En los vestidores del auditorio de Pueblo Aromaflor, todos los participantes del concurso Pokémon estaban mirando las pantallas de la habitación que transmitían el evento en vivo. Habían terminado la fase de la presentación y exhibición para cada entrenador, ahora solo esperaban que la presentadora anunciara los participantes que pasarían a la etapa de los combates.
Entre los espectadores estaba Axel, aquel entrenador de cabello azul y patillas negras. Estaba allí acompañando a su amigo coordinador, quien había participado en ese concurso. Su compañero vestía con una chaqueta gris estilo gótico que llegaba hasta sus rodillas, de cuello alto y mangas largas. Al final de cada manga, a la altura de las muñecas había dos líneas de un brillante color amarillo, y en sus manos llevaba puesto guantes blancos. La chaqueta estaba abierta y dentro llevaba un chaleco color negro, al igual que su pantalón.
Axel era un entrenador Pokémon novato, tenía la medalla Lignito pero no había tenido tiempo de luchar por la medalla bosque ya que tuvo que hacer paradas para complacer a su amigo coordinador Pokémon, y entre esas paradas tuvo que llegar a pueblo Aromaflor, ya que era el concurso más próximo a iniciar y quedaba en el camino rumbo a ciudad Vetusta. Conocía a este chico desde pequeños, y su meta en aquel entonces era convertirse en campeón de la región de Sinnoh, y el de su amigo ganador del gran festival de la región, dos metas diferentes pero no eran impedimento para que estos dos se prometieran en cumplir sus metas juntos. Pero luego de salir de casa, se dieron cuenta que no iba a ser tan fácil como creyeron.
—¿Cuánto más va a durar esto? — dijo Axel, cruzado de brazos y aburrido esperando el resultado.
Su amigo, de cabello gris plateado, lo silencio— si sigues hablando no escucharé cuando digan los resultados—
—pero llevamos esperando mucho tiempo, Jeff—
El hacer el viaje juntos, y con metas completamente diferentes, comenzó a ser frustrante para cada chico que no disfrutaba la misma afición que el otro. Axel no era adepto a los concursos, nunca los había encontrado divertidos, pues le parecía aburrido la primera de las dos etapas, y los combates le desesperaban pues evitaban ataques fuertes y con menos potencia solo para evitar disminución de puntaje o porque debían combinarlo con otros movimientos con tal de hacerlos llamativos.
Lo mismo ocurría con su amigo, pues él aborrecía los combates Pokémon más feroces y que provocaban lesiones en los Pokémon. No participaba en esa clase de combates que pudiesen dejar cicatrices en sus Pokémon o manchas permanentes. No solo era dañino para ellos, sino que igual disminuían su atractivo para los concursos.
Ambos chicos se frustraban pues debían acompañar al otro para mostrar el apoyo que se habían prometido de pequeños, esa era la razón por la que Axel debía retrasar los combates de gimnasio, debía visitar ciudades donde iban a haber concursos para que su amigo se presentara, era igual la misma razón por la que debía estar presente en cada uno de ellos. Pero, siendo honesto, la verdadera razón por la que estaba en el auditorio de pueblo Aromaflor era otra.
—¡Y aquí tenemos los participantes que pasarán a la siguiente ronda de combates! —
La presentadora del evento hizo el tan esperado anuncio, mostrando las fotos de solo ocho entrenadores que pasarían a la ronda de combates, de tantos entrenadores, solo ocho lograron sobresalir.
Todos comenzaron a hablar del anuncio, la gran mayoría se escucharon decepcionados, y otros estaban elogiando a los ocho participantes que pasaban a la siguiente ronda.
—¡Si— una voz femenina se escuchó por sobre la de los demás, y sobretodo llamó la atención de Axel— ¡Lo logramos chicos! — dijo después que vio su fotografía entre los ochos coordinadores que pasarán a la siguiente ronda.
Muy cerca de la pantalla estaba la chica que Axel vio en el concurso de Ciudad Jubileo. Sabía su nombre gracias a su presentación, Dawn. Él nunca llegaba a tiempo a una presentación, por lo regular se saltaba la primera parte, pero en aquel concurso las vio y supo el nombre de la chica, Dawn de pueblo Hojas Gemelas.
