Pokémon Reset Bloodlines – Interludio de la Gran Prueba de Melemele

Escrito por Crossoverpairinglover y Viroro-kun, traducido por Fox McCloude

Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri y Nintendo. La historia de Reset Bloodlines pertenece a Crossoverpairinglover. Todos los derechos reservados.


Summary: El día de la Gran Prueba para los gemelos Frax y Velvet Lono finalmente ha llegado. ¿Tendrán lo necesario para vencer al Kahuna Hala, y dar un paso importante hacia su futuro?


Región de Alola…

Una batalla con un Kahuna era un raro privilegio, incluso con las expectativas sociales de cualquiera que fuese digno de respeto para poder lograrla. Primero tenías que probar que eras digno con las pruebas menores. Al hacerlo, y para muchos solo era después de ganar una batalla, podías probar que eras un digno miembro de la sociedad, digno de admiración y respeto duraderos.

A Frax poco le importaba el respeto de los demás. La idea de descuento en hielo raspado de por vida, o de honores durante ceremonias tradicionales por derrotar a los cuatro Kahunas no era lo que lo motivaba. Para él era algo más. Una energía sin límites que estallaba en su interior, un deseo de ver todo lo que las islas de Alola tenían para ofrecerle. Ver qué tan lejos podrían llegar sus amigos, sus Pokémon, y él mismo.

En cuanto a qué haría después de eso... bueno, esa era una pregunta que jamás había considerado. ¿Se convertiría en Kahuna? Tal vez abandonaría Alola para ver el mundo más allá del océano. Quizás desafiaría una liga, y quizás encontrarse con ese chico que se parecía a él y a su hermana. Y que no debía ser confundido con la chica que se parecía a él y a su hermana, que llegó volando a su escuela no hacía mucho para decirle a Kiawe que tenía un trabajo.

Desde luego, aún era muy pronto para pensar en el futuro. Primero tenía que derrotar a Hala, pasaría mucho tiempo antes de tener que pensar en Ash Ketchum.

- Gracias por esperar. El daño no fue tan serio como me temía. Las reparaciones no deberían tardar más de una hora.

Después de todo, el futuro siempre estaba cambiando. Apenas unos momentos antes había creído que necesitarían de varios días para arreglar la Pokébola. Entrenador, Pikachu, y Rockruff dejaron salir suspiros simultáneos de alivio al recibir el veredicto, y el tendero sonriente se dio la vuelta y regresó a la trastienda, con una Pokébola agrietada en la mano.

Sus tres días de intenso entrenamiento habían terminado no hacía mucho, en preparación para la batalla contra Hala que sucedería en dos días. Los bosques de Melemele le habían provisto de muchas avenidas para entrenar con sus Pokémon. Colinas escarpadas para escalar, rocas para destrozar, y ocasionales hordas hambrientas de Yungoos contra los cuales pelear. Todo como esperaba y como había sido su intención.

Admitiéndolo, aquel Salamence no se encontraba en sus de por sí vagos planes de "entrenamiento en las colinas", pero había sido una excelente batalla para coronar sus preparaciones para el entrenador más fuerte de Melemele. Mientras su madre nunca se enterara, todo estaría bien.

Y probablemente tampoco debería decírselo a Lillie. Seguramente se pondría igual de descontrolada, si no es que más. Entre las dos ella probablemente habría leído sobre las muchas maneras en que un Salamence podría haberlo descuartizado miembro por miembro.

Prevenir cualquier mención de dicha batalla era la razón por la cual se había detenido en el taller de reparación de Pokébolas de Ciudad Hau'oli, pues la única cicatriz que había dejado dicho Salamence había sido la mordida que había dañado la Pokébola de Rockruff. Quizás su madre a menudo estuviera ocupada, pero se habría dado cuenta de las marcas de colmillos en la esfera, o del por qué no guardaba a Rockruff durante las tormentas.

Reclinándose en una vieja silla del taller, los ojos de Frax divagaron mientras Rockruff trataba de provocar a Pikachu para jugar a atraparse, solo para que esta le diera la espalda y la cola en respuesta. Se encontraban descansando en una caja de productos abierta en la que había una especie de contenedores esféricos azules. Casi parecía que una Pokébola podría caber en él.

Bajando a Pikachu de su percha mientras se ponía de pie (dejando a la ratona en el asiento), caminó hacia dicha caja y cogió uno de ellos. También cogió la Pokébola de Litten, la agrandó, y abrió el contenedor. La parte superior e inferior se separaron, revelando que estaba hueco adentro. Acto seguido colocó la bola de Litten adentro, antes de volver a cerrarlo. Cabía perfectamente adentro.

- Veo que encontraste mis Cápsulas para Pokébolas. – oyó como el reparador hablaba desde atrás.

- ¿Cómo dijo?

- Cápsulas de Pokébolas. ¿No has notado que algunos de mis accesorios de sellos para Pokébolas no vienen de proveedores locales?

Uh, ¿quizás no? Él no era exactamente un defensor del crecimiento de compras locales, así que no tenía idea de cómo distinguir un sello hecho en Alola de uno a prueba de niños. Posiblemente debería aprender sobre ello antes de considerar en serio salir con alguien.

- Son importados de mis parientes en Sinnoh. Son unos sellos especiales que crean efectos cuando los combinas con una Cápsula para Pokébolas, y les gustan mucho a los coordinadores. Aunque aparentemente hay un luchador con cierta fama que también los usa para sus entradas.

Qué interesante. ¿Tendría suficiente cambio para algunos de ellos? Mientras se preguntaba, la puerta sonó con la llegada de un segundo cliente, y se escucharon las pisadas entrando a la tienda.

- Dame un momento y estaré contigo en este momento. Necesito un lugar donde pueda dejar a salvo mi actual trabajo de reparación. Si eres el chico que pidió reemplazo y reparación de Pokébola, ya está listo. Tu Pokémon está de regreso en su Bola Premier y la Pokébola temporal está otra vez completamente funcional.

- Muy bien. – dijo el joven que acababa de entrar a la tienda.

- ¡Um! – intervino su Umbreon.

El hombre se quedó viendo todo a su alrededor frunciendo el cejo con intensidad, que le deformó la cara de manera extraña. Aunque fuera de eso, había algo… raro con él.

- ¡Rawf! – Rockruff parecía estar de acuerdo.

Frax le echó una mirada, tratando de pensar por qué ese chico parecía tan familiar. Un ojo verde le devolvió la mirada, y parecía enojado.

- ¿Qué? – Si sabía lo que era, sabría por qué lo estaba mirando. – ¿Qué te pasa, nunca antes habías visto a un "Haole"? No soy un turista.

Frax empezó a agitar las manos rápidamente en respuesta a ese comentario.

- No, no, no, para nada. Jamás usaría esa palabra y no era eso. Solo que me parecías familiar por alguna razón y trataba de ver por qué.

Haole. Un término de origen y contexto desagradable. Usado más comúnmente por alolanos nativos, particularmente de Ula'ula, para describir a los que no eran alolanos nativos pero que vivían en Alola. No necesariamente era un insulto racial, pero no había muchas otras maneras en que el nuevo cliente podría interpretarlo.

- Sí, estoy seguro de ello. – replicó el chico.

- ¡No lo dije en ese sentido! Quiero decir, las únicas personas que conozco que tienen tu tono de piel son mi director y mi amiga, y tú no andas haciendo esos horribles juegos de palabras así que no eres como él, y además eres más bajito que Lillie...

- ¿Lillie? – repitió el chico.

- Sí… – ¿Acaso Lillie era un nombre raro fuera de Alola? ¿O acaso la conocía de alguna parte? ¿Sería tal vez un exnovio?

- ¿La conoces? – presionó, aunque su Umbreon le estaba dando lenguaje corporal que gritaba "detente antes de que hagas algo estúpido".

- Es mi amiga. – declaró Frax. Una amiga bonita, sí, pero seguía siendo solo eso, amiga.

- Conque amiga… ¿lo suficiente como para hacer actividades sociales con ella?

Esa era… una forma extraña de decirlo. ¿A qué se refería exactamente? ¿Hacer las tareas escolares? ¿Almorzar? ¿Hacer carreras de sacos?

- Supongo... – Aunque sentía que lo de hacer carreras de sacos con Lillie saldría horriblemente mal y no solo resultaría en que perdiera, sino en lastimarse un pie al menos.

- ¿Cómo ir a nadar tal vez?

- Uh, ajá. – ¿Qué problema tendría este chico? ¿Un ex celoso? No tenía idea de que Lillie fuera a tener un ex celoso en alguna parte.

Tras confirmarle sus pasados días en la playa, el chico mayor y más bajo de estatura empezó a echarle lentamente una mirada asesina. Sus ojos se entrecerraron hasta hacerse casi rendijas, a menos que fuese solo su imaginación.

- ¿Dónde estabas el día de…?

- ¡Um!

- ¡De acuerdo, señor, ya tengo sus Pokébolas listas!

Tanto el Pokémon como el reparador interrumpieron… lo que fuera que estuviera pasando y los ojos dejaron su formación entrecerrada antes de dirigirse hacia el mostrador donde descansaban una Pokébola y una Bola Premier esperándolo. Rápidamente las agarró, aparentemente ya habiéndolas pagado, a juzgar porque el reparador no le estaba mirando furioso por irse sin pagar.

- Dime, chico, le eché un vistazo al Pokémon de adentro, no puedo decir que lo reconozca. ¿Qué es exactamente, alguna clase de Mudkip?

- No. – fue su única respuesta antes de darse la vuelta antes de dirigirse hacia Rockruff, Pikachu y Frax.

Mientras colocaba de vuelta la Bola Premier en su cinturón, el adolescente de baja estatura parecía listo para volver a mirarlo feo, pero entonces resonó un fuerte golpe por el edificio. Esto hizo que el adolescente suspirara, y sacó una mirada de exasperación del Umbreon.

- ... Me encargaría de ti, pero se me agota el tiempo. La vida parece haber decidido darme un contador y me encuentra dondequiera que esté. Más te vale no estar echándole ojos a Lillie.

No estar echándole ojos… ¿qué?

Pero antes que la declaración pudiera ser clarificada, el chico abrió la puerta, por la cual entró un brazo negro que los agarró a él y a Umbreon para sacarlos de un jalón. El sonido de algo que saltaba en el aire hizo eco mientras se llevaban al chico. Se lo llevaba algo, o alguien.

- ... El ex de Lillie es un extraño, extraño hombrecillo. – fue todo lo que se le ocurrió decir con lo que pasó.

- Rawf.

- Pika. – Sus Pokémon estaban de acuerdo. Aunque en los próximos cuarenta y cinco minutos, ¿quizás podrían tener algo tan interesante como lo que acababa de suceder?


Entretanto…

Velvet sabía que la mejor manera de ganar una batalla era con una estrategia sólida y conocimiento de tus fuerzas y debilidades. Su hermano era más del tipo que pensaba sobre la marcha y creaba estrategias que a nadie más se le ocurrían, pero ella prefería saber lo que hacía antes de una pelea.

Así, un poco de entrenamiento bajo el mejor experto en Pokémon de su clase era la forma más eficiente de prepararse para la Gran Prueba. En teoría, al menos. Y viendo cómo había estado en casa de Sophocles durante unos buenos treinta minutos y que todavía tenían que trabajar en su equipo, las dudas eran algo normales.

- ¡Hmmm! Las malasadas de mamá son las mejores, ¿no estás de acuerdo? – preguntó Sophocles con una gran sonrisa, comiéndose los dulces en su plato de cuatro a la vez. Junto a él, Togedemaru se enrollaba y comía trozos de Malasada también.

- Sí, son grandiosas. – asintió Velvet rápidamente, masticando con mejores modales. – Pero creo que estás olvidándote de algo ahora.

- ¡Oh no, no te preocupes! Sé que tenemos una evaluación por hacer, pero correr con poca energía no nos llevará a ninguna parte, ¿no lo crees?

- Supongo. – Velvet rodó los ojos y agarró una de sus Pokébolas.

Para darle algo de crédito a Sophocles, devoró el resto de su malasada en menos de un minuto y medio, y llevó a Velvet hacia su nuevo laboratorio, no que ella pudiese distinguir la diferencia ya que se veía igual al de su vieja casa. No estaba segura de si debería considerar eso impresionante de su parte, o algo perturbador.

- De acuerdo, no perdamos mucho tiempo. – Sophocles respiró profundo y se sentó frente a su computadora, poniéndose a teclear mientras veía a Velvet. – No hemos trabajado mucho juntos, así que no tengo mucha información comprensiva sobre tu equipo, pero a juzgar por lo que me dijo Frax y tus batallas, creo que ya tengo suficiente para discernir tu estilo de batalla y trabajar en formas de mejorarlo. Has estado siguiendo ese programa de entrenamiento que habíamos decidido, ¿verdad?

- Sí, y me he asegurado de mantener mi equipo en forma por los últimos días, entrenándolos para que soporten sus puntos débiles pero sin exagerar. – sonrió Velvet. – También los llevé al Centro Pokémon de camino aquí, solo para estar segura.

- Excelente. Cuando tuve que trabajar con Frax para su revancha con Tapu Koko, se puso a entrenar sin parar con sus Pokémon hasta que quedó exhausto, y no había información que pudiera usar al final… – gruñó Sophocles, para luego enfocarse de nuevo en su PC. – Como sea, dijiste que planeabas usar a tu Persian, Cutiefly y Raticate, ¿correcto? Algo arriesgado usar a dos Pokémon que han evolucionado reciente seguido. ¿Por qué no mejor usas a tu Magnemite?

- Lo estaba considerando, pero ya que el Kahuna Hala se especializa en Pokémon de tipo Luchador, creo que es mejor evitar eso. Todo mi equipo es débil contra el tipo Luchador así como está, es mejor tener al menos una ventaja donde pueda tenerla.

Magnemite también era el más lento de sus Pokémon. No estaba segura de querer a pelear contra la fuerza bruta de los Pokémon de Hala sin una ventaja en velocidad.

- Sí. Podría haberte ayudado mejor con Magnemite, sin embargo. Como soy más de los de tipo Eléctrico. – Sophocles abrió su mail y dio unos toques al escritorio con su mano libre, para luego levantar una ceja. – Hm, parece que llegará tarde. Tendremos que esperar un poco.

- ¿Esperar por qué? – preguntó Velvet frunciendo el cejo y acercándosele. Sophocles suspiró y miró al otro lado.

- Le pedí a mi primo Molayne algo de ayuda. Es un Capitán de Pruebas allá en Ula'ula, y su Kahuna se especializa en Pokémon tipo Oscuro.

Se quedó en silencio por un momento, y luego miró distraídamente hacia la pantalla mientras esperaba el e-mail. Velvet se quedó observándolo, y notó que Sophocles abría y cerraba las manos rítmicamente, y más importante aún, su mirada triste.

- Pareces preocupado. ¿Pasa algo malo? – preguntó cruzando los brazos. Sophocles ensanchó los ojos y se dio la vuelta, levantando los brazos y con la boca muy abierta.

- ¡N-n-no, no, no! ¡Todo está bien, en serio! ¡No te preocupes! – Velvet se quedó mirándolo, y Sophocles terminó quedándose tieso, dejando caer los brazos y cerrando la boca. Suspirando, se rascó la mejilla. – ¿Se me nota mucho?

- Solo un poco. – En realidad era obvio, hasta Frax podría haberse dado cuenta. Y sin buscarlo específicamente. La chica se le acercó para mirarlo a los ojos. – Bueno, ya que estamos esperando de todas maneras, ¿cuáles son tus problemas? Después de lo de hace unas semanas, deberías saber que no es bueno dejar todo embotellado.

- Lo sé, lo sé. – Sophocles se enfurruñó, apoyándose sobre el brazo, y miró hacia un lado. – Es solo que… no me gusta contactar al Gran Mo por este tipo de cosas. Es un Capitán de Pruebas que siempre está ocupado y siento que solo estoy haciéndole perder el tiempo.

- Para que le digas "Gran Mo", seguro debes ser muy cercano con él. – Velvet le echó una mirada a una foto a un lado del escritorio, que mostraba a Sophocles con un chico más delgado con gafas mirando hacia la cámara. – Estoy segura de que disfruta conversar contigo. Este es él, ¿verdad?

- Sí. – Sophocles volteó a ver la foto, asintiendo. La agarró, observándose a sí mismo y luego a Molayne. – Aun así, es el administrador de la red de computadoras de Alola, trabaja en el Observatorio de Hokulani, y es el Capitán de tipo Acero de Ula'ula, desde que tenía dieciséis. Trabaja muy duro y se ha ganado sus posiciones con su talento, y es muy respetado en todos sus campos de trabajo.

Hubo silencio, que se vio interrumpido por los suspiros de Sophocles. Velvet entrecerró los ojos.

- ¿Y…?

- Y… pasa que quiere que yo sea su sucesor. – Sophocles apretó su agarre en la fotografía. – Está por concluir su período, así que debería ocurrir entre uno o dos años.

- ¿En serio? – Velvet sonrió y saltó de su silla, con los puños levantados. – ¡Eso es maravilloso, felicidades! – El silencio de Sophocles continuó, y la expresión de Velvet se tornó rápidamente en un cejo fruncido. – No estás emocionado por ello, ¿verdad?

Una sonrisa débil se formó en el rostro de Sophocles, una que denotaba emoción, pero también algo más. Intranquilidad.

- ¿Por qué me elegiría a mí de todas las personas? Es decir, a Kiawe lo entiendo perfectamente: es fuerte y genial, y su abuelo fue un Kahuna, pero yo no soy ninguna de esas cosas. – Los labios de Sophocles se curvaron hacia abajo, perdiendo toda confianza mientras dejaba la foto y apretaba sus puños. – Soy débil, Togedemaru prefiere jugar en vez de pelear, Charjabug es flojo, y yo solo pierdo el tiempo aquí reuniendo datos y creando inventos que a nadie le importan. Yo solo… soy una pérdida de tiempo, y el Gran Mo ya era Capitán de Pruebas en este punto.

Otra vez cayó el silencio. Sophocles mantuvo sus puños apretados, pero Velvet sonrió y le dio unas palmaditas en la espalda.

- Vamos, no te pongas así. Tus inventos son muy buenos, y sin mencionar muy útiles.

- No tienes que mentirme para hacerme sentir mejor, Velvet. – Sophocles casi sonrió antes de volver su atención hacia la pantalla. – E incluso aunque así fuera, hay gente que es mucho mejor que yo en eso. Como este chico Citronic_Gear.

- ¿Citronic quién? – Velvet se volvió hacia la pantalla.

- Un chico que conocí en este foro para especialistas de Pokémon Eléctricos. Es de Kalos.

Kalos, la región que estuvo en guerra hacía tres mil años, llena de chicas artistas y esos puffs de sabores extraños. Sophocles abrió una pestaña e insertó una dirección web, rápidamente abriendo el perfil de "Citronic_Gear", con un Shinx sonriente como su avatar. Sophocles volvió a suspirar.

- Vive en Ciudad Lumiose y ya ha ganado premios en ferias científicas por sus inventos. Y eso no es todo. – dijo volviendo a encarar a Velvet mientras extendía los brazos. – ¿Conoces la Torre Prisma? ¿Esa torre enorme y brillante en el centro de la ciudad? ¡Él ayudó a mejorar su diseño hace unos años!

- Woah. ¿En serio? – Y ella que creía que el certificado de reconocimiento que ella y Frax habían recibido hacía poco era impresionante.

- Sí, una locura, ¿verdad? – Puso ambas manos en su escritorio y miró al Shinx. – Y eso no es todo, el actual líder del gimnasio local lo está entrenando para ser su sucesor. Y parece que le va bien. – Frunció el cejo y miró fijamente el teclado. – Literalmente es como si fuera yo, pero mejor en todo aspecto posible. Todos se esfuerzan más que yo, y en vez de eso yo solo… solo…

- Hey, cálmate. – Velvet trató de ponerle la mano en el hombro, pero Sophocles la esquivó. Luego se rio y se frotó el cuello.

- ¡E-estoy calmado! ¿De qué estás hablando?

Velvet entrecerró los ojos otra vez. Sophocles se detuvo, con el sudor chorreándole por la cara, hasta que sonó un *ping*. Al instante se dio la vuelta y volvió a enfocarse en su mail.

- Oh, mira, el Gran Mo ya respondió. Creo que podemos iniciar la evaluación. – Presionó unos cuantos botones para abrir el mail y copiar su contenido a su holo-laptop. Se dio la vuelta y le sonrió. – Saca a tus Pokémon, y disculpa por hacerte esperar.

Velvet siguió mirando a Sophocles, con su sonrisa forzada y respiración irregular demasiado fáciles de notar. Negó con la cabeza y agarró sus Pokébolas. Si él no quería hablar más sobre sus problemas, lo mejor era no forzarlo. Después lo ayudaría a su debido tiempo, con seguridad. Hasta entonces, no podía perder la vista de su meta principal. Eligió a sus Pokémon, y comenzó la evaluación.

La evaluación ya había terminado desde hacía un buen rato.

Tenía la información, tenía el entrenamiento, y ahora solo tenía que esperar. Un día de descanso, y la Gran Prueba vendría después del desayuno.

¿Podría estar mejor preparada? Tal vez, pero fuera de pasar años golpeando rocas en la cima de Lanakila en vez de tener una vida social o leer, ¿qué más podría hacer? El único factor con el que podría haber hecho algo era el tiempo, y Hala ya se había tomado bastante para aceptarles el desafío, al punto que pedir más tiempo sería muchas cosas, pero ninguna de ellas positiva.

Cuestionar su preparación era inútil, simplemente tenía que tener fe en sí misma, su hermano, y en sus Pokémon. Eso era todo lo que podía hacer en ese punto.

- ¡Alola!

Velvet se detuvo de golpe al oír el saludo, dándose vuelta para encontrarse a una peliazul sonriente saludándola con la mano.

- ¡Alola! – la saludó ella. Lana le sonrió, acercándosele para hablarle con palabras en vez de gritos.

Mientras Lana se acercaba, Velvet trataba de no notar demasiado la falta de estatura de la chica: aun pasando por la pubertad seguía siendo muy bajita. Eso realmente la molestaba, especialmente luego de que Sophocles comenzaba a crecer más que ella a principios de su primer año de estudiar juntos en la escuela. Tratando de evitar hacer muy obvio que tenía que mirarla hacia abajo, Velvet notó que tenía un paquete en la mano.

- ¿Recibiste un paquete? – Quizás tuviese una abertura para meterse un poco con la chica. Sería divertido meterse con ella en vez de dejar que se metiera con Frax o Lillie para variar.

- Sí, es de mi papá. – dijo Lana, y eso bastó para ponerle fin a cualquier pensamiento de provocación.

Se habían tardado un tiempo en saber dónde estaba el padre de Lana. Nunca lo habían visto, y jamás había asistido a ningún evento de la escuela. Tampoco había surgido el tema en ninguna conversación. No fue sino hasta hacía muy poco que averiguaron lo que pasaba.

Los padres de Lana todavía seguían juntos, pero su padre rara vez estaba en Alola. Trabajaba en el extranjero en una planta de energía administrada por Altru la mayor parte del año, y solamente regresaba durante algunos días de vacaciones. Aparentemente así era desde que las gemelas habían nacido, y de lo que había podido ver era porque no habían esperado tener gemelas.

Esas dos podían ser un par de pequeños demonios con colmillos, pero lo mejor era que nunca se dieran cuenta de ese hecho. Jamás.

- ¿Y qué te envió? – Velvet decidió tantear con cuidado este potencialmente problemático tema.

Lana se encogió de hombros, y solo entonces fue que Velvet recordó que no era como preguntarle a Lillie sobre sus padres. Lana era mucho menos defensiva al respecto, simplemente nunca le habían preguntado nada, y ella no había dicho nada hasta que lo hicieron. Puntos para el Rotom Dex por eso. Se había quedado en casa simplemente para evitar la colección de destornilladores de Sophocles.

- Eso depende, nos envía toda clase de cosas que consigue. Libros, ropa, joyería, cosas como esas. Mamá lleva los zarcillos que le consiguió muy a menudo.

Entonces no lo sabrían hasta que lo abrieran, probablemente en su casa. Así, Velvet y Lana caminaron juntas por la orilla, desviando la discusión del padre de Lana y hacia la prueba, a la cual Lana confirmó que asistiría, como lo había hecho Sophocles. Velvet no pudo negar que se sentía feliz de saber que apartarían algo de tiempo para ver la Gran Prueba de ella y Frax, el primer paso hacia su futuro.

De pronto Velvet se detuvo, y un gesto fruncido le ensombreció la cara. Suspirando, se volteó a ver a Lana.

- Dime, ¿qué planeas hacer cuando acabe la escuela?

Al mencionar ese hecho, las dos caminaron por la orilla unos minutos más, continuando con un poco más de charla de poca importancia junto con Lana asegurándole de que estaría ahí para la prueba. Eso era bueno. Sophocles también le había prometido su presencia, pero eso todavía dejaba la pregunta en el aire.

- Lana… ¿cuáles son tus planes cuando termines la escuela?

Ambas dejaron de caminar, teniendo de un lado la carretera junto al mar vacía excepto por ellas dos y el sol que se acercaba a ponerse, comenzando la formación de uno de los famosos atardeceres de Alola con sus tintes de rojo y naranja.

- Eso es repentino. – observó Lana.

