Historias de Hanahira!
04. En el Supermercado
Protagonistas: Koharu y Makoto
Clasificación: K
Supermercado
Es día de compras en el supermercado y Makoto y yo nos encontramos realizando las compras para una deliciosa cena esa noche.
Intento dirigir el carrito de compras aunque es un poco grande para mí y francamente al hacerlo, parezco aún más pequeña de lo que en realidad soy. Makoto se ofrece a llevarlo por mí, y aunque al principio me resisto, al final la dejo hacerlo ya que sé que solo quiere ayudar.
Makoto, la chica más alta y sexy de todo el salón. Al verla pasar, todas las miradas se dirigen a ella y algunas incluso la confunden con una chica universitaria, todo lo contrario a mi que suelo ser confundida con una chica de primaria aunque somos del mismo salón, pero eso no me importa, se que tengo mis propios puntos fuertes y me encanta que la persona más importante para mí pueda verlos. En verdad soy muy afortunada de tener a Makoto en mi vida.
Continuamos con nuestras compras en el supermercado, cuando llegamos a un estante del cual necesito la ayuda de Makoto para bajar unas cosas.
– Makoto-chan ¿podrías…?
– Por supuesto ¿cuál necesitas? ¿la marca roja o la verde?
– La roja, y un par de condimentos de aquel estante, por favor.
– Por supuesto Koharu, a la orden.
Makoto se dirige al otro estante y baja las especias del estante superior sin problema alguno.
– Aquí tienes, Koharu.
– Muchas gracias, Makoto.
Sonreímos. Continuamos nuestro camino por el supermercado cuando nos topamos con dos niñas de primaria intentando alcanzar una caja de cereal del estante superior.
– Ah, disculpe señorita – dirigiéndose a Makoto.
– Hola niñas ¿Qué pasa?
– ¿Podría ayudarnos a bajar aquella caja de cereal? No podemos alcanzarla.
– Por supuesto, yo me encargo.
Makoto baja sin problema la caja de cereal y la entrega a las pequeñas niñas.
– Aquí tienen niñas, disfrútenla.
– ¡Muchas gracias señorita! – dirigiéndose a Makoto.
Antes de voltearse se dirigen a mí y me dicen.
– Tu mamá es muy bonita. Gracias de nuevo ¡Adiós!
– Ah, ella no es…
Otra vez lo de siempre, seguramente aquellas niñas debieron pensar que yo era alguien de su edad, pero eso no me importa más. Estoy feliz con quien soy y de tener a Makoto a mi lado. No puedo dejar que algo como eso me desanime.
– Eso fue algo incómodo ¿qué te parece si continuamos para volver a casa? ¿Makoto?
La veo corriendo por el pasillo en dirección a la salida.
– ¡Makoto!
Salida del Supermercado
La encuentro sentada en una esquina, llorando y cubriendo su rostro entre sus rodillas.
– ¿Makoto? ¿Esta todo bien?
No me responde, ni siquiera voltea a verme. Me siento a su lado en silencio.
– Makoto ¿te afecto mucho lo que esas niñas dijeron?
No responde.
– Sabes, solo son niñas, no quisieron decir nada de…
– Soy un monstruo.
– ¿Makoto?
– Un monstruo. Mírame, soy mucho más alta que las demás chicas y todos me ven como si fuera una adulta, cuando en realidad… solo soy una niña, pequeña y asustada y… desearía ser tan tierna y linda como tú.
– Tú… ¿desearías ser como yo?
– Eres muy linda Koharu, desde que te conocí en el jardín de niños, eres la chica más dulce y tierna que he conocido, no como la chica… alta, madura y seria que todas ven en mí. Desearía no ser así.
Intenta tranquilizarse y limpiar sus lagrimas, mientras pienso en lo que me ha dicho.
Desde que la conozco, toda mi vida he deseado ser alta, madura y sexy como Makoto. Tan valiente, capaz e independiente como ella. Me costó mucho trabajo y años aceptarme como soy con mis propias fortalezas y oportunidades, me enfoqué tanto en mejorar que quizás, no me di cuenta que Makoto también necesitaba mi ayuda.
Toda la vida he dependido de Makoto y recibido su ayuda, ahora quizás es hora de que ella también reciba la mía.
– Makoto – la tomo de la mano y voltea a verme – Amo la manera en que eres. Amo que seas alta, amo que seas madura, amo que des esa aura de ser alguien confiable, responsable y capaz por que lo eres, de verdad lo eres, y aunque quizás no lo notes, amo lo tierna, linda y pequeña que también puedes parecer a veces.
– Pero no soy tierna, ni pequeña, ni… bonita.
– Makoto.
Volteo su rostro con el mío y le doy un pequeño y tierno beso en los labios.
– Para mí tú eres la chica más tierna y linda que existe, y el que tengas el cuerpo de toda una mujer me hace aún mas feliz, increíblemente sexy.
– Koharu – se sonroja. Sonríe – Gracias por hacerme sonreír.
– Gracias a ti por ayudarme, Makoto – sonrío – Ahora ¿te parece si terminamos de hacer las compras para la cena esta noche?
– Por supuesto, Koharu.
