Sky, Andrew, Kat y Boom se dirigieron a la enfermería en cuanto supieron que Bridge había despertado después de varios días.
—¿Cómo te encuentras Bridge? —. Como era de esperarse, Z ya estaba a su lado y también S.O.P.H.I.E, pero ninguna se preocupó por la presencia de la otra, porque toda su atención estaba enfocada en el ranger azul quien aun se veía muy confuso y enfermo.
—Bueno, a decir verdad me siento con mucha hambre y me gustarían unas tostadas —. Todos rieron ante su respuesta, les alegraba que Bridge siguiera igual que siempre.
—Podrás comer en unos minutos amigo, ya encargamos algo para ti en la cafetería, sabíamos que tendrías hambre después de varios días de estar inconsciente —. Le dijo Sky muy animado.
—¡Bridge! —. Dos voces sonaron al unisonó haciendo que todos voltearan a la entrada de la enfermería para ver a Jack y Syd ingresando a la habitación al mismo tiempo. Ambos al voltear a verse se detuvieron de súbito y se alejaron lo más posible uno del otro al ingresar.
—Me alegra mucho verlos a todos aquí chicos —. Dijo Brigde muy animado, tanto que pasó por alto la incomodidad que había entre Jack y Syd, y ahora ya no contaba con sus poderes para detectarlo.
—No sabes lo feliz que nos pone que hayas despertado Bridge —. Dijo Syd acercándose a su amigo.
—Sí que nos diste un buen susto amigo, si que extrañe tus rarezas —. Jack también se alegró mucho de verlo recuperado, pronto llegó el comandante Cruger a unirse al grupo y por primera vez en varios días el escuadrón B tuvo un momento de felicidad.
Los días pasaron y los cumpleaños de Syd y Jack estaba a una semana de acercarse, y tanto Sky como Bridge no estaban tan seguros en sí deberían hacer una celebración, pero Z se encargó de persuadirlos de ayudarla a hacer la fiesta para sus amigos.
—Muy bien amigos debemos hacer todo lo posible para que la fiesta de Syd y Jack sea la mejor de sus vidas —. Z estaba decidida y se aseguraría de que sus amigos se la pasaran de lo mejor, aunque fuera por un momento dentro de todo este caos. Habían pasado por varios problemas en las últimas semanas, con la pérdida sus poderes genéticos y los constantes fracasos en la misión, todos quedaron con un pequeño vacío, por lo que todos en SPD esperaban pasar un tener momento de paz y felicidad aunque fuera por un día.
— ¿Estás segura de que es una buena idea Z? —. Bridge era el menos convencido de todos en celebrar la fiesta, pues él podía notar todo lo mal que la estaban pasando Jack y Syd, aunque sus poderes no estuvieran presentes, y sintiera su mente algo atrofiada todavía, después de reponerse un poco más, pudo notar esa tensión entre ellos.
—Claro que estoy segura Bridge, hemos pasado por tantas dificultades estos últimos días, y... hemos perdido tanto; además este será el primer cumpleaños que Jack celebre en su vida y todos necesitamos un respiro ahora —. Z no lo admitiría delante de sus amigos, pero también pensaba que la fiesta podría hacer algo para acercar más a Jack y a Syd, ya que seguía al tanto del distanciamiento que aun persistía entre ellos, sabía que algo andaba mal y que no podía entrometerse mucho, pero esperaba que esta fiesta pudiera mejorar un poco las cosas.
—Z tiene razón Bridge —. Intervino Sky —. Además también podemos celebrar el hecho de que ya estás recuperado, tenemos tres motivos para hacer esta fiesta.
Los rangers y el resto de cadetes siguieron decorando la sala donde sería la fiesta, guardando los regalos y terminando todos los preparativos a escondidas de Jack y Syd, por lo que ninguno se daría cuenta que la relación entre Syd y Jack se estaba complicando cada vez más, y es que además, cada uno de los rangers estaba distraído lidiando con sus propios conflictos internos: Z organizaba la fiesta también para evadir los evidentes celos que sentía al ver a Bridge y S.O.P.H.I.E, Sky estaba abrumado por las noticias que había recibido del comandante Cruger y Bridge aun no estaba recuperado del todo y agregando que se sentía muy desconcertado por el regreso de S.O.P.H.I.E y sus sentimientos por Z.