La chica de cabellera azul llevaba puesto un vestido casi idéntico como el anterior, pero de color rosa oscuro. El vestido era estilo vintage, por lo que este era de una sola pieza, ajustándose perfectamente a su pecho y a su cintura, asimilando la curvatura de esta. Llegando a su cadera se hacía más ancho, llegando solo un poco más allá de sus rodillas. En su cintura, tenía una especie de cinturón con bordes dorados, y simulando una botonadura tenía unas cuantas piedras preciosas de color verde, además que igual la adornó con una pluma de color amarillo con verde, algo raro de ver, pero no parecía haber causado criticas hacía ella. Su cabello estaba suelto, solo sujeto con tres broches amarillos, dos a los lados de su cabeza y otro detrás de esta.
La chica no fue la única en alegrarse, también lo hicieron sus Pokémon y ella se agachó para acariciarlos. Esta podría ser una gran oportunidad para el entrenador, podía acercarse a ella para felicitarla y desearle suerte para el primer combate, después de todo, se vería completamente normal pues algunos más ya comenzaban a acercarse a ella. Pero con suerte, Dawn se acordaría de haberlo visto en ciudad Jubileo, solo esperaba que recordara su nombre. Pero sus planes se verían interrumpidos por su amigo.
—¡Increíble! ¡No pasé! — se quejó su compañero de cabello marrón.
—creo que los jueces encontraron tu presentación con Duskull y Koffing, más aterrador de lo que tu lo consideras— respondió Axel con sarcasmo.
Su amigo no habrá podido superar la primera etapa del concurso, por dentro, para Axel era un alivio pues significaba que podría volver a ciudad Vetusta para retar al gimnasio, aunque la derrota fuese dolora para su amigo.
—debiste haber capturado Pokémon más amigables, como un Ralts o un Kricketot, no Pokémon que pueden robarte el alma o intoxicarte—
—tu no puedes entender la belleza detrás del aspecto aterrados de esos Pokémon— dijo el coordinador mientras golpeaba a su amigo en la cabeza con su mano.
—¡Oye! ¿Por qué fue eso? — reaccionó Axel gritando.
El entrenador no se fijó que su voz fue muy estruendosa, tanto así que llamó la atención de la chica de vestido rosa. A su alrededor se habían reunido unos cuantos participantes que la felicitaron por pasar a la ronda de combates, algunos también la felicitaron por la presentación que hizo, resaltando lo bella que fue. Pero todos voltearon a ver el origen del grito, incluyendo Dawn.
Que vergüenza la que pasaba el entrenador, no pretendía ser el centro de atención en el auditorio, y mucho menos de esa forma. Pero entre todos ellos, la chica alzó la mano y pareció saludarle, pero se notó algo nerviosa al hacerlo, incluso su sonrisa parecía forzada.
—ven. Vámonos—
El coordinador tomó del brazo a Axel y comenzó a jalarlo con dirección a la entrada. No solo el chico de cabello azul se avergonzó, el coordinador igual lo hizo por estar junto a él. Pero Axel no parecía querer irse con tranquilidad, pues comenzó a gritar en protesta.
—¡Espera! ¡No pude hablarle! — gritaba Axel, pero su amigo parecía ser más fuerte que él pues no le era costoso el jalarlo— ¡Mi nombre es Axel! ¡Me llamo Axel! —
Fuera, Axel no supo identificar que fue más doloroso para su dignidad, ser jalado como un niño haciendo un berrinche en el supermercado, luego que todos voltearan a verlo por gritar, o que la chica haya tenido que presenciar eso.
—¿Cómo se sienten chicos? — preguntó Dawn, específicamente, a Piplup y a Ariados, y estos le respondieron— muy bien, solo necesitamos un combate más y ganaremos—
Dawn estaba junto a sus Pokémon luego de haber terminado un par de duros combates, estaban Piplup y Ariados, siendo los que combatían, Pikachu y Buneary, a quien sacó ya que es pequeña, solo mantenía dentro de sus pokeball a Ponyta y a Rhydon. En el vestidor solo estaba ella, pues todos los demás participantes tuvieron que irse luego de ser eliminados. En la pantalla, estaban mostrando las fotografías de los dos finalistas, y ella era una de esos dos.
