Titulo: Fucking Rich people.
Rating:T a M
Disclaimers: Naruto no me pertenece. Jamás me pertenecera. Minato y Kakashi son los mejores.


Capítulo 4
Ubicación: Suburbios de Boston,Massachusetts.
Hogar de los Hyugas.
Dia: Martes
Hora:10:00 am

Se encontraba sentada en la cocina con su laptop encendida mientras hacía el diseño del tatuaje de Neji. Después de una semana de trabajo en su nuevo empleo apenas estaba acostumbrándose para sobrellevar sus trabajos. Unos días antes había hablado con el tío Iroha del marketing que llevaba del negocio de urban farm, entre la plática el tio le sugiere que se anime a hacer propio negocio independiente.

-No me agrada que estes de asistente personal de un asistente personal, eso es un un puesto inventado- le había dicho mientras estaban revisando la cosecha y las semillas del siguiente mes- eres muy buena como diseñadora grafica, busca algún cliente por fuera. Te apoyamos en todo, aparte los Hyugas somos demasiado buenos en lo que hacemos.

Los días siguientes en esa semana habían sido diferentes, después de que Sasuke se comiera su desayuno parecía que se le hacía costumbre.

Era la misma rutina de siempre.

La Hyuga llegaba a tiempo dejaba el platillo de Choji en la mesa con su jugo de naranja o café a lado, ese no era el problema.

El verdadero problema era que cometía el error de dejar su desayuno en toppers en la mesa de la cocina, donde él llegaba y tomaba su desayuno. El desayuno que era preparado por las manos de un Hyuga. Solo recordar que nunca comería lo que le mandaban la ponía de mal humor.

Nadie se mete con su desayuno ni con su café.

-¿Qué haces?

-Estoy haciendo el diseño del tatuaje que Neji quiere-le contestó Hinata a su hermana que estaba vestida con lo que parecía ser el uniforme del equipo de lacrosse.

La castaña de ojos grises se acerco en donde estaba Hinata y vio la pantalla de la computadora, uno de sus mechones largos cayo sobre el hombro de la pelinegra y con cuidado se lo acomodo. Ambas se sonrieron. Algo que admiraba de Hanabi era su habilidad para los deportes. Natsu y ella no eran nada atléticas en hacer deporte en equipo.

-¿Cómo te fue en el entrenamiento?-pregunto Hinata.

-Estás viendo a una de las nuevas delanteras-dice sonrientemente la menor de las Hyugas-me pasaran estos días cuando serán los entrenamientos de la semana, la verdad el entrenador Hiruzen es un anciano que no se si pueda tenerle suficiente respeto-confiesa la castaña mientras sacaba un tazón de las puertas de la cocina

-Hanabi..-advierte la pelinegra.

-¿Hay cereal?

-Felicidades por tu puesto, sabía que lo lograrías. Solo no seas mala con el entrenador-dijo Hinata sonriendo ignorando el comentario de su entrenador, en fin algo siempre tenía que quejarse Hanabi.

-Si fuera cereal ¿donde estarías?-la castaña preguntó al aire.

-El cereal está en el refrigerador.

Hinata continúa diseñando el tatuaje cuando hace una pausa mientras ve la computadora, después de pensarlo unos minutos

-Pasame un tazón.

-Your wish is my command-le dice mientras sirve en los tazones cereal y leche-entonces haces tatuajes.

-Es una idea que tiene él-le empieza a explicar a su hermana menor- estuvo investigando en los pergaminos que tiene el abuelo en la casa pareciera que en el clan había reglas que entre ellos existía, como una división en la familia.

-¿División?

-El primer hijo siempre sería de la rama principal- hizo una pausa para tomar el tazón que le daba su hermana-el segundo hijo era la rama secundaria.

-Eso suena denigrante- dijo su hermana mientras tomaba asiento a lado de ella para comer su cereal.

-Lo peor que me contó es que los marcaban-dice Hinata mientras veía a su hermana que le estaba prestando atención-puede ser que era un clan pacifista pero tenían ideas muy arraigadas. Les ponían un sello en la frente- continuó explicando la mayor de las hermanas Hyugas- ese sello era símbolo de que tenían que proteger a la rama principal.

-Agh, eso suena terrible.

-Neji quiere volver a Los Ángeles para investigar más al respecto-hace una pausa para darle una cucharada a su cereal-le tomo una foto al sello que venía en los pergaminos, estoy tratando de hacer un diseño similar a ese.

-¿Para qué quiere tatuarse eso?

-No tengo la menor idea, solo le dije que no lo quería tatuado en la frente.

-Imagínate, sería como un mara salvatrucha.

No tuvo tiempo de contestarle a su hermana el sonido de su celular interrumpió la plática. Toma su celular, se sorprende al ver el nombre de la persona que le marcaba.

-¿Ahora qué hice?

-Aun nada, ese es el problema-contesta la persona del otro lado de la línea telefónica-se que no trabajas el día de hoy, pero ¿crees que puedas venir en un par de horas al edificio?

-¿Cuál edificio?- preguntó para después darle una cucharada más a su cereal, no era su culpa que le hablara el día que no trabajaba.

- Fan Constructions, te mandaré la dirección a tu celular- dice rápidamente Haku-¿tienes como venir?

-No tengo quien me lleve-responde Hinata, era su dia libre no debía de trabajar y la estaban molestando para acudir a un lugar donde no estaba establecido en su contrato.

-Pide un taxi o un uber, nosotros te lo pagamos.

-Los taxis y los Ubers son caros desde donde yo vivo ¿seguro que quieres que vaya?-volvió a insistir Hinata.

Su hermana la veía de reojo, no era común que recibiera llamadas telefónicas. Normalmente, era algún familiar o alguno de sus amigos pero sus amigos no se encontraban en el Estado de Massachusetts.

-Se te pagará el doble el día de hoy- eso captó la atención de la pelinegra- necesitamos que nos ayudes y Sasuke está de mal humor.

Mordió su dedo pulgar del nerviosismo. Necesitaba dinero, pero eso implicaría cambiar su semana laboral y los pocos proyectos que tenía.

-Muy bien, creo que puedo llegar en dos horas.

Hyoton Haku le agradeció rápidamente y luego le colgó. No era frecuente que su jefe la hablara a su numero de celular. Con un gran bostezo, se levantó de su lugar para servirse café. La mirada gris de Hanabi estaba posada en ella intentando leer su mente.

-¿Que no se supone que hoy no trabajas?-pregunta Hanabi viéndola con sus ojos grises y grandes-No me gusta como te habla, siempre puedes demandar.

La pelinegra subió a la encimera, siseando de dolor por las piernas doloridas. Había cambiado su día ya que después de esa llamada prometía volverse loco rápidamente.

-Me pagarán el doble.

La respuesta causó en la menor que guardara silencio en la cocina. El hecho de que sus días se centrarán en el trabajo de asistente en lugar de diseñar la hizo negar con la cabeza con una sonrisa triste

-Deberían de respetar sus horarios de trabajo-dice la castaña terminando de comer el cereal-estaba hablando con el hermano de un amigo, es abogado, siempre gana todos los casos.

-Hanabi deja de ligar con los hermanos de tus amigos-regaña a su hermana menor.

-¿Yo?¿ligando? -la mira inocentemente la castaña-Ni que fuera Natsu.


Ubicación:Boston,Massachusetts.
Fan Constructions
Dia: Martes
Hora:2:00 pm

Tuvo suerte que encontrara un taxi que la quisiera llevar a su destino, había marcado con las Inuzuka si tenían vuelta a Boston a la cual le respondieron que no lo tenían. Pago el taxi mas caro de su vida para después de esto bajar de él. Como era su dia libre, decidió usar una falda larga plisada de color rosa pastel con una camiseta de tirantes negra de top y un cardigan de color morado pastel. Traía puesto unas zapatillas con tacón chico solo porque venia a la empresa pero en su mochila tenía guardado sus tenis de piso, que eran los que estaba usando en su casa.

Entra a la empresa y tiene un dejavu.

El mismo fuckin protocolo para entrar a la residencia.

Mierda.

Se acerca a lo que parecia ser donde estaban las secretarias. Dos mujeres rubias con una piel envidiable se encontraban sentadas detrás de la recepción. La gente pasaba a lado de ella vestida con trajes de oficina, algunos corrían a los elevadores y otros solo pasaban a un costado de ella con vestimenta casual. Se sentía perdida en un mar de gente.

-Buenos días, busco al señor Hyoton.

-El señor Hyoton no recibe visitas-dijo la mujer sin siquiera verla a los ojos.

Deja vu.

-Para agendar pase con mi compañera, las citas están disponibles para dentro de tres meses.

-No entiende, yo trabajo para el-explica Hinata nerviosa- me pidió que viniera a esta dirección.

-¿Trabaja para el señor Hyoton?-eso llama la atención de una de las rubias- Eso es imposible.

No tenía ganas de discutir, se alejó de la recepción para tomar su celular. Tardó dos timbres para que le contestara Haku que se oía de mal humor, le avisó que estaba en la recepción esperando que la dejaran pasar. Pasaron unos segundos después de que colgara, dio la media vuelta y espero a que sucediera. Una de las rubias contestó el teléfono, abrió tan grande sus ojos que parecían dos pelotas de tenis, colgó el teléfono para después buscarla con la mirada.

-Señorita Hyuga, el señor Hyoton la está esperando-le aviso la rubia en un tono aberrante-pase con mis compañeros, el piso al que va es el sexto.

Después de pasar la segunda revisión para poder subir al elevador camino hacia este. Mínimo unas diez personas entraron, aplano el botón para ir al piso que le indicaron. Si el elevador se detenía la gente bajaba para darle espacio entre ellos mas sin embargo no faltaba que subieran un par de personas mas, después de unos minutos fue su turno de salir de ese infierno humano.

-¡Por fin llegas! Te puedes quedar en mi oficina, te tendré que dejar que arregles la agenda de mañana de Sasuke- empieza a decir el moreno que lo esperaba en la entrada del ala-se que te dije que lo hacía personalmente pero tengo una junta en unos minutos con los jefes. Tayuya vendrá contigo para que le ayudes con unos archivos que hay que reacomodar-continúa diciendo mientras caminan por lo que es un pasillo lleno de oficinas pequeñas divididos por una pared de vidrio- contestaras unos correos si puedes del cliente que está interesado del material, en unos minutos te mandare mas instrucciones ¿alguna duda?

-No-dice mientras entra a la oficina de Haku que solo le daba órdenes apresuradamente.

-Manda mensaje si tienes dudas-insiste el joven moreno antes de retirarse de ahí.

De pronto se encontraba sola en la oficina de su jefe cercano. Empezaba a relacionar el grado de estrés que tenía Haku sería el proporcional al estado de ánimo del dueño de la empresa. Se sienta en el escritorio, ve la computadora encendida y comienza a buscar el programa de la agenda de Sasuke. Revisa el correo que se encontraba abierto, suponía que era el de Haku en la empresa, se prepara para acomodarlo. Si bien encontró el programa, tampoco era de su agrado, para acomodar la agenda. Reviso los correos, cambio la sala de citas y confirmó el horario por medio de mensaje de texto con Haku.

Ni siquiera te dije que programa usar ¿como lo supiste? La agenda está bien. Cambia la junta de mañana con el Señor Madara en el décimo piso de Uchiha Brothers Company.

Hinata hizo el cambio que le pidió en unos minutos.

La agenda estaba preparada para los eventos de ese día y si no hubiera cambios al día siguiente. Empieza a revisar los correos no deseados y ve un mensaje de una constructora que se le hacía conocido el nombre.

Todo indicaba que el señor Hyoton intentaba vender el material que habían discutido unos días, al leer los correos se les respondía que no estaban interesados por el momento. Si la memoria no le fallaba era la constructora donde trabajaba Tokuma, decidió aventurarse a mandarle un mensaje explicándole la situación y tratar de cerrar una venta.

Estaba viendo la bandeja de entrada cuando escucho su celular vibrar mientras seguía leyendo la oferta que hacían versus lo invertido, su sorpresa fue ver el mensaje que recibió:

Hina, te marcó en tres minutos.

Comienza a vibrar su teléfono que estaba a lado de la computadora. Eso fue menos de tres minutos, dudo en contestar pero sabía que no había opción.

-¿Qué haces en Boston? ¿Por qué no me dijiste que tenías que venir?

