Pokémon Reset Bloodlines – Interludio de la Liga Índigo (Ronda 7: Ritchie vs. Assunta)
Por Fox McCloude
Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri y Nintendo. La historia de Reset Bloodlines pertenece a Crossoverpairinglover. Todos los derechos reservados.
Summary: Los combates en la Liga Índigo continúan. Entre los 16 mejores, Ritchie se enfrenta a Assunta, igual que en la línea temporal pasada. ¿Será capaz de ganar esta vez? Eventos ocurren entre el capítulo 53 y 54 de la historia principal.
Meseta Índigo…
Cuando Ritchie llegó a la ciudad para comenzar el torneo de la Liga Índigo, no estaba seguro de qué esperar. Desde la ceremonia de apertura vio muchas caras conocidas, de entrenadores con los que se topó en el camino, y estaba bastante nervioso como muchos otros. Pero una vez que iniciaron los combates, se sintió más tranquilo y fue capaz de ganar sin muchas complicaciones. Hasta ahora había tenido un buen desempeño, uno del cual sus padres desde casa le habían dicho que se sentían muy orgullosos, y esto le dio ánimos.
Dicho eso, el torneo no había estado exento de sus momentos negativos. Uno particularmente desagradable ocurrió durante la tercera ronda de las preliminares. Siendo que no era el único de Ciudad Frodomar que estaba participando ese año, se sentía obligado a ver los encuentros de Joshua, aunque fuese solo para dar apoyo silencioso. El encuentro como tal no duró mucho y tampoco sería memorable, al menos no por las razones correctas. Se podría resumir como el más claro ejemplo donde el tramposo salía mal parado por culpa de su propio juego sucio.
Aunque para él, estaba mucho más claro el recuerdo de su pequeño encontronazo al día siguiente.
…
Había decidido salir a primera hora para hacer algo de calentamiento para su siguiente batalla. Después de desayunar y llamar a casa, él y Sparky abandonaron la cabaña antes de buscar un sitio donde entrenar con el resto mientras aguardaban.
Sin embargo, al mismo tiempo que salía de su cabaña, vio que alguien más en ese momento dejaba la suya. Reconocería ese pelo blanco donde fuera, y su mirada rojiza rápidamente se dirigió hacia él, mirándolo con molestia. Sparky siseó ligeramente echándole chispas, algo comprensible pues no olvidaba lo que intentó hacerle cuando estaba bajo su cuidado casi un año antes. Ritchie le puso la mano enfrente para que se calmara.
- Entonces… ¿ya te marchas? – preguntó cautelosamente.
- No estoy de humor para quedarme. – respondió Joshua. – No después de perder de esa manera tan humillante.
- La verdad no entiendo por qué tuviste que hacerlo. – comentó Ritchie. – ¿Tan desesperado estabas por ganar que tuviste que hacer trampa de manera tan obvia?
- Solo tuve algo de mala suerte. – replicó Joshua. – Igual Fearow no iba a lastimar a ese idiota, solo intentábamos descontrolarlo un poco, nada más. Ahora por su culpa tendré un año sabático de competencias.
Ritchie sacudió la cabeza con desaprobación. Lo mejor que se podía decir del último encuentro de Joshua fue que al menos no duró mucho la humillación que sufrió. A medida que iba perdiendo el albino se enfadaba y desesperaba más y más, al punto que recurrió a usar una táctica sucia, de hacer que su Fearow volase cerca del otro entrenador, para impedirle que dirigiera a sus Pokémon.
Este tuvo que reaccionar dándole un puñetazo al Fearow de Joshua, quien fue descalificado por interferencia deliberada, mientras que al otro chico lo dejaron ir solo con una advertencia ya que actuó en defensa propia.
Aun con el presentimiento de que Joshua no lo iba a escuchar, Ritchie sintió que tenía que decir algo.
- No culpes al otro entrenador, cualquiera habría hecho lo mismo. Tal vez, si no estuvieras tan empeñado en buscar formas de hacer trampa, podrías ganar con tu propia habilidad.
- Ahórrate los sermones. – dijo Joshua. – No necesito que me lo repitan de nuevo, muchas gracias. Si yo fuera tú, me preocuparía más por seguir en la competencia.
Había una mirada extraña en los ojos rojos de Joshua en ese momento, una que nunca antes le había visto. Y extrañamente no explotó furioso o trató de burlarse cuando le dijo eso.
- En todo caso, ahora tú eres el único que queda de nuestra ciudad. Así que más te vale no hacernos quedar mal, y si tienes la oportunidad de patearle el trasero a ese tonto de Pueblo Paleta, mejor para mí.
Y sin decir más, se giró sobre sus talones y se marchó, dejando a Ritchie y Sparky perplejos por esa extraña petición. Jamás habían creído que esas palabras podrían haber salido de él.
…
Los dos no eran exactamente amigos, pero algo en las palabras de Joshua motivó a Ritchie a seguir ganando los encuentros. A su peculiar manera, le pidió que vengase su derrota, o tal vez que dejase mejor el nombre de su ciudad luego de que él lo manchó de esa forma.
Parecía impensable, pero quizás algo habría sucedido tras el encuentro que le hizo pedírselo. No se imaginaba qué podría haber sido, pero no tenía sentido pensar en ello, cuando había otros asuntos que apremiaban.
En ese momento se encontraban en una arena de entrenamiento sobre una azotea. El edificio tenía instalaciones de entrenamiento donde los participantes de la liga podían calentar si lo deseaban antes o después de sus encuentros, y ya que eran de libre acceso, decidió aprovecharlos.
Estaba poniendo a su Taillow, Rose, a practicar su precisión, arrojando discos hacia el aire para que los destruyera con disparos breves y concentrados de Estruendo, en lugar de una onda continua. Usado de esta manera provocaban un impacto agudo que desorientaba al enemigo, pero a mayor distancia requerían apuntar bien para dar en el blanco.
- ¡Dos más y terminamos por hoy, Rose! – dijo mientras cogía los últimos dos discos que le quedaban. – ¿Lista? ¡Va!
Arrojó el primer disco, y sin tardanza Rose abrió el pico para disparar el estallido sónico. Las ondas azules concentradas salieron disparadas, golpeando el objeto volador y haciéndolo volar en pedacitos. Sin tardanza, Ritchie lanzó el segundo hacia el otro lado, y el ave tuvo que girarse para poder ponerse en posición y lanzar de nuevo su ataque, logrando dar en el blanco cuando empezaba a caer de nuevo.
Ritchie sonrió complacido, y le indicó que descendiera, lo cual de inmediato hizo posándose sobre su brazo. El entrenador usó la otra mano para acariciarle la cabeza por un trabajo bien hecho.
- Así se hace, Rose. Ya estás lista para el encuentro de mañana.
- ¡Taillow! – graznó felizmente la avecilla.
Acto seguido tomó su Bola de Sueño y la regresó para que pudiese descansar. Ya habían hecho suficiente por el día de hoy, así que era hora de ir por algo de comer y terminar por ese día.
Sin embargo, cuando regresó al interior del edificio, se percató de que las luces interiores estaban totalmente apagadas, y algunas personas parecían estar quejándose de la falta de electricidad. Eso también significaba que él tendría que bajar por las escaleras ya que sin electricidad no habría ascensores.
Pero al bajar un par de pisos, vio que había una pequeña multitud amontonada enfrente de uno de los ascensores. Parecía que una oficial Jenny y el personal de seguridad estaba intentando (sin éxito) abrir la puerta. Movido por su curiosidad, se acercó más y pudo oír a alguien gritando desde adentro:
- ¡Sáquennos de aquí, por favor! ¡No puedo soportarlo, déjenme salir!
- ¡Cálmense, por favor, la ayuda ya viene en camino!
En ese momento Ritchie entendió lo que pasaba. La falla de electricidad en el edificio ocurrió mientras había personas adentro del ascensor, y ahora se habían quedado atrapadas.
- Disculpen. – dijo el chico mientras se acercaba. – ¿Podemos ayudar en algo?
- Apreciamos la intención, chico, pero ya enviamos a alguien para activar el generador de emergencia. – dijo la Jenny. – Aunque parece que una de las señoritas que se quedaron atrapadas está teniendo un ataque de pánico, y sin energía no podemos abrir la puerta para sacarla.
Ritchie miró la puerta del ascensor, y luego a su compañero eléctrico, mientras desde adentro todavía se oían los gritos de la chica pidiendo que la sacaran de allí. No tenía manera de saber cuánto tiempo tardarían en reestablecer la energía, y algo en él le decía que no podía quedarse sin hacer nada.
- ¿Podemos darle energía momentáneamente con un Pokémon Eléctrico? – sugirió mientras señalaba a su Pikachu. – Solo lo suficiente para que puedan salir.
La Jenny y los de seguridad se miraron entre sí, como si considerasen su sugerencia. Adentro, los gritos seguían aumentando, y eso pareció moverlos. Sin muchas opciones, retiraron la cubierta de los controles del ascensor, y el chico se acercó a verificar los cables de energía. Afortunadamente, tenía algo de conocimiento básico de electricidad, ya que a menudo ayudaba a su madre a arreglar desperfectos en su casa.
Comenzó a juguetear con los cables, y si bien habría podido usar su propio poder para darles algo de corriente, sabía que era mejor cubrir apariencias y dejar que su compañero lo hiciera. Con eso en mente, colocó las puntas en las mejillas de su Pikachu.
- Muy bien, Sparky, haz lo tuyo.
- ¡Pikachuuuuuuuu! – Sparky obedeció al instante, soltando una breve descarga que reactivó el ascensor.
Las puertas se abrieron, y de adentro salieron dos chicas, una de pelo turquesa corto que sostenía por los hombros a otra de pelo azul más largo. Esta se dejó caer de rodillas en el corredor, respirando agitadamente mientras todos la miraban.
- Ya, ya, tranquila. – dijo la primera, con una voz algo profunda. – Ya estás afuera, todo está bien.
- Ahhh… ahhh… cielos…
La segunda chica levantó la cabeza, y después de un minuto o dos finalmente se puso de pie, dirigiéndose hacia los guardias de seguridad.
- Gracias, de verdad. No soporto estar encerrada en lugares oscuros.
- Agradécele a este chico. Él y su Pikachu le dieron corriente al ascensor para poder sacarlas de allí.
Los guardias lo señalaron a él y a su Pikachu. Las dos chicas voltearon a verlo y, para su sorpresa, la de pelo azul se fue directo hacia él y lo agarró por las manos con fuerza, agitándolas frenéticamente.
- ¡Gracias, muchas gracias, en serio! ¡Me salvaste la vida, no tienes idea cuánto…!
- Assunta, cálmate. – dijo la segunda. – Tienes que perdonarla, estar encerrada en lugares oscuros le da ataques de pánico. Pero gracias igual, te debemos una.
- Sí, sí, creo que lo entiendo. – dijo él algo apenado. – Me alegro de haber estado aquí para ayudar.
- Muy bien, ahora que el asunto está resuelto, creo que ya aquí no hay más nada que ver. – dijo la Oficial Jenny. – ¡Vamos, todos muévanse y vuelvan a lo suyo!
…
Unos minutos más tarde, Ritchie se encontraba en uno de los restaurantes, compartiendo mesa con Assunta y su amiga, cuyo nombre supo después que era Melissa. Ya que esta última había sido eliminada de la competencia, decidió utilizar su último día de comida gratuita para invitarle a comer lo que quisiera, en agradecimiento por haberlas ayudado.
Tentador como fuera, él se rehusó, prefiriendo usar su propio privilegio y no queriendo cargarle de más a la cuenta de otra persona, aunque técnicamente no estuviese pagando nada. Pero igualmente, un poco de charla amistosa no parecía una mala manera de terminar el día.
- La Liga Índigo sí que ha sido otra onda. – dijo Melissa. – No me imaginaba que terminaría peleando contra el nieto del Profesor Oak. Ah, ahora papá tendrá que desheredarme, de nuevo.
- ¿Desheredarte? – preguntó Ritchie, algo confundido.
- Una pequeña broma interna que tienen en su familia. – explicó Assunta. – Es solo una forma de motivarla a esforzarse más; no lo dicen realmente en serio.
Ritchie arqueó una ceja, pero aceptó la explicación y no inquirió más al respecto. En ese momento, estaban transmitiendo por televisión los últimos combates de la ronda actual, y estaba en curso el encuentro de dos favoritos veteranos: el Asombroso Mandi y Alexander Silph, aunque este último parecía tener el control del encuentro y todo indicaba que sería el ganador.
- Como sea, otra vez te agradezco que nos hayas sacado de allí. – continuó la peliazul. – Si no hubieras aparecido cuando lo hiciste tal vez me habría desmayado o algo peor.
- No tienes que agradecerme. – dijo Ritchie con modestia. – Seguramente no habrían tardado mucho más en reestablecer la energía, incluso sin mí.
- No te creas. – dijo Melissa. – Mi amiga aquí es una chica ruda, pero la claustrofobia la puede.
- No te burles de mí. – dijo Assunta, hinchando ligeramente los cachetes.
Ritchie habría agregado algo más, pero en ese instante su PokéNav comenzó a pitar. Era un mensaje de su padre felicitándolo por su victoria. El pelirrojo le envió un "gracias" antes de dejarlo en leído, y luego aprovechó de verificar la app que tenía con la llave del torneo para verificar los encuentros. Había estado entrenando desde que terminó su encuentro pasado, y fue entonces que se percató de quién sería su próximo oponente.
- Vaya, esto es interesante. – dijo Ritchie.
- ¿Qué cosa? – preguntó Melissa, a lo cual él les mostró el PokéNav con la app abierta.
- ¿Oh? ¿Así que nos vamos a enfrentar mañana? – dijo Assunta. – Bueno, ojalá no esperes que sea suave contigo solo porque me ayudaste hoy.
- Ni soñarlo. – Ritchie sonrió. – En vez de eso, ¿qué tal si ambos damos lo mejor mañana? Si me das una buena batalla, consideraré que estamos a mano.
Assunta extendió la mano, que Ritchie gustosamente estrechó. Melissa, por su parte, decidió añadir la suya y le sonrió desafiantemente.
- No creas que te lo pondrá fácil. Ya que quedé fuera del torneo, lo menos que puedo hacer es apoyar a mi compañera, sí que me aseguraré de ponerla en buena forma para que gane mañana.
- Estaré impaciente. – replicó Ritchie. – Bueno, si me disculpan, pediré algo extra para llevar, y descansar mañana. Te veré en el estadio.
