A/N: No soy dueño de los personajes utilizados, (a menos que sean OC), derechos a sus respectivos Autores.
–Habla personaje–
–piensa personaje–
–Rasengan/jutsu–
–Habla biju/bestia –
–Pensaminetos bijuu –
EDITADO: 30/07/2022
Naciones Elementales, bosque cerca de Konohagakure; (7 años después del ataque del Kyuubi).
En la oscuridad de la noche se podía presenciar una figura caminando. La luz de la luna brillo sobre la persona, donde se pudo distinguir una cabeza plateada y el rostro de Grayfia Lucifugus.
"¿Me pregunto como se encontrará?".
Pregunto al aire, sobre su único amigo tanto como en este mundo como en el suyo. No contando al viejo Hiro quien era más una figura paterna o de abuelo para ella. Volviendo sus pensamientos hacia el rubio, sonrió al mismo tiempo que ella tocaba una caja donde llevaba el regalo de cumpleaños para el chico.
Pero de golpe se quedó quieta, esta miro hacia el cielo nocturno, no sabía por qué, pero tenía un mal presentimiento. Agito su cabeza para volver a retomar su camino, pero el presentimiento volvió con más fuerza.
Esta se quedó quieta por un momento para girar a la izquierda y entrar en el bosque, donde rápidamente uso el hechizo de teletransportación y apareció en uno de los apartamentos del bloque donde vivía el rubio.
Al llegar esta rápidamente fue hacia el apartamento del rubio y toco la puerta...
Silencio.
Espero un poco más y volvió a tocar la puerta, esta vez con más fuerza...
...
...
Silencio fue lo que recibió de nuevo "Qué raro." Murmullo y justo en ese momento volvió a tener esa sensación, por lo que ella forcejó un poco la puerta abriéndola utilizando un poco de magia y sin mucho esfuerzo entro en el apartamento.
"Naruto, ¿Estás aquí?." Pregunto la chica preocupada, no obstante, simplemente recibió silencio, un silencio que empezaba a preocupar más y más a la chica.
No sabía por qué el chico no se encontraba en casa, ya que ella siempre le enseño al chico volver antes de las 9, pero mirando al reloj, ¡ya eran las 11!.
De golpe el regalo de Naruto que llevaba cayó al suelo y su mal presentimiento volvió con más fuerza, su cabeza estaba a mil por hora, pensando en que le habría podido pasar al chico, cuando de golpe su cara se llenó de horror absoluto.
Solo el hecho de pensar en esa posibilidad le daba ganas de vomitar, pero ahora mismo no tenía tiempo que perder y rápidamente se recompuso, para luego gracias a un localizador que le puso al rubio, sin que este se diera cuenta, salió corriendo hacia donde sentía la firma de su magia en el localizador.
Cada segundo que pasaba y se acercaba al chico, sus temores crecían, pero siguió su camino, por varios minutos y cuando volvió a girar en uno de los callejones se congeló por completo.
La firma se sentía más cerca, pero eso a ella ya no le importaba, ya que tenía a la persona que estaba buscando en ante ella en un charco de su sangre con un o dos kunais clavados en el cuerpo y moretones por todo el cuerpo, pero eso no fue la que la horrorizo sino que fue el kanji de "9" en su espalda que solo podría ser grabado con una arma a altas temperaturas.
Drip
Drip
El sonido de las lágrimas salpicar el suelo fue lo único que se pudo oír en ese solitario lugar. La chica apretó sus puños de la rabia, tristeza y odio que ahora mismo estaba sintiendo.
Simplemente, no podía creer que la gente de este maldito pueblo fueran capaces de ir tan lejos, jamás en su vida pensó que llegarían tan lejos. Hielo empezó a formarse en el lugar, bajando la temperatura de lugar drásticamente, pero eso no fue todo, ya que unas pequeñas, cuasi invisibles, llamas de color morado salieron de su cuerpo.
Sin embargo, a ella ya no le importaba nada de eso, estaba enfocada en el cuerpo de su amigo, sus ojos cambiaron a un color carmesí y justo cuando estaba por perderse en la locura...
"Auch." El sonido de un quejido cuasi inaudible, pero ella que tenía los sentidos aumentados y que estaban en un callejón silencioso, lejos de la multitud que celebraban la derrota del Zorro de las nueve colas, lo pudo escuchar y toda su ira se fue de golpe y sus ojos volvieron a la normalidad.
La chica se precipitó hacia el rubio, para comprobar sus signos vitales, y para su sorpresa y alivio, aunque débiles, seguían ahí y mejorando, y luego se fijó en las heridas del chico, solo para mirar en shock.
"¡Las heridas se están cerrando! Es como si fuera un Phoenix, pero que esta regeneración no debería ser posible a no ser…" Sus pensamientos se interrumpieron cuando un enigma en su cabeza se resolvió.
