —exhaló—Te quitaron el control, la seguridad, te quitaron la vida… ahora, utilizando a Sakura, pretendes recuperar todo lo perdido a través de ella. Utilizando lo que antes no utilizaste y no sólo eso, la escogiste a ella porque siempre le tuviste envidia, por lo que ella tenía, sus conocimientos y por lo que es capaz de hacer sin un absurdo poder.
—¡Cállate! ¡Yo la estimaba, ¡la admiraba! y ella me traicionó!
—La estimabas, pero reconoce que también la envidiabas, y que esa envidia te cegó al grado de que le hiciste mucho daño, y sabes que arruinaste todo con ella con lo que hiciste que ahora ejecutas una supuesta venganza en su nombre. ¿Para qué? ¿Crees que a ella se olvidará lo que le hiciste pasar?!
—¡Calla! ¡No es cierto! ¡Cierra la boca! —lo arañó Yuki en la cara y siguió dándole de golpes. —¡Esto es lo que Sakura querría, tú la dañaste más!
—Lo sé, y ¡tú también!, y ¿sabes? Le hemos hecho tanto daño y aun así la muy fastidiosa… no quiere vengarse de ti ni de mi… —rio. —es tan tonta como dices, tan tonta o más que Naruto. —siguió riendo.
La fantasma se sobresaltó.
—¡NO LA INSULTES! ¡No te burles de ella!
—pégame todo lo que quieras, si eso te hace sentir mejor, si con eso crees que compensas todo lo que te hicieron a ti, pero a ella déjala en paz, porque ella no es como tú ni como yo… Sakura nunca se va a vengar de mí.
—¡YAAAAAAAAAAAA! ¡NO DIGAS MÁS! ¡Ella no va a ser tuya es míaaaaaaaaaaaaaa!
—Sakura no le pertenece a nadie, sólo se pertenece a sí misma. — siguió hablando Sasuke con tranquilidad. —Y tal es así, que ella misma se liberará de donde sea que la tienes prisionera. ¡Sakura, sal cuando quieras! —gritó.
—¡No es cierto! ¡CÁLLATE! —gruñó Yuki, concentrando en su mano una cantidad de chakra de coloración celeste. —¡ya cierra la boca, ya me hartaste!
El Uchiha apretó los dientes esperando un severo corte con aquel bisturí de chakra, cuando de repente notó como el cuerpo de Sakura se paralizaba, aunque no del todo ya que algunas partes de su cuerpo temblaban como si intentara moverse y algo más se lo impidiera.
Algo estaba pasando, intuyó el Uchiha sintiendo una ligera esperanza de recuperar a su amiga, cuando de pronto, algo invisible golpeó con fuerza justo en el vientre de Yuki/Sakura, la cual salió disparada con violencia contra la barrera del Susano.
Sasuke deshizo su barrera ante el intempestivo ataque, estaba anonadado, pues al momento de que aquella fuerza apartó a Yuki de él fue como si hubiera escuchado un estruendoso "Shannaro" que provenía desde el interior del cuerpo de su amiga; sin embargo, lejos de sentirse aliviado al ver que aparentemente Sakura estaba recuperando el control, se sintió preocupado por el grado de violencia con la que esa fuerza estaba arremetiendo contra el cuerpo de ella.
No sólo él, todo los que aún seguían en los alrededores, presenciaron horrorizados como el mismo cuerpo de Sakura parecía estar siendo golpeado por algo invisible que la azotaba violentamente contra el hielo.
—¡Sasuke ¿qué está pasando?! —preguntó Naruto llegando con él, sosteniendo con él a una callada y al parecer afectada Hinata.
El boquiabierto Uchiha sólo alcanzó a responder levemente:
—Es Sakura, ella… está peleando desde su interior para tomar el control…
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—¡No permitiré que sigas haciendo más daño! —gritó Sakura, tratando de liberarse de la fuerza que poseía su cuerpo.
—¡No seas estúpida! ¡Esto lo hago por nosotras! —gritó Yuki, con la mitad del cuerpo aún bajo su control. —¡Regresa a tu jaula! ¡estorbas!
—¡NOOOO! ¡Ya para esto, Yuki! ¡Por favor!