Y sin más palabras, Ritchie abandonó la mesa, pidiendo tres órdenes extras para llevar, incluso después de haberse terminado cinco completas. Luego de un largo día de competencias, sintió que se había ganado eso, y ahora que sabía quién sería su siguiente oponente, podría pasar el resto de la tarde planeando estrategias.
La competencia seguía adelante, y no podía descuidarse ni un poco.
Al día siguiente en el estadio…
- ¡La ronda de los mejores 16 se pone cada vez más intensa, amigos! ¡La aplastante victoria de Koga sobre Alex Davis ha puesto el listón bastante alto y lo deja como uno de los favoritos! ¡Pero ahora, demos la bienvenida a los competidores para el sexto encuentro del día de hoy!
Ritchie respiró profundamente. Esa era su señal para salir, así que avanzó por el corredor hacia la entrada del estadio, colocándose sobre la plataforma verde que se elevó en medio de los vítores de la multitud.
- ¡En la esquina verde, tenemos a otro de los novatos estrella de este año! ¡Venido de Ciudad Frodomar, este joven se las ha arreglado para vencer a oponentes que le aventajan por mucho a puro ingenio y determinación! ¡Un aplauso para Ritchie Raylight!
La multitud estalló en gritos y aplausos. Era alentador que hubiese tanta gente de su lado, ya que al principio de la competencia parecía que muy pocos tenían algo de fe en él. El apoyo iba aumentando a medida que iba ganando sus encuentros, y eso se sentía bien.
- ¡Y en la esquina roja, otra novicia que tampoco debe ser subestimada! ¡Venida desde Ciudad Pewter, démosle la bienvenida a Assunta!
El otro lado de la multitud también lanzó ánimos para su oponente, que en ese momento subió a su propia plataforma al otro extremo. En medio de las voces le pareció distinguir la voz de su compañera gritando algo como "¡Gana esta por mí también!", cuando el réferi se alistaba para comenzar el encuentro. La arena del estadio se abrió para dar paso a un campo de batalla rocoso.
- ¡Ya ambos conocen las reglas, pero las repetiré por si acaso! ¡Esta será una batalla total de seis contra seis, y terminará cuando los seis Pokémon de cualquier lado sean incapaces de continuar! ¡Cuando uno de los entrenadores haya perdido a tres Pokémon habrá un intermedio y el campo cambiará de manera aleatoria! ¡El entrenador verde hará el primer movimiento!
Ritchie aspiró profundamente y exhaló para empezar la batalla. Era el momento de la verdad. Miró a su compañero sobre su hombro, que entendió la indirecta de que por ahora se quedaría atrás, mientras el entrenador tomaba su primera Pokébola.
- ¡Aquí vamos! ¡Ve, Zippo!
Su inicial de fuego salió hacia el campo. Chocando sus garras y soplando fuego de manera desafiante, el Charmeleon estaba presto para pelear. Del otro lado, pudo ver como Assunta sacaba su propia Pokébola.
- ¡Rhydon, adelante!
El pesado Pokémon taladro apareció otro lado del campo. El réferi alzó las banderas dándoles la señal para comenzar el combate.
- ¡Rhydon, usa Filo de Roca!
A la primera orden de Assunta, el Pokémon de Roca extendió ambos brazos a los lados mientras rugía, haciendo aparecer un par de anillos luminosos que se convirtieron en trozos de roca filosa, antes de empujar hacia adelante para dispararlos.
Afortunadamente, ellos ya estaban atentos. Assunta había utilizado a este Rhydon en su combate de la ronda pasada, y él sabía todos los movimientos que podía utilizar. Incluso con la obvia desventaja de tipo, Zippo sería el oponente perfecto, así que debían iniciar con una victoria en el primer asalto.
- ¡Desvíalos girando con Cola de Hierro!
- ¡Charmeleon!
La cola del lagarto de fuego se cubrió con un resplandor de metal, y parándose sobre uno de sus pies, comenzó a girar usando la cola para repeler los proyectiles de piedra. Había visto los combates de los entrenadores de Pueblo Paleta, Ash Ketchum y Gary Oak, y decidió tomar una página de su libro, utilizando ataques giratorios como una defensa. Sin embargo, quiso agregarle su propio "giro", y le indicó a Zippo que cuando le ordenase girar, también usara Danza de Espadas en conjunto, para que fuesen aumentando el poder de sus ataques sin que sus oponentes lo supieran.
Al terminar, Zippo se llevó una mano de garras a la cabeza, al parecer algo mareado de tantas vueltas, pero fuera de eso había salido ileso.
- ¡Vamos de frente, usa Taladrador!
El cuerno-barrena de Rhydon empezó a girar, y lo apuntó hacia Zippo antes de echarse a correr. Al parecer ahora probaban con un ataque cuerpo a cuerpo al ver que a distancia no resultaba. Pero igual que antes, ya estaban preparados.
- ¡Furia Dragón, en ráfaga!
Zippo abrió la boca, formando una gran bola de fuego draconiano azul. Siguiendo el consejo de su padre, habían decidido seguir dominando este ataque, pero ya que no eran capaces de lograr el mismo poder de romper rocas que el Salamence, se enfocaron en utilizarlo de manera continua. Un solo impacto por sí solo no era tan potente, pero varios seguidos acumularían daño, especialmente si atacaban diferentes zonas del cuerpo.
La primera bola de fuego golpeó a Rhydon en la panza, sacándole el aire e interrumpiendo su carrera en seco. La segunda le dio en la cara desorientándolo, y a la tercera lo obligó a dar un paso atrás. Solo después de la cuarta fue que atinó a cubrirse con sus brazos tratando de soportar el daño, pero ya estaba hecho.
- ¡El Charmeleon de Ritchie se defiende de los ataques de Rhydon y logra conectar el primer golpe sólido! ¿Tomarán la oportunidad de presionar a la ofensiva?
Por supuesto que lo harían. – ¡Zippo, Cola de Hierro!
Zippo corrió nuevamente con la cola metálica, y saltando por encima de Rhydon, le dejó caer un coletazo en toda la cabeza, antes de alejarse nuevamente para mantener su distancia. Había visto los combates de Assunta durante las rondas pasadas, y siempre que utilizaba a Rhydon desde el inicio buscaba sobrepasar en fuerza al oponente. Tenía ataques poderosos y una gran resistencia, además de haber sobrepasado el límite de cuatro movimientos, pero mientras estuvieran fuera de su radio, todo estaría bien.
- ¡Ataca con Brazo Martillo! – exclamó Assunta.
- ¡Esquiva girando! – contraatacó Ritchie.
Rhydon extendió sus dos manos, que se cubrieron con una luz blanca, y comenzó a tratar de golpear a Zippo con ellas. El lagarto esquivó, dando saltos con volteretas, y tal como Ritchie se lo había indicado, activaba discretamente Danza de Espadas con cada maniobra evasiva. Al evadir el tercer golpe, Zippo saltó sobre una piedra cercana, poniéndose en posición.
- ¡Cola de Hierro!
Zippo volvió a saltar, esta vez tomando ventaja de la altura mayor y girando para golpear otra vez encima de la cabeza a Rhydon. El Pokémon de Roca esta vez gruñó con más fuerza, indicando que el ataque le dolió más que el primero, y al aterrizar Zippo conectó un segundo coletazo al cuerpo para rematar antes de saltar hacia atrás.
El cual dejó un corte muy marcado en su piel rocosa.
- ¿Cómo es eso posible? – preguntó una confundida Assunta. – ¡Si tiene Cabeza de Roca, los ataques de tipo Acero no deberían herirlo tanto y tan pronto!
- Tenemos nuestros recursos. – replicó Ritchie. Obviamente, no iba a soltarle todos sus secretos a su oponente en medio del encuentro, tendría que averiguarlos ella misma.
- Bien, si así es como juegas, ¡Rhydon, usa Fuerza con esas rocas!
Rhydon obedeció, y se dirigió hacia una de las más grandes, alzándola con sus poderosos brazos por encima de su cabeza.
- ¡Usa Pantalla de Humo y escapa!
Zippo sopló una espesa nube negra por todo el campo. Rhydon había empezado a toser antes de arrojar la roca, que al caer disipó un poco el humo, pero rápidamente se hizo evidente que no le cayó encima, y el Charmeleon había usado la cobertura para ponerse a la espalda de su enemigo.
- ¡Rhydon, cuidado atrás! – gritó Assunta, pero ya era muy tarde.
- ¡Cola de Hierro! – ordenó Ritchie.
Y con otro coletazo certero, muy cerca de donde le habían dado el anterior, Rhydon se fue hacia atrás dando tumbos. Cada golpe le había dolido y se notaba, pero Ritchie sabía que no podían descuidarse, y debían seguir presionando el ataque.
- ¡Furia Dragón otra vez en ráfaga!
Dicho y hecho, Zippo aterrizó y tomando distancia volvió a lanzar bola tras bola de fuego draconiano, golpeando a Rhydon en cada parte del cuerpo que pudo alcanzar. Con cada impacto retrocedía más y más, hasta que después del quinto, que le dio de lleno en toda la cara, se desplomó retumbando con fuerza en el campo.
- ¡Rhydon ya no puede pelear, el ganador es Charmeleon!
- ¡Muy bien, Zippo, así se hace! – felicitó Ritchie a su inicial dándole un pulgar arriba, que este le devolvió con una sonrisa.
- ¡Ese fue un inicio soberbio, amigos! ¡El Charmeleon de Ritchie logra anotarse la primera victoria en este encuentro y sin recibir nada de daño! ¡¿Podrán mantenerse igual, o acaso Assunta podrá responder?!
Mientras Assunta recogía a su Rhydon caído, Ritchie echó un ojo al tablero. Había sido un buen primer asalto, y dependiendo del Pokémon que eligiera Assunta, decidiría si se quedaba con Zippo o cambiaba por alguien más. Su intención era tratar de evitar las pérdidas en la primera mitad y ganar ventaja para la segunda.
- Aquí vamos. – dijo Assunta tomando su siguiente Pokébola. – ¡Ve, Venomoth!
Apenas apareció la polilla venenosa, Ritchie se movió en automático y para retornar a Zippo. Aunque podría haber jugado con ventaja, prefirió dejar descansar al inicial de fuego para después, y enfrentarse a Venomoth con un oponente similar, uno con el que podía pelear en el aire.
- ¡Es tu turno, Happy!
- ¡Ambos entrenadores sacan a su segundo Pokémon para este asalto! ¡Ahora será un duelo de bichos voladores! ¡¿Qué pasará ahora, amigos?!
- ¡Venomoth, usa Colmillo Venenoso!
Al instante, la polilla extendió sus diminutas mandíbulas, haciendo que se cubrieran de energía tóxica de color púrpura. Como Ritchie esperaba, iban por un asalto de frente.
- ¡Esquiva con Danza de Aleteo!
Happy comenzó a aletear con fuerza, haciendo brillar su cuerpo echando chispas. Esquivó la mordida tóxica de Venomoth, que solo atravesó una imagen suya translúcida. Happy continuó danzando rápidamente alrededor de su oponente, buscando confundirlo al tiempo que aumentaba su poder y velocidad.
- ¡Fuerza Psíquica! – ordenó Ritchie.
- ¡Free! – Los ojos de Happy comenzaron a brillar de azul, y un aura del mismo color atrapó a Venomoth en cuanto se dio la vuelta. Ya que estaban en un campo rocoso, deberían tomar ventaja de ello para aumentar el daño.
- ¡Lánzalo contra esa roca!
Happy empujó a Venomoth de espaldas contra una de las rocas más grandes, que se fragmentó en escombros cayéndole encima. No tardó más de unos pocos segundos en volver a salir, pero claramente se veía muy molesto por lo que acababa de hacerle.
- ¿Así que quieren jugar de ese modo? ¡Venomoth, usa Fuerza Psíquica también y arrójale algunas rocas!
- ¡Venomoth!
Los ojos de Venomoth también resplandecieron con una luz azul, pero en lugar de enfocar sus poderes psíquicos en el Butterfree, hizo levitar los trozos de escombro que habían caído a su alrededor, para luego lanzarlos como una ráfaga de proyectiles, sorprendiendo tanto a Happy como a Ritchie. Happy logró maniobrar para evitar la mayor parte, pero algunos lograron hacerle mella en las alas logrando desestabilizarlo.
Y fue entonces que se dieron cuenta; los trozos pequeños no eran más que una distracción para que Venomoth alzara una roca todavía más grande, que estaba a punto de lanzarles.
- ¡Detenlo con tu propia Fuerza Psíquica!
En cuanto Venomoth arrojó la roca, esta voló hacia Happy, que apenas pudo concentrarse lo suficiente para frenarlo con sus propias energías psíquicas antes que chocara. No obstante, Venomoth todavía seguía empujando, haciendo que ambos se trabaran en un duelo de poderes mentales tratando de arrojarle la roca al otro, yendo de ida y vuelta.
Un minuto después, las energías psíquicas en conflicto comenzaron a desmoronar la roca, provocando que diminutas grietas comenzaran a aparecer en ella, las cuales poco a poco se hicieron más grandes, hasta que finalmente estalló dispersando esquirlas. Ritchie pudo ver que algunas de ellas golpearon a Happy, y en medio del destello psíquico alcanzó a oír la voz de Assunta gritando su siguiente orden.
- ¡Colmillo Venenoso!
- ¡Esquiva con Danza de Aleteo de nuevo!
Aunque estaba aturdido por la explosión de la roca, Happy alcanzó a escucharlo y volvió a esquivar el ataque de Venomoth, posicionándose justo detrás de la polilla cuando ésta volvió a lanzarse a morder. Sabía que debían permanecer a raya, así que ahora debían aprovechar de volver a atacar.
- ¡Tajo Aéreo!
Happy se alejó un poco y aleteó con fuerza dos veces, enviándole a Venomoth un par de cuchillas gigantescas de viento. Si conseguía acertar este ataque, podría finiquitar este asalto aquí mismo y ahora para avanzar al siguiente.
- ¡Substituto!
Justo antes de que las cuchillas golpearan a Venomoth, la polilla alcanzó a girarse para encarar el ataque. Un resplandor blanco se apoderó de él, y las cuchillas golpearon lo que resultó ser un cascarón vacío de Venomoth, que al caer al suelo desapareció en una explosión de humo. Entretanto, el verdadero Venomoth ya se les había ido encima, aprovechando el señuelo.
- ¡Colmillo Venenoso!