Volvió a mirar al kanji de "9" en la espalda y todo empezó a tener sentido para ella, ¿por qué la gente lo odia tanto?, ¿por qué nadie se le acerca?, ¿por qué el líder de una aldea entera se preocuparía por un huérfano? Incluso el cumpleaños del chico era el 10 de octubre, el mismo día que la bestia atacó. La respuesta puso todo claro para la joven, el rubio, su primer y único amigo tenía sellado en su interior el demonio de las nueve colas, el Kyuubi no Kitsune.
Dos días más tarde;
Han pasado dos días desde ese incidente, el chico seguía durmiendo mientras que Grayfia seguía con él en su apartamento, ayudando con su magia todo lo que podía para curar, aunque ella no supiera mucho de magia de sanación. Después de encontrarlo, ella rápidamente lo teletransporto en su apartamento, ya que sabía que si se lo llevaba en el hospital el chico acabaría peor.
Al llegar le limpio el cuerpo de sangre, mientras veía como su cuerpo se recuperaba, por lo tanto, durante la noche decidió usar lo poco que sabía de magia de sanación para ayudar la regeneración propia del chico.
Al día siguiente las heridas ya habían cerrado, pero el kanji de "9" se quedó ahí como una cicatriz para toda la vida. Y
La chica dio un suspiro y miro el café en su mano, también recordó como fue cuando Hiro llegó.
Flashback; (día después del incidente)
Grayfia se estaba preparando algo para comer cuando alguien toco la puerta, ella fue a abrirla para encontrarse con Hiro, quien llevaba una caja en las manos y una gran sonrisa, la cual desapareció cuando noto la expresión fría de la chica.
"¿Qué haces aquí?" Pregunto la chica seriamente al anciano y sin rodeos. Hiro no entendía por qué el cambio tan repentino en la actitud de Grayfia hacia él.
"No entiendo, ¿Qué quieres decir?." Preguntó el anciano confundido "Sabes perfectamente lo que quiero decir, ¿no tuviste suficiente con lo que le hicieron a Naruto?." Ahora sí que el anciano estaba perdido.
"¿Qué le paso a Naruto? ." Se preguntó a sí mismo –¿Qué pasó con él? – pregunto Hiro. Grayfia seguía sin dejarlo entrar, ella no quería sospechar de su figura de abuelo, pero al ver como estaba Naruto ayer, no estaba muy segura de dejar entrar al hombre, ya que él debía saber el secreto del chico. No quería que le hiciera nada a Naruto en su estado, pero dando un suspiro, la joven se echó para atrás y dirigirse hacia la cama del chico, pero si veía una sola acción sospechosa, lo mataría ahí mismo, sin ningún remordimiento.
Al llegar a la cama de Naruto, esta lo giro cuidadosamente, para dejarlo boca abajo, y empezó a subir la camiseta dejando ver la espalda del chico.
Hiro siguió con sus ojos las manos de la chica y cuando estaba por la parte superior de la espalda, esta se paró de golpe "Tú lo sabías, ¿verdad?." Pregunto ella antes de mostrarle el Kanji de "9" en forma de cicatriz.
El hombre mayor quedó helado, no sabía qué decir, su único pensamiento fue hacia el kanji de "9" en forma de cicatriz, él sabía que significaba tanto del número nueve como la cicatriz; al pobre chico fue torturado para luego ser marcado con el kanji con un kunai a altas temperaturas.
Estuvo en silencio durante unos instantes mirando la cicatriz. Ahora entendía el cambio de actitud de la chica, pero se acercó al chico, mientras unas lágrimas empezaban a derramarse.
"Lo sabía." Empezó el mayor en voz baja, mientras Grayfia volvió a poner a Naruto boca arriba y ponía toda su atención hacia Hiro, quien prosiguió "Toda la gente de avanzada edad de este pueblo lo sabe y las generaciones que estuvieron durante el ataque. A partir de allí ninguna generación nueva tiene idea de esto, gracias a una ley que el Sandaime puso, por lo que creo, para que el chico pudiera hacer amistades con gente de su edad." Se limpió una lágrima, para luego suspirar y continuar.
"En el pueblo está prohibido hablar de eso, incluso al propio Naruto, ya que el castigo es la misma muerte." Ante la respuesta del hombre, la joven pregunto una duda que le estaba viniendo "¿Por qué? Si sabías que era lo que tenía sellado entonces, ¿por qué viniste a vivir aquí?." Hiro solo suspiro.
"Grayfia, no me quedan muchos años vida, en la cual he cometido muchos errores, por culpa de esos errores toda mi familia se destruyó entre sí misma, me quede solo en este mundo. No tenía un lugar donde ir, no sabía qué hacer, estaba perdido, pero fue entonces cuando vi al chico que a pesar de su corta estaba igual que yo, solo, pero la diferencia era que yo ya había vivido mi tiempo, pero él recién empezaba. Por eso vine en este bloque, para al menos utilizar mis últimos años de vida para poder dar un poco de compañía al muchacho y que tuviera algo bueno que recordar de su dura infancia." Explicó el mayor un poco más tranquilo.
