*** Tirada 33 ***
Mort dice sus oraciones / y se duerme en su tocón,
pero de pronto lo inunda / un extraño resplandor.
El más allá se imagina, / pero ha sido... ¿una abducción?
"Me hicieron cosquillas," cuenta. / "Eso no puede ser, Mort,"
Clover (escéptica) dice, / "habrá alguna explicación."
Julien protesta: "¡qué tontos / por no llevarse al mejor!"
Masikura lo investiga / a su modo: un biberón,
un quirófano y cosquillas, / trajes anti-radiación...
"Los dioses existen, pero / todo esto es una invención."
En el culo lleva un EAN, / así que tendrá razón:
todos irán esta noche / a vigilar el tocón.
Vuelve la luz, se lo llevan / en una gran confusión
y Maurice, muerto de miedo, / diría a la población
lo que pasa, pero Julien / dice que no, que es mejor
tenerlos desinformados. / Y, de pronto, vuelve Mort:
lleva un objeto en la oreja, / como un localizador:
magia para Masikura, / para Timo una ecuación.
Maurice se lo cuenta a Xixi / y sale en televisión
con la voz distorsionada / y con sombra en el plató.
"Conservaremos la calma / y haremos gran provisión
de comida, bajo tierra / está nuestra única opción."
Hector le dice: "mi madre / así desapareció.
Si han vuelto, quiero respuestas..." / listo está para la acción.
Julien a Mort cambia el sitio, / de él hace una imitación...
pero los aliens, muy cucos, / vuelven a llevarse a Mort
mientras está revolviendo / gayumbos en un cajón.
Timo va a localizarlo / haciendo triangulación:
"lagarta supersticiosa: / tú primera, por favor."
Julien dice que irán todos / y él dará buena impresión,
y Maurice... ¡no está con ellos! / "Todo," dice, "es creación
de los aliens, y el gobierno / lo ocultó a la población."
Y a todos se lleva a un búnker, / inicia una evacuación
en cuanto ve que no hay nadie / de su gente en el avión.
El búnker, lleno de mangos: / allí no cabe ni Dios.
"¡Pues os los coméis y punto! / ¡Haced sitio, por favor!"
Hector aparece armado: / la venganza es su misión.
Entran todos a la nave, / de rebote dan a Mort.
Clover lo salta y de paso / suelta el localizador.
Allí está la madre de Hector, / y aquí está su explicación:
"un laboratorio humano, / es para investigación...
son simios grandes sin pelo. / ¿Son listos? La verdad: no.
Primero intenté escaparme, / pero aquí vivo mejor."
"¡Pero no te vi en veinte años!" / "¡Mi hijo, te pido perdón!
¡Empezaremos de nuevo!" / Pero Hector se acostumbró
a estar solo: ella se queda, / le da un localizador.
Julien, ante los humanos, / hace el mono y el robot,
les dice que de la Tierra / él es el embajador.
Se convence: "son idiotas, / no hacen caso... pues adiós."
Julien a Maurice perdona / esta pequeña traición,
y montan dentro del búnker / una gran celebración.
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