Esta vez, por la sorpresa, Happy no fue capaz de reaccionar, y Venomoth le clavó sus mandíbulas cubiertas de tóxico en el cuello. El Butterfree empezó a forcejear tratando de liberarse, pero Venomoth se sujetó como si su vida dependiera de ello.
- ¡Libérate con Fuerza Psíquica, Happy! – ordenó Ritchie una vez que superó el shock por el repentino ataque.
En medio del forcejeo, la mariposa y la polilla emitieron simultáneamente la luz azul de la Fuerza Psíquica. Happy consiguió quitarse a Venomoth de encima, pero para entonces el daño ya estaba hecho, y estaba echando burbujas tóxicas. Claramente había mantenido el ataque hasta que logró intoxicarlo.
- ¡Oh no! ¡El Butterfree de Ritchie acaba de ser envenenado! – exclamó el comentarista. – ¿Podrán hacer algo para darle la vuelta? ¿O acaso Assunta y Venomoth capitalizarán en ello?
- ¡Venomoth, Venochoque!
Eso respondía a la segunda pregunta. Venomoth disparó un chorro de fluido verde hacia ellos. Ritchie le ordenó a Happy lanzar un Tajo Aéreo para dispersarlo, evitando que lo golpearan y empeorase todavía más su situación. El veneno haría su efecto y se volvería una carrera contrarreloj.
Ritchie miró a su alrededor, y decidió tomar una página del libro de Assunta. Había varios trozos sueltos de piedra a su alrededor que podría arrojarles para atacar. Pero ¿por qué limitarse a eso? Podían hacerlo un poco mejor que eso.
- ¡Happy, usa Fuerza Psíquica y levita los trozos de roca! ¡Hazlos girar a tu alrededor en un anillo!
Happy obedeció al instante, y levantando las rocas comenzó a hacerlos orbitar a su alrededor. Aun a la distancia notó que Assunta ladeaba la cabeza ligeramente, como si se preguntaba qué estaban haciendo.
Naturalmente, la idea de ponerlos a girar era aumentar el impulso poco a poco con algunas vueltas. La fuerza centrífuga aumentaba de a poco, pero con cada segundo que pasaba el veneno en Happy hacía efecto, así que tenían que apresurarse. Solo lo suficiente para iniciar su contraataque.
- ¡AHORA! – ordenó Ritchie.
Y de inmediato, Happy redirigió las piedras que orbitaban a su alrededor hacia adelante, acribillando a Venomoth con ellas. La polilla no pudo reaccionar para evadirlas y con cada una retrocedió poco a poco, alargando la distancia entre ambos. De nuevo, Ritchie sabía que tenía que poner fin al asalto rápido si quería sacar a Happy del encuentro antes que fuese muy tarde.
- ¡Tajo Aéreo!
- ¡Bloquea con Fuerza Psíquica!
Happy volvió a aletear disparando las cuchillas de viento, esta vez lanzando varias continuamente. Venomoth replicó usando sus poderes psíquicos tratando de colocar un muro invisible para detenerlas. Logró parar las dos primeras, pero el segundo par logró atravesar y golpearle de lleno, haciéndole estrellarse contra una de las rocas. Rápidamente volvió a volar, y se veía todavía más molesto que antes.
- ¡Dispara Venochoque arriba de ellos para salpicarlos!
Venomoth lanzó otro chorro de fluido verde, esta vez agitándose de lado a lado como si fuese un chorro de manguera de jardín para hacerlo llover encima de Happy. La mariposa trató de escabullirse, pero algunas gotas le cayeron encima, empezando a causarle heridas de vapor y empeorando su condición de envenenamiento. Eso aceleraba su cuenta regresiva y reducía sus oportunidades de terminar el asalto.
- ¡Levanta esa roca con Fuerza Psíquica y cúbrete!
Haciendo un esfuerzo por soportar los salpicones, Happy logró concentrarse y levantó la mencionada roca, la cual era ancha y plana, haciéndola flotar encima como una especie de paraguas improvisado para protegerse de la lluvia de Venochoque. Ritchie pudo ver a Assunta sonriendo una vez que Venomoth dejó de escupir el ataque.
- Muy bien, eso te protege por arriba. ¡Venochoque de frente! – gritó la chica apuntando hacia adelante con el dedo.
Assunta tenía razón, Happy tenía que concentrarse para mantener la roca flotando encima de él y protegerse por arriba, lo que lo dejaba totalmente expuesto por el frente. Un ataque de Venochoque de lleno sellaría el asalto, y quizás no podrían evitarlo.
- ¡Arrójale la roca! – le gritó Ritchie.
El chorro de fluido verde de Venomoth golpeó al Butterfree en toda la cara, haciéndolo desplomarse en el suelo al instante. Sin embargo, Happy pudo usar esos últimos segundos para arrojarle la roca a Venomoth, cayéndole encima y aplastándolo. El Butterfree evidentemente estaba fuera de combate, pero el réferi corrió a verificar levantando la piedra, para darse cuenta que Venomoth también había terminado inconsciente tras ese último golpe.
- ¡Doble nocaut! ¡Ni Venomoth ni Butterfree son capaces de continuar!
- ¡Qué batalla, amigos! ¡En lugar de resignarse a perder este asalto, Ritchie y su Butterfree logran forzarlo a un empate y con eso siguen manteniendo la delantera, llevándose consigo al Venomoth de Assunta!
- ¡Regresa, Happy! – dijo Ritchie retornando a su amigo. – Buen trabajo. Aunque no hayamos ganado este asalto, al menos tampoco perdimos.
Tal como dijo el anunciador, todavía seguían con ventaja, y solo tenían que vencer a uno más de los Pokémon de Assunta para irse al descanso y replantear su estrategia. Todavía seguía decidido a dejar a Zippo para la segunda mitad, junto con el que era su "arma secreta" para este encuentro.
Los dos tomaron sus siguientes Pokébolas. La de Ritchie era una Bola de Red que utilizó en Porta Vista, luego de ayudar con una infestación de Tentacools y Tentacruels que al parecer habían sido desplazados del arrecife donde vivían, y como recompensa por su ayuda le permitieron quedarse con uno de ellos para su equipo.
- ¡Adelante, Kal!
El Pokémon medusa apareció en el campo, sosteniéndose sobre sus tentáculos. Sobre su cabeza, debajo de sus gemas rojas tenía un aro de metal como una especie de corona, en la cual estaba incrustado un trozo de Roca de Lluvia.
Al otro lado, Assunta también arrojó su Pokébola, y de esta apareció un Fearow que graznó y se elevó sobre ellos rápidamente.
- ¡Comiencen! – ordenó el réferi alzando sus banderas.
- ¡Kal, usa Pinchazo Venenoso!
- ¡Tentacruel! – Esta vez, Ritchie decidió tomar la ofensiva primero, y Kal obedeció alargando dos de sus tentáculos cuyas puntas estaban cubiertas de energía tóxica.
- ¡Fearow, elévate y usa Foco de Energía!
- ¡Fearow!
El pájaro esquivó los tentáculos y mientras se elevaba aspiró profundamente, recubriéndose con un aura de poder de color rojo-naranja antes de lanzar una mirada amenazante. Claramente estaban listos para atacar de frente, y ellos debían responder de la misma manera.
- ¡Ataque Furia!
- ¡Rayo Burbuja!
Kal comenzó a lanzar una ráfaga de burbujas espumosas, al mismo tiempo que Fearow se lanzó en picada, abriéndose paso a través de ellas con picotazos y golpes con sus garras. Aunque Kal trató de aumentar la presión para hacerlo retroceder, Fearow finalmente logró atravesar hasta ponerse a tiro, comenzando a picotear y acuchillar con sus garras al Pokémon de Agua.
Ritchie se percató de que Kal se resentía bastante con cada golpe que Fearow lograba conectar. Eso parecía bastante raro en su opinión.
- ¡As Aéreo!
En un destello blanco, Fearow retrocedió para tomar distancia, y se lanzó para embestir dando un fuerte picotazo, que hizo retroceder a Kal patinando varios metros sobre el campo rocoso. Al verlo más de cerca, Ritchie pudo notar algo más: Fearow tenía en sus patas una especie de tobilleras con garras adicionales, como para hacerlas ver más letales.
O probablemente, para hacer más letales sus ataques de alguna manera. Al parecer, no eran los únicos que querían aprovechar un objeto equipable en combate.
- Tobilleras con Garras Afiladas. Aumentan las posibilidades de conectar golpes críticos.
Normalmente, Fearow tendría Vista Aguda como habilidad especial, pero algunos de ellos tenían Francotirador, que potenciaba los golpes críticos. ¿Acaso éste la tendría? Viendo el patrón de movimientos de Assunta, y las Garras Afiladas en sus patas, era mejor asumir que sí.
Lo que significaba que debían tratar de evitar recibir golpes a toda costa.
- ¡Fearow, usa Taladrador!
- ¡Kal, escapa con Giro Rápido!
Fearow plegó las alas y comenzó a girar como barrena, disparándose hacia ellos como un misil viviente. Kal por su parte alargó sus tentáculos y también comenzó a dar vueltas, pero horizontalmente como un platillo volador para escaparse describiendo un arco y haciendo que Fearow se estrellara contra una roca que atravesó perforándola. Acto seguido Kal regresó como boomerang para golpearlo por la espalda antes que se pudiera recuperar, y aterrizó sobre otra roca.
Mientras su oponente estaba aturdido, debían tratar de reponerse del daño inicial.
- ¡Danza de Lluvia!
- ¡Cruel!
Al instante, una nube en espiral apareció sobre el campo, extendiéndose encima de ellos y comenzando a caer un diluvio. Fearow salió de entre los escombros y trató de volver a volar, pero podía ver que la lluvia empezaba a entorpecerle un poco sus movimientos. Entretanto, un resplandor azul iluminó a Kal cuando las gotas comenzaron a caer sobre él.
- ¡Y de nuevo, las nubes de lluvia se ciernen sobre nosotros! – dijo el comentarista. – ¡Aunque Assunta y su Fearow conectaron el primer golpe en este asalto, ahora el Tentacruel de Ritchie comienza a recuperarse!
El Fearow de Assunta no era el único Pokémon con una habilidad rara. Su propio Tentacruel también tenía una, como descubrió cuando peleó contra Erika en Celadon. La líder del gimnasio intentó usar una Danza de Lluvia que dejaba la humedad en el aire contra ellos, lo que resultó ser un tiro por la culata ya que en lugar de entorpecerles sus movimientos como esperaba, lo que hizo fue curarlos del daño que habían recibido. Aunque no habían podido replicar el mismo efecto, Ritchie pensó que sería una buena idea tomar ventaja de ello, y luego de eso decidió enseñarle Danza de Lluvia a Kal para aprovecharlo. La Roca de Lluvia en su corona serviría para extender el efecto y aprovecharlo aún más, siempre que el Fearow de Assunta no tuviese un movimiento de clima propio.
Y a juzgar por la expresión de fastidio de la chica, definitivamente no lo tenían.
- ¡Rayo Burbuja!
Por efecto de la lluvia, la ráfaga de burbujas esta vez salió un poco más rápida y potente. Alcanzó a escuchar a Assunta gritándole a Fearow que utilizara Ataque Furia de nuevo, pero esta vez el ataque de Kal lo mantuvo a raya impidiéndole el avance, a la vez que cada diez segundos la medusa recuperaba algo de salud gracias a su habilidad. Tenían que seguir presionando a la ofensiva mientras tenían oportunidad.
- ¡Pinchazo Venenoso!
Una vez más, Kal alargó sus tentáculos cuyas puntas brillaban con energía tóxica. Esta vez Fearow no pudo elevarse a tiempo y recibió un golpe desde arriba en la cabeza, mientras el otro tentáculo le pinchaba directo en el abdomen, haciéndole chillar de dolor. Si podían inducirle envenenamiento ahora sería todavía mejor…
- ¡As Aéreo y Taladrador!
Antes de hacerlo, Assunta alcanzó a lanzar otra orden. Fearow primero emitió un destello blanco y usó la acción evasiva del As Aéreo para ponerse detrás de Kal, antes de lanzarse con el ataque de barrena. Al ser a quemarropa no pudo tomar mucho impulso, pero aun así a Kal claramente le dolió, incluso aunque casi de inmediato recibió algo de curación.
- ¡Ataque Furia de nuevo!
Ahora que había podido acercarse, Fearow de nuevo comenzó a atacar con su pico y garras, aparte también de tirar algunos aletazos como para estar seguro. Kal se había visto obligado a usar los tentáculos para intentar cubrirse, pero algunos lograban pasar. Si no fuese por la regeneración casi constante tal vez ya habrían acabado el asalto.
- ¡Oh, amigos, parece ser que Fearow quiere revancha y sigue atacando con la misma ferocidad que al inicio! ¡Tentacruel parece estar aguantando, ¿pero cuánto más podrá seguir así?!
Buscando algo para quitarse a Fearow de encima mientras los forzaba a ponerse a la defensiva, Ritchie vio que Kal se acercaba de espaldas hacia una roca, y de inmediato decidió usarla.
- ¡Kal, detrás de ti hay una gran roca! ¡Tómala rápido!
A la par que se cubría por el frente del feroz asalto, Kal hizo brotar por la retaguardia otro par de tentáculos, con los cuales palpó la susodicha roca antes de envolverla sin necesidad de mirar, para luego levantarla por encima de ambos. Fearow estaba tan absorto en su Ataque Furia que al parecer no se dio cuenta, pero Assunta sí.
- ¡Fearow, cuidado arriba!
Pero fue muy tarde. Afortunadamente para Ritchie, Kal entendió lo que Ritchie quería que hiciera, y le dejó caer la piedra a Fearow encima como un enorme martillo improvisado, haciéndole lanzar un agudo chillido que resonó a través del diluvio que seguía cayendo sobre ellos.
A diferencia de un Fearow, que solo tenía las alas, garras y pico para atacar, un Tentacruel poseía hasta ochenta tentáculos en su cuerpo. Si bien normalmente solo dejaba expuestos hasta catorce para poder moverse en tierra firme, eso no quería decir que no podía sacar un par extra cuando fuese necesario, y si necesitaban agarrar algo por detrás, servía para sorprender a los adversarios.
- ¡Auch, eso hasta a mí me dolió, amigos! – dijo el comentarista. – ¡Justo cuando parece que Assunta encuentra una abertura para contraatacar, le dan la vuelta con un solo golpe! ¡Y a diferencia de Tentacruel, Fearow no se está reponiendo del daño que recibe!
