Historias de Hanahira!
05. Lecciones de Cocina
Protagonistas: Kaori y Amane, Koharu y Makoto
Clasificación: K
Casa de Koharu
Es una mañana normal en fin de semana y el día de hoy, he decidido venir temprano a casa de Koharu a prepararle una deliciosa sorpresa a Amane.
– ¡Buenos días, Kaori-chan!
– ¡Buenos días, Koharu-chan! muchas gracias por recibirme en tu casa tan temprano.
– No hay de que, adelante por favor.
Me quito los zapatos y Koharu me dirige a la cocina.
El día de hoy hemos invitado a nuestras amigas a una pequeña comida en casa de Koharu, así que le marqué anoche para proponerle cocinar con ella y así preparar una rica comida sorpresa para Amane.
– Me alegra mucho que vinieras, Kaori-chan. Debo decir que me sorprendió un poco cuando me dijiste que querías ayudarme a cocinar.
– Sí bueno, tú sabes que siempre he tenido un pequeño impulso hacia la cocina y en verdad quiero hacer algo lindo por Amane.
– ¿De verdad?
– Así es, no tiene nada que ver con que Amane siempre esté divirtiéndose y diciéndome que no sé cocinar, ni tampoco con que ella se la pase alabando y diciendo maravillas sobre tu comida, no tiene nada que ver con eso – claramente celosa.
Koharu ríe ante mi respuesta.
– No cabe duda que debes querer mucho a Amane para hacer esto.
– Eh, eso… – me sonrojo cuando lo plantea así – solamente estoy siendo una buena amiga, y si con eso también le demuestro que sé cocinar ¿pues que mejor?
– Te entiendo, nada me hace más feliz que cocinar para Makoto y ver lo feliz que se pone con mi comida. Es la mejor sensación del mundo.
– Sí, te entiendo – pensando en Amane.
Ambas nos perdemos en nuestras fantasías, imaginando a nuestras respectivas "amigas" y soñando con lo hermosas que son.
De pronto nos vemos a los ojos, y avergonzadas volvemos a la realidad.
– ¡Kya! Será mejor que… vayamos prendiendo el horno.
– ¡Sí, esta bien! Iré a buscar un mandil.
Nos arreglamos y pasamos a la cocina.
Más tarde ese día
La mañana se pasa volando y antes de que nos demos cuenta.
– ¡Kaori-chaaaan!
– ¡Amane!
Amane llega como si fuera su casa y va corriendo conmigo a la cocina.
– No te vi en todo el día, te extrañe mucho – dice mientras me abraza.
– Amane, cielos, no deberías estar diciendo cosas tan vergonzosas en casa de los demás.
Avergonzada de que Koharu pudiera vernos, pero ella misma se encuentra perdida en su propia fantasía.
– Makoto-chan, me alegra mucho que vinieras.
– A mi también me da gusto verte, Koharu.
– Makoto…
Koharu y Makoto se abrazan íntimamente, se están a punto de besar ahí mismo cuando recuerdan que tienen invitadas y avergonzadas vuelven a la realidad.
– Eeh… – Koharu avergonzada – vamos a pasar a la mesa y servir la comida.
– ¡Esta bien, Koharu-chan!
Amane y Makoto se sientan en la mesa principal, mientras Koharu y yo vamos por los platillos que hemos preparado. Una lasaña estilo italiano con los ingredientes que más le gustan a Amane.
Cuando llevo su plato a Amane, parece que estrellas le salen de los ojos.
– ¡Aahhhh! ¡Se ve delicioso! ¡Muchísimas gracias Koharu-chan!
– Gracias Amane-chan, aunque en realidad, Kaori-chan fue quien cocinó.
– ¡Eeeeeeeeeehhh! ¿Es en serio?
– Así es – le digo con una sonrisa – en verdad espero que te guste.
– Kaori-chan… hhmmm… – temerosa por su vida.
Amane observa la lasaña como si esta le trajera recuerdos de guerra.
En ocasiones pasadas ya había intentado cocinar para Amane y ninguna de esas ocasiones habían salido bien, lo cuál había ocasionado que Amane me concediera el título de "Amenaza oficial para la cocina".
"Grrr, es tan molesta" – recordando sus burlas.
Pero todo eso cambiaría hoy, esta ocasión había contado con la ayuda de Koharu-chan por lo cual no había forma en que pudiera salir mal. Solo debía esperar a que la probara y todas sus burlas llegarían a su fin.
Amane toma con su tenedor el primer bocado, lo lleva temerosa a su boca, lo saborea y…
– ¿Uh?
– ¿Qué pasa Amane?
– ¡Esta delicioso!
– ¡¿De verdad?!
– ¡Sí! Es la mejor lasaña que he probado en mi vida ¡Gracias, Kaori-chan!
– ¡No hay de que, Amane! Ahora vuelvo, iré a servir para las demás.
En cuanto me voy a la cocina, Koharu y Amane tienen una conversación a solas.
– Koharu-chan ¿en verdad cocinó algo Kaori?
– Así es, pero coloqué su lasaña aparte para que no la sirviera y no se sintiera mal.
– Ya veo, gracias por hacerlo, Koharu-chan.
– No hay de que, aunque estoy segura que con algo de práctica y mucha determinación, algún día podrá cocinar algo verdaderamente bueno.
– Sí, y aún si no lo logra, yo siempre la seguiré amando.
– Amane…
– Y molestándola, por supuesto, jeje – dice con una sonrisa.
– Eso suena muy a ustedes.
– Pero por cierto, ¿dónde quedó la lasaña que preparó Kaori?
– Ahh… – ¡Crack!
Makoto, quien apenas había empezado a comer su lasaña, cae repentinamente desmayada sobre la mesa.
– ¡Makoto-chan!
Al final tuvieron que hacerle un pequeño lavado de estómago y nunca más cociné otra lasaña en mi vida.
Amane aumento mi rango de "oficial" a "Amenaza capital para la cocina" y se burló de mí toda esa semana. Pero ya verá el próximo año con lo que cocinaré.
