A/N: Antes de empezar me gustaría informar que esta es mi primera vez haciendo un Fic, por lo que si alguien tiene alguna surgencia, coméntala, siempre que no faltes el respeto.

A/N: No soy dueño de los personajes utilizados, (a menos que sean OC), derechos a sus respectivos Autores.

–Habla personaje–

piensa personaje

Rasengan/Jutsu

Habla bijuu/bestia

Pensamientos bijuu


Naciones Elementales, Bosque de Konoha;

Ya era mediodía, cuando en el camino del bosque que dirigía hacia la aldea apareció un círculo mágico de color azul oscuro, del cual apareció una Grayfia con su atuendo de siempre. Esta reviso la zona con un rápido vistazo y empezó a caminar hacia el pueblo.

Mientras iba caminando, sus pensamientos se dirigieron al rubio con bigotes, hoy él se iba a graduar y convertirse en shinobi de la aldea y con esto aunque no lo quisiera iba a recortar el tiempo que tenían para verse, ya que él va a empezar a tener sus misiones.

Desde que lo conoció, sabía de su sueño de convertirse en el Hokage, por el hecho de que lo gritaba a diario – Aun recuerdo esos momentos – pensó la joven, mientras una sonrisa aparecía en su rostro.

Pero sus motivos eran más bien simples, puesto que según él, así la gente lo miraría con respeto y admiración. Por una parte, era de esperarse de un niño, pero, por otra parte, sabía que él solo hacia eso porque vio el respeto y la admiración que tenía el Sandaime y su mente infantil lo relaciono con la posición.

Sin embargo, todo eso cambio luego del incidente, a partir de ahí nunca más dijo que quisiera ser el Hokage de pueblo, no sabía que porque exactamente del cambio, pero nunca le pregunto, ya que siempre el incidente ha sido un tema delicado para el chico.

Aunque sabía que desde el ataque al chico el Sandaime empezó a pasar mucho tiempo con él, cosa que paro cualquier otro ataque hacia al rubio. Sin embargo, esto solo hizo que mucha gente lo empezara a ignorar por completo, como si no existiera. Pero por su buena suerte esto no afecto mucho al rubio y eso fue gracias la compañía que le hacían, ya que ella y su abuelo Hiro empezaron a pasar más tiempo en la aldea con el chico.

Estaba tan metida en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando llego al frente del bloque de apartamentos del chico y a continuación escuchó una voz muy conocida para ella.

-Buenas Grayfia – Ella se giró y vio a su abuelo, Hiro y rápidamente devolvió el saludo – Buenos días Hiro-ojisan –.

- Estás aquí para ver a nuestro ninja rubio – comento el anciano, ella solo asintió, para luego ambos ir hacia el apartamento de Naruto.

Una vez que llegaron frente la puerta, la abrieron para ver un Naruto que estaba en su mesa mirando su ramen. Esto hizo saltar todas las alarmas, puesto que si había algo que Naruto nunca haría es dejar que su ramen se enfriara.

Los dos se miraron el uno al otro, sabían que algo iba mal, ya que el chico ni se movió, incluso cuando ellos entraron. Por lo tanto, Grayfia e Hiro se acercaron al chico.

-Naruto – llamo Hiro, pero este no contesto, como si no lo hubiera escuchado. Grayfia al ver esto puso una mano en el hombro del chico, lo cual pareció sacarlo de su trance.

- Ehh… - Naruto se volteó para ver la cara de Grayfia, mirándolo con preocupación – Naruto ¿estás bien? – pregunto ella y al fin el chico reacciono y rápidamente salto de la silla – Etto… etto… - el chico también se dio cuenta de que su Jiji también estaba ahí viéndolo con preocupación – Naruto ¿ha pasado algo? – preguntó de nuevo la joven.

Naruto que ya se recompuso respondió rápidamente – No nada, es que… Es que…, eso estaba perdido en mis pensamientos, je je je – intento mentir el chico, pero al ver las caras de póker de ambos supo que no se la habían creído.

