-Por favor estrella, dame una oportunidad de que Len me ame... solo eso te pido- Rin vio la estrella fugaz que eligió brillar con más intensidad y lo tomo como un buen presagio, corriendo hacia su hogar con toda esa energía renovada-

Mientras Rin corria a toda velocidad, la estrella comenzó su descenso a la tierra, conforne se acercaba se podia escuchar una especie de grito que provenía de ella.

Un crater se formo en el lugar donde se estrello, un pequeño parque, no muy lejos de la escuela de Rin y Len.

-Debo salir de aqui- Del crater salio aquel chico de cabellera castaña y ojos miel, su cuerpo se movía torpemente y con evidente dolor-

Al parecer, y contra toda logica, ese chico era aquella estrella fugaz, entre tropiezos y desorientación, termino en la parte de atras del colegio, donde perdio el concimiento tras mucho esfuerzo.

24 horas antes...

-Voy tarde- entre los pasillos de una oficina corria un chico que no parecia rondar mas alla de los 18 años, aun asi, iba muy bien vestido, con su traje y corbata, como si trabajara ahí-

-Shin, mocoso estúpido, a que viene tanto alboroto- el hombre viejo de larga cabellera blanca se quedó mirando a Shin que había chocado contra él, debido a las prisas-

-Lo lamento Jiraiya, voy tarde otra vez- el chico salio corriendo lo mas rapido que sus piernas le daban-

-Es igual a su padre, nunca escucha- Jiraya suspiro derrotado mientras volvia a su camino- pero le deseo suerte al mocoso, escuche que hoy es el dia- una brillante sonrisa iluminó el rostro del sabio pervertido, pero Shin ya no podia escucharlo-

Shin seguia corriendo como poseido para entregar sus papeles importantes, nada más podia distraerlo... O eso pensaba él.

-Mis papeles...- Shin estaba pálido, sus papeles volaban por los aires, no podria ordenarlos a tiempo-

-Perdoná Shin, yo... deja que te ayude- la mujer de cabello aranjado y lleno de flores trataba de ayudar al joven a recojer sus papeles, se le veía nerviosa y arrepentida-

-Tranquila Pear Butter, es mi culpa por dejarlo todo a última hora- el chico acomodaba los papeles tan rapido como podia con la ayuda de que aquella mujer de nombre Pear Butter- ¿Como esta Bright Mac?- Tratando de tranquilizar a Pear, Shin comenzo a soltar preguntas que solian salir en una conversación normal-

-El está bien, es uno de esos dias, ya sabes- aunque se veia agobiada, no era un secreto el por que, aunque Shin no era nadie para meterse en asuntos ajenos, por lo que decidio no meterse-

-Asi que es uno de esos dias de no salir de la habitación- Shin pudo mirar la risa nerviosa de la mujer que le pasaba los documentos- en fin, saluda de mi parte, debo correr- Shin salio una vez mas a toda prisa hasta su destino, dejando a Pear Butter atras con sus problemas-

-Buena suerte Shin- Con una sonrisa le grito aquello antes de volver a su camino también-

Shin entro de una patada a la oficina donde se supone debia haber estado desde hace una hora, pero, apesar de que solo el y su maestro debian estar ahi, el lugar estaba ocupado por mas personas.

-¿Que sucede?- Shin estaba nervioso ante las miradas- Nighteye, Shikaku Nara, Portgas D. Ace, incluso tú Pitt?- el chico se sorprendio al ver a las personas con las que trabajaba reunidas en aquel lugar-

-Veo que llegas tarde, como siempre- Nighteye parecia burlarse del joven que aun sostenia sus papeles-

-Veo que todos estan aqui, apesar de que sólo llame a Shin- el hombre de traje blanco y corbata rosa se hizo prensente en aquel lugar, logrando el silencio de todo el mundo-

-Eros-sama- Nighteye se puso nervioso al ver al imponente hombre que fuera conocido por siglos como el dios griego del amor-