En efecto, el daño cada vez era más visible en Fearow, pero el pájaro se negaba a caer. Habiéndose enfrentado un par de veces con Joshua y el suyo, sabía lo testarudos que podían ser al momento de pelear, y no se darían por vencidos tan fácilmente. Así que tenían que apresurarse para terminar con este asalto e irse al descanso.
- ¡Sujeta a Fearow con tus tentáculos y usa Pinchazo Venenoso!
Kal rápidamente enrolló uno de sus tentáculos alrededor del cuello de Fearow y lo levantó por encima de sí mismo. Cuando el pájaro empezó a aletear y a forcejear, levantó su otro tentáculo cubierto en energía tóxica y comenzó a picarlo en el estómago, haciéndole chillar con cada golpe que daba. La lluvia seguía cayendo y Kal continuaba curándose a medida que Fearow se iba debilitando todavía más.
- ¡Fearow, resiste! – exclamó Assunta.
Después de pasar el tiempo suficiente picando en el estómago a Fearow, lo soltó y lo dejó caer sobre el campo rocoso. Tal como esperaba, el pájaro se rehusó a rendirse y volvió a volar, mirándolos de manera desafiante.
- ¡Fearow, regresa ahora! – declaró Assunta levantando su Pokébola.
- ¡Fearow, row! – comenzó a graznar el pájaro, rehusándose a tirar la toalla.
- Tú… ¿quieres continuar?
- ¡Row! – exclamó de nuevo. Parecía que quería seguir hasta el final, independientemente del resultado. Incluso cuando parecía tener todo en contra.
- De acuerdo, lo haremos a tu manera. – decidió la chica, guardando la Pokébola.
Ritchie no pudo evitar sentir algo de respeto, no solo por la determinación de Fearow, sino por Assunta por plegarse a sus deseos. En su experiencia, pocos entrenadores eran capaces de entender a sus Pokémon a ese nivel. Hacía falta una gran empatía para hacer eso.
- ¡Qué cosa, amigos! ¡Fearow está decidido a llevar este asalto a las últimas consecuencias! ¡¿Será que no quiere dejar que su oponente se vaya limpio por el bien de su entrenadora?!
La lluvia continuaba cayendo a torrentes sobre ellos y aunque Ritchie podría haber terminado el combate por pura piedad, sabía que alargándolo un poco más haría que Kal se recuperase, lo que les daría ventaja para la segunda mitad. Sus disculpas a Assunta, pero tenía que actuar con estrategia para ganar.
Así que por ahora dejaría que siguieran atacando y que la regeneración hiciera su efecto.
- ¡As Aéreo y Ataque Furia!
Igual que antes, Fearow usó el As Aéreo para ponerse a tiro y luego comenzó a atacar con una ferocidad similar que las veces anteriores. Kal usaba sus tentáculos para protegerse y mantener a su enemigo a raya mientras se curaba sus heridas. Fearow peleaba con fuerza, pero el daño que lograba infligir era menor del que Kal lograba recuperar bajo la lluvia.
En dos minutos o un poco más, estaba prácticamente como al inicio, como si no hubiese recibido daños.
- ¡Ahora, As Aéreo y Taladrador! – gritó Assunta.
Fearow de nuevo intentó ponerse por detrás de Kal y se lanzó a la carga. Esta vez no iban a tratar de evadirlo. Iban a liquidar el encuentro.
- ¡Atrapa a Fearow con tus tentáculos!
Dicho y hecho; Kal se giró alargando y agitando sus tentáculos principales. El efecto de giro del Taladrador provocó que estos se enrollaran alrededor del cuerpo de Fearow y arrastraran consigo al Pokémon de Agua ligeramente, pero también lo desviaron de conectar un golpe directo, y ahora estaba a su merced.
- ¡Ya sabes qué hacer! – dijo Ritchie.
Con un gruñido de asentimiento, Kal comenzó a agitar a Fearow como muñeco de trapo por todos lados, salpicando agua de los charcos que se estaban formando. Después de hacerlo unas tres o cuatro veces, comenzó a girarlo como lazo por encima de su cabeza y lo arrojó hacia una de las piedras cercanas.
Por unos segundos, Fearow pareció querer seguir peleando, pero finalmente, emitió un último quejido y se desparramó en el suelo.
- ¡Fearow es incapaz de continuar! ¡Tentacruel es el ganador! – declaró el réferi una vez que verificó.
- ¡Y con esto concluye la primera mitad de este encuentro, amigos! ¡Ritchie ha tomado una amplia ventaja de tres a uno sobre Assunta, pero el torneo nos dice que cualquier cosa puede pasar! ¡Estén atentos, que pronto volveremos a la acción!
…
Durante el descanso, Ritchie se fue por el corredor hacia una de las máquinas expendedoras para tomarse algo junto con Sparky mientras aguardaban al reinicio de la batalla. Estaba sentado en un banquillo mientras recapitulaba todo lo sucedido durante la primera mitad del encuentro.
En general no estuvo mal: Zippo había logrado vencer a Rhydon sin recibir daños, y Kal había podido recuperar la mayor parte del que había recibido gracias a su habilidad. Y aunque Happy había caído por lo menos pudo llevarse a Venomoth con él, dejándolos todavía con una amplia ventaja. Sin embargo, eso en parte había sido porque Assunta ya había utilizado a esos Pokémon al menos una vez durante el torneo, así que él ya estaba más o menos preparado para enfrentarlos. Ahora que las batallas eran totales, seguramente sacaría la artillería pesada y algunos ases bajo la manga.
- ¿Hmm? – En eso, su PokéNav comenzó a vibrar en su bolsillo. Dejó la lata de su refresco a un lado para revisarlo.
Sonrió al ver que se trataba de un mensaje de su papá: "Estamos viéndote ahora en vivo. Lo estás haciendo bien, pequeñín, pero no te confíes."
De inmediato tecleó una respuesta rápida. "No lo hago. El torneo se vuelve más difícil en cada ronda."
Un minuto después, Silver respondió nuevamente. "Entonces ya va siendo hora de que saques la artillería pesada, ¿no? ¿Qué pasó con aquel huevo que te dije que fueras a buscar? ¿Ya es un Tyranitar o qué?"
Ritchie se rio. Había convivido y entrenado con Silver lo suficiente para entender por qué prefería los Pokémon grandes, fuertes y con alto potencial destructivo. Él, por su parte, prefería no apresurar las evoluciones, en vez de eso optando por enseñarles a sus Pokémon movimientos variados para tener mayor versatilidad, hasta que ellos ya estuvieran preparados para ir al siguiente nivel.
Empezó a teclear su respuesta. "No debe faltarle mucho para eso. Lo tengo conmigo ahora, así que podrás verlo en acción."
Ante eso, la réplica de Silver no se hizo esperar. "Más te vale. No le tengas piedad a esa niña y muéstrale de qué estás hecho."
Ritchie tecleó un último "Lo haré"antes de guardar el aparato, y recogió su refresco para terminárselo. Le quedaban un par de minutos antes de volver, y vio que su compañero eléctrico también se notaba ansioso por poder entrar al ruedo y pelear.
- Tranquilo, Sparky, tendrás tu oportunidad. – le prometió mientras le acariciaba la cabeza. – Llegamos hasta aquí y no vamos a retroceder, ¿cierto?
- ¡Pikapika! – asintió el Pikachu apretando sus puños.
Aunque las evoluciones daban más poder, el chico de Frodomar conocía las ventajas de mantenerse en niveles bajos o intermedios, tales como ser un blanco más pequeño y veloz, y aprender ataques con mayor facilidad. Por eso nunca los apresuraba y dejaba que sus Pokémon decidieran cuando querían hacerlo.
Hasta ahora le había resultado bien, aunque admitía que para las rondas posteriores probablemente necesitaría más poder. Nunca usaría una Piedra Trueno con Sparky, así que buscaría otras formas de ayudarlo a hacerse más fuerte, y en cuanto a los demás, esperaría a que estuviesen listos para evolucionar.
- ¡Atención, participantes, es hora de regresar al campo! ¡Ha terminado el descanso!
Esa era su señal para volver. Aún tenían un combate por ganar, así que era tiempo de darlo todo.
…
- ¡Estamos de vuelta, damas y caballeros! ¡La segunda parte de este encuentro de los mejores 16 está por empezar! ¡Y del campo de roca pasamos al campo de hielo! ¡¿Cómo afectará esto a nuestros participantes?!
Excepto por la temperatura más baja, el cambio de campo no parecía la gran cosa para Ritchie. Su estructura era casi idéntica a la del campo de roca, y de hecho podrían incluso usarlo a su favor, patinando y deslizándose para moverse más rápido. Pero debían tener cuidado.
- ¡La batalla se reanuda ahora! – declaró el réferi. – ¡Llamen a sus Pokémon ahora!
- ¡Volvamos a la acción, Kal! – declaró Ritchie, enviando de vuelta a su Pokémon de tipo Agua y Veneno.
- ¡Es tu turno, Poliwrath!
Los dos Pokémon aparecieron frente a frente. Así que Assunta quería iniciar la segunda mitad con una batalla de agua contra agua. Bien por él.
- ¡Kal, usa Danza de Lluvia!
- ¡Tentacruel! – Al instante, Kal volvió a invocar las nubes de lluvia sobre el campo. De nuevo tomaría ventaja de la habilidad de Kal lo más que fuese posible para minimizar el daño.
Para su sorpresa, Assunta sonrió e inmediatamente alzó la Pokébola de Poliwrath para regresarlo. Su imagen en el tablero pasó a inactivo, y sin decir ni una palabra, arrojó otra más para revelar a un…
- ¡Jolteon!
- ¡Jolteon, usa Trueno! – ordenó la chica, para desconcierto de Ritchie y Kal.
El Pokémon recién salido lanzó un grito al tiempo que lanzaba una potente descarga hacia el aire, concretamente hacia las nubes de lluvia que Kal acababa de invocar. Un segundo después, dicha descarga volvió a descender como un potente rayo que le cayó encima con toda su fuerza.
- ¡Oh, amigos! ¡La Danza de Lluvia que antes le dio la victoria al Tentacruel ahora le juega en contra! ¡Ese Trueno tiene que haberle dolido!
Ritchie no pudo más que estar de acuerdo, por mucho que le pesara. Fue un movimiento astuto aunque arriesgado, sacar a Poliwrath y regresarlo casi de inmediato para reemplazarlo con otro Pokémon con el que tendría mayor ventaja.
- ¡Onda de Choque!
Y sin conformarse con dar el primer golpe, Jolteon comenzó a emitir chispas de electricidad azules antes de lanzar otro rayo, esta vez uno que ondeaba horizontalmente a lo largo del campo. Y antes de que Kal pudiese reaccionar lo impactó volviendo a electrocutarlo. Si el Trueno por sí solo no hubiera bastado, con ese logró finiquitarlo, dejándolo frito sobre el campo helado.
- ¡Tentacruel ya no puede pelear, Jolteon gana! – declaró el réferi.
- ¡Regresa! – dijo Ritchie. – Lo siento por eso, fue mi culpa.
Ahora estaba en un dilema; al haber activado prematuramente la Danza de Lluvia se había colocado a sí mismo un hándicap apenas iniciar la segunda mitad, y sin duda duraría un buen rato. Mientras estuviera activa le daría problemas a Zippo y Cruise, y Sparky no podía utilizar ataques eléctricos contra Jolteon ya que solo lo curaría.
Lo cual le dejaba con…
- ¡Ve, Rose! – dijo mientras arrojaba su Bola de Sueño. Su avecilla tijera apareció sobre el campo.
- ¡Y Ritchie llama a su Taillow para enfrentar al Jolteon de Assunta! ¡Una decisión muy extraña considerando los tipos y las condiciones! ¿Pero tal vez tenga algún plan en mente?
Efectivamente, lo tenía. Un poco arriesgado, pero era lo mejor que podía hacer por el momento. Rose tenía una inusual tolerancia a los ataques eléctricos para su especie, y la había entrenado para volar bajo lluvia. Por ahora, lo mejor que podían hacer era ganar tiempo hasta que el diluvio cesara, y con suerte su velocidad y evasión bastarían para ello.
- ¡Jolteon, usa Trueno otra vez!
- ¡Rose, Doble Equipo!
De nuevo, Jolteon usó el mismo tiro de inicio que antes para hacer caer a Kal. Afortunadamente, Rose fue más rápida e hizo aparecer un círculo de clones a su alrededor, con lo que el rayo que cayó del cielo simplemente golpeó a uno de ellos disipándolo al instante.
- ¡Estruendo!
- ¡TAILLOOOWWWWW!
La avecilla abrió su pico para enviar una ráfaga de ondas azules sobre su oponente. Jolteon se encogió visiblemente a raíz de la potencia del ruido, y alcanzó a ver del otro lado que Assunta también se tapaba los oídos. El estruendo era tan fuerte que al parecer no lograba hacerse oír para que Jolteon siguiera sus órdenes.
Sin embargo, no podrían mantenerse así para siempre. Una vez que Rose perdiera el aliento y tuviera que interrumpirlo, Jolteon y Assunta estarían libres para atacar de nuevo. Miró alrededor del campo y se anticipó al movimiento de Assunta. Tenían que usar el terreno a su favor para protegerse.
- ¡Onda de Choque!
- ¡Vuela tras ese bloque!
De nuevo, Jolteon lanzó el rayo de electricidad azul, que persiguió a Rose cuando intentó volar en picada. Afortunadamente, el rayo golpeó el susodicho bloque de hielo, tras lo cual Rose volvió a elevarse para ponerse en posición de ataque.
- ¡Ataque Rápido!
Dejando tras de sí una estela blanca, Rose se lanzó a embestir a Jolteon de frente a toda velocidad. El Pokémon eléctrico salió volando hacia atrás dando vueltas, pero aterrizó sobre un bloque de hielo de pie aunque casi se resbala, antes de invocar bajo órdenes de Assunta un ataque continuo de Truenos, haciendo que llovieran los rayos por todo el campo. Ritchie por su parte hizo que Rose esquivara utilizando Doble Equipo, con la esperanza de que los clones de señuelo le ayudaran a mantenerse fuera de su alcance.
Por algún milagro de suerte y habilidad, Rose logró maniobrar en la tormenta eléctrica, que dejaba grietas en el campo helado con cada rayo que caía, pero tras aquel Ataque Rápido no habían hecho ningún otro movimiento ofensivo. Ritchie sabía que solo estaban ganando tiempo hasta que el efecto de la Danza de Lluvia amainara.