El estómago de Piplup rugió— si. Yo también tengo hambre— y no solo el pingüino, Ariados igual estaba hambriento.
Dawn volteó a ver a Pikachu y este abrió su boca y la señaló con su mano. Luego volteó a ver a Buneary, ella igual asintió, mostrando que igual tenía hambre.
Dawn buscó su mochila y sacó la comida para Pokémon. No podía servirles en sus platos, así que les daba en sus manos poco a poco, siendo a Ariados la única a quien le daba en el suelo para que comiera. El estómago de Dawn igual gruñó, pero ella no iba a comer, estaba más preocupada porque se ensuciaran sus dientes por si lo hacía.
Les habían dado unos minutos para descansar antes del combate final. Ella conocía al coordinador con quien iba a combatir en la final, su nombre era Kenny y era amigo suyo desde que estaban en la guardería.
—es increíble que me haya encontrado a Kenny aquí. No lo había visto desde que salí de casa —
Cuando eran chicos, lo que los unió fue su afición por los concursos Pokémon, lo cual era raro para Dawn pues consideraba que era raro que a un chico le gustase el concepto de la coordinación entre fuerza, destreza y belleza en combate, pero lo encontró en alguien a quien pudiese considerar como su amigo, aunque la mayoría de veces él se la pasaba molestándola.
A diferencia de Dawn, este no era el primer viaje de Kenny, ella sabía que él había estado en la región de Hoenn anteriormente, por lo que contaba con mayor experiencia que ella en concursos, de hecho, él ya contaba con un listón a diferencia de ella. Dawn creyó que iba a ser más fácil esta vez, ya que Zoey no había participado en este concurso, pero se topó con alguien quizá igual de fuerte que ella.
En el televisor mostraban como había sido su presentación. Había usado a Piplup y a Ariados tal y como se los prometió. Su Pokémon tipo agua usó remolino, y Ariados usó telaraña, la cual entró en el remolino y comenzó a girar haciendo un nuevo remolino hecho de seda de araña.
Una vez que el Remolino podía mantenerse sin necesidad que Piplup siguiese alimentándolo con agua, el ave no voladora ingresó en él de un salto. El hilo de araño de Ariados se fue acercando al centro y casi envolvía a Piplup, pero este logró salir en la parte superior. La telaraña también comenzó a salir fungiendo como una plataforma para Piplup, una plataforma que giraba y giraba.
Estando en la punta del mini remolino de telaraña, Dawn ordenó a Piplup usar burbujas y a Ariados usar picotazo venenoso. Piplup lanzó las burbujas hacia arriba y estas eran reventadas por las púas venenosas, casi como en su primera presentación en ciudad jubileo. Las burbujas reventando lanzaron un brillo que sirvió para complementar el espectáculo de Piplup sobre el remolino dividió en dos fases, la fase hecha de agua y la fase hecha de hilo de Ariados.
Todos ovacionaron su presentación, la chica sintió que, incluso, fue mejor que cuando participó en ciudad Jubileo. Gracias a ello, pasó a la siguiente ronda de combates, y hasta ahora le estaba yendo muy bien, llegar a la final no había sido tan fácil pero lo logró. Realmente, las palabras de Gardenia le hicieron considerar su enfoque en las batallas, después de todo, también lo hacía en los concursos Pokémon y no solo en los gimnasios.
—Por favor, ¡pedimos a los dos finalistas entren al campo de batalla! — la presentadora dio el anuncio para que tanto Dawn como Kenny se dirigieran al campo.
—bien. Es nuestro turno— le dijo la chica a los dos Pokémon con quien participaría en el combate final.
Dawn metió a Buneary en su pokeball, lo mismo a Piplup y a Ariados. Después se levantó, respiró profundo y luego exhaló. Se preparaba mentalmente para enfrentarse a su antiguo amigo por la lucha de su primer listón.
