*** Tirada 23 ***

Maurice avisa al rey Julien: / dice que la hora llegó.

"¿La de la tarta?" "No, tronco, / ya vale con ese show."

A rastras un libro trae, / grande como un montañón.

"Aquí tus antepasados / escribieron su canción.

Las Crónicas de los Reyes / están sin continuación:

tal y como ellos hicieron, / debes hacerte escritor."

A Clover ver ese libro / despierta gran emoción:

es la razón de su vida / y también de toda acción

que hace por el rey, por todos: / sí, ésa es su motivación.

Empezarán por leerlo: / historias de inspiración,

incluso las de su tío... / y allí el libro se acabó:

quedan páginas en blanco, / ni una letra, ni un borrón...

Julien eso no lo entiende: / "¿cuál será la explicación?"

"Pues que ahora es tu turno, idiota... / ¡haz una continuación!"

Julien ya está con el libro, / los dos solos... ¡qué emoción!

Pero justo entonces sufre / bloqueo del escritor.

Habla con su musa Amelia / y relata del tirón

fragmentos de otras novelas, / pero la suya... pues no.

De noche Clover lo encuentra / bloqueado en el avión

y se le queda dormido. / Nota la gran atracción

de las páginas en blanco / y se lanza con fruición

al arte de unir palabras, / oración con oración...

y la historia que le sale / le da gran satisfacción.

Cuando Julien vuelve al libro, / dice: "¡no lo he escrito yo!"

Y Maurice lee el relato / de fantasía, de acción,

con seres imaginarios / y un Julien muy fortachón.

"Pues te están representando..." / "¡Y con mucha precisión!

Porque todo el mundo sabe / que yo mismo creé el Sol,

pero luego no me acuerdo... / ¡que soy sonámbulo yo!"

Timo construye una imprenta / y copia la narración

para que la lean todos. / Pronto causa sensación,

y así el Gran Rey de Lemuria / se ha ganado una afición

de lémures que lo adoran / y que quieren más acción,

y Clover saca otro libro / para la gran colección.

"Trasero Mágico", un hito... / pero su continuación,

"Emo Brillante", supera / a su gran predecesor.

La batalla allí narrada / contra un gigante escorpión,

Fred, que bebés merendaba... / ¡y menuda indignación!

Fred piensa limpiar su nombre: / ¡no más tergiversación!

Mientras tanto, el rey descubre / que el escritor no es un dios,

sino que sólo era Clover / y todo es una invención;

pero seguirá escribiendo / para toda su nación.

En una firma de libros / aparece el escorpión

y Clover sí, reconoce / que lo usó de inspiración.

El libro cambió su vida, / pero esto es una traición,

y Fred se lanza dolido / a una ola de destrucción.

La verdad hay que contarles... / pero una improvisación

de Julien, muy fantasiosa, / pone bien al escorpión:

sus heroicos supergritos / salvan al rey, ¡qué emoción!

Y Fred hasta firma libros... / pero que no vea a Todd.

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