Mientras tanto Andrew estaba preocupado por la entrega del anillo de compromiso que tendría que dárselo a Syd dentro de poco tiempo por "sugerencia" de sus padres, y estos se mostraban demasiado ansiosos y entusiasmados por que ellos se casaran pronto, antes no lo habría notado o tal vez lo había pasado desapercibido, pero ahora se daba cuenta de que había algo muy extraño en sus padres y en los de Syd, no sabía lo que era, pero se lo diría a ella para tratar de averiguar que había detrás de ese compromiso arreglado y su inquietante interés por ello, aunque tardaría en decirle sobre la sortija, ya que la veía bastante triste y preocupada por Jack, por lo que antes decidió ir a hablar con él para tratar de apaciguar las cosas un poco.
El día de cumpleaños finamente llegó:
—Incluso si ya lo sabe, tal vez debería decírselo de todas formas, no puedo permitir que nuestra amistad se termine por esto, no puedo soportar que esta situación siga así de incómoda entre nosotros —. Syd se hallaba en su cuarto pensando en Jack mientras abrazaba a su querido peluche "Trompitas" y miraba su blog donde tenía los dibujos de Jack
Consideró que tal vez hubiera sido mejor si le hubiera contado a Z lo que le pasaba y así tal vez podría tener algún consejo u otra perspectiva de la situación.
Retrospectiva
—Pero... hablando de cosas anormales y extrañas hay algo que aun no entiendo —. Le dijo Z a Syd mientras se levantaba de su cama.
—¿Y qué es? —. Preguntó Syd quien también se levantó de su cama, dejó de abrazar a su elefante de felpa y la miró curiosa.
—¿Por qué Andrew y tú están comprometidos? — . Esa pregunta dejó desprevenida a Syd, no esperaba que sacara ese tema así de repente y tampoco ella sabía exactamente la respuesta, solo era consciente que desde pequeña debía casarse con el chico que consideraba su mejor amigo y hermano.
—No tuvimos ningún momento para hablar de eso porque teníamos los asuntos de Veldam y sus planes, pero ahora que estamos aquí podríamos enfocarnos en ello — . Agregó Z sacándola de sus pensamientos.
—Quiero decir, este es el año 2027, estamos en pleno siglo XXI, ¿Cómo es que a tus padres y a los de Andrew se les ocurrió la grandiosa y arcaica idea de prometer a sus hijos?
Syd se quedó pensando en que le diría a Z, lo único que sabía con certeza era que ni ella ni Andrew querían casarse y buscarían algún modo y momento de hacérselos saber a sus padres. Después de meditarlo varios segundos finalmente se decidió a contarle su historia con Andrew, por más loca que pareciera.
—La verdad es que es una historia bastante extraña. Conozco a Andrew desde que tengo memoria y antes de ingresar a SPD siempre pasamos la mayor parte del tiempo juntos —. Hizo una pausa al ver la expresión de asombro de su amiga.
—Pero antes de seguir contándote quiero aclarar que esta no es ninguna historia de amor y que ni él ni yo nos queremos de esa manera. Andrew siempre ha sido mi mejor amigo y casi lo considero un hermano —. Lo que dijo dejó muy confundida a Z.
—Entonces, ¿cómo es qué tú y él van a…?
—A eso voy, esa es la parte que se pone extraña, cuando cumplimos 10 años nuestros padres hicieron una fiesta en donde nos dijeron que él y yo íbamos a casarnos y sería la iniciación de nuestro compromiso, y… —, se quedó pensando para luego agregar— ahora que lo he pensado, ellos hicieron de todo para hacernos creer que eso era lo que nosotros también queríamos, hubo un momento en donde yo me creí el cuento de que sería feliz casándose con Andy, pero cuando una vez intentamos actuar como novios… déjame decirte que ahí nos dimos cuenta que nunca nos íbamos a gustar así.
—¿Qué ocurrió? —. Preguntó Z mucho más curiosa.
—Solo te diré que con el simple hecho de tomarnos la mano, supimos inmediatamente que lo "nuestro" nunca existió y no funcionaría a futuro —. Syd siguió contándole a Z todo lo que sus padres y los de Andrew hicieron para tratar de hacerlos ver como una pareja.