- Supongo que lo es, pero Sophocles me habló antes sobre su futuro, y creo que volvió a la superficie justo ahora. Quiero decir, Kiawe se graduará este año, y el resto de nosotros el próximo año. Se hará Capitán de Prueba, y luego se hará bailarín profesional. En una academia de baile, o donde sea que estudies baile. Frax también lo está pensando, lo creas o no. Claro, seguro que solo es su "tal vez vaya a desafiar las Ligas Pokémon", pero ya es algo. Yo no tengo nada.

La última parte vino acompañada de un incremento de intranquilidad. Lana movió su cabeza de una manera que le hizo recordar que era pariente de Harper y Sarah.

- Tú podrías hacer lo mismo. A los dos les gustan las batallas. – le dijo. Velvet suspiró como respuesta.

- Claro, pero hay una diferencia entre él y yo.

- Sí, que tú tienes senos. – dijo Lana secamente. – Son muy grandes y envidiables.

- Eso, y cómo Frax se lleva con los Pokémon. Él en realidad nunca tiene que hacer nada para que los Pokémon se unan a él. No tiene que luchar contra ellos, simplemente deciden irse con él por su propia cuenta. Pikachu, Rockruff, Munchlax, todos ellos se le unieron solos. Incluso Butterfree se le unió por voluntad propia, se pegó de su brazo todo el concurso y no se quiso bajar.

Frax había pasado todo el resto de ese día agitando el brazo con el Caterpie pegado a él. No había ganado el concurso como resultado. Aunque ella tampoco lo había hecho.

- Empiezas a sonar como Rotom. – señaló Lana. – No vas a empezar a gritar errores, ¿verdad?

Ese había sido un episodio muy molesto.

- No, pero para él sería muy fácil. Podría caminar desde… dime una ciudad portuaria, ¿quieres?

- Ciudad Slateport.

- Slateport, eso está en Hoenn, ¿verdad? Bueno, podría caminar desde Slateport por todo Hoenn hasta la liga de allí, y tendría un equipo entero de Pokémon que se le unieran sin ninguna pelea, perfectamente felices y que trabajan bien con él.

Lana de pronto adoptó esa mirada a mitad de la oración. El tipo de mirada asociada con sus bromas, aunque no estaba segura de qué tipo de broma estaba planeando. ¿A menos que hubiese algo gracioso con el hecho de caminar?

- Y yo… aparte de Meowth tuve que pelear y atraparlos a todos.

- ¿Y eso cómo es extraño? Esto difícilmente se trata de que Frax sea normal, capturar en batalla es como normalmente eso funciona. – razonó Lana.

- Todos sus Pokémon lo eligieron a él, eligieron estar con él. Con mis Pokémon, ¿quién sabe si sea lo que realmente quieran?

Lana guardó silencio por unos momentos, hasta que…

POKE!*

- ¡Au! – le dio un golpe en el estómago.

- Te lo habría dado en la cabeza, pero no alcanzo allí. Estás pensando demasiado las cosas, en serio es como si por el hecho de que Frax no piensa tú tienes que hacerlo por los dos. Si te preocupa no saber si un Pokémon querría trabajar contigo haciendo quién sabe que, no es tu trabajo preocuparte solo por eso. Si atrapas a un Pokémon que no quiere pelear, rápidamente te darás cuenta. Así es como sabemos cuáles Pokémon sirven para hacer de monturas. Eres buena observadora, y Frax tampoco es tan malo. Muy poca gente es así de despistada, la mayor parte del tiempo eso es porque no les importa más que no darse cuenta.

»Si no tienes una idea clara de lo que quieres hacer, eso está bien. No tienes que trazarte un mapa para tu futuro ahora. Kiawe lo hace porque es su estilo, y probablemente se frustrará cuando encuentre un obstáculo en su camino. Porque así será, así es la vida.

Velvet notó que Lana hizo una pausa para calmarse y respirar antes de continuar.

- Yo ya sé lo que quiero hacer. Un día quiero viajar por el mundo y ver todo lo que el mar tiene que ofrecer. Quizás Popplio y yo podamos dominar las burbujas al punto de que podremos irnos a la deriva por el mar. Quizás compre mi propio bote para navegar por el mundo. Quizás decida trabajar en un barco de carga, o en la marina. No necesitas planear cada paso del camino, solo necesitas saber cuál será tu destino.

Lana hizo otra pausa antes de continuar de nuevo.

- Aunque debo admitir que me gusta la idea de "comprar mi propio bote", pero puedo vivir con la compañía de marineros si todo lo demás falla. Ciertamente no me importaría. – Lana se permitió sonreír ante eso.

- Sí sabes que hay algo llamado las leyes de confraternización, ¿verdad? – señaló Velvet.

- De nuevo, por eso es que tener mi propio bote sería la mejor opción. Así no tengo que preocuparme por lo que las leyes digan lo que puedo o no puedo hacer con esos hombres guapetones del mundo entero.

Las dos chicas estallaron en carcajadas.

- Otra vez has estado leyendo esos libros, ¿verdad? – Velvet eventualmente dejó de reírse lo suficiente para preguntarse de dónde sacaría Lana esa idea.

- Si un rey en una canoa de alguna manera pudo hacerlo, ¿quién dice que yo no puedo hacerlo con un bote de motor?

Después de esa, las risas volvieron.


Mientras tanto...

Frax nunca había sido un chico paciente. En el momento en que cumplió la edad para ser entrenador, literalmente se arrojó al bosque para ir a atrapar algunos Pokémon, y regresó con una Pikachu y un Rowlet a su lado. También con una muñeca dislocada y un corte en el tobillo, pero eso no era importante.

La cosa era, que él no era el tipo de chico que le gustaba sentarse y no hacer nada. Si no tuviese que asistir a la escuela, probablemente habría explorado toda Alola y más allá. Así, no era ninguna sorpresa que por la noche solo durmiera por un par de horas y pasara el resto de su tiempo planeando nuevas estrategias para todo su equipo. Y entonces Velvet le tiró la almohada y le dijo que se callara, así que Frax se fue a dar una caminata matutina para refrescarse la mente y ponerse bien claro para estar listo para la Gran Prueba. Hecho esto, volvió a la casa y apenas suprimió un bostezo, y al ver a su madre saliendo de su cuarto levantó el brazo.

- Buenos días.

- Oh, ya estás aquí. Nos preguntábamos a dónde te habrías ido. – le dijo Jasmine sonriendo.

- ¿"Preguntábamos"? – Frax levantó una ceja y se dio la vuelta.

- ¡Alola, Frax!

Frax se dio la vuelta con confusión al ver a Mallow sonriéndole por atrás desde la cocina. La peliverde y Steenee hacían malabares con varios ingredientes antes de echarlos en un tazón mientras lo saludaban con la mano.

- Huh, Alola Mallow. – Frax parpadeó, y luego volvió a mirar a su madre. – ¿Qué está haciendo ella aquí?

- Bueno, hoy es un día importante para ti y para Velvet, lo menos que podía hacer era asegurarme que tuvieras el mejor desayuno posible para estar lleno de energía y listo para la Gran Prueba. Además, ella se ofreció ayudar. – Jasmine sonrió y cruzó los brazos.

- Es lo menos que puedo hacer por mis amigos. – Mallow también sonrió mientras asentía. Frax se quedó viendo a su madre, y luego al ver de nuevo a su amiga, se les unió en las sonrisas.

- ¡Gracias!

- No es nada. – Jasmine miró hacia la puerta, y suspiró. Se levantó de su silla y agarró su bolsa. – Tengo que irme, mi turno está por empezar. No te preocupes, definitivamente estaré en Pueblo Iki Town para cuando comience la Gran Prueba. Deséale a Velvet buena suerte por mí, ¿está bien?

- Lo haré. – Frax se golpeó en el pecho, y se despidió de su madre. – ¡Que te vaya bien!

- ¡A ti también!

Y despidiéndose también, Jasmine Lono salió de la casa y dejó a su hijo a solas con Mallow. Una vez que se marchó, Frax olió el agradable aroma en el aire y se acercó a la cocina. Miró la olla, y después se volteó a ver a Mallow y Steenee mientras picaban algunos vegetales.

- Y bien, ¿qué estás preparando?

- Es un secreto. – Mallow se rio y le guiñó el ojo a Frax. – ¡Pero te aseguro que te dejará en shock!

Frax palideció y ensanchó los ojos, echándole una mirada horrorizada a la olla.

- Espero que no estés haciendo ese estofado eléctrico otra vez…

- Jejeje, no te preocupes, estoy experimentando con algo más. No voy a crear un sabor único si sigo intentando lo mismo una y otra vez después de todo.

- Oh, claro, ese es tu sueño. – Frax suspiró aliviado, antes de volver a alzar la cabeza. – ¿Cómo vas con eso?

- Casi igual que la última vez. – gruñó Mallow mientras echaba los vegetales a la olla y la tapaba. – Siento que estoy atascada en el mismo lugar y que nada de lo que hago parece importar.

- Siento mucho escuchar eso. – dijo Frax. Mallow le volvió a sonreír y se puso a regular la llama bajo la olla.

- Oh, no me voy a dar por vencida todavía. Solo necesito esforzarme más, eso es todo.

- Ese es el espíritu. – Frax apretó sus puños. – ¡No puedo esperar para probarlo, nadie cocina mejor que tú en todo Melemele!

- Qué bueno saberlo. – Mallow cruzó sus brazos. – No puedo decepcionar a mis clientes, después de todo. ¡Especialmente no al siguiente Campeón del Desafío de las Islas!

- Je, haré mi mejor esfuerzo. – Frax se rio y se rascó la nuca, desviando la mirada a un lado con algo de inseguridad. Mallow arqueó una ceja, estudiando la cara de Frax.

- ¿Pasa algo malo?

- Oh, no te preocupes. Solo estaba pensando.

Las miradas de Mallow y Steenee rápidamente se transfiguraron en muecas de horror. Frax se enfurruñó al darse cuenta.

- ¡Ah vamos, tampoco es que yo sea TAN bobo!

- Bueno, sigue siendo muy extraño verte pensar tan profundamente. – Mallow cogió una silla y se sentó enfrente de Frax, mientras Steenee saltaba junto a ella. – Si quieres hablar de eso, aquí estoy.

Frax pareció considerar la oferta, lo cual casi horrorizó todavía más a Mallow y Steenee antes de asentir y volver a dirigirles la mirada.

- Estaba pensando en aquella vez que Velvet y yo fuimos a buscar flores de Oricorio, cuando atrapé a Munchlax. – Frax cruzó los brazos, frunciendo el cejo. – Te conté que eso pasó en Poni, ¿verdad?

- Sí, que estaban rodeados por una horda de Pokémon salvajes muy fuertes y no tuvieron más opción que escapar.

- Sí, pero eso no es todo. La razón por la cual Velvet pudo lanzar su Movimiento-Z y ganarnos algo de tiempo fue que algo paralizó de miedo a los Pokémon salvajes. No pude verlo bien, pero era algo enorme y negro, y se veía maligno.

- ¿Era un Pokémon? – Mallow ladeó la cabeza.

- En verdad no parecía uno. – Frax experimentó una sensación de terror recorriéndole toda la piel mientras instintivamente apretaba los puños. – El punto es, esos Pokémon salvajes ya de por sí eran extremadamente fuertes, tanto así que una Carrera Arrolladora no le hizo mucho a su líder. Y en alguna parte de Poni, había algo capaz de asustarlos. – Sacudió la cabeza y miró sus palmas. –Incluso aquí mismo en Melemele, hay muchos Pokémon mucho más fuertes que los míos, y también entrenadores.

Mallow intercambió una mirada con Steenee, y se volteó a ver a Frax con preocupación.

- ¿Estás preocupado de no llegar a su nivel? – le preguntó. Frax volvió a levantar la mirada, y al asimilar la pregunta de Mallow levantó una ceja.

- ¿Qué? ¡No, para nada! – De inmediato mostró una gran sonrisa. – ¡Voy a entrenar para ser más fuerte que todos ellos! ¡Derrotaré a todos en mi camino, y me convertiré en el mejor entrenador que Alola jamás haya visto!

- Típico Frax. – Mallow suspiró mientras sonreía también. – Es grandioso verte tan motivado.

- Las batallas Pokémon son la única cosa en la que soy bueno. Yo no soy inteligente como Velvet después todo. – Frax le sonrió tímidamente, aunque su sonrisa se ensanchó al dar un golpe al aire. – ¡Pero eso no quiere decir que me vaya a dar por vencido! ¡Le mostraré al Kahuna Hala que estoy listo para continuar con las pruebas! ¡Y ganaré suficiente dinero para mamá y me aseguraré que no tenga que trabajar todo el tiempo!

Mallow y Steenee se rieron al mismo tiempo, y luego volvieron a ponerse serias mientras se acercaban a Frax.

- Y bien, ¿planeas ir de cacería de Pokémon Tótems o algo así? No hay muchas avenidas para los entrenadores aquí en Alola.

- Todavía no estoy seguro. Creo que lo sabré cuando haya termine el Desafío de las Islas. – Frax se encogió de hombros, y miró por la ventana.

- ¿Yendo con la corriente como siempre? – preguntó Mallow, y Frax asintió con las manos detrás de la nuca.

- No me gusta pensar demasiado en el futuro, es mejor enfocarse en el presente.

- Eso es verdad. – asintió Mallow, y su sonrisa se ensanchó. – Bueno, suerte con la Gran Prueba, estoy segura que mi estofado va…

Y justo en ese momento, un olor repugnante llenó el aire. Una extraña mezcla de jalea de uva y mostaza, con un toque de limón. Tanto Mallow como Frax retrocedieron y voltearon hacia la olla.

- ¡Oh no! – Steenee apagó el fuego y Mallow levantó la tapa de la olla. El olor se empeoró al salir una nube de vapor, que extrañamente olía como humo de motor mezclado con tabaco y calabaza.

Mallow se había quedado sin palabras, al igual que Frax. Se golpeó la frente y Steenee suspiró. Por suerte Munchlax pudo deshacerse del resultado antes que hubiera más testigos. Pareció quedar bastante satisfecho en cualquier cosa, aunque difícilmente fuese un trabajo de calidad. Munchlax podía comerse cualquier cosa, y solo escupía restos de material inorgánico. Hasta la arena se la podía comer.

Para cuando Velvet finalmente despertó, se le hizo muy extraño que su desayuno fuesen solo unas cuantas galletas y agua, y también el por qué Frax parecía decepcionado mientras comían. A pesar de todo, los gemelos Lono consumieron su escaso desayuno, se llevaron todo lo que necesitaban, y abandonaron su casa en dirección norte, hacia Pueblo Iki.


En la residencia del Kahuna...

Hala tomó un profundo respiro, con su café echando vapor a su lado mientras observaba el monitor de la computadora.

Hala,

Un viejo amigo me contactó Tengo lo que querías.

Los Skulls están tramando algo. Creí que deberías saberlo. No estoy seguro de qué sea, probablemente será un dolor en nuestros traseros de un modo u otro.

Nanu

Abajo había una sola oración, azul entre todo el texto por defecto negro de la computadora. No era la vieja cuenta de Alolamail, sino un proveedor diferente, y poco profesional por la forma en como estaba configurada. Pero si las fuentes de Nanu estaban en lo correcto. Este era su email. El de su hijo.

Una alarma sonó en la distancia. Era la alarma de Hau. ¿Cuánto tiempo le dejaba eso? ¿Media hora tal vez? Con eso debería bastar. Sería suficiente para hacer esto. Acercó un dedo hacia el teclado, tecleando la Q. Luego la U, E, R, I, D, y finalmente la O.

Querido.

Hala tomó un sorbo de su café antes de observar su progreso. ¿Por qué esto parecía una prueba mayor que la que estaba a tener hoy? Recordando el límite que tenía más allá de que "su nieto encontrara el champú y el grifo", Hala forzó su mano a moverse hacia la primera letra del nombre de su hijo. Tenía muchas cosas por hacer, y esta era la primera. Y por mucho la más difícil.

...

Hala fue a revisar el campo de batalla ceremonial. Siempre era prudente asegurarse que nunca le pasara nada durante la noche. Su predecesor le había enseñado el valor de asegurarse que las Grandes Pruebas no fuesen arruinadas cuando al borracho del pueblo le dieran ganas de vomitar encima de él.

Eso nunca le había pasado a él, pero le habían dicho que interrumpir batallas para limpiar el lugar y sacar de ahí al borracho hacía enojar a Tapu Koko. Era la razón por la cual Pueblo Iki estaba bajo ley seca, aunque la deidad no tenía problemas con que hubiese borrachos idiotas en otras partes de la isla. Era divertido mientras no fuera a suceder encima de las cosas que a él le gustaba.

El aire de la mañana reveló la antigua plataforma de piedra, una reliquia incluso más antigua que los reinados de las dos dinastías alolanas, un lugar donde los antiguos alolanos arreglaban sus disputas con combates rituales perdidos en el tiempo.

Ya le habían removido las cosas asquerosas que necesitaban quitársele, aunque no estaba totalmente vacío. Había un joven sentado al borde de la arena, con los brazos cruzados de la manera en cómo solían hacerlo los jóvenes de hoy día. Había también un Umbreon a su lado, con aspecto de mayor paciencia.

Hala no lo reconoció. No tenía aspecto de turista: los turistas no tenían las ropas rasgadas, y tendían más a verse alegres por estar en una isla tropical, o confundidos con el hecho de haber llegado a un pueblo tan remoto sin hoteles. Este chico no era ninguna de las dos cosas.

- Es usted, ¿verdad? – preguntó el chico. No tenía un acento notable de otra región, lo que sugería aún más que era un residente de Alola.

- Bueno, la última vez que vi era yo. – bromeó Hala, y el Umbreon pareció divertido.

El chico se puso de pie, revelando que era un poco bajo de estatura. Le llevaría algunos años de encogerse a Hala para que el chico pudiese verlo directo a los ojos.

- El Kahuna. Es usted, ¿no es así?

- Correcto. – ¿No era obvio? Todo mundo decía que tenía aspecto de Kahuna. No tenía aspecto de policía pálido después de todo.

Nadie había jamás salido de una película de vampiros y tratado de clavarle una estaca. Dicho adicto a las películas todavía seguía bajo orden de alejamiento a permanecer a quince metros de distancia de Nanu. El chico se metió la mano al bolsillo y sacó un Cristal-Z. Era de color gris metálico.

- Ilima me dio el reporte ayer: tú fuiste el que peleó contra ese Magnezone Tótem fuera de control.

No era una pregunta. Ilima siempre había sido bueno para llenar los detalles de último minuto. Los movimientos y Pokémon usados por el entrenador que confrontó a Magnezone, el origen de la energía magnética que había afectado a un Magneton local (un científico de vacaciones cuya cordura era debatible), tres orígenes posibles para el Cristal-Z que el Magnezone había adquirido, y el hecho de que el entrenador tenía un calcetín remendado.

- Tengo que pagar mis cuentas de alguna manera. Este cristal fue solo un beneficio adicional. Quisiera aprender a utilizarlo.

- Ya veo, las posiciones del Movimiento-Z Choque Espiral… – Hala se frotó el mentón por un momento. – Debo admitir que ha pasado un tiempo desde que trabajé con ese Movimiento-Z. Necesitaré algo de tiempo para refrescar mi conocimiento, y tengo una Gran Prueba que administrar hoy. ¿Sería posible para mañana?

El chico guardó silencio por un momento antes de asentir respetuosamente. Hala tuvo que admitir que no se esperaba algo así. Se esperaba quizás un poco de frustración, incluso algo de ira. Hasta tal vez gimoteos.

- Muy bien, te veré entonces. – El chico se movió hacia la salida de la aldea, pero se detuvo un momento después cuando Hala le tocó el hombro con la mano.

- ¿Por qué la prisa? La prueba será dentro de poco, y si estás interesado en Cristales-Z no sería malo para tus intereses ver lo que podría ser una Gran Prueba conmigo. Veo que tienes en tu anillo el cristal de Olivia, claramente tienes algo de interés en el desafío de las islas.

- Se lo está poniendo más difícil, ¿sabe? – comentó el chico, haciendo que Hala se riera.

- Créeme, chico, no tengo razón para querer que nadie pierda. Me gusta ganar, pero eso es todo lo que saco de ello. Un poco de satisfacción, nada más, nada menos. Difícilmente soy como uno de esos líderes de gimnasio que pierden sus trabajos si pierden demasiado. Me agrada que la gente se pruebe a sí misma. Aunque ya que estás aquí, podría mostrarte el lugar. Puedo ver que todavía no desayunas, tal vez pueda presentarte a un viejo amigo mío que recientemente regresó de Kalos. Ha estado trabajando en una fusión alola-kalosiana, y debo decir que me empieza a gustar.

Estaba intentando trabajar en ser menos… ¿cuál sería la palabra que usaban los jóvenes? ¿Defensivo tal vez? O quizás esa fuera una palabra más antigua. Como no se le ocurría ninguna otra que usaran los jóvenes, decidió utilizar esa. Defensivo, hacia los cambios a la cultura alolana. Antes de tomar en serio alguna de las ideas de Kukui, quizás debería literalmente aprender a soportarlas.

Y le vendría bien un poco más de café, y el Slurpuff de su viejo amigo de la escuela siempre podía olfatear los mejores granos en el mercado.

- ... No será muy caro, ¿verdad? – le preguntó eventualmente el chico, resultando en una buena carcajada salida de su estómago.

- Soy el Kahuna, soy un descuento andante.


Más tarde...

Pueblo Iki siempre había sido un lugar tranquilo con pocos habitantes. No había muchas ocasiones que pudieran traer vida a los locales, con contadas excepciones. El festival en honor de Tapu Koko, la ceremonia de celebración por el Campeón del Desafío de las Islas, y cualquier Gran Prueba celebrada por el Kahuna de Melemele estaban incluidos en dichas excepciones.

Ninguno de los jóvenes que tomarían la prueba ni el Kahuna Hala habían tomado sus lugares en la plataforma todavía, pero una pequeña multitud se estaba formando a su alrededor: conocidos de la familia Lono, gente involucrada con la Escuela Pokémon, e incluso los curiosos que pasaban por ahí. Enfrente de todos ellos, un pequeño grupo de adolescentes charlaban entre ellos, con un chico alegre de pelo verde uniéndoseles entre la multitud.

- ¡Alola! ¡Qué bueno ver que ya estén todos aquí! – sonrió Hau mientras saludaba a sus compañeros de clase, con su Popplio caminando junto a él.

- Alola, Hau. – Lillie asintió, sujetando con fuerza a Snowy mientras veía la plataforma. – ¿Sucede algo malo? Creí que la Gran Prueba ya debería haber empezado.

- Oh, Tutu solo está rezando para recibir la bendición de Tapu Koko con Frax y Velvet. Solo es la tradición, ya lo saben.

- ¿La bendición…? – Lillie parpadeó, ladeando la cabeza.

- Antes de cada Gran Prueba, es costumbre rezar a la deidad guardiana, ya sea el Kahuna, el que hará la prueba o ambos. – intervino Kiawe, cruzando los brazos. – Es una forma de asegurar que el Tapu apruebe la batalla.

- Oh, ya veo. – Lillie asintió con una sonrisa. – La cultura de Alola es fascinante.

- Hablando de eso, ¿ya Tapu Koko no se les apareció a Frax y Velvet? – preguntó Mallow mirando hacia el cielo despejado que tenían arriba. – ¿Creen que aparezca para animarlos o algo así?

- Es posible. – Kiawe se encogió de hombros. – Aunque ahora mismo esa sería la menor de sus preocupaciones.

Todo mundo asintió al unísono, volviendo a mirar hacia la plataforma. Hau se adelantó, poniéndose las manos detrás de la nuca mientras su cara se iluminaba con una sonrisa.

- Escuché que Tutu usará uno de sus mejores equipos para esta pelea. ¡Será una batalla asombrosa!

- ¿Y eso no sería demasiado? – Lillie frunció el cejo. – Quiero decir, apenas acaban de superar la prueba de Ilima hasta ahora, ¿correcto?

- Bueno, los dos van a pelear juntos y este encuentro será importante para su futuro. Creo que tiene sentido ir con todo.

- Su futuro… – repitió Sophocles, desviando la mirada hacia el suelo. Rápidamente negó con la cabeza y sacó una sonrisa llena de confianza, sacando su ya abultado pecho. – Como sea, los Laboratorios Sophocles ayudaron a Velvet con un régimen de entrenamiento y algunas estrategias. Eso, además del estilo de batalla impredecible de Frax, debería ser su llave hacia la victoria.

- Tutu sabe qué esperar y también tiene algunos trucos preparados. – Hau sonrió de la misma manera, colocando los brazos en la cintura mientras observaba la plataforma de nuevo. – No deberían subestimarlo. Frax y Velvet son mis amigos, pero está en un nivel totalmente diferente al de ellos.

- Tienes una alta opinión de tu abuelo. – dijo Lana volteando a ver a Hau mientras dejaba a su Popplio en el suelo para que jugara con los otros Pokémon. La sonrisa de Hau se tornó algo tímida y alegre mientras le brillaban los ojos.

- ¿Por qué no iba a tenerla? ¡Es el mejor entrenador en Melemele Island! – dijo apretando los puños, y sus Pokémon lo imitaron. – Mi meta es vencer a Tutu. Pronto también comenzaré el Desafío de las Islas y me pararé en esa plataforma, enfrentándolo a su máximo. Y daré mi mejor esfuerzo para derrotarlo, sin importar el resultado.

