Alexitimia.
Capítulo 38.
Infiltración.
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País del fuego.
La misión de los shinobis de la alianza tenía dos principales objetivos:
Uno. Desmantelar las máquinas que alteraban el clima
Dos. Arrestar a los principales involucrados o en todo caso, acabar con ellos.
Para que este plan se pudiera llevar de la manera correcta, se tuvo que hacer primeramente una misión de espionaje que se organizó tan pronto la organización de loto salió a la luz con descaro y comenzó a publicitar su producto a todo el mundo.
Ayudados más que nada por aquellos expertos en el arte de recabar información sin ser detectados, se encontró que esos sujetos se preparaban para ejecutar sus planes en varias bases ocultas debajo de la tierra, y no sólo eso, que dentro de estas se encontraban los dispositivos que disparaban la energía que distorsionaba negligentemente el clima.
Gracias a los que tenían poderes oculares o se especializaban en las infiltraciones, fue que entonces se comenzó a analizar a cada una de estas bases, en donde destacaron que había 5 (una en cada país de la alianza), cada una fungiendo como una matriz para las otras pequeñas y medianas bases que estaban esparcidas en el mismo territorio y/o otros países, pero que igualmente eran celosamente cuidadas por los lacayos de la organización.
Así que las asignaciones de equipo se realizaron en base al tamaño de aquellas bases, dejando a los chunnin apoyados por genin con las pequeñas y medianas y a algunos cuantos chunnin junto con los jounin (a excepción de Naruto) en las bases más grandes o bases cercanas a la matriz.
Shikamaru, uno de los estrategas de la operación, organizó de esta forma a los shinobis aludiendo que el enemigo tenía el ego tan alto y era de cierta forma predecible que lo más seguro era que este se encontraría en la base matriz y no en las pequeñas, y si eran 5 matrices por obvias razones pensó que cada uno de sus fundadores lideraba cada matriz en una nación diferente.
Así que ahí andaban, corriendo con sigilo por un campo abierto cubierto completamente de nieve, mientras que la tormenta arreciaba por encima de ellos.
Vestidos de pies a cabeza, completamente de blanco, se camuflaron con el paisaje y tan pronto llegaron al punto de dispersión, los grupos se dividieron según lo planeado.
—"Buena suerte, amigos". —pensó Naruto, mientras veía de reojo el grupo en donde se habían ido parte de sus conocidos, incluida su esposa, que haría equipo con Kiba, Shino y otros para interceptar una de las bases medianas que estaba a unos cuantos kilómetros de la matriz.
Mientras que él tomaba otro camino, junto con su maestro, Shikamaru, Sai y otros shinobis que los respaldarían.
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Guarida de Orochimaru.
"Debes prepararte, ya que si ese árbol exige algo a cambio para deshacer esto, más vale que lo impresiones."
Las palabras del sannin seguían retumbando en la cabeza de Sakura, quien perdida en sus pensamientos se mantenía de pie frente a un pedazo de hielo que había formado con el agua con la que recientemente se había bañado para que fungiera como espejo.
— "¿Qué podría exigir?" —Se preguntó pensante, removiendo la yukata que la cubría y la cual dejó caer sin más al suelo para quedarse solo en sus interiores. — ¿"Patinar, bailar, rezar, cantar? o… ¿A mí? ¿Mi vida?"
Las tres primeras opciones las descartó de inmediato, para la gravedad de la situación en la que se encontraban consideró que esas acciones era muy poca cosa para lo que pretendía pedir y detener.
— "Entonces ¿Cantar?"
Pensó en la cuarta opción y que siempre le había dado buenos resultados a la antigua sacerdotisa; sin embargo, también la descartó rápidamente.
— "Tonterías, canto espantoso, capaz y sólo la hago enfurecer" —creyó dando una risita, hasta que nuevamente se enserió y vio nuevamente su reflejo. —Por último… ¿Mi vida?
Sintió una punzada en el pecho al pensar en ello. Si decidía dar su vida a cambio de calmar todo. ¿bajo qué términos sería?
¿Una vida al constante servicio y cuidado de la energía natural y árbol sagrado, o debía pagar con sangre por todos los crímenes y pecados cometidos?
Cualquiera que pudiera ser la respuesta a Sakura le causó una especie de vacío en el interior que se coloró con un triste azul que la hizo incluso pensar que la respuesta era pagar la deuda con sangre, pues no se consideraba lo suficientemente hermosa o más bien pura (en el sentido de que no era ni buena ni mala persona, simplemente una humana más) ni mucho menos devota para servir toda una vida a una especie de deidad o energía como lo fueron e hicieron las antiguas sacerdotisas. Ella era del tipo de persona que siempre pelearía o renegaría por algo, alguien que no se quedaba estancada, que quería conocer y experimentar todo lo que el mundo y la vida pudieran ofrecer, en pocas palabras quería vivir su vida como a ella se le diera la gana.
Y pensando en dicha vida futura con la que soñaba fue que su interior se tornó nuevamente con ese color rosa que tanto le gustaba y que le brindaba la tranquilidad y confianza que en ese momento se necesitaba.