—De acuerdo amiga déjame que tu nunca pensé que tu vida fuera así de confusa y complicada, jamás esperé que me contarás algo como esto, es una locura, te preguntaré: ¿hay alguna otra locura o cosa extraña que no me hayas contado todavía?
Syd se quedó en silencio unos instantes y dudó en contarle a Z sobre su amor por Jack, pero si quería dejar ese amor en el pasado tendría que no volver a mencionarlo nunca más.
—En realidad no, es todo —. Y antes de que Z volviera a preguntar, sus ojos brillaron al recordar algo. —Por cierto, hablando de temas amorosos, he notado que te preocupaste mucho por Bridge más que los demás Z e incluso noté un poco de competitividad contra S.O.P.H.I.E, ¿no es así?
Z no supo que decir en ese momento, no esperaba que cambiara de tema y que mencionara a Bridge
—¿Te molesta la presencia de S.O.P.H.I.E? Quiero decir, si te molesta en específico que esté cerca de Bridge —. Syd entendía perfectamente a Z en ese sentido, tal vez sí Z le contaba algo sobre Bridge, ella también podría abrirse sobre sus sentimientos por Jack, pero al final no fue así; Z negó todo sentimiento por Bridge y celos hacia S.O.P.H.I.E, se encontraba en una etapa de negación y defensiva, ya que no se considera una chica que tenga esa clase de sentimientos, por lo que al final ninguna de las dos habló a fondo sobre aquello.
Ahora:
Lanzó un suspiro después de recordar ese momento y al mirar a su mesa vio el blog de dibujo que estaba encima, dejó al peluche de lado y tomó el blog.
—Unos ojos marrones puestos sobre mi mientras estaba distraída y que al verlos fijo, me hicieron sentir un escalofrío en todo el cuerpo —. Dijo en voz baja al abrir el blog y mirar el dibujo de Jack dormido. Para no seguir recordando ese día comenzó a hojear hasta que llegó a la hoja final y leyó el texto que había escrito después de hacer aquel dibujo.
"Porque tal vez nunca tenga el valor suficiente para decirte lo que siento por ti de frente, lo escribo aquí, en esta hoja de papel: quiero que sepas que tú eres el único al que anhelo… Jack Landors".
—No puedo seguir aferrada al pasado, tener esto conmigo me hará recordarlo siempre —. Y dicho esto cerró su blog de golpe y se dirigió al contenedor de basura que estaba fuera de su habitación para tirarlo. —Tengo que decírselo de una vez y terminar esta fantasía —. Caminó más segura de si misma dispuesta a olvidar su amor por Jack y que volviera a volver todo a como era antes.
—Oye Syd, espera —. Escuchó una voz a lo lejos y vio que se trataba de Sky.
—Oh Sky, ¿qué sucede? —. Preguntó muy casual.
—Nada solo venia a decirte que hoy a las 4 de la tarde te pases por la sala de descanso, ya sabes para pasar tiempo con tus amigos y despejarnos un poco de todo este caos
—Está bien los veré allá —. Syd pensó en hablar primero con Jack y después ir a donde Sky y los demás para poder así tener un momento donde todo fuera como antes.
Sky se despidió de Syd y se dispuso a buscar a Jack para decirle lo mismo, esperaba que ambos se llevaran la sorpresa de sus vidas al celebrar su cumpleaños juntos por primera vez.
Después de que Sky hablara con Jack, este caminaba pensativo cerca de donde era su antigua habitación extrañando su antigua vida hasta que se topó con quienes menos lo esperaba.
—Ah, ustedes deben ser los padres de Andrew, ¿cierto? —. Preguntó muy despreocupado tratando de no mostrar desprecio al pronunciar el nombre de Andrew.
—Sí yo soy Laura y este es mi esposo Mathew, y tú estuviste en SPD por un tiempo, ¿verdad? —. Le dijo Laura, una mujer cabello castaño claro, de ojos grises y tez caucásica (definitivamente era tan parecida a Andrew), se presentó con Jack junto con el padre de Andrew: Mathew Scott quien era un hombre alto de complexión delgada con el cabello negro algo canoso y los ojos azules.