-Naruto primero; eres pésimo mintiendo – empezó la joven – y segundo tú nunca dejarías que tu ramen se enfriara. Por lo tanto, nos puedes decir que está pasando – comento la chica. Naruto al ver esto empezó a ponerse nervioso, no sabía cómo decirles que había suspendido el examen, tenía miedo de que lo abandonaran por ser un fracasado, pero también sabia que Grayfia no pararía hasta saberlo.

Mientras tanto Grayfia como Hiro se dieron cuenta del nerviosismo del chico, incluso como la mano del chico temblaba. Esto solo hizo preocuparles más, sabían que algo malo había pasado.

Grayfia se puso delante del chico y cogió su mano, lo cual provoco que el chico saliera de su trance.

Naruto al ver esto empezó a coger aire, para tranquilizarse - ¿Mejor? – pregunto la chica, él solamente asintió - ¿Qué paso? – volvió a cuestionar la joven.

Naruto se quedó callado por unos momentos y Grayfia iba a volver a preguntar, pero el chico habló – Suspendí – dijo con la cabeza hacia abajo. La habitación se quedó en un silencio, los mayores rápidamente entendieron la situación.

Por una parte, suspiraron de alivio, ya que pensaron que ocurrió algo parecido como hace 5 años, pero, por otra parte, se sintieron tristes por el chico, ambos sabían de su sueño de ser ninja.

-Naruto no pasa nada – empezó el anciano, colocando una mano en el hombro del chico – no pasa nada que hallas suspendido, tienes una larga vida por delante, no te estanques solo por un fallo, puesto que lo más importante es no rendirse – el rubio escucho todo, pero seguía con la cabeza hacia abajo.

- Pero no quería decepcionaros – hablo en voz baja. Tanto el anciano como la joven abrieron un poco los ojos en sorpresa, ahora empezaron a ver el panorama; el chico tenía miedo del rechazo – Parece que aún hay fantasmas del pasado que lo siguen atormentando – reflexionó Hiro, ya que pensó que el chico habría superado su pasado, pero al parecer estaba equivocado.

Grayfia que tenía pensamientos similares que el viejo apretó la mano del chico para que esté lo mirara en los ojos – Naruto, el hecho de que hayas suspendido un examen no quita que yo sigo siendo tu amiga e Hiro tu abuelo, y nunca te vamos a abandonar – explico la chica, mientras Hiro asintió.

El rubio solo abrazo a la chica – Gracias, Gracias, gracias – dijo el chico – Desde que os he conocido, siempre habéis hecho tanto por mí y yo no os quería decepcionar, no quería ser un lastre para vosotros – dijo el chico.

Esta vez quien hablo fue Hiro – Naruto, nunca serás un lastre para nosotros y todo lo que hemos hecho por ti es porque eres familia para nosotros y nunca abandonaríamos a nuestra familia – concluyó el viejo y Grayfia solo asintió. Naruto volvió a dar las gracias mostrando su sonrisa la cual fue devuelta por los otros miembros en la habitación.

Horas más tarde, podemos ver a Hiro y Naruto solos en la habitación, mientras Grayfia había ido a comprar para la cena.

Hiro miro el chico que se movía nervioso en su sitio y parecía como si quisiera decir algo, pero Hiro espero unos momentos más, pero al ver que el rubio no hablaba.

– Naruto lo que quieras decir, me lo puedes decir, ¿sabes? – comento el anciano. El chico pareció estar un poco sorprendido, pero rápidamente miro al anciano y le pregunto – Jiji, ¿alguna vez te ha pasado que algo que creías que era cierto, pero al final no lo resulto ser? – esto hizo levantar una ceja al anciano.

-¿Qué quieres decir con eso? – pregunto Hiro, no sabía a qué venía todo esto, pero sabía que algo había pasado. – Ehhh… como te lo digo… - empezó el chico mientras pensaba en una mejor forma de decirlo – lo quiero decir es ¿si alguna vez te han traicionado? – pregunto el rubio.