— "Haré lo que pueda"
Sonrió frente a su intento de espejo y ya más calmada comenzó a colocarse de nuevo la yukata, cuando en eso alguien tocó a su puerta.
—Hola, ¿se puede?
—Sí, adelante. —respondió Sakura, aferrándose a su prenda.
La puerta se abrió sin más, mostrando a la Uzumaki pelirroja quien se adentró a la habitación llevando consigo una enorme caja de cartón.
—Esto es lo único que pude encontrar entre toda las cosas que tiene Lord Orochimaru acumuladas en esta cochina base. —dejó caer pesadamente la caja sobre la cama. —Pero creo que puedes encontrar algo decente que ponerte.
—Te lo agradezco.
La de cabello rosa se asomó para ver el contenido de la caja, notando el montón de prendas de diferentes colores que había; imaginó que el sannin las tenía porque en algún momento ese lugar estuvo lleno de personas que lo buscaban voluntariamente o eran llevadas en contra de su voluntad, y mientras alzaba una de las prendas, rezó para que lo que fuera a escoger no perteneciera a una pobre alma que fue llevada en contra de su voluntad, y en todo caso, si así fue, pidió igualmente permiso para portar dichas prendas.
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Por otro lado, Sasuke se preparaba también en su propio espacio, ajustándose la ropa, así como asegurando sus herramientas ninjas y su chokuto para finalmente colocarse encima la capa oscura que siempre lo cubría.
Físicamente estaba listo para partir, pero ¿y su espíritu? Este aún seguía inquieto y más se inquietaba al pensar en las palabras de Orochimaru y en lo que Sakura decidiera dar como ofrenda.
"¿Su vida?" resonaba más que nada esa idea en su cabeza y rápidamente la revolvía para descartarla.
Verla entregar su vida (en cualquiera de sus formas) no era algo que estuviera dispuesto a aceptar, así que antes de que a Sakura se le ocurriera ofrecerla, él se ofrecería en su lugar, pensando que su vida era lo menos que podía dar por todo lo que le hizo pasar años atrás, y no sólo a ella, a Naruto y a toda persona que sufrió por su causa.
Había estado buscando redención y pagar por sus crímenes, y todo parecía indicar que las cosas se habían acomodado para que él finalmente pudiera pagar; sin embargo, una pregunta lo inquietaba: ¿Ese árbol estaría dispuesto a aceptar su sacrificio si así se requería? ¿Aceptaría a alguien como él en lugar de a Sakura?
Era algo que pronto averiguaría, pensó mientras salía de una de las tantas habitaciones que había en esa guarida.
Al hacerlo, vio que la puerta de otra habitación también se abrió y emitió un inaudible gruñido al ver que era Sakura quien salía, vistiendo unas prendas que variaban en color rojo, azul, café y negro, siendo el primero el que más destacaba, pues de ese color era el largo haori que la cubría y que extrañamente le trajo los recuerdos de Sakura en sus años como genin.
— "Hermosa" —no pudo evitar pensar, aunque sintió que algo le faltaba.
—¿Sasuke-kun? ¿Estás bien?
Parpadeó al ser llamado y cayó en cuenta que nuevamente se le había quedado viendo como un idiota y peor aún que Karin lo había notado y parecía querer aguantarse la risa, lo que lo hizo darse la vuelta enseguida para seguir con su camino.
—Es tarde, andando. —fue lo único que pudo decir mientras avanzaban, dejando a ambas chicas atrás.
Sakura y Karin se miraron entre sí, y sólo alcanzaron a reír discretamente (una con nerviosismo y la otra con burla) al ver que Sasuke Uchiha nunca dejaría ese orgullo suyo.
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Zona desconocida, país del fuego.
—Shikamaru, posición… —preguntó Kakashi, mientras seguían andando por el campo cubierto de nieve.
Habían avanzado unos cuantos kilómetros desde que se separaron del resto de su división, y calculando el aproximado de lo que llevaban corriendo, concluyó que debían estar cerca de la matriz
—Un momento. —pidió el Nara, concentrándose para contactar con su compañera. —Ino… ¿qué tan lejos estamos?
—No mucho, queda poco para que lleguen. —respondió Yamanaka mentalmente. —Sin embargo, no he logrado encontrar una entrada, hay algo que está interfiriendo con la señal, pero está cerca de un risco así que…
—Es lo más probable. —completó Shikamaru, concordando que por las orillas debía haber una entrada a esa base. —Gracias Ino.
Terminada la comunicación, Shikamaru notificó lo reportado al equipo y posteriormente continuaron con su camino.
Conforme avanzaban, los shinobis notaron que la tormenta de nieve iba bajando de nivel así como la nieve que había en el suelo, tanto, que les dio una mejor visibilidad del panorama, pero también los hizo seguir con más sigilo pues sin la tormenta ocultándolos podían ser objetivo fácil en un campo tan abierto como en el que estaban.
—Esto es extraño. ¿no lo creen? —cuestionó Sai de repente, cuando la nieve dejó de caer por completo en un espacio en concreto.