Sophocles suavizó su expresión mientras echaba una mirada hacia debajo de nuevo. Podía sentir un nudo en su garganta mientras Hau hablaba, y su sonrisa radiante era casi insoportable. Se dio la vuelta, instintivamente apretando sus puños.

- Debe ser genial tener tu meta tan bien definida.

- No es que sea tan definida en realidad, en serio. – Hau se encogió de hombros y se rio ligeramente mientras se rascaba el cuello. – Solo quiero ser más fuerte, y Tutu es el más fuerte que hay. Y cuando lo derrote… bueno, creo que pensaré algo para entonces, ya saben. No creo que haya nada malo con eso, ir con la corriente y todo eso.

Sophocles inclinó la cabeza hacia un lado. Por un buen rato se quedó viendo la sonrisa de Hau antes de volverse hacia otro lado. Sin importar lo que pasara, siempre se veía tan… alegre y optimista. Podría contar con una sola mano las veces que lo llegó a ver desmoralizado o preocupado por algo, e incluso esos momentos fueron breves y pasajeros.

- Ir con la corriente. – repitió Sophocles, y Hau volvió a asentir.

- Sí. No hay nada como apagar tu cerebro por un momento y vivir el momento.

- ¡Eso definitivamente suena como tú, Hau! – dijo Mallow, y Hau se rio. Pero cuando finalmente entendió sus palabras, ensanchó los ojos y le echó a la chica una mirada medio enojada.

- Espera, ¿qué quisiste decir con eso?

Todos los demás, incluyendo a Kiawe, se permitieron reírse a expensas de su amigo. Y después de enfurruñarse por un momento, hasta el propio Hau se les unió. Sophocles permaneció tieso por un momento, parpadeando. Luego finalmente sonrió y se unió a sus amigos. Todavía tenía mucho tiempo para preocuparse por lo de ser Capitán de Pruebas. Quizás lo de ir con la corriente fuese una buena idea.

Su risa solo se detuvo cuando notaron que la gente empezaba a murmurar y a girar su atención. Los compañeros de clase hicieron una pausa y se dieron la vuelta, notando la fuente del interés: el Kahuna Hala, Frax y Velvet venían saliendo desde el Sendero Mahalo, y todos se veían muy animados y listos para pelear.

Velvet asumió su lugar en el campo de batalla junto a Frax, observando al sonriente Hala. Había una energía que no podía decir que había visto en él antes. Estar en el campo de batalla parecía vigorizarlo con energía, e incluso era como si lo rejuveneciera. Muy similar a como actuaba Hau cuando sabía que Malasadas cerca. Más que nunca podía ver la similitud entre abuelo y nieto. En ese instante, el Profesor Kukui caminó hacia el centro del campo de batalla, con un aspecto serio.

- ¡El encuentro por esta Gran Prueba está a punto de comenzar! ¡Contemplen, Alola, dos aspirantes que han probado tener voluntades y corazones fuertes, mentes agudas e ingeniosas! ¡El Kahuna los ha juzgado dignos de juzgarlos personalmente!

»Esta será una batalla total. El Kahuna Hala usará seis Pokémon y los retadores usarán tres Pokémon cada uno. La batalla terminará cuando algún lado ya no tenga Pokémon capaces de continuar.

- ¡Muy bien! – gritó Velvet al unísono con su hermano y el Kahuna, mientras Hala sacaba un par de Pokébolas, una Ultra y otra regular, antes de lanzarlas ambas.

- ¡Salgan ahora! – declaró mientras la Ultra Bola se abría, revelando a un gran Pokémon azul. Musculoso, con guantes blancos y una línea espiral en el estómago.

- ¡Poliwrath, el Pokémon renacuajo y la evolución final de Poliwag! – escuchó decir al Rotom Dex, mientras el pequeño amigo de metal flotaba a su alrededor mostrando imágenes de Poliwrath y cajas de texto rápido que apenas podía ver la mitad del tiempo por estar moviéndose tanto. – Se dice en el folklore que los Poliwraths le enseñaron a los alolanos a nadar en el pasado, y hay evidencia arqueológica que apoya esto. En tiempos modernos son a menudo usados para enseñarles a los niños pequeños a nadar. Son increíblemente musculosos.

¿Así que ese era su primer Pokémon? ¿Estaba tratando de hacer que Frax usara a Pikachu o a Rowlet desde el principio, o tendría amenazas mayores guardadas para después? Un escalofrío la recorrió mientras recordaba que Kommo-O era parcialmente tipo Luchador. ¿Aparecería un Pokémon como ese?

La Pokébola regular se abrió, revelando al segundo Pokémon. Velvet quiso pensar que no fue la única sorprendida de lo que salió, y los murmullos de los espectadores lo confirmaron.

- ¿Qué?

- ¿El Kahuna tiene ese Pokémon? Nunca antes lo había visto.

- ¿Alguna vez lo ha puesto a pelear en una Prueba?

- Se lo está tomando en serio, ¿verdad?

- Por supuesto, ese es su Poliwrath cuando va en serio. El Poliwrath ligero tiene una cicatriz.

- ¡Ro! – declaró el segundo Pokémon, dándole a ella y a su hermano el "vengan por mí" en lenguaje corporal universal.

- Riolu, el Pokémon emanación. Riolu vive en regiones remotas pero es propenso a trabajar bien con los humanos si se encuentra y hace amistad con ellos. Puede percibir las auras y usarlas para sentir las emociones de aquellos que los rodean. – Rotom Dex dejó de dar información por un momento e hizo aparecer en su pantalla un signo de interrogación. – Error. No existe registro de que Hala haya utilizado a Riolu en ningún momento de su vida. Lucario es similarmente desconocido. Error. Error.

Hala todavía seguía sonriendo. Claramente tenía algo bajo la manga con esto. Pero independientemente de lo que fuera, encontrarían una forma de enfrentarlo.

- ¡Raticate, ve! – Velvet envió a su Pokémon para el día de hoy, revelando a su gran roedor, que mostraba sus colmillos en señal de desafío, mientras ignoraba los murmullos de la multitud sobre ventajas de tipo.

- ¡Butterfree, yo te elijo! – Una Bola de Parque salió de la mano de su hermano, revelando a Butterfree. El público aprobó su decisión.

- ¡Comiencen! – declaró el Profesor Kukui. No querría perder ni un momento.

- ¡Usa Corpulencia! – Raticate brilló de rojo mientras el efecto de su incremento de poder se activaba. Con esta batalla, necesitaría toda la defensa que podía vivir.

- ¡Usa Aire Cortante! – ordenó Frax, sorprendiéndola.

¿Aire Cortante?¿Desde cuándo conocía Butterfree ese movimiento? ¿No era Ráfaga? ¿Lo habrían aprendido mientras hacían ese "entrenamiento en las colinas"?

El aleteo de Butterfree liberó docenas de cuchillas de aire brillantes, haciéndolas volar hacia adelante en una gran tormenta de fuerza afilada.

- ¡Protege a Poliwrath! – Al principio, Velvet creyó que Hala estaría usando mala gramática, o posiblemente anticuada con lo difícil que era distinguirla a veces, pero después vio a Riolu saltar enfrente de Poliwrath y levantar sus patas. Un muro azul de energía se formó enfrente de él, preparada para bloquear el Aire Cortante.

- ¡Golpe Centrado! – Poliwrath levantó su brazo derecho mientras una luz roja se acumulaba en él. Una vez que la Protección terminó de bloquear las cuchillas, desapareció y Poliwrath cargó al frente a dar el puñetazo, listo para golpear a Raticate.

- ¡Cambio Secreto! – contraatacó Velvet, mientras Raticate brillaba de negro antes de ser reemplazado con una bata de laboratorio blanca…

Oh cielos. El Golpe Centrado golpeó la bata, incluso cuando su Raticate saltó hacia Poliwrath desde atrás de un ahora con el torso totalmente desnudo Profesor Kukui. Pareció menos molesto con ella por eso, y más por los murmullos en la multitud tras haberse quedado al descubierto.

- ¡Híper Colmillo! – Los incisivos de Raticate se alargaron convirtiéndose en una poderosa cuchilla para su ataque potenciado.

- ¡Rapidez! –

¿Rapidez? ¿Desde cuándo Butterfree podía aprender Rapidez? Incluso mientras su Raticate se acercaba para dar una mordida y Poliwrath continuaba golpeando la bata de su profesor, una lluvia de estrellas comenzó a orbitar alrededor de Butterfree. ¿Había reemplazado Embestida, de nuevo como resultado de la decisión de su hermano de entrenar en las colinas?

- ¡Ataque Rápido! – Hala interrumpió sus pensamientos sobre el equipo de su hermano y su nuevo arsenal de movimientos.

Riolu salió disparado perpendicularmente hacia Raticate, interceptándolo desde la izquierda mientras Raticate venía directo hacia Poliwrath. Brillando blanco por el veloz ataque, Riolu le dio un puñetazo en la mejilla izquierda, deteniendo su golpe y haciéndolo caer al suelo con un golpe seco. Entretanto Poliwrath comenzó a girar su mano atrapada, creando un escudo giratorio de con la tela de la bata de laboratorio. Varias estrellas de la Rapidez se clavaron en la tela y se quedaron imbuidas en ella, aunque algunas lograron atravesarla y lo golpearon a pesar de todo. Pudo oír a su profesor suspirar por la pérdida de una de sus batas favoritas para siempre, incluso mientras hala se reía con entusiasmo por la batalla.

- Muy bien, muy bien. No solo han mostrado buenas tácticas para evitar ataques peligrosos, sino variedad en los movimientos que usan. Ambos van más allá de la norma. Sin embargo, mis Pokémon están entrenados más allá de lo que ustedes podrían esperar, jovencitos, y espero que empiecen a ver a lo que me refiero.

Kukui se preguntaba se debería levantar el dedo del medio para que la gente dejara de mirarlo. Sin duda ejercitaba sus músculos, pero no eran para ellos.

Dejando de lado su bata de laboratorio perdida, tuvo que preguntarse cómo se las arreglarían sus estudiantes para manejar el poder de Hala, y algo más. Algo que tenía que ver con la forma en como Hala estaba peleando. Más allá de tener a ese Riolu, lo cual le daba a su equipo mayor agilidad de la que típicamente usaba, aquella maniobra de bloqueo con la chaqueta fue muy atípica para Hala, y aun así se podría ver bien entrenada.

Eso explicaría el por qué no pudo encontrar tantas de esa talla la última vez que tuvo que ir a comprar más batas de laboratorio. Una parte de él se preguntaba si eso tendría algo que ver con sus charlas con Hala no hacía mucho. ¿Habría encendido una chispa de cambio en el anciano? Si ese era el caso… esperaba que no le fuese a costar a dos de sus mejores estudiantes sus carreras completas si llegaban a perder.

Velvet pasó mucho tiempo discutiendo sobre su batalla con Sophocles, repasando todas las posibles estrategias que el Kahuna les podría lanzar a ella y a Frax. Estaban listos para cualquier posible movimiento que Hala pudiera usar contra ellos, basándose en las batallas anteriores del Kahuna. La regla número uno en la que ella y Sophocles estaban de acuerdo era: "no permitas que Hala te golpee, o será tu fin". Y a raíz de eso, el Riolu de Hala estaba siendo un enorme dolor en su trasero.

- ¡Retirada, Raticate!

Su Pokémon asintió y se alejó, mientras el Pokémon bebé lo perseguía. A su lado, Poliwrath esquivó los proyectiles del Aire Cortante de Butterfree para intentar darle con un Puño Dinámico. Velvet se sintió agradecida de no tener que lidiar con dos Pokémon Luchadores a la vez. Luego frunció el cejo y atravesó con la mirada a Riolu; era tiempo de evaluar sus habilidades.

- ¡Riolu, Golpe Cruzado!

El Pokémon bebé dio una carrera hacia el frente, cubriendo la distancia mientras cruzaba los brazos.

- ¡Raticate, Híper Colmillo!

Raticate dio una vuelta en U hacia Riolu, con los colmillos brillando y listos. Los dos Pokémon se lanzaron uno contra el otro, y Hala sonrió.

- ¡Ahora!

Velvet se quedó congelada al ver como Riolu se deslizaba bajo la enorme figura de Raticate, mientras el Pokémon Oscuro/Normal le hincaba los dientes al aire. Trató de darse la vuelta, solo para ver a Riolu a pocos centímetros de su cara con los brazos listos. La chica apretó sus dientes.

- ¡Cambio Rápido!

Con sorprendente destreza, Raticate saltó fuera del camino y Riolu partió una malasada en cuatro pedazos iguales. Desde la multitud, un chico peliverde lanzó un grito muy familiar. Velvet respiró lentamente, solo para volver a recuperar su compostura mientras Riolu levantaba los brazos. Eso estuvo demasiado cerca, y evaluar sus habilidades no valía para perder a uno de sus Pokémon más confiables.

Regla número dos a la cual llegó con Sophocles: "Si algo inesperado sucede, minimízalo y úsalo a tu favor". Una buena regla sin duda, lástima que no sabía cómo aplicarla. En el momento en que regresó su atención al encuentro nuevamente, se quedó congelada. Riolu acababa de volver a correr y desapareció en un Ataque Rápido, directo hacia su Raticate.

Velvet trató de gritar algo, solo para ver la distancia de nuevo. No había tiempo. Apretó los puños cuando vio a Raticate ensanchando los ojos, a Riolu a punto de golpear… y entonces unas estrellas sueltas forzaron al Pokémon Luchador a frenar de golpe, saltando atrás y teniendo que recuperar su aliento.

Velvet parpadeó, y se dio la vuelta para ver a Frax dando una de sus sonrisas tontas y un pulgar arriba. Suspiró de alivio mientras veía a Butterfree volver a mantener al Poliwrath de Hala ocupado, y señaló de vuelta al tambaleante Riolu.

- ¡Híper Colmillo! – Los colmillos de Raticate brillaron y se lanzó contra Riolu.

- ¡Protección!

Riolu invocó el escudo y Raticate se detuvo antes de chocar contra él. Riolu sonrió y preparó otro Golpe Cruzado, que Raticate esquivó con un salto hacia atrás. El Pokémon Luchador y el Normal/Oscuro se trabaron en un juego rápido de gato y ratón, y el Riolu ferozmente forzaba a Raticate a ponerse a la defensiva, solo tomando descansos para apoyar a Poliwrath o mantenerlo a salvo de las incursiones de Butterfree, y aun así encontraba tiempo para mantener ocupado a Raticate. Hasta ahora, era el parche perfecto para la única debilidad notable de Hala.

Mientras Raticate esquivaba y salía huyendo, Velvet se puso a pensar. Tenía que romper esa traba de alguna manera, pero incluso ahora que conocía al menos el setenta y cinco por ciento de sus movimientos, Riolu parecía demasiado rápido para darle contraataques efectivos, y no podía permitirse riesgos contra él. Tenía que sacarlo del juego, pero contra una variable tan impredecible no había mucho que pudiera hacer con sus planes sobre la marcha. Sin embargo, afortunadamente tenía un maestro de estrategias improvisadas con él. Regla número tres: "no estarás peleando contra Hala tú sola. No se te olvide".

- Frax, mantén los ojos sobre Riolu, y déjame a mí a Poliwrath, ¿está bien? – Le dio un codazo a su hermano mientras mantenía los ojos sobre el campo de batalla.

- ¡Lo intentaré! – asintió Frax. – ¡Butterfree, Rapidez!

Eso era todo lo que Velvet necesitaba escuchar, y vio como una lluvia de estrellas volaba hacia Riolu, que levantó una Protección justo a tiempo para bloquearlas. Butterfree voló en círculos alrededor del Pokémon bebé, arrojándole cuchillas de Aire Cortante. Con ese problema marginalizado, Velvet miró hacia Poliwrath. Difícil, pero más manejable con su movimiento. Regla número cuatro: "la velocidad es la llave para tu ventaja. Golpea fuerte y rápido". Apretó sus puños y dio un golpe hacia adelante.

- ¡Raticate, vamos!

Raticate salió disparado hacia Poliwrath, mientras el Pokémon Agua/Luchador permanecía estático. Hala por su parte señaló hacia arriba.

- ¡Usa Cascada!

Con un rápido uppercut, Poliwrath invocó un pilar de agua y lo dirigió hacia Raticate mientras se expandía hacia afuera. Velvet sonrió.

- ¡Zambúllete adentro!

Raticate se lanzó al frente, respiró profundo, y saltó dentro del pilar de agua. Poliwrath ensanchó los ojos, el público empezó a murmurar, y Hala arqueó una ceja. Mientras tanto, todo el rato Raticate se fue nadando hacia Poliwrath, y su pata empezó a brillar intensamente.

- ¡Golpe Bajo!

Raticate emergió desde la corriente de la Cascada, y golpeó la panza de Poliwrath antes de que pudiera reaccionar. Lo estampó contra el suelo, y Raticate se le puso encima.

- ¡Now, Híper Colmillo!

Los colmillos de Raticate brillaron brevemente, antes que el Pokémon Normal/Oscuro los hundiera en la piel de Poliwrath. Este gritó de dolor y empezó a agitarse violentamente, pero Raticate se mantuvo firme. La sonrisa de Velvet se hizo aún mayor mientras lo veía hundir los dientes más. Hala estuvo menos impresionado, y simplemente levantó el brazo.

- ¡Sumisión!

A pesar del dolor, Poliwrath se enfocó y agarró las patas de Raticate. Sorprendido, Raticate se soltó de su agarre y Poliwrath lo azotó contra el suelo, listo para arrollarlo. Velvet frunció el cejo.

- ¡Cambio Rápido!

En un instante, Raticate y Poliwrath cambiaron de lugares, y el Pokémon de tipo Agua y Luchador volvió a estrellarse de espaldas contra el suelo.

- ¡Sí! ¡Sigue así, Raticate! – gritó Velvet mientras Raticate preparaba sus colmillos otra vez.

- Hm, nada mal. – sonrió Hala, echándole una mirada rápida a Riolu. Y entonces, apuntó con la mano hacia el frente. – ¡Poliwrath, Terremoto!

Poliwrath cerró su puño, y rápidamente golpeó la plataforma. Al mismo tiempo, Riolu saltó, y usó como trampolín el cuerpo de Butterfree. Raticate perdió el balance al quedar atrapado en el epicentro y cayó de espaldas Gimió de dolor, pero rápidamente se volvió a levantar, solo para ver a Poliwrath cargando otro pilar de agua.

- ¡Cascada!

El agua golpeó a Raticate antes que se diera cuenta, y con el cuerpo presionado contra la dura madera, Raticate no pudo moverse mientras el chorro seguía subiendo. Velvet ensanchó los ojos del shock, pero rápidamente recuperó la compostura. Tenía que pensar en algo rápido.

- ¡Usa Golpe…!

- ¡Golpe Cruzado!

Velvet hizo una pausa y miró arriba. A unos pocos metros en el aire, Riolu venía cayendo como un meteoro contra Raticate, con los brazos listos en posición cruzada. La chica miró otra vez a Raticate, con varias ideas corriéndole por la cabeza, ninguna de las cuales era factible. No pudo más que tensarse y aguardar el impacto.

Y entonces, una corriente con forma de cruz sacó volando a Riolu, alejándolo de Raticate y dándole un aterrizaje forzoso. Poliwrath se desconcentró y la Cascada cesó. Velvet parpadeó ante la escena, hasta que vio a su lado. Frax le daba una de sus sonrisas amplias e idiotas junto con un pulgar arriba. Ella se rio y asintió, volviendo a chequear el campo de batalla.

Raticate acababa de secarse, todavía en alerta y listo para atacar o escapar. Poliwrath mantenía su defensa levantada, mientras Hala gritaba órdenes a Riolu al tiempo que Butterfree mantenía al Pokémon Luchador ocupado. Regla número cinco: "Cualquier falla estratégica es una oportunidad".

Le echó un vistazo a su Anillo-Z y frunció el cejo. Era demasiado pronto para desperdiciarlo, y no podía usar su carta de triunfo cuando todavía quedaban cinco Pokémon más. ¿Qué podía hacer ella entonces?

Velvet analizó el suelo de nuevo, el estado de la plataforma, las órdenes y prioridades de Hala y sus prioridades, y luego a sus Pokémon. Después de unos segundos, finalmente se dio cuenta de algo: Riolu y Poliwrath intercambiaron un cejo fruncido uno con el otro antes que Riolu se enfocara en su propio ataque y Poliwrath cargara un Golpe Centrado. Se preguntó por qué, y entonces fue que se acordó:

- "Error. No existe registro de que Hala haya utilizado a Riolu en ningún momento de su vida. Lucario es similarmente desconocido. Error. Error."

Riolu era una adición nueva al equipo de Hala. Tenía poca experiencia, y ninguno de sus compañeros de equipo jamás había peleado junto a él. Esa era la falla estratégica que estaba buscando. Se volteó a ver a Poliwrath, que casi tenía su puño listo, y sonrió de nuevo.

- ¡Raticate, Golpe Bajo!

Raticate saltó hacia Poliwrath, con su puño brillando y listo. Hala le devolvió la sonrisa a Velvet.

- ¡Cambia a Terremoto!

El puño de Poliwrath resplandeció mientras lo chocaba contra el suelo, enviando ondas de choque más rápidas y más fuertes que antes. Raticate perdió el equilibrio y volvió a caer al suelo, gritando con cada onda que lo dañaba más y más. Velvet tragó en seco: era un movimiento ingenioso, tuvo que concedérselo.

- ¡Usa Sumisión! – dijo Hala dando un puñetazo al frente.

Poliwrath agarró a Raticate por las patas otra vez y se rodó junto a él, golpeando y lastimando al Pokémon inmovilizado. Velvet tragó en seco pero mantuvo la calma. Tenía que confiar en Raticate con eso. Respiró profundo antes de dar su orden.

- ¡Híper Colmillo!

Los colmillos atravesaron el hombro de Poliwrath una vez más, y el Pokémon de tipo Agua/Luchador gritó de dolor antes de apretar su agarre con más fuerza que antes. Hala frunció el cejo, y luego sacudió la cabeza.

- Acabas de sellar el destino de Raticate con ese movimiento. ¡Riolu, Golpe Cruzado!

Igual que antes, Riolu se lanzó contra Raticate, con su movimiento listo mientras Poliwrath lo mantenía bloqueado y mirando hacia arriba. Velvet mantuvo la calma y respiró profundo.

- ¡Sigue mordiendo!

Y eso hizo Raticate, hundiendo en su totalidad sus colmillos en el hombro de Poliwrath. El renacuajo apenas pudo suprimir un grito, pero no se amilanó. Raticate siguió mordiéndolo, tan fuerte como podía. Los gritos ahogados se volvían más fuertes y entonces, casi de manera imperceptible, soltó su agarre. Velvet sonrió y chasqueó sus dedos.

- ¡Ahora! ¡Cambio Rápido!

Cuando Riolu estuvo a punto de atacar, Raticate soltó el hombro de Poliwrath, y lo agarró por el costado. Y entonces, Poliwrath se encontró encarando a un sorprendido Riolu, con Raticate manteniéndolo suspendido. Riolu trató de parar su ataque, pero fue demasiado tarde. Ambos Pokémon de Hala se estrellaron contra el suelo, y Raticate corrió para ponerse a salvo, riéndose a sus expensas.

Riolu volvió a levantarse y parpadeó; cuando Poliwrath hizo lo mismo, los dos se echaron ojos de pistola uno al otro, frunciendo el cejo. Hala también se enfurruñó y miró a ambos Pokémon.

- ¡Concéntrense, no se distraigan!

- ¡Corpulencia, Raticate!

Hala, Riolu y Poliwrath se congelaron simultáneamente, y se voltearon a ver al Raticate que resplandecía sonriendo en su dirección. El Kahuna miró por unos segundos antes de señalar al frente.

- ¡Riolu, usa…!

Riolu apenas pudo saltar fuera del camino de un Aire Cortante, y un salvo de estrellas vino justo después. Butterfree se mantuvo lanzando la ráfaga de ataques, y Riolu se encontró incapaz de escuchar a Hala. El Kahuna siguió enfurruñado, pero mantuvo la calma antes de señalar al frente.

- ¡Golpe Centrado, ahora!

Poliwrath de inmediato puso atención, y su puño brilló justo después. Velvet se rio.

- Justo lo que necesitábamos. – Velvet se golpeó la palma con el puño. – ¡Golpe Bajo!

El puño de Raticate también brilló, y salió disparado hacia Poliwrath. El Pokémon de Hala palideció, pero rápidamente se enfurruñó y trató de cargar el Golpe Centrado más rápido. Renacuajo y rata corrieron uno contra el otro, con sus puños brillando más y más con cada segundo. La multitud y los entrenadores los siguieron con mucha atención. Raticate y Poliwrath fijaron las miradas, cargaron con los brazos y finalmente golpearon.

El Golpe Centrado de Poliwrath se disipó cuando cayó en la plataforma, lo bastante fuerte como para partir algunos de los troncos. Raticate quitó el puño deshaciendo el Golpe Bajo y dejó salir un chillido de satisfacción. El Pokémon de Hala gimió de dolor antes de colapsar de cansancio.

Riolu ensanchó los ojos al ver caer a su compañero, y un Aire Cortante salió disparado en su dirección. Gritó y también cayó al suelo, pero rápidamente saltó volviéndose a poner de pie y miró enfurruñado a Butterfree. Kukui observó al Pokémon caído brevemente antes de levantar su brazo.