-Hola a ti también-contestó Hinata mientras leía los correos recientes- me hablaron que viniera a la empresa, no son muy organizados que digamos.

-Aghh…

Escucha su queja desde el otro lado de la línea, se imaginaba que estaba su primo afuera de una sala de juntas con un cigarro en la mano.

-¿Sabe alguien que estás en Boston?

-Solo Hanabi.

-Eso quiere decir que nadie-vuelve a contestar su primo-lo siento Hinata pero le mande mensaje a Neji, él pasará por ti.

Hinata maldijo en voz alta, estaba molesta como sorprendida. Tokuma se había atrevido a decirle a Neji había viajado a la ciudad de Boston sin avisar.

-Te quiero mucho, tu lo sabes-insistió su primo Tokuma desde el otro lado de la línea telefónica-También sabes que pasaría por ti si pudiera y nos llevamos esto hasta la tumba, pero no quiero que regreses sola en taxi. Neji pasará por ti.

-¿Para eso me marcas?-pregunto exasperada.

La silla de Haku era cómoda, observó el cuarto lo limpio que estaba. Era un cuarto chico, con paredes de color crema tenia varios archivadores y estantes donde había suficientes papeles que creía que podían hacer un bosque.

-Esto es más importante que el otro tema que te hablaré-dice su primo, Hinata pudo escuchar una voz de una mujer a lo lejos- nosotros estamos interesados en la compra del material de tu jefe, sería un pago por medio de transferencia ¿sabes cuánto están pidiendo?

Hinata les pasa el precio que estaban pidiendo y la lista de materiales que incluía. La persona que hizo el pedido había repetido el material de otro mes y ninguno de los materiales podía ser usado en los proyectos que tenían. Escucha que Tokuma hablaba con una mujer al otro lado de la línea, suponía que su jefa directa.

-Se nos hace un precio muy alto-contestó.

Hinata apretó los labios para evitar reirse, era cómico pensar que estaban dos Hyugas haciendo negocios como judios. Ironías de la vida.

-Podemos darte un setenta por ciento de lo que pides en efectivo para el dia de hoy.

-No nos conviene Tokuma- respondió Hinata.

Había estado revisando los correos y para poder cerrar la venta tendría que decir una mentira piadosa.

- Tengo otra empresa interesada en pagar el material al mismo precio que ofrecemos, solo que nos dan el cincuenta por ciento del pago de inicio y lo demás lo van pagando en lo que resta del año adicional con un cinco por ciento.

-Espera, podemos mejorar la oferta- dice su primo.

Tardan unos minutos donde Hinata podía escuchar que estaban discutiendo la mujer con su primo. Es difícil de creer lo lejos que habían llegado con una sola llamada telefónica. Se levantó de la silla y empezó a caminar cerca de los archiveros, vio unas cuantas carpetas desordenadas y una nota con un mensaje romántico.

Quien pensaría que Hyoton Haku era un rompecorazones.

-Podemos hacer pago en efectivo del sesenta por ciento que ofrecen y el cuarenta por ciento que resta podemos pagarlo en los próximos tres meses, sin ganancia.

Hinata sonrió para sí misma.

-Solo seria cuestion que me pases la direccion a donde mandaria el material, les mando en el correo con el número de cuenta a depositar y el material que viene incluido- no sabía si había alguien encargado de cerrar la venta o si alguien se encargaba de mandarla, pero trato de sonar lo más firme posible.

Tokuma se despide de ella y luego colgaron la llamada.

Estaba feliz de poder haber sido útil rápidamente, solo faltaba que viniera la mujer llamada Tayuya a darle las siguientes órdenes. Se sentó nuevamente frente a la computadora, observó en la bandeja de entrada había un correo nuevo de la constructora donde trabajaba Tokuma, donde le confirmaban la forma de pago y el interés del producto. Estaba apunto de mandar el correo cuando se abrió la puerta de la oficina.

Ojos grises se sorprenden al ver los ojos oscuros.

Hinata brinco en su lugar y su corazón comenzó a latir rápidamente por el miedo, él no pareció tener la misma reacción hacia ella, por supuesto. Frunció el ceño con demasiada fuerza. El Uchiha cerró la puerta de la oficina mientras algo profundo dentro de ella se tensó de nuevo con solo mirarlo. Este tenía una complicada combinación de molestia y algo más que no sabía describir.

-Señor Uchiha- dijo suavemente.

Debía admitir que vestía de manera elegante con su traje negro de dos piezas, la Hyuga lo seguía mirándo mientras él cerraba la distancia con una carpeta metida debajo de su brazo.

-Hyuga, ¿se puede saber qué haces aquí?-preguntó malhumorado el de ojos oscuros.

No tenía una respuesta correcta que darle. Podría decir la verdad, pero no estaba segura que él le creyera. El la miró parpadeando. Después de unos segundos de silencio, los ojos oscuros se clavaron en el rostro de la Hyuga, sin pestañear y sin expresión. Hinata seguía sin darle una respuesta y el hombre enfrente de ella estaba comenzando a enfurecerse.

-¿Dónde está Hyoton?

-Yo...yo..-dijo nerviosa mientras se levantaba de su lugar-me pidieron que viniera.

El parpadeo del Uchiha fue tan lento que podría haber durado horas. Dejó escapar una maldición.

-Esta área está prohibida, no se quien te dejó entrar-vuelve a decir el joven de ojos oscuros esta vez enojado sin gritar.

Algo que no era exactamente vergüenza o humillación recorrió el cuerpo de Hinata. No estaba segura de cuál era exactamente la emoción. Los ojos negros del Uchiha se posaron en la computadora portatil. No tenía que ser un genio para unir las piezas del rompecabezas.

-Usaste la computadora de Haku-volteo a verla y continúa diciendo- ¿fuiste tú quien cambió mi agenda?

Hinata vio como era que el joven de ojos oscuros miró hacia el techo y cerró sus ojos.

-No puedes manejar mi agenda como si fuera algo tan fácil. Necesito ayuda por aquí. No necesito a alguien que me estorbe-dijo en tono cortante.

-Ya le dije que me citaron aquí-respondió Hinata, si se acercaba más tendría que usar el puño suave y no se arrepentiría de ello.

Hinata quería aclarar la situación. No necesitaba que se molestara más de lo que normalmente estaba acostumbrado. Tragó saliva recordando que habían estado en una conversación incómoda hace unos días y esto se estaba complicando. Tal vez si era el ultimo dia que trabajaria ahi.

-¿Qué haces aquí? -continuó preguntando con su ceño fruncido.

Abrió la boca para darle la respuesta pero las palabras no salieron de este. Su mente dejo de funcionar y los nervios invadieron su cuerpo.

-Me equivoque de ti, si eres como todas las demás. Solo piensas en como meterte en la familia. ¿Por qué no lo pensé antes? El curriculum era demasiado bueno, pero resultaste igual que todas las mujeres...

Algo se apodero de ella, porque no lo dejó terminar. Podría gritarle porque uso la computadora, podría regañarla porque hizo algo incorrecto pero juzgarla eso no podría. Se prometió cuidar mucho a su persona. No lo pensó, solo levantó su mano derecha y la acercó a la mejilla derecha del hombre.

Estaba muerta.

La iban a despedir y luego iba a matar. Mínimo fue una cachetada. Si hubiera sido el puño suave se lo hubiera dado en el cuello para al menos tenerlo una hora noqueado para poder huir del Estado.

Sasuke tenía su mano derecha colocada en su mejilla afectada. Tenía los ojos abiertos con sus pupilas dilatadas. Hinata notó entonces que sus mejillas se sentían húmedas, estaba llorando. Cuando se enojaba solía llorar, raras veces pasaba.

-No se donde se encuentre el señor Hyoton-trato de decir Hinata rápidamente, su voz sonaba chillona eso era lo que pasaba cuando lloraba-En su correo recibirá la propuesta de la constructora con la cual acabo de colgar para la compra del material que solicitó.

Tenía que ser profesional y madura. Sus mejillas se estaban acalorado. Ni siquiera había podido mirarlo a los ojos. Sabía que este era su último día.

-Ire en busca de Tayuya para mi siguiente trabajo, que tenga buen dia.

Fuckin día.


Ubicación:Boston,Massachusetts.
Fan Constructions
Dia: Martes
Hora:4:00pm

Después de haber cacheteado a su jefe, las siguientes horas estuvo esperando su mensaje de despido. Nunca llegó. Encontró a la secretaria del piso seis, Tayuya, que la puso a organizar algunos planos con los contratos. La mujer cursaba su segundo trimestre de embarazo, por lo que le explicaba la maternidad y como la hacía pasar malos ratos el bebe que aun no nacía.

-Me la vivo en el baño vomitando-le explicaba desde su lugar, detrás del escritorio-si puedes evitar trabajar mientras estés embarazada, ¡hazlo!

-Gracias por el consejo-dice la única Hyuga en el cuarto-lo tomare encuenta si me llego a embarazar.

-Eres de gran ayuda-dice la mujer embarazada de cabello abundante y rojizo-mi esposo me había encargado que le ayudará en el presupuesto de materiales- le explica la mujer- la próxima vez que vengas te lo presento, es el ingeniero civil de estos nuevos proyectos.

-Me imagino que tiene mucho trabajo.

Hinata miró los contratos que había terminado de organizar, no tenía ganas de entablar conversaciones pero sabía que tenía que más duró en el asunto de los amigos y Tayuya parecía ser una buena persona.

-Demasiado, no tienes idea. El señor Uchicha es un workaholic-le dice la mujer mientras se tocaba el abdomen- solía viajar con ellos y alivianar la carga de trabajo, pero este niño me está haciendo pasarla mal.

-Si vuelvo a venir te puedo ayudar- se ofreció Hinata aunque sabía que no iba volver. Acababa de abofetear al dueño.

La intención es lo que cuenta.

Los ojos grises de Hinata notan como una mujer de cabello rojo entra corriendo por la entrada principal. Se detiene enfrente de Tayuya para tomar aire. La mujer embarazada se levanta de su lugar para ofrecerle una botella de agua.

-¿Viene en camino?-le pregunta mientras entrega la botella de agua.

-Si

-¿De mal humor?

-Viene mejor que en la mañana, la verdad no estuve en la junta de ahorita-explica la mujer de cabello rojo con lentes que se quitaba sus zapatos de piso- pero aun así está de malas, Onoki no aceptó el proyecto de el estado Minnesota- le contó la mujer de cabello rojo a Tayuya, mientras que está sacaba del cajón del escritorio unos tacones grandes para entregárselo en la manos.

-¡No me digas eso!

-Todos estos meses tirados a la basura-dice la mujer de lentes que se ponía los zapatos- eso me dijo Suigetsu que sí estuvo en la junta.

-¿Pudiste remediar mi error?

-No se como lo hizo Sasuke- contestó la de lentes-pero si lo logro. Se lo vendió a una constructora que está en crecimiento. Vengo de allá, se entregó el material más aparte entregaron un 60% del pago-le continuó diciendo, ve su celular de mano y la voltea ver a la mujer embarazada- avisa a todo el piso que llega en diez minutos.

La mujer de cabello rojo entaconada se encamina al baño para acomodar el cabello. Tayuya en su computadora manda un mensaje en un grupo de chat de trabajo después de esto se levanta de su lugar para dirigirse a algunas de las oficinas, cada oficina que entraba y avisaba todos se levantaban para acomodarse. Si no mal recordaba la agenda que había hecho era un maratón de juntas de cinco de la tarde a nueve de la noche.

-¿Hyuga? Tú eres una Hyuga- escucha que dice muy segura la mujer de cabello rojo mientras se acercaba a verla invadiendo su espacio personal-¿Hinata?

-¿Nos conocemos?

-Claro que nos conocemos-dice la mujer alejándose de ella- recuerdo perfectamente quien me dio las palizas en los campamentos.

La pelirroja la miraba fijamente. Fuck.

-¿Uzumaki?

-¿Se conocen?-pregunta sorprendida la mujer embarazada terminando de avisarle a todos que el jefe venía en camino-el mundo es muy pequeño.

-Pensé que todos los Hyugas estaban en California-dijo la mujer de lentes. Hinata sonríe discretamente al solo pensar las múltiples respuestas que le podía dar ante tal aseveración.