—Así es, soy Jack Landors, yo fui el ranger rojo hace más de un año, y ahora estoy de vuelta —. Jack se sintió tan patético al decir eso último, pero trató de disimularlo.
—Es un placer Jack, creo que es muy oportuno que estés de regreso en SPD, así nuestra querida Sydney tendrá a todos sus amigos presentes cuando reciba la sorpresa de su vida —. Dijo Laura con una sonrisa de oreja a oreja.
—Ah, ¿sí? ¿Y cuál es esa sorpresa de que la que habla que suena tan fascinante? —. Preguntó fingiendo curiosidad.
—Oh es cierto, tú no lo sabes todavía, pero nuestro hijo Andrew y la pequeña Sydney, ¡se van a casar! —. Anunció Laura con mucho énfasis.
—Vaya, eso sí es una gran noticia —. Respondió Jack con una sonrisa tan forzada y cruzándose de brazos tratando de mantener la sonrisa.
—Si, siempre hemos sabido que son el uno para el otro, desde niños nunca dejaban de pasar el tiempo juntos, eran inseparables y ahora, ambos se jugarán amor eterno y serán felices por siempre.
—Le propusimos a nuestro hijo darle el anillo de compromiso el día de su cumpleaños, para hacer el momento más especial — Esta vez habló Mathew. —Y puede que tal vez lo haga, así que si estás presente, ¿podrás fingir algo de asombro? Ya que nadie más aquí lo sabe, y si alguien te pregunta, tú no sabes nada, ¿de acuerdo? —. Le dijo guiñando el ojo.
—Y por supuesto que siendo amigo de Sydney, tú estarás invitado a la boda —. Añadió Laura mirando a Jack muy feliz.
—Si… claro que si, yo, soy amigo de Syd y… estaré con gusto en su gran día, su hijo Andrew es muy afortunado de tenerla a ella como futura esposa —. Ya no podía seguir fingiendo por más tiempo, tenía que irse de allí de inmediato.
—Claro que sí, ambos son tan afortunados de tenerse el uno al otro —. Dijo Mathew para añadirle más sal a la herida de Jack.
—Bueno yo, debo hacer unas cosas, así que tengo que irme, fue un gusto conocerlos —. Dijo finalmente pata después irse.
—Por supuesto que si, te veremos después Jack, en el gran momento —. Dijo Laura riendo mientras despedía a Jack junto a Mathew.
Después de ese momento tan incómodo, Jack se fue a la cafetería por un refrigerio o algo que pudiera distraerlo de lo que acababa de escuchar, se puso a preparar un sándwich hasta que Andrew apareció en la entrada.
En cuanto se miraron hubo un silencio que parecía no tener fin, por lo que solo se limitaron a decir sus apellidos a modo de saludo.
—Landors.
—Scott —. Ambos hablaron en tono distante y apático. Jack continuó haciendo su sándwich, mientras que Andrew se acercó a la nevera para tomar una bebida.
—He notado que hay un poco de fricción entre tú y Sisy y quería preguntarte si todo estaba bien entre ustedes —. Finalmente habló Andrew sin sacar el rostro de la nevera.
Otra vez diciéndole Sisy a su Syd, pensó Jack. Ya era bastante malo no poder acercarse a ella sin sentir dolor de por medio y ahora tenía que lidiar con los padres del prometido y con el prometido de la chica a la que ama.
—No sé porqué preguntas eso Scott, estarás delirando —. Intentó hacerse el desentendido.
—¿Sientes algo por ella? —. Esta vez Andrew fue más directo y cerró la nevera para acercarse a él y quedaron frente a frente.
—Eso no es algo que te incumba Scott.
—Entonces lo estás afirmando.
—No estoy afirmando nada.
—Tampoco lo estás negando.
—Bueno y en todo caso, ¿por qué te interesa tanto saberlo? ¿Acaso tienes miedo de que Syd te deje por mi?
—¿Qué estás diciendo Jack?
—Nada, solo olvídalo.
—Escucha Jack, solo estoy tratando de ayudarlos a ti y a Sisy, ustedes están muy distanciados, y bueno, solo quería decirte que ella te necesita —. Esa fue la gota que derramó el vaso, ¿acaso Andrew se estaba burlando de Jack?