- ¡Poliwrath es incapaz de continuar peleando!

- ¡Sí! ¡Gran trabajo, Raticate! – sonrió Velvet, apretando sus puños. Raticate también sonrió y posó con orgullo mientras se ajustaba su pelaje, y Frax alzó su puño en el aire antes de volverse hacia su hermana.

- ¡Ya cayó uno! ¡Qué buen plan!

- No bajemos la guardia, Frax. – Velvet se puso seria y encaró de nuevo al Kahuna. – Todavía nos faltan cinco más.

Sin palabras, Frax asintió y estiró sus dedos. Velvet solo le dirigió una mirada de reconocimiento, y se preparó para el siguiente movimiento de Hala.

Entretanto, la multitud empezó a murmurar y a discutir los resultados, algunos más fuerte que otros, especialmente cierto grupo de chicos cerca del campo de batalla.

- ¡Sí! ¡Poliwrath ya cayó! – sonrió Mallow mientras apretaba los puños.

- Logró poner la estrategia del Kahuna Hala en su propia contra. – dijo Kiawe cruzando los brazos y mirando al derrotado Poliwrath. – Impresionante.

- Je, Velvet y yo estuvimos planeando muchas contramedidas para los trucos de Hala. – sonrió Sophocles, sacando el pecho y colocando una mano sobre su corazón. Luego observó a Raticate, y su sonrisa se ensanchó. – Yo fui la que sugirió que le enseñara a su Raticate Golpe Bajo. Los Pokémon de Hala suelen ser bastante lentos aunque con ataques que hacen alto daño, y siendo así, un movimiento que siempre funciona si el oponente está a punto de atacar es la estrategia más eficiente con la que podía contar. Hay unos cuantos otros movimientos que planeamos, pero esa fue nuestra primera contramedida.

. ¿Tú fuiste el que planeó eso? – preguntó Hau, tragándose una de sus malasadas de reserva. Sonrió de manera radiante y le dio a Sophocles una fuerte palmada en la espalda. – ¡Eso es genial!

- ¡Au! – gritó Sophocles, frotándose detrás de la espalda poco después. Y entonces, sonrió y desvió la mirada. – ¿De verdad lo crees?

- ¡Sí! – asintió Hau, colocando las manos detrás de la nuca. – Quiero decir, Tutu sigue siendo muy fuerte y tengo que encontrar la forma de derrotarlo, pero eso fue muy inteligente, ¿sabes?

Sophocles parpadeó un par de veces, sin estar seguro de que las palabras de Hau fuesen un cumplido o una queja. Algo dudoso, se encogió de brazos.

- Uhm, gracias, supongo. – dijo rascándose el pelo, volviendo a ver hacia la plataforma. Desde allí, vio a Velvet dándole una mirada y mandándole un rápido pulgar arriba. Sophocles permaneció estático hasta que le devolvió la sonrisa.

- Hau tiene razón, sin embargo. – Lillie abrazó a Snowy con fuerza, con la mirada fija en los combatientes. – Ahora que el Kahuna Hala ha visto lo que Frax y Velvet son capaces de hacer, probablemente ajustará su estrategia acorde con ello.

- Lo hará. – Kiawe frunció el cejo. – Veamos, si Frax y Velvet están a la altura del desafío.

La atención del grupo volvió a enfocarse en la batalla, mientras Hala recuperaba a su Pokémon, esperando los siguientes movimientos.

Hala contempló la Pokébola de Poliwrath por unos segundos, sujetándola con fuerza.

- Lo hiciste muy bien, Poliwrath. – Se la metió al bolsillo y miró al Pokémon restante. – Riolu, ¿todavía puedes pelear?

Con solo un signo de dolor, Riolu se puso de pie, y gruñó afirmativamente.

- Bien. – Hala encaró a los gemelos Lono y les sonrió. – Los felicito por la primera ronda. Espero que estén listos para lo que viene después.

Velvet y Frax asintieron al mismo tiempo. Al ver su determinación, Hala sonrió y cogió una Ultra Bola.

- Muy bien. – dijo arrojándola. – ¡Ve, Primeape!

El Pokémon Luchador redondo y peludo apareció en el campo, mirándolos intensamente. Frax no estaba seguro de qué era. Por suerte, cuando hubiera una pregunta…

- Primeape, el Pokémon mono cerdo.

… había un Rotom Dex listo para responderle ya fuera que quisieran o no. En este caso sí quería.

- Primeape son Pokémon furiosos que se enfadan por virtualmente cualquier cosa. Se dice que en algunos lugares si haces contacto visual con un Primeape, la furia resultante te llevará a un fin muy violento. Si un Primeape se enfurece demasiado morirá poco después, aunque antes de la muerte se dice que su fuerza es capaz de rivalizar con la de Pokémon Legendarios. Las leyendas dicen que el Rey Keōua de la dinastía Kamehameha una vez mató a un Lugia malvado que intentaba destruir la Isla Ula'ula, tras la derrota de Tapu Bulu a manos de dicho Lugia en un intento por salvar la isla, golpeando a su Primeape con un palo repetidamente y señalando a dicho Lugia.

Así que probablemente no debería mirar a Primeape a los ojos. Aunque eso probablemente haría que descalificaran a Primeape, también le costaría su cara. Y su cara le gustaba como era.

Dos Pokémon tipo Luchador rápidos serían difíciles de manejar, pero no sería lo peor. Después de todo estaba seguro de que Velvet también lo había notado: aunque ambos, Poliwrath y Primeape habían ejecutado Movimientos-Z antes (Riolu no lo había hecho), el aura que dicho uso había dejado era minúscula comparada con la de los otros tres Pokémon que Hala tenía en reserva.

Ese movimiento siempre permanecía en el aire. Tenían que tener cuidado con él, incluso con la posibilidad de que saliera ahora de Primeape. Y hablando de eso…

- ¡Ciclón! – Bien podría aprovechar el haber sido atacado por ese Salamence.

La ráfaga púrpura se formó enfrente de Butterfree incluso mientras algunas personas cuestionaban el uso de dicho movimiento. El remolino draconiano salió hacia el frente con un último aleteo, cargando hacia los Pokémon Luchadores con una gran fuerza.

- ¡Arroja a Riolu a través del remolino! – ordenó Hala.

¿Con qué, con Arrojar? Momentos después una luz azul brillante comenzó a volar a través del remolino, brillando con más fuerza mientras se acercaba hacia él. Y el remolino explotó mientras Riolu, todavía impulsado por Primeape, volaba hacia Butterfree, con la Protección lentamente mientras se acercaba. Demasiado cerca para movimientos de largo alcance, pero tal vez…

- ¡Usa Vuelta en U! – Odiaba tener que revelar su sorpresa tan pronto, pero era eso, o dejar que golpeara a Butterfree con un ataque potenciado con velocidad.

- ¡Detenlo con Puño Hielo!

¡¿Puño de Hielo?! El puño de Riolu se vio rodeado por una ventisca miniatura momentos antes de que el golpe conectara, envolviendo a Butterfree en una pequeña tormenta helada. Fue mucho más intensa que cualquier cosa que Snowy soplara. A su vez, su propia tormenta se disipó, mientras Butterfree caía, dejando solo a un ligeramente incómodo Primeape. Butterfree se desplomó en el suelo, forcejeando pero encasillado en el hielo. Ese Riolu tenía que caer. Fin de la historia.

- ¡As Aéreo contra Butterfree! – Primeape rugió y se lanzó a la carga contra Butterfree, con los puños brillando en azul.

- ¡Híper Colmillo!

Raticate interceptó el ataque, llevando al choque de colmillos y puños mientras Butterfree se las arreglaba para volver a ponerse de pie.

- ¡Usa Aire Cortante en cuanto Raticate… AHORA! – No tuvo ni que sugerirle a Raticate que saltara fuera del camino, dejando un espacio abierto y a un mono furioso cargando directo hacia una serie de cuchillas de viento afilado. Primeape aulló de furia por el impacto, tanto de dolor como rabia.

- Excelente. – declaró Hala ante el trabajo de equipo implícito. – Sin embargo, no crean que solo con eso ganarán esta prueba. ¡Primeape, Chirrido!

Riolu se tapó los oídos justo cuando Primeape empezaba a inhalar, antes de solar una onda masiva en su dirección. Esta hizo efecto más allá de Butterfree y Raticate: Frax se cubrió sus propios oídos de dolor ante el ataque sónico, una acción imitada por su hermana y su Pikachu. Él sin embargo no cerró los ojos, lo que le permitió ver a Riolu, incluso mientras se sujetaba sus propias orejas, brillando de blanco.

Un Ataque Rápido. Frax gritó intentando lanzar un contraataque, pero no se pudo ni oír a sí mismo decirlo. Pudo ver que Velvet intentaba lo mismo, probablemente con Golpe Bajo, solo para que el Chirrido lo ahogara de la misma forma.

El Riolu blanco, todavía sujetándose sus orejas golpeó a Butterfree algo torpemente, pero el ataque aun así la mandó a volar fuera de la arena y directo hacia Kiawe. Este la atrapó, y por fortuna sin caerse, pero no necesitaba que el Profesor hiciera el anuncio que siguió después.

- ¡Butterfree es incapaz de continuar! – declaró Kukui segundos después que el Chirrido terminó para poder hacerse oír.

- Ah sí. Recuerdo esa técnica.

- Yo perdí mi Gran Prueba por ella.

- Es la perdición para sus retadores en batallas dobles. El sonido impide que el oponente pueda reaccionar o escuchar las órdenes de su entrenador, y el compañero de Primeape conecta el golpe decisivo.

- ¿Ven a lo que me refiero sobre Tutu? – sonrió Hau al ver a su abuelo igualar las tablas.

- Admito que no me esperaba eso. Toda la información que tengo sobre Hala no menciona que haya usado esa técnica en años. – Sophocles tembló ante el fallo en sus datos.

- Ideas antiguas y nuevas al mismo tiempo. – musitó Kiawe mientras Butterfree era succionado por la Pokébola de Frax.

- Suenas nostálgico respecto a ello. – dijo Lillie notando que Kiawe fruncía el cejo.

- Es algo que mi abuelo decía sobre los desafíos. Los mejores entrenadores nunca olvidan lo que funciona, pero tampoco dejan de buscar nuevas formas de pelear. Usarlas en combinación es la clave para el éxito.

- Sus dichos suelen venir muy a menudo. – dijo Lana en voz sospechosa.

- Bueno, él decía muchas cosas. – declaró Kiawe defensivamente. Tenía un libro lleno de ellos en su habitación, había sido parte de su terapia luego de que falleció.

- ... Todavía es muy pronto para juzgar. Como dijo Hau, ahora están empatados, y Riolu ya debe estar cansado. Será fácil que tomen la delantera otra vez. - observó Mallow.

- Cierto, pero Raticate tampoco podrá aguantar por siempre. Este encuentro está en un estado de flujo donde la ventaja no está totalmente en efecto. No podrán ver quién es el que está en verdadero control de la pelea por un tiempo.

La siguiente voz captó la atención de todos, mientras un joven rubio con ropas negras y algo rasgadas se plantaba entre ellos, con los brazos cruzados y observando la batalla con una expresión intensa. Un Umbreon estaba a sus pies, bostezando un poco.

- ¿Gladion? – preguntó Lillie al recién llegado, que asintió.

- ¿Gladi-quién?

- Gladion. Ese es mi nombre. – le dijo el adolescente a Sophocles, pero antes de poder preguntar más sobre quién era, la batalla estaba a punto de reanudarse.

Frax sostuvo la Pokébola de Butterfree con algo de tristeza.

- Buen trabajo. Ese Puño de Hielo de verdad me atrapó por sorpresa. – Y sin duda sería un problema. Con Puño de Hielo, todos sus Pokémon a excepción de Pikachu y Litten serían débiles contra ese Riolu.

Ya había decidido que no quería utilizar a Litten en esta batalla. Litten se encontraba viendo la pelea junto con su madre, al igual que Rockruff y Munchlax. De acuerdo, Munchlax probablemente estaba dormido, pero Litten no estaba disponible, y no quería arriesgarse a que se vieran forzados a entrar en esta batalla.

No había estado presente en la última prueba, pero recordaba las notas. Hariyama podía usar Remolino, y la última cosa que necesitaba era que Hala le fuese a cambiar su equipo al azar. Las posibilidades no estarían a su favor de ese modo. Eso le dejaba a Pikachu y…

Se volvió hacia Pikachu, sentada sobre su hombro. ¿Estaría dispuesta a…?

Negó con la cabeza. No. Esta batalla llegaría a su clímax con Hariyama. Para luchar contra un Pokémon como ese necesitarían su poder al máximo. Pikachu era su Pokémon más fuerte, y dependería de ella sellar el triunfo. Hasta entonces, tenía un Pokémon más que podía utilizar. Solo tenía que evitar el Puño Hielo y el As Aéreo.

La multitud comenzó a murmurar mientras cogía su segunda Pokébola, e incluso Velvet lo veía con confusión.

- ¿Por qué La Pokébola de Rowlet está azul y cubierta de pegatinas? – preguntó Velvet mientras se preparaba para arrojar la Pokébola encapsulada.

- Porque insiste en hacer su gran debut.

- ...Hala ya ha visto antes a Rowlet. – señaló Velvet mientras arrojaba la Pokébola, abriéndose en el aire. La luz que generalmente acompañaba al Pokémon liberado apareció, al igual que una lluvia de pétalos rosas que cayeron hacia la arena, orbitando la luz blanca todavía formándose.

Cuando la luz aterrizó en el campo, se dispersó en un estallido de luz blanca que mandó los pétalos a volar en todas las direcciones mientras el Pokémon que había aparecido se ponía de pie, lenta y dramáticamente con los ojos cerrados.

- Fraxinus… – le dijo Velvet duramente mientras el Pokémon Hierba/Volador se alzaba.

- El entrenamiento en las colinas tuvo un éxito sorpresivo. – se rio nerviosamente Frax. – También, él insistió en que hiciéramos una revelación sorpresa.

Los ojos se abrieron dramáticamente en una manera que tenía que haber sido bien practicada.

- ¡Dar! – declaró el Dartrix.

- Interesante… ¡As Aéreo! – declaró Hala mientras Primeape cargaba contra la recién revelada evolución, con los puños brillando en azul. Dartrix sin embargo no se movió, aunque Primeape se venía acercando.

- Frax…

- Es… mejor dejarlo que haga lo que quiere. Confía en mí. – Él había aprendido eso de la manera difícil, y estaba seguro de que había una lección en clase desde hacía tiempo sobre que "los entrenadores deben trabajar con las personalidades de sus Pokémon, no contra ellas". Tuvo que aplicar esa lección con Dartrix. Y mucho.

Momentos antes de que el As Aéreo golpeara a Dartrix, este se hizo a un lado para esquivar el ataque. Para muchos, eso parecería una evasión sin esfuerzo: el arte de un verdadero maestro de dar un paso para evadir un ataque común y hacerlo fallar. Aquellos que supieran donde buscar, podrían haberse dado cuenta de que no era tan fácil como Dartrix lo hizo parecer, y que utilizó un poco de energía y tiempo para agregar puntos de genialidad.

- ¡Ala de Acero! – ordenó Frax mientras el ala de Dartrix brillaba de blanco metálico. El ala golpeó a Primeape por atrás, haciendo caer al simio al suelo.

- ¡Puño Hielo!

- Esta vez no: ¡usa Golpe Bajo!

La siguiente orden de Hala atrajo la atención de su hermana, que se recubrió de un contraataque de energía obscura. La mancha oscura en que se convirtió Raticate cargó contra Riolu, que evitó el ataque saltando en el aire. Dartrix siguió su movimiento por un rato, antes de dar un resoplido de desprecio y sacudirse el mechón con el ala.

- ¡Acaba a Riolu con Hojas Navaja! – Dartrix emitió un ululato bajo en respuesta, antes de apuntar con su ala izquierda hacia la mancha azul que se venía aproximando, haciendo brillar la punta de dicha ala de verde.

Unas hojas filosas de verde brillante salieron disparadas de dicha punta, volando como balas verdes directo hacia Riolu, que recibió los impactos una y otra vez. Riolu trató de cargar al frente más y más, pero casi a medio camino hacia Dartrix cayó, y el Puño Hielo se disipó. El Profesor Kukui observó a Riolu por unos pocos segundos, incluso mientras Primeape se ponía de pie detrás de Dartrix y se preparaba para golpear con un segundo As Aéreo. Dartrix saltó fuera del camino fácilmente, evitando el ataque mientras Kukui hacía su declaración.

- ¡Riolu es incapaz de continuar!

Sophocles saltó sobre sus pies, con los puños apretados y una gran sonrisa en el rostro.

- ¡Sí! ¡Están recuperando el impulso!

Todos los demás compañeros de clase asintieron y suspiraron de alivio. Todos a excepción de Mallow, al menos, que ladeó la cabeza y miró confusa a Dartrix mientras presumía de sí mismo y daba reverencias exageradas al público.

- ¿Es idea mía, o Dartrix se siente diferente? – dijo rascándose la cabeza y mirándolo con los ojos entrecerrados. – Creí que era un maniático de las batallas. ¿Se golpeó la cabeza contra una roca en las montañas?

- Algunos Pokémon pueden cambiar de personalidad al evolucionar. Los científicos se debaten si es por madurez, patrones cerebrales que se reformatean al alcanzar una nueva forma, u otras razones, pero sucede.

Todos se volvieron hacia el que habló, el rubio vestido de negro con el cejo fruncido, que aparentemente se llamaba Gladion y además era el hermano de Lillie. Muchos alzaron las cejas ante el punk que parecía salido de una tienda de ropa gótica hablando como un profesor universitario. Y dicho chico gótico les echó una mirada penetrante y algo molesta.

- ¿Qué? Eso es algo que todo entrenador debería saber. Creí que ustedes asistían a una escuela Pokémon.

Nadie replicó, pero los murmullos y gruñidos dejaron en claro que no se ganaría ningún premio por simpatía con eso. Y en particular, Sophocles gruñó y se volteó hacia Lillie.

- Oye, tu hermano de verdad es un…

Ella le echó una mirada gélida, que podría haber dejado congelada incluso a Snowy. Sophocles tembló y levantó los brazos.

- ¡…erudito! ¡Tiene gran conocimiento! – asintió para sí mismo repetidamente sudando a chorros. Lillie asintió, y retornó a su sonrisa cálida y radiante para luego calmarse y volver a ver al Dartrix de Frax.

- Lo que Gladion dijo es verdad. Muchos Pokémon cambian de personalidad al evolucionar, ya sea como patrón de las especies o en casos singulares. No es muy diferente a como la gente tiende a cambiar mientras va creciendo a lo largo de su vida.

- ¿Es decir que ahora Frax tiene que tratar con un peleador presumido y que le gusta lucirse para el futuro? – preguntó Lana, sujetando a su Popplio con fuerza. Kiawe asintió y cruzó los brazos.

- Es una de las pruebas principales que un entrenador debe enfrentar a lo largo de sus viajes. Debemos aprender a aceptar a nuestros Pokémon y sus caprichos, igual como ellos tienen que aprender a trabajar junto a nosotros y los nuestros. Fue una de nuestras últimas lecciones después de todo.

Todos miraron otra vez al Dartrix, solo para volver de nuevo a voltearse hacia el chico alolano mientras gritaba lo orgulloso que estaba desde el borde de la plataforma, tan orgulloso de su Pokémon como siempre. Y entonces, todos sonrieron a la vez.

- Frax puede hacerlo. Es un chico tonto, pero su corazón está donde debe estar para estas cosas. – Lillie acarició a Snowy en la cabeza mientras asentía. – Y es por eso que él y Velvet pasarán esta Gran Prueba.

- Yo no lo diría tan rápido. El Kahuna Hala tiene todavía a cuatro Pokémon activos, contando a ese Primeape. – dijo Gladion, observando al todavía calmado Kahuna de Melemele. – Cuando un peleador está acorralado es que se descubre su verdadero valor, y el Kahuna todavía no juega todas sus cartas.

- ¡Tú lo dijiste! – exclamó Hau alzando los brazos para animar. – ¡Tutu será el ganador!

Gladion gruñó y desvió la mirada mientras el nieto del Kahuna literalmente irradiaba alegría, y tanto él como todos los demás volvieron su atención hacia la Gran Prueba.

Mientras Hala recuperaba a su más nuevo Pokémon, sonrió al apretar su Pokébola sujetándola con fuerza.

- Hiciste un trabajo magnífico, Riolu. Toma un descanso. – Volvió a ponerla en su cinturón antes de encarar a los retadores con una sonrisa impresionada. – Debo decirlo, están demostrando muy bien su valía hasta ahora.

- ¡Gracias! – sonrió Frax dando un puñetazo al frente. – ¡Y apenas estamos comenzando!

Velvet se limitó a asentir de manera simple y respetuosa. Hala se rio al ver a los gemelos, y luego intercambió con ellos una gran sonrisa.

- Eso es bueno saberlo, ya que apenas estoy comenzando. – Cogió otra Pokébola y la lanzó. ¡Crabrawler, es tu turno!

La bola se abrió, y apareció un pequeño cangrejo púrpura y azul con postura de boxeador, de pie junto al mucho más grande y rudo Primeape. Rotom se rotó y empezó a cumplir con su deber.

- Crabrawler, el Pokémon boxeador. Tipo Luchador. Golpea con tanta frecuencia que sus tenazas pueden caerse de tanto utilizarse, y la carne de dichas tenazas es considerada por los expertos en la cocina como altamente nutritiva y deliciosa.

Así que tenían que estar en alerta con esos movimientos de golpes. Qué bueno saberlo. Hubo murmullos entre el público, algunos de ellos confusos y muchos otros interesados, todos sobre el Pokémon sin evolucionar y de aspecto débil. Frax también parpadeó, pero Velvet no perdió el tiempo para estudiarlo. El estado evolutivo no significaba nada para la fuerza de un Pokémon, y el Riolu de Hala era la prueba de ello. Regla número doce: nunca bajes la guardia, ni por un segundo.

Ambas parejas de Pokémon se estudiaron entre sí, esperando el primer movimiento. Nadie se arriesgó a dar el primer salto, cada uno intentaba predecir lo que el otro intentaba hacer. Y entonces, Frax tomó su oportunidad para señalar hacia el frente.

- ¡De acuerdo, vamos! ¡Dartrix, usa Picoteo!

Con elegancia y aplomo, Dartrix avanzó hacia Crabrawler con el pico listo para golpear. Hizo un rizo y cargó, para luego saltar y rotar en el aire, lanzándose en picada. Crabrawler apenas se movió para esquivar, y Dartrix se fue de cara al suelo. Hala tomó su oportunidad y alzó sus puños.

- ¡Puño Dinámico!

El puño de Crabrawler brilló con una luz blanca mientras cargaba el ataque, y le dio un uppercut a Dartrix en todo el mentón. El Pokémon salió volando hasta el otro lado del campo de batalla, y se levantó algo tambaleante. Frax palideció, su Pokémon continuó dando vueltas con una sonrisa tonta en el rostro.

- ¡Dartrix! ¿Qué sucede?

- ¡Ten cuidado, está confundido! ¡Podría golpearse a sí mismo! – Velvet apretó su mandíbula mientras miraba a Crabrawler, y luego lo señaló. – ¡Raticate, Híper Colmillo!

Raticate se lanzó contra el Pokémon luchador, con los colmillos listos. Hala permaneció calmado y cruzó los brazos.

- ¡Provocación!

Crabrawler extendió su brazo y movió su tenaza en dirección hacia Raticate con una sonrisa arrogante. Raticate cayó enfrente de ellos y gruñó, y luego se echó para atrás y se frotó la cabeza.

- ¡Ahora, Puño Incremento! – exclamó Hala sonriendo.

El puño de color naranja conectó, y la plataforma se partió bajo la espalda de Raticate. Se volvió a levantar con un pequeño quejido, antes de darle una mirada confusa aunque furiosa a Crabrawler. Velvet dio un respingo, mientras que Hala parecía bastante complacido.

- ¡Raticate, quédate atrás! – exclamó enfocándose en su Pokémon. – ¡No ataques todavía!

Su Pokémon no la escuchó, y con un Híper Colmillo resplandeciendo corrió hacia Crabrawler.

- ¡No!

- ¡Doble Equipo!

Raticate se vio rodeado por varias copias de Crabrawler, y sus colmillos se hundieron en uno. El Pokémon Normal/Oscuro ensanchó los ojos al perder el balance. Hala dio un puñetazo al frente.

- ¡Primeape, Rabieta!

El mono cerdo azotó su pie contra el suelo, y mandó a volar a Raticate por los aires. El Pokémon de Velvet cayó de espaldas, chillando ante un dolor agudo. La onda de choque mandó a Dartrix a caer al suelo al hacerlo tropezar, con su peso presionando al herido Raticate, dejando a Frax boquiabierto.

- ¿Qué fue eso?

- Rabieta es un movimiento que se hace más poderoso si atrapa al oponente con la guardia baja después de fallar un movimiento. – Velvet frunció el cejo al ver a Hala. – Ese era tu plan, ¿verdad?

El Kahuna asintió, cruzando los brazos mientras les devolvía la mirada.

- Acabo de edificar un muro frente a ustedes. Su deber al tomar esta prueba es superarlo.