-Shin, trae aca ese manojo de papeles, ¿Quieres?- Eros vio al chico que parecia que iba a vomitar en cualquier momento-

-Hi!- el chico corria a dejar los papeles, Eros encontraba gracia en las tonterías del chico, nunca sabia si reir, o enojerse por su incompetencia- listo señor- dejo los papeles con mucha fuerza, pero su cuerpo no le respondia como quería debido al nerviosismo que sentia-

-Tranquilizate chico, solo quería felicitarte- Shin sonrio nervioso ante las palabras de Eros, no entendia del todo lo que sucedia- aprobaste tu examen escrito, y tengo el honor de decirtelo en persona, Shin, eres, oficialmente, un angel- Shin salto de emoción, al fin las cosas le estaban saliendo bien-

-No celebres tan pronto idiota- Shikaku hablo tan calmado como siempre , no se dejaba llevar por la emoción-

-Tienes una mision de campo- Shin estaba feliz, al fin tendria una mision- si la terminas, tendras tus alas y terminaras tu formación- ahora tenia una enorme duda en la cabeza-

-¿Estara bien? digo... yo no soy tú- Shin estaba realmente nervioso con el tema, estaba emocionado, pero eso no significaba que no tuviera miedo- lo humanos son...- Shin sabia que sus compañeros fueron humanos alguna vez, pero aun así- problematicos- Shikaku rio repentinamente, por algún motivo recordo a Shikamaru-

-Estaras bien, te sugiero descansar un poco antes de partir- el angel afirmó enérgicamente mientras hacia un saludo militar, algo que hizo reir a Eros-

-Si, Eros ojisan- El chico salio disparado tan rapido como llego al lugar-

-¿Que cosas le enseñan a este niño?- El dios del amor no sabia si reir o enojarse- ¿Cuando le di permiso de llamarme abuelito? - una sonrisa divertida se dibujo en el rostro del dios mientras se rascaba la nuca-

El chico, por su parte, había corrido lo mas rapido que podia a su cuarto, no quería olvidar nada en su primera misión, estaba tan emocionado que, con su suerte, olvidaria algo.

-Vamos a ver- el chico cargaba todo lo que podia en su moral magico de viaje, un recuerdo de su padre, por su cumpleaños numero 86-

En realidad no tenia idea de lo que haria en el mundo mortal, por lo que llevaba equipaje para cualquier situación, nada podría tonarlo desprevenido su primer dia. Pasaban las horas, el chico había dejado prácticamente vacia su habitación.

-¿Quien llama?- Shin pregunto aquello al escuchar el golpeteo a su puerta, ¿Quien le llamaria antes de su primera misión?-

-Shin, ¿Puedo pasar?- la voz nerviosa de un chico no mayor a Shin se podia escuchar por el otro lado de la puerta-

-Pit, claro, pasa- el heraldo de palutena siempre estaba alegre, era una cualidad que Shin alababa de él, pero esta vez habia algo que tenia intranquilo a Pit-

-Escuche que es tu primera misión...- Pit parecia nervioso, era como si no pudiera mantener la compostura- ¿Nervioso? - el heraldo de Palutena jugaba con sus manos como si tratara de distraerse-

-Emocionado, escuche del abuelo que la tierra es un hermoso lugar- Pit parecia pensar en algo, aunque también se veia mas tranquilo- pero tu estabas ahí, ¿A que viene el repentino comentario? - Shin había atrapado a Pit con aquella observación, la cual hizo al heraldo de Palutena pensar un poco lo que diría-

-Escucha Shin, la tierra que conoció tu abuelo era una tierra muy bonita- Pit sonrió ante aquello, admitía que no se diferencia mucho de su hogar aquella época- pero la tierra que visitó tu abuelo no se parece a lo que vas a ver... - pit parecía tenso, como si buscará las palabras adecuadas- incluso las tierras que e visitado yo... no son como la tierra que vio tu abuelo- Shin suspiro por unos segundos, antes de ver a su amigo-

