*** Tirada 10 ***

Julien tiene muchas cosas / en su lista por hacer.

Maurice dice: "hay pocas casas, / crímenes... no puede ser."

Pero no, él está pescando / un gran saco de café.

Mort, que es el cebo, lo agarra... / y casi acaban con él.

Lo sacan del cocodrilo / y a ver ese saco, a ver.

Julien dice que allí hay magia, / Maurice que no puede ser.

Julien cata, se atraganta... / no, no se debe comer.

¡Pero si tiene instrucciones! / Y Timo sabrá qué hacer.

Ya está, tienen cafetera. / ¿Les dará un superpoder?

Julien bebe. "¡Quema! ¡Quema!" / Tanto que empieza a correr.

No siente nada distinto, / así que vuelve a beber.

Se pone como una moto... / ¡eso sí que está fetén!

Se pone a cumplir su lista / y lo hace a todo meter:

construye nuevas viviendas, / recupera su casette,

toda la Historia del reino / se la acaba de leer.

A sus súbditos les cuenta / las bondades del café.

"Con el Julien Marrón todos / mucho mejores seréis."

Clover lo prueba, le gusta / y todos quieren beber.

Menos Maurice, que lo prueba / y le sabe a pis y pies.

¡Este reino tiene el turbo! / ¡No lo pueden detener!

Han pasado cinco días / y se ha acabado el café.

Julien está hecho un guiñapo, / no se puede ni mover.

Mort se ha vuelto inteligente / y les explica el porqué.

Una voz los interrumpe: / es Karl. ¡Oh! ¡No puede ser!

"He venido a derrotarte / con mi taza de café.

Con mi buen amigo Chauncey / un buen tiempo te espié

y entrené a los cocodrilos / para hacer reparto exprés.

La atención te llamaría / que en el saco pone REY.

Julien, si abdicas del trono, / mucho café yo os daré."

"Te equivocas. Por mi pueblo / yo el elegido seré."

A Maurice, Julien y Clover... / los destierran a los tres.

Llega Mort. "Incluso listo, / rey, yo siempre te amaré."

Julien se acuerda de aquello / que Karl le contó una vez:

su negocio de familia... / "¡A la plantación, corred!"

Los jornaleros son ratas, / Mort sabe muy bien qué hacer:

con mejores condiciones / las logrará convencer.

Los demás entran, se encuentran / a Karl, lo debió prever.

Él los estaba esperando, / dice que tiene un plan B.

Le cae la puerta encima: / "Las Ratas, S. C. P.",

sindicadas y de huelga, / al rey van a obedecer.

Pero Karl tenía un arma, / las ha vuelto a convencer

comprándolas con pasteles / y toma a Mort de rehén.

¡Ataque sorpresa! El arma / está en las manos del rey

que, sin pensarlo dos veces, / la plantación hace arder.

"Eres un rival muy digno," / dice Karl, "pero ya ves...

el arma recarga lento, / el plan B de mi plan B."

Se va volando en un globo, / ya se volverán a ver.

Mort, sin café ya en sus venas, / un tontito vuelve a ser.

El monóculo ha perdido / y también su acento inglés.

Sólo piensa en una cosa: / tocar los reales pies.

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