Sin embargo, eso no les impediría tratar de hacer caer a Jolteon en el proceso, y si encontraban una abertura para atacar, la tomarían.
- ¡Jolteon, usa Misil Aguja en área de efecto!
- ¡Jolt!
El Pokémon eléctrico finalmente dejó de invocar rayos. Los picos en su pelaje comenzaron a concentrar un brillo amarillo similar, aunque diferente del de sus ataques eléctricos, y acto seguido comenzó a lanzar proyectiles de agujas en todas direcciones.
En menos de tres segundos, todos los clones del Doble Equipo habían desaparecido, y Rose al recibir el piquete también quedó expuesta.
- ¡Onda de Choque!
Y Assunta no perdió el tiempo, dándole la orden a Jolteon para atacar. Esta vez Rose no pudo escaparse detrás de alguna otra roca de hielo y fue golpeada por la descarga azul.
- ¡Ese fue un golpe directo, amigos, y con esta lluvia le dolerá aún más! ¡¿Será este el final para el Taillow de Ritchie!
- ¡Rose, usa Estruendo como practicamos ayer!
Incluso en medio de la electrocución, Rose hizo un esfuerzo y abrió su pico para lanzar el ataque sónico hacia Jolteon. Sabiendo que esta vez no podrían mantenerlo como antes, lanzó un estallido sónico corto y concentrado, apuntándole directo a Jolteon en la cara. No hizo gran cosa, pero logró que Jolteon interrumpiera la Onda de Choque al aturdirlo con el ruido.
- ¡Continúa disparando, vamos! – ordenó Ritchie.
La Taillow comenzó a lanzar chillido tras chillido, cada uno acompañado de un disparo sónico que hacía retroceder a Jolteon. Ocasionalmente al saltar para esquivar, aterrizaba mal y se resbalaba en el hielo, recibiendo un golpe del siguiente. Los ataques no hacían mucho daño, pero les permitían mantener a su oponente a la defensiva, mientras continuaban con su plan.
- ¡Y luego de ese electrizante impacto, las tablas vuelven a girarse! ¡Ahora Ritchie y su Taillow mantienen a Assunta y Jolteon a la defensiva! ¡No les están dejando ni un espacio para contraatacar!
Mientras Rose continuaba con el asalto sónico, Ritchie sonrió al ver hacia arriba. Las nubes de la Danza de Lluvia empezaban poco a poco a dispersarse. Si podían aguantar dos o tres minutos más, habrían desaparecido por completo.
Solo necesitaban resistir hasta entonces.
- ¡Jolteon, escapa con Ataque Rápido!
Al parecer Assunta decidió tomar otro enfoque, ordenándole a Jolteon tratar de alejarse. El primer intento no tuvo éxito, ya que Jolteon patinó sobre el hielo tratando de agarrar impulso y recibió un golpe de Estruendo, pero luego sí logro dar un salto y aterrizar del otro lado del campo.
Ritchie, sin embargo, pareció ver esto como una oportunidad para liquidar el asalto, incluso antes de que se terminara el efecto de la Danza de Lluvia. No podían dejarla pasar ahora que Jolteon y Assunta se encontraban a la defensiva. ¿Debían atacar ahora?
Finalmente decidió que sí. Si no se arriesgaban, no ganarían.
- ¡Rose, usa Doble Filo!
Rose se alejó para tomar impulso, y plegó las alas mientras comenzaba a volar a toda velocidad. Ritchie estaba casi seguro que tratarían de lanzarles un ataque eléctrico para interceptarlos, pero irían demasiado rápido para que los golpease.
- ¡Usa Trueno sobre ti mismo! – gritó Assunta.
Y entonces, para sorpresa de Ritchie, Jolteon hizo caer su propio rayo sobre sí mismo, justo cuando Rose estaba a punto de impactarlo con el Doble Filo. Hubo una explosión eléctrica que envió hacia atrás a la Taillow, y entonces Jolteon comenzó a brillar con una luz amarilla que rápidamente se disipó.
Y al verlo, Ritchie notó que varios de las marcas de golpes de los ataques previos estaban reducidas, mucho más pequeñas. El propio Jolteon gritó y sonrió, como si de pronto se sintiera revigorizado.
- ¿Qué hicieron? – preguntó el entrenador de Frodomar confundido.
- ¿Te sorprende? – dijo Assunta. – Aprendí ese pequeño truco viendo la Liga Unova del año pasado. Hacerte caer tu propio rayo puede ser muy útil para curarte, si tienes la habilidad correcta.
Ritchie se quedó pasmado. Sabía que la habilidad estándar de Jolteon era Absorción de Voltios, que le permitía curarse al ser golpeado por ataques eléctricos, pero nunca se le ocurrió que pudiera usar sus propios ataques en sí mismo. Ingenioso, tenía que admitirlo.
- ¡Onda de Choque, una y otra vez!
- ¡Esquívalo, Rose!
Esta vez, Jolteon comenzó a lanzar disparos intermitentes de electricidad azul. Rose trató de esquivarlos volando detrás de las rocas heladas, pero no quedaban demasiadas tras las cuales escudarse, y las pocas que había se derrumbaban al ser golpeadas.
Finalmente, uno de los disparos alcanzó a la avecilla, aturdiéndola y haciendo que cayera sobre el campo helado. Antes que Ritchie pudiera decir nada, Assunta ya se había adelantado.
- ¡Ataque Rápido y sáltale encima!
Jolteon saltó sobre Rose dejando una estela blanca, y le aprisionó las alas contra el suelo con sus patas para evitar que pudiese volver a volar. Mientras la Taillow forcejeaba, Ritchie alcanzó a ver una sonrisa casi maligna en el rostro del Pokémon Eléctrico, incluso en medio de la lluvia. Y un segundo después, Assunta dio la orden para sellar este asalto.
- ¡Trueno!
Y con un agudo grito, Jolteon invocó el rayo para que los golpease a ambos. Este cayó con toda su fuerza, a partes iguales revitalizando a Jolteon y electrocutando a Rose. Y lo hizo una, dos, tres veces, solo para estar seguro.
Justo en ese instante, las nubes de lluvia terminaron de disiparse, y el sol iluminó a un Jolteon que estaba casi totalmente curado tras el asalto previo, y una Rose inerte que echaba chispas en el suelo.
- ¡Taillow ya no puede continuar, Jolteon es el ganador!
- ¡Qué final para este asalto! ¡Jolteon acaba con esa Taillow y logra curarse casi todo el daño recibido durante el asalto! ¡Parece ser que Assunta quiso pagarle a Ritchie con la misma moneda por el anterior y lo consiguió!
- Regresa, Rose. – dijo Ritchie, levantando la Pokébola para retornarla, mientras su icono en el tablero se apagaba. – Lo hiciste bien, ahora descansa. Lograste al menos el objetivo principal.
El cual era aguantar hasta que terminara de llover, o por lo menos ganar suficiente tiempo. El cielo empezaba a aclararse y la ventaja extra para Jolteon pronto se iría por completo, aunque obtuvo un poco más de lo que quería cuando Jolteon terminó curándose al atacarse así mismo. Eso jamás se lo habría esperado.
- ¡Y con esto el encuentro se iguala tres a tres! ¡¿Será este el inicio de la recuperación de Assunta, o podrá Ritchie detener el impulso que su oponente parece haber ganado?!
Ritchie miró el tablero con el resultado parcial. Ambos estaban con tres Pokémon eliminados. Assunta probablemente daría por hecho (correctamente) que uno de los dos restantes sería Sparky, pero él a su vez también sospechaba cuál sería su último, si le había obligado a revelar tanto a Jolteon como a Poliwrath.
Hora de sacar a su propia arma secreta.
- ¡Vamos, Cruise! – dijo arrojando la siguiente Pokébola al campo.
- ¡Pupitar!
- ¡Y el quinto Pokémon de Ritchie es un Pupitar! ¿Qué planea hacer Assunta para contrarrestarlo?
Desde la distancia, Ritchie vio que Assunta parecía sopesar sus opciones. ¿Acaso retornaría a Jolteon para volver a traer a Poliwrath? Tendría sentido si quisiera jugar con ventaja de tipo para ir a lo seguro.
Finalmente, decidió no hacerlo y guardó la otra Pokébola, dejando a Jolteon todavía en el campo. El réferi alzó las banderas y de inmediato comenzó el asalto.
- ¡Jolteon, Ataque Rápido y Doble Patada!
- ¡Esquiva y usa Pulimento de Rocas!
Apenas oyó el nombre del ataque, Ritchie supo que no debía permitir que acertara ninguna de esas patada. Cuando capturó por primera vez a Happy siendo Caterpie, al evolucionar a Metapod le hizo entrenar para aprender a moverse y superar los problemas de ser un capullo inmóvil e indefenso. Pupitar era entrenado de manera similar, aunado a que era un tipo Roca, es decir fuerte y resistente, pero lento.
Jolteon perseguía a Cruise por todo el campo, pero no lograba alcanzarlo para acertar ninguna patada. Por su parte, Cruise se desplazaba en zigzag esquivando la electricidad, poniéndose cada vez más cerca de Jolteon y dando cada salto más rápido que el anterior hasta que finalmente se puso a tiro.
- ¡Cabezazo!
Estando ya lo suficientemente cerca, Cruise arremetió de frente contra el Pokémon eléctrico, que salió despedido hacia atrás patinando sobre el campo. Sacudió su cabeza ligeramente antes de mirar desafiante.
- ¡Bola Meteorológica!
Jolteon chirrió y lanzó una esfera de energía azul, que se movió en arco hacia Cruise. Ritchie inmediatamente tembló; ese ataque podía ser peligroso bajo la lluvia.
- ¡Desvíalo con Poder Oculto!
El Pokémon de Roca comenzó a resplandecer de color púrpura, similar a los Pokémon Psíquicos. El Poder Oculto de Cruise se manifestaba de manera muy similar a la telekinesis, ya fuera en el enemigo o en algunos ataques, y este le permitió desviar la Bola Meteorológica para que chocara contra uno de los montículos de hielo cercanos, evitando recibir daños.
- ¡Cruise, Excavar! – ordenó Ritchie, y el Pokémon coraza empezó a girar sobre sí mismo enterrándose en el suelo como un taladro, poniendo tanto a Jolteon como a Assunta en alerta.
- ¡Jolteon, escapa con Ataque Rápido!
Cuando el suelo debajo de Jolteon empezó a agrietarse, rápidamente se alejó dejando atrás una estela blanca. Al hacerlo, saltó hacia uno de los montículos de hielo, usarlo como trampolín, y luego saltar en la dirección opuesta, justo encima donde reaparecería Cruise.
- ¡Bola Meteorológica! – ordenó Assunta.
La esfera de energía azul que disparó Jolteon apenas rozó a Cruise, ya que el Pokémon de Roca logró verlo a tiempo y apartarse. Pero Jolteon aterrizó del otro lado y Assunta le ordenó aproximarse con Ataque Rápido y Doble Patada de nuevo. Fuese a distancia o a quemarropa, todavía podían darles problemas.
Tenían que eliminar a Jolteon con un golpe decisivo, y ya tenía una idea de cómo hacerlo. Aunque Jolteon hubiese regenerado el daño, la fatiga era otro asunto, y solo debía forzarlo a una posición vulnerable.
- ¡Cabezazo!
- ¡Esquiva con Ataque Rápido!
Cruise se lanzó de frente contra Jolteon, que lo esquivó haciéndole atravesar la estela blanca. Jolteon lograba moverse solo un poco más rápido que Cruise gracias a los aumentos de Pulimento de Roca, pero claramente lograba mantenerse a raya.
De acuerdo, si no les dejaba acercarse, tendrían que traerlo hacia ellos.
- ¡Cruise, usa Poder Oculto para atrapar a Jolteon!
De nuevo, Cruise enfocó sus energías en su objetivo. El Pokémon Eléctrico luchó para resistirse, pero apenas unos segundos después terminó siendo levitado en el aire mientras se agitaba y pataleaba tratando de zafarse del agarre psíquico.
- ¡Usa Bola Meteorológica! – gritó Assunta, y Jolteon obedeció, listo para lanzarles otra esfera de agua. Desafortunadamente, en ese momento las nubes terminaron de dispersarse y la lluvia se detuvo, por lo que la esfera cambió de azul a blanco antes de salir disparada.
A pesar de recibir el impacto en toda la cara, Cruise no perdió la concentración y aguantó.
- ¡Estámpalo contra el suelo y sáltale encima! – exclamó Ritchie.
Dicho y hecho, Jolteon se precipitó al suelo, cayendo dolorosamente, y el Pokémon acorazado se colocó encima. Ritchie había visto a los dos entrenadores de Pueblo Paleta intentando esto antes, y esperaba que le funcionara.
- ¡Usa Excavar, directamente sobre Jolteon!
Hubo un grito ahogado colectivo de Assunta y de la multitud. Cruise empezó a girar como barrena cayendo sobre el indefenso Jolteon, cuyos chillidos de dolor resonaron por todo el campo, al tiempo que intentaba soltar electricidad tratando de apartar a su enemigo. Después de unos cuantos segundos, la electricidad finalmente cesó y al saltar fuera de donde ahora quedaba un cráter, yacía Jolteon totalmente inconsciente.
- ¡Jolteon no puede continuar, Pupitar es el ganador! – declaró el réferi.
- ¡Qué asalto, damas y caballeros! ¡Jolteon parecía imparable luego de eliminar a dos Pokémon de Ritchie, pero su racha fue detenida en seco! ¡Ahora el entrenador de Frodomar vuelve a tomar la delantera! ¿Cómo responderá Assunta ahora?
- Regresa, Jolteon. – dijo la aludida. – Buen trabajo, tu esfuerzo no será en vano. ¡Poliwrath, es tu turno de nuevo!
Al instante, el Pokémon renacuajo volvió al campo, golpeándose sus puños como guantes de boxeo en anticipación mientras su icono en el tablero volvía a activarse. Ahora sí, Assunta seguro trataría de apostar a doble ventaja para darle la vuelta al encuentro.
El réferi volvió a darles la señal de inicio, y comenzó el siguiente asalto.
- ¡Poliwrath, usa Hidrobomba!
- ¡Cruise, Excavar!
Cruise evadió el tiro inicial de Poliwrath empezando a girar y enterrándose rápidamente en el suelo helado. El chorro de agua lo pasó de largo y un par de segundos después reapareció atrás del anfibio.