Por unos momentos el silencio reino en la sala hasta que Grayfia, quien tenía cabeza baja, habló "Abuelo." Esto sorprendió a Hiro, ya que aunque eran muy cercanos, ella nunca lo llamo "Abuelo".
"Lo siento por lo de antes, es que desde que vi el cuerpo de Naruto en el callejón y vi el kanji, y entendí su significado, no podía parar de pensar en porque Naruto estaba afuera de su apartamento y tú fuiste el primero en venir a mi cabeza, por el hecho de que eras el único que pasa por esta zona, y pensé que tú… que tú… "La chica no terminó, ya que recibió un abrazo del mayor, está al ver la acción, esta empezó a derramar lágrimas "Lo… lo… Lo siento por desconfiar de ti, pe… pe... pero al ver a Naruto cuasi muerto…" Hiro apretó más el abrazo, la cual no pudo más y estallo en llanto en los abrazos del hombre, unos minutos más tarde Grayfia se quedó dormida en los abrazos Hiro, quien la miro.
"La pobre chica al fin llego a su límite emocional." Supuso el hombre mientras ponía a la joven en la cama junto a Naruto "Creo que fue demasiado al ver a su único amigo en este mundo al borde de la muerte." Pensó mientras se retiraba de la habitación, no sin antes dar una última mirada al dúo.
Flashback End.
Grayfia salió de sus pensamientos, cuando escucho un grito proveniente de la habitación. Esta se levantó y rápidamente se dirigió hacia la habitación, donde vio al chico con lágrimas en sus ojos y sin dudarlo lo abrazo.
"Ya, ya, ya estoy aquí." dijo la chica intentando calmarlo, Naruto al escuchar la voz de su única amiga miro hacia arriba, para abrazarla y empezar a llorar más fuertemente.
Grayfia, por su parte, se quedó ahí, dando tiempo al chico a desahogarse y cuando al fin se pudo calmar, la chica lo miro "¿Recuerdas que pasó hace dos días?." El chico solo asintió, haciendo suspirar a Grayfia, esperaba que por la experiencia tan fuerte lo hubiera olvidado, pero al parecer no era el caso.
"¿Cómo llegue a casa?." Preguntó el chico en voz baja. "Cuando me estaba dirigiendo hacia tu apartamento, vi a mucha gente salir de un lugar bastante solitario, al principio los iba a ignorarlos, pero la curiosidad me ganó y fui a ver el lugar, pero lo último que me esperaba encontrar era a ti en un charco de tu propia sangre y cuando iba a revisar tus heridas vi que muchas de tus heridas ya se estaban cerrando, por lo que traje a casa e intente curarte las heridas menores con un poco de hierbas que tenía, pero la herida en tu espalada ha dejado una cicatriz." Mintió la peli plata, esperando que el chico no preguntara nada más, pero por su suerte el chico no dijo nada más, simplemente la abrazo con más fuerza.
"Gra… Gra… Gracias, Grayfia-chan por ayudarme, tenía mucho miedo, pen… pen… pensaba que nunca más te podría ver." Dijo el chico entre lágrimas. La chica no dijo nada y los dos se quedaron en un silencio cómodo, donde lo único que se oía eran los sollozos del rubio.
Grayfia cunado dejo de oír los sollozos, miro al rubio y vio como el chico se quedó dormido. Ella lo iba a dejar para que durmiera un poco más, pero al momento de separarse, el chico se agarró con más fuerza, al no quedar más opción ella se quedó con el chico.
Al día siguiente, cuando Hiro llegó al apartamento vio a los dos durmiendo, esto saco una sonrisa al anciano, no lo quería, pero tenía que despertarlos, por lo tanto, fue hasta la cama donde primero despertó a la joven, la cual al abrir los ojos vio a Hiro, despertando al rubio.
Naruto abrió los ojos lentamente y vio una cara muy conocida para él "Jiji, ¿qué haces aquí?." Pregunto mientras levantaba y se frotaba los ojos.
"¿No puedo venir a ver a mi nieto en su cumpleaños?." Pregunto el anciano, intentando animar la cosa, pero al ver la cara de tristeza del chico y el poco brillo en esos ojos azules que solían estar llenos, solo pudo suspirar.
Sabía que lo que paso fue una desgracia, pero el chico tenía que salir adelante, no podía quedarse estancado en el pasado.
"Naruto." El rubio levantó la cabeza para mirar al anciano "Deja de pensar en eso, no te servirá de nada." Dijo Hiro tranquilamente, pero como ya se esperaba el rubio frunció la ceja y apretó los puños en enojo.