Esto hizo preocupar al anciano, no sabía por qué el chico le estaba preguntando eso, pero respondió – Sí – y antes de que el rubio digiera algo el anciano continuo.

– Bueno más bien me sentí traicionado, puesto que esa persona dejaba ver sus pensamientos a otros, pero por mi relación con ella no vi su parte oscura o más bien no lo quería ver, hasta que ya fue muy tarde y pague ese error con la vida de mi amante – acabo Hiro un poco melancólico.

Naruto estuvo escuchando con atención y cuando su Jiji acabo preguntó - ¿Y qué hiciste con esa persona? – ante la pregunta Hiro dio un suspiro, para luego decir simplemente.

– La maté – Los ojos de Naruto se abrieron en shock, nunca pensó que su Jiji hubiera sido capaz de hacer eso, pero antes de que el rubio empezara a indagar más en sus pensamientos el anciano hablo de nuevo.

– Naruto, escúchame en tu vida vas a tener que afrontar situaciones donde vas a tener que decidir que hacer con tu enemigo. En mi caso antes de llegar a matar, intente hacerla entrar en razón, pero me fue imposible, por lo que la única opción que me quedo fue matarla – Hiro dio un respiro para continuar - Naruto no sé de tu situación, pero si me estás preguntando esto es porque algo ha pasado –.

Naruto se empezó a ponerse nervioso al escuchar eso, puesto que en este momento no estaba preparado para revelar ese secreto. Hiro al ver el nerviosismo del chico solo hablo.

– Chico, no te voy a obligar a decirme tu secreto, ya que al fin de cuentas todos tenemos nuestros secretos. – Naruto solamente respiro aliviado ante eso, pero Hiro no había acabado – Y aunque no sepa de tu situación solo puedo decir que actúes una vez que entiendas también el punto de vista de la otra persona – el chico sonrió un poco y asintió, el anciano también sonrió y ambos se quedaron en un silencio cómodo, ambos metidos en sus pensamientos.

Esta vez el chico tomo la palabra– Jiji, gracias por estar conmigo, no sé qué hubiera pasado si tú y Grayfia-chan no hubieran llegado en mi vida – dijo mientras se tocaba la barriga con una mano. El anciano entendió rápidamente la situación y solamente sonrió para poner una mano en la cabeza de chico.

-No, gracias a ti por estar en nuestras vidas – dijo el anciano mientras que el rubio sonrió.

Pero en ese momento Grayfia entro por la puerta con una bolsa de compra. Naruto al ver esto rápidamente corrió hacia ella – Grayfia-chan has comprado el ramen que te pedí? – pregunto el chico. Pero la chica solo sonrió de una manera muy dulce.

La sonrisa hizo saltar todas las alarmas en la cabeza del rubio y antes de que pudiera decir algo, la voz de Grayfia lo hizo tragar – Naruto-kun, sabes de qué me he enterado hoy – pregunto la peli plata muy dulcemente.

El chico palideció al momento y sabía que las siguientes palabras no le iban a gustar para nada.

-Sabes fui al Ichiraku y mira mi sorpresa, mi rubio favorito cuasi rompe el récord de comer más ramen – siguió hablando en una voz muy dulce. – Y sabes, decidí premiarlo por su gran esfuerzo-.

Naruto empezó a sudar balas, sabía la recompensa y no la quería para nada del planeta.

–Como sabrás mi querido Naruto-kun, luego de una competencia de comida se tiene que comer algo más sano, por eso decidí que te iba a preparar cada día una dieta que no tenga NADA de ramen por dos meses -.

El chico estuvo ahí parado sin hacer nada, pero en su mente solo había una cosa - Dos meses sin ramen, DOS MESES SIN MI PRECIADO RAMEN – Grito mentalmente, pero una mano en su hombro lo saco de sus pensamientos para ver la cara de Grayfia aun con esa sonrisa.