-Conozco tus aventuras Pit... - Shin se perdió por un momento en su mundo- cuando era más joven solía bajar a la tierra sin permiso... - Pit observó asombrado a su amigo, nunca pensó que, siendo tan correcto, hubiera hecho algo como eso a espaldas de Eros-

-¿Como era? - Pit no pudo contener más aquella pregunta, nunca había visto el mundo mortal que cuidaba Eros-

-Yo, no vi mucho, pero tengo un recuerdo muy grabado- Shin pareció recordar algo, algo que le gustaba recordar- recuerdo a una niña de cabellos turquesa, una niña muy bonita- Shin parecía pensar con detenimiento como explicar ese recuerdo que tanto atesoraba-

-¿Una niña? - Pit confundido preguntó aquello, sobre todo por el tono rojo que adornaba las mejillas de Shin-

-Ella era muy pequeña, como yo a mis 20 o 50 años- parecía pensar algo serio el tema- tal vez un poco más pequeña- no podía decidirse por la edad de la niña-

-Shin, concéntrate en lo importante- Pit sabía que sí lo dejaba divagar se llevarían horas ahí antes de terminar la anécdota-

-Claro- Shin sacudió su cabeza para tratar de recordar donde se había quedado- recuerdo que unos niños la molestaban, no recuerdo muy bien aquello, pero recuerdo... - una imagen borrosa llegó a su cabeza-

Flash back.

-¿Estas bien pequeña? - recordaba haberle preguntado aquello, sin embargo no podía recordar su rostro, a pesar de lo linda que le parecía-

-Si, gracias... - la niña tenía una voz temblorosa, pero bastante dulce, algo que había cautivado al ángel-

-Me alegro- tras esas palabras, se disponía a irse, pero sintió su pequeña mano sostenerlo del pantalón- ¿Sucede algo? - fue lo único que pudo articular, ¿Que podría querer esa extraña niña? -

-Tu nombre... No me lo has dicho... - Parecía nerviosa, aunque tenía sentido que quisiera saber su nombre-

-Shin Minami, ese es mi nombre- Shin decidió continuar con la conversación antes de partir- ¿Tú como te llamas? - la niña parecía algo nerviosa antes de disponerse a responder-

-Mi nombre es... - la niña respondió con felicidad a la pregunta del ángel-

Actualidad.

-Su nombre es... - Shin parecia querer decir el nombre de aquella niña- no lo recuerdo- Pit solo se fue de espaldas por la tremenda barrabasada que su amigo acababa de soltar-

-Aveces no se si eres tonto o solo lo aparentas... - Shin pareció ofendido por las palabras de su amigo Pit-

-Es falta de atención, eso solía decir padre- Shin le resto importancia antes de notar la hora- ¿Que te parece? Llegare tarde otra vez- una sonrisa cruzó por su rostro antes de salir corriendo con rumbo a la misión sin despedirse siquiera de su amigo-

Pit solo comenzó a reír antes de caminar fuera también.

-Suerte Shin, Pitoo y yo te animaremos desde aquí- Pit dijo aquello, pero era obvio que Shin ya no podía escucharlo-

Shin corría como loco por el lugar esperando llegar a tiempo, como si no fuera suficiente con ser impuntual todo el tiempo, tenía que serlo también en su día importante. Como rayo entró pateando la puerta del despacho de Misiones.

-Tomó esta bitácora y escucha, lo que debes hacer... - Shin solo tomó la libreta corriendo nada más escuchar y salto al portal sin prestar atención a nada más- oye idiota debías esperar la indicación para no estrellarte! - Neji parecía molesto, pero ya no podía hacer nada con el tema- Buena suerte Shin, te estaré esperando para celebrar tu triunfo- el Hyuga suspiro con una sonrisa ante sus propias palabras-

Mientras Shin caía gritaba como loco, como si eso le ayudara a dejar de girar en su descenso a la tierra.

