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Alexitimia
Capítulo 35
Debilidad.
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Dentro de un cuarto de control, oculta en una base secreta de un país empobrecido que gozaba aun de un buen clima; 5 hombres observaban a través de una gran pantalla las grabaciones en vivo que le estaban llegando de una de las tantas marionetas en forma de zetsu que ahora yacían destruidas por todo el campo de batalla en el país de los Ríos.
Después de la explosión generada por la reliquia, la imagen frente a ellos había quedado completamente en blanco, lo que le dio a entender al equipo de hombres que las marionetas habían quedado enterradas entre un montón de nieve.
—Creo que hemos obtenido suficiente y muy valiosa información —mencionó el líder del grupo Takeshi Yamada, levantándose de su asiento. —Yoshida, Chiba… que comience la recolección de datos… con el frío que está haciendo ese lugar de seguro hay muestras muy bien conservadas.
Los hombres mencionados y, cuya rama principal en esa organización eran enfocada en la medicina, asintieron y pronto comenzaron a teclear y oprimir algunos botones, haciendo que en pantalla se mostraran nuevas imágenes.
Imágenes que estaban captando diversos robots en forma de insectos que minuciosamente se pusieron a buscar muestras de ADN por todo el campo de batalla.
—Kimura, Sasaki…síganme, creo que descubrí algo interesante.
Los que correspondían al sector energético/industrial siguieron a su líder a un cuarto anexo, el cual a diferencia del anterior más bien era una especie de sala de juntas, en donde había una computadora portátil así como un proyector que apuntada a una superficie grande y blanca.
—Supongo que si esos shinobis estaban ahí, es porque esa pequeña niña si logró llegar a Sunagakure, bien hecho Sasaki… fue buena idea no dejarla tirada en cualquier punto del desierto, sino en uno en donde pudieran localizarla.
El hombre de traje y cabello negro perfectamente peinado se ajustó los lentes del rostro.
—Fue riesgoso, pero salió a la perfección, matamos a dos pájaros de dos tiros ¿no?
—Todo dependerá de las muestras que recolecte el equipo médico. —opinó Kimura. —y no considero que haya sido un éxito, esas viejas por lo visto no pudieron conseguirnos la reliquia.
—Deahh… ¿quién necesita a esas viejas traidoras? la verdad nunca confié en ellas. —dijo Takeshi, conectando un dispositivo en el equipo portátil y encendió el proyector. —Pero, no creo que haya sido un rotundo fracaso… cuando tenemos esto…
Al oprimir una tecla, el proyector comenzó a reproducir un video con la evidencia de una batalla.
¡RASENGAN! /CHIDORI!
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—¡Rasengan!
—¡Chidori!
Se lanzaron ambos shinobis con sus principales técnicas hacia su enemiga/amiga la cual deshizo aquel poderoso Rasengan en menos de un segundo con solo mover su mano, ante la atónita mirada de Naruto que vio como su técnica se vio envuelta en una especie de masa de aire que deshizo a la suya, mientras que Sasuke, estaba que rechinaba los dientes, pues antes de que pudiera acercarse con el chidori a su objetivo toda la electricidad que había concentrado le había sido arrebatado y devuelto por ella.
—Siguen sin entender ¿verdad? —se burló ella. —Ninguna de sus técnicas elementales me podrá hacer daño; simple y sencillamente ¡porque ese poder no es más que una copia barata del verdadero poder elemental! ¡Por más que intenten jamás podrán detenerme!
Los shinobis gruñeron frustrados y más por la fastidiosa risa de la demonio.
—¡Ya cállate! ¡No haces más que alardear con un poder que tampoco te pertenece! —riñó Sasuke furioso.
—¡Me pertenece! ¡Yo soy la reliquia! ¡La sacerdotisa de la naturaleza! —respondió esta desquiciada.
—¡No es cierto! ¡Es Sakura-chan! ¡Sakura-chan es la guardiana de la reliquia! —peleó ahora Naruto. —Y sabes que es cierto ¡Por eso la tuviste que controlar!
—¡Ja! Lo dicen como si Sakura hubiera sido una maravilla de guardiana, a mi pobre amiga le faltó mucho por convertirse en una verdadera sacerdotisa de la naturaleza, y tal era el caso de que buscaba varios métodos para atraerla cuando yo…—suspiró esbozando una sonrisita. —Sólo tenía que cantar…
Tanto Naruto y Sasuke aún a la defensiva, observaron extrañados que Yuki/Sakura levantó sus brazos hacia los laterales, comenzando una especie de baile sin música, hasta que…
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(Cerrando los ojos)
(Las constelaciones empiezan a bailar)
(El sueño pide que continúen)
(Buena suerte)
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El repentino comienzo de una canción provocó que todo nuevamente alrededor se comenzara a agitar con tal fuerza que se abalanzó contra los shinobis como un fuerte puñetazo en el rostro quienes apenas reaccionando sólo alcanzaron a verse así mismos en el suelo después de semejante golpazo.