-¿Te ha gustado mi regalo, verdad? – el chico miro a su Jiji para buscar ayuda, pero lo encontró riéndose en el suelo -Traidor – pensó el rubio, pero rápidamente volvió hacia Grayfia y asintió fuertemente. – Muy bien, prepárate porque hoy tocan verduras para comer - acabo de decir la peli plata, mientras que Naruto solo pudo llorar en el piso e Hiro seguía riéndose por la mala fortuna del chico.

Pero lo que ninguno de los dos sabía era que Grayfia había escuchado toda su conversación, y había algo que la inquietaba y eso era su Hiro-ojisan, puesto que por como el anciano habla, no parecía haber vivido la vida de un civil normal. Sin embargo, agito su cabeza para sacar esos pensamientos, ya que no quería sospechar de su abuelo, y sabía que si él no quiere compartir su secreto, es su decisión, puesto que ella misma tenía sus secretos.

Al día siguiente; Torre Hokage:

Otro día empezaba en la aldea de la hoja y en la torre Hokage se podía ver al Sandaime entrar en su oficina con su café en mano. Este iba a sentarse cuando alguien toco la puerta.

-No pueden dejar ni empezar una mañana tranquila – maldijo el anciano entre susurros, pero en seguida se sentó y dio permiso para entrar, solo para ver a Naruto y Grayfia.

- Buenos días Jiji – exclamo el chico con su sonrisa, la chica también saludo, pero no tan fuerte como el rubio. El Sandaime solamente sonrió, al ver la actitud del chico, el rubio siempre sabia como alegrar el día para el viejo.

-Buenos días Naruto, Grayfia, si puedo preguntar, a que se debe vuestra visita a estas horas, ya que hasta lo que se Naruto y levantarse temprano no se llevan mucho de la mano – comento el Hokage, y ante el comentario Grayfia empezó a reír, mientras el chico se ponía rojo y exclamo – ehhh… si quiero yo también puedo levantarme temprano – mientras inflaba sus cachetes, esto solo hizo que la chica se ría más fuerte y el anciano empezó a dejar unas risitas.

Unos momentos más tarde Grayfia paro de reír e igual que el anciano que se calmó para mirar a los dos esperando el motivo de su visita y no tuvo que esperar mucho al ver que la joven tomo la palabra – Sandaime-sama, queríamos que diera permiso a Naruto para salir de la aldea e ir conmigo- pidió la peli plata.

Esto fue algo inesperado para el anciano, pero pregunto – Grayfia ¿por qué quieres llevarte a Naruto afuera de la aldea? –.

Grayfia sabía que esa pregunta caería en la conversación, pero ella ya había preparado una respuesta – Sandaime-sama, como sabe él ya no puede ser un shinobi, me pidió si puede acompañarme, y como no es un shinobi, puede salir sin ser perseguido, ¿verdad? -.

El Sandaime miro al rubio, quien solo asintió dejando saber que estaba de acuerdo con el plan. El anciano estaba en una situación delicada, sabia que si se negaba el chico ahora sí que le podría empezar a guardar rencor, pero, por otra parte, si le dejaba ir el consejo estaría encima de su cabeza o mejor dicho los ancianos del consejo, por la simple razón de la condición del chico.

Tanto Grayfia como Naruto estuvieron esperando una respuesta, pero al no recibir ninguna el chico pregunto – Jiji, ¿Hay algún problema? – al escuchar la voz de su nieto adoptivo, Hiruzen salió de sus pensamientos y solo asintió.

– El problema es tu condición – dijo al chico, el cual junto a la chica lo miraron confundidos – Naruto esto no te lo comente el otro día, pero el Kyuubi ha estado en la aldea desde los inicios de la misma, y tú eres su tercer Jinchuriki –.

Revelo el Sandaime, sabía que era información clasificada, pero ambos en la oficina estaban relacionados con el tema.

Naruto y Grayfia aunque estaban sorprendidos, no pudieron evitar la ceja en confusión – Jiji, pero ¿qué tenía que ver esto con la petición? – pregunto el chico. El Sandaime solamente suspiro y empezó.