-Karin, viene subiendo por elevador- le avisa una mujer que entró corriendo por la puerta principal- apenas mandare imprimir el reporte del material para dejarlo en su oficina ¿puedes hacer tiempo?

-¡Ayame pareces novata!-le gritó Karin a la mujer castaña-¿qué esperas?¡corre! No viene de buen humor.

-¿Que haras Karin?-pregunta preocupada Tayuya mientras Hinata veía como corría la mujer llamada Ayame-¿le pedimos de cenar?

-Tenemos una cena saliendo de las juntas-le explica Karin a Tayuya- tu marido tambien va asi que estas incluida- pasa sus manos por sus cabellos-¡Me estresa! Solo tenía ese maldito pendiente en el día Ayame, de seguro estaba besándose con el guardia del piso cuatro.

-No la culpo, está guapo-responde la mujer embarazada-si no tuviera este compromiso -decía esto mientras señalaba su vientre-yo también estaría besándo me con él.

-¿Tu marido no es impedimento?

-Me preocupa más el bebe.

A lo lejos se escucha el sonido de las puertas del elevador seguido de varios pasos, parecía una escena de la película del lobo de Wallstreet donde entran varios hombres vestidos con ropa de oficina. En el centro de ellos se encontraba el Uchicha que tenía menos de tres horas que había cacheteado. Si le contara al tío Hoheto estaría muy decepcionado que no lo hubiera noqueado.

-Sasuke, estaba hablando con Tayuya de los nuevos contratos de los empleados- empezó a decir rápidamente Karin para distraerlo de la junta-si nos vamos expandir necesitamos a otro diseñador de interiores.

Todo lo que obtuvo a cambio fue silencio. Silencio pesado y eléctrico.

-Podemos hablar de eso en la sala de juntas con el resumen del material que me van a entregar-responde el joven de ojos oscuros, mira a la joven de ojos grises detenidamente-Hyuga ¿puedo hablar contigo en la oficina de Haku?

Hinataabrió la boca para decir algo más antes de pensarlo dos veces pero no tenia otra cosa mas para responder.

-Claro.

Tanto como Tayuya como Karin la miraron con lástima, mínimo no tenía el descaro el hombre de despedir gente en privado. Sabia que en el fondo las dos mujeres le estaban suplicando que los distrajera para que le diera el tiempo suficiente a Ayame de llegar.

Caminan ambos por el pasillo hasta llegar a la oficina del señor Hyoton, él con su mano derecha toma la perilla para girarla y tan pronto como la puerta se cerró, fue como si una banda de goma de intensidad se rompiera en la habitación. El corazón de Hinata estaba latiendo más de lo normal por los nervios.

Necesitaba un cigarro.

Ve como el joven de ojos oscuros se sienta en una esquina del escritorio, saca de su bolsillo del saco una cajetilla de cigarros para ofrecerle uno de lo cual no se niega. Prenden los cigarros y al mismo tiempo le dan una larga calada. La mirada del Uchiha se posó sobre sus ojos, nariz, boca e incluso garganta.

Hinata dio una calada al cigarro mirando hacia una esquina de la oficina. Se le estaba haciendo costumbre no sostener la mirada de Sasuke. Escucho que el se aclaro la garganta haciendo que ella tuviera su atención en él.

-Lamento haberte gritado-dijo el hombre de ojos oscuros viéndola a los ojos. Su mirada era penetrante e intensa, hace una mueca y después exhala el humo del cigarro. Las gruesas pestañas de Sasuke se cerraron revoloteando mientras dejaba escapar un soplo de aire de sus pulmones. Esos ojos oscuros como la noche se abrieron, enfocándose en los ojos grises.

No se movió ni dijo nada.

Ella estaba sorprendida y tenia la boca abierta.

Uchiha Sasuke no parecía el tipo de hombre acostumbrado a disculparse con nadie.

-Te lo merecías-dijo Hinata sin pensarlo.

Escucho un chasquido por parte de él y no pudo evitar sonrojarse hasta el cuello por mas que trato de controlarlo.

Malditos genes Hyuga.

-Lo siento.

-No creo que lo sientas de verdad-dijo el joven de cabello negro seriamente, le da otra calada al cigarro hace una pausa y exhala el humo. La expresión que tenia en su rostro parecía tan calmada y era demasiado extraño viniendo de él.

Hinata dio una calada al cigarro hizo un lento encogimiento de hombros con un solo hombro. Miro hacia el lado contrario de donde estaba el Uchiha antes de responderle.

-No volverá a suceder.

-Cerraste una venta, la cual no era tu trabajo-dijo el Uchiha ignorando el anterior comentario.

-De nada-contesta sonrojada y apenada.

Estaba esperando que la despidiera, no debía porque asustarse por ello o peor llorar al respecto.

Esperaba que la Diosa Kaguya le diera fuerzas.

-Te puedes retirar por el dia de hoy-declaro el joven que le daba una calada a su cigarro.

Hinata busco el cenicero para tirar las cenizas. Habia sido un buen trabajo, no lo veía tan mal. Suspiro derrotada y cerro ambos ojos, estaba molesta con ella misma por haber mantenido el trabajo del cual no era de su rama.

Asistente personal de un asistente personal.

Estaba apunto de preguntarle con quien tendría que ir a firmar cuando ve que el Uchiha le da otra calada al cigarro.

-Te vemos en estos días en la mañana.

Se le cayo la colilla del cigarro de su mano.

Mierda.

¿No la iba a despedir?

-¿Enserio?-pregunta Hinata sorprendida.

-Tienes la mano pesada-Sasuke se toma su mejilla derecha para tocarla-Si te dejo trabajando más tiempo, puede que gane mi segunda bofetada.

Eso provocó un sonrojo más intenso en ella, el de ojos oscuros la mira detenidamente, da una última calada al cigarro se acerca al cenicero para apagar el fuego de su cigarro. Se levanta de su lugar y exhala el humo para después verla nuevamente a sus ojos.

-Eres diferente- Su mirada oscura recorre cuerpo e abajo hacia arriba para al final enfocar su atención en su rostro- Ve a casa con cuidado, Hyuga.

Dio media vuelta Uchiha Sasuke y salio de la oficina.

Ella seguía sentada en el sofá sin creer lo que había pasado, con ambas manos se tocaba sus mejillas y en efecto estaban calientes. Se encontraba roja como tomate.

Malditos genes Hyugas.


Ubicación:Boston,Massachusetts.
Afueras de Fan Constructions
Dia: Martes
Hora:5:45pm

Estaba nerviosa, sabía que Neji la mataría. Tendría que confesarle todo. Camino hacia la cafetería que se encontraba en contra esquina del edificio. No lo podria hacer tonto, era Neji, el genio de la familia.

¿Cómo se le había ocurrido que podría esconderselo a él?

Escucha que alguien la llama por su nombre, ojos grises ven otros ojos grises.

Fuck!

No estaba preparada para esto. Se acerca al carro de su primo, abre la puerta del copiloto para poder entrar al carro.

-¿Porque no me dijiste que venias a Boston?-pregunta con el el ceño fruncido su primo que era mayor por unos meses-Sabes que podía traerte Hoheto o Iroha si les avisabas.

-No fue planeado, solo me llamaron que viniera-explica nerviosa la pelinegra, toma un mechón de su larga cabellera para ponerlo detrás de la oreja.

-Fuck, Hinata! Tomaste un taxi desde las afueras de los suburbios hasta Boston antes no te pasara algo.

-Lo se.

-Eso fue muy antiprofesional con quienes trabajan-dice su primo mientras encendía el vehículo -te mandan a trabajar hasta acá.

-Lo siento.

-No me pidas disculpas-dice mas tranquilo Neji mientras manejaba-estoy molesto porque se darán cuenta de lo buena persona que eres.

Si supiera que acababa de abofetear a su jefe. Se lo podría decir, pero es darle una explicación más de lo sucedido y de la persona. Si aún no se ha dado cuenta que les trabaja a un Uchiha, tendría que mantener el secreto. Vio a través de la ventana mientras pensaba como se pondría si supiera la verdad sus primos. Gira su cabeza a la izquierda y mira a su acompañante que comparte genes con el. No podría hacerle esto, no lo quería preocupar pero lo quería tanto que le dolía mentirle.

Neji era su confidente y su amigo. Estaba decidida a continuar con la mentira para protegerlo.


Ubicación: Boston,Massachusetts.
Residencia Uchiha
Dia:Miercoles
Hora: 2:15 pm

Los días pasaban y cada día se estaba poniendo de malas. Todos los días habían pasado como de costumbre. Llegaba en la mañana, iba por el desayuno de Choji entraba a la cocina y se encontraba al dueño de Fan Constructions sentado comiendo su desayuno. A veces era solo tomándose su café, otras veces comiendo su desayuno, en el peor de los casos ambos.

Se repetía la historia: él comía su desayuno y ella comía el desayuno de Choji que no estaba tan mal cuando se levantaba a tiempo. Nadie superara ese omelet, era feo con efe de foca.

-¿Hinata?

Escuchó que le hablaban desde la planta baja, se encontraba terminando de mandar el reporte que le pidió Haku de las inversiones realizadas el año pasado.

-¿Natsu?

-¿Dónde estás?

-Segundo piso-responde mientras tecleaba más rápido.

Necesitaba terminar este documento, estaba atrasada con la limpieza del día. Aunque solo iba a dormir ese hombre a su casa no hacía tanto desorden. Todos los días era solo limpiar unos cuantos platos y limpiar los baños. Aun así estaba acostumbrada a limpiar al modo de Neji, así que barría y trapeaba como si viniera la reina de Inglaterra a visitar la casa.

-¡Hola extraña!-dice desde la puerta de la oficina su prima mayor-llevas varios días aquí y nunca coincidimos ¿te están molestando mucho?

-Natsu, dejame envió este documento. Debo abrazarte-dice Hinata terminando el trabajo que le pedía su jefe directo-¿Como aguantas todo este estrés?

-Lo dices por Haku y la señora Chiyo-dice sonriendo la hermosa mujer-ese par solo se dedican a estar nerviosos de todo.

Hinata sonrió afablemente a Natsu mientras envía el documento, se levanta de su lugar y la abraza con fuerza.

-No te afectan en absoluto, ¿verdad?

-No soy completamente inmune al estrés que tienen a diario, pero se ignorarlos.

-Nos haces falta en casa-dice Hinata abrazándola más fuerte-no te estoy obligando a que regreses, pero si quieres ir estos días puedes ir.

-Eres la mas tierna de todos- le contestó Natsu separándose de ella-tan seria y dulce como un ratón.

-Solo tu ves hermoso a los roedores-le responde Hinata sonriendo-¿estás en tu hora de la comida?

-Algo así-le sonríe la Hyuga mayor para explicarle la situación- la señora Rin y la señora Izumi están en su clase de yoga, los niños están en su entrenamiento así que por cuarenta minutos estoy libre¿Como te trata Sasuke? ¿Te ha gritado?

Hinata se pone a pensar en los eventos anteriores que había pasado.

¿Se merecían que le gritaran? Sí, lo más probable. Por alguna extraña razón después de la cachetada y de compartir su desayuno sin su conocimiento parecía que le perdía el miedo. Ella estaba segura que jamás descubriría su pasado. Había tenido oportunidad de cuestionar la más de una ocasión, desde que se encontraron en el aeropuerto.

-Hoy no.

-Uno nunca sabe si mañana le gritaran ¿verdad?-responde de buen humor la mujer de hermosa figura.

-Espero que no pase mucho tiempo antes de que dejen de estar enojados conmigo o que le agrade a la señora Chiyo-respondió.

Ella se estaba preguntando que necesitaba Natsu cuando ella se volvió hacia ella, haciendo un gesto interrogativo hacia la cafetera que había subido y dejado en una de las esquinas de la nueva oficina.

-No quería bajar, asi que subi la cafetera-dijo- Puedes servirte, lo acabo de hacer.

Eso le hizo detenerse.

-¿Lo envenenaste?

Desde su posición en el mostrador, sonrió.

-Es buena idea, pero no ha llegado Hyoton o el Uchiha.

Natsu se rió en voz alta y con un pequeño movimiento de cabeza, preparó dos tazas de café.

-Entonces te sientes valiente-señaló Hinata al mismo tiempo que tomaba la taza.

