Historias de Hanahira!

Capítulo 09 – Kaori Juega Videojuegos

Protagonistas: Kaori y Amane

Clasificación: K


Habitación de Kaori – Noche

Es una noche de fin de semana en la cual, Amane ha decidido quedarse a dormir en mi casa (como siempre).

Al ser amigas y vecinas de toda la vida, le resulta muy fácil invitarse sola cuando quiere y por supuesto, mis padres siempre están felices de recibirla.

E incluso las noches que no se queda a dormir, suele colarse por su ventana a la mía, amaneciendo a mi lado cuando despierto.

Por mi parte, ya estoy más que acostumbrada a dormir con ella que a solas, por lo que su presencia, no me molesta en lo absoluto.

O bueno, al menos la mayor parte del tiempo.

– Vamos, un poco más… ¡Golpe, golpe, golpe!

– Amane…

Son las 12 de la noche y aunque ya estamos acostadas y listas para dormir, Amane no suelta su nueva consola de videojuegos que sus padres le compraron la semana pasada.

Si de por si ya era malo cuando Amane se quedaba hasta altas horas de la noche jugando en su casa, ahora con esta nueva consola portátil, puede jugar donde quiera, cuanto quiera… incluso aquí en mi cama.

– ¡Listo! Ya junté la stamina necesaria para evolucionar mi hechizo, ahora solo debo…

– Amane ¿No crees que ya es hora para que apagues esa cosa? Ya quiero dormir.

– ¡Ah, lo lamento Kaori-chan! Ya estoy a punto de subir de nivel. Solo dame cinco minutos más y te prometo que podré hacerte el amor.

– ¡No estoy pidiendo eso!

Me doy la vuelta, dándole la espalda e intento dormir.

Aunque a decir verdad, me siento un poco mal por culpa de Amane.

No porque no me haya tocado en toda la noche (para nada, en serio) sino más bien porque siento que últimamente le presta mucha más atención a esa cosa que a mí.

– Ahh – suspiro.

Aunque hemos sido mejores amigas toda la vida e incluso ahora somos mucho más que "amigas", pensé que esta pijamada podría servirme para volvernos más cercanas y pasar una divertida noche juntas entre "más que amigas".

"Después de todo, ella siempre es quien toma la iniciativa conmigo, y yo solo…"

Pero desde que llegamos, no se ha separado de su consola en ningún momento.

"¿De verdad será esa cosa más divertida que yo?" – me deprimo al pensarlo.

Cierro los ojos para ya no pensar en la tristeza, cuando en ese momento…

– Ya casi, un golpe más y… ¡Gané!

Amane salta de la cama, provocando que me despierte de inmediato.

– ¡Amane!

– ¡Gané, Kaori-chan! ¡Por fin logré derrotar al monstruo y…!

Pero su victoria se ve interrumpida cuando al poco tiempo empieza a sentir un ligero temblor entre sus piernas, específicamente en su vejiga.

– ¿Amane?

– ¡Kyaaaaa! Ahora que lo recuerdo ¡Tengo que ir al baño! ¡Llevó más de 2 horas aguantándome!

– ¡¿2 horas?!

Amane deja caer su consola sobre la cama y sale corriendo.

– ¡Ya vuelvo!

Cierra la puerta del baño y me deja en la cama a solas.

– Cielos, al menos ya aprendió a aguantarse.

Cuando éramos niñas, Amane siempre solía orinarse en la cama cuando se emocionaba durante los juegos. Y como mis papás estaban fuera de casa, era yo la que tenía que lavar las sábanas antes de que regresaran.

Claro que al día de hoy, aún mantengo la costumbre de lavar nuestras sábanas a escondidas, aunque ahora por razones distintas. Me sonrojo al pensarlo.

Observo la consola de Amane en la cama, parece que la dejó encendida.

– ¿Cómo puede alguien obsesionarse tanto como para olvidarse de ir al baño?

Veo la consola encendida y decido tomarla para averiguar por qué tanto gusto.

– Veamos si en verdad eres tan entretenida.

Voy al menú principal y selecciono una nueva partida.

– Bien, será solo un nivel y ya. Total ¿Qué es lo peor que puede pasar?


20 minutos después

Amane sale del baño, más relajada y con una gran sonrisa en su rostro.

– Ahhh ¡Listo Kaori! Ya derroté al jefe final y pasé al baño. Ahora estoy lista para… ¿Kaori?

– ¡Aaaaaaaaahhh! ¡¿Por qué esto es tan difícil?!

Me observa frustrada y gritándole a la consola, mientras intento pasar a un pequeño monstruo que me bloquea el paso para continuar.

– ¿Kaori? – algo confundida – ¿Acaso estás jugando?

Al estar tan concentrada, no le respondo y se acerca a mi lado en la cama.

Observa la pantalla y me ve intentado atacar al pequeño monstruo con mi espada, sin conseguir matarlo.

– ¡Esto es imposible! Por más que le pegó, el monstruo no se mueve de allí.

– Es que lo estás haciendo mal, Kaori.

– ¿Uh?

– Mira, intenta tomar ese caparazón de ahí atrás contigo – lo hago – ahora vuelve con el monstruo y salta sobre él aplastándolo con el caparazón.

– Aplastarlo con el caparazón… lo hago y… ¡GANÉ! ¡Conseguí derrotar al jefe!

– Aunque en realidad solo era el del nivel 1, jeje – ríe de felicidad, algo avergonzada.

– ¡Eso no importa! El punto es que lo derroté ¡Le gané, Amane!

La abrazo de la alegría y al ver su rostro tan cerca del mío, me alejo algo avergonzada.

Amane sonríe al ver mi rostro sonrojado y se acuesta a mi lado en la cama.

– ¿Quieres intentar jugar el segundo nivel las dos juntas?

Toma la consola de mis manos y separa los 2 pequeños controles de los lados, entregándome uno.

– Seguro, Amane.

– Bien, pero si ganamos, me tendrás que dar un gran beso en los labios.

– Muoh, esta bien, Amane.

– ¡Muy bien! Te convertiré en toda una campeona, Kaori-chan.

Dicho esto, tomamos los controles y empezamos con el nivel 2, jugando y divirtiéndonos juntas.

Y aunque no me doy cuenta en su momento, de alguna manera obtuve exactamente lo que deseaba.

Ser más cercana a Amane y pasar una divertida noche, juntas.