—Ya estoy lista— se dijo a si misma, mientras que pasó su mano por la pluma lunar en su cintura. Había estado combatiendo hasta ahora, no sabía si se debía gracias a la influencia de la pluma o no, o más bien, no sabía si aquello tenía cierta magia como para darle suerte, pero le daba cierta tranquilidad al momento de salir al escenario, después de todo, había caído del legendario Pokémon Cresselia.
Ella volteó a decirle a Pikachu— quédate aquí Pikachu. Volveré pronto— y con eso, la chica se dirigió a la entrada del vestidor para salir de este y dirigirse al campo de batalla. Dejando a Pikachu dentro y mirando la pantalla.
Todos los espectadores estaban entusiasmado de ver el combate final entre los dos coordinadores que impresionaron con sus combates previos. Sin duda era un momento de tensión para la novata pues temía a volver a bajar su desempeño en este último combate. Ya que los primeros dos combates no los ganó como ella lo hubiese esperado.
El primer combate fue contra una coordinadora de extravagante vestuario, usó un Dustox y un Seviper. El combate fue diferente al que ella imaginó, pues aunque la coordinadora rival dio una buena presentación y por ende llegó a la segunda etapa del concurso, dio un combate centrándose en ganar dejando inconscientes a sus Pokémon, pues lanzaba ataques directos sin centrarse en la coordinación de ambos Pokémon.
Ante ese escenario, Dawn se vio atrapada pues no podía atacar de la misma forma o perdería puntos, y si esquivaba igual perdía puntos, y si era alcanzada por los ataques igual perdía puntos aparte que sus Pokémon podían quedar inconscientes antes de darse cuenta. Pero, a la mitad del tiempo asignado para el combate, se declaró que la participante rival había perdido todos sus puntos por el tipo de ataque que lanzaba, dejando como ganadora a la chica de cabello azul.
El combate que libró en la semifinal tampoco fue tan bueno, pues el coordinador rival usó un Bagon y un Mothin. Aquel coordinador en efecto lograba dar golpes certeros sin afectar su puntaje, y en los primeros minutos del combate logró hacer que Dawn retrocediera en varias ocasiones, pero la chica se las ingenió para darle la vuelta a la batalla y comenzar a ganarle al rival. Al final Dawn ganó, pero con pocos puntos de diferencia entre ella y el otro coordinador, unos segundos más y hubiese perdido.
Por otro lado, Kenny había ganado sus combates anteriores con amplio margen de diferencia, esto demostraba las grandes habilidades que él tenía en comparación a ella. Y eso le preocupaba, había llegado demasiado lejos y ahora temía a perder otra vez.
—¡Señoras y señores! ¡Los competidores están en su posición! ¡estamos listos para comenzar! — decía la presentadora del concurso.
En el campo de batalla, del otro lado estaba Kenny, confiado en que ganaría el combate, y aunque Dawn trataba de mostrarse con la misma confianza que él no creía que lo estuviese logrando. Su amigo de la infancia vestía con un traje que consistía en una camisa blanca con una corbata pequeña, encima tenía un chaleco verde y sobre este una chaquetilla verde con grandes hombreras y botones dorados; una faja rosa alrededor de su cintura y un pantalón que le llagaba hasta la pantorrilla, las cuales cubría con unas calcetas rosas. Era un traje de torero justo a su medida. Dawn siempre se preguntó cuál era la fascinación de su viejo amigo con trajes usadas en otras épocas.
—¡Piplup! ¡Ariados! ¡Salgan! — Dawn sacó a sus dos Pokémon.
—¡Alakazam! ¡Prinplup! ¡Salgan! — Kenny sacó a dos Pokémon igual. Un Alakazam, Pokémon humanoide con gran poder psíquico concentrado en los dos cubiertos que sostenía en sus manos. Y un ave azul, Prinplup la evolución de Piplup, siendo más grande que este.