- ¡Poder Oculto!
Cuando estaba apenas dándose la vuelta, Cruise le dio un violento empujón psíquico, haciendo que Poliwrath se fue dando tumbos y se deslizó sobre el hielo cayendo de espaldas. Ritchie no perdió el tiempo ordenándole lanzarse con Cabezazo antes de que se pudiera levantar. Poliwrath voló hasta chocar con uno de los montículos de hielo que seguían de pie, quedando sepultado por los escombros. Salió de nuevo un par de segundos después y se golpeó sus puños en señal de desafío.
- ¡Poliwrath, usa Onda Certera!
- ¡Esquívalo!
Poliwrath ahuecó las manos para generar una esfera de energía amarilla que luego empujó hacia adelante directo hacia Cruise. El Pokémon armadura dio un salto veloz fuera del montículo de hielo donde estaba parado, que fue destruido por la Onda Certera, para luego aterrizar en otro. Poliwrath volvió a lanzar una Onda Certera, y Cruise la evadió de la misma forma, repitiendo el proceso dos veces más.
Con cada salto, los movimientos de Cruise se aceleraban y empezaba a saltar más rápido y más lejos, haciéndose un blanco más difícil.
- ¡El Pupitar de Ritchie se mueve cada vez más rápido, y hasta ahora Assunta y Poliwrath no han acertado ningún ataque! ¿Podrán romper este punto muerto?
- ¡No pueden huir para siempre! – exclamó Assunta. – ¡Poliwrath, usa Puño Dinámico!
El puño de Poliwrath comenzó a brillar, a la vez que comenzaba a girar rápidamente el brazo como para añadirle impulso adicional al golpe. Ritchie se mordió ligeramente el labio; ese ataque podría ser problemático… asumiendo que los alcanzara.
- ¡Escapa con Excavar!
De nuevo volvió a huir girando para taladrar en el suelo, justo antes de ser alcanzado el puñetazo. Vio que Assunta se molestaba ligeramente, pero luego de pronto sonrió, como si acabara de ocurrírsele una idea.
- ¡Poliwrath, dispara Hidrobomba al agujero!
- ¡Poli! – El renacuajo saltó sobre el agujero que por donde Cruise se había enterrado. Ritchie supuso que querían inundarlo para hacerlo salir a la fuerza.
Pero no era eso, como pronto se dieron cuenta.
- ¡Rayo de Hielo!
Tras el chorro de agua, siguió un rayo congelador, y allí entonces fue que Ritchie entendió lo que intentaban hacer. ¡Querían congelarlo bajo la tierra!
Y efectivamente, a los pocos segundos, el suelo comenzó a agrietarse y de él brotó Cruise, atrapado en un enorme bloque de hielo, totalmente inmovilizado y a merced de su enemigo.
- ¡Puño Dinámico! – gritó Assunta.
Poliwrath echó atrás su puño, que comenzó a brillar fuertemente mientras volvía a girar el brazo para darle más fuerza. Ritchie apretó los puños y los dientes; si la habilidad de Cruise no se activaba, ese golpe le iba a doler, y mucho.
Y lamentablemente no se activó, por lo que el anfibio terminó de cargar el ataque, corrió hacia el bloque de hielo y saltó para darle todavía más impulso al puñetazo, rompiendo el hielo y mandando a volar al caparazón hasta el otro extremo del campo. Cruise cayó de espaldas con un quejido de dolor, y parecía que eso sería todo, pero entonces…
- ¡Auch, eso tuvo que doler, amigos! – gritó el comentarista. – ¡Dudo mucho que el Pupitar de Ritchie se reponga de eso! Pero… ¡esperen, esa luz!
Ritchie había estado a punto de alzar la Pokébola de Cruise para regresarlo, pero él también vio la luz que lo estaba rodeando, y supo lo que significaba. Era la luz de la evolución. La coraza gris cayó, dando paso a unos brazos, piernas, cola y cabeza de color verde, y el nuevo Pokémon lanzó un rugido agudo hacia el cielo, al tiempo que de inmediato soltaba una tormenta de arena sobre el campo.
- ¡WOW! ¡El Pupitar de Ritchie ha evolucionado en un Tyranitar! ¡Y ahora acaba de invocar una tormenta de arena que nos dificulta ver lo que sucede! – dijo el comentarista.
- ¡Poliwrath, despeja la tormenta de arena usando Hidrobomba hacia el aire! – oyó gritar a Assunta del otro lado.
La evolución había sido bastante fortuita, incluyendo la tormenta de arena. Y ahora que Poliwrath estaba ocupado tratando de despejar el clima, debían aprovechar para atacar.
- ¡Cruise, escapa otra vez bajo tierra con Excavar! – le ordenó.
Apenas podía ver el campo a través de la tormenta de arena, pero escuchó a su nuevo Tyranitar rugir y el ruido de la excavación. Poco más de un minuto después, Poliwrath se las arregló para dispersar la tormenta de arena lo suficiente para que el campo fuese visible, pero para entonces Cruise ya se había ido.
Aunque no tardó mucho en volver a salir, justo detrás del Pokémon de Agua para atacarlo por sorpresa. A pesar de su enorme tamaño y peso, evidentemente los efectos de Pulimento de Roca seguían haciendo su trabajo.
- ¡Usa Poder Oculto! – ordenó Ritchie.
Tyranitar comenzó a concentrarse para otra ráfaga psíquica contra Poliwrath. La evolución naturalmente le dio un incremento de poder enorme. Pudo ver el terror en los ojos de Poliwrath por un segundo antes que la energía fuese liberada, arrastrándolo por el campo abriendo una larga trinchera que lo atravesó por casi dos tercios de su longitud.
El réferi corrió a verificar, y un segundo después, levantó su bandera.
- ¡Poliwrath ya no puede pelear! ¡Tyranitar es el ganador!
- ¡Y con una evolución milagrosa, las tablas se ponen nuevamente a favor de Ritchie! ¡Ahora Assunta se ha quedado con solo un Pokémon mientras que a Ritchie aún le quedan tres en juego! Así que ¿cuál será su última carta en este encuentro?
Assunta suspiró, tomando la que sería su última Pokébola. – Ahora todo depende de ti. ¡Ve, Venusaur!
- ¡Venusaur! – El inicial de tipo Hierba y Veneno aterrizó pesadamente sobre el campo mirando fijamente a su oponente. Cruise no pareció intimidado en absoluto, aunque Ritchie sabía que no podían bajar la guardia.
Tal como había anticipado, Assunta había guardado a su Venusaur para el final del encuentro. Había visto de lo que era capaz en encuentros pasados, y sabía el poder que tenía, su resistencia, y que tenía (como mínimo) seis movimientos en su arsenal. Su plan era tratar de enfrentarlo con una estrategia de guantelete con tantos Pokémon como fuese posible para agotarlo gradualmente, ya que en un uno a uno tenía la certeza de que ninguno de su equipo sería capaz de hacerle frente.
Cruise recién había evolucionado así que quizás pudiese darle algo de batalla en términos de poder bruto, pero seguía en desventaja de tipo. Zippo habría podido descansar lo suficiente desde el inicio del combate, y todavía tenía a Sparky en reserva. ¿Serían los tres suficientes para derrotarlo?
- ¡Comiencen! – declaró el réferi alzando las banderas.
- ¡Cruise, Poder Oculto!
No podían perder el tiempo, así que iniciaron de inmediato con la ofensiva. Cruise echó ambos brazos al frente para dar un empujón psíquico, tratando de hacer retroceder a Venusaur.
- ¡Arraigo! – gritó Assunta.
Haciendo un esfuerzo por resistir, Venusaur se irguió sobre sus patas traseras mientras resplandecía de verde, y luego una multitud de vides brotaron del árbol de su espalda, clavándose como raíces en el suelo y evitando ser arrastrado por el Poder Oculto.
- ¡Terratemblor!
Habiéndose afianzado en el suelo y luchando contra el empuje psíquico, Venusaur golpeó el suelo helado enviando ondas sísmicas naranja hacia Cruise.
- ¡Rómpelas! – gritó Ritchie.
Cruise rugió y alzó la pata para pisotear con fuerza cuando las ondas del Terratemblor estaban a punto de alcanzarlo. La grieta en el hielo interrumpió el ataque, salvándole de recibir algún daño por mínimo que fuese. Assunta hizo una mueca, pero rápidamente pareció recuperar el enfoque.
- ¡Látigo Cepa!
Tomando ventaja de tener múltiples de ellas, tanto para sujetarse del suelo como para atacar, Venusaur lanzó dos de las que aún le quedaban libres para atrapar al Tyranitar. De inmediato, comenzó a tirar tratando de arrastrarlo hacia él, ya que por estar enraizado no podía moverse de su lugar.
- ¡Cruise, Cabezazo!
Usando los propios látigos de Venusaur como una resortera, Cruise se disparó de cabeza contra el Pokémon tipo Hierba/Veneno, conectándole con fuerza en la cara. Sin embargo, las vides enraizadas hicieron que Venusaur apenas retrocediera.
- ¡Arranca del suelo a Venusaur!"
Cruise rugió y agarró a Venusaur desde abajo, tratando de levantarlo del suelo. El Pokémon semilla intentó resistirse, aferrándose a sus vides de Arraigo para mantenerse en su lugar.
Y entonces, Assunta dio una orden inesperada. – ¡Rayo Solar!
El árbol en la espalda de Venusaur comenzó a cargar energía. Un ataque como ese a quemarropa podría ser devastador, si acaso le permitían cargarlo. Todo lo que tenían que hacer era terminar de arrancar a Venusaur, para arrojarlo al suelo y alejarse de él…
- ¡Fuego!
Para su desconcierto, Venusaur apuntó con su árbol hacia Cruise y disparó su ataque. Naturalmente al no estar cargado totalmente fue mucho menos poderoso de lo que podría ser, pero el rayo le dio en toda la cara al Tyranitar, haciéndole chillar de dolor y retroceder soltando a su enemigo.
- ¡Pero qué…! – jadeó Ritchie. – ¡¿Cómo?!
- ¡Vuelve a atraparlo con Látigo Cepa! – exclamó Assunta.
Mientras Ritchie seguía preguntándose lo que acababa de suceder, Venusaur volvió a atrapar con sus vides al Tyranitar, esta vez asegurándose de enredarle brazos, piernas, cuerpo y cabeza para restringirlo totalmente.
- ¡Rayo Solar a máxima potencia!
Mientras Cruise buscaba liberarse, esta vez Venusaur volvió a cargar la energía de su ataque. Aunque Ritchie le gritó que usara Poder Oculto de nuevo, tener todos sus miembros aprisionados le impidió concentrarse lo suficiente. Y al llegar al punto álgido de la recarga, Venusaur gritó y disparó un rayo masivo, igual como se lo había visto en los combates previos, y mucho más impresionante que el anterior.
- ¡Cruise! – exclamó el chico.
El rayo envolvió totalmente al Tyranitar, y al disiparse, estaba lleno de marcas humeantes. Emitió un último gruñido antes de desplomarse pesadamente en el suelo.
- ¡Tyranitar no puede continuar, el ganador es Venusaur!
- ¡Y tras una triunfante evolución milagrosa que le da la victoria, el Tyranitar de Ritchie cae ente el abrumador poder del Venusaur de Assunta! ¡Aunque sin duda ese ataque de Rayo Solar a media carga fue lo que lo puso contra las cuerdas!
Ritchie regresó a Cruise, y vio que Assunta sonreía con satisfacción. Admitiéndolo, sabía que algunos ataques como Rayo Solar o Golpe Centrado, si bien necesitaban cargar energía antes de usarse, podían ser ejecutados más rápido a costa de sacrificar algo de poder. Era arriesgado, pero si el golpe conectaba podría ser muy útil.
Ahora eran dos contra uno, y tenían que ser todavía más cautelosos.
- ¡Ve, Zippo!
- ¡El Charmeleon de Ritchie vuelve al campo! ¡Después de un inicio impecable derrotando a Rhydon sin recibir un solo golpe, ¿podrán repetir ahora la hazaña y ganar su encuentro?! ¡¿O acaso caerán ante el abrumador poder de Venusaur?!
- ¡Zippo, usa Lanzallamas! – gritó Ritchie. Por primera vez en este encuentro usaban un ataque de tipo Fuego, y no se contendrían.
- ¡Ventisca de Pétalos! – exclamó Assunta.
Un remolino que arrastraba pétalos rosas salió disparado para encontrarse a mitad del campo con el Lanzallamas de Zippo. Logró ganarle en fuerza, y el Lanzallamas solo hizo poco más que prender los pétalos que cayeron en el campo helado sacando vapor al hacer contacto. Ritchie sin embargo no iba a detenerse por eso.
- ¡Rodéalo y usa Lanzallamas de nuevo! – gritó Ritchie.
Zippo se echó a correr, o mejor dicho, patinar sobre el suelo helado para flanquear a Venusaur para atacarlo desde un costado. Estando enraizado no podría girarse con facilidad, y tendrían oportunidad de atacar por sus puntos ciegos.
- ¡Hazlo tropezar con Látigo Cepa!
Venusaur alargó uno de sus látigos desde el costado, y lo interpuso para que Zippo tropezara con él. El lagarto de fuego se fue de narices y resbaló sobre el suelo helado, y sin perder tiempo Venusaur usó otro látigo para agarrarlo de la pata y volver a lanzarlo a su posición de inicio, es decir frente a frente con Venusaur.
- ¡Terratemblor!
Venusaur levantó las patas delanteras para pisotear y enviar las ondas sísmicas. Zippo no estaba en posición para interrumpir ese ataque o escapar de él.
A menos que…
- ¡Zippo, dispara Furia Dragón al suelo, rápido!
Todavía tendido sobre el suelo, Zippo abrió las fauces para disparar una bola de fuego draconiano de bajo de sí mismo. Naturalmente al estar tan cerca de la explosión recibió algo de daño él mismo, pero fue menos que recibir un ataque de tipo Tierra de lleno, y además ahora estaba en el aire, en buena posición para atacar a Venusaur.
- ¡Lanzallamas!
El Charmeleon volvió a escupir un chorro de fuego antes que Assunta pudiese ordenarle a Venusaur que se defendiera, y este alcanzó no solo al propio Venusaur, sino que provocó que las vides que lo mantenían enraizado empezaran a prenderse en llamas, lo que le complicaría la situación todavía más. Y debían capitalizar en ello mientras Venusaur estaba ocupado tratando de deshacerse de las vides incendiadas.
