*** Tirada 6 ***

"Clover, te doy vacaciones," / dice el rey con convicción,

pero Clover no las quiere / y le da un rotundo "no".

Clover siempre es eficiente, / como escolta la mejor...

pero se pasa un poquito / al cumplir con su labor.

"Puede que a veces cometa / alguna equivocación,

pero en serio no hace falta / que me plante y dé un parón."

"De eso nada, y... hola, Xixi: / llévatela, por favor."

Para Maurice, el receso / es una sabia elección.

Julien lo admite: "el descanso / lo necesitaba yo."

Xixi la lleva a la playa: / descanso sin emoción.

Esto no es lo que esperaba / Clover, vaya decepción.

Pero ahora tiene tiempo / para su obra de ficción,

y en el papel va plasmando / su rico mundo interior:

ese ser imaginario / que llena su corazón,

su perfecto caballero / a quien ella llama Norj.

Un movimiento a lo lejos / ha llamado su atención,

y Clover desaparece / sin decir a nadie "adiós".

Mientras tanto, Julien busca / tener otro protector.

Ted al cargo se presenta / sin conocer su labor,

y es que Julien necesita / constante supervisión...

y Ted, más como un amigo, / lo acompaña al exterior.

Conque, en vez de protegerlo... / pues se divierten los dos.

Clover en el bosque encuentra / a otro lémur grandullón,

alto, rubio, guapo y fuerte... / igualito que su Norj

y, al verlo de carne y hueso, / se enamora sin control.

El lémur dice su nombre, / que no lo entiende ni Dios:

"Sage Bailarín de la Luna" / viene a ser su traducción.

Y, por las cosas que dice, / que desvaría un montón,

debe tener un guionista / para él solo, y con razón.

Dice que las vacaciones / son un medio de opresión...

y te aseguro que el resto / aún puede ser peor.

Julien y Ted van al reino / de los Fosas... ¡No! ¡Qué horror!

"Ted, usa tu entrenamiento / para salvar a los dos."

Ted sabe que no les puede / y se pone bravucón:

"Ahora que no está Clover / vuestro obstáculo soy yo."

Los fosas se van corriendo, / pero no sienten temor:

tienen vía libre, corren / a aprovechar la ocasión.

Mientras tanto, Clover flota / y flipa con el tiarrón.

Pero vaya, es pacifista / y eso es una decepción.

Clover se va cabreando: / "calladito estás mejor."

¿No podría ese maromo / ser más un lémur de acción?

Se encuentran una serpiente, / dice: "¡protégeme, Norj!"

Sage se pone a hablar con ella, / con los insectos... ¡ay, no!

Encuentran huellas de Fosa, / hora de entrar en acción:

Clover domina el lenguaje / del puño y del patadón.

Y, cuando menos lo espera, / tiene colaboración

de Sage, que rompe su voto / de no violencia... ¡qué honor!

Esta nueva parejita / ha sido la salvación

de los lémures. Sage silba / y allí hace su aparición

un halcón y se despiden... / ¡Ay, Clover, se va tu Norj!

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