Lo primero que se dijeron Kenny y Dawn, fue el hecho que la chica escogiese al mismo Pokémon inicial que él escogió un año atrás. El chico siempre fastidiaba a la chica con cada oportunidad que tenía, y aunque eso le molestaba era, quizá, lo que más caracterizaba al chico.
El reloj digital de la pantalla principal marcaba cinco minutos. A los lados estaban las fotografías de ambos coordinadores, y debajo de sus fotografías unas barras de puntaje— el reloj ya está fijado. ¡Comiencen! —
—¡Prinplup, Neblina! ¡Alakazam, Teletransportacion! —
El Prinplup de Kenny abrió su pico y exhaló un humo blanco que fue esparciéndose por todo el campo de batalla. Era neblina e iba a provocar que la visibilidad de Dawn y sus Pokémon se viese limitada. Mientras la neblina se esparcía, Alkazam se sentó con las piernas cruzadas y comenzó a centrar su energía psíquica alrededor de su cuerpo, comenzó a elevarse lentamente hasta llegar a un punto alto, cuando lo alcanzó, desapareció de la vista.
Tanto la coordinadora como sus amigos se preguntaron donde podría estar el Alakazam de Kenny, pero igual estaban preocupados por como Prinplup podía atacar frente a ellos, la neblina era suficientemente densa para cubrir todo cuerpo más allá de sus narices.
Detrás de Piplup y Ariados, Alakazam apareció. Sorprendiendo a los Pokémon de la chica.
—¡Psíquico! —
Alakazam cruzó sus brazos, sus ojos se iluminaron y de las cucharas en sus manos salió un rayo de brillo azul. El rayo se movió en una especie de espiral hasta golpear a ambos Pokémon.
—¡Burbujas! —
Prinplup lanzó un ataque de burbujas para atrapar a ambos Pokémon y que los múltiples impactos los dañaran.
Dawn se sorprendió, el ataque fue tan repentino e inesperado. Pero fue efectivo y no necesitaba ver la barra de puntos para saber que el suyo debió haber disminuido. Este combate iba a ser difícil.
Dentro de los vestidores el único que quedaba allí era Pikachu, así como lo hizo en el primer concurso de Dawn. No había mucho que hacer, ya había comido así que lo único que le quedaba era mirar el televisor donde transmitían el combate de la chica.
Habían pasado un par de minutos, casi la mitad de tiempo programado en el reloj digital. Aunque la joven adolescente tuvo un mal inicio, estaba retomando ventaja.
—¡Piplup usa burbujas! ¡Ariados usa telaraña sobre ellas! —
Piplup creó una especie de muro hecho con burbujas mientras que Ariados creó una red encima de ellas. La Pokémon arácnido saltó hacía la red donde se sostuvo, y después, por indicación de su entrenadora, lanzó un hilo de araña para atrapar a Prinplup por un pie y jalarla con fuerza. El Prinplup, que fue tomado desprevenido, fue lanzado hacia Piplup que ya lo estaba esperando.
—¡Usa Picotazo Piplup! —
Cuando el pingüino más grande llegó a donde el pequeño, el pico de Piplup ya había crecido y lo usó para golpear a Prinplup, logrando así un golpe efectivo. En el tablero, mostraron como la barra de puntos de Kenny disminuyó, bajando un poco más de la mitad y dejando a Dawn por encima.
—¡Alakazam psicorrayo! —
De las cucharas de Alakazam salió un rayo que se dirigió hacía Piplup. El Pokémon tipo agua logró esquivar un ataque, pero otro volvió a dirigirse a él. Preocupado comenzó a correr despavorido para evitar ser golpeado por el ataque, y esto provocó que la barra de puntos de Dawn disminuyera. Parecía que ambas barras de puntos disminuían casi a la par.
Pikachu estaba aburrido. Desde que llegó a Sinnoh todo había cambiado para él, incluyendo sus tan acostumbrados entrenamientos. Cuando estaba con Ash, todos los días batallaba con sus Pokémon o con Pokémon salvajes con tal de hacerse más fuerte, pero desde que estaba con Dawn no había tenido tantas batallas, solo las de gimnasio. La chica tenía otros fines, se centraba demasiado en los concursos que solo entrenaba con los Pokémon, en especifico, que usaría en el concurso próximo, dejando al resto fuera de su itinerario. Y el roedor necesitaba entrenar, si quería hacerse más fuerte y vencer el reto de los ocho gimnasios, debía entrenar más… pero la chica no lo comprendía.