Velvet sintió que se le helaba la sangre, mientras Frax torpemente trataba de guiar al confundido Dartrix durante la batalla. Sacudió la cabeza y empezó a pensar, alternando miradas entre Crabrawler and Primeape. La estrategia de Hala parecía funcionar sin fallos, pero el Kahuna había cometido un error: al preparar a Dartrix y Raticate para la derrota, delató todos los movimientos de Crabrawler en pocos minutos. Ya sin nada que la sorprendiera, podía montar un contraataque.

Desde luego, el problema, era encontrar qué tipo de contraataque, especialmente mientras más copias del Doble Equipo rodeaban a Raticate y Dartrix. Híper Colmillo era simple pero fácil de desviar. Cambio Rápido era arriesgado mientras Raticate todavía estuviera bajo el efecto residual de la confusión, y Corpulencia ya sería prácticamente inútil luego de que Provocación había maximizado el poder de ataque de Raticate. Su único movimiento confiable sería Golpe Bajo, y para eso tenían que esperar. Pero afortunadamente, su oportunidad llegó poco después.

- ¡Crabrawler, Puño Dinámico!

Mientras todos los cangrejos rotaban sus brazos al unísono, Velvet chasqueó los dedos.

- ¡Raticate, Golpe Bajo!

Raticate se lanzó al frente con el puño listo, apuntó y golpeó al Crabrawler a punto de golpearlo. Este desapareció, Raticate y Velvet se congelaron al mismo tiempo, y Velvet vio a otro Crabrawler lanzándosele desde atrás. Miró con furia y apretó los puños.

- ¡Cambio Rápido!

Raticate desapareció con la velocidad usual, y Crabrawler golpeó una muy familiar camiseta de rayas blancas y azules en su lugar. Mientras Raticate saltaba desde atrás de Frax que ahora tenía el torso al descubierto, Velvet pudo oír más de unos cuantos comentarios sobre su físico. La chica apretó los dientes y se agarró la frente. Después le repondría su camiseta, pero por ahora ella y Raticate tenían que…

- ¡Puño Incremento!

Velvet se volvió a congelar mientras Crabrawler rotaba la camiseta de Frax encima de su cabeza, doblándola para formar un látigo y lanzárselo a los pies de Raticate, enviando al Pokémon rata a desparramarse. El Raticate retrocedió rápidamente, pero Crabrawler continuó atacando con el látigo, preparado por si Raticate se acercaba demasiado.

Velvet se vio sorprendida con ese giro, hasta que entendió el problema: Hala probablemente se estaba esperando un movimiento así, y ella cayó en la trampa. La chica tragó en seco, tratando de no pensar en cómo sus posibilidades de victoria parecían volverse más inciertas.

Nadie sabía qué decir, pues el nuevo látigo de Crabrawler le permitía controlar un área mucho más grande, y ponía a los todavía confusos Raticate y Dartrix en una desventaja mayor. Cuando todos parecían haberse quedado sin palabras, Sophocles decidió actuar. Sin más, se quitó la camisa y empezó a rotarla para arrojarla hacia la plataforma.

- ¡Toma, Velvet! ¡Usa esto!

- No funcionará.

Sophocles retrocedió y accidentalmente arrojó la camiseta al aire, haciendo que esta le cayera encima de la cabeza. Se la quitó de encima y miró a Gladion con expresión interrogante.

- Como dije antes, la batalla se encuentra en un estado de flujo. Cualquier ventaja se puede voltear fácilmente. – dijo Gladion mirando enfurruñado a Velvet, con la mano frente a su rostro. – El error de la chica fue intentar usar la misma estrategia dos veces. No puede permitirse usar Cambio Rápido de la misma manera.

- El Kahuna Hala sabía lo que esperar y se anticipó a su movimiento. – dijo Kiawe frunciendo el cejo. – ¿Es lo que quieres decir?

- Sí, pero también es señal de un problema mucho peor. Esa chica es inteligente y sabe usar sus recursos, pero las cosas inesperadas pueden arruinarle fácilmente los planes.

- ¿Cómo puedes decir eso? – preguntó Lillie parpadeando.

- Pelee contra ella una vez. Es buena, pero no es tan flexible como otros entrenadores. Y eso será su perdición si no tiene cuidado. – Gladion volvió a fruncir el cejo mientras su Umbreon alzaba la cabeza para ver mejor.

Todo mundo volvió a quedarse en silencio mientras se enfocaban de nuevo en la batalla. Poniéndose de nuevo su camiseta, Sophocles miró a Velvet con expresión sombría, deseando realmente haber podido prever más eventualidades juntos el día anterior. Sin embargo, él sabía que Velvet podía lograrlo, y estaba listo para animarla con todas sus fuerzas.

Velvet tomó un profundo respiro mientras estudiaba de nuevo el campo de batalla una vez más. Primeape continuaba dándole dificultades a Dartrix, y la nueva arma de Crabrawler solo empeoraba la situación. Todo el rato, tenían que tener los ojos abiertos por si les llegaba un Puño Dinámico o una Provocación que confundiera a sus Pokémon, Doble Equipo que les llevara a una Rabieta, y ambos Pokémon siendo en general un fastidio capaz de hacerles daño masivo mientras los suyos daban vueltas como idiotas borrachos. Sí, las cosas iban muy mal.

El único lado positivo de la situación fue que Raticate finalmente se salió de su confusión, y mientras el Crabrawler de Hala seguía haciendo su imitación de vaquero, Provocación parecía estar fuera de los límites. Ahora todo lo que necesitaban era quitarle esa arma de las manos, y eso era lo que la tenía perdida. Lo cual significaba que necesitaba volver a aplicar la regla número tres.

Miró a su hermano, que todavía seguía sin reaccionar por haberse quedado sin camisa y las muchas miradas interesadas que estaba atrayendo de las chicas en la audiencia. Velvet pensó que así era mejor, antes de enfocarse en lo que realmente importaba.

- Frax, ¿crees poder hacer algo con ese Crabrawler?

- Creo que sí. – asintió Frax. – Dartrix ya dejó de tambalearse.

- Ten cuidado con sus ataques. No podemos permitir que confunda a nuestros Pokémon.

- ¡Lo haré! – El chico dio un puñetazo al frente. – ¡Dartrix, usa Hojas Navaja!

Crabrawler usó la camisa para bloquear las hojas filosas, mientras Velvet y Raticate se enfocaban en Primeape. La chica adoptó una expresión sombría ante la sensación de deja vu, pero sacudiendo la cabeza, trató de no pensar en ideas recicladas, y en vez de eso se enfocó en Primeape. Anular su Rabieta era su prioridad, especialmente ahora que Raticate estaba a punto de llegar al límite de su aguante. Así, volvió a señalar al frente.

- ¡Híper Colmillo, ahora!

- ¡As Aéreo!

Raticate cargó con los dientes listos, mientras Primeape corría con su puño brillando intensamente. Los dos se acercaron más y más, casi a distancia para golpear, y entonces…

- ¡Cambio Rápido!

Primeape y Raticate intercambiaron lugares, haciendo que el As Aéreo golpeara el suelo, y los dientes de Raticate estuvieran listos para hundirse. Hala simplemente se rio.

- ¡Movimiento Sísmico!

Primeape atrapó a Raticate y saltó hacia el aire, girándose antes de azotar al Pokémon Normal/Oscuro a velocidad terminal. El Pokémon de Velvet hizo un cráter en el suelo, astillando algunos de los viejos troncos por el impacto.

Velvet dio un respingo al ver como su Pokémon volvía a ponerse de pie, con las patas temblorosas. Siendo un ataque que usaba la gravedad para incrementar el daño, Movimiento Sísmico no se veía afectado por la usual tabla de daño y dependía solamente de la fuerza del Pokémon. Eso no quería decir que el ataque no doliera de los mil demonios o que no fuese algo de lo cual preocuparse, claro, pero era al menos un alivio.

Se concentró, cruzando los brazos. Con eso, el Primeape de Hala había utilizado As Aéreo, Chirrido, Rabieta y Movimiento Sísmico. Con eso, toda la mano de Hala estaba a la vista. La chica sonrió: con toda esa información, ya tenía una oportunidad real para brillar.

- ¡Vamos a recuperarnos, Raticate! ¡Usa Híper Colmillo una vez más!

Raticate habría hecho eso, si no fuera porque Dartrix lo embistió por un lado y lo hizo caer de nuevo al suelo. Velvet retrocedió, y se dio cuenta de que Dartrix seguía dando tumbos y le echó una mirada furiosa a su hermano, que sonrió tímidamente y se rascó la nuca.

- Uhm, perdón. Volvió a suceder.

Velvet gruñó y se enfocó de vuelta en el encuentro, donde Raticate trataba de ponerse de pie de nuevo, y Crabrawler giraba la camiseta hecha jirones encima de su cabeza como látigo mientras miraba fijamente a su Pokémon. Se quedó congelada, corriendo varias estrategias a la vez: tenía muchas opciones y su primera prioridad era evitar la Provocación, así que podía…

- ¡Rabieta!

Mientras Dartrix flotaba arriesgadamente antes de que la onda de choque lo alcanzara, mientras Raticate salía volando y sentía dolor. Velvet, sin embargo, aprovechó el momento.

- ¡Golpe Bajo!

Raticate se ajustó y salió como bala contra Primeape, con la pata brillando. El Pokémon de Hala trató de darle un puñetazo, pero Raticate le pegó primero y se estrelló contra los troncos de la plataforma. Velvet trató de pensar en el siguiente paso, pero alguien se le adelantó.

- ¡Dartrix, Picoteo!

Dartrix flotó elegantemente enfrente de Raticate, y comenzó a picotear a Primeape con la experticia de un escultor finamente entrenado. Primeape no pudo escapar, y el Pokémon de Frax lo convertía en su lienzo de dolor personal. Velvet se quedó confundida, pero entonces se le ocurrió.

Hasta entonces, estaba viendo las batallas con los Pokémon de Hala como si fueran separadas, en vez de considerar la batalla doble. Aunque supiera que estaba luchando junto a Frax, peleaba constantemente contra un solo oponente a la vez. La clave para enfrentar a Primeape no estaba en pelear ella sola, sino en hacerlo lado a lado junto a Frax. Sonriendo, se enfocó otra vez en Crabrawler. Antes de continuar con Primeape, tenía que lidiar con el cangrejo y su arma improvisada primero.

- ¡Ve hacia Crabrawler! ¡Usa Híper Colmillo!

Crabrawler volvió a levantar la camiseta, solo para que Raticate se abriera paso rasgándole la defensa de tela y dirigir su Híper Colmillo directo hacia el cangrejo.

- ¡Puño Incremento!

Crabrawler dejó la camiseta de Frax y cargó su puño naranja. Velvet casi entró en pánico, antes que Raticate lograra quitarse del camino y agacharse contra el suelo. Sin objetivo en la mira, el puño de Crabrawler astilló la plataforma todavía más, formando grietas sobre la plataforma y haciendo volar trozos de madera por todos lados.

Un escalofrío le bajó por la espina ante el despliegue de poder. A juzgar por el daño, ese Puño Incremento debía haber potenciado el ataque de Crabrawler hasta el techo y más allá. Quizás hasta tuviese la habilidad Puño de Hierro para poder extra. Uno solo de esos golpes terminaría con Raticate. Pero de inmediato sacudió la cabeza y dejó sus pensamientos de lado. Ya sabía exactamente qué hacer.

- ¡Raticate, Cambio Rápido!

Un segundo más tarde, donde antes estaba Raticate ahora estaba Dartrix, mientras Raticate saltaba fuera de un muy lastimado y furioso Primeape. Frax parpadeó confuso, antes de ver el agujero en la plataforma y después a Crabrawler.

- ¡Oh, claro! ¡Dartrix, Danza de Plumas!

Dartrix levantó un ala dramáticamente y bailó al ritmo de una tonada no existente, describiendo un círculo alrededor de Crabrawler y soltando plumas para que se le pegaran encima a las tenazas de Crabrawler. El cangrejo intentó deshacerse de las molestias con Puño Dinámico, pero el pomposo Pokémon continuó con su rutina como si Crabrawler no estuviese allí. Entretanto, Primeape sacudió su cabeza y preparó su pie para otra patada, solo para encontrarse con el manotón de Raticate en toda su cara.

El Golpe Bajo mandó a Primeape a revolcarse por la plataforma, y Raticate saltó atrapando al Pokémon mono cerdo con facilidad. El Pokémon de Hala comenzó a agitarse, pero Raticate se agarró de él con firmeza. La sonrisa de Velvet se ensanchó mientras chasqueaba los dedos.

- ¡Ahora, Híper Colmillo!

- ¡Puño Dinámico!

Raticate y Velvet se pusieron en alerta al darse la vuelta y encontrarse con Crabrawler a punto de golpearlos.

- ¡Ala de Acero!

Como un caballero de armadura brillante, Dartrix se plantó frente a Raticate y levantó su ala, convirtiéndola en un muy práctico escudo de plumas de metal. El golpe y el metal se encontraron frente a frente, mientras ambos Pokémon presionaban uno contra el otro buscando la victoria. Velvet sintió que se le iba el terror y volvía su confianza, y volvió a señalar a Primeape.

- ¡Continúa así!

Primeape gritó de dolor al sentir los dientes de Raticate hincarse en su brazo, sin detenerse aun cuando el Pokémon furioso amenazaba con arrancárselos. Entretanto, Hala continuó observando a Crabrawler y Dartrix trabados en su duelo. Y entonces, levantó su brazo.

- ¡Doble Equipo!

Las copias del cangrejo rodearon a ambos Pokémon de los gemelos Lono nuevamente. Raticate se sobresaltó, lo suficiente para soltar su agarre, y entonces Primeape lo atrapó con el suyo propio. El mismo de la otra vez. Velvet tomó una expresión sombría al ver a Primeape saltar de nuevo, girarse y…

Dartrix voló magníficamente por los aires mientras daba rizos, y entonces le dio un picotazo a Primeape; el Pokémon Luchador gruñó de dolor, y Raticate se fue en caída libre hacia el suelo. Velvet volvió a poner atención y se enfocó en Crabrawler mientras Raticate aterrizaba con facilidad. Todos estos cambios de objetivos la mantenían desconcentrada e intranquila, pero al ver como cada Crabrawler se dirigía hacia Raticate con Puño Incremento preparado, endureció la mirada y apretó los puños.

- ¡Golpe Bajo!

El puño de Raticate brilló intensamente y salió disparado hacia el frente. Entretanto, Velvet estudió a cada copia, analizando sus movimientos, y entonces pudo entenderlo. Todos estaban rígidos de manera antinatural, excepto uno. Otra vez volvió a chasquear los dedos.

- ¡Golpea al que viene detrás de ti!

- ¡Usa Rabie…!

Raticate tuvo que dar un giro en U muy cerrado, y entre impulso y posición golpeó con fuerza a Crabrawler, mandándolo a volar hacia Primeape. Hala retiró su orden, pero fue demasiado tarde. Primeape y Crabrawler cayeron uno encima del otro sobre la plataforma, y Velvet sonrió. ¡Acababan de romperle el ritmo a Hala!

- ¡Estamos recuperando terreno, mantengamos el paso! ¡Híper Colmillo!

- ¡Continua usando Picoteo, Dartrix!

Los Pokémon de los gemelos saltaron hacia sus oponentes, mordiéndolos y picoteándolos en una lluvia de ataques. Mientras sus compañeros lograban bajar poco a poco la energía de sus oponentes, Velvet sintió un atisbo de alivio recorriéndola.

Pero entonces notó que Hala sonreía ligeramente, y palideció cuando el Kahuna apuntó hacia ellos.

- ¡Supercalor!

Dartrix y Raticate detuvieron su asalto mientras Primeape comenzaba a brillar y Crabrawler se ocultaba bajo un hoyo de la plataforma. Ambos Pokémon y Frax se quedaron confundidos, pero Velvet rápidamente se adaptó a ello.

- ¡Salta!

Raticate saltó poco después, mientras Primeape brillaba con más fuerza con cada segundo. Velvet habría suspirado de alivio, de no ser porque un chillido captó su atención.

Vio a Primeape sujetando a Dartrix mientras se preparaba para soltar su ataque, y se quedó congelada. Ni ella ni Frax supieron que decir, y el resplandor de Primeape se volvió cegador: Velvet trató de sacar algún plan, pero no se le ocurrió nada y el tiempo se le acababa. Al menos, así era hasta que Raticate desapareció de la vista. Velvet se preguntaba dónde estaría, y entonces lo vio en las garras de Primeape y a Dartrix en el aire, habiendo completado el Cambio Rápido.

Quiso gritarle que huyera, que golpeara a Primeape, lo que fuera, pero el shock era demasiado grande. Raticate le sonrió con confianza, y entonces la energía de Primeape estalló, y la plataforma se prendió en llamas.

Todo mundo se cubrió los ojos al sentir la onda de choque y el calor, siendo la explosión lo único que podían oír. Les tomó varios segundos antes que las cosas se calmaran y se levantara el humo; todos miraron mientras lentamente se disipaba, con Velvet en particular tragando en seco y entrecerrando los ojos.

Cuando el humo se dispersó, todos podían ver a Primeape mayormente ileso, Crabrawler y Dartrix volviendo a aterrizar en la plataforma, y Raticate de pie con las patas temblando y todo lleno de quemaduras. Velvet palideció de nuevo, mientras su Pokémon se desplomaba derrotado sobre la plataforma. Kukui contempló la escena por un momento antes de finalmente levantar su brazo.

- ¡Raticate es incapaz de continuar!

Observando a su caído Raticate, Velvet no supo cómo sentirse. Sacudió la cabeza vigorosamente y volvió a enfocarse en la batalla, recuperando a su Pokémon y mirando su Pokébola. Raticate había peleado bien, y Dartrix probablemente fuese una mejor opción para mantener en el combate.

- Gracias. – le dijo antes de guardar la Pokébola. Observó de nuevo a sus oponentes y se limpió el sudor de la cara.

Todavía no estaban con el agua al cuello, pero estaban en desventaja, especialmente con Hala sacando un quinto movimiento. Y ahora sin Cambio Rápido, ella y Frax habían perdido una ventaja importante. Además, Persian y Cutiefly quedaban en desventaja, y por lo que sabía Primeape podría tener hasta seis, siete, tal vez hasta ocho movimientos.

Se pellizcó el puente de la nariz y respiró profundo. No, no podía perder su enfoque o pensar en cosas hipotéticas ahora. Necesitaba enfocarse en lo que sabía, y eso no era bueno. Quizás realmente no tenían…

- ¡Hey, Velvet, relájate!

Velvet salió de sus pensamientos y se dio la vuelta, encontrándose a Frax sonriéndole y dándole un pulgar arriba.

- ¡Todavía tenemos un Pokémon más que Hala! ¡Podemos hacerlo! – le dijo con su sonrisa haciéndose más grande y más tonta, como de costumbre.

Velvet casi se rio por lo optimista que era su hermano: aun de cara a la derrota, siempre se las arreglaría para encontrar algo de esperanza. Era otra de las muchas cosas que envidiaba de él. Pero aun así, tenía razón. Aunque la situación pareciera sombría, tenía que volver a intentarlo. Y así, decidió arriesgarse. Cogió entonces su segunda Pokébola y la arrojó.

- ¡Ve, Cutiefly! – El Pokémon tipo Insecto/Hada se materializó y comenzó a zumbar. Velvet se aclaró la garganta y señaló al frente. – ¡Usa Paralizador!

Cutiefly comenzó a zumbar por el campo a gran velocidad, enviando la neblina paralizadora hacia los Pokémon de Hala. El Kahuna no pareció particularmente preocupado.

- ¡Dispérsenlo!

Crabrawler y Primeape asintieron antes de soltar su Rabieta y Puño Dinámico sobre la plataforma. La onda de choque resultante resultó ser lo bastante fuerte para enviarles el Paralizador de regreso, y Cutiefly apenas logró moverse lo bastante rápido para esquivar su propia neblina. Velvet palideció de nuevo mientras su ataque volaba de vuelta a ellos. Y entonces, notó que Primeape y Crabrawler saltaban hacia Cutiefly, con Puño Dinámico y As Aéreo listos. Ella trató de ordenar una respuesta, pero no se le ocurrió nada. Por suerte, la regla número tres seguía en efecto.

- ¡Picoteo, Dartrix!

Dartrix voló hacia Crabrawler y lo embistió contra el suelo para picotearlo de manera segura. El cangrejo se las arregló para evitar la mayoría de los golpes, pero el asalto de Dartrix lo mantuvo ocupado. Velvet suspiró de alivio y se enfocó en Primeape. Respiró profundo mientras lo miraba.

- ¡Viento Plateado!

El fino polvo salió volando hacia Primeape para causar daño mínimo, y sin cambios al estado de Cutiefly. Velvet frunció el cejo, y casi pierde el control cuando vio que Primeape brillaba de blanco otra vez.

- ¡Protección! – gritó Velvet, mientras Dartrix y Crabrawler rompían su traba y se ocultaban.

La barrera azul se las arregló para resistir el infierno ardiente; al levantarse el humo, Primeape trató de lanzarse con otro As Aéreo, pero Cutiefly logró escaparse antes que el ataque la golpeara. Poco después, la batalla se reanudó.

Todo el rato, mientras Cutiefly intentaba evitar cualquier golpe de Primeape, Velvet se quedó sin ideas. Podía intentar usar Viento de Hadas o volver a probar con el Paralizador, pero seguramente se las dispersarían de nuevo para anularle el ataque. Podría tratar de usar Protección para devolver el ataque, pero era una estrategia predecible y no podía seguir usando más de ellas, y…

La chica se tensó cuando Primeape logró conectarle un As Aéreo a Cutiefly, y su Pokémon se revolcó sobre la plataforma. Le dio un respingo al ver a Primeape cargando su puño para otro golpe y corría hacia su Pokémon. Por suerte, Dartrix vino a su rescate de nuevo, levantando su poderosa Ala de Acero como el escudo de un caballero. El puño de Primeape resonó contra las plumas de Dartrix, y el Pokémon de Frax tomó el control de esa batalla.

Velvet no pudo evitar notar el estilo de batalla de Dartrix. Incluso al ejecutar el más simple de los movimientos, el Pokémon Hierba/Volador decidía agregarle algo de encanto dramático, aunque le costara recibir un golpe o le permitiera al oponente escaparse. Era una forma extremadamente ineficiente de batalla, y de alguna manera Dartrix continuaba usándola. Velvet no pudo evitar preguntarse por qué. ¿Qué ganaba de actuar de ese modo? ¿Por qué no intentaba pelear de manera más eficiente…? ¿Por qué…?

Y entonces, la respuesta vino a ella. Así era él, y no podía cambiar una parte fundamental de sí mismo a mitad de una batalla. Lo mismo se aplicaba a ella. ¿Quizás sus propias estrategias eran demasiado repetitivas, rígidas y no tenía suficiente flexibilidad para adaptarlas rápidamente? Ese no era un problema para resolver en el calor de la batalla. Tenían que ganar, y lo mejor que podía hacer era pelear con todo lo que tenía. Cualquier fallo en sus estrategias lo podría arreglar después.

Velvet miró fijamente a Primeape, y corrió por su mente todo lo que sabía de él. Todo lo que le vio haciendo, y todo lo que Cutiefly podía hacer. Y aun así nada se le ocurría.

- ¡Primeape, Supercalor!

Y entonces, Primeape comenzó a brillar de nuevo. Velvet se mordió los labios mientras se preparaba para otro ataque a máximo poder… pero en ese momento, se le formó una estrategia. Sonriendo, se golpeó la palma, y asintió junto con Cutiefly mientras señalaba a Primeape.

- ¡Muévete hacia adelante!

- ¡Embístelo y usa Protección!

Cutiefly hizo lo que le pidieron, acercándose a Primeape y lo embistió. El golpe ni siquiera inmutó al Pokémon Luchador, pero esa no era su intención. Hala tampoco lo entendió, hasta que Cutiefly levantó una Protección a pocos centímetros de la cara de Primeape. Solo fue entonces que el Kahuna retrocedió.

La explosión envolvió de nuevo la plataforma y chocó contra la Protección, rebotando de vuelta hacia Primeape. El Pokémon mono cerdo gritó de dolor y la ola calorífica lo estrelló contra el suelo. Velvet entonces volvió a chasquear los dedos.

- ¡Paralizador!

El polvo paralizador cayó sobre Primeape sin oposición alguna, y el cuerpo del Pokémon Luchador se puso tieso inmediatamente. Velvet apenas podía contener su sonrisa, pero volvió a ponerse seria para dar otra orden.

- ¡Ahora, termina esto con Viento de Hadas!

Primeape trató de saltar hacia un lado, pero la parálisis lo detuvo. La bruma rosa lo estrelló contra la plataforma con un grito de dolor, lo bastante fuerte como para romper unos cuantos troncos. El Pokémon de Hala trató de volver a levantarse, pero se cayó de rostro. Velvet sonrió, mientras Kukui observaba quedamente, y finalmente levantaba el brazo.

- ¡Primeape ya no puede continuar!

Entre los amigos de los gemelos Lono, comenzaron a sonar los vítores.

- ¡Con eso son tres, van a medio camino!

- Tienen cuatro Pokémon, siguen a la cabeza.

- Todavía no salen de lo más difícil, aún les falta mucho.

La celebración de Lana y Mallow se vio interrumpida por Gladion, que fruncía el cejo mientras observaba la batalla con un ojo muy parecido al de Sophocles. Pero a diferencia del de este último, no parecía estar distraído por dulces.

- Si estás tratando de decir "esto todavía no acaba", ya lo sé. No soy idiota.