—Sí, esos malditos… ¿habrán hecho ya uso de sus máquinas? —teorizó Naruto sin dejar de andar.
—O tal vez sea por eso. —señaló Shikamaru algo que comenzaba a ser perceptible a lo lejos.
El grupo se detuvo, admirando que se trataba de una especie de energía que nacía desde el cielo y estaba siendo atraída ( o más bien absorbida) hacia algo que había en la tierra.
—Ya llegamos…—concluyó Kakashi. — Y todo parece indicar que esos malditos están robando la energía de este planeta en grandes proporciones para ejecutar sus planes.
—No lo permitiremos. —gruñó Naruto, decidido a seguir.
Para esto, nuevamente el grupo que conformaba su división se separó, dejando a los shinobis de respaldo cerca de los cimientos de la base, en donde fue más notoria la intensidad del robo que se estaba haciendo, mientras que el equipo principal liderado por el Hokage fue transportado por el ninjutsu de Sai hasta las orillas de esa base que daba justo en un risco que estaba cerca de un muy agitado mar.
—Por aquí debe haber una entrada. —analizó Shikamaru desde las alturas. —Tsk… si tan solo esa energía no estuviera distorsionando la comunicación.
—Déjamelo a mi Shikamaru. —pidió Naruto, concentrándose para entrar en su modo sabio y detectar lo que querían; sin embargo, tan pronto se propuso a hacerlo nuevamente sintió aquello que sintió en el país del agua, no podía usar ese modo, y eso era porque la energía natural seguía sin acudir a él.
"Mejor trata de detectar al enemigo, una alma oscura como la de esos tipos debe ser perceptible a nuestros sentidos" —aconsejó Kurama desde su interior.
—Son tan insignificantes… pero lo intentaré.
Concentrándose nuevamente, Naruto pudo sentir varias, pero débiles energías maliciosas dentro de esa base, y concentrándose en la más cercana, detectó lo que aparentemente podía ser la entrada.
—¡Ahí! ¡Ahí está—señaló el centro, donde los shinobis finalmente pudieron apreciar que había una zona rocosa que no se veía del todo natural.
—Parece que no podremos entrar sigilosamente como queríamos. —rio el Nara.
—Hmph… pues creo que no queda de otra más que irrumpir a la fuerza. —opinó Kakashi viendo que tendrían que destrozar esa falsa estructura rocosa sí o sí para entrar. —En fin, tarde o temprano tenía que pasar.
Kakashi se levantó encima del ave así como el resto de su equipo, y después de dar una breve instrucción al resto del equipo que aguardaba en el otro extremo y de recibir la información de que ya los otros Kages se habían infiltrado en sus respectivos países, el Hokage preparó un chidori al mismo tiempo que Naruto un Rasengan, y juntos, saltando del ave, irrumpieron finalmente en la base.
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Mientras tanto en la guarida de Orochimaru…
—¿Alguna novedad? ¿Se pudieron comunicar?—preguntó Sasuke, entrando al poco convencional centro de comando que habían montado los de Konoha dentro de la guarida de Orochimaru.
—Estamos en eso. Danos un poco de tiempo. —respondió Yamato, mientras asesoraba a uno de sus subordinados.
—En estos momentos ya deben estar infiltrados… así que ya no pierdan el tiempo y sólo avancen con el plan que tienen, Sasuke. De cualquier manera no es que los que están aquí puedan hacer mucho, ya que estamos literalmente atrapados bajo la nieve.
—Cuando quiera tu opinión te la pediré, Orochimaru —respondió este arrogantemente.
—Pero tal vez tenga razón. —indicó Yamato. —Sasuke, es mejor que Sakura y tú continúen, yo trataré de seguir contactando a Kakashi y a los demás.
—¿Entonces ya es hora?
Los presentes prestaron atención a la voz femenina que llegó y se unió a la conversación, y pronto se escucharon múltiples suspiros de admiración por parte de los shinobis de Konoha. (A excepción de Sasuke)
—Vaya Sakura… te ves… —pronunció el capitán, sintiéndose de repente como una especie de padre que quería decirle a una hija lo bella que era.
—Es lo único más o menos decente que pude encontrar. —se justificó rápidamente Sakura, sintiéndose un poco incomoda.
—¡Ah! No, no lo digo por eso… la verdad es que…
—Lo que quiere decir es que te ves aceptable, veamos si tu "presencia" basta para que llames la atención de esa energía y te acepte como ofrenda —opinó Orochimaru, rompiendo con el encanto del momento.
Sasuke, fue el primero en gruñir antes sus insinuaciones y Yamato por supuesto se desmotivó debido a la tremenda interrupción.
Sakura, con su cara de repulsión hacia el sannin, optó por ignorar sus comentarios y se dirigió nuevamente al líder del grupo.
—Capitán Yamato, le quería pedir algo, si es que es posible y por supuesto si lo tiene…
—¿Qué?
—¿Tendrá una bandana de Konoha de sobra? —pidió tímidamente, mientras se rascaba su mejilla.