-Naruto las 9 bestias con cola fueron capturadas por el Shodai en su tiempo, pero las repartió entre las cinco grandes aldeas y Konoha se quedó el Kyuubi. – ambos seguían escuchando al anciano con total atención – El motivo de esa acción fue para crear una paz a través de lo que es llamado el Equilibro de poderes entre las naciones, pero desgraciadamente eso solo trajo más guerra –.

Cuando el viejo acabo Grayfia empezó a ver los problemas de su petición, pero el rubio seguía confundido, por lo que el Hokage solo continuo.

-Y la relación de esto con vuestra petición, es que si las otras naciones se enteran de que el Jinchuriki está fuera de la aldea, podrían intentar capturarlo para extraer el bijuu y tenerlo para su pueblo – explico de una forma más simple el anciano.

Al escuchar esto todos se quedaron en silencio unos momentos y Naruto solo pudo bajar la cabeza, deprimido, puesto que ahora que ya no podría ser un ninja, había decido viajar con su mejor amiga, pero al parecer eso tampo… sin embargo, una bombilla se encendió y de golpe el rubio miro a su abuelo.

-Pero que pasa si nos dejas ir – dijo el chico, esto causo confusión en ambos y el Hokage iba a volver a explicar, pero el rubio continuo – lo quiero decir que pasaría si hacemos justamente eso, no creo que se esperen que hagamos algo así, ¿verdad? –.

Los ojos del Sandaime se abrieron al darse cuenta lo que decía el chico; ya que ningún líder se esperaría algo así. Y teniendo en cuenta que la identidad del Jinchuriki era desconocida, al menos para el exterior gracias a la red de espías de Jiraya, el chico podría salir de la aldea sin problemas.

Grayfia al ver la propuesta solo sonrió, el chico de verdad era muy impredecible, pero en seguida centro su atención en el líder en espera de una respuesta. Hiruzen al ver sus miradas en él, dio una calada de su pipa para responder.

– Naruto te puedo dar el permiso, pero con unas condiciones – en el rostro del chico apareció una gran sonrisa y asintió para que continuara.

– La primera es que cada 3 meses tienes que regresar una vez y mantenerme actualizado, la segunda es que no podéis salir de la nación del fuego y la última es que, si te pido que vuelvas en caso de emergencia lo harás, ¿entendido? – acabo el líder.

Grayfia y Naruto asintieron, para luego el rubio se levantó de la silla para ir a abrazar al chico – Gracias, Jiji – dijo el rubio. Hiruzen solo le sonrió para ir hacía a su estantería y empezar a sacar unos pergaminos y guardarlo en otro pergamino para luego tirárselo al rubio. El rubio solo levantó la ceja en confusión.

– Naruto aunque no seas un shinobi, por tu condición y herencia vas a necesitar ser fuerte para poder protegerte y por eso en esos pergaminos tienes una pequeña ayuda para empezar – explico el Hokage mientras el rubio agradecía y guardaba el pergamino. Los dos se levantaron y empezaron a salir de la oficina.

Pero cuando Grayfia estaba por salir esta se paró y se giró para ir hacia la mesa del Hokage, esto confundió un poco al anciano, pero vio como la chica dejo una hoja, cosa que hizo que levantara una ceja, pero la chica únicamente dijo – Es el resultado de lo que te pedí ayer – y ella se retiró de la oficina sin decir nada más.

Una vez que la puerta se cerró, Hiruzen giró la hoja, solo para que sus ojos se abrieran en sorpresa.

Apartamento de Naruto:

Naruto y Grayfia al llegar al apartamento empezaron a recoger todo lo que sea necesario para el chico en su viaje. Luego de media hora el chico ya estaba listo para partir con su amiga al lado suyo, pero ambos sabían que tenían otra cosa que hacer antes de eso.

Ambos se dirigieron a la puerta de su abuelo y tocaron. Hiro quien se encontraba en su cama se levantó para ir a abrir y ver a sus nietos adoptivos parados en la puerta con el chico con una mochila en su espalda.