-Estoy orgullosa de tu pensamiento criminal, se que haz estudiado los horarios asi que este café no tiene nada de las plantas que tenemos en en invernadero.

Y era verdad que tenían una sección para eso, pero solo los Hyugas sabía. Tomo un sorbo Natsu y luego le sonrió.

-Eres muchas cosas, Hinata, pero tonta no eres. Solo mi hermano Tokuma lo es.

Ella sospechaba que una de esas "cosas" era un lo problemática que era, los recuerdos de su pasado indirectamente involucran a Natsu. Eso la hizo encoger los hombros. Seguía molesta por lo que había dicho a Hyoton sobre ella, pero aun así debía estar agradecida que le consiguió un trabajo.

La universidad era cara. Y todos los días veía su cuenta le recordaba.

-Estuve a punto de perder los estribos con mi jefe-confesó Hinata.

-No me sorprende que te enojaras, Sasuke que tiene un mal carácter-dijo Natsu con una mirada divertida.

-El señor Uchiha es dueño de propiedades tienen una gran influencia política en varios Estados. No puede construir un condominio sin tener un buen equipo y para eso debes de tener carisma y carácter- dijo Hinata mientras daba otro sorbo grande a su café.

Había estado revisando los correos que le mandaban de otras empresas. El Uchiha era bueno haciendo negocios pero era pésimo para contestar los correos y en ellos venía quejas de su mala actitud. Si mejorara su forma de negocios y su actitud estaba segura que podría tener mas trabajo.

-La gente empresaria no se toma ese tipo de cosas a la ligera. Aprenderás a lidiar con el, dale un buen golpe de puño suave en la nuca- le sugirió Natsu desde su lugar.

-Y te preguntas por qué no les agradas a la gente, me estás dando ideas-Hinata suavizó sus bromas con una risa afable.

Natsu apoyó su cadera contra el escritorio para estudiarla. Esa mirada de Natsu solo significaba que necesitaba algo. Ella jamás hacía cosas sin tener un beneficio.

-Mañana crees que puedas venir a ayudarme a hacer unas galletas sin gluten y bajo en azúcar para los niños.

-Mañana no vengo-le explicó a Natsu

-¿Pasado mañana?

-Sabes que siempre te ayudare- ante la respuesta de ella recibe un abrazo de su prima la mayor y un beso la mejilla.

-Me encantas-le dice Natsu con una sonrisa-deberías quedarte el viernes con nosotros a dormir, tenemos un cuarto extra.

-No podría Natsu-empezó a decir Hinata, aun no estaba preparada para conocer a las parejas de Natsu.

-Claro que puedes, está decidido- dice mientras junta sus manos la mayor de las Hyugas, ella sabía que era muy buena convenciendo.

Hinata no resoplo. Al menos no lo haría en ese momento.

-Cenaras y te quedaras a dormir este viernes, asi el sabado te vienes conmigo asi dormiras mas que otros días.

-Hn…

-Ten cuidado, Hinata. Se te esta pegando la forma de hablar de tu jefe.


Ubicación: Boston,Massachusetts.
Residencia Uchiha
Dia:Miercoles
Hora: 4:20 pm

Ese mismo dia despues de hablar con Natsu un buen par de horas fue demasiado buena y le ayudo a limpiar el segundo piso mas parte del primero. Había tenido bastante carga de trabajo en la agenda y en los documentos que le pidió Haku. La ayuda de su prima mayor le facilitaron muchas cosas, tanto así que tenía veinte minutos de haber terminado. Le parecía cómico que como era miércoles de lavar sábanas dejaba de broma un chocolate de menta en las almohadas, como si fuera un cuarto de hotel. Abrió su laptop, que ese dia no habia podido avanzar al tatuaje de Neji, se conectó al internet para poder entrar al ahí cuando recordó que no había en casa el shampoo y el tratamiento capilar que usaban los Hyugas.

Se encontraba muy concentrada haciendo el pedido que no se percató que alguien entraba a la cocina.

-¿Terminaste por el día de hoy?

-Oh, señor Uchiha-dice nerviosa Hinata mientras quitaba la mirada de su laptop-buenas tardes. No lo escuche.

Levanta la ceja izquierda el hombre de cabello negro.

-El señor Uchiha es mi papá-contestó mientras se acercaba al desayunador que era donde estaba ella con su laptop-llámame por mi veintisiete años no cuarenta.

-No creo que sea correcto-empieza a decir Hinata notando que el hombre toma asiento en uno de los bancos y poniendo sus codos en el granito del desayunador.

-Creo que tenemos suficiente confianza para decirnos por nuestros nombres-comenzó a decir el hombre de ojos oscuros- conoces donde vivo, sabes donde trabajo, haces mi agenda, compartimos vino y un par de cigarros.

Hinata se sonroja al pensar que no solo han hecho eso. Sin que él supiera que intercambiaban desayunos, ya lo había abofeteado y esperaba que la lista no continuará.

-Tra-tratare…

Se pone nerviosa fácilmente, más cuando el hombre la mira directamente a sus ojos. Por un momento vio que su mirada estaba en su cuello y eso la puso más nerviosa. Se aclaró la garganta y trato de cambiar su atención, no quería que notara su pequeña cicatriz en su cuello.

-Veo que tienes el refrigerador vacío ¿te gustaría que lo llenara?

El hombre solo chasqueo la lengua.

-Podría hacerte el mandado de la canasta básica, por ejemplo: huevo, agua, pan, vegetales frescos algo para que puedas cenar rápido -explica Hinata rápidamente para que el hombre quitara la atención de su cuello. Le ponía nerviosa que se acordara de esa noche de verano.

-¿Que clase de vegetales?

La pelinegra pudo detectar cierta emoción en su pregunta, entonces recordó que Haku le había mencionado que tenía cierta debilidad hacia los vegetales.

-Los que me pidas.

-¿Tu harías la cena?

-¿Perdón?

-Si decidiera que llenaras el refrigerador, ¿tu harias la cena?-volvió a repetir el Uchiha.

El hombre la estaba estudiando. Tranquilo y especulativo. No parecía el mismo hombre de hace unos días que la había reprendido en una de las oficinas.

-Hay veces que Choji tiene más trabajo con Izumi y Rin-explica el de ojos oscuros al notar que la Hyuga no le daba una respuesta.

Oh.

-No está en mi contrato hacerle la cena-dice Hinata mientras se levanta de su lugar para guardar su laptop.

-Podemos agregarlo y darte un extra. Tanto como Izumi como Rin tienen una dieta estricta, Choji tiene demasiado trabajo con ellas con sus antojos.

Aún no tenía el gusto de conocerlas pero por lo que le había comentado Natsu, las mujeres estaban en una dieta estricta con especialistas. Al parecer los esposos de ellas estaban demasiado preocupados por la estabilidad de sus esposas que cada capricho era concedido.

Si querían un pastel a las cuatro de la mañana, Choji les hacía un pastel a las cuatro de la mañana.

-No puedo salir después de las cinco de la tarde-explicaba con toda la paciencia que la Diosa coneja le mandaba. Miro a la esquina y vio la máquina que la salvaría de ese momento.

-¿Cafe?

Hinata le pregunto a lo cual él asintió con la cabeza, preparó el café y el agua, encendió la cafetera y luego se reclinó contra la fría encimera pasando los dedos por uno de sus mechones. Le sirvió una taza de café a la cual el Uchiha bebió del humeante líquido marrón tan rápido como pudo.

-No tengo automóvil, mis familiares se turnan para pasar por mi y solo pueden a las cinco.

-Saldrás a la misma hora- le dice con voz monotona el hombre de cabello negro.

Hinata se sorprendió. Eso sonaba interesante. Un aumento por hacer una cena si podría hacer eso. Estaba apunto de darle una respuesta cuando la interrumpe el Uchiha.

-A menos que tengamos algo que hacer se te notificará con tiempo.

Su jefe podía ser persistente. Vaciló antes de darle su respuesta. Murmuró la afirmación y vio como era que el joven sacaba de su cartera dos pares de billetes de cien dólares para dejarlo en la mesa.

-¿Con eso será suficiente?

-¿Qué es lo que quieres que compre?-preguntó resignada.

-Lo que tú puedas hacer de cenar-esa fue su respuesta antes de salir de la cocina para escuchar que subían las escaleras.

Hinata se levantó de su lugar, tomó la mochila y su bolsa para salir de su día laboral. Aún no terminaba el tatuaje de su primo, lo quería terminar lo más pronto que fuera. Paso algo muy bizarro que le causó un sonrojo en sus mejillas. Más bizarro que tener conversaciones humanas con el dueño de la empresa.

Cuando estaba saliendo del domicilio sintió una mirada en su espalda, giró su cabeza y pudo ver que el dueño de la empresa lo veía desde lo que era su oficina con una copa en su mano viéndola a través de la venta. Sintió escalofríos.

Creepy.


Ubicación: Suburbios de Boston,Massachusetts.
Hogar de los Hyugas.
Dia:Miercoles
Hora:9:00 pm

Después de que el tío Iroha pasara por ella y le contara como es que cerró las ventas el durante el día, llego a casa donde la mayoría de los Hyugas se encontraban. La cena se sirvió como de costumbre, esta ocasión siendo hecha por Neji y Hoheto.

Terminó su plato rápido y se retiró a tomar una ducha. A pesar de beber el café solo, la cafeína apenas la había golpeado. Sabía que para cuando saliera de la ducha, cualquier signo de consumirla se habría disipado por completo. Se frotó el cuerpo vigorosamente con un jabón líquido corporal que había ordenado hace unos días por amazon. Después de aplicar solo un poquito de champú a través de sus largos mechones y enjuagarse, cortó la ducha, se secó y peinó su cabello hacia atrás. Se puso su pijama y regreso a la cocina, vertió el resto de la taza de café en una taza que tenía pintado una de sus obras.

Noto que aun había un plato de la cena acomodado, solo faltaba una persona para cenar y sabía quien era. Estaba terminando de limpiar la mesa cuando escucha que se abre la puerta principal, Hinata se voltea sobre su eje para encontrarse con los ojos grises viéndola.

Ko, silencioso y serio, se acercó a ella vistiendo aún su traje de pelea tradicional de artes marciales.

-Llegas tarde.

-Tuve mucho trabajo en el Dojo y no podía dejarlo para mañana.

Ko estaba tomando asiento cuando Hinata le acerca una taza de café. Se sonríen mutuamente, Ko toma su taza y da un sorbo grande a su café. La pelinegra se acerca a la cocina y pone su platillo en el microondas.

-¿Has visto a Natsu estos días?

La pregunta sorprendió ligeramente a la Hyuga, espero a que saliera el platillo y después de ponerlo frente a él le contestó.

-Hoy la vi en la tarde, entró a la oficina para saludar.

-¿Alguna novedad? ¿Te dijo cuando viene de visita?-preguntó mientras cortaba sus vegetales.

-De hecho si, que bueno que me recuerdas-dice Hinata recordando la invitación de su prima mayor-me invitó a cenar a su casa y para quedarme a dormir.

-¿Cenar?¿dormir?-pregunta Ko sorprendido al mismo tiempo se sonrojaba.

Los genes Hyugas estaban en todos. Hinata sintió que sus mejillas se sonrojaron.

-Lo se.

-Hina, querida ¿crees que puedas?

-Creo...creo que puedo-contestó sonrojándose más, ordenó sus pensamientos antes de mirar a su primo- Natsu ella siempre fue...

-Si..lo sé-responde el hermano de Natsu.

Ambos eran los peores para sobrellevar este lugar a dudas, la mayoría de los integrantes de los Hyugas sabían de la vida de Natsu, era un tema tabú que más de una vez era el motivo del silencio. Pero el silencio nunca había molestado a Hinata. No, lo que la molestaba era la forma en que se sentía cuando él la miraba así.

Sabía del secreto de Ko. Estará lista cuando él quiera hablarlo. Ko, continuo comiendo en silencio por unos segundos mas mientras Hinata terminaba de lavar los platos.

-Creo que no es mala idea, no me preocupa para nada como este viviendo su vida.

La pelinegra comenzó a secar los platos, aun dandole la espalda a su primo

-No es malo y ella no es mala-dijo Ko.

Tal vez defendiendo más la idea que defendiendo a su hermana.. Había terminado de secarlos cuando

-No claro que no, no lo es-contestó la pelinegra que no sabia que hacer con sus manos de lo nerviosa que estaba- desde hace más de quinientos años se practica esa clase…

-Exacto, es normal en los Hyugas- la secundo su primo ante la aseveración que le daba-¿que le contestaste a su invitación?

-Sabes que ella tiene el don del convencimiento-dice después de suspirar. Natsu desde la conocían podía convencer a cualquiera, excepto a sus tíos y a Hanabi- te puedo mandar mensaje cuando llegue.

-Eso nos haría sentir más tranquilos.

-Iré a decirle a los tíos-deja el mantel con el que estaba limpiando la mesa en el lavaplatos para salir del cuarto.

-Que la Diosa Kaguya esté contigo.

-La necesitaré -dijo secamente, incluso cuando su corazón comenzó a latir con fuerza.


Ubicación: Boston,Massachusetts.
Residencia Uchiha
Dia: Viernes
Hora: 2:15 pm

La mañana había transcurrido normal.

Había corrido sus diez kilómetros en la mañana junto con Neji, el tío Iroha la dejó a tiempo en el trabajo. Se había enojado en la mañana porque Sasuke se comió su desayuno y su café mientras él salía feliz de su casa.

La señora Chiyo estaba muy feliz porque Choji estaba haciendo muy buen trabajo en la mañana, aparentemente en la cena era cuando no le agradaba la comida por lo tanto casi siempre lo dejaba. Hinata se cuestionaba si la gente no comprendía que el de ojos oscuros no le gustaba lo que cocinaba el chef.

Le agradaba Choji, había días que comía con él en el comedor de los trabajadores inclusive cuando iba a dejarle la comida a sus vecinas pasaba a saludarla.

Ese día Hinata había llegado con una caja que tenía tanto carne de los animales de los Inuzuka, vegetales y frutas de los Hyugas, café y miel de los Aburame y huevos de gallina de uno de sus vecinos; le dieron cuatrocientos dólares que no iba a invertir en una tienda cuando podía invertirlo en negocio locales. Aún le sobraban doscientos cincuenta dólares para el mandado, prefería gastarlo en cosas que le faltaran o que él mismo pidiera. Termino de acomodar las cosas en el refrigerador que ahora se encontraba semi lleno.

Escucha su celular vibrar y se encuentra con varios mensajes de Natsu.

¡Hola extraña! Tengo todo el material para hacer las cosas, vente a la casa de la señora Izumi.

Hinata pensó su respuesta antes de teclearlo.

¿Se me permite eso?

Natsu siendo la prima mayor con el mejor don de convencimiento le responde rápidamente.

No seas tonta, si se te permite y le avise que vendrías. No puedo meter a los niños en la casa de Sasuke cuando no está él, la señora Izumi prefiere que vengas.

¿Sabes hacer ceviche vegano? SOS

Por ser parte de los Hyugas tenían sus tradiciones, las cuales una de las características es que antes de cualquier ceremonia tenían que estar puros.

Realizaban ayuno una semana completa, solo bebían agua y evitaban el consumo de carne. Así que los platillos veganos si sabían hacerlos. En sus creencias tenían varias fechas, pero solo tres eventos eran muy importantes para los Hyugas.

El solsticio de verano, el solsticio de invierno y el equinoccio.

Hinata le respondió que iba en camino, tomó su mochila y sacó del refrigerador su tupper de comida. El menú de hoy era patrocinado por Iroha que se lució con un salmón a la naranja con arroz y vegetales. Sale por la puerta trasera de la cocina y se dirige a la casa de la señora Izumi.

Se acerca a la puerta principal donde la estaba esperando Natsu.

-Entra te estamos esperando todos.

La casa estaba decorada elegantemente, un toque de minimalismo que hacían resaltar más las pinturas que tenían colgadas en la pared. Natsu que traía puesto un delantal, empieza a guiarla a lo que es la cocina.

-Señora Uchiha Izumi, le presento a mi prima Hyuga Hinata- le dice su prima Natsu a una mujer de cabello y ojos color café que debajo de su ojo derecho tenía un lunar que la hacía ver muy atractiva podría comparar su belleza como la exótica modelo Cindy Crawford.

-¡Oh dios! Ustedes son hermosas-dice la mujer que le acaban de presentar, Hinata nota que la mujer estaba cursando su embarazo.

-Ella es la que nos está ayudando en la casa del señor Sasuke-añadió Natsu, sonriendo diabólicamente.

-Mucho gusto, Hinata.

-El placer es todo mío- le dice Hinata de forma educada- tiene una hermosa casa.

-Gracias, la diseñadora de interiores hizo un buen trabajo con mis caprichos-le informa la mujer mientras se tocaba el abdomen.

-Hinata es una de las artistas de la familia- le informa la mayor de las Hyugas.

- Estás en tu casa, Natsu me ha dicho que cocinas delicioso siéntete libre de usar la cocina. Los niños los voy a bajar para que estén contigo, Natsu. Me ire a cambiar para mi clase de yoga.

-No se preocupe, yo puedo ir por los niños. Puedes precalentar el horno, Hina- dice su prima para subir las escaleras e ir al segundo piso.

La pelinegra se dirige a la cocina y empieza a sacar todo los materiales. Harina de arroz, vainilla, chocolate amargo, azúcar entre otras cosas. Natsu entra con dos niños tomados de la mano, uno de cabello castaño como su madre y otro de cabello oscuro. Los dos con los ojos oscuros de Sasuke, tal vez esa era su característica familiar al igual que los Hyugas.

-Te presento a nuestros ayudantes del dia de hoy Hinata- dijo Natsu con un tono de voz de maestra de preescolar.

Lo que hace el dinero, jamás les había hablado así alguno de sus primos. Tenia recuerdos felices de su infancia, otros no tan gratos.

-Son dos bebés de cinco años que no saben hablar- se burló Natsu.

-¡Si se hablar! No soy bebe.-dice el de cabello castaño enojado.

-Anda pues dile tu nombre.

-Me llamo Ichiro-dice el cabello castaño acercándose a la cocina-¿que haremos de comer?

-Mucho gusto Ichiro-dice Hinata sonriendo le al castaño-si me ayudan podemos hacer galletas de chocolate.

-Si te puedo ayudar- dice el niño que se sentaban en una de las sillas cercanas- vente Itaru, podremos comer chocolate si ayudamos.

El niño Itaru estaba parado aun a lado de Natsu, su prima lo nota y sonríe picaramente. Se pone en cuclillas para llegar al nivel del niño, se acerca y le susurra al oído lo que provoca un sonrojo muy notorio.

-Itaru, vamos a cocinar. Quiero comer galletas-insiste su hermano de pelo castaño.

-Las galletas serán de snack y de postre de la cena si se portan bien-los regaña Natsu antes la emoción de los niños.

Empezaron hacer las galletas con la ayuda de los niños, Hinata notaba que el de cabello negro evitaba verla a la cara. Les explicaba como ponerle chocolate a la masa cuando bajo la madre de los niños con ropa deportiva.

-¿Aun no llega Rin?

-Todavía no, señora.

- Lo que hago por tener un parto más saludable y por mi marido-dice la mujer de cabello castaño mientras se sentaba en una de las sillas para estar cerca de la barra del desayunador. Hinata se había preparado un té Early Grey pero decide ofrecerlo a la dueña de la casa.

-Oh, hace mucho que no me daban un Early grey- dice la mujer que tomaba la taza con sus manos, le da un sorbo y le sonríe.

-No hay de que, no se si a la señora Rin le guste un té antes de hacer su clase de yoga- dice pensativamente la pelinegra.

-¡Claro que si me gustaria un te!

Escucha que dice una mujer que también se encontraba embarazada mientras entraba a la cocina

-Huele muy bien, ¿que están haciendo los niños?

-Galletas con chocolate ¿puede comer tia?- responde el niño de cabello negro.

Todo ese rato que tenian no había pronunciado ninguna palabra a lado de Hinata.

-Escucha Itaru-le empezó a decir Hinata dulcemente que se encontraba cerca de él -vamos a dejar que la masa repose tapada con papel film unos minutos en la nevera.

El niño evita verla a los ojos y solo asiente con la cabeza. Natsu sonríe de oreja a oreja al ver ese acto.

-Esperemos que el bebe me permita probar una de sus galletas-les dice sonriendo la mujer que acababa de entrar a la cocina.

Hinata le preparo el té a la mujer de cabello castaño corto y mirada coqueta que se sentaba a lado de Izumi.

-Eres la nueva ayudante de Haku-dice muy segura la mujer de cabello castaño corto- te he visto que llegas muy temprano y te vas tarde.

-Así es.

-Eres una Hyuga-respondió Rin con ambas manos en sus cachetes mientras sonreía- amamos a los Hyugas, Natsu ha sido de gran ayuda estos terribles meses de embarazo. No se como Izumi pudo pasar uno gemelar antes que este.

-Después del de ellos, creeme que este es la gloria-dice la otra castaña mientras se toma el té.

-Te inflaste como una ballena azul-dijo riendo la de cabello corto.

Se levanta la señora Izumi de su lugar para caminar hacia un teléfono donde marca unos números, Hinata seguía viendo como los niños contaban los minutos para poder sacar la masa de la nevera. El niño de cabello negro la voltea a ver y es en ese momento cuando se sonroja hasta las orejas.

-¡Oh! Itaru tiene un crush- dice Rin riendo- No puede ser es todo un Uchiha, son muy obvios al enamorarse. Igual que su tío Obito, estoy viendo una viva imagen de él.

-¿Así era el señor Obito con usted señora Rin?-pregunta curiosa Natsu que sacaba de la nevera el tazón con la masa. Los niños se acercan para extender la masa sobre la superficie de la mesa.

-Me recuerda al día que nos conocimos-decía mientras daba otro sorbo a su té- teníamos diez años, acababa de mudarme a la ciudad donde hay mucha diversidad pero no tanto como ahora-dice la mujer que veía a sus sobrinos detenidamente.

-¿De donde es?-pregunto Hinata.

-Nací en Oregon. Tengo rasgos asiáticos, porque mi padre lo es. Mi apellido no es muy común comparado con los apellidos que son más reconocidos en el área como el Uchiha o Takahashi- voltea a ver a Hinata que le estaba prestando demasiada atención a la historia-mi apellido de soltera es Nohara, y eso para unos niños de diez años era motivo de burla.

-Nos pasaba lo mismo a nosotros-contestó Hinata al recordar las peleas que tenían en primaria, era más por burla de sus ojos que el apellido pero los niños podían ser malos.

- Su amistad durante ese tiempo de mi vida fue muy importante-dijo mientras dejaba su taza en la mesa- me confesó el día de nuestra boda que desde el primer día se enamoro de mi- dice mientras se sonroja.

-Siempre estuvo enamorado de usted.

-La mala del cuento fui yo, no me di cuenta de su amor hasta que estábamos en la carrera-dijo en voz baja.

-Obito no ha tenido ojos más que para ti- dijo Izumi que se acercaba en donde estaban-no fuiste mala, solo no estabas preparada aún.

-¿Tuvo algún novio antes del señor Obito?-pregunto Natsu que estaba cortando las porciones de galletas con los niños mientras Hinata estaba embarrando mantequilla en el platillo que pondrían en el horno.

-Crei estar enamorada de mi mejor amigo-explicó Rin que cerraba los ojos para recordar algún momento de su pasado, la señora Izumi sonreía y ponía su mano en sus labios- intente hacer que me prestara atención en alguna forma sexual, pero jamás lo tuve.

-Esa amistad causó en Obito muchas inseguridades-dice la señora Izumi dándole el último sorbo a su taza de café- que al final los unió más, después de todo siguen siendo amigos. Obito cada día sigue más enamorado.

-Es bonito escuchar su historia de amor-dice Hinata que se encargaba de poner las galletas en el horno.

Algo dentro de la Hyuga le causó una especie de felicidad al ver a los niños que se encontraban pegados al horno. Eran inocentes. Tal vez también sentía envidia.

-Nata, ¿cuando estarán listas?-pregunta el de cabello castaño.

Natsu se rió, por lo visto les era muy difícil decir el nombre completo..

-Cuando terminen el entrenamiento con Ebisu, podrán comer las galletas-dice Natsu desde su lugar- vamos a cambiarlos en sus uniformes, su maestro Ebisu no los entrena bien si van con ropa normal.

Natsu se retira con los dos niños tomados de la mano, no sin antes el de cabello oscuro se voltea a ver por última vez a Hinata la cual le sonríe.

-Puedes quedarte a comer galletas con nosotros, Nata- dice sonrojándose, da media vuelta y se va.

-Igual que su tío Obito- dijo mientras sonreía Rin al ver a su sobrino siendo romántico- los Uchiha son unos inútiles cuando se enamoran.

-Su padre fue más introvertido-dice Izumi mientras veía a Rin que tomaba las dos tazas para dejarlas cerca del lavaplatos-yo tuve que ser la que hacía todo, porque por él seguiríamos siendo amigos.

-Amigos, él sería el más frustrado sexualmente hablando- contestó Rin causando un sonrojo a Hinata-si los vi varias veces desnudo a ustedes dos, al principio les daba pena pasó el tiempo y nos acostumbramos a verlos.

El sonrojo de la Hyuga estaba más que presente, sentía su cara caliente.

-Buenas tardes ¿tan temprano estan hablando de sexo sin mi?

Escucha una voz alegre que va entrando a la cocina. Hinata miró a la mujer que estaba en la puerta y las demás mujeres la miraron con complicidad. Ese rostro se le hacia familiar, como si la hubiera conocido en su pasado.

Mas no recordaba.

-La clase la podemos tomar en el patio para poder trabajar con sus ejercicios de kegel antes de la clase de yoga-dice la propietaria de la voz, una mujer con un cuerpo envidiable que estaba segura que eran las medidas perfectas. Hinata la observa y confirma su sospecha. Americana con ascendencia japonesa, si esos ojos ligeramente rasgados eran de japoneses, en cambio ese cuerpo no era nada japonés.

-Tenemos que trabajar mucho si sus maridos vienen en estas próximas semanas, deben aprovechar la vida sexual que tendrán antes del parto. Recuerden que estarán en los mejores días para tener diversión para adultos.

-Otra vez esos ejercicios Ino- se quejó la madre primeriza- este peso que traigo encima me aprieta la vejiga.

-Los kegel es para que haga fuerte la parte del músculo y tengas mejores orgasmos-contesto la rubia de pechos grandes.

-Orgásmos, oh. Me gusta.

Las pisadas rápidas se empezaron a escuchar por donde estaban las escaleras, corriendo los gemelos Uchiha con cada paso que daban se escuchaban mas fuertes. Entran a la cocina vestidos con un traje completo de compresión para pelea.

Abre los ojos en grande la de ojos grises. Se parecía al que usaban cuando entrenaban entre familia.

-Los llevaré con Ebisu, señora Izumi-dice Natsu que entraba detrás de ellos- el día de hoy entrenan en el patio de su tío Madara.

-Esta bien, gracias Natsu-respondió.

-Golpeen a Ebisu por mi-dijo Rin sonriendo de oreja a oreja, voltea a ver a Hinata que estaba asustada ante tal comentario.

-Vas a asustar a Hinata-dijo Izumi.

- Lo conozco por la academia, tuvimos el mismo entrenamiento-le explica la de cabello castaño corto a la pelinegra-es amigo de nosotros.

-Damas, hay que empezar el entrenamiento- dice la rubia mas no sin antes comentar-tengo sólo pocos días en lo que llegan sus maridos, los dejare una semana que se diviertan para luego trabajar ese parto.

Salieron las esposas de los Uchiha dejando solo a Hinata en una cocina que no conocía, se tocó sus mejillas no tenía la menor duda estaba sonrojada y caliente del rostro. Apenas estaba empezando el día, aún faltaba la cena con Natsu que eso le provocaría un enrojecimiento en todo su cuerpo estaba segura.

Decidió empezar hacerle la cena a Sasuke, por lo cual sacó del refrigerador los ingredientes que necesitaría: palmito, tomates, cebolla, cilantro, aguacate y coliflor. Picó todo en cuadros pequeños y los mezcló en un tazón, para terminar en una taza exprimió seis limones que mezcló con una cucharada de aceite de oliva y para sazonar puso una cucharadita de cayena y sal.

Todo lo puso en el tazón de los vegetales picados y volvió a mezclar todo. Era suficiente para las mujeres embarazadas y para Sasuke. Metió la cena en el refri para que se mantuviera fresco.

-Lamento tardarme Ebisu siempre intenta invitarme a salir y no se como quitarmelo de encima-escucha decir a Natsu mientras ésta entra a la cocina.

Si bien sabía Hinata que a su prima le encantaba la atención. Siempre fue hermosa y cautivadora como una sirena.

-No te preocupes Natsu.

-Huelen muy bien esas galletas-dice su prima que se agacha para prender la luz del horno-se ven bastante bien. Espero sepan igual como huelen.

-Neji la otra vez hizo unas de nuez moscada- le presume Hinata a su prima mayor, si ella tenia buen sazon Neji era el rey de la cocina.

-Los niños están fascinados contigo, en especial el pequeño Itaru.

-Natsu, no los molestes. Son unos niños.

-Eso no sería divertido- responde su prima mientras ríe-¿ya comiste?

El estómago de la menor de las Hyugas gruñó. Natsu vuelve a reír.

-Traje mi lonche para comer contigo.

Mientras comían ambas mujeres hablan de su día, Hinata le cuenta del viaje exprés a Los Ángeles. Después de un tiempo le pregunto de Iroha y Hoheto.

-¿Aceptaron a Hanabi en lacrosse?

Hinata le hizo un gesto incómodo.

-Así es- le da otra mordida al salmón.

-Eso fue inesperado-dijo, tratando de cubrir su vergüenza con alegría.

-Pobre entrenador-dice su prima desde el otro lado de la cocina terminando de lavar su plato-me pasas las fechas que sean sus partidos.

-En cuanto sepa te aviso.

-Me gusta ver sangre.

Hinata puso sus ojos en blanco.

-¿Si cenaras con nosotros verdad?-pregunta Natsu-teníamos planeado ir a cenar a un restaurante, pero Deidara prefiere cenar en casa así que pedirán comida china.

-Amo la comida china.

-¿Traes un cambio de ropa para mañana?

-Si- dijo Hinata mientras sacaba las galletas del horno para dejarlas enfriar.

-Lo bueno es que no se tienen que decorar-dijo Natsu.

-Solo es cuestión que se enfríen para que puedas comerlos-le informo Hinata a la mayor de las Hyugas.

-Así me gusta terminar el entrenamiento. Oliendo a galletas- dice Rin que entraba a la casa con sus mejillas sonrojadas por el ejercicio, atrás de ella las seguían sus compañeras.

-Hinata hizo ceviche vegano ¿gustan? también vienes incluida Ino- dice su prima que se encontraba picando un mango- a mi me gusta el sabor que le da el mango.

-Esta ocasión declinó la invitación-dice la rubia que solo traía un top deportivo mostrando su abdomen plano y marcado- la siguiente clase si hacen de cenar, si les aceptare la invitación.

-Te vemos el lunes Ino- le dice Izumi que se sentaba a tomar su lugar en el desayunador, la rubia llamada Ino se retira dejándolas solo a las cuatros mujeres en la cocina.

Hinata estaba tratando de recordar dónde la había visto. Le era demasiado familiar.

-Cada día es más pesado con este bebe dentro de uno-dijo Izumi.

-Lo se, es muy cansado- dice Rin que sacaba del refrigerador dos botes de agua-entonces hicieron ceviche vegano ¿puedo probarlo?

Hinata se acerca al refrigerador, abre las puertas y saca el tazón con el ceviche.

-Hinata, hiciste demasiado.

-Agh si, Sasuke me pidió que le hiciera de cenar-empieza explicar Hinata mientras quitaba el plastico que tenia para cubrir el tazón - como no le gusta lo dulce por eso no me anime a ponerle mango encima.

-¿Sa-sasuke?-pregunto Izumi sorprendida.

Hinata se sonroja al ver el error que cometió por decirle por su nombre.

-El señor Uchiha me pidió eso.

-Oh

Solo dice eso Rin llevando a su boca ambas un silencio incómodo lleno el cuarto. Natsu se encontraba viendo fijamente a la pelinegra mientras una sonrisa se empezaba a marcar en su rostro, las esposas de los Uchihas la veían como si tuviera un tercer ojo.

-¿Nos puedes servir un plato?-pregunto Izumi a Hinata

-¿Sabes que Natsu? En mi casa hay un bowl del tamaño exacto para que pueda servirle a Sasuke-empieza a decir Rin nerviosa.

Algo andaba mal. Si bien le había advertido Haku de no hablar de sus maridos, en sí había cumplido. Ellas solo sacaron el tema. Natsu sale por la puerta principal para dirigirse a la casa de la señora Rin.

-Me gustaría probar el platillo que preparaste y las galletas-dijo Rin una vez que Natsu no estaba en la cocina.

Apenas estaba tomando un plato para servirlos cuando escucha que se aclaran la garganta.

-Hinata, debes de saber algo de Sasuke,-hizo una pausa breve Izumi antes de continuar-él tiene problemas.

-Problemas de muchos años y a cargado con eso-continuó el tema Rin-hace años estaban celebrando los Uchihas la despedida de soltero de mi esposo-hizo una pausa y sus ojos se llenaron de tristeza reflejando un pasado amargo.

Un pasado amargo que ella ya conocía. La historia no era nueva, solo era una versión diferente.

-Era en un bar en el centro de Boston- siguió hablando Izumi viendo que Rin no podría continuar la historia-cuando sucedió el secuestro, varios hombres entraron y tomaron de rehén a tres Uchihas: Shisui, Obito y Sasuke-hizo una pausa para tomar la mano de Rin que tenía la mirada perdida en un punto del cuarto- estuvimos dos semanas sin saber de ellos.

-No es secreto- se armó de valor para continuar hablando Rin- salieron las noticias a nivel nacional. Todos los días esperábamos una llamada o algún mensaje para el rescate. Fueron dos semanas que parecieron cien años.

-Si vi las noticias, no sabían que eran ellos

Mentira. Tenía que mentir. Desde el día uno sabía que eran los mismos. Tenía que ser más cuidadosa.

-Cuando regresaron con nosotros cada uno tuvo que tratar el infierno que vivieron, Shisui estuvo en rehabilitación un buen tiempo pero aun así no puede escuchar bien de su oído derecho. Obito fue golpeado que le quedaron cicatrices en su cara-dice Rin mientras su tristeza se disipaba-cuando lo vi después de eso, no quería verme. Quería cancelar la boda porque se veía como un monstruo, ese día me di cuenta que lo amaba con todo mi ser.

-Sasuke fue al que más torturaron-dice Izumi sin miedo- psicológicamente hablando, pero aún tiene pesadillas y tiene insomnio.

-Oh.

-Tenle paciencia a él, es buen muchacho-continuó diciendo Izumi.

Solo tenía su pasado acechándolo. Ella entendía ese sentimiento.

-Hubo un tiempo que odiaba a Itachi y su hermano sufrió por esto. Solo fue un par de meses.

-¿Por qué lo odiaba?-pregunto Hinata.

Y esperaba cualquier tipo de respuesta menos la escucharon sus oídos.

-No iban por Sasuke los secuestradores, ellos iban por Itachi.


Ubicación: Boston,Massachusetts.
Residencia Uchiha
Dia: Viernes
Hora: 5:00 pm

Estaba sacando el tazón que contenía el ceviche vegano del refrigerador cuando escucha que llega el dueño de la casa. Los pasos se acercaban más hacia donde se encontraba Hinata. Ojos oscuros observan a los grises.

-¿Te gusta el brandy?

-No sé.

-Lo podemos solucionar-dice el joven de ojos oscuros que se veía cansado-sirve dos vasos de brandy, el Chateau Cheval Blanc 1947 está en el bar.

Hinata le termina de servir el plato con el ceviche vegano para dejarlo enfrente de él. Los ojos del propietario de la casa se dilatan causando en la pelinegra cierta curiosidad.

-No es tan malo como se ve.

-¿Es un platillo vegano?-pregunta el joven que aún veía el platillo como si fuera de otro planeta.

-Si-contestó Hinata mientras salía de la cocina para dirigirse a la sala de entretenimiento donde tenía en una esquina un bar personal.

Empezó a buscar la botella que no encontraba.

-¿La tienes guardado en algún lugar en especial?

-Está en el gabinete a mano izquierda-le gritó el joven.

-¿En las rocas?

-Sí.

Cuando encontró la botella solo le faltaban los dos vasos con hielo para servirlo. Tardó unos minutos para terminar su cometido y poder dirigirse a la cocina. Entrando a la cocina se sorprendió al ver al joven sirviéndose un segundo plato de la cena.

Le deja el vaso a un lado de él que estaba en su tarea de comer de su cena. Hinata acerca el vaso a su nariz y cierra los ojos por unos segundos en lo que detecta los olores los cuales solo reconoce el del alcohol y del Merlot. Los demás olores no los conocía.

-¿Te gusta distinguir olores?-escucha que le pregunta sorprendida abre los ojos para ver al dueño de la voz grave que la miraba con atención.

-Es un gusto culposo, no soy experta en bebidas alcohólicas-explica, ve que el hombre toma su vaso y le da un sorbo a su bebida. Hinata se anima a imitarlo dando un sorbo pequeño.

Sabia bueno, fuerte pero muy bueno.

-Los expertos aman este brandy pero no solo por su rara calidad sino por su longevidad, puede aún guardarse otros 50 años sin ningún problema-le explica Sasuke a Hinata que le daba otro sorbo más-¿has escuchado de este brandy? Es muy conocido.

-Solo en películas y series- le dice Hinata apenada, le daba vergüenza que su conocimiento de bebidas fuera por entretenimiento.

El Uchiha levantó la ceja cuestionando la.

-¿Películas?

- En ratatouille y entre copas sale la referencia de la botella-le responde Hinata.

-No veo películas.

-¿Por qué?

-No tengo tiempo-dice Sasuke mientras terminaba de comer su cena- la próxima vez que tome este brandy recuerdame pedirte que hagas de cenar diferente.

Hinata se sorprende ante el comentario a lo cual el joven continuó hablando

-La cena está muy buena, pero los expertos sugieren que con este brandy se coma carnes rojas.

-Oh.

El silencio invadió el cuarto por unos minutos, Hinata no sabía que decir y el hombre había terminado sus diez minutos de platica amena durante el día.

-Me voy en unas horas a Aspen-dice el joven que daba un gran sorbo a su vaso para acabarse el brandy-estare una semana de viaje, asi que estaras ayudando a Izumi y a Rin estos días que no este-le explica mientras se levanta de su lugar para lavar su plato.

-Yo puedo…

-Es tu hora de salida, te puedes retirar por el día de hoy-le dice el joven que empieza a lavar su plato- tu pago de la quincena se te dará mañana.

Pudo ser parte de su imaginación pero creyó haber visto que el hombre que estaba dándole la espalda levantó su mano izquierda para hacer un ademán de "adiós".


Ubicación: Boston,Massachusetts.
Departamento
Dia: Viernes
Hora: 8:00 pm

El departamento estaba ubicado en un lugar muy céntrico de Boston estaba en un segundo piso y era demasiado amplio. Tenía cuatro cuartos, un baño completo, una cocina pequeña, sala y comedor; lo que más le sorprendía era las pinturas y las esculturas que tenían en la sala. Eran hermosos.

-Deidara es la nueva promesa de los artistas- le empieza a explicar Natsu que la había encontrado viendo una de sus pinturas-es un experto para hacer esculturas. En unos meses se hará una exposición de sus trabajos, deberían de ir Tokuma y tú son los artistas de la familia.

-Sus trabajos son muy bellos- dice Hinata que se pasaba viendo los cuadros, deteniéndose en uno.

El retrato de un niño. Lo ve detalladamente y voltea con su prima.

-¿Quién pintó este?

-¿Por qué preguntas?

- Tiene otro estilo y otra vibra-explica la pelinegra a la mayor de las Hyugas-puede que lo pintara el mismo artista pero sería otra época de su vida.

Quita la mirada gris de los ojos de Natsu para volver a poner su atención en el cuadro del niño. No sabía como explicarle la diferencia.

- Esta pintura transmite inocencia, miedo y al mismo tiempo amor.

-Vaya, en unos minutos supiste que ese cuadro no lo pintó Deidara-contesta la mayor de las Hyugas- tarde tres semanas en darme cuenta. A Sasori le gusta pintar, se dedica a diseñar ropa pero uno de sus hobbys es la pintura.

-Es muy bueno- dice Hinata sin quitar la mirada del cuadro.

-Gracias, si lo puedes decir en la cena cuando llegue Deidara me harías más la noche.

Escucha una voz masculina que le responde, voltea Hinata para descubrir a uno de los novios de su prima. El hombre de cabello cobrizo corto tenía sus facciones marcadas masculinas especialmente en su línea mandibular pero lo que resaltaba más en su rostro eran sus ojos grandes.

-Amor, que bueno que llegas-dice Natsu mientras se acercaba para besarlo- te presento a Hyuga Hinata. Es una de mis primas.

-Mucho gusto Hinata-dice sonriendo el hombre de cabello cobrizo. Tenía una sonrisa hermosa que le provocó un ligero sonrojo-Natsu me ha hablado mucho de ti, ustedes las Hyugas son hermosas ¿Me falta alguna más por conocer?

-Hanabi, pero esa es menor de edad- le contesta enojada su prima- no involucres a Hinata con tus ideas.

-¿Por qué no? Eres mi musa. Sus genes son exóticos, imagina otra Hyuga como mi musa.

-Es diferente ser tu pareja a tu musa, no quiero ver a mis primas desnudas.

¿Desnudas?

¿Qué estaba pasando?

Esa frase no hacía conexión en la conversación. Si era bien sabido, porque Natsu les aviso el día que se salió de la casa, que se encontraba en una relación abierta con dos hombres los cuales vivían en la misma casa. Hoheto se enojó cuando se enteró pero al final aceptó la decisión, los demás integrantes la conocían y era algo esperado de Natsu.

Su anterior novio fue transgenero. Todo se podía aceptar en la vida amorosa de la mayor de las Hyugas.

-Soy un amateur de la fotografía, me gusta tomar fotos sin malicia solo por arte- dice Sasori ante la expresión de su cara de duda-Ustedes Hyugas son la descripción de esto. Me encantaría tomarles una sesión de fotos, Natsu no me lo permite.

-No estoy preparada para ver todas mis inseguridades-responde Hinata sin pensarlo.

Natsu era hermosa, con un cuerpo envidiable y unos rasgos tan finos que de niña le decían que parecía una muñeca. Aunque fuera mayor que ella podía pasar por la edad de Hanabi.

-Tienes un hermoso rostro y un bonito busto-responde Sasori-no debe de darte pena mostrarlo.

What the fuck?

-Tiene razón Sasori-dice Natsu apoyando a su novio- no tengas miedo en mostrar tu cuerpo, aparte aún no has visto su trasero-le dice su prima dándole ánimos.

Para Natsu era normal hablar de su anatomía pero para Hinata era un tabú. La mayor de las Hyugas habia sido demasiado abierta sobre la sexualidad, en cambio para la pelinegra con solo escuchar a su padre y a su tio teniendo relaciones sexuales fue todo un trauma. Neji ni Hanabi había vuelto a tocar el tema.

-¿A quien no le hemos visto el trasero? No creo que sea igual de enorme que la de Natsu.

Escucho una voz desde la entrada principal. Ojos azules ven a los grises. El hombre rubio que se incorporaba a la plática de anatomía e inseguridades se acerca con paso seguros a la menor de las Hyugas. Con sus dos manos la toman del rostro y se acerca a olerla.

-¿Me la puedo quedar?- preguntó.

Hinata parpadeó y volvió a parpadear.

-No- respondió rápidamente Natsu que arrugaba su entrecejo- es mi prima.

-¿Quieres tener sexo casual?- le pregunta en un tono serio el hombre de cabello rubio y largo a Hinata.

-Dije que es mi prima y está fuera de sus límites-dice Natsu con los brazos cruzados- cariño, te advertí que tendrías que controlar tus impulsos por la gente hermosa de mi familia.

-¿Todos son igual de hermosos?- pregunto el rubio sin soltar el rostro de Hinata-Sasori podríamos hacer una orgía.

La palabra orgia le causó un sonrojo en todo su rostro.

-Hace mucho que no veía a alguien que se sonrojara-dijo emocionado el hombre rubio.

- No quiere que le tome una sesión de fotos- dice Sasori frustrado ante la respuesta de la mayor de las Hyugas- así nunca podré estar al cien en mis obras.

-¡La diosa kaguya me de paciencia!-murmuro Natsu más para ella que para los demás dirigiéndose al comedor- Dejen de asustar a Hinata, vamos a cenar.

El hombre rubio vuelve acercar su nariz para olerla, despues de eso quita sus manos del rostro de la Hyuga y le sonrie en grande.

-Soy Iwagakure Deidara y es un placer conocerte- dijo sonriendo mas grande para luego pasar su lengua por sus labios.

-¿Tú crees que te deje tocar a su familia para tengas inspiración?-pregunto Sasori al rubio.

- Si estás interesada en tener sexo…-empieza a decir el rubio de ojos azules antes que lo interrumpiera Natsu.

-¡Que no toques a mi familia!-le grita desde el comedor

-Pero...amor…

- Hinata ven a sentarte a mi lado-ordeno Natsu enfurecida.

A Hinata nunca le había gustado que todos la miraran cuando entraba en una habitación. Estaba acostumbrada, pero no agradaba. Ella había aprendido hace mucho tiempo a compensar esa incomodidad lanzando su mejor y más brillante sonrisa a la habitación. Por lo general, funcionaba para disminuir la tensión, pero esta vez no. No podía sonreír.

-Hoy no tendremos sexo. La asustaron a la pobre- dice la mayor de las Hyugas que estaba abriendo las bolsas de la comida china.

-Define sexo, siempre podemos...

-Si se comportan en la cena considerare mañana en la mañana antes de irme-dijo Natsu.

Oh Dios, esperaba que su prima fuera más discreta que su papá o su tio.

-Trabaja para los Uchihas, se debe acostumbrar a que siempre tienen sexo-dice Deidara que tomaba asiento en una de las sillas-Itachi e Izumi son dos conejos practicamente.

-Tonto, aun no han llegado de su mision-dice Sasori que empezaba a comer su arroz-cuando los conozca y los vea se le hara menos embarazoso nuestras platicas.

-¿Conocen a los Uchihas?-pregunto Hinata que tomaba los palillos chinos para empezar a comer su platillo.

-Sasori es de la generación de Obito estuvieron en la misma escuela-dice Natsu antes de dar un sorbo a su bebida.

-Tuve la desgracia de conocerlo ahí-dice el joven de cabello cobrizo que daba otro bocado a su alimento-fui el que le presentó a Rin, el pobre no sabía cómo entablar conversación con ella.

-Deidara es amigo de Itachi, pero no se como se conocieron si no son de la misma edad.

-Un dia llego a la exposición que estaba haciendo y me compro unas esculturas-dijo después de comer un camarón- estaba interesado en mis obras. Es indeciso, siempre iba a la galería hasta que un día me pidió que pintara a su novia ahora esposa desnuda.

¿Desnuda?

Hinata pensó que tenían una gran fascinación con ver los cuerpos sin prendas.

-Es una obra de arte, la verdad es que le cubrió lo necesario-dice Natsu mientras tomaba la mano de Hinata para tranquilizarla- es como la nueva venus.

-Me gustaría ver sus pinturas.

-Estas invitada, en unos días te confirmo cuando es la exposición-dijo Deidara feliz-¿Te gustan los juegos de mesa Hinata?

-Si.

-Podremos jugar catán con extensiones.


Ubicación: Boston,Massachusetts.
Residencia Uchiha
Dia: sabado
Hora: 7:00 am

Había descansado muy bien, el desayuno con los novios de Natsu era entretenido. Le explicaron que la conocieron en una de las visitas a la casa de la señora Izumi y fue amor a primera vista. Empezó a salir primero con Deidara, que es el más joven de los tres, donde le contó de sus proyectos y uno de esos era crear la escultura de la diosa Hera.

Natsu siendo una mujer sin miedos y complejos, aceptó ser la modelo. Todos los viernes iba a su departamento donde trabajan en el proyecto más aparte se conocían. Su prima no tenía un perfil de persona con quien salir, había sido novia de un transgenro anteriormente, se dejaba guiar por el físico pero más por la forma de ser. Mientras hubiera atraccion eso era mas que suficiente para Hyuga Natsu. Después de que terminara la escultura, Sasori la invitó a salir a lo cual ella aceptó.

Sasori era una persona de la cual tenía amplios temas tanto culturales como modernos. Sus citas la trataban como una dama y cada día se enamoraba mas de él. Confundida ella misma con sus sentimientos, un día ambos se acercaron a confesarle su amor. Natsu les explayo sus sentimientos y para sorpresa de ella, ambos estaban dispuestos a tener ese tipo de relación.

Les estaba funcionando y quien era ella para juzgarlos.

La literatura antigua del clan Hyuga decia que el jefe de familia podia tener mas de una esposa y mas de un amante hombre, la poligamia si era aceptado en las tribus de sus ancestros.

Una vez que terminaron el desayuno, pidieron un taxi hacia su trabajo.

Llegaron a la residencia de los Uchiha a las siete de la mañana, los hombres uniformados de la entrada la saludaron. Su prima estaba muy cómoda platicando con todos mientras la revisaban, al ser turno de Hinata el hombre de cabello castaño la saludo.

-Buenos días Hinata-dice el hombre uniformado- ¿lista para tu primer sábado de conocer a todos los Uchihas?-decía esto mientras pasaba las manos por su cintura.

-Genma deja de asustarla, muy apenas sobrevivió una noche en mi casa-dice la mayor de las Hyugas que estaba muy cerca del uniformado de ojeras grandes que no quitaba la vista del pecho de Natsu-no la molestes.

-Tranquila Natsu, sobreaviso no hay engaño-le dice el hombre llamado Genma que tenía un palillo en su boca, se acerca al oído izquierdo de Hinata y le dice en voz más baja - ten cuidado con el señor Uchiha Yashiro y el señor Setsuna, le gusta molestar a jovenes como tu.

-Gra-gracias

Después de pasar el siguiente grupo de hombres uniformados caminaban en dirección a la cocina principal.

-Sasuke se fue a Aspen, me dijo que estos dias estare apoyandote en casa de la señora Izumi y la señora Rin.

-¡Oh! Hoy solo iremos a ayudar a los chefs, el lunes me ayudaras con en las dos casas. No es nada difícil, son muy platicadoras y agradables.

Llegaron a la cocina central donde estaban trabajando en picar algunos vegetales mas de tres ayudantes. Era un caos la cocina, Hinata observa como es que se acerca la señora Chiyo hacia ellas.

-¡Siempre a tiempo las Hyugas! Empecemos con las cosas, Natsu me ayudaras con los del tercer sector que son los encargados de hacer el arroz ¿Puedes creerlo? Anoche el señor Madara decidió hacer un desayuno japonés-hace una pausa mientras veía a la menor de las Hyugas-¿y tú qué haces ahí parada? ve a lavar platos, es tu primer dia aqui y no sabes como funciona.

Hinata siguió las indicaciones de la señora Chiyo, eran varios platos y vasos tradicionales japoneses que tenían que lavar. Después de un tiempo revisó su reloj de mano y se dio cuenta que había pasado un par de horas acercándose la hora del desayuno. La gente corría de un lugar a otro, el personal se acercaba a tomar los platos hondos para servir la sopa miso.

-¡Saquen los platos para el tofu!

Escucha Hinata que alguien grita, le llegaban cada vez más platos y vasos para lavar.

-¡El tofu acaba de salir!

-Chef Choza, el señor Madara quiere aji no hiraki

-En un momento sale-grita lo que cree que es el chef principal y padre de Chouji, Hinata voltea a ver el hombre que era alto, regordete y con una cabellera larga de color rojiza. Chouji era la viva imagen de su padre.

La cocina era un caos y solo escuchaba gritos, el señor Madara parecía ser una persona caprichosa para la comida. Era igual de caprichoso como Sasuke. Tenía poder y dinero, así que relativamente podía hacer lo que quiera.

-Otra Hyuga...

Escucha qué dice una voz de un hombre, pero esta ocasión su memoria no le fallaba. Esa voz la hacía regresar unos veranos.

-¿Eres pariente de Natsu?

-Si-contesta con sus manos aun en fregadero.

No recordaba donde lo había visto, pero estaba segura que era de su pasado. La gente de su pasado estaba volviendo a su día normal. No le gustaba como iba la vida.

-Tu cara se me hace familiar…-contesta el hombre que tenía cubierto la mitad de su rostro-¿eres sobrina de Hoheto e Iroha?

-¿Los conoce?

-Nos conocemos de unas cuantas ocasiones-responde el hombre que tenía el cabello platinado- espero no causes problemas como ese par, te estaré vigilando.

Con esa frase se retiró, dejando a Hinata petrificada del miedo. Recordó cuando lo vio. Nunca tuvieron pistas, jamás los iban a descubrir. Como una frase causaba demasiadas cosas en ella. Sus entrevistas y sus preguntas.

Al terminar el desayuno de los Uchihas, Hinata se quedó ayudando a limpiar la cocina principal. Parecía que el señor Madara estaba extasiado con la idea de que sus sobrinos volverían a la residencia Uchiha tanto así que decidió hacer una fiesta sorpresa de bienvenida.

Eso significaba más trabajo para los empleados de esta gran familia, tan grande era el área de los Uchihas que tenían un salón donde iban a organizarlo. Los que estaban lavando platos decían entre murmullos como era que el señor Izuno se unió a la noción.

-La señora Mikoto estaba más que feliz.

Hinata escuchó que dijo una de las mujeres que suponía que trabajaba para otra casa de los Uchiha. Terminando de lavar los platos, sintió que su celular vibraba.

Neji le mandó un mensaje que la estaba esperando afuera de la residencia, se despidió de todos y se encaminó a la salida. No sabía si era su paranoia, pero sentía que los uniformados la veían. No le importó y continuó caminando hasta pasar la entrada donde estaba cerca el carro de Neji. Corrió hacia la puerta del copiloto para abrirla rápidamente y poder sentarse en su lugar.

-Estás hiperventilando.

Escucho que dijo Neji preocupado, rápidamente los brazos del Hyuga estaban alrededor de ella. La abrazaba con fuerza. El mentón de Neji estaba reposando en su cabeza.

-Respira Hina, respira…

Inhalaba y exhalaba, al mismo ritmo de la respiración de él. Siempre hacia eso con ella, la protegía. En su mente empezó a contar del uno al diez igualando su respiración a la respiración de su primo.

-Tranquila…-le decía mientras pasaba su mano sobre su cabello- estás bien, estoy contigo.

Pasaron unos minutos hasta que por fin pudo tranquilizarse. Neji se alejó de ella para solo poner sus labios en su frente. Siempre la hacía sentirse a salvo. Vio como su primo se acomodaba en el asiento del piloto no sin antes ver hacia la residencia y fue ahí cuando vio que tenían un espectador, el hombre con media cara cubierta había visto su momento de ansiedad.

-¿Qué hace él aquí?-preguntó Neji enojado a Hinata a lo cual ella no sabía qué contestar, intentaba articular alguna palabra pero no podía.

¿Qué le podría decir a Neji?

-Hinata…

Escucha que le dice desesperado pasando su mano por su cabello largo y castaño.

-Trabaja aquí…

-Renuncia..-le ordenó Neji a la pelinegra.

-Se dará cuenta que lo reconocemos, será más sospechoso si me voy después de esto-dice Hinata en voz baja, sabía que debía de renunciar desde el primer día pero después de las palabras de ese hombre no tenía opción más que fingir demencia.

-Fuck Hinata! Que no te descubran


Notas de autor:

Todos los días me pregunto si vale la pena esto, la respuesta es:

No, pero hazlo por tu salud mental.

Varios autores han subido sus historias y algunos de hace tiempo han dado sus updates, eso me es satisfactorio. El anterior capítulo de ser 15 hojas hice 29 :(, espero hacer capítulos de una cantidad normal...excepto el 11 se que ese será largo.

Este capitulo me tarde mas y pense que serian 15 hojas y fueron 42 :(

La abuela Chiyo se me figura la Sra Bennet, si amigos amo Jane Austen. No solo hay que ver anime, también es bueno leer uno que otro libro para creer en el amor...aunque Jane Austen murió soltera.

Just saying.

Si, lol cite las locuras del emperador en este capítulo.

Preguntas que rondan por su cabeza:

1.-¿Haku se apellida Hyoton? No, en el anime posee esa técnica pero como no se me ocurría otro apellido decidí usarlo.

2.-¿Por qué describe mucho su familia? Mi cabeza, mi mente, mi mundo ... .no se como funciona.

3.-¿Iruka es malo? La historia de Iruka esta en una parte en Fuckin Summer , otra gran parte en I know what you did last fuckin Summer, creeeooo que todos sabran que onda con él en ese fanfic. En cambio en este, tal vez me odien por lo que haré con él.

4.-¿Con quien debio de haber quedado Hinata? Con alguien que la apreciara desde sus inicios. Como Kiba, Neji o Shino. Inclusive se me haría tierno que fuera un ShikaHina, es una pareja muy rara pero si me gustaría leer algún fic de én me encanta el GaaraxHinata.

5.-¿Te gusta el NejixHinata? Si me gusta. Pensé que sería canon, se me hacía más coherente que Naruhina. Aunque admito que hay muy bonitos fanarts de ellos(naruhina). Se que son primos, pero entre ellos para conservar la línea Hyuga era lo que hacían. Mi top definitivamente es KibaHina.

6.-¿Neji debía morir? NO DEBÍA. Innecesaria su muerte. Neji debió de casarse con Tenten y tener hijos. Él admiraba a Hinata y tenían una conexión como hermanos.

7.-¿Abandonarás esta historia? Pues ya la tengo bastante avanzada, digo hay capítulos que son demasiados extensos y me aburro de escribir y solo me paso a otro capítulo. Fuckin Summer ya la termine.

8.-¿Qué opinas del SasuSaku? Te puedo dialogar y discutir muchas cosas de esa pareja. Si fue forzada, tal vez tenían cierta historia, pero no entran en mi top ( hablando del anime/manga) PERO SI TIENEN UN BUEN FANFIC DE ELLOS PASEN EN EL LINK. Preferiblemente UA, aunque me considero una persona openmind, mandelos.

9.-¿Cuál será el capítulo más difícil de escribir? No estoy segura si el 8 o el 11. No quiero escribirlos, es demasiado tardado...imaginense que tanto estan que preferí terminar el 16 LOOL

10.-¿Cuanto te tardaste en hacer el último capítulo? Es fácil escribirlo el anterior tarde dos días, el problema son las correcciones. Esas revisiones son de cinco hasta catorce días porque tengo que cambiar enunciados y escenas. Me ha tocado que cambió TODO y adelantó escenas. O peor a veces no entiendo que transcribo y digo ¿que trataba de expresar? LOL

11.-¿Qué onda con tus referencias sexuales? lol si veran varias que serán cómicas por eso dice T a M. Sobre aviso no hay engaño.

12.-¿Hinata es gordita? La verdad la veo con el mismo cuerpo que la hizo Kishimoto, que tal vez para su cultura si sea gorda. Who knows?

13.-¿Con quien debio de terminar casado Kakashi? Conmigo LOL. Me gusta la idea de Kakashi con Sakura o Yamato.

14.-¿Por qué sigues haciendo este espacio si nadie te lee? Me gusta adelantarme a sus preguntas,chavxs.

Pd. Descubrí SasoSaku que bonitos fanarts tienen!

-Para que entiendan su primer verano, sus traumas y porque conoce a Karin lean Fuckin Summer.

-Para SABER que es lo que le paso a los Uchihas esta en I know what you did last fuckin summer.

-Antes de subir el quinto capitulo avanzare I Know what you did last fuckin summer, para que puedan entender mas.

-Lo siento ODIO LOS FLASHBACKS, por eso decidi hacer tres historias.

Send Reviews. A ver si con eso me animo a escribir mas. Y dejen en mis historias si es que les gusto.

Recuerden que aceptamos criticas educadas y constructivas. Es más si me mandan odio, yo les mandare amor porque estas de acuerdo que esta historia jamas paso. Y a lo mejor tiene que ver que ya no soy una niña de catorce años que llegó aquí queriendo leer todo y ya soy una ….casi señora. Ya no escribiré, ya me deprimi al recordar mi edad. Saludos