RinMakoto. Suzune estuvo triste por todo lo que pasó, sin embargo, gracias a Rena, Ikki y a las demás logró volver a tener confianza en ella y en los que la siguen.

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Sin más, comencemos…

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Todas las chicas habían pasado a siguiente ronda ganando por más de 100 mil gritos cada una, incluso la confianza de Suzune se había envuelto con más fuerza.

Un día de descanso se presentó al día siguiente luego de todo, incluso ellas necesitaban descansar ya que apenas eran chicas de preparatoria.

- ¿Qué hacemos que tenemos el día libre?

- Pues la verdad preferiría descansar, quiero relajarme un poco ya que dicen que el estrés puede arrugar un poco la cara – decía Nagisa.

- Vaya, como siempre planeando cosas Nagisa, ¿alguna terapia para eso?

- No es eso, solo quiero descansar un poco para no tener arrugas en la cara.

- Al menos podrán descansar un poco – exclamó Ikki el cual llegó a donde estaban las chicas, este traía una caja.

- Maru-kun.

- Todo salió bien al final, pero les traje esto para que se relajen un poco – el peli azul les dio una caja y en esta traía un montón de malteadas.

- ¡Gracias! – todas tomaron una cajita para que se relajaran, incluso Ikki tomó una para pasarla junto con su amiga castaña, las demás miraban disimuladamente la relación de confianza que poseían Suzune e Ikki al hablar como si nada.

- Ni yo tengo esa capacidad para hablar con chicos de mi edad – dijo Shiori mirando a ambos – aunque bueno, como futura cabeza de mi familia, será algo que tendré que mejorar con el tiempo.

- Cuando quise arreglar las cosas con Suzune-san, Maruyama-san siempre estuvo ahí para evitar que las cosas con ella se salieran de control, realmente la cuida mucho.

- Hasta parecen novios – exclamó Uta para atención de las demás chicas.

- No digas eso Maestra, ellos no pueden ser novios, Suzu-chan será una Idol por lo que puede tener pareja sentimental – decía Mako, aunque algo que no notaron las demás fue que la peli azul parecía algo molesta por eso.

- Es cierto, aunque no necesariamente tendrían que ser novios para ser así de cercanos – Hiromi fue la que siguió – mis hermanos mayores y yo nos llevamos así y mírame, estoy bien.

- Aun recuerdo cuando eras algo distante Hiro – dijo Ao sonrojando a la rubia.

- ¿Y si les preguntamos cómo es que se llevan tan bien? – Nodoka sugirió.

- ¿Ser tan directos? No creo que sea buena idea.

- Oigan, no deberíamos hablar con ellos delante, pensarán que estamos hablando mal de ellos.

- Iré yo a preguntarles.

- ¡Adelante Nagisa! – la peli lila fue hacia donde estaban los dos chicos los cuales seguían hablando como si nada pasara.

- Entonces al final estás mejor ¿no?

- Sí, mi autoestima está al 100, comprendí porque es que llegué aquí, no solo por mí, sino también por las personas que han estado conmigo.

- Entiendo eso, la verdad es que me alegra mucho que estés mejor Miya-chan, no me perdonaría que abandonaras tu sueño solo por eso.

- Disculpen chicos.

- Nagisa-chan, ¿Qué pasó?

- Verán, es que nos gustaría saber cómo es que se conocieron ya que son muy cercanos y eso nos extraña mucho.

- Oh, ya veo – ambos se miraron y rieron un poco, las demás estaban mirando eso con confusión.

- Está bien que no nos digan eso, es como que les vayamos a decir algo.

- No me preocupa mucho contar eso, ya Miya-chan dijo lo de su corazón, ya les dije sobre mi operación de células madres, solo que ella me diga que lo cuente.

- ¿Estás seguro Maru-kun?

- Adelante, no tengo problemas – con eso, todo el grupo se reunió alrededor de los dos amigos – adelante Maru-kun.

- Gracias, verán, como saben, Miya-chan y yo nos conocimos en el hospital en el que estuvimos, sin embargo, creo que tengo que contar como es que todo inició. Eso fue hace años cuando…

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Flashback

Hospital de Tokio.

Siendo apenas un niño, Maruyama Ikki estaba ingresando al hospital siendo acompaño por su familia. El chico fue ingresado y este estaba algo débil por lo que le fue dado algunos medicamentos los cuales no parecían hacerle mucho efecto, pero si lo mantenían algo estable.

- ¿Qué le pasa a mi hijo, doctor?

- Señor y señora Maruyama, no me gusta decirles este tipo de noticias a mis pacientes ni mucho menos a cuando el paciente es un niño, pero seré sincero, el joven Ikki realmente está mal, le hemos detectado leucemia.

- ¡¿Cómo que leucemia doctor?!

