Bueno, tras los acontecimientos, las hijas de Ranma llegaron a un acuerdo de que su padre tendría una cita con cada una de las respectivas madres, sin interferencias. Ranma ya se había puesto un smoking azul marino y fue a ver a Akane, si ya estaba lista y cuando la vio, su corazón dio un vuelco.
Akane lucía un vestido verde claro, con mariposas blancas, un peinado recogido, teniendo el mismo aspecto como cuando la vio con su vestido de novia. Sin duda, Akane era hermosa a los ojos de Ranma:
-¿Qué tanto me miras? –preguntó Akane, intentando sonar enfadada, pero, no podía, porque estaba roja al ver como la miraba Ranma-.
-Estás hermosa.
Eso provocó que Akane se ruborice más y vio como Kyoko empujó a Ranma para que estuviera a su lado:
-Bueno, mami y papi, id a vuestra cita y recordad que, si queréis, podéis empezar a tenerme, para que pueda nacer más rápido.
Ranma y Akane salieron echando humo por las orejas y sonrojados como unos tomates, por el comentario de su hija, mientras se dirigían al cine.
Mientras, en la casa Tendo, con una chica pelirroja y chico perdido con pañoleta:
-Oye, P-Chan, vamos a entrenar un poco, me aburro –dijo Ranko-.
-¡No me llames P-Chan y no voy pelear contigo! ¡ahora, eres una mujer!
-Pero, si ya has peleado conmigo antes.
-Pero, porque eras parte de una maldición de un chico. Ahora, eres una mujer al cien por cien.
-Vale, como soy mujer, Ryoga, dame un beso.
Al oír eso, Ryoga casi se desmaya, provocando que Ranko se ría de su timidez. Del enfado, Ryoga intenta golpear a Ranko, pero, lo esquiva:
-¡Atrápame, si puedes, P-Chan! – dijo, con burla la pelirroja-.
Ryoga y Ranko corrieron en círculos, hasta que al fin, Ryoga la atrapó, pero, cayeron ambos al suelo.
-Umm, qué suave este suelo y me encanta esta sensación –dijo Ryoga-.
-¡Ryoga, quita tu cara de mis pechos!
Al oír eso, Ryoga vio que aterrizó su cara en los pechos de Ranko y su cara se volvió rojo brillante:
-¡Qué travieso eres, Ryoga, pero, me encanta!
Ranko le dio un beso en la mejilla a Ryoga, dejándolo desmayado por tanta vergüenza y Ranko solo se rio y le echó agua fría y se lo llevó a su habitación, para dormir los dos.
Volviendo con Ranma y Akane:
La pareja tomó un helado y fueron al cine a ver una película, cuando estaban a punto de besarse.
-¡Akane Tendo, mi mujer!
Ambos se separaron ruborizados, al ver al fastidioso de Kuno y Ranma estaba furioso, ya casi besaba a Akane, pero, no pudo por culpa de Kuno.
-Vamos Akane, salgamos –dijo Kuno-.
-¡Ya estoy en una cita con mi prometido, así que, cállate y lárgate!
-¡Saotome, devuélveme a mi bella Akane!
Ranma de un golpe lo mandó a volar y se llevó a Akane de vuelta a la casa. Pero, Akane llevó a Ranma a su cuarto y cerró la puerta y Akane como leona le dio un beso a Ranma en los labios.
Ranma al principio se quedó inmóvil, pero, luego, correspondió el beso y después de besarse por 10 minutos, se separaron por falta de aire. Pero, con una sonrisa de felicidad en sus rostros.
-¡Te amo! -dijeron al unísono y siguieron con otro beso más intenso.
En otro lugar, Ukyo pensaba en si debía o no, besar a Ranma mañana y Shampoo sintió que Ranma estaba haciendo algo que no le gustaba, mientras en otra habitación, cierto cerdito se despertó y notó una almohada muy cómoda, pero, al abrir los ojos, P-Chan, más bien, Ryoga se ruborizó, ya que, dormía junto a Ranko.
-Bueno, ya no puedo hacer nada tendré que dormir con Ranko.
Sin nadie a la vista, P-Chan restregó su cara en los pechos de Ranko, como un pervertido y se durmió con una sonrisa de felicidad en su rostro.
Continuará...