- ¡Atrápalo con Giro Fuego! – ordenó Ritchie.
Una vez que aterrizó de nuevo, Zippo volvió a flanquear a Venusaur antes de lanzar su ataque. Disparó otro chorro de fuego que rápidamente formó una columna de llamas en espiral para dejar al Pokémon tipo Hierba atrapado adentro. En ese momento, la mejor opción que tenían parecía ser tratar de agotarlo gradualmente para, si no lograban noquearlo, por lo menos sí debilitarlo lo suficiente para que Sparky pudiera terminar el trabajo.
Llevaría algo de tiempo, pero si podían mantenerse así lo suficiente, quizás…
- ¡Polvo Venenoso! – gritó Assunta.
Y entonces, hubo una enorme explosión desde adentro de la columna de llamas que la dispersó al instante. La onda expansiva resultante mandó a volar de espaldas a Zippo, y Ritchie también sintió la sacudida en el aire que casi le voló su gorra de la cabeza. Tardó apenas unos segundos en percatarse de lo sucedido.
- ¡Ugh, eso fue arriesgado, amigos! ¡Venusaur se libera del Giro Fuego, pero parece que no sale totalmente limpio!
En efecto, Venusaur todavía seguía de pie, y aunque tenía múltiples marcas de quemaduras por todo el cuerpo se notaba muy lejos de caer. Seguramente había usado el Polvo Venenoso para que reaccionara con las llamas y con eso dispersarlas, aunque eso significaba recibir un poco del daño también a quemarropa.
- ¡Látigo Cepa!
- ¡Esquiva y Lanzallamas!
Venusaur alargó varios látigos buscando atrapar a Zippo, que saltó de lado a lado lanzando chorros de fuego a intervalos, buscando acercarse para hacer más daño. Pero cada vez que Zippo lograba ponerse más o menos a tiro, el Pokémon de Hierba lograba alejarlo de un golpe, forzándolo de nuevo a volver a empezar.
El lado positivo fue que al menos los últimos ataques habían dejado a Venusaur resintiéndose por las quemaduras, e incluso si utilizaba de nuevo Arraigo no había muchos nutrientes que podía absorber en el suelo helado como para regenerar su salud.
- ¡Rayo Solar!
Ritchie se tensó al escuchar eso. No tenía forma de saber si lanzaría ese ataque a media carga o al completo, así que debía tener mucho cuidado y esperar al momento propicio para ejecutar su acción evasiva. Mantuvo la vista fija en el árbol de su espalda para el momento en que se inclinara para dispararle.
- ¡Salta ahora! – exclamó Ritchie.
Venusaur disparó el rayo a máxima carga, pero Zippo consiguió saltar justo a tiempo. Otra vez podían seguir atacando de arriba, así que le ordenó disparar otro Lanzallamas a toda potencia, dándole en toda la espalda. El árbol se le prendió en llamas, obligándolo a empezar a sacudirse para tratar de apagarlo.
- ¡Rodéalo y Furia Dragón en ráfaga!
Aterrizando de nuevo, Zippo volvió a flanquear a Venusaur, poniéndosele por detrás para disparar tres bolas de fuego azul por la retaguardia. El inicial de Hierba se giró para encararlo, pero Ritchie sabía que tenían que continuar el asalto mientras tuvieran el impulso de su lado.
El campo se empezaba a llenar de vapor a raíz de los ataques de Lanzallamas y Giro Fuego que disparaba Zippo. Ocasionalmente, Venusaur replicaba tratando de dispersar Polvo Venenoso, pero las esporas detonaban al contacto con las llamas, y Venusaur era quien recibía la peor parte de las explosiones al estar más cerca.
La táctica de rodear y disparar estaba funcionando bien; mientras no se dejaran atacar de frente por Venusaur estarían a salvo, y solo tenían que continuar presionando hasta hacerlo caer. Ya les faltaba muy poco y ganarían el encuentro. Estaban muy cerca.
- ¡Terratemblor hacia atrás! – gritó Assunta.
Justo cuando estaban haciendo su maniobra de flanquear para ponerse en el punto ciego, Venusaur alzó las patas traseras y pisoteó para enviar el ataque hacia Zippo, cortándole su carrera antes de que pudiera dispararle de nuevo. El inicial de Fuego quedó inmovilizado y Venusaur pudo girarse para encararlo.
- ¡Látigo Cepa! ¡Sujétalo por todos lados y levántalo!
Venusaur obedeció alargando sus látigos para sujetarlo de los brazos, piernas y cola. Y ya que tenía mucha menos masa corporal que Cruise, se le hizo mucho más fácil levantarlo del suelo y atraerlo hacia sí.
- ¡Zippo, usa Lanzallamas!
- ¡Amárrale la boca!
Zippo apenas estaba abriendo la boca para aspirar, cuando Venusaur alargó otro látigo para enredárselo alrededor y cerrársela de golpe. Acto seguido lo atrajo hacia él mientras forcejeaba tratando de soltarse sin éxito.
- ¡Rayo Solar a quemarropa! ¡Con todo lo que tengas!
Venusaur colocó su árbol apuntándole directamente a Zippo mientras comenzaba a cargar la energía. Aun a la distancia Ritchie pudo ver el terror reflejado en sus ojos de su inicial de Fuego, pues sabía lo que iba a suceder.
Un rayo igual de potente que el que acabó con Cruise salió disparado, haciendo volar al Charmeleon por los aires. Segundos después cayó de espaldas sobre el campo helado haciendo unas enormes grietas, y aunque se movió lo suficiente para lanzarle una última mirada desafiante a su enemigo, terminó sucumbiendo.
- ¡Charmeleon no puede continuar! ¡Venusaur es el ganador!
- ¡Wow, y con otro Rayo Solar fulminante, el Venusaur de Assunta se anota otra victoria consecutiva! ¡Eso deja a ambos entrenadores con un solo Pokémon! ¡Llegamos al asalto decisivo, amigos!
- Regresa, Zippo. – dijo Ritchie retornando al lagarto. – Lo hiciste bien, ahora toma un descanso.
Miró entonces a su compañero eléctrico sobre su hombro. El momento había llegado; aunque Zippo no pudo acabar con Venusaur, las secuelas de todo el daño que recibió todavía seguían allí. Aparte, los ataques de fuego habían hecho algo más aparte de quemar a su adversario, y eso podría poner el campo a su favor.
- Todo depende de ti ahora. ¡Ve, Sparky!
Ritchie puso el brazo al frente, y su Pikachu lo usó de trampolín para saltar hacia el campo, apareciendo entonces en el último icono vacío de su lado del tablero.
- ¡Y el último Pokémon de Ritchie es su Pikachu! ¡Lo hemos visto constantemente durante el torneo en el hombro de su entrenador, pero hasta ahora no ha tenido participaciones notables! ¡¿Acaso se estaban guardando un poder secreto para las rondas avanzadas?!
- ¡Venusaur, Látigo Cepa!
- ¡Sparky, Doble Equipo!
Venusaur arrojó media docena de vides simultáneamente hacia el ratón eléctrico, que se dividió en imágenes alrededor del campo. Las vides únicamente golpearon a los falsos mientras el verdadero se escurría entre ellos buscando aproximarse para atacar, y mientras lo hacía, Venusaur sufría el efecto de las quemaduras que le dejó Zippo en el asalto anterior.
- ¡Usa Atactrueno!
Ya sin más ganas de huir, Sparky lanzó su primer ataque eléctrico a su oponente. Gracias a que el fuego de Zippo había derretido varios de los montículos de hielo, habían quedado varios charcos de agua alrededor de Venusaur, que ayudaron a que la electricidad viajara más rápido y dejándole menos tiempo para responder.
- ¡Ventisca de Pétalos!
Después de soportar la descarga, Venusaur apuntó con su árbol para disparar el tornado floral. El Pikachu primero trató de resistirse, pero finalmente terminó siendo arrastrado con fuerza, y venía directo hacia la plataforma de Ritchie.
- ¡Sparky, usa Porrazo para volverte a impulsar de vuelta!
Aún en el aire, Sparky logró girarse para poner su cola contra la pared de la plataforma, y como si fuera un resorte, esta lo impulsó de vuelta como un misil directo hacia Venusaur, tomándolo desprevenido.
- ¡Carga Salvaje!
Mientras volaba, Sparky se envolvió en electricidad de nuevo, y se estrelló en toda la cara de Venusaur. Luego rebotó y cayó del otro lado, aunque patinó un poco y por poco se resbaló, pero logró mantener el equilibrio y volver a encarar a Venusaur para continuar el asalto.
- ¡Rayo Cargado!
Sparky lanzó un rayo de partículas eléctricas concentradas de entre sus manos hacia Venusaur. El roedor sabía bien cómo aplicar el efecto de incremento de poder del ataque a voluntad, por lo que cada ataque que lanzaran tendría más potencia que el anterior. Entre eso y las quemaduras, de a poco lograban agotar a su oponente, pero no podían bajar la guardia en ningún momento. Assunta seguramente buscaría agotar sus opciones con los ataques que tenían hasta que alguno diera resultado.
- ¡Venusaur, esparce tu Polvo Venenoso por todo el campo!
Al instante, Venusaur lanzó desde su árbol una nube tóxica púrpura, que se fue expandiendo como una gigantesca sombrilla sobre ellos. Por lo que veía, eran tan espesa que no habría manera de esquivarla, ni siquiera escondiéndose en los agujeros bajo tierra.
- ¡Sparky, activa Carga Salvaje, pero no ataques!
Sparky obedeció al instante, cubriéndose todo el cuerpo con un revestimiento eléctrico dorado y negro. De nuevo, estaba tomando una página del libro de Ash Ketchum, cuyo Pikachu usó Tacleada de Voltios para protegerse de un ataque de veneno. No sabía si resultaría igual; era un salto de fe, pero si funcionaba…
Pasó un rato antes que la nube de polvo tóxico empezó a dispersarse. Ritchie alcanzó a ver que Assunta sonreía con satisfacción, como si supiera que no podrían escapar de eso. Pero su cara se tornó en shock cuando vio que Sparky todavía estaba allí, con el revestimiento eléctrico echando chispas a todos lados, sin signo alguno de envenenamiento.
- ¡¿Qué es esto, amigos?! ¡Venusaur intenta atrapar a su oponente con una nube tóxica que parecía inescapable, pero el Pikachu se salva usando Carga Salvaje como una defensa! ¡Ya lo habíamos visto antes!
- Ingenioso, lo admito. – dijo Assunta. – ¡Venusaur, Terratemblor!
- ¡Sparky, salta y usa Porrazo!
Venusaur pisoteó el suelo tratando de enviar las ondas sísmicas hacia el roedor eléctrico. Este último, todavía con la Carga Salvaje activada, saltó en el aire y se giró para golpear a Venusaur la cola. Pero sucedió algo más: toda la electricidad que lo recubría se concentró en la cola, convirtiéndola en un pseudo-garrote eléctrico y dándole más fuerza al ataque. Pese a la ventaja de tipos, Venusaur claramente sintió el impacto eléctrico y se echó atrás, echando chispas por un momento que fueron reemplazadas instantáneamente por llamas de sus quemaduras, haciéndolo resentirse aún más.
Sparky por su parte no tuvo más consecuencia que el daño de retroceso por su propio ataque, pero fuera de eso estaba claramente en mejor condición. El reloj estaba en contra para Assunta ya que la condición de Venusaur empeoraba y parecía no encontrar forma de revertir la situación.
- ¡Dispara Rayo Solar, a media carga!
- ¡Doble Equipo!
Venusaur apuntó y disparó el ataque a medio cargar. Sparky de nuevo se dividió en imágenes, haciendo que el rayo se llevara a uno de los clones en lugar de a él. Assunta, en lo que parecía un movimiento desesperado, le ordenó seguir disparando, y así lo hizo, lanzando un rayo tras otro, sacrificando potencia por ráfagas continuas.
Pero Sparky no se dejaba alcanzar, y mientras Venusaur le disparaba rayos a sus clones, él podía flanquear para seguir lanzando ataques de Rayo Cargado y seguir agotándolo poco a poco mientras le daba poder a sus propios ataques. Tras resentirse de nuevo por las quemaduras, un resplandor verde comenzó a rodear a Venusaur, y Ritchie supo lo que significaba.
- ¡Oh, ¿qué estoy viendo, amigos?! ¡Sí, la habilidad especial de Venusaur, Espesura! – lo dijo el comentarista por él.
Ver Espesura a estas alturas significaba dos cosas: un incremento de poder de los ataques de tipo Hierba, y que Venusaur ya se hallaba en condición crítica tras todo el daño que había recibido. La pregunta era si Assunta podría aprovechar eso a su favor, antes de que ellos terminaran de rematarlo.
En este punto, el encuentro podía ir a cualquiera de los dos, pero no estaba dispuesto a ceder la victoria luego de haber llegado hasta este punto.
- ¡Venusaur, Ventisca de Pétalos! ¡Dispérsala por todo el campo!
Venusaur rugió estridentemente, y de nuevo liberó el remolino floral. Pero esta vez, en lugar de concentrarlo en una dirección, lo esparció a su alrededor manteniéndose en el ojo de la tormenta y abarcando todo el campo, con mucha más potencia y área de efecto, que rápidamente se cargó a todos los clones del Doble Equipo en un solo golpe, dejando a Sparky expuesto.
- ¡Venusaur, atrápalo con tus Látigos Cepa! – exclamó Assunta.
- ¡Escapa de allí, Sparky! – replicó Ritchie.
Sin perder tiempo, Venusaur alargó todas las vides que tenía simultáneamente, con la clara intención de no dejar que Sparky se le escapara. El roedor eléctrico logró esquivar los primeros cuatro intentos corriendo y saltando, pero luego no midió bien su aterrizaje tras un salto y se resbaló. El amasijo de látigos inmediatamente se le fue encima y lo atraparon sin escape alguno.
- ¡Sparky!
- ¡Azótalo, no le tengas piedad! – gritó Assunta.
Venusaur se notaba más que feliz de hacerle caso, e inmediatamente procedió a zarandear al Pikachu por todos lados, golpeándolo contra el suelo y los montículos de hielo que todavía seguían en pie. Ritchie sintió miedo porque seguramente Assunta planeaba finiquitarlo igual como lo hizo con Zippo, con un Rayo Solar a quemarropa, y si éste estaba potenciado por Espesura…
Y entonces, una chispa se prendió en su cabeza. A diferencia de Zippo, Sparky no estaba totalmente indefenso en esa situación. Todavía podían hacer algo.