-¡Impacto inminente! - su grito fue lo único que pudo expresar antes de estrellarse como meteoro en un parque- Debo salir de aqui- así llegamos al presente, con un Shin lastimado que camina sin rumbo hasta una escuela donde se va a desmayar-

La mañana llegó y Rin Kagamine se preparaba alegremente para el colegio, tenía un buen presentimiento sobre ese día, aunque no sabía la razón. Len por su parte llegaba al colegio bastante calmado. Todos ignoraban la existencia del ángel moribundo en la parte trasera del edificio.

-Señor Kagamine, ¿Me permitiría hablar un momento con usted? - Len lo pensó por un momento, pero finalmente aceptó seguir a aquel sujeto-

No muy lejos de ahí Rin corría a la escuela. Al llegar le habían cerrado ya el salón.

-No, no, no, no, no- Rin corrió a la parte trasera de la escuela para ver si veía al profesor desde ahí-

Iba tan apurada, que no notó el chico desmayado en el suelo con el que tropezó, haciendo que él despertara del dolor y ella cayera al suelo.

-Dioses- Shin se agarraba el estómago bastante adolorido, cómo podía alguien patear tan fuerte por accidente-

Rin se quedó en shock por unos instantes, ¿Que hacía ese chico en la parte trasera de la escuela? En su vida lo había visto, ni siquiera parecía ser alguien famoso o lo suficientemente adinerado para pagar la escuela.

-¿Te encuentras bien? - Rin decidió preguntar si su reciente víctima se encontraba bien, al ver cómo se retorcía y murmuraba-

-Ay sí, no te preocupes, me di golpes mas duros al venir aquí- Shin se levantaba algo tembloroso del suelo, aún no recuperaba del todo el aire- ahora, si me disculpas debo buscar a... - con mucho apuro y esfuerzo sacó un papel con un nombre de aquella bitácora- Rilliane ¿Que clase de nombre es ese? - estaba bastante nervioso, hubiera escuchado lo que Neji Hyuga quería decirle antes de irse-

-Yo soy Rilliane... - un momento de tensión se creó en ese momento, era imposible que aquella chica distraída fuera... su protegida-

-Souka- por un momento pareció analizar a la Kagamine, sus ropas, aunque no las había visto bien al principio, noto un estilo entre inocente y provocativo, esos shorts pegados eran... -

"Por un momento callé, el martillo de la juez retumbaba en mis oídos y mi hermano Etsu se rascaba la nuca con algo de fastidio, por otro lado, mi abogado parecía algo nervioso...

-Joven Minami, le recuerdo que esto es una corte, absténgase de emitir comentarios vulgares - la juez parecía evitar reír ante mis comentarios-

-Con todo respeto su señoría, no terminé mi comentario- sonreía algo nervioso mientras hacía ruido con las manos debido a las esposas que me apresaban-

-Creo Minami, que toda la Corte a leído... tus pequeñas hazañas- era cierto que ya había narrado antes estos hechos, lo que Len, Rin y yo pensamos durante todo esto, pero... era hora de sincerarse totalmente- Pero, algo que aún no entiendo, ¿Por que los hechos no coinciden del todo? - sabía que, en algún momento, debía tocar ese tema, pero no pensé que fuera tan pronto-

-Por supuesto, creo que debo aclarar este mal entendido- suspiré, sin duda era algo que debían saber para aclarar las diferencias de relatos- por aquel entonces su señoría, no creí necesaria información específica, así que la omití y disfrace- la Corte me observaba, sabía que ocultar la información era grave en un tribunal-

Los murmullos del tribunal se podían escuchar levemente, parecia que no les había gustado mi revelación.

-Orden en mi corte- la juez grito aquello mientras golpeaba con su mazo para restaurar el orden- joven Minami, le recuerdo que es un delito ocultar hechos a la Corte- jure decir la verdad y nada más que la verdad, había roto ese juramento, pero no creí relevante aquellos hechos, pero ahora... - le preguntaré una última vez, ¿Por que revelar esta información ahora? - ella tenía un punto, mi abogado parecía cada vez más nervioso, ¿Quien no lo estaría? -

-Su señoría, creo que es relevante si quiero salvar mis alas y mi vida por un error mortal, del cual nunca me arrepentiré- fiel hasta el final, defendí mi amor, un ángel del amor sin amor no es nada-

-Prosigue, joven Minami- al parecer había apelado a su humanidad, pues me permitió continuar con mi historia-

-Gracias su señoría- agradecí antes de tratar de recordar por dónde iba-"

En fin, que Shin encontraba a Rin atractiva...