"¡QUIERES QUE OLVIDE LO QUE ME HICIERON!." Grito el chico "¡¿QUIERES QUE HAGA COMO SI NO HUBIERA PASADO NADA?!." El anciano no se inmutó ante la ira del niño y cuando el chico iba a continuar, este lo interrumpió
"No." La respuesta del anciano calló al rubio y el anciano prosiguió "Naruto respóndeme con total sinceridad a mi pregunta." Dijo Hiro, el chico solo asintió lentamente.
"¿Odias a la aldea?." Ante la pregunta, Naruto se quedó mudo, no sabía qué decir, quería decir que no, pero sabía que eso no era cierto. La sala se quedó en un silencio absoluto.
Naruto miro los ojos del anciano, que lo miraba expectante y dando un pequeño suspiro respondió "Sí." El chico tomo una pequeña pausa para luego seguir "Odio a como me tratan, odio sus miradas frías, odio ver niños con sus familias, odio a la gente que me hizo hace dos días, odio el no saber por qué me miran así, por qué me tratan así." Explico de chico con la mirada hacia otro lado, no pudiendo mirar en los ojos de su Jiji.
"¿Quieres vengarte? ¿Quieres hacerlos pasar por lo que te han hecho pasar?." Pregunto de nuevo Hiro seriamente, la habitación volvió a estar en silencio.
Naruto miro a su abuelo un poco sorprendido, pero luego bajo la cabeza "Sí." contesto el chico en voz baja, el hombre solo se acercó a Naruto y le puso una mano en el hombro.
"Naruto, dime ¿qué harías luego de cumplir tu venganza?." El chico lo pensó, pero de golpe no le venía nada, intento contestar, pero nada. Miro a su abuelo, que seguía ahí esperando una respuesta, así que dando un suspiro contesto sinceramente "No lo sé."
"¿Crees que la gente cercana a las personas que lastimes o mates se van a quedar sin hacer nada?." La respuesta a esa pregunta era clara para los tres "No." dijo Naruto.
Hiro mostró una pequeña sonrisa "Eso es lo que se llama la cadena del odio. Naruto lo que sientes es normal, después de lo que pasaste, hubiera sido cualquier, también se sentiría así, no es malo que tengas odio, es una emoción más al fin de cuentas, pero lo que tienes que hacer es aceptar ese odio, no sumergirte en él ni apartarlo." Naruto y Grayfia miraron con los ojos abiertos a su abuelo.
"Si te sumerges en el odio vas a acabar perdiendo todo, si lo apartas no te hará nada bien, ya que puede parecer una opción válida, pero al pasar el tiempo ese odio se hará más fuerte y al final te acabará consumiendo." Acabó de decir el anciano.
Tanto Naruto como Grayfia estaban acabando de procesar lo que dijo su abuelo, pero había algo que querían saber "Pero jiji, ¿Cómo puedo aceptar el odio que tengo como si nada?." Pregunto la cuestión que Grayfia también se estaba haciendo.
"Naruto, nunca te dije que lo aceptaras al instante, eso más que aceptar estarías apartando ese odio. Antes de tomar cualquier decisión necesitas saber el porqué de las acciones de una persona, que motivó a esa persona hacer lo que hizo, en tu caso tienes que entender el porqué del odio de la aldea hacia ti, y cuando lo sepas, decidir qué hacer con la mente fría." Explico el viejo, dejando que la información se procesará para los dos.
Unos momentos más tarde Naruto se levantó y poniéndose de pie delante del anciano, sonrió un poco antes de decir "Abuelo lo haré como me lo has dicho, te lo prometo y Naruto Uzumaki no se retracta a sus palabras, de veras." Tanto Grayfia como Hiro vieron como los ojos del chico volvieron a brillar como antes, sacando una sonrisa a los dos otros miembros que conformaban esta pequeña familia.
"Bueno, dejando de lado lecciones de vida, ¿quién quiere ramen?." Pregunto el anciano, solo la mención de la palabra "ramen" el estómago del chico empezó a rugir, sacando un rubor de vergüenza al chico, mientras Grayfia empezó a reír un poco, haciendo que el rubor del chico se profundizara.
"Yo quiero, YO, YO." Dijo rápidamente el chico mientras miraba a Hiro, pero Grayfia rápidamente los interrumpió "Naruto creo que tienes un baño que te espera primero." Dijo la peli plata y antes de que el rubio pudiera decir algo – Y no voy a tomar un "no" como respuesta." Dijo seriamente sin espacio para argumentos, el rubio solo pudo maldecir por lo bajo a su única amiga, quién no le dejaba comer su ramen.
"¿Dijiste algo?."Cuestionó la chica, Naruto palideció y rápidamente corrió hacia el baño, no queriendo enfadar a la peli plata.
Media hora más tarde los tres estaban disfrutando de un buen ramen, buen en el caso del rubio iba por su quinto, pero disfrutando. Hiro dejo su tazón sobre la mesa para sacar una caja que le dio al rubio, quien lo miro con una ceja levantada.