- ¡Sparky, Atactrueno!
- Pika… ¡CHUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!
Incluso después de ser estrellado y zarandeado por todo el campo, Sparky todavía tuvo la fuerza suficiente como para ejecutar su ataque eléctrico. La electricidad viajó por los látigos de Venusaur como si fueran cables, haciéndolo sufrir electrocución por contacto y obligándolo a dejar de sacudir al Pikachu como si fuese un trapo viejo, aunque se resistió a soltarlo por poco menos de un minuto.
El brillo de la Espesura de Venusaur se intensificaba, y Sparky de alguna manera sacó fuerzas de donde no las tenía para volver a levantarse. Los entrenadores se miraron fijamente a la distancia, y ambos supieron que esto era todo. Iban a jugársela con su último y mejor ataque.
- ¡Venusaur, Rayo Solar!
- ¡Sparky, Rayo Cargado!
Venusaur comenzó a almacenar luz solar, mientras Sparky juntaba las manos concentrando su propia electricidad. Este sería el último choque entre ambos, a todo o nada.
Ambos Pokémon dispararon sus respectivos rayos casi al mismo tiempo. El incremento de poder por Espesura pareció darle a Venusaur un impulso adicional que empujaba el Rayo Cargado hacia atrás, por lo que Sparky a su vez incrementó su propia potencia tratando de resistirse, logrando empujar de vuelta por momentos, pero no era suficiente para revertirlo.
Y el choque se mantuvo así por unos segundos, donde pareció que el Rayo Solar ganaría al final, hasta que…
- ¡Saur! – Venusaur se resintió otra vez por las quemaduras, perdiendo la concentración y haciendo flaquear el Rayo Solar solo por un instante.
- ¡Ahora, Sparky! ¡MÁXIMA POTENCIA!
- ¡PIIKAA… CHUUUUUUUUUUUUUUUUU!
Y ese instante fue todo lo que necesitaron. Sparky imprimió toda la electricidad que le quedaba en ese último rayo, logrando revertir el choque de energías a su favor y enviándolo de regreso hacia Venusaur. Las energías combinadas explotaron, mandando a volar al inicial de hierba por los aires para luego caer con un fuerte golpe sobre el campo helado.
Pasaron cinco segundos de pura tensión, en los que Ritchie se apretaba los puños aguardando y mentalmente repitiéndose "No te levantes, no te levantes…". Si se levantaba después de eso, Sparky ya no tenía absolutamente nada de energía para continuar.
- ¡Venusaur no puede continuar, Pikachu gana! ¡La victoria en este encuentro es para el entrenador Ritchie de Frodomar!
- ¡Y eso fue todo amigos! ¡Assunta y Venusaur dieron una gran pelea, pero al final es Ritchie quien prevalece y avanza a la siguiente ronda!
Ritchie no esperó a que el comentarista terminara de dar su discurso, ni que la plataforma terminara de bajar. Simplemente saltó fuera de la baranda para correr hacia el campo y recoger a su compañero, que se había dejado caer de sentón.
- ¿Estás bien, amigo?
- Pika… – Sparky le respondió con una sonrisa y un pulgar arriba. Estaba exhausto y golpeado, pero a la vez aliviado y feliz.
- Estuviste increíble. Igual que los demás. Lo logramos, compañero. – dijo el pelirrojo.
Entretanto, mientras él estaba ocupado recogiendo a su compañero, Assunta había hecho lo propio con Venusaur retornándolo a su Pokébola, y ahora se estaba acercando a él lentamente con una expresión seria.
- Hmm… bueno, tú me dirás ahora si estamos a mano por lo de ayer, ¿verdad? – dijo sonriendo con algo de timidez, antes de alargar la mano para un apretón.
- Ah, ¿eso? – rio Ritchie, aceptando el apretón. – Por supuesto que sí. Me diste una gran batalla, mejor de lo que pensé, me atrevería a decir.
- Qué bueno. – replicó ella. – Felicidades por avanzar a la siguiente ronda. Y ya que yo no pude, ¿podría pedirte que ganes la siguiente por Melissa y por mí?
- No puedo prometer que ganaré, pero haré lo mejor que pueda.
- ¡Y con eso concluye otra batalla más en esta ronda de los mejores 16 de Índigo de este año! ¡Pero no se despeguen de sus asientos, amigos, ya que aún quedan varios combates por delante, y podemos estar seguros de que las emociones del día no se han acabado!
Aquella noche…
Otro día del torneo había terminado, y Ritchie se sentía muy feliz por haber ganado. Llegar a los ocho mejores luego de siete rondas, y considerando los oponentes que le habían tocado, no era una hazaña nada despreciable.
Había dejado a sus Pokémon descansando en el Centro Pokémon. Después de la batalla de hoy, era casi seguro que tendría que hacer algunos cambios para la siguiente ronda, ya que algunos probablemente no estarían lo bastante recuperados en una noche para volver a combatir tan pronto. Y el oponente que le tocaba era posiblemente el entrenador más fuerte que iba en el torneo.
Su PokéNav comenzó a pitar con un mensaje. El remitente era un número desconocido, y el mensaje era bastante breve: "Te vi vía streaming hoy. Peleaste mejor de lo que pensé, bien hecho."
- ¿Hmm? – Ritchie leyó el mensaje, y tuvo la ligera sospecha de quién lo envió. "¿Joshua?"
La respuesta vino casi de inmediato. "¿Cómo supiste que era yo?"
Ritchie resopló ligeramente antes de replicar. "¿Cómo conseguiste mi número de PokéNav? No recuerdo habértelo dado."
Antes de la respuesta propiamente dicha, apareció un emoticono de cara enfurruñada. "¿Eso qué importa? Te estoy felicitando, deberías agradecerme."
Se quedó pensando por un momento. Tenía algo de razón allí, así que después de dudar un momento, le tecleó la respuesta. "Bueno, gracias entonces."
La siguiente se tardó un poco más, y luego se dio cuenta que fue porque se estaba tomando su tiempo, ya que al aparecer era bastante larga. "Lo digo en serio. Casi creí por un momento que esa niña acabaría contigo. Cuando se cargó tan fácilmente a tu Tyranitar recién evolucionado, casi dejé de ver el combate. Pero venciste a ese Venusaur con un Pikachu. Seguro, tu lagartija también ayudó, pero aun así. Detesto admitirlo, pero hiciste un buen trabajo entrenando a esa rata amarilla. Ahora me arrepiento de habértelo dejado."
Ritchie alzó las cejas. Eso era una vista muy rara: ¿Joshua halagándolo por su desempeño y felicitándolo? Seguro, lo estaba haciendo a su muy particular manera, pero aun así, él no era del tipo que dijera ese tipo de cosas aunque fuese a regañadientes.
De nuevo, ya de por sí era extraño que le hubiese pedido vengar su derrota y "no hacer quedar mal a su ciudad". Ahora tenía más curiosidad de saber qué habría pasado el día que lo vencieron, pero tenía la sensación de que, aunque preguntase, no obtendría respuestas.
En el tiempo que se quedó sin responder, Joshua tecleó otro mensaje bastante largo. "Pero da igual, porque ya se te acabó la suerte. Mañana será tu último día en el torneo."
Ritchie se sintió ofendido por eso. "¿Por qué das por hecho que voy a perder?"Agregó también un emoticono de cara molesta.
Un emoticono de carcajadas apareció en su pantalla, seguido del mensaje de Joshua, otro bastante largo. "Oh, vamos. Ya debes saber quién te toca mañana, ¿no? Acéptalo, no tendrás oportunidad. De todos modos, llegar a los ocho mejores entre más de mil es un logro enorme para un novato, así que espero que estés orgulloso. Así que no te preocupes por lo que dije; chances hay de que a Ketchum le patearán el trasero en la final."
El pelirrojo quiso replicar, pero se encontró dudando de hacerlo. Por burlón que fuera el mensaje, tenía que admitir que sus posibilidades contra su próximo oponente eran, en el mejor de los casos, muy dudosas. Los líderes de gimnasio rara vez tenían la oportunidad de soltarse con todo lo que tenían, y hasta ese momento, Koga estaba arrasando con todos sus oponentes.
Respiró profundamente, y decidió dar una respuesta sencilla. "Nunca se sabe. Puede que te sorprenda, igual que hoy."
Joshua no tardó en responderle. "Oh, ¿así estamos? Interesante, quiero ver qué harás para demostrar que me equivoco."
Ritchie no pudo evitar sonreír ante eso. Eso le hizo surgir otra pregunta que había querido hacerle, pero no había tenido oportunidad antes de que se fuera. "¿Por qué pareces estar animándome tanto? No es que no lo aprecie, pero es inusual, viniendo de ti."
Hubo otra pausa de varios minutos, acompañada de un mensaje que seguramente estuvo escribiendo y reescribiendo varias veces. Y no le cupo duda una vez que lo vio. "No lo sé, simplemente sentí deseos de hacerlo. Y también, que he tenido tiempo de pensar en las cosas que dijiste. Y ya que voy a estar fuera de las competencias un tiempo, tal vez deba aprovecharlo para entrenar o algo."
El pelirrojo volvió a alzar la ceja. Cuando leyó la parte de "las cosas que me dijiste", adivinó que se trataba de esa actitud de querer ganar a toda costa, sin importar romper las reglas. Tal vez eso, junto con su derrota en el torneo había calado más profundo de lo que pensó. Sin embargo, no tuvo oportunidad de inquirir más, ya que Joshua le mandó un último mensaje diciéndole "Buena suerte mañana, la vas a necesitar" dando por terminada la conversación.
Dejó caer el PokéNav a un lado y estuvo a punto de echarse a dormir, hasta que alguien tocó a su puerta, de manera bastante fuerte. El chico se extrañó ya que no esperaba a nadie, y se preguntaba quién podría ser. Así que fue a abrir la puerta y…
- ¡Aquí estás, pequeñín! ¡Buen trabajo, haces que tu padre se sienta orgulloso!
Antes de darse cuenta estaba atrapado en un candado por el cuello mientras una enorme mano le desordenaba el pelo. Incluso si no hubiese reconocido la voz, con ese gesto era más que suficiente.
- ¡Ay… papá… ya suéltame!
- Cariño, ya basta.
Y la segunda voz lo sorprendió todavía más, ya que cuando Silver lo soltó, vio que no había venido solo, sino que también había traído a Regina con él. A Ritchie tampoco se le escapó que su mamá se veía más despeinada que de costumbre, y algo agitada también.
- ¿Mamá? Me alegra verlos, pero… ¿cómo llegaron aquí? Creí que estarían apoyándome desde casa.
- ¿Después de hoy? – preguntó Silver. – Ni pensarlo, chico, quiero ver el resto de tus combates en el torneo en vivo. Y sé que tu madre también quería hacerlo, así que por eso la traje conmigo.
- Sí, pero no por eso querría volar en un Salamence a esa velocidad. – dijo la mujer frotándose el pelo. – Cuando volvamos, preferiría usar el transporte terrestre, si no te molesta.
Muy bien, eso explicaba su estado. Él ya había volado antes en el Salamence de Silver y nunca tuvo problemas con eso, pero si a su mamá le molestaba, entonces la apoyaría en el viaje de vuelta a casa. Silver murmuró algo de "aguafiestas", pero fuera de eso no dijo más nada.
- Aun así, estamos muy orgullosos de ti, hijo. – dijo Regina, ahora sonriendo. – Siete rondas en tu primer torneo es un gran logro.
- Claro, ¿pero por qué parar allí? – dijo Silver, haciéndoles entrar a ambos en la cabaña. – Mañana tendrás tiempo antes de tu combate, ¿verdad? Puedo ayudarte a calentar y todo. ¡Vamos, chico, tenemos mucho de qué hablar! ¡Te voy a enseñar cómo se debe pelear con un Tyranitar!
Ritchie no pudo protestar, pero al menos, ver a sus padres aquí queriendo apoyarlo hizo que se le olvidara un poco la preocupación por el combate de mañana. Tal vez pasar algo de tiempo en familia era justo lo que necesitaba.
FIN.
Notas del autor:
¿Qué tal, amigos? Bien, seguimos adelante con el Resetverso. Antes que nada, y para aquellos que todavía no lo saben, hace tres días recibimos la triste noticia del fallecimiento de Masamitsu Hidaka, director del anime de Pokémon y un notable storyboarder hasta la saga de Blanco y Negro. Una triste noticia para muchos de nosotros, ya que a menudo recuerdo los nombres del staff detrás de las series que veo y disfruto, pero no conozco sus rostros hasta que mueren, y Hidaka-san trabajó en varias de las series que disfruté en su momento (vean su página en Anime News Network para una lista de su trabajo). Descanse en paz, Hidaka-san, siempre será recordado.
Mientras ustedes aguardan el siguiente capítulo de la historia principal, aquí les traigo otro combate extra de la Liga Índigo. Este era otro que tenía planeado escribir sí o sí desde que hice el de Gary vs Melissa, especialmente porque su versión del canon nos dice muy poco de cómo fue realmente. Dicho eso, sí mantuve algo de la estructura básica en los breves vistazos que pudimos vislumbrar, como mantener a los mismos Pokémon y rellenando los huecos restantes, aunque también subiendo a algunos un nivel en evolución para que fuese más intensa. Si bien recuerdan, en canon hubo un asalto de Spearow vs. Tentacool del que nunca supimos cuál Pokémon era de quién, así que a Ritchie terminé asignándole el segundo (créditos a Crossoverpairinglover por darle su apodo) asumiendo que fue él quien tuvo el equivalente del episodio Tentacool y Tentacruel de la serie original. Por último, y viendo que a Gary le hicimos ganar a quien lo derrotó en canon, quise hacer lo mismo por Ritchie, siendo que es uno de los personajes de la serie original que mejor me cae bien más allá de ser un "clon de Ash".
Entonces, con esto termina este combate de la quinta ronda. Todo indica que el próximo extra que estaré escribiendo será el de Gary vs Solidad (que ya fue solicitado en el servidor de Discord), pero si hay algún otro que deseen ver, háganmelo saber. Gracias por los reviews a BRANDON369, Remmy, drago titanico, y darkdan-sama, y agradecimiento especial a Viroro-kun por el input final antes de publicar. Pendientes con la historia principal que aún falta el capítulo de Red vs Alexander Silph para concluir esta ronda. ¡Nos veremos pronto!