—Esa maldita…
—¡¿Cómo demonios le hace?! —se quejó Naruto, reincorporándose.
—Es la energía natural, está reaccionando a su canto. —pudo observar Sasuke, como las acumulaciones de energía se formaban alrededor de ella al compas de que cantaba.
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(No tengas miedo a salir lastimado)
(Sé tú mismo y…. estarás bien)
(Un ritmo tembloroso…)
Un verso bien entonado provocó otro golpe en la cara de Naruto que volvió a tirarlo al suelo.
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(Una melodía triste)
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Sasuke aguantó el golpe del siguiente verso, mas el coraje nadie se lo quitaba pues la maldita usaba también la voz de Sakura para atacarlo. Era como si ambas lo estuvieran golpeando.
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(Tú eres el que me hace sentir mejor)
(¡Ah, por mi tiempo aquí! )
(Deseo de una estrella fugaz)
(Más allá del pasado o futuro)
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Muchos de los shinobis que estaban presenciando el acto salieron volando por los aires ante la rítmica melodía que interpretaba la cantante, con una fuerza tal que muchos quedaron esparcidos por el inmenso bosque que tenían por detrás.
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(Siempre estoy tratando de llegar a ti)
(Brillante, brillante luz de luna)
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Los pocos que habían quedado, intentaban a toda costa de sostenerse de cualquier cosa que pudiesen.
"Maldita sea… Naruto tienes que callarla de alguna forma" —gruñó el frustrado Kurama, viendo como Naruto y Sasuke apenas y podían mantenerse de pie con aquel ataque.
—Pero… ¡¿cómo?! —se quejó el Jinchūriki.
(Cada vez que me siento desanimada pienso en ti)
(No importa dónde estés)
(Incluso si estamos separados)
(Te alcanzará)
(Mi gravedad. )
—Creo que no nos queda de otra más que utilizar más fuerza…— opinó Sasuke, activando su Susano…
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Takeshi detuvo la grabación.
—Es poco, pero creo que podremos trabajar muy bien con esto.
—¿A qué te refieres? —preguntó uno de los socios.
Takeshi resopló, fastidiado de que siempre tenía que ser él que debía tener todas las soluciones.
—Conforme he escuchado la música de la dulce Yuki, pensé que habría un patrón en su voz que hiciera posible llamar a esa mentada energía natural. Así que… ¿Por qué con esta canción acudió y con el resto de su música no? Esa es la pregunta. Si lo desciframos ya no necesitaremos más a esa estúpida flor de la pureza, y menos tener que estar lidiando con la inútil reliquia esa y esos fastidiosos shinobis. Así que andando, ayúdenme a averiguarlo… no creo que sea tan difícil.
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País de los ríos.
Después de una terrible derrota donde nadie salió victorioso, los que habían sobrevivido comenzaron con el recuento de los daños y la ayuda a los heridos.
Afortunada y curiosamente ningún país de la alianza había sufrido de pérdidas humanas, no obstante si había muchos heridos, incluyendo las sacerdotisas que habían perdido un miembro de su cuerpo debido a la gravedad de las heridas, tal como lo había predicho Yuki, y la cifra parecía que iba en incremento conforme la temperatura comenzó a bajar.
Entonces llegó el momento de tomar decisiones, los kages y en general sus grupos de shinobis más allegado se reunieron para conversar sobre lo que se haría o eso era lo que se tenía esperado, pues tan pronto empezó un debate (discusión) dio inicio, el motivo: la acción que había cometido Sasuke Uchiha al llevarse a la reliquia.
—Es el colmo, estamos como en el pasado, nuevamente ese chico nos causó problemas. —Dijo el Raikage furioso. —Bien podríamos haber acabado con este problema si hubiéramos matado a esa muchacha.
—Y como te dije antes, no creo que eso hubiera resuelto nada. —replicó Kakashi, y Naruto y sus demás shinobis que lo acompañaban estuvieron de acuerdo con él.