—¿Una bandana?... —procesó el capitán. — ¡Oh! ¡Por supuesto! dame un momento.
El capitán se retiró rápidamente del sitio hacia otra habitación, y mientras Orochimaru se burlaba viendo todo aquello como algo ridículo y sentimental, Sasuke inmediatamente pensó en su bandana ninja, la cual colgaba a su cinturón; la tocó aun sintiendo la rasgadura que tenía en el centro, símbolo de que alguna vez había desertado, pero que, ahora llevándola con él, era símbolo de que se encontraba en el camino que él había escogido.
Entonces se preguntó, para Sakura ¿Qué era lo que significaba la bandana?
La respuesta llegó por si sola cuando Yamato regresó, llevando algo entre su mano y cuyo listón tenía el color adecuado para la ocasión: Rojo.
—Pórtala con orgullo.
—Por supuesto… no la volveré a dejar. —la tomó Sakura con orgullo e inmediato procedió a colocársela como una diadema que adornaba su largo cabello rosado.
Pronto una sonrisa de satisfacción apareció en los hombres de Konoha, incluido el mismo Sasuke quien pudo ver finalmente que esa bandana era justo lo que le hacía falta.
—"Muy hermosa"
Bajó la mirada, sintiendo una extraña satisfacción al ver que Sakura, la ninja médico de Konoha, discípula de la quinta Hokage, había vuelto.
—Bien, entonces creo que ya están listos ¿no es así? —preguntó Yamato a los dos jóvenes.
Tanto Sasuke como Sakura asintieron.
—¡Hagámoslo! —pronunciaron al mismo tiempo.
Sasuke entonces le ofreció la mano a Sakura, y esta la tomó brindándole nuevamente de su chakra y la energía natural, al transmitirle aquel poder el Uchiha inmediatamente activó el rinnegan, creando un portal frente a ellos bajo las atentas miradas de los shinobis de Konoha, Orochimaru y el equipo Taka que había hecho su aparición para presenciar dicho momento.
Con una despedida de mano, Sakura les dijo adiós a sus compañeros y al exequipo de Sasuke, este último siendo más amargado, sólo caminó adentrándose primero al portal, llevándose consigo a la reliquia.
Una vez que el par de shinobis desapareció dentro del portal, el agujero comenzó a cerrarse delante de los que se habían quedado; cuando de repente sintieron como una especie de viento arrasador helado pasó por entre ellos, tan frío que la calefacción que tenían se apagó.
Yamato y los demás apenas pudieron reaccionar con tan extraño fenómeno que se introdujo vorazmente por el hueco que quedaba, sin que pudieran hacer nada al respecto pues aquella sensación desapareció tan pronto el portal se cerró por completo.
—Pero… ¿qué fue eso? —se preguntó el capitán, viendo como todo a su alrededor volvía a la normalidad y la calefacción nuevamente se encendía.
Nadie se pudo explicar lo que había sucedido; salvo una persona que pronto emitió una risita burlona.
—¿De qué te ríes? —cuestionó Yamato molesto.
—Parece que esos dos no van solos…—mencionó el sannin sin borrar su sonrisita.
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País del Fuego. Base del enemigo.
El escándalo fue notorio ante la abrupta entrada de los shinobis a la base, en donde inmediatamente un guardia que custodiaba fue abatido por Shikamaru que lo sostuvo y posteriormente por Naruto que le propino una golpiza antes de que pudiera siquiera gritar.
De ahí en adelante le siguió un camino que consistía en un largo pasillo que después se dividía en más y más como si de un laberinto se tratara. Todos vacíos, hasta el momento nadie más había salido para detenerlos.
—Estamos adentro…—siguió comunicándose Kakashi con el resto de su grupo para que se fueran preparando para un posible enfrentamiento. —Naruto, ¿puedes sentir algo?
—Veo a alguien al final de toda esta base, pero también se puede sentir el flujo de una poderosa energía de este lado. —señaló a su izquierda.
—Supongo que ahí está la máquina. —teorizó Shikamaru, pendiente de la zona que cruzaban y cotejándola con la información que había recabado en el exterior.
—Es lo más seguro, Shikamaru, Sai… ustedes diríjanse hacia la máquina, vean la manera de desconectarla, mientras tanto Naruto y yo buscaremos al líder.
—Entendido.
Dadas las instrucciones, el equipo se dividió nuevamente y cada par se dirigió por un camino totalmente diferente.
Naruto siguió concentrándose en encontrar al principal enemigo que, por como lo veía no se veía nada alterado después de la intromisión, más bien, parecía estar quieto, sumamente tranquilo como si estuviera esperando por ellos.
—Maldito, sea lo que sea que tengas planeado, te detendremos.
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Estando como en una especie de túnel oscuro, Sakura por primera vez sintió que el viaje entre dimensiones estaba demorando un poco más de lo que ya había experimentado y supuso que era debido a la distancia que había entre el lugar en donde habían estado y su destino.
El que se demoraran un poco más de lo habitual le generó un poco de ansiedad que rápidamente se intensificó cuando sintió algo cerca de ella, algo que no debía estar ahí y que provocó que apretara con más fuerza la mano de su acompañante.