"Bueno, es tu regalo de cumpleaños, aunque un poco tarde, je, je, je." Dijo Hiro, a Naruto le brillaron los ojos, aunque el recuerdo de su cumpleaños no era nada bonito, no por eso iba a malgastar el tiempo con su amiga y abuelo y como dijo el abuelo dejar de pensar en ello.
El chico rápidamente abrió el regalo donde había unas gafas de color verde. Este enseguida le dio un abrazo en forma de agradecimiento y se las puso en la frente como si fuera una diadema "¿Cómo me queda?." Preguntó el chico.
"Te queda perfecto." Dijo el viejo mientras Grayfia asentía en afirmación. La chica también saco una caja la cual fue recibida por Naruto, este al abrirla se encontró un collar con una gema de color plata, el chico se apresuró en ponerlo "¡Me encanta!." Exclamó el rubio, para luego abrazar a la muchacha.
Una vez que el rubio se calmó, Hiro tomo la palabra "Naruto." Llamando la atención del chico "Tenemos que reportar esto al Sandaime." Naruto solo asintió "Nosotros te acompañaremos." Acabo el anciano.
Naruto se giró hacía su amiga, la cual entendió rápidamente la pregunta no formulada, después de todo su amistad seguía siendo un secreto "Está bien, yo también iré." Aseguró la joven, Naruto solo sonrió y rápidamente se cambió para dirigirse los tres hacia la torre Hokage.
Torre Hokage;
Hiruzen Sarutobi, o también conocido como el Sandaime Hokage de Konohagakure, se encontraba en su oficina haciendo su rutina diaria. El hombre estaba leyendo una hoja sobre un presupuesto que tenían que aprobar.
Luego de leerlo, lo firmo y lo dejo encima de una pila de hojas. Hiruzen paro un momento antes de seguir, este se giró en su silla para mirar su pueblo y su vista se fijó hacia el monte Hokage donde se encontraban las caras de los previos Hokages, empezando por Hashirama Senju, también conocido como Kami no Shinobi (Dios de los shinobis), a su lado estaba Tobirama Senju, quién fue junto al Shodai, los maestros del tercero, Hiruzen Sarutobi. Y para último estaba la cara del Yondaime, Minato Namikaze, o también conocido por su apodo; el Destello amarillo de Konoha.
Cada vez que miraba esa cara su mente directamente se iba hacía Naruto y como había fallado al chico por el tratamiento que ha recibido de parte del pueblo, intento hacer lo que pudo, pero con las pérdidas humanas y la destrucción que causo el ataque del Kyuubi, tenía mucho trabajo entre manos y cuidar a un niño era lo último que podía hacer.
Intentó visitar siempre que podía al pobre chico intentando hacer un poco de compañía al rubio, pero cada vez se le hacía más difícil encontrar tiempo para él, sobre todo este año, donde cuasi no ha visto al chico y tampoco pudo visitarlo el día de su cumpleaños.
Sin embargo, antes de que pudiera seguir con su línea de pensamientos, la voz de su secretaria lo llamo "Sandaime-sama, hay unas personas que quieren hablar con usted, ¿los dejo pasar?." Pregunto al final la secretaria, Sarutobi solo respondió en afirmación.
Al pasar unos momentos tres personas entraron en su oficina, la primera era un hombre de avanzada edad, cabello negro y ojos castaños, y por lo que podía ver era un civil por su forma de vestir.
La otra figura era una hermosa joven alrededor de 20 años, con pelo largo de color plata y unos ojos color celeste, pudo ver que llevaba una túnica para viajar que cubría todo su cuerpo, por lo que pudo deducir era una comerciante.
Y cuando estaba para observar a la tercera figura, la voz de alguien que conocía muy bien sonó "Hola Jiji, ¿Cómo estás?." Pregunto el rubio, el Sandaime se dio cuenta de que la tercera persona era Naruto.
El Sandaime sonrió y contesto mirando al rubio "Estoy bien, ¿y qué te trae aquí?." Pregunto Hiruzen, pero rápidamente se dio cuenta de que el ambiente en la oficina cambió y antes de que pudiera decir algo, el hombre mayor hablo.
"Buenos días, Sandaime-sama, me llamo Hiro, la joven de mi lado se llama Grayfia y al chico usted ya lo conoce." Ante esto, Hiruzen solo asintió y dio permiso para que siguiera "Sandaime-sama antes de proceder me gustaría que pudiéramos tener una conversación sin interrupciones." Pidió Hiro, al ver lo que pedía el hombre, Hiruzen solo asintió y prosiguió a comunicar a su secretaria de que nadie lo molestara, ya que tenía un presentimiento de que esto tenía relación con Naruto, y luego dio la orden a Hiro para que prosiguiera.