- No pareces alguien de poca inteligencia, así que estaré de acuerdo hasta que me pruebes lo contrario. Sin embargo, no pasará mucho antes de que veas que mi punto es más que una victoria llegando desde atrás.

Mallow le echó una mirada fulminante al hermano mayor, hasta que el otro hermano mayor tosió.

- Aunque haya sido un poco… grosero, puedo ver a lo que se refiere. Es cierto que a Hala solo le quedan tres Pokémon, pero tiene la misma cantidad de Pokémon frescos a la mano. Tanto Dartrix como Cutiefly llevan su rato peleando después de todo.

Todo mundo reconoció el punto de Kiawe, asimilando el hecho de que todavía no terminaba. Y con ello, Hala envió a su quinto Pokémon, y Gladion maldijo entre dientes. Lillie le echó una mirada curiosa y escandalizada por el uso de ese lenguaje.

En el momento en que el penúltimo Pokémon de Hala se materializó en la plataforma, todo mundo se quedó en silencio. A primera vista, el Pokémon rosa y negro con una gran sonrisa parecía ir completamente en contra del equipo de Hala y su especialidad. Pero cualquier habitante de las cuatro islas de Alola sabía perfectamente el tipo de monstruosidad que era esa criatura. Hasta Rotom tuvo que mirar de nuevo y sonó asustado mientras daba la información de la nueva entrada.

- Bewear, el Pokémon de brazos fuertes. Considerado por muchos el Pokémon no-Legendario más fuerte de la región de Alola. Su apariencia abrazable oculta a un monstruo despiadado listo para aplastar a la gente con un amoroso abrazo de muerte. Criar un Bewear no es recomendable a menos que tengas una clara idea de lo que haces.

Evaluando a su nuevo oponente, Frax sintió un escalofrío bajándole por la espina. Hala definitivamente era un entrenador que sabía exactamente lo que estaba haciendo, y viendo como Velvet se quedó congelada cerca de él, seguramente estaba de acuerdo. Y aun así, de cara a su nuevo oponente, Frax no pudo evitar sonreír. Ya habían triunfado contra tres de los Pokémon de Hala, y sin importar lo que tuviese planeado, volverían a ganar. Y mientras presumía sus alas sobre la plataforma y tomaba una postura de batalla refinada, Dartrix parecía estar de acuerdo. Todavía no se acostumbraba a los nuevos hábitos de su Pokémon, pero no dejaría que eso la distrajera.

- ¡Paralizador! – gritó Velvet, antes de que él o Hala pudiesen ordenar algo.

Cutiefly se lanzó zumbando sin hacer ni una pausa, esparciendo el polvo dorado con sus alas sobre los Pokémon de Hala, que no parecía nada preocupado.

- ¡Brazo Martillo!

Bewear no golpeó su puño contra el suelo: en vez de eso lo hizo en el aire, liberando una poderosa corriente que envió de regreso el Paralizador. Tanto Cutiefly como Dartrix salieron volando por los aires, apenas logrando evitar el paralizador por los pelos.

- ¡¿Qué rayos…?! – Frax ensanchó los ojos-

- ¡Crabrawler, Provocación!

Recordando esa estrategia y viendo a Cutiefly en la línea de visión de Crabrawler, Frax actuó rápidamente.

- ¡Dartrix, detenlo!

Dartrix se elevó en el aire haciendo rizos para presumir sus hermosas alas, con el pico listo para dar un ataque de Picoteo mientras Crabrawler provocaba a Cutiefly, solo para que Bewear saltara hacia él y forzara al Pokémon tipo Hierba en un fuerte agarre, lo bastante feroz para hacerlo chirriar de dolor mientras se sacudía.

- ¡Dartrix! – gritó Frax, mientras su Pokémon todavía intentaba escapar. Miró a Velvet en busca de ayuda, pero su expresión se tornó sombría al ver que la Provocación tuvo su efecto y Cutiefly ahora estaba tambaleándose en el aire erráticamente.

El chico tragó en seco y volvió su atención a Bewear, que seguía apretando el agarre e infligiendo todavía más daño. Probablemente fuese Atadura, pero se veía mucho más horrible que cualquiera que hubiese visto antes.

- ¡Ala de Acero! – gritó apretando los puños.

Las alas de Dartrix se volvieron metal afilado nuevamente, haciendo mella en el pelaje de Bewear. El Pokémon de Hala solo pareció ligeramente molesto, si fuese que sintió algo mientras seguía triturando al Pokémon de Hierba. Frax se quedó mudo, pero no tenía tiempo de pensar en ello pues vio a Crabrawler cargando contra ellos, con si tenaza derecha brillando con la luz de un Puño Dinámico. Sintió un respingo, no tenía ideas.

- ¡Usa Viento de Hadas, Cutiefly!

Frax se dio la vuelta para encontrarse con el Pokémon de Velvet volando encima de ellos, listo para atacar aun estando mareado. Y entonces se le olvidó atacar, tratando de embestir a Crabrawler en lugar de eso. El Pokémon de Hala desapareció dejando varios clones de Doble Equipo, y Cutiefly se desplomó en el suelo. Velvet pareció poner una expresión sombría, y Hala y sus Pokémon parecieron divertidos ante la situación.

Y en ese instante fue cuando Frax sonrió y aprovechó el momento.

- ¡Hojas Navaja!

Estando todavía atrapado, Dartrix solo pudo lanzar unas cuantas hojas en patrones erráticos y direcciones aleatorias, fuese al cielo, al suelo, a Bewear, a Crabrawler o incluso a sí mismo. Las hojas filosas no parecieron tener efecto, hasta que algunas le dieron a Bewear en toda la cara, lo suficiente para hacerlo tensarse y soltar la Atadura.

Dartrix voló hacia la seguridad, con una expresión de dolor en el rostro mientras flotaba desorientado sobre el suelo. Aunque Frax solo le vio las plumas desordenadas y pocas magulladuras, podía ver que su amigo ya estaba llegando a sus últimas, aunque todavía pudiera pelear. Pero al menos por ahora estaba bien.

- Gracias al cielo. – estuvo a punto de decir, hasta que miró detrás de Dartrix y gritó. – ¡Ala de Acero!

Dartrix se dio la vuelta dramáticamente, alzando el ala hacia el cielo y recubierta de metal mientras el Puño Incremento de Crabrawler impactaba contra ella. El golpe fue demasiado fuerte para soportarlo, y Dartrix voló directo hacia Bewear. Hala cruzó los brazos.

- ¡Doble Filo!

Bewear dio una carrera con el hombro hacia Dartrix, dándole un codazo con fuerza. El Pokémon Hierba de Frax chilló de dolor y cayó haciendo un cráter en la plataforma, partiendo algunos troncos.

- ¡Dartrix! – gritó Frax. Su Pokémon intentó ponerse de pie, aunque su quejido por lo bajo y su gesto de dolor no dieran la mejor imagen.

- ¡Paralizador de nuevo!

Frax volvió a poner atención y miró hacia arriba, donde un todavía mareado Cutiefly peleaba contra la confusión y bañaba a Crabrawler con el polvo paralizador, haciendo volar chispas del cuerpo del cangrejo. El Pokémon de Velvet de algún modo logró volar fuera de rango antes que Bewear o Crabrawler pudiesen tomar represalias, pero al menos algo bueno salió de eso. Hala por su parte no parecía muy preocupado, y el sorprendentemente sano Bewear mantuvo su postura de batalla mientras Crabrawler se retiraba hacia la seguridad. El Kahuna observó tanto a los Lono como a sus Pokémon.

- Son bastante impresionantes, eso es seguro. – Hala abrió uno de sus ojos y miró profundamente a los hermanos. – Pero solo los mejores entrenadores pueden encontrar la forma de superar a mi Bewear. Veamos si ustedes están entre ellos.

Ante eso, Frax y Velvet intercambiaron miradas, con incertidumbre en los ojos de ambos, antes de volver su atención al campo de batalla: ninguno de los Pokémon de Hala se había movido mientras los de ellos permanecían en el aire, aunque Crabrawler se estaba ocultando entre una serie de clones de Doble Equipo.

- Entonces… ¿se te ocurre alguna idea, Velvet? – preguntó Frax, tragando saliva.

- No puedo hacer mucho más hasta que Cutiefly salga de su confusión. – dijo Velvet entrecerrando los ojos. – Y en todo caso, ese Bewear me da miedo. Probablemente tenga la habilidad Peludo.

Frax recordó una de sus lecciones anteriores: era una habilidad que hacía al Pokémon débil al fuego, pero a cambio reducía a la mitad cualquier daño hecho por contacto. Considerando lo bien que se veía Bewear incluso después de usar Doble Filo, Velvet probablemente tuviera razón.

Eso era un problema, considerando que casi todos los movimientos que tenía Dartrix eran de contacto, y como no podían contar con Cutiefly. Incluso un Movimiento-Z probablemente no habría ayudado contra todo ese daño. De repente, Frax realmente deseó haber traído a Litten consigo.

El chico se ajustó la gorra, respiró profundo y sonrió ante el desafío. Si la defensa de Bewear era un problema, lo que tenían que hacer era bajarla.

- ¡Danza de Plumas!

Dartrix rápidamente recuperó su chispa y comenzó a bailar mientras movía sus alas, y disparó las plumas brillantes hacia Bewear con cada paso.

- ¡Brazo Martillo!

Otra ráfaga de aire, y todas las plumas se detuvieron y cayeron sin hacer efecto en el suelo, sin siquiera tocar al inmóvil Bewear. Frax frunció el cejo, y solo fue entonces que se dio cuenta de que Bewear casi no se había movido de su lugar durante toda la pelea hasta ahora. ¿Sería parte de la estrategia de Hala? ¿Sería que Bewear era más un peleador pasivo que activo? El chico apretó sus dientes: pensar y hacer estrategias era más cosa de Velvet, pero hasta él podía entender que Hala les había puesto un desafío bastante difícil por delante. Y de su lado, todo lo que tenían era a un pájaro presumido y un bichito confundido en el campo.

Antes de poder pensar más, vio a Crabrawler cargando hacia Dartrix con su puño brillando de color naranja, que Dartrix apenas alcanzó a esquivar de un salto, Su Pokémon tipo Hierba volteó a verlo, y con ello entrenador y Pokémon fijaron la mirada. Fue solo entonces que Frax notó algo en los ojos de Dartrix.

Había un fuego ardiendo en ellos, uno muy familiar. El mismo que vio en aquel joven e inquieto Rowlet en el bosque. El mismo Pokémon con el cual había ganado muchas batallas y del cual se había ganado su respeto. Frax no podía evitar sonreír ante eso. Podría haberse vuelto un poco más presumido desde que evolucionó, pero en el fondo seguía siendo su viejo Rowlet. Y sabía que ese viejo Rowlet habría tratado de ganar a toda costa. Frax volvió a sonreír, jugando con la visera de su gorra mientras miraba a Velvet.

- ¿Cuánto tiempo necesitas para que Cutiefly pueda volver a pelear?

- Creo que unos pocos minutos. – dijo Velvet, viendo como los patrones de vuelo de Cutiefly lentamente volvían a la normalidad. La sonrisa de Frax se volvió más grande.

- Eso bastará. – Se concentró en el campo de batalla. No sabía qué tan efectivo sería su plan, pero tenía que intentarlo. Él y Dartrix intercambiaron miradas y asintieron, y Frax señaló hacia el frente. – ¡Usa Picoteo, Dartrix!

Así, el Pokémon Hierba se elevó hacia el lado de Hala en la batalla, con el pico brillando y apuntándole a Bewear.

- ¡Brazo Martillo! – dijo Hala estirando la palma.

Fuerte y rápida vino otra ráfaga de aire de Bewear. Pero tanto Frax como Dartrix estaban listos para ello.

- ¡Remonta el viento! – gritó el chico dando un puñetazo hacia el cielo. Dartrix desplegó sus alas y dejó que la ráfaga de aire de Bewear lo cargara gasta que pudo dar una vuelta en U y regresar, con el Picoteo listo para golpear con el Pokémon Normal/Luchador.

- ¡Mantenlo alejado, Bewear!

La sonrisa de Frax se hizo mucho mayor cuando Bewear arrojó más ráfagas de aire inducidas con el Brazo Martillo, que Dartrix esquivó volando a través de ellas y dejando que el viento lo cargara, danzando en el cielo con gran belleza y gracia. Pero sin importar lo complicado o superfluo que fuese cada movimiento, Dartrix cerraba más y más la distancia con Bewear, sin permitir que ningún estallido lo alentara. Al final, fuera de andar presumiendo, seguía siendo el mismo Rowlet que conocía por dentro. Y en efecto, Dartrix llegó a solo centímetros de Bewear, una sonrisa dividió la cara de Frax, y Hala apenas alcanzó a fruncir el cejo.

- ¡Atadura!

Bewear estaba listo para otro abrazo triturador, pero justo cuando Dartrix estaba a punto de golpear, dio un giro cerrado y se alejó de Bewear, dejándolo solo con el aire. Hala se enfurruñó, al menos hasta que miró a su Crabrawler, que ahora veía con los ojos ensanchados a Dartrix que se acercaba. Casi se rio mientras movía su mano por el aire.

- ¡Doble Equipo!

- ¡Hojas Navaja!

Crabrawler trató de dividirse en sus copias, pero la parálisis lo atacó. Lo habría intentado de nuevo de no ser porque la tormenta de hojas de Dartrix le llovió encima y a su alrededor, mandando al Pokémon Luchador a estrellarse contra el hueco de la plataforma. Frax agitó sus puños, y hasta Dartrix se infló con orgullo mientras flotaba al descender.

- ¡Brazo Martillo!

El disparo de aire vino desde atrás, demasiado rápido para que Dartrix lo esquivara, y salió disparado hacia Crabrawler. El Pokémon Luchador salió del agujero con un Puño Dinámico listo.

- ¡Doble Filo, Bewear! – ordenó Hala, dando un puñetazo al frente.

Bewear tomó su postura y se preparó para embestirlo de nuevo, justo cuando Crabrawler preparaba su uppercut. Dartrix trató de recuperar el control de su vuelo, mientras los Pokémon de Hala continuaban cerrando la distancia. Y a pesar de todo ni Frax ni Dartrix parecían preocupados. En vez de eso, se sonrieron uno al otro.

- ¡Vuela alrededor y usa Ala de Acero! – dijo Frax, agitando un puño en el aire.

Con un rápido aleteo, Dartrix se elevó y luego descendió, lo suficiente para llegar a la espalda de Crabrawler y atraparlo con sus alas. Alas que rápidamente se tornaron en metal sólido, uno del que a Crabrawler le costó liberarse. Todo el rato mientras Bewear se acercaba a parar el Doble Filo. El Pokémon de brazos fuertes le dio con el codo directo al cangrejo, sacándolo a volar fuera de la plataforma junto con Dartrix cayendo ambos en el suelo abajo. El público tuvo que apartarse al ver caer a los dos Pokémon, levantando una pequeña pero espesa nube de humo.

Una vez que se aclaró, todos pudieron que ver a ambos, Crabrawler y Dartrix desparramados en el suelo, desmayados y derrotados.

- ¡Ambos, Crabrawler y Dartrix son incapaces de continuar! – declaró Kukui levantando los brazos.

Frax se quedó observando el cuerpo inconsciente de Dartrix, especialmente la sonrisa orgullosa y de victoria que tenía. Él le dio una sonrisa propia mientras recuperaba a su amigo, apretando la Pokébola mientras le daba las gracias sin decir palabras. Sus ojos se volvieron hacia el campo de batalla, donde Cutiefly volvía a estar en forma y Bewear seguía de pie, al parecer más furioso por cómo se la habían jugado. La mirada del chico Lono se dirigió después hacia Hala, y con la Pokébola restante que todavía tenía por usar. La batalla estaba a punto de ponerse todavía más complicada, pero él, Velvet y ahora Pikachu no iban a rendirse tan fácilmente

- ¡Pikachu, yo te elijo!

Velvet notó distraídamente como el primer Pokémon de su hermano saltaba fuera de su hombro y echaba chispas por las mejillas mientras Hala arrojaba su última Ultra Bola. Ciertamente no era la menos importante, al ver que el Pokémon que salió de ella fue…

- Hariyama, el Pokémon sumo. Tipo Luchador. La constitución de Hariyama es puro músculo. Cuando flexiona los músculos se vuelven tan duros como la roca. Se dice que un solo golpe de un Hariyama puede mandar a volar a un camión de diez toneladas.

Sí, y eso también. Gracias, Rotom.

Este era el último trecho, y se veía tan atrayente como escalar la ladera más escarpada de una montaña. No había un objetivo claro. Podía ver tan claro como el día el aura que rodeaba tanto al Bewear y al Hariyama. Los dos habían estado haciendo Movimientos-Z por años; posiblemente era el aura más espesa que había visto en cualquier Pokémon entre los dos. Cualquiera podría ser el que usara el Movimiento-Z.

- ¡Descanso!

Aunque mientras tanto, sospechaba que tendría que preocuparse más por Hariyama, viendo que Bewear acababa de cerrar los ojos y brillaba de verde. Tampoco era que dicho movimiento fuesen buenas noticias, pues allí se iban las posibilidades de que el Doble Filo empezara a pasarle factura.

- ¡Rapidez en ambos!

La primera orden de su hermano hizo que Pikachu saltara en el aire y se girara, liberando una ráfaga de estrellas contra los dos.

- ¡Viento de Hadas contra Bewear! – ordenó ella, y Cutiefly zumbó lanzando su propio ataque.

- ¡Guardia Amplia!

Hariyama se colocó en el camino del Viento de Hadas, con las palmas brillando mientras una barrera brillante se formaba. La Rapidez se deshizo al recibir el impacto, mientras el Viento de Hadas impactaba en Hariyama. No fue una reacción tan dramática como alguien preferiría, pero podía ver que sintieron el daño.

- ¡Tumba de Rocas!

Una enorme piedra se formó entre las manos masivas de Hariyama, antes de ser lanzada directo hacia Cutiefly. Estuvo a punto de pedir una Protección, pero antes de poder hacerlo, Pikachu comenzaba a lanzarse a la carga.

- ¡Mega Puño!

El puño brillante de Pikachu colisionó contra el ataque, destruyéndolo en millones de pedazos que se esparcieron por todo el campo y le dieron una idea.

- ¡Vuélalos con Viento de Hadas!

Justo debajo del nivel de Pikachu, Cutiefly sopló su ataque, atrapando los fragmentos de piedra y enviándolos de vuelta hacia Hariyama con la chispa extra de brillo de hadas que estaba segura que los haría arder.

- ¡Brazada!

Hariyama contraatacó con una serie de golpes rápidos. Esto redujo el impacto del ataque, aunque nuevamente, podía decir con certeza que lo había sentido.

- ¡Atactrueno!

La Pikachu de su hermano tenía tres movimientos que reconocía de antes por el ataque eléctrico que lanzó hacia Hariyama, aunque antes de que conectara un par de brazos se agarraron de Hariyama y arrojaron al Pokémon por los aires. El ataque eléctrico quemó el campo de batalla, mientras Hariyama aterrizaba de vuelta con un golpe seco, y Bewear estaba de pie totalmente curado. Las cosas no pintaban super bien.

- ¡Tamboreo!

Necesitó toda su fuerza de voluntad para no usar una maldición que Lillie jamás había escuchado mientras Hariyama comenzaba a golpearse la panza. Esto no podía… tenía que detenerse antes de invocar de nuevo esas palabras…

- ¡Dolor Compartido!

Mientras Bewear colocaba ambos brazos alrededor de la cabeza de Hariyama, no pudo evitar arrojar dicha maldición.

Lillie movió la boca sin pronunciar la palabra que su amiga acababa de decir con confusión, insegura del significado de dicha expresión.

- Estoy confundida.

Mallow sin embargo se sintió más confundida por lo que la había hecho pronunciar dicha maldición.

- Eso explicaría el por qué no tienes pantalones.

Mallow se quedó viendo al hermano de Lillie por ese comentario, aunque antes de que pudiese explicar, Sophocles procedió a aclararlo.

- Tamboreo es un movimiento que incrementa el poder de un Pokémon a niveles aterradores, pero a cambio tienes que sacrificar mucha energía para que funcione. Dolor Compartido es un movimiento que puede restaurar energía si lo usas de la manera en que Bewear lo acaba de hacer. Así que Hariyama ahora tiene mucho poder, y el costo que normalmente tendría que pagar por él acaba de ser negado. Aun así, no puedo recordar haber visto en mis datos ningún registro de esta combinación siendo utilizada por Hala.

- Tutu está lleno de sorpresas, ¿verdad?

- Como una casa embrujada.

El comentario de Lana solo incrementó la confusión presente entre Lillie y sus palabras, Mallow y Gladion con sus comentarios sobre su elección de vestimenta, y cuándo fue que Hala tuvo el tiempo de sacar las nuevas ideas.

Lo único bueno de la situación que podía decir era que al menos eso volvía a poner vulnerable a Bewear. ¡Tenían que golpear a esa cosa antes de que se volviera a dormir!

- ¡Bewear, usa…!

- ¡Ataque Rápido!

Antes de que Bewear pudiera oír la orden, Pikachu se lanzó contra él. No pareció hacer mucho daño. A primera vista no pareció hacer mucho, pero Velvet notó algo: Pikachu se había prendado del pelaje de Bewear.

- ¿Be?

- ¡Atactrueno!

Más rápido de lo que jamás lo había visto antes, y más fuerte también, el Atactrueno iluminó el campo de batalla como un segundo sol. Y se mantuvo haciéndolo por un tiempo todavía más largo de lo que jamás se lo había visto hacerlo.

- ¡Grr… Desarme!

Hariyama comenzó a moverse hacia el pilar de fuerza eléctrica sin miedo alguno, y supo lo que tenía que hacer.

- ¡Paralizador!

Mientras el polvo comenzaba a volar, escuchó a Hala volver a gruñir, y se dio cuenta de cuál era el mejor movimiento que le quedaba por hacer.

- ¡Pinchazo Venenoso!"

Agitando una mano que brillaba de púrpura, dispersó el Paralizador y golpeó a Cutiefly con una ráfaga púrpura que lo hizo caer al suelo.

- ¡Cutiefly ya no puede continuar!

Segundos después, Pikachu saltó fuera de Bewear, dispersando el pilar eléctrico mortal mientras Bewear también se iba de cara al suelo de la plataforma con un fuerte golpe.

- ¡Bewear ya no puede continuar!

- ¿Qué? ¿Eso fue todo? Después de todo el problema que les causó, ¿y solo bastaron unos pocos golpes para vencerlo? – preguntó Mallow ladeando la cabeza.

- Para igualar su energía con Dolor Compartido, Bewear tuvo que darle parte de la suya a Hariyama. – dijo Gladion pasándose la mano por el cabello. – Sin mencionar que la habilidad Peludo solo disminuye a la mitad el daño de contacto, incluso aunque Pikachu lo estuviese agarrando el ataque no contaba como uno de contacto.

- Casi parece decepcionante. – Sophocles se rascó la nuca.

- No todas las victorias serán impactantes y espectaculares, especialmente en una batalla total. – Gladion apretó los puños mientras observaba al Kahuna agradecerle a su Pokémon derrotado. – A menos que seas uno de esos coordinadores o artistas de las otras regiones, la prioridad de un entrenador es ganar la batalla, no de hacer un espectáculo. Hay que volverse más y más fuerte, hasta tener el poder necesario para enfrentar el futuro y proteger a todos los que le importan. Es una lección que todos aprenden de una forma u otra, sin importar lo que haya que sufrir para entenderlo.

Lillie continuó mirando a su hermano, y los otros hicieron lo mismo. Sus declaraciones parecían casi cómicamente exageradas, y aun así podían sentir algo de dolor personal dentro de él, como si realmente creyera sus propias palabras en el fondo. Aunque dicha impresión solo duró hasta que Hau se rio entre mordiscos de su actual malasada.

- Wow, suenas muy intenso. ¿Estás practicando para una película de reinicio moderno o algo?

- ¿Qué se supone que significa eso? – preguntó Gladion, echándole una mirada asesina a Hau.

Los estudiantes se permitieron reírse un poco antes de dejar morir la discusión, concentrándose de nuevo en la batalla. Ahora que solo les quedaba un Pokémon a cada uno, Frax y Velvet necesitarían todo lo que tuvieran en su poder para ganar.

Después que Hala recuperó a su penúltimo Pokémon, Velvet se tomó el tiempo para evaluar la situación. La derrota de Bewear fue casi extrañamente rápida y anticlimática, pero no por eso deberían empezar a cantar victoria. Claro, quizás Hala solo tuviese un Pokémon, pero también era el más fuerte que tenía Hala y su compañero más confiable, y estaba también el problema del Movimiento-Z. Siendo que tanto a ellos como al Kahuna solo les quedaba un Pokémon, no era cuestión de si lo usarían, sino cuándo. Velvet respiró profundo y agarró su última Pokébola, apretándola con fuerza antes de lanzarla.

- ¡Ve, Persian!

Uno de sus principales compañeros de batalla se materializó en el campo, igual de feroz y torpe como de costumbre. Hala le echó una mirada a ambos oponentes, claramente considerándolos antes de sacar una gran sonrisa.

- Muy bien, tendrá que ser un dos contra uno. – El Kahuna estiró los dedos, adoptando una expresión fría. – Pero no crean que ya han ganado. Hariyama, asume tu postura.