Después más golpes desgarradores se siguieron dando y lo único que se veía afectado para los incrédulos espectadores era el cuerpo de Sakura que, aún con el Byakugou activado, se levantaba una y otra vez sin aparentemente mostrar alguna herida.
Para Sasuke que, observaba fijamente la batalla, era como si pudiera ver desde el interior de Sakura, donde en un lugar totalmente oscurecido, la chica de cabello rosa y hermosos ojos verdes estaba dándose de golpes contra la furiosa chica de cabello grisáceo y ojos rojos.
Y en efecto, no se equivocaba, eso era lo que estaba pasando precisamente en el interior de Sakura.
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—¡Deja de intervenir, Sakura! —cacheteó Yuki. —¡DEJA DE ARRUINAR NUESTRA MISIÓN!
—¡No, ya para esto, Yuki! ¡Deja de hacer daño o te arrepentirás!¡No sabes lo que haces!
—¡Claro que sí! ¡Y te lo demostraré! ¡Cuando me haga de una vez por todas de la flor! ¡¿La tienes no? ¡Por eso lograste salir, por fin te reencontraste con Anahata después de que tomé el control?! —se burló
Sakura no respondió y en su lugar le asestó otro buen golpe; sin embargo, Yuki no se rindió y con toda la energía natural rojiza que la seguía fielmente, arremetió contra ella con fuerza.
De un momento a otro, tuvo a la kunoichi a su merced, a la cual tomó de la ropa que en sí, en su interior eran igual a la de ella, y colocando su mano a la altura del pecho, donde estaba la figura de la flor, llamó a algo que sabía estaba ocultó ahí.
—¡No, Yuki! —trató de apartarse Sakura, pero las luces rojas la inmovilizaron.
—¡Ya que tu no te dignaste a usar este poder con sabiduría yo lo haré querida Sakura! Lo mejor para las dos es que tu Anahata así como la flor me pertenezcan. —decidió Yuki, extrayendo de Sakura una lucecita color rosado vulnerable sin su contenedor.
Pero antes de que Yuki se la pudiera tragar, Sakura se zafó de aquella energía roja y se abalanzó contra ella, para tomar entre su puño la flor que se ocultaba en el chakra de su corazón.
—¡No te la daré! ¡son mías!
—¡Tú jamás sabrás usarlas, ni a la flor ni a tu propio corazón! ¡Ya suéltalo! —trató de arrebatárselo Yuki, tratando de abrirle la mano con toda su diabólica fuerza.
—¡No te las daré! ¡Y haré lo que sea con tal de que así sea!
Yuki se sobresaltó al momento en que ahora eran unas luces blancas las que rodeaban a Sakura, era la energía natural que apoyaba a la kunoichi y que comenzó a pelear contra la energía que ella había contaminado con su furia.
—¡Mientras estemos aquí las dos, esas ridículas luces blancas no nos harán daño! —insistió Yuki, tratando de arrebatarle el último chakra que le faltaba para dominarla, así como la flor para dominar por completo a la energía natural.
—Eso es lo que tu crees… —replicó la exhausta Sakura, liberando una de sus manos y conservando la otra fuertemente cerrada.
Con su mano libre, comenzó a crear un kunai de hielo y…
—¡¿Qué haces?! —se espantó Yuki.
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—¡¿Qué hace?! —gritó Naruto al momento en que vio que su amiga se enterró el kunai en el vientre una y otra vez. —¡Sakura-chan! ¡Kakashi-sensei cuide a Hinata! —dejando a su abrumada esposa, corrió para evitar que su amiga se siguiera haciendo más daño.
El espantado Sasuke también le siguió, al pensar que era Yuki la que lo estaba haciendo; sin embargo…
—¡No se me acerquen! —les gritó Sakura a ambos, haciendo que la energía natural los apartara con una ventisca, mientras ella enterraba una y otra vez el kunai en su vientre. —¡Naruto, Sasuke-kun protejan a todos!
Los shinobis se sobresaltaron angustiados al reconocer que ahora sí era Sakura quien les hablaba.
—¡No le hagan caso, Naruto-kun, Sasuke! ¡Ayúdenme! ¡Me está matando! —habló posteriormente la manipuladora Yuki a través de ella.
Y más se enloqueció cuando la marcas del Byakugou comenzaron a desaparecer del cuerpo de Sakura.
—¡Estúpida, ¿acaso te quieres morir?! —gritó, mientras escupía sangre y comenzaba a sentir un horrible dolor.
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—¡No lo hagas, activa el Byakugou, te estás muriendo!¡estúpida! —gritó Yuki, aferrándose a quitarle la flor antes de que Sakura terminara con su locura. —¡¿Acaso es eso lo que quieres?!
—No en realidad, quiero vivir… pero si tengo que morir para llevarte a rastras al paraíso que así sea…
—Qué… ¿al paraíso?... Sakura… tú…—musitó Yuki, mostrando un rostro de desconcierto y dolor más al ver como Sakura poco a poco se iba debilitando cada vez más.
Aun así, con las pocas fuerzas que le quedaban, Sakura no soltó el retazo de su corazón y con su mano libre dejó el kunai para colocar su mano hacia abajo en aquel vacío, y cuando lo hizo tanto ella como Yuki sintieron un dolor compartido.
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—¡NOOOO! ¡¿qué haces?! —gritó Sasuke, al momento que varios picos de hielo salieron disparados desde la superficie, encajándose violentamente en la kunoichi, la cual finalmente dejó de pelear consigo misma.
—¡No puede ser!¡ No puede ser! —chilló Naruto, al momento de que también la energía natural dejó de interponerse entre ellos.
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En el interior, tanto Sakura como Yuki se quedaron paralizadas, las manos de ambas aún estaban en una posición de enfrentamiento. Sakura protegiendo su corazón, Yuki tratando de arrebatárselo, pero aquel agarre de la fantasma se suavizó al momento que empezó a experimentar un sentimiento diferente al de la venganza.
—Sakura… yo… no…
—Yuki…—musitó la de cabello rosa, sintiendo una esperanza dentro de ella, sin embargo…
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—¡Es nuestra oportunidad!
—¡Andando!
—¡hagámoslo!
Aquellos ambiciosos gritos desconcertaron a los incrédulos Sasuke y Naruto que sólo alcanzaron a ver como aquellas 5 ambiciosas ancianas se abalanzaron rápidamente hacia la reliquia haciendo rápidamente el sello de manos.
—¡NOOOOO, ESTUPIDAS! —gritó Sasuke, activando el Susano para impedir que se acercaran a Sakura.
…sin embargo, fue demasiado tarde.
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—¡No! ¡¿Qué hacen?! —gritó Sakura, al ver de repente invadido su interior por cinco entes de diferentes colores.
Yuki, entre tanto, enfureció y volvió a oscurecerse al reconocer a quienes pertenecían esas luces.
—¡Ellos nunca van a cambiar! ¡ESTE MUNDO NO NOS MERECE! ¡DAME LA FLOR! —exigió con la voz demoniaca, apretando y lastimando la mano de Sakura la cual seguía protegiendo la flor.
Al hacerlo, otras cinco manos también se aferraron a la mano de la portadora de la flor, ocasionando que el corazón que guardaba aquella reliquia sufriera.
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En el exterior, el grito desgarrador de Sakura inundó el campo de batalla, al momento de que aquellas ancianas, penetraron con su chakra en su pecho, lo cual provocó que una potente energía que había estado acumulada dentro de ella se liberara expansivamente de golpe liberando una poderosa onda gélida que comenzó a congelar súbitamente todo lo que había a su alrededor.
Desde el cielo sólo se pudo observar como lo que antes era un país con un clima templado que tenía verdes bosques se volvía un bloque de hielo sólido y blanco, al igual que parte de su mar, donde había quedado un cansado 8 colas y su Jinchūriki.
El frío y el hielo se extendieron más allá de sus fronteras tocando una gran parte del país del viento y del fuego, cuyas aldeas aledañas quedaron completamente congeladas al igual que sus habitantes.
Todo un desastre natural que se propagó con el grito de dolor de la reliquia.
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Konohagakure
—¡¿Qué habrá sido eso?! —se preguntó una espantada Tsunade, quien pudo sentir una fuerte liberación de chakra que alteró más el clima de lo que ya estaba en la aldea.
—¡Lady Tsunade! —exclamó una agitada Shizune entrando a la oficina, acompañada de otros Shinobis. — El equipo de división sensorial nos acaba de informar que se acerca a gran velocidad una peligrosa tormenta de nieve que proviene desde el sur que está congelando todo a su paso.