- Así es, cáncer en la sangre, lo bueno es que está en fase inicial por lo que no ha afectado por completo a Ikki-kun, pero creo que necesitará un trasplante de células madre, lo malo es que no hay donadores repentinos por el momento aquí en Japón y la lista es larga.

- N-No puede ser… - la señora Maruyama cayó al suelo de rodillas – m-me está diciendo que mi hijo…

- No querida, él no morirá tan pronto, dice que la lista de donantes es escasa ¿verdad doctor?

- Así es.

- Pues espero que salga algo.

- Puede intentar ver si hay donadores disponibles en el extranjero, esa es una solución que puede llevarse a cabo para Ikki-kun.

- Lo intentaremos – dijeron los padres del peli azul, mientras tanto, con él, este estaba mirando algunos pasillos del hospital, ya estaba un poco cansado de estar ahí, aunque sabía que era necesario, apenas contando con 9 años podía entender que lo que tenía era algo serio. Ikki continuó pensando en sus cosas cuando se topó con algo que lo dejó callado.

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One day ame ga furu hi mo kikoeteitan da
Watashi wo yobu koe ga
Donna toki mo watashi no soba ni ite kureta ne
Mae wo muite mata aruite ikeru you ni

yume no suteeji ni tatetara itsuka
Watashi wa omoiukaberu yo
Anata no kao wo kitto

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- Guau, que lindo canta – susurró mirando a una joven de cabello corto y castaño la cual poseía una linda voz, muchos pacientes y enfermeros se quedaban fascinados por la belleza de canto que poseía la chica la cual parecía de la misma edad de Ikki.

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kono uta ga kono koe ga taisetsu na omoi to tsunagaru
Ki ga tsukeba sasaerareteita

Kono uta ga kono koe ga tooku made todokimasu you ni
Hitotsu hitotsu atataka na kimochi

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- Que buena voz, es como si fuera una profesional – cuando la castaña finalizó, esta fue llevada por sus padres para que regresara a la habitación en la que estaba hospedada. El peli azul fue siguiendo a los padres de la castaña llegando hasta el cuarto, este se quedó mirando la puerta del cuarto, pero unos segundos después salieron los padres de esta a hablar con el doctor, esto fue aprovechado por Ikki para ver a la castaña – miré que aquí estaba, a ver que…

- Oh, también eres de aquí – dijo la chica desde su cama mirando a Ikki el cual asintió.

- Así es, perdón si te molesto, es que me gustó mucho tu canto.

- ¿De veras? – Ikki asintió – gracias, muchas personas me lo dicen.

- ¿En serio? Genial, por eso, espero que salgas pronto para que deslumbres a todos con tu hermosa voz – la castaña sonrió por lo bajo como notándose algo triste – ¡lo siento si dije algo que te molestó!

- No te preocupes, lo que pasa es que no es la primera vez que estoy aquí en el hospital, de hehco, tengo mucho tiempo de vebir aquí.

- ¿En serio?

- Sí – respondió – por cierto, Miyama Suzune.

- Oh, lo siento si no me presenté, Maruyama Ikki.

- Un gusto Maruyama-kun.

- El gusto es mío Miyama-chan – esa fue la primera vez que ambos se conocieron y eso sería el inicio de una fuerte amistad la cual incluso sus padres llegaron a darse cuenta.

- Ustedes deben ser los padres de Ikki-kun ¿no?

- Así es, aunque por lo que dicen ustedes son los padres de Suzune-chan ¿verdad? – estos asintieron – veo que mi hijo está bastante tiempo con ella ¿no?

- Sí, Suzune está feliz hablando con alguien que no sea solo nosotros o los doctores y enfermeras.

- Al menos parece que ella le hace compañía a él también – los 4 señores miraron a sus dos vástagos los cuales seguía charlando.

- Aun me sigue sorprendiendo lo fuerte que eres Miyama-chan, eres alguien que a pesar de que tiene una enfermedad en el corazón que se lo hizo débil, sigue adelante con su sueño de ser alguien tan famosa como lo es Amasawa Akari.

- Me gusta como canta y cuando salga de mi operación todo será diferente.

- Estaré rezando para que todo salga bien Miyama-chan.

- Gracias, por cierto, creo que deberíamos dejar de llamarnos por nuestros apellidos, ya hemos pasado tiempo juntos, creo que deberíamos hacerlo.

- Oye, no parece una mala idea, me gusta eso.

- ¿Cómo debería llamarte? ¿Ikki-kun?

- Propongo que nos digamos de otro modo, sé que a lo mejor solo te dicen Suzune o Suzu ¿no es así? – la castaña asintió – pues lo tengo, podemos seguir con lo de los apellidos, pero de un tono más amable.

- ¿O sea?

- Sencillo, en vez de llamarte como Suzune o Suzu, tengo un apodo para ti – el peli azul habló – Miya-chan.

- ¿Miya-chan?

- Sencillo, nadie más te dice así, por lo que es un apodo que solo tengo para ti, ¿Qué dices?