Hariyama lo hizo, con un brazo estirado hacia adelante y un pie extendido, con todo el cuerpo tenso. Velvet y Persian continuaron observando, intentando discernir lo que Hala tenía en mente, entender lo que…

- ¡Ahora está abierto! ¡Ataque Rápido!

Antes de darse cuenta, una mancha amarilla muy familiar se desplazó rápidamente por la plataforma en ruinas, zumbando hacia Hariyama. Velvet ensanchó los ojos ante eso, y el Kahuna sonrió, moviendo la mano de lado a lado.

- ¡Tiro Vital!

Hariyama inclinó su cuerpo apenas lo suficiente para que Pikachu fallara, y rápidamente la agarró por la cola, azotándola contra el suelo con un movimiento fluido. La madera se astilló por todos lados, y Pikachu chilló de dolor. Frax se quedó congelado, pero Hala todavía no había terminado.

- ¡Pinchazo Venenoso! – La mano libre de Hariyama brilló de púrpura, y Velvet frunció el cejo.

- ¡Gema de Poder! – gritó, y Persian apuntó con su gema brillante.

El ataque resultante hizo que Hariyama hiciera una pausa, solo para utilizar a Pikachu como escudo para protegerse del rayo de energía. La compañera de Frax gritó todavía más mientras los gemelos solo podían observar, y entonces Hariyama la arrojó al aire como trapo viejo, haciendo que Frax apretara los dientes.

- ¡Pikachu, Rapidez!

Pikachu se reequilibró y le echó una mirada asesina a Hariyama, girando su cola para mandarle la lluvia de estrellas. Hariyama solo cruzó los brazos y soportó el ataque con poco más que una ligera molestia.

- ¡Juego Rudo! – dijo Velvet dando un puñetazo hacia el frente.

Persian se arrojó hacia Hariyama, con las garras listas para dar múltiples golpes. Hala permaneció inmutable.

- ¡Pinchazo Venenoso!

La mano de Hariyama fue rápida y precisa, y Persian cayó de espaldas en la madera, con el cuerpo rodeado de una capa nada sana de púrpura y sin daño visible, mientras Hariyama se ponía en guardia.

- ¡Atactrueno!

Pikachu disparó su movimiento de tipo Eléctrico en cuanto sus pies tocaron el suelo, fulgurando a Hariyama en ese mismo lugar. Frax apretó los puños, al menos hasta que Hariyama volvió a poner atención y embistió a Pikachu.

Volvió a ocurrir el Tiro Vital, con Pikachu siendo agarrada y lanzada contra Persian antes de que alguien pudiera reaccionar. Ambos Pokémon gritaron, y se formaron todavía más grietas en el punto de impacto, sin duda gracias a ese Tamboreo.

Mientras Pikachu y Persian lentamente se volvían a levantar, Velvet no pudo quitar los ojos de sus recientes heridas y expresiones de dolor. Solo habían recibido algunos golpes, y aun así estos habían hecho más daño que ningún otro. La chica Lono volvió a ver a Hala, cuya imponente presencia se le venía desde arriba. Ese era el poder de un Kahuna, uno que solo se podía percibir en una batalla. Incluso después de ver muchas de las batallas de Hala, fue solo entonces que Velvet pudo entender la clase de oponente que tenía por delante. Intentó tragarse sus preocupaciones inútilmente, pero luego escuchó una risa familiar a su lado.

- Tenemos un enorme desafío por delante, ¿verdad? – preguntó Frax, con una mano levantada y sonriendo pícaramente. – ¡Vamos a ganar, Pikachu!

- ¡Pika! – declaró ella en respuesta, levantando la mano opuesta a pesar de su daño. Frax asintió y volvió a señalar al frente.

- ¡Mega Puño!

El puño de Pikachu brilló con fuerza y corrió al ataque, solo para encontrarse con un brazo que la desvió. Velvet sacudió la cabeza y se golpeó las mejillas. Ese no era el momento de distraerse con quien se era su oponente, tenían una batalla por ganar.

- ¡Doble Equipo! – dijo dando un golpe hacia el frente.

Varias copias de Persian rodearon a Hariyama, todas listas para pelear. Velvet y Frax se asintieron uno al otro, mientras Hala esperaba y Hariyama volvía a asumir su postura.

- ¡Pikachu, Ataque Rápido y Mega Puño!

Pikachu salió disparada una vez más, dejando un rastro brillante tras de sí, con un puño resplandeciente listo para golpear. Hala los estudió cuidadosamente, y Velvet esperó. Pikachu se acercó, más y más, y entonces…

- ¡Cambio Rápido! – exclamó chasqueando los dedos. Un segundo después, Pikachu fue reemplazado en medio de su salto por Persian, con las garras listas para hundirlas en Hariyama.

- ¡Juego Rudo!

- ¡Combate Cercano!

La garra chocó contra el puño, y una ráfaga de aire sopló por todo el campo de batalla. Hariyama y Persian se miraron fijamente, con el puño naranja y la garra rosa tratando de superarse uno a la otra, mientras la complexión de Persian se volvía más y más púrpura. La fuerza de Persian iba flaqueando, y el Combate Cercano de Hariyama venía cerca de conectar.

Y entonces, una mancha amarilla le saltó a los hombros a Hariyama, con un puño dirigiéndose hacia su espalda; Hariyama gruñó de dolor mientras Pikachu retrocedía, cesando el Combate Cercano y permitiéndole a Persian saltar hacia atrás, ocultándose de nuevo entre sus copias. Los dos hermanos respiraron profundo, mientras que Hala no parecía menos calmado que antes, haciendo que Frax frunciera el cejo.

- ¡Atactrueno! – dijo golpeando hacia el cielo. – ¡Acabemos con él!

Las mejillas de Pikachu echaron chispas de afirmación, pero antes de poder disparar Hariyama llegó y la alejó de un manotón con Desarme, haciéndola volar hacia Persian. Los dos Pokémon lenta y débilmente volvieron a levantarse mientras Hariyama se desempolvaba el cuerpo. Velvet no pudo evitar ver que tanto él como Hala estaban tan calmados como siempre. Incluso en los momentos donde parecía molesto o que lo pillaban desprevenido anteriormente, el Kahuna no parecía importarle mucho la desventaja. Velvet frunció el cejo: quizás en vez de ser una carga, saber que los Pokémon de ambos iban tras su as era una ventaja comparado con tener que dividir su atención entre dos de sus propios Pokémon. Y considerando que tanto Pikachu como Persian parecían estar llegando a sus últimas, esa teoría probablemente fuese más cierta de lo que se imaginaba.

Hala juntó sus manos y sonrió con toda sinceridad.

- Los dos han hecho un esfuerzo admirable hasta ahora. – Volvió a ponerse serio mientras los atravesaba con la mirada. – ¿Pero tienen lo necesario para superar a un Kahuna a su máximo?

Velvet se preguntó a qué se referiría el Kahuna, hasta que sus ojos se detuvieron en el Cristal-Z de marrón brillante en el Anillo-Z de Hala. Y cuando comenzó a hacer una serie de poses muy familiares, no hubo necesidad de una explicación, especialmente cuando Hariyama comenzó a imitarlo. Y menos cuando comenzaron a dar golpes al mismo ritmo.

Se quedó congelada y miró a su alrededor. Persian seguía envenenado, y por la forma en que apenas seguía de pie, probablemente no podría pelear por mucho tiempo, mientras que Pikachu se veía bien pero bastante golpeada. Con el inminente Movimiento-Z en la mira, su desventaja iba a incrementarse. La chica tragó en seco: tenían que ganar, por cualquier medio necesario. Sus ojos se fijaron en su propio Darkinium-Z, y apretó sus puños. La decisión era muy obvia.

- Frax. – dijo dándole una mirada su hermano con la mano levantada. – Quédate fuera de esto.

- ¿Qué? ¿Vas a enfrentarte al Kahuna Hala con el Eclipse de Agujero Negro? – Frax ladeó la cabeza.

Velvet no respondió, estaba muy ocupada mirando a Hala y Hariyama dando puñetazos al frente al mismo ritmo. Rápidamente le envió una mirada a Persian que este entendió y comenzaron a hacer los movimientos para el Eclipse de Agujero Negro, alzando las manos en un patrón ondulante y tenebroso lo más rápido posible. Pero la energía se sentía diferente, ya que el propósito era diferente. Ni ella ni Persian pensaban en derrotar a Hala; su meta era potenciar, no superar. Y al transferir su poder a su Pokémon, Velvet miró fijamente a Hariyama.

- ¡Vamos, Persian! ¡Cambio Rápido Z!

No se formó un agujero negro, pues la energía transferida se derritió formando un aura alrededor de Persian: podía sentir el poder fluyendo hacia su Pokémon, con sus piernas listas para correr y una sonrisa de satisfacción en el rostro. Podía oír a la gente confusa, algunos sorprendidos de lo que acababa de hacer, pero no le importó.

Hasta el propio Hala y Hariyama parecían confundidos, interrumpiendo su Movimiento-Z por un breve instante. Lo suficiente para que Velvet actuara.

- ¡Ataque de Engaño!

Persian dio una carrera, mucho más rápida que antes y listo para desaparecer. Justo entonces Hala y Hariyama enviaron el último puñetazo.

- ¡Paliza Demoledora!

La ráfaga de palmas de energía gigantes volaron hacia Persian y Pikachu, veloz y barriendo por toda la arena. Frax y Pikachu hicieron su mejor esfuerzo para esquivar, mientras Persian continuaba desapareciendo y reapareciendo a la vista. Una palma, una esquiva, otra, una mancha, y así sucesivamente. Persian apenas lograba evitar cada parte del Movimiento-Z de Hala mientras volaba hacia ellos, siempre cerrando la distancia un poco más con Hariyama. Velvet y su Pokémon sabían qué esperar: habían estudiado cómo funcionaba la Paliza Demoledora con Sophocles y recordaba la Gran Prueba de Hala contra aquel chico del Pancham. La clave para esquivarla se encontraba en su velocidad, y con el Cambio Rápido Z lo tenían de su lado.

Los puños de Hariyama se hicieron más rápidos y más grandes, y la carrera de Persian se hizo más cerrada y frenética. Incluso Pikachu tenía problemas esquivando la cerrada ráfaga de energía tipo Luchador a medida que el movimiento alcanzaba su clímax. Velvet se mordió el labio cuando Persian casi chocó contra un puño, a centímetros de llegar hasta Hala. La chica entrecerró los ojos; tenían que lograrlo, mantener a Hariyama distraído mientras Frax hacía su magia para lograr la victoria. Persian pronto caería y todos lo sabían: si tenían que sacrificarse para que Frax pudiese ganar, lo harían. Él siempre era el más inteligente de los dos cuando estaban en dificultades.

Y de pronto allí estaban, Persian a pocos pasos de Hariyama, con un puño de energía gigante siendo lo único entre los dos. Persian saltó, listo para cambiar el Ataque de Engaño por una Gema de Poder, pero no logró saltar lo suficientemente alto, y el puño ya se le venía encima. Velvet palideció: el impacto era inminente, y Persian no podría detenerlo.

- ¡Ataque Rápido!

Y entonces, una mancha amarilla se llevó a Persian, sacándolo del camino justo cuando cesó la Paliza Demoledora. Velvet se quedó tiesa, sin palabras, y más todavía cuando reconoció a Pikachu encima de Persian y ayudándolo a levantarse. La chica volteó a ver a su hermano, parpadeando y ladeando la cabeza.

- ¿Frax?

- ¿Qué intentabas hacer, Velvet? – preguntó Frax, con más seriedad de lo usual.

- Estaba tratando de darte una abertura y…

- ¿Y qué? ¿Dejarte derrotar en el proceso? – Frax entrecerró los ojos, con la mano sobre el pecho. – Esta Gran Prueba no es solo mía, es de ambos. ¡Los dos vamos juntos por este camino, como familia y entrenadores, y de ninguna manera te voy a dejar atrás! – Y luego le dio una de sus sonrisas tontas, extendiéndole su otra mano. – ¡Vamos a ganar esto, juntos!

La mirada de Velvet se mantuvo en la mano estirada de Frax. Siempre había sido un chico sentimental y algo cursi a veces, pero en esa situación, en aquel momento, a Velvet no le importaba. Él quería que ganaran juntos, que siguieran adelante como uno solo. Y sin más, Velvet le agarró la mano y la sujetó con fuerza.

- Hagámoslo. – dijo sonriendo también.

Los gemelos Lono volvieron su atención hacia Hala y Hariyama. Kahuna y Pokémon claramente estaban agotados tras usar ese Movimiento-Z, pero ninguno parecía listo para darse por vencido. Hala dio un golpe al frente, no menos intenso que antes.

- ¡Combate Cercano!

Hariyama se lanzó al frente con las manos listas, mientras Pikachu y Persian mantenían su guardia. Hariyama levantó un puño, y los Pokémon de los Lono prepararon sus patas.

Y entonces Hariyama golpeó repetidamente la plataforma. La vieja madera finalmente cedió, explotando en astillas y trozos de madera mientras Persian y Pikachu salían catapultados hacia el cielo. Hariyama permaneció estático, listo para atraparlos tras la inevitable caída. Pero ninguno de los gemelos lo iba a permitir.

- ¡Rapidez!

- ¡Gema de Poder!

La ráfaga de estrellas y el rayo rocoso salieron disparados hacia Hariyama. Hala sonrió ante el desafío aparente.

- ¡Desvíalos todos!

Hariyama ejecutó otro Combate Cercano, deteniendo cada estrella y rayo con un puño haciendo que se fragmentara contra la fuerza del Pokémon Luchador. Y todo el tiempo Hariyama mantenía un ojo sobre los Pokémon debilitados de los Lono que seguían en caída libre. Frax y Velvet intercambiaron una mirada, y asintió. La batalla pronto terminaría, y tenían que ganarla.

- Es hora de terminar esto. – Frax levantó su Anillo-Z, sonriéndole a su compañero. – ¡Pikachu, prepárate!

Pikachu gritó en afirmación, y comenzó a emular los movimientos de Frax mientras formaba una Z con sus brazos, con la energía fluyendo a chorros desde el chico. La mirada de Hala se tornó severa.

- ¡Hariyama, usa Onda Centrada!

Mientras el Pokémon Luchador cargaba la esfera espiritual, Velvet volvió a poner atención. Necesitaba cubrir a su hermano, y mientras el proyectil salía disparado, una apuesta arriesgada le vino a la mente. Sin más, la señaló.

- ¡Cambio Rápido!

Persian pareció confuso por un momento, hasta que lo entendió. Y entonces, desapareció. Un segundo después, reapareció enfrente de Hariyama, con la Onda Centrada volando bien lejos de Pikachu. Persian pareció adolorido, pero aun así sonrió con audacia.

- ¡Pinchazo Venenoso! – exclamó Hala haciendo un movimiento con la mano.

- ¡Juego Rudo! – replicó Velvet dando un puñetazo al frente.

Energías de tipo Veneno y Hada chocaron en el medio, con el puño y la garra presionándose uno contra el otro tratando de superar al oponente. Persian se sacudió por el veneno, pero aun así se mantuvo firme contra el poder de Hariyama. Y en medio del choque, sonó un fuerte grito.

- ¡Carrera Arrolladora!

Hala y Velvet levantaron las cabezas para ver a Pikachu salir disparada como un meteoro hacia el suelo, con una poderosa aura blanca envolviéndola mientras aceleraba en su descenso.

- ¡Combate Cercano! – exclamó Hala dando un puñetazo al frente.

En vez de una ráfaga de ataques, Hariyama solo canalizó el poder en sus manos y las mantuvo levantadas, justo cuando Pikachu chocaba contra él. El impacto fue potente y estruendoso, haciendo emerger una ráfaga de viento que sopló por todo Pueblo Iki.

Pero ni Pikachu ni Hariyama cedieron un ápice. El Pokémon Luchador de Hala mantenía a Persian a raya, y lo poco que quedaba de la plataforma se agrietó todavía más, iluminando todo el campo de batalla con chispas de poder puro. Pero no importaba el poder del Movimiento-Z, no importaba la fatiga, Hariyama permaneció firme.

Frax miró fijamente, agotado pero motivado después del Movimiento-Z. Velvet observó, pensando en una forma de romper esa traba. Pikachu era muy poderosa, pero Hariyama estaba en un nivel totalmente diferente. Necesitaba una forma de romper su defensa. Y con una sonrisa, de pronto supo qué hacer.

- ¡Ataque de Engaño!

Persian rápidamente desapareció en una mancha veloz y se preparó para atacar a Hariyama por la espalda. El daño fue insignificante, casi patético, pero Hariyama aun así se tambaleó al recibirlo. Y en esa fracción de segundo, su Combate Cercano desvaneció. Pikachu cerró la distancia y chico contra Hariyama, irradiando poder puro. Una gran explosión resonó por todo Pueblo Iki, levantando una nube de humo por todo el campo de batalla, envolviendo totalmente a los combatientes.

El suspenso llenó el aire mientras el humo lentamente se aclaraba, Frax y Velvet contuvieron sus alientos mientras veían a Pikachu y Persian saltar fuera de él, exhaustos, heridos, pero de pie contra todo pronóstico. Y luego vieron otra silueta, de pie con orgullo frente a ellos.

Los gemelos sintieron que se les helaba la sangre, sin saber qué esperar, y con sus Pokémon listos para continuar la batalla si era necesario. Pero entonces, Hariyama colapsó en el suelo, inconsciente y derrotado.

Nadie supo qué decir a eso, pues tanto entrenadores como espectadores vieron el resultado llenos de sorpresa. El Profesor Kukui, sin embargo, sabía lo que tenía que declarar.

- Hariyama es incapaz de continuar. ¡Los ganadores de la Gran Prueba son Frax y Velvet Lono! – dijo sonriendo y señalando a los dos retadores.

Ninguno de los dos reaccionó inmediatamente, mirando primero al derrotado Hariyama y a los todavía de pie Pikachu y Persian, para luego verse entre ellos mismos. Solo entonces fue que los golpeó la realización.

- Lo logramos. – sonrió Velvet. – ¡Lo logramos!

- ¡Completamos la Gran Prueba de Hala! – exclamó Frax dando un puñetazo al frente.

Y sin más, Frax y Velvet se chocaron las manos y se abrazaron uno a la otra con fuerza, mientras Pikachu y Persian hacían lo mismo. Todo el público a su alrededor comenzó a vitorear, siendo sus amigos y su madre los que más fuerte gritaban. Los gemelos disfrutaron de la atención con una gran sonrisa de felicidad hasta que volvieron a ver a Hala. El Kahuna recuperó a Hariyama con una mirada de orgullo en el rostro, casi estallando en carcajadas con el resultado. Justo entonces, otro de los ciudadanos de Pueblo Iki le trajo una pequeña caja y uno de sus haoris de reserva, que Hala se lo entregó al todavía sin camisa Frax. Velvet pudo oír un gruñido muy familiar entre la multitud por eso.

- Los dos estuvieron increíbles. Lograron romper todos los muros que puse frente a ustedes y salieron victoriosos. Realmente me impresionó tu valentía, Frax, y ese Movimiento-Z fue muy distinto a cualquier cosa que hubiera visto, Velvet. – dijo el Kahuna, mirándolos a ambos.

- He estado preguntándome desde hace tiempo si los Movimientos-Z podían usarse con movimientos que no causan daño. – dijo Velvet cruzando los brazos, con una sonrisa de orgullo en el rostro. – Valió la pena probarlo.

- Nuevos giros a estrategias conocidas. Puedo entenderlo.

- Usted también lo ha estado haciendo, ¿verdad, Kahuna Hala? Ese Riolu era nuevo.

- ¿Qué puedo decir? – se rio Hala, mirando hacia el cielo. – Es hora de hacer cambios a nuestras islas, y todos tenemos que esforzarnos para caminar juntos hacia el futuro.

El Kahuna encaró a los dos retadores una vez más, abriendo la caja con una sonrisa de felicidad: dentro de ella, Frax y Velvet podían ver dos Cristales-Z, del mismo tipo que el de Hala.

- Y con la esperanza de un futuro brillante, me enorgullece otorgarles los cristales de Fightinium-Z a ambos.

Frax y Velvet sonrieron también mientras tomaban sus recompensas por la victoria. Hecho esto, los levantaron juntos en sincronización y orgullosamente.

- ¡Sí! ¡Completamos la Gran Prueba de Melemele! – declararon a la vez.

- ¡Pi-pikachu!

- ¡Persian!

- ¡Kokooooooooooo!"

Escuchando ese familiar grito, todos desviaron la mirada para encontrarse con Tapu Koko observándolos. Apenas duró un momento antes de que se fuera volando, con Velvet casi seguro de haberlo visto con un vaso de cerveza en la mano mientras se iba, pero no le dio mucha importancia. Kukui se acercó a ellos, ajustándose la gorra.

- Parece ser que Tapu Koko ha dado su aprobación para esta Gran Prueba. Eso es buena señal.

Frax, como era de esperarse, alzó los puños y volvió a sonreír, con Pikachu saltando de vuelta a su hombro.

- ¡Grandioso! – Ahuecó las manos en la boca y miró hacia arriba. – ¿Me escuchas, Tapu Koko? ¡La próxima vez que nos enfrentemos en batalla, te daremos el duelo de toda una vida! ¡Y ganaremos!

Velvet pudo escuchar algunos murmullos entre la multitud, algunos sorprendidos, otros de ancianos llamando blasfemo a Frax, pero la mayoría solo tomaba su declaración con humor y se reían. Los gemelos volvieron su atención a sus nuevos Cristales-Z, sin dejar de sonreír ni un instante.

Todavía tenían mucho trabajo por delante, pero por ahora, habían dado un gran paso. Y eso era todo lo que importaba de momento.

Mientras la multitud continuaba vitoreando y aplaudiendo a los gemelos Lono por su victoria, sus compañeros se encontraron sonriendo más que ninguno de ellos.

- ¡Y por supuesto, Frax y Velvet ganaron! ¡Como era de esperarse! – dijo Mallow alzando su puño hacia el aire.

- De verdad creí que Tutu tenía esto en la bolsa... – Hau pareció ligeramente decepcionado, pero se le fue cuando se encogió de hombros y le echó otro mordida a su malasada. – Oh bueno, hizo su mejor esfuerzo.

Gladion pareció sonreír por una fracción de segundo, antes de volver a fruncir el cejo y mirar hacia el otro lado.

- Mph, no está nada mal. Todavía pueden mejorar, pero se ven prometedores.

- Siempre logran sus metas, sin importar cuáles sean. – sonrió Lillie mientras los observaba, y luego desvió la mirada hacia abajo abrazando con fuerza a Snowy. – Desearía poder ser tan fuerte como ellos...

Sophocles desvió la mirada hacia su compañera. Él sabía que Lillie escondía mucho dolor y preocupación detrás de su exterior alegre y a veces estricto, pero seguía siendo una sorpresa ver ese lado suyo salir a la superficie. Aunque no podía decir que no se identificara con ella. Por su parte, Gladion suavizó ligeramente la expresión mientras se acercaba a su hermana.

- Hablando de eso, Lillie... ¿cómo has estado? – le preguntó. Lillie pareció sorprendida por la pregunta, pero rápidamente recuperó su sonrisa.

- Estoy bien. Aunque, creo que podrías venir de visita más a menudo. – Hinchó las mejillas en el más adorable intento de echarle una mirad asesina. El cual obviamente falló.

- Tengo mis razones. – Gladion suspiró y se dio la vuelta, observando una recientemente arreglada Bola Premier. Levantó la otra mano en gesto de saludo. – Cuídate… y dile al Kahuna que vi toda la batalla.

Y con eso, Gladion se fue tan rápido como vino sin decir ni una palabra más. Nadie comentó hasta que el chico se había ido de las aldeas de Pueblo Iki y su campo de visión. Hau se puso las manos detrás de la nuca y volteó a ver a Lillie.

- Sabes, sin duda se portó mucho más agradable contigo.

- Gladion siempre ha sido así. Puede hacerse el grosero y molesto en la superficie, pero puede ser muy amigable cuando lo conoces.

- Aunque definitivamente no lo voy a extrañar. – dijo Lana encogiéndose de hombros.

Todo mundo asintió de manera casi unánime. Incluso Lillie se atrevió a reírse de ello, dejando a Snowy en el suelo por un momento.

- Con esto, Frax y Velvet han completado un cuarto del Desafío de las Islas, ¿claro? – preguntó, mirando otra vez a sus amigos.

- Sí. – asintió Kiawe. – Solo les faltan Akala, Ula'ula y Poni para terminar. No hay tiempo límite, así que podrán hacerlo a su propio ritmo.

- Conociendo a Frax, seguro que terminarán para cuando acabe el año escolar.

Mientras todos continuaban charlando, Sophocles permaneció en silencio, todavía con la mirada fija en los gemelos. Ese era un paso importante para su sueño, el camino para ser lo que querían ser, y no se detendrían ante nada para conseguirlo. Sonrió ampliamente ante ello, apretando sus puños y volviendo a encarar a sus otros amigos.

- ¡Eso quiere decir que yo también tengo que ponerme a trabajar! – declaró Sophocles más fuerte de lo usual. Todo mundo se volteó a ver al chico gordito, confusos.

- ¿Qué quieres decir? – preguntó Lillie, ajustándose su sombrero de sol, y Sophocles simplemente sonrió todavía más.