-¿Pará qué me buscabas? - Shin pensó unos minutos la respuesta a esta pregunta, ¿Como explicarlo sin asustar a la chica? Los humanos tienden a asustarse con estas cosas-

-Soy un mensajero de los dioses, un deseo de amor me trajo- Shin se veía imponente, sin embargo, en su interior, se cagaba de miedo-

-¿Que clase de broma es esta? - okey, salió peor de lo que Shin había planeado, Rin no se veía ni un poco convencida de que este fuera, efectivamente, un mensajero de los dioses- y ¿Como sabes que pedí un deseo de amor? ¿Acaso estabas espiandome? - Shin se ofendió muchísimo por lo que acababa de escuchar-

-Bien, si ese es el caso- Shin sacó un gran teclado de su morral y se dispuso a tocarlo- pide un deseo, que voy a cumplirlo- con determinación en su voz y orgullo herido en el corazón, Shin se dispuso a trabajar-

Rin, que no estaba dispuesta a creer en cuentos de hada tan fácilmente, decidio pensar en algo que quisiera y pensara que él no podría cumplir. Len por su parte, platicaba animadamente con Kiyoteru, que había resultado ser un viejo amigo de su tío.

-Escucha Allen, a decir verdad, hay una razón por la que quería hablar contigo hoy- Kiyoteru llamó la atención del Kagamine con aquellas palabras ¿Que era lo que quería decirle? -

-Verás, quería preguntarte una cosa... - la mirada cansada de Kiyoteru intrigó a Len ¿Que clase de pregunta era para tenerlo tan pensativo? - ¿Te interesaría participar en mi película de acción y romances? - Len lo pensó por un minuto, tendría que actuar con una chica, aunque... -

-¿Quien sería la protagonista? - la pregunta del chico estaba llena de curiosidad y nervios, ¿Quien podría ser la misteriosa chica? -

Rin, por otro lado, seguia pensando en el deseo perfecto para que Shin le cumpliera ¿Que clase de deseo sería? Esa pregunta le rondaba a ambos, aunque, más al joven ángel que seguía mirando a Rin, cada vez con más desesperación.

-Lo tengo, ¿Puedes hacer que Len acepte estar en mi película? - Rin sonreía animada por haber escogido un deseo, aunque Shin pareció pensar en algo-

-No creo que necesites ayuda con eso- Shin sonrió bastante divertido al ver la cara confundida de la Kagamine-

-¿A que te refieres? - Rin no comprendió aquellas palabras del ángel, aunque las comprendería pronto-

-Olvidalo chica, anda, algo más difícil- Shin sonrió dándole ánimos, seguro se le podía ocurrir un deseo mejor-

-Ya se, siempre quise una aplanadora, pero nunca pude comprar una- Rin parecia entusiasmada con la idea de tener una aplanadora-

-Eres fácil de complacer ¿No? - Shin sonrió algo divertido, ¿Que clase de desperdicio de deseo era una aplanadora? - ¡Zibang! - una pequeña luz arcoiris surgió del teclado mientras Rin se qiedaba algo confusa ¿Que acababa de suceder? No tenía ninguna idea-

-¿Que acabas de...? - su pregunta no fue terminada, pues fue interrumpida por el insistente sonido de su móvil- Moshi, moshi- la voz de Rin sonaba nerviosa, no sabía que estaba sucediendo-

-Rin, ¿Otra vez estuviste hablando de aplanadora con los fans? - la voz exaltada de su manager la exaltó, definitivamente no esperaba que le preguntara eso-

-No, para nada Luka-sama, te juro que no lo volví a hacer- aunque sonaba calmada, Rin no dejaba de ver a Shin que sonreía con autosuficiencia-