- Miya-chan… me gusta – exclamó la castaña toda feliz – entonces te tengo que poner uno a ti.

- ¿Cómo me pondrás?

- Veamos… si uso la misma lógica que usaste para mi apodo, entonces haría uno con tu apellido – Suzune lo pensó un poco – ¡lo tengo! ¡tú apodo será Maru-kun!

- ¿Maru-kun?

- Sí, será Maru-kun por tu apellido, así como hiciste con el mío.

- Oye, eso suena genial – justo después de eso, se llamó a la paciente castaña la cual ya tenía un donante, no dijeron quién era ya que la ley prohibía decir datos personales sobre el donante, solo sabían que esta persona tuvo un accidente en donde perdió la vida, de suerte era donador de órganos.

- ¿Estás preocupado?

- Obvio mamá, quiero que Miya-chan salga bien de su operación de corazón.

- Ya verás que sí, ella es fuerte y saldrá adelante, después de todo, tú también tendrás que salir adelante con lo tuyo ¿no es así?

- Sí, aunque aún no hay donantes de células madres ¿no?

- Aun no hay en Japón, aunque estamos teniendo pláticas con alguien que vive al otro lado del océano y posiblemente él nos pueda donar las células madre que te pueden salvar de la leucemia, de suerte tu cuerpo ha aguantado mucho Ikki.

- ¿Iríamos a América?

- A Estados Unidos para ser específicos – dijo la señora Maruyama – sin embargo, todavía no tenemos nada en concreto, así que espero que guardes silencio hasta que tengamos algo establecido.

- Está bien mamá, no diré nada, ahora quiero que Miya-chan salga salga bien de su operación – pasaron las horas y cuando por fin la castaña salió del quirófano tuvieron que esperar más horas a que Suzune despertara y pudieran ver su reacción, aparte de que los operados de corazón eran vigilados mucho por los médicos y al final… salió todo bien.

- ¡Hija!

- ¡Miya-chan, has despertado!

- Mamá… papá… Maru-kun – susurró la chica, apenas iba saliendo de la operación por lo que estaba débil y aunque se dio cuenta de que su corazón ahora era de alguien más… la emoción le dio.

- Eres fuerte Miya-chan – susurró el chico, luego de eso, Suzune pasó un buen tiempo de recuperación para que su cuerpo se pudiera adaptar el nuevo órgano, es más, pasados unos días la noticia llegó a la familia Maruyama.

- ¿Ya tienen a alguien?

- Así es, solo que el donante como dijimos con anterioridad se encuentra en los Estados Unidos, por lo que tendrán que ir allá para que Ikki-kun tenga su trasplante de células madres.

- A Estados Unidos.

- Pero eso…

- El donador no puede venir a Japón, sin embargo, si viajarán serían los primeros en recibir las células de ese hombre, no obstante, tendrían que quedarse allá para la recuperación de él.

- No puede ser.

- Nos saldría bien – dijo el señor Maruyama para sorpresa de su esposa – verás amor, hay una vacante para pasar un tiempo en Estados Unidos y creo que sería una buena oportunidad para ganar un poco más y así no tendríamos problemas con Ikki.

- Ya veo.

- Doctor, haremos eso entonces – el traslado de Ikki fue programado por lo que pasaron los últimos días algo nerviosos, sin embargo, Ikki y Suzune estuvieron juntos en todo hasta que tuvieron que ser separados, pero siempre con la promesa de encontrarse algún día.

Fin Flashback

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- Vaya, que lindo fue eso.

- Y mira que cosas de la vida, al menos puedo decir que nos reencontramos y está en lo que le gustaba desde niña – exclamó el peli azul mirando a su amiga la cual asintió. Pasados los minutos, cada quien tomó sitio a varias partes, sin embargo, en el caso de la mayor de todas las chicas, Mako, esta fue con el peli azul a ver la playa, Ikki estaba sentado en la arena mirando al mar con la chica al lado.

- Vaya que tú y Suzu-chan han pasado por mucho y mira que están aquí con nosotras – dijo Mako – aunque…contigo realmente siento igual admiración.

- Gracias Toma-san – exclamó el joven antes de darse cuenta de que Mako reposó su cabeza en su hombro, esto les daba un aire de pareja – ¿Toma-san?

- Maruyama-kun… déjame estar así un rato más así.

- Está bien – para Ikki era extraño eso, pero por alguna razón no le disgustaba, de largo, Suzune estaba mirando la escena.

- Maru-kun y Mako-san se miran muy bien así, parecen una pareja y todo, pero… - Suzune por alguna razón no se sentía del todo feliz por esa escena entre su compañera y su mejor amigo – ¿Por qué me disgusta que ellos dos estén así? No entiendo.

Ese sería el inicio de un sentimiento prohibido para las Idols y Suzune se daría cuenta de eso.

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Continuará…