*** Tirada 31 ***

¿Por qué se esconde el rey Julien? / ¿Cuál puede ser la razón?

Son los plastas de sus padres... / ¡vaya par tan cabezón!

Lo tratan igual que a un crío... / ¡vaya desesperación!

Lo bañan en el jacuzzi, / le dicen: "¡ya estás mayor!"

"¡Como que ya soy adulto, / allí está la explicación!"

Le cambian la sintonía / de la radio... ¡vaya horror!

y lo llevan al dentista, / que no es otro que el gran Doc.

"¿Puede ser que hasta la muerte / te amen?" ¡Eso quiere Mort!

Y, además, ahora dicen / que se van a quedar... ¡no!

Primero por vigilarlo, / y también por la emoción

que en ellos está naciendo. / ¡No repetirán su error!

Julien planea un secuestro / falso, que les dé terror

quedarse allí con su niño... / ¡en su isla estarán mejor!

Ted y Dorothy harán todo, / pero fracasan... ¡ay, Dios!

A pleno día no sale, / mejor probar el plan dos:

en la oscuridad se llevan / a otros padres: los de Todd.

Clover está convencida: / "esto lo debo hacer yo."

Maurice ha ido de visita / a la consulta de Doc,

no deja de oír campanas, / el sonido es su obsesión.

"Julienne era muy pesada... / pero sé que hay más, doctor."

"O lo descubro o te mueres, / te lo garantizo yo."

Doc le enseña el test de Rorschach: / Maurice ve en cada borrón

una campana, está claro: / Doc hace llamar a Rob.

"Cuéntame desde el principio." / "Recuerdo algo... pero no,

me tomarías por loco..." / "¡Eso lo decido yo!"

contesta Doc, "si rechistas... / ¡terapia de electroshock!"

"Caí por un agujero / que había en un gran tocón,

abajo vi campanillas / vivas, con cara, con voz."

"No se lo digas a nadie... / qué loco, tienes razón."

Le hace ver cosas bonitas / para quitarle el horror

de un modo poco ortodoxo, / parece que funcionó.

Clover ha llegado tarde: / Karl lo sabe hacer mejor

y, cuando Julien lo encuentra, / resulta que es anfitrión,

un amigo de sus padres / por un tema sobre golf.

Pero todo era mentira / y Karl aprieta un botón:

los tres jugarán un juego: / es el Reto del Amor.

"Contestad como familia / o contemplad el horror:

la lava justo debajo... / ¿Qué pasa? ¿Es mucha presión?"

¡Vaya padres! Fallan todas / las preguntas del robot.

¡La última sí la sabían! / Y detecta tanto amor

la máquina que se pone / en modo autodestrucción.

¡Se han salvado por los pelos! / Y piratas a babor.

"¡A por Karl, amigos míos! / ¡Un trofeo al ganador!"

Sus padres, de pronto, dicen: / "debemos decir adiós...

ser padres estresa mucho." / En la isla estaban mejor,

los piratas se los llevan... / y hasta mejor ocasión.

La normalidad ha vuelto, / todo lo malo pasó...

Pero mientras, allá lejos, / en el fondo del tocón,

abandonadas se sienten / las campanas con razón:

volverán a contactarlo / cuando llegue la ocasión.

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