Tras las citas con todas sus prometidas, Ranma tenía que decidir quién sería su esposa. Así que, decidió ir a las montañas junto a sus hijas para tomar la decisión más grande de su vida. Pero, antes, iría a ver a Ukyo y a Akane que estaban en la casa de Ukyo, para darles la noticia de que iba a ir las montañas.

Mientras en la casa de Ukyo:

-Akane-Chan, eres tan bonita. Ahora podremos compartir a Ranma y ser felices.

-Uchan, pero, ven aquí y bésame.

Ukyo y Akane se dieron un apasionante beso y al separarse, por falta de aire, se vieron con amor y cariño.

-Te amo.

-¡¿Qué?!

Ukyo y Akane se dieron la vuelta y vieron a Ranma, con la mandíbula hasta el suelo y ojos como platos, dejando a Ukyo y a Akane, avergonzadas y un poco sonrojadas de que Ranma las viera besarse.

-¡No las veo en un día y os volvisteis lesbianas y sois pareja! -Dijo un Ranma, aún en shock-.

-No, Ranma… vale, somos pareja, pero, aún te amamos, ya que, somos bisexuales y queremos casarnos contigo.

Ranma al oír eso, se tranquilizó y bueno, estaba feliz de que dos de sus prometidas se llevaran bien e incluso, ver un futuro matrimonio le vendría bien.

-Akane y Ukyo, tengo que decirles que me iré con mis hijas a las montañas a decidir con quién me casaré –dijo Ranma-.

Al oír eso, Ukyo y Akane se acercaron a él y cada una, le besó una mejilla, dejándolo sonrojado por el inesperado beso. Ukyo y Akane terminan el beso y le sonríen a Ranma.

-¿Para qué fue eso, chicas?

-Para que decidas más fácilmente.

-Vale, me voy… nos vemos en unos días, pero, antes…

Ranma les agarra el trasero a Ukyo y a Akane y aprieta sus glúteos, haciéndolas gemir de placer y que se ruboricen de la vergüenza por el manoseo de Ranma.

-Recordad que sois mías y como Ukyo quería que tuviera la maldición de perro, quizás el perro al volver aquí, quiera comer a dos hermosas chicas en su habitación -dijo Ranma, con voz coqueta-.

Ukyo y Akane estaban más que rojas al ver que Ranma se había vuelto tan atrevido y al insinuar que quería un trío con ellas, les daba ganas que volviera lo más pronto posible.

-Vamos, Kari y Kyoko, tenemos que buscar a Erza y despedirme de Shampoo –dijo Ranma-.

Así, llegaron al restaurante de Shampoo, donde las tres hijas hablaban y Erza vio a su padre coquetearle a su madre, cosa que la sorprendió, ya que, según ella, Ranma era tímido en el amor y vio a sus hermanastras sonreír con malicia:

-Ustedes dos, ¿qué le hicieron a Ranma?

- Bueno, quizás usamos una poción para hacer a nuestro padre más coqueto y confiado en el amor y se lo pusimos en el desayuno y se lo comió –dijeron, al unísono-.

-Buena idea, así, podremos terminar esto más rápido.

-Eh, nuestro padre -dijo Kari-.

Mientras Ranma y Shampoo estaban en el baño, porque ambos decidieron bañarse juntos, pues, Shampoo vio cómo su amado la miraba con deseo e incluso, le había mirado los pechos muchas veces, cosa que la hizo feliz, ya que, al fin, Ranma la estaba amando. Pero, terminaron de bañarse. Vieron a las tres hijas sorprendidas de ver a Ranma y Shampoo juntos, saliendo del baño y agarrados de la mano:

-Vámonos a las montañas, padre, que tienes que decidir con quién te casaras -dijo Kyoko-.

-Vale, ya voy –dijo Ranma- pero antes, Shampoo, bésame, Wo Ahi Ni.

Shampoo besa a Ranma con un amoroso beso, que es correspondido. Duró 20 minutos y al separarse, se miraban con amor y cariño:

-Wo ahi Ni –dijeron, al unísono-.

Así, Ranma y sus hijas fueron a las montañas y bueno, los efectos de la poción desaparecieron, volviendo Ranma como era antes y recordó todo lo que hizo con sus prometidas y se avergonzó. Al llegar a las montañas intentó decidirse, pero, no podía y sus hijas lo sabían. Así que, se les ocurrió un plan:

-¿Qué les parece si le contamos a nuestro padre su vida de casado, para que decida? -dijo Kyoko a sus hermanastras-.

-Vale -dijeron Erza y Kari, dirigiéndose donde estaba Ranma, para contarle su idea-.

-Padre, tenemos una idea, ¿por qué no dejas que te contemos la vida que llevas con nuestras madres, para que decidas? -dijeron las tres niñas-.