—¡Prinplup garra metal! ¡Alakazam puño certero! —
La aleta de Prinplup se iluminó al igual que el puño de Alakazam. El Pokémon psíquico era más alto y gracias a sus largas piernas logró correr con rapidez. Mientras que Prinplup no podía correr tanto con sus pequeñas patas, pero se lanzó al suelo y comenzó a deslizarse sobre su vientre por todo el suelo.
—¡Ariados ayuda a Piplup! —
Prinplup se dirigía a Piplup, y Alakazam a Ariados, así que este último lanzó un hilo de telaraña para sujetar a Piplup alejarlo de Prinplup. El Pokémon más pequeño dejó que hiciera eso sin preocuparse, pareciera que el pequeño pingüino estaba confiando más en Ariados a pesar que llegaba a atemorizarlo.
Pero Piplup no era el objetivo del Pokémon evolucionado de Kenny, sino lo era Ariados y así lo mostró cuando se desvió con agilidad y golpeó con su aleta a la arácnida. Con el golpe, Ariados soltó a Piplup y este cayo, permitiendo que Alakazam pudiese acertar su golpe en el Pokémon emplumado. Estos hizo que los puntos de Dawn disminuyeran.
Pikachu se levantó y se dirigió a la puerta del vestidor. El pasillo estaba desolado, pero el roedor buscó por donde pudo haberse ido la chica con quien viajaba.
Pikachu llegó a la entrada hacia el campo, allí estaba la coordinadora dándole la espalda. El roedor se quedó en la entrada sin acercarse más al campo de batalla, observando el combate desde allí.
El combate se veía interesante, pues los Pokémon rivales se veían fuertes. Si estuviesen en una batalla normal le gustaría combatir contra aquel Alakazam cuyo poder se mostraba en sus ataques especiales, y en ese momento estaba lanzando ataques de psicorayo a diestra y siniestra, haciendo que los Pokémon de Dawn trataran de esquivarlos pero a la vez perdiendo puntos por ello. Envidiaba a Piplup y Ariados pues estaban en una batalla donde se limitaban por tener que mostrar más destreza que fuerza.
En el reloj faltaba poco más un minuto para terminar, y Dawn estaba debajo de Kenny por muy poco. Debía hacer algo para darle un revés al combate, y ella tenía un plan que improvisó de un momento a otro. Después de todo, era una chica inteligente y ya sabía de donde provenía todo el poder de Alakazam, solo esperaba que su nuevo plan funcionara.
—¡Alakazam vuelve a usar Psiquico! —
Esa era la oportunidad que Dawn había estado esperando— ¡Usa telaraña para atrapar la cuchara de Alakazam Ariados!—
Dawn no buscaba detener el brazo del Pokémon, sino envolver la cuchara de este. Cada vez que Alakazam usaba un ataque psíquico, dicho ataque salía de ambas cucharas en sus manos. Su plan consistía en quitarle ambas y así detenerlo aunque sea por un momento, y pareciera que su plan iba a funcionar.
Cuando el hilo de telaraña de Ariados tomó la cuchara de la mano derecha de Alakazam, este se sorprendió, pero el ataque no se detuvo sino que salió del cubierto. Pero como Ariados forcejeó para quitarle el objeto, el ataque se desvió e impactó sobre Prinplup. El Pokémon azul retrocedió cuando fue impactado por el ataque de su compañero, fue sorpresivo pues hubiese esperado un ataque frente suyo, no a un lado.
—¡No Prinplup! — dijo Kenny esperando que el ataque no haya afectado tanto a su Pokémon. Este no estaba tan grave, pero su barra de puntos disminuyó a la par que la de Dawn.
—¡Piplup usa picotazo y ve por la otra cuchara! — ordenó Dawn emocionada que su plan haya funcionado.