—eso es lo que ustedes creen, y por supuesto que sabemos que ustedes tienen intereses de por medio. —opinó el Tsuchikage. —Y si dejaran de ver esos intereses podrían abrir los ojos y ver las consecuencias de dejarla con vida…—señaló a la Mizukage, la cual desde el ataque que había recibido no había mencionado palabra alguna.
—Mizukage sama… diga algo por favor. —alentó Chōjūrō.
La pelirroja, levantó la vista y dio un leve suspiro.
—Estoy… estoy… de acuerdo… con Kakashi.
El grupo se sorprendió.
—¡Pero Mizukage! —riñó el Raikage.
—¡ES QUE NUNCA LO VAN A ENTENDER! —gritó está devolviéndolo a su asiento. —No lo entenderán, hasta que lo viven… —suspiró. —Yo… sólo lo vi… y… —miró a su alrededor y fijó su mirada en dos kunoichis que tenían la misma expresión que ella. —Ustedes también lo vieron ¿Verdad?
Temari y Hinata se sobresaltaron, y ambas viéndose físicamente desgastadas sólo asintieron.
—¡¿Entonces se ponen de su lado?! ¡¿Sólo porque les hizo ver algo?!
—No se están poniendo de su lado, hermano Baka. —se escuchó de repente la voz de Bee.
El Raikage, se volvió a su hermano, el cual había pensado que había perdido hasta que este mismo volvió por su propio pie, casi sin ningún daño, pese a haber perdido la batalla contra el dragón de los océanos.
—¿Entonces?
—Sólo quieren hacer lo correcto. —dijo Bee asintiendo. —Tal como ese dragón de los océanos.
—¡¿Qué?! ¿De qué hablas?! —cuestionó el confundido Tsuchikage.
—Cuando peleé con esa criatura pude percibir que no tenía deseos de matar, más sí de proteger a sus amas, a esas niñas reliquias… "Ayúdenlas o todo se acabará" me dijo antes de marcharse.
Los presentes no supieron que responder ante aquella anécdota.
—¿Y si le preguntamos al Gran sapo sabio? ¡De seguro él sabrá que hacer, dattebayo!
—No creo que sea necesario Naruto, creo saber lo que las palabras de ese dragón significan. Algo que incluso los sapos deben de saber, así como Akamaru y los insectos que acompañan a Shino y todo animal que no quiso participar en la batalla.
—¿Qué quiere decir Kakashi? —cuestionó el Raikage.
El Hokage se enserió.
—Los animales no actuarán en contra del poder de la naturaleza, en especial aquellos que han sido de alguna forma bendecidos por esta, respetarán la decisión de la sacerdotisa, mas no significa que estén del todo de acuerdo, saben que nosotros, los humanos, debemos resolver el problema porque no sólo de ahí depende nuestra supervivencia sino la de toda criatura que vive en este planeta.
—Entonces ¿qué hacemos? —preguntó de nuevo el Tsuchikage.
—¡Ya lo dijeron, abuelo Baka! —reprendió Kurotsuchi —¡¿Qué no captaste?!
—Debemos hacer algo que no fuimos capaces de hacer antes. —concordó Darui, que se encontraba cerca del Raikage el cual aun no terminaba de comprender.
—Lo correcto. —captó también Chōjūrō, hablando por su ama. —Es lo que usted también piensa ¿no? ¡Mizukage sama. Yo estoy con usted.
La dama pelirroja sólo sonrió sutilmente hacia su subordinado y compañero.
—¡Debemos dar con los causantes de este problema! ¡debemos acabar con la flor de loto! —exclamó Gaara decidido.
—Y con eso, buscar la manera de que Yuki descanse en paz. —pensó de igual manera Naruto. —Sakura-chan tenía razón, no hay otra manera y lo saben ¿verdad?
—Yo estoy con Naruto. —habló de repente Shino. —Quiero que la sacerdotisa descanse en paz y por supuesto por Sakura, para que la dejen en paz.
—Yo también. —concordó Hinata. —¡Por Sakura-chan!
—Y yo. —asintió Shikamaru. —¡Por las dos!
—¡Y por supuesto que yo también! —exclamó un energético y motivado Lee. —¡Sakura-chan! ¡Te ayudaremos!
Después de ellos, más shinobis adultos y jóvenes le siguieron dándoles sus respectivos apoyos a lo que parecía sería una nueva generación de líderes.
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Terminando la reunión fue momento de organizarse para marcharse; los kages habían recibido noticias sobre las actuales condiciones del clima en sus respectivas aldeas y no sólo de las suyas sino de otros lugares que estaban sufriendo las consecuencias del frío.