"Sandaime-sama, otra cosa que quiero pedir es que mantenga la calma." El Sandaime únicamente asintió, pero no podía evitar tener un mal presentimiento "Naruto muéstrale." Dijo el hombre, al ver esto Hiruzen se preguntó que tenía su nieto adoptivo en todo esto.
El chico se puso enfrente del Hokage, mostrando la espalda a este, para luego quitarse la camiseta y mostrar el Kanji en forma de cicatriz.
Al principio, Sandaime se extrañó por lo que hacía, pero en el momento en que vio la cicatriz en la espalda del niño, sus ojos se ensancharon, preguntándose como se lo había hecho, no obstante quedo congelado cuando vio que la cicatriz tenía la forma de un kanji de "9", y la realidad lo golpeo.
Hace dos días era 10 de octubre, el día de la derrota del zorro de las nueve colas y es en la época donde el tratamiento hacia el chico era el peor.
Pero no era el único con esos pensamientos, los ANBU escondidos en la oficina tenían sus ojos bien abiertos, incluso si fueron entrenados en controlar sus emociones, no podían evitar mostrar sorpresa en sus rostros, incluso si nadie los pudiera ver por la máscara.
El Sandaime se cayó de golpe de la silla y empezó a respirar agitadamente, esto fue notado por la resta de la gente en la oficina y el primero en ayudar fue Naruto, quien intento calmar a sus Jiji, seguido de un ANBU, de Hiro y una Grayfia que agarro el vaso de agua de la mesa para darle al hombre.
Unos momentos más tarde, cuando el Sandaime se calmó un poco, volvió a sentarse en la silla para mirar a Naruto que lo tenía delante, quien lo miraba preocupado "¿Estás bien Jiji?." Pregunto el chico.
El hombre mayor volvió a coger aire para calmarse, era la primera vez que le pasaba esto y no era de sorprenderse, era un ninja que llego a tercera edad, había visto cosas peores que la cicatriz del niño, si hablamos de heridas, pero no, no fue la cicatriz en sí lo que provocó este ataque, sino el hecho de que quien le hicieron esto no fue nada más que el pueblo que lidera, pueblo que considera su familia. Y a quien le hicieron, el chico que permitió que este pueblo estuviera de pie en primer lugar.
El Sandaime ya un poco calmado pregunto "¿Naruto quién te hizo eso?." El chico solo miró al Hokage para responder "El día de mi cumpleaños estaba caminando por el pueblo cuando de golpe alguien me cogió del cuello para luego aparecer de golpe en un callejón."
El chico hizo unas respiraciones para tranquilizarse, mientras que el Sandaime frunció la ceja, desaparecer y aparecer en otro lugar, nada más significaba que en la agresión del chico había algunos de sus propios shinobis "Cuando aparecimos allí, ya había mucha gente y an… antes de… y an… "Al ver que al chico le costaba volver a recordar esos recuerdos, Grayfia lo abrazo por detrás calmando al chico " ... Y antes de que pudiera decir algo ellos… ellos… ".
El chico no terminó, pero le era muy difícil volver a recordar esa experiencia, bajo la cabeza mientras lágrimas caían al suelo, mientras que Grayfia seguía intentando calmarlo y el Sandaime no presiono más, pudiéndose imaginar que paso a continuación.
Cuando el chico se recompuso, el Hokage se levantó para abrazar al chico "Naruto, yo… "Empezó el hombre mayor, intentando mantener sus emociones " ... Yo lo siento, mi chico, yo lo siento."Pero antes de que pudiera continuar, Naruto habló.
"Tú no tienes la culpa Jiji, no tienes que disculparte." Hiruzen solamente negó con la cabeza y habló "No, yo también tengo parte de la culpa." Al escuchar esto, todas las personas de la sala estaban confundidos, y antes de que alguien dijera algo, continuo "Naruto, dime ¿Cuántas veces me has visto este año?."
La cuestión le pareció rara, pero igualmente lo contesto "Ahora que me lo preguntas, este año no recuerdo haber te visto más 2 veces, cuando normalmente nos veíamos más." Al escuchar esto, tanto Hiro como Grayfia empezaron a sospechar del porqué el viejo Hokage preguntaba eso "Justamente por eso." Dijo Hiruzen y volvió a tomar la palabra al ver la cara de confusión del chico.
"Naruto, creo que la gente del pueblo, al ver que ya no me reunía contigo, concluyeron que nuestra relación se había cortado y les dio coraje a hacer lo que hicieron, ya que si tú y yo ya no estábamos en contacto, no había nadie para protegerte y por la misma razón nunca te habían atacado antes."
Concluyo el Hokage con cabeza baja, mientras que los otros lo miraban con tristeza, pero Naruto rápidamente hablo "Jiji tú no tienes la culpa de nada, tú no me has lastimado como esa gente, tú no eres como ellos." Hiruzen solo sonrió un poco ante la naturaleza del chico, para recomponerse y volver a su silla.