— ¿¡Pero por qué habría de necesitarme a mí cuando ya te tiene a ti!? —Esta vez respondió Jack muy molesto.
—Me tiene a mí, pero no…
—¿Sabes? No me interesa seguir hablando de esto —. Lo interrumpió Jack, dejó lo que estaba haciendo sobre la mesa y se dispuso a irse.
—¡Espera Jack! Si te interesa, Syd ha querido hablar contigo desde hace tiempo para decirte…
— ¡Pero si ya no hay nada que aclarar Scott, ya lo sé todo: ustedes dos se van a casar y así estuvo planeado desde hace mucho tiempo! ¡Y ella!, no fue capaz de decírselo a nadie, ni siquiera a mí ¿qué es lo que quiere hablar conmigo ahora? —. Ante esta deceleración Andrew se quedó perplejo de que Jack ya lo supiera, no supo como, pero si estaba seguro de la manera en la que se enteró fue un completo mal entendido.
—Pero Jack, espera no es como tú lo piensas... —. Se detuvo unos segundos, quiso decirle toda la verdad, pero era algo que le correspondía a Syd decirle.
—Escucha, tienes que hablar con ella para aclararlo todo…
—Pero si ya no tenemos nada de qué hablar. ¿¡Y sabes qué más!? Te dejaré en claro algo Scott, que no me interesa lo que haga con su vida una niña tan malcriada, egoísta y caprichosa como Sydney, así que no tienes porque preocuparte por perderla y, ¿qué tal esto? Si tanto te preocupas por ella, ¿¡por qué no se casan de una vez y desaparecen de mi vida!? Porque yo no quiero saber nada de ella —. Andrew no dijo nada, solo se quedó mirando a lo que parecía ser el peor error que Jack pudo haber cometido en su vida, sintió una terrible necesidad de golpearlo a la cara, pero se contuvo, lo que venía a continuación sería suficiente para empeorar el momento.
— ¿Realmente hablas en serio Jack? —. Los interrumpió alguien a lo lejos. El volteo rápidamente a ver de donde provenía aquella voz que pudo reconocer al instante.
—Entonces eso es lo que piensas sobre mí —. Syd estaba de pie en la entrada mirando a Jack fijamente sin ninguna expresión en su rostro, más que la de alguien que acababa de perder todas sus emociones.
—Syd yo... espera no quise decir...
—Es bueno saberlo, necesitaba algo de honestidad de tu parte —. Lanzó un suspiro, puso sus manos sobre sus caderas y miró a la nada tratando de contener el llanto y en cambio le regresó la mirada a Jack con mucha ira . —Adiós Jack —. Sin dejar que nadie dijera nada más salió a toda prisa del centro de comando dando grandes zancadas, y de inmediato Jack corrió tras ella.
Todo estaba listo para la fiesta, Z pudo ver a Jack y Syd corriendo a lo lejos. —¡Prepárense, que ya vienen! —. Todos se ocultaron detrás de los muebles esperando a que ellos entraran, sin embargo se llevaron otra sorpresa no tan agradable.
— ¡Aléjate de mí Landors!
— ¡Syd espera! —. Escucharon gritar a Jack. Ambos cruzaron la sala sin percatarse de la fiesta y todos los detalles que habían. Z y todos los demás salieron de su escondite con expresiones de extrañeza.
—Si bueno, feliz cumpleaños amigos —. Dijo Z con ironía poniendo sus regalos sobre la mesa suspirando de la frustración. —Apaguen las velas de ambos pasteles y quiten esos adornos, esta fiesta terminó.