-Alguien trajo una aplanadora gigante a la tu casa- Luka estaba super exaltada, no esperaba encontrarse eso cuando fue a la casa de Rin-

-Yo... luego te llamo Luka- Rin colgó bastante nerviosa, era surrealista lo que acababa de pasar- ¿Tú puedes ayudarme a que Len me ame? - con las esperanzas hasta el cielo, Rin sonreía a quien supondría su diferencia entre el fracaso y el triunfo-

-Me niego- con una sonrisa animada y bastante alegría, decidió guardar sus cosas una vez más- creo que volveré a mi casa, suerte- caminaba buscando alejarse de la rubia, aunque realmente no sabía cómo volver a su hogar-

-No espera- lo regresó del brazo haciendo que se fuera de senton una vez más- necesito ayuda, solo quiero que Len me note- Shin suspiro, ¿Que clase de problema acababa de obtener? -

-¿Por qué debería ayudarte? Tú nisiquiera crees en la magia- su tono había sido reemplazado por unoas serio, lo cual intimido un poco a la Kagamine-

-Por favor, yo... haré cualquier cosa, pero... por favor- había comenzado a llorar, su había algo que Shin soportaba menos que la incredulidad, era el llanto-

-Lo haré, solo callate- se veia molesto, pero más tranquilo también, sin duda había ido a parar con una chica interesante-

-Gracias- Rin sonrio, sus esperanzas se renovaban-

Tratando de abrazar al ángel termino callemdo de bruces al ser evitada por este.

-Primera regla: Odio las muestras de afecto a mi persona- Shin suspiro al ver a la chica lamentarse en voz baja el golpe contra el pavimento-

-Entendido, creo que aún no te caigo bien- Rin hizo que Shin se sonrojara por su sonrisa, a pesar de cómo era tratada-

-No eres tú, odio a los humanos en general- se limitó a encogerse de hombros mientras ella parecia pensar algo-

-¿No eres humano? - Shin vio algo despectivo a la chica por esta pregunta, antes de suspirar y rascarse la cabeza-

-Presta atención Rilliane, te lo dije antes, soy un mensajero de los dioses, un heraldo del amor- Rin trataba de entender lo que decía el joven ángel, antes de sonreír como si hubiera descubierto algo increíble-

-Eres un ángel del amor- Shin observó a Rin antes de sonreír nervioso-

-Si, un ángel del amor... que buen resumen- aquello había sonado tan sarcástico, que le sorprendía que la Kagamine no hubiese dicho nada, tampoco era como si le disgustada toda esa situación, pero tampoco tenía que resumirlo a "ángel del amor" había rangos de ángeles también-

No era como si fuera a decirle eso, pero si le ponía nervioso su actitud despreocupada, con que clase de mujer había ido a dar.

-Muchas gracias mi ángel- Shin volvió a sonrojarse, como se le ocurría a esa mujer llamarle así-

-No digas nada como a eso frente a otras personas ¿Quieres? - Shin suspiro antes de mirar al cielo como pensando en algo- Shin Matsuki, ese es mi nombre- Rin se alegraba de al fin saber el nombre de su ángel guardián, aunque admitía que no esperaba que tuviera apellido y todo-

-Shin, buen nombre- el ángel se limitó a suspirar, le esperaba un largo camino junto a esta chica, aunque se preguntaba ¿Cuánto podría sobrevivir en manos de ella? -

Repentinamente fueron interrumpidos por el timbre de celular de la chica, una vez más esta confundida por recibir una llamada en ese momento.