Unos momentos más tarde, cuando el ambiente se volvió a calmar, el Hokage miró los 2 acompañantes del chico, nada más al ver como la joven había calmado al rubio, sabía que la relación entre ellos era muy cercana, incluso más que la suya, pero igualmente cuestionó.
"Naruto, ¿Quién son ellos?." Señalando a los acompañantes del rubio y la respuesta fue inmediata "Ahh, Jiji ellos son mi Jiji, y mi mejor amiga. " Respondió el chico presentando a ambos, aunque no lo exteriorizó, Hiruzen se sorprendió que la relación de ese hombre con Naruto fuera igual que el de él, pero salió rápidamente de sus pensamientos, ya que había asuntos más importantes que atender.
Hizo una seña de mano y una ANBU con el pelo morado y mascará de gato, apareció a su lado "Gato, podrías esperar a fuera con Naruto, mientras nosotros hablamos." La ANBU solo asintió y se dirigió hacia el chico.
"Jiji ¿Por qué no puedo estar yo también?." Preguntó molesto el chico, al ver esto Hiro rápidamente respondió "Naruto es una conversación entre adultos y si quieres cuando acabemos vamos a Ichiraku, ¿qué dices?." Naruto lo pensó un momento, para luego sus ojos iluminarse y luego miro a Grayfia y dijo "Solo voy a aceptar si puedo comer todo lo que quiero." Grayfia resistió fruncir la ceja, el chico se estaba aprovechando de la situación y si fuera cualquier otro momento se hubiera negado, pero esto era una situación delicada y solamente pudo suspirar y asentir con la cabeza.
Al ver esto, el chico empezó a dar saltos de alegría mientras salía de la habitación con la ANBU. Una vez que la puerta se cerró, el Hokage puso una cara seria y miro ambos "Para empezar estaría bien que os presentarais formalmente." Pidió el Hokage, y rápidamente Hiro tomo la palabra.
"Es un gusto conocerlo Sandaime-sama, me llamo Hiro, yo solamente soy un comerciante que viene cada mes a descansar en esta aldea." Se presentó el mayor, la siguiente en presentar fue Grayfia, quien se inclinó ante el líder en forma de respeto.
"Es un gusto conocerlo Sandaime-sama, me llamo Grayfia Lucifugus y también como el abuelo Hiro, soy una comerciante." Hiruzen nada más asintió, pero había algo que quería saber antes de preguntar la relación que estos dos extraños tenían con su nieto adoptivo, por lo que suspiro y preguntó.
"¿Sabéis lo que es el chico?." Los dos sabían de lo que el viejo Hokage estaba preguntando y rápidamente ambos asintieron haciendo saltar todas las alarmas en la cabeza del Hokage "¿Cómo unos simples comerciantes sabían el secreto de Naruto? ¿Serán ninjas infiltrados?." Le preguntó en sus pensamientos el viejo, pero rápidamente descarto la segunda opción, al ver que los niveles de chakra del hombre eran muy bajos para un ninja e incluso si lo estuviera suprimiendo, él lo podría saber, ya que no por nada fue conocido como Dios Shinobi.
Para luego intentó sentir el chakra de la joven, no obstante se sorprendió un poco de que no hubiera nada, no podía sentir nada. Pero eso no era algo nuevo, por el hecho de que la chica podía ser una de esos casos muy raros donde la persona nace con la red de chakra dañada y si esta no tenía ningún entrenamiento shinobi, el chakra que tuviera la chica solo serviría para que la persona pudiera vivir y haciéndola cuasi imposible detectarlo a no ser que tengas una habilidad sensorial al nivel de Tobirama Senju o Mito Uzumaki.
Sin embargo, eso no quitaba la preocupación al Hokage, si dos simples comerciantes saben la identidad del Jinchuriki, entonces para un espía enemigo será un paseo en el parque hacerlo.
Pero dejando eso para más tarde, se enfocó en las personas que tenía delante "¿Cómo?." Fue la simple pregunta del Hokage, quería saber cómo lo sabían, ¿hay alguien divulgando la información?, o lo descubrieron por si solos, algo que no descartaba al recordar la cicatriz del chico.
El primero en hablar fue Hiro "Sandaime-sama, en mi caso lo descubrí porque estuve durante el ataque del Kyuubi en el pueblo y usted ya sabe que la mayoría de la gente de ese momento lo saben, ¿verdad?."
Preguntó retóricamente el hombre, al ver la respuesta el Sandaime únicamente pudo suspirar en derrota. Puesto que el hombre no estaba mintiendo y sabía esa fue la primera vez que fallo al pobre Naruto y aún no saben quién fue quien divulgo el secreto rango S.
