*** Tirada 8 ***

Maurice baila, baila solo / con gracia, con frenesí;

no sabe que lo está viendo / Julien, que se echa a reír.

"Maurice, esto es increíble... / ¡lo tienes que compartir!"

Mort, insensible, bromea / con su culo... ¡será vil!

Muchos lémures lo han visto... / pobre Maurice, es el fin.

Ni salir del avión puede, / es todo un hazmerreír.

"¡Si son tus admiradores! / ¡Los querría para mí!"

"¡No tiene gracia! ¡No sabes / qué es que se rían de ti!"

Mientras tanto, Abner y Becca / van pintando por ahí,

honrando a Mike, deseando / un mundo algo más feliz.

Ven a Mort y disimulan, / y Mort los quiere seguir

porque pintan, y a él le encanta, / se pone a pintar allí.

"Aunque sea un artistoide... / igual nos puede servir.

Difundirá el gran mensaje / y nos haremos oír."

Maurice quiere una disculpa / que no acaba de venir

porque Julien sabe que eso / es un error admitir,

y un rey no lo hace: su tío / preferiría morir.

Interviene Masikura: / "tú debes hacerlo, sí.

Las disculpas son la caca / que hace crecer la raíz

de las grandes amistades. / ¡Discúlpate con Maurice!"

Julien pide ayuda a Timo, / y él dice: "tú ponte aquí.

Mi máquina hará que pases / una vergüenza sin fin."

Pero un fallo muy, muy tonto / hace que tarde un pelín.

El trasto a Maurice atiza / ante todos. ¡Qué infeliz!

Clover ve muchas pintadas, / necesita descubrir

a los revolucionarios / que son un peligro en sí.

Prefiere cosas violentas, / pero no puede elegir.

Pero cuando los descubra... / ¡les va a dar pal peluquín!

Los tres están diseñando / un cartel de mil por mil.

"¡Abajo el poder!" corean. / "¡Al hombre daremos fin!"

Clover encuentra más pistas... / ¡ya la tienen tras de sí!

Mientras, Julien, en sus trece: / no pueden interferir

los sentimientos, no es regio... / no lo puede permitir.

Los rebeldes al rey Julien / lo quieren matar o herir:

un escorpión de regalo. / ¿Picará? ¡Claro que sí!

Usarán a Mort: no sabe / lo que ellos han puesto allí.

Clover se entera, ahora debe / el regicidio impedir.

Julien considera al tío / su gran ejemplo a seguir,

Masikura le recuerda: / "no lo tienes que suplir,

puedes ser mejor monarca." / Y lo convence... ¡por fin!

Mort llega con el regalo, / al rey bien le va a venir.

Y le cuesta, pero logra / disculparse ante Maurice.

Justo a tiempo, Clover llega, / se lanza como un misil

a aporrear el regalo / y se le escapa el bichín,

que se esconde en la corona / poniendo a Julien a mil.

"¡Que me pica, que me pica!" / No ve que ya no está allí,

corre y grita como un loco, / todos se echan a reír.

Maurice también: "¡tanto lío / por un bicho chiquitín!"

Los dos, otra vez amigos, / juntos se echan a reír.

Y ahora comprobaremos / quién es mejor bailarín.

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