-Hola Jiji/buenas Ojisan – saludaron ambos respectivamente, Hiro solo devolvió el saludo y pregunto – Bueno creo que tienen algo que decirme, ¿oi? – ambos asintieron, y Naruto tomo la palabra.

– Jiji como suspendí el examen para se Genin y no puedo ser ninja, decidí viajar con Grayfia y habíamos venido a despedirnos – Hiro sonrió ambos y abrió los brazos, para que ambos lo abrazaran, cosa que ambos hicieron.

-Bueno espero que tengan un buen viaje y tengan cuidado allí fuera– dijo el viejo. Ambos asintieron con una sonrisa – No se preocupe yo cuidaré de Naruto – ante esto el chico solo refunfuño, pero la joven lo ignoro.

– Y también tengo que decirle que por una de las condiciones puestas por el Sandaime, tenemos que volver al pueblo cada tres meses y quería decirte que nos podríamos ver siempre en esos días, si es posible para ti – explico la peli plata.

Hiro únicamente asintió a eso, y Grayfia y Naruto se despidieron de su abuelo para dirigirse hacia las puertas de la aldea.

Una hora más tarde vemos que tanto Naruto como Grayfia ya se encontraban bastante lejos de la aldea. Naruto al ver esto rápidamente se giró hacia su amiga.

– Grayfia-chan, me puedes enseñar uno de tú hechizos, por favor, por favor, por favor – dijo el chico con estrellas en los ojos. La peli plata negó con la cabeza mientras miraba a su amigo, a veces podía ser muy impaciente, pero no lo podía culpar, si ella supiera que tu mejor amigo viene de otro mundo y usa magia, posiblemente estaría igual que él.

-Vale, vale, pero primero tranquilízate – dijo la chica, Naruto asintió y se tranquilizó para ver como la chica movió su mano en el aire y un círculo de color azul oscuro con un extraño símbolo apareció debajo de ellos, para luego una luz que lo obligo a cerrar sus ojos.

Momentos más tarde, el chico volvió a abrir los ojos para ver como estaban en otro lugar, ya que delante de él había una pequeña casa.

¡ESO FUE IMPRESIONANTE GRAYFIA-CHAN! – exclamo el chico y la peli plata solo sonrió ante la alegría del chico.

Naruto acompáñame, esta es mi casa donde estaremos viviendo a partir de ahora – dijo ella mientras caminaba hacia la entrada y el chico la siguió mientras recordaba cuando ella le revelo su secreto.

Flashback:

Luego de anunciar su suspenso en el examen de la Academia a Hiro y a Grayfia, el anciano se fue a su apartamento a dejar sus cosas y dijo que vendría en unas horas, dejando a Grayfia sola con el rubio.

Grayfia preparo algo para ambos y se sentaron en la mesa para comer. Los dos estuvieron en silencio hasta que Naruto hablo – Grayfia-chan – llamando la atención de la chica – No sé si este bien, pero me gustaría que supieras un secreto mío – al escuchar esto la peli plata ya se hacía una idea de lo que era.

-Es un secreto de alto rango del pueblo que me concierne, pero me gustaría que lo supieras, ya que eres mi mejor amiga y confió completamente en ti – Esto sorprendió a la chica, nunca pensó que tuviera tanta confianza en ella, pero siguió escuchando.

– Y no me parecía justo no decirlo, después de todo lo que has hecho por mí – ahora venía la parte más difícil, por lo que tomo aire y continuo.

-¿Sabes del ataque del Kyuubi al pueblo, verdad? – empezó preguntando, la chica solo asintió, aunque ella ya lo supiera, no la dejaba de sorprender que él esté compartiendo un secreto tan importante con ella.

-En ese ataque el Kyuubi fue derrotado por el Yondaime, pero como a un bijuu no se puede matar. El Hokage sello la bestia en un recién nacido y ese niño soy yo – explico el rubio para inmediatamente bajar la cabeza, no podía mirar en los ojos de la chica, por miedo que también tenga los ojos que ve a diario en la aldea.