-Vale… empieza tú, Kari.

-Cuando te casaste con mi madre, vivieron felices viajando por todo el mundo, haciendo okonomiyakis y entrenando artes marciales, volviéndote un guerrero fuerte, que me enseñaba artes marciales y que vive feliz con mi madre y conmigo.

-Te toca, Kyoko.

-Pues, después de casarte, vives como mejor luchador de artes marciales y vas a torneos de artes marciales y vivimos en la casa Tendo. Una vez te casaste, mandaste a Genma y a Soun al asilo de ancianos y una vez viste a Mikado decirle a mi madre que te dejara por ser ausente, pero, mi madre dijo que ella nunca te traicionaría, aunque te volvieras mujer para siempre, se volvería lesbiana por estar contigo.

Al oír eso Ranma, estaba orgulloso de Akane, de su marimacho, de su Akane y empezó a llorar de felicidad.

-Sigues tú, Erza.

-Ranma, dime algo, si no hubiera venido y Akane siguiera sin madurar, ¿le hubieras dado una oportunidad real a mi madre?

-Hija, tu madre usa trucos y es algo manipuladora, además que eso de sus leyes no van para estos tiempos, es algo complicado.

¡Plaf!

Kari y Kyoko no pudieron creer lo que vieron: Erza le dio una bofetada a Ranma, enojadísima, con un aura aterradora.

-¡Como siempre, eres un arrastrado por Akane!… ¡no importa cuánto mi madre se esfuerce, eres como Mousse, un arrastrado que nunca hace el esfuerzo con mi madre, a pesar de cómo Akane te ha tratado muchas veces! –dijo, con odio-.

-Espera, ¿qué haces? ¿no quieres que tus padres terminen juntos? -dijeron Kyoko y Kari-.

-¿Para qué?, si él solo ama a su Akane y vive con ella y Kyoko.

-Pero, ¿cómo es que sabes que Ranma y Akane se casaron y tuvieron a Kyoko como hija?

-Fácil: vengo de la misma línea del tiempo que Kyoko.

-Entonces, ¿tú eres mi medio hermana de sangre? –dijo Kyoko- entonces, ¿mi papá le fue infiel a mi madre?

-No, Ranma no le fue infiel. ¿Te acuerdas de la tirita de Happosai?... el que se la quitó no fue el doctor Tofu, fue mi madre que entró con curiosidad y al verla, se la quitó, tras Ranma haberla seducido y tener una tarde amorosa, sin saber que ella al poco tiempo quedaría embarazada.

-Me cuesta creer que tu madre no le dejara esa tirita para siempre -dijo Kyoko-.

-Aunque hubiera querido, sabía mi madre que si lo hacía, la odiarías para siempre –dijo Erza, dirigiéndose a Ranma- eso nunca se lo perdonarías, así que, inventó que con esa tirita tuvieron una cita y ya cuando te la quitó, ya estabas vestido. Después de vuestro acto amoroso, te iba a decir la noticia, pero, te vio con Akane y se fue a China para que fueras feliz y fue hasta en ese entonces, que ella me lo confesó, cuando logré tener mi armadura de guerrera.

-No pensé que le importara tanto, pensé que solo me quería como un premio y molestar a Akane -dijo Ranma, recién levantándose y sorprendido de lo dicho por Erza-.

-¡¿Un premio tú, maldito arrastrado?!... ¡ella te ama de verdad, o sea, tuvo la joya invertida que cambió todo su amor por odio, no cumplió con sus leyes cuando le mentiste diciendo que en realidad eras mujer, te ayudó a llegar a China a rescatar a Akane de Kirin, te intentó ayudar a conseguir el jabón mágico de Ryoga para curarte, te ayudó a luchar contra Cologne para conseguir la píldora del fénix!… ¡¿qué más pruebas quieres?!

Ranma empezó a recordar todo lo que hizo Shampoo por él. Erza tenía toda la razón, pues, nunca le había dado una oportunidad a ninguna otra prometida.

-Lo siento Erza, lo siento Kyoko, lo siento Kari… no he sido buen prometido –dijo Ranma, pidiendo perdón de rodillas a sus hijas- así que, haré las cosas bien… he decidido que me casaré con todas.

Eso hizo que las tres hijas sonrieran, aun Erza fue a abrazarlo, siendo correspondida y luego, se acercó a su oído:

-Pero, yo seré la primera en nacer y Shampoo, será tu primera vez como mi línea de tiempo.

Ranma se rio, pero, asintió, mientras abrazaba a todas sus hijas.

Continuará…

Nota de autor:

Ya falta el último capítulo y aquí el segundo adelanto:

Extra y adelanto dos: Airen quiere más citas con Shampoo. Sin duda primo, eres un idiota.