—¿Qué pasa? —preguntó este al sentir el apretón, más la respuesta llegó por si sola al ver el inquieto rostro de su compañera.
No estaban solos, fue el primer pensamiento que cruzó por su cabeza y que se desvaneció tan rápido cuando aquella fría sensación desapareció de la nada.
—Mmm… ¡no, no pasa nada! —mintió Sakura, tratando de hacerse la desentendida y ya tampoco sin poder percibir aquella sensación de frío.
Sasuke resopló.
—Si tienes que decir algo… dilo. —insinuó fijando su mirada en ella, y dándole a entender que sabía lo que tenía.
Sakura se mordió el labio al captar, así que le siguió un poco la corriente, más que nada para hacerle creer a quien los acompañaba que no se habían dado cuenta de su presencia.
—Umm… es sólo que estoy un poco ansiosa. —sonrió forzadamente. —No sé si esto es buena idea. —insinuó.
—Tranquila, no te angusties. Es buena idea y no estarás sola. En cuanto menos lo esperes verás que todo esto se habrá acabado y estaremos de vuelta en… casa. —musitó Sasuke, dándole a entender que tenían que seguir con el plan, aún con el tercero incluido.
—Claro…
Acató Sakura, tratando de no mostrarse tan obvia con la conversación, así que para confundir un poco a quien los espiaba dijo:
—Por cierto, Sasuke-kun… acabo de recordar algo.
—Hn… ¿qué?
Sakura sonrió más abiertamente.
—Hoy estamos a 27 de marzo por lo que si acabamos en las próximas horas con esto o a inicios del día de mañana, bien podemos ir a festejar mi cumpleaños número 22.
—¿Tu cumpleaños? —repitió Sasuke, reconsiderando lo que había escuchado y recordó que en efecto, Sakura cumplía años el 28 de marzo.
—¡Así que acabemos con esto! —exclamó más motivada y también para lanzarle una indirecta al tercero que estaba ahí con ellos. — Si lo logramos, te invito y a todos los demás a pasar el rato en el karaoke y…
—Paso. —rechazó Sasuke rápidamente, recordando aquella horrible experiencia con Naruto y sus horribles cantos.
—¡Pero iba a invitar las bebidas! —lloriqueó Sakura.
—Igual paso
—Shannaro… entonces olvida lo del karaoke… ¡Te llevaré a comer anmitsu y te aseguro que te gustará!
—¿No eres tú la del cumpleaños? —cuestionó seriamente, sin saber si ella se quería festejar o a él.
—Sí, y por eso se supone que deberías aceptar la invitación y todo lo que pido. —exigió ella audazmente.
Sasuke gruñó con el entrecejo fruncido.
—De acuerdo, pero no probaré esa cosa…
—Mmm… como quieras, pero no sabes de lo que te pierdes… igualmente gracias. —sonrió. — Invitaré también a Naruto, Hinata, Ino, Sai, Kakashi sensei…
—Sí, a todo el mundo. ¡Andando! —apuró él, jalando de su mano para continuar con el viaje, sintiendo en el acto como aquella presencia también se estaba otra vez moviendo a su ritmo.
Sakura y Sasuke se miraron entre sí al sentirla, pero aun así continuaron con su camino, avanzando cada vez más rápido hasta que finalmente alcanzaron su destino.
—¡Ahí está!
Señalaron ambos al mismo tiempo al momento que vieron frente a ellos la entrada, un hueco que emitía una radiante luz que pronto los envolvió y los arrastró hacia su interior vorazmente sin que pudieran hacer algo, para luego dejarlos caer sin más en aquel lugar inhóspito y oculto en la tierra.
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—¡Por fin, ahí está! —exclamó Naruto, encontrando finalmente el lugar donde detectaba toda un aura negativa.
Junto con su maestro, abrió de golpe la puerta imaginándose un sinfín de cosas que pudiera haber adentro pero que rápidamente se redujeron a lo que había en realidad frente a ellos: un solo hombre en una habitación enorme y casi vacía, pues lo único que había detrás del sujeto eran varios monitores en donde se podían apreciar a varios de sus compañeros, incluyendo a Shikamaru y Sai, Hinata y su equipo, así como a los kages de las demás alianzas que aparentemente también ya tenían acorralados a los demás fundadores de la organización de loto.
—Felicidades Lord Hokage, Naruto Uzumaki… finalmente me encontraron, los estábamos esperando. — aplaudió un rubio con una sonrisita burlona. —Déjenme presentarme, mucho gusto, mi nombre es Takeshi Yamada, líder principal de la flor de loto.
—Sabemos quien eres, y mejor dejemos las formalidades, estás arrestado por los crímenes de violación, terrorismo, manipulación entre otras cosas que se te harán saber cuándo estés frente al juzgado. —indicó Kakashi con diplomacia.
—Sí, claro… y yo aceptaré eso fácilmente y usted también ¿no? Lord Hokage ¿a quién quiere engañar?