Syd corrió por los pasillos de SPD lo más rápido que pudo, tanto que sus rizos volaban tras ella, había empezado a llover, pero a ella no le importó, abrió las puertas de la entrada principal con brusquedad y se alejó lo más que pudo, corrió unos metros más antes de tropezar y caer sobre sus rodillas. El golpe la hizo reaccionar de que ya no podía seguir reprimiendo ese dolor por más tiempo y soltando varias bocanadas de aire, no pudo contenerse más y dejó salir las lágrimas. Se incorporó dejando solo sus rodillas en el suelo mojado y se abrazó a si misma —¡Estoy harta de este sentimiento, no quiero sentirme así ya no los soporto! —Con dificultad se puso de pue y miró hacía el cielo, cerró los ojos y dejó que las cálidas lágrimas fluyeran libremente por sus mejillas, mezclándose con las frías gotas de la lluvia que empapaban su cara dándole una sensación refrescante en su rostro. Se preguntó porqué, sabía que a veces podía ser un tonto y arrogante, pero siempre creyó que podía confiar en él, y que aunque no correspondiera a sus sentimientos como esperaba, por lo menos suponía que lo tendría como un gran amigo que se preocupaba por ella, pero resultó ser más idiota de lo que pensaba.
—Creo que me equivoqué en todo—. Cerró los ojos y dejó que la lluvia la siguiera empapando por completo. Se extrañó que Jack no hubiera llegado con ella ya que la persiguió muy de cerca cuando estaban dentro de SPD. Estuvo en silencio por un rato, hasta que unos pasos que hicieron ruido al pisar los charcos interrumpieron sus pensamientos.
—Syd —. Dijo una voz en un tono apenas audible. Ella sabía quien le hablaba, sin voltear se cruzó de brazos y bajó la mirada hacia sus pies, quiso correr lejos de ahí pero ya no tenía fuerzas para seguir por lo que solo se limitó a ignorarlo.
—Syd por favor mírame —. Ella no respondió y no volteó a verlo. Hubo un silencio incómodo y prolongado.
—Por favor, tan quisiera escúchame, lamento todo lo que dije, lamento todo lo que ha pasado en estos días…
— ¿Tú lo lamentas? —. Habló finalmente con una voz temblorosa, y apretó los labios antes de girarse hacia él y proseguir— ¡No parecías lamentarlo mientras decías esas cosas de mí! ¡Déjame en paz Jack Landors! Ya hablaste lo suficiente! No quiero estar cerca de ti —. Trató se secar sus lágrimas y cubrir su rostro. Quiso huir de nuevo pero Jack fue más rápido y se puso delante de ella sosteniendo sus brazos con delicadeza, ambos se quedaron viendo el uno al otro, Syd no pudo más y las lágrimas corrieron con más constancia de sus ojos. ¿Acaso Jack nunca se daría cuenta de sus sentimientos? ¿Nunca podrá notar todo lo importante que era él para ella?
—Lo que dije fue un completo error, no estaba pensando, me dejé llevar por la ira, estaba tan molesto que...
— ¿¡Ah sí!? ¿Y molesto por qué!? ¡¿Estabas molesto conmigo!? —. Ambos siguieron de pie frente a frente sin decir una palabra, el silencio parecía interminable al igual que la lluvia que ya los tenía completamente empapados. Jack deslizó sus dedos sobre sus mejillas limpiando sus lágrimas, contemplaba su rostro; pudo ver en él todo el dolor que emanaba de sus ojos y se odio a sí mismo por haber dicho aquellas palabras, lo dijo sin pensar dejándose llevar por la frustración y la tristeza de creerla perdida, quería decírselo, pero las palabras no salían de su boca, como se hubiesen atorado en su interior, pero sabía que tenía que intentarlo
—Escucha Syd yo en verdad lo lamento, nada de lo que dije era verdad, sé que no puedo borrar esas palabras pero al menos déjame mostrarte cuánto lo siento y lo mucho que me importas.
Ella no decía nada, sólo contemplaba sus ojos de cachorro triste analizando su expresión, sus lágrimas cesaron y aunque odiase admitirlo, el toque de las manos sobre sus brazos resultaban tan cálidos y reconfortantes, pero no podía dejarse llevar por lo que sentía, ya estaba cansada de esta situación. Se soltó del agarre de Jack y dando unos pasos hacia atrás se alejó de él.
—La verdad es que ya no sé si puedo creer en ti Jack.
Continuará...
Esta es la parte en donde me disculpo por haberme tardado tanto, pongo una excusa y prometo actualizar pronto, pero ese diálogo ya está muy gastado Xdddd, ya no voy a prometer que no me voy a tardar porque si me voy a tardar xd (lo siento), pero espero que hayan disfrutado el episodio y nos vemos en el siguiente.