-Moshi, Moshi - Rillian respondió confundida una vez más, ¿Que clase de cosa había sucedido esta vez? -

-¿Que hay Rin? Soy yo, Kiyoteru, logre lo que querías- Rin se sorprendió al escuchar eso ¿No había sido él el que dijo que perdiera toda esperanza? Aunque se hiciera esa pregunta, la Kagamine sabia lo que había escuchado-

-¿En serio? - más que como pregunta, era por saber si no estaba escuchando mal lo que le decían-

-Si, Allen fue muy comprensivo con el tema, me sorprendió- sin palabras, Rin no tenía nada que decir realmente, no sobre aquella noticia- te dejó, debo hacer los preparativos para el rodaje- Kiyoteru colgó, pero Rin seguía en shock con el celular en la oreja-

-¿Te sucede algo chica? - Rin observó por un momento a Shin, el cual seguía mirando el cielo con aquella apariencia estoica-

-Len dijo que hará la película- Shin bajo la mirada, pudo ver el sonrojo en Rin y aquel brillo en sus ojos, no necesitaba ver más-

Shin esbozo una enorme sonrisa, no había hecho una mala elección después de todo, tal vez fuera el estar frente a esa chica linda o el hecho de haber perdido mucha sangre, pero aquel simple gesto, le decía que no mentía sobre sus sentimientos hacia Len.

-Te dije que no necesitabas mi ayuda para eso- Rin le dio la mano a Shin, este último devolvió el gesto-

Parecía un momento más cómodo, Shin le dio un beso a Rin en los labios, lo cual la hizo desconcertarse.

-¡¿Que fue eso?! - Rin estaba muy sorprendida ¿Que mierda estaba haciendo ese ángel besándola repentinamente? -

-Rillian Kagamine, hemos sellado el trato, a partir de ahora serás mi protegida- Shin no le dio importancia al asunto, su voz sonaba sería, sin embargo, era más tranquila que hace un momento- con el beso del contrato doy constancia, por mi cuenta corre que Allen Kagamine... sea tu pareja- la chica no pudo hacer mas que asentir y sonreír, había olvidado por completo aquel beso, tenía al fin una oportunidad con Len-

Por un minuto ambos tenían una sonrisa y determinación en los ojos, un capitulo empezaba para estos dos.

-Ahora, me vas a invitar a comer- Shin sonreía mientras caminaba tranquilamente con rumbo a la salida del colegio-

Rin observó la hora, hace bastante que las clases habían terminado, como pasa el tiempo cuando estas ocupada.

-Ne, Shin, ¿Los ángeles comen? - Shin río ante la pregunta de su protegida, tal vez debía hablar del tema antes-

-No en realidad Señorita Kagamine, pero me gusta la sensación de masticar algo- Shin decidió voltear a verla, encontraba interesante su pregunta-

-Ya veo, puedes decirme Rin ¿Sabes? - Rillian miro algo divertida al ángel que se encogió de hombros ante aquella afirmación-

-Bien, Rin... vamos a casa- Shin espero a la chica, la cual tenía un ánimo renovado-

Shin iba todo el camino planeando su movimiento para con ambos chicos, calculando cualquier variable y truco que tuviera en su manga, le esperaba un arduo trabajo por delante.

Dia 1

Hoy empieza mi misión con Rillian "Rin" Kagamine, me sorprende que tan diferente es de otros humanos, espero poder ayudarla con Len, aunque aún no se de cuanta ayuda pueda ser, mañana pondré el plan A en marcha.

-¿Sigues despierto Shin? - Rin parecia haber salido del baño, ya que tenía el cabello humedo-

Shin terminaba de escribir en su bitácora antes de dormir, a decir verdad le sorprendía que Rin se pudiera bañar a estas alturas de la noche, creía que los humanos eran sensibles al cambio de temperatura, pero ella no parecía afectada ¿Sería por el agua caliente? Tal vez luego le preguntaría.

-En un momento me duermo Rin, solo terminó mi reporte- la chica se encogió de hombros y se retiro a su habitación- y ya te dije que me digas PJ- trato de no sonar como si le regañara, pero se sentía más cómodo con aquel apodo-

-Lo que digas Shin- el ángel se limitó a reír mientras se acomodaba las gafas- supongo que deberia ir a la cama, este cuerpo comienza a sentirse cansado- con esas palabras se retiro a dormir, pensando en el largo camino que tenía por recorrer-

Continuará...