Sabía que se estaba jugando mucho al revelar eso, pero al mismo tiempo no podía ocultar esto a ella y aunque le doliera aceptaría que ella no lo quiera a volver a ver.

Sin embargo, antes de que él se hundiera en sus pensamientos, la peli plata, quien sabía perfectamente que estaba pensando el chico, hablo - ¿Y?-.

-¿Ehh...? – salió de la boca del chico para luego levantar la vista con confusión clara en su cara. Grayfia al ver esto, sonrió un poco para luego hablar.

-Primero, que tengas sellado una bestia en tu interior no te convierte en la bestia, ¿verdad? – el chico asintió aunque la sorpresa estaba clara en su cara – y Segundo ya lo sabía – termino de decir la peli plata.

-Esto hizo que el chico abriera más aún sus ojos de sorpresa y solo pudo decir - ¿Co… Co… Cómo? – Grayfia simplemente respondió – El incidente – esto hizo que el chico estuviera un poco confundido y Grayfia al ver esto elaboro su respuesta.

– Naruto en el momento que vi el Kanji de "9" en tu espalda, y junto con otros factores como el odio, el día de tu nacimiento… empecé a sospechar de que tú y la bestia teníais alguna relación y tuve razón, ya que al día siguiente Hiro-ojisan me la confirmo-.

Ahora sí que Naruto estaba en shock no solo su amiga lo sabía sino que su Hiro-jiji también.

Desde que el viejo Hokage le dijo sobre su condición, un miedo nació en él, el miedo de que su amiga y su abuelo lo abandonaran por la bestia, pero con esto ese miedo desapareció y ahora sabia que ellos nunca lo abandonarían.

EL chico rápidamente se levantó para seguidamente abrazar a la chica.

-Gracias por estar conmigo – Dijo el rubio con una gran sonrisa. La chica solamente devolvió el gesto.

Estuvieron así durante unos momentos y cuando ambos se separaron la chica tomo la palabra.

-Naruto- llamo al rubio – Yo también tengo que contarte algo – el pelirrubio la miro con curiosidad, pero asintió para que ella continuara – Naruto yo no soy de esta dimensión – declaro la peli plata y miro para ver su reacción, pero lo único que vio fue una cara en blanco.

Grayfia dio un suspiro para explicarlo de una mejor manera – Naruto lo que quiero decir es que no soy de este mundo – Ahora sí que el chico lo entendió y abrió los ojos en shock.

– Vengo de un mundo donde existen demonios, ángeles, dragones, humanos, yokais entre otras especies, todos ellos utilizan magia como energía, no como aquí que usáis chakra, sin embargo, los yokais pueden usar una versión del chakra, pero no llega al nivel de este mundo – explico la peli plata.

El chico no podía salir de su sorpresa, seguía sin poder creer lo que dijo su amiga y era de esperarse, como le iba a creer algo como eso de ser alguien de otro mundo, con magia, dragones entre otras cosas que solo aparecen en los cuentos de fantasía que ha leído.

-Grayfia-chan no si me estás tomando el pelo o no – dijo el chico honestamente. La chica negó con la cabeza, sabía que esa seria su reacción, ya que no todos los días escuchas algo de otros mundos.

-Si quieres te puedo mostrar un hechizo o algo – propuso la chica, ante esto el chico asintió y centro su atención a lo que su amiga le iba a mostrar.

Grayfia se quitó su túnica por detrás y unos momentos más tarde aparecieron dos alas de murciélago de su espalda y empezó a levitar en el aire.

EL chico solamente podía ver asombrado y con la boja abierta, sin poder creer lo que veían sus ojos. La chica voló hacia él y ponerse delante de él - ¿Ahora que opinas? – preguntó ella con una sonrisa. El chico solo pudo asentir tontamente mientras seguía mirando sus alas.

La chica aunque le parecía divertido la expresión del chico, tenía que sacarlo de eso y procedió a agitarlo, logrando sacarlo de su trance y cuando Naruto la miro en sus ojos aparecieron estrellas.