La tarea de buscar a flor de loto y acabar con ellos se tendría que coordinar al mismo tiempo que se buscaría la forma de salvaguardar a tanta persona se pudiera; pero mientras los líderes lidiaban con esos detalles, ciertos matrimonios tenían que lidiar con sus propios problemas.
Naruto, desde la batalla, había notado que su esposa estaba extraña, intuyendo lastimosamente lo que probablemente le había pasado no sólo con lo que Yuki le había mostrado, sino también con lo que había visto que pasó entre Yuki/ Sakura y él, así que en la primera oportunidad que tuvo de estar a solas se acercó a ella para averiguarlo.
—Hinata… ¿estás bien? Dattebayo…
Su mujer que, en ese momento le daba la espalda, sólo se volvió hacia él y le brindó una cansada sonrisa.
—Estaré bien…
—Hinata… ¿qué te hizo ver Yuki? Ella… ¿te hizo ver lo mismo que a Sakura-chan?
—Eh… Sí…—admitió avergonzada. —Sólo un poco… no… alcanzó a mostrarme lo peor… sólo… lo que le hicieron a su novio… y cuando… apenas ella iba a ser… cómo la tenían, lo que le dijeron antes de… sentí como si a me estuvieran quitando la ropa… —respondió pausadamente.
—No, ya no sigas. —la abrazó Naruto.
—Gracias a que Sasuke-kun intervino, no alcanzó a pasar lo peor… pero… de cualquier forma…—chilló. —fue humillante y horrible Naruto-kun, no sé cómo Sakura-chan ha podido con tanto.
—Ya, ya… no te aflijas, nada malo te pasó.
—Pero no sólo es eso. —se separó Hinata un poco de él. —Lo que a ti te hizo…
Naruto se avergonzó, y desvió su apenada mirada de ella.
—Hinata yo…
—No lo sientas, ¡más bien perdóname a mí! Yo… pensé que te había gustado…
—¡¿Qué?! ¡No… claro que…
Pero unos dedos en su boca lo silenciaron.
—Lo sé, te hizo o más bien quiso hacerte lo que a ella le hicieron… ¿no es así?
Naruto se entristeció.
—Uno como mujer a veces piensa que ciertas cosas sólo le pasan a las mujeres, pero me di cuenta que no es así, nadie esta libre de la maldad de otros. Al principio pensé que te había gustado por ser el cuerpo de Sakura-chan quien lo había hecho, pero cuando Yuki me mostró parte de lo que le pasó, lo único que pude ver después fue a Yuki tratando de hacerte lo que a ella le hicieron.
—Me alegro de que lo entiendas y… —rio fingidamente. — realmente fue horrible, independientemente de si fuera Sakura-chan o Yuki, no sé, me desagradó que me hicieran eso, y por supuesto me molestó mucho que Yuki estuviera utilizando a Sakura-chan así.
—No te preocupes, Naruto-kun… yo te protegeré si es necesario. —aseguró Hinata. —Juntos y con la ayuda de los demás, trataremos de hacer lo correcto de ahora en adelante ¿De acuerdo?
—¡Aww… Hinata! —se abalanzó el rubio a ella con una sonrisita. —Por eso te amo, muchas gracias, dattebayo…
—Yo también Naruto-kun…
Y mientras el matrimonio Uzumaki se daba de arrumacos, otro matrimonio a lo lejos observaba.
—Toma… — le pasó Shikamaru una taza de té humeante a Temari. —¿También quieres hablar al respecto?
—Si no te fastidia…—canturreó la cansada Temari, dándole un sorbo a su té.
—Tu seguridad es algo que nunca me fastidiaría… así que ya deja el orgullo y dime con sinceridad si debo prepararme para sellar violentamente a un demonio.
La kunoichi sonrió levemente y luego soltó un suspiro.
—Sólo… sólo… puedo decir… que… fue humillante. —respondió finalmente. —No quisiera pasar por eso, nunca
—Entiendo…
—También… quiero que sepas qué tenías razón, es fácil hablar del cómo se puede sentir el otro, pero cuando te pasa… —resopló. —Es algo diferente…
—Sí, es comprensible. No te preocupes por ello.
—Me gustaría acabar dolorosamente con esa maldita organización flor de loto.
—Ya somos dos. —la abrazó Shikamaru por los hombros. —Vamos a triunfar, ya lo verás.
La apenada y refunfuñona kunoichi sólo se dejó querer por su marido, realmente lo necesitaba, mientras que a unos metros de ellos, sus hermanos veían todo con una calmada sonrisa.
—Ya ves Gaara, Temari estará bien…
—Sí, está en buenas manos.
—Ahhh… ahora sólo falta salvar a mi prometida. —se estiró el cansado Kankuro. —Vaya que dio pelea.
—¿Tu prometida? —Gaara arqueó una ceja.
—Sí, Sakura.
—Entonces… ¿no era broma? ¿Si te quieres casar con ella?
—¡Ja! Por supuesto que no, ¡Caíste!
Gaara ni se inmutó.
—Demonios, contigo no es divertido, apenas con ese fastidioso Uchiha, ese tiene unas reacciones bastante graciosas…—miró al nevado cielo. — quien sabe cómo le estará yendo con la hermosa Sakura.
—Si sus sentimientos hacia ella son sinceros, ella estará bien con él. —pensó Gaara, viendo hacia la misma dirección que su hermano.
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Dimensión desértica de Kaguya.
—Yuki se fue, Sasuke-kun
Fueron las últimas palabras de Sakura antes de dejarse caer por el cansancio, ahí tirada en la arena y titiriteando de frío a no más poder a pesar de ya estar cobijada por la capa del Uchiha, el cual en condiciones contrarias a ella, él se estaba muriendo de calor, era insoportable, pero aún así se puso de pie y con las fuerzas que aún tenía levantó a Sakura y la hizo andar al ritmo de él.
Tenían que encontrar un refugio, era lo único que pensaba, pero conforme más caminaba más peso sentía en él, pues ya llevaba a Sakura casi a rastras y en todo ese tiempo, bajo el abrasador sol, ella no había podido dejar de temblar, tampoco se había calentado, seguía demasiada fría.
—Aguanta un poco más, ya pronto encontraremos un sitio.
Trató de alentarla a seguir, pero fue en vano, Sakura a los pocos minutos se cayó, llevándoselo de encuentro.
—Tengo frío. —seguía delirando.
—"¿Por qué?" —pensó Sasuke, colocando su mano en la mejilla de ella, notando lo helada que estaba.
No terminaba de entender, si se suponía que Yuki ya no estaba con ella, entonces lo que tenía Sakura no era algo que estuviera siendo causado por aquel ente, tampoco creía que fuera por falta de chakra, ya que Sakura seguía conservando el sello en su frente, e incluso bajando su vista, en su pecho vio que estaba aún aquel dibujo en forma de flor.
—Eso es… ella necesita la energía natural. —concluyó al recordar cuando Sakura les contó a Naruto y a él que la había estado absorbiendo, todo lo que había acumulado lo había expulsado cuando intentaron quitarle la flor.
Necesitaban volver, pensó de inmediato, pero enseguida su plan fue opacado por la incertidumbre de no saber si Yuki atentaría de nuevo contra ellos una vez que estuvieran en sus territorios; sin embargo, viendo a Sakura en tan mal estado optó por arriesgarse y con el escaso chakra que a él le quedaba, abrió un nuevo portal, donde nuevamente a rastras se llevó a Sakura con él.
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El cambio de clima de caliente a helado golpeó fuertemente en ellos, cuando al salir del portal se encontraron en medio de una tormenta de nieve.
—Sasuke-kun… —llamó Sakura, siendo arrastrada por los fuertes vientos.
—Tranquila, aguanta un poco más… te llevaré a un lugar seguro. —pidió el Uchiha, tomándola de la mano para hacerla caminar dentro del escudo que alcanzó a crear del susano para soportar los vientos.
La casi adormilada Sakura casi no captaba lo que pasaba, pero el repentino cambio de áreas le dio nuevamente un poco de energía a como la sentía en ese horrible desierto, mas el frío seguía sin poder quitársele y menos con el clima que había.
—Ahí, ahí es… —señaló Sasuke, impulsándola a caminar más rápido y con el escudo a punto de quebrantársele.
A lo lejos en lo alto de una colina se alcanzaba a divisar el techo de aparentemente dos viviendas; sin embargo, conforme se fueron acercando vieron que estas se encontraban a la mitad cubiertas por la nieve.
Sasuke gruñó desesperado, pero aun así siguió arrastrando a Sakura, hasta que ambos finalmente alcanzaron la entrada de la vivienda más grande; sin embargo, no parecía que hubiera personas en ese momento ahí, lo poco se que se alcanzaba a ver por las empañadas ventanas era oscuridad.
—Maldita sea, mejor ven aquí…
Sakura no entendía que pretendía Sasuke ni a donde la había llevado, sólo observó cansada como llegaron a la otra vivienda que más bien era un área que se utilizaba para realizar trabajos. Estando ahí, el Uchiha usó su Katon para remover la nieve de la entrada y, tan pronto la nieve se deshizo, se apresuró a internarse junto con Sakura, la cual observó el lugar mientras Sasuke aseguraba la puerta.
—Es como una forja. —susurró la cansada Sakura, viendo que había una especie de horno que en ese momento estaba apagado, aunque los materiales que estaban a su alrededor eran más bien cristales de diferentes formas y también cerámicas que curiosamente parecían haber sido reparadas.
Y mientras ella curioseaba, Sasuke se instalaba, se apresuró a colocar dentro del horno carbón, madera o cualquier cosa que se pudiera quemar y después los encendió a duras penas con el Katon, haciendo que la oscuridad se disipara un poco así como el frío que seguía sintiéndose horrible.
—Acércate Sakura.
La agotada chica, sólo sintió cuando su amigo la acercó al fuego y a diferencia con aquel desierto, pudo percibir calidez en este que comenzó a realizar ciertas alteraciones en la temperatura de su cuerpo, aunque muy levemente.
—Siento el calor, Sasuke-kun. —sonrió. —Hace mucho que no lo sentía…
El del sharingan sintió un vuelco en el pecho al escuchar eso, mas no dijo nada y sólo la dejó cerca del fuego, mientras el iba a conseguir más provisiones.
Sakura ni cuenta se dio de todos los movimientos de Sasuke, ella se adormiló cerca del fuego hasta que nuevamente una mano sobres su hombro la sobresaltó.
—Tranquila… recuéstate un poco. —le señaló algo en el suelo, algo que recién había hecho.
Sakura se quedó sorprendida al encontrarse con varias mantas que formaban un especie de futón.
Como estaba tan cansada, rápidamente se dejó caer de rodillas sobre estas, sintiéndose aun más agotada ante la posibilidad de poder dormir un poco después de semejante día.
—También traje algo de ropa, más bien es solo una yukata y un abrigo que creo que te pueden quedar. —le entregó Sasuke unas prendas.
Sakura las observó y también lo observó a él, viendo que también tenía otras ropas puestas, probablemente que pertenecían a los inquilinos de esa propiedad.
—¿Dónde me puedo cambiar?
Sasuke entonces enrojeció.
—Hm… lo siento, me giraré para que te cambies.
Diciendo eso, se giró y se alejó hacia donde estaba la puerta.
Viéndose con un poco más de privacidad, Sakura comenzó a deshacerse lentamente de sus prendas, iniciando por el corsé que había quedado destrozado por las diversas puñaladas, para luego seguir con la fastidiosa falda que tampoco había terminado muy bien del todo, y de ahí se quitó las botas, quedándose solo con la ropa interior.
Sasuke en ese momento observó un poco de reojo, no por morbo o porque quisiera verla en paños menores, sólo quería asegurarse de que no tuviera más heridas, y todo parecía indicar que Sakura estaba haciendo lo mismo, pues antes de ponerse las prendas limpias se observó y tocó para asegurarse de que no tuviera heridas. Cuando vio que ella terminó con su revisión y se dispuso a ponerse la yukata, el nuevamente se giró fingiendo que no había visto nada, y claro así lo demostraba su exterior, pero por dentro estaba que se daba de golpes por haberlo hecho.
—Ya terminé…—avisó Sakura.
Al girarse, Sasuke vio que en efecto ya se encontraba con la yukata puesta que a leguas se le notaba que le quedaba muy grande así como los calcetines de algodón, por encima de sus hombros vio que se había puesto un chal de color marrón que pensó le serviría para ganar calor más rápido.
—Anda, acuéstate un poco.
Sakura no objetó y ya sintiendo más comodidad con aquella ropa se dejó caer sobre aquel intento de futón, siendo cobijada por Sasuke.
—Gracias.
—No me agradezcas…
—Hoy hice cosas muy malas ¿verdad? —musitó de repente
—Ay, no… —pensó Sasuke.
—Lastimé a muchas personas, me le insinué a muchos, besé a una mujer y a Naruto también, le hice algo horrible. —suspiró Sakura con cansancio. —¿Y ahora cómo lo veré sin que se me caiga la cara de la vergüenza?
—Pero no eras tú, Sakura, tú no hiciste nada malo. —difirió el molesto Sasuke.
—Pero sí fue mi cuerpo quien causó esos actos, yo me dejé manipular por Yuki… y ahora muchos están sufriendo o incluso muriendo por mi culpa, porque fui débil, siempre lo he sido.
—No, no digas más.
Pero Sakura no aguantó con tal dolor y se quebró en llanto; sin ninguna clase de filtro.
—No llores, por favor.
—Sólo un poco Sasuke-kun… déjame sentir algo… para luego poder volver a levantarme, déjame sentir un poco de debilidad... sólo un poco.
A pesar del dolor que también le causaba a él, Sasuke la dejó ser y ya no le negó nada, sólo se hincó a un lado de ella sobre el futón y la acompañó en su dolor, sabiendo que lo necesitaba y que era preferible que sintiera algo a que no sintiera nada y se perdiera en ese oscuro y solitario vacío.
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Las horas fueron pasando y el llanto se fue calmando así como la intensidad de la nevada en el exterior, algo que pareció un especie de tregua para aquellas dos personas que descansaban una cerca de la otra, en aquella vieja forja.
—Gracias, Sasuke-kun. —sonrió Sakura a quien ahora estaba a escasos centímetros acostado frente a ella.
—No hice nada… ¿cómo te sientes ahora?
—Aún sintiendo un poco de remordimientos que sé que no debo de tener, pero trabajo en ello. — expresó ella con cierto alivio en su voz. —Sabías que siempre existe un cuadro de depresión de leve a moderado después de haber pasado por un algún evento o trauma significativo, por ejemplo ¿depresión postparto o post coma? Aunque no a todos le sucede o no lo demuestran de la misma manera.
—No, no lo sabía. —sonrió él sutilmente al comprobar que ya se encontraba mejor, con tan solo escucharla hablar de sus cosas médicas.
—Sí, supongo que a mi me pasó la depresión post Yuki. —suspiró con una sonrisa.
—¿Realmente se fue?
—Sí, ya no escucho su voz dentro de mí, ni la puedo ver en donde estaba encerrada…
—Pero… conservaste la flor por lo que vi.
—Sí, así es… pero…—volvió a suspirar. —Ahora no me siento con la capacidad siquiera para llamar a la energía natural. Siento que no me escucha… así que supongo que Yuki sigue por ahí…
—No te preocupes, no lo decía por eso, y olvídate de ella por un momento, tú descansa.
Sakura volvió a sonreírle y de un momento a otro su mirada quedó prendida con la de él, haciendo que Sasuke pronto se incomodara.
—¿Qué?
—No te muevas… —pidió ella.
Al Uchiha le saltó el corazón al ver que ella se levantó un poco para luego colocar gentilmente sus heladas manos sobre las cálidas mejillas de él
—Ella sí es Sakura…—pensó tragando discretamente saliva y completamente paralizado, creyendo que ella haría algo que supuestamente no quería hacer con él. —Sakura…
—Tranquilo, no me tardaré…será rápido. —prometió ella.
El Uchiha no entendió hasta que de pronto sintió como un cálido chakra emanaba cerca de su rostro.
—Me está curando. —suspiró en su interior, sintiendo como heridas que ni siquiera había sentido por causa del frío ahora estaban siendo sanadas.
—¡Listo! —celebró Sakura, quitando sus manos de él, dejándolo inconscientemente con ganas de algo más. —Ya volviste a ser guapo, Sasuke-kun.
El Uchiha gruñó por sus adentros, pero también de cierto modo le causó algo dentro de él que Sakura nuevamente lo describiera de tal manera, aunque no quería verse presuntuoso.
—Hmp… gracias. —fue lo único que alcanzó a responder, viendo como ella nuevamente se envolvía en los cobertores, para después quedarse pensante.
—¿Qué pasa?
Ella se encogió de hombros, dentro de los cobertores.
—Muchas cosas, me acordé de algunas y pienso en otras.
—¿Quieres contarme?
Sakura sonrió.
—Eres gentil Sasuke-kun…
—No siempre fui así, y lo sabes…
—Sí, y es por eso que creo algo, algo que relaciono con el tema de Yuki.
—¿Qué?
—Creo que me acabo de dar cuenta que… yo nunca la comprenderé… nunca podría ser como esa hermana que describió, la que está unida a ella por el dolor.
Sasuke enarcó una ceja, confundido.
—Pero tú sí, creo que eres igual a ella.
—¿Cómo?
—Ambos crecieron en la soledad, fueron manipulados, a ambos les arrebataron seres muy queridos… ambos quisieron solucionar su dolor por medio de la venganza…
Sasuke respiró profundo al pensar en Itachi y en general en todo su clan.
—Pero… Yuki aún se quiere vengar.
—Sí, así es… y por eso creo que… ella puede ser salvada… tal como Naruto te salvó a ti. Naruto, otra persona que creo podría a entender más que yo a Yuki, porque él tiene ese don. Sasuke-kun…—musitó. — ¿Qué es lo que Naruto te dijo para hacerte… volver?
Sasuke inhaló profundamente antes de responder.
—Sólo creo que… me hizo ver las cosas tal y como eran, y me mostró lo que yo significaba para él…—respondió recordando aquel momento. —Me dijo que hizo todo eso… porque era su amigo.
Sakura derramó un par de lagrimillas y Sasuke se alteró al verlas.
—Tranquilo, son de felicidad. —alegó ella, sonriendo mientras lloraba. —Definitivamente es cierto, yo nunca podré comprender el dolor de Yuki, el de Naruto o el tuyo no al menos como ustedes lo experimentaron.
—Eso no es cierto, tú también has pasado por mucho.
—Aún así…—se limpió ella las lágrimas. —Considero que son situaciones diferentes…
—¿Por qué? El dolor es dolor…
—Bueno… viéndolo desde un punto analítico y médico, lo que les sucedió a Naruto, Yuki y tú fue cuando aún no tenían una madurez mental forjada, no sé si me explico, en cambio a mí, todo lo que me pasó fue… yo… siendo casi una adulta por decir así, yo… a pesar de todo, supe a dónde ir, con quién acudir, tenía conciencia de lo que pasaba y con base a eso me busqué soluciones, pero ustedes… no hubo nadie que los orientara…eran demasiado pequeños, en el caso de Yuki se aventuró al mundo exterior sin conocerlo realmente.
—Pero intentaste guiar a Yuki… ella fue la que no quiso escucharte.
—Por algo será, creo que es porque desde que pasó lo que pasó, la he visto como un paciente… creo que incluso desde antes de su muerte…—admitió. —pienso que en el hipotético caso de que ella viviera, seguro la hubiera mandado a terapia, porque desde mi punto de vista médico eso sería lo correcto, pero no sé, a veces creo que se necesita algo más, es decir… yo no podía obligar a Yuki a acudir a terapia, ella si quería ayuda tenía que acudir directamente a pedirla… ay quien sabe si me explico.
—Creo entender, pero me consta que tú has hecho mucho por Yuki, Sakura, no sientas que no has hecho nada, casi te matas por ella.
Sakura se mordió el labio, recordando aquel suceso.
— Y aún así no la detuve. —recordó con un poco de molestia. —Creo que me falta un poco de la chispa Naruto o algo así para hacerla volver a donde pertenece. —suspiró. —Esto de salvar al mundo realmente no es lo mío.
El Uchiha sonrió para sus adentros, considerando que tampoco era lo suyo.
—¿Sabes? Un día le dije a Naruto que mi sueño era hacerme más fuerte para salvar a todo el mundo. —bufó, soltando una risita. —Ahora que lo menciono me parece un poco tonto… yo… sólo soy o era una ninja médico.
—Sí, definitivamente es un sueño estúpido. —concordó Sasuke.
Sakura apretó los labios, resintiendo un poco la sinceridad del Uchiha.
—Y te diré por qué es estúpido, Sakura…
En eso Sasuke se levantó un poco del futón, y haciendo lo mismo que ella hizo cuando lo curó se acercó lentamente a su rostro, haciendo que la respiración de Sakura se agitara, aunque luego se le calmó al momento que el Uchiha se inclinó hacia su oreja, susurrándole algo.
—Ese sueño no se puede cumplir porque…
Con el corazón alborotado e irradiando en todo su esplendor con aquel tono rosa, Sakura sonrió y derramó unas lagrimitas más al escuchar lo que Sasuke le decía, lagrimas que fueron bien recibidas por el satisfecho Uchiha que volvió a su posición en el futón.
—Gracias…
—No me agradezcas, sólo es la verdad… ¿Por qué no tratas de dormir? Fue un día bastante largo…
Sakura sólo asintió sonriente y cerró los ojos, tratando de conciliar el sueño y por supuesto para dejar atrás aquellos pequeños momentos de debilidad.
Continuará.
Bien, hasta aquí le corto a este capítulo, iba a ser un poco más largo pero opté dejarlo hasta aquí, espero les haya gustado.
La canción se llama you gravitation, del anime seto no hanayome.
Agradecimientos especiales a: KassfromVenus, blossommarie, Guest, Margaces, a todos los anónimos y lectores de wattpad y FB.
Saludos.
08 de enero de 2023