Solamente asintió y miro la joven, quien tomó la palabra "Sandaime-sama, mi parte de historia empieza cuando conocí al chico luego de salvarlo de una paliza por parte de un hombre hace 3 años, en ese momento no le di mucha importancia, ya que el chico tenía más prioridad en el momento, pero la gente del alrededor en lugar de ayudar al chico miraban todo con pura satisfacción. Más adelante cuando me hice amiga del chico me fui enterando de como las tiendas le venden todo a precios absurdamente altos o directamente lo echan de las tiendas, mucha gente lo odia, otra lo desprecia, otra ni piensa que el chico sea un ser humano, pero no pensé mucho en esto, ya que como solo podía estar 3 días al mes con Naruto, donde me enfoque en ayudarlo en lo que pudiera y que al menos tuviera unos momentos donde pueda sonreír de verdad, y este año lo quería sorprender por su cumpleaños, sin embargo..."
Grayfia paro para coger aire y reorganizar sus pensamientos, puesto que la escena del chico en esa noche no es algo que quiera recordar, y continuo "Pero cuando estaba cerca del apartamento del chico escuche como mucha gente salía de un mismo lugar bastante oscuro, al principio no le di importancia, pero al final mi curiosidad ganó y cuando la zona se despejó, me acerque al lugar donde al principio no vi nada por lo oscuro que estaba y cuando la luz de la luna dio en la zona vi una pequeña figura en el suelo, caminé hacia al sujeto, pero al verlo con más claridad vi a Naruto en un charco de su propia sangre y muchos cortes en el cuerpo y dos kunais clavados en sus manos." Acabo de explicar la última parte en voz baja, pero todos en la oficina la escucharon claramente.
Durante unos segundos el silencio era absoluto, nadie dijo nada hasta que Grayfia continuó "En ese momento pensé que había muerto y no sabía qué hacer, pero no fue hasta que un quejido de Naruto me sacó de mi estado y me sorprendí de que el chico estuviera vivo, ya que un niño o incluso un adulto no podría sobrevivir a una tortura como esa, así que rápidamente deje mis pensamientos y fui ayudarlo para llevarlo al hospital. Sin embargo, fue allí que vi como muchas heridas se estaban curando a un ritmo anormal, aunque no sé cuasi nada de los shinobis, sé que ellos no se curan tan rápido. Sin embargo, eso solo dejaba una opción de que el chico tenía un poder especial, pero la pregunta que seguía era ¿por qué tanto odio hacia al chico?, y en ese momento vi la cicatriz en forma del kanji de 9 y como si fuera un puzle, las piezas empezaron a encajarse, y al final llegue a una conclusión y esa era que el chico tenía alguna relación con la bestia que atacó la aldea hace 7 años, pero no fue hasta el día siguiente que cuando el abuelo Hiro llego, pude tener la respuesta."
Terminó Grayfia de contar su versión de la historia, durante la explicación Hiruzen, por fuera, se había mantenido con un rostro impasible, pero por dentro era una historia diferente, nunca pensó que el pueblo que por el cual los padres del chico dieron sus vidas estuviera torturando a su único heredero, solamente podía rogar que el chico lo pudiera llegar a perdonar algún día.
Nadie dijo nada y otra vez la oficina estuvo en silencio, el Hokage se levantó para inclinarse ante la chica, quien con todos en la sala abrieron los ojos en sorpresa ante la acción del anciano, quien habló mirando a los dos.
"Grayfia, Hiro, gracias por todo lo que habéis hecho por el chico, no sé si alguna vez os podré pagar lo que habéis hecho el chico que considero… no, creo que ni tengo el derecho a considerarme como su abuelo en este punto." Acabó lo último en un susurró. La sala volvió en un silencio que fue roto por Hiro.
"Sandaime-sama, no hace falta agradecernos, todo lo que hemos hecho es porque, para nosotros el chico es familia e igual que para él y eso una bestia no lo va a cambiar." Grayfia solo asintió estando de acuerdo con Hiro.
El Hokage únicamente pudo sonreír un poco, para luego volver a recomponerse "Gracias por tus palabras Hiro, pero antes de acabar me gustaría si los podéis guardar el secreto hasta que Naruto sea capaz de manejarlo, al principio tenía planeado decirlo cuando fuera Chunin, pero lo diré cuando se gradúe de la academia ninja como Genin."
Ambos asintieron, entendían que ahora mismo Naruto no estaba preparado para eso y aun menos tomando en consideración al incidente.
Hiruzen solo sonrió y dijo "Creo que lo vamos a dejar aquí, aunque me gustaría saber más sobre la relación que tenéis con Naruto, sé que Naruto no es de las personas más pacientes y aún menos cuando se trata de ramen." Los tres se rieron un poco ante la broma y se dispusieron a ir hacia donde el rubio los esperaba.
Sin embargo, ninguno de los dos hombres noto como los ojos de Grayfia se abrieron un poco de sorpresa cuando esta se vio la foto del Yondaime Hokage, Minato Namikaze y solo un pensamiento le vino en la cabeza "No puede ser…"