—Maldición, debemos llevar a todos los aldeanos al refugio. ¡Shizune, andando! ¡Debemos asegurarnos de que todos vayan y también debemos asegurarnos de llevar todos los insumos que podamos para soportar la tormenta.
Shizune y los demás shinobis asintieron y se dispersaron rápidamente, dejando a la preocupada Tsunade, quien antes de marcharse vio por la ventana el gran nubarrón oscuro a lo lejos que se acercaba cada vez más a la aldea, trayendo consigo un poderoso viento que ya azotaba con fuerza contra la ventana de cristal, haciendo que esta vibrara.
—Maldita sea, Kakashi… ¿Qué está sucediendo allá?
En ese momento la electricidad en su oficina y en general en toda la aldea se cortó, dejando todo en la penumbra.
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En el campo de batalla, el arrasador viento se calmó y todo quedó silenciado, la escarcha y la neblina que abundaba por los alrededores comenzaron a desvanecerse, mostrando las consecuencias de un imprudente y egoísta deseo.
La causante de la liberación de tal energía cayó al suelo con su mirada completamente perdida, los cristales de hielo que se había encajado así misma desaparecieron de su cuerpo y ahora la sangre brotaba lentamente de sus heridas.
A unos cuantos metros de donde quedó ella, estaba la figura de un enorme guerrero, el Susano, el cual estaba completamente inmóvil y congelado; sin embargo, pronto el hielo y la nieve que lo cubría comenzó a caer conforme la entidad de chakra se movía revelando a un agotado Sasuke que había aguantado el duro impacto de la naturaleza, pero no estaba solo, detrás de él, había 5 ancianas que adoloridas tenían varias partes quemadas de sus cuerpos, estaban severamente heridas.
—Sakura… —musitó cansado, deshaciendo el Susano y olvidándose de esas viejas para poder acudir con ella.
Mientras que alrededor del Susanno, pequeñas pilas congeladas también comenzaron a desintegrarse, mostrando el anaranjado chakra del kyuubi que había soportado el impacto de la nieve y había protegido a cada persona de la alianza que se sintió aliviada de estar aun viva después de semejante ataque; pero sintiendo un frío atroz que les caló en lo más profundo de los huesos cuando el chakra que los protegía se deshizo.
—¿Están bien? —musitó el rubio agotado, viendo a quienes tenía a su lado. A su maestro y a la persona que por supuesto siempre protegería: su esposa, quien pareció reaccionar después de un pequeño trance al que había sido sometida.
—Estamos bien, Naruto… pero…—musitó Kakashi viendo a su alrededor.
Todo estaba congelado, de los soldados de la flor de loto no había siquiera rastro, solo una que otra maquinaria que habían llevado había quedado destrozada por los alrededores.
—¿Dónde está Sakura-chan y Sasuke?
Hinata entonces ahogó un grito, pues con su byakugan (que había activado) logró detectarlos.
—¡Allá!
Los varones entonces miraron hacia donde apuntaba, alcanzando a ver como Sasuke a tientas se acercaba a un cuerpo que yacía en el suelo, el cuerpo de Sakura.
—Debemos darnos prisa, parece que sigue viva, debemos acabar de una vez por todas con ella.
Escuchó de repente Naruto cerca de él, volviéndose hacia quien había hablado; nada más ni nada menos que el Raikage que ya estaba muy bien acompañado del Tsuchikage.
—¡¿Qué dicen?!
—Lo sentimos Naruto, pero es lo mejor. Ella representa un gran peligro. —opinó el anciano también.
—¡No, esperen! — pidió Kakashi. —Tenemos que hablar primero para después decidir. No creo que esa sea la solución.
—¡Tonterías! ¡Esa mujer casi acaba con todos nosotros! Mira como dejó a la Mizukage!¡Si acabamos con ella es probable que todo vuelva a la normalidad! —Peleó A.
—¿Quién nos asegura que acabando con ella todo se arreglará? Tal vez sólo lo vamos a empeorar —opinó igualmente el agotado Gaara, llegando al sitio, junto con más shinobis.
—No lo sabremos hasta que lo hagamos, lo siento, no tendré más consideraciones… —condenó el viejo Ōnoki acumulando su chakra para hacer su técnica especial —¡JINTON, GENKAI HARI NO JUTSU!