-Eso fue genial, ¿yo también lo puedo hacer? – preguntó asombrado el chico. La chica dejó salir una risita para luego responder – Naruto recuerdas que dije usamos magia – pregunto ella y al recibir un asentimiento, continuo – Pues tú al no poseer magia no puedes hacer mis técnicas y las alas son algo único de mi especie – el chico se deprimió un poco, pero lo entendió.

Sin embargo, hubo algo que le llamo la atención – Que quieres decir con "especie" – preguntó a la peli plata.

-Recuerdas que dije que en mi mundo hay más especies aparte de los humanos – cuestiono la chica.

Naruto se empezó a rascar nuca – Es que con la sorpresa de tus alas y de que eres de otro mundo, se me paso por alto – dijo un poco avergonzado.

Grayfia solo sonrió mientras negaba con su cabeza ante la actitud del rubio, pero respondió su pregunta – Bueno en mi caso soy un demonio – el chico volvió a sorprenderse, pero eso rápidamente paso a confusión, puesto que ella parecía completamente humana, bueno aparte de las alas, pero lo resto parecía una humana como cualquier.

La peli plata al ver esa confusión entendió lo que estaba pensando y volvió a aclarar para el rubio – Naruto en mi mundo cuasi todas las especies tenemos apariencia como un humano, pero cada especia tiene su propia característica que los destaca. Para los demonios son estas alas de murciélago -. Al escuchar eso el chico asintió, entendiéndolo.

Ninguno de los dos hablo durante unos momentos, pero Naruto decidió romper el silencio – Echas de menos a tu familia – pregunto a la chica, pero se sorprendió cuando ella solamente negó con la cabeza.

– No, mis padres murieron sirviendo a nuestro líder cuando apenas era tenía 14 años y nunca tuve amigos, luego años más tarde de eso ocurrió una guerra civil entre mi especie y en la cual fui emboscada y por alguna razón acabe en este mundo – termino la chica.

Cuando la chica acabo Naruto pudo ver por unos instantes mucho odio e ira en los ojos de la chica y rápidamente supo que había más en el asunto, pero no presiono, ya que si ella no quería compartir, era su decisión.

Queriendo cambiar de tema el chico volvió a preguntar - ¿Y cuánto tiempo llevas aquí? – la chica se dio cuenta de lo que hacía y lo agradeció mentalmente.

-Bueno llevo unos 14 años… –iba a continuar, pero Naruto rápidamente la interrumpió exclamando – Pero eso es imposible, puesto que parece que tengas alrededor 18 y 20 años –.

Grayfia entendió a lo que se refería y aclaro el punto para el chico – Naruto en mi mundo, a excepción de los humanos, las otras especies viven mucho más tiempo, y en los casos de los demonios es normal llegar alrededor de los 1000 años – el chico solo abrió los ojos en shock ante esa información, pero siguió escuchando.

-A lo que iba, llevo 14 años en este mundo en los cuales lo que he hecho es visitar las naciones elementales como una comerciante y obviamente cuidar de mi mejor amigo – dijo lo último con una sonrisa, la cual fue devuelta por el chico.

Nadie hablo durante unos minutos, en el caso del rubio, este estaba procesando toda la información, pero de golpe una idea se le vino en mente– Grayfia – dijo el rubio, ganándose la atención de la chica.

-¿Puedo acompañarte? – pregunto el chico. La chica levantó la ceja al no entender lo que quería decir y Naruto rápidamente elaboro.

-Etto… como no puedo ser un shinobi, quería saber si te puedo acompañarte, ya que en el pueblo no creo poder hacer nada – al escuchar la idea del rubio, lo pensó durante unos momentos para luego asentir.

El rubio al recibir una afirmativa el chico sonrió a la chica e iba a celebrar, pero Grayfia lo interrumpió – Naruto, antes de nada me gustaría que guardaras esto solo entre nosotros- el chico asintió – y segundo, antes de nada primero tendremos que pedir permiso al Hokage – explico y el chico solo volvió a asentir, sabía que su Jiji lo dejaría.

Flashback End: