Título: Fucking Rich people.
Rating:T a M
Disclaimers: Naruto no me pertenece. Si me perteneciera hubieran visto más el background de los Hyugas, Naruto seria mas protagonico, los Akatsuki tendrían su spinoff, el equipo siete comprenderán que nunca debieron de defender a Konoha, terminarían la guerra y serian unos ninjas fugitivos/ rebeldes.
Capítulo 11
Parte 1
Ubicación: Suburbios de Boston, Massachusetts.
Hogar de los Hyugas.
Día de la semana: Domingo.
Lo primero que notó fue la luna llena.
Los árboles se movían conforme el viento soplaba, ella estaba enfrente de un lago congelado y había una mujer, con el mismo color de ojos que los de ellos, viéndola desde el otro extremo del lago. Camino y se percató que estaba descalza, podía sentir el frio en sus plantas de los pies, siguió acercándose hasta que estuvo en el centro del lago. La mujer levantó su mano con delicadeza y luego ella pudo sentir que el hielo se hacía pedazos. El agua helada estaba en todo su cuerpo.
Y de repente no ve nada.
Como si hubiera emergido del agua hasta el punto de casi ahogarse, Hinata respiró hondo y volvió a abrir los ojos. Le ardían los pulmones como si hubiera corrido un maratón y su garganta le ardía. El sueño se había sentido real. La sangre le latía con fuerza en los oídos, su ritmo cardiaco se había disparado tan rápido con frenesí sobre sus costillas, casi como si se tratara de un ave desesperada por entrar a la caja torácica que le costaba respirar.
-¿Estás bien?
Esa voz tranquilizadora la podía reconocer en cualquier parte. El mundo a su alrededor empezaba a regresar, pero con una pulsación de color y ruido que no tenía sentido.
-Concéntrate en tu respiración.
Siguió la voz y atravesó la oleada de pánico. Neji estaba viendola con esos ojos grandes de color gris. Ella controló su respiración, parpadeó un par de veces y sintió sus cálidos brazos alrededor de ella.
-¿Te sientes mejor?
Asintió con la cabeza mientras tomaba el control de su respiración.
-Lo siento.
Hinata estaba sonrojándose tanto por dentro como por fuera. Lo iba a extrañar tanto. Miro el reloj que tenía al lado de la cama y se dio cuenta que eran las cinco de la mañana, el vuelo de Neji era de otras cinco horas. Ella lo abraza con más fuerza y su ritmo cardiaco disminuye hasta quedar igual a la de él.
-Fue una pesadilla ¿verdad?-dijo con sutileza y comprensión cerca de su oído.
Hinata asintió con la cabeza, no queriendo arrastrar los recuerdos que habían provocado el ataque. Solo él comprendía que era vivir esas pesadillas. Neji la levantó de la cama hasta que los dos estaban parados en la mitad del cuarto. Aún estaba a oscuras y solo dejando entrar la luz del pasillo. Estaba segura que se estaba alistando para que Ko lo dejara en el aeropuerto, había sido silencioso para no levantarla.
-Odio que pase esto-murmuró Hinata agachando la cabeza permitiendo que parte de su cabello cayera entre sus dedos. Sus ojos se volvieron pesados .
-Yo también odio tener pesadillas pero cada vez son menos-dijo mientras pasaba sus manos por su espalda tranquilizando.
Era un momento íntimo entre los dos. Sus debilidades se exponen y ellos se protegen.
Sintió los labios de Neji sobre su frente. Un beso inocente. Murmuró palabras reconfortantes y ella no pudo evitar abrazarlo con más fuerza.
La forma en que todo su cuerpo se relajaba bajo sus brazos era un poder que tenía él.
Hinata debía de admitir que uno de sus sentimientos favoritos en todo el mundo era el momento en que se sentía protegida en los brazos de cualquier familiar. Aunque él no quisiera admitirlo, él la seguía abrazando con mayor frecuencia. Finalmente, el dolor de cabeza disminuyó y sus pulmones se abrieron.
Acercó su nariz a su cuello e inspiró su aroma.
Neji la abrazó con más fuerza.
Ese momento puro y simple, todas las preocupaciones acumuladas simplemente desaparecen. Hinata se separó de él, se encontró con el rostro perfecto de Neji que la miraba anonadado. Sus ojos grises estaban preocupados, ella ahuecó sus manos y los puso sobre sus mejillas. Temblando por la adrenalina disparada por el ataque de pánico, inspiro aire y luego lo exhaló.
Tenía que decirle.
Trago saliva, totalmente consciente de que tenía lágrimas en los ojos, y no tenía esperanzas de ocultarlas.
-No quiero que te vayas-admitió en un susurro.
Neji la miraba preocupado y con su boca entreabierta, pero ella no le dio la oportunidad de que le respondiera.
-Tú lo sabes. Todos lo saben, pero esto es importante para ti-hizo una pausa para armarse de valor-Lo que es importante para ti, lo es para mi.
El cerro los ojos y dejo que la mano de Hinata tocara sus mejillas.
-No quiero irme y dejarte sola, pero sé que estarás bien. Todos estarán cuidando de ti-dijo exasperado con los ojos aun cerrados.
El sonido que salió desde pecho de Hinata fue entre una risa y una queja. Neji la miró directamente a los ojos. Tenía la mirada decidida.
-¿Sabes lo importante que eres para mi? Dime que lo sabes- insistió rápidamente Neji.
Hinata le sonrió de lado.
-Tu mamá siempre dijo que algún día serías un gran hombre. No se equivocó Neji. La diosa Kaguya la tenga en su gloria-se detuvo un par de segundos para besar su mejilla - Tu eres muy importante para mí.
Él le sonrió ligeramente, esas sonrisas que solo compartía con ella. Usualmente solo eran para ella pero en el fondo Hinata sabía que existía una mujer a la cual le estaba mostrando esa parte de él. Le dolía en el corazón pero tenía que hacerlo, porque Neji merecía ser feliz aunque aun no dijera ni una palabra a ella. Apretó con más fuerza las mejillas blancas de él para que prestara atención a sus palabras.
-Neji, estaré bien. Jamás he dudado de tu fuerza e inteligencia, siempre te apoyare- entrecerró los ojos y dejó su frente descansar en la de él.
Escucho a Neji suspirar.
-No puedo evitar preocuparme-susurro.
-Confía en mí como yo lo hago en ti.
Él cerró los ojos y lentamente asintió con la cabeza. Fue un acuerdo entre ellos. El silencio era agradable, hasta que Hanabi se aclaró la garganta.
-No importa lo que le guste o no le guste, Hinata, nadie podrá tolerar el carácter de Neji. Lástima que sea atractivo con un carácter del demonio-las palabras de la menor de las Hyugas salieron más duras de lo que esperaba. Neji se apartó de ella y soltó un chasquido.
Sacudiendo la cabeza retrocedió.
-No tienes tantos amigos, Hanabi, cuida tus palabras.
Hinata vio como se alejaba del cuarto Neji. Hanabi volvía a la cama. Ella bajo las escaleras donde ya tenían las maletas listas y Ko estaba vestido para llevarlo al aeropuerto. Neji le beso la frente y le susurro que le hablaría todos los días. Era como volver a su juventud, específicamente el primer año en que Neji se fue a la universidad. Habia sido una tortura para ella.
Los vio irse y con un gran bostezo, puso en marcha la cafetera. Luego, reuniendo lo que necesitaba, se subió a la encimera, siseando de dolor por las piernas doloridas del entrenamiento previo. Esos días entrenaría sola, considero decirle a Kiba que se uniera a su rutina.
El silencio en la cocina la tranquilizó mientras mezclaba los ingredientes para la comida del día. Escucho la puerta del cuarto de Hoheto abrirse y luego la regadera. Se preparó su taza de café y vio a través de la ventana el invernadero. Pudo haber dormido un poco más, pero temía que si volvía a cerrar los ojos vería a la mujer de ojos grises.
Se mordió el labio inferior con fuerza.
Que la Diosa Kaguya se anunciara nuevamente cerca del equinoccio era un mal augurio.
Bebió del café.
No le diría a nadie. No quería preocuparlos.
Ubicación: Boston, Massachusetts.
Residencia de los Uchihas.
Dia: Lunes
El día prometía volverse loco rápidamente y le ayudó para distraerse de su tristeza. Veía su celular más veces de lo que estaba acostumbrada, Shisui la miraba preocupada, Haku la ignoraba pero Sasuke estaba demasiado tenso desde que la vio en la mañana. Debió de notarlo porque no le hizo alguna mueca cuando tomó su desayuno ó cuando le dio instrucciones de todo el trabajo que le dejaría en la oficina de su hogar. Cuando Sasuke estaba saliendo por la puerta de su casa, se detuvo en seco y la miró por encima de su hombro. La mente de Hinata estaba en otro lugar, inclusive no se había molestado cuando llegó la señora Chiyo a alegarle que tenía demasiado mimado a Shisui.
Durante la tarde recibió mensajes de texto de Sasuke a lo cual ella solo contestaba con alguna respuesta corta. Ella se dispuso a centrar su día en temas del trabajo para distraer su mente, pero siempre volvían a lo mismo. La diosa Kaguya, su familia, Neji en Nueva York y Neji con alguna mujer. Una sonrisa triste apareció en su rostro.
Tendría que compartirlo y aceptar que no sería prioridad de él.
Oh, cómo cambian las cosas.
Acababa de terminar de limpiar la casa cuando entro Shisui a la sala y le sonríe de oreja a oreja.
-¿Todo bien, Hyuga?-pregunto.
-Todo bien, agente-respondió Hinata tímidamente mientras terminaba de aspirar la sala.
-Te vez desanimada-dijo Shisui.
Hinata suspiro antes de hablar con Shisui. Se acercó a él y le dijo todo lo que no podía decirle a sus familiares, Shisui había escuchado desde el inicio hasta el fin. No sabía si podría entender lo que Neji significaba en su vida pero de alguna manera se sintió mejor cuando lo explayo.
-Te entiendo Hinata, tienes un lazo muy fuerte con él pero tengo que decirte que estás en una pequeña línea entre amor y obsesión.
Hinata abrió la boca pero Shisui la interrumpió.
-Creo que hacen bien en separarse y también está bien que aceptes tus celos. Yo lo tuve cuando Itachi conoció a Izumi, sabía que ella me quitaría a mi primo casi hermano.
Hinata asintió pensativa.
-No sabía qué eres tan allegado a Itachi.
-Se puede decir que mis vecinos son mis amigos, pero Itachi es mi mejor amigo-dijo mientras le guiñaba el ojo.
-¿Incluso Sasuke?
No pudo evitar preguntar por él. La sonrisa de Shisui fue empática y bastante varonil.
-Incluso Sasuke, aunque me de un dolor de cabeza-dijo mientras estiraba los brazos y al mismo tiempo se sonrojaba-Puedo aceptar mis celos enfrente de tí pero no frente a ellos. Lo que no puedo controlar es cuando estoy con Tsunade, mis celos son enormes.
Hinata sonrió de lado al escuchar su confesión.
Senju Tsunade era la mujer de la cual siempre había estado enamorado Shisui. Senju Hashirama, abuelo de Tsunade, era uno de los mejores amigos del señor Madara y dueño de varios negocios a los cuales los Uchihas tienen conexión. Existía una diferencia de diez años entre ellos, siendo ella la mayor, y que jamás lo había visto como un hombre. Hinata fijó los ojos a una esquina del cuarto al recordar que uno de sus hospitales fue al que hackearon para tener un seguro de gastos médicos. Eso había sido cuando era una adolescente y había ayudado a Iroha que tuviera aún su pie.
Se sintió orgullosa de sus amigos: Kiba y Shino eran los mejores hackers.
-Sabes, he oído que las mujeres de Los Ángeles son bastante agresivas en sus tácticas de ligue.
-Creeme nunca ha sido mi intención si te refieres a mi.
Tampoco había sido besar a Sasuke todas las ocasiones anteriores. Shisui se rió probablemente por la mueca que estaba haciendo.
-Tsunade es una mujer casi inalcanzable para mi, me frustra saber que solo me ve como el amigo de su Nawaki.
Hinata parpadeó sin comprender.
-Cuando conocí a Senju Tsunade fue el día en que Senju Nawaki me invitó a su casa a comer-comenzó a relatar Shisui tomando asiento en el sofá-Teníamos doce años y ella tenía veintidós, fue nueve meses antes de que muriera Nawaki.
Hinata contuvo el aliento y vio que Shisui tenía su mirada en el techo.
-Fue amor a primera vista ¿sabes? creo que Nawaki lo sabía-confesó Shisui.
La Hyuga tomó asiento a lado de él mientras lo escuchaba relatar su historia.
-Nawaki desde los diez años estaba diagnosticado con leucemia, así que trataba de llevar su vida lo más normal. Tsunade estaba comprometida con Kato Dan, un reconocido agente FBI e hijo de un reconocido abogado. Dan fue un gran hombre que amaba profundamente su profesión. La gente que lo conoció reconoce que era una persona sabio y honorable que verdaderamente creía en la justicia. Un día hubo un problema en un enfrentamiento y fue asesinado a plena luz del día.
-Oh dios-gimió Hinata controlando sus lágrimas.
-Después a los tres meses murió su único hermano y uno de mis mejores amigos. Recuerdo que Itachi me acompañó al sepelio, fue devastador ver a la mujer de la cual estás enamorado llorando sin parar y peor saber que tu amigo era la razón.
Hinata bajó la cabeza en reconocimiento silencioso y luego tomó una decisión. Tomo las manos de Shisui con fuerza y lo miro a los ojos. Sus ojos eran los más grandes y hermosos de todos los Uchihas.
-Te ayudaré a que salgas con ella.
Ella apretó la mano de Shisui con fuerza y él le sonrió con empatía. Después de todo era un hombre que tendría que pelear a diestra y siniestra contra un hombre que ya no estaba en el mundo terrenal.
Él levantó una ceja ante su declaración.
-Es algo difícil Hina, ella me ve como un recuerdo de su hermano-dijo secamente.
-Estoy dispuesta a ayudarte. Eres uno de mis Uchihas favoritos-dijo rápidamente.
Y era verdad, Uchiha Shisui era una persona demasiado agradable. A veces no podía creer que estuvieran relacionados. Shisui era tan fácil de gustar, y Sasuke era casi imposible de tolerar. Con su muñeca se limpió las lágrimas que estaban naciendo de sus ojos y suspiró. Estaba decidido a hacer lo imposible porque Senju Tsunade se interesara en Uchiha Shisui.
-Hyuga Hinata, eres una buena persona-comenzó a decir Shisui mientras descansaba una mano en su cabello- No creo que te odie Sasuke. Pero si te sirve de consuelo, estoy bastante seguro de que me odias más.
-Entonces debe ser un terrible juez de carácter-contesto en voz baja.
Durante el resto del día Hinata le dio algunos consejos a Shisui, lo primero que hizo fue mandarle un mensaje de texto a Tsuande invitandola a comer exclusivamente en un restaurante de Boston donde solo estuvieran los dos. Luego se encargó de pedirle un arreglo de flores y el desayuno para que llegara al día siguiente en la oficina de su hospital.
Senju Tsunade era la directora del hospital donde trabajaba Haruna Sakura, ambas mujeres eran una especie de leyenda por sus conocimientos y sus consultas correctas. Cuando terminó de mandar algunos correos en su pequeña oficina, Shisui entró corriendo asustado porque había recibido la respuesta de ella accediendo a la cita del siguiente día. Hinata le ayudó a elegir la ropa que iba usar. Hinata se rió al verlo caminar de un lado al otro en su cuarto.
Uchiha Shisui era un tonto en el amor igual Uchiha Obito.
Era tierno verlo nervioso casi veinticuatro horas antes de la cita. En algún momento de la tarde Itachi lo llamó para ir a entrenar dejándola sola en la casa. Gruño al recordar que aún tenía que limpiar el armario de Sasuke. Entró al cuarto y nuevamente se sorprendió por el aroma que expedía.
Olía a él.
Se sonrojo de solo pensarlo.
Se sonrojó más al recordar sus encuentros.
Abrió las puertas del closet y comenzó a arreglarlo. Paso una hora cuando estaba apunto de terminar, por el rabillo del ojo ve algo de color azul familiar. Curiosa, se acerca a la otra esquina del armario. Parpadeo varias veces. Inspira por la nariz de la sorpresa. Abrió la boca y luego la cerró. Exhalo el aire.
No podía creerlo.
Algo en su estómago se movió como si fueran miles de mariposas. Su cuerpo debió de subir de temperatura, y su corazón sintió un pequeño cosquilleo. En sus manos tenía el termo que le había dado.
Todos esos años lo había conservado.
El sonido de su celular la sacó de sus pensamientos, el mensaje de texto era simple y directo por parte de Sasuke.
Puedes irte antes, me preocupa que estés distraída.
El Uchiha había notado lo extraño que estaba y estaba preocupado por ella. Hinata sintió que su corazón tuvo otro extraño cosquilleo. No era nada bueno.
Fuck.
Ubicación:Boston, Massachusetts.
Residencia Uchiha.
Día de la semana: Martes.
Horario: desconocido.
El día que había agendado para cortarle el cabello, Sasuke había llegado antes de las tres de la tarde. Había llegado molesto del trabajo, su mirada de molestia estaba impregnada de la expectativa de que ella intentará apaciguar de alguna manera. No comprendía porque se salía de sus casillas en el trabajo. Entró a la cocina donde estaba sentado Shisui esperando que le sirviera su taza de té, cuando estuvieron frente a frente ella simplemente enfrentó su mirada con la suya propia, pero esos astutos ojos oscuros se clavaron en la Hyuga.
-¿En mi cuarto o en la cocina?- el demando, dándole tiempo para repetir la elección de palabras en su mente.
-¿Estas hablando de sexo?-preguntó con humor Shisui.
Sasuke parpadeó un par de veces, y luego se dedicó a estudiarla como si fuera la primera que la veía. Ella miró hacia otro lado con un ligero rubor enrojeció su cuello.
Con esos comentarios no podía mantener la mirada en él.
-No, me refiero a mi corte de cabello.
Hinata recordó cuando tuvo su curso de corte de cabello en algún momento en la universidad. Los cortes de cabello eran caros y si se podrían ahorrar unos cuantos dólares haciendo que alguno de ellos aprendiera, Hyuga Hoheto iba a decir siempre si.
-Pense que era algo sexual-bromeo Shisui.
-¿No sería muy difícil hacerlo en la cocina?
El rostro de Sasuke se quedó en blanco y luego se sonrojó. La risa de Shisui sonó como una bolsa de piedras agitada. Hinata se sonrojo y sintió la mirada de Sasuke en ella, su mirada era nebulosa y sintió que se formaba un pequeño nudo en su garganta.
-Me agradas mucho Hinata-dijo Shisui antes de salir de la cocina de buen humor.
Sasuke hizo un breve e impaciente gesto para indicar que no tenía importancia pero el aire que había dejado Shisui había roto el hielo entre ellos. Mientras subían las escaleras Hinata tenía una sonrisa en sus labios, cuando entraron al baño del cuarto de Sasuke donde tenía una silla acomodada cerca del lavamanos fue envuelta por su aroma, una combinación de madera de sándalo y limón y algo completamente masculino. Ella resistió la tentación de inclinarse hacia él y respirar profundamente.
-Tome asiento señor Uchiha
El Uchiha frunció el ceño. Hinata debió de haber tenido el sentido común de tenerle miedo, pero no lo tenía. Ni miedo ni sentido común.
-Sasuke-la corrigió.
Ella lo miró perpleja y luego hizo lo que le pidió.
Sasuke tomó el asiento y se reclinó en su taburete hasta que su espalda tocó el borde. Luego inclinó su cabeza hacia atrás aún más antes de que Hinata abriera el grifo. Suspiró y vio todos sus suministros. Tenía champú , el tratamiento hidratante, la maquinilla eléctrica, sus tijeras y sus cepillos.
-¿Seguro que no quieres mostrarme una foto de como quieres que lo corte?-preguntó, temerosa de mover un solo dedo.
-Confio en ti Hinata.
Cuando ella le roció el cabello con agua Sasuke frunció el ceño, inclusive parpadeó cuando las gotas de agua le salpicaron la cara, luego ella pasó sus dedos delgados para recorrer su cabello, tirando suavemente de los mechones de un lado a otro. Hinata vertió el champú en su cuero cabelludo y antes de que ella se diera cuenta de lo que estaba haciendo, estaba masajeando su cuero cabelludo con movimientos lentos y amplios. Lo vio entrecerrar los ojos y las líneas de su rostro se relajaron.
Y él la estaba dejando.
Su cabello era grueso y fresco entre sus dedos, suave como la seda, Sasuke cerró los ojos y se inclinó hacia su toque como si lo estuviera absorbiendo. Hinara noto que la respiración del Uchiha era lenta, fácil.
Si hubiera presionado la palma de la mano sobre su corazón, habría apostado todo lo que sus latidos se habían calmado.
Ella había hecho eso y le gustaba verlo así. Se veía joven, más joven de lo que era.
Trabajó en silencio mientras lavaba el cabello con champú y luego lo enjuagaba. Estaba tan concentrada que extendió la otra mano hacia él, curvó los dedos mientras dudaba, y luego los enredó en su cabello húmedo, presionando con firmeza las puntas de los dedos contra su cuero cabelludo.
-Lo siento, Sasuke-susurro apenada.
Había cometido uno de los errores que jamás había hecho. Consideraba que su mano era suave y delicada, pero en ese momento no lo fue.
Hinata se sorprendió, porque usualmente uno espera que le griten o que la persona se irrite ante ese movimiento, pero fue todo lo contrario. Lo vio en cámara lenta, sus párpados abrieron y se cerraron, su boca se abrió de placer y ella sintió que su cuerpo ardía.
Fue demasiado sensual ver esa expresión del Uchiha.
El agua seguía corriendo y era lo único que se escuchaba.
-Esta bien- las palabras retumbó de él, profunda, casi áspera.
Nerviosa, ella repitió el proceso con acondicionador y cuando terminó, él estaba medio dormido. Cuando terminó ella lo sentó. Luego le colocó una toalla áspera en la cabeza antes de que Hinata la frotara completamente contra su cabello para eliminar el exceso de humedad.
Con el cabello recién lavado y un poco húmedo, Hinata comenzó a peinarlo con cuidado, pasó su mano desde su mandíbula hasta su sien y hasta la línea del cabello. Moviéndose para pararse detrás de él, con sus manos tocó los mechones de la parte de enfrente, estos eran más gruesos y oscuros, y varios eran desiguales. Se detuvo antes de tocar los extremos. Buscó una conversación que pudiera distraerla de su cercanía.
-Voy cortando ahora- dijo.
Por el reflejo del espejo pudo ver que abrió los ojos Sasuke y se centró en ella.
-Esta bien.
Tuvo dificultades para dar el primer paso, era diferente cortarle el cabello a Tokuma o Iroha, que a un jefe. O lo que fueran en ese momento. Sus movimientos eran vacilantes al principio, pero ganaba confianza con cada corte de las tijeras. Ella tomó su cabello entre sus dedos, teniendo cuidado de mantener la tensión apretada, cortó y alisó sus dedos sobre su cuero cabelludo antes de juntar más cabello. Una y otra vez lo hizo, y en poco tiempo, la naturaleza rítmica la relajó tanto como a él.
-Cuando era niña mi madre solia cortarme el cabello-comenzó Hinata, rompiendo el silencio entre ellos mientras dejaba el peine en el mostrador y tomaba algo más-otra de las razones por las que empece hacerlo es porque queria tener algo igual que mi madre.
Tiró de los cabellos como solía hacer mientras cortaba. Vio que el Uchiha abrió los ojos y frunció el ceño. De respuesta escucho un gruñido por parte de él.
-¿Cuando te vas a Nueva York?-volvió a preguntar la Hyuga.
-Próximo fin de semana- sus palabras estaban mezcladas con indiferencia.
-Me sorprende escuchar eso- dijo-tenía la impresión de que se irían el día de mañana.
-Ya te compre el boleto-dijo con firmeza mientras ella le cortaba el cabello en capas cuidadosas.
Sus miradas se encontraron en el espejo. Un ceño de concentración cruzó la frente de la Hyuga. Parpadeo un par de veces y volvió a retomar su trabajo buscando los ángulos rectos.
-Aún no tengo una respuesta Sasuke.
-La estoy esperando y quiero escuchar lo que espero..
Ella tiró de su cabeza hacia atrás en la posición correcta y reanudó el corte de pelo, el Uchiha cerró los ojos. Hinata sostuvo su mano izquierda junto a su oreja y nuevamente tiró más fuerte uno de los vez a propósito, no le gusto el tono en que le contesto. Ella se mordió el labio cuando escuchó un largo suspiro salió de él.
-¿Te dolió?-balbuceo.
-No-contestó con los ojos cerrados con un toque de diversión rara vez escuchado en su voz.
Ella escuchó sus palabras, pero en ese momento sintió cosquillas debajo de su cintura y no pudo retirar sus manos de su cabello. Se sonrojó al darse cuenta que quería estar más cerca de él y tocarlo de otra forma. Admitía que se sentía demasiado caliente y era probable que se había puesto color en sus mejillas. Observó sus labios y nunca se habían visto tan besables.
La necesidad de besarlo se convirtió en un deseo salvaje. Fue su turno en fruncir el ceño ante el pensamiento.
Eso estaba muy mal.
Se apartó antes de poder hacer algo de lo que se arrepintiera y se tomó un momento para ordenar sus pensamientos. Solo era un corte de pelo. Eso era todo. Sus palabras resonaron en su cabeza, un recordatorio.
Peinó su cabello hacia atrás de nuevo, buscando la línea natural de su raya lo desenredo y lo cortó. El sonido de las tijeras continuo por un breve momento hasta que termino, después se paso a la máquina eléctrica trabajando en el cabello del Uchiha, inclinando su cabeza hacia abajo, dándole forma con cuidado. Finalmente apagó la maquinilla y comenzó a cepillar el pelo rapado de su cuello.
-Quiero escuchar tu respuesta Hinata-le dijo Sasuke con un tono de áspero.
Ella mordió su labio inferior.
-Hoy no Sasuke, dame más tiempo.
Ubicación: Residencia Uchiha.
Día: Miércoles.
Se había acostumbrado a estar más tiempo en la oficina que en donde se suponía que era su trabajo.
Trabajo temporal.
Shisui desde que llegó de entrenar le había pedido a la Hyuga que le ayudará a elegir un regalo para Tsunade, esa mañana Neji le había mandado un mensaje a su celular con una foto que se encontró en su computadora. Esta foto era cuando aún eran estudiantes y trabajaban en el restaurante, estaban los dos en medio de la cocina y alrededor de ellos estaban miles de chocolates envinados que habían hecho para ese catorce de febrero.
Hinata admitía que esa foto le causó un cosquilleo en su corazón al recordar que él estaba lejos de ella.
Pero podría sobrevivir.
Tenía que comprender que no estaría para ella siempre.
-Entonces estos chocolates que harás me darán el pase directo para ir a segunda base ¿verdad?
-Shisui dime por favor que ya la besaste.
Escucho la risa del Uchiha que estaba del otro lado de la cocina.
-Es dificil solo pensar en besarla Hyuga, mi mente no sabe como reaccionar ante tal mujer enfrente mio.
Hinata estaba batiendo el cacao cuando escuchó el comentario de Shisui, se sonrojo levemente al recordar que ella también había pensado en otras cosas más que besar a Sasuke. Batió con más fuerza como si eso le ayudará a controlar su sonrojo.
-Puedes empezar viéndola directamente a los ojos y luego sonriéndole, tienes una bonita sonrisa- comentó Hinata mientras cerraba los ojos.
Se escuchaba solo el movimiento de los utensilios de cocina y de vez en cuando Shisui veía la receta que les había mandado Neji.
-¿Todos los días hablas con Neji?-Shisui rompió el silencio con esa pregunta a lo cual Hyuga asintió con la cabeza- ¿No le molesta a su novia que le hables todos los días?
Ella se congeló por unos segundos y luego frunció el ceño.
-Neji no tiene novia.
-Cuidado Hyuga, esa mirada se parece a la de mi primo-bromeo terminando de hacer los dulces.
Estaba apunto de darle alguna respuesta cuando la puerta principal se abre de golpe y varias pisadas hacen eco. El se tenso, ella tomó el mango del cuchillo con fuerza. Ojos oscuros mirando con curiosidad a los ojos grises. Hinata parpadeó y luego volvió a parpadear Shisui.
Fue como un viaje al pasado porque de repente ella vio la misma mirada de miedo que tenía aquel verano en la casa de los Mitarashi.
-¡NATA!
Sus dudas fueron aclaradas cuando los gritos de los gemelos Uchiha hicieron eco en la residencia. Por un breve momento, los dos presentes habían olvidado donde estaban.
-Niños, ¿no deberían de estar con Ebisu entrenando?-preguntó Shisui con una mejor postura y una sonrisa falsa.
Hinata soltó el cuchillo y lo guardó en el cajón. Definitivamente sus traumas aun estaban presentes, hizo una nota mental en volver hablar con su psicólogo. Inspiró lentamente y luego exhalo.
-Ebisu no es tan bueno para entrenar-dijo Itaru.
-¿Enserio?-Shisui alzo la ceja.
Hinata miró al techo. Ese levantamiento de cejas era igual a la de Sasuke.
-Deberias de entrenarnos tío-dijo emocionado Ichiro.
-¿Qué les parece si después de que termine de ayudarle a Nata vamos a entrenar en el bosque?
-Necesito un mejor contrincante-contestó al mismo que cruzaba los brazos Ichiro.
Hinata estaba terminando de sacar de los moldes los chocolates cuando siente que alguien está detrás de ella. Voltea y ve al gemelo de Ichiro, viéndola intensamente.
-¿Qué es eso?-pregunto sonrojado Itaru a Hinata.
Ella mira al menor y le sonríe, a lo cual su sonrojo se hace un color carmesí que abarca hasta el cuello. Hinata escuchó una risilla por parte de Shisui.
-Es un regalo.
-Parece un postre-contesto Itaru.
Hinata apretó los labios.
-Bueno estás en lo correcto, es un postre.
El niño la miraba sin parpadear. Ichiru se acerco hacia ellos y luego miro a Shisui.
-Tío Shisui, ¿es novio de Nata?-pregunto el menor sin darse cuenta que esa pregunta había ocasionado disgusto por parte de su gemelo.
-No, no, no.
-¿Por qué no quiere ser novio de Nata?-preguntó enfurecido Itaru.
Hinata estaba controlando su sonrisa, no había defendido su puesto pero tampoco iba a corregirlos después de todo la pregunta iba directo hacia su pariente. Ella se acomodo un mechón detrás de su oreja para distraerse del momento incómodo que estaba viviendo Shisui.
Era tierno, inclusive cómico.
Pero la pregunta rondaba por su cabeza, ¿porque ella no era novia de Uchiha Shisui?
-Tranquilos, no es que no quiera, de hecho me encantaría ser novio de la señorita Hyuga-empezó a decir con ternura a sus sobrinos para tranquilizarlos- pero creo que el corazón de ella le pertenece a otra persona.
¿Qué?
La explicación le causó que diera un pequeño salto de su lugar.
¿Qué diantres hablaba Shisui?
-¿A quién?-preguntaron al mismo tiempo los gemelos.
-Eso le deberían de preguntar a ella-dijo Shisui y luego miró a la de ojos grises y le sonrió como usualmente lo hacía.
Era una sonrisa muy varonil que haría que se desmayaran más de una mujer.
Excepto a ella.
Porque estaba interesada en otro Uchiha.
Fuck.
Ubicación: Residencia Uchiha.
Día: Jueves.
Tenía el presentimiento de que algo pasaría.
Neji no le había mandado mensaje desde la noche anterior, la idea que le pasara algo la tenía bastante consternada; Hyoton Haku no le dirigió la mirada cuando llego a la residencia de los Uchihas rapidamente subio las escaleras y despues de unos minutos bajo y salió de la casa. Una vez que Haku se fue, escuchó los pasos lentos de Sasuke, inconscientemente Hinata se acomodo el cabello y su ropa, saco el desayuno que hizo para el Uchiha y lo dejó en su lugar. Estaba enciendo la estufa cuando sintió su presencia en la cocina, ella se giró y él le dio una larga mirada, luego pasó junto a ella, un poco más de su espacio personal, y sintió que el calor se acomodaba más en su piel.
Hinata le sonrió ligeramente y vio que el Uchiha había tomado asiento a lado de su plato de desayuno.
-¿Piensas desayunar?-gesticulo Sasuke.
Ella parpadeó y se miraron por unos breves segundos.
-Después de que haga el desayuno de Shisui.
-Debes de dejar de mimarlo-los ojos oscuros de Sasuke se deslizaron por todo su rostro. Sus cejas oscuras estaban fruncidas. Hinata vaciló por un momento, Sasuke sonaba molesto.
Las fosas nasales del Uchiha se ensancharon levemente cuando no apartó la mirada de su contacto visual; puso los codos sobre la mesa, cruzó los brazos y frunció los labios.
-Hinata, toma asiento-ordenó.
Ella lo siguió mirando, parecía un niño berrinchudo. El Uchiha levantó una ceja, confundida Hinata apagó la estufa y se sentó a lado de él para tomar el desayuno juntos. Nerviosa, toma los cubiertos y comienza a comer.
-Estas tensa- dijo.
Sasuke estaba leyendo unos documentos mientras comía. Exhala un poco de aire, ella era la peor actuando.
-Todo esta bien Sasuke.
El hombre se encogió de hombros con demasiada brusquedad para ser casual. Su mirada oscura se posó en ella. Hinata se aseguró de no cerrar los ojos por un segundo, a pesar de que el impulso era fuerte.
-¿Alguien te ha dicho alguna vez que tienes la mirada pesada?
Ninguno de los dos parpadeó. La pequeña sonrisa que se creo en su boca la tomo desprevenida. Era demasiado hermoso para ser real.
Él hizo un ruido directamente de sus fosas nasales. Sus párpados volvieron a su posición normal mientras sus cejas arqueadas ocupaban un lugar central. La pequeña sonrisa empezo a desvanecerse.
-Si necesitas hablar de algo, puedo escucharte.
Parpadeo. La respuesta la habia tomado por sorpresa. Sasuke continuo comiendo mientras leía los documentos.
-Eso hacen los amigos, Hinata-le recordó.
Ella se sorprendio y lo unico que pudo hacer fue responder con un asentimiento lento, Sasuke se inclino un poco hacia ella y la miro, ese pequeño acercamiento hizo mirar su boca rosada.
Esos labios los tenia muy presentes.
Inconsientemente, o tal vez no, se mordio los labios.
Sasuke lo noto y bajo la mirada. Inspiro profundamente, él debia de sentir la tension sexual que estaba en el cuarto. Hinata se giro y continuo comiendo.
Fue un desayuno silencioso y cómodo. De vez en cuando, hacia un otro comentario Hinata del día. Fuera de su visión periférica, Sasuke parecía asentir o hacer un gesto de acuerdo.
La puerta principal se escucho, Hinata suponia que Shisui habia terminado su entrenamiento, nerviosa ella se levanto de su lugar tomando los platos para acercarlos al lavamanos. La mañana era poco común, pero lo más extraño fue que Sasuke le hizo una compra del cafe de los Aburames. Shisui que estaba pasando rápidamente por la cocina se tropezó al escuchar las palabras salir de la boca de Sasuke.
-¿Dijiste un enunciado a las seis de la mañana de forma amable?-pregunto perplejo antes de volver a posar la mirada oscura en la mirada gris de Hinata.
La miraba casi como si estuviera mirando a través de ella.
Sasuke chasqueó la lengua y dio media vuelta para salir de la cocina. Shisui se acerco más hacia Hinata y la abrazo con mucha fuerza. La Hyuga soltó un chillido causando en Sasuke se detuviera en seco.
-Hinata ¿sabías que Genma te ha querido invitar a salir?
Ella se atragantó y Shisui le lanzó una sonrisa juguetona.
La mirada gris se encontró con la oscura de Shisui y él le mostró esa sonrisa fácil y coqueta suya. Los ojos oscuros de Sasuke parecian que cambiaban de color rojo. Esos ojos se clavaron en ella.
-¿Genma?-pregunto molesto.
-Es soltero y una excelente persona-respondió alegremente Shisui.
-Está prohibido salir con personal del trabajo-menciono rápidamente Sasuke. Los ojos del Uchiha se entre cerraron levemente mientras miraba a su primo.
-En realidad solo es con algún Uchiha-añado Shisui.
-Las reglas pueden cambiar.
-¿No puede salir Hinata con Genma?
Su respuesta fue cortante y un poco fea.
-No.
La Hyuga carraspeó la garganta. Dos pares de ojos oscuros la miraron.
-Son las seis y media llegaran tarde. No dudo que Genma sea buena persona, pero no se debería de meter en mi vida privada.
Shisui parpadeo una vez, luego parpadeo una segunda antes de soltar una risa sonora. Salió de la cocina no sin antes regalarle un guiño. Hinata apretó los labios para evitar sonreír en grande. A lo lejos podia ver las puntas de las orejas del Uchiha de color rosa mientras salia de ahí.
Todo el día marchaba bien, hasta que dieron las dos de la tarde y todo el área parecía una escena de terror. Las nubes estaban oscuras y cargadas de agua, Hinata tenía media hora intentando comunicarse con Tokuma o con Iroha. Encendió el televisor de la sala y las noticias del clima anunciaban que llegaría una tormenta.
Estaba en su novena respiración cuando sonó su teléfono. Teniendo en cuenta de todos los mensajes que había dejado en el buzón de voz de sus familiares y la hora que era solo podía suponer que serían algunos de ellos.
Estaba demasiado equivocada.
-Era hora que me regresaras la llamada, estoy tratando de tranquilizarme pero algo en mi no lo logra. He tenido pesadillas, necesito que esten aquí- dijo deslizando el celular en el hueco entre su hombro y mi oreja.
Escuchó un suspiro y luego una maldición.
-No te muevas de ahí, voy para allá.
Colgó.
Mierda.
Reconocia esa voz.
Vio el numero que estaba ahi.
Doble mierda.
Uchiha Sasuke.
Ubicación: Residencia Uchiha.
Día: Jueves.
3:00 PM
El clima empeoró, las piernas se debilitaron y los recuerdos comenzaron a llegar.
Neji estaba a kilómetros de distancia. La diosa Kaguya de alguna forma le estaba dando premoniciones. El viento aumentó de velocidad, el dolor y algo cercano a la miseria se apoderaron de su garganta, la piel de sus brazos se le erizaron cuando escucho el primer trueno.
Su mente la hizo recordar la noche en la que la doctora Kurenai estaba tendida en la mitad del cuarto.
Hinata se dejo caer, la palma de su mano se dirigió hacia su pecho instantáneamente, y se acurruco en el piso mientras se abrazaba, como si tratara de evitar que ese dolor se apodera de ella.
El segundo trueno, le hizo ver el charco de sangre alrededor de su cuerpo.
Era horrible recordar.
De repente, Hinata se rompió. El tercer trueno vio el cuerpo de Neji tirado, lleno de sangre alrededor. Era su peor pesadilla.
No pudo controlarlo y comenzó a llorar.
El aire le faltaba en sus pulmones.
Su corazón le dolía de tanto palpitar. Pesaba más de lo que había sido en mucho tiempo. Lágrimas comenzaron a crearse. Estaba desesperada. Necesitaba a Neji.
El cuarto trueno solo vio a la mujer de ojos blancos.
Lágrimas silenciosas brotaron de sus ojos grises cuando su garganta parecía hincharse al doble de su tamaño. La imagen de la diosa Kaguya en sus sueños la hizo tener escalofríos. Respirar era difícil. Sentía que los ojos le ardían, lo había experimentado dos veces en su vida cuando se esforzaba demasiado en no tener visiones.
-Mierda.
Antes de darse cuenta, su nariz estaba pegada a un sólido pecho, Sasuke la tenía abrazada mientras Hinata tomaba grandes bocanadas de aire que luchaban contra su persistente dolor de cabeza.
-Estoy aquí Hinata, estoy aquí.
Lo escuchaba desesperado, una lastima que solo viera las imágenes en su mente. Inhaló profundamente mientras sentía las manos de Sasuke sobre su cintura.
De sus labios solo salían bocanadas de aire.
-Inhala y exhala.
Una de sus manos se acercó a su cara yle acarició la mejilla con el dorso de los dedos, su voz baja y firme.
-Lo estas haciendo muy bien.
La Hyuga respiró hondo mientras él murmuraba unas cuantas palabras de aliento cerca de su oído. En un momento, sintió como era que sus labios rozaron en su lóbulo aumentando la temperatura entre ellos. Las imágenes en su mente estaban desapareciendo, sus manos pequeñas y blancas comenzaron a jugar con su cabello oscuro. Desde hace días quería volver a pasar sus manos entre ellos.
-¿Estás mejor?-pregunto con voz entrecortada.
Hinata apretó los ojos con fuerza.
-Algo-respondió en un quejido.
Necesitaba un pequeño descanso para recuperar su respiración. Sasuke se levanto fácilmente y la sentó sobre él. Los brazos alrededor de su cuello no se sentían incorrectos, ni las manos del Uchihas sobre sus caderas o su aliento golpeando la piel sensible de su cuello.
-Diablos Hinata-murmuró cuando los labios rozaron su mandíbula.
Sus párpados bajaron y su mandíbula se tenso. Las manos de Hinata comenzaron a viajar por los hombros luego pasó por la espalda ancha sintiendo cada músculo fuerte y tenso al pasar. Era un movimiento erotico, diferente a cuando abrazaba a Neji. Nuevamente, se armó de valor y tocó el pecho del Uchiha. Sasuke suspiró y sintió acercarse más a ella.
Hinata balanceo sus caderas sobre él.
Sintió que la palma de su mano descansaba suavemente sobre su espalda y se deslizaba por su columna hasta que tocó la parte superior de su trasero y luego se deslizó debajo de su camiseta y se deslizó para sujetar su cadera.
El toque de su palma sobre la piel de Hinata fue todo lo que se necesitó para sentir que ardía el lugar.
Hinata gimió suavemente cuando él la acercó más.
-Esto es difícil.
Sasuke tragó saliva.
La suave piel de la boca de Sasuke pasó de la sien de Hinata a lo largo de la oreja y hasta la mitad de su mandíbula.
Ella contuvo la respiración.
De un instante a otro, su boca se inclinó sobre la de ella. Sus besos fueron lentos y eroticos, Hinata beso el labio superior de Sasuke apoderandose de ellos. Demasiados lentos para su gusto, pero excepcionalemente saboreandose cada uno. La respiración de ambos iba en aumento, la lengua de Sasuke gira contra la de Hinata mientras la obliga a hacer un movimiento lento, totalmente concentrado en su trasero.
-Fuck-gruño Sasuke.
Hinata desesperada tira del cuello del Uchiha y deja pequeños besos junto con un otro mordisco. Entretenida, escuchando los gemidos de Sasuke, en medio de la clavicula muerde fuertemente. Sasuke toma su cabeza y una vez que toma sus labios se apresura meter su lengua tan profundamente que pareciera que la estuviera atragantando.
Era una guerra de quien dominaba a quien. Sasuke rompe el beso y ataca la garganta de Hinata. No siendo gentil mueve sus caderas contra ella y raspa los dientes desde su mandíbula hasta la oreja.
Podía sentir lo duro que estaba.
Un trueno la trae a la realidad y se separa de él. Los labios hinchados de Sasuke y la mirada nubulosa era la imagen perfecta para su proxima masturbación.
-¿Hinata?
-Estoy cansada- murmuró la Hyuga en protesta.
El exhaló un suspiro de alivio ante su la atrajo hacia él y por un momento se sintio tranquila, cerro los ojos y extrañamente durmió.
No tenia idea cuanto tiempo habia pasado.
Solo se sentia observada.
Como cuando la observaba el maestro Iruka.
Hinata farfulló y trató de reorientarse, no recordaba donde estaba o que estaba haciendo. La tormetna se había tranquilizado considerablemente, se irguio y escucho a alguien quejarse. Sasuke estaba a lado de ella, posiblemente esa mancha en su pecho era su culpa.
¿Cuánto tiempo había dormido?
Enfoco su mirada y ahí estaba la razón de que la habian despertado.
Hyuga Tokuma estaba sentado enfrente de ellos con la mirada asesina sobre el Uchiha.
El hecho de que él estuviera aquí solo podía significar una cosa: algo había salido terriblemente mal. Hinata respiró hondo y se tranquilizó, preparándose para lo que estaba por venir. Lo que tenía que venir. Una parte de él, una gran parte, solo quería salir corriendo por la puerta de la cocina y no detenerse hasta estar seguro.
Con toda la elegancia que poseía Tokuma se levantó de su lugar y solo movió la cabeza para que la siguiera. No iba a cuestionar cómo había entrado a la residencia Uchiha, tampoco él le hizo la serie de preguntas que esperaba.
Salieron por la puerta principal en silencio, bajo la lluvia caminaron por un área de la residencia donde había más árboles. No vio a ninguno de los seguridad, se recordo que jamas debia dejarse llevar por el rostro de Tokuma, él seguia siendo un genio que escondia su inteligencia.
No le sorprendió que Tokuma empezara a escalar con una gran habilidad y brincara la pared con elegancia. Antes de empezar se giro y vio que la casa del Uchiha seguia con la luces apagadas.
-Hinata.
Escucho la voz de Tokuma. Estaba molesto.
El regreso a casa fue silencioso, se suponía que la siesta ayudaría a sus premonicionesy su dolor de cabeza, pero en todo caso, le dolía más que antes. Los escalofríos recorrieron su cuerpo y Hinata envolvió sus brazos alrededor de sí misma.
-Intenta dormir Hina, no le diré nada a Iroha o a Hoheto.
Nuevamente cerró los ojos. Tokuma le hablaba como si ella fuera una decepción. Solo podía culparse a ella misma.
Ubicación: Suburbios de Boston, Massashutsets
Hogar de los Hyugas.
-Entonces, ¿cómo estuvo tu cita con Yamashiro Aoba ?
Hinata estaba sentada en la mesa de la sala cuando escucho la voz varonil desde el otro extremo de la sala. No esperaba la pregunta por parte de Tokuma, termino de escribir en su computadora portátil y solo le dio una mirada rápida cuando él se acerco hacia donde estaba. Suspiro y evitó reprochar, después del desayuno de los Uchihas había salido con otro joven que había conocido en la página de citas, se habia arreglado y la comida había sido un horror; así que no pudo ocultar su rostro nauseabundo al solo recordar lo incómoda que estuvo en cita.
-Fue amable.
El hombre era unos centimetros más alto que ella y tenia el mismo estilo de cabello que el agente Hatake Kakashi. Desde que llego al restaurante noto que estaba nervioso y siempre que podia se apartaba unos centimetros más de ella. Desesperada había intentado besarlo pero el hombre se alejó de ella.
-Eso no es una buena señal-dijo Tokuma sentandose en uno de los sofas.
Hinata hizo una mueca.
-Creo que no queria salir conmigo- fue sincera ante su confesión. Continuo enfrente de la computadora terminando los ultimos detalles de las portadas.
Ella habia llegado a la conclusión que el problema no eran las personas con las que salia. El verdadero problema era ella y su obsesión en pensar en Uchiha Sasuke.
Su jefe temporal.
-Un buen remedio para eso podría ser un buen tequila ¿quieres que te lleve al bar?
-Prefiero un café- dijo Hinata.
-Un súper café y que te parece si le agregamos un rollo de canela-empezo a decir Tokuma acercandose a ella, le dio un beso en su frente y le sonrio- Vamos a Boston, conozco la cafeteria correcta.
Salieron de la casa y cuando subieron al auto Tokuma le sonrio. Era bueno tenerlo siempre a él. Neji tenia un par de días que se había ido a Nueva York y se sentia perdida. No habia considerado que aún tuviera ese apego hacia él.
-¿Has hablado con Neji?
La pregunta la tomo por sorpresa, vio atraves de la ventana y noto que estaban llegando a Boston. Todos los días se mensajeaba con él.
-Sí, tiene mucho trabajo pero esta bien. Solo se esta quejando del clima.
-Tsk, que se queje es una buena señal.
Cuando se detuvo el auto en el estacionamiento miro a la multitud de personas que estaban en la cera cerca de la cafetería. Tokuma le ofrecio su brazo a lo cual Hinata acepto, al abrir la puerta Hinata olió algo delicioso y conocía demasiado bien los dulces con aroma a canela. El lugar estaba lleno, una de las empleadas los guió a una de las mesas vacías ofreciendoles los menus. No paso en alto la sonrisa coqueta que le daba la mesera a Tokuma. Hinata controlo sus celos dejándose llevar por la mezcla de los aromas del café tostado y la canela. Tokuma le sonrio y ordenaron sus bebidas junto con su roles de canela.
-¿Como te va con tu jefe?-pregunto.
Hinata soltó un chillido. Nuevamente no esperaba esa pregunta
-¿Por qué preguntas?
-Tu jefe te observa mucho y te abraza mientras duermen juntas-comenzo aclarar- es uno de los rehenes de la casa de los Mitarashi ¿verdad?
En ese momento llego la mesera con sus bebidas, Hinata puso una mano temblorosa alrededor de la taza de café y trato de tomar un trago, pero no hizo nada para sofocar el pánico creciente.
Tokuma lo sabia.
-No tienes una respuesta, supongo que así de malo es, ¿eh?-Tokuma se rascó el mento.
-No es eso. El no sabe de nosotros.
-Jamas va a saberlo. No sabe que fue real o que fue fantasia Hinata-le explico Tokuma, su ceño se fruncio y luego fijo su mirada en la esquina de la cafeteria- Quiero saber porque me escondiste que trabajabas para ellos.
-Necesitaba el trabajo-dijo entrecerrando los ojos. No pensó en que cuando se enterara la enfrentaría.
-¿Neji sabe?-mascullo.
Ella asintió levemente.
-¿Desde cuándo?
-Desde casi el principio-confesó.
Tokuma asintió distraídamente con los labios torcidos, Hinata luchó contra el sentimiento de culpa en su cuerpo, extendió la mano hacia la de su primo y con fuerza la apreto. Eso tomo la atención de Tokuma que por unos breves segundos regreso a la calida sonrisa de él.
-No vuelvas a ocultarme esto-murmuro Tokuma.
Ella tomo su mano y lo acerco a sus labios besando sutilmente el dorso de su mano.
-Lo prometo.
De repente sintió como si fuera observada. Busco con la mirada a la persona que se estuviera encargando de hacerla sentir como una presa.
Ojos cafés observan ojos grises.
Se acercó a la pelinegra con paso decidido hasta estar a su lado. Su cabello castaño corto y esos ojos eran llamativos.
-Hyuga Hinata.
La estaba llamando por su nombre completo. Hinata torció su sonrisa y trató de tranquilizar su respiración. Sintió de repente la necesidad de parecer casual.
-Uchiha Rin, que agradable verte por aquí-dijo con sinceridad.
-Obito se le ocurrio salir para el brunch- dijo alegremente sin quitar la mirada en las manos entrelazadas de Tokuma.
-Oh.
Silencio incómodo.
-¿Estás aquí con tu cita?-preguntó Rin, parecía curiosa.
Antes de que Hinata pudiera responder, escuchó una tos no tan sutil detrás de ella.
-Soy su mejor cita, Hyuga Tokuma. Uno de sus primos favoritos, no le digan a Neji-contestó alegremente Tokuma.
Hinata observó cómo Tokuma estrechaba cortésmente la mano de Uchiha Rin.
-Oh, un placer ¿eres pariente de Natsu?
-Más que pariente, ella es mi hermana.
Mientras se saludaban a lo lejos pudo divisar a Uchiha Obito. El hombre, entró con paso seguro al restaurante acercándose donde estaba su esposa. Detrás de él, caminaba una mujer de unos cuantos centímetros menos, atractiva y con características Uchihas.
Hinata no sabia quien era, pero probablemente sea una familiar de ellos.
Noto cómo es que Obito fruncía el ceño al ver que Rin conversaba con Tokuma, normalmente a Hinata le gustaba que su primo iniciara los temas para hablar en algunas reuniones pero sabía que los hombres no les gustaba ver a sus esposas o novias con un casanova como él.
Hinata siempre había aceptado que Tokuma y Neji eran los atractivos de la familia; aunque Natsu no estuviera de acuerdo con esa idea.
-Ese es el edificio dónde tiene una de las inversiones mi esposo-escucho que dijo Rin.
Por detrás de Rin, Obito se paró en seco, fingió tener tos para llamar la atención de su esposa. Era la tos más aguda que hubiera escuchado Hinata.
Rin se dio la vuelta y vio la mirada feroz de su esposo y de mala gana hizo la presentación.
No todo era amor en el matrimonio.
-Hyuga Tokuma me gustaría que conocieras a mi esposo Uchiha Obito y a su hermana Uchiha Naori-se giro hacia él y le explico el parentesco con Hinata y Natsu.
-Media hermana-aclaró la mujer con una voz tipo Pamela Anderson.
Hinata volteó los ojos. Las mujeres siempre actuaban así cuando lo veían. Tokuma sonrió de lado.
-Es un placer conocerlos, señor y señora Uchiha. Agradezco lo atento que han sido con Natsu y con Hinata- dijo Tokuma se giró hacia Naori y sonrió de forma varonil.
Obito miró cuidadosamente a Tokuma, como si recordara los eventos de aquella noche. Hinata trago saliva, su garganta estaba seca del nerviosismo.
-Tu cara se me hace familiar-dijo pensativo Obito.
-Es el mismo rostro que Natsu-respondió tranquilamente Tokuma.
Hinata hizo una mueca. Conocía a Tokuma como la palma de su mano, sabía que estaba en modo defensivo.
-Señorita Uchiha ¿usted conoce a mi hermana?-pregunto Tokuma con la atención en la Uchiha.
-Un par de veces, no suelo visitar Boston.
-Deberia visitar a sus familiares-respondio Tokuma.
-Deberia visitar Boston-contesto coquetamente Naori.
Rin se acercó hacia donde estaba la Hyuga.
-Diablos, no me dijiste que todos los de tu familia eran tan hermosos como tú.
-Oh-contestó Hinata sonrojándose.
Volteo a ver a Tokuma que estaba escuchando con atención a Naori. La mujer enfrente de él estaba sonriendo y siendo demasiado coqueta con él.
-Es medio hermano de Natsu, ellos son los mas guapos de la familia.
-Todos son muy parecidos, son una especie de modelos, con ojos grises y pómulos altos. Son hermosos.
-Umm- se paso uno de su mechones atras de la oreja- no le digas eso a Natsu, no le gusta la competencia.
-Señor Uchiha, la señora Rin me estaba informando que usted es uno de los inversionistas en uno de nuestros proyectos-escucho que Tokuma conversaba con Obito haciendo menos tenso el ambiente.
-Ustedes lo Hyugas tienen buenos genes-murmuro Rin.
-Los Uchihas tambien-dijo rapidamente sin pensarlo. Con la llema de sus dedos se toco los labios.
¿Que habia dicho?
Volteo a ver a Rin, ella la miraba con diversión. Hinata sintio que un sonrojo se apodero de sus mejillas.
-La señorita Naori es muy hermosa-aclaro Hinata.
-Lo admito, los hombres de Uchiha tienen un gran ADN a su favor-dijo la castaña mientras se tocaba su vientre-¿que opinas de los Uchihas?
Eso era una buena pregunta. En general pensaba que era una familia unida, interesante, algunos con mal genia, la mayoria eran atractivos y con unos ojos color oscuro penetrantes.
-Son una familia inusual.
Rin parpadeó y luego soltó una carcajada.
-Y aun no tienes el placer de conocer al señor Madara-empezó a decir Rin-todos tienen una carácter muy fuerte. Se puede decir que yo gané al Uchiha más dócil de todos.
Le guiño el ojo a Hinata.
- El señor Obito esta muy enamorado de usted.
-Llamame Rin, eres parte de la familia-dijo sonriendo la mujer observandola con mucho detalle- Solo que aún no es el tiempo.
Hinata parpadeo más de lo que acostumbraba. Obito interrumpio la conversación diciendo que su mesa ya estaba lista. Las miradas de los Uchihas estuvieron en ella y Tokuma se habia dado cuenta de eso.
-¿Que más esta pasando ahí?-pregunto Tokuma preocupado.
Hinata miro en dirección a la mesa donde estaban los Uchihas, se encogió de hombros mientras todos los ojos se volvían hacia ella.
-No lo sé, realmente no lo sé.
Estaba terminando de hacer la cena cuando recibio un mensaje de texto por parte de Sasuke.
Se mordió su labio inferior nerviosa.
Fue valiente y abrió el mensaje. El Uchiha quería que se quedara a cenar esa noche, recordó que Shisui tenía una doble cita con Tsunade y con Shizune, una amiga de esta misma. Se mordió con más fuerza el labio cuando terminó de leer el mensaje.
Uchiha Mikoto estaba invitada a cenar con ellos.
Lo poco que la había visto, era una mujer que se conservaba tanto de rostro como de cuerpo. Entre los trabajadores decían que la razón por la que Itachi y Sasuke fueran de los más atractivos de la familia era definitivamente por los genes de su madre. Muchas veces escucho a Izumi quejarse que tenía que mantenerse en su peso ya que su suegra después de dar a luz al mes había regresado a su peso.
Volvió a escuchar que su celular recibe otro mensaje.
Sasuke era insistente:
Hinata, quédate en la cena.
Más sonrojada que el color de un tomate le respondió su mensaje. Algo estaba pasando en ella y no sabia que hacer al respecto.
Cuando llegó Sasuke a la casa, había encontrado a Itaru sentado en las piernas de Hinata con sus mejillas sonrojadas. Shisui estaba cargando al otro gemelo sobre sus piernas mientras veían una película de terror en la sala. Una escena como si fuera de una familia.
Sasuke prendió la luz de la sala con un solo dedo, los miro detenidamente a las cuatro personas que estaban frente a él. Especialmente al Uchiha cuya cabeza estaba completamente apoyada en el pecho de Hinata.
-¿Que está pasando aquí?-preguntó lentamente, un escalofrio recorrió todo el cuerpo de la Hyuga al escucharlo.
-Dios mío, no hagas eso-dijo Shisui abrazando a Ichiru.
-No quiero volver a repetir la pregunta-dijo secamente Sasuke.
-Nata, el tío Sasuke me esta dando miedo-murmuró Itaru apoyando más su mejilla hacia su pecho.
Un gruñido salió desde el pecho de Sasuke.
-Tío Shisui, ¿porque el tío Sasuke nos ve como si nos hubiéramos robado sus tomates?
-Prácticamente le están robando algo más importante que sus tomates-murmuró Shisui- Sasuke, tranquilo solo estamos viendo una película.
-Estoy tranquilo.
Hinata se tensó.
-No parece-respondió automáticamente la de ojos grises, miro la pantalla de su celular y luego se dirigió a Shisui- En una hora es tu cita.
-Oy, gracias Hinata- le sonrie Shisui y carga a los gemelos- Muy bien niños es hora de dejar que el tío Sasuke se le pase el enojo.
-No estoy enojado-bramo.
Hinata se levantó del sofá y empezó a recoger la mesa de la sala donde habían dejado el tazón con las botanas. No había sido su intención quedarse a ver la película, pero Shisui estaba demasiado nervioso por su cita y se tenía que distraer con algo. Los dos estaban en los primeros minutos de la película cuando Itachi entró corriendo a su casa con sus dos niños en brazos para dejarle un gemelo a cada uno sobre sus piernas.
-Izumi ha estado demasiado caliente, cada dos horas quiere tener sexo con Itachi-explico Shisui cuando estaban en la cocina mientras preparaban las palomitas para los niños- El no sabe decir no, menos a su esposa.
Hinata solo había asentido con la cabeza con un sonrojo en sus mejillas.
-Es incomodo saber que tus papás tiene sexo a cada rato.
-¿Por experiencia personal?-había preguntado Shisui en tono burlón.
Ella solo suspiro y luego le contó su último viaje a Los Ángeles.
-Itaru, no deberías acercarte a las mujeres tanto-gruño Sasuke reprendiendo al menor.
Hinata parpadeo. Shisui soltó una carcajada.
-Sasuke, él es tu sobrino y es un Uchiha. Si estas enojado por que el tenia su cabeza recargada en el pecho de Hinata eres demasiado hipócrita-dice exasperado Shisui.
La de ojos grises se sonroja y de repente le faltaba el aire.
-Debe de haber respeto-alegó Sasuke.
Shisui chasqueó la lengua.
-A todos los Uchihas nos gusta tener nuestra cabeza apoyada en un buen busto-Shisui decía mientras caminaba a la salida- Excepto a Itachi a él le gusta tener su cabeza y su boca en otra parte anatómica de su esposa.
Estaba segura de que se iba a desmayar.
Sasuke dio un paso hacia ella, algo en su postura la hizo sentir como Caperucita Roja enfrentando al Lobo Feroz luego inclinó la cabeza hacia arriba para encontrarse con su mirada.
-Te quedarás a cenar-ordenó Sasuke.
Le temblaron las piernas y solamente ella pudo susurrar un leve sí. Luego Sasuke miró furtivamente a Shisui con el ceño fruncido.
-¿Hay algo que deba saber?
-No. ¿Por qué?-contestó inocentemente Shisui.
Sasuke cruzó los brazos y gruñó ante la sonrisa de Shisui. Hinata vio al mayor de los Uchihas salir con ambos gemelos tomados de la mano mientras se despedía de ellos. Hinata pasó uno de sus mechones por detrás de su oreja antes de continuar limpiando el área. Miró su reloj de mano y supuso que no tardaría en llegar la señora Mikoto.
-¿Necesitas ayuda con la cena?-pregunto Sasuke.
Ella lo miró por unos breves segundos. El tenía una de sus manos en su cuello y se veía nervioso, Hinata ladeo la cabeza y luego asintió. Caminaron a la cocina en silencio y empezaron a servir los platos. Sasuke había sugerido que de postre hiciera los creme brulee, aparentemente a la madre del Uchiha le había gustado demasiado.
-Sasuke, ¿porque quieres que cene con ustedes?
Él la miró detenidamente.
-¿Por qué no?-dijo alzando una ceja.
Ella exasperada suelta un bufido. Era demasiado lógico, probablemente porque eso solo hacen las parejas y ellos no lo eran.
No sabía que eran.
El timbre de la puerta los interrumpió, era aún temprano para que llegara la madre del Uchiha así que ella fue la que abrió la puerta.
Sabía que la señora Uchiha Mikoto no tenía la intención de ser grosera pero cuando sus ojos oscuros miraron sus ojos grises Hinata pudo notar que se veía honestamente perpleja.
-Oh.
Hinata no tenía palabras, solo confirmó los rumores. La madre de Sasuke era hermosa y esbelta. Cuando entró a la casa, Sasuke abrazó a la señora Mikoto y le dio un beso en la mejilla. Ese pequeño acto causó en Hinata cierta ternura y aunque pareciera difícil de creer, Sasuke si era amable con su madre.
La Hyuga los dejó solos por un tiempo en lo que iba a la cocina y tomaba los platos, cuando estaba dejando los platillos Sasuke amablemente tomó la silla para que se sentara la señora Mikoto.
Un acto muy caballeroso que hizo que Hinata se congelara.
Ese lado del Uchiha no lo conocía.
-Hinata, toma asiento yo me encargare de traer las bebidas-ordenó Sasuke.
Ella se petrifico, dio media vuelta lentamente y si estaba leyendo correctamente la señora Mikoto estaba sorprendida. No tenía que ser un genio para comprenderlo.
-Hinata, toma asiento. Ahora.
-¿Hinata?-pregunto perpleja la madre de Sasuke con una mano en sus labios.
Ordeno Sasuke, ella caminó hacia una de las sillas y antes de que se sentara, el Uchiha hizo lo mismo que hizo con su madre. Los ojos oscuros de la señora Mikoto estaban sobre ella, su incomodidad silenciosa inundó el cuarto. Obviamente estaba atónita ante la posibilidad de que Sasuke la hubiera invitado para estar allí como pareja.
-Sasuke ¿nos presentaras?-dijo la mujer enfrente de ella.
Hinata tragó saliva.
-Mamá puedes saltarte todo esto, sabes quien es ella y Hinata sabe quien eres.
Ella sintió extraña la necesidad de distanciarse de la noción, asegurarse de que ella creyera era consciente de que era una amistad. No era lo que ella pensaba.
O lo que parecía.
-Hyuga Hinata, un placer conocerla señora Uchiha.
Volvio a mirar sus ojos color avellana y decidí que probablemente no estaba muy feliz de verla ahí.
Soltando una bocanada de aire, mis mejillas se hincharon como una ardilla antes de hacer su mejor sonrisa incomoda.
-Trabajo para el señor Hyoton.
-Se quien eres-respondio la matriarca Uchiha.
Hinata parpadeó. La señora Mikoto se veia algo desconcertada, la vacilación, o la precaución o lo que sea que estuviera flotando en su cerebro, cruzó brevemente sus ojos antes de que su mano se extendiera hacia ella.
-Un placer conocerte formalmente, Hyuga Hinata. El agente Hatake Kakashi me ha hablado mucho de tí.
FUCK.
2 de enero del 2022
N/a: ¡Feliz año nuevo! Les deseo lo mejor a todos ustedes lectores.
Muchas gracias a todos los que han estado leyendo esta trilogía, la verdad estuve bastante ocupada en la redacción de una escena de este capítulo que era lo que me detenia para actualizar esta chater. Agregure algunas escenas que no se como avanzarle proximamente, espero aprovechar y reelere mis notas.
Dividi en más partes de lo que pensé y sinceramente estoy tentada en agregar escenas. Le echare ganas y me dedicaré mas al 13 capitulo. Se los juro.
Ideas que pasan por su cabeza:
1.-¿Porque esto va lento? No creo que todo sea rápido en esta vida. Uno no baja de peso rapidamente con una dieta de 3 días ¿o sí?. Si quieren leer algo de insta love creo que lo mas cercano que tengo en Cerezas agrias por mi parte.
2.-POR FIN SALIO LA ESCENA DEL TERMO. Sí, esta escena la tenia bien programada hahaa, si quieren recordar el porque del termo esta en Fuckin Summer.
3.-¿Genma le pedira personalmente a Hinata una cita? Tal vez si, tal vez no. En la idea original solo lo tenia como un "quedante" ( así les dice mi sobrina a los novios haha).
4.-¿Shisui con Tsuname? Sí, lo siento es extrano pero queria que existiria una relación de muchos años de diferencia y ella era perfecta para el papel. Este romance lo tengo desde el día uno, al igual con su actitud coqueta hacia Hinata y que fueran roomates Sasuke y él.
5.-¿Algun día se amaran Neji y Hinata? Como leeran en Fuckin Summer, I know what you did last fuckin summer, su amor es enfermizo y casi obsesivo. Por eso estas escenas y el porque Hinata le aterran las tormentas esta implicito. Todo le recuerda a lo que paso ese verano en San Francisco.
6.-¿Cuando saldra Naruto? Si no mal recuerdo capitulo 13, si es que no me dan ganas de agregar escenas en el 12.
7.-Ya no escribes como antes ¿que esta pasando? La cuarta ola, estres y cosas que pasan por ahí, le echare ganas. Sus comentarios, hits me animan mucho.
8.-¿Ya terminaste Heavens official Blessin? Aún no, pero que hermosa historia. Quiero un novio así.
9.-¿Tienes snapchat? Si, ya tengo uno.
10.-¿Te casaste con Suga? Quisiera chica, quisiera.
11.-¿Abra mas escenas Sasuhina? Uff, los que les espera hahaha. Guiño, guiño.
Estoy proxima en hacer una revision a este capitulo. Espero reviews y Hits. Un saludo a todos.