- Todos tenemos sueños y metas que queremos alcanzar, ¿verdad? Frax y Velvet están poniendo todo su empeño en las suyas, y nosotros no podemos dormirnos en nuestros laureles. Ellos son un ejemplo, y tenemos que ser tan buenos como ellos. – Los otros estudiantes continuaron dándole una mirada de confusión, en silencio. La sonrisa de Sophocles se tornó tímida mientras se rascaba el cuello, evitando su mirada. – L-lo siento, sonó algo raro, ¿eh?

- Oh no, es solo que… – Mallow levantó las manos. – No me esperaba que fueses tan decidido, Sophocles.

Sophocles se sonrojó, volviendo a rascarse la nuca. Comenzó a jugar con sus pulgares y tragó saliva.

- Bueno, estaba pensando en que somos sus compañeros de clase y sus amigos, y verlos tener éxito de este modo me hace sentir muy lleno de energía.

- Creo que Sophocles tiene razón. – Kiawe dio un paso al frente, apretando un puño. – Todos tenemos que progresar en nuestros caminos, y mejorar día a día.

El chico gordito se dio la vuelta, observando a Mallow, Lana, Hau, e incluso a Lillie asentir ante las palabras de Kiawe. Sus ojos se iluminaron y su sonrisa se tornó aún más amplia, antes de fijar la mirada de nuevo en Frax y Velvet, y en el haori que Frax llevaba puesto. Un símbolo de un futuro Kahuna, tal vez o quizás algo diferente. Había muchos caminos adelante para todos ellos, y solo tenían que perseguirlos.

Mientras la multitud continuaba colmando de halagos los resultados de los chicos Lono, y los pocos que no tenían relación con ellos se empezaban a marchar, la ecléctica pandilla empezó a moverse hacia el Restaurante Aina Restaurant en Ciudad Hau'oli, donde Mallow había presumido de ofrecer un almuerzo tamaño familiar en honor de la victoria de los gemelos, que todos tomaron con seriedad. Y así, con todo mundo riéndose y vitoreando, siguieron a la joven cocinera y a los gemelos hasta el restaurante.

No tenían idea de lo que debían esperar para el futuro, pero una cosa era segura: juntos, definitivamente lograrían volver sus sueños realidad, sin importar lo que hubiese adelante.


A la mañana siguiente…

Frax se despertó temprano lleno de energía, observando el reflejo del sol en su nuevo Cristal-Z en su anillo con orgullo. Era su primer gran paso hacia el futuro, fuera lo que fuera lo que tuviese por delante.

Kahuna, desafiar una liga en una región lejana, tal vez desafiar la liga que escuchó que el Profesor había mencionado que quería crear aquí, tal vez encontrar a ese chico que se veía como él allá en Kanto y tener una batalla contra él. Algún día en el futuro lo descubriría, solo tenía que seguir adelante.

Por la esquina del ojo vio a sus Pokémon entrenando, con Rockruff evitando una Mordida de Litten antes de contraatacar con Lanzarrocas. Litten evitó la ráfaga de rocas con unos pasos ágiles antes de responderle con Brasas, que golpearon a Rockruff.

- Los dos quieren estar listos para la próxima vez, ¿verdad?

No era realmente una pregunta que necesitara respuesta, y tampoco dieron indicio de haberla escuchado. Litten simplemente le cayó a Rockruff con Golpes Furia antes de recibir una Embestida. Todavía faltaba tiempo para la próxima vez, pero eso no quería decir que no dejarían de practicar. Los Kahunas no eran exactamente un sistema de talento por niveles que se iban haciendo progresivamente más difíciles, pero sí eran propensos a echarles nuevos desafíos. Esta vez había sido una batalla doble, pero la próxima podría ser algo totalmente diferente.

El primer paso para estar listo sería probablemente dominar su nuevo Cristal-Z, aunque eso requeriría tener un movimiento de tipo Luchador. Algo que ninguno de sus Pokémon de momento tenía disponible, aunque podían aprender…

Una sombra le pasó por encima de la cabeza, interrumpiendo sus pensamientos y el combate de entrenamiento entre Litten y Rockruff. El dueño de dicha sombra aterrizó frente a ellos antes de darse la vuelta y señalar su Cristal-Z con un dedo rojo que terminaba en una garra.

- ¡Haw!

El grito del Hawlucha era un desafío traído por el cristal de su muñeca. Tal vez quería ver qué tan fuerte era un entrenador que se había ganado ese cristal. Tal vez estaba interesado en ver si lo hacía digno de él. O quizás simplemente ese Hawlucha estaba aburrido y quería una pelea. Fuera lo que fuera, era una batalla.

- ¡De acuerdo, Litten! – exclamó Frax, y su Pokémon de Fuego se plantó frente a él, comenzando su primera batalla tras su Gran Prueba.


Unos días después, por la noche…

Las olas golpeaban el casco mientras la luz de las estrellas iluminaba la noche. El barco se movía hacia la isla, y si no alguien no conociera el sonido de las olas golpeando contra el metal de memoria, se les podría perdonar por no notar su acercamiento.

La nave no se movía hacia el puerto mayor de la isla, ni tampoco tenía luces brillantes para avisar de su llegada. Se movía de manera calculada, con mapas digitales de la isla y sus peligros para guiar su dirección y velocidad. Si alguien pudiese ver, solo notaría una silueta oscura en la neblina de la noche. No podían ver el logo de Transportes Verich en su lado. Tampoco podrían ver su interior, donde las luces estaban encendidas.

La habitación era pequeña, pero estaba ocupada. Docenas de hombres, ninguno que sobresaliera como demasiado alto o bajo, ni demasiado flaco o gordo, observaban la proyección que aparecía como fantasma contra la pared.

Junto a ella había un hombre, de pelo color arena adornándole la cabeza y cara simple. Tenía una mano deforme, la característica más llamativa que tenía, con la cual señalaba hacia la proyección mostrando un mapa de la Región Alola. Marcados en el mapa había lugares como Ciudad Malie, Heahea, Hau'oli, y la Aldea de los Hombres del Mar.

- Este será el último repaso. Después de esto he programado las computadoras a bordo para que borren todos los rastros de nuestros planes. Si este barco llegase a caer en manos de otros, nuestros planes no se verán comprometidos. Solo los errores humanos podrían ser una amenaza después de ese punto, y por eso me encuentro aquí.

Los hombres trataron de evitar la expresión seria en la cara de su presentador. Estos hombres no eran extraños respecto a situaciones peligrosas, pero era raro tener que lidiar con alguien que les amenazaba con silenciarlos de manera tan clara.

Gonzap era muchas cosas, pero asesinar a sus subordinados no era algo por lo que lo conocieran. No así este hombre.

Señalando al monitor, este cambió del mapa a una línea de Pokémon. Desde variantes alolanas de Exeggutor, Raticate y Golem, hasta especies nativas como Toucannon, Salazzle y Crabrawler.

- Alola es una región aislada conocida por especies raras de Pokémon y divergencias en evolución de muchas especies que se encuentran en otras partes del mundo. Más allá de los Pokémon, los humanos de esta región también son muy raros. Como gente que nunca ha sido conquistada por el mundo exterior incluso cuando sus monarquías se alzaron, esta es una tierra de muchas rarezas únicas. También es una región sin alianzas. A diferencia de nuestras operaciones en otras partes, esta tierra no está restringida por tratados de protección de los Entrenadores ni de los Guardianes. Siendo así, hemos decidido expandir los planes de Cipher reclamando esta tierra como nuestra, igual que la mayor parte de Orre.

Los hombres ya estaban al tanto de dicho plan, así que no vitorearon. Eso era apreciado.

- La responsabilidad de esta operación ha sido relegada a Capriccio. Su familiaridad con el subterfugio y la infiltración lo hacen apto como ninguno para esta operación, y sus planes serán puestos en marcha bajo mi supervisión.

Nadie necesitaba que le dieran ejemplos de lo que el hombre era capaz de hacer. El tercero mayor de siete hermanos, y uno de los seis que se fue a la vida del crimen, Capriccio se había establecido como uno de los criminales más peligrosos del mundo tras el incidente de Aurumburg. Todavía no salía de sus años de adolescente entonces, y había entrado en el hogar de una de las familias más antiguas y ricas de Kalos como jardinero. Y en cuestión de meses, todos los Aurumburg estaban muertos, y sus billones habían desaparecido.

Ese fue el inicio de su larga y próspera, y especialmente efectiva, carrera criminal, donde se especializaba en infiltrarse en compañías ricas o grandes grupos para destruirlos desde adentro. Su más notable escapada en años recientes fue su eliminación de un grupo de la Policía Internacional que iba tras él. Con su organización, reemplazaron a todos en un pequeño pueblo de Johto con sus hombros, y los asesinaron en una sola noche.

Los pueblerinos fueron encontrados después en un sótano, manteniéndolos vivos solo para dar los detalles de su tapadera. Los Hombres-G solo los encontraron con vida porque se movieron demasiado rápido para darle a Capriccio tiempo para asesinarlos. Esa era la operación que había puesto al presentador, Stradivarius, en el radar de las organizaciones que combatían el crimen internacional. Él había sido el segundo al mando de dicha operación.

- He trabajado con él muchas veces en sus operaciones, y siendo así actuaré como intermediario y supervisor a cargo durante la operación inicial. Después de establecer un área de control, toda la fuerza se moverá bajo el mando personal de Capriccio para concluir la operación con la ayuda del actualmente en progreso SD-0100, Darkrai. Los detalles de la operación son los siguientes.

La imagen del proyector se convirtió en un diagrama: mostrando una pirámide formada de imágenes y nombres.

- Las metas de la operación de Cipher en Alola serán la eliminación y reemplazo de las figuras claves del gobierno y orden social de Alola. En el caso de la eliminación, tenemos que asegurarnos de poder influenciar a sus reemplazos a los deseos de Cipher, aunque las operaciones permiten la subyugación de los individuos presentes usando métodos de control. He estado reuniendo información de ellos desde hace meses, y ahora les daré un último recordatorio de ellos. Suplementen esto con las observaciones personales y conclusiones luego del desembarco.

La diapositiva mostró a un hombre grande y gordo vestido de amarillo.

- Este es Hala. Es el Kahuna, o líder espiritual y guardián del orden histórico y cultural. Un Kahuna en tiempos modernos comparte poder con los cuerpos de gobierno locales en toda la isla, aunque retienen una influencia significativa en todas las áreas. Los políticos son de menor prioridad debido a su naturaleza controlable y la manipulación de elecciones, así que eliminar o subyugar a los Kahunas es de mayor importancia. Todos los Kahunas son de prioridad Rango S.

El político promedio era de Rango B, con algunos que eran particularmente de influencia y conocidos por ser de fuerte principio moral en Rango A. En el diagrama, el Rango S era el índice más alto de amenaza con el cual había que lidiar, y no estaba poblado enteramente por Kahunas.

- Hala es un especialista en Pokémon Luchadores, y más específicamente en Pokémon lentos pero muy fuertes. Las únicas excepciones son su uso de los miembros de la línea evolutiva de Mankey, así que prepárense para ellos. Se le conoce por ser amigable y estar siempre dispuesto a ayudar, así que sugerimos usar ese aspecto para preparar asesinatos.

La imagen flasheó para revelar a una mujer y a un joven adolescente, sonriéndoles totalmente ignorantes de las intenciones que había dirigidas a ellos.

- En adición, estos son los miembros conocidos de su familia. Su único hijo se fue hace años y actualmente resulta difícil de rastrear, pero su nuera y nieto están presentes. Capriccio sugiere que podrían servir como rehenes potenciales para forzar su obediencia, aunque señala que es difícil predecir cómo reaccionará Hala a este escenario específico. Se le conoce por ser el más fuerte defensor de las tradiciones entre los Kahunas, y seguramente se verá obligado por el honor y la diligencia además de otros aspectos que lo hagan sacrificar a su familia para asegurar la seguridad de todos los demás en Alola. Y dada su edad avanzada, es muy posible que el estrés que pueda matarlo y dejarlo inutilizado. Así que sugerimos de manera primordial que Hala sea eliminado en vez de sometido.

La imagen flasheó y mostró algo que el elemento criminal prefería antes que a un anciano: una atractiva mujer local.

- Olivia es la más reciente entre los tres Kahunas conocidos. Es la Kahuna de Isla Akala, la cual es la principal fuente de productos agrícolas de esta isla. Aunque se requiere importar ciertos productos especiales, una gran cantidad de la comida se cultiva en las tierras volcánicas de Akala. Como resultado de esto, Akala tiene que ser asegurada para forzar presión por hambruna a las islas que se resistan. Olivia se especializa en Pokémon de tipo Roca, aunque a diferencia de Hala se le conoce por utilizar Pokémon inusualmente rápidos. Aunque se sabe que tiene muchos Pokémon de Roca lentos como Probopass y el Golem Alolano, sus principales Pokémon son los miembros de la línea Lycanroc.

La imagen reveló a un Lycanroc bípedo rojo, y uno marrón y cuadrúpedo, ambos flanqueando a Olivia.

- No asuman que la velocidad esté asegurada contra ellos. Se sabe que esta mujer tiene problemas buscando a alguien con quién iniciar una relación romántica, así que no hay personas conocidas para utilizar como rehenes. No estamos seguros de si tiene parientes vivos, y toda la información que pudimos encontrar de su juventud es que sufrió de muchas lesiones como resultado de torpeza antes de alcanzar la pubertad, así que sugerimos recurrir a eliminación. La forma más efectiva que hemos determinado para esto es tratar de seducirla, y apuñalarla cuando baje la guardia. ¿Asumo que no habrá escasez de voluntarios para eso?

Todos los hombres menos dos asintieron. Los dos que no lo hicieron se sabía que tenían una esposa y un novio en casa, por tanto se esperaba su decline. La imagen cambió para mostrar a un hombre alto vestido de blanco y negro, con una enorme cadena de oro colgándole del cuello.

- Este es Guzma de Isla Ula'ula. Ya un grupo de exploración inicial se encontró con él, antes de la asignación de Capriccio a la operación de Alola. Durante esa ocasión, forzó al equipo a retirarse prematuramente sin ningún Pokémon. Utiliza Pokémon de tipo Insecto.

El hombre se vio unido por un Masquerain y un enorme insecto con armadura.

- Asumo que Masquerain les resultará familiar, pero dudo que su principal Pokémon también lo sea, así que les explicaré. Este es un Golisopod, un Pokémon de tipo dual Insecto y Agua conocido por su gran poder físico. Sin embargo, es usualmente lento, así que la velocidad será una contramedida efectiva. Usualmente es la palabra clave, nuestros reportes sugieren que puede moverse más rápido de lo usual de manera temprana por razones que todavía no determinamos.

Un signo de interrogación reemplazó al Masquerain mientras continuaba el reporte.

- Nuestros reportes han identificado a este hombre como el Kahuna de Isla Ula'ula. Se identificó a sí mismo como tal, y siendo así, su poder resultó suficiente. Sin embargo, investigaciones en profundidad ponen su declaración en cuestión por falta de registros y colaboración de su declaración. Cualquier intento de identificar al Kahuna de Ula'ula ha sido frustrado por programas de protección y restricción que bloquean la información de búsqueda. El programa se parece mucho al utilizado para proteger la información clasificada por la Policía Internacional, y actualmente estamos tratando de sortearlo. Esto llevará tiempo, e independientemente de cuál sea su verdadero estatus, su poder y conocimiento lo convierte en una amenaza de Rango S.

El signo de interrogación fue reemplazado por un tipo con aspecto de pandillero.

- Sin embargo, pudimos determinar que está conectado con una pandilla local conocida como el Equipo Skull. Son mayormente inofensivos, aunque tenemos información de un líder conocido de la organización entre las amenazas de Rango A. Se sugiere tomar control de la organización, entre reclutamiento o eliminación de los líderes del Equipo Skull, incluyendo también a Guzma dependiendo de sus conexiones, siendo aceptable entre los planes…

Sin que ninguno de ellos supiera, mientras su nave seguía moviéndose en silencio y continuaba la reunión, se acercaba más y más al peligro.

- ...Fuera de sus vastas riquezas y conocimiento científico, su mayor amenaza se encuentra en su enorme organización. Conocida como la Fundación Aether, posee una gran fuerza de trabajo y actualmente tiene bajo su custodia a al menos un Guardián Pokémon cuyos rasgos faciales no tenemos todavía. Siendo así, la mujer y el Guardián son amenazas de Rango A, y la organización debe ser suplantada y ambos eliminados, lo más rápido posible para evitar que envíen cualquier señal a los entrometidos de Ciudad Fall.

La imagen de la mujer alta y rubia fue reemplazada por otra mujer más baja de estatura con pelo amarillo y rosa vestida de negro.

- Esta es la otra miembro notable del Equipo Skull mencionada antes. Su nombre es Plumeria, y es conocida por especializarse en Pokémon de tipo Veneno como Crobat y Salazzle. No tenemos mucha información de su pasado para un análisis apropiado, pero tiene ojos amarillos. Los ojos amarillos no son nativos de Alola, y de hecho son mucho más comunes en Unova, que podría ser una posibilidad en su historia personal.

»Se sabe que prefiere Pokémon de tipo Veneno rápidos, como sugiere la mención de Crobat y Salazzle. Un Salazzle es un Pokémon alolano con la habilidad de envenenar cualquier cosa, incluso Pokémon de tipo Acero. Asumiendo que el Equipo Skull y sus propias lealtades no puedan ser convencidos, planeen su eliminación con el conocimiento de que una confrontación prolongada solo terminará en una toxicidad extensiva.

»Ahora, comenzaremos con los Capitanes de Pruebas. Estos individuos están conectados a los Kahunas en función, pero difieren de muchas maneras funcionalmente menores más allá de las tradicionales prácticas de mayoría de edad en la región. El mayor se llama Molayne, que ha estado en el radar de Cipher desde que rastreamos sus programas y soporte técnico a esa espina conocida como la Red de Niños que nos han estado causando problemas…

La nave comenzó a disminuir la velocidad mientras llegaba hacia el muelle abandonado. Las tablas de dicho muelle estaban podridas e incluso faltaban en algunos lugares, pero lo más notable era el simple hecho de que ese muelle no estaba como debería estar. Es decir, vacante.

- ...Tiene algunas conexiones con la región Kalos, pero fuera de eso su enfoque en Pokémon de tipo Normal es lo principal que hay que eliminar. Para acabarlo, recuerden que ninguno de sus Pokémon conocidos es capaz de soportar golpes, pero su Smeargle podría ser difícil de manejar. – La imagen cambió de un joven de pelo rosa bastante atractivo a la de una adolescente alta con gafas y marcas bajo los ojos. – Esta es la única Capitana de Pruebas que tiene la Isla Akala de momento, aunque recientemente nuestra red de inteligencia sugiere que está entrenando a un segundo. La información que tenemos sobre este tal Kiawe está al final de las amenazas de Rango A, presente únicamente por el hecho de que su abuelo fue el predecesor de Olivia, Koa, y por ende podría ser prudente eliminarlo para evitar un punto obvio que pudiese interferir con un Kahuna obvio que reemplace a nuestro títere. Ignorándolo por ahora, esta es Iolani Pueo, la Capitana de Pokémon tipo Volador.

Hubo murmullos en medio del discurso, causando que Stradivarius tuviese que pararse un momento para fulminarlos con la mirada.

- Sí, es una chica atractiva, ahora dejen de estar de mirones. No lo hicieron con Olivia, y no entiendo qué podría ser más atractivo con una…

- No es eso, señor, alguien cambió la diapositiva.

Cuando el presentador chequeó, en efecto alguien había reemplazado todos los datos sobre la chica (fecha de nacimiento, el hecho de que su madre estaba muerta, sus Pokémon conocidos, etc.), con una sola frase: "MATARLA APENAS ESTÉ A LA VISTA".

- Qué raro… solo hay una persona que debería ser capaz de editar esto. – ¿Y por qué iba a ser Capriccio tan directo con respecto a una chica?

No era que le hubiese roto el corazón al hijo o alguna otra razón aceptable: Capriccio no tenía hijos ni tampoco interés en acercarse al proceso. ¿Qué podría ameritar algo así?

- Bueno… ya conozco el resto de la información de memoria, así que continuaré. Fue la última asignación de Koa para la posición de Capitán de Prueba y…

*KNOCK*

El golpe contra la puerta sorprendió a todos los presentes, y por una simple razón. No había motivo alguno para que la puerta sonara.

- ... ¿Habrá sido el viento? – preguntó débilmente un hombre.

*KNOCK KNOCK*

- Eso no fue el viento. – declaró Stradivarius mientras la puerta se abría.

- ¿Huh? ¡¿La puerta no estaba cerrada?! Ahora me siento como idiota, ¡y eso me pone furioso! ¡¿Y saben lo que pasa cuando me pongo furioso?!

La figura que acababa de llegar saltó directo hacia su reunión. En el estrecho pasaje del barco tuvo que agacharse para evitar golpearse con el techo. Un par de gafas doradas mal puestas le devolvieron la mirada, mientras un Pinsir se ponía detrás de él, desplegando un par de tenazas amenazadoras por detrás. A su lado había otra figura que parecía salida de su charla: la mujer llamada Plumeria. Su posición sugería que ella era la que había abierto la puerta, y junto a ella flotaba un Gengar. Detrás de ambos había una legión entera de punks, muchos de los cuales sostenían plumas de Skarmory como si fueran espadas. Ninguno de ellos lo estaba haciendo correctamente, pero era vagamente amenazador.

- Verán, un pajarito amigo mío me dijo que un montón de fenómenos con armadura estaban a punto de aparecerse esta noche. No puedo decir que me guste eso así que me puse a pensar: tengo una legión, no hay nada más que repeticiones en la televisión esta noche, y tenemos a ese pajarraco que llegó a nuestro escondite y sigue mudando plumas afiladas por todos lados. Así que me imaginé que bien podría usarlas y quedarme con todas sus cosas. ¿Qué tal les suena eso? – sonrió Guzma salvajemente mientras los punks detrás de él lanzaban un grito de guerra.

- ¡Nunca! – gritó uno de los hombres de atrás, haciendo que Guzma lo mirara.

- A ti te toca la paliza primero. ¡Al ataque!

Y con eso, en los confines de la nave, el Equipo Skull inició su ataque.


En otra parte…

Dos mensajes aguardaban en una computadora de blanco puro con bordes dorados que solo una persona utilizaba. Dicha persona se encontraba utilizándola, incluso aunque la habitación estaba fría por todos los bloques de hielo que había a su alrededor.

El primero se refería a una noche de operaciones exitosas, ante el cual asintió con aprobación al leerlo. Pero el segundo, hizo que una sonrisa macabra cruzara por su rostro. Era un programa en el que había estado trabajando, y acababa de activarse.

DETECTOR DE PERTURBACIONES EN EL ULTRA ESPACIO. PERTURBACIONES DETECTADAS EN LA ISLA AKALA. LECTURAS COINCIDEN CON LA INFORMACIÓN DEL ULTRA ENTE COSMOG

Debajo se encontraba un mapa de la isla, con varios marcadores brillantes indicando donde se había detectado teletransportación. La Colina del Arroyo, la Jungla Verde, el Curso de Golf Hano, el Túnel Diglett, detrás del Domo Battle Royal…

Estaba aquí. Ahora solamente necesitaba que alguien lo encontrara por ella. Se movió para responderle al primer mensaje, pero detuvo su mano. No. Esto necesitaba un toque distinto.

Dejando la consola, incluso aunque notó por la esquina del ojo una nueva instancia de teletransportación, esta vez hacia una roca lejos de la cosa, se fue a coger su teléfono, pulsando a un contacto en marcado rápido mientras llegaba hasta el elevador que iba hacia arriba.

- Oh Wicke, ¿crees que podrías mandar a tu sobrino a mi oficina cuando tengas oportunidad, si es posible hoy? Tengo algo con lo que podría serme de gran ayuda. – le preguntó Lusamine a la jefa de la rama de asistencia con el tono más amigable que pudo lograr.

FIN


Notas del traductor:

Bien, con esto ya estamos al día con la traducción del Resetverso. Caray, este sí fue pesado, eso me saco por no traducir previews apenas los recibo, pero ya está.

En fin, creo que este oneshot cierra varias de las tramas que venían en Alola con los gemelos Lono y sus amigos, y también el Kahuna Hala. Una excelente batalla, y pudimos ver un gran despliegue del trabajo de equipo de Frax y Velvet. Se complementan bastante bien entre ellos, ¿no lo creen? Ah, pero no será lo último que veremos de ellos.

Por otro lado, qué final tan escalofriante para un oneshot que fue bastante ligero con las dos últimas escenas. Primero, los locos de Cipher han llegado, y todo indica que Capriccio atrapó a aquel Darkrai y lo están convirtiendo en Pokémon Sombrío. Al menos Guzma y sus secuaces estaban allí para por lo menos causarles algún retraso en su operación. Ojalá sirva de algo. Y entretanto, en la fundación Aether, ayayay, Lusamine ya detectó a Nebby y va a mandar al sobrino de Wicke para que vaya a buscarlo. Ese joven Guardián Pokémon no tiene idea de en lo que se está metiendo.

Bien, con esto llego al final de esta pesada traducción. Gracias por los reviews a dragon titanico, UltronFatalis, BRANDON369, darkdan-sama y Jigsawpunisher. Luego de atender mis responsabilidades, me enfocaré en mis siguientes trabajos del Resetverso, aunque tengo un par de publicaciones no relacionadas para este domingo. Nos veremos.