—Sólo me ajustaba al protocolo. —rio este. —pero veo que te piensas resistir, y para ser sincero también lo esperaba.
—Así es, y más que nada si la salvación del mundo ahora depende de mi y de mis compañeros.
—¡Déjate de idioteces, dattebayo! —gritó Naruto amenazándolo con el puño en alto. —Tú y tu organización lo único que han logrado es causar problemas.
—Problemas que estamos dispuestos a arreglar, en serio Uzumaki, yo lo único que quiero hacer es lo que esas dos insignificantes mujeres fueron incapaces de hacer por este mundo. ¡Lo que incluso ustedes "shinobis"! han sido incapaces de hacer pues sólo saben destruir. —exclamó Takeshi comenzando a iluminarse de manera extraña.
—Kakashi sensei, es hora…
—Espera Naruto… —pidió este, comenzando a recibir información de parte de un alterado Shikamaru.
—"¡No hay manera de apagarla, no hay controles de mando y está comenzando a accionarse por sí sola!"
—¿Qué?
Al escuchar aquello el furioso Naruto se volvió hacia su enemigo.
—¡Eres tú! ¡Tú lo estás haciendo! —acusó a quien se estaba tornando en un color amarillento tal cual él en su etapa de nueve colas.
—Que listo eres Uzumaki, no pensé que podrías ser así de inteligente, pero sí, ¡ve con tus propios ojos a las nuevas reliquias! ¡A LOS NUEVOS SALVADORES DEL MUNDO!
En los monitores que había detrás de él, el asustado Uzumaki vio que frente a los demás kages los demás fundadores se comenzaban a tornar de la misma forma que el líder, mientras que en las otras pantallas (incluidas las de Shikamaru y Sai), comenzaban a aparecer los demás enemigos con los falsos mantos del kyuubi y/o con las falsas cubiertas del Susanoo de los Uchiha y demás poderes robados para rodear a sus compañeros, tanto a los infiltrados como de seguramente a los que esperaban en el exterior.
—Maldito… —gruñó el Jinchūriki tornándose de la misma coloración del enemigo.
Mientras que Kakashi viendo que había llegado el momento, sólo pudo ordenar un presuroso ¡!ATAQUEN! al resto de sus subordinados.
Naruto, siendo el más ansioso no perdió el tiempo y arremetió con fuerza contra su enemigo el cual, recibiendo de lleno el golpe quedó estrellado en el montón de monitores que se apagaron sin dar más visualización de lo que pasaba con los demás.
—"No parece tan fuerte." —pensó el rubio extrañado, cuando en eso un estruendo se escuchó por el otro lado de la base casi como una explosión y posteriormente le siguió algo que parecía ser una macabra melodía.
—Kakashi, Naruto… ¡Las máquinas se acaban de disparar solas! —escucharon el grito de Shikamaru a través del intercomunicador.
Después de ese aviso, la señal de comunicación se cortó y sólo se pudo escuchar interferencia.
—¿Qué? ¿Qué está pasando? —Se cohibió Kakashi al sentir como de repente un calor sofocante había reemplazado el entorno frío en el que estaban, a la par de las risas burlonas de su contrincante, que totalmente intacto se levantaba del suelo.
—¡Deja de reírte! —advirtió Naruto, dispuesto a frenarlo de nuevo.
El hombre entonces interpuso su mano y con una oleada de viento lo repeló arrojándolo al otro extremo.
—Yo te sugeriría no provocarme Uzumaki, —respondió este burlonamente. —¿Qué parte de soy la nueva reliquia no quedó clara?
—¡¿qué?! —exclamaron alumno y maestro al mismo tiempo.
—Eso quiere decir…—sudó Kakashi.
—Veo que ya lo comprendió Lord Hokage, cualquier cosa que me hagan se verá reflejado en mí, y por ende se transmitirá a las máquinas. —explicó burlonamente.
—No puede ser. —musitó Naruto espantado.
—Sí que se puede, así que o me tratan bien o el clima del exterior sufrirá las consecuencias.
Dicho aquello, el autonombrado "la reliquia", arremetió contra Naruto, dándole un sofocante y poderoso golpe en el estómago que lo hizo volar y destrozar parte de los laberintos de la base.
—Aunque eso no significa que yo no los vaya a atacar… así que… ¿qué piensan hacer, Lord Hokage? —preguntó mientras arremetía ahora contra Kakashi, que viendo que cualquier movimiento que hicieran podía ser perjudicial para el planeta.
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Lugar desconocido.
—¿Dó-dónde estamos? —se preguntó la kunoichi tan pronto recuperó la visión y se levantó de donde había caído.
Viendo a su alrededor no pudo ver más que cielo a su alrededor, mientras por lo bajo vio que estaba apoyada sobre (no dentro) un manantial de agua sumamente clara y cuya profundidad no se alcanzaba a notar, la cual fluía de manera constante hacia unas orillas que no se alcanzaba a ver con claridad, debido a la nubosidad que les rodeaba
—Es como una isla flotante en el cielo. —describió Sasuke al observar también todo su alrededor, buscando rápidamente lo que le interesaba y también tratando de percibir a la otra presencia que los había estado siguiendo.
—Es como estar en el cielo, pero dentro de la tierra. —describió Sakura más que encantada con el lugar.
—Pero… este lugar no se parece en nada a lo que vimos en las memorias de la flor. Maldita sea, no sé si llegamos al sitio correcto… mis poderes oculares se vieron afectados por esa luz que ni me di cuenta de cuando se cerró el portal.
—No te preocupes, Sasuke-kun, sí estamos en el lugar correcto.
—¡¿Cómo?! ¿Cómo lo sabes?
—Sí, mira… ahí está. —señaló Sakura con su ensoñada mirada hacia lo que había más allá de donde estaban.
El Uchiha volvió su gruñona mirada hacia lo que su amiga señalaba, y entonces lo vio.
A unos cuantos kilómetros de ellos, se podía notar que había un árbol de hojas amarillentas, posado sobre una pequeña porción de tierra y el cual desde su parte más alta se podía apreciar que fluía una energía que se asemejaba al fuego y que se elevaba hasta lo más de aquel aparentemente infinito cielo.
—El árbol de la vida. —musitó el Uchiha levantándose de su sitio.
Sin perder más el tiempo, ambos shinobis se encarreraron para llegar hasta donde estaba el árbol.
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En la tierra, el caos se estaba desatando por todas partes.
No sólo Naruto y Kakashi se encontraron en problemas ante la revelación de líder de la flor de loto, los demás kages, también fueron abatidos por los demás fundadores, los cuales, inicialmente se dejaron atacar a propósito para alterar a su beneficio el clima, ya que las máquinas parecían reaccionar a sus estados de ánimo, así que entre más los lastimaban, las máquinas actuaban, emitiendo una melodía que cambiaba el clima frío por un intenso y sofocante calor.
Cuando los kages se dieron cuenta de lo que sus acciones estaban provocando, desistieron del ataque por un breve momento en lo que pensaban en un nuevo plan, pero los fundadores, al tenerlos a su merced, comenzaron a atacarlos con todo su arsenal de poderes robados y potenciados por la energía natural que ahora robaban a diestra y siniestra.
Mientras que los pequeños grupos también se vieron en dificultades cuando los lacayos de la organización comenzaron a atacarlos, siendo la mayor parte de estos los falsos zetsus modificados que protegían cada una de las máquinas y de las cuales advirtieron que si eran destruidas provocarían una reacción negativa en cadena, pues tenían tanta energía acumulada que destruirla sería como hacer explotar una bomba que acabaría con todo lo que conocían.
Los shinobis aún así pelearon, al menos para salvaguardarse y en todo caso, para ganar tiempo en lo que sus lideres veían la manera de como apagar la fuente que hacía funcionar a esas máquinas, es decir, una manera de acabar con los fundadores de la flor de loto.
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Árbol de la vida.
—Que extraño…pensé que el árbol de la vida sería más grande, no le llega ni a los talones al árbol corrupto de los Otsutsuki. ¿Realmente este árbol es la fuente de la energía natural?
Fue lo primero que comentó Sasuke, recién llegaron a donde estaba el árbol, viendo que el tronco de esa cosa era casi de su estatura, con una circunferencia tan delgada que incluso pensó que podría destrozarlo en un segundo de un solo corte con su chokuto.
Sakura rio.
—El que sea pequeño no significa que sea insignificante, al contrario… a veces lo más grande viene en contenedores pequeños. —opinó Sakura, tratando de alcanzar una de sus hojas.
—Hmph…
La kunoichi volvió reír al ver que su compañero se había molestado, aunque pronto recobró la compostura y dejó de tratar de alcanzar las hojas del árbol para concentrarse en lo que fue a hacer.
—Bien, creo que entre más rápido lo hagamos será mejor ¿no? Naruto y los demás nos necesitan —suspiró. —creo que ha llegado la hora…
Colocando sus manos a la altura de su pecho, Sakura se concentró, para dar todo de ella, para iniciar con el ofrecimiento de su ofrenda, cualquiera que fuera esta pues aún no estaba segura de lo que ese árbol quería; sin embargo…
—¡Espera! —interrumpió Sasuke, al mismo tiempo que sintió como una corriente gélida hizo acto de presencia.
Sakura también sintió la sensación tal cual como si alguien le hubiera cortado la espalda con un kunai congelado, y no sólo eso, le dio la impresión de que había algo (físico) detrás de ella y de Sasuke.
—Con que este es el árbol sagrado de la vida…
Al escuchar esa macabra voz, ambos shinobis, por inercia, se giraron precavidamente viendo que en efecto había alguien detrás de ellos, alguien que no pudieron reconocer al principio debido al estado sumamente deplorable que tenía ese ser enorme, pálido de ojos rojizos.
—¿Yu-Yuki?
Tembló Sakura ante aquel ser que no se parecía ya en nada a la chica que había conocido, ni a la que la estuvo atacando mentalmente por varios meses; salvo por el cabello largo y plateado que aún conservaba y sus ojos rojizos perdidos en el vacío, todo lo que había sido Yuki se había ido, y había sido reemplazado por un cuerpo que se había llenado de protuberancias largas y escamosas de color plateado que se asemejaban a cuernos, y en su espalda ahora cargaba con unas largas y angostas alas sin plumaje.
Sasuke no pudo evitar comparar aquel ser como a la forma que tomó él cuando estaba dominado por el sello maldito, y al reconsiderar eso fue que teorizó sobre el origen de aquel ser.
La mitad externa de Yuki (y suponía que ahora ya completa con su otra parte) había contaminado y absorbido tanta energía natural, a tal punto que fue insostenible para ella, de tal manera que el resultado fue que se vio afectada tal como la maldición que recaía sobre Juugo y su clan. Era evidente que no podía mantenerla en un estado puro si no tenía la flor de la pureza con ella y en lugar de pedirla dando una ofrenda, la robaba, por eso la otra parte había tratado de manipular a Sakura e incluso le había intentado robar la flor.
Pero algo más lo intrigaba.
—¿Por qué la podemos ver? ¿Revivió? —se preguntó. —¿Acaso se trata del edo tensei? No, no lo creo…
Entonces activó sus poderes oculares, viendo de abajo hacia arriba a ese ser, el cual sólo pudo ver que estaba hecho de una energía oscura.
—Mierda… ¿Se materializó con pura energía?
—Sakura… te dije que ellos nunca lo entenderían ¿por qué no lo entiendes? —habló el demonio con tristeza. —Nunca lo harán… por eso acabemos con esto… juntas. —le ofreció su escamosa y larga mano con garras. —Si me das la flor…
—¡No te ayudaré! ¡Yuki reacciona! ¡Esto tiene que acabar ahora! —suplicó Sakura igualmente con tristeza. —Ya no te hagas más daño ni a los demás, por favor.
—Oh…es…una pena… —vociferó el demonio cambiando completamente de expresión. —¡Igual no te necesito más! —exclamó con una voz totalmente diferente, expandiendo de repente sus enormes alas, y abalanzándose velozmente hacia ellos.
—¡Va a atacar! —advirtió Sasuke, haciéndole frente y Sakura se preparó para frenarla.
Sin embargo, el demonio, apenas aproximándose a ellos, cambió de dirección y voló hacia lo alto justo a donde fluía la energía natural y abriendo a todo lo que daba su endemoniada boca, comenzó a absorberla, tan rápido, que el flujo se cortó y el árbol se volvió más amarillento, haciendo que sus hojas comenzaran a caer.
—¡El árbol! —gritó Sasuke, activando su Susanoo, pero la inmensidad de este ser fue incapaz de golpear al demonio a quien sólo traspasó como si fuera un fantasma. —¡¿qué?!
—¡No lo toques!
Sin embargo; fue el grito de Sakura el que cambió el rumbo de la pelea, al momento que pudo golpear a aquel ser demoniaco, alejándolo con varios metros del árbol sagrado, cuyo flujo se estabilizó medianamente, más no la coloración de sus hojas.
—Maldita sea, parece que sólo se podrán enfrentar aquellos que dominen la energía natural. —pensó Sasuke, mientras miraba como Sakura se colocaba por enfrente de él y del árbol para protegerlos, mientras que delante de ellos una demonio Yuki se reincorporaba lentamente y sin mucho daño.
—¡NO TE METAS! ¡Ya no interfieras! — vociferó el demonio comenzando a destellar una energía rojiza y oscura, símbolo de la energía que había contaminado.
—Yuki, esto tiene que terminar… para bien o para mal. —determinó la kunoichi con tristeza colocándose en posición de pelea, activando su Byakugou no jutsu, y destellando por alrededor de su cuerpo luces de color rosa y blanca, símbolo de la energía que había decidido seguirla.
—¡NOOOO! ¡¿POR QUÉ NO ESCUCHAS?! —volvió a replicar esta con tristeza, cambiando rápidamente a la ira. — ¡TE DIJE QUE NO TE METAS! —bramó, lanzándose con todo su poder, con los oídos totalmente sordos a las suplicas de la que alguna vez fue su amiga.
Sasuke no pudo hacer más que observar, como Sakura se abalanzaba contra ella, chocando sus puños con la de ese ser, creando así un tremendo estruendo en ese inhóspito lugar, mientras que detrás de él, el árbol perdía poco a poco más de sus hojas.
Continuará.
Notas de autora: me costó mucho escribir un este capítulo, quisiera que el siguiente fuera el final, pero creo que me puede tomar un poco más de tiempo, así que sería largo o en todo caso estaría dividido en otro capítulo, todo puede pasar, pero al menos ya tengo la visión de la idea de cómo escribirlo.
En fin, eso es todo por el momento.
Gracias a todos los que siguen leyendo, dejan sus comentarios, sus estrellitas y a los que la siguen en las sombras, tanto en fanfiction como en Wattpad. Bonito domingo.
Postdata, dejó abajo (en wattpad) unos fanarts que se había olvidado publicar aquí, y que están por mi página de Facebook.
26 de febrero de 2023