Piplup dio un salto mientras su pico se hacía más grande. Golpeó la mano izquierda de Alakazam con su pico, provocándole un fuerte dolor que le hizo abrir la mano y soltar su cuchara. Con el objeto en el suelo, Piplup se apresuró en tomarlo y retirarse a donde su entrenadora.
—¡Igual usa picotazo Prinplup! —
El Prinplup de Kenny comenzó a perseguir a Piplup, queriendo golpearlo con su pico para poder recuperar la cuchara. El como Piplup trataba de esquivar el ataque de picotazo que le llegaba desde atrás, podía parecer una escena cómica para los espectadores, pero para los jueces parecía algo que disminuyó los puntos de Dawn.
—¡Ariados suelta a Alakazam y ayuda a Piplup! —
Ariados obedeció a Dawn y lanzó un hilo de telaraña hacía la pata de Prinplup, haciéndolo caer y jalándolo hacia ella.
No importaba que tan grande fuese el Pokémon, la gran mayoría se estremecían al ver a uno de cerca, y más cuando eran atrapados en las redes de uno. Y eso fue lo que sintió Prinplup al ser arrastrado por la Ariados de Dawn. Se desesperaba por querer escapar pues se estaba acercando cada vez más a su boca.
—¡Puño certero! —
Aunque los ataques tipo psíquico de Alakazam se veían disminuidos por poseer una sola cuchara, o nulos por no poseer ninguna, no evitaba que pudiese usar el resto de sus ataques. Por ende golpeó al Pokémon tipo bicho/veneno con su ataque tipo lucha, no iba a hacerle tanto daño, pero lo único que le importaba era que ella soltase a Prinplup.
—¡Burbujas! — Dawn ordenó a Piplup para que lanzase un ataque a Alakazam y así salvar a su amiga.
Ambos entrenadores estaban enfrascados en la batalla. Parecía ya no importarles el hecho de no mostrar tanta fuerza en su combate, sino que solo buscaban llevar la ventaja de la forma que fuese. Pudiesen quedarse batallando, pero se escuchó el sonido del reloj y la presentadora del evento.
—¡Y el tiempo ha terminado! ¡Ahora nos queda ver el marcador final! —
Dawn y Kenny se sorprendieron de escuchar eso. Habían olvidado que estaban contra reloj. Voltearon a ver al marcador. Ambas barras de puntos estaban bajos a comparación a como iniciaron, y en un primer vistazo ambos coordinadores tenían la misma cantidad de puntos, pero realmente había uno que tenía un par de puntos de separación, y ese sería el ganador.
—¡Y la ganadora es Dawn! —
La presentadora pronunció el nombre de la chica de cabello azul, a la par que en la pantalla destacaba únicamente su fotografía con un fondo naranja; debajo de su fotografía, se mostraba la palabra "winner" y a un lado estaba la imagen del listón que se le iba a entregar.
Dawn quedó sorprendida por el resultado final, pues ni ella misma pudo creer que había ganado el combate final. Pero lo hizo. Luego de los cinco minutos más largos de su vida, hasta ahora, finalmente había ganado lo que más había anhelado, su primer listón como coordinadora.
—lo hice… si lo hice— comenzó a decirse mientras iba sonriendo cada vez más. En la pantalla estaba ella, era la ganadora del concurso de pueblo Aromaflor, y había quedado demostrado que podía ser una coordinadora competente— ¡Gane! —
Pikachu también se sorprendió desde donde estaba observando el combate. Sabía las reglas de los concursos Pokémon, pero en esa batalla no se podía haber determinado que equipo iba a caer rendido primero, pues aunque Kenny mantuvo la ventaja por mucho tiempo, una vez que Dawn encontró el punto débil de su estrategia, el chico se encontraba en un grave predicamento.
"Piplup"
Dawn sintió que tocaron su pierna. Era Piplup quien buscaba su atención. La miraba con una sonrisa dibujada en su pico, tratando de contener la misma alegría que ella sentía pero que sentía ganas de expresar junto a la alegría de ella.
