*** Tirada 36 ***
Clover acaba de oírlo: / un grito desgarrador
que sus tímpanos perfora / y procede del avión.
Sin pensárselo derriba / al intruso allanador:
era Maurice. "Mil perdones: / me he excedido en mi función."
Julien le explica qué pasa, / la causa de su dolor:
"mi judía saltarina, / que es mi mayor posesión,
corre el riesgo de gustarle / a algún temible ladrón."
"Majestad, si algo pasara... / yo, Clover, entro en acción."
Oyen llamar a la puerta... / es Pancho, estaba avizor:
"si queréis estar seguros, / mira por dónde sé yo
de alguien que puede ayudaros... / os llevo a verlo, mejor."
Y a un motel de mala muerte / los lleva y llaman: "toc toc."
Es un murciélago... y turbio / cómo a Pancho conoció...
y Andy Fairfax, que es su nombre, / suena a nombre de impostor.
"Pancho me ha dicho que quieres / para el hogar protección...
y tienes suerte, yo tengo / lo mejor: el escorpión."
En maletines los tiene, / un postre en ellos ve Mort.
"Su uso es muy fácil: clavarlos, / lanzarlos o al pantalón."
Maurice intenta eludirlo: / "lo pensaremos, adiós..."
pero el rey, a sus espaldas, / realiza la transacción.
Clover se entera y se enfada: / en temas de protección
ella es siempre la encargada / y sabe que es un error.
Julien presencia y detiene / un vulgar hurto menor
delante de todo el mundo / al lanzar un escorpión.
"¡Basta de viles delitos! / Os traigo la solución
para que, por vuestra cuenta, / os defendáis de un ladrón."
Clover protesta indignada: / "¡pero si ésa es mi labor!
Si no puedo protegeros, / a ver... ¿para qué estoy yo?"
Maurice está de su parte, / pero ella dice: "me voy."
A puñetazos derriba / árboles sin compasión
hasta que uno de ellos cae / sobre Fred el escorpión,
cuya tarea es más noble: / buscaba paz interior.
Cuando grita: "¡está pasando!" / espérate lo peor,
todavía está en proceso / con lo del autocontrol.
Para el problema de Clover / propone relajación:
Clover pone de su parte, / pero es una ardua labor.
Pobre Fred, está espantado: / ¡cuánta violencia, por Dios!
El reino es tierra de nadie, / un caos sin solución:
todos quieren ir armados, / todos quieren su escorpión;
un mango supone un duelo / camino a la perdición.
De pronto, los escorpiones / están fuera de control,
sin que sus dueños lo sepan / planean su rebelión.
¡Y Andy les sigue diciendo / que tenerlos es mejor!
Julien pide ayuda a Clover, / que estaba en meditación.
Ella y Fred desplegar quieren / su poder de persuasión...
pero Fred, de pronto, pasa. / "¿Qué quieres de un escorpión?"
¡Están atacando a Julien! / Y Clover entra en acción:
con su modo hiperviolento / los chafa sin compasión.
No hay peligro para nadie: / la judía se salvó
y Fred sabe controlarse. / ¿De verdad? No lo sé yo...
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