A pesar de que Naruto y Kakashi intentaron detenerlos, el anciano lanzó su ataque; sin embargo, antes de que este pudiera atrapar a la frágil y lastimada figura de Sakura; Sasuke se interpuso protegiéndola, y usando su rinnegan se deshizo de aquella técnica.
—¡¿Qué haces muchacho?! ¡Quítate de ahí! —exigió el Raikage, pero el Uchiha no escuchó, y en su lugar comenzó a abrir un portal por debajo de Sakura.
—¡Sasuke, protégela! —gritó Naruto, deteniendo el paso de los kages.
El Uchiha asintió discretamente, prometiéndole mentalmente aquello a su amigo, cuando en eso:
—Nunca… cambiarán… están condenados…
Escuchó de repente, notando que el cuerpo de Sakura había reaccionado como Yuki, quien con su cansada mirada sólo le sonrió y después se dejó caer, aparentemente inconsciente. En ese momento, Sasuke extrañamente sintió como si una energía se hubiera liberado del cuerpo de su amiga, justo cuando tanto él como ella desaparecieron dentro del portal.
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En un desolado y cálido desierto, un portal comenzó a manifestarse a algunos metros arriba de la superficie, dejando caer a dos cuerpo sobre la suave arena, uno encima del otro.
—Sakura, Sakura… —musitó el cansado Uchiha, quitándole su peso de encima a su amiga.
La aludida, aún herida y con los ojos semiabiertos viendo hacia el azul cielo, no reaccionó a su llamado.
—¡Sakura, escúchame! Te traje a una de las dimensiones de Kaguya… aquí creo que Yuki no tiene poder.
Después de pelear contra Yuki, y que esta aseverara que todo lo que había en la tierra le pertenecía, el Uchiha creyó que mandándola a una dimensión fuera de la tierra perdería todo aquel poder y Sakura volvería, algo que se le ocurrió en un muy mal momento ya que por el calor de la batalla no había procesado tal información cuando esta lo mencionó.
—Sakura… dime qué hacer… estás muy herida…—suplicó, colocando su mano en su herido vientre, sintiéndola terriblemente helada.
En eso, unas marcas negras comenzaron a surgir del sello de la frente de Sakura, las cuales se expandieron lentamente en gruesas líneas por todo su cuerpo, comenzando así con una casi instantánea curación. Estaba usando el Byakugou.
—Sakura… ¿Me escuchas? dime algo, dime que eres tú… —pidió preocupado, pues aunque las heridas se estuvieran cerrando, ella seguía con la mirada perdida. —Di algo… por favor.
Sakura exhaló silenciosamente y musitó:
—Un ninja espera a que llegue el momento adecuado… cuando el enemigo duerme y baja su guardia… cuando sus armas yacen olvidadas en la quietud de la noche…—suspiró cansada. —Ese es… el momento… para… un ataque ninja…
—No, mierda… Sakura… ¿qué te hicieron? —rememoró Sasuke que esa era la contraseña que había impuesto él durante sus exámenes chunnin.
¿Por qué lo decía? Lo único que pudo pensar es que había ocurrido lo que la sacerdotisa Shion le había dicho sobre lo que pasaría si se intentaba sacar la flor a la fuerza, Sakura, al parecer, ahora estaba muerta en vida; sin embargo, cuando pensó que eso era lo que había ocurrido la peli rosada parpadeó un par de veces y giró levemente su lastimado rostro hacia a él, sorprendiéndolo.
—Sasuke-kun… —musitó. —…tengo frío.
El impactado Uchiha sintió un tremendo dolor y a la vez alivio en el pecho al escucharla y notar que, en efecto, Sakura había vuelto y aparentemente bien (dentro de lo que cabía), y sin más se apresuró a colocarle su desgarrada capa encima para cubrirla, algo extraño, pues estaban en un caluroso desierto y ella se estaba congelando.
Continuará.
Feliz año 2023 a todos!
Comienzo este año con este capitulo nuevo, espero que les haya gustado, no me quise extender mucho con la batalla, pero probablemente haya un flashback con más detalles sobre cierto momento, aun estoy indecisa.
En fin, agradecimientos especiales a Blossomarie, Margaces y guest por sus comentarios, así como a todos los lectores de watppad y fb.
02 de enero de 2023