Dawn se agachó y tomó a Piplup en sus brazos para abrazarlo y frutar su mejilla contra la de su Pokémon— lo logramos Piplup. ¡hemos ganado! —
"Ari Ari"
Volvieron a tocar su pierna, pero esta vez se sintió más punzante que con Piplup, además que esto fue acompañado por el chillido de Ariados. Nuevamente, un escalofrío recorrió todo el cuerpo de Dawn al sentir que su Pokémon arácnido la tocaba con los quelíceros de su boca.
—si. Tú también lo hiciste bien Ariados— decía la chica mientras acariciaba la cabeza de su amiga Pokémon— ambos lo hicieron muy bien—
Ariados sonrió al sentir las caricias de su entrenadora, Dawn se tranquilizó al verla. Su segundo Pokémon disfrutaba de la misma atención que se le daba a otros Pokémon más pequeños y adorables.
Por su parte, Pikachu sintió que era momento de volver a los vestidores, no quería que Dawn lo viese allí cerca mostrando un poco de interés en la batalla del concurso. Pero mientras se dirigía a la habitación, iba pensando en el desarrollo del combate. Si hubiesen dado más tiempo a la batalla, pudo haber existido la posibilidad que Dawn ganara el combate dejando inconscientes a los Pokémon de su rival. Sin duda, el combate dejó a Pikachu considerando acerca de las capacidades estratégicas de la chica durante las batallas.
En pueblo hojas gemelas, una Glameow estaba acostada sobre el sofá verde de una acogedora casa. Dicha felina disfrutaba dormir durante horas mientras era de día, y también de noche, después de todo se lo merecía. Detrás del sofá estaba una mesa de comedor, y en la pared había un estante el cual tenía sobre él varios trofeos dorados, y colgados en la pared varios listones de concursos, y retratos de aquella Glameow junto a su joven entrenadora sosteniendo los trofeos.
Glameow pertenecía a una coordinadora Pokémon, y había sido el centro de atención de los concursos de la región durante años, pero eso terminó hace mucho tiempo. Atrás había quedado esa época en la que tenía que entrenar su fuerza y destreza todos los días para lograr los objetivos de su entrenadora, atrás quedó esa fantástica felina que todo mundo adoraba y disfrutaba ver sus acrobacias, ahora solo era una Glameow aburrida que disfrutaba dormir comer y volver a dormir.
El televisor estaba encendido, y estaba pasando la transmisión de un concurso Pokémon. El evento había concluido, pero estaban galardonando a la vencedora con un listón naranja.
—no me avisaste que ya había comenzado, Glameow—
Se oyó la voz de una mujer ya madura. Una mujer que fue acercándose al sofá y se sentó junto al felino mientras este solo se retorcía en el sofá. Tenía una taza de té en mano, motivo por el cual se había alejado de la sala principal pues había ido a la cocina por el líquido.
Aquella mujer no podía sentirse más orgullosa, pues aquella chica, de cabello azul como el suyo, sostenía en su mano el primero de muchos listones de concursos que ganaría a partir de ahora. Aquella chica se notaba tan entusiasmada de haber ganado, si fuese por ella estaría saltando de alegría pero se contenía porque sabía que el momento estaba siendo transmitido por televisión, y conociendo a la joven tanto como se conocía a si misma, ella preferiría evitar pasar por momentos que podrían ser vergonzosos.
En la celebración, la joven chica aprovechó a agradecer a sus Pokémon por el esfuerzo que pusieron para ganar, y después sacó de su bolsillo un listón, igual de color naranja pero con el prensador dorado de forma en rombo, se notaba mucho más viejo.
—sé que mi mamá está mirando esto. Así que— tomó cada listón en una mano y los juntó— quiero que miré su primer listón al lado de mi primer listón— y sonrió.
La señora sonrió, siempre podía esperar por parte de ella que hiciese algo tierno para agradecer a alguien más. Ella fue quien le regaló aquel viejo listón, ahora sabía que la chica estaba destinada a ganar muchos más. Después de todo, es su hija, y ella fue una gran coordinadora cuando tenía su edad.
