*** Tirada 15 ***
Mort ha demostrado a todos / sus dotes como pintor
con un cuadro que el rey quiere / para cada habitación
de cada lémur del reino, / pero tardará un montón.
Eso hace infeliz a Julien, / hay que calmar su dolor.
Mort su trastero revisa / y le busca algo mejor.
Encuentra un juego de mesa: / "te hará feliz... ¿por qué no?"
Es el "Dame, dame, dame". / Mort se llena de emoción:
este monopoli cutre / curará su corazón.
Maurice les explica el juego: / "la base es la transacción,
con dinero compras cosas... / te hacen feliz, creo yo."
Clover detesta los juegos, / pero seguir normas no.
Los cuatro juegan al juego, / les va mejor o peor
y a Clover le escandaliza / una trampa que hace Mort.
"Siempre todos prometemos / jugar conforme al honor,
pero pronto la anarquía / se muestra sin remisión.
Si no seguimos las reglas... / lo siento, pero me voy."
Al verla irse, Julien piensa: / "¡por el pueblo eso haré yo!
La felicidad del juego / se la daré al por mayor."
Imprime muchos billetes / con su efigie: el rey molón,
ya sólo que esté su cara / hace muy feliz a Mort.
Quiere dar a cada lémur / una parte del montón,
pero ellos no lo comprenden / sin ninguna explicación.
Hay quien siente incluso miedo... / deben venderlo mejor.
"Veréis que es inofensivo... / ¿tengo o no tengo razón?"
La simple venta de un coco / es una demostración.
Pronto venden y revenden, / generando una inflación
por lo que antes era gratis / sin aparente razón.
Son precios desorbitados / fuera de cualquier control.
Pronto se acaba el dinero, / todo lo ha ganado Mort:
le empiezan a empeñar cosas, / genera especulación
y Julien le vende a Clover. / ¡No, Majestad... eso no!
Mort es rico y asqueroso, / pero es una inspiración
para el resto, en bancarrota. / ¡Qué terrible situación!
Empiezan a pasar hambre: / los árboles son de Mort.
Clover quisiera ayudarlos, / no le deja su patrón.
"Lo siento, éstas son las normas... / no las he inventado yo."
Ya incluso venden sus almas / en su desesperación.
Julien, por su pueblo, pide / hacer un trato con Mort.
"Te daré todo el dinero / por un pequeño favor."
"¿Es tocar los pies reales? / Por lo que más quieras... ¡no!"
Como un último cartucho / le ayuda la población
dándole todas sus cosas / y se encara al ricachón.
Por ellas le da una alubia, / qué jeta... ¡qué estafador!
"Sólo queda la corona. / Mírala, Mort, te la doy.
Devuelve al reino sus cosas. / Si, tú has sido el ganador."
Mort es feliz: ¡era un juego! / Y ahora el juego se acabó.
Ya no hace falta dinero / porque ya hay un vencedor.
Devuelve a todos sus cosas / pensando que lo mejor
es que hizo a todos felices. / ¡Que no se entera este Mort!
Y lo dejan como un juego... / que los juegos, juegos son.
.
